Holaaaa!Lamento la tardanza pero he tenido problemas con word...Asi que si ven algún error avísenme!En fin, para compensar la larga espera he traido un cap mas largo de lo usual…Ojala les guste y me dejen algún review comentando que tal les parece que va la historia, algo les gusta?Algo no? Suena trillado pero sus comentarios realmente ayudar a que se actualice mas rápido :D Gracias por cada follow, fav y review, en serio animan! Ahora si, ojala les guste el cap.


-Cap. 12

Regina tenía la mirada fija en su hermana, era ella, era Zelena quien había causado todo ese desastre en el pueblo, la mirada de la Reina Malvada no tardo en conectarse con la de la Bruja Malvada...Y en cuanto Zelena noto que Regina ya estaba ahí y mirándola no oculto su amplia y descarada sonrisa de satisfacción al caminar sin prisa hacia ella...

-¿Cómo es que la Bruja Malvada sigue viva?-pregunto Hook con un gesto de completa confusión al apartar la mirada de Zelena y centrarla en quienes lo rodeaban, Robín por instinto se aferraba más a su arco y David tensaba el gesto al mirar a Regina y Zelena.

-Esa es una buena pregunta-dijo Emma con la mirada en Zelena, quien disfrutaba los rostros de confusión que estaba causando, disfrutando el desastre que causaba en su camino y deseando estar cara a cara con Regina, como había ansiado ese encuentro.

-Habrá que averiguarlo-dijo Regina dando un paso para encaminarse a enfrentar a Zelena, pero antes de dar un paso más David y Robín le habían impedido el paso y Hook ya la había sujetado del brazo, impidiéndole seguir, el rostro de Regina era un claro insulto a los tres hombres, mientras que Emma se había limitado a agradecer mentalmente que la hubieran antes de que hiciera alguna locura.

-No creo que sea buena idea, amor-siseo Hook con una mueca de burla y sarcasmo, ganándose una mirada matadora de Regina y una de resignación de Emma, mientras que David y Robín aún no se apartaban del camino de Regina.

-Hook tiene razón, Zelena quería destruirte y no creo que eso haya cambiado-dijo David mirando a Regina con seriedad, teniendo como respuesta un gesto arrogante por parte de Regina, pero el príncipe no cedió y le cerró el paso para evitar que siguiera de largo.

-No tengo tiempo para esto-se quejó Regina dando un paso lejos de David pero Robín le cerró el paso esta vez, ganándose un bufido de parte de la alcaldesa, Robín se limitó a mirarla seriamente, estaba tan rígido que parecía estar clavado en el suelo.

-No me he olvidado de lo que te costó derrotarla, Regina, esa mujer no es rival fácil-se quejó Robín duramente, evitando sostenerle la mirada, Regina suspiro frustrada y miro a Emma para pedir un poco de ayuda pero Emma se cruzó de brazos y parecía pensar un mejor plan.

-Solo le daré una cálida bienvenida a mi hermanita-siseo Regina con una sonrisa maliciosa en los labios al ver a Zelena con la mirada fija en ella, antes de que cualquiera pudiera decir algo más la Reina Malvada ya se había esfumado en medio de una nube de humo morada.

-Hay que meterla o ayudarla… ¿Cierto?-dijo Emma rodando los ojos con resignación y comenzando a creer que en Storybrooke nunca tendrían un día de plena tranquilidad.

-Emma, dame un arma-pidió David tendiendo su mano hacia su hija, su espada se había quedado en la habitación del hotel y no llevaba sus armas, Emma decidió hacerle caso y le dio una de sus dos armas.

-Bueno, al menos esta vez no hay monos voladores-dijo Hook empuñando su espada y torciendo el gesto, dando un par de pasos para seguir a Regina, Robín ya había hecho lo mismo y Emma junto a David no se quedaron atrás, entre todos tenían un poco más de posibilidades contra Zelena, aunque quizá eso era una mentira.

-Presiento que la Bruja Malvada no las necesita para darnos más que un dolor de cabeza-replico Robín con una mueca de desagrado sin detener su paso, Emma y David se miraron fugazmente y apresuraron su paso.


Zelena había dejado de provocar que los autos salieran unos contra otros y de hacer que algunos postes de luz cayeran, la Bruja Malvada se había detenido en medio de la calle cuando vio a Regina desaparecer y aparecer delante de ella…Regina la miro con un gesto de arrogancia y no se intimido ante ella, la sonrisa en sus labios desafiaba a Zelena…

-Increíble que la hermana de la Reina Malvada deba causar tanto desastre para recibir su atención, merecía una bienvenida mejor-siseo Zelena destilando sarcasmo con esa sonrisa y mirando a Regina con disgusto.

-Te hiciste pasar por muerta, comprenderás que no esperaba verte de nuevo-siseo Regina mirándola de arriba abajo con altanería, Zelena torció el gesto y la miro matadoramente, provocando que Regina sonriera para sus adentros, Zelena dio un par de pasos hacia ella acortando la distancia que las separaba, pero un disparo las hizo desviar sus miradas.

-Interesante, ahora tienes defensores-ironizo Zelena al ver a David sosteniendo el arma que había disparado, a Robín apuntándola con su arco y a Hook sosteniendo su espada, Emma por su parte llevaba un arma también pero estaba preparada para lanzar algún hechizo contra la Bruja.

-Zelena-la llamo Emma para atraer su atención, la Bruja Malvada le dio una mirada despectiva y sonrió burlonamente, Emma lanzo un hechizo en su contra pero con toda la facilidad Zelena lo desvió y Emma acabo volando por los aires y cayendo contra el suelo, Hook la miro preocupado al igual que David.

-Querida, tanto ego sin fundamente es sumamente irritante, yo no gasto mi tiempo con principiantes-siseo Zelena mirando a Emma tendida en el suelo y con una mueca de dolor, Robín no dejaba de apuntarla, Regina desvió su mirada rápidamente para ver como David y Hook detenían su camino para ver si Emma estaba bien.

-Esto es entre nosotras, Zelena, no provoques más desastres en el pueblo-dijo Regina al ver como otro poste de luz caía a unos cuantos metros, Zelena arqueo una ceja y antes de que pudiera evitarlo la mano de Regina se impactó contra su mejilla con la fuerza suficiente para que de su labio corriera un poco de sangre, Zelena la miro matadoramente y comenzó a ahorcarla sin titubeos.

-Suéltala, bruja-gruño Robín al ver como Zelena se había acercado violentamente a Regina, quien parecía esforzarse para no dejarse vencer por la Bruja Malvada, quien soltó una carcajada y dejo libre a Regina para mirar a Robín.

-Y tu fiel ladrón sigue protegiéndote, más bien intentando hacerlo, si Cora estuviera viva seguramente se volvía a morir de saber tus gustos, hermanita…Un chico de establo, un cazador llorón, un ladrón y ahora un intento de príncipe…-siseaba Zelena con una sonrisa descarada provocando que Regina torciera el gesto, la Bruja Malvada reía divertida.

-Supongo que no has venido a hablar de mis aventuras amorosas… ¿No te basto ser derrotada una vez por tu hermanita menor?-pregunto Regina destilando sarcasmo venenoso en aquella sonrisa que hizo que Zelena endureciera el gesto y con un movimiento de muñeca Robín saliera volando igual que Emma y chocara contra uno de los coches, Regina tuvo que esforzarse por no salir corriendo a ver que estuviera bien.

-¿Me has extrañado, hermanita?-pregunto Zelena con un gesto que fácilmente podría helarle la sangre a cualquiera, sin apartar la mirada de Regina alzo la mano en direcciones contrarias y en parpadeo David y Hook salieron disparados contra las paredes de distintas casas, cayendo al suelo sin poder evitarlo.

-No tienes una idea-ironizo Regina conjurando una bola de fuego que fue directo contra Zelena, quien a tiempo la apago y logro esquivar otra bola de fuego, Regina lanzo un hechizo contra ella y Zelena salió volando y termino chocando contra uno de los coches, como si no le hubiera dolido Zelena se recompuso y se fue contra Regina haciendo que unos rayos verdes chocaran contra la magia de su hermana, rayos verdes y rojos fundiéndose con toda la intención de dañar a una de las dos.


-Flashback

Jazmín no recordaba haber sentido tanto dolor en su corta vida, nunca se había quejado de la vida que le había tocado, quizá se había aburrido de las lecciones de la realeza, quizá había llorado cuando de pequeña la obligaban a hacer sus deberes o quizá se había enfadado cuando la regañaban, pero nunca había sido una princesa caprichosa o llorona, no fue una niña mimada que se creía más que los demás, nunca fue una mala persona que deseara la muerte de alguien más …Hasta ahora, en ese momento en que sentía que su alma se escapaba de su cuerpo desgarrándole cada fibra de su ser deseaba la muerte de quienes lo estaban causando, sentía como la magia escapaba de su cuerpo provocándole olas de dolor que la hacían estremecerse y gritar del dolor, gritos desgarradores, que delataban todo el sufrimiento al que estaba siendo la joven princesa.

-¡Esto es una maravilla, está funcionando!-grito Jafar con la mirada clavada en el diamante azul que parecía absorber toda la magia que se escapa de Jazmín, misma que llegaba al diamante por medio del reloj de arena en el que estaba atrapada la joven.

-Por supuesto que está funcionando-siseo Cora duramente desde el otro extremo de la habitación, con la mirada perturbada fija en su nieta en lo alto del reloj, tratando de ignorar sus gritos que resonaban en todo el lugar, si tuviera corazón quizá se hubiera apiadado de ella y acabado con todo de una vez por todas, pero necesitaba eso, necesitaba su magia para llegar hasta Regina, para conseguir su venganza contra el Oscuro y apoderarse de la daga.

-Esa princesita arrogante ahora sabe que no debía ser tan altanera conmigo-siseo Jafar con la mirada llena de satisfacción al ver como Jazmín no perdía el conocimiento a pesar del dolor que estaba sufriendo, ni ese consuelo le quedaba a la joven, podía sentir cada latigazo de dolor recorrer su cuerpo.

-Es fuerte, está en sus venas serlo-murmuro Cora con sutil orgullo, arqueando las cejas en un gesto arrogante al cruzarse de brazos y desviar la mirada del reloj, enfocándose en Jafar, quien no dejaba de sonreír ampliamente al sentirse satisfecho.

-Eres aun peor de lo que suponía, Cora, ver a tu nieta sufriendo de esa manera y no sentir remordimiento es…-Jafar negó con la cabeza sin quitar esa sonrisa malvada de su rostro, disfrutaba todo eso, Cora lo miro y sonrió sutilmente, una sonrisa fría y maliciosa.

-No olvides que todo esto paso gracias a mí, Jafar-siseo Cora mirándolo intimidante, haciendo que el hechicero asintiera sin más remedio-Y harás lo que te pedí sin demorarte-advirtió Cora mirándolo fríamente, Jafar asintió de nuevo.

-No te preocupes, así será-confirmo el hechicero con una amplia sonrisa de victoria formándose en su rostro, Cora asintió en silencio, ambos desviaron su mirada hacia el gran reloj de arena que tenían al fondo de la habitación, los rayos de luz que pasaban por el reloj hacia el diamante eran proporcionales a los fuertes gritos de Jazmín, quien cada vez se sentía más débil, su magia se le iba y también su fuerza, solo deseaba perder el conocimiento para dejar de sentir.

-¡Abuela, por favor, sácame de aquí!-consiguió gritar Jazmín a duras penas, suplicando que Cora se apiadara de ella y la sacara de ese maldito reloj de arena, que parara con esa maldita tortura, sabía que era poco probable si ella misma la había metido ahí pero en esos momentos no tenía fuerzas ni para moverse, desde donde estaba podía ver como Cora endurecía el gesto y evitaba mirarla, la joven tenía los ojos totalmente humedecidos y las lágrimas corrían una tras otra por su rostro.

-¡Grita todo lo que quieras, princesa Jazmín, aquí nadie te va a ayudar!-grito Jafar con una sonora carcajada que resonó por todo el lugar, una vez más Jazmín deseo la muerte de ambos, una muerte lenta y dolorosa, que sintieran todo lo que ella estaba sufriendo en esos momentos, no resistiría mucho más.

-Eso no es del todo cierto-siseo una voz que destilaba enojo al fondo contrario de donde estaban Cora y Jafar, una nube de humo negra se había formado para dejar ver a Maléfica, quien tenía un gesto de total furia y su mirada iba de Cora a Jafar, sus ojos parecían prender en llamas cualquier cosa que se pusiera en su camino, su presencia sorprendió a Cora y a Jafar.

-Maléfica-siseo Cora apretando los puños y alzando la mirada para encararla, Jafar tomo su cetro y su mirada se tornó oscura, no estaba dispuesto a que sus planes se frustraran por nadie, Maléfica se acercó a ellos a paso lento y decidido, le dio una mirada al reloj de arena y se dio cuenta que Jazmín estaba encerrada en lo alto, sufriendo y llorando como jamás la había visto.

-Eres una pésima abuela, querida Cora…¿Para esto buscabas a tu nieta?-pregunto Maléfica negando con la cabeza en un gesto de reprobación, con una sonrisa que dejaba ver todo el veneno que destilaba, Cora endureció el gesto y sonrió levemente, compartiendo una mirada cómplice a Jafar para que en cualquier momento ambos se encargaran de Maléfica.

-¿Cómo has llegado aquí?-pregunto Jafar interviniendo detrás de la hechicera rubia, Maléfica se giró lentamente y le dedico una fría mirada matadora, como deseaba acabar con ese hombre ahí mismo, la hechicera le sonrió maliciosamente y asintió.

-Por esa princesita arrogante que estas torturando-contesto Maléfica con un tono amenazante, dando un par de pasos hacia Jafar intimidante, el hechicero noto que la mujer era de temer-No me dirás que creías que iba a dejarla estar cerca de ti sin tomar algunas precauciones, querida, es una suerte que supiera algunos hechizos bastante útiles-ironizo Maléfica girándose para mirar a Cora con burlón sarcasmo, ganándose una mirada fulminante de la Reina de Corazones.

-Una simple bruja no puede contra todo esto, solo has venido a buscar tu muerte-sentencio Jafar mirándola matadoramente, Maléfica arqueo las cejas y sonrió ampliamente riendo divertida, provocando que Jafar torciera el gesto.

-¿Una simple bruja?-repitió Maléfica sin dejar de reír divertida, para después mirar a Jafar con instintos asesinos y endurecer el gesto-No tienes idea de con quién te has metido-sentencio Maléfica antes de ser envuelta por humo negro y convertirse en un gran dragón que hizo que Jafar retrocediera por instinto, era impresionante, Cora torció el gesto.

-Esta bestia nos dará problemas, espero que estés preparado para acabar con un dragón-siseo Cora dándole una mirada fugaz a Jafar, ambos fijaron sus ojos en el gran dragón que se imponía delante de ellos.

-Flashback


Regina y Zelena estaban absortan en su pelea, hechizos y ataques pasaban de una a la otra, la gente del pueblo era testigo de esa pelea entre la Reina Malvada y la Bruja Malvada, las cosas estaban reñidas, ambas eran rápidas y esquivaban los ataques de la otra, en uno de esos Zelena fue a dar contra el suelo y Regina cayo contra uno de los autos pero en menos de dos minutos ambas se habían vuelto a atacar sin tregua…Desde un par de metros, Robín y Hook se habían levantado al igual que David y Emma, los cuatro tratando de acercarse pero al esquivar los hechizos les era complicado el hacerlo sin retrasos.

-No queremos invitados-ironizo Zelena dando una mirada hacia ellos, especialmente a Emma quien estaba a punto de lanzarle un hechizo, Regina dio una mirada fugaz hacia atrás y pudo ver a David, Hook y Robín junto a Emma desaparecer, su visión se nublo por un humo verde que las envolvió a ella y a Zelena y las hizo desaparecer de la vista de todos.

-Maldita, bruja-gruño Hook sin pensar en que todos lo estaban escuchando, notando de inmediato como las miradas de David y Robín recaían en el con semblantes confusos, por su parte Emma estaba más concentrada en mirar el desastre que había quedado en las calles-¿Qué? Esa bruja intento matarme la última vez-se quejó el pirata en su defensa, convenciendo a Robín y David.

-¿A dónde pudieron haber ido?-pregunto David confundido y sin soltar su arma, Hook y Emma negaron con la cabeza, con Zelena nunca sabían a que se enfrentaban.

-¡Emma!-el grito de Ruby hizo que todos se giraran a mirar a la morena que se acercaba a ellos corriendo-¿Qué es lo que está pasando?-pregunto Ruby confundida y preocupada.

-Zelena, la Bruja Malvada está viva y no está contenta-dijo Emma con frustración, Ruby abrió los ojos ante la sorpresa y recorrió los rostros de los hombres que la acompañaban, su olfato de mujer lobo le decía que Regina había estado por ahí, ese olor nunca se confundía, lo extraño era que estaba más marcado en Hook que en los demás.

-¿Y Regina ha estado aquí?-pregunto Ruby sin poder evitarlo, mirando a su amiga con un gesto confuso, en su mente aun recordaba los últimos enfrentamientos de la Bruja y la Reina, no era un secreto que Zelena quería destruir a su hermana.

-Sí, ese es el problema, Zelena ha desaparecido con Regina-dijo David preocupándose, Ruby arqueo las cejas y asintió en silencio, nada bueno podía salir de que Zelena estuviera rondando el pueblo de nuevo.

-Lo que no es de sorprender, sobra decir que Zelena está aquí por su no querida hermanita-se burló Hook con evidente disgusto, ganándose el asentimiento de todos los que lo rodeaban.

-Ruby… ¿Puedes rastrear a Regina?-pregunto Robín de pronto, rompiendo el silencio en el que se había mantenido y sorprendiendo a David, Hook y Emma, mientras que Ruby arqueo las cejas y asintió dudando.

-Creo que puedo hacerlo, el perfume de Regina se siente demasiado aquí-dijo Ruby con una mueca burlona que hizo que tres hombres agradecieran no haberse sonrojado, Ruby no dejo de notar aquello y tuvo que morderse la lengua para no decir nada más, nada perdían con intentar rastrearlas.


En medio del bosque fue donde apareció el peculiar humo verde de Zelena, dejando ver a ambas hermanas ahí, los ojos de ambas destellaban chispas y sus gestos estaban tensos, Zelena aún tenía un rastro de sangre en la comisura del labio a causa del golpe que le había dado Regina y su cabello lucia despeinado por las veces que fue a dar contra el suelo, por su parte Regina tenía una pequeña herida con un rastro de sangre por encima de la ceja y su cabello estaba igual de desordenado que el de Zelena…

-¿Cómo es posible que estés aquí? ¡Te vi morir!-grito Regina señalando a Zelena, quien torció el gesto en una mueca de molestia y fastidio, ese era un tema que se encargaría de arreglar con cierto hechicero Oscuro.

-Me viste ser asesinada-corrigió Zelena tensando su gesto y apretando los puños, Regina la miro con fugaz confusión, gesto que hizo a Zelena entender que no tenía ni idea de que Gold la había matado, ya se encargaría de averiguar cómo había pasado eso.

-¿De que estas hablando?-pregunto Regina esta vez sin ocultar su confusión, causando una mueca burlona en Zelena-Te vi desintegrarte en tu celda-dijo Regina torciendo el gesto, Zelena arqueo las cejas.

-La Bruja Malvada siempre gana, hermanita-rio Zelena con un gesto de victoria arrogante que hizo que Regina rodara los ojos y sintiera deseos de golpearla una vez más.

-No siempre, querida, no cuando la Reina pueda evitarlo-siseo Regina con una sonrisa descarada que provoco en Zelena una mueca de furia y fastidio, deseando borrarle ese gesto de arrogancia a Regina.

-Se buena hermanita menor y solo observa como destruyo tu final feliz, como acabo con cada cosa que te importa en este miserable pueblo, que por lo que note y he estado observando los últimos días tendré más de una persona con quien divertirme…Dime, Regina, deseas elegir a mi primera víctima?-pregunto Zelena fingiendo un gesto de duda, provocando que Regina la mirara matadoramente-¿Debería empezar con mi querido sobrino o con alguno de esos tres imbéciles que te estaban intentando ayudar?-pregunto Zelena disfrutando el ver como Regina parecía clavarle cuchillos con la mirada.

-¿Por qué haces esto?-se quejó Regina sosteniéndole la mirada, los ojos de Zelena irradiaban la rabia y la envidia que sentía contra ella-Te di una oportunidad de cambiar, podías elegir-dijo Regina con un gesto de seriedad.

-No me diste otra oportunidad, cuando me quitaste el collar dejaste que me mataran-se quejó Zelena gritando, enfureciendo y lanzando un par de rayos contra Regina, quien a duras penas pudo desaparecer para esquivarlo y aparecer a un par de metros de Zelena, la Reina Malvada conjuro un par de bolas de fuego que casi rozaron a Zelena, la Bruja Malvada conjuro unos rayos más que casi impactan en Regina, pero antes de llegar a ella fueron detenidos por una tercera persona.

-Aun no la mates, la necesito viva-siseo la Reina de las Nieves al aparecer detrás de Regina y hacerla perder el conocimiento al caer al suelo, dejando a Zelena con una mirada llena de frustración y enojo antes de que Ingrid y ella desaparecieran del bosque, dejando a Regina inconsciente.


-Flashback

Jazmín estaba encerrada en lo más alto del reloj de arena, sintiendo como se desgarraba cada fibra de su ser cuando un nuevo latigazo de dolor la azotaba, pero en cuanto vio a Maléfica aparecer ahí no pudo negar que se sintió a salvo, su tía Maléfica, la mujer podía ser intimidante y fría pero era quien la había cuidado por años, a escondidas pero siempre la había mantenido a salvo, nunca le había intentado hacer daño y sabía que en el fondo quizá Maléfica la quería aunque fuera un poco, solo que la hechicera no estaba acostumbrada a demostrarlo…Pero el alivio y la alegría fueron fugaces, en cuanto vio a Maléfica convertirse en dragón sintió que su mundo una vez más era arrasado por un terremoto, ese dragón lo reconocería en cualquier sitio, era el mismo con el que había tenido pesadillas cuando era pequeña, el dragón que había intentado matarla no era más que Maléfica…Todo ese tiempo había sido ella, todo ese tiempo había estado junto a esas dos mujeres que le habían mentido y habían fingido ser quien no eran…

-Querida, no hacía falta esa demostración de poderes-ironizo Cora con una mueca de fastidio y demostrando que no se intimidaba tan fácil, por el contrario de Jafar, quien aún seguía incrédulo ante el gran dragón que se alzaba frente a ellos, ambos tuvieron que hacer uso de sus reflejos cuando una ráfaga de fuego se lanzó contra ellos casi reduciéndolos a cenizas.

-¿Desde cuándo esta chiquilla es la protegida de esta bruja?-pregunto Jafar usando su cetro para protegerse del fuego que el dragón mandaba en su contra, protección que solo le duro unos cuantos segundos, Cora estaba ocultándose de Maléfica apareciendo y desapareciendo cuando el fuego comenzaba a consumir el lugar, la Reina de Corazones aprovecho a conjurar hechizos para reducir el fuego cuando el dragón se alzó en vuelo para mirar de cerca donde estaba Jazmín dentro del reloj.

-¡Eras tú!-grito Jazmín adolorida y sintiendo todos sus músculos reclamarle al intentar moverse, el dragón asintió y la joven comprendió que la entendía, la princesa notaba como Maléfica buscaba una forma de sacarla de ahí, lanzo fuego hacia el cristal pero no sirvió de nada, trato de romper el cristal del reloj con sus garras pero tampoco dio resultado.

-No te molestes, Maléfica, la magia que este objeto retiene lo hace imposible de destruir-rio Jafar al jugar con su cetro y ser envuelto en humo para dar paso a una gran serpiente que se alzaba en medio de algunas llamas que quedaban aun en el lugar, el dragón lanzo fuego contra el pero fue rápido y las esquivo al retorcerse.

-¡No!-grito Jazmín al ver como Jafar también intentaba lastimar al dragón que minutos atrás había intentado tomar el diamante azul y lanzarlo lejos del reloj, la joven torció el gesto al sentir como le dolía todo el cuerpo al intentar moverse, la princesa no podía apartar la mirada de la pelea que se estaba dando en el lugar, conjuros y rayos pasaban de un lado a otro con el fin de dar en su oponente, el dragón estaba a punto de ser acorralado por la gran cobra en la que se había convertido Jafar y por la Reina de Corazones que había tomado el diamante azul y lo había colocado en el cetro de Jafar, acercándose amenazante para terminar con Maléfica.

-Me has dado la oportunidad de acabar con tres estorbos de un soplido, querida-rio Cora antes de desviar el objetivo del cetro en forma de serpiente y usarlo en contra de su dueño, ante la mirada de todas Jafar se disolvió en humo que se desvaneció hasta dejar ver una pequeña lámpara dorada, Jazmín desde lo alto del reloj podía sentir que su magia ya no estaba siendo absorbida con la misma intensidad que cuando el diamante azul estaba dentro del reloj, mientras que Maléfica se transformó de nuevo en humana-Es mejor trabajar sola-musito Cora sin remordimientos.

-Eso de no tener corazón es literal en ti, Cora, esa escoria debía saber que no podía confiar en ti-siseo Maléfica mirándola matadoramente, Cora se limitó a sonreír con maldad, las hechiceras dieron una mirada fugaz a Jazmín, quien ya no gritaba de dolor, por el contrario parecía estar inconsciente, despertando los nervios de Maléfica y una satisfacción en Cora.

-Es una pena, su magia me hubiera sido aún más útil, pero resulta que con lo que le he extraído de ella es suficiente, no por nada heredo la magia de su madre y del Oscuro-rio Cora notando como el cetro en forma de serpiente se tornaba color rojo en los ojos antes de color azul-Te dejare ver como acabo con esa pequeña niña y después tendré piedad y hare lo mismo contigo-amenazo Cora sonriendo con frialdad.

Jazmín había escuchado y observado todo lo ocurrido, pudo ver como Jafar había sido atrapado en esa lámpara dorada y también como Cora y Maléfica discutían sobre ella, tenía que hacer algo, era irónico que su propia magia acabaría con Maléfica…Jazmín cerro los ojos y se quedó totalmente quieta, dejando que su magia se recuperara un poco, tenía que salir de ahí, sin el diamante quitándole fuerzas debería poder hacerlo…Cerro los ojos e intento concentrarse lo más que pudo, recordó lo que había sucedido cuando se sintió enojada y había provocado que el árbol se incendiara, también recordaba las palabras de Maléfica sobre controlar esas cosas pero en ese momento no confiaba en ella, ignoro sus advertencias y se dejó llevar por toda la decepción y la furia que sentía en esos momentos, en las mentiras y los engaños, solo le tomo un par de minutos pero mucho esfuerzo lograr desaparecer del reloj y aparecer detrás de la Reina de Corazones

-Inténtalo, querida, quizá yo pueda terminar lo que Regina no logro hacer-siseo Maléfica preparándose para atacar a Cora, quien conjuro dos bolas de fuego que iban a impactar contra Maléfica, quien al ver a Jazmín aparecer detrás de Cora se distrajo y no iba a lograr esquivarlas, pero la joven princesa conjuro un hechizo y provoco que Cora saliera volando y terminara contra la pared del otro extremo.

-Bestia-sonrió Maléfica un tanto aliviada, pero como siempre con ese toque de frialdad que tenía, la mirada de Jazmín era sombría, tanto que Maléfica sintió que no era ella, su mirada ya no era la misma de antes, ya no reconocía la inocencia y la alegría en esos ojos curiosos, parecía que la joven se había transformado y no le daba buena espina eso.

-Cariño, eso no se le hace a tu abuela-siseo Cora al levantarse y lanzar un par de rayos hacia Jazmín, haciéndola salir volando y golpearse contra el suelo, bajo la mirada de Maléfica quien no tardo en desaparecer y aparecer al lado de la joven, ambas desaparecieron de la vista de Cora, quien sonrió al escuchar sus voces, no dejaría escapar a ninguna de las dos de ese lugar, lo había hechizado para que Jazmín no pudiera salir.

-Fin flashback


Regina estaba tendida en el suelo, en medio del bosque, tenía una herida en el labio y en la parte superior de la ceja que le sangraban, su rostro se miraba pálido, si no fuera porque su respiración se podía ver por el frio que había dejado la Reina de las Nieves cualquiera temería por la vida de la Reina…Regina comenzó a recobrar la conciencia y poco a poco fue abriendo los ojos dándose cuenta de donde estaba, torció el gesto al incorporarse y sentir como sus costillas le dolieron, maldita heladera y maldición con Zelena, las cosas no se podían complicar más, se quejó Regina mentalmente.

-Maldita-murmuro Regina entre dientes mientras se levantaba y trataba de limpiarse un poco de la tierra de su ropa, se giró para desaparecer de ahí pero algo llamo su atención, entre los arboles del bosque había una figura que no debería estar ahí, Regina arqueo las cejas y se acercó para observar mejor pero al dar un paso hacia adelante una rama crujió bajo el tacón de su bota, la figura que tenía delante se movió y Regina pudo observar de que se trataba, era un tigre, uno que definitivamente no debería estar ahí, se dijo Regina mentalmente-Pero que…-Regina lo observo detenidamente, no parecía querer atacarla, era un tigre imponente, la Reina quiso acercarse pero el animal quiso retroceder, Regina se apresuró y lo hechizo, el animal quedo quieto, solo sus ojos se mantenían fijos en Regina, quien aun con precaución se acercó a él y paso una mano por su pelaje, ese animal estaba demasiado cuidado como para ser salvaje, Regina noto que algo colgaba del cuello del animal que tenía delante, era un listón rojo, parecía hecho de prisa y amarrado con un nudo, Regina sintió curiosidad y lo tomo entre sus manos, lo observo detenidamente y su rostro se oscureció al reconocer ese colgante, lo había visto antes en otro lugar, quizá uno más peligroso…El cuello de su madre, ese collar era de Cora-Esto tiene que ser una broma-murmuro Regina con un tono de frustración, miro al animal asustado al no poder moverse y arqueo una ceja, Regina hizo un ademan con su mano y ambos desaparecieron dentro de una nube de humo morada.


Ruby se había encargado de seguir el rastro de Regina, con su olfato de mujer lobo no le había sido muy difícil y habían llegado hasta el bosque, Ruby iba delante seguida de Robín, David, Emma y Hook, todos alertas por si se encontraban con Ingrid o Zelena, las cosas estaban poniéndose cada vez más complicadas…

-Debe estar cerca, su olor es inconfundible-dijo Ruby sin detenerse, en tantos años cerca de Regina había aprendido a identificar su olor, su perfume era bastante curioso y le había ayudado a seguir su rastro.

-Solo espero que la Bruja Malvada no le haya hecho daño-musito Robín más para sí mismo que para los demás, David tenía el mismo pensamiento en su mente, quería asegurarse que Regina estaba bien.

-¿Hook?-pregunto Emma al darse vuelta, notando que el pirata no estaba-¿Y Hook?-pregunto la rubia mirando a David y Robín confusa, ambos hombres se encogieron de hombros y negaron con la cabeza, no se habían dado cuenta en que momento el pirata se había marchado.

-Venía detrás de nosotros-dijo Robín sosteniendo su arco y mirando por si lo veían aparecer, Emma arqueo las cejas, Ruby y David también detuvieron sus pasos.

-Debe haber vuelto al pueblo-dijo Emma razonando las cosas y encogiéndose de hombros, esos últimos días Hook había estado bastante raro y aun no entendía por qué, David y Robín retomaron su camino siguiendo a Ruby.

-Ahí esta ella-grito David al ver como Ruby se detenía de pronto, Robín y David prácticamente salieron corriendo dejando atrás a Ruby y Emma, ambas negaron con la cabeza y se miraron fugazmente-¡Regina!-grito David al ver a Regina de espaldas a unos cuantos metros de distancia, pero al parecer no lo escucho porque desapareció en su peculiar nube morada.

-¿Por qué hizo eso?-pregunto Robín torciendo el gesto, Regina siempre era complicada y eso en cierta forma le gustaba, pero a veces deseaba que se dejara cuidar un poco más, que bajara esa fortaleza que siempre se ponía.

-Es Regina Mills de quien hablamos, me sorprendería que hiciera las cosas fáciles-ironizo Ruby al llegar a ellos junto a Emma, ganándose dos miradas asesinas y una mirada de resignación de Emma-¿Qué? Es la verdad-se defendió Ruby con una pequeña sonrisa de diversión.

-Por lo menos sabemos que está bien, si pudo escaparse de nosotros es que no le fue tan mal-se quejó Emma negando con la cabeza, tanto Robín como David asintieron de mala gana, Ruby arqueo las cejas.

-Ruby, gracias por ayudarnos-sonrió Robín con un gesto de calidez haciendo que la morena asintiera sonriendo complacida de ser de ayuda, David también le sonrió.

-De nada, el que los tres estuvieran tan intoxicados con el olor de nuestra alcaldesa ayudo bastante-dijo Ruby encogiéndose de hombros sin mayor importancia, Robín y David apartaron las miradas con incomodidad, mientras que Emma reprimió una leve risa.

-Creo que debería regresar al campamento, mis hombres cuidan bien de Roland, pero quiero asegurarme que estén bien y avisar que tenemos que estar alertas-dijo Robín tratando de no mostrarse incómodo.

-Yo igual quiero ir a ver a Neal, lo extraño-dijo David sonriéndole a Emma, quien asintió, Ruby por su parte se despidió de Robín, reprimiendo una risita al ver como David y el ladrón se miraban con fastidio.

-Iré contigo-dijo Emma mirando a David, quien asintió, ambos junto a Ruby regresaron al pueblo, seguramente todos estarían nerviosos y esperando respuestas de lo sucedido.


Regina apareció dentro de su cripta, sus pensamientos iban a mil por hora después de haber visto ese collar, junto a ella apareció Rajah, inmóvil por el hechizo, Regina no tardo en encerrar al tigre en una jaula que conjuro y de inmediato busco entre las cosas de su madre que había guardado en su cripta…La Reina reviso todas las pertenencias de Cora, entre sus vestidos, joyas, pero nada eso era lo que buscaba, hasta que al final del armario encontró una pequeña caja de madera que contenía las cosas personales de su madre…

-Debe estar aquí-se dijo Regina al abrir la caja entre sus manos y buscar en ella un par de aretes que conocía muy bien, hasta que dio con ellos, eran unos aretes de oro, la morena los tomo en sus manos y dejo de lado la caja, saco de su bolsillo el colgante que le había quitado al tigre y observo detenidamente esas joyas…Las recordaba de su vida en el castillo de sus padres, esas joyas eran las que su madre usaba en fiestas, regalos de su padre…¿Qué hacia ese collar atado a un tigre? Se preguntaba Regina debatiendo su mirada entre las joyas y el animal, la morena respiro profundo y cerró los ojos antes de desaparecer en medio de una nube morada una vez más, ese día estaba lleno de sorpresas que no le gustaban.


En casa de Blanca Nieves el ambiente era tenso, Henry y Neal se habían quedado en la habitación de arriba mientras Blanca trataba de contenerse para no salir a ver que estaba sucediendo, quería asegurarse que Emma estaba bien, que David también lo estaba…Pero no podía dejar solos a los chicos, sus nervios estaban a punto de enloquecerla cuando la puerta de la casa se abrió dando paso a Emma y David.

-¡Emma!-grito Blanca al ver a su hija entrar a la casa sin daños aparentes, sin perder tiempo se lanzó a abrazarla fuertemente, tomando desprevenida a Emma, la rubia aún no se acostumbraba a esas muestras de cariño tan sorpresivas-¿Qué está pasando?-pregunto Blanca al separarse y notar la presencia de David, quien aparto la mirada con un gesto incómodo.

-¿Dónde está Henry?-pregunto Emma buscando a su hijo con la mirada, Blanca frunció el ceño al no tener respuestas y señalo las escaleras, ignorando el hecho de que David estaba al lado de su hija en total silencio.

-Arriba, esta con Neal-explico Blanca comenzando a inquietarse, Emma asintió y compartió una mirada fugaz con David-¿Qué fue lo que paso?-pregunto una vez más Blanca-Quise ir a buscarte pero no podía dejar a Neal y Henry solos-dijo Blanca nerviosa, Emma asintió.

-Hiciste bien, las cosas se ponen peor-dijo David interviniendo por fin al ver que Emma no quería contarle a Blanca, quien torció el gesto ante esa respuesta, no quería imaginarse que tan grave era el asunto.

-¿Paso algo con la Reina de las Nieves?-pregunto Blanca inquietándose y mirando a ambos con preocupación, ambos torcieron los gestos.

-Peor-dijo Emma por fin, suspirando con resignación-Zelena ha vuelto, la Bruja Malvada está viva y aquí-dijo Emma explicándose al ver la cara de desconcierto de su madre, quien ahora la miraba totalmente sorprendida, deseando que le dijeran que se trataba de una broma.

-¿Qué?-casi grito Blanca mirando a David y Emma con seriedad-¿Quiere a Neal?-pregunto Blanca temiendo lo peor, aun no olvidaba que Zelena había tratado de quitarles al bebé, pero de inmediato Emma y David negaron con la cabeza.

-No, quiere lo mismo que antes…a Regina-dijo David con dificultad, ganándose una mirada seria de Blanca, quien miro a Emma, la rubia asintió-Antes solo uso a Neal para tratar de evitar que Regina naciera, es complicado-dijo David con una mueca de confusión.

-El que Zelena quiera destruir a Regina no es novedad-dijo Blanca duramente al cruzarse de brazos, ganándose una mirada severa de parte de David y una mirada de negación de Emma.

-¡Mamá!-se quejó Emma llevándose una mano al rostro y ejerciendo presión sobre el puente de su nariz, los tres escucharon a Henry bajar las escaleras casi corriendo y Blanca se arrepintió de sus palabras.

-¿Zelena volvió?-pregunto Henry al llegar hasta ellos, mirando a Emma y David con preocupación y ansias-¿Mamá ya lo sabe? ¿La hirió?-pregunto Henry casi sin respirar, tanto Emma como David negaron con la cabeza, no hacía falta decir que le ocultarían ciertos detalles al chico.

-Henry, tu mamá está bien, ya sabe de esto y me imagino que estará pensando en una solución-dijo Emma pasando una mano por los cabellos de su hijo para calmarlo, el chico se sintió un poco más aliviado.

-Quiero ir con ella, debe estar mal-dijo Henry recordando las veces que vio a su madre enfrentar a Zelena, recordó cuando el beso de Regina rompió la maldición y sintió escalofríos al solo pensar que algo pudiera pasarle a su madre-Zelena quiere lastimarla-dijo Henry alzando la mirada y enfocándola en Emma y David.

-No la culpo demasiado-murmuro Blanca para sí misma con ironía, ganándose un par de miradas matadoras por parte de Emma y David, mientras que Henry parecía ignorar esas palabras.

-Blanca-la llamo David mirándola con seriedad al señalar a Henry, Blanca asintió y sintió una punzada de culpa, ella no era así pero aún seguía molesta por todo lo sucedido.

-Lo siento-se disculpó Blanca sinceramente, su mirada volvió a Henry, quien ahora estaba mirando a David, su abuelo había puesto una mano sobre su hombro y lo miraba con seriedad.

-Henry, no dejare que nada le pase a Regina, tranquilo, ella estará bien-aseguro David sonriéndole un poco para calmarlo y reconfortarlo, cosa que pareció funcionar ya que Henry asintió y lo miro más tranquilo.

-¿En serio?-pregunto Henry tragando saliva, David le sonrió un poco más y asintió en silencio.

-Por supuesto que sí, te lo prometo-sonrió David abrazándolo protectoramente, compartiendo una mirada fugaz con Emma, la rubia le sonrió en agradecimiento, cuando se separó de Henry su mirada se enfocó en las escaleras-Iré a ver a Neal un momento-dijo David encaminándose a la habitación seguido de Henry, dejando a Emma y Blanca a solas.

-El pueblo está en caos-se quejó Emma tomando asiento en uno de los sofá de la sala, Blanca hizo lo mismo en otro.

-¿Cómo es posible que Zelena esté viva?-pregunto Blanca torciendo el gesto, la habían visto morir en aquella cinta de video de la comisaria, la rubia negó con la cabeza.

-No tengo idea, pero hoy se enfrentó a Regina, quisimos intervenir pero ambas desaparecieron para hacer lo que sea que hayan hecho, Ruby rastreo a Regina y cuando la encontramos también se esfumo-explico Emma con una mueca de frustración que dejo a Blanca con un semblante pensativo, no le extrañaba que Regina quisiera estar a solas, pasaron unos momentos en silencio hasta que David y Henry bajaron las escaleras.

-Sera mejor que nos vayamos, tenemos que tranquilizar al pueblo-dijo Emma suspirando, Henry se acercó a ella y después de despedirse de su abuela salió de la casa siguiendo a Emma, David también se despidió de Blanca con un gesto de manos-Yo debería ir a la comisaria para ver que las cosas se calmen un poco-dijo Emma cuando estuvieron afuera de la casa, David asintió.

-Yo iré a casa-dijo Henry mirando a ambos adultos, quienes compartieron miradas fugaces.

-No deberías andar solo, chico, Zelena sabe que Regina te adora y no creo que sea buena idea, recuerda lo que intento una vez-dijo Emma torciendo el gesto, Henry frunció el ceño y termino por asentir de mala gana.

-Yo puedo llevarlo-dijo David pasando su brazo por encima de los hombros de Henry, quien sonrió levemente y asintió conforme con la idea, Emma arqueo las cejas y miro a David con un gesto de burla, el príncipe ignoro ese gesto y centro su mirada en su nieto.

-Está bien-dijo Emma cediendo ante la mirada de su hijo, la rubia se dirigió a la comisaria mientras Henry y David se encaminaron a la mansión Mills.


Regina apareció en su mansión después de haber estado en su cripta, en sus manos aun llevaba las joyas de su madre, las guardo en su bolsillo y paso sus dedos por sus cabellos negros, estaba comenzando a desesperarse por todo lo que sucedía…Sin prisa subió las escaleras para ir a su recamara, en cuanto entro se dirigió a su tocador, tomo una cajita vacía y dejo ahí las joyas de Cora, pero al levantar la vista noto la sombra de alguien en su cama, no tardo en conjurar una bola de fuego y darse la vuelta para ver de quien se trataba, topándose con Hook, quien estaba cómodamente acostado en la cama de la alcaldesa con un gesto de haber estado esperando hace rato.

-Eres un imbécil, casi te mato-se quejó Regina apagando las llamas y mirándolo matadoramente, el pirata arqueo las cejas y la miro burlonamente, como si el hecho de que Regina casi lo hubiera vuelto cenizas le divirtiera.

-No sería la primera vez, amor-se burló Hook desde la cama, ganándose una mirada matadora de Regina, quien rodo los ojos y respiro profundamente, como odiaba su descaro, le resultaba irritante la forma que tenía el pirata de provocarla.

-¿Qué demonios haces aquí?-pregunto Regina de mala gana, cruzándose de brazos y mirándolo intimidante, Hook se sentó en la cama y la miro fijamente, el pirata se encogió de hombros.

-Supuse que querrías estar sola después de tu encuentro con tu…con Zelena-se corrigió Hook al notar la mirada de advertencia de Regina, el pirata noto las pequeñas heridas que tenía en la ceja y el labio pero decidió evitar el tema por temor a ser incinerado.

-Eso no responde mi pregunta-replico Regina bufando, Hook acerco para sentarse en el borde de la cama para mirar a Regina, quien lo observaba seria.

-Evitar que cometas alguna estupidez-dijo Hook como toda respuesta, encogiéndose de hombros y mordiéndose la lengua para no reír al ver a Regina apretar los puños y torcer el gesto, el pirata bajo la mirada y escondió su sonrisa discreta.

-¿Emma te mando?-pregunto Regina arqueando las cejas con un todo burlón y contando mentalmente hasta diez, el pirata negó con la cabeza.

-Vengo por mi cuenta-contesto Hook encogiéndose de hombros con inocencia, Regina frunció el ceño.

-Lárgate ya, no estoy de humor para jugar al gato y al ratón contigo-siseo Regina señalándole la puerta de mala gana, Hook levanto la mirada para fijarla en los ojos de Regina y su gesto se tornó más serio.

-Te necesito-dijo Hook tragando saliva al mirarla, sorprendiendo a Regina, el pirata se levantó y quedo cerca de la ex Reina Malvada, quien arqueo las cejas y le sonrió burlonamente, esperando que el pirata se soltara a reír en cualquier momento.

-¿Nos ponemos románticos, pirata?-pregunto Regina con filoso sarcasmo al ser sujetada por Hook de los hombros y acortando la distancia, pero el semblante del pirata comenzaba a inquietarla, estaba tan serio que había descartado la idea de que estuviera bromeando.

-Devuélveme mi corazón-musito Hook torciendo el gesto y sobresaltando a Regina cuando la acorralo contra la pared para que no pudiera escapar, la alcaldesa se extrañó ante esa acción y proceso sus palabras, podía sentir el aliento del pirata cerca de ella y el frio de su garfio cerca de su cintura.

-¿Tu corazón?-pregunto Regina tratando de no titubear, la estaba poniendo nerviosa la actitud de Hook-¿De que estas hablando?-pregunto Regina con notable enfado al no entender, Hook endureció el gesto y asintió, quitando un poco de presión en su agarre.

-Hice un trato con Gold, le di mi corazón a cambio de que te sacara de la torre de la Reina de las Nieves-explico Hook con toda la seriedad que tenía, notando como Regina lo miraba incrédula, terminando de creerle-Necesito tu ayuda para recuperarlo-musito Hook mirándola fijamente a los ojos, Regina abrió la boca para decir algo pero parecía estar procesando todo aun.

-¡¿Qué tu hiciste que?!-casi grito Regina mirándolo fijamente, el pirata torció el gesto ante sus gritos y asintió sin más remedio, la morena comprendió el hecho de que Gold hubiera ayudado a liberarla-¡Eres un idiota!-se quejó Regina dándole un manotazo en el pecho.

-¡Hey!-se quejó Hook soltándola y observándola caminar por la habitación, podía imaginarse que su mente estaba a mil por hora-Fue para ayudarte, deberías agradecerme en lugar de insultarme, nadie más sabe esto-se quejó Hook fingiendo indignación, ganándose una mirada burlona de Regina.

-Me refería a que eres un idiota por no haberme dicho antes, pirata-dijo Regina dejándose caer en la cama, la morena suspiro, Hook se acercó a ella-Gracias por ayudarme, de verdad-dijo Regina sinceramente, el pirata arqueo las cejas y sonrió levemente, viniendo de ella era casi un milagro.

-¿A qué te supieron esas palabras?-pregunto Hook sonriendo pícaramente, cruzándose de brazos y observándola divertido, Regina rodo los ojos y alzo la mirada hacia él.

-A veneno-se quejó Regina negando con la cabeza, la morena se levantó de la cama ignorando la sonrisa burlona de Hook-Es increíble que hayas dado tu corazón por mí-dijo Regina fingiendo dureza, pero Hook conocía ese tono, conocía esa frialdad fingida.

-Valió la pena, si no está la arrogante y fastidiosa Reina Malvada en Storybrooke… ¿Quién ayudaría a Emma a acabar con los villanos?-ironizo Hook de igual modo que Regina, provocándole un mirada asesina.

-Te ayudare, solo tenemos que pensar cómo recuperar tu corazón-dijo Regina bufando, Hook asintió-Ya se me ocurrirá alguna forma-dijo Regina meditando las cosas.

-Menos mal-dijo Hook visiblemente aliviado de contar con ella-Solo espero que sea antes de que el cocodrilo lo aplaste-dijo el pirata arqueando las cejas y haciendo una mueca, Regina sonrió con burla.

-Si alguien va a matarte debo ser yo, me lo he ganado al soportarte-siseo Regina con ironía, ganándose una mirada fulminante de parte del pirata, la morena sonrió divertida, el pirata rodo los ojos.

-Tienes una forma de agradecer bastante peculiar-dijo Hook negando con la cabeza y deteniendo su mirada en los labios de Regina por unos segundos, esa sonrisa maliciosa que ella tenía era única, noto un rastro de sangre en el labio inferior y torció el gesto apenas visiblemente-¿Te duele?-pregunto Hook señalando la herida y también su ceja.

-No-musito Regina apartando la mirada y llevándose una mano al rostro, un par de gotas de sangre quedaron en sus dedos-Te ayudare a salvar tu pellejo, te lo debo, pero ahora déjame sola-pidió Regina suspirando, Hook se tensó un momento, no le agradaba mucho la idea de dejarla sola después de su pelea con Zelena, pero supuso que no haría nada estúpido por Henry.

-De acuerdo-asintió Hook sin más remedio, Regina lo acompaño a la puerta de la habitación y ambos bajaron las escaleras en silencio, ninguno sabía que decir, ambos se sentían extraños estando juntos, no sabían si era incomodidad o de que se trataba pero era extraño.

-No hagas nada estúpido que arruine las cosas con Gold-dijo Regina imitando el tono del pirata al llegar a la sala y dirigirse a la puerta, antes de abrirla el pirata se acercó a ella con diversión.

-Como ordene, Majestad-ironizo Hook con una reverencia que hizo reír a Regina y de paso a el mismo, la morena rodo los ojos y abrió la puerta para que se fuera, el pirata salió de la mansión pero antes de que pudiera cerrar la puerta alguien casi la tumba de un fuerte abrazo.

-¡Mamá!-el grito de Henry al abrazarla la tomó por sorpresa, tuvo que esforzarse para no perder el equilibrio, al salir Hook se topó con David y se despidieron con un sencillo gesto de manos, pero Regina estaba enfocada en su hijo como para notar la presencia de David, quien desde la puerta los observaba con una sutil sonrisa en los labios.


-Flashback

Maléfica se había aparecido al lado de Jazmín quien había caído al suelo inconsciente después del ataque de Cora, quien las había perdido de vista, la Reina de Corazones recorría el amplio lugar con su mirada para ver donde estaban, no podían salir de ese sitio y debían estar en algún rincón…En el otro extremo, ocultas por el gran reloj de arena y algunas cajas empolvadas estaban Maléfica y Jazmín, quien al sentir el tacto de Maléfica se apartó sin dudarlo.

-Bestia...¿Estas bien?-pregunto Maléfica dándole una mirada rápida para asegurarse que no tenía heridas físicas, pero Jazmín la miraba como nunca lo había hecho, con desconfianza y reproche, Maléfica ya se lo esperaba.

-¡Un dragón! Tú eras el dragón que quiso matarme cuando era una niña-le reprocho Jazmín duramente al alejarse de ella, antes de desaparecer para esquivar a Cora que se acercaba, de igual manera que Maléfica desapareció para aparecer en otro lugar, las tres estaban en un estira y afloja de magia, solo que las dos mayores estaban dispuestas a matarse entre sí.

-¿Intentaste matar a mi nieta, querida Maléfica?-pregunto Cora con burla, recorriendo el lugar con la mirada, ocultándose de Maléfica y buscando a su nieta con la mirada-Y pensar que te escandalizaste tanto esa noche-se burló Cora al lanzar una bola de fuego hacia una de las esquinas del lugar al ver una sombra pero solo impacto contra la pared.

-Pulga, yo acepto esa culpa, pero tu abuela fue quien intentó matarte cuando apenas tenías unas horas de haber nacido… ¿No le contaste esa parte de la historia, querida Cora?-pregunto Maléfica entre carcajadas que resonaban en el lugar, Jazmín escucho todo claramente y cada vez estaba más confundida, cada vez más dolida.

-¿Tu intentaste matarme?-pregunto Jazmín apareciendo delante de Cora, tomándola por sorpresa y mirándola fijamente con reproche, Cora arqueo las cejas y se acercó a ella aparentando arrepentimiento, alzado su mano para tocar su rostro pero la joven retrocedió sin pensarlo.

-No te lo tomes a mal, cariño, fue un momento de debilidad, yo te quiero-musito Cora con la voz más suave que tenía, esa que parecía hipnotizar y aparentar una bondad que estaba lejos de sentir, pero la princesa no le creyó, retrocedió mirándola con furia.

-¡Qué gran forma de querer tienes, Cora!-se burló Maléfica sin dejarse ver, provocando que Cora sintiera hervir la sangre y conjurara un par de bolas de fuego que prendieron fuego en el otro extremo del lugar, cosa que Jazmín aprovecho para volver a quitarse del camino de Cora.

-¡Cállate!-grito Cora enfureciendo, comenzaba a desesperarse por no poder tener el control sobre la situación, a no tener ventaja sobre Maléfica, quería volverla cenizas así fuera en su forma humana o de dragón.

-¡Preguntémosle a Regina que tal eres queriendo, querida, espera…Fue ella quien te desterró!-reía Maléfica sin dejarse ver, al igual que Jazmín, quien no se quedaba quieta y tenía que esquivar los ataques de las brujas, las cosas que estaba escuchando le parecían irreales, la situación le parecía irreal, estar encerrada en aquel enorme lugar oscuro en el que había fuego comenzando a intensificarse y estar a punto de ser víctima de su abuela o quizá de la que hasta ahora había considerado su tía.

-¡Todo lo que hice fue por ella!-grito Cora fijándose en una sombra que pasaba rápidamente por el otro extremo del lugar, torciendo el gesto se acercó cuidadosamente y lanzo fuego sin pensarlo, el lugar comenzaba a arder y si no se detenían todo se volvería cenizas.

-¿Una vida miserable? Tienes todo el crédito, querida-se burló Maléfica maliciosamente, estaba detrás de Cora, provocándola y esperando que se distrajera para atacarla y poder acabar con ella, tenía que asegurarse que Jazmín no estuviera cerca o saldría afectada pero no la encontraba, no lograba distinguir donde se había escondido.

-¡Una vida de reina! Le di riquezas, un castillo, le di todo lo que pudo desear, el que Rumplestilskin haya acabado con todo es otro asunto-siseaba Cora girándose para detectar donde se encontraban las dos personas que se escondían, podía ver el fuego arder a sus espaldas pero no hacía nada por apagarlo, eso restaba las posibilidades para que Jazmín y Maléfica se ocultaran.

-¿Olvidas que la vendiste antes de nacer?-pregunto Maléfica duramente, necesitaba sacarle tanta información a Cora como fuera posible para que Jazmín no dudara más, para que tuviera plena conciencia de cómo era realmente la Reina de Corazones.

-Por favor, no me dirás que te has vuelto moralista, hace apenas unos días estabas matando a unos campesinos-se burló Cora conjurando bolas de fuego que lanzo y fueron apagadas por un conjuro de Maléfica-Jazmín, quizá no lo sabes…Pero has vivido con una de las peores villanas que existen… ¿Ya le contaste que tiraste una maldición sobre madre e hija? ¿O cómo has matado a tanta gente en tu forma de dragón y humana?-se burlaba Cora arqueando las cejas al ver como Maléfica aparecía delante de ella al quedar el lugar rodeado de fuego en las paredes, el reloj de arena reflejaba las llamas.

-¡Las dos son malvadas!-grito Jazmín apareciendo entre ambas, separándolas y deteniendo sus intenciones de matarse mutuamente, el fuego parecía acercarse más a ellas, pero los ojos de la princesa parecían arder aún más, mirando a ambas mujeres con furia-¡Las dos quisieron matarme, las dos me han mentido, las dos son unas asesinas y me han traído a este maldito lugar!-se quejó Jazmín a gritos, cerrando los ojos y apretando los puños de toda la furia que sentía, dejando sorprendidas a las dos brujas cuando el fuego de toda la habitación pareció cobrar vida y parecía dirigirse a ellas, cayendo sobre ellas hasta hacerlas caer al suelo para no tocar las llamas y justo cuando creían que serían aplastadas por las llamas el fuego se apagó, ambas comprendieron que se trataba de la magia de Jazmín, el fuego las rodeo una vez más a solo escasos centímetros y todo comenzó a arder, las tres mujeres estaban al centro de las llamas.

-¡Nos vemos en el infierno, Maléfica!-grito Cora sonriendo maliciosamente al dirigir a Maléfica un hechizo que acabaría con ella, pero Jazmín empujo a Cora con su magia, la Reina de Corazones atravesó el fuego sin sufrir quemaduras pero se dio cuenta que había caído contra la pared del lugar, donde estaba el espejo que llevaba al País de las Maravillas, el mismo que la princesa había usado de pequeña, en cuanto Cora fue absorbida por el portal, los vidrios del espejo salieron disparados por todos lados, Jazmín se cubrió con sus brazos y el fuego se apagó de pronto, la joven sentía su corazón latir tan rápido que creyó que se le saldría del pecho.

-¿Qué fue eso?-pregunto Jazmín respirando agitada al mirar sus manos sin comprender como había logrado hacer eso, pero su mirada se oscureció al observar a Maléfica casi inconsciente en el suelo, el hechizo de Cora le había dado, no de lleno pero si lo suficientemente cerca para dejarla agonizante, la joven trago saliva y la toco, ambas desaparecieron en un nube de humo roja.

-Fin flashback


Después de que Ingrid y Zelena habían desaparecido del bosque ambas habían aparecido en la cueva de la Reina de las Nieves, donde la Bruja Malvada daba vueltas inquieta mientras que Ingrid parecía fulminarla con la mirada, odiaba no tener el control de las cosas, ella siempre calculaba sus movimientos y Zelena era todo lo contrario…

-No debías ver a Regina aun-se quejó Ingrid mirando a Zelena, quien torció el gesto y la ignoro por completo-La necesito viva todavía- insistió Ingrid, Zelena se detuvo y la miro duramente.

-Solo quería saludara a mi hermanita, la he extrañado tanto-se burló Zelena sonriendo divertida, destilando ese sarcasmo que tenía, Ingrid endureció el gesto.

-Has alertado a todo el pueblo-reprocho Ingrid molesta, pero en Zelena solo apareció un gesto de despreocupación-Podríamos haber tenido el factor sorpresa de nuestro lado y lo has arruinado-se quejaba Ingrid apretando los puños.

-Yo no recibo ordenes de nadie-siseo Zelena mirándola retadoramente, Ingrid conto mentalmente hasta diez y negó con la cabeza, la Bruja Malvada arqueo las cejas en un gesto descarado y le dio la espalda.

-Gracias a mi estas aquí, deberías agradecérmelo-musito la Reina de las Nieves con un gesto de pocos amigos, teniendo como respuesta una mueca de fastidio de Zelena.

-Sí, trajiste a alguien que tiene como apodo Bruja Malvada, debías saber que no iba a rendirme a tus ordenes-se burló Zelena sin remordimientos, ganándose una mirada matadora de Ingrid.

-Si arruinas mis planes no dudare en regresarte al infierno del que te saque-amenazo Ingrid duramente, Zelena la sostuvo la mirada sin titubeos y se limitó a sonreír maliciosamente, ella tampoco iba a quedarse de brazos cruzados si eso sucedía, ya verían quien salía perdiendo.


Regina estrechaba a Henry entre sus brazos con una sonrisa discreta, su hijo la reconfortaba como nadie, cuando se separaron y la alcaldesa alzo la mirada noto la presencia de David, quien cruzado de brazos se había limitado a observarlos en silencio.

-Ya sé que Zelena regreso, no quiero que te pase nada-dijo Henry mirando a su madre con temor, Regina frunció el ceño y miro a David matadoramente, el príncipe se encogió de hombros en un gesto de inocencia.

-Se iba a enterar de todas maneras-se excusó David suspirando, Regina rodo los ojos y centro su mirada en su hijo al tomarlo de la barbilla, sonriéndole para tranquilizarlo, ambos se encaminaron a la cocina mientras David entro a la casa y cerró la puerta, tomando asiento en la sala para esperarlos.

-¿Eso te lo hizo ella?-pregunto Henry señalando la ceja de la morena, quien torció el gesto, ya había olvidado ese pequeño detalle.

-No me va a pasar nada, cariño-aseguro Regina al entrar a la cocina junto a Henry, acariciando su rostro con ternura-Y tampoco dejare que te hagan daño a ti, con Zelena y la Reina de las Nieves rondando no quiero que andes solo por ahí-dijo Regina seriamente, Henry asintió.

-No lo hare, mamá-prometió Henry con una sonrisa divertida-Yo sé que tú puedes derrotarlas, además Emma te ayudara-sonrió el chico seguro, Regina arqueo las cejas y sonriendo lo beso en la mejilla.

-Muy bien, ahora ve a tu cuarto a bañarte y en un rato te llamare para cenar-dijo Regina abrazándolo fuertemente, no dejaría que nada le sucediera, el chico asintió y prácticamente salió corriendo de la cocina para subir las escaleras a su habitación.


David se había quedado en la sala para no intervenir en esa charla, se levantó del sofá y se acercó a uno de los estantes que había en la sala, si mirada curiosa se paseó por todas las fotos que había ahí, no demasiadas, pero una de Regina llamo su atención, era una que no tenía marco como las de Henry, estaba sobre el estante de madera pero fue la que más le gusto a David, en ella la Reina sonreía, seguramente Henry la habría obligado a tomársela, supuso David riendo divertido, no pensó mucho y la tomo para guardarla en su chaqueta…En ese momento Regina entro a la sala y David se giró para mirarla como si nada.

-¿Todo bien con Henry?-pregunto David después de ver a su nieto correr escaleras arriba, Regina asintió.

-Sí, está un poco más tranquilo-dijo Regina tomando asiento en la sala y cerrando los ojos al apoyarse en el respaldo, David asintió en silencio y tomo asiento al lado de ella.

-¿Me contaras que sucedió con Zelena?-pregunto David sutilmente, notando como Regina arqueaba una ceja y lo miraba, el príncipe negó con la cabeza-De acuerdo, de acuerdo, no preguntare más-se quejó David cruzándose de brazos, Regina no se movió ni dijo nada, el silencio volvió a romperse gracias a David-¿Te duele?-pregunto David frunciendo el ceño al notar las pequeñas heridas en el rostro de Regina, quien abrió los ojos y torció el gesto.

-¿No puedes sencillamente quedarte en silencio, cierto?-se burló Regina negando con la cabeza al mirarlo con burla, el príncipe rodo los ojos-No duele, ni siquiera lo recordaba-dijo Regina con frialdad, David asintió y llevo su mano al rostro de la alcaldesa, pasando sus dedos suavemente por su herida sobre la ceja, un pequeño corte, nada grave…David noto que ya había dejado de sangrar y solo quedaba un pequeño rastro de sangre, sus ojos se posaron en los de Regina-No es nada, con magia…-David negó con la cabeza interrumpiéndola.

-Déjame hacerlo-pidió David encogiéndose de hombros al levantarse del sofá y entrar al baño, para después regresar con un poco de alcohol y algodón, Regina lo miro con burla pero el la ignoro, tomando asiento de nuevo en el sofá, acomodándose de frente a Regina.

-Esto es estúpido, yo podría hacerlo con solo…-Regina se calló cuando David llevo el algodón con alcohol a su herida y puso más presión de la necesaria para hacerla sentir una punzada, David rio levemente al ganarse una mirada fulminante de Regina, ambos se miraron en silencio unos momentos, David dejo el algodón sobre la mesa y devolvió su mirada a Regina, pasando sus dedos por su mejilla.

-Listo, no era nada-dijo David sonriendo levemente, Regina rodo los ojos y estuvo a punto de burlarse nuevamente pero los labios de David sobre los suyos ahogaron sus palabras, el príncipe dejo que sus dedos se enredara en los cabellos de Regina, profundizando el beso, distinto, uno suave y lento que los hizo sentirse extraños.

-Esto es raro-musito Regina al separarse de el para recuperar el aliento pero David no la soltaba, sus rostros estaban a escasos centímetros, los dedos de David se deslizaron hasta su mejilla una vez más, definitivamente el golpe que se había dado en la cabeza había sido más fuerte de lo que pensó, se dijo Regina mentalmente.

-Todo es raro, pero me agrada-sonrió David deseando volver a besarla, pero Regina rio levemente y se dejó caer sobre el respaldo del sofá, cerrando los ojos unos segundos, David hizo lo mismo y sin pensarlo mucho paso su brazo alrededor de los hombros de la alcaldesa, abrazándola para reconfortarla un poco.

-¿Qué estamos haciendo?-pregunto Regina con una mueca de burla, David arqueo las cejas y negó con la cabeza, ambos se quedaron en silencio solo unos segundos, no era un silencio incómodo y extrañamente Regina no sentía la necesidad de apartarse de su abrazo.

-No lo sé, pero me gusta estar así, además ahora estamos solos-dijo David con un dejo de ironía, Regina comprendió que se refería a que Robín y Blanca ya sabían la verdad y ninguno los había perdonado, necesitaban tiempo, todos necesitaban tiempo para aclararse.

-No me refería a eso-se quejó Regina sin mucho ánimo, David asintió y tomo un mechón de cabello de la morena entre sus dedos, jugando con el-Sabes que no deberíamos estar así-replico Regina rodando los ojos.

-No se tu pero yo podría acostumbrarme-dijo David mirándola fijamente, Regina rio levemente, David era romántico tenía que admitirlo, transmitía seguridad y paz hacia ella, como si para cualquier cosa que pudiera pasarle el estuviera para protegerla.

-¿Siempre eres tan cursi?-pregunto Regina burlonamente, ganándose una mirada divertida de David, quien la hizo pegarse más a él para que dejara su cabeza sobre su hombro, sus dedos se deslizaban sobre el hombro de ella suavemente.

-¿Te quejas?-pregunto David riendo por lo bajo, ganándose un bufido de la morena, quien se incorporó para replicar pero David la sujeto de nuevo por el rostro y beso sus labios intensamente, dejándose llevar en un beso lento y suave, un beso reconfortante.


En cuanto Emma había llegado a la comisaria no tardo en ponerse a calmar los nervios de todos los que la buscaban para que les explicara las cosas, en un par de horas las cosas se habían calmado un poco y comenzaban a limpiar el desastre de las calles….Ahora la rubia estaba recorriendo las calles para ver que tanto desastre quedaba por arreglar cuando vio a unos cuantos metros de distancia a Hook, el pirata caminaba sumergido en sus pensamientos.

-¡Killian!-lo llamo Emma al acercarse a él, sacándolo de sus pensamientos y haciéndolo detener su camino, la rubia no tardó mucho en llegar hasta el-Creí que estarías en Grannys…¿Dónde estabas?-pregunto Emma como si nada, sonriéndole un poco, ignorando el hecho de que el pirata parecía tenso.

-No te diste cuenta que me marche-soltó Hook duramente, arrepintiéndose al instante al notar el gesto de extrañez que puso Emma-Solo creí que entre ustedes podrían encontrar a Regina y preferí regresar al pueblo-se excusó Hook sin titubeos.

-¿Estas bien?-pregunto Emma notándolo extraño, Hook asintió sin mucho ánimo-¿Seguro?-insistió Emma sin convencerse.

-Si-aseguro Hook encogiéndose de hombros y esforzándose por fingir una sonrisa para calmarla.

-No lo parece-dijo Emma mirándolo cruzada de brazos y frunciendo el ceño, no le gustaba sentir que le ocultaban cosas, Hook rio levemente.

-Estoy bien, solo un poco tenso-dijo Hook como si nada, no sabía si debía decirle a Emma lo de su corazón, Emma arqueo las cejas-Por lo de Zelena, lo siento, amor-se disculpó Hook con un gesto despreocupado.

-Descuida-dijo Emma negando con la cabeza, el pirata asintió en silencio-¿Seguro que no sucede nada?-volvió a insistir Emma solo para asegurarse, Hook negó con la cabeza.

-Aparte de que la Bruja Malvada ha vuelto…nada-dijo Hook con un gesto típico de él, Emma arqueo las cejas y asintió.

-Aquí siempre sucede algo-se burló Emma suspirando y encogiéndose de hombros, haciendo reír al pirata-Estaba pensando que quizá deberíamos ir con Gold o Regina por si saben algo-dijo Emma pensativa, Hook torció el gesto.

-Regina no sabe nada, ella también ira con Gold-dijo Hook como si nada, Emma lo miro extrañada.

-¿Te lo dijo?-pregunto Emma curiosa, Hook asintió sin darle más importancia-Era de esperarse, estaba tan sorprendida como nosotros-medito Emma, Hook asintió, ambos se encaminaron a la comisaria de nuevo antes de ir con Gold.


David y Regina estaban en el sofá, David la tenía prisionera en sus brazos mientras se besaban, parecían acoplarse demasiado bien, como si todo ese pasado les estuviera diciendo que así debía ser, aunque para ser sinceros ninguno pensaba en el pasado, pensaban en lo extrañamente bien que se sentían así…Hasta que el timbre de la puerta resonó en la casa y ambos se separaron sin poder evitar sonreír un poco.

-Deberías ir a la cocina-dijo Regina sin apartarse del todo de él, David frunció el ceño pero termino cediendo, ambos se levantaron del sofá y mientras David fue a la cocina, Regina abrió la puerta, sorprendiéndose al ver frente a ella a Blanca Nieves-Blanca… ¿Qué haces aquí?-pregunto Regina mirándola extrañada, la última vez que se habían visto Blanca parecía querer asesinarla.

-No vengo a pelear, Regina, por más que quiera-dijo Blanca con un gesto tenso, como si estuviera haciendo su mayor esfuerzo al estar pisando la mansión-No es tiempo de problemas personales, estoy preocupada por Zelena-dijo Blanca mirándola seriamente, aunque posiblemente por dentro estuviera imaginando otra situación.

-¿La has visto?-pregunto Regina más interesada, mirándola con seriedad, se apartó para dejar que la morena entrara a la casa pero Blanca no dio un paso más-¿Ha hecho algo para acercarse a ustedes?-volvió a preguntar la alcaldesa con un gesto tenso, pero Blanca negó con la cabeza.

-No, no, pero la última vez que estuvo cerca…Neal era su objetivo, y tengo miedo de que sea así otra vez-confeso Blanca, por más que Emma y David dijeran lo contrario no quería arriesgarse, pero su gesto se relajó al ver que Regina negaba con la cabeza.

-Zelena no quiere a tu hijo, quiere destruirme a mí, la última vez solo quería usar a Neal para evitar que yo existiera y ella ocupar mi lugar-dijo Regina explicándoselo, Blanca la miraba atenta-Su plan no resulto, solo provoco que la aburrida familia de hielo llegara aquí y nos dejara a una heladera loca-se quejó Regina torciendo el gesto.

-Eso dijeron Emma y David-dijo Blanca suspirando un poco más aliviada, aunque no del todo-¿Y cómo la derrotaras?-pregunto Blanca con dificultad, no podía negar que una parte de ella, la que no seguía furiosa, estaba preocupada por Regina, las cosas habían mejorado durante el año perdido, claro, hasta días antes.

-Mamá…¿Ya se fue el abuelo?-pregunto Henry al bajar la escalera corriendo como de costumbre y deteniéndose al ver a su madre con Blanca en la puerta, la alcaldesa torció el gesto al notar la mueca que había puesto Blanca-Hola, abuela-sonrió Henry sin notar la tensión entre las mujeres, acercándose a saludarla con un beso en la mejilla.

-No, Henry, aquí estoy, fui por agua-dijo David al salir de la cocina con un vaso en las manos, había escuchado prácticamente toda la conversación y no tuvo más remedio que salir, aunque la mirada matadora que le lanzo Regina le decía que no debería haberlo hecho, el príncipe trago saliva y fingió una leve sonrisa al ver a Henry.

-Yo me voy, buenas noches Henry-dijo Blanca dando media vuelta y prácticamente saliendo corriendo de la mansión, David frunció el ceño, Regina torció el gesto y ambos negaron con la cabeza, eso no debería haber pasado.

-Voy por jugo-dijo Henry encogiéndose de hombros al encaminarse a la cocina, ignorando los problemas que tenían los adultos, en cuanto vio desaparecer a su hijo Regina se acercó a David, quien dejo el vaso de agua sobre la mesa de la sala.

-Ve con Blanca, habla con ella antes de que se ponga a imaginar que vives en mi casa o alguna estupidez así-se quejó Regina rodando los ojos, ganándose una mirada de resignación de David ante su sarcasmo, iba a replicar pero la mirada fulminante de Regina lo hizo rechazar esa idea y salir de la casa en silencio, antes de correr a alcanzar a Blanca.


Blanca salió de la casa de Regina a paso rápido, le incomoda ver a David cerca de ella, sus miradas eran cómplices y decían lo que quizá nadie se atrevía a decir, nunca se hubiera imagino una situación así, no entre ellos, no entre Regina y David, ellos que siempre se fastidiaban mutuamente al estar más de cinco minutos en la misma sala…

-¡Blanca!-el grito de David hizo que ella apresurara más su paso al sentir que la seguía, no quería hablar con él, solo se enojaría más-¡Blanca!-David volvió a gritar y corrió más rápido para lograr alcanzarla, al hacerlo ambos se detuvieron.

-¿Qué quieres?-pregunto Blanca de mala gana, mirándolo con reproche, David trago saliva, no se había planteado muy bien que decirle.

-No es lo que piensas, es decir, solo fui a llevar a Henry-dijo David excusándose, Blanca arqueo las cejas y lo miro matadoramente-No quiero que...-David iba a decir algo más, estaba tan nervioso que sentía que las palabras le salían solas.

-¿Qué sientes por Regina?-pregunto Blanca ahogando cualquier explicación que David estuviera a punto de darle, tomándolo por sorpresa y dejándolo mudo, el príncipe abrió la boca y volvió a cerrarla, no se esperaba esa pregunta.

-No creo que sea buena idea hablar de esto-dijo David suspirando con frustración, Blanca negó con la cabeza y lo miro esperando una respuesta, David se tensó, no dejaría el tema, la conocía y no iba a dejar el tema en paz.

-Entonces no hay de qué hablar-replico Blanca siguiendo su camino, pero David se interpuso y la miro derrotado, ella se cruzó de brazos para esperar que dijera algo.

-Siento cosas por Regina, de acuerdo, siento algo-dijo David suspirando al encogerse de hombros, era verdad, solo que no sabía cómo explicarlo y menos a ella, Blanca frunció el ceño, hubiera preferido que le dijera otra cosa.

-¿Qué cosas?-pregunto Blanca duramente notando como David tragaba saliva y se esforzaba por sostenerle la mirada, lucia tan distinto sin la seguridad que emanaba en otras ocasiones.

-No lo sé, pero son cosas que…que ni yo puedo explicarme, es algo que me gusta sentir-dijo David derrotado, bajando la mirada avergonzado, Blanca lo miraba sorprendida, sin saber cómo reaccionar, se suponía que los amores verdaderos tenían pruebas pero eso no era una de ellas, eso era más que un simple obstáculo.

-Pues deberías averiguar que sientes por ella, cuando lo hagas hablaremos-se quejó Blanca con reproche en su voz, dolida, dejando a David con la palabra en la boca y sintiéndose aún peor, el príncipe la vio alejarse a paso firme y suspiro, tenía que darle la razón… ¿Pero cómo se suponía que debía hacer eso?...David negó con la cabeza y decidió seguirla para asegurarse que llegara bien a la casa, con Zelena rondando no era buena idea estar desprevenidos.


Robín y Roland estaban caminando por las calles del pueblo , el arquero sujetaba la mano de su hijo, después de haberse asegurado que el desastre de Zelena no había llegado hasta su campamento y que Roland estaba a salvo, aunque no podía ser de otra manera con todos los hombres valientes custodiando al pequeño con sus armas sin asustar a Roland, Robín y los hombres del campamento se ofrecieron para ayudar a limpiar las calles del desastre que había causado la Bruja Malvada y ahora que ya caía la noche Robín había llevado a su pequeño hijo por un helado, después de todo se lo había ganado por seguirle el ritmo a su padre.

-¿Valió la pena limpiar?-pregunto Robín con una sonrisa al devolverle el cabello a su hijo, quien estaba más concentrado comiendo su helado.

-Está muy rico, papá-asintió Roland conforme, realmente no es que seguir a su padre y levantar alguna que otra bolsa vacía cansara a un niño como él que estaba acostumbrado a vivir en un campamento.

-Roland, no quiero que andes solo por el campamento, quiero que cuando no estés conmigo no te separes de tu tío John o de alguno de los muchachos, ¿sí?-dijo Robín deteniendo su camino y agachándose para quedar a la altura de su hijo.

-¿Ya no puedo ir a jugar cerca del campamento?-pregunto Roland con una mueca de confusión e inocencia que hizo reír al arquero.

-Claro que sí, pero debes estar siempre con alguien y obedecerme siempre-explico Robín sonriéndole cariñosamente, el pequeño asintió conforme, ambos retomaron su camino hacia el campamento.

-¿Cuándo vamos a ir con Gina, papi?-pregunto Roland inocentemente, ignorando el hecho de que Robín se había tensado y endurecido el gesto, el pequeño seguía comiendo su helado.

-No lo sé, Roland, debe estar ocupada-dijo Robín como toda respuesta, tragando saliva, por el contrario de Roland, quien frunció el ceño y lo miro seriamente, haciendo que Robín arqueara las cejas.

-Pero yo quiero verla, también a Henry-se quejó Roland con un gesto infantil, Robín suspiro y negó con la cabeza, la mirada suplicante de su hijo era capaz de convencerlo de cualquier cosa.

-Hijo, no seas terco, ellos están ocupados, otro día-dijo Robín retomando su camino al lado de su hijo, pero el pequeño negó con la cabeza.

-¿Solo un ratito?-pregunto Roland mirándolo con inocencia, Robín rodo los ojos, de acuerdo, esa mirada de cachorrito inocente que ponía Roland debía dejar de hacerle efecto, era su punto débil, el pequeño sonrió ampliamente al verlo asentir.

-De acuerdo, pero solo unos minutos por que ya es tarde-sentencio Robín mirándolo severo, Roland asintió complacido, Robín negó con la cabeza y tomaron rumbo a la mansión, no le agradaba mucho la idea, pero tenía que admitir que llevaba desde la mañana pensando en Regina, tanto que de no ser porque tuvo que ir al campamento probablemente se hubiera rendido y hubiera acabado en la mansión para reconfortar a la Reina.


-Flashback

Una nube de humo roja apareció en el Fuerte Prohibido, mas específicamente en la habitación de Maléfica, quien estaba recostada en su gran cama gracias a la magia de Jazmín, quien la observaba nerviosa al verla tan débil, era como si su magia se estuviera escapando lentamente, como si fuera a morir en cualquier momento.

-Mentiste-reprocho Jazmín al pie de la cama de Maléfica, observándola torcer el gesto con dolor, la hechicera sentía que todos sus músculos le dolía, se sentía más débil de lo que nunca se había sentido.

-Oculte cosas-replico Maléfica con dificultad, esforzándose por hablar y no tartamudear, la joven torció el gesto y la miro duramente.

-Mentiste, eres una villana-recrimino la princesa duramente, tragando saliva al ver como la rubia negaba con la cabeza sin muchas fuerzas, la joven se acercó a ella sin poder evitarlo.

-Lo sé, pero fue por tu bien-siseo Maléfica en casi un susurro apenas audible, Jazmín endureció el gesto, odiaba las mentiras, siempre traían peores consecuencias, y a su corta edad lo había comprobado.

-Yo desaparecí a mi abuela… ¿Eso me hace una villana?-pregunto Jazmín temerosa de la respuesta, no sabía cómo había logrado eso, Maléfica trago saliva a duras penas y la miro seriamente, tratando de mantenerse firme.

-Podrías, por tus venas hay sangre del Oscuro y de la Reina de Corazones-dijo Maléfica con dificultad, no le parecía oportuno mencionar que su madre era la Reina Malvada-El Oscuro es uno de los hechiceros más poderosos y Cora fue su alumna, la única que pudo engañarlo, aprendió demasiado de el-conto Maléfica sintiendo una punzada por todo su cuerpo, necesitaba recuperarse pronto o no podría hacerlo después, Jazmín escucho atenta lo que le dijo y asintió, no le gusto para nada pero al ver el gesto de dolor de la rubia decidió hacer algo.

-¿Cómo te puedo curar?-pregunto Jazmín tragando saliva, no quería dejarla morir, no después de que había querido protegerla, Maléfica le señalo el libro que había sobre una mesita y la joven lo tomo en sus manos, busco la página indicada y comenzó a conjurar el hechizo, aliviándose al ver destellos dorados desprenderse de sus manos sobre Maléfica.

-Tu abuela es una maldita-se quejó Maléfica al sentirse un poco mejor, aun seguía pálida pero ya no sentía tanto dolor cuando se movía, solo era cuestión de tiempo para recuperar sus fuerzas y que su magia se recuperara.

-Si me hubieras dicho la verdad nada habría pasado-se quejó Jazmín sin dejar de curar a la hechicera, quien a duras penas esbozo una sonrisa sarcástica que hizo a la joven fruncir el ceño.

-¿Me hubieras escuchado si te decía que Cora era una malvada?-pregunto Maléfica torciendo el gesto al sentir un poco de ardor al sanar sus heridas con magia, la joven la miro duramente.

-¿Lo dudas? Claro que si-confeso la princesa sin apartar sus manos de ella-Confiaba en ti, antes de saber que también me has engañado durante años, que intentaste matarme-ironizo Jazmín mirándola con reproche, Maléfica rio y se arrepintió al instante cuando sintió dolor.

-Ella intento matarte primero-siseo Maléfica sin remordimiento, Jazmín frunció el ceño y la miro con burla, ni siquiera en agonía dejaba de ser tan fría y altanera.

-Que gran consuelo-se quejó la joven negando con la cabeza, al ver que Maléfica ya había recuperado un poco el color de sus mejillas se apartó, el hechizo estaba hecho y seguramente en poco tiempo la hechicera estaría bien.

-No te ofendas, pulga, pero tu árbol genealógico es retorcido y es un asco-se quejó Maléfica al incorporarse un poco en la cama, aun se sentía bastante débil, la joven la miro con resignación.

-Gracias por el dato, no me había dado cuenta-se quejó Jazmín cruzándose de brazos, la rubia sonrió para sus adentros-Tu también eres una villana, solo falta que me digas que yo también lo seré-se quejó Jazmín frunciendo el ceño infantilmente.

-Eso depende de ti-dijo Maléfica mirándola seriamente, inquietando a la joven, quien la miro sin comprender sus palabras-Eres poderosa, bestia, ya te lo he dicho y hoy lo comprobaste-musito Maléfica esforzándose por no decaer, la princesa la escuchaba atenta-Tu eres hija de un amor verdadero poco común…Tu nacimiento no estaba contemplado, tienes magia blanca y magia negra dentro de ti…Luz y oscuridad…Tú decides o puede que el destino haga de las suyas y todo este escrito-dijo Maléfica deteniéndose para recuperar el aliento.

-¿A qué te refieres con eso del destino?-pregunto la princesa con un gesto de total confusión, la hechicera rubia respiro profundo y asintió.

-Tu madre tenía escrito su destino, estaba tan marcado que sucedió tal como debía pasar, ni siquiera ella ha podido cambiarlo-dijo Maléfica dejándose caer sobre la almohada, la joven frunció el ceño una vez más.

-¿Fue muy infeliz?-pregunto Jazmín sin poder evitarlo, sintiendo un nudo en la garganta y una presión en el pecho, la rubia asintió en silencio-Sigue viva-dijo Jazmín más como afirmación que pregunta-También en eso mintieron-dijo la princesa duramente, ya no le importaba realmente, estaba tan confundida que no quería pensar en eso, ya no.

-Te salve la vida cuando eras una recién nacida, pulga y te he cuidado durante estos años, eso no fue mentira-siseo Maléfica a duras penas, notando como Jazmín endurecía su gesto y asentía de mala gana.

-Y yo acabo de salvarte la vida, estamos a mano-dijo Jazmín cruzándose de brazos en un gesto arrogante, Maléfica arqueo las cejas y sonrió levemente.

-Sigues siendo la misma pulga fastidiosa que irrumpió en mi castillo, la misma bestia que salve-se rio por lo bajo Maléfica, pero su sonrisa se borró al notar el gesto que tenía la joven en su rostro, estaba dolida, demasiado.

-Y la misma a la que quisiste matar ese mismo día-siseo Jazmín duramente, mirándola con reproche antes de darse media vuelta y salir de la habitación a paso firme, dejando a Maléfica recuperarse.

-Bien jugado, bestia-susurro Maléfica más para sí misma que para que la joven la escuchara, era demasiada información nueva para la princesa y no sabía cómo iba a reaccionar cuando hubiera procesado todo lo que ahora sabía.

-Fin flashback


Emma y Hook salían de la comisaria y estaban camino a la tienda de Gold cuando vieron a Blanca caminando hacia su casa, la rubia y el pirata se extrañaron al verla sola y decidieron acercarse para saludarla, sacándola de sus pensamientos.

-¿Qué sucede?-pregunto Emma al notar tensa a Blanca, pero su pregunta se contestó por si sola cuando David apareció detrás de su madre y con el mismo gesto que Blanca, Emma frunció el ceño y Hook arqueo las cejas.

-Eso explica todo-ironizo Hook encogiéndose de hombros con un gesto de resignación al ver a Emma torcer el gesto, Blanca y David evitaron mirarse y fijaron sus miradas en Emma, quien al igual que Hook notaron la incomodidad de ellos.

-¿A dónde iban?-pregunto David a Emma y Hook, tanto el pirata como la rubia se miraron fugazmente, Blanca lo noto y frunció el ceño, algo estaba pasando.

-A ver al cocodrilo-se quejó Hook con un gesto de broma, David arqueo las cejas sin comprender y Blanca miro a su hija con duda, Emma rodo los ojos.

-Íbamos a ver a Gold, por lo de Zelena, quizá él sepa algo-dijo Emma encogiéndose de hombros para no alarmar a sus padres, David asintió-Hook dice que Regina hará lo mismo así que ella está en las mismas que nosotros-se quejó Emma negando con la cabeza.

-Ella no quiere hablar de eso, supongo que por eso acudirá a Gold-dijo David siguiendo las ideas de su hija, quien asintió de acuerdo.

-Yo iré con ustedes-dijo Blanca segura y firme, tanto Emma como David la conocían lo suficiente como para saber que no habría forma de acerca cambiar de opinión.

-¿Y Neal?-pregunto David mirando a Blanca-Esta bien, se ha quedado con Ruby y la Abuelita en Grannys, iba a buscarlo antes de toparme con Emma y Hook-explico Blanca ignorando la mirada de David.

-¿Por qué no vamos a Grannys por unos cafés y le pedimos a Ruby que vaya a la casa con Neal? Y cuando salgamos de ver a Gold la alcanzaremos en casa-propuso Emma con sutileza mirando a su madre, Blanca pareció estar de acuerdo con la idea.

-Es una buena idea, Swan-dijo Hook sonriéndole a la rubia, tanto David como Blanca asintieron y en pocos minutos ya estaban camino a Grannys.


Regina y Henry estaban sentados en la mesa del comedor, Regina le había servido la cena a Henry, el chico se quejó de que su madre no cenara con el pero la verdad era que la alcaldesa no sentía el mas mínimo apetito, tenía un nudo en el pecho y sus pensamientos no dejaban de dar vueltas a lo mimo…Zelena, la Reina de las Nieves y el collar de su madre…Regina sentía que terminaría enloqueciendo con todo eso.

-Deberías comer algo, mamá-dijo Henry después de beber un sorbo de su jugo de manzana, Regina salió de sus pensamientos y miro a su hijo como si no lo hubiera escuchado, el chico rodo los ojos.

-Lo siento, Henry, estaba distraída-dijo la morena negando con la cabeza, Henry arqueo las cejas y asintió despreocupado, no era para menos, tantas cosas estaban ocurriendo en el pueblo que le sorprendía que Regina siguiera tan fuerte como siempre, estaba a punto de preguntar algo cuando el timbre de la puerta se escuchó en la casa.

-¡Yo abro!-grito Henry levantándose de la silla al terminar de comer y correr a abrir la puerta, Regina sonrió levemente y tomo los platos de su hijo para dejarlos en la cocina, Henry abrió la puerta y sonrió ampliamente al ver a Robín y Roland.

-¡Hermano!-grito Roland lanzándose a él como de costumbre, ambos riendo divertidos, Robín saludo a Henry con una sonrisa y con una mano revolvió sus cabellos, Henry le devolvió el saludo, desde la cocina Regina casi dejo caer los platos al escuchar la voz de Roland.

-Hola, Henry-saludo Robín al chico con un choque de puños, Roland ya había entrado a la casa como si nada y tomado asiento en el sofá, Henry hizo lo mismo y Robín aun titubeaba si debía pasar, por lo que se quedó cerca de la puerta.

-Mamá está en la cocina, ya viene-dijo Henry mirando a Robín como si nada, antes de fijar su mirada en Roland, Robín asintió en silencio y esperaron unos minutos, cuando Regina salió de la cocina miro a Robín callada, no sabía cómo tratarlo, pero la tensión se le esfumo cuando fue casi tumbada por un abrazo de Roland.

-¡Gina!-grito Roland contento de verla al lanzarse a sus brazos, la alcaldesa sonrió levemente y lo alzo en brazos, dejando un beso en la mejilla del niño-Papá dijo que estabas ocupada y que no podíamos venir-acuso Roland frunciendo el ceño con la seriedad que puede tener un niño tan pequeño, haciendo reír a Regina y provocando que Robín desviara la mirada, debía enseñarle a Roland a no tirarlo de cabeza.

-Debes obedecer a tu padre-le recordó Regina al niño estrechándolo un poco más-Pero aquí tu siempre puedes venir, no importa que este ocupada, ven cuando quieras, cariño-sonrió Regina, Henry los miraba desde el sofá con una discreta sonrisa, dándose cuenta de la sonrisa que se había formado en los labios del arquero.

-Roland, vamos arriba a jugar-dijo Henry cuando Regina dejo al pequeño en el suelo, quien sin dudarlo ya seguía a Henry escaleras arriba, dejando a Regina y Robín a solas, ambos sin mirarse y más tensos de lo que habían estado antes, el ladrón trago saliva.

-Roland quería verte, a ti y a Henry, no se quedaba tranquilo, supongo que es la costumbre-dijo Robín encogiéndose de hombros y llevándose una mano al rostro un poco nervioso, la presencia de Regina siempre lo ponía así, la alcaldesa se limitó a asentir sin darle más importancia, fijo su mirada en Robín y reprimió una sonrisa al verlo inquieto.

-¿Solo él?-pregunto Regina cruzándose de brazos y mirándolo fijamente, Robín la miro y rodo los ojos, ella no parecía tan nerviosa como el, bueno, ella nunca parecía nerviosa, esa seguridad que siempre aparentaba era perturbadora.

-Bueno, yo…Quería saber si estabas bien, ya sabes, después de lo de Zelena-dijo Robín algo nervioso, Regina asintió y le señalo el sofá, ella tomo asiento en uno y Robín frente a ella.

-Estoy bien, he estado mejor pero bueno, ya me acostumbre a que siempre pasa algo en Storybrooke-dijo Regina encogiéndose de hombros al suspirar con frustración, Robín asintió y trago saliva.

-Tu hermana está viva-dijo Robín mirándola fijamente, deseando acercarse a ella y abrazarla para que ella se desahogara con él, pero no quería ceder, no podía-Sera la Bruja Malvada pero también es tu hermana-le recordó Robín con una mirada de preocupación, Regina asintió tragando saliva.

-Lo sé-dijo Regina llevándose una mano a su cabello para destensarse un poco, ese tema aún era algo raro para ella-Aun no termino de creerlo, pero no podemos dejar que dañe a alguien-dijo Regina respirando profundamente, se notaba de lejos que estaba cansada, Robín asintió.

-Supongo que ya estás pensando en hacer algo-dijo Robín con una sonrisa de resignación, conociéndola como lo hacía sabía que no iba a quedarse quieta, Regina sonrió levemente y lo miro con seguridad.

-Por supuesto-afirmo Regina sonriéndole-Por lo pronto iré a hablar con Gold sobre esto, algo me dice que ese diablillo sabe algo que nosotros no-dijo Regina torciendo el gesto, Robín frunció el ceño.

-Iré contigo-dijo Robín sin dudarlo, ganándose una mirada sorprendida de Regina-Tengo a mi cargo el campamento, están nerviosos por la Reina de las Nieves y ahora más por la Bruja Malvada, quiero saber si puedo en ayudar en algo y de paso tranquilizarlos un poco-se explicó el arquero disimulando su interés por protegerla.

-De acuerdo-cedió Regina sin ganas de protestar, Robín asintió conforme, y antes de que alguno dijera algo más los pasos de Henry y Roland corriendo escaleras abajo los hizo levantarse del sofá como resortes.

-Hey, no corran en las escaleras, se pueden lastimar-advirtió Robín señalándolos a ambos, quienes asintieron antes de acercarse a ellos con gestos de inocencia, provocando que Regina arqueara las cejas.

-Papá, Henry tiene una película nueva… ¿Podemos verla?-pregunto el pequeño mirando a su padre suplicante, Robín torció el gesto y negó con la cabeza, Roland frunció el ceño y miro a Regina, quien no supo responder.

-¿Por qué no lo dejas quedarse un rato mientras vamos a resolver ese asunto?-pregunto Regina mirando a Robín, provocando que Henry y Roland chocaran las manos divertidos, Robín arqueo las cejas y comprendió de que se trataba.

-De acuerdo, pero uno de los muchachos vendrá por ti al rato, Roland-dijo Robín señalando al pequeño con seriedad, Roland frunció el ceño pero asintió de mala gana, acercándose a Regina para darle un tierno beso en la mejilla para agradecerle.

-Henry, Robín y yo saldremos un momento a resolver unas cosas, por favor no salgan de la casa, aquí están seguros-pidió Regina tomando la mano de su hijo y mirándolo seria, el chico asintió de acuerdo, no pensaba desobedecerla.

-Solo veremos una película, mamá-la tranquilizo Henry encogiéndose de hombros, Regina asintió y miro a Roland aun junto a ella, Robín la miro extrañado cuando se agacho para ponerse a la altura del pequeño y llevo su mano al pecho del niño, desprendiendo una luz dorada, Roland torció el gesto.

-Eso se siente raro-se quejó el niño haciendo reír a Regina y Henry, el chico miraba a su madre con una sonrisa cómplice en los labios, sabia de que se trataba ese hechizo, Robín arqueo las cejas pero no se preocupó, a pesar de todo confiaba en Regina.

-Es para que tu corazón este seguro, cariño, nadie podrá lastimarlo-explico Regina mirando a Roland con una sonrisa para tranquilizarlo, y de paso explicándole a Robín de que se trataba, la alcaldesa se levantó y soltó la mano del niño.

-Mamá me hizo lo mismo cuando me rescato de Peter Pan-dijo Henry sonriéndole a Robín, el arqueo sonrió agradecido por la protección hacia Roland, ese cariño hacia su hijo de parte de los Mills le conmovía, su mirada y la de Regina se cruzaron un momento que los hizo sonreír un poco, antes de que Henry y Roland corrieran escaleras arriba y ellos salieran de la casa en silencio.


Bella y Gold estaban en su tienda, hace poco que habían llegado y se habían enterado de lo sucedido, Bella había querido hablar con Gold sobre el asunto pero decidió esperar un poco al ver el gesto tan duro que tenía su marido, era evidente que la noticia había afectado a Gold más de lo que ella hubiera creído, de había pasado la tarde callado y ausente, así que Bella lo dejo pensar un rato, hasta que pasaron un par de horas y no pudo aguantar más las ganas de saber que pasaba por la mente de su esposo.

-Rumple-lo llamo Bella para devolverlo a la realidad, Gold la miro confuso, apenas y había puesto atención a su llamado.- ¿Tu sabes cómo es que Zelena ha vuelto?-pregunto Bella tocando el tema directamente, Gold no reacciono de forma aparente.

-No, querida, si fuera por mi jamás habría vuelto-aseguro Gold con un gesto de molestia que preocupo a Bella, no quería que Gold recayera en el lado oscuro.

-¿Piensas que quiera vengarse de Regina?-pregunto Bella pensativa, Gold no mostró reacción alguna, seguramente Zelena quería vengarse de Regina y aún más de el mismo, pero eso no debía saberlo Bella.

-Es posible, Zelena siente demasiada envidia por Regina, tanta que la llevo a volverse verde-recordó Gold duramente, recordando la muerte de Neal, odiando aún más a Zelena por haberle arrebatado a su hijo.

-¿No te quedaras cruzado de brazos, verdad?-pregunto Bella temiendo su respuesta, la sonrisa de Gold la hizo estremecer, esa sonrisa que tanto le recordaba al Oscuro, Bella iba a decir algo pero la puerta de la tienda se abrió dando paso a Regina seguida de Robín.

-Gold, tenemos que hablar-dijo Regina entrando a paso firme, con la mirada fija en Gold, con ese porte que destilaba arrogancia y seguridad como siempre que tenía que tratar con Gold, quien arqueando las cejas la miro con suspicacia.

-Supongo que se trata de Zelena-siseo Gold mirándola arrogante, Robín y Bella se saludaron con apenas un gesto, mientras que Regina y Gold se sostenían las miradas desafiantes, a ambos les resultaba extraña esa relación que tenían.

-Lo sabes, me ahorras el tener que ponerte al corriente-replico Regina con sarcasmo, Gold rio por lo bajo y miro a Bella fugazmente, para después recorrer a Robín con una mirada de altanería, el arquero se sintió incomodo, no le agradaba tratar con el Oscuro.

-Los chimes vuelan en este pueblo, querida-ironizo Gold negando con la cabeza-¿Has traigo al arquero para protegerte?-pregunto Gold mirando a Robín con burla, Regina ignoro su comentario y estuvo a punto de responder con un insulto pero decidió omitirlo por Bella, después de todo entre ellas las cosas habían mejorado últimamente.

-¿Debería asumir que me equivoco al suponer que tienes algo que ver con esto?-pregunto Regina mirándolo duramente, desconfiando aún más después de saber el trato que había hecho con Hook.

-Zelena mato a mi hijo, Neal murió por su culpa-siseo Gold duramente, con la mira ensombrecida, Regina no se intimido-Si de mi dependería Zelena no regresaba del infierno donde estaba-siseo Gold tensando el gesto, Regina lo observo con esa impotencia y comprendió que decía la verdad.

-Tenía que descartar esa posibilidad, contigo nunca se sabe-se quejó Regina con evidente frustración, Gold rodo los ojos con burla.

-La Reina de las Nieves podría estar implicada-intervino Bella haciendo que las miradas recayeran en ella, Regina y Gold se miraron fugazmente, ambos estaban hilando las cosas en su mente, tratando de encajar las piezas del rompecabezas.

-¿Para que querría la Reina de las Nieves a la Bruja Malvada?-pregunto Robín meditando la respuesta, tanto Regina como Gold parecían procesar las cosas, preguntándose lo mismo, tratando de sacar conclusiones.

-Bella tiene razón, por eso Ingrid no había dado muestras de hacer algo, estaba planeando traer a Zelena-dijo Regina al entenderlo, Gold la miro y asintió al estar de acuerdo, no por nada era su mejor alumna.

-El punto aquí es para que… ¿De qué le sirve tener a Zelena aquí?-pregunto Gold mirando a Regina, ambos pensaban tan rápido como las cosas viajaban por su mente.

-¿Para distraernos?-intervino Robín frunciendo el ceño confuso, las miradas recayeron en el-Quizá quiere que nos enfoquemos en Zelena para que ella lleve a cabo sus planes, así no la detenemos-se explicó Robín sin estar del todo convencido.

-O quizá es parte de sus planes-dijo Gold pensativo, Regina y Bella fruncieron el ceño al igual que Robín, el silencio fue roto cuando la puerta de la tienda se abrió para dar paso a Emma, Hook, David y Blanca, provocando que todos los miraran, Gold rodo los ojos y Regina evito la mirada de David, quien parecía matarse con la mirada con Robín.

-¿Averiguaron algo?-pregunto Emma al entrar a la tienda y con la mirada pasando por todos los que ya estaban ahí, Blanca se detuvo al lado de su hija, mientras que David no despego la mirada de Regina, preguntándose si se había reconciliado con Robín, por su parte Hook se limitó a mirar matadoramente a Gold.

-¿Por qué siempre vienen en grupo?-pregunto Gold con fastidio y sarcasmo, provocando que Regina ahogara una risa y Bella lo mirara con regaño, Hook se acercó al mostrador con una mirada de pocos amigos.

-Es mejor tener testigos-ironizo Hook con una sonrisa burlona, Gold lo miro con arrogancia.

-¿Por si decido terminar trabajos inconclusos?-pregunto Gold de la misma manera que el pirata, ganándose una mirada matadora de Hook, Regina los observo en silencio y solo rogo que Hook no se fuera de palabras y arruinara todo.

-¡Hey!-intervino Emma al acercarse al mostrador donde estaban Gold y Belle para ponerse en medio de ambos-Dejen sus rencores de lado, Zelena volvió… ¿Qué vamos a hacer?-dijo Emma de mala gana, haciendo que Hook se alejara del mostrador.

-Es obvio que va tras Regina-dijo Blanca interviniendo, ganándose unas cuantas miradas de reproche-¿Qué? Es la verdad-se defendió Blanca encogiéndose de hombros y cruzándose de brazos, Regina y Gold rodaron los ojos con fastidio.

-Gracias, Blanca, por señalar lo obvio pero no responde la pregunta de Emma-respondió Gold negando con la cabeza, trabajar con los héroes ponía a prueba su paciencia, Bella salió detrás del mostrador seguida de Gold.

-Pero no dejaremos que la lastime, no va a salirse con la suya-intervino Robín de forma protectora, ganándose una mirada de Regina que delataba su agradecimiento por defenderla y que David lo miraba con fastidio, mientras que Hook solamente se cruzó de brazos con una sonrisa burlona.

-Regina ya la derroto una vez, podría volver a hacerlo-dijo David mirando a Regina con un gesto de confianza, como si fuera una competencia con el arquero, Gold reprimió unas cuantas burlas y quejas, Emma y Bella se miraron con resignación, mientras que Blanca rodo los ojos.

-Esa bruja casi me mata, me encantaría devolverle el favor-se quejó Hook cruzado de brazos con un gesto de pocos amigos, Emma lo miro con regaño pero el pirata no se disculpó, mientras que Regina le dio una mirada burlona.

-Lo interesante es que Zelena y la Reina de las Nieves pueden estar aliadas, eso es lo que estábamos diciendo-intervino Bella señalando a Regina, Gold y Robín, todos parecieron meditar esa posibilidad unos segundos en silencio.

-Es posible…ambas son villanas-dijo David encogiéndose de hombros con un gesto confuso, Emma y Blanca asintieron en silencio.

-Ingrid y Zelena no son compatibles, no creo que puedan trabajar juntas-dijo Bella con una mueca de negación, Regina asintió de acuerdo con su teoría.

-Es verdad, quizá deberíamos dejar que se maten entre si-dijo Hook con un gesto de mala gana, ganándose las miradas de reproche de los héroes.

-No estaría nada mal-se quejó Regina negando con la cabeza, tantas cosas ponían las cosas en un punto incierto, hasta que recordó algo que prácticamente había olvidado-Aunque…Cuando Zelena estaba a punto de lanzarme un hechizo, algo me durmió…Cuando desperté me topé con algo bastante curioso-dijo Regina mirando a Gold con duda, el hechicero pareció interesado.

-Quizá fue Ingrid quien te ataco-dijo Emma atando los cabos, Regina asintió de acuerdo con la rubia, David y Robín torcieron los gestos, mientras que Hook y Blanca escuchaban atentamente.

-Regina… ¿Qué fue lo que encontraste?-pregunto Bella interesada, la alcaldesa asintió y una nube de humo morada apareció en medio de la tienda, probando que todos se alejaran para dar espacio y terminaran casi pegados a los mostradores, todos con gestos de sorpresa al ver que un tigre aparentemente inmóvil había aparecido en la tienda, Bella por instinto se acercó más a su marido.

-¡¿Un tigre?!-casi grito Blanca sorprendida mirando a Regina con un gesto incrédulo, Gold frunció el ceño y todos parecían querer alejarse del peculiar animal.

-¿Podrías explicarte un poco mejor, que hace este animal aquí?-pregunto David sin comprender, mirando a Regina confuso, la morena asintió.

-Cuando desperté estaba cerca de mí, pero lo curioso es lo que tenía-dijo Regina sacando el collar de Cora de su bolsillo y mostrándolo, casi nadie pareció comprender, menos Gold que conocía perfectamente a quien pertenecían.

-¿Un collar?-pregunto Robín dudando, todos parecían preguntarse lo mismo, Gold tomo el collar que le tendía Regina y lo examino cuidadosamente, no sentía que fuera mágico, no tenía magia ese objeto.

-¿Es mágico?-pregunto Bella mirando a su marido expectante, pero el Oscuro negó con la cabeza, Regina también esperaba una respuesta.

-¿Alguien puede decirme de quien es el bendito collar?-pregunto Emma con curiosidad al ver los gestos de Regina y Gold, como si hubiera una historia detrás.

-Es de Cora, eso es lo raro, amor-dijo Hook duramente, en los años que estuvo con la Reina de Corazones lo había visto en más de una ocasión, todos parecieron palidecer notablemente, el recuerdo de Cora provocaba escalofríos en más de uno.

-¿Crees que este tigre tenía algo que ver con Cora?-pregunto Regina mirando a Gold con dudas, pero el Oscuro no parecía escucharla, le devolvió el collar y se acercó al animal que permanecía quieto, las miradas de todos estaban llenas de confusión.

-Quizá-dijo Gold pasando una mano por el pelaje del animal, sintiendo la mirada asustada del tigre en el-Hay una forma de saberlo-dijo Gold devolviendo la mirada a su alumna, quien arqueo una ceja con desconfianza.

-¿El hechizo que le hicieron a Pongo?-pregunto Bella frunciendo el ceño confusa al recordar que Emma y Gold ya habían hecho ese hechizo antes, Gold asintió a su esposa.

-No confió en que tú seas quien haga el hechizo-dijo Regina arqueando las cejas y señalándolo, el Oscuro la miro burlonamente y rodo los ojos, se lo veía venir.

-Podemos modificarlo-dijo Gold negando con la cabeza-Bella… ¿Podrías traerme el atrapa sueños que hay en el armario de atrás?-pregunto Gold con una leve sonrisa, la castaña asintió y fue por el objeto-El hechizo hará que todos los que estamos aquí podamos ver las cosas, supongo que entre todos menos detalles se nos escaparan-dijo Gold con arrogancia.

-De acuerdo-acepto Regina, Gold hizo un gesto de manos para que todos se pusieran detrás del animal y después hizo que el atrapa sueños quedara colgando del techo para que todos pudieran observar las imágenes que estaban por aparecer…Gold comenzó con el hechizo y en pocos segundos todos fueron testigos de cómo el atrapa sueños comenzaba a destilar rayos dorados y los hilos del centro comenzaban a girar hasta volverse casi invisibles, dando paso a las imágenes claras…

Todos pudieron observar como aparecía el castillo de la Reina de Corazones, observaron a Cora vestida con sus trajes de Reina y una gran fuente aparecía en las imágenes, pero lo más extraño que observaron fue que no estaba sola, Cora parecía acercarse a una joven de no más de 14 años, alta y delgada, con los cabellos negros largos y ondulados hasta la cintura, de ojos oscuros y curiosos, llevaba ropas finas y la tiara plateada en sus cabellos delataba que era una princesa…Nadie la reconoció, todos se preguntaban quién era…Cora se acercó a ella y todos sintieron escalofríos ante el abrazo que se dieron las dos mujeres, Regina había palidecido considerablemente, sentía que se iba a desvanecer en cualquier momento, todos estaban absortos en los recuerdos, en las imágenes, Cora y esa niña a la que llamaba "nieta" estaban platicando con lágrimas en los ojos…abrazándose…Cora la consolaba después de confesar que el Oscuro era su abuelo…Y fue justo ahí que acabo el recuerdo, las imágenes se disolvieron y solo quedo el atrapa sueños colgando como recordatorio de que esas imagen eran reales…Los rostros de todos eran un poema, todos en silencio y en shock, unos más que otros, el silencio se rompió cuando Regina se desmayó para sorpresa de todos, David se apresuró a sujetarla por estar más cerca de ella…

-¡Regina!-grito Robín acercándose a ella, al igual que todos lo hicieron cuando salieron del trance, excepto Gold, quien la observaba pálido y mudo de pie, la observo inconsciente en el piso, siendo atendida por todos, no podía moverse parecía tan rígido como una estatua, Bella estaba a su lado, sujetándolo para que reaccionara pero el hechicero no parecía hacerlo, su esa niña en los recuerdos era hija de Regina y Cora le había dicho que el Oscuro era su abuelo, eso significaba que…Regina era su hija.


Bueno, hasta aquí el cap…¿Cómo se tomaran esto Regina y Gold? ¿Qué paso con Jazmin? ¿Alguno de los tres galanes le servirá de apoyo esta noche a la Reina? Dejen sus comentarios para pedir!jajajajaja Ahora sii…

Aelynb…Ese encuentro Regina-Robin me gusto, se siente traicionado nuestro ladrón, quiza con el tiempo, ya veremos! Zelena…Zelena…ha llegado causando problemas desde ya, a ver como les va con la psicogreen rodando jajajajaja MUCHAS GRACIAS!Que genial leer eso, ojala te siga gustando, besoooo!

Franciny…¿Sigues viva aun? Reviveeee mujer, que me quedo sin lectoras jajajaja Regina ya recupero un pedacito mas de sus recuerdos, pero aun faltan muchos que no tiene…Prontooo el siguiente!

EQLuisa…jajajaja! Regina se ha pasado con el pobre Charming, encima de que casi no ha dormido lo despierta asi jajajaja Hook y Regina son un poco mas sinceros de forma ruda, ambos son villanos y tienen su pasado…me gusta pensar que cada relación o ship es distinto jajajaja

akira02165642…Genial, ojala te haya gustado!

GabyEvilRegal4Ever123…Siii, la psicogreen esta de vuelta y dispuesta a dar problemas muahahaha David y Robin no se han de soportar mucho que digamos jajaja Gold…bueno, el final lo dijo todo, no? Gracias, besoo!

Guest…Gracias enormes! Si, pobre Robin sintiéndose dolido y a la vez queriendo ceder, Regina siempre ha sido y seguro sigue siendo necia, esta acostumbrada a estar sola y a trabajar sola…David esta aun mas perdido, siente cosas por Regina y bueno, quien no después de pasar cierta noche en la torre, comprensible que el hombre se descoloque jajajaja Hook! ¿Miedo? Por queee?jajajaja Jazmin…pura maldad tiene alrededor, entre Cora, Jafar y Malefica…de milagro ha salido vivita, la mocosa va descubriendo cosas que ni su mamá sabe muahahha Regina, pobre…dos sorpresas, esa mujer de milagro aguanta tanto jajajaja

Evil-Regal-FAniston…Holaaa! Es buena idea esa, nunca se sabe que pasara…Ojala te haya gustado el cap :D

jossedith1…Con la psicogreen nunca se sabe, la mujer esta loca muahahaha Jazmin, ya habras leído que no le fue tan bien, pobre nena demasiado para ella v.v Jafar congelo el tiempo cuando la princesa era una niña, por eso hasta que se sepa quien es su padre sabran que paso y que edad tendría, ¿volvera a SB? Muahahaha

Anchi15…Esa voz nooo, que me da miedito jajaja okokno, genial leerte, churnia! Heyyy tampoco exageres, pero gracias, la sigues toda?Besotototottototeeeeeee!