Los recuerdos no están en orden, tómenlo como líneas de tiempo distintas...Para no revelar el secreto de la historia no se especifica a quien conocio primero Regina, pero ya iran descubriendo poco a poco…Ahora si, ojala les guste el cap y dejen un review...Para saber si continuar la historia o no :D
Regina caminaba hacia el bosque, posiblemente caminaba directo a una trampa de la Reina de las Nieves, pero la curiosidad no la había dejado tranquila, no iba a quedarse en su casa, metida en su cama sin hacer nada, aun después de prometerle a Robín que no haría nada estúpido…Lo que iba a hacer no lo era, técnicamente…Cuando tienes magia para protegerte no cuenta como locura, no? Eso se decía Regina mientras caminaba, a quien engañaba, se moría de curiosidad por saber qué información tenia Ingrid que ella no, y correría el riesgo de ese encuentro, después de todo, ella era la Reina Malvada y una heladera loca y obsesionaba con tener una familia no podría con ella
-Flashback
Regina estaba tumbada en su cama, por sus mejillas corrían las lágrimas libres y una tras otra, llevaba un par de días encerrada en su habitación, gracias por supuesto a su madre, Cora la había encerrado bajo la amenaza de que si salía no le temblaría el pulso para lanzarle algún conjuro, y la verdad era que Regina no se había molestado en salir, si lo hacía no tardaría mucho en que Cora le impidiera el paso…La puerta de la habitación se abrió, Regina silencio sus sollozos y sin molestarse en ver quien era tenso el gesto
-Vete, madre, no quiero verte-se quejó Regina limpiándose las lágrimas con el dorso de su mano y endureciendo su tono de voz, escucho las puertas cerrarse de nuevo y rodo los ojos, sentía odio de solo ver a Cora, resentimiento por hacerla tan miserable.
-Regina…-la voz era de Henry, quien miraba a su hija con tristeza, Regina se giró y al ver a su padre no dudo en correr a sus brazos, Henry la estrecho protectoramente, se había lamentado tanto no haberla visitado antes, pero con Cora acechando no era recomendable, se reprochaba ser tan cobarde ante ella.
-Lo siento, creí que era ella-se explicó Regina con una débil sonrisa, Henry asintió, y tiernamente seco una lagrima de su hija con sus dedos, acariciándola, Regina suspiro
-Lo sé-musito Henry, ambos tomaron asiento en la cama, Henry tomo las manos de Regina entre las suyas y la miro a los ojos-Ahora si puedes contarme…
-No quiero hablar de eso, papá-se limitó a decir Regina desviando la mirada-Ya no importa
-Importa que me vas a hacer abuelo-dijo Henry serio, Regina sintió un golpe en el pecho, aun se estaba acostumbrando a pensar en ella con un hijo, y la posibilidad de que su madre le hiciera daño la aterraba-Tengo derecho de saber quién es el padre…
-No importa de quien ese hijo-la voz de Cora retumbo en la habitación al abrir las puertas y entrar como si nada, miro a Regina y Henry con un gesto de frustración-Debí saber que vendrías a consolar a Regina, no eres más que un cobarde-dijo Cora acercándose a ellos, Henry por instinto sujeto la mano de su hija, Regina miraba a su madre con rabia-Y tu vienes conmigo, Regina-Cora tomo la mano de Regina con fuerza y la jalo para levantarla de la cama, Regina se esforzó para no perder el equilibrio, Henry se levantó de inmediato
-Que me vas a hacer, madre?-pregunto Regina duramente, mirándola con desafío-Me vas a matar?-pregunto desafiante, Cora torció el gesto y negó la cabeza
-No, querida, porque lastimaría a mi hija?-pregunto Cora acariciando el rostro de Regina, quien se tensó ante su tacto-Solo voy a arreglar el desastre que has causado-dijo Cora duramente, tirando de la muñeca de Regina prácticamente la arrastro unos pasos, y bajo la mirada de Henry ambas desaparecieron en una nube de humo.
-Fin Flashback
Robín Hood estaba dentro de su tienda en su campamento, dando vueltas sin poder dormir, a su lado estaba Roland, su pequeño hijo que dormía plácidamente, Robín miraba al techo de su tienda, sus pensamientos estaban puestos en Regina, la conocía y sabía que no se quedaría quieta dentro de su casa, Regina Mills era demasiado terca como para quedarse a salvo y seguramente ya estaba en camino a buscar a la Reina de las Nieves, si no la conociera casi se hubiera creído su promesa de no ponerse en peligro
-Regina Mills-se quejó Robín apartando su sabana e incorporándose, Robín suspiro derrotado, esa noche no dormiría, a quien engañaba? Se estaba muriendo por ir hasta la mansión de Regina y asegurarse que estaba ahí, quizá furiosa, pero a salvo, Robín negó con la cabeza y busco a tientas su camisa, la próxima vez que a su Alteza Real se le ocurriera ir a cazar brujas locas y obsesionadas con destruir todo el pueblo, la pegaría a él, la retendría hasta poder esposarla a la cama, y solo para asegurarse que no cometería alguna locura que la pusiera en peligro dejaría su arco apuntándola por si se movía, aunque después tuviera que salir corriendo por su vida, para que Regina no lo volviera cenizas-Solo para asegurarme-se dijo Robín mentalmente, terminando de vestirse y observando a Roland dormido, salió en silencio y después de pedirle a un Little John medio dormido que estuviera pendiente de Roland mientras el volvía, salió a buscar a Regina.
-Flashback
En el bosque encantado, la noche cubría todo, y en alguna parte escondida del bosque se encontraba el campamento de los Hombres Valientes, su líder Robín Hood estaba frente a la fogata, acompañado de su inseparable Little John, quien bebía de una botella de ron, y se sentó al lado de su amigo
-Lo estas considerando, no?-pregunto Little John mirando a Robín, quien lo miro y tomo la botella que este le ofrecía, el ladrón se encogió de hombros
-Qué cosa? Asaltar el carruaje de la princesa Regina?-pregunto Robín como si hablara del clima, mientras se llevó la botella a los labios y le dio un trago-Es tentador
-Es una buena oportunidad, el botin…-Little John fue cortado por Robín, quien asintió
-Lo sé, lo sé, seguramente el carruaje estará lleno de joyas, no hace falta que me lo recuerdes-rio Robín dándole la botella de ron, Little John la tomo y asintió-Y si esta la mujer a la que llaman Cora?-pregunto Robín pensativo
-No lo estará, ella ira en otro carruaje, nos hemos encargado de estar prevenidos, contra su magia no pensamos enfrentarnos-dijo Little John con un gesto de susto, Robín rio levemente
-Entonces…Tenemos trabajo que hacer, Little John-dijo Robín tomando la botella de ron y dando un trago, Little John sonrió de lado y se dispuso a avisarle a los demás hombres del campamento.
-Fin Flashback
Henry estaba en la casa de sus abuelos, Regina lo había mandado a dormir con Emma, con el pretexto de querer llevar las cosas tranquilas con ella y por supuesto Henry no se lo había creído, conocía demasiado bien a su madre y sabía que solo lo quería a salvo con ellos para ir a buscar a la Reina de las Nieves por su cuenta, Henry tomo su mochila que estaba bajo su cama y se la colgó del hombro, con sumo cuidado de no hacer ruido bajo las escaleras y se dirigía a la puerta
-A dónde vas, Henry?-pregunto David a oscuras, Henry se giró con un gesto de inocencia, David se cruzó de brazos y señalo su mochila, el niño torció el gesto-Deja la mochila y regresa a tu cama, no vas a salir de aquí, muchacho-dijo David acercándose a él y pasando su mano sobre el hombro de su nieto, Henry se negó
-Tengo que ir a buscar a mi mamá, la conozco ella va tras la Reina de las Nieves-dijo Henry, David suspiro y asintió
-Regina no querría que tú salieras a ponerte en peligro, te dejo aquí y aquí te quedas-dijo David seriamente, Henry lo miro suplicante
-Y si le pasa algo?-pregunto Henry, David suspiro frustrado, rodo los ojos y asintió, se arrepentiría seguramente de lo que estaba a punto de decir, pero de todas maneras lo haría
-Hagamos algo, tú te quedaras aquí, y yo iré a asegurarme que Regina no cometa alguna locura, te parece?-pregunto David, Henry lo medito unos segundos y termino por asentir de mala gana, David lo observo arrastrar los pies mientras caminaba de nuevo a su cama, y asegurándose de verlo con la pijama puesta y en su cama, rodando los ojos salió de la casa para ir a la mansión de Regina, aunque sabía de sobra que no estaría ahí.
-Flashback
En el gran castillo del rey George, en medio de la gran sala se encontraba Cora hablando con George, ambos parecían discutir algo de intereses para ambos, Cora tomo asiento en la mesa del lugar y el rey George hizo lo mismo
-Esas segura de que tu hija aceptara casarse?-pregunto George algo desconfiado, Cora sonrió ampliamente y asintió, estaba segura que lograría que Regina se tragara toda la rabia y terminara sonriéndoles al Rey y al Príncipe James
-Por supuesto, ella sabe que es lo mejor-dijo Cora satisfecha, George asintió-Y tu hijo? No tendra alguna queja?-pregunto Cora en el mismo tono, George rio
-James no se quejara, ha escuchado lo suficiente de Regina como para saber de su belleza y de lo benéfico que sería este matrimonio para ambas partes-dijo George como si nada, técnicamente no estaba mintiendo, James eso pensaba, que su hijo hubiera muerta y David hubiera ocupado su lugar no tenía por qué salir a relucir-Si este compromiso se realiza, tu hija será Reina, y mi reino contaría con tus habilidades en cuanto al oro-dijo George con un tono ambicioso, Cora sonrió suavemente y asintió
-El oro acordado sera tuyo, todo está muy claro-dijo Cora sonriendo-Regina estará encantada de casarse con James-dijo Cora complacida, sus ambiciones estaban a muy poco de verse realizadas
-Y James estará más que contento, tu hija es la joven más hermosa del reino, y sobre todo esta educada perfectamente para ser reina -dijo George con un semblante severo, Cora arqueo las cejas
-Todos ganamos-sonrió complacida Cora, George sonrió de igual manera y estrecharon sus manos, estaba dicho, un matrimonio seria celebrado por todo lo alto y seria el acontecimiento más esperado por los padres de los novios.
Fin Flashback
Regina se había adentrado en el bosque, tratando de encontrar algún indicio de hielo que la llevara hasta el escondite de la Reina de las Nieves, hasta que noto unos pequeños copos de nieve en el suelo, la Reina estuvo a punto de acercarse para tomarlos, pero la detuvo un grito
-Regina!-La ex Reina Malvada torció el gesto al escuchar su nombre, "Definitivamente tiene que ser una broma" se dijo Regina mentalmente-Regina!-de nuevo aquel grito, Regina no disimulo su molestia, no, no era una broma, la morena se dio media vuelta para ver a David, quien corría a alcanzarla, la Reina no disimulo su fastidio
-Largo de aquí, Charming, vete a fingir que trabajas en la comisaria-siseo Regina al verlo frente a ella, el príncipe lucia agitado-No quiero idiotas que se entrometan-ataco Regina verbalmente, David la miro matadoramente, Regina se giró para irse pero David se apresuró a tomarla del brazo para retenerla, mientras su respiración volvía a la normalidad
-No pensaras ir tu sola a ver a la Reina de las Nieves-dijo David, más que pregunta era afirmación, David parecía tenso, Regina clavo su mirada en el agarre de David sobre su brazo, quien noto su mirada y la soltó de inmediato, estaba loco por estar haciendo eso, pero no tenía mucha opción, necesitaban a Regina de su lado, era la madre de su nieto, y claro, el hombre de la familia Charming tenía que impedir que Emma o Blanca hubieran ido a detener a la Reina en lugar de el
-Lo que yo haga es asunto mío, príncipe-dijo Regina duramente, David torció el gesto, en su mente se debatía entre detenerla o dejarla hacer su santa voluntad y regresar a su casa, a su cama a dormir, sin importarle la suerte que corriera la Reina-Puedo defenderme sola, Charming, no hacía falta que me siguieras-siseo Regina firme, David rodo los ojos y conto mentalmente hasta diez, esa era Regina Mills poniendo a prueba su poca paciencia, Regina lo miraba con arrogancia
-No te seguí- aseguro David defendiéndose, Regina arqueo las cejas, David asintió de mala gana-Henry, tu hijo, no estaba tranquilo en la casa, pensaba que saldrías a cometer una locura suicida al venir a encontrarte con la Reina de las Nieves, y veo que no se equivocó-dijo David sin más, Regina disimulo su sonrisa ante la mención de su hijo-Blanca y Emma hubieran discutido por quien debía venir pero…
-Pero tu increíblemente gran ego de príncipe salvador de doncellas en peligro salió a flote-ironizo Regina con un gesto de manos, David la miro matadoramente y Regina le sonrió con más ganas, David torció el gesto-Créeme, no necesito un guardián que me defienda, ya te puedes ir-ataco Regina dando media vuelta y alejándose de David, quien la vio caminar unos cuantos pasos lejos de él, quiso largarse de ahí, dejarla a su suerte y probablemente burlarse de su arrogancia cuando volviera sin éxito, pero algo dentro de él no se lo permitía, se maldijo mentalmente y apretando los puños la siguió
-Henry está preocupado por ti, y prometí llevarte viva con el-dijo David tocando el punto débil de Regina, era un golpe bajo pero con Regina nunca se podía jugar sin ensuciarse un poco, Regina pareció ceder un poco al girarse a mirarlo de mala gana
-Y yo amo a Henry-sentencio Regina con un semblante serio, David asintió-Por eso quiero saber que trama esta psicópata de los helados, para volverla una estatua de hielo y derretirla poco a poco hasta que no pueda tocar a mi hijo-dijo Regina intimidante, David arqueo las cejas, como podía ser tan tierna y al mismo tiempo tan temible al hablar de Henry, se preguntó David sorprendido, Regina noto su gesto y siguió su camino
-Entonces no iras sola-dijo David siguiéndola sin más, Regina apretó los puños, David lo noto y rio para sus adentros, si ya estaba metido en eso, podría divertirse un rato a costillas de la Reina
-Sí, si lo hare-dijo Regina mirándolo amenazante, David no se inmuto
-Henry es mi nieto, me hizo prometer que estarías a salvo-dijo David como si nada, encogiéndose de hombros, Regina rodo los ojos, David rio para sus adentros
-Y lo hiciste, eso le dirás a mi hijo cuando regreses ahora mismo-dijo Regina señalándolo duramente, David sonrió descaradamente y negó con la cabeza
-Su arrogancia es sorprendente, su Majestad-se burló David con un gesto de reverencia, Regina lo miro con ganas de asesinarlo, definitivamente David era un idiota, se dijo la Reina.
-No tanto como lo idiota que eres, Charming-dijo Regina con tono mordaz, David la miro arqueando las cejas, Regina le dio una inocente sonrisa de descaro
-Lo dice la mujer que viene sola al bosque en medio de la noche a perseguir a una bruja loca que podría matarla-dijo David con tono astuto, Regina sonrió más ampliamente
-Lo dice el idiota que sigue a la Reina Malvada al bosque en medio de la noche, sabiendo que si tienta la cuerda ella puede pulverizarlo hasta volverlo cenizas si agota su paciencia-dijo Regina con tono sarcástico pero amenazante, David se tensó un poco y decidió no ceder
-No lo harías-dijo David más para convencerse el mismo que como afirmación, Regina lo noto y sonrió para sí misma
-Apostamos, príncipe?-pregunto Regina con un ademan de su mano como si fuera a provocar una bola de fuego, David negó con la cabeza
-Henry te detiene, si me matas que le dirás?-ataco David en su defensa, Regina arqueo las cejas, en un gesto que David recordó a la Reina Malvada de años pasados, Regina se acercó a él y lo miro desafiante, David no se aparto
-Que la Reina de las Nieves te mato y yo no pude salvarte, yo me defendí con magia, pero tú no pudiste hacer mucho con solo una espadita-dijo Regina con una sonrisa de maldad, David agradeció que la oscuridad no le dejara ver que se había puesto un poco pálido, Regina rio
-No sé qué diablos hago aquí-se quejó David frustrado, Regina se apartó y asintió
-Yo sí, eres un completo y perfecto idiota!-volvió a atacar Regina, David iba a responder pero no pudo hacerlo, para sorpresa de ambos
-Estamos de acuerdo en eso-la voz de la Reina de las Nieves los hizo girarse y toparse con ella, la Reina de las Nieves los miraba con un gesto de tranquilidad, como si los hubiera estado esperando toda la noche, Regina la miro matadoramente y se preparó para lanzarle una bola de fuego, mientras que David empuño su espada contra Ingrid, quien no parecía inmutarse-Pedí hablar con la Reina Malvada, sola-afirmo Ingrid, Regina sonrió con descaro, David inconscientemente se aferró más a su espada
-Guarda eso, David, yo me encargo de derretir a la heladera si no comienza a hablar-dijo Regina conjurando una bola de fuego en su mano, amenazando con lanzársela a la Reina de las Nieves, quien se limitaba a sonreír tranquilamente, su tranquilidad era desesperante-Dime lo que quiero saber, y no quiero trampas-amenazo Regina mirándola furiosa, Ingrid sonrió mas
-El trato era que vinieras sola-dijo la Reina de las Nieves negando con la cabeza-Y por lo que escuche el príncipe se entrometió…
-Son sus genes, no puede evitar ser un idiota, uno que ya se va-dijo Regina mirando a David para que se fuera de ahí, David la miro incrédulo, realmente no podía dejar de insultarlo, se dijo David mentalmente
-Deberías agradecerme que vine a ayudarte-grito David sin dejar de dirigir su espada contra Ingrid
-Gracias por arruinar mis asuntos-dijo Regina con sarcasmo, David sintió deseos de matarla ahí mismo, su paciencia no aguantaba otro momento con la Reina
-Porque eres tan irritante?!-se quejó David duramente, Regina sonrió con malicia
-Y tú porque eres tan estúpido?-contraataco Regina duramente, Ingrid arqueo las cejas al verlos, al parecer con esos dos no hacía falta una maldición para verlos pelear, la Reina de las Nieves sonrió para sus adentros
-Me acaban de dar una idea-musito Ingrid moviendo sus manos, Regina y David se tambalearon al sentir que la tierra bajo sus pies se movía-Quien los viera en el pasado y ahora…-Ingrid hizo un movimiento de manos y en un instante Regina y David fueron rodeados de una nube blanca, siendo elevados del suelo por montones de hielo, que se convirtió en una torre enorme de hielo que los mantendría encerrados a ambos, bajo la mirada satisfecha de la Reina de las Nieves.
Robín fue directo a casa de Regina con toda la prisa que se podía tener, al llegar no la encontró, la casa estaba vacía, "por supuesto" pensó Robín negando con la cabeza antes de salir corriendo al bosque de nuevo, el ladrón no dejaba de pensar en que algo podría pasarle, tenía un mal presentimiento, la idea de encerrar a Regina y asegurarse de que no saliera bajo amenaza de una flecha le parecía tan buena ahora, la próxima vez lo haría sin dudarlo, prefería correr el riesgo de morir incinerado que correr el riesgo de que algo le pasara a ella
-Es la Reina Malvada…Eso la debería poner a salvo-se dijo Robín mentalmente para calmar sus nervios, sabia de sobra que Regina era poderosa y que sola se defendía bastante bien, pero aun así estaba intranquilo, Robín miro por los alrededores y no vio rastro de Regina ni de la Reina de las Nieves, hasta que un grito de una voz más que conocida lo alerto-Regina!-Robín se giró hacia donde provenía y empezó a correr en esa dirección, hasta que estuvo a un par de metros y pudo ver que se trataba de Regina discutiendo con David, el ladrón suspiro un poco aliviado, prefería una discusión verbal contra el príncipe Charming que un enfrentamiento de hechizos y bolas de fuego entre la Reina Malvada y la Reina de las Nieves…Robín dio un paso más pero la tierra bajo sus pies comenzó a temblar y perdió el equilibrio, ante sus ojos una torre de hielo tomo forma y sabía perfectamente quienes estaban dentro de ella…
-Flashback
El día había llegado para los Hombres Valientes, el plan había sido trazado y estaban a pocos minutos de llevarlo a cabo, en cuanto pasara el carruaje real, Robín estaba escondido entre los arboles esperando verlo, el silencio reinaba y estaba con la mirada fija en el camino, en cuanto vio los caballos acercarse se puso alerta.
Regina estaba dentro del carruaje que habían mandado para ella, su madre había preferido que ella se adelantara con el pretexto de que tenía que esperar a que su padre regresara de viaje, Regina tenía un gesto de fastidio, detestaba tener que acatar esas órdenes, pero no era tan inconsciente como para desafiar las ordenes de Cora, no cuando sabía perfectamente de lo que era capaz con su magia
-Que está pasando?!-grito Regina al chofer cuando el carruaje se detuvo en seco, y se escuchó un alboroto afuera, pero su pregunta fue rápidamente contestada cuando la puerta de su carroza se abrió de golpe, dejando pasar a un hombre encapuchado, tenía toda la pinta de ser un ladrón, Regina iba a gritar pero aquel hombre se apresuró a taparle la boca con ambas manos
-Silencio, mi lady-susurro el hombre a escasos milímetros de ella, Regina sintió su corazón detenerse, no era una mujer cobarde, pero si tuviera la magia de su madre podría defenderse mucho mejor, trato de forcejear pero el ladrón la sujeto con más fuerza-Calma, señorita, no le va a pasar nada-esa voz ronca hizo que Regina dejara de moverse, sintió como una mano se deslizaba por su cuello hasta llegar a su pecho, Regina permaneció inmóvil, hasta que noto como el hombre le quitaba con cuidado su collar de diamantes
-Los guardias no tardaran en llegar-dijo Regina respirando agitada, el ladrón dejo ver su rostro y le sonrió con descaro, Regina arqueo las cejas, Robín guardo el collar en su bolsillo y asintió
-No lo suficientemente rápido-dijo Robín acercándose más a ella, Regina creyó que se atrevería a besarla, pero el ladrón se detuvo a milímetros de sus labios, Regina pudo notar sus ojos clavados en sus rojos labios
-Esto no se va a quedar así-se quejó Regina duramente, Robín se acercó más a ella, haciendo que Regina sintiera su respiración en su cuello, con una mano Robín se ocupó de quitarle la pulsera de oro y guardarla en su bolsillo, Regina lo empujo contra el lado contrario, haciéndolo quejarse al golpearse contra la puerta-Lo van a capturar, ladrón-dijo Regina severa, Robín la miro un momento, fijamente, escaneando cada detalle de la mujer y guardándolo en su memoria, era sin duda la mujer más bella que hubiera visto
-No lo creo, mi lady-sonrió Robín para sorpresa de Regina, la tomo desprevenida y la sujeto del cabello, tomándola con firmeza la beso, un beso robado que le supo a gloria, con movimientos agiles con la mano libre tomo la peineta de la mujer y dejo caer libres los largos cabellos negros de Regina, aun sin despegar sus labios de los de ella, hasta que Regina pudo empujarlo lejos de ella-Le queda muy bien el cabello suelto-sonrió Robín pícaramente antes de abrir la puerta de la carroza y prácticamente saltar de ella y arrancar a correr, dejando a Regina con el labial corrido, el sabor de sus labios en los suyos y con una gran cantidad de dinero perdido.
-Fin flashback
La torre de hielo que conjuro la Reina de las Nieves cobro forma rápidamente, dentro de las cuatro paredes de hielo no había nada, era espaciosa pero vacía, y por supuesto Regina y David no tardaron mucho en comprender que estaban encarcelados, David y Regina se miraron alterados
-Es tu culpa por meterte donde no te llaman, Charming-dijo Regina asomándose a la única ventana que había, David detrás de ella rodo los ojos y apretó los puños
-Es mi culpa-asintió David con frustración-Pero por venir a proteger a la mujer más arrogante que he conocido-grito David señalándola, Regina se giró con los ojos encendidos de furia
-Cuida tu lengua, pastor-siseo Regina amenazante, David le sostuvo la mirada, Regina rodo los ojos y volvió a tratar de ver por la ventana, trato de sacar una mano pero el campo de fuerza la detuvo
-Genial, encerrado con la Reina Malvada-dijo David torciendo el gesto, Regina lo miro furia y de sus manos salió una bola de fuego, David se agacho por instinto, pero la bola de fuego se apagó, no era lo suficientemente grande como para mantenerse
-No colmes mi paciencia, Charming, que puedo volverte cenizas-dijo Regina rodando los ojos y girándose para darle la espalda, David se levantó con cuidado y la miro con un gesto de duda, debía estar soñando, una pesadilla, no podía estar encerrado en aquella fría torre y justamente con la Reina Malvada
Flashback
El rey George había recibido con una gran sonrisa a la familia Mills, Cora no se esforzó por disimular su agrado ante el compromiso, Henry estaba serio y se limitaba a comportarse formalmente, mientras que Regina estaba forzándose a sonreír y fingir que no deseaba salir corriendo de aquel castillo, había pensado en hacerlo, incluso había mirado la distancia hasta la puerta, pero no llegaría a dar más de tres pasos antes de que Cora la hiciera volar por los aires con magia. Por otro lado, James…más bien, David, haciéndose pasar por su hermano estaba esforzándose por no flaquear, se esforzó por disimular sus nervios y al parecer lo consiguió bastante bien.
-Regina, él es mi hijo James-dijo George señalando al príncipe, Regina no se esforzó en fingir una sonrisa, se limitó a mirar al hombre rubio y de ojos azules que se le acercaba con un semblante igual que el de ella
-Un placer, Regina-fue todo lo que dijo James, sin emoción, sin molestia, un tono seco, Regina lo noto al segundo, supuso que tampoco estaba de acuerdo en casarse con una desconocida, James la miro a los ojos y su expresión cambio, se tornó más amable, le tomo la mano sutilmente y deposito un beso en ella, Regina arqueo una ceja
-Igualmente, James- se limitó a decir Regina, una sonrisa forzada y fue todo, James torció el gesto disimuladamente al notarlo, pero no dijo nada, el príncipe recorrió a Regina con de pies a cabeza, tenía que reconocer que era hermosa, se había deslumbrado a primera vista, aunque su gesto de "atrévete a decirme algo" le intimidaba un poco, noto su porte de altanería y dedujo que no sería nada sencillo interactuar con ella, ella estaba educada para ser de la realeza, y el…bueno, él era un pastor que de repente se estaba haciendo pasar por un príncipe, uno que se casaría con esa imponente mujer que tenía delante, y dueña de los ojos más profundos que había visto en su vida.
Fin Flashback
Era más de media noche cuando unos golpes en la puerta despertaron a Emma y a Blanca de su sueño, Robín había decidido que tenía que contarles lo que había pasado, después de todo Emma era la Salvadora y Blanca la esposa de David, tenían que saberlo cuanto antes
-Robín-Emma abrió la puerta adormilada, sorprendida de ver a Robín en su puerta, y con un gesto que no le gustó nada-¿Qué paso ahora?-pregunto Emma con cansancio, dejándolo pasar, Robín entro a la casa y Emma cerró la puerta
-Regina…-Blanca bajo las escaleras y alcanzo a escucharlo, Robín parecía haber corrido larga distancia a juzgar por su respiración agitada
-¿Qué le paso a Regina?-pregunto Blanca preocupándose, Emma agradeció que Henry estuviera bien dormido, Robín asintió
-Regina fue al bosque a buscar a la Reina de las Nieves-dijo Robín calmando su respiración, Emma y Blanca se miraron al instante-Fui a buscarla para detenerla pero…
-Pero qué?-pregunto Emma impaciente, comenzaba a ponerse nerviosa
-La Reina de las Nieves apareció y la encerró en una torre de hielo, en el bosque-dijo Robín rápidamente, Emma torció el gesto y Blanca procesaba la información al segundo
-Genial, tanto silencio no podía ser bueno, maldita heladera-se quejó Emma con un gesto de molestia, Blanca la miro reprochándole el lenguaje, Robín no le tomo importancia-Hay que avisarle a David, debe estar en la comisaria…
-Hay algo mas-dijo Robín mirando a ambas mujeres-David estaba con ella en el bosque, fue cuando apareció la Reina de las Nieves y los encerró a ambos-dijo Robín sutilmente, Blanca y Emma se miraron alarmadas, las cosas se podían poner peor
-Tenemos que sacarlos de ahí, ya!-grito Blanca asustada, Emma asintió al igual que Robín.
Flashback
Cora caminaba a paso firme por los largos pasillos de su casa, no pasaron más de dos minutos cuando Henry, su marido se acercó a ella, Cora se detuvo y lo miro sin expresión alguna
-¿Dónde está?-pregunto Henry con un tono de voz más serio de lo normal, Cora arqueo una ceja, como si no entendiera su pregunta-¿Dónde está Regina?-pregunto Henry duramente
-Lejos de aquí, donde no va a causar problemas-dijo Cora como toda respuesta, siguiendo su camino como si Henry no estuviera
-No le harías daño a tu propia hija, Cora-dijo Henry tratando de que no le temblara la voz, Cora se detuvo y giro para mirarlo con una mirada que helo la sangre de su marido-No la lastimes…
-Porque la lastimaría? Es mi hija, solo quiero lo mejor para ella-musito Cora con voz suave, sonriendo levemente y retomando su camino hacia su habitación, dejando a Henry solo.
Fin Flashback
Dentro de la torre de hielo Regina y David miraban a su alrededor, podían ver su aliento debido al frio, Regina arqueo una ceja y calculo el espacio que tenían, ella no iba a pasar una noche incomoda, tendría que esperar a la mañana para idear otras formas de salir de ahí
-Que haces?-pregunto David al ver a Regina moverse por el espacio que tenían, Regina lo ignoro y con un movimiento de manos pudo conjurar una fogata, David arqueo las cejas-Menos mal
-No pienso morir congelada-se limitó a decir Regina incrementando las llamas del fuego, David no dijo nada, se sentó en el piso y se cruzó de brazos, el calor comenzaba a reconfortarlo, Regina rodo los ojos, como podía estar tan tranquilo?
-Suerte durmiendo en el piso, su Majestad-rio David cerrando los ojos y apoyando su cabeza en la pared, Regina arqueo una ceja y rio burlonamente, conjuro de nuevo un humo morado que apareció una cómoda cama delante de ella, casi junto al fuego, David abrió los ojos y arqueo las cejas, se levantó como resorte
-Suerte para ti, Charming, una reina no duerme como los pastores-siseo Regina con arrogancia, David rodo los ojos y se acercó a ella, la cama era amplia, bien podría caber los dos, aunque la idea de dormir al lado de Regina Mills le provocara una ulcera, la idea de dormir en el hielo y morir del frio tampoco le agradaba
-No serias capaz de dejarme en el piso, esto es una torre de hielo-recalco David con sarcasmo, Regina le dio una mirada de burla, David rodo los ojos-Si me dejas morir Henry se pondrá muy triste-dijo David como toda respuesta, escondió una sonrisa al ver como Regina apretaba ambos puños y las llamas del fuego se incrementaban, Regina le borro la discreta sonrisa al golpearlo en la cara con una almohada
-Si te atreves a tocarme, o a acercarte más de lo que debes, Charming, me asegurare de hacer una fogata más grande contigo-amenazo Regina mirándolo seriamente, David trago en seco, no bromeaba, así que asintió de mala gana, esa sería la noche más larga de su vida.
