Hola una vez mas!Aqui les traigo el nuevo cap de esta historia que ojala les guste, gracias por cada follow, fav y review que han dejado, eso ayuda muchisimo a continuar la historia, es genial saber que les parece y que les gustaria leer! P.d: Si alguien tambien lee "Apostando a tu orgullo" ya esta el cap 2 de la historia. Ahora si, los dejo leer y a ver que tal, besos!


-Cap. 10

Robín había salido de casa de Regina con los ojos destellando de rabia, apretando los puños tan fuerte que Regina creyó que se haría daño, su mirada se ensombreció de un segundo a otro y eso no era señal de nada bueno, por eso Regina no dudo en seguirlo tan rápido como sus tacones se lo permitían, ignorando a Hook que también seguía a la morena, la escena era poco más que curiosa quitando el hecho de que podría ocurrir una desgracia, un pirata que perseguía a la Reina Malvada, quien a su vez iba detrás del ladrón...

-Regina, que paso?-pregunto Hook siguiendo el paso rápido de la morena, esperando que ella se detuviera pero Regina no se detuvo siquiera a mirarlo, haciendo que el pirata agilizara más su paso para estar a la par de ella y satisfacer su curiosidad.

-Robín va a casa de David, tengo que detenerlo-dijo Regina mirando el camino por el que Robín había corrido, Hook torció el gesto en una mueca de confusión y corrió hasta rebasar a Regina, deteniéndose para mirarla.

-Y por qué no sencillamente usas tu magia, su Majestad-siseo Hook con un toque de ironía y como si fuera lo más obvio pero ese pensamiento abandono su mente al ganarse una fugaz mirada matadora por parte de la alcaldesa, quien no detenía su camino.

-No usaré magia con el-sentencio Regina duramente, ignorando como el pirata arqueaba una ceja con sarcasmo-Se enojara aún más-se quejó Regina con frustración, por su mente paso la idea de aparecerse en casa de los Charming pero si llegaba así seguramente provocaría más problemas entre David y Blanca y hasta con el mismo Robín.

-Se puede saber que tiene de malo que Robín vaya a buscar a David?-pregunto Hook volviendo a correr al ver a Regina apresurarse, el pirata sonrió para sus adentros al ver a Regina torcer el gesto y apretar los puños, delatando que su paciencia estaba llegando a su límite.

-Que lo va a matar, eso tiene de malo-siseo Regina con ironía, su voz estaba agitada a causa de la carrera que estaban dando, la morena no se detuvo a mirar a Hook quien parecía aún más confuso y disminuía su paso.

-Qué?!Por qué?!-pregunto Hook sin poder evitarlo, delatando su curiosidad en el asunto, Regina apretó los puños y frunció el ceño, ese pirata no dejaría de fastidiar hasta que supiera que pasaba y de todas maneras se iba a enterar, Regina decidió quitárselo de encima.

-Por qué me acosté con David, contento?-casi grito Regina deteniéndose por unos segundos y mirando a Hook seriamente, Hook pudo ver que en los ojos de Regina había sincera preocupación y quizá hasta culpa, el pirata no pudo evitar detener su camino a causa de la sorpresa.

-Qué?!-grito Hook tan fuerte que Regina frunció el ceño y apretó los puños para contenerse y no hechizar a Hook ahí mismo, quien aún sorprendido asimilaba lo que había escuchado, la morena apresuró su paso un poco más-Estas hablando en serio?!-volvió a gritar Hook cuando salió del trance y alcanzo a correr para seguir a Regina que ya le llevaba buena distancia.

-Cierra la boca, pirata, que tú no eres un santo-se quejó Regina rodando los ojos ante la sonrisa maliciosa que tenía Hook en el rostro, el pirata arqueo las cejas y no se contuvo en soltar una fuerte carcajada, misma que se apagó cuando Regina lo miro de tal forma que Hook creyó que sería reducido a cenizas.

-Lo siento-se disculpó Hook con un gesto de seriedad, Regina rodo los ojos y lo ignoro, Hook negó con la cabeza al verla continuar sin reparos y una vez más la siguió, ambos apresuraron el paso cuando alcanzaron a ver a Robín acercarse a casa de los Charming.

David aun sentía el dolor a causa de la cachetada que Blanca le había dado con tanta rabia, y no era que la mujer lo hubiera golpeado demasiado fuerte, era la culpa, una culpa que lo invadió al mirar como los ojos de la mujer se inundaban de lágrimas que amenazaban con empezar a correr libres, eso era lo que el menos quería…verla llorar, hacerla sufrir, pero era inevitable, no podía seguir engañándola, él no era así….

-Blanca, perdóname, yo de verdad que no quería lastimarte-dijo David dando un paso hacia ella, con temor de tocarla en contra de su voluntad, Blanca retrocedió un paso, le resultaba increíble que el mismo hombre que había luchado con ella contra la Reina Malvada era el mismo que acababa de confesarle aquello, era sencillamente demasiado para asimilar de golpe.

-Que te hizo?-pregunto Blanca dejando caer un par de lágrimas traicioneras, mirándolo con desconcierto-Te hechizo? Te amenazo?-preguntaba Blanca, negándose a aceptar lo que David había confesado, el príncipe la miraba con tristeza-Creí que me había perdonado, que todo lo malo había quedado atrás, pero…-decía Blanca, quien retrocedía a cada paso que David daba hacia ella.

-No me hizo nada de eso, Blanca, perdón, yo no debí pero…-David dio un paso hacia ella con la esperanza de que ella le permitiera acercarse, David tenía un nudo en la garganta, realmente no sabía que decirle para aliviarle el dolor, no tenía nada con que justificarse ante ella, y tampoco le dio tiempo…La puerta de la casa se abrió con un fuerte estruendo, provocando que Blanca y David fijaran su mirada en la puerta, sorprendiéndose al ver a Robín parado en el umbral con un gesto que amenazaba con matar a quien se pusiera en su camino, ni David ni Blanca tuvieron tiempo de decir algo, el arquero no perdió tiempo en tomar a David de la camias y tumbarlo al piso de un certero golpe en el rostro, tomando por sorpresa a ambos…

-Robín!-grito Regina desde el umbral de la puerta al ver a David caer al suelo por el puñetazo que Robín le había dado, el arquero tenía la mirada fija en David, quien desde el suelo alcanzo a ver como Regina aparecía con Hook detrás de ella, ambos se habían detenido en la puerta, David miro a Robín y se llevó una mano al rostro, notando unas gotas de sangre salir de labio roto…Regina alternaba su mirada entre Robín y David, hasta que noto una mirada fija en ella, sus ojos se clavaron en los de Blanca, quien desde la sala la miraba fulminante.


-Flashback

Maléfica estaba sentada cómodamente en su silla frente a la chimenea y mirando el fuego crepitar con una copa de vino en sus manos, la hechicera estaba pensando en los últimos años que habían pasado, sonriendo con ironía al pensar que Regina debería estar creyendo que ella se encontraba encerrada en forma de dragón en su nueva tierra, si tan solo supiera que esos años los había pasado enseñándole a su hija a dominar su magia...Bueno, si tan sólo supiera que tenía una hija, pensó Maléfica arqueando las cejas en un gesto de ironía...La hija de Regina, de la Reina Malvada, que raro sonaba eso y aún más raro era que no la hubiera matado cuando debía hacerlo…Esa chiquilla inquieta, el pequeño terremoto que había invadido su castillo cuando tenía 5 años ...Maléfica aun no alcanzaba a entender por qué no la había reducido a cenizas como había hecho con tantos enemigos sin el menor remordimiento, eso debía haber hecho, era menos peligroso que haber pasado todos esos años tan cerca de Jazmín, entrenándola y siendo víctima su castillo de algún hechizo fallido de la niña, como cuando la pequeña tenía 6 años y al no poder realizar un hechizo simple había hecho que el gran salón se tornara de distintos colores que habían hecho que Maléfica quedara horrorizada ante el aspecto de su castillo, por suerte la hechicera regreso todo a su forma normal en cuestión de segundos…Así como también recordaba la vez que esa pequeña pulga se había quedado profundamente dormida en sus piernas y recostada en su pecho, la noche que la hechicera le había creado un espectáculo de fuego y estrellas con luces por su cumpleaños número 6, al día siguiente no pudo quitarse de encima a la pequeña bestia que le rogaba que volviera a hacerlo, desde ese año se había vuelto tradición que la hechicera lo repitiera cada año en su cumpleaños… De acuerdo, admitía que esa pequeña bestia era adorable, quizá la única capaz de lograr sacar su lado más suave, la quería pero jamás lo admitiría en público, ella era su pulga fastidiosa y su pequeña bestia...Pero Maléfica era consciente que si Jazmín se enteraba que ella estuvo a punto de matarla convertida en dragón y que le estaba ocultando cosas acerca de su madre y de su pasado la odiaría, quizá si lo merecía, ella era una villana...Maléfica salió de sus pensamientos cuando una conocida nube roja hizo su aparición en el medio del salón y una sonrisa maliciosa se formó en los labios de la hechicera…

-Aprendiste a ser una buena princesa, a incinerar cosas, viajar a otros mundos, a volar objetos...pero no aprendes a entrar por la puerta como las personas normales, aunque claro, que se puede esperar de alguien que tiene un tigre como mascota-ironizó Maléfica con un gesto de negación y descontento fingido ante la figura de Jazmín que apareció en el salón, la joven frunció el ceño y rodo los ojos al acercarse a ella.

-Me encantan tus cálidas bienvenidas, tía-ironizo Jazmín con un sonrisa divertida dirigida a la hechicera rubia, quien sonrió levemente y conjuro una silla al lado de la suya, misma donde Jazmín tomo asiento después de darle un corto beso en la mejilla a la rubia, Maléfica dejo su copa de vino sobre la mesa que había al lado de su silla.

-Que pasa, bestia?-pregunto Maléfica al notar como la princesa comenzaba a jugar con sus dedos, la joven la miro mordiéndose el labio inferior y termino por asentir con un suspiro-Ahora que hiciste, pulga?-pregunto Maléfica con un tono de evidente resignación al rodar los ojos y negar con la cabeza, provocando una mueca de fingida indignación en el rostro de Jazmín

-Nada!-se defendió Jazmín al levantarse de la silla y pararse delante de Maléfica, quien la miraba con una ceja arqueada-Es que…conocí a alguien-musito Jazmín con un gesto de inocencia y mordiéndose el labio inferior con nerviosismo, Maléfica frunció el ceño.

-Si estás hablando de algún príncipe más vale que sea uno que yo...-se burló Maléfica, destilando sarcasmo y con una sonrisa de malicia asomaba en su rostro al ver las mejillas de la joven sonrojarse y verla rodar los ojos y negar con la cabeza.

-Conocí a una mujer que dice ser mi abuela, se llama Cora-soltó Jazmín sin más, de golpe, notando como Maléfica se había tensando en un segundo y su gesto se ensombrecía, Jazmín suspiro y camino por el salón sin detenerse a mirar a la hechicera, Maléfica se levantó de golpe al oír el nombre de Cora, tenía mucho tiempo sin escuchar ese nombre, la última vez que la había visto había sido cuando intentó matar a su nieta, y ahora buscaba a Jazmín? Maléfica supo de inmediato que nada bueno podía salir de que Cora estuviera rondando a la princesa.

-Como la conociste? Que te dijo?-pregunto Maléfica con un tono de seriedad y dureza, Jazmín arqueo las cejas y la miro confusa, Maléfica no se inmuto, la joven se acercó a ella y tomo asiento de nuevo a su lado, consiente de la mirada de la hechicera en ella, Maléfica esperaba que hablara, no le gustaba nada que Cora hubiera aparecido de nuevo.

-En el palacio, me dijo que ella me dejo ahí cuando era una bebé, que se llamaba Cora, que yo tenía magia por que la herede de mi madre y…me dijo que mi madre se llama Regina-dijo Jazmín terminando de hablar, mirando a Maléfica esperando una reacción de ella, pero nada, la hechicera parecía imperturbable-Tía, es verdad? Esa mujer me dijo la verdad?-pregunto Jazmín con un nudo en la garganta, con las dudas amontonándose en su mente, Maléfica podía ver la ansiedad en la joven, ella siempre había querido saber acerca de su madre, de su padre, de su pasado, pero Maléfica jamás había permitido que supiera que su madre era la Reina Malvada, no después de que se enterara de todo lo que esa mujer había hecho en el Bosque Encantado.

-Cuantas veces te he dicho que no hables con extraños?-pregunto Maléfica con el gesto tenso, apretando la mandíbula y frotándose los ojos con sus dedos en un gesto de frustración, Jazmín se mordió el labio inferior al ver ese gesto, lo conocía, era el que su querida tía ponía cada vez que la iba a regañar.

-Demasiadas-murmura Jazmín arqueando las cejas sin mirar a Maléfica, quien rodo los ojos-Ella apareció en el castillo cuando estaba jugando con Rajah, yo no…-Jazmín iba a excusarse pero la mirada que le lanzo Maléfica la hizo retractarse de inmediato, de acuerdo, la princesa no era justamente una persona que se dejara intimidar pero conocía el temperamento de Maléfica y había aprendido que a la hechicera era mejor no hacerla enojar, aunque claro, Maléfica nunca había sido especialmente mala con ella.

-Debiste llamar a los guardias, no ponerte a platicar con una extraña-siseo Maléfica negando con la cabeza y levantándose de su silla para mirar a la princesa que torcía el gesto ante el tono elevado de la rubia, Maléfica frunció el ceño-Que hubiera pasado si esa desconocida hubiera tenido intenciones de lastimarte?-pregunto Maléfica con seriedad, no estaba tan lejos de la verdad pero era mejor que Jazmín no supiera eso, se dijo la hechicera, quien podía observar como la joven fruncía el ceño.

-Lo sé, tía-se limitó a decir la princesa con una mirada de inocencia a Maléfica, esa mirada que al verla cualquiera pensaría que la princesa era la más inocente del mundo, que no rompería ni un plato, Maléfica rodo los ojos y resoplo con frustración-Pero yo puedo defenderme, no es como si fuera tan fácil que me lastimaran, estaba en el castillo con guardias-musito Jazmín para tratar de retomar el tema inicial, tenía muchas preguntas y quería respuestas.

-El que tengas magia no te hace inmortal, pulga, lo sabes-ironizo Maléfica mirándola duramente, Jazmín torció el gesto, de acuerdo, eso era verdad, y más cuando aún no controlaba del todo su magia, pero bueno, la curiosidad le había ganado y ahora sabía que tenía una abuela, y sabia el nombre de su madre, un par de cosas que solo hacían tener más preguntas que respuestas.

-Ella dijo que mi magia la herede de mi madre, eso es verdad?-pregunto Jazmín mirando a Maléfica con curiosidad, notando como la hechicera torcía el gesto y rodaba los ojos, dudando si debía contestarle o no-Por favor, solo dime que sabes de ella, tú la conociste?-pregunto Jazmín de nuevo, delatando todas sus dudas, Maléfica frunció el ceño y arqueo las cejas.

-Es verdad, tu madre tiene magia y si, se llama Regina-dijo Maléfica terminando de rodar los ojos y encogerse de hombros, retomando su seriedad al sentarse en su silla, ignorando el hecho de que los ojos de la princesa destellaban de curiosidad, de necesidad por saber más-De hecho, te pareces mucho a ella-dijo Maléfica sonriendo con malicia al mirarla con un gesto de burla, haciendo que la joven la mirara con una ceja arqueada-Las dos son igual de fastidiosas-rio Maléfica negando con la cabeza y desviando su mirada, siendo consciente de la mueca que había hecho la joven.

-Tía!-se quejó Jazmín frunciendo el ceño en un gesto infantil, provocando que Maléfica sonriera satisfecha, la joven sonrió levemente y suspiro-Por qué no te gusta hablarme de ella?-pregunto la joven como si nada, mirando a la rubia con curiosidad en el rostro.

-Por qué no sé qué decirte de ella, supongo que su historia es un poco complicada-dijo Maléfica endureciendo su gesto, notando como la princesa resoplaba inconforme, Maléfica negó con la cabeza, complicada…Tomando en cuenta que Regina era la Reina Malvada, que había matado a diestra y siniestra, que había conjurado la más poderosa de las maldiciones, y que no sabía de la existencia de su hija, si, seguramente esa historia seria complicada de entender para una niña de 12 años que no hacía más que desear conocer acerca de sus orígenes.

-Tengo una abuela, dijo que volvería-dijo Jazmín cambiando el tema al comprender que Maléfica no diría una palabra más acerca de su madre, la joven no noto como la hechicera endurecía su gesto ante sus palabras, seguro, por supuesto que Cora volvería, esa ambiciosa mujer que había sido capaz de intentar matar a su nieta recién nacida algo tramaba, algo quería, no había más, se dijo Maléfica mentalmente.

-Quiero que tengas mucho cuidado, bestia-dijo Maléfica centrando su mirada en la joven que la observaba atentamente-No quiero que confíes de mas, hay personas malas que pueden aparentar no serlo, ten cuidado y tienes que prometer que me vas a contar cuando esa mujer vuelva-dijo Maléfica mirándola seriamente, provocando que Jazmín asintiera sin titubear, algo le decía que Maléfica no estaba muy contenta de que su abuela hubiera aparecido, algo le ocultaban.

-De acuerdo, tía-asintió Jazmín con firmeza, Maléfica sintió cierto alivio al escucharla, la conocía lo suficiente para saber que esa niña confiaba en ella como en nadie, aunque esa confianza estuviera en peligro con Cora rondando, esa mujer era capaz de corromper al alma más inocente.

-Fin flashback


Emma entro a Grannys para pedir su acostumbrado café antes de ir a su casa, el día había sido tranquilo en la comisaria y August se había quedado de guardia en la oficina, pero Emma aún estaba inquieta por el silencio de la Reina de las Nieves, esa calma le resultaba extraña, Regina tenía razón al pensar en que algo malo se traía entre manos esa loca y solo estaba esperando el momento para llevarlo a cabo, algo tramaba la Reina de las Nieves y a Emma no le daba buena espina su silencio...

-Emma!-el grito de Roland saludándola al verla entrar a Grannys la saco de sus pensamientos, la rubia arqueo las cejas al ver a Henry y Roland sentados en la barra con un par de tazas de chocolate.

-Hola, hombrecito valiente-rio Emma acercándose a él, pasando su mano por el cabello del pequeño y resolviéndolo, ganándose una sonrisa de Rolando que dejaba ver sus hoyuelos, Emma también saludo a su hijo y tomo asiento al lado de ellos, extrañándose al no ver cerca a Regina y Robín-Con quien están, chicos?-preguntó Emma mirando a Henry.

-Conmigo-intervino Ruby sonriendo, acercándose a ellos con dos platos de hamburguesas, dejando uno delante de cada chico, Emma sonrió a su amiga y pidió un café-No tardo, Emma-rio Ruby antes de volver a irse.

-Pasamos el día con Robín en el campamento de los hombres valientes-dijo Henry con una leve sonrisa-Robín nos trajo a cenar y hace un rato que fue por mamá-dijo Henry encogiéndose de hombros, Emma arqueo ambas cejas y asintió.

-Y cuánto tiempo tiene?-pregunto Emma encogiéndose de hombros y viendo a Ruby acercarse con su café, la rubia lo agradeció con una sonrisa y Ruby tomo asiento detrás del mostrados junto con ellos.

-Casi media hora-dijo Ruby respondiendo la pregunta de la rubia, Emma arqueo una ceja y Ruby negó con la cabeza, leyendo los pensamientos seguramente poco castos de la rubia-No lo creo, no cuando estos dos están aquí esperándolos-rio Ruby por lo bajo señalando a los dos chicos, quienes no comprendían esa conversación, Emma también rio levemente.

-Sera que algo paso?-pregunto Emma en voz baja para que solo Ruby pudiera escucharla después de pensarlo unos segundos, Ruby se encogió de hombros, dándole a entender que no sabía si algo pasaba, la sheriff tomo su café y le dio un sorbo, para después de pedirle a Ruby que se quedara un rato más con los chicos salir de Grannys.


En el umbral de la puerta de la casa de los Charming estaba Regina, detrás de ella estaba Hook, la morena le sostenía la mirada a Blanca Nieves con seguridad, mientras que Hook al darse cuenta de ese intercambio de miradas por instinto protector puso una mano sobre el hombro de Regina, solo por si acaso tenía que sujetarla y sacarla de ahí….Mientras que el Príncipe Charming estaba tumbado en el piso con un labio roto y Robín lo miraba con ganas de molerlo a golpes hasta cansarse…

-Me merezco esto, pero antes deja que…-decía David al levantarse del suelo y mirando a Robín tratando de explicarle, David le dio una mirada fugaz a Regina y a Hook, estaba de sobre decir que era obvio que Robín ya se había enterado de todo y estaba enojado, tanto que Robín no dudo en tomar a David de la camisa y volver a tumbarlo de un puñetazo directo en el rostro, mismo que seguramente dejaría un moretón en su pómulo, David retrocedió a causa del golpe.

-Robín!-grito Regina torciendo el gesto al ver la fuerza del ladrón contra David, nunca lo había visto tan enojado, parecía otro hombre, Regina quiso intervenir para separarlos pero Hook la detuvo al sujetar su brazo con fuerza, Regina lo miro matadoramente pero el pirata no se inmuto, su mirada estaba fija en Robín, podía ver esa rabia dentro de el con solo mirar sus ojos.

-No, amor, ahí no te deberías meter-dijo Hook jalándola hacia atrás con fuerza pero sin lastimarla, destilando ese sarcasmo tan característico de él, Regina centro su mirada en Robín y David, el ladrón había querido golpear de nuevo a David pero el Príncipe había alcanzado a esquivar el golpe y había terminado golpeando al ladrón con fuerza, Regina torció el gesto y Hook resoplo con cierto entretenimiento, mientras que Blanca observaba todo atónita.

-Todo esto es tu culpa-señalo Blanca a Regina con dureza, la alcaldesa rodo los ojos y torció el gesto, soltándose de un tirón de Hook que estaba a punto de intervenir entre Robín y David, Regina noto las intenciones de Blanca de lanzarse en su contra y aunque una parte de ella le decía que tenía razón su orgullo y su máscara de frialdad no iban a permitir que Blanca pudiera tocarla, por lo menos no sin responder de igual forma.

-Yo no quería que esto pasara!-se quejó Regina en un grito de frustración al señalar a Robín y David, ambos ya no razonaban, se estaban tratando de golpear mutuamente como si se tratara de su propio orgullo, Blanca miraba a Regina con molestia y rabia, deseando darle una bofetada para sacar toda esa rabia que tenía dentro.

-Lo hubieras pensado antes de meterte en la cama de David!-grito Blanca con enojo, Regina no respondió, buena puntada de Blanca, tenía sus razones para sentirse dolida y traicionada pero Regina tampoco era la culpable de todo, aunque así lo sintiera la Reina Malvada, su mirada se desvió a los hombres que se golpeaban en la sala y una mueca de reproche consigo misma apareció su rostro, la alcaldesa devolvió su mirada a Blanca.

-Lamento todo esto, de verdad yo no quería que sucediera nada de esto, pero…-Regina trataba de disculparse con Blanca Nieves, realmente sentía que debía hacerlo, y vaya que le costaba, pero tenía que hacerlo, por lo menos en una parte tratar de reparar el daño que había hecho, pero sus disculpas fueron cortadas cuando Blanca dio un par pasos hacia ella acortando la distancia y alzo su mano para estamparla en la mejilla de Regina, pero la ex Reina Malvada supo detener la cachetada a tiempo, sujetando la muñeca de Blanca, quien mirándola con rabia trato de golpearla de nuevo, colmando la paciencia de Regina y provocando que ella también quisiera lanzarse directo contra Blanca Nieves.

-No, no, Regina, no empeoremos las cosas-dijo Hook dejando de tratar de contener a los dos hombres y sujetando a Regina por la cintura para alejarla lo suficiente de Blanca, sujetándola con firmeza y obligándola a centrarse, la morena le dio una discreta mirada de agradecimiento, el pirata la soltó y Regina asintió-Hay que separarlos-dijo Hook señalando a Robín y David, el pirata ya había estado intentando pararlos pero no lo había logrado.

-Robín! David!-grito Regina tratando de intervenir entre ellos, acercándose pero al verlos ignorar sus gritos retrocedió, Regina frunció el ceño cuando ambos hombres ignoraron sus protestas, Hook la miro y negó con la cabeza, Blanca también quiso acercarse a David pero al verlo tan alterado decidió no tocarlo-Esto no puede ser posible-se quejó Regina y con un movimiento de manos paralizo a ambos hombres, Hook arqueo las cejas al verlos inmóviles.

-Buena idea, aunque no parece agradarles a ellos-dijo Hook al ver las miradas de ambos hombres paralizados, Regina resoplo y trago saliva, la tensión en esa habitación se podía sentir en el aire, Blanca no sabía si podía seguir en la misma habitación que Regina sin comenzar una pelea, quizá más peligrosa que la de David y Robín, la culpaba de todo lo que estaba sucediendo.

-Tenemos cosas más importantes de que ocuparnos, de la Reina de las Nieves, por ejemplo-se quejó Regina al ponerse entre David y Robín, mirándolos seriamente, su respiración era agitada y aun no sabía si debía descongelarlos ya, no quería que se agarraran a golpes de nuevo, hombres, pensó Regina torciendo el gesto, Blanca permanecía cruzada de brazos y en silencio, Hook también estaba callado, mientras que Regina suspiro y con un movimiento de muñeca descongelo a ambos hombres, dejándolos desconcertados y recuperando el movimiento de sus cuerpos.


Mientras todo eso sucedía, Ingrid había salido de su cueva para comenzar a dar inicio a sus planes, la Reina de las Nieves llevaba en la mano un pequeño pergamino enrollado, mientras se dirigía a un lugar un poco más lejano a su cueva dentro del bosque, pero lo suficientemente cerca del límite del pueblo como para que alguien llegara fácilmente…

-Ahora sí, Regina, con esto vas a tener que empezar a creer y no tendrás más remedio que actuar como sé que lo harás-murmuro Ingrid para sí misma al sostener aquel pergamino, al llegar en medio del bosque la Reina de las Nieves uso su magia para crear un pequeño rastro de hielo, un circulo de hielo en medio de la tierra, donde Ingrid se agacho para dejar el pergamino en él, ahora solo faltaba que Regina llegara ahí y tomara ese pergamino para que todo comenzara a salir de la mejor manera en beneficio de Ingrid.


-Flashback

Maléfica estaba en medio del bosque, el mismo bosque donde se había reunido alguna vez con Cora, donde la Reina de Corazones había sido capaz de intentar matar a su nieta, la hechicera rubia tenía una mirada oscura, el semblante serio, la imagen que reflejaba Maléfica era la de alguien que era capaz de matar a quien se interpusiera en su camino…

-Veo que has llegado, sabía que vendrías-musito esa voz, esa voz que tanto crispaba los nervios de Maléfica, quien torció el gesto y apretando los puños se giró lentamente, arqueando las cejas con arrogancia al ver a Cora frente a ella, esa mujer le sonreía con satisfacción.

-Por supuesto que lo sabias, eres una bruja-ironizo Maléfica con desdén, Cora sonrió con malicia y se limitó a mirar a Maléfica con desprecio, ambas se miraban con arrogancia, con clara molestia ante la presencia de la otra, sus miradas delataban el deseo de matarse la una a la otra sin el menor remordimiento.

-Siempre tan cordial, Maléfica-ironizo Cora con desdén, Maléfica la miro mordazmente y rodo los ojos-Dime, querida…¿Cómo alguien tan retorcida como tu ha sido capaz de entrenar a mi nieta?- pregunto Cora con filoso sarcasmo, ganándose una sonrisa de descaro y malicia de parte de Maléfica.

-Ya sé que la conociste, esa bestia me lo conto todo, asumo que decidiste omitir el pequeño detalle de que cuando era una bebé quisiste matarla-siseo Maléfica con una mirada que destellaba maldad y victoria, Cora la miraba como si le estuviera clavando dagas-Dime, Cora…¿Le contaste que tus intenciones eran dejarla morir de frio y siendo devorada por los lobos?-pregunto Maléfica con un gesto de descaro que irrito a Cora.

-Para que dejarle ese trauma a Jazmín, querida, no es necesario que sepa esas cosas-rio Cora sin preocupación, Maléfica rio levemente con burla-Por otro lado, saber que su tía Maléfica busca vengarse de su madre, de la Reina Malvada es un tema que le puede resultar interesante-dijo Cora con una sonrisa que le helaría la sangre al más valiente, pero que en Maléfica solo provoco fastidio.

-Estoy segura que a Jazmín le resultaría muy interesante como era la vida de su madre al lado de una vieja bruja como tú-rio Maléfica arqueando las cejas y mirándola con desafío, Cora torció el gesto-Saber que has torturado a su madre y que eres la culpable de que haya crecido lejos de ella seguro hará que la niña confié en ti-rio Maléfica negando con la cabeza, disfrutando el ver como Cora apretaba los puños, casi podría jurar que de ellos salían chispas.

-Se lo contaras después de que yo pueda decirle que el dragón que ha querido matarla cuando era una niña eras tú, apuesto a que correría a tus brazos a agradecerte que no la devoraras, seguro que no pensaría que la has usado solo para vengarte de Regina y de Gold-siseo Cora mirándola con descaro, Maléfica endureció el gesto, sabía que lo utilizaría en su contra.

-Has vuelto para terminar lo que no pudiste hacer hace años? Vas a matar a tu nieta?-pregunto Maléfica mirando a Cora con arrogancia, Cora arqueo las cejas y la miro sin expresión alguna, dejando que el silencio reinara por unos cuantos segundos.

-He venido a negociar contigo, quería Maléfica-dijo Cora con un gesto de seriedad, provocando un gesto de burla en Maléfica-Tú te mantendrás callada y no interferirás en mis encuentros con Jazmín, y yo haré lo mismo contigo, ninguna se mete en el camino de la otra-dijo Cora como si nada, Maléfica arqueo las cejas y lo medito unos segundos, quizá era una buena opción, no desataría una guerra y podría asegurarse de las intenciones de Cora para acercarse a la princesa.

-Es un trato justo, pero no dudes que si haces algo para romper la tregua te voy a volver cenizas en un abrir y cerrar de ojos, Cora, tu sabes que puedo hacerlo-siseo Maléfica acortando la distancia entre ambas y mirándola amenazante, Cora le sostuvo la mirada con desdén-Ella no sabe que Regina es la Reina Malvada-dijo Maléfica alejándose de ella, Cora arqueo las cejas y sonrió con malicia, Maléfica torció el gesto, como odiaba a esa mujer.


Desde esa noche habían transcurrido pocos días, en los cuales Cora había vuelto a visitar a su nieta con discreción y cortamente, en el palacio no podían pasar más de algunos minutos sin ser interrumpidas por algún sirviente o guardia y Cora tenía que desaparecer, por lo que ese día Cora había decidido llevar a Jazmín al País de las Maravillas, después de todo ahí el tiempo no corría de igual manera que en los demás…

-Como llegaste aquí?-pregunto Jazmín al ver a Cora tomar asiento en el trono, sus ojos se paseaban por el lujoso castillo de la Reina de Corazones, de pequeña había visitado el País de las Maravillas pero nunca se había acercado al castillo.

-Me desterraron-se limitó a decir Cora como si nada, notando como Jazmín fruncía el ceño al no comprender, Cora sonrió para sus adentros y le hizo un gesto para que se acercara a ella, pasando sus dedos delicadamente por su mejilla.

-Quien te desterró?-pregunto la princesa con un gesto de inocencia, Cora suspiro y en su rostro apareció un gesto de nostalgia y tristeza, mismo que hizo que Jazmín tomara su mano para reconfortarla.

-Tu madre me mando aquí-dijo Cora sin más, fingiendo pesar ante los recuerdos, notando como el gesto de su nieta se había tensado por completo ante sus palabras, podía notar las preguntas que se formaban en la mente de la joven con solo ver sus ojos-Pero no pienses mal, querida, Regina no lo hizo intencionalmente-sonrió Cora débilmente para atraer la atención de la princesa, quien la miraba atentamente.

-Porque mi mamá te desterró a este sitio?-pregunto Jazmín torciendo el gesto, su madre era una mala persona? Porque alguien desterraría a su propia madre? La joven tenía tantas preguntas y casi ninguna respuesta, las cosas parecían tan confusas.

-Porque fue manipulada por un hechicero muy malo, el Oscuro, el provoco que yo acabara aquí, lejos de todo-dijo Cora con aires de tristeza y melancolía, provocando que Jazmín entristeciera su mirada ante la historia que estaba escuchando, Cora lo noto y tomo su rostro entre sus manos.

-No entiendo, por qué ese hombre te quería lejos de mamá?-pregunto Jazmín frunciendo el ceño ante su confusión, Cora sonrió para sus adentros y le sonrió débilmente a su nieta.

-Por qué sabía que yo no iba a permitir que se le acercara a Regina, porque necesitaba que yo estuviera lejos de ella para que el pudiera manipularla-dijo Cora fingiendo pesar, la joven arqueo las cejas y asintió en silencio, una pregunta menos.

-Ese hombre lastimo a mamá?-pregunto Jazmín con su corazón latiendo más rápido, sus dudas comenzaban a despejarse, su abuela comenzaba a contarle cosas que jamás hubiera imaginado, esa historia sonaba tan complicada.

-Mucho, cariño, no físicamente, él siempre fue estricto en eso, pero la llevo al camino de la oscuridad, uso su magia para su beneficio y termino destruyéndola por completo-decía Cora con una mirada sombría, el corazón de la princesa latía con fuerza, sus manos comenzaban a temblar, y su rostro delataba los escalofríos que le causaban las palabras de Cora.

-Por eso ella me dejo?-pregunto Jazmín sin poder evitarlo, sus ojos comenzaban a inundarse de lágrimas que no dejaría escapar, no quería llorar, Cora la miro y asintió en silencio con un gesto de preocupación.

-Lamento decir que si, cariño, ese hombre te alejo de tu madre-siseo Cora al ver los ojos de su nieta volverse cristalinos, Cora fingió tristeza y acerco a la joven a ella, abrazándola para ofrecerle consuelo, sonriendo para sus adentros.

-Quien es el, abuela?-pregunto Jazmín con un par de lágrimas silenciosas correr por sus mejillas, Cora sonrió sin que Jazmín pudiera verlo, la joven estaba abrazada a ella sin ver su rostro, la Reina de Corazones suspiro y acaricio los largos cabellos negros de la princesa.

-Su nombre es Rumplestilskin, mi amor, él es tu abuelo, Rumplestilskin es el padre de Regina-musito Cora con total seriedad, sin dejar de acariciar a su nieta, sonriendo ante la idea de que la joven le guardara rencor al Oscuro, la historia que le había contado había sido en gran parte falsa, pero no toda, no todo era mentira, y ahora que la joven sabia quien había sido el causante de las desgracias de Regina y las suyas, Cora quería como una víctima ante los ojos de su nieta.

-Fin flashback


Regina había descongelado a David y Robín, ambos se miraban fijamente acabando de asimilar el que ya podían moverse y que se habían golpeado, sus respiraciones agitadas delataban su inquietud, ambos terminaron con las ropas arrugadas, David tenía un labio roto y Robín una pequeña herida en la ceja de la que salían unas gotitas de sangre...Blanca miraba a David y luego a Regina, quien estaba en medio de ambos hombres, dispuesta a congelarlos al menor indicio de pelea...Hook observaba todo también dispuesto a ayudar a mantenerlos separados, o quizá a sujetar a Regina en caso de que Blanca quisiera desquitarse, el pirata comenzaba a preguntarse qué hacía en medio de ese problema...

-Robín, déjame explicarte todo esto, no es como te lo estas imaginando-musito Regina llevando sus manos al pecho del ladrón, pero Robín la miro matadoramente, como si su contacto le quemara la piel a través de la ropa y retrocedió un par de pasos, Regina torció el gesto, no sería tan fácil, nunca lo es, se quejó Regina mentalmente, podía ver la mirada llena de traición y rabia de Robín.

-No quiero hablar contigo, no quiero estar contigo-gruño Robín apretando los puños, mirando a Regina fijamente a los ojos, demonios, la amaba, la amaba tanto que por eso le dolía aún más la traición, quizá debía dejarla hablar, escuchar lo que tenía que decir en su defensa pero no, no ahora, no cuando sentía ganas de romper todo a su paso y desahogar su ira.

-Se puede saber por qué desde afuera se escucha tanto alboroto?-pregunto Emma al entrar a la casa, deteniéndose en el umbral de la puerta y arqueando las cejas en un gesto de sorpresa al ver la escena que había ahí, Regina mirando a Robín, ambos con los ojos humedecidos, Hook parecía querer sujetar a David para que no interviniera, y ahora que la rubia observaba mejor a su padre notaba la sangre en su labio roto, Emma cayo en cuenta de la herida de Robín en el rostro, y todo eso sumado a las lágrimas que tenía Blanca en el rostro, solo podía significar que se habían enterado de todo.

-Pregúntaselo a Regina y David-gruño Robín Hood apretando la mandíbula al dirigirle una mirada fulminante al Príncipe Charming, demonios, pensó Emma tensándose, el ladrón le dio una última mirada a Regina y por un momento sintió deseos de abrazarla, la morena se veía tan frágil en ese momento, siempre odio el ver sus ojos chocolate humedecidos de lágrimas, pero su propio dolor lo estaba consumiendo en ese momento, así que desviando su mirada y con paso firme salió de la casa, Emma se quitó del camino y observo salir a Robín de ahí, su mirada se centró en David, quien se llevó la mano al rostro con frustración, luego miro a Regina quien parecía respirar profundo para calmarse, su mirada se siguió paseando por el lugar y vio a Blanca, la mujer había llorado, por ultimo miro a Hook, quien le devolvió la mirada.

-Emma-musito Hook acercándose a la rubia con una mirada de preocupación, ignorando que Emma ya estaba enterada de todo ese problema, el pirata no dijo más, la mirada que Emma le dio era una clara petición de que no platicaran acerca de eso en esos momentos, sus miradas se centraron en Blanca, quien aún parecía procesar todo lo ocurrido.

-Regina, siento lo que paso con Robín-dijo David, acercándose a la alcaldesa con una mirada llena de culpa, tratando de tocar su hombro para disculparse por haberse dejado envolver en aquella pelea, pero no lo había podido evitar, Regina lo miro y asintió, de sus ojos no había salido ni una lagrima, ella era fuerte y tenía que seguir siéndolo, no lloraría, mucho menos frente a tanta gente, después de todo era la Reina Malvada y en esos momentos Robín debía estar pensando eso.

-Me debe estar odiando, pero supongo que tiene razones de sobra-ironizo Regina llevándose una mano a su cabello con frustración, respirando profundo para tranquilizarse y girándose para dejar de mirar a David, en el pasado había hecho cosas mucho peores sin mostrarse débil y debía seguir así, ese método le había funcionado para sobreponerse, su mirada se centró en Emma, quien miraba a Blanca con nerviosismo, la sheriff miro a Regina y ella asintió en silencio.

-Blanca, déjame hablarte, quiero que entiendas lo que paso, por favor, no todo es lo que parece, yo no quiero lastimarte, nunca quise hacerlo-musito David acercándose a Blanca, quien aun con lágrimas en los ojos retrocedió un par de pasos, Emma y Regina miraron como David bajaba la mirada con arrepentimiento.

-Vete-murmuro Blanca duramente, David la miro suplicante para dejar que le explicara todo antes, Regina los miraba en silencio y decidió no intervenir, eso no era cosa de ella, la morena retrocedió hasta toparse con el pecho de Hook, quien la sujeto con su mano para que no perdiera el equilibro, Regina agradeció con una mirada y se alejó un poco, ambos observaron a Emma acercarse a David y Blanca.

-Parece que este desastre no será fácil de limpiar-murmuro Hook detrás de la alcaldesa, al oído de Regina para que solo ella escuchara, la morena le dio una mirada fulminante al pirata quien se limitó a encogerse de hombros-Parece que los viejos hábitos nunca se pierden-siseo Hook con cierta ironía mirando fijamente a Regina, quien tensando el gesto llevo su mano hasta el brazo del pirata con discreción, poniendo un poco de presión.

-Si no lo dijera un pirata arrogante y con un historial bastante largo me sentiría ofendida o quizá hasta lo tomaría en cuenta-siseo Regina duramente, Hook frunció el ceño y al sentir el calor en su piel contuvo un quejido, Regina lo miro con arrogancia y lo soltó.

-David, muéstrale el libro, quizá eso ayude-musito Emma con duda, acercándose a sus padres con una mirada de preocupación, David negó con la cabeza mientras que Blanca miro a la sheriff con sorpresa y seriedad, Emma frunció el ceño al ver esa mirada.

-Ya lo hizo, Emma-dijo Blanca mirando duramente a David, quien tragando saliva bajo la mirada avergonzado, la mirada de Blanca se centró en la rubia-Tu sabias esto, verdad?-pregunto Blanca retóricamente, afirmándolo más bien, Emma no contesto, Regina y Hook torcieron los gestos, ambos deseaban salir de ahí cuanto antes, así que en silencio retrocedieron hasta llegar a la puerta que estaba abierta y salieron al corredor, suspirando de alivio.

-Yo lo sabía, pero hace realmente muy poco-dijo Emma sinceramente, compartiendo una fugaz mirada con David, quien cerró los ojos con tristeza, Blanca los miro a ambos fugazmente, su mirada se centró en David.

-Emma solo se quedó callada por mí, no quería que te lastimara-dijo David sinceramente, entrando en defensa de su hija, Emma negó con la cabeza al ver como su madre miraba a David fulminantemente, eso no pintaba nada bien.

-No quiero verte, quiero estar sola-sentencio Blanca duramente, necesitaba estar sola para pensar todo, David iba a replicar pero al ver la mirada de Blanca decidió no hacerlo, miro a Emma y la rubia asintió en silencio, David se dirigió a la puerta y salió con la mirada baja.

-No creo que debas estar sola, sé que te sientes herida pero quizá deberías escuchar toda la historia, es más complicado de lo que parece, es…-Emma trataba de consolar a su madre sin éxito alguno, Blanca solo se tensó un poco más, y negando con la cabeza miro a su hija.

-Emma, vete por favor, quiero estar sola-pidió Blanca con un tono no tan duro como el que había usado con David, la rubia iba a protestar-No te preocupes por mí, ni por Neal, estoy bien, pero necesito estar sola-sentencio Blanca con firmeza, Emma torció el gesto, la mirada de Blanca le decía que no cedería.


David había salido de su casa y respirando profundo salió a la calle, sabía que se merecía el desprecio de Blanca, la había lastimado, sin desearlo pero lo había hecho, el Príncipe Charming se llevó una mano al rostro, se sentía terrible…David dio un par de pasos por la calle y vio a Regina y Hook a un par de pasos de distancia de él, al parecer también acababan de bajar del edificio, ambos lucían callados y pensativos…

-Regina-la llamo David, tenía que hablar con ella, quizá ambos pudieran lograr una solución, aunque si lo pensaba bien quizá solo complicarían las cosas, pero en ese momento David no quería pensar más, Regina se detuvo y lo miro con un gesto de cansancio, por su parte Hook estaba parado a una distancia más corta de donde estaba Regina, apoyado en la pared del edificio esperando a Emma por si salía, aunque era probable que la rubia se quedara consolando a Blanca, se dijo el pirata mentalmente.

-No es el momento, todo esto nunca debió pasar-se quejó Regina con frustración en el rostro, David asintió en silencio, ella tenía razón, ambos habían terminado lastimando a personas que querían, las cosas estaban muy mal-Tengo que ir por Henry-dijo Regina sin más, suspirando cansada y retomando su camino, David decidió dejar las cosas así

-Compañero, creo que necesitas dejar de pensar un rato y desahogarte-dijo Hook acercándose a David con un gesto de comprensión, dándole una palmada en la espalda y sonriéndole levemente, tratando de reconfortarlo un poco, aunque sabía que eso sería poco más que difícil dada su situación.

-Lo que necesito es arreglar este desastre-dijo David frustrado, negando con la cabeza y comenzando a caminar, Hook arqueo las cejas y asintió, David lucia derrotado, Hook lo pensó unos segundos y decidió no dejarlo solo por ahí, quizá pudiera hacer alguna locura, pensó el pirata.

-Lo sé, vamos por un trago y así te relajas, con la cabeza fría podrás pensar mejor las cosas-dijo Hook dándole una mirada amigable y de compañerismo, David lo pensó unos segundos y asintió, eso necesitaba, un trago fuerte que lo hiciera olvidar por un rato, ambos tomaron rumbo al bar de pueblo.


Regina iba camino a Grannys, tenía la mirada perdida en algún punto del suelo que pisaba, se sentía como su nada fuera real, su final feliz se había esfumado una vez más, esta vez por su culpa, por sus decisiones, la mirada de Robín llena de decepción y dolor le había dolido tanto, pero eso era una parte mínima de sus preocupaciones, tampoco le preocupaba si todo el pueblo se enteraba de todo eso y volvían a odiarla, solo le importaba que su hijo no la odiara...Henry, su príncipe seguro la odiaría en cuanto le contará lo que pasaba, porque ella tenía que decírselo y explicarle los hechos, no podía permitir que algún idiota le fuera con el chisme a su hijo y lo confundiera lo suficiente como para que Henry creyera que seguía siendo aquella despiadada Reina Malvada, eso no, podía soportar todo menos que su hijo saliera lastimado...

-Regina, espera!-el grito de Emma hizo que Regina frunciera el ceño y detuviera su paso de mala gana, sin molestarse en girar para mirar a la rubia espero a que fuera Emma quien estuviera delante de ella.

-Que quieres, Emma?-pregunto Regina con frustración, rodando los ojos al ver como Emma trataba de normalizar su respiración después de haber corrido para alcanzarla-Tengo que ir por Henry y no sé cómo voy a hacer para que no me odie después de esto-dijo Regina negando con la cabeza, su tono de voz delataba lo mal que se sentía, Emma la miro y asintió.

-Lo sé, por eso vine-dijo Emma mirándola sinceramente, ambas querían lo mejor para Henry y por más complicada que fuera la situación Emma sentía esa necesidad por apoyar a Regina, aún era bastante inexperta en el tema de las relaciones pero si algo sabia era que las que valían la pena jamás eran sencillas-Te voy a ayudar con Henry, quizá entre las dos podamos explicarle todo mejor-dijo Emma sonriendo con resignación, Regina rodo los ojos sin darle mucho crédito a sus palabras, la rubia le mostro el libro que llevaba en sus manos y Regina sonrió irónicamente.

-No sé si sea buena idea mostrarle el libro, es mucho para el-dijo Regina retomo su camino rumbo a Grannys acompañada de Emma, quien se encogió de hombros y termino asintiendo sin más, quizá era cierto, pero el libro era una prueba de que las cosas no eran tan sencillas como que Regina había querido arruinar el final feliz de Blanca Nieves una vez más.


Robín había llegado a Grannys en pocos minutos, su semblante aun delataba sus ganas de arrasar con cuanto tuviera a su paso, tenía un nudo en la garganta que comenzaba a dolerle, pero tenía que aparentar estar lo mejor posible por Roland, así que antes de llegar a Grannys se quitó los rastros de sangre que tenía en el rostro, por suerte no eran demasiados, Robín respiro profundo antes de entrar por su hijo, en cuanto entro al local de la Abuelita las miradas de Roland y Henry se posaron en el…

-Papi-lo llamo Roland con una sonrisa al verlo acercarse a ellos, el ladrón sonrió forzadamente y paso una mano por el cabello de ambos chicos revolviéndoselos como siempre jugaba con ambos-Donde esta Gina?-pregunto Roland frunciendo el ceño al no ver con él a Regina, Robín torció el gesto disimuladamente.

-Regina no va a poder venir con nosotros, muchacho, está ocupada-dijo Robín forzándose para sonreír a su hijo, quien frunció el ceño en un gesto infantil, la mirada de Henry se centró en Robín, quien le dio una sonrisa sincera.

-Mi mamá está bien?-pregunto Henry notando extraño a Robín, quien asintió para calmarlo, no quería asustar a Henry-Paso algo?-pregunto de nuevo Henry, de sobra sabía que siempre pasaba algo, lo que temía era que fuera algo que pudiera poner en peligro a su familia.

-Sí, ella está bien, no te preocupes Henry, solo que Roland y yo pasaremos la noche en el campamento-dijo Robín tranquilamente, notando como Henry arqueaba las cejas listo para seguir preguntando, el arquero tomo en brazos a Roland como de costumbre, Henry iba a decir algo pero en ese momento la puerta del lugar se volvió a abrir dando paso a Regina seguida de Emma, Robín se tensó al ver a Regina y desvió su mirada.

-Gina!-grito Roland sonriendo ampliamente y bajándose de los brazos de su padre para correr a la alcaldesa, Henry y Emma cruzaron unas miradas y el chico noto algo raro, Regina alzo en brazos a Roland y lo beso tiernamente en la mejilla-Papá dijo que estabas ocupada y que iremos al campamento-se quejó Roland cruzándose de brazos, Regina miro a Robín de reojo y noto lo rígido que estaba, la morena asintió al mirar al niño en sus brazos.

-Así es, cariño, además Robín tiene que ocuparse de algunas cosas del campamento, no quieres ver a tu tío John?-dijo Regina sonriéndole forzadamente, se había encariñado demasiado con ese pequeño-Te vas a portar muy bien, verdad?-sonrió Regina acariciando su cabello, Roland asintió, Emma se acercó a Henry y el chico se levantó, Robín se dirigió a la puerta en silencio, necesitaba dejar de ver a Regina.

-Roland, tenemos que irnos-dijo Robín sin mirar a la alcaldesa, Regina abrazo al pequeño y sintió como Roland dejaba un beso en su mejilla antes de dejarlo de nuevo en el suelo, Roland corrió con su padre y tomo su mano, ambos salieron de ahí.

-Que fue todo eso?-pregunto Henry rompiendo el silencio y provocando que Regina y Emma se tensaran-Te estabas despidiendo de Roland-dijo Henry mirando a Regina con curiosidad, Emma miro a Regina esperando su respuesta, deseando ver como salía de esa.

-Cariño, tenemos que hablar de algo importante, te parece si lo hacemos en la casa?-pregunto Regina tendiéndole la mano para que se marcharan, Emma arqueo una ceja y negó con la cabeza, esa noche iba a ser bastante larga para la alcaldesa, Henry asintió a Regina y tomo su mano, Emma los siguió y los tres salieron de Grannys.


-Flashback

En el fuerte Prohibido había una peculiar lluvia de magia, una que solo sucedía una vez al año en el cumpleaños de la princesa de Agrabah, ese día que Maléfica permitía que un poco de luz invadiera su castillo por unas horas…En el castillo estaban Jazmín y Maléfica, ambas en el gran salón donde las luces de las estrellas que había dentro eran las que iluminaban al castillo...Maléfica estaba como de costumbre cómodamente en su silla, con ese gesto de arrogancia y altivez que contrastaba con una pequeña sonrisa en sus labios al ver como Jazmín estaba acostada en el piso del castillo con los ojos destellantes al ver el techo del castillo lleno de estrellas y luces brillantes…

-¿Cómo te fue en la fiesta del palacio?-pregunto Maléfica con curiosidad sin dejar de mirar a la joven que estaba concentrada en seguir la luz de una de las estrellas que bailaba por todo el techo, la princesa tenía una sonrisa en el rostro.

-Bien, como siempre, llegaron muchos reyes y príncipes, papá estaba muy contento de estar conmigo, la fiesta fue muy bonita-sonrió Jazmín apartando su mirada de las estrellas para mirar a Maléfica, quien asentía conforme, sabia de sobre que el Sultán se desvivía por su hija.

-Muchos regalos?-pregunto Maléfica sonriéndole con malicia, la joven rio divertida y asintió, tantos que no había terminado de contarlos antes de escaparse de su cama y llegar al Fuerte Prohibido, pero eso no le importaba realmente, el haber pasado el día con su padre le había gustado más que cualquier regalo que le hubieran podido dar.

-Demasiados-rio la princesa al girarse y mirar a Maléfica desde el suelo en el que estaba tirada, si su padre o Cora la vieran seguramente la reprenderían por no comportarse como una princesa, pero estaba lejos de su vista así que no importaba en ese momento-Pero ninguno se compara con tu regalo, tía, sabes que amo esto-rio la joven de cabellos largos y negros volviendo a recostarse y fijando sus ojos en las estrellas que destellaban en una imagen impresionante, Maléfica sonrió con orgullo y satisfacción.

-Buena respuesta, bestia-rio Maléfica sutilmente con pequeña sonrisa, la princesa suspiro y siguió mirando el techo del castillo con los ojos brillantes, Maléfica la observaba tan ajena a la maldad que la acechaba que no podía evitar preocuparse, la conocía tanto que sabía que Jazmín era fuerte, inteligente era una joven especial que seguramente podría defenderse sola si era necesario, pero poco podía hacer contra Cora o Jafar.

-La abuela Cora dijo me regresaría en unos días para verme-dijo Jazmín sin despegar su mirada de las luces, no era necesario para saber que Maléfica había torcido el gesto en una mueca de disgusto, ya había notado el poco agrado que se tenían la una a la otra aunque no se conocieran.

-No tengo que repetirte que tengas cuidado, pulga-siseo Maléfica con dureza, Jazmín asintió y se levantó del suelo, sacudiendo su ropa y arreglando su cabello, lo llevaba suelto y adornado con una diadema que en el centro tenía una joya.

-Ella tampoco dice mucho sobre mi madre-se quejó Jazmín haciendo una mueca infantil antes de rodear la silla de Maléfica y ponerse detrás de ella, la hechicera arqueo una ceja y asintió.

-Te ha dicho que tu madre...-Maléfica no supo que más decir, no quería confundir aún más a la joven dándole a entender cosas que no debía saber, Jazmín suspiro y rodó los ojos.

-Que mi madre me dejo por que fue manipulada por mi abuelo, que la magia le hizo mucho daño y acabo con su vida-musitó Jazmín con tristeza en la mirada, Maléfica se giró a mirarla y se levantó de la silla para tomar su rostro y levantarlo para que la joven la mirara.

-No llores por algo que no puedes arreglar, bestia-siseo Maléfica mirándola a los ojos fijamente, la joven asintió-Tu eres una princesa, tienes magia, no debes llorar, eres valiente y debes aprender a ser fuerte siempre-musito Maléfica, estuvo a punto de decirle que en sus venas corría la sangre de la Reina Malvada pero no podía, no por ahora, estaba segura que si Jazmín sabía que su madre era la temida Reina Malvada solo odiaría a Regina.

-Hablas como si algo malo fuera a pasar, tía-se quejó la joven frunciendo el ceño y tratando de destensar el ambiente, Maléfica arqueo las cejas y negó con la cabeza.

-Creo que es hora de darte tu regalo de cumpleaños-dijo Maléfica con un gesto de despreocupación y retomando su habitual postura de arrogancia, la joven la miro con confusión.

-No lo eran las estrellas?-pregunto Jazmín arqueando una ceja y señalando las luces en el castillo, Maléfica sonrió con malicia y asintió.

-Lo quieres o no?-pregunto Maléfica rodando los ojos, Jazmín rio levemente y asintió-Es un recuerdo, para que no estés molestándome con que no te hablo de tu pasado, es lo único que tendrás, bestia-ironizo Maléfica rodando los ojos con fingida irritación, Jazmín arqueo las cejas y rodo los ojos con resignación ante el carácter de la hechicera…Maléfica tomo las manos de Jazmín con firmeza y la joven sintió una pequeña corriente pasar por su cuerpo, pero solo fueron unos cortos segundos, en la mente de la joven podía ver a una Regina joven, quizá solo un poco mayor a ella, cabalgando cerca del castillo donde vivía, una amplia sonrisa iluminaba su rostro y sus cabellos estaban sueltos en el aire, era hermosa, cuando el caballo se detuvo Regina bajo de el de un salto y corrió a los establos donde fue recibida por un abrazo de Daniel, era guapo, su sonrisa desprendía ternura, y se notaba en sus ojos el amor que sentía por Regina, a quien le planto un beso, uno casto, ambos sonrientes y radiantes de felicidad…Jazmín sonreía ante las imágenes en su mente, esa era su madre! Era hermosa y se veía tan feliz…

-Ella es mi madre-musito Jazmín sonriendo, Maléfica asintió en silencio-Y ese hombre? Él es mi padre?-pregunto la princesa con curiosidad, pero esta vez Maléfica negó con la cabeza, la joven frunció el ceño.

-No, bestia, su nombre es Daniel, no es tu padre pero forma parte de la historia de tu madre, quizá en algún momento necesites recordarlo para entender muchas cosas-dijo Maléfica con un tono de seriedad, la joven la observo endurecer el gesto y decidió no investigar más, ya podía poderle una imagen al recuerdo de su madre, ya sabía cómo era.

-Mi madre era muy hermosa, gracias por dejarme verla, tía-sonrió cálidamente la joven a la hechicera rubia, quien se limitó a asentir en silencio, siendo tomada por sorpresa cuando la princesa se lanzó a darle un beso en la mejilla antes de alejarse con unas risas de diversión.

-Sabes que no me gustan esas cosas-se quejó Maléfica con frustración, recibiendo como respuesta unas risas ahogadas por parte de la joven que se había sentado en el suelo de nuevo, ignorando las quejas de la rubia.

-Fin flashback


En la mansión Mills, más específicamente en la habitación de Henry, se encontraba Regina mirando fijamente a su hijo, ambos sentados en la cama, Henry miraba a su madre con intriga, algo había pasado y de eso no había duda, lo podía ver en la mirada seria que tenía Regina, y el que Emma estuviera apoyada en el marco de la puerta le decía que ella ya estaba enterada del asunto...

-¿Me van a decir que paso?-pregunto Henry comenzando a desesperarse ante el silencio de Regina y Emma, la rubia suspiro desde la puerta y se cruzó de brazos, cerrando los ojos en señal de clara resignación, mientras que Regina suspiro y tomo las manos de Henry entre las suyas.

-Mi amor, no voy a mentirte más, así que debes estar enterado de esto por mí, porque seguramente mañana muchas personas van a estar hablando de esto y no quiero que te enfades aún más conmigo-dijo Regina con cuidado de ser sutil con su hijo, Henry frunció el ceño y miro a su madre con atención.

-Tan grave es?-pregunto Henry mirando a Regina y después a Emma, Regina se mordió el labio inferior y no respondió, mientras que Emma soltó un suspiro y miro a Henry desde la puerta.

-Sera mejor que escuches a Regina, chico, y por favor no la interrumpas hasta que acabe-dijo Emma sonriéndole débilmente a Henry, quien termino asintiendo y centro su mirada en Regina, quien tomando valor lo miro a los ojos.

-Cariño, tu sabes que las cosas con Blanca y David habían mejorado bastante, pero no creo que siga siendo así-dijo Regina tragando saliva, Henry torció el gesto al no comprender pero decidió no interrumpir-Blanca cree que yo quise arruinar su final feliz junto a David, y de alguna es posible que lo haya hecho, pero te aseguro que no fue mi intención y que yo no tenía memoria sobre eso-dijo Regina tratando de ser clara y no tan dura, Henry frunció el ceño, tenía muchas preguntas en mente.

-Le hiciste algo a la abuela?-pregunto Henry confuso, Regina arqueo las cejas y por instinto se mordió el labio inferior, mirando de reojo a Emma quien arqueaba las cejas y negaba con la cabeza, a Blanca nada, técnicamente le había enojado lo que había hecho con David, se dijo Regina mentalmente con un toque de ironía descarada, demonios, pensaba Regina al ver a su hijo.

-Sera mejor que lo leas tú mismo, mi amor, en tu libro hay una historia nueva, una que apareció cuando David y yo recordamos esa misma historia-dijo Regina tomando el libro que Emma le tendía y dejándolo sobre la cama para que Henry lo leyera, omitiendo el cómo habían recobrado sus recuerdos, no quería traumatizar a su hijo a tan corta edad.

-Chico, tu abuela está enfadada con Regina y David por esta situación, ella está muy enojada-dijo Emma acercándose a Henry y pasando las páginas del libro hasta encontrar la que buscaban, Henry tenía un gesto de desconcierto y confusión en el rostro, hasta que su gesto se transformó en una mueca de sorpresa al ver la página que había señalado Emma.

-David y yo tenemos un pasado en común, no sé por qué no lo sabíamos, no sé por qué nos quitaron esos recuerdos, pero ahora que recordamos esa historia está en el libro, mi amor, y a tu abuela y a Robín eso les resulta difícil, y tienen toda la razón-dijo Regina tomando una mano de Henry, quien no apartaba la mirada del libro y leía con rapidez las líneas del cuento.

-Mamá, pero…Blanca es el amor verdadero de David, y Robín es tu amor verdadero, como es posible que David y tú también lo sean?-pregunto Henry dejando de mirar el libro y fijando su mirada en Regina, quien frunciendo el ceño negó con la cabeza, realmente no lo sabía, Henry la miraba con curiosidad y dudas en los ojos.

-Henry, creo que no es tan sencillo como que una persona pueda ser tu amor verdadero, quizá eso era así en el Bosque Encantado, pero…Aquí no es tan sencillo, no lo entiendo, mi amor, pero creo que hay muchos tipos de amor-dijo Regina tomando el rostro de Henry con sus manos tiernamente, besando su mejilla y abrazándolo, sintiéndose mejor al sentir como Henry la abrazaba también.

-Por eso Robín y Roland se fueron?-pregunto Henry al separarse y mirando a Regina nuevamente, quien torciendo el gesto asintió, no quería seguir con ese tema, Emma lo noto y decidió intervenir.

-Chico, Robín cree que tu madre lo traiciono, igual que Blanca cree eso de David, son cosas de adultos que no comprendes aun y que realmente espero puedas dejar así-dijo Emma con dificultad al elegir sus palabras, explicarle a su hijo que su madre había engañado a Robín no era un tema favorito para Emma.

-Entonces…Robín y Roland ya no van a vivir con nosotros?-pregunto Henry torciendo el gesto, Regina y Emma se miraron fugazmente y la rubia hizo un gesto de no meterse, mientras que Regina suspiro y asintió.

-Así es cariño, por favor, trata de tomar este tema con prudencia, no quiero que lo menciones con tus abuelos-pidió Regina mirándolo cálidamente, mejor dicho no quería que nadie le mencionara el tema a Henry, por lo menos prefería que ignorara las partes más traumáticas, pensaba Regina con resignación.

-Ahora, chico, a la cama, mañana tienes colegio y te levantas temprano-dijo Emma interviniendo, Regina agradeció mentalmente y Henry no tuvo más que asentir de mala gana, por lo menos ahora sabía que había pasado.


La Reina de las Nieves estaba en su cueva, su mirada estaba fija en el colgante de Zelena que estaba en medio del piso del lugar, el diamante se había tornado rojo al ser cubierto con la sangre de Regina y al cubrirse totalmente un humo verde envolvió el colgante y comenzó a extenderse en un remolino de humo verde…Ingrid miraba eso con una sonrisa de satisfacción en el rostro…

-Bienvenida-musito Ingrid con una sonrisa de maldad al ver como el humo verde se esfumaba poco a poco para dejar ver a Zelena, quien parecía acostumbrarse al hecho de estar de vuelta, la pelirroja comenzaba a estirarse y un gesto total molestia estaba marcado en su rostro.

-Mi hermanita es una maldita perra-siseo Zelena con un tono de frustración y torciendo el gesto en una mueca de disgusto, sus ojos se centraron en la mujer rubia que tenía delante de ella, no la conocía, jamás la había visto, luego sus ojos recorrieron esa fría cueva y tardo uno segundos en comprender que sucedía.

-Irónicamente fue su sangre lo que te libero-rio Ingrid levemente con sarcasmo, provocando una mueca de disgusto en Zelena, quien la miraba con desconfianza-Cosa que me debes a mí-termino de decir Ingrid arqueando las cejas y tomando asiento en su sofá frente al espejo, Zelena la miro con curiosidad.

-Mi collar-recordó Zelena al mirarlo tirado en el suelo, recordando como Gold la había matado, por suerte para ella sus poderes residían en su collar, como Glinda le había mencionado "El collar es tu vida ahora" recordaba Zelena tratando de encajar cada una de las piezas-Por qué me trajiste de vuelta?-pregunto Zelena con desconfianza, preparándose para ver si su magia seguía funcionando.

-Quiero acabar con Storybrooke-dijo Ingrid como si nada, con un gesto de tranquilidad, provocando que Zelena arqueara las cejas y la mirara con burla-Tengo la manera perfecta para hacerlo pero necesito algo, necesito a Regina, más específicamente necesito su sangre y la de alguien más-dijo Ingrid mirando fijamente a Zelena, notando como en sus labios rojos aparecía una sonrisa de maldad ante la mención de su hermana.

-Necesitas matar a mi hermana?-pregunto Zelena con ironía-Querida, permíteme hacerlo por ti, así te agradezco el que me hayas traído del infierno, con gusto derramare la sangre de Regina-siseo Zelena destilando rencor y envidia, Ingrid sonrió ampliamente y asintió.

-Podemos llegar a un acuerdo en eso, pero antes necesitamos a otra persona, mejor dicho necesitamos el corazón de una persona-dijo Ingrid como si acabara de recordarlo, Zelena arqueo las cejas y la miro para que continuara hablando-Por eso te he traído, necesito que tú me confirmes unas cosas-dijo Ingrid levantándose del sofá con toda su arrogancia y mirando a la bruja malvada con seriedad-Regina tuvo un hijo, no es así? Necesito saber dónde está ese hijo para tomar su corazón y poder lanzar una maldición, sabes algo de eso?-pregunto Ingrid, tenía plena conciencia de que Zelena había estado en distintos mundos y el tiempo invertido en su venganza contra Regina quizá la había llevado a descubrir cosas del pasado, pensaba Ingrid.

-Quieres saber si Regina tuvo un hijo?-rio Zelena con burla, Ingrid torció el gesto-Mi hermana tuvo una hija-dijo Zelena con una sonrisa que delataba toda la maldad que tenía, Ingrid endureció su gesto, esa era la confirmación que necesitaba-Mi querida hermanita me hizo tía hace mucho tiempo, tuvo una niña que heredo sus poderes-confirmo Zelena con una sonrisa descarada, Ingrid arqueo las cejas con interés.

-Perfecto, donde esta esa hija?-pregunto Ingrid con interés, Zelena arqueo las cejas y negó con la cabeza sin dejar de sonreír, comenzando a desesperar a la Reina de las Nieves.

-Muy lejos de aquí, esa hija está muerta-dijo Zelena ampliando aún más su sonrisa, notando como el gesto de Ingrid se tensaba y la miraba con seriedad, Zelena asintió para confirmar sus palabras a Ingrid-Mi querida sobrina murió, esa niña era una tormenta de problemas, y Regina nunca podrá conocerla, lo cual es una pena-rio Zelena satisfecha, Ingrid comenzaba a apretar los puños, tendría que buscar otra forma de llegar a sus planes, si la hija de Regina no estaba viva, tenía que pensar cómo conseguir lo que necesitaba.


Robín Hood había llegado al campamento de los Hombres Valientes con un gesto de pocos amigos, mismo que disimulo ante Roland, después de acostar a su hijo y asegurarse de que el pequeño se había quedado profundamente dormido salió de su tienda para tomar un poco de aire, tenía tanta rabia y tanta decepción por dentro que necesitaba desahogarse…Robín tomo su arco y sin decir una palabra a sus amigos camino un rato, hasta alejarse lo suficiente, tomando su arco y una flecha apunto a un punto fijo y disparo…La flecha había dado justo en el blanco…

-Maldición, esto no puede estar pasando-pensaba Robín conteniendo sus lágrimas, no había llorado en ningún momento, pero ahora estaba ahí, solo en medio del bosque y disparando a diestra y siniestra a cuanto objetivo quisiera darle, no fallaba-Maldita sea!-grito Robín con fuerza y agradeció el haberse alejado lo suficiente para no despertar a nadie, tirando el arco con rabia y dejándose caer al lado de un árbol, el ladrón sentía un nudo en su pecho, en su garganta, podía sentir la necesidad de llorar, las lágrimas habían inundado sus ojos y el luchaba por contenerlas, pero al recordar a Regina…Al recordar cada momento con ella, sus besos, sus caricias…Y luego pensarla en brazos de David la rabia lo consumía, los celos lo obligaban a apretar los puños y a sentir el coraje dentro de él, el ladrón se apoyó en el tronco del árbol y dejo escapar una lagrima silenciosa, la primera de muchas que derramaría esa noche, se suponía que los finales felices no debían ser así…


-Flashback

Cora había estado tratando de descubrir cuanto poder tenia Jazmín y lo que hasta ahora había visto le era suficiente para saber que su potencial era bastante, podía entender por qué Jafar quería usarla en su beneficio, la magia de Jazmín sumada a la del diamante azul podrían hacer que quien poseyera el diamante hiciera lo que deseara…

-La has visto?-pregunto Jafar sacando a Cora de sus pensamientos y haciendo que su mirada se centrara en Jafar, quien la miraba con seriedad esperando una respuesta, aun desconfiaba de la Reina de Corazones.

-Por supuesto-asintió Cora sin más, destilando arrogancia y seguridad, Jafar la miraba esperando que continuara-Tiene lo que se necesita, pero si esperamos un poco más podría ser aún más útil-dijo Cora con un gesto de maldad, Jafar arqueo las cejas y la miro con intriga.

-A que te refieres?-pregunto el hechicero con cierta confusión-Ella tiene el poder que necesito, su magia puede ser fácilmente integrada al diamante, que hay que esperar?-pregunto Jafar con poca paciencia.

-A que su potencial llegue al máximo, solo tomare un corto tiempo, lo suficiente para que toda su magia se desborde y cuando eso pase podrás absorber esa magia y ese poder con el diamante azul, entre más magia sea contenida en el diamante más poder tendrás-siseo Cora con una sonrisa de triunfo, Jajar lo medito unos segundos y asintió, ella tenía razón.

-Como haremos que su magia alcance el punto máximo?-pregunto Jafar sonriendo con malicia, ansiaba poder llevar a cabo sus planes cuanto antes y la sonrisa que se formó en los labios de Cora le decía que sería pronto.

-Fin flashback


Regina salió de la habitación de Henry tras asegurarse que su hijo se había quedado dormido, esa noche había sido demasiado larga para ella, todavía recordaba la mirada de dolor que había visto en los ojos de Robín, lo había lastimado cuando era lo menos que quería, pero no podía cambiar las cosas que habían pasado…Regina bajo las escaleras sin prisa, esa noche no dormiría, por lo menos no ahora, no quería meterse a su cama porque sabía que no dejaría de darle vueltas a lo mismo, no quería quedarse así, necesitaba hacer algo, resolver sus dudas…

-Emma, Henry ya se…durmió-termino por decir Regina al notar que Emma se había quedado dormida en el sofá de la sala, Regina rodo los ojos y decidió dejarla dormir, estaba babeando? Se preguntó Regina con cierta diversión, la morena se encamino a la puerta, tomo su abrigo y salió de la casa en silencio…Regina camino cerca de la mansión, sintiendo el fresco de la noche en su rostro, el silencio en las calles vacías…

-Regina-ese murmullo provoco un escalofrió en la alcaldesa, quien deteniendo sus pasos trataba de detectar de donde venía el llamado-Tengo las respuestas que quieren…ven por ellas…-se escuchó la voz de la Reina de las Nieves, Regina torció el gesto, era claramente Ingrid, la llamaba, una trampa? Posiblemente, pensó Regina, pero en esos momentos no tenía ganas de pensar demasiado, y necesitaba saber, quería certezas, Regina respiro profundo y decidió seguir la voz...


En la cueva de la Reina de las Nieves estaban Ingrid y Zelena, ambas mirando con un par de sonrisas el espejo en medio del lugar, Ingrid había dejado un rastro de hielo que conduciría a Regina hasta donde quería, Zelena miraba la imagen de Regina en el espejo y no podía evitar sonreír con malicia, cuanto deseaba tenerla frente a ella…

-Cuando encuentre el pergamino podrá saber todo?-pregunto Zelena con ciertas dudas, Ingrid negó con la cabeza y miro a la pelirroja con un gesto de tranquilidad que contrastaba con la expresividad de Zelena.

-No todo, solo lo necesario para que se dé cuenta de lo que tiene que hacer-dijo Ingrid encogiéndose de hombros, Zelena arqueo las cejas y la miro con curiosidad, la idea de estar encerrada en esa cueva no le agradaba mucho.

-Si su hija está muerta, para que quieres que sepa que tuvo una?-pregunto Zelena con una sonrisa maliciosa, no estaba en desacuerdo, al contrario, le encantaba la idea de ver sufrir a su hermana, aun mejor quisiera darle la noticia personalmente.

-Porque ella no sabrá que su hija está muerta, solo sabrá que nació- sonrió Ingrid destilando maldad, provocando una sonrisa de satisfacción en Zelena, ambas devolvieron su mirada al espejo donde vieron a Regina llegar a bosque y comenzar a seguir el rastro de hielo.


Regina había llegado al bosque donde encontré el rastro de la Reina de las Nieves, la morena sabía que era algún plan de Ingrid, pero tenía que correr el riesgo si quería saber que tramaba con certeza, necesitaba despejar su mente y ocuparse de esa loca que rondaba el pueblo…Regina siguió el rastro hasta llegar a ver un pergamino pequeño en medio del suelo…

-Sutil, heladera-siseo Regina acercándose y agachándose sin tocar el pergamino, paso su mano sobre el para descubrir si tenía algún hechizo de protección pero su magia le indico que no, el pergamino no estaba protegido, fácilmente podría tomarlo.

-Úsalo, Regina, úsalo para saber la verdad-volvió a escuchar Regina, quien torció el gesto y dudo si debía hacerlo, Regina respiro profundo y en un arrebato tomo el pergamino en sus manos, nada paso, un escalofrió recorrió su cuerpo al tomarlo pero nada más, nada de magia, Regina arqueo una ceja y desenrollo el pergamino para ver que contenía y descubrió que se trataba de un hechizo…


Hasta aquí el cap…Zelena volvio, que pasara? ¿Dónde esta Malefica a estas alturas?...¿Que sucedió con Jazmin?...Algo que comentar? Alguna queja o petición? Ya saben review!jajajajaja Y respondiendo a los reviews…

kaname lin-chan…Que bueno leerte!Tus teorías son geniales, Hook sin duda se la ha pasado mal, pero solo en parte, tiene a Emma con el y hasta ahora van bien, además el pirata pronto tendrá mejor racha de suerte…La bomba ya exploto, Robin y Blanca están poco mas que molestos y Emma ha tenido que intervenir en favor de Regina con Henry, Regina y David la tienen difícil para coneguir perdón….Jazmin, esa pobre niña, en manos de quien ha venido a caer!La tía Malefica jajajaja Esa mujer de milagro no ha incinerado a Jazmin, por lo menos la mocosa le ha hecho algo de compañía en esos años de destierro jajajajaja La teoría me ha encantado…falta ver que tan cierta es…muahahahaha

EQLuisa…Eaaaaaaa!jajajajaja Pues a ver que te ha parecido este :P

Evilcharmingparrillas…Gracias por el review!*_*

Guest…jajajajajaja!Siento decir que no se me dan esas escenas detalladas, quiza mas adelante pueda escribir algo mejor en ese sentido O.o David es un "héroe" siempre ha tratado de ir con la verdad, y Regin esta tratando de mantenerse firme en una redención por lo que también ha tenido que ser sincera y enfrentar lo que venga…Cora es una malvada desde siempre, Jafar es otro villano que anda suelo y juntos…Auchsss!jajajaja Gracias!

Rosalie end Jacob…Eaaaa!Eaaa!Anotada la apuesta por el EvilCharming jajajajaja Gracias!

Franciny…Culpa mia no ha sido, que ha acabado el cap ahí por pura casualidad jajajajaja Por ahora el Snowing y OutlawQueen han acabado bastante mal, costara una reconciliación?...La nena, ha caído en tremendas manos, nada mas que con su abuela, y de que forma!...Lamento la tardanza, espero el prox no tardar tanto!Graciasss!

Aelynb…Gracias!jajaja Que bueno que te esta gustando la historia, esta vez tarde mas de lo normal pero espero no volver a demorar tanto :D

jossedith1…Gracias!Que bueno leerte :D Malefica y Jazmin son muy curiosas, que genial que te encariñes con la princesita, y si la relación con Malefica es muy graciosa jajaja Cora, Cora…menuda abuela, buehh ese árbol familiar que se carga Jazmin es para llorar jajajaja Besooooooo!

GabyEvilRegal4Ever123…Una apuesta mas por el EvilCharming jajajaja Regina recordara prontooo y comenzara la acción respecto a esa búsqueda por saber que paso, ahora que David esta lejos de Blanca y se sabe todo…todo puede pasar muahahaha Besoooooo!