Holaaa!Aqui les traigo el nuevo cap, lamento la largaaaa espera pero este cap es bastante mas largo de lo usual para compensarles la espera jejejeje Bueno, gracias por cada fav, follow, review que han dejado, son geniales y me encanta leer todos para saber si les va gustando la historia, gracias!

-Cap. 11.

Regina sostenía entre su mano el pergamino que había encontrado, dudo unos segundos pero termino por abrirlo y leer el contenido, la morena torció el gesto al no entender esa lengua, seguramente se trataba de algún hechizo antiguo…Regina sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo cuando escucho el crujir de unas ramas detrás de ella, quizá si era una trampa de la Reina de las Nieves, pensó Regina escondiendo rápidamente el pergamino en su bolsillo y preparándose para lanzar una bola de fuego sin titubeos, con el semblante endurecido se giró para atacar a quien fuera pero se detuvo en seco al ver de quien se trataba…

-Robín!-casi grito Regina con un suspiro de alivio al ver que era el, la bola de fuego se apagó en su mano, el ladrón tenía el arco apuntando pero al ver que era ella de inmediato bajo el arma aunque su semblante era de pocos amigos.

-Creí que eras la Reina de las Nieves-dijo Robín endureciendo el gesto y con una voz tan áspera que Regina sintió una punzada de culpa en el pecho, nunca lo había visto tan serio con ella-No deberías estar sola aquí-siseo Robín desviando su mirada, siendo lo más serio que podía, quería gritarle que saliera de ahí, que era una terca imprudente por estar arriesgándose a salir sola al bosque con la Reina de las Nieves persiguiéndola, quería obligarla a regresar a su casa y asegurarse de que estuviera lo más a salvo posible, pero no, otra parte de él le rogaba que no cayera.

-Yo creí lo mismo-musito Regina con una débil sonrisa, Robín asintió y dio media vuelta para marcharse de ahí, no quería seguir viéndola, no quería tenerla cerca, no podía mirarla sin imaginarse a David besándola y acariciándola como el tantas veces lo había hecho-Robín, espera, déjame explicarte las cosas-pidió Regina dando un par de pasos hacia él, deteniéndose al ver que él se paraba en seco ante su voz.

-No quiero explicaciones, no quiero verte, no quiero escucharte, solo quiero que te marches de aquí y vayas a tu casa, por más que este furioso no quiero que te hagan daño, así que deja de ponerte en peligro, Regina-siseo Robín duramente al girarse de mala gana y mirar a Regina como nunca lo había hecho antes, con dolor, con enfado y rabia contenida.

-No quiero irme, quiero que me escuches, que me dejes hablar contigo-replico Regina tratando de acercarse a él, mirándolo con suplica, pero Robín no cedió, retrocedió un par de pasos y negó con la cabeza, Regina noto como el ladrón apretaba los puños.

-Pero yo no quiero hablar contigo-sentencio Robín alzando la voz más de lo normal, el arquero trago saliva, no era su intención hacerlo y noto el efecto que causo en Regina, la morena se había sorprendido y retrocedido un par de pasos, estaba seguro que Regina jamás se habría imagino lo duro que podría ser, ella solo conocía lo mejor de el-Quiero que te vayas, déjame en paz, Regina-siseo Robín tratando de bajar el tono de su voz, desviando la mirada con frustración, Regina torció el gesto y negó con la cabeza, sí que era terca esa mujer, pensó Robín al llevarse una mano al rostro.

-No suelo cumplir caprichos de otros, ya lo sabes, ladrón-replico Regina con un tono de voz sarcástico, rodando los ojos con firmeza ante su decisión de permanecer ahí, Robín tenso el gesto y respiro profundo, Regina comenzaba a provocar su paciencia, comenzaba a jugar con él, su mirada era la de la Reina Malvada, esa que durante el año en el Bosque Encantado tanto había jugado con él en ese estira y afloja constante de coqueteos descarados, la mujer tenía ese tono de voz sarcástico y frio cuando pasaba de "Adiós, Robín" a "Hola, ladrón", Robín la conocía muy bien y sabía que no se iría tan fácil.

-No juegues conmigo, Regina-gruño Robín torciendo el gesto y apretando los puños aún más fuerte, Regina arqueo las cejas y asintió con seriedad, Robín la miraba atentamente tratando de detectar cada gesto de ella, la conocía y no era una mujer fácil de descifrar, era tan complicada que a pesar de conocerla casi nunca podía adivinar como iba a actuar.

-No estoy jugando, pero si me dejaras explicarte como pasaron las cosas todo sería más fácil-dijo Regina cruzándose de brazos y tratando de mantenerse lo más seria y firme posible, realmente quería explicarle todo, decirle que sentía lo que había pasado.

-¿Explicarme qué?-pregunto Robín con un tono duro y sarcástico, haciendo que Regina torciera el gesto-¿Cómo te acostaste con David?-ironizo Robín endureciendo su gesto y dirigiéndole una mirada fulminante a Regina-Gracias, su Majestad, pero prefiero no saber esos malditos detalles-siseo Robín con cruel ironía apretando los puños y tensando la mandíbula.

-Acepto que tienes razón en sentirte traicionado, entiendo que estés más que furioso conmigo y que no quieras verme-asintió Regina dando un paso hacia el ladrón, quien permanecía igual de serio en su sitio.

-Descarada-siseo Robín torciendo el gesto en una mueca de frustración y rabia contenida, Regina se contuvo para no decir cosas que solo empeoraran la situación, no estaba acostumbrada a ser ella quien tuviera que dar explicaciones a Robín, de hecho, no estaba acostumbrada a ser tratada tan rudamente por él.

-Es más que eso, Robín, no se trata solo de lo que ocurrió entre David y yo en esa torre-musito Regina suspirando con frustración al acomodarse un mechón de cabello detrás de la oreja, sin dejar de mirar al ladrón.

-¿Hay más?-replico Robín riendo con sarcasmo que dolía, Regina rodo los ojos y tuvo que recordarse mentalmente que tenía que controlar sus impulsos-¿Es que llevan más tiempo viéndome la cara de idiota?-pregunto Robín con evidente ironía, Regina tenso el gesto y le dio una mirada que fácilmente podría matarlo y reducirlo a cenizas, mirada que no pasó desapercibida por Robín, quien borro la risa de su rostro y trago saliva, se sentía mal por tratarla así.

-Comprendo que estés dolido, Robín Hood, pero si vuelves a insultarme me olvido de que eres tu quien está furioso y te volveré cenizas-siseo Regina con una mirada descarada, arqueando las cejas al llevarse una mano al rostro para destensarse-Toda la historia está en el libro de Henry, la historia de David y mía, esa es la otra parte de esta situación-termino por decir Regina con su habitual temple inexpresivo, de seriedad absoluta.

-¿Que tiene que ver el libro de Henry?-pregunto Robín confuso, comenzando a inquietarse al no comprender, Regina asintió en silencio-¿Qué historia?-pregunto de nuevo el arquero con un gesto de intriga.

-Fue mucho antes de conocer a Blanca Nieves, en el Bosque Encantado-dijo Regina tratando de ser clara, Robín la miraba atentamente-Nuestros padres acordaron nuestra boda, David y yo nos enamoramos y decidimos fugarnos juntos-termino de contar la alcaldesa, Robín la miraba con un gesto de incredulidad, asimilando las palabras.

-Vete-sentencio Robín sin expresión alguna, evitando mirar a Regina, quien frunció el ceño ante el hecho de que Robín no hiciera algún comentario respecto a lo que acababa de decirle.

-Robín-musito Regina acortando la distancia que los separaba con pasos firmes hacia él, mirándolo con disculpa en los ojos que comenzaban a entristecerse cada vez más al notar la frialdad en la mirada inexpresiva de Robín.

-Vete-volvió a sisear Robín con dureza, no quería mirar a Regina a los ojos, no quería hacerlo porque sabía que no sería capaz de resistir demasiado, el arqueo se tensó al sentir el calor de las manos de Regina posarse en su rostro, obligándolo a mirarla a los ojos, sintiendo cuchillas clavársele en el pecho al ver los ojos de Regina cristalinos.

-Te amo-susurro Regina con voz suave y melancólica, mirándolo a los ojos sin titubeos, notando la rigidez del arquero ante su tacto y su resistencia a ceder, Regina deslizo sus dedos por las mejillas de Robín sin obtener alguna respuesta, el ladrón no se movía un milímetro, parecía totalmente frio ante sus caricias

-Yo también te amo-musito Robín con dureza sin poder evitarlo, pero esas palabras no eran reconfortantes, esas palabras eran frías y secas, como si no significaran nada en esos momentos y a la vez lo significaran todo, Regina trago saliva.

-Lo siento mucho-susurro Regina dejando escapar una lagrima silenciosa, Robín trago saliva al notarlo, la morena deslizo sus dedos hacia los labios de Robín, tensándolo de nuevo, fijando su mirada en los labios de su ladrón, con un nudo en el pecho acorto la distancia que los separaba y lo beso suavemente, deseando obtener alguna respuesta pero nada, Robín no correspondió a sus labios, sencillamente se limitó a permanecer inmóvil, frio.

-Regina, vete-pidió Robín sin titubeos en su voz, decidido y firme, sintiendo que su cuerpo se erizaba al sentir los brazos de Regina alrededor de su cuello y sintiendo que terminaría por abrazarla fuertemente y besando sus labios en cualquier momento.

-Lo siento mucho, de verdad, no quería lastimarte-susurro Regina aun cerca de el antes de bajar la mirada y apartarse de Robín en silencio, el arqueo no pareció inmutarse, estaba tenso y rígido, Regina retrocedió un par de pasos y el ladrón observo como una nube de humo morada envolvía a Regina y desaparecía de su vista, en cuanto ella se fue Robín se quebró, de sus ojos salieron las lágrimas que había contenido con esfuerzo.


-Flashback

Jazmín estaba terminando de despedirse de su padre en el salón del palacio, el Sultán debía salir de viaje por unos días, la princesa le dio un último y fuerte abrazo a su padre, quien sonriendo se despidió de ella con un cálido beso en la frente

-Te veré pronto-sonrió el Sultán al separarse de ella, la joven le sonrió de igual manera y lo observo encaminarse hacia su carruaje que esperaba afuera del palacio custodiado por unos guardias que siempre lo escoltaban en sus viajes.

-Feliz cumpleaños, princesa Jazmín-siseo Jafar apareciendo detrás de la joven, sobresaltándola y haciéndola girarse para toparse de frente con él, tensándose al ver la sonrisa del hechicero-Siento no haber estado presente en su fiesta-se excusó el hechicero con un gesto de disculpa.

-No te preocupes, Jafar, nadie te extraño, pero gracias-sonrió Jazmín con un gesto de inocencia angelical que contrastaba con el sarcasmo en sus palabras, provocando que Jafar forzara su sonrisa cordial ante la princesa.

-Me imagino que pudo conocer a varios príncipes herederos de los reinos cercanos-dijo Jafar con doble intención, sonriendo maliciosamente al ver el gesto de pocos amigos que ensombreció el rostro de Jazmín-Muy pronto podrá elegir a alguno para casarse con el-siseo Jafar consiente de las leyes que establecían que la joven debería casarse con algún príncipe.

-Mi padre nunca me obligaría a casarme con alguien que no conozco-replico Jazmín arqueando una ceja y cruzándose de brazos con intenciones de pasar de largo a Jafar y encaminarse a su recamara, pero solo dio un par de pasos cuando la voz de Jafar la detuvo.

-Quizá el Sultán se niegue a casar a su princesa con un desconocido, en ese caso podría ser yo quien se case con su Majestad-sonrió Jafar con una sonrisa de maldad en los labios al ver como la joven se giraba a mirarlo matadoramente, frunciendo el ceño-Que mejor que el visir del Sultán para cuidar de la princesa-siseo Jafar intimidando a Jazmín, quien discretamente apretó los puños.

-Preferiría sacarme los ojos antes que eso suceda-dijo Jazmín torciendo el gesto y esbozando una sonrisa sarcástica, Jafar arqueo las cejas y sonrió para sus adentros.

-Vaya, vaya, la dulce y adorada princesa Jazmín tiene una lengua bastante afilada-siseo Jafar acercándose a ella con la mirada fija en sus ojos oscuros, la joven no retrocedió, no iba a negar que el hechicero le causaba escalofríos pero no quedaría como una cobarde, Maléfica y Cora le habían dado suficientes lecciones para no serlo.

-Solo con quien se lo merece-siseo Jazmín duramente y tratando de permanecer firme, Jafar arqueo las cejas, sorprendiéndose de lo parecida que podría llegar a ser Jazmín con Cora, de alguna forma tanto tiempo al lado de la Reina de Corazones tenía que influir en la princesa, pensaba Jafar con satisfacción.

-Pobre del que se case con usted, su Majestad-rio Jafar con sarcasmo y malicia, provocando que la joven torciera el gesto y deseara golpearlo ahí mismo, la princesa reprimió sus impulsos y recordándose que no debía hacerlo se encamino a su habitación.

-Fin flashback


Los rayos del sol que comenzaban a filtrarse por la ventana de la habitación de Regina poco a poco la despertaron, la morena se giró en su cama para terminar de despertar y sus ojos se posaron en el pequeño pergamino que había sobre su buro…

-No fue un sueño-pensó Regina con un gesto de cansancio, la noche anterior se había pasado un par de horas en su cripta tratando de encontrar algo parecido a ese hechizo o algo que la ayudara a traducirlo pero no encontró nada que la ayudara…Regina salió de la cama y después de ponerse su bata se encamino a la habitación de Henry para levantarlo y que comenzara a arreglarse para ir al colegio, después de asegurarse que su hijo no volviera a la cama Regina se encamino a su propia habitación para comenzar a arreglarse.


Unos minutos más tarde en la sala de la mansión, Emma terminaba de ponerse su fiel chaqueta roja cuando Henry bajo de las escaleras corriendo mientras se colgaba la mochila al hombro y llegaba hasta donde estaba Emma, saludándola con un rápido beso en la mejilla.

-¿Estás listo, cariño?-pregunto Regina bajando de las escaleras impecablemente vestida y arreglada, Emma y Henry dirigieron sus miradas a la alcaldesa-Buenos días, Swan-saludo Regina a Emma cordialmente con una sutil sonrisa.

-Listo, mamá-sonrió Henry asintiendo al ver a Regina, quien le devolvió la sonrisa y paso su brazo sobre los hombros de su hijo, Emma se fijó mejor en el rostro de la morena y noto las ojeras de Regina, supuso que no había dormido mucho la noche anterior.

-Regina, si quieres yo puedo llevar a Henry-dijo Emma encogiéndose de hombros, Regina arqueo las cejas y miro a Henry, el chico se limitó a asentir conforme con la idea, la alcaldesa dudo unos segundos pero termino por asentir.

-De acuerdo, pero dense prisa que Henry llegara tarde al colegio-dijo Regina sonriéndole a su hijo y dándole un rápido beso en la mejilla, Henry abrazo a su madre con fuerza y luego miro a Emma, quien ya tenía las llaves del auto en la mano.

-No te preocupes, yo paso por el después de clases-dijo Emma sonriendo despreocupadamente al ver a su hijo salir de la casa, Regina asintió a la rubia y la vio salir de la casa cerrando la puerta detrás de ella, Regina sonrió para sus adentros, eso adelantaba sus planes, tenía pensado ir a ver a Gold esa mañana después de dejar a Henry en el colegio y ahora gracias a Emma podría ir antes de lo previsto.

-¿Pero qué demonios…?-siseo Regina al abrir la puerta de su casa para irse y toparse de frente con Hook y David en su puerta, la alcaldesa torció el gesto al ver a Hook sosteniendo a David, quien prácticamente se sostenía en pie gracias a estar agarrado del hombro de Hook.

-Menos mal has abierto, amor, estaba a punto de golpear la cabeza de David contra el timbre-dijo Hook con un gesto burlón al pasar a la casa de Regina, dejando a la morena con un gesto de desagrado ante el olor a alcohol que desprendía David, quien parecía caer dormido en cualquier momento, Hook lo dejo en el sofá con cuidado y fijo su mirada en Regina.

-Al que golpeare contra la puerta es a ti, pirata-replico Regina al cerrar la puerta para que nadie pudiera verlos y centrando su mirada en Hook-¡Eres un grandísimo idiota, Hook, lo emborrachaste!-se quejó Regina fulminando con la mirada al pirata, quien se limitó a arquear las cejas y encogerse de hombros en un gesto de inocencia.

-Lo acompañe por unos tragos anoche, David no quiso soltar la botella y ni modo que lo dejara ahí tirado en ese bar-se quejó Hook al ver como David se había quedado prácticamente dormido en el sofá, Regina torció el gesto y se llevó una mano a los ojos con frustración.

-¿Unos tragos? Parece que se bebió todas las botellas de alcohol del bar -replico Regina al mirar y señalar a David tirado en su sofá, Hook sonrió burlonamente y negó con la cabeza, Regina suspiro para calmar su descontento.

-Intente controlarlo pero es bastante terco, llevo toda la noche tratando de llevarlo a una habitación del hotel pero se ha arrastrado hasta aquí, en serio, dame crédito por no terminar tirándolo en el muelle-se quejó Hook con tono sarcástico, Regina arqueo una ceja y frunció el ceño en señal de protesta.

-No es el mejor momento para tenerlo en mi casa-se quejó Regina cruzándose de brazos-Emma y Henry se fueron hace un rato, supongo que si nadie sabe que está aquí no habrá gran problema-se quejó Regina rodando los ojos y mirando a Hook con fastidio.

-Supongo que no estarás pensando en dejarme de niñero-dijo Hook arqueando las cejas y cruzándose de brazos al acercarse a Regina, quien frunció el ceño fingiendo sorpresa-Tengo asuntos más importantes que atender-dijo Hook cambiando su gesto a uno más serio.

-No me digas-ironizo Regina cruzándose de brazos y sonriéndole con descaro a Hook, quien con toda la seriedad no dejaba de observar su rostro, estaba tan rígido como Regina tan sarcástica, esa tensión que siempre estaba entre ellos.

-Te sorprenderías, amor-siseo Hook acortando la distancia para jugar con ella con igual descaro, Regina rio por lo bajo y asintió- Quizá debería pedir tu ayuda para este asunto-medito Hook por lo bajo, provocando que Regina frunciera el ceño al no comprender de que hablaba.

-¿De qué hablas?-pregunto Regina confusa, Hook la miro a los ojos y titubeo, tenía que contarle y pedir su ayuda para que Gold no acabara matándolo-Te hice una pregunta, Hook-se quejó Regina comenzando a perder la paciencia ante su silencio

-Regina…-Hook estaba convencido de que era mejor contarle la verdad cuanto antes, de cualquier manera lo había hecho para salvarla a ella, seguramente no tendría quejas en ayudarlo-Yo…-la voz de Hook fue callada cuando un estruendo los hizo mirar a David quien al intentar levantarse del sofá tiro la lámpara que había sobre la mesita al lado del sofá.

-Genial-se quejó Regina torciendo el gesto y acercándose a David para ayudarlo a mantenerse de pie sin caer de boca contra el suelo y de paso dañar su sala, Hook igual se acercó a ellos-Eres un imbécil, Charming-siseo Regina al sujetarlo para que mantuviera el equilibrio, David negó con la cabeza y se sujetó aún mas de Regina, haciendo que la morena torciera el gesto y Hook riera para sus adentros al tomar del brazo a David.

-Quería verte, Regina-dijo David con voz apenas entendible, el alcohol que había bebido se notaba de lejos, David quiso soltarse de Hook y perdió el equilibrio, para no caerse se sujetó de Regina y su mano quedo en el pecho de la morena, haciéndola rodar los ojos y mirarlo matadoramente, pero David estaba tan ajeno a sus gestos que ni lo noto.

-Cierra la boca, Hook-siseo Regina al ver las intenciones de Hook de decir algún comentario sarcástico, el pirata no disimulo su amplia sonrisa, David estaba siendo sujetado por ambos-Llévalo a mi cuarto, si lo dejo aquí terminara en el piso-se quejó Regina de mala gana, Hook rodo los ojos y asintió resoplando, el pirata sostuvo el peso de David sobre su espalda y prácticamente lo cargo hasta la habitación de Regina, tirándolo a la cama.

-Si no sabe beber no debería hacerlo-se quejó Hook girándose y mirando a Regina en el umbral de la puerta, la morena asintió y se acercó a la cama, el pirata la observo tomar el pergamino que había sobre el buro al lado de la cama y arqueo una ceja al ver la actitud de Regina cuando escondió el pergamino dentro de su bolsillo.

-Tengo que ir a ver a Gold, dejare a David encerrado aquí para que no haga más idioteces-dijo Regina encogiéndose de hombros y encaminándose a la puerta con desdén, Hook frunció el ceño y la siguió después de cerrar la puerta del cuarto.

-¿Para qué vas a ver a Gold?-pregunto Hook con desconfianza al bajar las escaleras siguiendo a la alcaldesa-¿Tiene que ver con lo que acabas de esconder?-pregunto Hook astutamente al bajar los últimos dos escalones de un salto.

-Deja de meterte donde no te conviene-musito Regina saliendo de su casa sin pararse a mirarlo, Hook salió detrás de ella, Regina cerró la puerta de su casa y después se giró para ir a su auto, topándose de frente con la mirada de Hook.

-¿Para qué quieres al cocodrilo?-pregunto Hook con más interés del que debía demostrar, Regina rodo los ojos y empujándolo fuera de su camino ignoro su pregunta, la morena se encamino a su auto sin remordimientos.

-Encárgate de avisarle a Emma que David está aquí en lugar de meter tus narices donde no debes, pirata-ironizo Regina mirando fugazmente a Hook antes de subir a su auto y salir de su casa.


-Flashback

Jazmín estaba junto a la gran fuente que había en el jardín del palacio de la Reina de Corazones, el día era soleado y con algo de brisa que hacia bailar los cabellos ondulados de Jazmín, quien se aburría de estar encerrada en su habitación de su palacio o de ser seguida sin descanso por sus guardias o doncellas, la princesa prefería su libertad y andar sola por los corredores, el Sultán se había ido de viaje y usualmente Jazmín aprovechaba eso para ir al Fuerte Prohibido con Maléfica pero Cora había cambiado sus planes, se había aparecido ante ella para llevarla al País de las Maravillas y ahora mismo la joven princesa estaba sentada al lado de la fuente, salpicando con unas gotas de agua a su mascota, Rajah que huía del contacto con el agua haciendo reír a la joven

-No deberías estar estudiando tus lecciones, querida-se escuchó la voz de Cora al acercarse a su nieta, quien arqueo las cejas y se giró para observar a la mujer dedicándole una amplia sonrisa y corriendo a ella, Cora no se inmuto, tenía ese semblante serio que acostumbraba.

-Es aburrido repasar las lecciones-se quejó Jazmín encogiéndose de hombros con inocencia y despreocupación-Prefiero la practica-dijo la princesa sonriendo ampliamente y se apresuró a conjurar un gran árbol a unos metros de la fuente, que le daba un toque sorprendente al jardín, Cora lo observo con algo de sorpresa y sonrió para sus adentros.

-Tienes tanto potencial, querida-dijo Cora con cierto orgullo que intento ocultar de la princesa, Jazmín parecía más entretenida jugando con Rajah, Cora la observo detenidamente, su nieta era ciertamente la joven más hermosa entre reinos, sus cabellos negros y largos tenían suaves ondas que caían por su espalda, solamente adornados por una delicada tiara color plateada que tenía una gema color rojo, sus ojos eran intensamente oscuros y una mirada que brillaba con su sonrisa, era delgada y alta, tenía un porte que delataba su educación en la realeza, pensaba Cora, esa niña le recordaba tanto a Regina, pero había una gran diferencia entre ambas…Su nieta era feliz, desconocía casi todo de su vida pero era feliz, era inocente y dulce, desprendía una calidez que hacía que cualquiera cayera rendido a sus pies y no le costaba nada sonreír y disfrutar, en cambio Regina había sido consumida por el odio y la venganza, se había vuelto una mujer oscura y arrogante que miraba a todos por encima del hombro, era la Reina Malvada…

-¿En qué piensas, abuela?-pregunto Jazmín dejando a Rajah junto a la fuente y acercándose a Cora con un gesto de curiosidad inocente, Cora la observo y negó con la cabeza-¿Estás pensando en mi mamá o en el abuelo?-pregunto Jazmín sin más, la paciencia y el tacto no era algo que la princesa tuviera muy destacado, era imprudente y algo arrebatada, no daba muchos rodeos a la hora de averiguar algo.

-En ambos, pensaba en lo mucho que te pareces a Regina-musito Cora llevando sus manos al rostro de la joven, provocándole una sonrisa de tristeza-Y en lo mucho que me alegro que el Oscuro no haya podido ejercer poder sobre ti-dijo Cora con un gesto de fingida preocupación.

-¿Tan malo es?-pregunto Jazmín con curiosidad al ver la mirada sombría de su abuela al mencionarlo, Cora se limitó a asentir-Si es tan malo… ¿Por qué te enamoraste de el?-pregunto la joven con duda, notando como Cora se tensaba de inmediato y endurecía el gesto.

-El Oscuro puede llegar a ser más manipulador de lo que te puedes imaginar, nunca pierde y siempre acaba manipulándolo todo a su favor-dijo Cora como toda explicación, ese tema no iba a tocarlo con Jazmín ni con nadie, ese era su pasado y prefería dejarlo ahí-Tan manipulador es tu abuelo que provoco que tu madre te dejara abandonada-dijo Cora duramente y fingiendo tristeza al bajar su mirada, sonriendo para sus adentros al notar como la princesa apartaba la mirada.

-Los dos me dejaron con unas personas que no eran mis padres-se quejó Jazmín con la voz apenas audible-Tú me salvaste y me dejaste en el palacio-musito Jazmín suspirando, Cora asintió al acariciar su rostro.

-Yo no podía permitir que ellos se deshicieran de ti, mi amor, eres mi nieta, no podía ser tan cruel como ellos-mintió Cora con fingido pesar al ver como los ojos de su nieta se inundaban de lágrimas ante sus palabras-Por eso te busque en cuanto pude, para asegurarme que has estado bien-sonrió Cora con tristeza fingida.

-No quiero conocerlos nunca, abuela, a ninguno de los dos, no quiero-sentencio Jazmín con firmeza en sus palabras, su mirada se había oscurecido y luchaba por no derramar alguna lagrima traicionera, Cora sonrió satisfecha para sí misma al verla.

-No lo harás, cariño, no lo harás- sonrió Cora satisfecha, la joven se aferró al pecho de la Reina de Corazones, ignorando lo que sucedía a sus espaldas, Cora deslizaba sus dedos por los cabellos de su nieta-Jazmín, detente-ordeno Cora de pronto, sobresaltando a la joven y haciendo que la soltara asustada, en cuanto lo hizo se dio cuenta que el árbol que había conjurado momentos atrás estaba ardiendo en llamas, se concentró en apagar las llamas y después fijo su mirada en Cora, quien la observaba fijamente.

-Lo siento, yo no quería hacer eso, yo…-la joven fue interrumpida por Cora, quien sonreía al negar con la cabeza, desconcertando a la princesa al no verla enojada, por el contrario Cora parecía conforme y orgullosa ante el desastre que había provocado.

-Nunca te disculpes por usar tus poderes-sentencio Cora sorprendiendo a Jazmín al ver su mirada tan seria, realmente no le había disgustado que sus poderes se descontrolaran por un momento, quizá ella tenía razón y solamente debía aprender a controlarlos un poco más, Maléfica le había ayudado a aprender a dominarlos y sus emociones nunca le habían jugado malas pasadas con sus poderes…

-Fin flashback


Gold estaba en la parte trasera de su tienda de antigüedades, las cosas iban mejor lo que él se había propuesto, tenía en su poder la daga, el sombrero y el corazón que necesitaba para poder desprenderse del control que la daga ejercía sobre él, incluso había podido dejar de tratar con la Reina de las Nieves…Solo era cuestión de tiempo para que las estrellas se alinearan y pudiera llevar a cabo sus planes…

-Gold, deja lo que estés haciendo y ven aquí-el grito de Regina al entrar a su tienda hizo que Gold saliera a recibirla, sonriendo maliciosamente al ver el gesto de seriedad que tenía su alumna, el Oscuro se acercó a ella y la miro con curiosidad.

-¿A qué se deben tantos gritos, Regina?-pregunto Gold con su habitual gesto de arrogancia, provocando que Regina lo mirara con arrogancia y desdén-¿Ahora de que cosa debo salvarte?-se burló Gold con una sonrisa que irrito a Regina.

-De nada, Gold, es otra cosa-siseo Regina de mala gana, apretando los puños, como detestaba tener que necesitar de su ayuda-Quiero que traduzcas un hechizo para mí-dijo Regina sacando el pergamino de su bolsillo y mostrándoselo.

-¿De dónde lo sacaste?-pregunto Gold queriendo tomarlo pero Regina lo aparto de su alcance antes de poder hacerlo, Gold la miro con curiosidad-Si quieres mi ayuda debes decirme que clase de hechizo es y de donde lo sacaste-siseo Gold duramente, la curiosidad lo comenzaba a invadir.

-La Reina de las Nieves hizo que lo encontrara, intente buscar algo en mis libros que me ayudara a entender la escritura pero no funciono, quizá tú puedas decirme-dijo Regina sin bajar la mirada, Gold arqueo una ceja y torció el gesto apenas visiblemente.

-¿La Reina de las Nieves?-pregunto Gold con desconfianza, Regina asintió- Déjame verlo-dijo Gold extendiendo su mano hacia Regina, la ex Reina Malvada dudo unos segundos pero termino por tenderle el pergamino, Gold lo extendió para leer el hechizo bajo la atenta mirada de Regina.

-¿Ya lo habías leído antes?-pregunto Regina arqueando las cejas y comenzando a desesperarse ante el silencio de Gold, la morena se cruzó de brazos esperando su respuesta, Gold despego la mirada del pergamino y fijo sus ojos en Regina.

-Alguna vez lo leí, es para recuperar recuerdos o tener una especie de visiones que permiten que a la persona que sea hechizada conozca algo que no sabe, la persona vuelve a experimentar una situación que no recuerda haber pasado o incluso puede sentir lo que otra persona paso-dijo Gold dudando, Regina frunció el ceño.

-Suena como el hechizo que Blanca uso para encontrarme cuando Tamara y Greg me tenían sin magia-dijo Regina torciendo el gesto, Gold asintió levemente.

-Es un poco más complicado que eso, Regina, el hechizo que uso Blanca la hizo sentir tus emociones, este hechizo hará lo mismo pero en una potencia mucho mayor y sentirás cosas que no sabes que puedan ser, no sabes si la Reina de las Nieves quiere matarte en cuanto este hechizo funcione-dijo Gold con toda seriedad, Regina arqueo las cejas y sintió un escalofrió recorrer su cuerpo.

-¿Esa cosa podría matarme?-pregunto Regina tratando de permanecer inexpresiva, Gold la miro seriamente y asintió en silencio, realmente no sabía a ciencia cierta que podría suceder pero esa era una posibilidad-Necesito que lo utilices en mí, yo no puedo lanzármelo a mí misma si no lo conozco, hazlo tu-dijo Regina con arrogancia y firmeza en sus palabras.

-Podrías acabar muerta, querida, no sabemos qué tan peligroso pueda ser, no voy a usar un hechizo que te dio la Reina de las Nieves si no se por qué te lo dio-dijo Gold duramente, desconfiaba de las intenciones de Ingrid de todas las maneras posibles, Regina torció el gesto.

-Es necesario, quiero saber qué es lo que esa loca heladera sabe que yo no-se quejó Regina mirando a Gold duramente, pero el Oscuro permanecía inexpresivo, negándose a ceder a la petición de Regina.

-No confió en la Reina de las Nieves, mucho menos cuando ella te dio esto para que lo uses-dijo Gold arqueando las cejas, Regina frunció el ceño y rodando los ojos le arrebato el pergamino a Gold de las manos.

-De acuerdo, Gold, tradúcelo y yo misma lo usare-dijo Regina de mala gana, Gold sonrió maliciosamente y negó con la cabeza, Regina apretó los puños y se mentalizo para no golpearlo y borrarle esa sonrisa del rostro.

-No, querida, si esto es una trampa de la Reina de las Nieves no pienso caer-sentencio Gold duramente, Regina le sostuvo la mirada unos segundos y termino por endurecer el gesto y dar media vuelta para irse de ahí, estrellando la puerta de la tienda en cuanto salió, dejando a Gold pensativo y con varias preguntas rondando su cabeza.


Emma estaba en la estación de policías, concentrada en la pantalla de su computadora cuando unos pasos anunciaron la llegada de alguien a la oficina, la rubia alzo la mirada y se dio cuenta que se trataba de Hook, quien en pocos segundos ya estaba en su escritorio saludándola con un corto beso en los labios.

-Creí que pasarías más tarde-dijo Emma como si nada al tomar asiento de nuevo en su silla, Hook asintió y arqueo una ceja al apoyarse en el escritorio de la rubia-Gracias por acompañar a David-sonrió Emma sin darle más importancia al asunto.

-Hablando de David, está en casa de Regina-dijo Hook con un gesto despreocupado, notando como Emma arqueaba las cejas y lo miraba con incredulidad-Anoche se pasó con las copas y prácticamente tuve que obligarlo a dejar el bar-dijo Hook encogiéndose de hombros, Emma frunció el ceño ligeramente.

-¿No hubiera sido mejor dejarlo en alguna habitación del hotel?-pregunto Emma arqueando las cejas, Hook asintió y se cruzó de brazos.

-Lo intente, pero si David llegaba tan pasado de copas a pedirle un cuarto a la Abuelita nos hubiera ido peor-se burló Hook con cierta diversión, Emma pareció meditarlo y asintió- Además insistía en ver a Regina y casi tuve que sostenerlo para que no cayera-dijo Hook con un suspiro de alivio.

-Es mejor eso a que terminara dormido sobre la mesa de un bar-dijo Emma con resignación, la rubia no sabía cómo arreglarían todo ese asunto pero de alguna manera tendrían que hacerlo.

-Esta mañana lo deje ahí, Regina me pidió que lo dejara en su recamara y lo dejo encerrado-dijo Hook riendo al recordar como David había tocado donde no debía al sujetarse de Regina, el pirata prefirió ahorrarse esos detalles solo para él.

-Se lo merece-dijo Emma riendo levemente, Hook rio por lo bajo-¿Regina está en su casa?-pregunto Emma mirando al pirata, extrañándose al notarlo un poco tenso.

-No, ella salió después de que deje a David ahí, dijo que tenía cosas que hacer y pasar a hablar con Gold-dijo Hook frunciendo el ceño, Emma arqueo las cejas y lo miro con curiosidad-La note un poco tensa, extraña, tenía un pergamino que no me dejo ver-comento Hook recordando, Emma frunció el ceño notablemente y se levantó de la silla.

-Por supuesto que no te iba a dejar verlo, Regina quiere acabar con la Reina de las Nieves y si puede hacerlo sola no dudes que se pondrá en peligro-se quejó Emma rodando los ojos y tomando su chaqueta de la silla, Hook se tensó un momento y se apartó para dejar pasar a Emma-Iré a casa de Regina a ver cómo sigue David-dijo Emma antes de salir de la comisaria seguida por Hook.


En la habitación de Regina reinaba el silencio, en la amplia cama David seguía dormido sin preocupación alguna, desde que Hook lo había dejado ahí no se había despertado un segundo, hasta ahora que comenzaba a moverse sin terminar de abrir los ojos, en cuanto comenzó a despertarse el dolor de cabeza que lo ataco lo hizo torcer el gesto y llevarse las manos a la cabeza…David respiro profundo y abrió los ojos de mala gana, sintiéndose confuso al no reconocer esa habitación en un principio, David tardo un par de minutos en recordar lo sucedido la noche anterior y en notar que se encontraba en la habitación de Regina…

-No puede ser-se quejó David al levantarse de la cama y tratar de abrir la puerta del cuarto sin éxito, lo habían dejado encerrado, aunque viniendo de Regina realmente no le sorprendía mucho, David sentía que la cabeza le estallaría en cualquier momento, todavía recordaba la noche anterior con dificultad y se sentía aun peor, se quitó la camisa sin prisa alguna para quitarse un poco del olor a alcohol en el… David se tiro de nuevo en la amplia cama de Regina, sonriendo levemente al ver la fotografía de Henry y Regina sobre el buro al lado de la cama, se veía hermosa con Henry en brazos, quizá si el malestar que sentía no fuera tanto hubiera podido curiosear la habitación más a fondo, pero en esos momentos solo pasaron pocos minutos antes de que se volviera a quedar dormido sobre la cama, la noche anterior no había dormido para nada.


-Flashback

Maléfica estaba llegando al Fuerte Prohibido después de haberse encargado de unos intrusos que se habían atrevido a acercarse a donde no debían y ahora de ellos solo quedaban cenizas, la hechicera se apareció dentro de su castillo en el gran salón donde crepitaba un fuego en la chimenea, Maléfica arqueo las cejas al ver a Jazmín esperándola, la joven estaba sentada en el piso con la mirada fija en el fuego.

-Has llegado temprano, bestia-dijo Maléfica dejando su cetro a un lado de su silla y arqueando las cejas al ver a la joven levantarse apenas escucho su voz, la hechicera iba a hacer un comentario burlón para la joven pero sus palabras fueron ahogadas cuando la princesa se le tiro a los brazos, aferrándose a ella y sollozando, dejando a Maléfica totalmente rígida y tensa, ella no estaba acostumbrada a esas muestras de afecto, la joven alguna rara vez le robaba un beso en la mejilla o le sacaba sonrisas pero la hechicera no era de las que abrazaba o daba cariños a alguien-¿Qué fue lo que paso, pulga?-pregunto Maléfica aun rígida, notando el llanto de la joven y comenzando a inquietarse-¿Te han hecho algo?-pregunto Maléfica comenzando a tensarse aún más, al parecer Jazmín noto el tono de la hechicera y se apartó de ella un poco, secándose las lágrimas con el dorso de la mano.

-No quiero conocer más de mi madre, tía-musito Jazmín duramente al secarse las lágrimas, como si momentos antes no hubiera estado llorando tan desgarradoramente, Maléfica la miro esperando que continuara-No quiero saber nada de ella ni del Oscuro-dijo la joven duramente, su mirada era sombría y Maléfica comenzó a inquietarse de sus palabras.

-¿Tu abuela te ha dicho algo?-pregunto Maléfica comenzando a suponer que Cora había tenido algo que ver en el cambio de Jazmín, quien más podría corromper almas tan jóvenes, la princesa alzo la mirada ya sin sollozar.

-Lo necesario para detestarlos, ellos querían matarme-dijo la joven dolida, Maléfica arqueo una ceja y tuvo que contener unas cuantas maldiciones y burlas respecto a eso, comenzaba a entender las intenciones de Cora, la Reina de Corazones nunca hablaba sin pensar.

-Y si me dejas adivinas… ¿Tu abuela te salvo?-dijo Maléfica con tono sarcástico, la joven noto el tono de la hechicera y asintió dudando, Maléfica frunció el ceño y le señalo la silla al lado de la de ella para que tomara asiento.

-Ella me conto lo que paso-dijo la joven inocentemente, aun sintiendo tristeza al recordar la mirada de Cora cuando contaba su historia-Regina desterró a mi abuela en ese lugar para que no le estorbara al Oscuro-conto la princesa con seriedad, mirando a Maléfica duramente, la hechicera arqueo las cejas al escucharla.

-¿No crees que Cora debió haber hecho algo para que Regina la haya desterrado?-pregunto Maléfica con una discreta sonrisa burlona, tenía ganas de contarle todo a su protegida pero si se iba de palabras Cora no dudaría en hacer lo mismo y terminarían en peores términos.

-El Oscuro manipulo todo para que eso pasara-dijo Jazmín negando con la cabeza, Maléfica arqueo una ceja, esa parte probablemente fuera cierta, pensó la hechicera-Por eso no quiero saber nada mas de ellos, además mamá está muerta-dijo la joven cruzándose de brazos, Maléfica negó con la cabeza.

-Deberías dejar de ir al castillo de tu abuela, bestia-dijo Maléfica en un tono autoritario que parecía más una orden que una sugerencia, para su sorpresa la joven parecía de acuerdo, eso le facilitaría las cosas, si por creer que Regina había sido manipulada y había desterrado a Cora ya comenzaba a detestarla, cuando supiera que se trataba de la Reina Malvada no quería saber cómo reaccionaría la joven.

-No quiero ir hasta que aprenda a controlar mis poderes, tía-dijo Jazmín encogiéndose de hombros y fijando sus ojos oscuros en la hechicera, quien la miro con duda.

-Pulga, los controlas mejor de lo que muchos lo han hecho-dijo Maléfica riendo levemente, ella misma se había encargado de que Jazmín aprendiera a usarlos y a controlarlos como era debido.

-Lo sé, tía, pero…Hoy no pude controlarlos-confeso Jazmín bajando la mirada, Maléfica frunció el ceño-Sin desearlo incendie un árbol del castillo de mi abuela-dijo la princesa desviando su mirada, evitando el contacto visual con la rubia.

-¿Cómo paso?-pregunto Maléfica con interés, cuando Jazmín era pequeña sus poderes alguna vez reaccionaron según sus emociones y de ahí sus lecciones, con el tiempo la princesa aprendió a que eso no sucediera para no salir lastimada.

-Yo use magia para crear ese árbol-dijo Jazmín con orgullo, Maléfica asintió en silencio-Pero después…Cuando escuche la historia de la abuela me enoje mucho, fue extraño, no fue como antes que cuando me asustaba pasaban cosas, esta vez…El árbol se prendió en llamas y yo ni siquiera me di cuenta-conto la joven mirando a la hechicera con confusión.

-Lo incendiaste por que estabas molesta, pulga-dijo Maléfica cayendo en cuenta de lo sucedido, la joven se encogió de hombros sin darle más importancia, pero la rubia sabía que la rabia podía conducir al camino del mal, la misma Cora y hasta Regina habían llegado a ser lo que eran por esos sentimientos, Jazmín nunca había usado sus poderes para dañar algo-Bestia, su eso sucede otra vez debes contarme-sentencio Maléfica duramente, la princesa se limitó a asentir en silencio.

-Fin flashback


Regina estaba llegando a su casa, después de haber estado en la tienda con Gold se había pasado por su cripta un rato a revisar algunos libros que pudieran darle respuestas pero nada…Y ahora estaba en la puerta de su casa a punto de entrar y rodando los ojos al ver a Emma y Hook acercarse a ella con paso rápido.

-¿Fuiste a ver a Gold?-pregunto Emma al llegar a la puerta de la casa, mirando a Regina con seriedad, la morena arqueo una ceja con arrogancia y fijo su mirada en Hook, quien solo se encogió de hombros con despreocupación.

-Comienzo a creer que Leroy no es el único en pasar los chismes del pueblo con rapidez-ironizo Regina con una sonrisa descarada que hizo que Hook rodara los ojos y Emma negara con la cabeza con resignación evidente, Regina abrió la puerta de su casa y los tres pasaron, la rubia cerró la puerta después de entrar.

-¿David sigue encerrado?-pregunto Hook al mirar hacia las escaleras y después a la alcaldesa, la rubia también la miro esperando una respuesta, la morena dejo sus llaves sobre la mesa y asintió en silencio.

-En mi habitación, supongo que seguirá dormido-dijo Regina suspirando con resignación, Emma torció el gesto levemente y asintió, Hook por parte tomo asiento en el amplio sofá de la sala con aires despreocupados, ganándose la mirada incrédula de Emma y una matadora de parte de Regina.

-Creo que nosotros esperamos aquí mientras David baja-musito Emma con un gesto de inocencia, no quería ser ella quien tuviera que despertar a su padre después de una borrachera como la de anoche, Regina rodo los ojos y después de resoplar se encamino a las escaleras para ir a su habitación.


David estaba profundamente dormido en la cama de Regina, tanto que no se despertó cuando la puerta se abrió dando paso a Regina, quien cruzada de brazos lo observo desde la puerta, la alcaldesa negó con la cabeza y se acercó a él para despertarlo, hasta que una idea se le paso por la mente y una sonrisa pícara se formó en sus labios…Regina se dirigió al cuarto de baño y después de llenar un pequeño balde de agua helada se dirigió a su cama donde David seguía dormido…

-¡Hora de levantarse, príncipe Charming!-musito Regina al dejar caer el agua helada sobre David, sobresaltándolo y casi provocando que se cayera de la cama, la sonrisa en los labios de Regina era de total satisfacción, había valido la pena mojar su cama con tal de ver esa reacción, después de todo con su magia todo podría quedar como si nada hubiera pasado.

-¡¿Regina, qué te pasa?!-pregunto David casi gritando al incorporarse en la cama y pasándose una mano por su cara para poder enfocar su vista en la morena, quien lo miraba cruzada de brazos, el ojiazul noto que había quedado bastante empapado-El agua estaba helada-se quejó David de mala gana, tumbándose en la cama de nuevo para tomar su camisa al otro lado del piso.

-Pasa que cada vez confirmo más que eres un idiota, Charming-siseo Regina con sarcasmo y arrogancia al mirarlo con regaño, David frunció el ceño y se pasó una mano por su cabello, Regina rodo los ojos-¿Acaso no te das cuenta de la tormenta que tenemos encima?-se quejó Regina duramente, David torció el gesto.

-Lo sé, lo siento pero necesitaba un par de tragos después de lo de anoche-se excusó David al levantarse de la cama, Regina rodo los ojos y se encamino a su armario para sacar una toalla, misma que prácticamente le tiro en la cara a David.

-Un par de tragos está bien, Charming, un par de botellas o más fue lo que bebiste, idiota-se quejó Regina viéndolo torcer el gesto ante el regaño-Y encima vienes a mi casa, en lugar de ir al hotel de la Abuelita-se quejó Regina nuevamente, David asintió con un gesto de disculpa al ponerse la camisa sin abotonar.

-No pensaba claramente-se encogió de hombros David con un gesto de inocencia-Lamento lo de anoche, me deje llevar en la pelea con Robín-se disculpó David después de secarse el cabello con la toalla, Regina arqueo una ceja y lo miro con resignación.

-Robín estaba furioso-dijo Regina cruzándose de brazos y tomando asiento en la silla frente a su tocador, David hizo lo mismo en la cama-Y no lo culpo, tiene todo el derecho a enojarse-dijo Regina rodando los ojos con cierta ironía, David suspiro y asintió.

-Blanca no me quiere ni ver, esperare un poco antes de poder hablar con ella-dijo David con seriedad, aun no sabía cómo tomar esa situación-Fue difícil pero creo que ha sido lo mejor decirles la verdad, si los seguíamos engañando hubiera sido peor-dijo David suspirando.

-Tienes razón, aunque ahora yo vuelvo a ser la villana en Storybrooke-ironizo Regina con un gesto de burla, David sonrió levemente y negó con la cabeza.

-En ese caso ambos seriamos culpables-musito David con pesar, Regina no dijo nada-¿Qué pasara con nosotros?-pregunto David cortando el silencio tenso y fijando sus ojos en la alcaldesa, quien arqueo las cejas y lo miro con seriedad.

-Pasara que te vas a ir de mi habitación y de mi casa, abajo esta Emma con Hook esperando a ver si sigues vivo-se burló Regina levantándose de la silla y encaminando a la puerta pero David la detuvo al tomarla del brazo.

-Sabes de lo que hablo-dijo David mirándola fijamente, negándose a soltarla-¿Seguiremos como si nada hubiera pasado?-pregunto David sujetándola por la cintura con sutileza y acercándose un poco más a ella.

-No sé qué va a pasar, David, lo que si se es que tu estas confundido con todo esto-dijo Regina apartándose un poco de él y soltándose de su agarre-Y es normal, todo es demasiado confuso para todos, creo que deberías pensar en arreglar tu situación con Blanca y ordenar tus pensamientos después-dijo Regina pasando una mano por su cabello, David lo medito unos segundos y termino por asentir.

-Tú me confundes-se quejó David al verla retroceder, Regina arqueo las cejas y negó con la cabeza con una sonrisa de burla-Pediré una habitación en el hotel-dijo David suspirando derrotado.

-Es buena idea-dijo Regina encogiéndose de hombros-Aunque yo tendría cuidado con su comida cuando se entere que engañaste a Blanca Nieves con la Reina Malvada, te podría envenenar-ironizo Regina con una sonrisa maliciosa que hizo a David reír divertido.

-Eres incorregible-se burló David negando con la cabeza al seguirla hacia la puerta para bajar a la sala entre risas ahogadas-Por cierto… ¿podrías aparecer algo de ropa para mí?-pregunto David sutilmente antes de llegar a las escaleras ganándose unas sonora carcajada de Regina.


En casa de Blanca, ella se encontraba acompañada por Ruby, ambas platicaban sentadas en la mesa del comedor mientras que Neal dormía su siesta dentro de su cuna, Blanca ya le había contado todo lo que había sucedido la noche anterior a su amiga

-Nunca me hubiera imagino a David y Regina juntos-dijo Ruby con un gesto de incredulidad en el rostro, Blanca asintió con frustración, aun le parecía irreal todo.

-Creí que todo eso se trataba de una mala broma pero luego vi el libro-se quejó Blanca suspirando, Ruby frunció el ceño y la miro fijamente.

-Eso significa que David no mentía, ellos se conocieron antes de que ustedes lo hicieran-dijo Ruby pensativa, tratando de hallar coherencia alguna a lo que sucedía.

-No leí toda la historia pero creo que así fue-dijo Blanca encogiéndose de hombros y torciendo el gesto, Ruby arqueo las cejas y negó con la cabeza.

-Y Emma lo sabía-dijo Ruby recordando lo que Blanca le había contado, definitivamente tendría que ir con su amiga rubia a saber los detalles de todo eso, quizá eso explicaba que los últimos días hubiera estado tan rara.

-Ella no tiene culpa de esto pero estaba tan enojada que necesitaba estar sola-dijo Blanca suspirando, Ruby asintió en silencio sin saber que más decirle.

-¿Perdonaras a David?-pregunto Ruby directamente, no podía evitar la pregunta realmente, Blanca endureció el gesto y respiro profundamente.

-Es que no se trata del pasado, se trata de lo que paso en el presente-se quejó Blanca duramente, no quería imaginarse a David y Regina besándose, mucho menos quería imaginar lo que había pasado entre ellos, no sabía que pensar y no sabía que debía hacer.


Zelena caminaba en círculos dentro de la cueva de la Reina de las Nieves, estaba perdiendo la paciencia al estar encerrada en ese lugar, quería salir y buscar a Regina y Gold para ver las caras que pondrían al verla después de creerla muerta, como deseaba terminar los asuntos que había dejado inconclusos con el Oscuro y Regina.

-¡Quiero salir de aquí!-se quejó Zelena de mala gana, fijando su mirada en Ingrid, quien desde el otro extremo de la cueva la observaba con un semblante de tranquilidad y paciencia que era lo opuesto a lo que estaba sintiendo Zelena.

-Debes tener paciencia-musito Ingrid sin alterarse y tratando de mantener un gesto inexpresivo ante la inquietud de Zelena, la Reina de las Nieves estaba comenzando a dudar de la ayuda que podría obtener de la Bruja Malvada.

-Regina encontró el pergamino ayer, se supone que ya debería haberlo usado-replico Zelena con frustración, la Reina de las Nieves tuvo que darle razón en eso, se suponía que a esas horas Regina ya debería conocer la verdad.

-Es cuestión de tiempo-dijo Ingrid con aparente calma, Zelena la miro fulminante y negó con la cabeza, negándose a esperar más tiempo, no estaba acostumbrada a recibir órdenes o a ser limitada por alguien más.

-El problema es que yo no quiero esperar-siseo Zelena apretando la mandíbula, Ingrid la miro con seriedad y se acercó a ella para amenazarla, pero Zelena no retrocedió-Me abras hecho el favor de traerme de nuevo pero solo eso, te voy a hacer el grandísimo favor de apresurar las cosas-siseo Zelena con una sonrisa de maldad que descoloco a Ingrid, quien no pudo detenerla cuando Zelena desapareció en medio de una nube de humo verde.

-¡Maldita, bruja!-grito Ingrid conteniendo, aunque si lo pensaba bien quizá eso podría ayudarla en sus planes, después de todo la idea de que las cosas se apresuraran no le desagradaba para nada, Ingrid tenso el gesto y decidió esperar antes de ir en busca de Zelena para ver que desastres habría de cometer.


En cuanto David y Regina bajaron a la sala se encontraron con Emma y Hook, en cuanto David se encontró con su hija la saludo con un abrazo cálido y reconfortante, antes de que David fuera víctima de los regaños de Emma y los sarcasmos de Regina en su contra…Después de unos momentos David se había despedido de Emma y se había marchado al hotel para pedir una habitación, dejando solos a Regina, Emma y Hook en la sala de la mansión.

-¿Nos podrías dejar solas un momento?-pidió Emma mirando a Hook con una sonrisa sutil, el pirata le sonrió a la rubia y asintió, Regina arqueo las cejas con curiosidad y miro a Emma.

-Claro, iré a la cocina por algo de tomar-dijo Hook mirando a Regina para pedir su aprobación, la morena asintió en silencio y ambas mujeres vieron al pirata desaparecer de su vista.

-Vamos a mi despacho-dijo Regina con un gesto para señalar su despacho, Emma asintió y siguió a la alcaldesa hasta el despacho, la rubia cerró la puerta detrás de ella para que no las interrumpieran.

-Henry se quedara con unos amigos de la escuela después de clases, nos veremos en Grannys y luego lo traeré-dijo Emma cruzándose de brazos, se sentía incomoda, por no decir intimidada ante Regina, quien la observaba fijamente-¿Cómo te fue con Gold?-pregunto Emma tratando de ser sutil, Regina arqueo una ceja.

-Sabía que ibas a preguntar, no te podías quedar con la curiosidad-dijo Regina rodando los ojos y sonriendo con burla, la morena se acercó a su escritorio y se apoyó en el bajo la mirada seria de Emma, quien fruncía el ceño.

-Hook me dijo que llevabas un pergamino… ¿Algo que deba saber?-pregunto Emma cruzándose de brazos y mirándola con su mejor pose de sheriff, Regina negó con la cabeza sin titubeos, pero la rubia torció el gesto.

-Mientes, Regina, sabes que tarde o temprano nos vamos a enterar-dijo Emma frotándose los ojos con sus dedos en un gesto de cansancio, Regina rodo los ojos y torció el gesto, a veces le resultaba difícil trabajar en equipo con los héroes-Regina, sé que prefieres hacer las cosas tu sola pero hemos visto que con la Reina de las Nieves no es así de fácil-dijo Emma tratando de convencerla.

-Fui a ver a Gold para pedirle ayuda con un hechizo-dijo Regina con resignación en el rostro, encogiéndose de hombros para restarle importancia, Emma arqueo una ceja para que continuara y la alcaldesa rodo los ojos-Un hechizo que la Reina de las Nieves apareció para mí, le pedí a Gold que lo usara pero él se negó y eso fue todo-termino por decir Regina con cansancio de dar explicaciones.

-¿Por qué Gold se negó a usarlo?-pregunto Emma con un gesto de confusión y mirando a Regina esperando una respuesta, la alcaldesa no respondió, Emma comprendió que la única razón por la que Gold se negaría era por desconfiar de Ingrid-¿Qué tan seguro es este hechizo?-pregunto Emma con seriedad y preocupación, ejerciendo un poco de presión en el puente de su nariz con sus dedos, Regina suspiro y rodo los ojos en un gesto de fastidio.

-No lo sé, nunca lo había visto y tomando en cuenta que fue la Reina de las Nieves quien me hizo encontrarlo no podría saberlo-replico Regina con un gesto de obviedad al rodar los ojos, Emma respiro profundo y negó con la cabeza.

-Esto de por si es peligroso, usar ese hechizo podría ser peligroso para ti-dijo Emma cruzándose de brazos en una posición de seriedad, Regina arqueo las cejas y asintió sin esforzarse en ocultar su fastidio ante esa discusión.

-¡Igual de peligroso que el no saber qué demonios planea la maldita heladera!-se quejó Regina casi gritando, provocando que Emma torciera el gesto-Estamos a ciegas en esto, Emma, si no sabemos que quiere no podemos saber cómo acabarla-replico Regina de mala gana, si fuera por ella con gusto la derretiría viva pero ya había quedado claro que no sería tan sencillo.

-Y si te mueres estaríamos en peores condiciones, Regina-replico Emma encogiéndose de hombros con un gesto de resignación, Regina frunció el ceño y arqueo una ceja con arrogancia.

-Tu eres la Salvadora, se supone que debes ser tu quien salve a Storybrooke-grito Regina señalándola con desdén, Emma rodo los ojos y asintió de mala gana

-Y tú eres la Reina Malvada, la misma que nos ha salvado más de una vez, te necesitamos en esto y preferiblemente viva-se quejó Emma negándose a confiar en las intenciones de Ingrid, si ella había puesto el hechizo en manos de Regina había sido por algo.

-¿Te preocupas por mi o por Storybrooke?-pregunto Regina con tono burlón, provocando que Emma frunciera el ceño y terminara rodando los ojos, la morena rio levemente, realmente se empezaba a desesperar con el tema de la Reina de las Nieves.

-Me preocupo por ti, Henry te necesita y como bien has dicho soy la Salvadora, así que debo mantenerte a salvo, aunque posiblemente sea lo más complicado que me ha tocado hacer-se quejó Emma cruzándose de brazos en una postura de seriedad que solo provoco que Regina arqueara las cejas.

-¿Y si no quiero que me salven?-replico Regina de mala gana con un gesto de sarcasmo y arrogancia, Emma rodo los ojos y conto mentalmente hasta diez, realmente Regina podía ser terca como nadie más.

-Te aguantas, su Majestad, dejas el hechizo hasta saber que tan peligroso es usarlo y mientras tanto buscaremos otra forma de librarnos de la Reina de las Nieves-sentencio Emma con la voz más autoritaria que pudo, pero Regina se limitó a rodar los ojos y sonreírle burlonamente.

-Te odio, Swan-siseo Regina con arrogancia y un gesto de pocos amigos-Lo hare por Henry, pero no pienso quedarme cruzada de brazos, quiero respuestas y quiero a la Reina de las Nieves derretida cuanto antes-se quejó Regina con dureza, no era mentira, no planeaba quedarse quieta.

-Ódiame, Regina, pero viva-sentencio Emma con resignación y un gesto de estar discutiendo con la pared, realmente era desesperante discutir con Regina Mills, era imposible ganarle a esa mujer-Es peor discutir contigo que con Henry-se quejó Emma rodando los ojos infantilmente, provocando una mueca de despreocupación en Regina.

-Creí que después de lo que paso con Blanca y David serias la primera en pedir mi cabeza-siseo Regina mirándola con burla, Emma la miro fijamente y frunció el ceño, comenzaba a extrañar la discusión por Ingrid.

-No he asimilado aun ese tema, gracias por recordármelo-se quejó Emma infantilmente, provocando una risa ahogada de parte de Regina-Son adultos así que lo arreglaran, además lo que ha pasado es complicado y prefiero no tocarlo demasiado-dijo Emma tragando saliva-De verdad admiro que tú lo asimiles tan bien.

-Cuando has hecho cosas malas en el pasado tiendes a tener capacidad para asimilar más de lo que puedes aparentar-musito Regina con nostalgia y tristeza-Esto es un desastre-se quejó la morena encogiéndose de hombros con derrota y fastidio, Emma arqueo las cejas y asintió dándole la razón, ambas salieron del despacho y se encontraron con Hook sentado en la sala.

-¿Todo bien?-pregunto Hook levantándose del sofá y mirando a ambas mujeres, Emma asintió encogiéndose de hombros y Regina no dijo nada.

-Debo ir a hablar con David-dijo Emma encaminándose a la puerta, seguida de Hook, pero Emma se detuvo antes de salir y lo miro con una sonrisa-¿Podrías quedarte a vigilar que Regina no haga locuras como lanzar un hechizo que Ingrid le puso misteriosamente en el camino?-pregunto Emma con inocencia y dándole un corto beso en los labios, dejando a Hook con una mueca y a Regina mirándola fulminante, ambos iban a protestar pero Emma salió prácticamente corriendo y cerró la puerta con rapidez.


-Flashback

Jazmín había pasado el día en la biblioteca del palacio del Sultán, Cora no se había aparecido en un par de días y tampoco había ido al Fuerte Prohibido a visitar a Maléfica, la hechicera había dicho que se ausentaría un par de días sin decir más…La joven princesa se había pasado un buen rato paseando por el palacio, durante la mañana había salido a montar acompañada de sus guardias y en la tarde había entrado a la biblioteca para entretenerse un buen rato…

-Princesa, creí que ya estaría dormida en su habitación-musito Jafar al aparecer en el pasillo del palacio, sobresaltando a Jazmín y haciéndola girar para mirarlo, la joven lo miro de mala gana, siempre que se topaba con el sentía escalofríos.

-Ya ves que no, pero ya me dirigía a mi habitación-dijo Jazmín dando media vuelta para retomar su camino hacia su recamara, nunca le había gustado estar mucho tiempo a solas con Jafar, mucho menos cuando no estaba el Sultán en el castillo.

-¡Princesa Jazmín!-la llamo Jafar al alcanzarla rápidamente y ponerse delante de ella, la joven iba a protestar pero antes de decir una palabra Jafar uso su cetro en forma de serpiente dorada para hacerla desmayar sin más complicaciones, el hechicero la tomo en brazos y desapareció con la joven.

Jazmín había perdido el conocimiento por un buen rato, cuando empezó a abrir los ojos tardo unos segundos en recordar su encuentro con Jafar y comprendió que el la había llevado hasta ahí, la princesa quiso moverse pero en cuanto quiso mover sus manos sintió que sus muñecas ardían y dejo de intentarlo, estaba encadenada a una pared, sus ojos recorrieron todo el lugar y no lo reconoció, parecía un sótano, era lúgubre y oscuro pero grande, lo suficiente para tener un enorme reloj de arena delante de ella…

-No te molestes en usar tu magia, princesa, aquí de nada te servirá, mejor resérvala-dijo Jafar apareciendo ante ella al verla abrir los ojos y tratar de liberarse sin éxito alguno, Jazmín lo miro matadoramente, siempre lo había detestado y no se había equivocado.

-No sabes lo que estás haciendo, después de esto te van a matar-se quejó Jazmín concentrándose para tratar de hacer magia y liberarse, pero no pudo quitarse las cadenas, Jafar la observaba con una sonrisa divertida.

-¿El Sultán?¿La Reina de Corazones?-pregunto Jafar burlonamente, en sus manos llevaba su cetro dorado, Jazmín sintió como empezaba a enfurecerse más y en un parpadeo pudo desaparecerse y aparecer en otro extremo del lugar en medio de una nube de humo, dejando a Jafar sorprendido y con una discreta sonrisa en los labios.

-Siempre supe que no eras de fiar-se quejó Jazmín conjurando un par de bolas de fuego que iban a impactar directo en Jafar pero que a mitad de camino fueron apagadas sin mayor esfuerzo por una tercera persona que estaba en las sombras del lugar, la joven aún no se había percatado de esa presencia, quien lanzo un hechizo contra Jazmín para inmovilizarla.

-Princesita arrogante y caprichosa-siseo Jafar acercándose a la joven con la mirada enfurecida, comenzando a ahorcarla a distancia, la joven trataba de conjurar magia pero de sus manos solo salían chispas que a causa del hechizo se apagaban de inmediato.

-¡Suéltala, ahora mismo, Jafar!-ordeno una voz a gritos, la joven cayó al suelo al ser liberada del hechizo y soltada por el hechicero, en cuanto la princesa alzo la mirada sintió alivio al ver que se trataba de Cora, quien se acercaba a Jafar a paso firme y con la mirada furiosa.

-Abuela-musito Jazmín tratando de normalizar su respiración y levantándose para acercarse a ella y protegerse de Jafar, quien aún le sostenía la mirada a Cora sin titubeos, Jazmín se acercó a Cora, la Reina de Corazones la miro fugazmente y luego regreso la mirada a Jafar.

-Tranquila, cariño-musito Cora pasando sus dedos por las mejillas de Jazmín, luego miro a Jafar duramente-Te dije que no la lastimaras, si la debilitas también debilitas si magia-siseo Cora mirando a Jafar con molestia, Jazmín frunció el ceño y comprendió que Cora no iba a ayudarla en ese asunto.

-Lo lamento, fue inevitable-siseo Jafar con fingida disculpa y una sonrisa que helaba la sangre, Cora se giró a mirar a su nieta y sonrió con malicia, la joven retrocedió un par de pasos antes de volver a ser inmovilizada por Cora, la joven forcejeo y trato de evitar el control de su abuela pero sin poder evitarlo Cora la hizo levitar hasta la altura del gran reloj de arena que había en la habitación.

-El diamante azul, Jafar-ordeno Cora mirando a Jafar, el hechicero sonrió al desprender de su cetro en forma de serpiente aquel diamante azul intenso, Cora encerró a su nieta en la parte superior del reloj de arena y Jafar se encargó de depositar el diamante azul en la parte de abajo…Lo siguiente que Jazmín supo fue que una descarga eléctrica recorrió todo su cuerpo haciéndola gritar como nunca antes lo había hecho…

-Fin flashback.


Gold se había quedado inquieto después de la visita de Regina a su tienda, conocía los planes de la Reina de las Nieves pero no terminaba de comprender para que le hubiera dado ese hechizo a Regina… ¿En qué le ayudaba eso a Ingrid? Pensó Gold con curiosidad, sus planes iban bastante bien, el solo debía esperar que las estrellas se alinearan y no quería que nada estropeara su oportunidad de desprenderse del poder que ejercía su daga sobre el…Gold llego hasta la cueva de la Reina de las Nieves y entro sin titubeos, encontrando a Ingrid mirando su espejo con detenimiento…

-Rumplestilskin, creí que ya habías dejado clara tu posición-siseo Ingrid al girarse para mirar al Oscuro, quien sonriendo burlonamente se acercó a la Reina de las Nieves y la miro fijamente.

-Lo hice-sentencio Gold firme y mirando a Ingrid negar con la cabeza-Vine por otra cosa, querida, quiero saber… ¿Por qué le diste ese hechizo a Regina?-pregunto Gold directamente, sin apartar su mirada de ella para captar su reacción.

-Yo solo quería darle un incentivo para que encontrara el camino que debe seguir en cierta búsqueda-dijo Ingrid con un gesto de fingida inocencia, Gold arqueo una ceja y la miro duramente, sabía a que se refería.

-Ese hechizo es poco común-siseo Gold mirándola con curiosidad-¿La dañara?-pregunto Gold con una mueca de malicia, Ingrid pareció meditarlo unos momentos y sonrió levemente.

-Supongo que tendrás que ver el hechizo funcionar para averiguarlo-musito Ingrid con maldad, provocando que Gold sonriera de igual manera y diera un par de pasos hacia ella con toda la intención de intimidarla.

-Algo ha cambiado, querida-dijo Gold mirándola fijamente a los ojos-¿Qué has descubierto?-pregunto Gold seguro de que Ingrid tenia información nueva que él no conocía, pero Ingrid no parecía dispuesta a revelársela.

-Nada que te interese, Rumplestilskin-sonrió Ingrid con satisfacción ante su interés, Gold arqueo las cejas y la miro con dureza, tener a Ingrid en su contra no era buena idea, pero tampoco permitiría que interfiriera en sus planes.

-¿Mataras a Regina?-pregunto Gold disimulando su interés, consiguiendo que Íngrid arqueara una ceja y sonriera levemente-¿Cuándo deje de servirte…La mataras?-pregunto Gold nuevamente, aunque pareciera más afirmación que pregunta.

-Quizá, la Reina Malvada podría darme muchos problemas, así que en su momento deba deshacerme de ella-medito Ingrid sosteniéndole la mirada desafiante a Gold, quien ensombreció su gesto y esbozo una sonrisa.

-Qué curioso, querida, yo pensaba exactamente lo mismo de Emma Swan, quizá debiera quitarla del camino para que no fuera una molestia-siseo Gold con fingida confusión, sonriendo al ver como Ingrid torcía el gesto y lo miraba matadoramente, Ingrid recorrió la distancia que los separaba a pasos firmes pero antes de poder decirle algo más Gold desapareció en medio de una nube de humo, dejando a Ingrid con los puños apretados y maldiciendo al Oscuro.


Robín estaba cerca de su campamento, hace unos momentos había estado jugando con Roland y después de asegurarse que su hijo se había quedado entretenido con John había salido a vigilar que todo siguiera tranquilo por el bosque, los Hombres Valientes se habían turnado para vigilar por si aparecía de nuevo la Reina de las Nieves cerca de ahí….Robín llevaba su arco en la espalda y estaba preparado para disparar en caso de encontrarse con Ingrid, pero lo que vio fue lo último que se esperaba encontrar…

-Es imposible-murmuro Robín para sí mismo al ver a pocos metros de el a Zelena, la Bruja Malvada caminaba en dirección al pueblo, Robín creyó que estaba viendo visiones pero no era así, esa mujer que se acercaba era Zelena, la misma que el creía muerta, Robín no hizo el menor ruido, aun recordaba la forma en que Zelena había desmayado a sus compañeros y a él en el hospital sin el menor contratiempo, así que cuidando de no hacer ruido corrió al campamento para avisar que estuvieran alertas y después de pedirle a John que llevara a Roland al pueblo para ponerlo a salvo, salió prácticamente corriendo a avisarle a Regina que Zelena estaba ahí.

-¡Robín!-la voz de Emma lo detuvo a mitad de camino, la rubia estaba saliendo de la cafetería de la Abuelita y se había extrañado al ver al arquero corriendo con un gesto de preocupación, Robín se detuvo y la miro acercarse

-Emma, que bueno que estas aquí-dijo Robín aliviándose al encontrar a la Salvadora, Emma lo miro confusa y noto por el gesto de Robín que algo había pasado.

-¿Qué sucede?-pregunto Emma comenzando a preocuparse por el semblante del ladrón, quien aún recuperaba el aliento después de haber corrido tan rápido-¿Qué paso?-pregunto Emma esperando una respuesta.

-Zelena está aquí-dijo Robín de golpe, Emma lo miro incrédula-No sé como pero la Bruja Malvada está aquí, la vi en el bosque y parecía que venía hacia el pueblo-dijo Robín preocupado, Emma lo miraba como si esperara que fuera una broma del arquero.

-Eso es imposible, Zelena está muerta-dijo Emma asimilando las noticias, Robín asintió y Emma negó con la cabeza-¡¿Cómo es posible?!-pregunto Emma sin comprenderlo, Robín negó con la cabeza.

-No lo sé, Emma, pero tenemos que avisarle a Regina, la última vez que Zelena estuvo aquí quería destruirla-dijo Robín preocupado, una cosa era que estuviera furioso con la Reina Malvada y otra muy distinta que no se preocupara por ella, no quería que nada le pasara a Regina.

-Sí, hay que avisarle de esto-dijo Emma asintiendo y saliendo del trance, Robín asintió mirando a la rubia, no sabían con que intenciones había regresado Zelena pero ninguno dudaba que fueran malas.


En la mansión Mills el ambiente era tenso, Regina había decidido ignorar la compañía de Hook y se había dirigido a la cocina para servirse una copa de sidra de manzana y tomo asiento en la mesa de la cocina, la alcaldesa tenía una expresión ausente…Por su parte, Hook se había debatido entre quedarse o irse, pero quería ayudar a Emma en lo posible y decidió quedarse unos momentos, la mirada del pirata de fijo en Regina, la morena estaba sentada en la cocina, el pirata decidió acercarse a ella y tomo asiento frente a la alcaldesa.

-No recuerdo haberte invitado-siseo Regina desde su lugar, llevándose su copa a los labios y dando un sorbo, Hook arqueo una ceja y negó con la cabeza.

-Una mujer no debería beber sola-dijo Hook señalando su copa casi vacía entre sus manos, Regina arqueo las cejas y sonrió levemente.

-Una reina hace lo que desea-dijo Regina arrogante, Hook sonrió levemente y Regina también rio por lo bajo, siempre el sarcasmo y la tensión entre ellos, siempre indirectas y en todo ese tiempo que llevaban en Storybrooke nunca se habían sentado como ahora, siempre estaba alguien en medio, Cora, Emma, David, o incluso Greg y Tamara.

-Un pirata también-rio Hook con ironía burlona, Regina rodo los ojos sin ocultar su diversión y negó con la cabeza, el pirata señalo el refrigerador de la alcaldesa y ella se limitó a asentir, Hook se levantó y saco dos cervezas que había ahí-Quien lo diría-rio Hook al dejar ambas botellas en la mesa donde estaba Regina.

-Yo no beberé eso-dijo Regina mirándolo despectivamente y jugando con su copa de vino, Hook arqueo las cejas y sonrió con malicia.

-Como si no hubieras bebido esto con Robín-ironizo Hook con un gesto burlón provocando una mirada matadora de parte de Regina, Hook rio levemente y no perdió tiempo en destapar ambas botellas.

-¿Te das cuenta que desde que llegaste a Storybrooke nunca habíamos estado así, no?-pregunto Regina bebiendo el ultimo sorbo de su copa de vino y mirando a Hook con curiosidad, el pirata asintió levemente.

-Hemos estado ocupados-dijo Hook encogiéndose de hombros-Ya sabes, cuando llegue fue con Cora, luego Tamara y Mendel, Peter Pan y ahora la loca de los helados-dijo Hook con filoso sarcasmo, provocando una sonrisa burlona en Regina al escuchar su tono.

-Sin contar con Emma y Robín-dijo Regina arqueando una ceja al tomar la botella que le ofrecía Hook, el pirata asintió y se encogió de hombros antes de dar un sorbo de su cerveza-Supongo que era verdad que los villanos no tienen finales felices-dijo Regina sonriendo con melancolía al dejar su copa vacía a un lado y suspirar.

-Tú eras feliz-dijo Hook señalándola antes de apoyarse en el respaldo de su silla con la botella de cerveza en su mano, Regina torció el gesto.

-Duro poco, como siempre-replico Regina encogiéndose de hombros y quitando un gesto de desagrado de su rostro le dio un sorbo a la cerveza que Hook había dejado frente a ella, el pirata no disimulo su risa.

-Yo soy un villano-le recordó Hook al señalarse a sí mismo después de dejar la botella sobre la mesa, Regina arquero las cejas y lo miro fijamente.

-¿Eres feliz?-pregunto Regina astutamente, provocando que Hook sonriera con sarcasmo y ahogara un par de risas, el pirata termino asintiendo.

-Bien jugado, su Majestad-se burló Hook con ironía al llevarse la botella a los labios, Regina asintió ante su respuesta, el pirata negó con la cabeza-Emma no me ama, quizá quiera hacerlo pero no es así-dijo Hook con cierta melancolía, Regina arqueo las cejas ante sus palabras, en otro momento no habría dudado en hacer algún comentario sarcástico pero algo en el pirata le pedía no hacerlo.

-Eso no lo sabes, que yo sepa ella no te ha dicho eso-comento Regina tratando de ser sutil, aunque tampoco era difícil llegar a la conclusión del pirata, Emma no se veía muy enamorada de Hook.

-Se nota, Emma aun ama a Neal, solo está conmigo por estar, no sé si sea agradecimiento o no querer estar sola pero aún recuerda a Neal-dijo Hook encogiéndose de hombros y jugando con la botella sobre la mesa.

-Dale tiempo, quizá solo es que le cuesta abrirse después de lo de Neal-dijo Regina con un gesto para restarle importancia, Hook la miro arqueando una ceja y decidió no profundizar el tema, una leve sonrisa se dibujó en sus labios.

-Y tú sabes muy bien de eso-rio Hook levemente con toda la intención de fastidiarla un poco, ganándose una mirada fulminante de la alcaldesa.

-No por gusto-replico Regina mordazmente antes de llevarse su botella a los labios para beber un sorbo, Hook se encogió de hombros fijando su mirada en Regina.

-Cierto, la Reina Malvada era aún más difícil- sonrió Hook con un gesto despreocupado al beber un sorbo de su cerveza, Regina lo miro con un gesto arrogante.

-Supongo que has mejorado en eso, pirata-ironizo Regina sonriendo descaradamente, no se dejaría ganar tan fácil por el-Pasaste de una Reina Malvada a una Salvadora, tiene su ironía-se burló Regina con una sonrisa de malicia, ganándose una risa por parte de Hook.

-La Reina Malvada es bastante difícil de superar y mira que soy un pirata con bastante trayectoria recorrida-se burló Hook con un gesto pícaro que hizo que Regina agradeciera que sus mejillas no se hubieran encendido.

-Cierra la boca-se quejó Regina al rodar los ojos y negar con la cabeza, Hook arqueo una ceja y rio con diversión.

-Es en serio, Regina, pasaron meses antes de que pudiera tocar a otra mujer sin pensar en cierta Reina Malvada con tendencias a lanzar maldiciones oscuras-se burló Hook divirtiéndose ante el gesto que había puesto Regina, seguramente la morena le lanzaría algo a la cabeza pero valdría la pena.

-Fueron buenas noches, nada del otro mundo-dijo Regina con indiferencia, provocando que Hook frunciera el ceño con fingida ofensa, la morena se llevó su botella a los labios y bebió un sorbo con despreocupación.

-¿Eso es todo lo que su Majestad puede decir de mí?-pregunto Hook dramatizando su queja, provocando que Regina lo mirara con arrogancia, como si lo estuviera insultando con la mirada, por unos segundos ambos se sostuvieron las miradas en silencio.

-Tú te fuiste, no hay más que decir-dijo Regina como si nada, encogiéndose de hombros, callando las risas del pirata y notando como Hook endurecía su gesto ante sus palabras, el gesto de pirata se había tornado serio, Regina lo observo beber de su cerveza.

-Me fui por ti-soltó Hook tomando desprevenida a Regina, quien lo miro con incredulidad por unos segundos, para después reír levemente y mirarlo con burla, el pirata seguía serio.

-¿En qué mundo te fuiste por mí? El trato era llegar a este mundo juntos y tú preferiste el oro y la vida de pirata-dijo Regina señalándolo, Hook sonrió sutilmente y negó con la cabeza.

-No en un mundo, amor, en el País de las Maravillas-dijo Hook en un tono cruelmente burlón, dejando a Regina muda y con una expresión de confusión en el rostro, el pirata sonrió levemente y se llevó su botella a los labios despreocupadamente, ignorando el hecho de que Regina lo mirara confundida.

-¿El País de las Maravillas?-pregunto Regina tragando saliva, casi nunca pensaba en ese lugar, ese lugar era sinónimo de su madre, y su madre era un tema que aún le dolía, Hook asunto ante su pregunta-¿Mi madre…Que paso cuando fuiste por mi madre?-pregunto Regina tratando de que la voz no le titubeara.

-Hice lo que ordenaste, le intente sacarle el corazón pero resulta que no tenía-contaba Hook con dureza y melancolía-Cora me encerró, me torturo y me hizo dejarte, si no me marchaba sin ti…tu habrías estado muerta y ninguno de los dos habría llegado a donde estamos ahora-termino de contar Hook con la voz titubeante, bebiendo el ultimo sorbo de su cerveza, Regina lo observaba en silencio, en todas esas décadas siempre había creído que Hook se había marchado para buscar su venganza al lado de Cora.

-¿Por qué no me lo contaste antes?-pregunto Regina al salir del trance, Hook se encogió de hombros-¿Por qué no me lo contaste cuando llegaron a Storybrooke?-pregunto Regina nuevamente, tenía dudas y Hook respuestas.

-Cora no quería que supieras, amenazó con matarnos y la verdad es que era bastante capaz de hacerlo-dijo Hook con la mirada ausente, Regina no decía nada-Y cuando volvimos no le vi el caso a contarte algo del pasado cuando tu parecías tan ajena a eso, no lo mencionaste nunca y yo tampoco iba a hacerlo…Cora no iba a permitirlo de todas maneras y cuando ella murió…Tú estabas enojada y dolida, después llegaron Greg Mendel y Tamara y las cosas se fueron por otro rumbo-dijo Hook encogiéndose de hombros, como si hablara de cualquier tema sin importancia.

-Debiste decírmelo-musito Regina asimilando la información que acababa de escuchar, no le era difícil creer que su madre fuera capaz de algo así, ciertamente había hecho cosas peores

-¿Cuándo?-pregunto Hook con ironía, ganándose una mirada fulminante de la morena-¿Cuándo Cora estaba buscando la daga, cuando me tiraste a las garras de un dragón, cuando Peter Pan quería matarnos a todos o cuando la Bruja Malvada nos amenazaba con matarnos y tú estabas enamorándote de Robín Hood?-se burló Hook con una sonrisa arrogante.

-Ciertamente no cuando te enamoraste de Emma Swan-replico Regina en el mismo tono que había usado Hook, haciéndolo sonreír mordazmente-¿Hay algo más que deba saber?-pregunto Regina duramente, mirando fijamente a los ojos del pirata, quizá si el tuviera su corazón lo habría sentido acelerarse, se quedó callado unos segundos, le contaría todo en ese momento, necesitaba recuperar su corazón y necesitaba hacerlo cuanto antes.

-Sí, quería contarte algo de Gold y de paso pedirte ayuda-dijo Hook suspirando frustrado, ganándose un gesto de curiosidad de Regina, el pirata se sintió aliviado al ver su interés en lo que debía contarle, Regina esperaba su respuesta pero un fuerte estruendo que provenía de las calles los hizo levantarse de la mesa sin perder tiempo y mirarse confundidos, algo estaba pasando en el pueblo.


David había llegado al hotel en pocos minutos, en cuanto pidió una habitación para hospedarse recibicito una mirada fulminante por parte de la Abuelita, seguramente Blanca ya le habría contado a ella o a Ruby lo sucedido, tendría que acostumbrarse…En cuanto entro a su habitación se dio una ducha y se vistió con la ropa que Emma le había aparecido con magia después de que Regina se negara a hacerlo, el príncipe Charming tomo sus llaves y salió del hotel sin prisa alguna…

-¡Emma!-grito David al ver a su hija saliendo de Grannys se encamino hacia ella pero se detuvo antes de dar dos pasos al ver a Emma acercarse a Robín, no le parecía buena idea acercarse a Robín después de su pelea, no quería tensar aún más la cuerda, decidió esperar a que su hija terminara de hablar con Robín pero noto que ambos lucían preocupados y agitados, David imagino que algo debía haber pasado y decidió acercarse a ellos-Emma…¿Qué sucede?-pregunto David al acercarse a su hija y tratar de ignorar la molestia que sentía al mirar a Robín, realmente no debería ser eso pero no podía evitarlo.

-David-gruño Robín mirando matadoramente a David, quien no se intimido y le sostuvo la mirada de pocos amigos, Emma noto la molestia entre ambos y se puso entre ellos para evitar peleas.

-No es el momento-interrumpió Emma cortando las miradas desafiantes que intercambiaban ambos hombres, la rubia comenzaba a pensar si debía esposarlos y dejarlos encerrados en la comisaria un buen rato.

-Lo siento-se excusó David de mala gana y centrando su mirada en su hija, Robín hizo lo mismo y miro a Emma-¿Qué está pasando?-pregunto David con intriga, notando como Robín y Emma intercambiaban miradas fugaces.

-Zelena está aquí, no sabemos cómo o por qué pero está aquí-dijo Emma de golpe, dejando a David confundido y con un gesto de incredulidad, el había visto el video donde Zelena había muerto en la celda de la comisaria.

-No es posible-dijo David sin terminar de creerlo, aun recordaba los problemas que les había dado Zelena y la idea de tenerla de vuelta merodeando no era nada agradable, pero las dudas que cualquiera pudiera tener fueron borradas por el estruendo de un auto chocando contra otro…En medio de la calle principal estaba la Bruja Malvada, con aquella amplia y maliciosa sonrisa descarada en los labios y disfrutando del desastre que causaba a cada paso que daba, aún estaba a unos cuantos metros de Ema, Robín y David.

-¿Eso te deja dudas?-ironizo Robín con la mirada fija en la Bruja Malvada que se había detenido a destruir uno de los postes de luz que había en la calle, David miro de mala gana al arquero y torció el gesto ante el desastre que se les venía encima.

-Hay que avisarle a Regina, la Bruja Malvada ha de querer lastimarla-dijo David al salir del trance, ganándose las miradas de Emma y Robín, ambos de acuerdo con él.

-Nunca se me hubiera ocurrido eso-siseo Robín con sarcasmo al mirar con cara de pocos amigos al príncipe, quien lo miro de igual forma, parecía que en cualquier momento se irían uno contra el otro, Emma se limitó a rodar los ojos.

-Dejen de pelar, parecen niños chiquitos-se quejó Emma interviniendo, Robín y David desviaron sus miradas y los tres decidieron ir a buscar a Regina, pero a mitad de camino hacia la mansión se encontraron con Hook y Regina que corrían en su dirección, en cuanto escucharon los ruidos y todo el alboroto que se había formado habían salido de la mansión para ver que ocurría.

-¿Qué es ese alboroto?-pregunto Hook al ver a Emma, David y Robín detenerse con expresiones nerviosas, Regina se detuvo al lado del pirata y decidió ignorar el hecho de tener a David y Robín mirándola con distintas expresiones, prefería enfrentarse a villanos que a esos dos.

-¿Dónde está Henry?-pregunto Regina mirando a Emma antes de que cualquiera de los tres pudiera responder, recordando que la rubia le había mencionado que pasaría por él.

-Está a salvo, Ruby lo llevo a casa de Blanca un rato, tranquila, no sabe nada y mi madre no le va a contar nada que te perjudique, lo hace por Henry-dijo Emma seriamente, antes de que otro estruendo proveniente de la calle los interrumpiera, Robín y David torcieron los gestos al ver que Zelena no tardaría en acercarse a ellos, Hook también tenía un rostro de sorpresa en el rostro al ver a la Bruja Malvada.

-Imposible-murmuro Regina palideciendo al ver a Zelena en medio de la calle principal, cerca de Grannys y cada vez más cerca de donde estaban ellos…¿Cómo era posible que su hermana estuviera ahí? La Reina Malvada no disimulo su asombro ante los hechos, eso no traería nada bueno a Storybrooke.


Bueno ahora si, gracias por cada review que han dejado, es genial leerlos, eso realmente ayuda a escribir y actualizar mas rapido! :D

Guest….Que genial que te haya gustado! Robin y Blanca están dolidos y con toda la razón, esta complicado que puedan entender y perdonas aun mas difícil, Regina siente culpa, y se la esta pasando mal, igual que David….Cora, Cora, es mala con todos esta mujer, y Jafar no va tan atrás, pobre Jazmin en medio de que manos ha caído la pobre! La relación Malefica-Jazmin es curiosa, me encantan esas dos jajajaja Lamento la tardanza pero pronto el próximo!

Evilcharmingparrillas….Sii, Zelena ha vuelto, y debo decir que esto fue antes de saber que Zelena igual volvia a la serie, amo a esa villana jajajaja Pobres David y Robin han quedado molidos jajajaja

EQLuisa…Yooo hacerte sufrir?Naaa jajajaja Jazmin…Bueno, Zelena sabra por que dice las cosas, la mujer ha tenido bastante tiempo para investigar a su hermanita y su madre, la mujer tenia las zapatillas para moverse por los mundos xD Gold, ese hombre es un acertijo completo, y si…bueno, al menos eso ha dicho Cora jajajaja David y Regina al tienen difícil ahora muahaha

Rosalie end Jacob…Regina y David aun tienen bastante por hacer, que bueno que te gusta!

Cenaby…Una mas que pide que Jazmin sea de David, es una buena teoría, veremos! Me encanta tu pedido, y si llegara a estar viva la hija de Regina no seria una niña pequeña pero tampoco tendría la edad de Emma, Jazmin y el Sultan junto con todo Agrabah habian estado bajo un hechizo por culpa de Jafar que los hizo dormir por varios añitos, y la mocosa ha andado en Wonderland donde el tiempo no corre igual jajajaja Henry…Henry…donde le toque conocer a una hermanita seria muy chistoso de ver jajaja

Guest…¿Qué puedo decir? Amo a Zelena y siempre me negué a esa muerte en la Temp 3 jajaja La mayoría pidiendo por Regina-David muahahaha Gracias enormes por tu comentario!

Franciny…Mata pero no a miiii jajajaja Lamento la espera pero el cap es largo no?jajajaja Sii, pura casualidad, culpa mia no es jajajaja

Evil-Regal-FAniston…Que genial que comentes, ojala lo hagas seguido para saber si te va gustando la historia…Debo decir que también son mis ships favoritos, es que yo a Regina le veo química con medio elenco jajajaja

akira02165642…Gracias, pronto el prox cap!