Hola! Bueno aquí está el cap., ojala les guste, las cosas se van descubriendo y se van moviendo, los ships son distintos a su manera y Regina está a un paso de enloquecer y mandarlos a los tres a un descanso jajajaja Ha tardado la actualización pero es que no quería cortarlo y subirlo en dos partes, así que les preguntare… ¿Prefieren caps. más cortos en menos tiempo o caps más largos pero cada 7-10 días? También…¿Quieren seguir leyendo sobre Jazmín? O prefieren omitir estos flashbacks? Bueno, gracias por cada fav, follow, review, me encanta leerlos y asi es más inspiración para leer!
-¡Regina!-grito Robín acercándose a ella, al igual que todos lo hicieron cuando salieron del trance, excepto Gold, quien la observaba pálido y mudo de pie, la observo inconsciente en el piso, siendo atendida por todos, no podía moverse parecía tan rígido como una estatua, Bella estaba a su lado, sujetándolo para que reaccionara pero el hechicero no parecía hacerlo, si esa niña en los recuerdos era hija de Regina y Cora le había dicho que el Oscuro era su abuelo, eso significaba que…Regina era su hija.
-Cap. 13.
Regina había procesado la información a una velocidad impresionante, era demasiada información en poco tiempo…Una hija…Existía la posibilidad de que tuviera una hija, una de la que no sabía nada, de la que ni siquiera era capaz de decir que edad tenía en estos momentos, si estaba viva o muerta, ni siquiera sabía cómo era posible!…Cora, maldición, su madre estaba metida en todo este asunto, Cora debía estar agradecida de estar muerta o de lo contraria ella misma la masacraría de preguntas...Y para rematar esos recuerdos…Gold, si lo que Cora había dicho era verdad significaba que Gold era su padre, por el amor de dios…¡¿Ella podía ser hija de Rumplestilskin?!...Esos habían sido sus últimos pensamientos antes de desvanecerse al tener tal confusión en su mente.
Cuando Regina se desmayó todos parecieron concentrados en hacer que la Reina despertara, todos menos Gold, quien rígido como piedra parecía aferrarse a su bastón para no caer también, de hecho, si Regina no se hubiera desvanecido primero probablemente hubiera sido el quien habría caído al piso…Belle estaba a su lado, sujetándolo del brazo para hacerlo reaccionar pero el Oscuro no parecía salir del trance…Solo podía observar a Regina siendo atendida por todos los héroes que estaban ahí, sin olvidar que Rajah seguía inmóvil en la tienda.
-¡Regina!-grito David al pasar su mano por el rostro de la morena tratando de hacerla reaccionar, Blanca estaba igual de sorprendida que todos y observaba todo a distancia prudente, Emma se había acercado al ver que la alcaldesa parecía no reaccionar, Robín la había recostado sobre sus piernas.
-Parece que el Oscuro esta en shock-siseo Hook al pasar la mirada de Regina y centrarla en Gold, quien al escucharlo salió del trance y lo miro matadoramente, estuvo a punto de ir contra el pirata pero Belle se aferró más en su agarre y Gold le dio una mirada tranquilizadora a su esposa.
-¿Por qué no despierta?-pregunto Robín con evidente nerviosismo al pasar una mano por el cabello de Regina, fijando su mirada en Gold, a quien parecía que le costaba hablar, Bella lo noto, todas las miradas recayeron en él.
-Ha sido mucha información para ella, esos recuerdos tienen una carga emocional bastante pesada para Regina, quizá sea eso-intervino Bella al ver que Gold no parecía articular palabra alguna, sus palabras parecían tener sentido para todos, pero eso no calmaba la preocupación por que Regina parecía no reaccionar.
-No es la única que está sorprendida-ironizo Emma al levantarse del suelo y acercarse a Blanca para dar más espacio, Hook estaba frente a Emma y asintió dándole la razón, mientras que Robín había tomado a Regina en brazos, ignorando la mirada matadora de David cuando el había querido hacer lo mismo.
-Llévenla atrás-dijo Gold duramente, Robín asintió y siguió a Bella, quien lo guio hasta donde había una pequeña cama, la misma que había servido para David cuando había caído bajo la maldición de sueño, todos se trasladaron a la parte trasera de la tienda.
-Ya debería haber despertado-se quejó Hook por lo bajo, comenzando a inquietarse, David le cedió el paso a Robín para que recostara a Regina sobre la cama, Blanca y Emma se habían quedado cerca de Bella y observaban en silencio.
-Si yo fuera Regina no querría despertar-dijo Blanca al ver a la Reina dormida, dándose cuenta de las miradas que habían recaído en ella-Si lo que vimos es verdad, Regina debe de estar procesando mucha información que no creo que sea agradable para ella, es complicado-se justificó Blanca, haciendo que todos asintieran.
-Regina, vamos, despierta ya-musito Robín acercándose a ella, la veía tan frágil que le daban ganas de protegerla, de abrazarla y acariciarla para calmarla, pero nada, pasaron unos minutos de silencio que comenzaron a hacer que todos perdieran los nervios, David y Hook se habían acercado casi sin pensarlo, Emma y Bella también se miraban con preocupación, mientras que Gold seguía callado en una esquina pensativo.
-Gold, has algo ya-pidió David señalando a Regina tendida en la cama, pero el Oscuro negó con la cabeza, tragando saliva, se levantó de la silla donde había tomado asiento.
-Ella es quien debe querer volver, no le he hecho un hechizo, no es una maldición, como dijo Bella es una forma de recibir las cosas, de asimilarlo, lo que vio fue un shock para ella-dijo Gold tragando saliva, no la culpaba, él estaba a un paso de perder los nervios.
-¿Y si no quiere volver...Que pasaría?-pregunto Emma comenzando a preguntarse seriamente si una persona podría soportar tantas emociones en tan poco tiempo, Regina era una de las mujeres más fuertes que había conocido pero no dejaba de ser humana y en su situación posiblemente Emma ya habría perdido el juicio hace mucho.
Robín había escuchado las palabras de Emma al igual que todos los que estaban ahí, las cosas no tenían buena pinta, David y Hook tenían las miradas llenas de preocupación, Blanca no había pronunciado palabra alguna, Bella y Gold habían intercambiado miradas cómplices también comenzando a inquietarse y Emma había bajado la mirada para tratar de pensar claramente...Robín había tragado en seco ante la idea de que Regina sufriera algún daño, es cierto que no la había tratado cariñosamente recientemente pero esa mujer era su amor, la quería y la idea de perderla era demasiado para él, aunque se tratara de una sola teoría y no un peligro inminente.
-Regina…-Robín se acercó a la morena hasta acariciar su rostro con suavidad, se acercó a sus labios y aun sabiendo que ella no era consciente de que estaba a punto de besarla sentía el impulso de hacerlo, acerco sus labios lentamente a los de ella y la beso suavemente, un beso puro, sin intenciones ocultas, un beso que delataba el miedo a perderla, el arquero se había olvidado de los rencores, de su orgullo, en ese beso solo se reflejaba el sentimiento puro que sentía por la Reina, quizá era un beso especial y distinto a tantos otros que habían compartido…Quizá se debía a que Robín no esperaba ser correspondido y no esperaba nada a cambio, no esperaba respuesta alguna…Pero si recibió respuesta, una que nadie de los presentes esperaban.
Robín se separó de Regina al sentir como una energía lo recorría por completo, en su mente aparecieron recuerdos que ni siquiera había imaginado, su historia con Regina lo había azotado directo a la cara...Robín Hood y la Reina Malvada escapando a caballo, riendo a carcajadas en medio del bosque, abrazos, besos, caricias, y después todo era dolor, la noche en el castillo del Rey...El ladrón sintió como su pecho dolía al ser consciente de todo lo que les habían quitado, todo estaba de nuevo en su mente…
-¿Qué les ha pasado?-pregunto Emma al notar las caras de todos ahí, la rubia noto que Robín tenía los ojos inundados de lágrimas y el gesto tan tenso que parecía querer golpear algo, mientras que David tragaba en seco, Blanca tenía una mueca de asombro, Bella de desconcierto y Gold había palidecido considerablemente, la sheriff estaba a un paso de llamar a Whale para que atendiera a más de uno, o quizá a Archie, a esas alturas ya no sabía que era necesario.
-Hemos recordado, Emma-dijo Blanca al ser la que parecía menos afectada ante los nuevos recuerdos, la rubia frunció el ceño sin comprender a que se refería su madre, el ser la única que no había vivido en el Bosque Encantado le dificultaba comprender muchas cosas.
-¡Tu!-siseo Robín al levantarse de la cama donde estaba Regina, mirando matadoramente a Gold, quien lo miro de igual manera-¡Tú nos entregaste al Rey Leopold!-grito Robín acercándose rápidamente a Gold y tomándolo de la camisa, conteniendo sus instintos de golpearlo, pero como deseaba hacerlo, recordaba la noche en que los habían capturado.
-¡Robín!-grito Bella tratando de interceder por su marido pero Hook la sujeto del brazo para evitarlo, Emma miraba todo confusa, David no parecía salir del asombro y Blanca se había acercado a apoyar a Bella.
-¿Entregarlos al Rey Leopold?-pregunto Emma, si no estaba equivocada se refería a su abuelo, al padre de Blanca Nieves, el mismo que había sido esposo de Regina, Emma sentía dolor de cabeza cada vez que hacia las conexiones familiares.
-¡Por tu culpa el Rey golpeo a Regina, por tu culpa nos separaron!-gritaba Robín sin soltarlo de la camisa y forcejeando con él, para sorpresa de todos Gold no parecía poner resistencia o querer defenderse-¡El Rey quiso matarla!-grito Robín mirándolo con rabia.
-¡Y yo lo evite!-grito Gold en su defensa, pero eso solo pareció incrementar la furia de Robín-¡Yo le advertí a Leopold que no tocara a Regina, él se atrevió a desobedecerme, el Rey fue quien te golpeo a ti y a Regina, no yo!-siseo Gold duramente, Emma pudo notar como Blanca se tensaba ante la mención del Rey Leopold, pero si lo que Robín decía era verdad, su abuelo había sido bastante cruel, Hook y David no tenían intenciones de intervenir entre Gold y Robín, en el lugar del arquero ellos habrían reaccionado igual.
-¡Robín, suéltalo!-intervino Regina desde la cama donde estaba apenas incorporándose, las miradas de todos recayeron en ella, los ojos de la alcaldesa decían todo, recordaba al igual que ellos, Bella agradeció cuando Robín soltó a Gold y se lanzó hacia Regina, estrechándola fuertemente y aferrándose a ella, la Reina no se movió, se dejó abrazar, en su mente las cosas apenas comenzaban a ser asimiladas.
-Flashback
Jazmín había vuelto a Agrabah después de varios días, desde que había salido de la habitación de Maléfica con todos los sentimientos revueltos sabía lo que le esperaba ahí. Nunca se había ido por más de un día o dos y era cuando su padre, el Sultán estaba de viaje y podía ingeniárselas para no delatar su ausencia, sus viajes al País de las Maravillas eran más largos, había pasado días ahí pero al volver a Agrabah solo habían pasado unos minutos…Las leyes del tiempo en cuanto a los viajes entre reinos aun al confundían un poco, sabía que era distinto en cada uno.
-¡Jazmín!-el grito de alivio del Sultán al ver a su hija entrar por las puertas del palacio la hicieron elevar la mirada, antes de ser casi tumbada por un abrazo de su padre, quien la estrechaba fuertemente entre sus brazos, como si el alma le hubiera vuelto al cuerpo.
-¡Papá!-musito Jazmín también aliviada de verlo, hundiendo su rostro en su pecho como lo hacía desde que era una niña pequeña-Te extrañe, papi-susurro Jazmín antes de soltarse del abrazo, notando como el Sultán la recorría con la mirada para asegurarse que estaba bien, algo desarreglada pero bien.
-Yo más, mi princesa-sonrió el Sultán evidentemente aliviado al acariciar su rostro, para después endurecer su gesto y mirarla con regaño-¿Estas bien? ¿Dónde estabas metida? ¡Todos te hemos estado buscando por todo Agrabah!-grito el Sultán duramente, adoraba a su hija pero ni así se salvaba de sus regaños, los guardias que habían escoltado a la princesa los habían dejado solos en el salón principal.
-Estoy bien, papá-dijo Jazmín torciendo el gesto inocentemente al escuchar sus regaños, el Sultán frunció el ceño y la miro con reproche.
-Quiero saber que paso, he pasado días buscándote y pensando lo peor-grito el Sultán mirándola severo, Jazmín bajo la mirada y asintió, el Sultán suavizo su gesto-No vuelvas a hacerlo-dijo el Sultán tomando su rostro para hacer que lo mirara-¿Qué paso?
-Jafar-dijo Jazmín sin más, el Sultán frunció el ceño confuso, había pasado un par de días buscando al hechicero para que lo ayudara a encontrar a su hija y no había rastros de el-Fue el, Jafar me encerró en un lugar muy raro, quería matarme pero pude escaparme-termino de decir la joven, notando como el rostro de su padre se endurecía y apretaba los puños.
-¿Qué?-replico el Sultán sintiendo como la rabia iba creciendo dentro de el-¡Lo matare! Solo espera que lo encuentre y yo mismo lo hare pagar-sentencio el Sultán duramente, encaminándose a las puertas del salón para dar la orden a sus guardias de capturar a su antiguo visir.
-Tú no eres un asesino, padre-se quejó Jazmín frunciendo el ceño, últimamente comenzaba a cuestionarse esas cosas acerca de quienes la rodeaban, el Sultán detuvo su camino y se giró a mirar a su hija.
-Me gusta considerarme un gobernante justo-asintió el Sultán con un gesto serio-Pero nadie toca a mi hija y vive para contarlo-sentencio el Sultán duramente, tenía los ojos oscuros de la rabia que lo invadía, de la impotencia, se giró de nuevo hacia las puertas y en cuanto las abrió pudo ver a sus guardias ahí-¡Quiero que encuentren a Jafar donde quiera que este y me lo traigan…Ha cometido traición al reino y debe pagar!-ordeno el Sultán con voz autoritaria, los guardias se miraron y de inmediato comenzaron a pasar las ordenes a los demás, el Sultán cerro las puertas y se encamino de regreso al salón con su hija.
-No lo van a encontrar-dijo Jazmín mirando a su padre con seguridad, notando como el la miraba confuso.
-Todo Agrabah va a buscarlo, desde mis guardias más fieles hasta el pueblo entero, si es necesario yo mismo saldré a buscarlo-dijo el Sultán con voz firme, la princesa negó con la cabeza.
-Quiero decir que el ya no está-corrigió Jazmín dejando al Sultán mudo-Cuando me tenía encerrada quería matarme pero alguien se lo impidió, esa persona lo capturo y así pude escapar-le conto Jazmín omitiendo ciertos detalles que no consideraba buena idea contar.
-¿Por qué Jafar quería matarte? ¿Quién te salvo?-pregunto el Sultán confuso, la princesa respiro profundo y decidió revelarle algunas cosas a su padre, después de todo algún día tendría que hacerlo.
-Por la magia, el descubrió que yo tengo magia-confeso Jazmín esperando ver alguna reacción de sorpresa en su padre, pero él se limitó a mirarla con seriedad, como si de alguna forma no le sorprendiera.
-Tu madre tenía razón-fue todo lo que dijo el Sultán con una pequeña sonrisa melancólica asomando en sus labios, Jazmín frunció el ceño sin entender a que se refería.
-¿Tu lo sabias?-pregunto Jazmín confundida, el Sultán negó con la cabeza.
-Lo sospechaba-confeso el Sultán sonriéndole levemente-Tu madre alguna vez me lo dijo cuándo tenías apenas un año, decía que eras especial-rio el Sultán acariciando los cabellos de su princesa suavemente-Yo le creía, eras nuestra hija y eres especial-aquello hizo sonreír a la joven, de alguna forma se sentía aliviada-Y el día del accidente lo confirme cuando nos salvaste, ella me hizo prometer que te cuidaría siempre.
-¿Yo los salve?-pregunto Jazmín sin entender, recordaba poco del accidente, sabia más por lo que le habían contado que por sus recuerdos.
-Sí, ahí supimos que eras especial, cariño, nadie más lo supo, pero nosotros si-sonrió el Sultán con cariño-Tu madre te amaba tanto como yo-musito el Sultán con nostalgia, la princesa sintió un nudo en su garganta y asintió, abrazándose a su padre, hundiendo su rostro en su pecho mientras su padre acariciaba sus cabellos.
-Fin flashback
Regina había despertado y en su mente la reciente pieza del rompecabezas acababa de acomodarse, sus pensamientos estaban aclarándose poco a poco, procesando toda la información nueva, su pecho dolía, su respiración se agitaba haciéndose pesada y provocando que Regina se aferrara más a Robín para no ahogarse, no contuvo unas lágrimas, no era para menos, lagrimas silenciosas corrieron por sus mejillas, era tan extraño verla así…Bella no disimulo su gesto de tristeza al ver a Regina en ese estado, la comprendía, todo lo que ahora sabia era mucho para llevar encima.
-No es posible-musito Regina con dificultad, su pecho subía y bajaba a la misma velocidad que sus respiraciones se agitaban, ya no caían lagrimas pero su rostro delataba todas las emociones que estaba sintiendo, Robín trato de calmarla al tomar su rostro y acariciar su cabello pero Regina no parecía reaccionar con eso, todos comenzaban a preocuparse de que la Reina sufriera una crisis de nervios.
-Robín, dale un poco de espacio-intervino Bella poniendo una mano sobre el hombro del arquero, quien renuente decidió obedecer y darle un poco de espacio a Regina para que se tranquilizara, todos estaban aún bastante conmocionados.
-¿Estas bien, Regina?-pregunto Hook tratando de no sonar tan alarmado, mirando seriamente a la morena, quien respirando profundo asintió en silencio, no tenía ganas de hablar en esos momentos pero debía hacerlo, tantas preguntas se habían formado en su cabeza que ya ni sabía por cual empezar.
-Regina, sé que esto es duro pero debemos saber si lo que vimos es cierto-dijo Emma tratando de ser sutil, alguien debía permanecer objetivo y claramente no lo serian Gold, Bella, David o Blanca, quien a juzgar por su aspecto estaba a un paso de comenzar a llorar contagiada por Regina.
-No te atrevas, Gold-siseo Regina al ver al Oscuro acercarse a ella, con una mirada tan fría que hizo que todos retrocedieran un paso por instinto de supervivencia, eran conscientes de que hacer enfadar a la Reina Malvada por mas redimida que estuviera jamás era buena idea.
-Regina-musito Gold con un gesto de frustración, si lo que habían visto era cierto y ella era su hija tendría que replantearse las cosas hasta el momento, ciertamente le tenía un cariño especial desde siempre, quizá eso se debiera a que eran padre e hija, su relación era bastante complicada.
-Ha dicho que no te acerques-gruño Robín con una mirada matadora a Gold, quien sin intimidarse por el arquero decidió no tensar las cosas aún más, Bella tomo del brazo a su marido para que no se acercara más, la castaña podía entender perfectamente los pensamientos de Robín y Regina respecto a Gold.
-¿Regina, seguro que estas bien?-pregunto David acortando la distancia hasta ella y agachándose junto a la cama donde Regina estaba, llevando su mano a su rostro para quitarle un mechón de cabello, la morena asintió.
-Si-aseguro Regina retomando su habitual postura de frialdad, David asintió en silencio y le dio una mirada cálida junto con un apretón de manos para reconfortarla, no podía darle otras muestras de cariño en esos momentos.
-Es una historia muy triste la de ustedes-dijo Blanca con un nudo en el pecho, su padre había hecho infeliz a Regina por muchos años y ahora sabia cosas que jamás se habría imaginado sobre él, Regina pudo haber escapado de todo, pudo haber tenido otra vida, pudo haber sido feliz y todo se había esfumado, se lo habían arrebatado.
-¿Por qué nadie recordaba?-pregunto Bella confusa, Hook y David estaban cruzados de brazos con los gestos serios, ninguno pensaba opinar sobre eso, no tenía caso que lo hicieran, esa historia no era de ellos, Bella miro a Gold, quien se limitó a tensar el gesto notablemente.
-No toda la culpa es mía-se quejó Gold en su defensa, señalándose a sí mismo-La polilla mayor también tiene su parte en todo esto-se defendió Gold con evidente molestia, tanto Regina como Robín lo miraron con instintos asesinos, mientras que Emma arqueo las cejas sin estar del todo segura de que hablaban, Blanca y Bella fruncieron los ceños, ambas eternas enamoradas de las historias de amor, y por su parte Hook y David negaban con la cabeza en señal de resignación.
-¿Alguien me va a decir que hizo Gold y la mosca azul?-pregunto Emma cansada de esperar, con la curiosidad a flor de piel y con su habitual poco tacto y sutileza-Quiero decir, Rumplestilskin y Blue-se corrigió Emma, apenada por haber dicho el tan conocido apodo de la madre superiora.
-Este retorcido diablillo me entrego al Rey Leopold-siseaba Regina con el gesto tenso, levantándose de la cama como si momentos antes no hubiera estado vulnerable, Gold no se inmuto, le sostenía la mirada a su alumna, Bella se apartó un poco de Gold y se acercó a la rubia, quien observaba como Regina señalaba a Gold con rabia-El sabia como encontrarnos a Robín y a mi cuando huimos de Leopold, y este desgraciado nos entregó a él para que me matara por haberlo dejado-casi grito Regina con los ojos encendidos, Emma arqueo las cejas y se mordió el labio ligeramente, se sentía culpable por desear que esa historia también estuviera en el libro de Henry, si, ya sabía que no era momento de curiosidades y era bastante serio, pero Emma tampoco se caracterizaba por ser prudente.
-Para ser justos, querida, quería que matara al ladrón-dijo Gold con su habitual tono sarcástico, señalando a Robín, quien tuvo que ser sujetado por Hook de la chaqueta para que no fuera contra Gold-No a ti-termino de decir Gold señalando a Regina con inocencia-Yo le advertí que a ti no podría tocarte, no te debía hacer daño-se defendió Gold con un gesto de seriedad que hizo que Bella y Emma sintieran escalofríos, si Leopold había golpeado Regina seguro no se habría quedado tan tranquilo, pensaban ambas…Blanca parecía negarse a escuchar lo que decían sobre su padre.
-¿El Rey Leopold golpeo a Regina, rompió tu trato…Así que, tu que le hiciste?-pregunto Hook conociendo de sobra que Rumplestilskin no perdonaba, atreviéndose a hacer la pregunta que carcomía a todos de la curiosidad, sobre todo a Emma, quien se sentía culpable por estar expectante a todo ese lio, pero por una vez se sentía bien no ser quien estuviera en medio.
-Evite que matara a Regina, el Rey rompió nuestro trato así que yo iba a romperle el cuello, pero la polilla azul metió sus narices y no me dejo-dijo Gold duramente, recordando con rabia aquel momento en que Leopold lo había desafiado, las miradas de todos no ponían en duda sus palabras, pero Blanca negaba con la cabeza.
-¡Era mi padre!-se quejó Blanca interviniendo, Bella y Emma no querían intervenir, ninguna lo había conocido y por lo que escuchaban no parecía una buena persona, por otra parte Hook y David también estaban callados y serios.
-¡Era un maldito!-se quejó Robín sin pensarlo dos veces, ahora tenía en su memoria cada golpe que había recibido, cada tortura que le provoco, cada burla de los guardias, ese hombre se había ganado su odio por hacer sufrir a Regina tanto como a él.
-Ha quedado claro que el Rey Leopold no es una santa paloma-musito Emma negando con la cabeza y tratando de calmar los ánimos de todos, David se acercó a Regina y la sujeto del brazo, queriendo alejarla un poco de Gold por si a la morena se le ocurría perder los estribos.
-¿Alguien va a sacar el tema de las visiones del atrapa sueños?-pregunto Hook comenzando a inquietarse por el tema de Cora y su posible nieta, no sabía por qué le inquietaba, y podía ver que a Robín también, lo que el pirata no noto fue que a David también le toco tragar en seco.
-Robín, después podremos hablar todo lo que quieras de esto, ahora no-pidió Regina mirando al arquero, sonriéndole levemente para calmarlo, el ladrón asintió aun con los puños apretados y decidió alejarse de Gold, si se acercaba terminaría lamentando algo.
-¿Qué tan reales son las visiones de este hechizo?-pregunto David tratando de no tartamudear, fijando su mirada en Regina y Gold, ambos tragaron en seco, conocían bastante bien esa respuesta-¿Es posible que sean…recuerdos falsos?-pregunto David con cierto nerviosismo.
-Lo que vimos fue tan real como cuando Emma vio a Regina asesinar a Archie-dijo Bella seriamente, todos parecieron confundirse aún más-Quiero decir, lo que vimos si paso, pero…Si no tenemos el resto de la visión o es una trampa de Cora como la última vez…Puede ser una mentira-se trató de explicar Bella con un gesto de confusión, Regina ya no sabía que era mejor, sí que todo fuera una maldita broma de su querida madre o que todo resultara real.
-Entonces…Regina pudo haber tenido una hija-dijo Robín con duda, la mirada que le lanzo la alcaldesa lo hizo respirar profundo, el tema no era muy agradable de tocar para ella, todos parecían meditar las cosas en silencio, tratando de buscar alguna respuesta.
-¿Y no podemos saber cuándo sucedió lo que acabamos de ver?-pregunto Blanca rompiendo el silencio, sacando a todos de sus pensamientos-Me refiero a que si supiéramos cuando sucedió, podríamos saber la edad de esa niña…Si es que existe, claro-se explicó Blanca encogiéndose de hombros, algo dentro de ella le había dado una corazonada.
-No, ni siquiera sabemos de dónde salió ese tigre, pudo ser una trampa de Zelena o de Ingrid, incluso Cora desde su tumba se puede estar riendo de nosotros-se quejó Gold tensando la mandíbula, Regina respiro profundo y negó con la cabeza.
-¿Entonces no hay forma de saber…Cuando nació o qué edad tiene?-pregunto Hook con disimulado interés, era una pregunta que más de uno ya había pensado pero no se atrevían a formularla.
-Es imposible que yo haya olvidado que tenía una hija, yo la hubiera abandonado por nada, yo…no soy como Cora, yo no soy así-dijo Regina negando con la cabeza, pasándose una mano por sus cabellos-Y está claro, que Gold no es mi padre, no puede ser, eso…es aún más imposible-se quejó Regina señalando al Oscuro, quien parecía estar de acuerdo con ella.
-¿Regina puede ser tu hija?-pregunto Bella con un tono suave a Gold, sin soltar su mano, el Oscuro no contesto de inmediato, conocía los pensamientos de todos con tan solo ver sus rostros, sabía que estaban a un paso de hacer la misma pregunta que su esposa.
-Cora no pudo haberme engañado con eso-sentencio Gold con arrogancia, negándose a creer que la alumna hubiera podido engañar al maestro, aunque una vez lo hizo, cuando le enseño a arrancar corazones y se había arrancado el propio.
-Cora fue tan inteligente como para fingir su muerte y escapar de la maldición del Bosque Encantado, pudo llegar hasta Storybrooke-dijo Emma recordando todo eso con un escalofrió recorriéndola, esa mujer sí que daba miedo.
-No, también está el globo-dijo Gold recordándolo de pronto, las miradas confusas de todos lo hicieron rodar los ojos-Lo que use cuando la maldición se rompió, para encontrar a Neal, puse una gota de mi sangre y me señalo la ubicación de mi hijo, si Regina fuera mi hija ella también habría aparecido-dijo Gold tratando de no titubear, una parte de él quería aferrarse a esa posibilidad, el ser el causante de la mayor parte de las desgracias de la vida de su hija no le gustaba.
-¿De dónde sacaste ese globo, cocodrilo?-pregunto Hook arqueando las cejas, desconfiando del Oscuro en todo momento, Regina lo miraba con el corazón acelerado, quería creer aquello, ella no podía ser hija de Rumplestilskin, pero al ver como Gold palidecía notablemente sus esperanzas comenzaron a esfumarse.
-Cora me lo dio cuando volvió, cuando me pidió que le devolviera a su hija-dijo Gold bajando la mirada y llevándose una mano al rostro, maldiciéndose por no haber caído en cuenta de aquello esa vez, quizá el mismo se había negado a esa posibilidad por temor a la respuesta.
-¿Eso no significa nada, no?-ironizo David negando con la cabeza, todos parecían estar conscientes de lo que significaba, todos menos Regina, quien seguía negándose a eso, antes de que alguien pudiera decir algo más Bella había ido por el globo y lo había dejado sobre la mesa.
-No hace falta decir que ni Regina ni Rumple querrán hacerlo y dado que Cora pudo haber manipulado esto…-dijo Bella con un semblante serio, los dos mencionados arquearon las cejas negándose rotundamente, Hook observaba con curiosidad, David se había cruzado de brazos al igual que Emma, mientras que Robín se debatía entre irse o quedarse ahí.
-Hay una poción-dijo Gold de mala gana, adelantándose a las palabras de Bella, provocando que Regina frunciera el ceño-Así fue como supe que Zelena era hija de Cora, es solo para casos especiales y me queda un poco-se quejó Gold tensando el gesto, Regina rodo los ojos y todos tuvieron que disimular la curiosidad que comenzaba a embargarlos.
-¿Y qué esperan?-pregunto Emma con poco tacto, hablando sin pensar como usualmente le ocurría, pero sin sentir remordimiento-¿Qué? Así podríamos saber que tan confiable es lo que vimos-se defendió la rubia con un gesto infantil, ganándose miradas matadoras de parte de Regina y Gold, quien al ver la mirada de su esposa no tuvo más remedio que ceder y entregar un cabello suyo, Bella busco entre las cajas del armario que tenían ahí y encontró una botellita con liquido transparente.
-Un cabello, Regina, solo eso-pidió Bella tendiendo su mano, Regina la miro con desconfianza, su corazón latía a mil por hora, estaba a punto de conocer dos posibles verdades que no sabía si quería conocer, realmente no sabía si seguir con la duda o confirmar todo de una vez, pero tras meditarlo pocos segundos decidió que ella no era una cobarde y haciendo uso de toda su arrogancia de mala gana le entrego uno de sus cabellos a Bella, la castaña dejo caer dentro de la botella ambos cabellos y en pocos segundos el líquido se tornó verde, provocando que tanto Regina como Gold palidecieran considerablemente.
-¡Es imposible!-se quejó Regina dando pasos hacia atrás, chocando con la espalda de Robín, quien tragando saliva la estrecho un poco para que se calmara un poco, Emma y Blanca habían abierto los ojos ante la sorpresa, Gold no decía una sola palabra y parecía estatua de lo rígido que estaba, mientras que Bella y David se habían mirado con semblantes serios, Hook había torcido el gesto.
-Parece que es posible-dijo Hook con una mueca de seriedad y disgusto, otra cosa más en común con el cocodrilo, por lo menos eso había sido en el pasado y el Oscuro no tenía por qué enterarse, cierto?...Regina se separó de Robín rápidamente y antes de que alguien pudiera decir algo para detenerla había salido casi corriendo de la tienda, con un movimiento de su muñeca Rajah había sido envuelto en una nube de humo morada y enviado a su cripta, la alcaldesa desapareció dando un portazo al salir, dejando a todos en igual estado de trance.
Regina había sentido un golpe en el pecho cuando vio aquel liquido volverse color verde, Rumplestilskin era su padre, eso significaba que también podía ser cierto que tuviera una hija que Cora había conocido…Regina sintió que el aire le faltaba al estar en aquella tienda, olvidándose de todo y sin importarle más nada la Reina salió de la tienda casi corriendo, necesitaba aire fresco, necesitaba estar sola, quería estar sola para poder pensar claramente, en esos momentos todo había dejado de importar…Solo tenía claro algo, si tenía una hija ella debía saber que había pasado, si eso era cierto no iba a descansar hasta saber que le había ocurrido o donde estaba, que edad tenia, si aún podía hallarla…
-¡Regina, espera!-el grito de David no la detuvo, ni siquiera se molestó en girarse para mirarlo, pero en pocos segundos sintió como David la había alcanzado y sujeto del brazo con firmeza para no soltarla, la morena no quería quebrarse de nuevo, no lo iba a hacer, quería estar sola-Soy yo, cálmate- pidió David en un susurro suave al sujetarla con una mano y llevar su otra mano al rostro de la Reina, quien termino por tragar saliva y dejarse abrazar.
-David, por favor, quiero estar sola, no quiero estar con nadie-musito Regina firme, respirando profundo para no comenzar a llorar ahí mismo, era fuerte pero no era insensible, siempre había estado sola y no estaba acostumbrada a ser apoyada por alguien más, le tomaría tiempo acostumbrarse a eso.
-No tienes que estar sola, ya no-musito David poniendo un poco de fuerza para que la morena se dejara abrazar y acomodar en su pecho, Regina se resistió pero termino cediendo, David acaricio su cabello suavemente, sintiendo como su respiración se tranquilizaba y ella parecía calmarse un poco.
-Esto es demasiado-se quejó Regina aferrándose al pecho de David, cubriendo su rostro para no quebrarse, David asintió en silencio, acariciándola sin querer soltarla, quería protegerla, aunque ella misma se negara, Regina era una mujer fuerte que se había acostumbrado a estar sola.
-Lo sé, pero tú eres fuerte, y si todo lo que hemos visto es verdad…Aquí estoy contigo, yo te voy a ayudar en lo que quieras, cuando quieras-susurro David sin deja de acariciarla, Regina suspiro cansada, David le transmitía paz, una paz que necesitaba en esos momentos porque era lo único que no sentía.
-Blanca también ha salido sorprendida en esto, deberías ir con ella-dijo Regina recomponiéndose y apartándose un poco de David, respiro profundo y noto que David aun la tenía sujeta de la cintura con una mano, la mirada de David era sincera.
-Lo sé, no pensaba dejarla de lado, pero quería decirte que cuentas conmigo y cuando estés lista o más calmada quiero hablar contigo sobre todo esto-dijo David sonriéndole forzadamente, Regina asintió en silencio.
-¿De qué quieres hablar conmigo sobre esto?-pregunto Regina llevándose una mano al rostro, aun no se había detenido a pensar en que podía interesarle a David, quien no alcanzo a responderle porque Emma se acercaba a ellos a paso rápido, Regina retrocedió por instinto pero David le sujeto la mano antes de que se separaran por completo.
-Gold sigue de pie, así que sobrevivirá-ironizo Emma para destensar un poco el ambiente, se sentía incomoda al no saber cómo tratar las nuevas noticias, David y Regina la miraron y asintieron, antes de que David o Emma pudieran decir algo más, Regina se les adelanto.
-Emma, quédate con Henry esta noche, necesito estar sola-dijo Regina sacando las llaves de su casa de su bolsillo y dándoselas a la rubia, quien antes de poder protestar o decir algo observo como Regina se soltaba de David y se alejaba de ellos a paso rápido, ninguno hizo nada por detenerla, debían darle tiempo y espacio.
-Creo que le tomara un tiempo asimilar todo esto-dijo Emma suspirando y guardando las llaves en su chaqueta de cuero, David asintió y dio una mirada a la tienda de Gold, de donde Blanca salía con un semblante serio, seguida de Hook, quien sin decir una palabra tomo dirección contraria y se marchaba sin despedirse ni mirar a nadie.
-¿Te peleaste con Hook?-pregunto David extrañado de la actitud del pirata, en todo ese tiempo todo el pueblo había sido testigo de que Hook no perdía oportunidad de estar o hablar con Emma, aunque tuvieran monstruos rondando o brujas locas persiguiéndolos.
-No-dijo Emma también extrañada de que el pirata ni siquiera hubiera dado una mirada para buscarla, la rubia se despidió de su padre con un beso en la mejilla rápido y se apresuró a alcanzar a Hook, dejando a David solo.
-Blanca-la llamo David al verla encaminarse hacia su casa, ya era tarde y después de lo que Blanca había escuchado acerca de Leopold seguramente no querría estar sola, David se apresuró a alcanzarla y ambos tomaron rumbo a casa, ninguno hablo durante el camino, ambos estaban sumergidos en sus propios pensamientos.
-Flashback
Habían pasado unos pocos días desde que Jazmín había vuelto a Agrabah, las cosas poco a poco volvieron a la normalidad, había evitado ir al Fuerte Prohibido por más que tuviera ganas de saber cómo estaba Maléfica, después de pensarlo mucho había llegado a la conclusión de que dejaría de pensar en su madre y en todo lo que eso implicaba, si ella la había abandonado por algo habría sido y no pretendía seguir atormentándose con eso, pero para darle un punto final a todo eso quería saber un poco más, solo lo suficiente para poder cerrar de una vez esa puerta que Cora había abierto…Así que entrada la noche, cuando todos ya estaban profundamente dormidos la princesa se apareció en el Fuerte Prohibido.
-Interrumpiendo en el mejor momento-escucho Jazmín la voz conocida de Maléfica detrás de ella, la hechicera estaba saliendo de los largos pasillos que daban a las habitaciones y se acercaba a la joven, quien no pudo evitar sentirse extraña en esos momentos, antes se sentía tan cómoda ahí, como si fuera su casa también.
-Ya eres tu otra vez-ironizo Jazmín arqueando las cejas y cruzándose de brazos con un gesto de burla, Maléfica le decido una sonrisa maliciosa y se dirigió a su silla al lado de una mesita que había ahí, tomando asiento sin dejar de mirarla.
-Nada como un tiempo en forma de dragón para recuperar energías-ironizo Maléfica con tono burlón, Jazmín rodo los ojos y negó con la cabeza-Ahora que lo sabes ya no hay motivo para no decirlo-se justificó la rubia despreocupadamente.
-Siempre he dicho que tus recibimientos son encantadores-se burló Jazmín con una sonrisa fingida al encogerse de hombros, Maléfica sonrió levemente.
-Tardaste más de lo que pensé en regresar, bestia-dijo Maléfica retomando su frialdad habitual, Jazmín asintió y suspirando se dejó caer en el suelo frente a ella, cerca del fuego de la chimenea, como si nada hubiera cambiado, Maléfica se fijó en que Jazmín no respondió, parecía concentrada en ver el fuego crepitar-¿Sigues enfadada?-pregunto Maléfica con resignación, comenzaba a cuestionarse si debería alejarse de una vez de la joven, quizá sería mejor para ambas.
-No sabía si debía volver-confeso la joven sin girarse a mirar a la rubia, quien frunció el ceño ligeramente-Pero supongo que ya me acostumbre a la oscuridad-ironizo la princesa encogiéndose de hombros.
-Puedes volver cuando quieras-termino por decir Maléfica duramente antes de sumirse ambas en un silencio total por unos minutos que se hicieron eternos, la hechicera podía ver a la joven sentada en el piso con la mirada fija en la chimenea, si alargaba la mano podría tocar sus cabellos, lo dudo un poco pero termino por hacerlo, ella no era de muestras de afecto, jamás lo había sido y aquello le estaba costando demasiado-¿Quieres saber, no?-pregunto Maléfica rodando los ojos, la joven rio levemente y se giró, Maléfica la miraba severa.
-Si-contesto la joven asintiendo con un gesto de inocencia que de nada servía con la hechicera, quien se llevó una mano al rostro en señal de resignación-Más bien, quiero ir-completo Jazmín mordiéndose el labio inferior discretamente, Maléfica arqueo las cejas mirándola astutamente.
-Vas a ir-aseguro Maléfica ganando una mirada sorprendida de la joven, para después sonreírle despreocupadamente-Pero a Agrabah, a ningún lado más-sentencio Maléfica con una sonrisa maliciosa en los labios, ganándose una mirada matadora de la princesa.
-¡Tía!-se quejó la princesa levantándose y quejándose sin poder evitarlo, Maléfica sonrió para sus adentros, mordiéndose el labio para no reír ante el gesto de disgusto de la joven, quien se dio cuenta de cómo la había llamado-Ni siquiera sabes a donde quiero ir-replico Jazmín infantilmente, ignorando el hecho de que las cosas entre ambas parecían acomodarse solas.
-Pero te conozco, pulga, eso basta-dijo Maléfica despreocupadamente, como si no le afectara en lo más mínimo, Jazmín frunció el ceño y la miro con inocencia.
-Quiero ir al Bosque Encantado-soltó Jazmín cruzándose de brazos, recibiendo como respuesta una sonora carcajada de Maléfica que hizo que la princesa torciera el gesto con frustración-¡Tía!-se quejó de nuevo la joven-Quiero ir al palacio de mi madre, ver donde nací- pidió Jazmín casi suplicante, pero Maléfica seguía riendo divertida, como si le estuviera bromeando.
-Bestia, nunca te he dejado salir de aquí por una razón-dijo Maléfica aun con una sonrisa divertida en los labios-El reino no es nada, no hay nada, todo el reino fue azotado por una maldición y no quedo nada más que ruinas-dijo Maléfica retomando su seriedad, Jazmín rodo los ojos.
-Sí, lo sé, la maldición oscura, lo he escuchado en otros reinos, la maldición de la Reina Malvada que destruyo todo-dijo la princesa encogiéndose de hombros con un gesto de aburrimiento, Maléfica arqueo las cejas y asintió, no era un secreto, pero se preguntaba si Jazmín llegaría siquiera a imaginarse quien era la Reina Malvada-Aun así quiero ir-replico Jazmín firme.
-Suerte con eso, pulga-se burló Maléfica negando con la cabeza-No hay mucho camino fácil de andar, sin carruaje o caballos que te lleven ni siquiera podrás salir del Fuerte Prohibido-decía Maléfica con seriedad-Y no puedes aparecerte ahí porque no sabes donde esta y además Cora lo protegió contra eso-termino de decir Maléfica con arrogancia.
-Caminare, me tomara días pero llegare tarde o temprano-replico Jazmín con firmeza, cruzándose de brazos en un gesto de superioridad, Maléfica arqueo las cejas y negó con la cabeza.
-Esos caminos están solos pero nunca falta algunos ladrones que vienen de otros reinos a saquear los castillos en ruinas-dijo Maléfica como si nada, encogiéndose de hombros con despreocupación al ver como la joven fruncía el ceño.
-Cierto, y los pocos habitantes de los pueblos cercanos los has incinerado tu-ironizo Jazmín con burla, Maléfica sonrió maliciosamente, la dulzura de Jazmín podía ser opuesta a su ácido y retorcido sarcasmo que desde hace poco había sacado a relucir, pero debía admitir que le gustaba ese juego.
-¡Eran intrusos, querían robarme, saquear mi castillo!-se excusó Maléfica con descaro, provocando que la princesa rodara los ojos y negara con la cabeza.
-Quizá solo querían refugio después de quedarse sin nada-replico Jazmín con inocencia, aunque sabía que eso posiblemente era mentira, pero Maléfica rodo los ojos con indiferencia.
-Intrusos-siseo Maléfica sin inmutarse, mirándola fijamente y provocando una mueca de resignación en la joven.
-Olvido que eres una villana-replico Jazmín con fingida indignación, provocando que Maléfica riera por lo bajo, sin darse cuenta la princesa también había reído levemente-Si me llevas prometo no volver a preguntarte nada más sobre esto, solo quiero ir para poder dejar este tema por el resto de mi vida-pidió Jazmín inocentemente, Maléfica arqueo ambas cejas-Y podría olvidar el asunto de que eres una villana malvada-ironizo Jazmín rodando los ojos, ganándose una mirada matadora de la hechicera, la joven reprimió una carcajada.
-Si cierras la boca te llevo-se quejó Maléfica respirando profundo con resignación, no era mala idea, después de eso la joven no volvería a pensar en todo eso-Tendremos que ir rápido, supongo que nadie sabe que estas aquí-replico la hechicera con frustración, la joven asintió.
-¿Qué tan rápido se llega en carruaje?-pregunto Jazmín con curiosidad, pero una vez más la carcajada de Maléfica al levantarse de su silla la hizo torcer el gesto.
-No iremos en carruaje, bestia-dijo Maléfica negando con la cabeza, la princesa arqueo una ceja confusa y la miro a punto de preguntar de que hablaba, pero su pregunta se vio contestada cuando Maléfica se acercó a la ventana y un humo negro la envolvió, Jazmín tuvo que parpadear para darse cuenta de que tenía delante de ella al dragón.
-Fin flashback
Robín había salido de la tienda de Gold sumergido en sus pensamientos, no se había detenido a mirar a nadie, solo quería salir de ahí, en su mente las imágenes de su pasado comenzaban a volver una y otra vez…Risas, besos, caricias…Momentos que lo hacían sonreír y al mismo tiempo sentir una presión en el pecho por haber perdido la oportunidad que tuvo al lado de Regina, una vida feliz con ella, porque habían sido felices a pesar de haber estado huyendo…
-¡Hey!-lo llamo John al verlo llegar al campamento, Robín alzo la mirada del suelo para observar a su amigo-Roland está dormido, pregunto por ti-dijo John señalando la tienda donde estaba el pequeño, Robín asintió agradecido.
-Gracias por ir por el-dijo el arquero con tono cansado, John noto que algo le pasaba y no tenía que preguntar para saber de qué se trataba.
-¿Regina?-pregunto John poniendo una mano sobre el hombro de su amigo, quien arqueando las cejas lo miro-¿No tomo bien el haber sido una fugitiva del Rey?-pregunto John con un tono sutilmente bromista, provocando que Robín comprendiera.
-Tú también recordaste-musito Robín asintiendo, ambos tomaron asiento en un tronco un poco apartados de los demás en el campamento, su amigo asintió con una leve sonrisa.
-Todos, amigo-confirmo John con un tono melancólico-La Reina Malvada no lo era tanto, no es que hayamos convivido mucho, pero recordé que tenía una sonrisa que nos hacía a todos protegerla-sonrió John, durante el tiempo en que habían huido todos los hombres del campamento se habían dado a la tarea de proteger a la Reina, primero por lealtad a Robín y después de un par de charlas también lo hicieron por ella, todos habían notado que ella era la felicidad de su mejor amigo.
-Lástima que todo fue en vano-se lamentó Robín bajando la mirada con una sonrisa melancólica, John lo miro decaído y le dio un codazo.
-Pero aun así la encontraste de nuevo, se enamoraron y pueden volver a estar juntos-dijo John encogiéndose de hombros, en sus palabras sonaba tan sencillo que Robín no pudo evitar reír levemente.
-No es tan sencillo, ya no-suspiro Robín pensativo, John frunció el ceño.
-¿Qué paso?-pregunto John con curiosidad disimulada-¿Te dijo que estaba enamorada de otro o qué?-pregunto John para nada sutil, directo como siempre, pensó Robín riendo para sí mismo.
-Tú me deprimes más que la propia Regina-se burló Robín negando con la cabeza, riendo levemente, John también rio al rodar los ojos-No sé qué es lo que siente en estos momentos por mi o por David, pero están pasando cosas más complicadas que eso-dijo Robín tornándose más serio.
-Gold es el padre de Regina, el hombre que casi hace que nos maten es su padre-dijo Robín arqueando las cejas, forzándose a no reír al ver el gesto de su amigo-No hablare de eso porque si lo hago volveré ahí y no me aguantare las ganas de romperle la cara a Rumplestilskin-se quejó el arquero torciendo el gesto de mala gana.
-Estaría dispuesto a ayudarte con eso, con todo gusto-ironizo John arqueando las cejas, ambos compañeros rieron por lo bajo, pero John notaba que algo más le sucedía a Robín-¿Hay algo más?-pregunto John, el arquero tardo unos segundos en pensarlo y terminar por contestar.
-Regina tiene una hija-soltó Robín con un gesto serio, tragando saliva, John lo miro como si estuviera bromeando-Es decir, es posible, muy posible, no sabemos qué edad tiene, no sabemos dónde está o cuando nació, Regina debe estar mal con todo esto-termino de desahogarse Robín llevándose ambas manos al rostro.
-¿Cómo es eso posible?-fue todo lo que salió de la boca de John, tratando de comprender tantas cosas, para él lo relacionado con magia era un completo enredo.
-Al parecer Cora tuvo que ver, la verdad es que todo es muy confuso-aclaro Robín negando con la cabeza, John asintió, demasiado confuso.
-¿El que Regina pueda tener una hija es problema para ti?-pregunto John desconcertado, Robín se llevaba bien con Henry, Robín rio levemente y negó con la cabeza-¿Entonces?
-No es que sea un problema, no es eso-dijo Robín sinceramente-Lo que no dejo de pensar es que…No sabemos qué edad tiene esa hija, si estuvo en el País de las Maravillas el tiempo no corre igual, lo sabes-dijo Robín mirando a John, quien parecía ir comprendiendo a que se refería-Y nuestros recuerdos fueron borrados...
-¿Crees que…?-John no se animaba a terminar la frase, era desconcertante, pero podía leer los pensamientos de su amigo sin necesidad de que dijera algo.
-¿Y si esa niña fuera mía?-pregunto Robín tragando en seco, quizá se estaba haciendo ideas que resultaran equivocadas, quizá todo fuera una trampa para distraerlos, pero no podía evitar hacerse esa pregunta.
Regina se encamino a su cripta, realmente quería estar sola, necesitaba pensar las cosas y caminar tomando un poco de aire fresco le ayudaría, todo le resultaba tan imposible que no sabía que pensar o como tomar las cosas…Regina llego a su cripta y en cuanto estuvo en la habitación que tenía oculta ahí se dejó caer sobre el sofá blanco junto al espejo…
-Esto no puede estar pasando-musito Regina llevándose ambas manos al rostro y tumbándose sobre el sofá, sentía como su respiración se agitaba y las lágrimas amenazaban con salir después de estar tanto tiempo conteniéndolas, Regina cerro los ojos y dejo que un par de lágrimas silenciosas cayeran por sus mejillas…¿Tenía una hija? La simple posibilidad la hacía tragar en seco, si de algo estaba segura es que ella jamás la habría dejado, jamás la habría abandonado por ningún motivo, ni siquiera por una maldición como lo hizo Blanca Nieves…Si, sonaba egoísta pero era la verdad, ella no era como Blanca, ella no era así…Su madre tenía que estar involucrada en todo eso, no había otra opción, no entendía en que momento pudo pasar todo eso…¿Cómo era posible?¿Por qué?¿Que ganaba su madre con lastimarla así?
Regina suspiro cansada y se levantó del sofá, comenzando a caminar en círculos por la pequeña habitación blanca…Gold era su padre, su verdadero padre, maldición, Cora debía estar disfrutando ver todos los desastres que había causado, incluso muerta conseguía crispar los nervios de Regina, la morena seguía pensando en eso…Rumplestilskin le había fastidiado la vida más de una vez y ahora resultaba que era su hija… ¿Cuántos de sus pecados quedaban cubiertos con eso? Había sido mala en el pasado pero con todo lo que le estaba sucediendo ahora la factura le estaba saliendo más cara de lo que debía…
Regina respiro profundo una vez más, las cosas iban a armándose en su mente para acomodarlas todas…Robín, al pensar en el sintió un nudo en el pecho, recordó las risas, las carcajadas, los besos, las caricias, las noches juntos mientras huían del Rey…Regina no pudo evitar sonreír levemente al pensar que el destino era bastante curioso, los habían separado y los había reunido una vez más…¿Qué significaba eso?...David también había sido parte de su destino y se habían vuelto a encontrar…¿El amor verdadero tenía que ser tan estúpidamente complicado? ¿Porque todo para ella era difícil?...En esos momentos ya no sabía que pensar sobre eso, si era mejor olvidar o recordar…Solo sabía que si tenía una hija iba a buscarla, iba a saber que había pasado y no se quedaría quieta hasta saber…Respecto a Gold aun no sabía cómo actuar, siempre había estado cerca de él y en algunos momentos sintió que actuaba como un padre pero jamás se planteó el que lo fuera realmente, él le había destruido las oportunidades de ser feliz más de una vez…¿Eso se podía perdonar? Quizá si le decía que Hook había formado parte de su vida amorosa a su "querido" y recién descubierto padre fuera una buena forma de fastidiarlo, seguro que le daba un infarto…Y con respecto a Robín y David, sus pasados y presente estaban unidos de alguna extraña forma, pero en esos momentos no quería pensar en situaciones amorosas, quería concentrarse en asuntos más importantes en esos momentos…
En cuanto todos se fueron de la tienda Bella cerró la puerta, Gold seguía en la parte trasera de la tienda, no había dicho una sola palabra desde que Regina se había marchado, Bella sabia lo duro que esto era para su marido, era irónico que todo lo que había hecho había sido para encontrar a su hijo Neal y en el camino había fastidiado la vida de su hija…Regina, ella era hija de su marido, Bella comenzaba a plantearse seriamente el ir a terapia con Archie…
-Rumple-lo llamo Bella al acercarse a él, Gold salió de sus pensamientos y alzo la mirada para toparse con Bella, la castaña se acercaba a el-¿Estas bien?-pregunto Bella tímidamente, no sabía cómo tocarle el tema.
-Bella, ambos sabemos que es lo que quieres decir y preguntar...Ahorrémonos los preámbulos y solo dilo-sentencio Gold con ese temple que tenía, Bella lo miro con resignación, lo conocía lo suficiente para saber que si le había afectado.
-Cora aprendió más de lo que pensabas-dijo Bella cruzándose de brazos, sosteniéndole la mirada a Gold, quien esbozo una sonrisa sarcástica.
-Debí suponer que sabía más de lo que pensaba cuando se sacó el corazón ella misma-siseo Gold con rudeza, Bella arqueo las cejas y negó con la cabeza, agradeciendo mentalmente jamás haberse enfrentado a esa mujer.
-¿Qué harás ahora?-pregunto Bella suspirando, tratando de ser lo más suave que podía con él, mirándolo cálidamente para no tensarlo más.
-Dudo que si voy a pedirle perdón a Regina me crea, desconfiara, me odiara, se cerrara a cualquier intento de acercarme a ella-dijo Gold como si recitara, recordando lo duro que había sido reencontrarse con Neal.
-Es tu hija, la conoces…Es fuerte, no dudo que te cerrara la puerta en las narices pero deberías intentarlo, será arrogante y fría pero ha cambiado-dijo Bella tratando de encontrarle un sentido a todo, después de todo no tenía más remedio que adaptarse a las cosas nuevas.
-Se escucha tan raro escuchar eso-se quejó Gold frunciendo el ceño, Bella había sido sutil, Regina no solo le estrellaría la puerta, esa mujer era capaz de lanzarle una bola de fuego directo en la cara-No sé si debería hablar con ella, la conoces…Es capaz de clavarme cada cuchillo que tenga en su cocina-dijo Gold con sarcasmo, Bella rodo los ojos.
-¡Tú me encerraste en un calabozo cuando intente acercarme a ti!-reprocho Bella con un gesto de burla, Gold rodo los ojos, quien conociera a Bella lo suficiente sabría que su dulzura no era nada cuando se enojaba-Ahora entiendo por qué los dos son igual de fríos y arrogantes-se quejó Bella con un tono de burla.
-Neal no quería ni verme a pesar de que pase la vida buscándolo-recordó Gold de mala gana-Si voy a buscarla a ella…Es capaz de mandarme una bola de fuego solo para echarme de su casa-se quejó Gold confuso, Bella arqueo las cejas y suspiro, tan terco como siempre.
-Rumple… ¡La entregaste al Rey Leopold!-casi grito Bella con evidente frustración, amaba a Rumplestilskin pero su lado oscuro no era un secreto para ella-La hiciste lanzar tu maldición, la has manipulado, dudo mucho que Regina tenga más buenos recuerdos tuyos que malos-medito Bella encogiéndose de hombros, Gold la miro con un gesto de indiferencia.
-No sabía que era mi hija-se quejó Gold, defendiéndose de la castaña, quien rodo los ojos-Y aun así la protegí, no deje que nadie la tocara, fui claro con el imbécil del Rey sobre eso-se quejó Gold endureciendo el gesto.
-Rumple, soy yo-dijo Bella mirándolo seriamente-Sabias perfectamente que el Rey la iba a lastimar, no iba a dejarla tranquila después de haberlo humillado al huir con otro hombre-replico Bella con un gesto sarcástico-Le quitaste la oportunidad de ser feliz con Robín-recordó Bella señalándolo acusadoramente, solo ella era capaz de hablarle de esa manera.
-¡Era un ladrón!-casi grito Gold en su defensa con frustración-¡Era un ladrón y ella una Reina!-dijo Gold negando con la cabeza, Bella arqueo las cejas mirándolo acusadoramente-Robín Hood ni siquiera debía mirarla, no estaba a su alcance, yo solo adelante un poco las cosas-se defendió Gold cruzándose de brazos, Bella no podía creer su descaro, le resultaba casi cómico.
-¿Ahora si suenas como su padre?-se burló Bella con toda la intención de fastidiarlo, Gold la miro matadoramente, preguntándose cómo era posible que su dulce esposa estuviera casi regañándolo de esa manera-La manipulaste durante años para que lanzara tu maldición, la separaste de un hombre que la quería, la llevaste a la oscuridad…¿Y todavía te preguntas por que estaría molesta?-se burló Bella con una sonrisa de incredulidad, la castaña aun recordaba cuando Regina la engaño y la había encerrado, ahora podía comprender en solo una mínima parte sus motivos.
-Lo hice por Neal, para encontrar a mi hijo-dijo Gold sinceramente, no era mentira, su hijo había sido el motivo de todo-Lo deje por ser un cobarde y me arrepentí, quería que me perdonara, quería estar con el…Pero es obvio que no pudo ser así-dijo Gold llevándose una mano al rostro, torciendo el gesto.
-Perdiste a tu hijo, Rumple y también a tu hija-dijo Bella mirándolo con tristeza, Gold no dijo nada, quería estar solo, una mirada basto para que Bella comprendiera que necesitaba estar solo-Piénsalo, iré a casa, creo que necesitas estar solo-dijo la castaña dándole un pequeña sonrisa cálida, Gold no dijo más, solo escucho el sonido de la puerta cerrarse tras Bella.
Hook se había marchado a paso rápido de la tienda de Gold, no se había detenido a despedirse de Emma o a insultar a Gold, el pirata de pronto había sentido que le costaba respirar, nadie había parecido notar que había palidecido notablemente y que se había tensado tanto que parecía de piedra, su gesto se había endurecido y sin decir una sola palabra se había marchado, Hook caminaba sin rumbo fijo, necesitaba aclararse...Regina tenía una hija, una hija, Hook no dejaba de pensar en eso...Una hija que había estado en manos de Cora, de la cuál nadie recordaba y no tenían idea de su edad...
-No puedo estar pensando en esto-se dijo Hook respirando profundamente para no sentirse tan asfixiado, una parte de él, esa parte oscura le gritaba que no pensara más en eso, que no tenía nada que ver con él, pero otra parte de él, esa misma que recordaba las noches al lado de la Reina en el Bosque Encantado, el hombre que había salvado a Regina le gritaba que había una posibilidad de que si esa niña existía podría ser suya, de solo pensar en eso sentía que un escalofrió lo recorría-No es posible-se dijo Hook sin detenerse, necesitaba caminar, pensar, el sabía que si era posible, las noches al lado de Regina en su castillo habían sido largas y pasionales, noches enteras llenas de besos, caricias, pasión, gritos ahogados que habían provocado que hasta los guardias de la Reina se sonrojaran debajo de sus armaduras al custodiar esa recamara desde fuera…Una sonrisa pícara y nostálgica apareció en el rostro de Hook al recordar esa noche en especial, se había ahogado de risa al ver como lo miraban esos guardias al salir…¿Era posible? Él había dejado a Regina sola, incluso había dejado que Cora estuviera cerca de ella al fingir su muerte, el capital del Jolly Roger sabía que Cora podría ser capaz de muchas cosas que él no imaginaba, esa mujer jamás le conto nada que no fuera necesario, bien pudo ocultarle algo tan grave como eso…Killian Jones mejor conocido como el Capitán Hook jamás se había planteado la idea de ser padre, jamás, con nadie se había detenido a pensar en ello, pero ahora la cruda realidad le estaba azotando en la cara como un puñetazo directo.
-¡Hook!-el grito de Emma corriendo tras el para alcanzarlo hizo que Hook se tensara, dudando si debía detenerse o continuar su camino, en ese preciso momento no quería hablar con Emma, cosa extraña en él, ya que usualmente aprovechaba toda ocasión para estar con la rubia-¡Hook!-un grito más, esta vez más cercano, Emma frunció el ceño al ver que no se detenía y apresuro su paso para alcanzarlo, deteniéndolo al ponérsele enfrente.
-¿Paso algo más?-pregunto Hook con un gesto de cansancio al ver la mirada extrañada de Emma, quien frunciendo el ceño negó con la cabeza, el pirata vio la oportunidad de retomar su caminata pero Emma lo detuvo una vez más.
-¿Qué te sucede?-pregunto Emma con preocupación y un poco de curiosidad, ya estaba bastante claro que Hook le estaba ocultando algo, ahora quería saber que era, porque estaba actuando tan extraño.
-Emma, ahora no-dijo Hook serio, cortante, como nunca había tratado a Emma, la rubia no disimulo su incredulidad, estaba acostumbrada a que Hook era quien se acercaba a ella para hablar, a que siempre la tratara bien, pero ahora estaba distante.
-¿Entonces cuando? ¿Me puedes decir que es lo que sucede?-pregunto Emma con evidente frustración, odiaba cuando le ocultaban cosas, la mirada que Hook le dio la hizo rodar los ojos-Es obvio que algo te ha pasado, solo dime que es-dijo Emma cruzándose de brazos, negándose a dejarlo marchar sin tener su respuesta.
-No tiene que ver contigo, Emma, no quiero hablar de esto contigo, no ahora-dijo Hook respirando profundo para contenerse, recordándose contar hasta diez, amaba a Emma, pero hasta el tenía un límite cuando se trataba de recordar y soportar que Emma no se decidiera en lo que sentía por él, en el fondo sabía que Emma no lo quería como el a ella.
-No te voy a dejar en paz hasta que me digas que sucede, no puedes ocultármelo para siempre-se quejó visiblemente frustrada, perdiendo la paciencia, mirando a Hook expectante, el pirata se llevó la mano al rostro y negó con la cabeza.
-¡Pasa que Regina puede tener una hija, una hija que no sabemos cuándo nació, que no sabemos qué edad tiene o donde está, eso pasa!-termino por gritar Hook al perder la paciencia, agradeciendo el que nadie más estuviera cerca, el pirata noto el gesto de confusión en el rostro de Emma y suspiro derrotado.
-¿Qué?-pregunto Emma desconcertada-¿Y eso que tiene que ver contigo?-pregunto la rubia confusa, Hook se llevó una mano al rostro, negando con la cabeza-Entiendo que todo lo que se supo hoy ha sido desconcertante, bastante extraño para ser sincera, pero no entiendo por qué te afecta tanto-dijo Emma mirando al pirata con un gesto de confusión, la rubia se terminó por encoger de hombros.
-Emma-Hook suspiro cansado y fijo sus ojos en la rubia, quien lo miraba esperando que continuara-Si Regina tiene una hija, podría ser posible que fuera mía-termino por confesar Hook tragando saliva, Emma lo miraba como si no pudiera entender lo que había escuchado.
-¿Qué?-pregunto Emma con un gesto de sorpresa, Hook asintió-¿Cómo…?-Emma parecía estar procesando todo, Hook arqueo una ceja ante su pregunta-Quiero decir, se cómo pasa eso, me refiero a…-Emma cerro la boca y negó con la cabeza-¿Cuándo? ¿Ustedes…Ustedes estuvieron juntos?-pregunto Emma con los ojos abiertos ante la sorpresa, eso era algo que nunca se hubiera imaginado, no es que fuera secreto que Hook tuviera su largo historial de conquistas, pero Hook y Regina nunca habían dado indicios de un pasado en común de ese tipo.
-Mejor siéntate, Swan-dijo Hook arqueando una ceja al ver que Emma parecía seguir sorprendida, no la culpaba, le señalo una banca a unos pocos metros y ambos caminaron a ella en silencio, Emma tomo asiento y miro a Hook como si aún no se creyera todo-¿Ya?-pregunto Hook cruzándose de brazos, Emma abrió la boca para decir algo pero tardo algunos segundos.
-Entonces…-Emma lo miraba confusa-Ustedes… ¿Cuándo?-pregunto Emma mirándolo incrédula, Hook arqueo las cejas y la miro con una sonrisa sarcástica, esperaba otra reacción de ella, quizá celos, furia, todo menos esa calma y curiosidad, pero bueno, Emma era difícil de entender.
-Antes de que lanzara la maldición, es obvio-dijo Hook respirando profundo y tomando asiento al lado de Emma-Ella me detuvo cuando irrumpí en su castillo para matar a Bella-dijo Hook con algo de dificultad, notando como Emma apartaba la mirada incomoda, la rubia ya sabía esas cosas pero aun así era incomodo hablarlas-Regina era la Reina Malvada, tenía esos vestidos exóticos y ajustados…Yo era un pirata descarado y mujeriego-musito Hook con una sonrisa de leve diversión, provocando que Emma arqueara las cejas y negara con la cabeza-Coqueteamos un poco, ella me trataba de la manera más arrogante, yo era persistente-dijo Hook encogiéndose de hombros.
-¿Y qué paso? ¿Bebieron de más y pasaron una noche juntos?-pregunto Emma con un gesto de burla, Hook la miro fijamente y negó con la cabeza, una parte del deseaba que la rubia demostrara celos, que le importaba que hubiera otra mujer de su pasado.
-No, bebimos sí, pero platicamos…Nos dimos cuenta que habíamos pasado por lo mismo, que ambos buscábamos venganza por un corazón hecho literalmente polvo-dijo Hook desviando su mirada al suelo, Emma asintió, sabia a que se refería, Milah-La bese, ella era distinta, era fría, como yo-conto Hook riendo levemente para sí mismo, Emma arqueo una ceja-No quería que nadie se acercara a ella, pero poco a poco lo hice, hasta que paso lo que paso-dijo Hook mirando a Emma en espera de una reacción, la rubia parecía meditar las cosas.
-¿Y…Que paso después?-pregunto Emma sin poder reprimir la pregunta-Es decir, cada uno tomo su rumbo… ¿Por qué? ¿Tú la dejaste o ella te dejo?-pregunto Emma de golpe, provocando en Hook un gesto de resignación, el pirata trago saliva.
-No es tan sencillo, Emma-dijo Hook negando con la cabeza, Emma frunció el ceño-Regina y yo acordamos que al lanzar la maldición oscura llegaríamos aquí, a Storybrooke juntos después de que yo…-Hook miro a Emma y titubeo, pero decidió contarle todo de una vez, de todas formas Emma ya sabía algunos detalles-Después de que yo le llevara a Cora muerta-dijo Hook tragando saliva, Emma se tensó en su asiento-Como sabrás…No mate a Cora, pero la Reina de Corazones me amenazó con matar a Regina si yo no me apartaba de ella-dijo Hook acomodándose en su asiento, dejándose caer en el respaldo.
-¿Matar a su hija?-pregunto Emma incrédula, aunque tampoco le sorprendía, Cora era todo un personaje-Tu no llegaste aquí con Regina, así que…La dejaste, Cora quedo viva y Regina lanzo la maldición-dijo Emma comprendiendo poco a poco.
-Como se suponía que debía ser-sonrió Hook con frustración-No fue una noche, Emma, fue más que eso, Regina no sabía que Cora me había amenazado hasta hace poco y no es que cambie nada, ella siguió con su vida y yo con la mía, creo que fue lo mejor-dijo Hook levantándose de la banca.
-De Cora todo se puede esperar-dijo Emma mirando a algún punto fijo en el frente-Bueno, ahora entiendo por qué te pusiste así-comento la rubia levantándose de la banca y mirando a Hook-Aun no podemos estar seguros de que sea verdad, puede ser una trampa-dijo Emma tratando de reconfortarlo, aun le costaba abrirse con Hook.
-¿Eso es todo lo que dirás?-pregunto Hook con un aire desconcertado, Emma lo miro sin saber que decirle, sabía que Hook quería que fuera más amorosa con el pero no podía, no sabía cómo y tampoco se esforzaba mucho por intentarlo-No hace falta, sé que no me amas, y creo que ya es tiempo de dejarlo claro, quizá necesites estar sola para darte cuenta de que sientes-dijo Hook con aires de frustración, dejando a Emma muda-Tomate tu tiempo y cuando puedas pensar las cosas y decidir algo hablaremos, creo que también yo necesito estar solo-se excusó Hook antes de caminar a paso rápido lejos de ella, dejando a la rubia sin saber que decir, confundida y solo observándolo caminar hasta verlo desaparecer.
Blanca y David caminaron hasta su casa en silencio, los dos sumergidos en sus pensamientos, ambos recordando lo sucedido hace unos momentos pero por motivos totalmente diferentes, Blanca no dejaba de preguntarse cómo era posible que su padre, el Rey Leopold pudiera haber sido un padre amoroso y dedicado si al mismo tiempo había sido tan cruel a sus espaldas, las cosas nunca parecían como eran en realidad, tanto Blanca como David llegaron a la casa y tomaron asiento en la mesa de la cocina.
-¿Quieres algo de tomar?-pregunto Blanca al salir de sus meditaciones y mirar a David, quien sentado frente a ella parecía ausente, su mirada estaba fija en algún punto de la pared-David-lo llamo Blanca sacándolo de sus pensamientos.
-¿Qué pasa?-pregunto David desconcertado, Blanca lo miro con un gesto de leve diversión al verlo desorientado-Lo siento, estaba distraído-dijo David dedicándole un gesto amable, la mujer asintió restándole importancia.
-Entiendo, yo tampoco dejo de pensar en lo que paso-dijo Blanca dirigiéndose a la cocina, sacando dos tazas y dejándolas sobre la barra de la cocina-No puedo creer lo que hizo mi padre-se quejó Blanca sirviendo café en ambas tazas, desde la mesa David la escuchaba.
-Es increíble, pero eso no quiere decir que tu tengas que cambiar la forma de verlo, contigo siempre fue un buen padre-dijo David tratando de hacerla sentir mejor, Blanca lo miro con burla y dejo una taza de café frente a él.
-Aunque Regina se ha llevado la peor parte-dijo Blanca, David se llevó su taza a los labios para darle un sorbo a su café-Con todo lo de Gold y encima saber que es posible que tenga una hija de la que no recuerda nada-dijo Blanca frunciendo el ceño, David no dijo nada-¿Crees que Cora haya sido capaz de algo así?-pregunto Banca mirándolo seria.
-No lo sé, pero es probable que sí, Cora era lo suficientemente ambiciosa como para hacer algo como eso, pero si Regina no recuerda nada de eso es imposible saber en qué momento pudo haber tenido una hija-dijo David negando con la cabeza, Blanca asintió, en su mente algunas preguntas rondaban.
-David… ¿Después de que ustedes casi se casan y tuvieron que huir, no recuerdan nada más?-pregunto Blanca con tacto, tratando de ser sutil, notando como David fruncía el ceño ante su pregunta-Leí el libro aquella vez y Emma también me conto algo de eso-dijo Blanca titubeando, ese tema no le era agradable, David también se sintió incómodo.
-No sé si sea buena idea tocar este tema-dijo David dudando, acomodándose en su asiendo, pero Blanca lo miro esperando una respuesta-No, nada, ninguno sabe que fue exactamente lo que paso-dijo David negando con la cabeza, bebiendo un sorbo de su café.
-Entiendo-dijo Blanca asintiendo, su mirada se había tornado más seria, en su mente había pasado un pensamiento que la hizo sentir culpable, no se atrevería a decirlo pero esperaba que David hubiera comprendido, aunque una parte de ella deseaba que a David no se le llegara a ocurrir aquello, pero esa posibilidad se descartó cuando David abrió los ojos de pronto y dejo su taza en la mesa de pronto.
-Si esa niña en realidad existe, si Regina tuvo una hija…-David torcía el gesto al hablar, tratando de encajar las piezas en su mente, Blanca lo miraba consciente de a dónde iba a llegar-¿Y si esa hija es mía?-pregunto David casi pálido, Blanca trago en seco.
-¿Por haberte acostado con ella en la torre de la Reina de las Nieves?-pregunto Blanca irónicamente, en un tono de reproche que hizo que David sintiera una punzada de culpa-Lo siento, se a lo que te refieres-dijo Blanca torciendo el gesto, David la miro con disculpa.
-No debería estar hablando de esto contigo, solo te hago daño y es lo menos que quiero hacer, no te lo mereces, lo siento tanto-se disculpó David desconcertado, levantándose de la mesa sin más y dedicándole una mirada de sincera disculpa, Blanca no supo que decirle, David salió de la casa con muchas cosas en las que pensar, esa noche en su habitación en el hotel de la Abuelita le seria eterna.
-Flashback
El castillo en el que vivió Regina estaba en ruinas, como todo el reino después de la maldición, pero aun así no dejaba de ser imponente, antes de entrar al castillo Jazmín no pudo evitar mirar al establo que apenas se podía observar desde donde estaban, Maléfica estaba detrás de ella con un gesto de aburrimiento.
-¿Cómo eran?-pregunto Jazmín sin dejar de mirar las puertas cerradas del castillo, Maléfica la miro seria-Ellos, mis abuelos, mi madre…-se explicó la joven dando un par de pasos hacia las puertas, Maléfica bufo y se resignó a acabar con eso.
-Conociste a Cora, no era distinta en esos tiempos. Henry, el esposo de tu abuela era amable, cobarde pero adoraba a su hija-recitaba Maléfica como si le aburriera el asunto-Regina era distinta cuando vivía aquí, odiaba la magia-se burló Maléfica con una risa irónica.
-¿Aquí conoció a mi padre?-pregunto Jazmín sin poder evitarlo, Maléfica torció el gesto y negó con la cabeza, no iba a hablar de mas-¿Y el hombre del establo?-pregunto la joven recordándolo-Dijiste que fue importante para ella-le explico Jazmín sutilmente, la hechicera rio levemente y no respondió-Entonces si él no es mi padre… ¿Tu lo conoces o lo conociste?-pregunto la joven inocentemente.
-No abuses de tu suerte, bestia, querías venir ya cumplí-se quejó Maléfica con evidente frustración, la joven rio levemente y negó con la cabeza siguiendo con su camino.
-Eres malvada, tía-rio la joven con la intención de molestarla un poco, la hechicera bufo.
-Y tu irritante, somos lo que somos-replico Maléfica sin perder tiempo, mirando a su alrededor con fastidio y siguiendo a Jazmín al castillo, Maléfica observaba a Jazmín observar todo en silencio, desde las paredes hasta los objetos que había dentro de la casa, la joven se imaginaba que todo debió de ser hermoso antes…
-¿Ella fue feliz aquí?-pregunto Jazmín absorta al mirar todos los objetos del salón en el que estaban, habían espejos rotos y el polvo le daba un aspecto fúnebre, pero para ella todo era nuevo.
-Tuvo sus momentos, pocos pero los tuvo-fue todo lo que contesto Maléfica con aires de aburrimiento, la joven ni siquiera lo notaba, estaba concentrada en mirar todo, Maléfica estuvo tentada a largarse de ahí y luego asegurarse de volver por la joven, pero termino cediendo al recordar que Cora pudo haber puesto alguna trampa por ahí, ambas recorrieron el lugar en silencio hasta llegar a una habitación en especial, la de Regina cuando vivió ahí.
-¿Aquí nací yo?-pregunto Jazmín mirando la habitación, sintiéndose extraña de estar ahí, quizá no había sido buena idea ir esa noche, solo sentía tristeza en ese lugar, como si nadie ahí hubiera conocido la felicidad-Cora me conto que nadie lo supo, pero es obvio que tu si… ¿Cómo?-pregunto la joven con curiosidad.
-Tenía planes-siseo Maléfica con un gesto malicioso-Planes contra el Oscuro y quería cumplirlos, debía estar enterada de algunas cosas-dijo Maléfica encogiéndose de hombros y dejándose caer en una silla de madera que había en la habitación, despreocupada.
-¿A dónde fueron todos?-pregunto la princesa deslizando sus dedos por las sabanas llenas de polvo que cubrían la cama-La maldición oscura de la Reina Malvada… ¿Los mato a todos o que hizo con ellos?-pregunto la joven fijando sus ojos en la hechicera.
-¿Cómo sabes eso?-pregunto Maléfica mirándola con curiosidad disimulada, la joven se encogió de hombros-Y no, no están muertos, fueron llevados a otro mundo-explico Maléfica con despreocupación.
-Cosas así siempre se pasan de reino a reino, los rumores llegan a Agrabah pero nadie habla de eso, como si estuviera prohibido-explico Jazmín sin mucho ánimo-¿Ella también fue a ese otro mundo?-pregunto la joven con indiferencia, Maléfica asintió, era obvio que no iba a hablar más sobre ese asunto-¿Cómo se conocieron?-pregunto Jazmín sentándose sobre la cama, sin importarle que su vestido blanco se manchara de polvo.
-De la misma manera que tu...Irrumpió en mi castillo-ironizo Maléfica con un gesto de resignación, provocando que Jazmín riera levemente-Ella me ayudo con un asunto y lo demás te lo puedes imaginar-dijo Maléfica como si nada.
-¿Qué asunto?-pregunto Jazmín interesada por verla omitir el detalle-¿Qué tan malo puede ser?-pregunto Jazmín riendo levemente, Maléfica arqueo las cejas y asintió.
-Me ayudo a volver a ser un dragón, había perdido esa habilidad y ella me ayudo…Así yo pude lanzar una maldición sobre alguien, fin de la historia-dijo Maléfica levantándose de la silla con un gesto de tranquilidad, notando la mueca de la joven-¿Qué? Tu preguntaste-se defendió Maléfica.
-Eran amigas desde entonces-dijo Jazmín levantándose también de la cama, observando a la rubia asentir en silencio, como si le costara contestar-¿Qué paso para que dejaran de serlo y quisieras venganza?-pregunto la princesa con curiosidad marcada.
-La maldición oscura-dijo Maléfica sin más, su temple dejo ver que la visita había acabado, la joven no se atrevió a preguntar nada más, sabía que la hechicera no respondería nada más, esa sería la última vez que se tocaría el tema de Regina, la joven siguió a Maléfica fuera del castillo.
-Fin flashback
Gold se había quedado solo en su tienda, Bella se había marchado a casa para darle tiempo a solas, sabía que lo necesitaba, el Oscuro estaba sentado en una de las sillas que tenía en la parte trasera de su tienda, en su mente no dejaban de pasar imágenes de Cora y de Regina…Cora había sido tan buena alumna que había conseguido engañarlo, aunque quizá el mismo se había puesto una venda en los ojos respecto a ella después de que Cora lo hubiera traicionado….Ahora Gold no podía dejar de pensar en Regina, esa niña que el mismo había visto crecer esperando el momento de acercarse para comenzar a enseñarle magia era su hija, la Reina Malvada que él había creado era su hija, la misma mujer a la que había hecho sufrir más de una vez…Esto no podía estarle pasando a él, todo lo había hecho para encontrar a Neal, a su hijo y ahora resultaba que en el camino había destrozado a su hija, a Regina, su hija que siempre había tenido cerca, tan cerca que no se había dado cuenta de su conexión…
-Que buena forma de apreciar las ironías-se quejó Gold mentalmente, no sabía cómo debía actuar con Regina ahora, era cierto que siempre le tuvo un cariño especial a Regina pero esto era otra cosa, ella no le perdonaría que siendo su padre le hubiera provocado tantas cosas malas, el haberle arrebatado oportunidad tras oportunidad, la conocía bastante y sabía que ella no aceptaría unas disculpas y todo cambiaria, ella no era así, ella era como él y hasta ahora se daba cuenta de lo parecidos que podían llegar a ser cuando se trataba de perdonar, si Neal se había tardado en perdonarlo…Regina se lo haría aún más difícil, aunque en su defensa el no tenía ni idea que llevaban la misma sangre.
La noche había sido larga para todos, Emma llego a la mansión Mills y después de asegurarse que Henry estaba en su cama profundamente dormido se dirigió al cuarto de huéspedes, no pensaba pasar la noche en el sofá, después de todo lo que había escuchado esa noche merecía dormir en su cama. Emma entro a la habitación de invitados y se quitó la chaqueta dejándola sobre un sofá que había en una esquina, se quitó las botas y se dejó caer sobre la cama…Su mirada se perdió en algún punto del techo, la mente de la rubia era una tormenta de piezas que intentaba encajar.
-¿Qué no puede ser este un pueblo normal y aburrido como todos?-se quejó Emma frotándose los ojos con frustración, medito acerca de Gold y Regina, eso había sido una novedad, su relación siempre le pareció extraña y complicada, ese estira y afloja entre maestro y alumna era todo un caso, ahora entendía que había algo detrás, en cuanto al asunto de que Regina pudiera tener una hija aun no lo tenía claro, en la visión no habían podido ver claramente el rostro de la joven y quizá fuera una trampa, hasta estar seguros no pensaría mucho en ello…En cuanto a lo de Hook, bueno, ella misma se reprochaba el haberle dado falsas esperanzas al pirata, pero no podía negar que aún no olvidaba a Neal, había sido su primer y gran amor, el padre de Henry, no podían pedirle que apenas muriera lo dejara pasar… Emma quería a Hook, le agradecía todo lo que había hecho por su familia y por ella, pero el agradecimiento a veces se confundía con amor, y para ella aun no tenía claro que era lo que sentía…Quizá por eso el saber que Hook y Regina tenían su pasado no le había chocado tan fuerte, no era un secreto que el Capitán Hook y la Reina Malvada tenían un pasado bastante interesante por llamarlo de alguna forma en cuanto a conquistas amorosas, pero no se imaginó jamás que fuera en común…Emma suspiro cansada de pensar, la idea de tomarse un tiempo sola para aclarar sus sentimientos era buena, la rubia se acomodó en la cama y se aferró a una almohada para estar más cómoda, esa noche había sido muy larga para todos y en ese instante solo deseaba poder dormir.
-Al día siguiente…
Regina se había despertado esa mañana con los pensamientos un poco más claros, había dejado de lado todos los demás asuntos para concentrarse en lo que más le importaba, saber que había pasado con su hija, si había una posibilidad de que fuera cierto ella averiguaría que había pasado, después de pensarlo toda la noche había decidido que tenía que conseguir respuestas de inmediato, recordó el hechizo de la Reina de las Nieves y se lamentó el que Gold fuera quien sabía hacerlo, no iba a pedir su ayuda, no después de lo de anoche, así que si podía evitarlo sería lo mejor. También se decidió a ir a hablar con Hook, el pirata había pasado 28 años al lado de Cora, de su madre y tenía que hacerle algunas preguntas para tratar de llegar a saber algo más para confirmar o desmentir esa visión…Regina salió de la cama con sus intenciones claras, agradeciendo el tener su propio refugio en esa habitación oculta en su cripta, así que se dirigió a darse una ducha para después arreglarse, cuando se aseguró de haber quedado tan impecablemente vestida como siempre no dudo en ir a buscar a cierto pirata para que le diera respuestas.
Hook se había despertado esa mañana más temprano de lo usual, aunque probablemente se debiera a que casi no había dormido, seguía pensando en todo lo de la noche anterior, Emma no había protestado cuando se tocó el tema de finalizar su relación, bueno, si es que lo que tenían podía llamarse así, quizá con un poco de tiempo la rubia se diera cuenta que si lo amaba…O quizá terminaba por decidir que en realidad no lo hacía…El pirata se había prometido no volver a rogarle a la rubia, tenía que dejar que ella sola se diera cuenta de sus sentimientos y no forzar más las cosas, sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando tocaron a la puerta de su habitación en Grannys.
-¡Ya voy!-aviso Hook levantándose de la cama con tranquilidad, pensando que quizá Emma era quien lo buscaba, pero cuando abrió la puerta se topó de frente con Regina, quien no tardo en entrar a la habitación sin pedir permiso con sus aires de altanería, Hook arqueo una ceja-¿A que debo que su Majestad me visite?-pregunto Hook cerrando la puerta, ganados una mirada frustrada de Regina.
-No estoy para juegos, pirata, necesito hablar contigo-siseo Regina mirándolo con arrogancia, Hook la miro con curiosidad, se sorprendía de verla tan fría después de lo sucedido, aunque tampoco esperaba otra cosa, Regina podía ser desconcertante y si algo sabia de ella, es que era fuerte.
-¿Sobre qué?-pregunto Hook con una mirada astuta, Regina respiro profundo y lo miro directo a los ojos, intimidante, Hook lo noto y le sostuvo la mirada, iba a decir algo más pero Regina acorto la distancia y lo hizo retroceder por inercia.
-Escúchame bien, Hook-siseo Regina con un tono intimidante, haciendo que el pirata recordara a la Reina Malvada-Si quieres tener tu corazón de regreso será mejor que me digas todo lo que sabes sobre mi hija-siseo Regina mirándolo duramente, Hook abrió los ojos sorprendido, lo había acorralado contra la pared, el pirata lanzo una mirada a las manos de la alcaldesa para asegurarse que no desprendiera fuego.
-¿Qué estás diciendo?-pregunto Hook desconcertado y un tanto intimidado, los ojos de la alcaldesa estaban destilando chispas-Regina, no sé si tienes una hija o si es una trampa de Cora o de la loca de la heladera, pero no sé nada de esto-dijo Hook convincente, temiendo lo que Regina pudiera hacer al estar así de alterada.
-¡Tu estuviste con mi madre todo el tiempo que duro la maldición, tú la llevaste a mí para que fingiera su muerte, tú fuiste su cómplice todos estos años!-le grito Regina señalándolo acusadoramente-Tu debes de saber algo, debiste haber visto algo raro-dijo Regina duramente, Hook negó con la cabeza, Regina estuvo a punto de golpearlo en el pecho pero el pirata la sujeto.
-Regina, te juro que no se nada, si de verdad es cierto que Cora oculto a tu hija, si de verdad tuviste una hija yo no lo sé, conoces a Cora mejor que nadie, ella jamás decía sus planes-se quejó Hook sujetando las muñecas de Regina para detenerla pero la morena seguía forcejando para ser soltada.
-Ella debió decirte algo, yo no recuerdo nada Hook, yo no sé cómo logro hacerlo o que fue lo que hizo pero no recuerdo nada por más que lo intento-se quejó Regina con la voz casi rota, mirándolo con los ojos vidriosos, Hook trago en seco, podía sentir la impotencia que sentía Regina.
-Si supiera algo, si yo hubiera sospechado algo en ese tiempo lo sabrías-dijo Hook sosteniéndole la mirada-Cora fue capaz de manipularnos a todos, de abandonar a Zelena, de engañar al cocodrilo, créeme que la creo capaz de todo-dijo Hook duramente, Regina comprendió que decía la verdad.
-Esto es demasiado para ser verdad-se quejó Regina soltándose de un tirón de Hook, quien la observo tranquilizar su respiración-Mi madre sí que sabe cómo jodernos la vida-musito Regina llevándose una mano al rostro.
-¿Ella es mía?-pregunto Hook sin poder reprimir las palabras en su boca, ni siquiera pensó en decirlo, solo lo hizo, Regina lo miro con un gesto de no comprender nada-Quiero decir… ¿Si todo es verdad…Ella es mi hija?-pregunto Hook tragando saliva, ganándose una mirada matadora de Regina.
-Debes estar bromeando-dijo Regina negando con la cabeza, dándose cuenta que no se había puesto a pensar en ello, había estado más concentrada en saber si era verdad y como habría logrado Cora hacerla olvidar-¿Qué parte de que no recuerdo absolutamente nada de haber tenido una hija no entendiste?-pregunto Regina con sarcasmo y furia-¡No tengo ni idea de cómo mi madre ha sido capaz de hacerme esto, no sé como pero voy a saber la verdad aunque tenga que derretir a la Reina de las Nieves o traer a Cora de donde quiera que este!-grito Regina perdiendo los estribos, Hook frunció el ceño al verla dirigirse a la puerta con los ojos encendidos
-Regina, cálmate-dijo Hook sujetándola para evitar que saliera tan alterada, pero la morena se soltó de el de inmediato-¡No ganas nada estando así, cálmate!-le grito Hook sujetándola de las muñecas con fuerza y acorralándola contra la pared, acortando la distancia para que dejara de gritar y forcejear-Entiendo que todo esto es mucho para ti, pero tienes que estar con la mente fría y no cometer estupideces-siseo Hook presionando sus muñecas contra la pared, la Reina pudo sentir el frio de su garfio sobre su muñeca…Regina respiro profundo y termino por asentir, tenía razón, no podía perder la cordura en esos momentos, el pirata trago en seco al darse cuenta que tan cerca estaba de Regina, sus ojos se fijaron en los labios de Regina sin que pudiera evitarlo.
-Ya entendí, pirata, ya puedes soltarme-dijo Regina rodando los ojos, hasta que noto la mirada fija de Hook, iba a decir algo mas pero Hook no la soltó, por el contrario se acercó más a ella, hasta besar sus labios, presionando los suyos contra los de Regina, quien se sorprendió ante eso, no sabía cómo reaccionar…Hook soltó sus muñecas solo para llevar su mano al cabello de Regina y enredarlo en sus cabellos, mientras la morena pudo sentir su garfio cerca de su cintura, estaba tan rígida por la sorpresa que no podía reaccionar, solo podía sentir la mano de Hook bajar desde su cabello hasta su cintura y su garfio le provocaba escalofríos al rozar su piel…Hasta que el pirata cayo en cuenta de lo que estaba haciendo y se separó de ella para recobrar su respiración, dándose cuenta que Regina lo miraba muda.
-Regina, lo siento, yo…-Hook no dijo más, la mano de Regina impacto en la mejilla del pirata antes de que siguiera hablando, no la culpaba, la había tomado por sorpresa, ambos se sentían incomodos, sin saber que decir o que hacer-Es que estaban tan alterada y yo no sabía que…-Hook no sabía cómo justificarse con ella, en otros tiempos no lo hubiera hecho pero sentía la necesidad de hacerlo.
-No vuelvas a hacerlo, jamás-sentencio Regina mirándolo seriamente, Hook asintió sin más al verla abrir la puerta y salir del cuarto-Creo que tengo una idea de cómo recuperar tu corazón de las manos de Gold, luego te diré como-dijo Regina evitando mirarlo a los ojos, antes de dar media vuelta y marcharse de ahí, dejando a Hook con una mueca de desconcierto, lamentándose haberla besado de esa manera, pero no podía quejarse tanto, el sabor de sus labios le gustaba, no había sido despecho…¿O sí? Se preguntó Hook negando con la cabeza, el capitán respiro profundo y se concentró en las últimas palabras de Regina, conociéndola sabía que ya había ideado un plan.
En la cueva de la Reina de las Nieves las cosas estaban en una aparente calma que no tardaría mucho en cambiar, Ingrid y Zelena estaban sentadas una frente a la otra en un par de sofás blancos, ambas villanas habían acordado mantener la tregua entre ambas.
-¿No piensas hacer nada?-pregunto Zelena rompiendo el silencio, para ella era desesperante tener que estar ahí y esperar cruzada de brazos-Todo está a un paso de empezar, deberíamos darles un pequeño empujón para que se decidan-se quejó Zelena desde su asiento, Ingrid negó con la cabeza.
-Esperar, Zelena, eso hare-dijo Ingrid sin inmutarse, Zelena rodo los ojos-Si intervengo en esto van a desconfiar aún más, sabrán que algo anda mal-dijo Ingrid como si nada, por algo Regina no había realizado su hechizo, desconfiaba de ella.
-Esperar es no hacer nada-se quejó Zelena con frustración, Ingrid torció el gesto-Eso no es lo mío, no me gusta esperar-se quejaba Zelena con ansias por salir a provocar algún problema.
-Pero debemos hacerlo, Regina está a un paso de tener la certeza de que todo es verdad, es cuestión de horas para que se decida a realizar el hechizo y después…Ella misma nos traerá el cuerpo de su hija-dijo Ingrid con una frialdad que cautivaba, Zelena sonrió levemente.
-Y cuando lo haga lanzaremos la maldición-completo Zelena con una sonrisa divertida-Suena bien, pero antes de eso tengo que saldar unas cuentas pendientes-dijo Zelena torciendo el gesto.
-¿Con tu hermana?-pregunto Ingrid mirándola con burla, riendo para sí misma al verla apretar los puños.
-No solo ella, también con Rumplestilskin-dijo Zelena con rabia contenida, Ingrid arqueo las cejas y sonrió divertida-El me mato y me estoy muriendo de ganas de devolverle el favor-se burló Zelena con un gesto de malicia, Ingrid sonrió ampliamente.
-Cuando te vea es probable que caiga muerto de la impresión-ironizo Ingrid con una mueca de burla, Zelena sonrió divertida y asintió.
-Eso es lo que quiero-musito Zelena con una mirada descarada, provocando que Ingrid sonriera levemente.
Regina llego a su casa en pocos minutos, durante el camino había pensado acerca de lo sucedido con Hook, si el pirata no sabía nada era porque Cora se había tomado el trabajo de ocultar todo muy bien y Regina sabía que su madre era experta en eso, eso le complicaría las cosas…En cuanto al beso, conocía lo suficiente a Hook como para saber que aun tenia reflejos del antiguo pirata que conquistaba mujeres distintas en cada puerto así que creyó que solo había sido un impulso, todavía le debía el ayudarlo a recuperar su corazón…
-¡Regina!-la voz de Bella la hizo detenerse antes de abrir la puerta de su casa, una mueca de fastidio apareció en su rostro, no necesitaba girarse para saber que si Bella estaba ahí también lo estaba Gold, Regina torció el gesto y se giró con toda su arrogancia para dedicarles una sonrisa sarcástica.
-Bella-la saludo Regina con una sonrisa cálida, la castaña le había ayudado un par de veces cuando se trató de derrotar a Zelena, pero al fijar sus ojos en Gold la sonrisa desapareció-¿Y entonces…Debo llamarla mamá?-pregunto Regina con una de sus mejores sonrisas burlonas, Gold torció el gesto y Bella rodo los ojos en un gesto de resignación.
-Te dije que era una mala idea-se quejó Gold mirando a Bella de mala gana, Regina arqueo una ceja dándole la razón al Oscuro, mientras que Bella frunció el ceño ligeramente.
-Es cierto, aunque tú no tienes la culpa de haberte enamorado y casado con una bestia como lo es el Oscuro-siseo Regina con una sonrisa forzada, provocando que Gold apretara los puños y que Bella negara con la cabeza.
-Aun así me encerraste por años-reprocho Bella mirándola con victoria, Regina frunció el ceño al ver el gesto de triunfo de Bella, si no fuera por esa leve sonrisa en los labios de la castaña Regina habría pensado que se trataba de un ajuste de cuentas.
-Bien jugado, Einstein-se burló Regina con una sonrisa fugaz, Bella asintió con una pequeña sonrisa, mientras que Gold no daba crédito a lo que veía.
-¿Desde cuándo ustedes dos…?-Gold no alcanzo a terminar la pregunta, Regina rodo los ojos y aparto la mirada, mientras que Bella lo miro y se encogió de hombros.
-Digamos que le ayude a encender una vela-dijo Bella con un gesto de inocencia, Regina arqueo una ceja y negó con la cabeza, comenzaba a arrepentirse de haberse disculpado con ella, ahora la castaña no dejaría en paz el tema de Gold.
-¿Qué?-pregunto Gold confuso, pero antes de que alguno pudiera decir algo más la puerta de la casa de Regina se abrió, dejando ver a Emma en la puerta con un gesto de desconcierto y sorpresa, Regina aprovecho esos segundos de silencio y entro a la casa directo a su despacho para no cruzar palabras con nadie.
-¿Qué paso?-pregunto Henry al bajar las escaleras de la casa y alcanzar a ver a Regina cerrar la puerta del despacho, los ojos curiosos de Henry se posaron en Emma, quien dejaba pasar a Bella y Gold a la casa-Hola-saludo Henry a ambos adultos, Bella le sonrió cálidamente pero Gold siguió de largo siguiendo a Regina al despacho, dejando a Emma y Bella con gestos de resignación, pensando seriamente si debían salir de la casa en caso de que alguno de esos dos incendiara la mansión en medio de una pelea.
Regina entro al despacho casi estrellando la puerta detrás de ella, pero el bastón de Gold impidió que esta se cerrara, provocando que Regina sin girarse apretara los puños y torciera el gesto, mientras que Gold ignorando su molestia no dudo en entrar y cerrar la puerta.
-Si no quieres que te vuelva cenizas será mejor que te largues de aquí-siseo Regina duramente, sin girarse para no mirarlo, pero Gold no se movió un solo centímetro de su lugar.
-Quisiera ver que intentaras eso-ironizo Gold por inercia, sabía que seguir actuando así solo tensaría más las cosas pero habían sido años de ese estira y afloja entre él y Regina que ya era costumbre, le tomaría tiempo acostumbrarse.
-No tientes, Gold, que hace rato que deseo provocar un homicidio-siseo Regina torciendo el gesto y arrastrando las palabras, no era mentira, su paciencia comenzaba a llegar a un límite, y su cordura pendía de un hilo. Gold frunció el ceño y negó con la cabeza, estaba tentado a largarse de ahí pero recordó a Neal, sabía que su hijo había tenido que morir por sus errores y Regina había pasado por muchas cosas a causa suya, su hija también podría tener el mismo destino que Neal y Gold no quería aquello, si no había podido recuperar a su hijo por lo menos debía intentar componer las cosas con ella.
-Regina, yo no sabía nada esto, no sabía que eras mi hija, si lo hubiera…-Gold no pudo continuar hablando, Regina apretó los puños y se giró de mala gana, mirando a Gold con los ojos encendidos de rabia contenida, Gold le sostuvo la mirada.
-No me importa, esto no cambia nada-sentencio Regina mirándolo de mala gana, dejándole claro que las cosas no eran tan fáciles como pedir perdón y olvidar el pasado, Gold torció el gesto y negó con la cabeza.
-Cambia todo, si hubiera sabido que eras mi hija, yo…-Gold estaba hablando con tanta sinceridad como era capaz, aunque no dejaba de verse tan imponente como siempre, su mirada estaba clavada en los ojos de Regina, quien al escucharlo decirle hija sintió que deseaba echarlo de ahí.
-¿No me habrías arruinado la vida y fastidiado la existencia manipulándome?-pregunto Regina completando su frase, destilando sarcasmo al esbozar una sonrisa descarada y cruzarse de brazos, Gold tenso la mandíbula y conto mentalmente hasta diez.
-Lo hice sin saberlo, quería recuperar a mi hijo, lo hice por Baelfire, no encontré otra manera-dijo Gold seriamente, provocando que Regina riera por lo bajo con venenoso sarcasmo, la morena negaba con la cabeza.
-Y jodiste la vida de tu hija sin querer, claro que no sabías que era tu hija-dijo Regina rodando los ojos con frustración-Eso no borra nada, me arruinaste muchas veces sin importarte nada-se quejó Regina duramente.
-Pase la vida buscando a Bae, solo quería encontrarlo, es cierto que manipule muchas cosas pero de haber sabido que tenía una hija, que tú eras mi hija, habría…-Gold la miraba con seriedad, pero la mirada de Regina era fría.
-¿Buscado otra manera?-se burló Regina con una mueca de reproche, destilando el rencor que sentía al recordar momentos de su pasado, Gold asintió en silencio.
-Sí, habría buscado otra manera, habría hecho las cosas distintas y quizá el destino habría cambiado para todos-dijo Gold serio, Regina lo miraba callada, la tensión entre ambos era más que evidente.
-Tarde para eso, Gold, estamos donde estamos y nada puedes hacer para cambiar las cosas-sentencio Regina con dureza, Gold trago en seco, ese momento le recordaba a Neal, él también lo había tratado así cuando se reencontraron.
-¿Serviría para ti si te digo que lo siento?-pregunto Gold tragando saliva, mirándola a los ojos, Regina lo miro seria unos segundos, pero después en sus labios apareció una sonrisa irónica.
-¿Por qué?-pregunto Regina frunciendo el ceño, mirándolo con fingida confusión-¿Por manipularme? ¿Por apartarme de Robín y entregarme a Leopold? ¿Por hacer que Blanca matara a mi madre o por intentar matarme?-preguntaba Regina con rencor y reproche, provocando que Gold ensombreciera su mirada y torciera el gesto apretando su mano alrededor de su bastón.
-Robín Hood era un ladrón, un fugitivo, tú eras una princesa y una reina…No había forma de que estuvieran juntos, de todas maneras habrían caído en manos del Rey o los guardias del sheriff de Nothingam los habrían capturado-dijo Gold duramente, negándose a aceptar su culpa-Y si hubiera querido matarte bien sabes que lo habría hecho-se quejó Gold duramente, provocando que Regina arqueara las cejas.
-Claro, el espectro chupa almas que enviaste por mí era solo un regalo-dijo Regina arqueando las cejas con burla, Gold frunció el ceño ante su sarcasmo.
-Encerraste a Bella, me engañaste sobre ella y me hiciste enfadar-se excusó Gold como si nada, no podía evitarlo, así era él y le tomaría tiempo cambiar con Regina, quien lo miraba incrédula.
-¿Lo dices tú?-se burló Regina riendo-Tu hiciste que Robín fuera torturado y planeabas matarlo por medio de Leopold-replico Regina con aires de victoria que irritaban a Gold-Tú me manipulaste a tu antojo para que lanzara tu estúpida maldición, me usaste porque te convenía-sentencio Regina sin titubeos.
-También te he protegido, Regina, no puedes negarlo-dijo Gold severo, Regina lo miro con incredulidad-Te he ayudado y te enseñe casi todo lo que sabes sobre magia-aclaro Gold excusándose.
-Porque era necesario para ti, tenías que enseñarme magia para tu beneficio, si Leopold me mataba empezabas de cero, cada vez que yo quería alejarme de la magia tú te encargabas de regresarme, cuando quería dejar la oscuridad tú me regresabas-reprocho Regina duramente, señalándolo acusadoramente.
-Regina…-Gold se acercó a ella solo un paso, la morena retrocedió negando con la cabeza, no pensaba seguir escuchándolo, no quería y no estaba dispuesta a hacerlo.
-Tu no cambiar, Gold, solo modificas quien eres, podrás engañar a Bella pero a mí no, yo te conozco, conozco tu lado oscuro mejor que Bella y que otras personas, así que no intentes convencerme de algo que no eres-sentencio Regina con arrogancia, mirándolo duramente.
-Yo puedo cambiar, Regina, cambie por Bae pero murió antes de que pudiera darse cuenta, puedo hacerlo de nuevo-dijo Gold tragando saliva, Regina lo miro sin creérselo del todo, no podía evitar desconfiar del Oscuro.
-Vete ya, Gold, evítame prender fuego a mi despacho, lárgate antes de que haga algo de lo que me arrepienta-amenazo Regina comenzando a perder la paciencia, Gold negó con la cabeza pero la mirada fría y matadora de Regina lo hizo decidir qué era lo mejor, en esos momentos ella no escucharía razones y él tampoco estaba en condiciones de seguir intentándolo. El Oscuro no dijo nada más, dio media vuelta y salió del despacho, dejando a Regina cruzada de brazos y con el temple intacto, la alcaldesa espero unos minutos y salió del despacho.
-Nos vemos, Bella-se despidió Emma de la castaña al cerrar la puerta de la mansión, Regina alcanzo a ver que cerrara la puerta, la rubia se fijó en Regina y frunció el ceño ante el gesto duro de la alcaldesa, iba a preguntar algo pero Regina se adelantó a acercarse a Henry que estaba saliendo de la cocina.
-¿Qué sucedió, mamá?-pregunto Henry al abrazarla a modo de saludo, Regina se aferró más a él, estrechándolo contra su pecho-¿Por qué no llegaste anoche?-volvió a preguntar el chico, Regina suspiro y se apartó un poco de el para mirarlo.
-Vamos a tu habitación, cariño-sonrió Regina forzadamente, Henry arqueo una ceja pero decidió no preguntar más y asentir, se encamino a su habitación seguido de Regina, dejando a Emma con un gesto de intriga en la sala.
Gold fue el primero en marcharse de la casa de Regina, Bella lo siguió y no tardaron en alejarse lo suficiente, pasaron un par de minutos en silencio en los cuales Bella dudaba si preguntar qué había sucedido al ver la cara de frustración y seriedad que tenía Gold.
-¿Qué tan malo fue?-pregunto Bella deteniendo su camino un momento, Gold frunció el ceño y también detuvo su camino, sus ojos se posaron en la castaña.
-Lo suficientemente malo como para saber que Regina Mills no me va a perdonar ni aunque le llore de rodillas-sentencio Gold con su habitual tono sarcástico y frustrado, Bella torció el gesto, no le sorprendía mucho a decir verdad.
-¿Quieres hablar de esto?-preguntó Bella con tacto, llevando una mano al rostro de su marido, Gold le dio una mirada que la hizo entender claramente que no-Esta bien, debo ir a la biblioteca, nos vemos al rato en la tienda-dijo Bella sonriéndole cálidamente, se acercó a darle un corto beso en los labios y se encamino en dirección a la biblioteca. Gold la observo partir y espero a que se hubiera alejado lo suficiente para desaparecer en medio de una nube de humo.
Regina y Henry estaban en la habitación de él, ambos se habían sentado en la cama, el silencio de Regina comenzaba a inquietar a su hijo, quien ya comenzaba a entender que algo más había pasado, ahora se preguntaba que era. Regina suspiro antes de comenzar a hablar y tomo la mano de su hijo.
-Mamá, si no quieres decirme que pasa está bien-dijo Henry al notar que Regina no parecía encontrar las palabras para empezar, Henry le sonrió cariñosamente y la alcaldesa negó con la cabeza, llevando su mano al rostro de su hijo.
-No, cariño, eres mi hijo y debes estar enterado de las cosas por mí-dijo Regina sonriéndole cálidamente, acariciando su rostro con ternura, como lo hacía desde que era un bebé, Henry sonrió y apretó su mano para reconfortarla.
-¿Estas bien, mamá?-pregunto Henry extrañado del gesto tan tenso que tenía su madre, Regina trago saliva y se mordió ligeramente el labio inferior, buena pregunta, aunque difícil de contestar en esos momentos, ya ni siquiera sabía cómo se sentía.
-Estoy bien, mi amor, solo confundida y asimilando las cosas-dijo Regina con una sonrisa sarcástica que hizo que Henry arqueara las cejas con curiosidad.
-¿Por Robín y David?-pregunto Henry sin pensarlo mucho, dejando a Regina con una mueca de incredulidad y la boca abierta, mirándolo sorprendida-Leí el libro, pero sigo sin entender por qué no tiene un final, todas las historias las tienen-dijo Henry encogiéndose de hombros con un gesto de confusión, Regina lo miraba sorprendida.
-No es eso, Henry-dijo Regina cuando salió de su trance, Henry se encogió de hombros una vez más, despreocupado, conteniendo una pequeña risa al ver como su madre se había sonrojado levemente ante la mención de los dos hombres-Y no pienso tocar ese tema contigo, jovencito-sentencio Regina recobrando la compostura, dejando a Henry con una mueca de resignación.
-Está bien, está bien-rio Henry divertido al ver incomoda a su madre, eso no sucedía a menudo, Regina asintió agradeciendo mentalmente-¿Es sobre Zelena?-pregunto Henry notablemente tenso ante esa idea-Mamá, Zelena es malvada y quiere hacerte daño, no podemos dejar que eso pase, yo no quiero que te lastime-decía Henry agitándose, pero Regina lo calmo al sonreírle cálidamente y negar con la cabeza mientras lo abrazaba.
-Cariño, no es sobre Zelena, al menos esta vez no, me conoces y sabes que no dejare que ella gane-musito Regina con firmeza en su voz, con esa voz que hacía que Henry no temiera por nada, la morena suspiro-Te amo. ¿Lo sabes, no?-pregunto Regina sin soltar a su hijo, Henry nunca lo admitiría pero en brazos de Regina se sentía más seguro que en cualquier otro sitio.
-Lo sé, yo también-dijo Henry riendo levemente y hundiendo su rostro en el hombro de su madre, Regina no sabía cómo decirle lo que sucedía, temía que su reacción fuera parecida a la vez de su enfrentamiento con Ingrid, tomo valor y respiro profundo.
-Henry, creo que tienes una hermana-dijo Regina sin más, era mejor ser directa, Henry arqueo una ceja confuso y se separó de su madre para poder mirarla a los ojos, la confusión estaba marcada en el rostro del chico.
-¿Voy a tener una hermana?-pregunto Henry dándole una mirada a su madre que delataba sus pensamientos, Regina comprendió lo que pensaba y se apresuró a negar con la cabeza-¿Tu estas...?-Henry no alcanzo a terminar la frase.
-No, no es eso-dijo Regina riendo levemente, Henry frunció el ceño-¿Recuerdas lo que la Reina de las Nieves dijo aquella vez en la torre del reloj?-pregunto Regina mirándolo seriamente, Henry asintió-Es posible que tenga razón, Henry-dijo Regina sujetando sus manos, el joven no decía nada, parecía asimilar las cosas.
-¿Cómo?-pregunto Henry frunciendo el ceño-¿Cómo sabes que es verdad? Tu dijiste que jamás habías tenido un hijo-dijo Henry comenzando a inquietarse más de lo debido, Regina iba a decir algo pero el chico se levantó de la cama.
-Y así es, bueno, estaba totalmente segura hasta anoche-dijo Regina encogiéndose de hombros con frustración-Anoche, gracias a un hechizo descubrimos dos cosas-dijo Regina resumiendo las cosas-Que Gold es mi padre-dijo Regina frunciendo el ceño y tragando saliva-Y que tengo una hija de la que no tenía la menor idea-dijo Regina suspirando, la mirada de su hijo era difícil de descifrar, no quería que se sintiera extraño.
-¿El abuelo es tu papá?-pregunto Henry frunciendo el ceño, no quería hablar primero de tener una hermana, dejaría eso para lo último. Regina asintió a su pregunta, extrañamente su hijo no parecía haber entrado en shock o muy sorprendido que se pueda decir.
-¿Por qué no te sorprende tanto como a mí?-pregunto Regina arqueando las cejas al levantarse de la cama y cruzándose de brazos, Henry abrió la boca para contestar pero la cerro de inmediato, Regina lo miro curiosa-Henry Daniel Mills-siseo Regina mirándolo seria, Henry rodo los ojos, pocas veces escuchaba su nombre completo.
-No sabía nada, mamá, es decir…Alguna vez llegue a pensar en eso-dijo Henry encogiéndose de hombros con inocencia, dejando a Regina incrédula-¿Qué? Es decir, su relación siempre ha sido extraña, Rumplestilskin siempre al lado de la Reina Malvada, se han atacado y se han ayudado, pero siempre acaban trabajando juntos y de alguna forma se tienen un cariño extraño, hay veces que los llegue a ver como si fueran familia-explico Henry con un gesto de despreocupación, por el contrario de Regina que parecía estar en shock.
-Te he educado demasiado bien, eres tan inteligente como yo, pero debes dejar de leer ese libro un buen rato-termino por bromear Regina a su hijo, quien sonrió levemente, la morena agradecía que no se hubiera tomado ese asunto de mala forma, su hijo era todo para ella.
-Y…-Henry cambio su semblante, se dejó caer en la cama con una expresión de melancolía, como si no quisiera hablar de algo pero tuviera que hacerlo, Regina ya intuía de que se trataba-¿Dónde está ella?-pregunto Henry con algo de dificultad-¿Qué edad tiene? ¿Cómo es?-pregunto Henry sin atreverse a mirar a su madre a los ojos.
-No lo sé, cariño, solo sé que de ser cierto lo que he visto ella ha estado cerca de mi madre-dijo Regina acercándose de él y tomándolo del rostro para que la mirara, se sentó al lado de el-Tu eres mi hijo, Henry, no importa lo que pase, siempre lo serás, nada cambiara-dijo Regina para no hacerlo sentir mal, era verdad cada palabra.
-Entonces…¿Ella es parte del mundo de los cuentos?-pregunto Henry después de guardar silencio unos segundos, Regina asintió un poco dudativa, Henry asintió, seguramente ella si había formado parte de alguna aventura como todos los demás, quizá hasta fuera una heroína que sabía usar la espada o habría visto algún dragón como la misma Emma.
-Henry, no sé nada más que lo que te he dicho, pero te aseguro que voy a averiguar toda la verdad y si ella existe, si ella es mi hija la voy a buscar hasta saber que ha pasado con ella-dijo Regina con firmeza, Henry le sonrió levemente.
-Lo sé-aseguro Henry encogiéndose de hombros, dedicándole una sonrisa sincera-¿Puedo ayudar en algo? Yo quiero ayudarte, después de todo ella quizá sea mi hermana-dijo Henry respirando profundo, la idea era tan extraña, de pequeño siempre había deseado un hermano menor o hasta una hermana pero jamás se había dado, ahora la idea de compartir a su madre le resultaba extraña, como si de un momento a otro fuera a cambiar todo y llegara una persona que si compartía la misma sangre que Regina, alguien que quizá no la hiciera sufrir como lo había hecho el en el pasado, como cualquier niño temía ser reemplazado o perder el cariño de su madre.
La noche ya había llegado cuando Gold se había aparecido en la cueva de la Reina de las Nieves, donde Ingrid parecía haberlo estado esperando con toda la tranquilidad que emanaba, Zelena se había adelantado y ocultado para no ser vista por Gold aun, tenía mejores planes para su ansiada visita al Oscuro, una visita satisfactoria para ella y nada agradable para él.
-Mira a quien tenemos aquí-se burló Ingrid paseándose por su cueva con la mirada fijo en Gold, quien la miraba con instintos asesinos que deseaban salir a relucir, la Reina de las Nieves lo miraba con arrogancia.
-Tú lo sabias-afirmo Gold señalándola de mala gana, destilando rabia y dando un par de pasos hacia Ingrid, quien arqueando las cejas lo miraba con curiosidad, no retrocedió.
-¿De qué hablas, querido?-pregunto Ingrid con indiferencia, consiguiendo que Gold apretara la mandíbula y deseara retorcerle el cuello con sus propias manos, estaba seguro que había sido ella quien había puesto a Rajah en el camino de Regina.
-Tu sabias que Regina era mi hija, hiciste que ella encontrara a ese animal para descubrir la verdad-siseo Gold mirándola matadoramente, Ingrid comprendió todo, pero raramente ella no había tenido nada que ver-¿Cómo?-pregunto Gold duramente.
-¿Disculpa?-replico Ingrid confusa, Gold sintió que su sangre comenzaba a hervirle más-No sé de qué animal hablas, no sé nada de esto, yo lo único que he puesto en el camino de nuestra Reina Malvada ha sido mi pergamino-aclaro Ingrid arqueando una ceja con arrogancia.
-No te creo una sola palabra-sentencio Gold conteniéndose-La pregunta es… ¿Cómo demonios has podido saber algo así?-grito Gold amenazante, Ingrid torció el gesto, escondida en la cueva Zelena había abierto los ojos al escuchar la discusión, eso era nuevo para ella.
-Ya te dije que yo no sé nada de esto-siseo Ingrid con la mirada severa, Gold la miro detenidamente y tuvo que reconocer que decía la verdad, no tenía idea de aquello.
-¿Y lo de mi nieta?-pregunto Gold casi ahogándose con las palabras pero tan intimidante como siempre-¿Esa niña existe? ¿O existió?-pregunto Gold con la mirada astuta, Ingrid arqueo las cejas y esbozo una leve sonrisa, ahí era donde quería que llegaran.
-Veo que ese tema te ha vuelto a interesar-rio Ingrid con descaro, por fin todos estaban donde los necesitaba, ahora comenzarían a hacer el trabajo que ella deseaba-¿No estabas tan seguro que Regina jamás había tenido hijos?-pregunto Ingrid con evidente sarcasmo.
-Comienza a hablar o aquí mismo te destruyo-amenazo Gold con su mejor gesto del Oscuro, pero Ingrid se limitó a sonreír y arquear una ceja divertida, podía sentir su rabia y frustración.
-Existo…Existe…-recito Ingrid caminando lentamente por su cueva, sintiendo la mirada penetrante de Gold sobre ella-Esa niña nació, Rumplestilskin, claro que lo hizo, solo que Regina no tenía ningún recuerdo de esto gracias a su madre, Cora, una mujer bastante…interesante-dijo Ingrid con un gesto pensativo, provocando que Gold apretara los puños.
-¿Y tú como sabes de esto?-pregunto Gold duramente, Ingrid no parecía dispuesta a cooperar con él, pero después de unos segundos de jugar con Gold rompió el silencio.
-Tengo ciertas habilidades para encontrar respuestas, querido, tantos años de aquí para haya han servido de mucho-rio Ingrid con sutileza venenosa, Gold arquero las cejas mirándola con astucia, algo faltaba-Y claro, necesitaba confirmarlo así que recurrí a una fuente confiable-completo Ingrid como si nada.
-Tu plan era matar a Regina para lanzar tu maldición-dijo Gold recordando los términos, sabía que de nada servía preguntar a quien había recurrido Ingrid por que no recibiría respuesta.
-Es parte del plan, su sangre, un corazón, ya sabes…Las maldiciones no son sencillas, pero hasta donde recuerdo no tenías muchos problemas con dejarme lanzarla-siseo Ingrid con filoso sarcasmo, Gold la miro matadoramente.
-Te recuerdo que Emma Swan podría correr con la misma suerte, querida-ironizo Gold con una sonrisa maliciosa, de esas que hielan la sangre por la amenaza que implicaba, Ingrid torció el gesto un momento y después lo miro duramente dispuesta a replicar pero Gold desapareció antes de poder hacerlo.
-Eso ha sido poco más que interesante-medito Ingrid en voz alta, sonriendo para sus adentros, con el Oscuro involucrado en la búsqueda de la joven todo podría ser más rápido, Zelena apareció delante de ella con un gesto de rabia y los ojos sacando chispas.
-La eligió antes de saber que era su hija y ahora la protege-decía Zelena dando vueltas en círculos, bajo la mirada ironiza de Ingrid-¡Ella no debería tener nada! ¡Ella no debería poder ser feliz!-se quejaba Zelena con envidia a flor de piel, Ingrid no dijo nada, de nada serviría, Zelena torció el gesto y desapareció de la cueva.
Emma estaba esperando en la sala de la casa de Regina, la rubia estaba tumbada en el sofá más grande con las piernas arriba y mirando al techo, tenía los ojos fijos en algún punto del techo sin especificar, no había querido intervenir en la charla de Regina y Henry, era algo de ellos dos…Tampoco sabía si debía tocar el tema de Hook con Regina en esos momentos, en realidad no sentía celos desmedidos, pero la curiosidad era grande para ella…Emma salió de sus pensamientos al escuchar el sonido de los tacones de Regina bajando la escalera, la rubia se incorporó de inmediato.
-¿Todo bien con Henry?-pregunto Emma levantándose, Regina se sorprendió al escucharla y se apresuró a guardar algo en su bolsillo, Emma arqueo una ceja, había alcanzado a distinguir que se trataba del pergamino de Ingrid.
-Sí, pensé que ya te habías marchado-dijo Regina como si nada, llegando a la sala y tomando sus llaves de la mesita junto a la puerta, Emma ya se había acercado a ella y la miraba con curiosidad, algo le decía que Regina haría algo nada sensato.
-¿Por qué escondiste el pergamino?-pregunto Emma arqueando las cejas, Regina la miro con arrogancia y rodo los ojos, Emma le resultaba sumamente irritante a veces, sobre todo cuando se metía en sus planes.
-Es asunto mío-dijo Regina encaminándose a la puerta, pero Emma le cerró el paso, mirándola con seriedad y confianza, Regina torció el gesto, lo que menos quería era un discurso esperanzador marca Charming.
-Regina, sé que todo esto es mucho para una sola persona, pero si te adelantas y caes en la trampa de Ingrid será peor-dijo Emma mirándola con calma, Regina arqueo las cejas y la miro con burla.
-No quiero discursos, no pienso quedarme cruzada de brazos como cualquier heroína que espera que otros resuelvan sus problemas, yo no soy una heroína, Emma, así que quítate de mi camino-sentencio Regina duramente, Emma noto su enfado y sabía que nada bueno podría pasar si hacia algo sin pensarlo-Si tengo una hija voy a encontrarla, y no me quedare aquí perdiendo el tiempo!
-Regina, cálmate-dijo Emma pero sin existo, Regina la miraba con frustración-Quizá sea cierto, quizá ella fue feliz, quizá ella tuvo su mejor oportunidad y no es tan malo como parece-dijo Emma encogiéndose de brazos, tratando de plantearle un buen panorama pero la mirada asesina que le dio Regina le dijo que de nada serviría.
-No me vengas con esas estupideces, Emma, yo no soy como Blanca Nieves o como tú-siseo Regina duramente, quizá demasiado dura y fría pero era cierto, en ese momento no iba a detenerse a pensar en lastimar a Emma-Tú no sabes cómo era yo en el Bosque Encantado, yo jamás habría dejado a mi hija ni siquiera por una maldición oscura, yo no la habría apartado de mi aunque de eso dependiera el reino entero-se quejó Regina con tono duro, Emma la miro y supo que era cierto, quizá sonaba egoísta pero era sincera.
-Regina-protesto Emma al sentir un ligero empujón de Regina para pasar de largo, Emma frunció el ceño y la vio salir de la casa para subirse a su auto, Emma rodo los ojos, hubiera preferido pensar que solo quería conducir para despejarse pero no tenía dudas de que planeaba usar el hechizo de la Reina de las Nieves.
- Flashback
Había pasado un año desde que Cora había sido desterrada de la vida de su nieta, desde que Maléfica la había llevado al castillo de Regina, y en ese tiempo la joven princesa no se había vuelto a atormentar pensando en Cora, Regina o en quien era realmente ella, su relación con Maléfica había vuelto a ser la que era y todo parecía marchar bien, seguía disfrutando de sus lecciones de magia. Aquel día se la había pasado en compañía de su padre, pero ahora estaba en su recamara, sentada en su cama peinando sus largos cabellos, la noche ya cubría Agrabah…
-Buenas noches-esa voz extraña hizo que la princesa dejara el cepillo caer de sus manos sobre la cama al asustarse, se giró hacia el balcón y no logro ver a nadie, no distinguía aquella voz, nadie más estaba despierto o cerca de su recamara, enfoco su mirada mejor y noto una sombra.
-¿Quién eres?-pregunto Jazmín desde su cama al interior de su amplia y lujosa recamara, mirando aquella figura extraña en el balcón, no podía verla con claridad por las cortinas de tela que colgaban y adornaban la habitación, Jazmín se levantó de la cama y se acercó a paso lento, mirándola detenidamente, a corta distancia pudo notar claramente el color de su piel y la curiosidad invadió a la princesa así que con un suave movimiento de muñeca las cortinas se hicieron a un lado para dejarla pasar, pudo mirar fijamente a esa extraña mujer, Jazmín torció el gesto confusa y arqueo las cejas-¿Qué eres tú?-pregunto la princesa sin el menor remordimiento, causando un gesto de sorpresa en la extraña
-Esa es la forma de hablarle a tu tía?-replico la mujer de piel verde y ojos del mismo color en tono arrogante, Jazmín torció el gesto, la recorrió con la mirada sin pensarlo, tenía los cabellos rojizos y sus ojos eran color esmeralda, se podría decir que era guapa…si no tuviera ese tono de piel tan estridente, Jazmín negó con la cabeza y decidió hablar, Zelena la mirada con igual o más curiosidad que la princesa a ella, la había estado observando hace algún tiempo y la intriga la consumía.
-No te creo, yo no tengo tías-aseguro Jazmín sin titubear, con un tono autoritario y firme, Zelena arqueo las cejas y la miro con una sonrisa descarada-Eres verde-dijo Jazmín señalando lo obvio sin el menor reparo, Zelena endureció el gesto y la miro intimidante
-Y tu una princesa imprudente y malcriada-espeto Zelena duramente, Jazmín se limitó a sonreír con burla y rodar los ojos, aquel gesto hizo que Zelena recordara terriblemente a Regina, su hermana de ojos oscuros y mirada profunda…iguales a los que ahora mismo la miraban expectantes, Jazmín era alta, delgada y con el cabello suelto y largo con suaves ondas, Zelena sonrió al pensar que a pesar de ser tan parecidas jamás se conocerían.
-Me han dicho cosas peores-dijo Jazmín encogiéndose de hombros sin que aquel insulto le afectara en lo más mínimo, Zelena la miro entre confusa y sorprendida-Rechazar a príncipes ricos y engreídos no te hace ganar halagos-se explicó Jazmín despreocupadamente, Zelena la miró fijamente, no era una joven manipulable, otra en su lugar estaría en shock o incluso temblando de miedo ante la Bruja Malvada del Oeste irrumpiendo en su habitación
-¿Te olvidas de la parte en que mencione que soy tu tía?-pregunto Zelena filosamente, Jazmín negó con la cabeza.
-No suelo creerle todo a la primera extraña que irrumpe en mi habitación-sentencio Jazmín firme y luego esbozo una suave sonrisa-Sobre todo si es…verde-replico Jazmín con el mismo tono desafiante que su "tía" provocando que Zelena endureciera el gesto y se acercara para intimidarla
-Igual de insolente que tu madre-se quejó Zelena rodeándola con aires de superioridad, la princesa permanecía inmóvil y sin aparente sorpresa-Tus genes no te ayudaron mucho, sobrina-sonrió Zelena cerca de su oído al estar de espaldas a ella, con toda la intención de crispar los nervios de la joven princesa, pero Jazmín no pensaba quedarse callada, la lengua afilada y tono sarcástico de Zelena era herencia…y acababa de provocar a la joven que tenía delante
-Lo dice la mujer que tiene la piel del color de los arboles-dijo Jazmín con un tono igual al de ella, girándose y observando a la bruja con una sonrisa de burlona-¿A quién le habrá ido peor?-Zelena apretó los puños y se controló para no reducirla a cenizas.
-Cuida tu lengua, princesita-amenazo Zelena con cara de pocos amigos y abriendo su mano para provocar que una parte del balcón de piedra donde estaban paradas se desprendiera del resto y se alzara notablemente, los ojos de Jazmín no ocultaron su sorpresa ante la magia de la bruja, Zelena sonriso conforme y victoriosa, cosa que Jazmín noto y sonrió para sus adentros, ambas podían jugar ese juego.
-No me gustan que toquen mis cosas-se quejó Jazmín duramente, Zelena se desconcertó y noto la mirada de Jazmín, en ese momento una nube de humo roja actuó casi de la misma forma que la anterior provocada por Zelena, solo que esta devolvió el balcón a su lugar original, como si nunca se hubiera movido de ahí, Jazmín sonrió orgullosa ante la mirada sorprendida de Zelena
-¿Tienes magia?-casi grito Zelena sin comprender como la princesa podía haber controlado sus poderes de aquella manera, ejercía un control preciso y natural, y para corroborarlo Jazmín abrió su mano para dejar ver una bola de fuego flotando en ella, la joven hizo un movimiento de muñeca y la bola de fuego se volvió un pequeño dragón de fuego que fue contra la bruja, Zelena sin inmutarse lo desapareció con un simple hechizo y miro a la princesa
-¿Eso contesta tu pregunta?-pregunto Jazmín orgullosamente, Zelena no dijo más-¿Cómo sé que no estas mintiendo?-espeto la joven, Zelena sonrió para sus adentros y se acercó a ella, incomodándola con aquella mirada penetrante, Jazmín no se movió.
-No lo hago-replico Zelena duramente, segura y firme-¿No quieres conocer toda la verdad de tu historia? ¿Saber exactamente quien fue tu madre?-pregunto Zelena con una mirada llena de astucia.
-Depende…Si muero en el proceso prefería que no-ironizo Jazmín mirándola desconfiada, la Bruja sonrió ampliamente, disfrutando el tener el control de la conversación.
-¿Desconfías de mí?-pregunto Zelena con fingida indignación, para luego reír levemente, la princesa arqueo ambas cejas y se cruzó de brazos.
-¿De una bruja verde? Imposible-se burló Jazmín destilando sarcasmo que hizo que Zelena torciera el gesto y la mirara con fastidio.
-Eres muy joven para ser tan insolente-se quejó Zelena señalándola con reproche, la joven se encogió de hombros.
-Y tu muy linda para ser tan amargada-se defendió Jazmín con un gesto de inocencia fugaz, Zelena la miro sorprendida, habría esperado un insulto, no que fuera así de sutil con ella-¿Qué haces aquí? ¿Qué quieres de mí?-pregunto Jazmín al verla guardar silencio.
-Creo que podrías querer lo mismo que yo, claro, después de conocer toda la verdad-dijo Zelena rodeando a la joven para ponerla nerviosa-Cuando sepas todo lo que desconoces estoy segura que entenderás mis motivos y querrás lo mismo que yo-aseguro Zelena detrás de la joven, provocándole escalofríos.
-¿Qué es lo que no se?-pregunto Jazmín duramente, mirándola con desconfianza y desafío, Zelena sonrió ampliamente, como disfrutaría todo lo que vendría después.
-Tu madre es la Reina Malvada del Bosque Encantado-Zelena lo dijo sin más, como si hablara de cualquier cosa-Te abandono, lo que es obvio…El sultán no es tu padre aunque te haya criado como si lo fuera-dijo Zelena con cinismo, Jazmín trago saliva al ver su mano acercarse peligrosamente a su rostro, Zelena le rozo la mejilla y luego acaricio sus cabellos-Esto servirá…-Zelena desprendió una piedra transparente de la delicada tiara de la joven y la hechizo, tornándola de color azul. Jazmín la miraba con desconfianza, Zelena le dio la piedra-Esto te dará algunas respuestas, hay recuerdos de tu pasado, de tu madre…-Zelena convoco su escoba y se montó en ella, elevándose en el aire-Nos volveremos a ver, princesa-se burló Zelena con una carcajada al salir volando de ahí, Jazmín la miro molesta y sin notarlo el aire comenzó a mover las cortinas violentamente, la joven lanzo una bola de fuego hacia donde había desaparecido Zelena y apretó los puños, por su puerta entro su mascota, su inusual tigre que se apresuró a correr a ella, Jazmín se agacho y lo acaricio con sutileza
-Tranquilo, Rajah-murmuro Jazmín tratando de convencerse-Tenemos que averiguar quién era es bruja, y si lo que dice es verdad-dijo la joven mirando la piedra entre sus manos-Y creo que ya sabemos quién nos dará respuestas-se dijo Jazmín levantándose, con un hechizo apareció la piedra sobre su tocador y después desapareció entre una nube de humo roja.
-Fin flashback
Regina había llevado el pergamino consigo para estudiarlo a solas, no quería recurrir a Gold pero si era necesario tendría que hacerlo, se subió a su auto y agradeció que las calles ya estuvieran casi desiertas, a esas horas todos estaban en sus casas terminando su día…Regina conducía sin un lugar fijo a donde ir, había pensado ir a su cripta pero prefería un lugar con aire fresco y condujo por la carretera hacia el bosque para estar sola.
-¡Maldición!-grito Regina al ver a Zelena a mitad de camino en la carretera, piso a fondo el freno del coche, casi perdiendo el control del auto que logro detenerse a casi centímetros de la Bruja Malvada, quien no se había inmutado, Regina alzo la mirada del volante y fijo sus ojos en Zelena.
-Deberías aprender a conducir mejor, hermanita, podrías herir a alguien-se burló Zelena al verla bajar del auto y estrellar la puerta, Regina se acercó a ella con una mirada que mataba, por el contrario de Zelena que sonreía maliciosamente.
-Es una lástima, debí haberte atropellado-siseo Regina arqueando una ceja, Zelena fingió una mueca de tristeza-
-Ya he escuchado las noticias…Así que eres hija de Rumplestilskin-dijo Zelena con un tono sarcástico, provocando que Regina torciera el gesto y apretara los puños, su hermana conseguía sacarla de sus casillas en escasos segundos-Tranquila, hoy no vengo a pelear contigo-ironizo Zelena con un gesto despreocupado.
-¿Cómo lo sabes?-pregunto Regina duramente, Zelena se encogió de hombros con despreocupación-¿Qué es lo que de verdad quieres, Zelena?-pregunto Regina con furia contenida, Zelena sonrió ampliamente y acorto la distancia entre ambas.
-Hacerte daño-sentencio Zelena con firmeza, con maldad en sus palabras, Regina torció el gesto y tenso la mandíbula, estaba cansada de aquello, sabiendo que Cora era la causante del odio de Zelena.
-¿De qué forma te tengo que decir que yo ni siquiera había nacido cuando Cora te dejo?-pregunto Regina con evidente frustración y fastidio, Zelena endureció el gesto y la miro matadoramente-Yo no tengo la culpa de las acciones de Cora-se quejó Regina.
-No habías nacido en ese entonces y jamás debiste hacerlo-siseo Zelena de mala gana al acercarse a ella amenazante, Regina le sostuvo la mirada desafiante.
-Ni siquiera me conoces-dijo Regina rodando los ojos y sonriendo con sarcasmo, Zelena negó con la cabeza y sonrió con malicia.
-Te conozco mejor de lo que crees-musito Zelena con frialdad, Regina arqueo las cejas y se burló de ella-Conozco cosas de ti que tu ni siquiera te imaginas-siseo Zelena con dureza.
-¿No me digas?-ironizo la alcaldesa con un gesto de despreocupación, Zelena asintió-¿Cómo cuáles?-pregunto Regina con fingido interés.
-Como que tu hija tuvo más valor que tú para enfrentar la verdad-dijo Zelena con una sonrisa de victoria al ver como Regina se tensaba, disfrutando el fastidiar a Regina.
-¿Mi hija?-pregunto Regina con cuidado, Zelena asintió triunfante para después fingir preocupación-¿La conociste?-pregunto Regina siendo consciente de todo lo que implicaba, las dudas ya ni siquiera existían.
-Cierto, aun no has realizado el hechizo, todavía dudabas-fingió recordar Zelena con un gesto de haber soltado más información de la debida-¡Ups!-rio Zelena divertida, Regina la miraba con ganas de matarla-¿Qué si la conocí? Buena pregunta, hermanita-reía Zelena con aquella sonrisa llena de triunfo y descaro.
-Verde-siseo Regina mirándola amenazante, acercándose a ella con los puños apretados que amenazaban con lanzar fuego, Zelena fingió indignación.
-No seas tan cruel, hermanita-se burló Zelena con una mueca de tristeza fingida, Regina la miro con una sonrisa que destilaba frialdad.
-No tienes ni idea de lo cruel que puedo llegar a ser-siseo Regina con un gesto tan intimidante que Zelena tuvo que esforzarse por no demostrar emociones, de sobra conocía la reputación de la Reina Malvada y su largo y oscuro historial.
-Yo sé, vaya que lo sé-asintió Zelena con un gesto de burla-Y digamos que mi querida sobrina también lo supo y muy bien-dijo Zelena soltando una carcajada, Regina se enfureció y lanzo una bola de fuego contra ella, pero Zelena desapareció en medio de humo verde. Regina no dudo y desapareció también, olvidándose de su auto y de pensar las cosas, no perdería más tiempo.
Hook y David se habían topado camino a casa de Regina, ambos habían llegado de direcciones contrarias, pero antes de que pudieran cruzar palabras de saludo o algo más Emma había salido de la mansión con un gesto de preocupación que hizo que ambos hombres la siguieran para detenerla.
-¡Emma!-el grito de David hizo que Emma se detuviera a mitad de camino hacia el bosque, la rubia se giró, topándose de frente con David y Hook-¿Paso algo?-pregunto David.
-Aun no lo sé-dijo Emma encogiéndose de hombros recuperando el aliento-Regina salió de la casa un poco alterada y se llevó el pergamino de Ingrid, pensé que tal vez habría ido a buscar a Robín o a Gold para lanzar el hechizo-dijo Emma.
-No creo que esté dispuesta a pedir la ayuda de Gold después de anoche-dijo Hook con un gesto pensativo, Emma asintió de acuerdo.
-Exacto, pero si está decidida a actuar lo va a hacer-dijo David torciendo el gesto, Emma frunció el ceño, los tres se apresuraron a llegar al campamento de Robín que por suerte no estaba tan lejos de donde estaban, Emma fue quien se acercó a buscar al arquero, David no estaba en buenos términos con él y Hook había preferido mantenerse lejos.
-¡Robín!-lo llamo Emma al encontrarlo sentado frente a la fogata, los hombres del campamento ya estaban en sus tiendas y el arquero era el único que quedaba despierto sin poder conciliar el sueño, Robín se levantó al ver a la rubia llegar, iba a preguntar que sucedía pero Emma no lo dejo hablar-Regina va a hacer un hechizo que le dio la Reina de las Nieves-dijo Emma casi sin aliento, Robín se tensó por completo-Sé que ahora no estas con Regina y que quizá sigas enojado con ella, pero tienes que decirme si ha venido por acá o si sabes si tenía pensado ir con Gold, algo de cómo convencerla de que no lo haga, ese hechizo puede ser peligroso-soltó Emma sin pensar en lo que decía realmente.
-Regina no ha venido, si Gold puede hacer el hechizo ella lo convencerá de hacerlo-dijo Robín cayendo en cuenta, el arquero salió corriendo antes de que Emma parpadeara, la rubia rodo los ojos y torció el gesto.
-¿Por qué no puede haber un solo día tranquilo?-se quejó Emma al llegar hasta David y Hook, antes de que los tres siguieran a Robín hasta la tienda de Gold.
Gold había llegado hace unos momentos a su tienda, Bella seguramente ya lo esperaba en casa, la tienda ya tenía puesto el cartel de "Cerrado" en la puerta. Gold tomo su bastón y salió del mostrador para salir de la tienda pero antes de acercarse siquiera la puerta se abrió intempestivamente, dando paso a Regina, quien no se molestó en cerrar la puerta con cuidado.
-Todo es verdad-dijo Regina con la respiración agitada al detenerse frente a Gold, quien la miraba imperturbable, comprendía a que se refería.
-Lo sé-contesto Gold asintiendo firme, Regina lo miro confusa, por supuesto, el Oscuro siempre sabía todo lo que sucedía, por lo menos la mayoría de las veces.
-Tu siempre sabes-se burló Regina duramente, Gold no reacciono ante su respuesta, Regina saco el pergamino de su bolsillo, Gold endureció el gesto-Toma, hazlo-dijo Regina tendiéndole el pergamino con un gesto serio, Gold negó con la cabeza.
-Ya te dije que no sé qué cosas vas a sentir o ver, puede ser peligroso-dijo Gold arrastrando las palabras, Regina torció el gesto y tenso la mandíbula.
-La caja de pandora ya se abrió, solo hazlo-dijo Regina insistente, dejando el pergamino en la mano de Gold, quien lo sujeto de mala gana.
-No, es lo que Ingrid quiere-siseo Gold duramente, no sabía que consecuencias traería, no sabía que sucedería después de haberlo hecho.
-Me lo debes, Gold-siseo Regina mirándolo duramente-Me debes saber qué demonios sucedió para que yo olvidara a mi hija-sentencio Regina con los ojos vidriosos, Gold torció el gesto, la mirada de Regina era clara y esperaba su respuesta, había dado justo donde debía para hacerlo dudar.
-¡Gold!-el grito de Hook seguido de las voces de David, Robín y Emma alertaron a Regina y Gold de que estaban llegando, Regina miraba a Gold duramente, negándose a recibir una negativa como respuesta.
-¡Hazlo de una maldita vez, Gold!-le grito Regina a Gold, quien debatió su mirada entre la puerta de la tienda y Regina, Hook entro a la tienda seguido de Robín, David y Emma, topándose con Gold y Regina, pero tarde, Gold había escuchado a Regina y recito el hechizo sin titubeos, las letras del pequeño pergamino se iluminaron ante la mirada de todos y antes de que alguno pudiera siquiera preguntar algo Regina sintió un latigazo de dolor recorrer todo su cuerpo, haciéndola gritar fuertemente, David no tardo en sujetarla para que no perdiera el equilibrio, no era que Regina se hubiera desvanecido pero parecía no estar presente, como si su cuerpo se mantuviera de pie solo por inercia.
Hasta aquí el cap., gracias por leerlo! Debo decir que me hacia dudar el poner a Maléfica tan "suave" a veces, pero después de haber visto como ha estado en OUAT…Creo que ha sido aun mas tierna ahí que aquí jajajajaja Ojala les haya gustado.
Evilcharmingparrillas…David tiene sentimientos por Regina, ahora falta ver que pasara!muahaha
EQLuisa…Noooooooooo!No me mates!jajajajaja Gracias! Bueno, ya vimos que la bomba se ha soltado y mas de uno ha recibido el impacto muahaha
Cenaby…Eaaaaaaaaa!Blanca y David sospechan, aun están dudando pero la duda ya la tienen, Blanca ya empezó a entender las cosas pero creo que aun costara que perdone del todo. Mas escenas subiditas del tono EvilCharming?Ahora que todo se sabe habrá mas movimiento de todos, asi que...puede ser muahahaha
kaname lin-chan…Amo leer tus review! Jazmin casi casi no se salva de todo jajajaja HookedQueen hubo en este cap, de hecho…creo que ira tomando fuerza, le tocara a todo en su momento muahahaha Emma no ha demostrado amar a Hook del todo, veremos si con un tiempo reacciona la mujer o nuestro pirata tiene otro destino muahaha ¿Roland puede seguir siendo un hermanito menor para Henry aun asi, no? Jajajajjaa La bestia ya no sabra ni que pensar, siiii, quise hacerla parecida a esa, la del espejo Regina-Cora me encanto! El poder de la pulga, creo que ha ayudado el que Maléfica la entrenara y ayudara a controlarlo poco a poco, pero si, es digna hija de la Evil Queen! Rajah…eso lo leerán mas adelante, si que tiene explicación muahahaha
Rosalie end Jacob…El EvilCharming va pisando fuerte muahahahaha
Zuoteyu…Hola! Ese árbol genealógico es un enredo total jajajajaja
Guest…Gracias!Regina tiene una familia hermosamente retorcida O.o Zelena la detesta por culpa de Cora, la pobre Regina ya no tiene de donde salvarse con esa familia, sumando a Gold, peor! Maléfica es grandeeee, amo al personaje pero no lo quería hacer tan suave ni cursi, termino medio jajajaja Jafar…mas vale que se quede encerrado muahahaha A ver como reacciona Jazmin sabiendo que su madre es la Reina Malvada, minimo del shock no se salva. Robin!Robin y Roland son demasiado jajajaja Yo ya mori con OUAT…
Aelynb…Ame tu review!jajajajaja Y aquí se suelta un poco mas de información, es que tanta cosa va a terminar con Regina y los demás! Ese árbol familiar es un enredo total, exacto, es muy pequeño y complicado jajajajaja Pues aquí tienes otro largoooo! ¿Qué escribes? Yo quiero leer jajajaja Esa niña producto EvilCharming pero esto terminando OutlawQueen…Buena teoría, aun nos queda rato para ver muahahahaha La relación de Regina con esos tres es distinta, pero si, con todos vienen momentos…"Regina y Hook se ven sexys" me has matado jajajajajaja Bueno….Si esta viva o no ya veremos, Zelena ha aparecido en el mapa…¿Mala? Interesante muahahhaa Sii, y por eso tarde en actualizar, ya termine la historia y publicare pronto, ojala la leas!Gracias!
Guest…Gracias! Y todo se sigue complicando…
marimf123xx…Gracias! Veo que el EvilCharming ha gustado bastante jajajaja
Evil-Regal-FAniston…Holaaa!Gracias, la relación Maléfica-Jazmin igual me gusta, buena idea…veremos, aun faltan cosas por ahí muahahaha Rumple y Regina se enteraron y auchss…menudo shock, Rumple es Rumple y a ver que tal le va…Ojala te haya gustado el cap, besooosss!
Franciny…Sigues vivaa siiii!jajajjaaja Aquí hubo respuestas, no?o preguntas?no se jajajaja Besotototes!
You-Me-Handcuffs…Regina esta en un punto que esta a un paso de mandar a todos lejos de ella y quedarse sola para arreglar sus asuntos, cada uno la trata distinto y ya no sabe como actuar, la mujer ha estado acostumbrada a estar sola y de repente no lo esta jajajaja Gracias!
jossedith1…Esos tres son un caso jajajaja Zelena-Regina son mis consentidas en la serie, me encantan jajajaja El sarcasmo abunda cuando son ellas! Cora es difícil de explicar, actua sin decir nada y es complicada jajaja Maléfica me encanta! Regina no tenia salvación con esa mamá jajajaja Gracias!Tqmmm!
