Vale…Incomodo?Sin duda!Sobre todo para Blanca…Seria un shock para la pobre jajajaja Ya veremos que sucede próximamente :P

Franciny…Alguien que le apuesta a Charming como padre de la niña, será?O.o Si, será Jazmín, la iran conociendo a partir del prox capitulo, es basada en la historia claro pero será una versión distinta también, digamos que una mezcla O.o

Evilcharmingparrillas…Rivalidad entre Robin y David?Quien sabe muahaha…En el prox cap las cosas cambiaran :P

You-Me-Handcuffs…Una mas que vota por Charming como padre de la nena!jajajaja La historia de Jazmin sera basada en la original pero trate de cambiarle algunas cosas para que encajara, su carácter te recordara a alquien,por lo menos la intncion es que les agrade este personaje, la iran conociendo el prox cap :D

Hola!Aqui esta el nuevo cap…Las historias del pasado se están cerrando, ya descubrirán que paso con esos pasados, y culpa de quien…Sospechan de alguien?Peticion de quien quieren que sea el padre de la pequeña princesa?Ya saben…Review!jajajaja El cap es mas largo que otros, asi que el prox cap tardara un poco mas quizá, no quise dividirlo :P Ojala que les guste!Sugerencias, quejas, comentarios…Animense a dejar review que asi me animo a subir mas pronto Gracias por los reviews, favs y follows! :D


Gold se mantenía oculto a la vista de los héroes de Storybrooke, su gesto se tensó al ver que Emma comenzaba a derretir el hechizo de Ingrid, y que la torre comenzaba a perder su efecto, Gold no dudo en lanzar un hechizo discreto, restando el poder de la magia de Emma y ocasionando que la torre recuperara su altitud y fortaleza, Gold termino de poner el hechizo protector, y sonrió satisfecho al ver a Emma dejar de intentar usar su magia para liberar a Regina y David

-Maldita sea!-se quejó Emma sin ningún remordimiento al dejar de usar su magia y torciendo el gesto al ver que no hacia efecto en la torre, Henry y Robín se desanimaron un poco, Hook tenía un gesto parecido al de Emma de pura frustración, Belle se limitó a fruncir el ceño y Blanca miraba a su hija con regaño por sus palabras

-Parecía que funcionaba!-se quejó Henry torciendo el gesto desilusionado, Robín paso un brazo sobre sus hombros y le dio un ligero apretón para reconfortarlo, al igual que Blanca le acaricio el cabello, haciendo que el chico torciera el gesto, Emma miro de nuevo la alta torre frente a ella y torció el gesto.


Regina y David no podían estar más ajenos a lo que pasaba en el bosque, David estaba totalmente perdido en el cuerpo de Regina, en devorar con pasión los labios de la reina, mordiéndolos sin causarle heridas, saboreando cada beso, deslizando sus manos por la cintura de Regina hasta pasar por sus piernas, y Regina no estaba mejor que el…Sus manos se deslizaban por la espalda de David con suavidad, dejándole caricias y alguna marca de sus uñas en su piel blanca, David enredo sus dedos en los cabellos negros de Regina y beso su cuello, nunca se había sentido con tanto deseo como en ese momento, ni siquiera la ternura que Blanca Nieves le despertaba al hacer el amor se comparaba con el deseo de hacerle el amor a la Reina Malvada con tanta pasión que nunca se imaginó que podía despertarle esa mujer, David prácticamente le arranco la camisa a Regina, haciendo volar algunos de sus botones y deleitándose con la imagen de la piel de Regina al descubierto, sin perder tiempo comenzó a besar sus labios hasta llegar a su pecho, recorriéndola sin pensar en nada más que en hacerle el amor a la mujer que lo estaba enloqueciendo…


-Flashback

En los bosques cercanos al castillo del rey Midas estaban Regina y David, ambos sentados en el pasto, sobre un mantel que había formado parte del día de campo que habían compartido, uno que la pareja había disfrutado totalmente, acompañados por una botella de vino, ambos reían ante lo cómodos que se encontraban, en el tiempo que había pasado desde que se conocieron se habían enamorado sin pensarlo, y el tiempo juntos les pasaba volando

-Ya es de noche-dijo David mirando a las estrellas que comenzaban a adornar el cielo, Regina dejo su copa a un lado y miro al príncipe, sonriendo al ver su rostro tan pacifico

-No creo que a nuestros padres les moleste, estoy casi segura que ellos mismos han montado todo para que nuestros encuentros no sean interrumpidos por ningún sirviente del castillo-dijo Regina riendo cálidamente, haciendo que David la mirara embobado

-Es cierto, de lo contrario ya hubieran llegado hace horas para interrumpir-se quejó David torciendo el gesto, Regina asintió, David se quejó callado, Regina arqueo las cejas al notarlo

-Estas bien?-pregunto Regina notándolo algo nostálgico, David la miro y suspiro, llevaba días con la idea de confesarle la verdad a Regina, que él no era James, que era David, y que a pesar de todo estaba enamorado hasta la medula de ella, pero tenía miedo de su reacción, de que se sintiera dolida por la mentira y terminara cancelando la boda o casándose con él por solo cumplir y tener que verla odiarlo cada día de su vida juntos-James…-David sintió un golpe directo en el pecho, pero el sentir la mano de Regina acariciando su rostro con ternura lo hizo sonreír y besarla suavemente

-Te amo-dijo David sin ningún arrepentimiento, desbordando sinceridad en su mirada, dejando a Regina sorprendida, mirándolo fijamente antes de sonreírle ampliamente y acortando la distancia entre ellos, hasta besar sus labios suavemente, David tomo su rostro entre sus manos, le parecía increíble tener a esa mujer tan hermosa junto a él, parecía mentira, una que temía fuera a acabarse en cualquier momento-Regina…Te amo-susurro David a milímetros de Regina, cerrando los ojos y respirando profundo, dejándose llevar por el perfume de la mujer

-Yo también te amo-susurro Regina sinceramente, haciendo a David sonreír ampliamente, la estrecho más a él y beso sus labios una vez más, la adoraba, la había conocido tanto que tenía miedo de que ella lo odiara por mentirle en algo tan grave, David bajo la mirada un momento, pero basto para que Regina lo notara tenso-James, que sucede?-pregunto Regina tensándose

-Es que tengo que decirte algo, y tengo miedo de que me odies-dijo David con toda la sinceridad que pudo, Regina comenzó a inquietarse, su primer pensamiento fue sobre su madre, o quizá sobre el rey George, había pasado algo? Habían cancelado la boda? Regina miro a David con cierto temor, David tomo sus manos entre las suyas y la miro directamente a los ojos

-Me estas comenzando a asustar, paso algo con la boda?-pregunto Regina mirándolo seria, David sonrió, Regina tenía una dualidad que había aprendido a amar, había momentos que la veía tan altanera e intimidante que le parecía una mujer y había otros momentos como aquel en el que la veía tan frágil, tan dulce que le parecía increíble que fuera la misma mujer.

-Eso lo vas a decidir tú, mi amor-musito David suspirando, Regina lo miro confusa-Regina, antes quiero que sepas que te amo, que he sido sincero en todo lo que te he contado, que mis sentimientos por ti son reales, y que si decides cancelar la boda yo no me opondré-dijo David mirándola seriamente, Regina torció el gesto, ahora sí que la estaba inquietando

-Qué demonios paso, James?!-pregunto Regina levantándose, apartándose de él, mirándolo con cierta desesperación para que hablara, David respiro profundo y se levantó también, ahí estaba, podía ver en su mirada ese dejo de mujer altanera-Quiero que comiences a hablar, ya!-termino por gritar Regina, James asintió y la miro directamente a los ojos

-Yo no soy James, Regina-dijo David con voz cansada, Regina lo miro como si le estuviera gastando una broma, una de muy mal gusto a juzgar por su expresión, se hubiera reído en su cara pero el semblante del príncipe le dejaba claro que no estaba jugando-Soy David, el hermano gemelo de James, el murió y yo lo reemplace para casarme contigo sin que hubiera mayor problema-dijo David reuniendo el valor suficiente y tratando de no retractarse, podía ver como en los ojos de Regina comenzaba a notarse la decepción, aquello era rabia?-Y así hubiera sido, pero te conocí y me encantaste, luego con el tiempo me enamore, Regina, me enamore de ti y no podía casarme contigo mientras te siguiera mintiendo-termino de confesar David casi sin aliento, miro a Regina que se limitaba a mirarlo en silencio, sus ojos ya no reflejaban calma, ahora reflejaban tempestad-Mi amor…-David quiso acercarse a ella y tomar sus manos, pero Regina fue más rápida que el

-No te atrevas a decirme mi amor-sentencio Regina apretando los puños, sus ojos parecían matar a David con la mirada, mientras luchaba por contener las lágrimas, no iba a llorar, no lo haría, ella no sería débil, su madre la había educado para no serlo

-Regina, escúchame, yo te amo, en eso fui sincero siempre-admitió David tragando saliva, con los ojos cristalinos y tratando de acercarse a ella, pero Regina lo detuvo al estampar su mano contra la mejilla del príncipe, David no se inmuto, le había dolido pero se lo merecía, Regina lo miraba con ganas de desaparecerlo

-No te acerques-advirtió Regina al ver las intenciones de David, quien la ignoro y se acercó, ganándose una fuerte y sonora bofetada por parte de Regina, quien lo miro duramente, David trago saliva, le había dolido el golpe, pero más le dolía la mirada que Regina le estaba dando en ese momento, quiso acercarse de nuevo, pero Regina salió corriendo a su caballo, lo monto y en un parpadeo la vio cabalgar lejos de él, David se maldijo mentalmente.

-Fin flashback


-Lo intestaste, Emma, ya buscaremos otra forma de ayudarlos-dijo Blanca con pesar en su voz, mirando a su hija con agradecimiento, Emma rodo los ojos, al diablo con la fe y todas esas cosas, ella quería ayudar, estaba cansada de sentarse y observar como Gold y Regina siempre tenían que ayudarlos, ella era la Salvadora no?!

-Al diablo con eso, tenemos que sacarlos-dijo Emma ignorando el apoyo de su madre y volviendo a enfocarse en la torre, alzando las manos comenzó de nuevo a tratar de quitar el hechizo de la torre, pero el hechizo que recién había puesto Gold la hizo salir volando al intentarlo, Emma cayo estruendosamente sobre la tierra, Blanca y Bella se apresuraron a acercarse a ver como estaba

-Emma!-Bella se acercó a ella, pero Emma alzo la mirada con frustración, Hook se detuvo al ver a Blanca ayudando a su hija, Henry también se acercó a ella-¿Estas bien?

-No me rompí nada-se quejó Emma levantándose y sacudiéndose la tierra de la ropa, Henry la abrazo cálidamente, Hook le dedico una sonrisa y Blanca la sujeto del brazo y le sonrió

-Emma, todos queremos sacarlos de ahí, pero no puedes ponerte en peligro tú también-dijo Blanca cálidamente, Emma no dijo nada, se sentía inútil al no poder romper un simple hechizo

-Swan, esto es magia poderosa, y tú solo has tomado algunas clases con Regina, desafiar a la Reina de las Nieves es peligroso, ya encontraremos otra forma-dijo Hook con preocupación por la rubia, Emma le dio una mirada y asintió

-Robín, como fue que lograste escalar la torre?-pregunto Bella confundida mirando al arquero

-Solo lance una flecha con mi arco, sujeta a la cuerda y cuando quedo clavada en lo alto de la torre…simplemente escale, ya lo había hecho antes en el Bosque Encantado, en algún robo-dijo Robín con cierta culpa al admitir sus robos con sus hombres valientes

-Trata de hacer lo mismo-intervino Hook señalando el arco que Robín llevaba en la espalda, el ladrón asintió y preparo su arco con la flecha, apunto tal como la primera vez, pero en esta ocasión la flecha quedo reducida a cenizas al tocar la torre, todos se miraron con frustración

-Esta mañana eso no sucedió-dijo Robín con expresión derrotada, Henry miro a Emma con curiosidad y Bella se acercó a Blanca

-No entiendo por qué la Reina de las Nieves dejaría pasar a Robín, si su plan es mantenerlos encerrados-se quejó Blanca con molestia, Emma se encogió de hombros, su mente estaba a mil por hora

-Yo menos, pero algo está claro…La Reina de las Nieves se está divirtiendo a costa nuestra-se quejó Emma con un gesto de fastidio, Robín asintió, Blanca y Bella compartieron miradas de preocupación, Henry se cruzó de brazos y Hook seguía con la mirada puesta en la torre de hielo.


David y Regina estaban a punto de hacer el amor, pero como si se tratara de un montón de flashes a ambos les llegaron imágenes que solo duraron una milésima de segundo a sus mentes, pero que los hizo separarse del sobresalto, volviendo a la realidad y más desconcertados que nunca, sin acabar de comprender que significaban las imágenes que habían visto en sus mentes, sin duda ninguno las recordaba, debían ser un sueño? Una pesadilla?...Regina cerró los ojos con fuerza, tratando de ordenar sus ideas y aclarar su mente, pero nada, las imágenes se habían ido con tanta velocidad como la habían azotado, y David estaba igual que ella, por más esfuerzo que puso no lograba comprender que había sucedido

-Regina…-David tenía la respiración agitada, miro a Regina y no pudo evitar enmudecer ante el aspecto de la ex Reina Malvada, su cuerpo perfecto lo estaba perturbando, el sabor de sus labios aun en los suyos y su perfume comenzaba a intoxicarlo

-No digas nada-pidió Regina notando su mirada poco recatada, sus mejillas comenzaron a encenderse, y sujeto las sabanas para cubrirse, cuando estuvo un poco más recuperada y su ego había vuelto a la normalidad con un movimiento de muñeca volvía a estar impecablemente vestida, y su mirada estaba fija en David, quien seguía despeinado, sin camisa, y con algunos rasguños en la espalda más que notorios-Esto nunca paso, no quiero que lo menciones-sentencio Regina duramente, antes de tumbarse en la cama y darle la espalda a David, quien antes de poder pronunciar alguna palabra decidió que Regina tenía razón, pero esa noche ninguno durmió, ambos se la pasaron tratando de comprender el significado de sus "sueños" sin atreverse a comentarlo con el otro.


-Flashback

Después de que Cora se había llevado a su hija, Henry tuvo que esforzarse como nunca por retener a Regina con él, la abrazo con tanta fuerza que tuvo temor de lastimarla, pero Regina estaba demasiado alterada como para dejarla salir, y lo había intentado, pero la habitación seguía bajo el hechizo de Cora, habían pasado horas desde que Cora se había llevado a su hija, y Regina estaba abrazada a su padre, llorando con el alma rota, sus sollozos conmovían tanto que Henry no podía soportarlo, ver a su hija tan frágil le partía el alma

-Mi amor, cálmate, Regina-Henry acariciaba su cabello con ternura, pero Regina no paraba de llorar sobre su cama, junto a el-Hija, tu madre no sería capaz de lastimarla-dijo Henry aunque probablemente estuviera mintiendo, Regina no respondió, no se movió, solo podía pensar en su pequeña, pero su llanto se detuvo en cuanto una nube morada apareció en medio de la habitación, dejando ver a Cora, quien dirigió su mirada a su hija

-Donde está mi hija?!-grito Regina en cuanto vio a su madre, levantándose de su cama, con la mirada llena de rabia y dolor, se acercó a su madre y la miro con odio-Donde está?!-volvió a preguntar Regina sin titubear, Cora arqueo las cejas, Henry se acercó a ambas mujeres con la intención de intervenir en cualquier momento

-No te preocupes, querida, mi nieta está bien-dijo Cora como toda respuesta, con una calma que hizo que a Regina la invadiera la furia y tratara de irse contra su madre, quería golpearla, quería que le dijera donde estaba su hija, que le había hecho? Regina enfureció y se lanzó contra Cora, pero antes de siquiera poder tocarla los brazos de Henry la detuvieron, Regina forcejeo para soltarse, pero su padre era más fuerte

-Que le hiciste a mi hija?!-grito Regina con dolor, Cora rodo los ojos, Henry miraba a su mujer con reproche-Como puedes hacerme esto, soy tu hija!-le grito Regina dolida pero Cora no parecía inmutarse-Ella es tu nieta, madre, es tu sangre!-le reprochaba Regina con dolor, hasta que el llanto le gano y las lágrimas corrieron libres una vez más, Henry la soltó y la vio derrumbarse, Henry miro a su mujer con severidad, le parecía imposible lo que Cora era capaz de hacer

-No dramatices tanto, hija-se quejó Cora mirándola, Regina la miro matadoramente, se acercó a ella para contestarle pero Cora la detuvo al congelarla, y con otro gesto de su mano Henry pudo ver como Cora le estaba quitando sus recuerdos a Regina

-Eres un monstruo, Cora!-grito Henry perdiendo toda calma y encarando a su mujer-Solamente alguien que no tiene corazón sería capaz de hacer algo así-le grito Henry amenazante, acercándose a ella, pero Cora levanto la mano y lo congelo ahí mismo, con un gesto de muñeca hizo que Henry olvidara todo lo sucedido, sus recuerdos se habrían esfumado en cuanto lo descongelara, ninguno recordaría lo sucedido, ni siquiera la existencia de esa bebé que tantos problemas le había causado

-Fin flashback


Pasaron algunos días en los que el silencio invadió la torre de hielo, Regina y David apenas y se miraban discretamente, ninguno quería tocar el tema sobre lo sucedido días atrás, dormían dándose la espalda, y solo cruzaban palabras cuando era estrictamente necesario, ambos no podían dejar de pensar en las imágenes que estuvieron en su mente, y en buscar una salida de ahí…Las cosas fuera de ahí era una búsqueda para encontrar la manera de rescatar a la Reina Malvada y al Príncipe Charming…Bella había agotado todos sus libros, Emma se había quedado sin ideas, pero ninguno con resultados exitosos, y comenzaban a desesperarse, cada uno a su manera


En la cripta de Regina las cosas estaban vueltas un caos, Gold había logrado romper los hechizos de protección después de varios intentos y estaba buscando entre las cosas de Cora que Regina había guardado, busco en cajones, cofres, armarios, y no había encontrado nada que pudiera serle de ayuda

-No puede ser cierto-se decía Gold mentalmente mientras rebuscaba entre las cosas que Regina tenia de su madre, había registrado la casa de Regina y no había encontrado nada-Si realmente fuiste capaz de hacer esto, Cora, es que resultaste mejor alumna de lo que pensé-se dijo Gold cerrando de golpe el baúl donde no encontró nada que le sirviera-Si Regina tuvo un hijo, donde diablos lo dejaste?-se preguntó Gold apretando los puños al comprobar que en la cripta no había nada que le diera algún indicio, el Oscuro desapareció en una nube de humo.


Ingrid miraba su espejo con una sonrisa de satisfacción, la reina de las Nieves realmente estaba satisfecha de cómo estaban resultando las cosas, en su espejo veía la imagen de Gold desaparecer de la cripta de Regina, para después observar la imagen de Regina y David en la torre, la Regina de las Nieves arqueo las cejas y asintió

-Muy bien, Rumple, veo que te estas esforzando-se burló Ingrid complacida, y negando con la cabeza al ver la imagen de su torre-Ustedes dos deberían hablar, y terminar lo que han comenzado, así será más que divertido cuando lance mi maldición, Blanca Nieves querrá matar a su madrastra y Robín y el Príncipe querrán matarse-reía Ingrid divertida ante la situación-Y todo por una Reina Malvada!-se carcajeo Ingrid negando con la cabeza y caminando a su sofá.


Hook se paseaba alrededor de la torre de hielo, el pirata llevaba un buen rato dando vueltas en círculos, con la mirada clavada en el piso, tratando de encontrar alguna solución que ayudara a Emma a liberar a Regina y David, y claro…Toda esa preocupación era por Emma, el que Regina estuviera en peligro y sus sentimientos pasados salieran a flote para atormentarlo no tenía nada que ver, eso era tan cierto como que el capitán prefería beber un té caliente a un buen ron…Hook rio para sí mismo al pensar en ello, sus sentimientos por Emma eran reales, era una oportunidad para ser feliz, pero sus sentimientos por Regina lo tenían mal, no por nada él había salvado la vida de la Reina una vez, aunque ella no lo supiera…No por nada la Reina había sido su primer pensamiento a una redención y un final distinto a convertirse en el aliado de Cora…Hook dejo de pensar en eso al escuchar unos pasos acercándose, el capitán del Jolly Roger se apresuró a irse del lugar, no quería que lo vieran merodeando por ahí

-Flashback

Después de que Hook besara a Regina en su habitación, y de que por supuesto la Reina terminara por corresponderle, hecho que por supuesto ella negaría hasta el fin de sus días, Regina recobro la conciencia y termino empujando a Hook, culpando al alcohol y al pirata de haberla besado, corriéndolo de su habitación y dando el tema por cerrado…

-Ya se le ha pasado la furia a la Reina?-pregunto Hook siendo escoltado por un par de guardias hasta la habitación de Regina, quien lo esperaba con un gesto de seriedad, que lo hizo sonreír con burla, Regina hizo un ademan con su mano y sus guardias soltaron a Hook para después dejarlos solos.

-No tienes la cuerda, pirata, que la próxima vez tu hospedaje en mis calabozos no será tan placentero-dijo Regina tomando asiento en su sofá, Hook sonrió de lado, jugando con su garfio.

-Y yo que creía que el estar encerrado con un par de guardias vigilándome era el servicio de la realeza-se burló Hook sacando de su ropa una botella de licor y dándole un trago-Tus guardias intentaros matarme de hambre y querían mi ron-se quejó Hook torciendo el gesto

-En unos días tendré todo listo para tu viaje-dijo Regina ignorando los comentarios de Hook, quien rodo los ojos y la miraba atento-Y más vale que todo salga bien, no quiero que falles-sentencio Regina con seriedad, mirándolo tan intensamente que Hook sintió que podía leerle la mente

-Perfecto, y esos días los pasare igual de cómodo en tus celdas?-pregunto Hook acercándose a ella lentamente, encogiéndose de hombros y haciendo que Regina lo mirara con superioridad-Porque yo tengo en mente maneras más placenteras de pasar la espera-dijo Hook sonriéndole descaradamente y acercándose demasiado para el gusto de Regina, quien se limitó a sostenerle la mirada, ignorando el hecho de que el pirata observaba descaradamente sus labios a escasos milímetros de distancia

-Supongo que tienes razón-murmuro Regina acercándose peligrosamente a los labios del pirata, quien sonriendo la miraba, estaban a milímetros del beso que ansiaba Hook-Torturándote es una de esas maneras-dijo Regina con desdén apartándose de él y dándole la espalda, dejándolo con un gesto de burla, estaba jugando con él, esa descarada Reina Malvada estaba tentándolo, castigándolo por besarla

-El beso para mí no fue ninguna tortura, al contrario, su Majestad, fue el robo más placentero que he cometido-dijo Hook sin remordimiento, sonrió al ver como Regina se tensó por unos segundos, antes de girarse y notar como lo mataba con la mirada-Sus labios son toda una tentación…-seguía tentándola Hook, Regina arqueo las cejas y rio descaradamente

-No se haga ilusiones, capitán-rio Regina con arrogancia-Una reina y un pirata…jamás sucedería-rio Regina descaradamente-Por más que insista en halagarme con frases rebuscadas-se quejó Regina con un gesto de altanería, Hook frunció el ceño

-Sucede que en ese beso, mi reina…No era el capitán Hook, era Killian Jones-dijo Hook acercándose a pasos rápidos a Regina, tomándola de la cintura desprevenida, Regina estaba más que preparada para abofetearlo, pero el capitán la sujeto fuerte y con cuidado de no lastimarla con el garfio, aprisiono los labios rojos de Regina contra los suyos, besándolos con desesperación y deseo, Regina forcejeo pero al sentir el frio del garfio del capitán en su cuello se quedó quieta, y sin darse cuenta estaba correspondiendo al beso de aquel pirata.

-Fin flashback


Emma estaba sentada en el sofá de su casa, escuchando o más bien ignorando las palabras de Blanca, quien mientras cargaba a Neal no dejaba de hablar sobre David, Emma se acomodó en el sofá y rodo los ojos, ya llevaba casi 15 minutos escuchando las mismas palabras de su madre, el "Siempre nos encontraremos" no dejaba de reproducirse en la mente de la rubia con la voz de su madre, mientras Blanca continuaba caminando por la sala

-Emma!-se quejó Blanca, llamando a su hija y sacándola de su aburrimiento, sin darse cuenta la rubia se había quedado casi dormida, con su rostro apoyado en su mano sobre el sofá, Blanca la miro con molestia, Emma la miro inocentemente

-Perdón-se excusó Emma acomodándose de nuevo en el sofá para no volver a distraerse, Blanca iba a volver su inicial discurso, pero Emma se le adelanto-David está bien, y si…Estoy segura de que sabe que estas muy preocupada por él y que estas tratando de rescatarlo-recito Emma con un tono de cansancio, Blanca la miro un poco mejor

-Solo espero que su estancia con Regina no lo esté matando-dijo Blanca negando con la cabeza, acercándose a la cuna de Neal y dejándolo con cuidado en ella, Emma torció el gesto-Regina y David no se llevan precisamente bien-recalco Blanca con un gesto al mirar a Emma

-Incluso durante la maldición?-pregunto Emma con curiosidad, sabia quiénes eran los habitantes de Storybrooke en el Bosque Encantado, a que se dedicaban después de la maldición e incluso como se llevaban antes de saber que les habían quitado los recuerdos, pero sobre Regina y David aun no lo tenía muy claro, era consiente que Regina había salvado a David, aunque claro solo lo había hecho para torturar a Blanca Nieves, se dijo Emma cruzándose de brazos

-Cuando despertó del coma, sin recuerdos de que era el Príncipe Encantador su relación con Regina era buena-recordó Blanca tomando asiento en el sofá frente a Emma, quien comenzó a interesarse por fin en las palabras de su madre, que cruel había sonado eso se dijo Emma quitando los pensamientos de su mente-Regina era amiga de Abigail, y David me llego a contar que platicaba con Regina como amigos, incluso llevo a decirle que ella "No sabía mucho del mal"-dijo Blanca Nieves con un gesto para restarle importancia, por el contrario Emma no pudo contener una carcajada, misma que dejo a Blanca con un gesto de confusión

-Que Regina Mills no sabe mucho del mal?-rio Emma sin poder evitarlo, tenía que decir que sus padres serían muy buenas personas pero el reaccionar rápido o reconocer algunas cosas frente a sus narices no era su fuerte, punto para la Reina Malvada reía Emma mentalmente al recordar a Regina calificando a David de idiota varias veces-David no era muy astuto bajo la maldición-murmuro Emma calmando sus risas, bajo una mirada seria de Blanca Nieves

-Charming no podía saber que ella era la Reina Malvada-defendió Blanca a su marido, Emma asintió, ocultando una pequeña sonrisa de diversión aun

-No digo lo contrario, es solo que no a David y Regina cenando tranquilamente sin tratar de matarse o insultarse-dijo Emma encogiéndose de hombros, Blanca negó con la cabeza.


Robín Hood llevaba sobre sus hombros a Roland, el pequeño había insistido una y mil veces a su padre que lo llevara a donde estaba Regina, y el ladrón se había negado a su petición por días, pero termino cediendo ante la insistencia de su hijo.

-Aquí esta, muchacho-dijo Robín al llegar a la torre de hielo, Roland tenía sus ojos puestos en lo alto de la torre, asombrándose ante lo que veía, Robín lo bajo de sus hombros

-Está muy alto!-dijo Roland inocentemente, Robín asintió-Así como vamos a sacar a Gina de ahí?!-se quejó el niño mirando a su padre con molestia, Robín sonrió levemente y se acercó a el

-Ya encontraremos la forma, Roland-aseguro Robín sonriéndole, Roland torció el gesto y miro de nuevo a la torre con un gesto de confusión

-Pero yo quiero que vuelva ya-se quejó Roland con toda la seriedad que un niño de cuatro años puede tener, Robín lo abrazo y lo alzo en sus brazos-Gina no debe estar contenta ahí, debe tener mucho frio, y si se enferma?-se quejó Roland cruzándose de brazos en una imagen tan tierna que Robín tuvo que reprimir un par de carcajadas, le resultaba increíble como Regina se había ganado el cariño de Roland en ese tiempo, el niño la adoraba

-Yo también quiero que vuelva, Roland-dijo Robín sinceramente, Roland lo miraba atentamente, su seriedad se había esfumado, sus ojos se volvieron a fijar en la torre de hielo

-Podemos visitar a Henry?-pregunto el niño con un poco más de ánimo-Él también debe estar triste-dijo Roland haciendo que Robín sonriera a su hijo

-Creo que a Henry le gustaría ir por un helado-dijo Robín reconfortando a su pequeño, Roland sonrió levemente ante la idea, pero no lucia del todo animado

-Papá, yo extraño a Gina-musito Roland triste, buscando consuelo en el hombro de su padre y rodeándolo con sus brazos, Robín lo estrecho un poco y acaricio su cabello tiernamente

-Yo también la extraño, Roland, yo también-aseguro Robín antes de encaminarse de vuelta al pueblo.


-Flashback

En medio del bosque los hombres valientes de Robín Hood ya habían comenzado a tomar ventaja, hace un par de horas que habían levantado su campamento y comenzado a alejarse de su lugar habitual, todo por orden de Robin Hood, su líder, lo respetaban y querían tanto que no habían puesto en duda su decisión…Por su parte, el líder de los ladrones estaba montado en su caballo, esperando oculto cerca del castillo del Rey, esperando que en cualquier momento Regina apareciera para unirse a el…

-Regina, vamos, mi reina…No te arrepientas ahora-murmuraba Robin desde su caballo, comenzando a desesperarse, sin quitar la mirada del imponente castillo a varios metros de él, el arquero desmonto su caballo y comenzó a caminar inquieto, temiendo que hubieran descubierto a Regina y pudieran hacerle daño, pero justo cuando comenzaba a temer lo peor el sonido de un caballo acercándose lo hizo alzar la mirada y suspirar de alivio al ver a Regina acercándose, cubierta con su capa, en cuanto llego a él desmonto de un salto y se dejó ver el rostro, regalándole una amplia sonrisa a Robin

-Creíste que no llegaría, ladrón?-pregunto Regina corriendo a él, Robin la estrecho fuertemente, intoxicándose con su perfume, con su olor, deseando poder tenerla así para siempre, Robin la miro a los ojos y sonrió, antes de besar sus labios con desesperación, con amor, con deseo, besando sus labios una y otra vez

-Creí que te podría haber pasado algo-confeso Robin torciendo el gesto, Regina negó con la cabeza

-Una reina siempre tiene que hacerse esperar-dijo Regina para hacerlo reír, Robin arqueo las cejas y sonrió divertido, la tomo de la cintura y la pego a él, besándola una vez más, un beso lento, suave, que transmitía paz para ambos

-Juega con mis sentimientos, su Majestad-se quejó Robin a escasos centímetros de ella, Regina arqueo las cejas y sonrió pícaramente-Ya me encargare de cobrar estas deudas-murmuro Robin divertido, Regina sonrió divertida y le dio un corto beso

-Sera después, ahora hay que darnos prisa y salir de aquí-dijo Regina tomando sus manos y mirando los caballos que los ayudarían a escapar, Robin asintió recobrando la seriedad

-Los hombres valientes ya se han adelantado, nosotros los alcanzaremos y lo mejor será que también les llevemos ventaja a ellos, solo por precaución-dijo Robin seguro, con esa voz de líder que usaba con sus hombres y que Regina consideraba atractiva-En cuanto los alcancemos tomaremos un poco de víveres y continuaremos, entre más lejos estemos será mejor-dijo Robin asintiendo, tratando de transmitirle seguridad a Regina

-Me parece bien, yo traje lo necesario, esperemos que cuando noten mi ausencia sea demasiado tarde-dijo Regina con algo de ironía, Robin asintió y la abrazo fuertemente

-Estas segura de esto, Regina?-pregunto Robin tragando saliva, lo que les esperaba huyendo no sería sencillo, y él no quería que su reina sufriera-Aquí eres la Reina, conmigo estarás huyendo, yo…

-Robin, estoy segura, más que nunca, quiero estar contigo, quiero ser libre, quiero ser feliz y la única manera de ser feliz es estar a tu lado-musito Regina con una sonrisa amplia, mirando al arqueo con amor, Robin sintió una oleada de paz en su interior, la protegería con su vida si fuera necesario.

-Te amo tanto, Regina, tanto que no soportaría perderte, no soportaría que te pasara nada, mi amor-confeso Robin en un momento de debilidad, abrazándola fuertemente, acariciando sus largos cabellos, Regina se aferró a él con igual fuerza, no estaba acostumbrada a que la amaran así, a que la miraran con tanta devoción, Cora le había enseñado que "El amor es debilidad" pero al lado de Robin se sentía más fuerte que nunca, y eso no iba a perderlo, no, ella amaba a ese hombre, tanto como para ser capaz de empezar de nuevo con él.

-Te amo-sonrió Regina antes de besarlo una vez más, para después ambos montar sus caballos y apresurarse a alejarse de ahí, sin dejar de mirarse y sonreírse, viendo la posibilidad de una nueva vida cada vez más cerca, casi saboreando la libertad que les esperaba.

-Fin flashback


Dentro de la torre de hielo Regina estaba recostada en la cama, con los ojos cerrados, meditando y tratando de recordar algún hechizo para salir de ahí sin terminar carbonizados como en su último intento, mientras que David caminaba en círculos por el reducido espacio, Regina se empeñaba en ignorarlo, en ignorar cada paso que daba y que consumía su poca paciencia al punto de tener que aguantarse las ganas de hechizarlo para que se quedara quieto, desde que se habían besado la tensión nunca dejo de estar presente, no se miraban a los ojos, se trataban lo mínimo posible

-Vas a seguir fingiendo que estas dormida?-pregunto David cansándose de caminar en círculos y mirando fijamente a la mujer sobre la cama, notando como Regina se limitaba a arquear las cejas y esbozar una leve sonrisa, David rodo los ojos, odiaba sentirse así ante ella, pero ese beso lo había inquietado más de lo que pensaba, esas imágenes que tuvo después lo seguían atormentando

-Estoy tratando de recordar algún hechizo para salir de aquí-se quejó Regina sin moverse, David arqueo un ceja y negó con la cabeza-Así que cierra la boca y no estorbes-espeto Regina en su mejor tono de Reina Malvada, mismo que hizo a David llevarse las manos al rostro, conteniendo su frustración, si seguía así se volvería loco, y si hablaba con ella de lo sucedido se arriesgaba a morir a manos de su Majestad, David lo medito un par de segundos, al diablo con todo, tenía que preguntarle que rayos había sucedido después de ese beso

-Cuando nos besamos…-David titubeo un segundo, pero en cuanto las palabras salieron de su boca Regina se levantó de la cama, mirándolo seria, casi amenazándolo para que no siguiera hablando, David la ignoro por completo y tomo asiento junto a ella, Regina lo miro mortalmente-Regina, tenemos que hablar de eso-pidió David casi en una súplica, realmente deseaba desahogarse, saber si solo él se sentía así

-Eso que paso, no paso-sentencio Regina tratando de sonar contundente, no quería admitir delante de él que desde ese beso había soñado prácticamente cada noche con esas estúpidas imágenes que la estaban acosando, no, definitivamente no lo haría.

-Claro que paso, Regina, y no me desagrado-admitió David casi con temor, bajando la mirada, Regina lo miro incrédula, realmente había escuchado bien? El príncipe Charming le estaba diciendo que disfruto del beso con la Reina Malvada? Ja! De haberlo sabido cuando buscaba venganza contra Blanca Nieves se hubiera divertido y reído a carcajadas durante horas, pero no, no era el caso ahora, no cuando las cosas habían cambiado y ella estaba con su verdadero amor, no ahora que buscaba redimirse ante su hijo

-Estas diciendo que…El beso que nos dimos, te gusto, Charming?-pregunto Regina mirándolo con curiosidad, David rodo los ojos y trago saliva, Regina arqueo las cejas-Me halagas-sonrió Regina tratando de no profundizar el tema, además se seguía tratando de Charming y burlarse de él era uno de sus pasatiempos favoritos desde que se rompió la maldición en Storybrooke

-Deja tu ego a un lado un rato, Regina-se quejó David un poco avergonzado, Regina rio por lo bajo y lo miro expectante-Cuando te bese, me sentí cómodo, como si ya hubiera pasado, y después…-David la miro confuso, Regina había comenzado a interesarse en sus palabras-Después vi algo, eran imágenes, como flashes, todo paso muy rápido pero era como si…-David no encontraba una manera de explicarle sus sueños, Regina lo miraba y algo en su mente comenzó a encajar, no solo le había pasado a ella, a él también.

-Como si fueran recuerdos-completo Regina mirándolo fijamente, David la miro sorprendido, asintiendo-Solo que no lo son, viste imágenes de nosotros…en sueños-dijo Regina tratando de explicarse un poco mejor, David volvió a asentir, Regina respiro profundo

-Por qué paso eso? Se supone que nosotros tenemos nuestros amores verdaderos, no debería sucedernos esto cuando besamos a alguien más, no deberíamos siquiera besar a alguien más-dijo David llevándose las manos al rostro y tumbándose en la cama, Regina que estaba sentada lo miro y negó con la cabeza

-No lo sé, no comprendo, esas imágenes no tienen sentido, son solo eso…imágenes, que pasan muy rápido como para que sean recuerdos, fueron destellos-dijo Regina confusa, era cierto, no eran recuerdos, solo imágenes que duraron menos de segundo, David la miro y asintió

-No comprendo, cuando estaba con Abigail nunca me sucedió esto-se quejó David frustrado

-No amabas a Abigail-le recordó Regina, David rio por lo bajo-No se por qué paso esto-se quejó Regina tumbándose en la cama también, mirando al techo, tratando de despejar su mente y buscar algún pensamiento coherente

-No, no la ame, se supone que yo siempre ame a Blanca-dijo David incorporándose en la cama y acercándose a Regina para poder mirarla a los ojos-Así como se supone que tú estabas destinada a Robin-completo David mirándola fijamente, estaba prácticamente sobre ella, Regina sonrió y asintió, de acuerdo con el por raro que sonara-Y si es así…-David se acercó peligrosamente a sus labios, haciendo que Regina se tensara y tragara en seco-Por qué me gustó tanto besarte?-pregunto David sosteniendo su peso con sus brazos, atrapando a Regina bajo el-Y por qué me estoy muriendo de ganas por volver a hacerlo?-pregunto David casi con temor en su voz, Regina iba a contestarle, iba a burlarse de él, pero David fue más rápido y capturo sus labios entre los suyos, besándola sin que Regina pusiera resistencia, diciéndose ambos que solo era un desliz, quizá la Reina de las Nieves los estaba manipulando? Estaban en su torre después de todo, inventándose mil excusas para no admitir que les gustaba el sabor de los labios del otro


Gold se encontraba en su tienda, su caja de seguridad estaba abierta, había sacado un par de cajas, buscando algo que le ayudara a rastrear a una persona, algún hechizo que pudiera conjurar, pero el resplandor que emanaba un collar dentro de una pequeña caja llamo su atención, Gold lo tomo en sus manos y lo saco para observarlo mejor, era una delicada cadena de oro, con un diamante rojo en peculiar forma de corazón, Gold la observo detenidamente y su gesto delato su sorpresa ante su resplandor

-Quien diría que el frío no sería un problema para la Reina Malvada y el Príncipe Charming-musito Gold negando con la cabeza, guardando de nuevo el objeto y depositándolo en su caja de seguridad, sellándola de nuevo


-Flashback

David estaba dando vueltas por los alrededores del castillo del Rey George, había ensillado su caballo y cabalgado un buen rato, habían pasado varios días desde su pelea con Regina, la mujer era aún más terca de lo que había creído, se negaba rotundamente a verlo, David sentía que en cualquier momento su padre lo mandaría a llamar para gritarle que el compromiso se había cancelado por su culpa, pero hasta ahora nada, silencio total, y eso era peor, peor porque no tenía idea de que sucedía con Regina, cada vez que se acercaba a su habitación no recibía respuesta, la mujer realmente se había esforzado por no cruzarse con él en el palacio, y ahora él estaba a punto de enloquecer

-No, no, no puedo seguir así-se quejó David desmontando su caballo de un salto y apresurándose a correr al castillo, esta vez no le importaría si Regina se negaba a recibirlo, o si le cerraba la puerta en las narices, entraría a hablar con ella como fuera, aunque Regina se enfadara aún más, el silencio que estaba manteniendo lo enloquecía. David se apresuró y cuando estuvo frente a la puerta de la habitación de Regina, toco la puerta repetidamente-Regina, sé que estás ahí, podrías dignarte a abrir la puerta?-pregunto David volviendo a insistir, pero de nuevo nada, silencio, ni una respuesta, David rodo los ojos y empujo la puerta para entrar, sorprendiéndose de no encontrarla con seguro

-Tardaste menos de lo que pensé-musito Regina, David se detuvo en seco, extrañándose de sus palabras, viéndola ahí tan hermosa como siempre, Regina estaba mirando por la gran ventana de la habitación, cruzada de brazos, dándole la espalda, Regina se giró lentamente a mirarlo, tenía el cabello suelto en suaves rizos y un vestido que resaltaba su silueta, con una sonrisa de malicia en los labios, David la miraba confuso

-He venido a verte cada día desde que me dejaste en el campo-se quejó David sin comprenderla, Regina sonrió mientras se encogía de hombros-Tu…Estabas torturándome?!-la señalo David casi indignado, Regina rio por lo bajo, David la miro incrédulo-Por eso no cancelaste el compromiso, querías torturarme haciéndome pensar lo peor-se quejó David mirándola acusadoramente, Regina lo miraba inocentemente

-Te lo merecías!-se defendió Regina sin remordimiento alguno, David rodo los ojos, punto para ella-Y agradece que no quise hacerte algo peor, cómo pudiste mentirme?-se quejó Regina dando unos pasos por la habitación, David comenzaba a sentirse mal de nuevo, tenía razón, le había mentido sobre quien era-Ibas a dejar que me casara contigo pensando que eras otra persona-le recrimino Regina duramente, punto para ella de nuevo

-Es verdad, te mentí al principio, pero jamás te mentí cuando te dije que te quería-confeso David apresurándose a aclarárselo, Regina lo miro con un gesto de ironía-Regina, yo…Yo tenía que ocultártelo, no sabía quién sería mi prometida, luego llegaste tú!-grito David señalándola, llevándose una mano a su cabello perfectamente peinado-Apareciste en el castillo, tan hermosa que me dejaste mudo, luego te conocí y…-David estaba quedándose sin aliento, bajo la mirada atenta de Regina-Y poco a poco me enamore de ti, me enamore de ti, Regina-dijo David derrotado, encogiéndose de hombros, Regina lo miro y su gesto de suavizo-Me enamore de ti, por eso no podía seguir mintiéndose, no podía casarme contigo mientras pensaras que soy James-confeso David bajando la mirada, Regina esbozo una suave sonrisa

-Lo sé-confeso Regina sin bajar la mirada, tan altiva como siempre, David la miro fijamente-Lo sé, pudiste haberte casado conmigo sin remordimiento de dejarme creer que eras James, continuar tu mentira como si nada-decía Regina acercándose a el-Pero no, me confesaste la verdad, arriesgando a que el Rey George te matara cuando yo cancelara la boda, cuando caí en cuenta de eso supe que me amabas-dijo Regina mirándolo a los ojos, David sonrió levemente, esa mujer lo sorprendía cada vez mas

-Y si lo sabias porque me estuviste ignorando?-pregunto David mirándola inquisitoriamente-Por qué no me dejabas acercarme?-se quejó David, Regina se limitó a encogerse de hombros-Solo para castigarme?-David pregunto y rodo los ojos al ver a Regina asentir sin remordimiento-Sabes lo que sufrí pensando que en cualquier momento el Rey me diría que te arrepentías de casarte conmigo? Pensé que me odiabas y que no querrías volver a verme-se quejaba David torciendo el gesto, Regina le regalo una sonrisa, David la miro y sonrió con ironía, esa mujer seria su perdición

-Por un momento si pensé en cancelar todo-confeso Regina mirándolo seria, David trago en seco-Estuve a punto de ir con el Rey George y decirle todo, de gritarle a la cara su descaro y cancelar todo, pero no pude-confeso Regina sonriéndole cálidamente, David se acercó a ella sonriéndole

-Tengo que explicarte todo, quiero que lo sepas-dijo David tomando sus manos entre las suyas y jalándola a él, abrazándola fuertemente, acariciando sus cabellos con ternura, queriendo grabar su perfume en su mente, se separaron y de inmediato busco sus labios, la beso intensamente, cuanto había extrañado sus labios, sus besos, cuanto la había extrañado

-Mas te vale que me cuentes todo, quiero saberlo-musito Regina sin apartarse de él, David asintió con una pequeña sonrisa, Regina lo beso cortamente, un beso casto

-Tengo algo para ti-susurro David acariciando su rostro, Regina arqueo las cejas-Pero debes cerrar los ojos-David rio por lo bajo al ver a Regina torcer el gesto, David la miro sin ceder y ella termino cediendo, su curiosidad podía más que su fastidio

-Ya?-se quejó Regina impaciente, David rio levemente

-Ya puedes abrir los ojos-reía David divertido, Regina lo hizo y sonrió al ver ante ella una cadena de oro, era hermoso-Te gusta?-pregunto David cuando Regina lo tomo en sus manos y lo observaba con una sonrisa

-Es hermoso-asintió Regina sonriendo ampliamente, alzo la mirada y le sonrió, antes de besarlo feliz, David la abrazo y sonrió, para después ponerle el collar a su prometida, le encantaba verla contenta, David la abrazo por la cintura y la pego a el

-Es especial para una Reina como tú-murmuro David mirándola a los ojos, Regina podía leer el amor en ellos, la miraba como nadie lo hacía, y eso la hacía sentir feliz-Puedo quedarme a explicarte todo? O me vas a correr de nuevo?-pregunto David con tono bromista, Regina rio y asintió, señalándole que tomara asiento en la cama, antes de sentarse a su lado y acomodarse en su regazo, David la acaricio tiernamente, como lo había hecho tantas veces en sus tardes por el campo, o cuando se pasaban horas platicando en aquella habitación a escondidas de Cora y George, aunque era probable que ninguno pusiera queja de aquello

-Te amo, David-murmuro Regina, David sonrió, mirando sus ojos y sintiéndose como nunca, ahora si podía estar con ella sin culpa, sin remordimientos, ella lo amaba por quien era, no por quien pretendía ser

-Te amo, Regina-musito David antes de enredar sus dedos en los cabellos negros de Regina y atraerla a él para besarla intensamente, olvidándose de todo, pensando solo en ellos dos, antes de contarle toda la verdad sin reparar en detalles y pasar la noche con Regina entre sus brazos, sin más secretos, besándola sin remordimiento o temor a que ella lo descubriera, sintiéndose como nunca

-Fin flashback


Hook había pasado un buen rato dando mil vueltas a lo que estaba sucediendo, entre saber que Regina estaba encerrada y no saber cómo se encontraba, y ver a Emma desgastándose para tratar de que Henry recuperara a su madre, el pirata ya no sabía qué hacer, cómo ayudar? Hook se sentía impotente de no hacer nada, Regina no le era indiferente, nunca lo había sido, se había mentalizado para no hacer nada, para limitarse a ayudar a Emma y Blanca en lo que pudiera, pero conforme habían pasado los días su fuerza de voluntad flaqueaba, y estaba decidido a intervenir, era consiente que se arrepentiría de lo que haría pero no veía mas solución

-Cocodrilo!-el grito de Hook resonó en toda la tienda, haciendo que Gold levantara la mirada del pergamino que leía al escuchar como la puerta de su tienda se abría bruscamente y dejaba pasar a Hook con gesto de pocos amigos, Gold dejo lo que hacía y fijo su atención en el pirata-Quiero que la liberes-dijo Hook acercándose al mostrador, mirándolo fijamente a los ojos, Gold esbozo una sonrisa de malicia y diversión ante el gesto de Hook

-Pirata, que modales son esos-se quejó Gold con una sonrisa de diversión marcada en su rostro, notando como Hook apretaba el puño de su mano buena-Y debo decir que no tengo idea de que hablas-dijo Gold con un gesto de fingida confusión, provocando que el pirata torciera el gesto

-Quiero que la saques de ahí!-repitió Hook apretando los dientes, Gold arqueo una ceja y negó con la cabeza-Sácala de ahí!-le grito Hook comenzando a perder la paciencia

-Se mas especifico, pirata, de quien hablas? A quien se supone que debo rescatar?-pregunto Gold con una sonrisa de arrogancia, disfrutando ver al pirata pidiendo su ayuda, sonriendo al tentar su poca paciencia, Hook lo notaba y estaba conteniéndose para no clavarle su garfio en el pecho, además que de nada le serviría, el diablillo que tenía enfrente era inmune a eso, se quejó Hook mentalmente

-A Regina-siseo Hook apretando la mandíbula, Gold no oculto su amplia sonrisa y arqueo las cejas, Hook sintió deseos de golpearlo de lleno en la cara para borrarle ese gesto de satisfacción

-No sabía que le tenías cariño a la Reina Malvada-comento Gold con ironía, Hook rodo los ojos, estaba a punto de golpearlo y largarse de ahí, de verdad que sí, pero si lo hacía perdería su oportunidad de ayudar a Regina y de paso a Emma también

-Quiero ayudar a Emma, ella y todos están tratando de sacar a Regina y David de esa torre-se excusó Hook con firmeza, haciendo que Gold soltara una risa característica de él, misma que Hook odiaba con todo su ser

-Sin embargo llegaste pidiendo que sacara a Regina específicamente-dijo Gold sonriéndole con una descarada diversión, Hook lo miro matadoramente, maldito duende se dijo Hook-Que interés tienes en sacar a Regina de ahí?-pregunto Gold como si nada, disfrutando la tensión del pirata

-Puedes sacarla si o no?!-termino por gritar Hook con desesperación, su paciencia se había agotado, una respuesta negativa y saldría de ahí dando un portazo, Gold lo miro seriamente y asintió con un simple encogimiento de hombros

-Claro que si-asintió Gold, Hook arqueo las cejas-Yo podría ayudar a Regina a salir de ahí, si tu…me das algo a cambio-dijo Gold con su habitual semblante, Hook torció el gesto, lo sabía, sabía desde antes que algo pediría a cambio el diablillo, pero aun así no dejaba de retorcerle el estómago tener que acceder, pero todo sea por Regina, valdría la pena el pago

-Lo sabía, cocodrilo-siseo Hook duramente, Gold arqueo una ceja y sonrió descaradamente-Antes quiero poner un par de condiciones-se adelantó Hook señalándolo serio-Quiero que saques a Regina y a David de la maldita torre, sin daño alguno en el proceso-pidió Hook severamente, Gold sonrió con cierta diversión en sus ojos

-De acuerdo, pero para sacarlos necesitare de un hechizo, uno que requiere la magia de la Reina, un hechizo desgastante-dijo Gold sin darle mayor importancia-La torre está protegida por un par de hechizos fuertes-dijo Gold como toda explicación, Hook lo miraba con instintos asesinos

-Que quieres a cambio, cocodrilo?-pregunto Hook duramente, Gold respiro profundamente, fingiendo meditar su pago y luego lo miro con seriedad

-Yo libero a Regina pero tú me das tu corazón-dijo Gold como toda respuesta, Hook palideció notablemente, un escalofrió lo recorrió por completo-Tú decides, pirata-sentencio Gold serio, Hook trago en seco, su corazón? Maldito Rumplestilskin y sus tratos, y maldita sea su decisión, si no accedía la Reina de las Nieves tendría a su merced todo el pueblo, y Emma seguiría desgastándose tratando de liberar a su padre, sin contar que Regina podría correr peligro en la torre de la demente de las Nieves, definitivamente Rumplestilskin era un maldito! Se gritó Hook en su mente, el pirata respiro profundamente y torció el gesto

-Eres un maldito y retorcido diablillo-se quejó Hook mirándolo con ganas de golpearlo hasta cansarse, la sonrisa de superioridad que mantenía el hechicero era irritante-Esta bien, pero primero tendrás que liberarla, luego te daré mi corazón-sentencio Hook con seguridad, tratando de que la voz no le temblara, Gold asintió conforme

-No esperaba menos-confirmo Gold satisfecho-Veo que Robin Hood no es el único con interés en rescatar a su Reina-rio Gold con burla, Hook lo miro matadoramente y dio media vuelta, saliendo de la tienda no sin antes dar un fuerte portazo que hizo moverse unos cuantos objetos de la tienda


-Flashback

En la habitación de la Regina se encontraba Hook sentado cómodamente en el sofá de la Reina, con un gesto de aburrimiento mientras la esperaba, habían pasado un par de días desde que la había besado en ese mismo lugar, días que había corrido el mayor riesgo de su vida, confesarle a la Reina Malvada que lo tenía en sus manos, que le encantaba su mirada, su sonrisa, su…Hook rio para sus adentros ante sus pensamientos poco castos y esbozo una sonrisa pícara ante algunos recuerdos recientes, el capitán del Jolly Roger salió de sus pensamientos cuando los tacones de Regina anunciaban que se acercaba

-Estas cómodo?-pregunto Regina cruzándose de brazos al verlo en su sofá, Hook arqueo las cejas y sonrió divertido

-Bastante-asintió Hook sin inmutarse, Regina rodo los ojos y se acercó hasta donde estaba el, Hook se levantó del sofá y acortando la distancia entre ellos, sujeto a Regina por la cintura y la atrajo a él para besar sus labios

-Tenías que ser un pirata-murmuro Regina arqueando una ceja y sonriendo maliciosamente-Uno con demasiadas mañas-siseo Regina deteniendo en seco las manos del capitán que comenzaban a descender por su cintura, Hook sonrió y volvió a besarla

-Ya decidí como quiero mi pago por el trabajo, su Majestad-dijo Hook recobrando la seriedad, Regina lo miro un poco tensa y se apartó de él, no podía olvidar que él era un pirata, acostumbrado a robar, a buscar dinero de la manera fácil, y que mejor que seducir a una reina para tenerlo todo?-No es lo que crees-aseguro Hook al notar su gesto, Regina lo miro seria

-Eres un pirata, esperas un pago, y así será-dijo Regina retomando su distancia, Hook noto que volvía a ser la Reina Malvada con él, ya no era Regina, reconocía el cambio de actitud-Pediste oro, lo tendrás, querías tu venganza, la tendrás -asintió Regina como si nada, Hook asintió

-No quiero oro-musito Hook acercándose a ella lentamente-Te quiero a ti-dijo Hook serio, sin titubeos, haciendo que Regina lo mirara incrédula-En esta nueva tierra, quiero que la vida que me des sea contigo, que sea juntos, no quiero riquezas, quiero poder empezar de nuevo, y tú sabes cómo se siente tener esta maldita sed de venganza, sentirte incompleto por que no puedes castigar a la persona que te ha causado todo el sufrimiento-decía Hook mirando a la Reina fijamente, acercándose a ella-Es quiero, nada más, ni oro, ni joyas, solo estar contigo-pidió Hook tragando saliva, Regina lo miraba en silencio, meditando sus palabras

-Estas seguro, Killian?-pregunto Regina duramente, ocultando sus sentimientos, era cierto, ella lo comprendía, se entendían, él no la juzgaba y ella al tampoco, su sufrimiento había sido el mismo, ambos habían perdido a sus amores, su felicidad, habían visto el corazón de la persona que amaban vuelto cenizas, habían tenido en sus brazos los cuerpos sin vida de su amor, habían sufrido y buscado venganza, y juntos quizá podrían encontrar algo de felicidad juntos, no solo compañía, quizá la felicidad, su oportunidad para empezar de nuevo.

-Como nunca-aseguro el capitán sonriéndole y llevando su mano al rostro de Regina, acariciándola, Regina no retrocedió, Hook se acercó lentamente y la beso suavemente, para borrarle sus dudas, para convencerla de dejarlo entrar a su vida, lo había dejado estar con ella pero no era capaz de dejarlo conocerla por completo, de darle una verdadera oportunidad, no la culpaba, su pasado la había hecho ser así, pero él quería hacerla feliz, sabía que podía lograrlo

-Por qué?-pregunto Regina con cierta desconfianza, no quería abrirse de nuevo y salir lastimada, no quería correr el riesgo de querer a alguien de nuevo, Hook sonrió de lado y volvió a besarla cortamente, Regina arqueo las cejas

-Ya sabes la respuesta…Te quiero-susurro Hook en su oído, estremeciéndola al sentir el frio del garfio en el escote de su espalda-Mañana iré a cumplir tu pedido-aseguro Hook mirándola a los ojos-Y cuando este de regreso quiero solo tu compañía, no quiero recompensas en oro, esperare a ir a esa nueva tierra contigo, eso bastara-musito Hook estrechándola a él, Regina pudo notar que era sincero

-Asegúrate de volver mañana y después conocerás esa nueva tierra-sonrió Regina, Hook asintió antes de volver a besar los rojos labios de la Reina Malvada.

-Fin flashback


Robin caminaba por el bosque, llevaba su arco listo para disparar en cuanto escuchara algún ruido o algo sospechoso, el arquero no había aguantado más sin hacer nada, aprovecho que Roland se había quedado en casa de Blanca y Emma profundamente dormido después de haber pasado la tarde jugando con Henry y se había adentrado al bosque en busca de la Reina de las Nieves, tenía que encontrarla y obligarla a que liberara a Regina, no sabía como pero algo haría, cualquier cosa era mejor que quedarse de brazos cruzados y esperar, el ladrón se concentró en encontrar algún rastro que lo llevara hasta la Reina de las Nieves, esa noche la encontraría, estaba seguro, no importaba como pero tenía que ayudar a su Regina.


-Flashback

Robin y Regina habían cabalgado prácticamente toda la noche, en un par de horas habían logrado alcanzar a los hombres valientes y después de abastecerse con solo lo necesario decidieron tomar un poco más de ventaja y cabalgar un poco más, lo que valió a que Robin halagara las habilidades de Regina al montar, ganándose un par de besos de recompensa por parte de la Reina, cabalgaron hasta llegar a un claro en medio del bosque donde desmontaron para descansar un rato y pasar la noche…

-Es lindo-dijo Regina desmontando y observando el cielo estrellado, Robin se acercó a ella por la espalda y la rodeo de la cintura, besando su cuello con ternura

-No tanto como tú-murmuro Robin sonriendo, Regina sonrió y se giró para poder mirarlo a los ojos

-Me parece increíble que lo hayamos hecho, estar tan lejos del castillo-decía Regina suspirando y sonriendo-Tenerte aquí conmigo-Regina llevo su mano al rostro de Robin, antes de besarlo intensamente, Robin la estrecho más contra el

-Es real, mi amor, tan real como que nunca más voy a alejarme de ti-susurro Robin a escasos milímetros de distancia de Regina, besando suavemente sus labios, sintiéndose pleno al tenerla entre sus brazos, Robin acomodo las mantas que había llevado sobre el suelo, y dispuso todo para que Regina no pasara tan incómoda esa noche, nada más lejos de cómo se sentía la Reina, quien ahora estaba recostada sobre el pecho de su arquero, mirando al cielo, sintiendo como Robin acariciaba su cabello

-Mañana tendremos que alejarnos lo más que podamos-dijo Regina rompiendo el silencio, Robin asintió-No quiero arriesgarme a que te pase algo-se quejó ella haciendo una mueca de descontento, Robin sonrió y la beso tiernamente, Regina noto que su manga dejaba al descubierto su tatuaje, el famoso tatuaje de león, la Reina paso sus dedos sobre el

-Crees que ni no fuera yo el hombre del tatuaje de león te hubieras enamorado de mí?-pregunto Robin con curiosidad, mirando a Regina expectante, Regina sonrió levemente y lo miro a los ojos

-Me enamore de ti antes de ver tu tatuaje-dijo Regina sonriéndole y besándolo cortamente, haciéndolo reír alegre-De hecho, me enamore de ti después de que aguantaras más de una de mis cachetadas-dijo Regina con una mueca de burla, Robin frunció el ceño

-Mi mejilla estuvo roja por dos días!-se quejó Robin al recordar que había sido víctima de los arrebatos de su Reina más de una vez cuando se conocieron

-Eso no es nada, tu asaltaste mi carruaje!-se quejó Regina señalándolo acusadoramente, Robin torció el gesto y rodo los ojos

-Eso es jugar sucio-se quejó el ladrón derrotado, Regina le sonrió triunfante-En mi defensa, yo te robe unas joyas…Pero tú te robaste algo mucho más difícil de recuperar-se quejó Robin mirándola desafiante y lanzándose sobre ella, aprisionándola debajo de él, sosteniendo su peso con sus brazos apoyados en el suelo

-Así? Y que le robe yo al rey de los ladrones?-pregunto Regina inocentemente, sonriendo pícaramente, Robin arqueo las cejas y beso sus labios tiernamente

-Mi corazón, su Majestad, yo robe unas cuantas joyas, pero usted se llevó mi corazón en ese robo-musito Robin a escasos centímetros de ella, haciéndola sonreír ampliamente, antes de besarla suavemente, profundizando el beso poco a poco…

-Fin flashback


Emma estaba tumbada en su cama con la mirada fijamente en el techo de su habitación, en su mente rondaba un solo pensamiento, sacar a su padre y a Regina de la torre de hielo, por desgracia la rubia aun no conseguía algo para lograrlo, su intento de romper los hechizos de la torre con magia habían fracasado, el campo de fuerza que la protegía eran fuertes y ella a duras apenas había tomado un par de clases con Regina, cosa que en esos momentos Emma lamentaba haber sido una estudiante tan poco receptiva

-Roland se quedó dormido, ma-dijo Henry sacando a Emma de sus pensamientos al acostarse junto a ella y ponerse en la misma posición, ambos mirando al techo con los brazos cruzados

-Resulta increíble que la Reina Malvada se haya ganado el cariño de ese niño tan adorable-dijo Emma sin gesto alguno, Henry le dio un ligero codazo en modo de protesta-Hey! Era una broma-se quejó Emma sonriendo con diversión, Henry rodo los ojos

-Extraña a mi mamá, y yo también-se quejó Henry frunciendo el ceño, Emma arqueo una ceja y reprimió una risa al ver a su hijo con ese gesto tan infantil, a veces olvidaba que solo era un niño

-Pronto la tendremos aquí, Henry, insultándonos tan elegantemente con su sarcasmo y criticando mi atuendo o cualquier cosa sobre mi o tus abuelos, pero estará aquí-aseguro Emma con una sonrisa de diversión que hizo que Henry notara su seguridad, el niño la miro y no pudo más que reír ante sus palabras

-Ambas tienen debilidad por el sarcasmo y no la culpo por criticar tus chaquetas de cuero, ma, en serio, parece que están pegadas a ti-rio Henry devolviéndole la estocada a Emma, quien abrió la boca para defenderse y miraba a su hijo incrédula, por el contrario Henry reía divertido

-Eso no es justo!-se quejó Emma casi ofendida, sus chaquetas de cuero no entraban en discusión, eran parte de ella-Mis chaquetas son mi sello personas-se defendió Emma infantilmente, Henry arqueo las cejas-Así como tu madre no puede estar sin esos incomodos tacones y faldas ajustadas, yo tengo mis chaquetas, y son más cómodas-se defendió Emma cruzándose de brazos, Henry negó con la cabeza y sonrió levemente

-Mamá te respondería con algo realmente bueno-dijo Henry torciendo el gesto, Emma no lo puso en duda, Regina Mills era una experta cuando se trataba del sarcasmo, sobre todo cuando lo usaba en contra de uno de los Charming, Emma noto el gesto de tristeza en el rostro de Henry

-Henry, tu madre es un real fastidio-dijo Emma ganándose una mirada seria de Henry, pero la rubia le sonrió cálidamente-En serio, y aunque algunos no lo admitan su ausencia se nota en este pueblo, no es lo mismo sin ver a la alcaldesa Mills quejándose de lo inútiles que son todos, o sin que este molestando a Blanca con algún comentario para hacerla enmudecer, cosa que jamás admitiré que es divertido-rio Emma para hacer sentir mejor a Henry, al parecer con éxito ya que el niño rio de igual manera que la rubia

-La ayudaras a volver?-pregunto Henry mirándola, Emma asintió sin dudarlo

-Por supuesto-aseguro Emma firme, Henry asintió conforme-Aunque yo no estaría cerca cuando la Reina Malvada salga de esa torre, en especial si tienes poderes de hielo-murmuro Emma haciendo sonreír a su hijo-Regina y David estarán aquí más pronto de lo que crees-aseguro Emma devolviendo su mirada al techo

-Cómo?-pregunto Henry torciendo el gesto, Emma miraba al techo, había ignorado su pregunta, o más bien no tenía una respuesta para ella, hasta que después de unos segundos una idea había cruzado su mente y se levantó de la cama sin pensarlo, bajo la mirada de Henry quien la miraba con curiosidad, Emma tomo su chaqueta sobre la cama

-No lo sé, Henry, pero algo se me ocurrirá-dijo Emma poniéndose la chaqueta y saliendo del cuarto, dejando a Henry confuso y mirando al techo.


David había besado a Regina tomándola desprevenida, enredando sus dedos entre sus cabellos negros para profundizar el beso, y en un parpadeo la había tumbado bajo el sobre la cama, Regina se había dejado llevar, correspondía los besos de David pasionalmente, olvidándose ambos de todo, como si no existiera nada más, aunque seguramente después de arrepentirían o morirían de culpa, en ese momento solo podían pensar en los labios del otro, en el cuerpo y la piel del otro, David prácticamente le había arrancado la blusa a Regina, deteniéndose un momento para deleitarse con la visión de su anatomía, antes de besar desde su abdomen plano, pasando por su pecho y su cuello, hasta llegar a sus labios y morderlos al besarla, Regina por su parte no se quedó atrás, se apresuró y en un par de movimientos la camisa de David había salido volando y aterrizado en algún lugar lejos de ellos…Sus prendas de ropa pasaron al olvido en cuestión de segundos, ninguno quería detenerse a pensar para no arrepentirse, se deseaban, bajo las sabanas de aquella cama el frio no les importaba en lo más mínimo, la pasión que desbordaban era demasiada, David besaba el cuello de la Reina con desesperación mientras sus manos se deslizaban desde sus piernas hasta su cintura, Regina dejaba marcas de sus uñas en la espalda y el pecho de David al clavarlas mientras correspondía a sus besos con intensidad, no había marcha atrás, David y Regina estaban haciendo el amor con pasión en aquella cama…La Reina Malvada y el Príncipe Charming estaban ajenos a todo, solo pensando en cubrir el cuerpo del otro con caricias y besos…Mismos que la mañana siguiente provocarían que Regina y David fueran víctimas de una oleada de recuerdos y de una historia olvidada…