Los personajes de Kaleido Star no son míos, pertenecen al estudio Gonzo Digianimation, bajo la dirección de Junichi Sato y Yoshimasa Hikaike.


El diario de una estrella
(Por SanLay-cvrt)

Ken Robbins esperaba impaciente a que Layla abra la puerta de su camarín, ya que iba cargando con un encargo que le habían enviado.

-¿Qué sucede?- pregunta Layla al no divisar quién era, puesto que la persona quien tocaba la puerta lo cubría un inmenso ramo de rosas.

-Soy Ken, le traigo estas rosas. Es un regalo del señor Hamilton.

-Muchas gracias, Ken. Puedes entrar a dejarlas sobre la mesa. ¿Mi padre vino a Kaleido o solo las envió? - pregunta entusiasmada, ya que pronto comenzaría la función y quizás al fin su padre había ido para ver la obra.

-Él mismo las trajo, está en la entrada de Kaleido hablando con el jefe.

-Gracias nuevamente, iré a saludarlo- Layla se retira y se apresura para ir a ver a su padre.

-o-0-o-

*Cuando Ken me avisó que mi padre estaba en Kaleido antes de la función de la noche, tuve la esperanza que al fin se quedaría para verme sobre el escenario. Cada vez que él me visita, solo se queda unos minutos y nunca está para cuando termina el espectáculo. Cómo me gustaría que algún día se quede y vea todo lo que Kaleido le puede ofrecer al espectador. Quiero que mi padre entienda mi pasión por el escenario, quiero que sepa el porqué de elegir seguir este camino. Realmente no me basta que él sea inversionista en el escenario, solo por aparentar que le interesa lo que hago, me gustaría que entienda mis sentimientos sin tener que decirlos directamente… pero sé que es muy difícil, mi padre es un hombre muy ocupado y no deseo presionarlo ni decepcionarlo jamás*

Flash back

-Quizás esta se convierta en una de las mejores presentaciones de Layla- Kalos le decía al señor Hamilton mientras observaban el cartel publicitario de la obra Cenicienta.

-¿Qué hay sobre la cifra record?- pregunta el empresario.

-Bueno, la cantidad de espectadores supera a las anteriores…- responde el dueño del escenario, aunque a pesar de superar la cantidad de espectadores en algunas de las funciones, en otras estaba muy por debajo de la cantidad esperada. El público definitivamente iba fluctuando mucho a medida que salían las críticas, pero eso no lo podía decir ante tal importante hombre, ya que el señor Hamilton era uno de los mayores accionistas del escenario y en ese momento no podía perder a ese respetable empresario. Aunque sea por poco tiempo, ya que sabía que en cualquier momento se darían cuenta del déficit económico que se estaba produciendo últimamente.

-¿Y quiénes son esas tres hadas madrinas de la obra?- pregunta curioso al ver la foto de las acróbatas.

-Ah, son las chicas nuevas que acaban de ingresar.

-Ya veo…

-Padre- dice Layla acercándose a los dos hombres.

-Oh, Layla, felicidades por tu éxito- le dice orgulloso de su hija.

-Gracias, padre. Las rosas están preciosas.

-Tú sabes que no hay flores que igualen tu belleza, querida hija.

-¿Sabes? Realmente me encantaría que estés presente en nuestra función- le dice esperanzada.

-No tengo tiempo. Por cierto, esta noche ofreceré una reunión y habrá gente muy importante. Quiero que tu vengas después de la obra.

-Sí, padre- le dice desilusionada, pero sin hacerlo notar.

-Kalos- el señor Hamilton se da vuelta para dirigirse hacia el jefe -Te pediré una escolta para mi hija.

-Como usted diga- le responde de inmediato.

-Y esas tres hadas madrinas que escogiste, también están invitadas.

-Padre, ¿Vas a invitarlas? – Layla le pregunta sorprendida.

-Es importante darse a conocer en sociedad, necesitamos buscar a las futuras estrellas una vez que te marches. ¿Bien hija? - se acerca para darle un pequeño beso en la mejilla -Nos vemos- se da vuelta para salir del escenario.

-Tu padre es un hombre ocupado- dice Kalos mientras ambos observan cómo el empresario se retira.

-Sí, nunca ha tenido el tiempo suficiente para ver mi acto completo durante las funciones.

Fin del flash back

*Mi padre no comprende lo que deseo, nunca he querido molestarlo pidiéndole favores, pero quizás sería bueno que pasara más tiempo conmigo. Él está ausente todo el tiempo y todo el dinero que genera no compensa su ausencia en mi vida. Desearía que alguna vez en su vida yo sea su centro de atención y no sus negocios, eso es un tanto frustrante y se suma a la desilusión de no ver nuevamente a mi padre en la función y que sigue con la idea de que pronto tendré que dejar Kaleido y buscar otro trabajo. Sé que mi padre busca hacerme un futuro mejor, pero no me gusta que repita que algún día deberé retirarme de Kaleido, eso me pone de malhumor, a tal punto que redirijo mi molestia hacia otras personas…*

Flash back

-Hoy también nos salió a la perfección- grita Mia, mientras corren tras del escenario después de salir de su acto.

-Y de verdad valió la pena, el público queda sorprendido después de ver la escena de transformación.

-Oigan, ¿Por qué no hacemos algo gracioso antes de salir?- dice Anna aprovechando la felicidad de sus amigas.

-¿Estás loca?- dice Mia.

-Sí, mejor dejémoslo así- dice Sora sonriente.

-Sí, me lo temía- dice Anna y las tres ríen.

-Solo porque tienen buena reputación, no les da el derecho de improvisar- interviene Layla al escucharlas hablar y se retira muy molesta del lugar.

-Discúlpenos- responden las tres al unísono.

-o-0-o-

Layla se va rápidamente a su camarín para prepararse para la fiesta que daría su padre. Como siempre, esperaba que su padre le envíe un vestido con su asistente, pero comienza a buscar por su camarín y no encuentra nada, por lo que se va a buscar algo en el ropero de sus vestuarios para ponerse algo acorde a la ocasión, pero sin éxito. En ese momento siente que tocan su puerta y camina rápidamente, sabía que alguien llegaría con lo que esperaba.

-Te trajeron este hermoso vestido.

-Desde cuándo eres el mensajero de Kaleido- Layla le quita el vestido a Yuri, el cual venía con una funda protectora antipolvo y una nota pegada sobre ella, que claramente había sido escrita por la asistente de su padre. "Espero que te quede maravilloso el vestido que elegí especialmente para ti. Te amo hija" -Como si fuera a pensar que él escribió esto, no soy estúpida- dice enojada, arruga y tira el papel a la basura y comienza a sacarse el disfraz de la obra para ponerse el vestido. Mientras Yuri entra al camarín saltando las reglas que habían puesto hace unos días.

-Veo que no estás de humor hoy.

-Mi padre quiere que vaya a una fiesta que organizó para sus negocios e invitó a Sora, Anna y Mia, quiere que se "presenten en sociedad"- dice en un tono amargo.

-¿Quieres que vaya y te apoye?

-Es lo último que quisiera. Estará Kalos y no quiero que nos mire inquisitivamente acusándonos de lo que hemos hecho frente a mi padre.

-No creo que lo haga, pero está bien, si te sientes más cómoda así, lo acepto…- ve cómo Layla lucha para sacarse el vestuario -¿Te ayudo?- pregunta inocentemente acercándose a Layla para ayudarla.

-A propósito, ¿Qué haces aquí? Habíamos hablado de que no vendrías más a mi camarín- la rubia le dice extrañada mirando a su compañero y deteniéndose un momento en lo que estaba haciendo.

-Te traje tu vestido, pero veo que no estás de humor para nada- le dice mientras ayuda a Layla a quitarse el vestuario.

-No tengo elección. Preferiría que mi padre te hubiera invitado en vez de esas niñas que no conozco bien.

-Tu padre intenta hacer lo mejor posible para ti. Aunque sus métodos son un poco fríos, él cree que te ayuda a su manera.

-Sé que mi padre me ama, pero no me entiende.

-Es difícil que sepa lo que quieres si no se lo dices- Yuri termina de tirar el cierre del vestuario, descubriendo la espalda de Layla.

-Es mejor que te retires, Yuri.

-¿Segura? ¿Te veo tensa, no quieres que terminemos lo que empezamos el otro día?- Yuri le empieza a besar el hombro descubierto y Layla lo duda por unos segundos.

-No tengo tiempo, vete… quizás la fiesta termine temprano…- lo mira con la clara intención de decirle algo más con los ojos.

*El poco tiempo que pasé con Yuri me hizo entrar en calma, fue extraño, pero me relajé un poco y dejé ese estado de malhumor, necesitaba estar mejor para la fiesta de mi padre y para ir junto a las chicas en la limosina, debía estar más tranquila, ya que anteriormente ellas habían recibido el impacto de mi enojo mal dirigido, no me disculparía y tampoco hablaría de ello, pero estaba dispuesta a entablar una conversación con ellas y luego de la fiesta estaría libre para estar con Yuri, ya que mi padre debía viajar unas horas después de la fiesta.

Flash back

Kalos, Layla, Sora, Anna y Mia iban en la limosina, el silencio e incomodidad de parte de las niñas se hacía notaren el tenso ambiente.

-Fue una lástima que tu padre no se haya quedado a ver tu acto- dice Sora intentando hacer conversación para romper el hielo.

-No me extraña, siempre lo hace- responde neutralmente.

-No lo sabía- dice Sora avergonzada.

El resto del camino había sido una tortura para las tres hadas madrinas. Sabían que ellas no encajarían en la fiesta y que se sentirían muy extrañas estando entre tanta gente importante.

-o-0-o-

Al llegar al lugar de la fiesta, Kalos acompaña a Layla hasta donde estaba el señor Hamilton. Mientras dejan a las chicas cohibidas atrás de ellos. Tiempo después, mientras los Hamilton estaban hablando con Kalos y otras personas importantes, en ese momento se escucha que las jóvenes acróbatas entraban hablando muy fuerte.

-Se ve que les gusta llamar la atención- dice el señor Hamilton al ver a las hadas madrinas entrando.

-Sí.

-Por cierto, Layla. ¿Conoces a ese hombre? - el señor Hamilton apunta con cuidado al tipo que se encontraba a lo lejos.

-Su rostro me parece familiar, es un productor de películas.

-Sí, y quiere una protagonista para su próxima película. Asiste a esa audición- prácticamente se lo ordena, lo cual se logra escuchar, llegando a los oídos de las tres niñas invitadas -Esta es tu oportunidad. Después de ser la estrella de Kaleido, te convertirás en una actriz de fama mundial, recuerda que eres valiosa para el mundo del espectáculo.

-Entiendo padre- en ese momento se escucha la aguda voz de Sora diciendo que Layla las espere, pero ellos no se detienen y caminan hacia otro sector del lugar sin mirar atrás.

-o-0-o-

A lo lejos se escucha que los invitados se comienzan a juntar alrededor de las niñas, haciendo que se sientan acosadas, pero la gente quería que les muestren algún truco del escenario Kaleido. Las chicas sin dudarlo por mucho tiempo empiezan a hacer piruetas, lo que llama la atención de los presentes.

-Son esas niñas- dice Kalos un tanto molesto al percatarse del escándalo que se formaba unos metros más allá.

-Vaya, qué hábiles son- dice el señor Hamilton al ver los trucos.

-Si te quedaras más tiempo en el escenario, podrías ver más trucos- le dice Layla al ver a su padre entusiasmado, pero él hace caso omiso a lo que le decía su hija y camina en dirección a las tres niñas mientras veía el término de su espectáculo.

-Chicas… quiero pedirles un gran favor- las tres niñas lo miran sorprendidas -Verán, mañana es el cumpleaños de mi hija Layla. Habrá una maravillosa fiesta en la tarde, así que díganme ¿Podré contar con su asistencia?

-Será un placer- dice Sora -Es cierto, si mañana tiene el día libre ¿Por qué no viene a ver el espectáculo del escenario Kaleido? - le dice muy entusiasmada, pero el señor Hamilton comienza a reír.

-No, yo mañana no puedo. Tengo que trabajar. Y descuiden, que pienso pagarles muy bien. No me vayan a fallar.

-Se… Señor espere, por favor- grita Sora apresuradamente acercándose al señor Hamilton.

-Sí. dime, ¿Qué se te ofrece?- se da vuelta para prestarle atención.

-No necesita pagarnos la asistencia. Con la invitación será más que suficiente.

-Pero qué poca ambición tienes. Así nunca llegarás a obtener el éxito- él finalmente se retira para seguir conversando con los otros invitados.

Fin del flash back

*Mi padre al fin había visto un pequeño fragmento de lo que puede mostrar Kaleido, esas tres niñas habían logrado lo que yo no pude en años, pero aún así ver la cara de asombro de mi padre, me causaba gran emoción, pero sé que algún día lograré ser yo quien haga que mi padre se asombre y esté realmente orgulloso de mí. Por otro lado, no pienso decepcionar a mi padre, por lo que tendré que asistir a la audición que programó para mí. Por lo que sé, es una película de acción y el protagónico es de una joven espía que la traiciona su compañero… me parece interesante, pero actuar en películas no es lo que quisiera hacer. Lo que quiero ahora es actuar en Kaleido…*

Flash back

La fiesta había acabado y Layla era la única persona que estaba en el patio de su casa. Su padre se había retirado, ya que tenía un vuelo en un par de horas, por lo que se había despedido de su hija. Layla caminaba por aquel lugar reflexionando sobre su futuro. En ese instante escucha movimiento de hojas como si alguien se escondiera entre los arbustos, lo que hace que con un poco de temor se acerque hasta el lugar.

-Layla…- se escucha un susurro detrás de los árboles. -Veo que ya terminó la fiesta- sale de un escondite.

-¿Qué haces? ¿Estás loco? ¿Cuánto tiempo estuviste ahí?- le pregunta entre asustada y sorprendida al ver que era Yuri Killian.

-De hecho, salté la muralla y entré hace unos minutos atrás. Aún quedaban invitados, por eso no podía aparecer.

-No sé por qué no me sorprende tanto- se sienta en un banco de piedra que había en el lugar.

-¿Ya se fueron todos cierto?

-Si con eso te refieres a mi padre y los empleados de la mansión… sí, ya se han ido. Estoy sola, necesitaba pensar un poco.

-¿Cómo estuvo la fiesta?

-Nada nuevo, excepto que las niñas de Kaleido hicieron un pequeño espectáculo, creo que a mi padre le gustó lo que hicieron y las fue a felicitar.

-Eso es bueno, quizás un día se interese por disfrutar de una función completa.

-Ojalá que suceda pronto, porque mi padre está planeando hacer otro futuro para mí. Ahora quiere que vaya a una audición de una película, para que pueda abrir mi camino como actriz reconocida.

-Eso ha querido hacer desde hace varios años. No es mala idea, puesto que nuestros años como acróbatas están contados.

-Pero aun estamos jóvenes, podemos seguir en la industria circense por más tiempo.

-Claro… yo quiero hacer mi propio escenario, me gustaría que tu fueras mi estrella- le toma la mano derecha a Layla y le coloca una hermosa pulsera en su muñeca.

-¿Por qué me das esto?- mira la fina pulsera que le había puesto su compañero.

-Aunque te quisiera para mí, sé que no me aceptarías en este momento... Esto es por tu cumpleaños- ríe un poco y le muestra la hora. Ya pasaba la media noche, lo cual indicaba que era 15 de agosto.

-No te hubieras molestado, muchas gracias… es un hermoso regalo- Layla se acerca a Yuri rozando su mejilla con sus labios para darle un beso de agradecimiento, algo que no haría con cualquiera.

-De nada…- él corre un poco su mejilla y roza sus labios con los de Layla sintiendo su tibia respiración…

*Aquella noche necesitaba una distracción y Yuri apareció en el momento justo, quizás era lo que quería, un pequeño deshago y respiro. Necesitaba que alguien me escuche y no podía ser cualquiera. Yuri se ha vuelto en alguien muy importante en mi vida y es algo que no planeé. El regalo que me había dado, para mí era como un símbolo de lo que significaba nuestra extraña relación*

-o-0-o-

La noche había pasado en un cerrar de ojos junto a la compañía de Yuri, pero a la mañana siguiente todo debía volver a la normalidad, aunque Layla había decidido comenzar su rutina un poco más tarde de lo habitual, después de todo era su cumpleaños y tenía que cancelar todos los planes para la fiesta que su padre había organizado o más bien que su asistente había organizado.
Aquel día no deseaba entrenar en Kaleido, por lo que había quedado de acuerdo con Yuri, para que él entrene por su cuenta en Kaleido y ella por su parte entrenaría en su salón privado.
Yuri había decidido ir a su departamento para cambiarse de ropa e ir al escenario y hacer todo lo que tenía en mente para ese día, ya que era casi como un día libre que le había regalado su compañera y aprovecharía para hacer muchas cosas que tenía pendientes.

-¿Qué sucede?- Layla va a la entrada de su casa al escuchar el timbre y ve que Sora, Mia y Anna estaban en la puerta de entrada a su mansión -¿Qué hacen aquí, chicas?

-Señorita Layla, que tenga un feliz cumpleaños- dicen las tres jóvenes al unísono.

-No sabía que ustedes igual estaban invitadas al cumpleaños. Pueden entrar, adelante- las tres niñas suben por las escaleras de la entrada y siguen a la rubia quien las dirigía hacia el salón principal -Pueden tomar asiento. Macquarie, ¿Puedes traer algo para beber?- la joven va por unos refrescos y no tarda en volver, trayendo en una bandeja unos vasos con limonada.

-Gracias- le dice Layla a las tres niñas al ver el regalo que le habían llevado, el cual era una pequeña bola de cristal y dentro contenía la figura de Layla haciendo acrobacias, que cuando la agitabas caía brillo encima.

-No es nada- dicen las tres.

-Mi padre las invitó ¿No es así?

-Sí, ¿Por qué decidió cancelar todo?- pregunta Sora curiosa.

-No se sorprendan por eso. Todos los años mi padre contrata a personas para hacerme una fiesta, pero para mí no tiene sentido hacer las cosas así.

-Tiene toda la razón- dice Sora tristemente

-Por eso la cancelo todos los años.

-No quisiera decir esto, pero parece que su padre no comprende cómo se siente usted ahora.

-Eso es algo normal, pero como padre siempre me ha dado lo mejor y se preocupa por mí y con eso es suficiente.

-Ya veo- dice Sora

-Bueno, ya basta de perder tiempo, mejor váyanse.

-Está bien- dicen las tres chicas.

-Porque yo tengo que seguir practicando.

-¿Está ensayando?- pregunta Sora sorprendida.

-¿Y lo hace en su casa?- agrega Mia.

-Así es. Si quieren ver el salón, acompáñenme y luego Macquarie les enseñará la salida- las cuatro caminan por un largo pasillo hasta llegar a una puerta que al abrirla se encuentran con un gran salón de entrenamiento, muy parecido a los salones de Kaleido. Tenía trapecios, bancos, una malla de protección. Estaba muy bien equipada. Layla camina al medio del salón y comienza a realizar estiramientos.

-Qué impresionante- dice Mia

-Nunca imaginé que también practicara en su casa- dice Anna

-Díganos, ¿Cada cuánto practica en este lugar?

-Todos los días, excepto cuando hay estreno y ensayo con Yuri, también cuando debo mejorar una técnica.

-Es su cumpleaños. Usted debería descansar.

-Mi anhelo es que algún día mi padre entienda lo maravilloso que es el escenario Kaleido y para lograrlo, mi actuación debe ser la mejor de todas.

-Señorita Layla, usted no quiere ir a la audición ¿Verdad?- dice Sora.

-Claro que asistiré- dice sin responder la pregunta -Mi padre ha puesto todas sus esperanzas en mí y no quiero decepcionarlo- se pone un tanto triste, pero enseguida reacciona y mira a las niñas -Ya escucharon suficiente, será mejor que se vayan.

-Sí, muchas gracias por todo- dicen las tres y se van del salón.

*Exactamente como había dicho Sora, no quiero ir a esa audición, porque aleja cada vez más la posibilidad de que mi padre se acerque más al escenario. Sé que él hace esto para asegurarme un buen futuro, ya que sabe que los negocios y asuntos empresariales no son lo mío, aunque eventualmente heredaré todo lo que mi padre ha creado… desearía que algún día valore lo que hago y no solo me ilusione haciéndome pensar que si lo hace…*

Dos golpes se sienten en la puerta del camarín de Layla.

-¿Sí?- pregunta mientras se colocaba labial.

-Señorita Layla- dice Charlotte asomándose con su amiga Yuli.

-Dime.

-Adivine qué…- dice Yulie -Nos enteramos que su padre estará presente en el espectáculo.

-¿Mi padre? ¿Pero cómo?- dice sorprendida.

-Hoy es su cumpleaños y no me extrañaría que estuviera allí- Layla sigue maquillándose pensativa, mientas las jóvenes se retiran de su camarín.

-¿Será que es verdad?- se pregunta en voz alta, mientras sale de su camarín y se encuentra con Yuri.

-¿Cómo estás? No te he visto en todo el día- dice el joven Yuri.

-Estoy muy bien, quiero que hoy demos lo mejor de nosotros en el escenario- dice un tanto entusiasmada.

-Por supuesto, como siempre… ¿Te sucede algo?- pregunta curioso al ver que la cara de Layla se veía como más iluminada.

-Espero que hoy sea una función especial- le responde con una pequeña sonrisa.

Al final del espectáculo, Layla comienza a buscar entre los espectadores a su padre, esperando que haya visto una de las mejores funciones que habían realizado, pero lamentablemente no lo encuentra, a pesar de desilusionarla, ella saluda al público con más energía y en ese instante las luces bajan y los sonidos de cotillones empiezan a sonar en el escenario. Layla no sabía lo que estaba sucediendo, no era algo usual en Kaleido. La gente aplaudía fervientemente y una luz se posa sobre ella, sin entender nada mira hacia todos lados y se percata que Yuri ya no se encontraba a su lado, en ese momento comienza a avanzar una caja gigante que parecía una especie de regalo y aparece el elenco entre humo y luces.

-¡Feliz cumpleaños, Layla!- todos gritan al mismo tiempo.

-Todos le deseamos un feliz cumpleaños- dice la pelirosa.

-¿Sora?- pregunta sorprendida y en voz baja.

-Estamos aquí para darle…

-Este hermoso…

-Regalo de cumpleaños.

-Pero…- dice atónita esperando un tanto ansiosa lo que saldría de esa caja gigante -No puede ser- dice al ver una sombra que se encontraba bajo la caja gigante y que poco a poco se acercaba, el corazón de Layla se aceleraba. Cuando finalmente se ilumina, ve que la foca (Jonathan) sale sobre una pelota llevando un pastel con velas encendidas y comienza a avanzar hábilmente rodando sobre la pelota. Layla sorprendida mira al público que esperaba pacientemente a que Layla sople las velas y rápidamente Layla entra en sí, entendiendo todo lo que sucedía, apaga las velas y las luces se prenden, ella saluda a su público muy feliz y emocionada.

-Súper, fue todo un éxito- dice Anna al salir corriendo del escenario

-Lo conseguimos- dice Mia

-Sí, la señorita Layla está muy contenta- dice Sora feliz

En ese momento ven a Layla mirando furiosamente a las tres, mientras cargaba su pastel de cumpleaños para devolvérselo.

-¿Qué significa todo esto? ¿Acaso fue otra de tus ocurrencias?- se dirige a Sora.

-Sí, así es- responde la japonesa con un poco de temor.

-Ya déjenme en paz. Es la primera vez que me sorprenden de esta manera sobre el escenario- Layla claramente había cambiado su cara y se veía triste.

-Yo solo… lo lamento- dice Sora apenada.

-Y no quiero que lo vuelvan a hacer ¿Han entendido? - Layla camina para irse molesta.

-¡Espere!- dice Sora.

-¿Qué pasa? ¿Se te ofrece algo?

-Por lo menos quédese con esto, en realidad la torta no importa, pero el mensaje que tiene, se lo escribió su padre. ¿Sería usted tan amable de recibírmelo?

-No, quédatelo tu- le dice en un impulso de molestia, sorpresa y arrepentimiento. Se retira rápidamente con mucha molestia y frustración, llega a su camarín, se cambia rápidamente de ropa y toma su celular.

-Layla…- la voz de un hombre se escuchaba en altavoz.

-¿Tu sabías sobre todo esto?- pregunta muy molesta.

-Sabía algo… me lo comentaron en el pasillo y creí que…

-Yuri, esta es la peor humillación que he pasado en mi vida. Deberías habérmelo dicho- le grita.

-Layla, era una sorpresa, no podía decirlo. Todos pusieron mucho esfuerzo en lo que hicieron, creo que deberías haberlo tomado de otra forma. Solo te demuestran el aprecio que tienen por ti y lo que haces por el escenario.

-Adiós, Yuri- Layla corta la llamada y sale del camarín. Solo quería llegar rápido a su casa por lo que llama a su chofer para que la lleve a su mansión.

Al llegar a su casa sube a su habitación y se recuesta sobre su cama, necesitaba pensar en todo lo que había ocurrido, ni siquiera se había molestado en encender las luces del dormitorio.

-No sé por qué me comporté de esa manera- pensaba mientras recordaba todo lo que había sucedido, se levanta y comienza a caminar hacia su escritorio, saca su diario y empieza a escribir.

*Hoy es mi cumpleaños, creí que sería otro día más como siempre… pero esta vez me sorprendieron. Es verdad, al parecer todos pusieron mucho esfuerzo en lo que hicieron y yo me comporté como una niña caprichosa, solo porque mis sentimientos me hicieron creer que el que estaba escondido bajo la estructura que habían construido, era mi padre… en ese momento mi corazón latía tan fuerte y mis emociones estaban a flor de piel, tanto, que si veía a mi padre salir, solo lloraría de felicidad, pero no fue así y al darme cuenta de que él no estaba, mi desilusión se convirtió en furia y molestia mal dirigida. Supongo que debo una disculpa a Sora, pero mi orgullo y vergüenza me lo impide… Ahora no puedo dejar de pensar en las palabras que me dijo "El mensaje que tiene, se lo escribió su padre". Debo admitir que en ese instante estuve a punto de volver a buscar el mensaje, pero mis acciones anteriores no las podía borrar, nuevamente el orgullo no me deja retractarme… ¿será que podré enviar a Macquarie por el mensaje de la torta? Seguramente esa acción me redimiría… no quiero ir a rebajarme a pedir disculpas*

-o-0-o-

Layla se pone su traje de entrenamiento, después de todo era temprano como para ir a dormir, por lo que baja a su salón de entrenamiento.

-Macquarie, que bueno que te encuentro- le dice al verla pasar por el pasillo -Hoy el elenco del escenario Kaleido me preparó una torta con un mensaje. Necesito que llames y pidas que envíen la torta.

-Está bien señorita, enseguida la pediré.

Layla sigue su camino y comienza a entrenar duramente esperando que le llegue su encargo. Una hora después alguien toca la puerta de su salón y Layla baja de uno de los trapecios, ansiosa, ya que sabía que era la joven que había enviado por su obsequio.

-Aquí le dejo la torta, me retiro señorita- dice Macquarie.

Layla saca el mensaje de su padre y lo abre. Adentro contenía un fax, que claramente era la letra de su padre: "¡Feliz cumpleaños! Layla. Recuerda que siempre brillarás dentro de mi corazón, mi pequeña estrella de Kaleido"

A pesar de ser un fax, ella sabía que su padre se había tomado el tiempo para escribir y enviarle aquel regalo. Su padre estaba al tanto de la sorpresa que había preparado para ella. Si bien, él no estuvo presente, supo que en algún momento del día él pensó en ella y con eso había sido suficiente y al menos con eso dormiría feliz.


NA: Espero que les haya gustado este capítulo, espero escribir rápido el siguiente, pero no prometo nada, ya que mi tiempo es limitado.

Saludos.