Los personajes de Kaleido Star no son míos, pertenecen al estudio Gonzo Digianimation, bajo la dirección de Junichi Sato y Yoshimasa Hikaike.


EL diario de una estrella
(Por SanLay-cvrt)

Kalos había citado a sus estrellas de reparto y un par de personas más a su oficina.

-Chicos, han hecho un gran trabajo durante todo este tiempo y como ya saben, tuvimos que extender las presentaciones de la obra "Romeo y Julieta" por su gran popularidad y asistencia de público, pero ahora tenemos que lanzar nuestro próximo estreno… esta vez tenemos preparado "La Sirenita". A continuación, el guionista y director podrá explicarles mejor de lo que tratará la nueva producción- indica al director de la obra para que comience a hablarles a los asistentes.

-Como verán, nuestras estrellas principales son las que representaran a los protagonistas de la historia. Layla Hamilton será Ariel, ella dará vida al personaje principal de "La Sirenita" y Yuri Killian interpretara al príncipe Eric.
La obra la adaptaremos con la verdadera historia, la cual va más o menos así…- Empieza a leer un pequeño resumen que tenía en sus manos -Todo comienza cuando la sirenita (Ariel) cumple 15 años de edad, lógicamente al vivir junto a su padre y sus hermanas en el reino subacuático, nunca ha tenido la posibilidad de ver el mundo exterior, es por esto que en su quinceavo cumpleaños, se le otorga un regalo especial, el cual le permite ascender y contemplar el mundo de la superficie. Aunque para su visita, debe cumplir reglas: Sólo puede ir una vez por año.
Su primer viaje a la superficie, la lleva cerca de los restos de un naufragio, donde un único sobreviviente aún se mantenía a flote en las aguas turbulentas. Este joven resulta ser un príncipe muy apuesto. La bella sirenita, enamoradiza, cae rendida ante los encantos de este príncipe, y se propone superar todos los inconvenientes para conquistarlo. Es así como ella lo salva y lo abandona en la costa, imposibilitada de seguirlo en tierra firme por su cola de pez.
Rápidamente, Ariel vuelve a sumergirse para interrogar a su abuela, una sabia y anciana sirena; quien le informa que la vida de los humanos es mucho más corta que la de las criaturas como ellos. Ella le explica que cuando las sirenas mueren, se transforman en la espuma del mar, mientras que los humanos poseen alma y un destino inmortal en el cielo.
La sirenita, deseosa de compartir ese destino de eternidad, se reúne con el hechicero del Mar, una especie de espíritu acuático con poderes espectaculares. Él, le propone un pacto de dudosos beneficios; la transformaría en una mujer humana, pero con la condición de que si el príncipe decide casarse con otra, la joven sirena moriría. A cambio de darle las piernas que necesitaba para desenvolverse en el mundo humano, el hechicero le pide un sacrificio, su lengua. Por último, él, le explica que conseguir un par de piernas es más fácil que hacerse de un alma inmortal, ya que debía ganársela mediante un beso, pero esto no le importó, ya que iría en busca del amor de su príncipe.
Después de que Ariel entrega su sacrificio y se arriesga a las consecuencias; la sirenita se arroja al mundo de los humanos con sus nuevas piernas, sabiendo que sin su cola de escamas, jamás podría retornar a su antiguo hogar junto a su padre, el rey del mar.
La joven Ariel, con su belleza, su baile, sus saltos y su graciosa forma de caminar, hace que el apuesto Eric, pronto se sienta atraído por ella, gozando de su elegancia y peculiar personalidad, ella hace todo por llamar su atención, aunque le provocaba mucho dolor hacerlo, ya que nunca había tenido piernas, sin embargo, tras permanecer muy poco tiempo al lado del príncipe, finalmente él decide seguir los buenos consejos de su familia, y se casa con una joven noble, acorde a sus expectativas.
Ariel, al ver que el príncipe de sus sueños estaba casado con su nueva amada y sabiendo que la decisión de Eric la mataría, tristemente se resigna y se lanza al mar. quien la recibe en sus cristalinas aguas y la convierte delicadamente en espuma…
Bueno, ese es el guion a seguir. A continuación, Jean Benigni les contara cómo serán los mecanismos de los trapecios y trampolines en la obra.

-Buenas tardes, antes de comenzar, les presentaré al nuevo asistente de Kaleido, Ken Robbins, él ayudará en esta obra y les indicara las posiciones.

-Mucho gusto en conocerlos- dice Ken sonriéndoles

Jean prosigue -He construido muchos mecanismos sobre piscinas para poder hacer que la obra cobre vida, sin embargo hay uno que es mucho más peligroso que los demás y pertenece a la escena final. Se supone que la sirenita va en busca del príncipe, quien estará junto a su nueva esposa, es ahí cuando Layla tiene que balancearse en el trapecio, y traspasar la cascada que caerá desde arriba del escenario, esta columna de agua dividirá la visión entre la Layla y Yuri que interpreta al príncipe Eric. En ese momento, Layla tendrá que atravesar aquella cascada de agua para "reunirse" con Yuri, que estará junto a la acróbata que interpretará a la nueva esposa del príncipe Eric, ellos estarán parados frente al trapecio, al cual llegará Layla después de balancearse y saltar. Como ya sabemos, la sirenita, al ver esto, se lanzará al mar; es por esto que Layla al ver a Yuri con la otra acróbata, tendrá que dejarse caer por la cascada, la cual estará en medio del escenario y así se desarrollaría el final de la historia donde Ariel se convierte en espuma.

-Me parece interesante, creo que puede ser sencillo de realizar- dice Layla después de escuchar a Jean.

-No subestimes la complejidad, primero tendrás que dominar la técnica antes de subir al trapecio A1 y atravesar la cascada, ya que al no tener visibilidad por el agua que caerá, no podrás ver el trapecio del frente, es por esto que hemos diseñado un sistema para poder avisarte en el segundo exacto donde tendrás que comenzar a balancearte para no tener accidentes, por favor Ken, explícale cómo es el sistema.

-Ok, yo manejaré el sistema. Este consiste en que en el momento en el que toque la bocina, usted se lance, esa es la única forma que pueda llegar a tiempo para alcanzar el trapecio A2 que se encontrará al otro lado de la cascada, así la técnica será ejecutada con éxito- termina de hablar Ken

-Tienes que tener mucho cuidado, ya que si te lanzas unos segundos antes o segundos después, podrías caer de muy mala forma, colocándote en peligro. Eres una excelente acróbata y sabemos que puedes lograrlo, pero no te puedes confiar- interviene Jean

-Si es tan peligroso, no pueden obligar a Layla a que ejecuté algo así, es inhumano- dice Yuri preocupado

-No hables por mi Yuri, yo sé que puedo lograrlo, no subestimes mis capacidades- habla con determinación, sin mirar a su compañero que se encontraba a su lado.

-Layla, debes comenzar a practicar enseguida- aconseja Kalos -La obra será estrenada en una semana más y debes estar preparada.

-Me parece muy bien. Jean, Ken, acompáñenme para que veamos el sistema en el lugar de la función- Layla y Jean salen de la oficina de Kalos, seguidos por Ken y el director de la obra.

-Kalos, ¿Te das cuenta del riesgo que hay en que Layla haga esa técnica?- empuña su mano.

-Confió en que Layla lo va a hacer a la perfección, como siempre- el jefe se sienta en su escritorio y acomoda sus lentes.

-¿Acaso no te preocupas por la seguridad de tus acróbatas?- le dice molesto por la actitud despreocupada del moreno.

-Estoy seguro de sus habilidades, y sé que no le pasará nada- la seguridad en sus palabras hacen que Yuri se rinda.

-Eso espero- el ruso sale del lugar, cerrando fuertemente la puerta.

Las horas pasaban y Layla ya había ejecutado perfectamente la técnica, mostrando la usual elegancia en sus movimientos.

Jean se acerca a la joven que se encontrada sumergida en la piscina -Layla, ya es muy tarde, debo cerrar Kaleido ahora- le dice amablemente arrodillándose en la orilla de la piscina.

-Gracias por avisarme- le dice mientras salía.

-Veo que lograste personificar a la sirenita con una técnica perfecta, felicidades- le pasa algo para que se seque.

-Aún me falta algo…- ella comienza a secar su cabello mientras pensaba en lo que carecía su interpretación -Bueno, Jean… nos vemos mañana- Layla se retira del lugar.

Más tarde Layla estaba descansando sobre su cama, con la luz apagada y las cortinas cerradas. No podía dormir, ya que algo la inquietaba. En ese momento se sienta en su cama y comienza a ver el escritorio donde guardaba su diario. Camina lentamente hacia allá y por un momento se queda mirando la llave que abría el cajón que ocultaba sus más íntimos pensamientos. -Esto se ha vuelto una necesidad... cada vez que algo me incomoda o necesito respuestas… recurro a mi diario- pensaba mientras lo sacaba y prendía la pequeña lámpara que adornaba aquel fino escritorio –Por lo menos, así puedo sacar respuestas desde mi interior- toma una pluma y comienza a escribir.

*Hace dos días que terminamos la obra "Romeo y Julieta" en la cual presenté mi técnica, "El fénix dorado", sinceramente, interpretar aquel ave que resurgía de las cenizas, fue mucho más fácil de lo que ha sido caracterizar a mi nuevo personaje.
Julieta tomó vida gracias a que ansiaba salir adelante con lo del festival circense y mezcle el rencor que llegué a sentir por el comportamiento de Yuri, junto a la pasión que tengo por el escenario y así logre crear al personaje, pero ahora creo que no logro canalizar ninguna emoción por esta obra y sé que carezco de algo importante
¿Qué será lo que me falta?, Comprendo que ejecutar la técnica a la perfección no es suficiente y Kalos me lo ha repetido muchas veces en todas las obras que hemos realizado, ya que importa mucho lo que se expresa al subir al escenario. Sé que, tal y como está ahora, es demasiado pobre. Debo comenzar a sentir que soy aquella joven idealista que busca sus sueños y lucha por tener a su príncipe ¿Pero cómo lo haré?, si nunca he sentido la necesidad de luchar por el amor de un hombre. Es estúpido que quiera interpretar a una mujer enamorada, si nunca lo he estado…*

Layla cierra su diario, lo guarda, apaga la luz y camina nuevamente hacia su cama, dejándose caer sobre ella, para después quedarse poco a poco dormida.

Los siguientes días fueron parecidos, Layla pasaba horas en el agua haciendo una y otra vez la técnica, tratando de encontrar respuesta a lo que carecía, pero era estúpido que siguiera haciéndola, si estaba perfecta, lo único que le faltaba era una buena interpretación.
Sólo quedaban tres días y ella estaba lista para comenzar su práctica diaria, extrañamente se sentía muy débil, quizás estaba cansada con tanto entrenamiento que había hecho durante los días anteriores, pero debía seguir, ya que aún buscaba esa interpretación que la conforme.

-¡Layla!- Kalos grita hacia donde se encontraba la joven, haciendo que se detenga antes de saltar -Necesito que me muestres tu técnica- le dice mientras se sentaba en las graderías.

-Oh, muy bien- ella toma el trapecio muy segura de sí, aunque sabía que Kalos notaria su falta de pasión al personificar a la sirenita.

-¡Ken, comencemos!- el moreno le grita al joven que estaba manejando las maquinas.

-¡Muy bien jefe!- él dirige su mirada hacia Layla -¿Lista?- le pregunta

-Siempre…- le responde enseguida, con su mirada fija en su objetivo.

-¡Ahora!- dice Ken, mientras escuchaba el sonido que le avisaba el momento de saltar. Ella visualiza el trapecio del otro lado, sin dejar de balancearse y en ese momento comienza a caer la cascada haciendo que Layla la atraviese, dando un giro a través del agua y posteriormente, atrapando el trapecio del frente.

-¿Yuri?- piensa mientras veía al rubio parado frente a ella, cierra los ojos y coloca sus pies en la vara del trapecio para poder alcanzar al ruso, pero al volver a abrir los ojos, el joven ya no se encontraba allí, cosa que la desilusiona -¿Estoy alucinando?- se preguntaba mientras se lanzaba por la cascada haciendo que al fondo de la piscina, salpicara agua por el impacto de su cuerpo.

-¡Qué lindo!- aparece Sarah aplaudiendo al lado de Kalos y Layla sale de la piscina para escuchar la opinión de su jefe.

-Layla…- el moreno se levanta de su asiento -Pareces una sirenita muy elegante, pero aun me parece un poco fría y sin sentimientos, necesito que lo modifiques…- definitivamente su jefe se había dado cuenta y tan sólo faltaban tres días para estrenar la obra y debía hacer algo de inmediato -…Si no logras hacer que tu personificación sea más mucho más emotiva… tendremos que suspender la obra- el hombre se retira.

-¿Suspender la obra?... ¡Nunca!- pensaba mientras veía cómo se retiraba.

-Layla, yo creo que lo haces muy bien- le dice la cantante para suavizar el ambiente -Es una sirenita muy linda.

-No Sarah, sé que me falta algo. No es la técnica, ya que la domino a la perfección, es algo más en la interpretación del personaje- dirige su mirada hacia la extrovertida Sarah.

-Quizás te falta algo que no has experimentado, o que si lo has hecho, pero quizás no te has dado cuenta.

-¿Algo como qué?- pregunta curiosa.

-El sentimiento del amor…- le dice

-¿El amor?.

-Sí, la sirenita estaba enamorada del príncipe Eric, supongo que para que puedas personificar a alguien como Ariel, debes haberlo sentido, aunque sea por un momento, amor por alguien… bueno... no me hagas caso, es sólo una idea- ríe

-En todo caso, imposible que logre descubrir el amor en sólo tres días.

-Tal vez lo has sentido, sólo que uno no se da cuenta de eso… busca en tu interior para encontrar esa persona por la cual te preocupas más de lo debido, esa persona que te hace sentir que no importa nada y por ello, haces locuras.

-Se nota que no me conoces- le dice fríamente.

-Solo intento ayudar. Ojalá puedas encontrar esa sirenita en tu interior Layla... bueno es hora de retirarme, debo ir a mis prácticas- se retira muy sonriente.

Horas más tarde, los artistas principales tenían que ir a su sesión de fotos para la cartelera del escenario. Yuri se encontraba ahí desde muy temprano esperando la llegada de Layla quien ya se había retrasado un poco.

-Llegas tarde- le dice al percibir la presencia de la joven rubia tras de él.

-Estaba un poco ocupada- responde y él se da vuelta quedando mudo ante la belleza de su compañera.

-¿Qué sucede?- le pregunta sintiéndose intimidada por la mirada del guapo ruso.

-Es sólo que…- se sacude la cabeza -Nada- evita decir algún comentario y voltea hacia el fotógrafo -Empecemos con la sesión- le ordena al hombre que se encontraba frente a ellos y los dos acróbatas se colocan cerca.

-¿Creen que así como se ven, representan a una pareja de enamorados?- le dice al verlos tan distantes

-¿Qué?- preguntan los dos extrañados.

-Si no lo están realmente, por lo menos deben aparentarlo, por sus personajes ¿O me equivoco?- el hombre se inclina de hombros.

-Es cierto- Yuri toma a Layla por la cintura y la inclina hacia atrás rozando sus labios mientras tomaba su mejilla y parte de su cabello.

-¡Muy bien! ¡Eso es lo que busco! Hay una pasión natural entre ustedes- les dice mientras sacaba miles de fotos -Con eso estamos listos- les dice ordenando sus cosas, pero Yuri y Layla no lo habían escuchado y seguían en esa misma postura.

-¿Ya terminaron?- aparece Kalos viendo que el fotógrafo guardaba sus cosas.

-Sí, recién acabamos ¡Oigan, les dije que ya terminamos!- les grita el hombre haciendo que se separen.

-No habíamos escuchado- se disculpa Yuri mirando a Layla quien estaba un poco sonrojada.

-Muchas gracias- Layla comienza a caminar para ir a cambiarse su disfraz e ir a nuevamente a practicar.

-¡Esperen!, hay unos periodistas esperándolos, ahora será la entrevista para la televisión- les dice el jefe

-Pero era mañana- Yuri se exalta.

-Lo adelantaron para hoy y ahora tienen que ir- los dos jóvenes caminan obedeciendo las ordenes que le daba Kalos.

Los periodistas ya estaban en su lugar y ellos toman asiento frente a ellos.

-Buenas tardes- saludan a los medios y todos comienzan de inmediato a hacer preguntas.

-Señorita Layla, ¿Cómo se siente al tener el privilegio de interpretar al mítico personaje "La sirenita"?.

-Para mí todos mis personajes son importantes, siempre intento poner parte de mí en ellos y dar lo mejor…- intenta responder a la pregunta sin dejar satisfecha a la periodista.

-Por la historia que tiene la obra, todos saben que la sirenita está enamorada de su príncipe azul ¿Usted ya tiene al suyo?.

-…- Layla hace una pausa e inconscientemente mira de reojo a su compañero –No, por ahora me concentro en mi carrera y en mi público.

-Y tú Yuri, ¿Qué sientes al interpretar al príncipe Eric?- las miradas se dirigen al ruso.

-La verdad es que me siento muy cómodo personificando a cualquier personaje, aunque si fuera el príncipe de la sirenita, sin duda hubiese escogido a la bella Ariel y no le haría caso a los consejos de mi familia- sonríe.

-En la vida real ¿Ya eligió a su Ariel?.

-No, al igual que Layla sólo me concentro en mi carrera.

-Si bien sabemos, ustedes interpretaron a Romeo y Julieta en la obra anterior y un sin número de obras románticas. Por dar vida a tantas parejas amorosas ¿No ha surgido nada entre ustedes?... creo que eso es algo que todos queremos saber- la periodista ríe con cierta picardía.

Yuri contesta enseguida -No hay nada más que sólo compañerismo y quiero colocar en claro que jamás podría pasar algo entre nosotros, parece que no compatibilizamos sentimentalmente hablando, y no creo que haya un romance entre los dos, aparte Layla no es de mi tipo y supongo que no soy de su tipo tampoco. Como te decíamos anteriormente, por ahora nuestras mentes y corazón están enfocados en el escenario- ríe

Después de varias preguntas, los periodistas comienzan a retirarse, las dos estrellas estaban agotados de tantas cosas que habían tenido que hacer durante todo el día.

-Layla, ya es tarde… supongo que te iras a tu casa ¿Te voy a dejar? Debes estar muy cansada- le dice preocupado por el pálido color de su piel.

-Vete solo… yo seguiré practicando- le dice desanimada.

-Pero Jean cerrará Kaleido en media hora más, es mejor que descanses y mañana continúes.

Ella repentinamente estornuda -Salud- le dice sorprendido, nunca había escuchado a Layla estornudar.

-... Creo que mejor me iré a cambiar- se va, sin hacerle caso.

Minutos más tarde Layla estaba lista para irse a su casa, toma su bolso y sale de su camarín.

-Te estaba esperando- aparece Yuri al lado de ella.

-¿Por qué?- continúa caminando y él la sigue

-Te pregunte si querías que te vaya a dejar y no me respondiste nada.

-No es tu deber hacerlo, ya que sólo somos compañeros de trabajo- le dice con un tono bajo.

-¿Estas enojada?... Ah ya sé, es por lo que dije en la entrevista ¿cierto?.

-Te equivocas, no estoy enojada…- frunce el ceño molesta

-¿Entonces?- le pregunta y Layla queda en silencio por un momento.

-Estoy preocupada por mi interpretación, Yuri... no encuentro a esa Ariel enamoradiza en mí- le responde ocultando su verdadero motivo.

-Ah… es eso. Te aseguro que lo harás muy bien.

-Para ti es fácil decirlo.

-Así sucederá, eres una gran actriz fantástica, realmente eres admirable…-

-Muchas gracias, pero tus halagos no harán que encuentre mi interpretación para el personaje. Ahora debo conseguir un taxi, adiós... nos vemos- camina más rápido.

-Vamos Layla, no seas terca yo te llevaré a tu casa- corre interponiéndose frente a ella.

-Bueno... está bien- extrañamente sede rápidamente ante el joven y los dos se suben al automóvil que estaba estacionado fuera de Kaleido. De inmediato, Yuri conduce en dirección a la mansión Hamilton.

-¿Te puedo preguntar algo?- intenta romper el hielo. Al no recibir respuesta prosigue -Quiero que me respondas sinceramente. Sé que somos compañeros de actuación, pero desde hace un par de días me ha entrado una duda… quiero saber si tú, me consideras tu amigo, siempre he querido descifrar lo que piensas, pero es muy difícil hacerlo, hasta hay veces que como un tonto, comienzo a creer que hay algo más entre los dos que sólo compañerismo o amistad, pero sé que eso es imposible- ríe al escuchar las estupideces que estaba diciendo.

-¿Qué tan imposible crees que puede ser?- le pregunta seriamente.

-No lo sé, dímelo tú- Se pone serio

-… Creo que es muy imposible- cierra los ojos para no verlo -Eres mi compañero y eso es todo…- agacha la cabeza levemente.

-Entonces definitivamente soy un idiota, pensé que podríamos intentar estar juntos en el futuro, obviamente después que nos retiremos de Kaleido, por todo lo que hemos pasado juntos, pero veo que no hay esperanza de que algo así suceda.

-¿Qué paso con lo de "Layla no es mi tipo"? o ¿"No hay nada más que sólo compañerismo y que jamás podría pasar algo entre nosotros"?.

-Qué buena memoria tienes… dije eso por dar una respuesta rápida y salir del paso, deberías saberlo ¿Te molestó?.

-No me molesta que digas la verdad, entre nosotros no hay ni puede haber nada.

-Ya veo… qué estúpido soy al haberte dicho esto- se lamenta

-Yuri… no yo no quise decir eso- pensaba sin poder decirlo en voz alta y sintiendo como su cuerpo se debilitaba aún más de lo que se encontraba hace unas horas atrás.

-Ya llegamos- Yuri se baja a abrirle la puerta a su compañera y amablemente le ofrece la mano para que ella salga del vehículo.

Layla le toma la mano y se baja lentamente -Creo que necesito descansar…- se toca su frente y cierra los ojos.

Yuri sorpresivamente le coloca una mano en su mejilla –Layla, estas hirviendo, tienes fiebre ¿Hasta cuándo lo ibas a esconder?.

-No he ocultado nada, me empecé a sentir así desde la entrevista... creo- se toma la cabeza

-¿Cómo que no lo habías notado antes? Cuando nos tomamos las fotos, ya tenías una temperatura elevada, no creas que no me he dado cuenta…- en ese instante, Layla cae en los brazos de Yuri -¡Layla!- la carga llevándola a la puerta de su casa. Justo sale la empleada -Macquire, avísale a un doctor para que venga a ver a Layla- le pide al momento en que le abre la puerta.

-Enseguida- corre por ayuda y una hora más tarde el doctor estaba en la casa de los Hamilton revisando el estado de Layla. Él sale de su habitación para informarles a Macquire y Yuri el diagnóstico de la joven.

-No es nada grave, sólo es una gripe pasajera, quizás por haber estado expuesta al frío o cambios de temperatura, pero no se preocupen, se le pasará pronto. Por ahora tiene que guardar reposo, ya que sigue con fiebre… les recomiendo que estén atentos durante esta noche, para que puedan bajarle la temperatura. Les dejaré estos medicamentos, debe tomarlos cada ocho horas- se los pasa a Macquire.

-Muchas gracias doctor- Yuri le estrecha su mano y la joven sirvienta escolta al doctor hasta la puerta, mientras Yuri entraba lentamente a la oscura habitación, donde se encontraba ella -¿Layla? ¿Estas despierta?- pregunta intentando ver donde estaba.

Ella abre los ojos levemente -¿Aun sigues aquí? Es mejor que te retires, no quiero que me veas así- le dice débilmente.

-También eres humana y todos hemos pasado por estas cosas- ríe

-No suspendan la obra sólo por mí…- el comentario hace que Yuri se ría.

-Mejor preocúpate por recuperarte, no creas que vas a poder estar en el agua fría de la piscina en ese estado, seguramente te enfermarás mucho más fuerte.

-Aún me falta perfeccionar mi interpretación y quedan tres días para el estreno.

-Kalos me comento algo al respecto… menciono que tu necesitabas encontrar el sentimiento de tu personaje, que se notaba que casi lo tenías, pero que no lograbas expresarlo.

-El sentimiento de mi personaje…- sonríe irónicamente.

-¿Qué era lo que sentía la sirenita?- pregunta el joven acercándose a ella y sentándose en una silla que estaba a su lado.

-Quería alcanzar su sueño. Estar al lado del príncipe.

-Ahora dime ¿Qué es lo que opinas ante tal sacrificio?.

-Lo encuentro muy tonto, ella se arriesgó por algo que no valía la pena.

-¿Acaso tú no te has arriesgado para cumplir tus sueños?... Esa es una pregunta muy fácil y yo mismo la puedo responder por ti, con tan sólo recordar la forma en que ejecutabas tú fénix en el festival circense, para poder seguir participando escenario Kaleido, me di cuenta que no hay nada que obstaculice tus metas y deseos, por más locos, arriesgados o peligrosos que puedan ser y en eso te pareces mucho a la joven Ariel.

-Es verdad, pero aunque yo y el personaje tengamos la misma perseverancia en realizar nuestros sueños, estos no son los mismos, ya que ella luchaba por un amor no correspondido y yo…- se queda en silencio.

-¿No sabes por lo que luchas?.

-Sí lo sé, tengo mis metas muy claras, mi objetivo es ser la mejor acróbata y hacer que mi padre me reconozca como tal y para eso debo entrenar intensamente como lo he estado haciendo.

-Esas son tus metas… realmente me he dado cuenta, que luchas todo el tiempo contigo misma.

-¿A qué te refieres?- le pregunta débilmente.

-Ocultas lo que sientes, porque tienes miedo a que tus sentimientos se interpongan en tus objetivos o metas.

-Te equivocas… ¿Qué sabes tú de lo que siento?- cierra los ojos y mira hacia otro lado.

-No Layla, tu sabes que es cierto. Si tan sólo supiera lo que sientes, todo sería mucho más fácil.

-¿Fácil para qué?- lo vuelve a mirar.

-Para que me digas lo que realmente sientes por mí.

-Yuri, tu eres mi compañero…- le dice tristemente.

-Eso debe ser, te restringes sentir algo más hacia mí, sólo por profesionalismo, no quieres que una relación pueda frustrar tu futuro como artista- suspira y se levanta de la silla donde estaba sentado -Bueno… olvida todo lo que hemos hablado. Una relación entre nosotros es imposible. Macquire te vendrá a cuidar-

-Espera…- Layla ocupa todas sus fuerzas para levantarse y detenerlo.

-¿Necesitas algo más?- se da vuelta

-Cuando estaba presentado la técnica ante Kalos, tu… ¿Estabas ahí?.

-Qué pregunta tan rara… lamentablemente no he tenido la oportunidad de ver tu técnica en ningún momento, pero espero verla en cuanto te recuperes.

-Gracias por responder… era lo que necesitaba para descubrir algunas cosas.

-¿De qué hablas?- le toma la temperatura con su mano para ver si estaba delirando.

-No te preocupes…- le quita la mano de su frente.

-Ojalá te recuperes pronto- acaricia su cabello y se retira.

Pasaron dos días en los que Layla estuvo en reposo. Kalos no sabía si suspender la obra, ya que Layla se estaba recuperando favorablemente y era mejor esperar a que ella misma decida el futuro del estreno.

El sonido de tacones se sentía como eco por los pasillos de Kaleido hasta llegar a un punto en que ya no se escuchaban.

-Buenos días Kalos- la gran puerta de la oficina del moreno se abre dejando mostrar a la dueña de los tacones.

-Layla, qué sorpresa ¿Cómo estás?.

-Ahora muy bien… la obra la estrenaremos tal y como lo teníamos pensado.

-Mañana es el día del estreno... ¿Estás segura?.

-Por supuesto, ya estoy sana y he encontrado mi interpretación- sonríe

-Entonces mañana lo veremos en el acto…- le dice recostándose en su asiento, confiado en la determinación de Layla.

-o-0-o-

El día del estreno había llegado y Layla estaba preparada para su debut como Ariel. La obra fue fluyendo tal y como lo habían planeado, todo era perfecto y el momento de la escena final estaba por comenzar.

Layla empieza a balancearse, viendo como la columna de agua caía –Mi interpretación la he encontrado gracias a Yuri, quien me abrió los ojos y me hizo ver lo que estaba ocultando- pensaba mientras atravesaba la cascada e intenta llegar a Yuri, pero lo ve junto a la acróbata que interpretaba a la esposa del príncipe y se lanza tristemente –Kaleido es quien no nos dejará estar juntos y es quien se interpondrá entre los dos… sinceramente lo siento Yuri, pero mi deseo de ser la estrella de Kaleido es más grande de lo que yo siento por ti...-piensa mientras caía por la cascada y se cubre la cara tristemente.

La obra había terminado con un gran éxito, el público se levantaba a ovacionarlos con mucha emoción, tanto que estaban llorando por la triste historia que habían mostrado.

-o-0-o-

*Gracias a esta obra, me di cuenta que Yuri nunca fue sólo mi compañero o sólo mi amigo, ya que siempre lo consideré como el hombre que me dirigía hacia mis sueños, el hombre que hace que me preocupe mucho más de lo debido por él, aquel que hace que haga esas pequeñas locuras que no habría hecho con nadie o por nadie. Gracias a esta obra descubrí lo que es estar enamorada y lo que sentía Ariel por su amor imposible. Es así como pude interpretar a mi personaje, puesto que... sentimos lo mismo, ese amor por el escenario es lo que me impide expresar mi deseo por Yuri.
Finalmente la sirenita se lanzó al mar, guardando sus sentimientos hacia su verdadero amor y eso mismo fue lo que hice. Es ahí que comprendí las similitudes de nuestras historias: Una joven en busca de cumplir sus sueños y que hizo hasta lo imposible para realizarlos, hasta que llego aquel hombre que robó su corazón.
Sé que para mí y para mi personaje no hay un final feliz, ella no pudo estar junto a su príncipe y por mi parte, no permitiré que mis sentimientos hacia él salgan a la luz. Para realizar grandes sueños se requiere de grandes sacrificios... sé que esta decisión es la mejor para mi futuro e intentaré cumplirlo para siempre...*

Cierra su diario y lo guarda nuevamente en su lugar…


N.A: Hola a todos ojalá les haya gustado este capítulo, perdón por no haber actualizado ayer viernes, pero el capítulo no estaba listo. Informo que ahora en Enero me iré de vacaciones y el próximo capítulo puede que lo escriba en febrero, lo siento mucho pero es porque tengo que ir a una sinfónica en la cual tengo que tocar durante las vacaciones de verano en Chile, así que me iré de viaje por un tiempo, pero no se preocupen porque volveré XD.

(Capítulo editado 2020)