Holaaa! Siento la tardanza en actualizar, pero ahora si oficialmente ya estoy de vacaciones y espero poder actualizar más seguido jejejeje Y para compensar tantito les traigo un cap super largo, ojala se animen a decirles que les parecio, por que a mi hubieron algunos detalles que no terminaban de convencerme jejejeje Gracias por cada review! Es genial saber que les esta gustando y que no, gracias por cada fav, follow y review hacen que escriba con mas ganas jejejeje Bueno, ojala les guste el cap! Twitter: BarbieEliz
Por un momento Hook recupero las esperanzas de morir a manos del Oscuro, sin poder evitarlo no se contuvo y estrecho a Regina con fuerza, pudo sentir como la alcaldesa se tensó en su abrazo pero ella estrecho un poco más para evitar que se apartara. Regina sintió los brazos de Hook alrededor de su cintura cuando la dejo de abrazar, su garfio le provoco un escalofrió que la recorrió por completo. Hook se dio cuenta de lo cerca que estaban y sin remordimiento alguno dejo que sus ojos se fijaran en los labios de la morena. Estaban cerca, demasiado cerca, si se movía un poco podría besarla y la verdad era que deseaba hacerlo, quizá solo fuera el momento pero antes de decidirse a hacerlo un fuerte dolor en el pecho lo hizo caer al suelo, casi termina tirando a Regina también pero la morena se logró sostener de pie.
-¡Killian!-el grito de Regina lo hizo tratar de mantenerse fuerte, sintió las manos de Regina tomándolo de los brazos para ayudarlo a levantarse pero sin poder conseguirlo, seguía tumbado en el piso, el pirata pudo ver como la alcaldesa suspiraba aliviada al ver que seguía respirando.
-Es el. –susurro Hook casi sin aliento tumbado en el piso, llevándose una mano al pecho.-Me va a matar.-musito Hook en un momento que el dolor desapareció y pudo levantarse con un poco de la ayuda de Regina.-Me tengo que ir, quédate aquí.-pidió Hook antes de salir casi corriendo de la mansión, sin darle tiempo a Regina de reaccionar y dejándola en la cocina con un gesto de conmoción en el rostro. Hook sabía que probablemente se estaba dirigiendo a su muerte, una muerte seguramente dolorosa y lenta a manos del maldito cocodrilo, pero no quería exponer a Regina, no lo pensó demasiado, solo sabía que las palabras habían salido de su boca sin pensarlo y había salido corriendo antes de darle tiempo a Regina de reaccionar, en pocos minutos Hook ya había llegado a la torre del reloj.
Regina observo a Hook salir corriendo de su casa, como si una extraña fuerza lo hiciera correr para no morir, como si cada paso fuera una sentencia, la morena pudo ver el gesto de dolor en Hook y sintió una punzada en el pecho. A la morena le tomo un par de minutos salir del trance en el que estaba, pero no tardó mucho en pensar que hacer, obligándose a permanecer con la mente fría para poder pensar con claridad en una solución y en cómo salvar a Hook, Regina cerro los ojos y desapareció en medio de una nube morada, para después aparecer en medio de Grannys.
-¡Regina Mills!-se quejó la Abuelita cuando al aparecer Regina provoco que de la sorpresa Ruby dejara caer una bandeja con algunos platos.-No me importa que seas la alcaldesa…¿Qué te he dicho de aparecer así en mi local?-protesto la Abuelita con los ojos fijos en la morena, quien recorría el lugar con la mirada.
-Lo siento, abuela.-replico Regina sin detenerse a mirarla, provocando una mirada asesina de la mujer mayor.-Pagare mis desastres, no gaste energía.-termino de decir Regina con un gesto despreocupado.-¡Bella!-grito Regina al ver a la castaña en una de las mesas del fondo.
-Regina.-la saludo Bella levantándose de su asiento al notar el gesto de seriedad que tenía la alcaldesa.- ¿Qué pasa?-pregunto la castaña comenzando a inquietarse por la mirada de Regina.
-Necesito que vengas conmigo, tienes que ayudarme a detener algo.-sentencio Regina sujetando la mano de Bella y casi arrastrándola a la salida, pero Bella se detuvo desconcertada.
-¿Me puedes decir que está pasando?-pregunto Bella soltándose del agarre de Regina, quien tuvo que contar mentalmente hasta diez para no golpear a la castaña.
-Sera mucho mejor si lo ves por ti misma, apuesto que ni tus libros te lo explicarían mejor.-ironizo Regina volviendo a sujetar la muñeca de Bella para desaparecer del lugar, bajo la mirada amenazante de la Abuelita.-Prometo compensar los platos rotos.-dijo Regina dedicándole una sonrisa de inocencia a la Abuela antes de desaparecer con Bella en una nube de humo morada.
-¿Qué hacemos aquí, Regina?-pregunto Bella frunciendo el ceño al ver que estaban en lo alto de la torre del reloj, solo una puerta que daba a las escaleras las separaba de donde estaban Gold y Hook. Regina la miro y sin hacer el menor ruido abrió la puerta para que Bella al mirar arriba se diera cuenta de lo que estaba sucediendo.
- Flashback
Habían pasado varios días desde que Zelena había ordenado a Walsh mostrar todo de la Reina Malvada a Jazmín y había llegado el momento de hacer que la princesa pudiera observar todo lo que tenía preparado, pero para eso debía llevarla a Oz. Por su parte, Jazmín se sentía un poco más tranquila después de haber conocido toda la verdad sobre la mujer que era su madre, el que Zelena le hubiera revelado que se trataba de la Reina Malvada le había causado un shock, pero cuando Maléfica le conto la otra parte de la historia y le detallo sus motivos, como había sido su vida y lo triste que fue el destino de Regina, pudo hacer un balance para no ser tan prejuiciosa con Regina, ahora sabía que ella no había llegado a ser la Reina Malvada solo porque sí. La joven había derramado varias lágrimas cuando conoció la vida de su madre por palabras de Maléfica, así que las manipulaciones de Zelena dejaron de hacer el efecto inicial en Jazmín.
-¡Bestia!-protesto Maléfica a gritos al ver como Jazmín lanzaba una bola de fuego que lleno de luz todo el gran salón, para después apagarse al llegar al candelero que colgaba del techo.-Eres incorregible.-se quejó Maléfica mirándola de mala gana, solo recibiendo una sonrisa inocente de la joven.
-Ni que la luz te fuera a matar, este castillo de por si es muy lúgubre, déjame darle un poquito de vida.-replico Jazmín encogiéndose de hombros, acercándose a Maléfica con un gesto inocente, ignorando como Maléfica rodaba los ojos, preguntándose en que momento había decidido que esa pequeña intrusa entrara en su castillo.
-Su nombre es el Fuerte Prohibido, pulga, se supone que sea tenebroso.-ironizo Maléfica arqueando las cejas con orgullo, haciendo sonreír divertida a Jazmín.-No un lugar para niños.-siseo Maléfica mirándola con burla.
-Yo también te quiero, tía.-se quejó Jazmín cruzándose de brazos al dejarse caer en la silla al lado de la de Maléfica, dejando su magia hiciera arder la chimenea para darles calor a ambas, Maléfica se permitió sonreír con orgullo disimulado.
-¿Qué esperas para contarme que sucedió con la Bruja Malvada?-pregunto Maléfica con interés, la joven la miro y sonrió divertida al ver su curiosidad, pensó en jugar un poco con la paciencia de su querida tía pero recordó que la última vez que lo había hecho no había salido bien parada.
-Su nombre es Zelena.-replico Jazmín rodando los ojos con resignación, no era necesario ser muy astuta para darse cuenta que Maléfica veía con malos ojos a Zelena.-Y es mi tía.-añadió la joven con un gesto de regaño, Maléfica la miro y rodo los ojos.
-¿La defiendes? Tu tía Zelena es la Bruja Malvada, dudo que sea verde por su calidad moral.-se quejó Maléfica con venenoso sarcasmo, haciendo que Jazmín negara con la cabeza y escondiera una sonrisa de diversión.
-Tu eres la Emperatriz del Mal y míranos.-replico Jazmín señalándose a sí misma, ganándose una mirada asesina de Maléfica.-No tenemos la misma sangre pero sabes que te adoro como si la tuviéramos, eres mi tía Maléfica.-rio la joven encogiéndose de hombros al mirarla con una sonrisa, levantándose de la silla y acercándose peligrosamente a ella, pero Maléfica le advirtió con la mirada que no lo intentara.
-No compares, bestia, yo podría volver cenizas a esa Bruja.-se defendió Maléfica con un gesto de indignación, la princesa asintió en silencio.
-Lo sé, además ella no tiene idea de las que cosas que a ti te cuento, ni siquiera sabe que te conozco.-rio Jazmín con un gesto inocente, Maléfica arqueo las cejas.
-Lo sé, muy astuta, jovencita.-ironizo Maléfica.-Así como también cree que tu padre fue igual al de ella y que ambas sufrieron casi lo mismo, claro, con la diferencia que tu creciste siendo la heredera de un reino que te adora y ella siendo el terror de todos.-dijo Maléfica con un gesto sarcástico, haciendo que Jazmín la mirara con resignación.
-En mi defensa ella sola saco esas conclusiones, yo solo le conté algunas cosas sobre Cora y como me había dejado en el palacio.-se defendió Jazmín cruzándose de brazos en un gesto infantil, Maléfica rio con burla.-Además, no sé, me gusto que ella pudiera confiar en mi un poco.-dijo la joven encogiéndose de hombros.
-¡Es la Bruja Malvada!-recordó Maléfica con un gesto de burla, la joven frunció el ceño una vez más.
-Sí, y mi madre la Reina Malvada.-dijo la princesa arqueando las cejas.-Mi madre llego a ser la Reina Malvada por culpa de otras personas, sufrió toda su vida, vivió cosas que ella no quería, fue una víctima y vio morir al chico del establo a manos de su madre, tuvo que soportar ver a Blanca Nieves vivir junto a ella.-dijo Jazmín con un nudo en el pecho.- ¿Por qué Zelena no pudo haber pasado lo mismo? ¿Y si ella tampoco llego a ser malvada por qué si? ¿Qué tal si ella puede cambiar y ver que no es tan malvada?-pregunto la joven con un gesto inocente.
-No puedes suponer que Zelena te quiere, ella te busco con la intención de mostrarte quien era la Reina Malvada y no creo que sea para nada bueno.-dijo Maléfica seriamente, Jazmín asintió, sabía que eso era cierto pero una parte de ella quería creer que los villanos podían tener una parte buena.
-Quizá, pero tu también querías lastimarme cuando llegue aquí y no lo hiciste.-dijo la joven mirándola sinceramente, Maléfica rodo los ojos.- ¿Y si puede pasar lo mismo con ella?-pregunto Jazmín con un gesto de confusión.
-Fue un golpe bajo usar esa carta, bestia.-dijo Maléfica negando con la cabeza, haciendo sonreír a Jazmín levemente.-Solo te diré que tengas cuidado, no me fio de esa Bruja, no la conozco pero sé que alguien que se hace llamar Bruja Malvada no puede ser de fiar.-sentencio Maléfica duramente, la joven la miro sabiendo que tenía razón, pero tenía que darle una oportunidad a Zelena, después de todo ella también había sufrido por culpa de Cora.
-Fin flashback
Las estrellas del cielo esa noche se habían alineado con las del sombrero del mago, Gold había creado el ambiente necesario para liberarse de la daga y ahora que tenía en sus manos el corazón de Hook estaba todo casi hecho. El pirata dejo escapar un grito de dolor cuando Gold aplasto su corazón lo suficiente para ponerlo de rodillas.
-Después de tanto tiempo será un placer acabar contigo.-siseo Gold dirigiendo una mirada a Hook que helaba la sangre, para después mirar al techo de la torre y ver que en su lugar se apreciaba un cielo estrellado.
-Yo sabía que tu no podías haber cambiado, siempre serás el Oscuro.-sentencio Hook mirándolo con rabia, deseando poder tener control sobre sí mismo para atacarlo y escapar de ahí con vida pero no podía, sentía como si cuerdas invisibles lo sujetaran a voluntad de Gold.
-Quizá tengas razón, pero necesito librarme de la daga para mis planes, pirata.-musito Gold dando un vistazo al techo y fijándose en las estrellas que estaban a punto de estar en la posición correcta.-A Baelfire lo vi morir sin poder ayudarlo, pero tengo una oportunidad más…Puedo hacer algo decente por mi familia.-siseo Gold destilando arrogancia y algo de rencor contenido al pensar en Zelena.-Puedo ayudar a Regina aunque no quiera aceptarlo.-sentencio Gold duramente, provocando que Hook riera a duras penas.-¿Morir te causa risa?-pregunto el Oscuro serio.
-Es la ironía, cocodrilo.-dijo Hook alzando la mirada para observarlo.-Yo también pensaba ayudar a Regina y ahora me vas a matar.-rio Hook negando con la cabeza, disfrutando un poco del desconcierto que se reflejó en la cara de Gold.
-¿Qué interés tienes tú en ayudar a Regina?-pregunto Gold con curiosidad asomando en su rostro, provocando que Hook torciera el pecho al sentir como el Oscuro aplastaba su corazón una vez más, haciéndolo bajar la mirada y sorprendiéndose al ver a Bella en la puerta, el pirata trago saliva y se esforzó por distraer la atención de Gold.
-No te lo imaginas, cocodrilo.-rio Hook esforzándose para ignorar el dolor que crecía en su pecho, el pirata le sonrió a Gold con malicia, desconcertando más al Oscuro.-Pero créeme, querrás matarme con más ganas cuando lo sepas.-ironizo Hook arrastrando las palabras.
-Llego tu hora pirata.-siseo Gold ejerciendo más presión sobre el corazón, provocando que Hook torciera el gesto en una mueca de dolor y terminara tumbado en el piso, rogando que Gold no se volteara hasta que Bella hubiera llegado a donde estaban. Gold intento aplastar el corazón de Hook con todas sus ganas pero no logro hacerlo, sus manos no ponían presión en el corazón.
-¡Rumple!-el grito de Bella hizo que Gold se girara a mirarla y se diera cuenta que la castaña sostenía la daga, Hook sintió como su cuerpo se destensaba un poco pero la presión en su pecho seguía presente.
-Bella-musito Gold incrédulo al ver a su esposa mirándolo con evidente decepción, la castaña miro a Hook que apenas se podía levantar y luego devolvió su mirada a Gold.-Yo…Bella…déjame explicar las cosas.-pidió Gold dando un paso hacia ella, extendiéndole la mano libre para que le diera su daga.
-¿Por qué hiciste esto?-pregunto Bella con un nudo en la garganta, Gold la miro con culpa y se quiso acercar más a ella pero la castaña volvía a retroceder, obligándolo a mantener su distancia, las estrellas regresaron a la caja que contenía el sombrero, devolviendo el techo de la torre a la normalidad.
-Lo siento, pero es necesario para librarme de la daga, para que no pueda ejercer control sobre mí, lo necesito.-dijo Gold con una mueca de frustración, sin apartar sus ojos de Bella.
-Gold, suelta el corazón de una maldita vez. Se acabó, Bella tiene la daga.-interrumpió la voz de Regina al subir las escaleras corriendo, haciendo que sus tacones contra el metal resonaran en la torre, ganándose las miradas de Gold y Hook.
-Zelena está aquí, quiere vengarse…No voy a dejar que tenga al Oscuro en su poder otra vez, no te pondré en riesgo una vez más, Bella.-decía Gold con arrepentimiento en el rostro.- ¡Esa mujer ya mato a Bae!-grito Gold con frustración.-No voy a dejar que la historia se repita.-dijo Gold duramente, tratando de cerrar su puño pero el control de Bella sobre la daga se lo impedía.
-¡Gold!-casi grito Regina al ver sus intenciones, la morena le dio una mirada a Hook.-No puedes matarlo, no puedes.-dijo Regina señalándolos a ambos, tratando de acercarse un poco a él, dejando a Bella detrás de ella.-Soy tu hija, intentaste cambiar por Bae, por el dejaste de ser egoísta al ayudar a rescatar a Henry en Neverland, demuéstrame que puedes dejar de ser un cobarde.-dijo Regina mirándolo directamente a los ojos sin dejar de acercarse lentamente, rogando que Bella saliera de trance en el que estaba y usara la daga de una vez.
-Regina, necesito asegurarme de que Zelena nunca tenga la daga otra vez, ella no puede tener al Oscuro a sus órdenes.-siseaba Gold duramente, negándose a renunciar a su última oportunidad de ser liberado de ese poder.
-Te ordeno que sueltes ese corazón, deja libre a Hook-siseo Bella con la voz más firme que pudo al tener los ojos llorosos, notando como Gold tensaba la mandíbula y sin más remedio soltaba el corazón. Regina se apresuró a tomar el corazón antes de que acabara en el suelo.
-Gracias, Bella.-dijo Hook cuando pudo respirar normalmente, se sentía agitado después de pasar tanto tiempo con la presión en su pecho, mismo que subía y bajaba con rapidez al tratar de controlar sus respiraciones.-Gracias, Regina.-sonrió Hook al levantarse y tomar la mano que Regina le ofrecía, el pirata la jalo más fuerte y se aferró a ella al abrazarla, llevando su mano al cabello de Regina para que no se apartara.
-Te dije que si alguien aplastaba tu corazón debía ser yo.-musito Regina provocando una risa ahogada en Hook, sintiéndose más aliviado. Gold los miro con una mueca de desconcierto, al igual que Bella los miro sorprendida por esa reacción del pirata.
-Bella.-la llamo Gold al querer acercarse a la castaña, pero Bella acorto la distancia en dos pasos y estampo su mano en la mejilla de Gold, provocando que tanto Regina como Hook los miraran sorprendidos.
-Te ordeno que nos lleves al límite del pueblo, porque tenemos que mucho de qué hablar.-sentencio Bella con la daga en sus manos, Gold torció el gesto pero sin más remedio tuvo que hacerlo. Bella y Gold desaparecieron en medio de una nube de humo morada, dejando a Regina y Hook con los rostros llenos de confusión.
-Creí que el cocodrilo me iba a matar.-dijo Hook frunciendo el ceño, Regina arqueo una ceja y asintió, el pirata miro hacia abajo y arqueo las cejas al ver las escaleras abajo.-Necesito un trago.-se quejó Hook con un tono burlón.
-Tu siempre necesitas un trago.-ironizo Regina rodando los ojo, Hook sonrió con descaro y se encogió de hombros, Regina negó con la cabeza y con un movimiento de muñeca ambos desaparecieron en una nube de humo morada.
Robín y los hombres valientes habían hecho lo que Regina les había pedido. Poco después de que Regina se marchara, no les tomo mucho tiempo encontrar a la persona que la Reina los envió a buscar, en cuanto lo tuvieron a la vista entre todos se las ingeniaron para llevárselo por la fuerza sin mucha resistencia. Regina le había dicho a Robín que la esperaran en la cripta y así lo hicieron. Los muchachos estaban afuera, dentro de la cripta solo estaban Robín, John y una tercera persona que sentada en una silla tenía las manos amarradas y el rostro cubierto.
-Calmado, no te queremos lastimar, solo quédate quieto.-dijo Robín acercándose a la silla donde estaba esa persona para quitarle la máscara que le cubría el rostro y la cinta que le habían puesto en la boca, el arquero no era partidario de esos trabajos.
-¡¿Ustedes?!-grito Jefferson en cuanto pudo hablar, mirando al par de ladrones con los ojos enfurecidos por haber sido víctima de ellos, tanto Robín como John se miraron fugazmente.
-Si... ¿Esperabas a alguien más?-pregunto John cruzándose de brazos con un gesto burlón, ganándose una mirada de regaño de Robín, Jefferson trato de librarse pero sus manos estaban atadas por detrás de su espalda.
-¡Esto es increíble!-se quejó Jefferson al dejar de intentar soltar sus manos.- ¿Qué es lo que ustedes quieren de mí?-pregunto Jefferson con evidente molestia y frustración al mirar a los hombres que tenía frente a él.
-¿Nosotros? Nada.-musito Robín cruzándose de hombros con despreocupación y encogiéndose de hombros con un gesto de lo más inocente, provocando que Jefferson frunciera el ceño y lo mirara confuso.-¿Que tienes que ver con Regina?-cuestiono Robín con curiosidad que no pudo ocultar, la alcaldesa los había mandado por ese hombre pero nunca le dijo sus motivos.
-¿Celos, Hood?-se burló Jefferson sin poder evitar que una sonrisa sarcástica apareciera en sus labios, notando como el arquero lo miraba asesinamente.- ¿Me trajeron así porque tienes celos?-pregunto Jefferson destilando burla, Robín torció el gesto y le dio un ligero golpe en la cabeza haciéndolo torcer el gesto.
-No es eso, era curiosidad, amigo.-se defendió Robín con un gesto burlón al imitar a Jefferson, quien rodo los ojos y asintió de mala gana.
-En el pasado fuimos algo así como socios, amigos si quieres llamarlo así.-explico Jefferson con cansancio en su voz, bajo la mirada atenta de los dos hombres.-Ella los mando, no?.-dijo Jefferson mirándolos a ambos con curiosidad.
-Si.-asintió John con despreocupación, provocando que Jefferson sonriera con ironía y negara con la cabeza.
-Siempre tan sutil mi querida Reina Malvada.-ironizo Jefferson con una mueca de burla, provocando que Robín le diera un ligero apretón en el hombro más fuerte de lo necesario para hacerlo quejarse, recordándose que debía dejar de llamarla malvada.-¿Para qué me quiere?.-cuestiono Jefferson mirando a los hombres.
-Ya lo sabrás cuando ella venga.-dijo John con una mueca de despreocupación, Robín asintió dándole la razón a su amigo, mientras que Jefferson arqueo las cejas.
-Ósea que Regina no les dijo para que me quería.-se burló Jefferson con una mueca, esta vez fue John quien le dio un ligero golpe en el hombro para hacerlo callar.-Más vale que tenga una buena excusa.-se quejó Jefferson con una mueca de fastidio, Robín rodo los ojos y acompañado por John salieron de la cripta para esperar a Regina afuera, dejando a Jefferson solo.
David había pasado gran parte de su tiempo en la comisaria metido en la bodega donde mantenían todos los archivos, pruebas y registros guardados en cajas, revisando para encontrar la caja que el mismo había guardado hace un tiempo con los restos del sombrero del Sombrerero Loco.
-¿Se puede saber que estás haciendo?-pregunto Emma al entrar a la bodega y encontrar a David en medio de una habitación donde había cajas tiradas y algunos papeles desordenados, la rubia miraba a su padre cruzada de brazos.
-Buscando una caja que tenía el sombrero de Jefferson.-se explicó David dejando de lado otra caja que solo contenía papeles, Emma arqueo una ceja con curiosidad y se acercó hasta donde estaba su padre.
-¿Para qué?-pregunto Emma tomando un par de cajas que aún no revisaba David y las abría para ver que contenían, encontrando solo documentos.
-No lo sé.-contesto David sin distraerse demasiado de su búsqueda, Emma se detuvo y miro a su padre con desconcierto, David lo noto y también se detuvo un momento.-Regina me pidió que lo buscara, necesita lo que quedo del sombrero pero no me dijo para que.-se explicó David encogiéndose de hombros.
-Esa mujer y sus misterios.-se quejó Emma disimulando su curiosidad al rodar los ojos.-Supongo que sus motivos tendrá, Regina nunca hace nada si no lo tiene todo fríamente calculado-se burló Emma con un gesto de broma.
-Tienes razón.-rio David divertido al ver el gesto de Emma, la rubia negó con la cabeza y tomo un par de cajas más que dejo sobre la mesa desordenada que había en la habitación.
-Dos buscan más rápido que uno.-dijo Emma quitando la tapa de una de las cajas para ayudar a buscar a David, quien rio por lo bajo al ver a Emma concentrarse en su búsqueda también.
Regina y Hook aparecieron en la habitación de la alcaldesa sin mayor problema, el pirata arqueo las cejas al darse cuenta donde estaban, mientras que Regina aun con el corazón de Hook en la mano se apresuró a cerrar la puerta de su habitación.
-¿Por qué aquí?-pregunto Hook dejándose caer en la cama como si nada, ganándose una mirada fulminante de Regina, quien haciendo uso de su paciencia conto mentalmente hasta diez.
-Por qué no quiero que después de haber recuperado tu corazón a Gold se le ocurra acabar el trabajo.-se quejó Regina cruzándose de brazos, el pirata le dio la razón y agradeció al asentir.-Además Henry ya debe estar en su cama.-termino de decir Regina señalando la puerta.
-Cierto, hagámoslo rápido.-pidió Hook levantándose de la cama y acercándose a Regina para que le devolviera el corazón, el pirata sentía un cosquilleo en la palma de su mano por los nervios al ver como Regina acercaba su corazón al pecho.-Hazlo con delicadeza, con cariño.-musito Hook con un tono burlón para calmar sus nervios.
-Eres un pirata, no seas tan llorón.-se burló Regina arqueando las cejas al sonreír con descaro, ganándose una mirada asesina de parte de Hook, quien antes de poder replicar sintió un golpe directo en el pecho cuando Regina le devolvió el corazón de golpe.-Listo.-dijo Regina como si nada, ignorando la mueca de dolor del pirata.
-No mientas, lo disfrutaste.-se quejó Hook aun con una mueca de molestia, provocando una amplia sonrisa divertida en Regina.-Que bueno es sentirse normal.-replico Hook sonriendo al sentir de nuevo su corazón latir en su pecho.
-Iré a ver a Henry.-dijo Regina dando media vuelta para salir de la habitación, pero Hook se apresuró a sujetarla fuertemente del brazo y atraerla a él con firmeza, sujetándola con su brazo haciendo que la morena se quedara quieta al sentir el frio de su garfio en su cintura. Hook sonrió levemente al tenerla tan cerca y acorto la distancia entre ellos al besarla, llevo su mano al cabello de Regina como se había acostumbrado a hacerlo desde hace mucho, profundizando el beso y evitando que se escapara. La alcaldesa se resistió al principio, intento forcejear pero termino cediendo, correspondió al beso y sin darse cuenta Hook la había hecho enredar sus piernas en su torso, cargándola y dirigiéndose a la cama de ella sin dejar de besarse intensamente, así eran ellos pasión en toda la extensión de la palabra, ambos eran villanos, intensos, pasionales…Ahora recordaban ambos por que las noches en el palacio se habían vuelto tan placenteras, se complementaban muy bien en varios aspectos.
-¡Auch!-se quejó Hook al sentir un golpe en seco para empujarlo y apartarse de Regina, dejando libre a la alcaldesa al caer a un lado de la cama con una mueca de frustración, Regina le dio un segundo golpe en el hombro con un gesto asesino.-¿Qué?.-se quejó Hook recomponiéndose.-Era para celebrar, para ver si todo estaba en orden.-se excusó Hook con descaro, ganándose otro golpe de Regina en el pecho.- ¡Esto ya es abuso físico!-se quejó Hook esquivando otro golpe.
-Solo recuerda que yo también se arrancar corazones, pirata descarado.-amenazo Regina señalándolo y tratando de mantener la poca credibilidad que le quedaba después de haber dejado un par de mordidas en los labios de Hook, quien sonreía levemente al ver a Regina con el cabello un poco revuelto gracias a el.-Quita esa estúpida sonrisa y lárgate de mi cama, dormirás en otra habitación, cuando regrese te quiero ver en la de huéspedes.-sentencio Regina duramente, antes de salir de su habitación con arrogancia para dirigirse a la habitación de su hijo, maldito pirata que solo la provocaba, se dijo Regina clavándose las uñas en la palma de su mano por haber caído tan fácil.
-¿A dónde vas?-pregunto Hook con curiosidad desde la cama donde seguía acostado, obteniendo como respuesta un portazo de la habitación al salir Regina, el pirata sonrió levemente y se dejó caer de nuevo sobre el colchón un rato más.
Bella le ordeno al Oscuro que los llevara hasta la línea límite del pueblo y así lo hizo Gold, ambos estaban en el punto que daba final a Storybrooke. Bella empuñaba la daga como si aferrarse a ella la protegiera de caer de nuevo en alguna manipulación de Gold, tenía los ojos empañados de lágrimas y Gold no estaba mejor que ella, sus ojos estaban llorosos y a la sola idea de que Bella pudiera echarlo de Storybrooke le provocaba escalofríos.
-Bella, por favor, no lo hagas.-pidió Gold mirando a Bella suplicante, dando un paso atrás cada vez más cerca de la línea divisora, pero la castaña no parecía ceder, aunque en el fondo Bella deseara hacerlo no iba a hacerlo solo porque Gold se lo suplicara.
-Me engañaste, Rumple.-reprocho Bella duramente, Gold negó con la cabeza, tratando de mantener su equilibrio al retroceder.-Me diste una daga falsa, casi matas a Hook cuando prometiste cambiar.-reclamaba Bella dolida.
-Bella, yo te amo, en eso no mentí.-replico Gold mirándola suplicante.-Yo quise cambiar por Bae y mira como acabo todo.-se quejó Gold tensando la mandíbula al recordar cómo murió su hijo.-Yo necesitaba el corazón de ese pirata para librarme de la daga, para evitar que Zelena la obtuviera y te lastimara a ti, para que no lastimara a nadie más.-se defendió Gold serio, negándose a retroceder un paso más.
-Tomaste la peor decisión, Rumple.-replico Bella duramente, sin bajar la daga para mantenerlo nervioso.-Pudiste decirnos la verdad, pudiste contármelo a mí y te hubiera ayudado a encontrar otra solución.-decía Bella con la voz rota, Gold trago saliva al ver su determinación a echarlo del pueblo.
-Por favor, Bella.-suplico Gold al ser obligado a retroceder otro paso.-No lo hagas, dame otra oportunidad, por favor.-pidió Gold mirando a la castaña con lágrimas en los ojos, haciéndole más difícil a Bella mantener su postura.-No quiero salir de aquí.-confeso Gold dejándose ver tan débil como Bella jamás lo había visto.
-¿Por qué debería darte otra oportunidad?-cuestiono Bella dolida.-¿Para qué arruines todo otra vez?-reprocho la castaña severa, Gold negó con la cabeza sin dudarlo, tragando saliva y evitando ver hacia atrás y darse cuenta de los pocos pasos que faltaban para que saliera del pueblo.-Te mereces irte de Storybrooke, Rumple.-sentencio Bella con la voz más firme que pudo.
-Lo sé, lo se.-replico Gold casi titubeando.-Sé que lo arruine todo pero puedo corregirlo.-se apresuró a decir Gold mirándola directamente a los ojos.-Déjame quedarme en Storybrooke, Bella.-pidió Gold suplicante.-Yo te puedo mostrar que hare todo de la mejor manera, puedo usar mi magia para ayudar a Regina, déjame hacerlo.-decía Gold casi tambaleándose para mantenerse de pie.
-No tendrás la daga, Rumple.-sentencio Bella duramente, sin ceder.-No vas a engañarme una vez más, ya no.-dijo Bella convencida, tratando de mantenerse firme ante él.
-No importa, tú debes tenerla y prometo no hacer más jugadas sucias.-sentencio Gold sinceramente, tratando de aferrarse a su última oportunidad.-Bella, quiero ayudar a Regina, es mi hija.-dijo Gold sin titubeos.-Quiero ayudarla a ella, a Henry y si es posible a esa niña que es mi nieta, para que Bae se pueda sentir orgulloso de mi.-suplico Gold.-Bella, tu viste al hombre detrás de la bestia una vez, míralo ahora y dame una oportunidad más, tu sabes que puedo cambiar, lo sabes.
-Las cosas no serán tan sencillas, Rumple, si vuelves no será conmigo y no tendrás ningún tipo de acercamiento a la daga, no podrás lastimar a nadie más y al menor indicio de que tramas algo oscuro te iras de Storybrooke.-sentencio Bella duramente, bajando la daga para dejar que Gold pudiera alejarse de la línea.
-Gracias, Bella.-suspiro aliviado Gold lanzándose a los brazos de Bella, pero la castaña se tensó y sin pensarlo mucho se apartó de él, apartando la daga también, mirándolo con reproche.-Lo siento, te amo.-confeso Gold sincero, pero Bella se negó a caer, la castaña se dio media vuelta sin responder a las palabras de Gold, alejándose de ahí tan rápido como podía, dejando a Gold al borde de la línea.
- Flashback
La noche ya había caído sobre Agrabah, el silencio era absoluto en el palacio del Sultán donde todos dormían, incluyendo a Jazmín, quien dormía profundamente en su cama con dosel, hasta que escucho algunos ruidos que provenían del balcón, mismos que provocaron que Rajah despertar y comenzara a gruñir, despertando a la joven.
-Calmado, Rajah, silencio.-musito Jazmín levantándose de la cama para dirigirse al tigre que gruñía en dirección al balcón, la joven agradeció mentalmente el hechizo de silencio que tenía en su habitación. Jazmín se quitó del rostro un mechón de cabello y lo acomodo detrás de su oreja mientras caminaba hacia el balcón, las telas blancas que adornaban el cuarto no le dejaban observar del todo.
-Deberías considerar sacar a ese animal de aquí.-se escuchó la voz de Zelena salir de las sombras y acercarse a la joven, quien torció el gesto al sobresaltarse, Zelena hizo un gesto para restarle importancia y con un gesto de muñeca dejo inmóvil a Rajah.
-¡Hey! Es mi mascota.-se quejó Jazmín acercándose a Rajah devolviéndole la posibilidad de moverse, el tigre miraba a Zelena con resistencia a apartarse de su dueña, pero con unas caricias de Jazmín bastaron para que saliera al balcón.
-Es agresivo.-se quejó Zelena con un gesto de seriedad fingida, dejándose caer sobre la cama de la princesa con despreocupación, no era la primera vez que se aparecía ya entrada la madrugada.
-Si dejaras de aparecerte como un fantasma quizá no sería tan malo contigo.-replico Jazmín dejándose caer en su cama también, notando como Zelena ignoraba sus palabras al rodar los ojos con fastidio.
-Es cuando todos duermen, mocosa, no puedo aparecerme cuando alguien pueda verme y hacer preguntas que no queremos contestar.-se excusó Zelena como si nada, tumbada en la amplia y cómoda cama.-Con razón adoras tu habitación, esta cama sí que es cómoda.-dijo Zelena sonriendo levemente.
-Lo sé, hace unos minutos estaba durmiendo en ella.-se quejó Jazmín tomando su almohada para acomodarse mejor, ganándose un gesto burlón de Zelena.- ¿Cómo le haces para llegar hasta aquí cada que quieres?-pregunto Jazmín ahogando un bostezo.
-Tengo mis métodos, mocosa.-contesto la pelirroja, permitiéndose cerrar los ojos un momento, Jazmín sonrió levemente y uso su almohada para molestar a Zelena.- ¡Hey!-se quejo Zelena con molestia al ser golpeada con la almohada.
-Si yo no puedo dormir tu tampoco, tía Zelena.-se burló la joven, disfrutando el ver como la pelirroja rodaba los ojos al ser llamada así, Zelena había usado ese término para molestarla las primeras veces que se habían visto.
-Con razón tienes de mascota un tigre, dos salvajes se entienden bien.-se quejó Zelena sentándose en la cama, ocultando su diversión, ganándose una mirada asesina de la joven, quien frunció el ceño y de mala gana también se sentó.
-Eres mala, tanto que debería dejar de permitir que me visites.-contesto la joven negando con la cabeza, dramatizando su gesto, haciendo reír a Zelena, la pelirroja jamás admitiría que se divertía en esas pequeñas peleas verbales, esa mocosa insolente era la única persona con la que comenzaba a tener una relación verdadera.-Esto es injusto, tu vienes cada que quieres pero yo no sé ni siquiera donde vives.-protesto Jazmín desviando el tema, la pelirroja arqueo las cejas.
-Sabes que vivo en Oz.-se justico Zelena con arrogancia, la joven rodo los ojos.-Si tanto deseas satisfacer tu curiosidad podrías visitar mi mundo, ahí tengo un castillo y hay muchas cosas que te agradarían ver.-propuso Zelena como si nada, temiendo y esperando que la joven se negara rotundamente a dejar las comodidades de su palacio para irse con ella, en ese momento no se dio cuenta pero sus planes de corromperla ni siquiera se le habían cruzado por la mente.
-Me encantaría.-sonrió Jazmín ante la idea de viajar y conocer un lugar nuevo, le emocionaba descubrir nuevos mundos, sus ojos destellaron al ver a Zelena y asentir a su propuesta.
-¿En serio…viajarías conmigo?-pregunto Zelena incredula, estaba realmente acostumbrada a que todos huyeran de ella, a que nadie quisiera ver a la mujer detrás de la piel verde y mirada helada, pero esa joven que tenia al lado parecia no reparar en ello, como si se tratara de cualquier persona, su calidez y su despreocupación le resultaban refrescantes.
-Solo que tendría que ser cuando mi padre salga de viaje.-dijo Jazmín encogiéndose de hombros como si fuera un mínimo detalle.-Cuando estuve en el País de las Maravillas podía quedarme muchos días y aquí el tiempo no corría, pero no sé cómo sea en Oz.-comento la joven con un gesto de confusión.
-El tiempo es diferente según los mundos que visites.-dijo Zelena de acuerdo con sus ideas.
-En unos cuantos días mi padre debe viajar a otro reino para cerrar un acuerdo con un rey.-dijo la joven al recordar las palabras del Sultán, Zelena arqueo las cejas y asintió, aun algo sorprendida de la disposición de la joven, quien bostezo antes de poder seguir hablando, provocando que Zelena riera.
-Perfecto, te visitare después, te estas durmiendo.-dijo Zelena con una mueca de burla, ganándose una mirada molesta de la joven princesa, la pelirroja la observo acomodarse de nuevo entre sus sabanas y cerrar los ojos sin tener algún tipo de reparo en que ella estaba ahí, como si confiara en que no le haría daño y eso la desconcertaba. Zelena espero a que estuviera profundamente dormida y desapareció de la habitación en medio de una nube de humo verde.
-Fin flashback
Regina llego a su cripta en poco tiempo, en cuanto estuvo cerca del mausoleo pudo ver a algunos de los hombres de Robín Hood que estaban ahí, entre ellos Robín y John, los demás se habían regresado al campamento. Robín vio a Regina llegar y de inmediato se levantó de las escaleras donde estaba sentado para acercarse a ella.
-Tardaste más de lo que pensé.-sonrió Robín al acercarse a ella y saludarla con un abrazo que la tomo desprevenida pero que correspondió, Robín la dejo soltarse pero mantuvo su mano entrelazada con la de ella.
-¿Lo tienen?-pregunto Regina mordiéndose ligeramente el labio inferior, Robín asintió y ambos se dirigieron a la puerta del mausoleo, Regina saludo a John y a los muchachos rápidamente, para después entrar a su cripta seguida de Robín, encontrándose con Jefferson atado de manos y pies a una silla.
-No paraba de hablar.-se excusó Robín encogiéndose de hombros con inocencia al ver la mirada de Regina cuando noto la mordaza que tenía Jefferson, sobra decir que la mirada que el Sombrerero le dio a la Reina no fue nada amigable. Regina sonrió levemente y con un movimiento de muñeca la mordaza desapareció.
-¿Ya te había dicho que odio tus entradas dramáticas?-se quejó Jefferson mirándola con instintos asesinos.-Siempre que me buscas eres poco sutil, pero esta vez te superaste.-dijo Jefferson con un tono sarcástico, provocando que Regina rodara los ojos con burla y Robín arqueara las cejas.- ¡¿Mandar a tu ladrón y sus hombres?!-se quejó Jefferson a gritos.
-Siempre tan dramático, mi querido Jefferson.-se burló Regina restándole importancia con un gesto, provocando que Jefferson le regalara una mirada asesina.-Lamento que no sea una fiesta de té.-ironizo Regina apareciendo una silla para ella y tomando asiento frente a Jefferson.
-Mi hija me está esperando en casa.-protesto Jefferson serio, Regina asintió y le dio una mirada a Robín para que los dejara a solas, el ladrón dudo pero termino haciéndolo, no porque temiera algo si no porque la curiosidad de esa platica lo tenía intrigado.
-Lo sé, no te preocupes ya envié un hermoso conejo blanco a decirle que llegaras un poco tarde, pronto volverás con Grace.-dijo Regina con una sonrisa sutil, Jefferson rodo los ojos y termino por asentir de mala gana.
-¿Qué quieres, Regina?-pregunto Jefferson cansado del estira y afloja, con curiosidad por los motivos para llamarlo, aunque en la mayoría de las ocasiones nunca salía bien librado.
-Necesito tus habilidades con tu sombrero, quiero que crees un portal para poder viajar.-dijo Regina mirándolo seriamente, Jefferson la miro incrédulo, esperando algún indicio de broma pero se dio cuenta que hablaba en serio.
-Regina, mi sombrero quedo destruido antes de que la magia funcionara decentemente en este lugar.-contesto Jefferson recordando lo que les había costado traer la manzana envenenada del Bosque Encantado.-Y aunque lo tuviera sabes que no puedo, no tengo magia-dijo Jefferson serio.
-Pero yo si tengo magia y los restos del sombrero.-dijo Regina sonriendo con malicia, Jefferson arqueo una ceja.-La magia no se destruye, se transforma. Así que usare los restos del sombrero y un poco de la poción para crecer del País de las Maravillas para crear un portal.-dijo Regina con algo de duda.
-¿Se puede hacer eso?-pregunto Jefferson sorprendido y confuso, Regina asintió suspirando y con movimiento de su muñeca deshizo las ataduras de Jefferson, quien agradeció con una mirada movió sus muñecas que ya sentía entumecidas.
-Lo intentare, con magia debe ser más fácil que cuando no había magia en Storybrooke.-dijo Regina encogiéndose de hombros, el Sombrerero la miro intrigado.-Y tengo planeado usar unas cosas más.-explico Regina.
-¿Para qué quieres crear ese portal? ¿A dónde quieres llegar?-pregunto Jefferson curioso, Regina respiro profundo antes de contestar.
-Para encontrar a mi hija, saber que fue de ella.-confeso Regina mordiéndose el labio inferior, dejando a Jefferson con un gesto incrédulo.-Y aun no se a donde tengo que ir, pero mañana mismo lo sabré.-aseguro Regina convencida.
-¡¿Qué?!-replico Jefferson sorprendido y levantándose de su silla, haciendo que Regina rodara los ojos con fastidio, esa reacción era de esperarse, el Sombrerero paso algunos años a su servicio
-Lo que escuchaste.-contesto Regina seria.-Al parecer ella llego al País de las Maravillas de alguna forma, pude verla en el palacio de la Reina de Corazones, tenía el cabello largo y negro, no sé qué edad pudo haber tenido en ese momento, no se casi nada.-explico Regina casi sin respirar.-¿Tu sabes algo? Viviste ahí.-pregunto Regina curiosa, Jefferson salió de la sorpresa y pareció meditar su respuesta unos momentos.
-No sé nada, es decir, el tiempo que estuve en ese lugar lo pase encerrado en una de las celdas de la Reina de Corazones tratando de hacer que un sombrero funcionara.-se explicó Jefferson mirándola con sinceridad.
-¿Nunca viste a una niña en el palacio? ¿No escuchaste nada?-pregunto Regina tratando de que recordara algo de su estancia ahí, Jefferson suspiro y trato de pensar más en esa época.
-No, jamás vi a la Reina de Corazones con una niña, nunca vi a una niña rondar por ahí, aunque quizá lo hizo y solo no la dejaban curiosear las demás habitaciones.-decía Jefferson pensativo.-Aunque no vi nada si escuche algo.-recordó Jefferson a duras penas, causando el interés de Regina.
-¿Qué escuchaste? ¿Hablaban sobre si la Reina de Corazones tenía una niña por ahí escondida?-pregunto Regina comenzando a inquietarse, Jefferson negó con la cabeza y volvió a sentarse para mirar a Regina con seriedad.
-No, escuche historias de una niña, según decían como de 5 años, era una niña pequeña que había logrado llegar al País de las Maravillas sola.-recordó Jefferson.-Esa niña iba cuando quería, tengo entendido que eso llamo la atención de la Reina de Corazones y ordeno capturarla pero nunca lo consiguió.-conto Jefferson frunciendo el ceño al tratar de recordar algo mas.-No consiguió capturar a esa niña.-dijo Jefferson sonriendo con malicia.
-¿Cómo sabes que no lo consiguió?-pregunto Regina frunciendo el ceño, Jefferson rio levemente.
-Porque Cheshire no se cansaba de burlarse y decir que la Reina de Corazones no podía atrapar a una chiquilla de cinco años, también la oruga azul defendía a la niña, esos dos dolores de cabeza eran sus amigos.-termino de contar Jefferson con un gesto de victoria al poder contar lo que sabía.
-¿No dijeron su nombre?-pregunto Regina curiosa.- ¿Algo más? Quizá se trate de la misma joven que yo vi, aunque no entiendo cómo es que podría ser.-se quejó Regina levantándose de la silla y llevándose una mano al rostro.
-No, no recuerdo haber escuchado el nombre de esa niña, solo sé que Cheshire alardeaba de que era amigo de una princesa, quizá sea ella.-dijo Jefferson levantándose y encogiéndose de hombros.-Pero créeme, la Reina de Corazones jamás tuvo a una niña viviendo en el palacio, mucho menos a una princesa, eso se habría sabido en todos los reinos.-sentencio Jefferson pensativo.
-Entonces estuvo en otro lugar.-dijo Regina meditando las cosas, Jefferson sintió.-Mañana me enterare de qué lugar se trata, pero para poder ir necesito el portal, si se trata de un lugar con magia será más fácil llegar.-musito Regina, Jefferson asintió.
-¿Solo para esto me trajiste?-pregunto Jefferson después de sacar sus conclusiones, Regina negó con la cabeza.
-No, tu estuviste en ese estúpido lugar debes tener una de esas opciones que agrandan las cosas, necesito que me la des.-pidió Regina firme, Jefferson arqueo las cejas y se cruzó de brazos.
-Algo tenías que conseguir, siempre es así.-se burló Jefferson divertido y asintió.-Si, tengo algo de eso.-sonrió Jefferson con satisfacción, Regina sonrió levemente.
Ya era algo tarde cuando David y Emma llegaron al hotel de la Abuelita, mientras que David se dirigió a la recepción para hablar con la Abuelita, Emma se desvió a Grannys por un par de cafés y algo de cenar.
-Buenas noches.-saludo David a la Abuelita como siempre, recibiendo una mirada seria de su parte que lo hizo fruncir el ceño, ya empezaba a acostumbrarse.- ¿No sabe si Regina ha venido por aquí o pregunto por mí?-pregunto David al pensar que la alcaldesa podría haberlo buscado por su encargo.
-No, ella estuvo aquí pero se fue con Bella, no pregunto por ti.-contesto la Abuelita seria, David frunció el ceño y asintió.-La que sí estuvo por aquí preguntando por ti fue Blanca.-dijo la mujer con un gesto de regaño.-Estuvo quejándose de que seguramente estabas con Regina, pero veo que no fue así.-termino de decir ella, David torció el gesto.-Blanca no se merecía esto.-espeto la Abuelita incomodando a David, notando la cara de culpa que tenía el rubio.-Pero si no la amas es lo mejor, ahora solo deberían intentar llevarse bien por Neal.-sentencio la Abuelita.
-Lo sé, no quería lastimarla y lo hice.-se lamentó David negando con la cabeza.-Pero todo esto es duro para ella, cree que solo es un capricho o algo así.-replico David sintiendo que necesitaba desahogarse con alguien, que alguien lo escuchara, Emma lo apoyaba pero no era lo mismo que hablar con alguien más neutral.
-Blanca solo necesita tiempo para entender mejor las cosas, ella sabe que tu no querías hacerle daño pero esta dolida.-dijo la Abuelita suavizando un poco su tono con David.-Si estás enamorado de otra mujer ella deberá aceptarlo.
-¿Y si esa otra mujer no me ama a mí?-pregunto David con un gesto confundido, la Abuelita no pudo evitar reír por lo bajo ante su aspecto preocupado.
-Es un riesgo que se corre, más si se trata de Regina Mills, ahí todo riesgo se incremente al doble.-se burló la Abuelita con una sonrisa sarcástica, David frunció el ceño y no evito reír levemente ante sus palabras.
-¿También me va a odiar por eso?-pregunto David después de ver la mirada de seriedad que había puesto la mujer.
-No tengo por qué odiar a nadie.-dijo la Abuelita encogiéndose de hombros.-David te quiero como un hijo, lo sabes.-sonrió levemente la mujer.-Al igual que a Blanca y aunque suene raro también a Regina.-completo la Abuelita con un gesto serio.
-¿En serio?-pregunto David algo sorprendido.
-Si, a Regina la he visto desde que era una niña que llego a ser Reina sin desearlo.-conto la Abuelita negando con la cabeza.-Al inicio de su reinado intento ser una gobernante justa pero es conocido que Cora le hizo creer que eso era debilidad y fui testigo de cómo llego ser la Reina Malvada que todos conocemos.-completo la Abuelita con un gesto, David arqueo las cejas.-Y bueno, durante este tiempo en Storybrooke tampoco ha sido una alcaldesa tan maldita.-se burló la Abuelita provocándole risas a David.-Pero si repites algo de todo esto…Estaré encantada de sacar mi ballesta.-amenazo la mujer seriamente.
-No diré nada.-prometió David encogiéndose de hombros con una sonrisa discreta.-Aunque no lo admita Regina le tiene respeto, cariño, aunque sabe lo terca que puede llegar a ser.-se burló David negando con la cabeza.
-Cuida a Blanca.-pidió la Abuelita retomando su seriedad.-Y si es necesario para ti lucha por Regina, pero solo si estas convencido de que es lo que quieres.-sentencio la Abuelita señalándolo severa.-Tu eres bueno David, solo debes darte cuenta que a veces no todo es tan malo como parece.-termino de decir la Abuelita, David le sonrió agradecido y asintió.
-¿De qué tanto hablan?-pregunto Emma interviniendo en la plática al llegar con un par de cafés y una bolsa en sus manos, David sujeto los cafés para ayudar a su hija.
-Solo estaba jalándole las orejas a tu padre.-se burló la Abuelita con un gesto despreocupado al dejar solos a Emma y David, la rubia miro a su padre con curiosidad pero David se limitó a negar con la cabeza y encogerse de hombros inocentemente.
-¿Te quedas a cenar en mi cómoda habitación de hotel?-se burló David señalando el corredor que daba a las habitación, Emma rio divertida y asintió tomando rumbo al cuarto que ocupaba David ahora, cuando terminaron de cenar se pasaron un buen rato platicando como normalmente lo hacían en la comisaria, las cosas entre ellos se estaban adaptando bien.
Regina se había despedido de Jefferson, habían acordado que el Sombrerero le daría la poción al día siguiente. Ahora la alcaldesa estaba sentada en su cripta, los hombres de Robín ya se habían marchado al campamento y solo Robín se había decidido a quedarse un poco más para asegurarse de que Regina estuviera bien, no es que la morena se viera vulnerable pero Robín había aprendido que el que Regina se dejara ver fuerte y fría no siempre significaba que no necesitaba ser escuchada o algo de apoyo.
-¿Todo bien?-pregunto Robín al entrar a la cripta y encontrarla sentada con los ojos cerrados, la morena se levantó de inmediato al escucharlo y asintió, Robín sonrió al ver que de nuevo demostraba su máscara de frialdad.
-Sí, todo marcha bien.-respondió Regina obligándose a sonreír un poco.-Gracias.-musito Regina encogiéndose de hombros al referirse a haber llevado a Jefferson hasta ahí en contra de su voluntad.
-A los muchachos les agrado sentirse como en el Bosque de Sherwood.-se excusó Robín restándole importancia y tomando asiento en la silla que Jefferson había dejado vacía, Regina hizo lo mismo y tomo asiento frente a él.
-No dejan de ser bandidos.-ironizo Regina negando con la cabeza y dejando ver una débil sonrisa divertida, Robín se permitió mirarla más de lo debido.
-¡Hey!-se quejó Robín fingiendo ofensa.-Bandidos pero con honor.-corrigió Robín con un gesto dramático haciendo reír a Regina, el arquero sonrió al verla reír, era algo que le gustaba de ella, que las pocas veces que reía eran sinceras.
-Ojala Roland no siga tus pasos.-bromeo Regina negando con la cabeza en un gesto de negación, provocando que Robín la mirara fingiendo indignación.
-¿Bromeas? Sera mucho mejor ladrón que yo.-ironizo Robín con un gesto burlón que hizo que la morena sonriera, el arquero le tomo la mano sin pensarlo y llevo su otra mano al rostro de la alcaldesa, poniendo un mechón de su cabello detrás de su oreja.
-No quiero que pienses que lo que sucedió con nosotros en el Bosque Encantado no me importo, me tomo por sorpresa pero cada recuerdo es hermoso, incluso las huidas a caballo con los guardias atrás, el tiempo que paso fue bueno para mi.-dijo Regina rompiendo el silencio que los había inundado, el ladrón negó con la cabeza en silencio.-Es solo que…Es difícil darte cuenta que cada oportunidad que tuviste de ser feliz te fue arrebatada.-confeso Regina bajando la mirada, Robín suspiro y se acercó a ella un poco más.
-Imagine que algo así sucedía, te conozco Regina, sé que puedes demostrar ser fría y arrogante y lo eres.-bromeo Robín para hacerla sonreír, cosa que consiguió.-Pero no son cosas fáciles de asimilar, a mí también me dolió saber que pudimos tener otra vida pero creo que todo pasa por algo, quizá eso debía suceder así para que tu tuvieras a Henry y yo a Roland.-explico Robín suspirando.
-Lo que paso con nosotros fue increíble, me diste esperanza de no caer en la oscuridad, me hiciste creer que alguien podía amarme de nuevo, que yo podía amar de nuevo.-musito Regina con un gesto nostálgico.-Fue mi última oportunidad antes de ser la Reina Malvada.-dijo la morena suspirando.
-Yo me enamore de ti antes y luego cuando te conocí durante la maldición de Zelena me volví a enamorar sin conocer ese pasado.-dijo Robín tomando sus manos entre las suyas.-Regina yo no creo que el polvo de hadas haya provocado que nos enamoráramos, creo que solo nos ayudó a encontrarnos, después de todo…Un tatuaje de león lo pueden tener muchos.-dijo Robín sonriéndole cálidamente, Regina sonrió también.
-Para ser honestos no vi tu tatuaje de león hasta mucho después de detestarte.-ironizo Regina provocando una mueca de Robín.-Fuiste el ladrón de quinta que asalto mi carruaje y aun así me enamore de ti sin saber que escapar del estúpido polvo de hadas me haría chocar con ese ladrón, literalmente.-dijo Regina con un tono burlón para quitarle un poco de seriedad, Robín sonrió.
-Bueno, no me pusiste las cosas sencillas.-ironizo Robín encogiéndose de hombros, Regina rodo los ojos.-Eres buena maltratando físicamente a los hombres que te persiguen.-se quejó Robín con una mueca, Regina arqueo las cejas y sonrió.
-Estúpido ladrón.-bromeo Regina al levantarse de la silla y cruzarse de brazos, Robín también se levantó y se acercó a ella, dejando un corto beso en los labios de la Reina, un beso casto y rápido que hizo que Regina sonriera con discreción y se mordiera ligeramente el labio inferior al bajar la mirada.-Creo que debo irme, Henry esta en casa.-dijo Regina sin mirar al arquero.
-Roland también me espera, aunque debe estar dormido.-dijo Robín soltando a la morena, ambos salieron del mausoleo en silencio.-Buenas noches, mi reina.-se despidió Robín con una reverencia dramatizada que hizo que Regina arqueara una ceja y sonriera divertida.
-Buenas noches, ladrón.-soltó Regina al darse media vuelta para marcharse de ahí, dejando a Robín con una sonrisa en los labios antes de encaminarse de vuelta a su campamento.
Después de un par de minutos Hook había obedecido las ordenes de Regina y se había marchado a la habitación de huéspedes, pero al pasar por el pasillo vio que la puerta dela habitación de Henry estaba abierta y se asomó para asegurarse que Henry estuviera ahí pero al hacerlo no lo encontró, el pirata arqueo las cejas y noto que se escuchaban ruidos en la planta baja. Hook bajo las escaleras sin prisa y sonrió maliciosamente al ver a Henry cómodamente sentado en el sofá de la sala viendo la televisión.
-¿Tu no deberías estar durmiendo?-pregunto Hook al llegar a la sala, sobresaltando a Henry, quien se giró a mirarlo con un gesto de sorpresa.
-No tengo sueño aun, quiero esperar a mi mamá.-replico Henry retomando su cómoda posición en el sofá, Hook arqueo las cejas y se acercó a él, señalo el lugar vacío al lado de Henry y cuando el asintió se dejó caer en el sofá.
-¿Regina te dijo porque estoy aquí?-pregunto Hook con curiosidad, acomodándose un poco mejor en el sofá, ignorando el hecho de que Henry tuviera la mirada fija en la pantalla de televisión que había en un mueble frente al sofá.
-Me dijo algo de que tenía que mantenerte a salvo por que tu solo no durarías ni dos horas.-dijo Henry como si nada, sin quitar la vista de la pantalla, provocando que Hook frunciera el ceño ante sus palabras.
-¿Qué miras?-pregunto Hook después de un par de minutos de total silencio, el joven se encogió de hombros y señalo la pantalla.
-Una película, "Alicia en el país de las maravillas".-respondió Henry concentrado en lo que veía, Hook arqueo las cejas.
-El País de las Maravillas no se parece a eso.-protesto Hook señalando la pantalla.-Es mucho más detestable y ahí la Reina de Corazones era mucho peor, ella si daba miedo.-se quejó Hook cruzándose de brazos, Henry sonrió levemente.
-Es raro pensar que la Reina de Corazones es mi abuela.-dijo Henry con un gesto de escalofríos que hizo reír a Hook.-Aunque ya debería acostumbrarme a eso.-ironizo Henry riendo levemente.
-Emma me hizo ver "Peter Pan" y debo decir que es un insulto.-se quejó Hook torciendo el gesto, para diversión de Henry.
-Es una buena película, cuando era pequeño me gustaba verla seguido.-rio Henry al ver como Hook soltaba un bufido.
-Yo soy mucho más guapo y menos cobarde que en esa película.-protesto Hook como un niño enfadado.-Y Peter Pan es un demonio, no es justo que sea el héroe en esa película.-completo Hook negando con la cabeza.
-Exageras.-se burló Henry negando con la cabeza en un gesto que Hook reconoció de Regina.-Me caes mejor ahora que no eres novio de Emma.-dijo Henry disfrutando del gesto de incredulidad del pirata, quien cuando salió de su trance fue gracias al sonido de la puerta que se abría, dando paso a Regina.
-¿Qué haces despierto, Henry?-pregunto Regina al cerrar la puerta y encontrarse con su hijo tumbado en el sofá riendo mientras Hook parecía haber visto un fantasma por el gesto de desagrado que tenía.
-Tu hijo es un encanto, Regina.-ironizo Hook bufando y cruzándose de brazos con un gesto de fastidio que solo provocaba más diversión en Henry, Regina arqueo las cejas y miro a su hijo con curiosidad.
-Lo sé, pero un encanto al que deje en su cama dormido.-ironizo Regina acercándose a Henry y mirándolo seria, Henry sonrió inocentemente y no tardo más de dos minutos en apagar la televisión y levantarse del sofá para irse a s habitación.-Espera, ya que estas despierto quiero platicar contigo.-dijo Regina besando la mejilla de Henry antes de que el subiera las escaleras corriendo como siempre.
-Supongo que me iré a la habitación de huéspedes.-dijo Hook encogiéndose de hombros desde el sofá, Regina rodo los ojos y se encamino a las escaleras para ir a la habitación de Henry, el pirata espero un par de minutos y también subió a la habitación de huéspedes.
Henry estaba sentado en su cama, cruzado de brazos esperando que Regina comenzara a hablar, suponía que algo estaba pasando o más bien que su adorada madre estaba planeando algo y había llegado la hora de que tuviera que contarle algo sobre eso, Henry conocía a Regina y sabía que esas salidas nocturnas eran para algo importante. La alcaldesa había tomado asiento al lado de su hijo y podía sentir la mirada curiosa de Henry sobre ella.
-Cariño, tendré que hacer un viaje.-soltó Regina sin más, notando como Henry arqueaba las cejas al ser tomado por sorpresa.-Espero que mañana pueda dejar todo arreglado para salir al día siguiente.-dijo Regina con seriedad.
-Voy contigo, mamá.-sentencio Henry al escuchar a su madre, provocando que Regina lo mirada incrédula, sabía perfectamente que la alcaldesa se negaría rotundamente, pero Henry quería ir, no quería quedarse sin saber que ocurría y como siempre perderse de las cosas interesantes que sucedían en su familia.
-No puedes ir, Henry.-musito Regina severa, no quería poner a su hijo en alguna clase de peligro aunque tuviera que separarse de el por algunos días, no sabía que cosas tendría que hacer, ni siquiera sabía con certeza que iba a encontrar en su camino.
-Mamá, por favor, ya no soy un niño al que tienen que cuidar de todo.-se quejó Henry frunciendo el ceño, Regina lo miro seria y negó con la cabeza, para ella Henry siempre seria su pequeño príncipe al que tenía que proteger.
-No, después de lo de Pan no quiero que corras riesgos como esos.-se quejó Regina seria, Henry torció el gesto, no la culpaba por esos pensamientos pero él quería demostrarles a todos que ya no era un niño pequeño.-No quiero que te pase algo malo, mi amor.-dijo Regina acariciando su rostro con ternura.
-No me pasara nada, tu estarás ahí.-dijo Henry con su mejor cara de inocencia.-Y estoy seguro que Emma también iría si yo voy.-dijo Henry jugando la carta de la Salvadora, notando como Regina fruncía el ceño ante la idea, esa era una negativa segura.-Yo quiero ayudar.-pidió Henry suplicante.
-Henry, no quiero que corras peligro.-sentencio Regina firme, Henry rodo los ojos y se tumbó en la cama con un gesto de seriedad, Regina negó con la cabeza.-No es seguro que vayas y no dejare que lo hagas.-dijo Regina levantándose de la cama, dejo un beso en la frente de su hijo y después de verlo meterse bajo las sabanas salió de la habitación y cerró la puerta.
Esa noche Bella no pudo dormir, no dejaba de cuestionarse si había hecho lo correcto al dejar que Gold se quedara en el pueblo, temía que sus intenciones fueran malas y la hubiera engañado una vez más. Odiaba sentir que Gold la manipulaba, pero en esos momentos en la línea divisora del pueblo había sentido que Gold era sincero, lo había notado desesperado por evitar que Zelena tomara el control de la daga, pocas veces lo había visto así.
-Solo espero que el hombre pueda ganarle a la bestia, que hagas las cosas bien, Rumple.-pensó Bella mientras su mirada estaba fija en el techo de su habitación, no quería equivocarse otra vez pero no podía evitar que sus sentimientos por su esposo le nublaran el juicio, aun así no iba a dejarse manipular de nuevo, Gold tenía que demostrarle que podía cambiar y hacer las cosas de otra manera si no quería que cumpliera sus amenazas y lo echara de Storybrooke aunque eso le doliera más a Bella que a él. Así la castaña no dejo de darle vueltas al asunto en toda la noche hasta que pudo quedarse dormida, al igual que Gold se había quedado dormido en la habitación de huéspedes de su casa, pensando en cómo iba a actuar al día siguiente para comenzar a demostrarle a Bella que podía hacer las cosas de otra manera y hacer que tanto Bae como ella se sintieran orgullosos de él.
- - Flashback
En el Fuerte Prohibido las velas estaban encendidas al igual que la chimenea, señal de que cierta joven de ojos oscuros y cabellos largos estaba rondando por ahí, habían pasado un par de días desde su última visita y la princesa ya había puesto a Maléfica al corriente de sus planes de viajar a Oz, ocasionado que la hechicera la mirara con instintos asesinos y casi tuviera que rogar que el dragón escupe fuego no la devorara.
-Bestia, dime que solo se lo dijiste para ganar tiempo.-dijo Maléfica levantándose de su asiento y mirando a la princesa intimidante, la joven le sonrió inocentemente, como cuando era pequeña y cometía una travesura que causaba algún desastre.
-Tía, no te enfades, en serio das miedo cuando me ves así.-musito Jazmín con un gesto de lo más inocente, mordiéndose el labio inferior al ver como Maléfica torcía el gesto y negaba con la cabeza.
-Es jugar con fuego, bestia, y te vas a quemar.-dijo Maléfica señalándola severa, la joven asintió sin más remedio, probablemente tuviera razón pero de todas maneras iba a ir, y ambas lo sabían.
-Sonara raro pero cuando le dije que iría Zelena pareció alegrarse, quizá en el fondo no sea tan mala y pueda quererme, aunque sea un poquito.-dijo la joven, sus palabras eran sinceras, realmente se había dado cuenta que Zelena se había sorprendido gratamente al decir que si iría con ella.
-¿Y si es una trampa?-pregunto Maléfica como si fuera lo mas obvio, Jazmín torcio el gesto y asintio, decir que no lo habia pensado seria mentir.
-Lo pensé y mucho.-acepto Jazmín arqueando las cejas, Maléfica la miro burlonamente.-Pero quiero ir, yo se defenderme y si veo algo raro buscare la manera de salir de ahí.-dijo Jazmín encogiéndose de hombros, la hechicera rodo los ojos, ni siquiera sabía por qué se molestaba en tratar de hacerla entrar en razón, esa niña era tan terca como ella sola.
-¿Y qué harás para que nadie note tu ausencia? ¿Congelaras a todo el palacio?-pregunto Maléfica con un tono burlón, ganandose una mirada incredula de la joven.
-Si me dirás un poco de tu poción de sueño…-comento la joven mordiéndose la lengua para no reír al ver como Maléfica le regalaba una de sus mejores miradas asesinas.-Es broma, pero el Sultán viajara a otro reino en unos días y así será más sencillo poder salir del palacio, engañar a los guardias no es tan difícil.-dijo la princesa mordiéndose el labio inferior.
-A veces creo que tú eres el pago a todas las cosas malas que he hecho.-dijo Maléfica negando con la cabeza, provocando que la joven riera divertida.
-Bueno, tienes mucho que pagar, tía Maléfica.-ironizo Jazmín arqueando las cejas con un gesto de broma, reaccionando a tiempo para esquivar una ráfaga de fuego que Maléfica le envió, la princesa no pudo evitar reír divertida.
-Tenía pensado darte esto en tu cumpleaños, pero ahora que es posible que mueras a manos de una bruja verde, supongo que te daré ahora.-dijo Maléfica como si nada, con esa frialdad que la caracterizaba, apareciendo en su mano una delicada pulsera de oro.
-¡Es preciosa!-sonrio Jazmín lanzandose a los brazos de Maléfica, casi tumbandola de un abrazo que hizo que la hechicera rodara los ojos y se tensara ante el contacto.-Gracias, tia.-agradecio la princesa con una pequeña reverencia que hizo que la rubia negara con la cabeza.
-Solo debes prometer que la llevaras contigo.-pidió Maléfica tomando la muñeca de Jazmín para ponerle la pulsera, la joven sonrió y asintió, ajena a las intenciones de la hechicera, ignorando el hecho de que esa joya era mucho más que una sola pulsera.
-Fin flashback
Los primeros rayos del sol habían despertado a más de uno, entre ellos a David y Robín, ambos hombres se habían decido a empezar su día haciendo una visita en la mansión Mills para ofrecer su ayuda en los planes que tenía su querida ex Reina Malvada. Pero ninguno conto con la participación del otro, así que cuando ambos llegaron a la mansión y se toparon de frente ninguno oculto su gesto de disgusto. Por suerte Emma estaba acompañando a David y podría intervenir en caso de que las cosas se pusieran pesadas.
-¿Qué haces aquí?-pregunto Robín casi arrastrando las palabras, correspondiendo a la mirada molesta de David, quien no detuvo su paso y entro a la mansión seguido de Robín y Emma.
-Lo mismo que tú, vengo a ver a Regina.-dijo David torciendo el gesto y encaminándose a la puerta, notando como Robín trataba de ocultar un bufido de desagrado.
-¿Podrían evitar las peleas?-pregunto Emma con un gesto de cansancio ante sus miradas asesinas, pero ninguno pareció escucharla, la rubia rodo los ojos.
-¿Regina te llamo?-pregunto David tratando de ocultar los celos que le provocaba el ladrón, Emma tuvo que negar con la cabeza en señal de resignación y decidió no intervenir más.
-¿Te llamo a ti?-devolvió Robín con una mueca de burla, haciendo que David rodara los ojos y apretara los puños, Robín frunció el ceño y toco la puerta para que les abrieran, David lo miro serio y negó con la cabeza.
-Quizá no sea buena idea estar aquí los dos.-dijo David de mala gana, notando como Robín asentía y lo miraba con seriedad, la tensión entre ambos era más que evidente.
-¿Te iras tú?-pregunto Robín con evidente sarcasmo que hizo que David frunciera el ceño y lo mirara con desagrado, Emma soltó un bufido para que notaran su presencia pero una vez mas no le resulto. David y Robín se estaban mirando con ganas de romperle la cara al otro y Emma comenzaba a preguntarse quién sería el primero en dar un golpe, pero fueron interrumpidos cuando la puerta se abrió, y Emma tuvo que morderse la lengua para no reír al ver las caras de idiotas que habían puesto Robín y David al ver que el que había abierto la puerta era Hook.
-Compañeros, que gusto verlos.-saludo Hook con su habitual tono burlón, sonriendo divertido al ver los gestos incrédulos de David y Robín quienes parecían desconcertados, Emma se acercó a la puerta y negó con la cabeza.
-¿Era necesario que fueras descarado? Míralos, les provocaras un infarto.-se burló Emma al ver que los dos hombres no salían de su asombro inicial, Hook rodo los ojos y les dio la espalda para entrar a la casa, Emma hizo lo mismo y después de unos segundos Robín y David se empujaron mutuamente para pasar primero por la puerta.
-¿Qué hacen aquí?-pregunto Regina al salir de la cocina y ver que Emma se dejaba caer en el sofá en un gesto despreocupado, Robín entraba cruzado de brazos y David llevaba una caja en las manos, ambos con miradas asesinas puestas sobre Hook, quien sonreía divertido.
-Yo vine a traerte lo que me pediste.-se justificó David sosteniendo la caja y dejándola sobre la pequeña mesa en medio de la sala, Regina asintió algo desconcertada para luego mirar a Robín, quien se encogió de hombros.
-Quería asegurarme que no necesitaras nada más después de lo de ayer.-dijo Robín encogiéndose de hombros con las manos en los bolsillos de sus pantalones, Regina asintió de nuevo y luego miro a Emma, quien desde el sofá observaba todo.
-Yo solo vine porque si y no sabes cómo me estoy divirtiendo.-ironizo Emma con una amplia sonrisa desde su asiento, provocando que Regina le dedicara una mirada asesina, Emma rodo los ojos y se levantó del sofá.-Hola, chico.-saludo Emma a Henry al verlo salir de la cocina.
-Hola.-saludo Henry con una mirada curiosa que se paseó por todos los presentes, suponía que algo tenían que ver con los planes que su madre le había contado la noche anterior.- ¿Pasa algo?-pregunto Henry mirando a Regina y Emma.
-Nada, mi amor.-sonrió Regina acariciando el rostro de su hijo, Emma también asintió en apoyo a la morena.
-No te preocupes, chico.-sonrió Emma encogiéndose de hombros, Henry asintió no muy convencido.
-¿Entonces, todos están aquí porque quieren ayudar?-pregunto Regina con un tono burlón, todos asintieron con diferentes expresiones. Regina rodo los ojos y se llevó una mano al rostro en señal de rendición.-Henry Daniel Mills voy a salir un momento y no quiero que salgas de esta casa, ¿Esta claro?-sentencio Regina mirando a su hijo con severidad, el chico busco ayuda en Emma pero la rubia le guiño un ojo y se encogió de hombros.
-De acuerdo, entonces iré a bañarme.-dijo Henry con una mirada marca registrada Mills, la misma que ponía cuando sospechaba que algo estaban ocultándole. Henry se despidió a David con un abrazo, a Robín con su habitual choque de manos después de que el ladrón le revolviera el cabello, de Emma con beso en la mejilla y después de abrazar a Regina subió las escaleras corriendo.
-¿Quieren ayudar? Bien.-dijo Regina encogiéndose de hombros.-David necesito que vayas a la comisaria y esperes ahí un rato.-dijo Regina señalando al rubia con firmeza.-Hook quiero que vayas por la pieza del Jolly Roger y me esperes en el muelle.-pidió Regina señalando al pirata.-Robín y Emma vienen conmigo, los necesito para algo mas.-sentencio Regina suspirando.
-Algo me dice que acabo de conocer a la Reina Malvada.-ironizo Emma cruzándose de brazos al encaminarse a la salida, provocando las carcajadas de los tres hombres que ya estaban afuera y una mirada asesina de Regina Mills.
Regina, Robín y Emma habían salido de la casa en el auto de la alcaldesa, Emma y Robín habían preguntado acerca de lo que estaban por hacer pero Regina no se había tomado la molestia de contestarles algo, hasta que vieron que se dirigían a la casa donde las monjas vivían, Emma arqueo las cejas y Robín frunció el ceño.
-¿Vas a pedir la ayuda de la madre superiora?-pregunto Emma con incredulidad, Regina sonrió con burla y negó con la cabeza, la morena había detenido el auto a unas cuantas calles antes de llegar.
-Preferiría quemar el pueblo que pedir la ayuda de esa estúpida mosca.-se quejó Regina bajando del auto, Emma y Robín hicieron lo mismo, esperando algo más de información.-Pero es cierto que necesitamos de su polvo de hadas.-dijo Regina como si nada, girándose para observarlos.
-Las monjas protegen su polvo de hadas, no lo querrán compartir.-dijo Robín frunciendo el ceño, Emma estuvo de acuerdo con eso, pero Regina parecía no reparar en ello.
-No se los pediremos, solo lo tomaremos prestado.-dijo Regina encogiéndose de hombros, tanto Emma como Robín comprendieron sus planes de inmediato y la miraban esperando alguna reacción.
-¿Estás diciendo que le vas a robar a las monjas su polvo de hadas?-pregunto Emma casi a gritos, provocando una mirada de regaño de Regina para que bajara la voz.
-Si quieres decirlo así.-replico Regina con inocencia, Robín rodo los ojos.- ¿Para qué crees que traje a Robín Hood? Es el mejor ladrón de todos.-dijo Regina despreocupadamente, señalando al arquero, ignorando la mirada incrédula del hombre.
-¿Debo sentirme halago o indignado?-pregunto Robín cruzándose de brazos, mirando a Regina con un gesto de burla, Emma negó con la cabeza.- ¿Quieres que le robe a las hadas?-pregunto Robín con esperanza de que Regina lo sacara de su error.
-Si.-contesto Regina asintiendo como si nada, Emma arqueo las cejas y Robín la miro con resignación.
-¿En serio?-pregunto Emma con un gesto de incredulidad, Regina rodo los ojos y suspiro.
-¿Parece que bromeo?-ironizo Regina dándole una mirada seria a la rubia, Emma frunció el ceño, la idea le parecía una locura.- ¿Puedes hacerlo, Robín?-pregunto la alcaldesa mirando a Robín con duda.
-Soy Robín Hood, puedo robar lo que sea, incluso el polvo de hadas.-sonrió Robín con orgullo y algo de broma, Regina sonrió ampliamente y Emma solo pudo negar con la cabeza.-Además, Blue nos debe una y muy grande.-se quejó Robín frunciendo el ceño.
-Adiós a una muy buena historia y película infantil.-ironizo Emma al llevarse una mano al rostro en señal de resignación.- ¿Y cómo pretendes que Robín pueda engañar a las hadas?-pregunto Emma suspirando.
-Con la ayuda de un hada, por supuesto.-dijo Regina ironizando, casi insultando a Emma con la mirada, Robín arqueo una ceja y sonrió divertido al ver que Tinkerbell se acercaba a ellos, Emma abrió la boca incrédula.
-Hola, Tink.-la saludo Robín con una sonrisa cómplice.- ¿Regina te corrompió de nuevo?-pregunto el ladrón con un tono burlón que hizo que Regina rodara los ojos y Emma sonriera divertida.
-Lo dice el que también va a ayudar.-ironizo Tinkerbell con una sonrisa cómplice, Regina sonrió ampliamente al ver el gesto de Robín.-Tenemos poco tiempo, Blue saldrá en unos minutos y en la casa solo quedaran algunas hadas que puedo distraer.-se explicó el hada con seriedad, Robín y Tinkerbell se pusieron de acuerdo en cómo iban a actuar mientras se encaminaban a la casa de las monjas, dejando solas a Regina y Emma.
-¿No vas a decirme que robarle a las hadas es malo y no debo hacerlo?-pregunto Regina cruzada de brazos al mirar a Emma, la rubia arqueo las cejas y negó con la cabeza.
-No, me confundes con mi madre.-corrigió Emma encogiéndose de hombros, rodeando el auto para subirse en el asiento de copiloto.-Además, Blue se lo merece por lo que les hizo.-dijo Emma abriendo la puerta del auto y subiéndose, Regina hizo lo mismo en el asiento de conductor.
-Espero que digas lo mismo ahora que voy por Zelena.-dijo Regina encendiendo el motor, ignorando el hecho de que Emma la miraba como si estuviera loca.
-¿Qué?-replico Emma sin comprender.- ¿Vas a provocar a Zelena?-cuestiono Emma al ver a Regina emprender rumbo hacia el pueblo.- ¿Para qué? ¿Para eso me necesitabas a mí?-pregunto Emma sin entender, Regina rodo los ojos y termino asintiendo.
-Yo voy a distraer a Zelena, necesito que actúes cuando sea necesario y tranquila, la buscare en el bosque, lejos del pueblo.-dijo Regina tratando de convencerse de que era buena idea y no estaba buscando su propia muerte.-Solo debes inmovilizar a Zelena con un hechizo que voy a darte, pero solo durara un par de minutos, en esos minutos le pondré el brazalete de Pan.-explico Regina mientras conducía, Emma la miro muda, dudando de si era buena idea.
Zelena estaba saliendo de la cueva de la Reina de las Nieves para darse una vuelta por el pueblo, quizá una visita a Gold o a Regina para no aburrirse tanto, le divertía ver las caras de desagrado que ponían casi todos al verla.
-¡Zelena!-el grito de Regina llamándola la hizo detenerse para escuchar de donde venía, una sonrisa maliciosa se formó en los labios de la Bruja Malvada ante la idea de divertirse un rato molestando a su hermanita.- ¿Te estas escondiendo de mí?-pregunto Regina a gritos, Zelena arqueo las cejas y desapareció en una nube de humo verde para luego aparecer delante de Regina, quien trato de no titubear al tenerla enfrente.
-¿Esconderme?-pregunto Zelena con burla, Regina arqueo las cejas.-Yo no me escondo, hermanita, mucho menos de la familia.-sonrió Zelena maliciosamente, mirando seria a Regina, quien le sostenía la mirada.
-Es verdad, es que todos huyen de ti.-la provoco Regina con una sonrisa descarada que irritaba a Zelena, la Bruja negó con la cabeza al acercarse a ella.-Acabemos con esta tontería de una vez y veamos cuál de las dos es mejor.-sonrió Regina retándola, Zelena arqueo las cejas.
-¿Quieres pelear, hermanita?-pregunto Zelena con sarcasmo.- ¿Qué diría Cora si viera que sus hijas se llevan así?-cuestiono Zelena señalando a ambas con descaro, Regina apretó los puños discretamente.
-Es el momento, Zelena, nadie que intervenga y nadie que pueda detenernos de matar a la otra.-dijo Regina sonriendo descaradamente para fastidiar a Zelena, quien apretó los puños y la miro con instintos asesinos que deseaban salir.
-¿No aprendiste nada de la última vez, querida?-pregunto Zelena con un gesto pensativo, Regina arqueo las cejas y Zelena conjuro una bola de fuego que mando hacia Regina, la Reina logro esquivarla al desaparecer.-Solo retrasas tu muerte.-bromeo Zelena volviendo a conjurar contra Regina, quien esta vez devolvió el ataque pero Zelena se movió rápido y lo esquivo.
-Quizá la que subestima a su hermanita eres tú, querida.-siseo Regina lanzándole un hechizo que la hizo retroceder al salir volando por los aires, Zelena torció el gesto y le devolvió el hechizo, haciendo que Regina cayera al suelo.
-¿No te encantan los juegos de hermanas, Regina?-bromeo Zelena limpiándose una herida del labio con el dorso de su muñeca al ver a Regina levantarse con la mirada fija en ella, Zelena se preparó para atacarla una vez más pero Regina se le adelanto y lanzo un conjuro contra ella, Zelena se apresuró a conjurar otro y ambas vieron su magia conectarse, rayos rojos contra rayos verdes luchando por impactar en su adversaria.
-Supongo que también sabes que a veces se puede hacer trampa, querida.-siseo Regina sin bajar sus manos, dirigiendo una mirada a donde sabía que estaba escondida Emma, dándole una señal a la rubia para que interviniera. Emma salió de donde estaba y lanzo el hechizo que Regina le había dado contra Zelena, tomándola desprevenida y haciéndola bajar los brazos para dejar de atacar a Regina y dejándola inmovilizada.
-¿Estas bien?-pregunto Emma corriendo hacia Regina al verla sentirse un poco débil por el esfuerzo en los hechizos contra Zelena, Regina se limitó a asentir en silencio y acercarse a donde Zelena estaba inmóvil.
-Un pequeño regalo, espero que te guste.-dijo Regina tomando la muñeca de Zelena y poniéndole el brazalete de Peter Pan par que no pudiera realizar magia, Zelena la miraba matadoramente.-Y no te preocupes, el hechizo es temporal luego podrás moverte pero no hacer magia.-completo Regina sonriéndole con descaro. Emma saco sus esposas y se las puso a Zelena antes de que el efecto del hechizo pasara, cuando lo hizo se encargaron de llevarla al auto para dirigirse a la comisaria.
David estaba sentado en su escritorio en la comisaria, su mirada se había vuelto a posar en el reloj, estaba comenzando a desesperarse por no tener noticias de Regina y Emma, habían dicho que se reunirían en la comisaria y que tuviera lista una celda, nada más, y ahora David comenzaba a preguntarse si debió poner más resistencia y haber ido con ellas. David se levantó de su asiento y comenzó a dar vueltas sin poder quedarse quieto, hasta que escucho a alguien llegar y casi se le desencaja la mandíbula al ver a Zelena siendo escoltada por Regina y Emma.
-¿Qué? ¿Cómo?-pregunto David desconcertado al ver a Zelena esposada, Regina y Emma la metieron a la celda que estaba abierta y la rubia cerro la reja, disfrutando tener a la Bruja Malvada encerrada.
-Eres tan inteligente, Charming.-se burló Zelena rodando los ojos desde su celda, mirando con rabia a Regina y Emma, David frunció el ceño y devolvió su atención a las otras dos mujeres en la comisaria.
-Es una larga historia, Emma te contara todo, ahora déjennos a solas, vayan a mi casa, Henry está ahí.-pidió Regina seria, Emma y David dudaron pero terminaron accediendo y salieron de la comisaria, dejando a solas a Regina y Zelena, la morena tomo asiento en una de las sillas que había y miro atentamente a Zelena, quien desde su celda la miraba con molestia.
-¿Qué esperas para matarme?-pregunto Zelena desde su celda, Regina negó con la cabeza, podía sentir la rabia y la decepción que tenía Zelena, lo podía ver en su mirada.
-No voy a matarte.-sentencio Regina seria, Zelena arqueo las cejas y la miro con curiosidad, le resultaba creer que después de todos los desastres que había creado Regina pudiera dejarla con vida.
-¿Por qué no?-cuestiono Zelena con desconfianza, aparentando ser la Bruja Malvada, fría y dura que odiaba a todo el mundo y se hacía odiar por todos, pero que Regina pudo reconocer como una máscara.
-Porque eres mi hermana.-respondió Regina sin más, encogiéndose de hombros, provocando que Zelena desviara la mirada.-Y por qué esa actitud que tú tienes ahora yo también la tuve, no quería que nadie me viera débil, quería ganar para demostrarle a todos que no necesitaba de nadie más, incluso cuando estuve a punto de morir quise que me vieran como la Reina Malvada-dijo Regina mirándola fijamente, sonriendo amargamente al recordar aquello.
-Tú tienes a Henry, al trio de idiotas que parecen estar detrás de ti, yo no tengo nada de eso, así que si me matas no se perderá nada.-se quejó Zelena cruzada de brazos, destilando venoso sarcasmo.
-Cora nos hizo esto, crecer separadas, te abandono sin que tuvieras la culpa de nada y a mí me hizo vivir una vida que no quería.-musito Regina levantándose y acercándose al sofá que había cerca de la celda.-Antes te di una oportunidad de cambiar.-recordó Regina mirándola severa.
-Cierto, perdón si no la tome pero me destrozaron.-protesto Zelena con ironía, Regina asintió en silencio.- ¿Y qué pasa si decido no tomarla ahora? ¿Me mataras?-pregunto Zelena tratando de sonar arrogante, de que no le temblara la voz.
-Nadie te hará daño ahora, no voy a dejar que lo hagan pero tampoco permitiré que sigas haciendo daño, Zelena.-sentencio Regina duramente, Zelena la miro fijamente y se dio cuenta que hablaba en serio.
-¿Me dejaras encerrada aquí?-pregunto Zelena arqueando las cejas, Regina negó con la cabeza.- ¿Entonces?-cuestiono Zelena con curiosidad.
-Haremos un viaje, querida y tú me dirás a donde.-dijo Regina cruzándose de brazos y mirándola con una sonrisa descarada, Zelena arqueo las cejas.
-¿Cómo si fuéramos unas buenas hermanas?-bromeo Zelena con un gesto sarcástico, Regina la miro con regaño.- ¿Por qué debo decidir yo?-pregunto Zelena con seriedad.
-Porque es un viaje para saber que sucedió con mi hija, si todavía la puedo recuperar y tú eres la única que sabe dónde estuvo.-dijo Regina seriamente, dejando muda a Zelena.
-Hay cosas que es mejor no saber, Regina.-dijo Zelena con un tono amargo al recordar el hecho de que esa niña estaba muerta, Regina arqueo las cejas y la miro detenidamente.
-Quizá, pero necesito saber la verdad.-dijo Regina decidida, Zelena asintió sin más remedio.- ¿Qué edad tenía cuando la viste? ¿Dónde está?-pregunto Regina tragando saliva, Zelena titubeo pero decidió decirle.
-Tenía 15 años, quizá 16 cuando deje de verla.-dijo Zelena duramente, tragando saliva al sentirse incomoda con el tema.-La encontré en Agrabah, ahí vivía ella.-dijo Zelena tratando de mantenerse fría, Regina sintió que su corazón dio un vuelco.
-¿Agrabah? ¿Cómo se llama? ¿Cómo era?-pregunto Regina sin poder evitarlo, sentándose en el sofá junto a la celda, Zelena sonrió levemente al recordar esos tiempos.
-Sí, tu hija era la princesa de Agrabah, así que creció siendo lo que siempre debió ser.-dijo Zelena con un tono dramático, Regina sonrió ante su gesto, su hija era una princesa, por lo menos había crecido como lo que realmente era.-Su nombre es Jazmín y recuerdo que era terriblemente igual a ti.-se quejó Zelena negando con la cabeza, provocando que Regina sonriera levemente.
-Entonces es la niña que visito el País de las Maravillas.-dijo Regina acordándose de la historia de Jefferson, Zelena decidió callarse esa parte de la historia.-Quiero que me cuentes todo lo que sabes de ella y lo harás.-dijo Regina mirándola severa.
-Soy la Bruja Malvada, ¿Por qué debería hacerlo?-pregunto Zelena con sarcasmo, Regina arqueo una ceja y se levantó del sofá con toda su arrogancia de Reina Malvada.
-Por qué no tienes de otra.-dijo Regina sonriéndole maliciosamente, Zelena rodo los ojos.-Mañana partiremos y ahí si podrás contarme absolutamente todo lo que sabes.-dijo Regina decidida.
-¿Eso es todo?-se quejó Zelena viéndola encaminarse a la salida.- ¿Ves? ¡También eres malvada!-se burló Zelena con una amplia sonrisa antes de verla marcharse, Regina se detuvo y se giró a mirarla con un gesto de burla.
-Somos hermanas, Zelena.-ironizo Regina con una sonrisa victoriosa y se dio media vuelta para marcharse, dejando a Zelena en su celda con una sonrisa en los labios que borro de su rostro al darse cuenta, dejándola confundida y con los sentimientos revueltos.
- Flashback
Los días se pasaron rápidamente, mientras que el Sultán había pensado que su querida heredera se había quedado en el palacio, los sirvientes del palacio pensaban que la joven se había marchado acompañando a su padre, ignorando el hecho de que Jazmín estaba muy lejos de Agrabah. Zelena había llevado a Jazmín hasta Oz, la pelirroja no pudo reprimir una sonrisa al ver la cara de la joven cuando tuvo enfrente la ciudad Esmeralda, sus ojos destellaban ante lo que nunca había visto.
-¿Te gusta?-pregunto Zelena al llegar a Oz, notando como Jazmín paseaba su mirada por la ciudad, sorpendiendose al ver el gran castillo esmeralda que se alzaba imponente.
-¡Es increíble!-musito Jazmín sonriendo al ver como las luces verdes resplandecian alumbrando la ciudad, esa ciudad era algo realmente sorprendente, sin darse cuenta Zelena las habia hecho aparecer en el castillo, en uno de los amplios corredores, dejandola sorprendida una vez mas al ver todo lo que habia ahí.-¿Aquí es donde vives?.-pregunto Jazmín observando todo.
-Algo así, mocosa.-contesto Zelena encogiéndose de hombros, disfrutando el ver como la joven observaba todo con asombro. La pelirroja permitió que la joven se paseara por el castillo junto con ella, tenía que admitir que se estaba pasando bien el rato, se había olvidado de casi todo por un momento, hasta que llegaron al gran salón y su rostro se tensó.
-¿Qué hay ahí?-pregunto Jazmín corriendo para abrir las puertas del salón, la pelirroja no la detuvo, en cuanto abrio las puertas pudo ver como destellos dorados comenzaban a saltar para alumbrar unas grandes cortinas verdes, para despues dejar ver una gran e imponente sombra de un hombre.
-Lo que te prometí, querías conocer todo y ahora lo harás.-sonrió Zelena tomando su mano y casi arrastrándola hasta dejarla delante de la gran sombra que comenzaba a moverse.
-¡Te estaba esperando, para cumplir los deseos de su Majestad!-musito aquella voz detrás de la cortinda, dejando a la joven princesa sorprendida, mientras que la pelirroja quito la sonrisa de su rostro.- ¡Yo soy el gran y poderoso Mago de Oz!-se presento aquel hombre que detrás de las cortinas alzo los brazos, provocando que mas fuegos artificiales salieran.
-¿Cómo sabes lo que deseo?-cuestiono la joven desde donde estaba, alzando la mirada con curiosidad, Zelena sonrio levemente al ver su gesto de desconcierto, preguntandose si ella se habria visto asi la primera vez que llego a ese lugar.
-Porque soy el Mago de Oz y puedo ver todo lo que otros no ven.-recitaba el Mago de Oz siguiendo las órdenes de Zelena.-Yo puedo responder todas tus preguntas, jovencita, solo debes preguntar.-dijo el Mago extendiendo sus brazos para que en el suelo del castillo se formara un remolino, Zelena hizo que Jazmín se apartara para poder ver los recuerdos.
-Esa es mi madre.-sonrió Jazmín al ver como se formaban siluetas en aquel remolino para después dejar ver claramente imágenes, Maléfica le había contado cosas pero no le había mostrado imágenes, solo aquella vez en su cumpleaños-Es hermosa.-sonrió la joven al ver a Regina vestida con un elegante y hermoso vestido rojo ceñido al cuerpo, con el cabello largo y ondulado, notando los ojos oscuros que tenía, se veía impresionante.
-Ciertamente lo es, la Reina Malvada también es conocida por su belleza.-musito el Mago de Oz haciendo sonreír a la joven, para después de una mirada matadora de Zelena cambiar las imágenes y pasar a unas donde la Reina Malvada montaba su caballo dando órdenes de incendiar un pueblo.-También era conocida por su frialdad al atacar.-termino de decir el Mago, provocando que la joven torciera el gesto.
-¿Sigue viva? ¿Puedo saber dónde está ahora?-pregunto Jazmín sin pensarlo, el saber que su madre no habia elegido ser la Reina Malvada no hacia menos duras aquellas imágenes, Zelena noto su incomodidad y creyo que todo marchaba bien, ignorando el hecho de que su sobrina ya conocia el pasado de la Reina.
-La Reina Malvada lanzo una maldición que los envió a todos a otro lugar, un mundo totalmente distinto al Bosque Encantado.-conto el Mago creando unas nuevas imágenes, capturando la atención de la joven.-Ella ha estado congelada en el tiempo al igual que todos los demás, sigue viva.-dijo el Mago mostrándoles una imagen de Regina en Storybrooke, la alcaldesa sostenía en brazos a un pequeño niño de poco más de un año.
-¿Quién es ese niño?-pregunto Jazmín confusa, le resultaba una imagen tierna la que estaba viendo, podia ver en los ojos de Regina el amor que le tenia a ese niño que no conocia, le resultaba extraño.
-Es un niño que Regina adopto como suyo, era un recién nacido cuando llego a ella.-dijo el Mago provocando que las imágenes desaparecieran, Zelena había arqueando las cejas al ver la cara de desconcierto de la joven.
-¿Ella lo quiere?-pregunto Jazmín mirando al gran hombre que no dejaba ver su rostro, Zelena sonrio para si misma.
-Esa es una respuesta que tú ya debes conocer.-dijo el Mago desapareciendo entre fuegos artificiales, dejando a la princesa confusa acompañada de Zelena, quien la saco de sus pensamientos.
-Regina quiere a ese mocoso como si fuera suyo, le ha dado todo lo que a ti no te dio.-decía Zelena rodando a la joven con malas intenciones, la joven trago saliva.-Ella está criando a un niño que ni siquiera lleva su sangre mientras a ti te ha dejado sola, en manos de alguien que ni siquiera conoce.-siseaba Zelena detrás de ella, notando como la joven comenzaba a respirar pausadamente al tener los ojos llorosos.-Tu podrías haber crecido con tu madre en el Bosque Encantado, pero ella renuncio a todo eso…¿Para qué? Para criar a un mocoso que no lleva su sangre, dándole todo a él.-musito Zelena al ver como la joven apartaba la mirada.
-No quiero saber más.-replico Jazmín negando con la cabeza, limpiándose un par de lágrimas con el dorso de su mano, Zelena quería corromperla, que sintiera envidia pero la joven no lo sentía así, para ella era triste ver a su madre lejos, pero algo dentro de ella le decía que las cosas no eran como la pelirroja decía.
-¿No te gustaría llegar a ese mundo donde están ellos?-pregunto Zelena con un tono venenoso, la joven la miro sorprendida, de pronto la idea de llegar a conocer a su madre le habia pasado por la mente y no sabia como tomarla.
-¿Eso es siquiera posible?-pregunto Jazmín mirandola incredula, la pelirroja nego con la cabeza, sonriendo levemente y tomando su mano delicadamente, con la otra aparto un mechon de su cabello de su rostro.
-No del todo, yo puedo viajar entre mundos pero no puedo llegar a donde esta Regina, eso es más complicado y para mi imposible, créeme, si eso fuera posible hubiera llegado a ese lugar mucho antes.-comento Zelena seria, la joven trago saliva ante el pensamiento de conocer aquel mundo que había atraído tanto a su madre, conocer como vivía le resultaba intrigante, pero por otro lado le resultaba aterrador.
-Fin flashback
La tarde ya había caído, Hook estaba en el muelle esperando que Regina apareciera, el pirata tenía la mirada fija en el mar en calma, en su mano tenía una pequeña pieza de su querido barco, el Jolly Roger. Hook comenzó a preguntarse si Regina aparecería o se quedaría esperando por más tiempo cuando vio a la alcaldesa acercándose a él.
-Creí que se te había olvidado.-dijo Hook con un gesto burlón, Regina rodo los ojos, el pirata se dio cuenta que llevaba una caracola en sus manos y arqueo las cejas.- ¿Para que necesitas eso?-pregunto Hook curioso.
-Para recuperar tu barco.-dijo Regina como si fuera lo más obvio, haciendo que Hook torciera el gesto.-Las sirenas pueden buscar cosas perdidas que están en el mar más rápido de lo que te imaginas, es una lástima que solo ellas puedan viajar entre mundos.-dijo Regina con un gesto de resignación.
-¿Conoces a una sirena que esté dispuesta a ayudar a la Reina Malvada y al Capitán Hook?-pregunto el pirata en un tono de burla, Regina sonrió ampliamente con descaro y se encogió de hombros.
-Conozco a una, una que me debe un par de piernas.-dijo Regina como si nada, usando la caracola bajo la mirada seria de Hook, quien acababa de comprender a quien estaba llamando.
-¿Ariel?-pregunto Hook frunciendo el ceño, Regina asintió y dejo la caracola sobre la banca que había en el muelle.-No creo que esa sirenita nos quiera ayudar.-dijo Hook con un gesto de inocencia fingida.
-¿Por qué no?-pregunto Regina mirándolo confusa.-Tu le ayudaste a conseguir su preciado final feliz al lado de su príncipe Eric.-se burló Regina con un gesto de ironía, Hook sonrió levemente con un gesto culpable.
-Puede que eso no haya sido exactamente así.-dijo Hook con un gesto que hizo que Regina arqueara las cejas y lo mirara con un gesto de pocos amigos que haría que cualquiera comenzara a soltar información.
-¿Que rayos le hiciste a Ariel?-pregunto Regina cruzándose de brazos, dedicándole una mirada asesina a Hook, quien torció el gesto y negó con la cabeza.
-Quizá puse en peligro a Eric por salvar mi barco de Barba Negra.-confeso Hook frunciendo el ceño, se arrepentía de eso y bastante.-Era ayudar a Ariel o mi reputación de pirata.-completo Hook con un gesto serio.
-¿Es una broma?-replico Regina mirándolo matadoramente, Hook negó con la cabeza.- ¡Eres un verdadero idiota!-lo insulto Regina señalándolo con regaño, el pirata rodo los ojos.-Pero algo así imaginaba, estabas muy nervioso cuando Emma hizo su hechizo para ver Eric y Ariel en el espejo.-ironizo Regina rodando los ojos con resignación.
-Tu deberías comprenderme mejor que nadie, no quería parecer débil ante toda mi tripulación, iba a ser la burla de todos los piratas.-se excusó Hook en un débil intento por defenderse, Regina negó con la cabeza, iba a responder pero el agua comenzó a moverse delatando que Ariel había llegado y los observaba desde el agua.
-Hola, Ariel.-saludo Regina con aquella sonrisa descarada que tenía cuando planeaba algo, Ariel la miro con cierta desconfianza y luego a Hook.-Ignora al pirata, necesito que me ayudes con algo.-dijo Regina como si nada, ignorando el hecho de que la sirena la miro de mala gana.
-¿Me llamaste para pedirme algo?-cuestiono Ariel con ironía.-Si que eres directa, su Majestad.-se quejó Ariel mirando con reproche a Hook, quien se debatía entre dejarlas solas o quedarse ahí.
-Me debes esas piernas que te permiten correr a los brazos de tu querido Eric, así que si, te estoy pidiendo algo.-dijo Regina con poco tacto, provocando que Ariel frunciera el ceño.
-Tan sutil como siempre, Regina, así nos ayudara mucho más.-dijo Hook cruzándose de brazos con un gesto de inconformidad, Regina lo ignoro y le tendió la mano a Hook para que le entregara la pieza de su barco.
-Dame la pieza y cierra la boca.-se quejó Regina, Ariel los miraba con curiosidad.-Veras, mi querida sirenita, necesito que encuentres un barco, el Jolly Roger para ser más precisos.-dijo Regina tomando la pieza que Hook le extendió.
-¿Qué?-replico Ariel casi con indignación al mirar a Hook.- ¿Por qué le ayudaría a recuperar su barco si por el casi muere Eric?-protesto Ariel con molestia, Hook frunció el ceño y Regina rodo los ojos.
-Me ayudaras a mí, no a él.-intervino Regina con firmeza en su voz, Ariel la miro con algo de reproche.
-Tú me quitaste la voz.-se quejó Ariel con un gesto de reproche, Regina torció el gesto y Hook negó con la cabeza, preguntándose si todo eso era buena idea.
-Y luego te la devolví, tarde pero lo hice.-contesto Regina con inocencia que rayaba en el descaro.-Y luego te ayude a encontrar a Eric, te di esa pulsera para que pudieran estar juntos.-se defendió Regina, Ariel pareció meditar las cosas.-Además, tu eres buena Ariel, es lo correcto.-musito Regina mordiéndose el labio inferior ante el silencio de la sirena.
-¿Qué debo hacer?-pregunto Ariel con seriedad, Regina respiro tranquila al igual que Hook y saco de su bolsillo una pequeña botella con un líquido que vacío sobre la pieza del Jolly Roger, haciendo brillar al objeto de madera.
-Solo debes seguir este objeto.-dijo Regina tirándolo al agua, bajo la mirada sorprendida de Hook y Ariel.-Te mostrara donde está el barco, cuando lo encuentres solo debes poner la pieza en su sitio y lo traerás de regreso.-dijo Regina seria.
-Lo intentare.-accedió Ariel al ver que el objeto en el mar se comenzaba a hundir como si algo lo comenzara a atraer, Regina y Hook vieron a la sirena hundirse en el mar y comenzar a nadar siguiendo al objeto que apenas y brillaba.
-¿Crees que lo pueda conseguir?-pregunto Hook sin convencerse del todo, Regina respiro profundo y se encogió de hombros. Pasaron poco más de 15 minutos que a ambos se les hicieron eternos, comenzaban a desesperarse pensando que Ariel no había conseguido hacerlo, hasta que las aguas comenzaron a moverse una vez más y ambos se asomaron para encontrarse con Ariel, quien salía del agua.
-¿Lo encontraste?-pregunto Regina, Ariel asintió desde el agua.- ¿Dónde está? ¿No pudiste traerlo?-pregunto Regina preguntándose si la poción había fallado, pero Ariel negó con la cabeza.
-Lo encontré, pero no pude ponerle la pieza que me diste.-dijo Ariel frunciendo el ceño, Regina y Hook parecieron decepcionados.-Es demasiado pequeño.-continuo la sirena sacando del agua una botella de vidrio transparente que contenía al Jolly Roger en miniatura. Regina la miro incrédula y recibió la botella que Ariel le dio, mientras que Hook miraba asombrado el objeto.
-No puede ser, el Jolly Roger no puede estar en una botella.-protesto Hook como si lo estuvieran insultando, Regina miro detenidamente el objeto y arqueo las cejas.
-Buen trabajo, Ariel.-sonrió Regina mirando a la sirena, quien sonrió ampliamente.-Ha sido más fácil traerlo así.-ironizo Regina mirando a Ariel.
-Bastante más sencillo.-dijo Ariel sonriendo complacida por su trabajo.-Supongo que ya no me necesitan más.-musito Ariel al ver la sonrisa de satisfacción de Regina y la mirada indignada de Hook.
-Has sido de gran ayuda.-dijo Regina a modo de despedida, Ariel sonrió y asintió.-Creo que al devolverle el Jolly Roger ha sido peor que haberlo perdido, puedes darte por bien servida.-rio Regina señalando a Hook, quien bufo disgustado. Ariel les dio una última mirada y volvió a sumergirse en el agua para marcharse de ahí.
-Dime que puedes arreglarlo, el Jolly Roger no puede estar en una botella.-se quejó Hook ganándose unas risas maliciosas de parte de Regina, quien comenzó a encaminarse a su casa, seguida de Hook.
-Es solo un barco, no empieces a llorar.-se quejó Regina mordiéndose la lengua para no reír al ver la cara de incrédulo que había puesto Hook, como si hubiera insultado lo más preciado para él, el pirata frunció el ceño y se apresuró a seguirla.
Gold se había pasado casi toda la mañana decidiendo que iba a hacer para demostrarle a Bella que se arrepentía de verdad, no es que se destacara por tomar buenas decisiones pero ahora tenía que hacerlo o acabaría lejos de Storybrooke y eso era lo que menos quería. Gold dudo bastante pero termino por encaminarse a la casa Mills, Bella lo había ignorado todo el día pero sabía que en manos de la castaña su daga estaría a salvo, por lo menos Bella no la usaría para su beneficio, pensaba Gold mientras se encaminaba a la mansión.
Emma y Henry habían pasado un buen rato discutiendo sobre si Henry debía acompañar a Regina en su viaje y la respuesta no había cambiado, Emma tampoco creía que fuera buena idea que su hijo de 12 años se metiera en medio de peleas de brujas y viajes a lugares que no conocía. Henry había terminado por desistir de convencer a la rubia y ambos habían bajado a la sala donde David estaba sentado en el sofá de la sala, Henry se dejó caer al lado de su abuelo, pero antes de que Emma pudiera sentarse alguien toco el timbre y se dirigió a abrir.
-Señorita Swan.-saludo Gold al toparse con la rubia, Emma arqueo las cejas, ya estaba enterado de lo que había pasado la noche anterior.-Vengo a hablar con Regina.-dijo Gold pasando a la casa sin esperar que Emma le diera paso.
-Mi mamá no está.-dijo Henry acercándose a saludar a Gold, quien noto la presencia de David y arqueo las cejas con curiosidad.
-Bueno, supongo que la esperare.-dijo Gold con su habitual tono frio, dándole una mirada arrogante a Emma y David al pasar a la sala y tomar asiento en uno de los sofás vacíos, ignorando la presencia de los Charming.
-No creo que a Regina le agrade.-dijo David después de que Emma cerró la puerta, Gold lo miro con superioridad y sonrió levemente.
-Por suerte a mí no me interesa lo que tu creas.-siseo Gold duramente al mirar a David, Emma y Henry se miraron con resignación, nadie dijo nada más, el silencio se hizo presente en la sala.
Jefferson estaba camino a casa de Regina para llevarle la poción que le había pedido, estaba a punto de tocar la puerta cuando vio a Regina llegar en su auto acompañado de Hook. Regina bajo del auto con la botella que contenía el Jolly Roger en las manos, bajo la mirada asustada de Hook al verla sostenerlo con una sola mano y no tener cuidado de no dejarla caer.
-Regina, es mi barco el que tienes ahí, cuidado.-se quejó Hook al verla agarrar descuidadamente la botella, Jefferson arqueo una ceja al ver como Regina le dejaba la botella a Hook y se dirigía a él a paso firme.
-¿Recordando viejos tiempo, Regina?-preguntó Jefferson con un gesto pícaro al ver a Regina, quien le dedico una mirada asesina para que dejara de bromear, el Sombrero entendió y le mostro la botella que contenía la poción del País de las Maravillas.
-Gracias, Jefferson.-sonrió Regina al tomar la poción, Hook se acercó a ellos.- ¿Quieres pasar?-pregunto Regina señalando la casa, pero el negó con la cabeza.
-No, Grace me está esperando.-dijo Jefferson sonriendo al encogerse de hombros con una sonrisa complacida, Regina asintió y Hook se limitó a escuchar en silencio.
-Salúdame a Grace, cuando pueda quizá le envié algún regalito, estoy segura que le encantaría ver las joyas de la Reina.-sonrió Regina divertida, Jefferson rio divertido.
-Suerte, Regina, en serio.-dijo Jefferson mirándola sincero, Regina asintió y después lo observo marcharse de ahí, la alcaldesa abrió la puerta de su casa y se quedó inmóvil al ver quienes estaban ahí, Hook arqueo las cejas al notarlo, ambos entraron a la casa y cerraron la puerta.
-¿Qué hace el Oscuro aquí?-se quejó Hook mirando a Gold con rencor, pero Regina lo sujeto del pecho antes de que pudiera acercarse a él, el pirata rodo los ojos y se dirigió a dejar la botella con el barco en la mesa de la cocina.
-¿Robín no ha llegado?-pregunto Regina mirando a Emma, ignorando a Gold que se había levantado al verla llegar, igual que Henry y David.- ¿Crees que Blue lo atrapo?-pregunto Regina a Emma comenzando a inquietarse.
-¿Blue? ¿Dónde está Robín?-pregunto David con curiosidad, Gold comenzaba a imaginarse que estaba haciendo.
-Consiguiendo un poco de polvo de hadas.-dijo Regina encogiéndose de hombros, Henry arqueo las cejas al igual que David, Gold las observo y rodo los ojos.
-¿Mandaste a Robín Hood a robarle a las polillas?-pregunto Gold con una mueca de incredulidad, Regina rodo los ojos al ver el gesto de diversión que había puesto Henry y la mueca de regaño que puso David.
-Sí, Gold.-respondió Regina de mala gana, mirándolo duramente.- ¿Preferías que te hubiera mandado a ti? Estabas muy ocupado estos días.-reprocho Regina con una sonrisa maliciosa, Emma y David si comprendieron pero Henry frunció el ceño al no comprender.
-Henry, ve a tu habitación un momento.-pidió Emma mirando a su hijo, Henry protesto con la mirada pero Regina también pidió lo mismo, así que Henry se tuvo que ir a su cuarto, dejando a los adultos solos.
-¿Todo depende del ladrón? ¿Qué pasa si no lo consigue?-pregunto David confuso, Regina iba a contestar pero la puerta de la casa se abrió dando paso a Robín, quien lucía como si acabara de correr todo un maratón.
-No tienes, príncipe falso.-ironizo Robín recuperando su respiración, Regina sonrió levemente y Emma se mordió la lengua para no decir nada más, Gold se limitó a desviar la mirada con fastidio.
-¿Lo conseguiste?-pregunto Regina mirando a Robín expectante, el arqueo asintió sonriendo y le mostro una pequeña bolsa de tela que contenía el polvo de hadas.
-Obviamente, su Majestad.-sonrió Robín dándole la bolsa, Regina sonrió ampliamente, mientras que David y Gold torcieron los gestos, Hook salió de la cocina y arqueo las cejas.
-Un ladrón, creí que tenías gustos distintos.-se burló Hook acercándose al sofá, ganándose una mirada matadora de Robín y una mirada divertida de David, Emma rodo los ojos y Gold torció el gesto.
-¿Lo dices tú?-pregunto Regina irónicamente señalando a Hook.-Eres un pirata.-señalo Regina con superioridad, Hook frunció el ceño haciendo reír a Emma, Robín y David, Gold comenzaba a preguntarse hasta donde llegaría su paciencia.
-Capitán, amor.-corrigió Hook en su defensa, Regina arqueo las cejas y sonrió con malicia.
-Sí, capitán de un barco en una botella.-se burló Regina con victoria, Hook frunció el ceño fingiendo indignación, Emma y David rodaron los ojos, mientras que Robín se apoyó en la pared con los brazos cruzados.
-Eso dolió, es temporal.-dijo Hook tratando de mantenerse en juego, Regina sonrió ampliamente.
-Si hablamos de gustos, Emma estuvo en prisión.-señalo Regina a la rubia, quien la miro indignada, Hook rodo los ojos y se encogió de hombros en señal de rendición, la alcaldesa sonrió victoriosa.
-Regina, podemos hablar en privado.-pidió Gold interviniendo, llevándose su mano al puente de su nariz en señal de estrés, Regina rodo los ojos y después de pensarlo unos segundos termino por acceder, la alcaldesa se dirigió a su despacho seguida de Gold, dejando a Robín, David y Hook solos junto a Emma en la sala.
-¿Alguien nos pondrá al corriente?-pregunto Robín confuso, todos tomaron asiento para que todos estuvieran al corriente de los nuevos sucesos, Emma intervenía de vez en cuando para que no se molestaran demasiado entre ellos.
Regina entro a su despacho seguida de Gold, quien cerró la puerta para que no los interrumpieran. La ex Reina Malvada se acercó a su escritorio y se apoyó en él, mirando seriamente a Gold, quien apoyado de su bastón la miraba de igual manera.
-Entonces Bella te dejo quedarte, yo te hubiera echado del pueblo.-dijo Regina arqueando las cejas, Gold torció el gesto, esa mujer sí que ponía a prueba su paciencia, pero bueno, siempre había sido así su relación.
-Lamento lo de anoche, ya te dije porque lo hice.-sentencio Gold duramente.-Y ahora Bella tiene mi daga, fue la condición para dejar que me quedara, eso y que ahora tengo que hacer las cosas bien.-dijo Gold con seriedad.
-¿Ahora si tiene tu verdadera daga o la falsa con la que la tenías engañada?-pregunto Regina con sarcasmo, Gold la miro de mala gana y torció el gesto.
-¿Cómo sabes eso?-pregunto Gold con intriga, Regina sonrió con malicia y se encogió de hombros, luego recordó quien más estaba enterado de eso.-El pirata.-dijo Gold rodando los ojos, Regina rio levemente.- ¿Qué tienes tú con ese pirata?-pregunto Gold con curiosidad que intento disimular.
-Nada que te importe.-replico Regina cruzándose de brazos, Gold arqueo las cejas y la miro serio.
-Me importa.-sentencio Gold severo, Regina arqueo las cejas.-Mi hija me obliga a tener paciencia.-se burló Gold con una sonrisa sarcástica.
-Viejos hábitos son difíciles de dejar.-replico Regina como si nada, Gold frunció el ceño.- ¿Qué quieres aquí?-cuestiono Regina suspirando.
-Ayudarte, quiero ayudarte y que veas que puedo cambiar.-musito Gold serio, Regina lo miro incrédula.-En serio, Regina, por eso Bella no uso la daga para desterrarme.-continuo Gold serio, Regina lo miro seria, negándose a aceptar su ayuda.-Me necesitas.-dijo Gold acercándose a ella.
-No, no es así.-dijo Regina con arrogancia, quizá fuera cierto pero no quería la ayuda de el en esas circunstancias, no deseaba estar cerca del ahora que sabía que era su padre.
-Sí, me necesitas, déjame ayudarte, no te pido que me perdones pero en esto necesitas mi ayuda, esa niña que buscas es mi nieta también.-dijo Gold sabiendo que decir para convencerla, Regina lo miro de mala gana y frunció el ceño.-No tendrás de que preocuparte, Bella tiene mi daga y no dejara que yo haga algo malo.-recordó Gold encogiéndose de hombros.
-Maldición.-se quejó Regina con frustración, Gold sonrió para sus adentros.-De acuerdo, pero no podrás tocar a Zelena cuando la tengas enfrente, a ella también la necesito.-sentencio Regina duramente, Gold torció el gesto y termino por asentir de mala gana, de todas maneras Bella jamás lo permitiría. Regina no dijo nada más y se encamino a la puerta, pero la voz de Gold la detuvo.
-¿Por qué el pirata anda rondando? ¿Te está ayudando en algo?-pregunto Gold con curiosidad, Regina rio para sus adentros.-Él te salvo y ahora tu a él…Que se traen?-pregunto Gold intrigado, Regina abrió la puerta del despacho para salir.
-¿No te conté que podría ser el padre de tu nieta?-pregunto Regina con un gesto de lo más inocente, dejando a Gold sin pestañear al asimilar sus palabras y aferrándose más a su bastón de la sorpresa, Regina ya estaba en la sala donde todos ya estaban al corriente de todo.
-¡¿Qué?!-grito Gold al salir del shock en el que estaba y apresurándose a ir a la sala, donde todos lo miraban sin comprender que le sucedía, Regina sonrió ampliamente, permitiéndose gozar de esa pequeña victoria al ver al Oscuro con la mirada casi aterrorizada.-¡Eso no puede ser, te está ayudando para sacar ventaja en algo!.-se quejó Gold señalándolos a ambos con negación absoluta, todos comprendieron el estado de Gold y Emma no pudo evitar sonreír discretamente.
-¿De verdad crees que pondría condiciones para rescatar a mi hija?-pregunto Hook levantándose del sofá para mirar a Gold con diversión, la mirada que tenía Gold hizo que ni siquiera David y Robín protestaran al comenzar a reír de ver al Oscuro en esa posición.
-No sabes si es tu hija.-intervino Regina tomando asiento en el sofá que estaba libre, Gold miraba a Hook como si estuviera a punto de caer al suelo, Robín y David sonrieron ante las palabras de Regina.
-El pirata y tu…-Gold no quiso ni siquiera terminar de decirlo, eso solo aumentaba la diversión de Regina y Hook, quienes disfrutaban de ver al siempre frio y arrogante Rumplestilskin al borde de un ataque nervioso.
-No pongas esa cara, Gold, no es para tanto.-se permitió intervenir Emma con algo de diversión, ganándose una mirada asesina de Gold, cosa que hizo que tanto Robín como David tuvieran que morderse las lenguas para no reírse.
-¿En serio, Regina?-protesto Gold mirando a la alcaldesa.- ¿Un ladrón, un pirata y un príncipe falso?-se quejó Gold negando con la cabeza, provocando que Regina rodara los ojos y los tres hombres mencionados torcieran los gestos al ser insultados.
-Tú te casaste con tu sirvienta.-replico Regina con descaro.-Lo siento por Bella.-se disculpó Regina con una sonrisa burlona, Gold la miro matadoramente.
-Eso fue distinto.-se defendió Gold como si nada, Emma, Robín, David y Hook disfrutaban viendo a los dos pelear verbalmente, era divertido para ellos ver descontrolado al Oscuro.
-Cierto, yo si soy una Reina.-respondió Regina con victoria, Gold rodo los ojos con frustración.
-Reina Malvada y con gustos bastante peculiares.-dijo Emma por lo bajo con una risa ahogada, ganándose una mirada asesina de Regina.
-Lo dice la mujer que tuvo un hijo con un ladrón y casi se casa con un mono volador.-dijo Regina con sarcasmo, haciendo que Emma frunciera el ceño y se cruzara de brazos, Regina sonrió triunfante.
-El cocodrilo debería marcharse ya.-dijo Hook mirándolo con molestia, Gold le sonrió burlonamente, Robín y David también se levantaron por si hacía falta separarlos, Regina y Emma rodaron los ojos.
-El que debería largarse eres tú, pirata.-siseo Gold mirándolo de mala gana, Hook lo miro con arrogancia y negó con la cabeza.
-La hija de Regina podría ser mía y además, yo pienso ayudarla.-dijo Hook decidido, Gold lo miro y apretó los puños.
-Es una desgracia esa probabilidad, pero Regina es mi hija y esa niña mi nieta, así que el que se va eres tú, igual que deberían marcharse ustedes dos.-dijo Gold señalándolos a los tres con molestia, Regina se levantó para intervenir.
-Acéptalo, Gold, uno de nosotros acabara siendo familia tuya.-dijo Robín mirándolo de igual manera que Gold lo miraba, Emma noto como la mirada de Gold se oscurecía y se tensaba por completo.
-Lo matare.-sentencio Gold duramente, Regina se apresuró a sujetar a Gold del brazo para impedir que diera un paso hacia adelante y Emma sujeto a Robín por si acaso, David decidió intervenir también.
-Gold, no es buena idea que estemos peleando.-intervino David tratando de calmar los ánimos, pero la mirada que Gold le dedico le hizo arrepentirse de su idea.
-¡Qué maravilla, el trio de idiotas podrían terminar siendo el padre de mi nieta!-protesto Gold duramente, mirando con desagrado a los tres hombres, que estaban listos para responder de igual manera.
-¡¿Se quieren callar todos?!-protesto Regina cansada de verlos a todos gritando.-O se comportan como los adultos que son o todos se largan de mi casa.-se quejó Regina duramente, mirando a todos con severidad.
-Podrían pasar la noche en la comisaria.-intervino Emma con un gesto serio que hizo que todos tomaran asiento para poder hablar, y así lo hicieron. Regina les conto que ahora sabía que debía ir a Agrabah y que con la ayuda del barco de Hook y la dirección de Zelena podría hacerlo, también les explico cómo intentaría crear el portal con el sombrero de Jefferson y con el polvo de hadas haría que el Jolly Roger pudiera volar, claro, cuando gracias a la poción que Jefferson le había dado, el barco volviera a su tamaño normal.
-¿Se puede crear un portal así?-pregunto Emma confusa.-Creí que Gold lo había intentado por mucho tiempo.-dijo Emma sin entender del todo, todos estaban igual que la rubia.
-Yo buscaba un portal para una tierra sin magia, en este caso es lo contrario, Agrabah es un lugar donde si hay magia.-dijo Gold pensativo, todos parecieron comprender poco a poco, Regina explico que al día siguiente haría lo necesario para poder irse ese mismo día en el Jolly Roger, todos siguieron ultimando detalles hasta que cayó la noche y todos se fueron. Regina vio marcharse a todos y estaba a punto de cerrar la puerta.
-Regina, espera.-dijo David regresando a la casa casi corriendo, como si hubiera olvidado algo dentro de la casa, Regina lo miro intrigada y arqueo las cejas.-Emma se está adelantando a su casa.-comento David.
-¿Qué olvidaste, Charming?-pregunto Regina con un gesto de burla, David negó con la cabeza y se aseguró que nadie estuviera observando.
-Esto.-sonrió David tomando a Regina de la cintura con firmeza para robarle un beso, enredando sus dedos en los cabellos oscuros de la alcaldesa para profundizar el beso, dejándola sin aliento y dejando otro beso más corto en sus labios.-Buenas noches.-susurro David estrechándola un poco más para volver a besarla antes de que pudiera reaccionar.
-¡Charming!-protesto Regina al reaccionar, David se apresuró a soltarla y salió corriendo para alcanzar a Emma, dejando a Regina con un gesto de resignación, la morena cerró la puerta y se encamino a su habitación, como deseaba poder meterse a su cama.
Robín había pasado un buen rato jugando con Roland en el campamento, adoraba pasar el tiempo con su hijo antes de acostarlo. Cuando el pequeño se durmió Robín fue a buscar a John para avisarle de sus planes y preguntarle si estaba de acuerdo en lo que pretendía.
-Si es tu decisión está bien, Robín.-dijo John encogiéndose de hombres después de que Robín le comentara que quería ir a Agrabah con Regina.
-No quiero dejar a Roland, pero sé que no puedo exponerlo a llevarlo.-se lamentó Robín llevándose una mano al rostro, John negó con la cabeza.
-Si te quedas estarías aún más preocupado que si te vas, no estarías tranquilo en ningún momento, además sabes que entre todos los muchachos Roland no podría estar mejor protegido.-comento John encogiéndose de hombros, apoyando a su amigo.
-Eso lo se.-asintió Robín con una sonrisa de agradecimiento, sabía que todos sus hombres querían a su hijo como si se tratara de su propio sobrino.-Es que me preocupa lo que pueda pasar en ese viaje, además Regina ni siquiera sabe que planeo ir.-dijo Robín con un gesto de inocencia, John arqueo las cejas y le dio una palmada en la espalda para reconfortarlo.
David había acompañado a Emma hasta su casa, quería ver a Neal y estar con él un rato, así que cuando Blanca les abrió la puerta David la saludo lo más cordial que pudo y no dudo en subir corriendo las escaleras para estar con un Neal hasta que se durmiera, mientras que Emma y Blanca se quedaron en la cocina bebiendo un café y platicando.
-Neal se quedó dormido.-dijo David bajando las escaleras después de un buen rato de estar arriba con el pequeño, Emma y Blanca lo miraron y asintieron. David suspiro al ver a Blanca, tenía que contarle de sus planes y la idea de su reacción no le agradaba.-Blanca, tengo que decirte algo.-dijo David acercándose a donde estaban ellas.
-¿Es necesario contarle?-pregunto Emma mirando a su padre con un gesto de broma, David la miro con regaño y Emma suspiro, preparándose mentalmente para los gritos de Blanca al enterarse de los planes de su hija.
-¿Contarme qué?-pregunto Blanca mirándolos a ambos con intriga, sus miradas cómplices le decían que nada bueno iba a escuchar y así fue, Blanca creyó estar alucinando cuando Emma y David le contaron que pretendían irse a Agrabah.- ¡¿Están locos? Puede ser peligroso!-grito Blanca levantándose de su silla y mirándolos acusadoramente.
-Es una decisión tomada, Blanca.-dijo David serio, Blanca lo miro matadoramente.-Le dije a Emma que era mejor que se quedara con Henry pero no quiso escucharme, creo que ella debería quedarse.-comento David con una mano en el rostro, ignorando el hecho de que Emma le gritaba "traidor" con la mirada.
-¡Hey! No tengo 5 años y soy la Salvadora.-protesto Emma en su defensa, mirándolos a ambos con firmeza, era un golpe bajo usar esa carta después de que ella misma había pasado tanto tiempo negándolo, pero sus padres la estuvieron atormentando con eso el mismo tiempo.
-Esto es una locura, ninguno de los dos debería ir.-se quejó Blanca cruzándose de brazos, mirando a ambos con regaño.
-Después de tantas cosas que han pasado en Storybrooke creo que es igual de loco quedarse aquí.-dijo Emma con un gesto de burla que Blanca reprocho con una mirada severa.
-¡Emma!-la regaño Blanca, la rubia rodo los ojos y se negó a ceder.-No pueden estar hablando en serio.-se quejó Blanca sin creérselo, pero tanto David como Emma permanecieron firmes en su posición, ya le habían dicho a Blanca, ahora solo faltaba que Regina se enterara de que ambos pensaban ir con ella.
Bueno, si ya llegaron hasta aquí ¿Un revise? Jajajajajaja Ojala les haya gustado el cap y una pregunta… ¿Quién creen que debería ir en el Jolly Roger? Regina, Hook y Zelena tienen un lugar garantizado, así que… ¿Quién más les gustaría ver en ese barco? Jajajajaja ¿Alguna petición o consejo? Nos leemos en el prox cap.!
Evilcharmingparrillas…Gracias! Regina y David son lindos, él es un amor haciéndole honor a su nombre jajajaja
Cenaby…Eaaaaa, gracias! Regina estaba a punto de lanzar a todos lejos jajajaja El evilcharming esta muuuuy peleado y pedido jajajaja David quiere hacer las cosas bien, decir la verdad y ser sincero para no dañar a nadie, como debe ser. Muy buena idea, quiza no tan pequeña como Neal pero todo podría pasar muahahaha ¿No la toleras? Yo amo a Zelena, es una genio la mujer jajajaja Regina y Gold tienen una relación bastante extraña O.o jajajajaja
Evazqueen…Holaaa! ¡Waaaoooo 12 horas! Eso es un record jajajaja Gracias por decir que envuelve el fic, me agrada que les esté gustando :D ¿Azúcar? Bueno, creo que tanto ver OUAT ya ha hecho daño a mi cerebro jajajaja Gracias, gracias, me encanta poder jugar con los personajes y mezclarlos espero que a ustedes les agrade también, ir atando las cosas para no dejar todo suelto :P Mi Regina, la he hecho sufrir un poco pero bueno, parece ser la cruz de esta mujer en la serie jejejeje Esos tres están a su modo tratando de cooperar, no quise quitarle a Regina esa personalidad tan suya que me encanta, espero conseguir que siga siendo la misma que adoramos jajaja A Cora yo no la odio, la amo, me encanta ese personaje! A Rumple le tengo odio y amor a ratos. Jazmín es un personaje "nuevo" y quería que les gustara, así que genial, es divertido jugar con ella, me gusta que sea una versión miniatura y fresca de lo que era Regina y lo que sigue siendo la Reina, es como verla en un modo inocente, Jazmín ya sabe la verdad y la ha tomado de la forma más o menos estable O.o Zelena…Yo amo a esa mujer, es tan psicópata que la adoro! Gold ha de querer asesinar al pirata, al ladrón y hasta al pirata muahahahaha Amonosss! Descartado Hook, pobrecito muahahaha. Robín aquí es distinto al de la serie, y ni hablar de Roland que es un encanto, otro descartado entonces muahahaha Tu apuesta va por David, el EvilCharming está fuerte entonces jajajaja Blanca, debo decir que no es que la odie…Pero si en la serie se nos va no lloraría nada jejeje GRACIAS por tu review, me encanto y ojala te lea en el prox cap! Besooo!
GabyEvilRegal4Ever123…Eaaaaa!Gracias, que genial que sea de tus favoritas jejejeje Pues aún no se bien cuantos caps serán O.o
Rosalie end Jacob….Gracias! Una apuesta más para el EvilCharming muahahaha Son geniales esos dos cuando juegan jajajaja
FerOrihuela…Eaaaaa!Que bella, gracias!
Aelynb…Holaaaaaa! "Reinas y Títeres" lo escribí como OneShoot, así que no se si continuara, que genial que te gusto :D Si hubo OQ, era justo y necesario jajajaja David también anda detrás, déjalo que luche jajaja Regina y Hook son muy "descarados" cuando platican, será que sus personalidades combinan y son más pasionales jajajaja Casiii casiii…mi culpa no fue muahaha Gold/Regina son un caso, su relación es tan extraña que les costara adaptarse, "Operación: Golden Queen" no es de ellos como pareja jajajaja ¡Zelena! Esa loca psicópata me encanta, Bex es de mis consentidas, la mujer se da a querer jajajaja Yo igual deseo que puedan cambiar el desarrollo de ella en la serie y volverlo mejor :P Jazmín, esa bestia donde anduviera…Si, leí tus fics y me encantaron, debes continuar escribiendo! Ya vienen las escenas OQ y HQ muahahha todos estaran en igualdad de condiciones muahahaha
Paupaupi…Eaaaa!Gracias! Tremendo lio y es que a Regina le veo química con todos jejejeje
Franciny...¿Hubo respuestas?jajajaja Gracias, que genial que te encante, no creo llegar al nivel de OUAT pero es diversión jajajaja Noo, de los two aún no llego a alcanzarlos jajajaja ¿esta difícil decidir o tomar partido?jajajajaja
EQLuisa…Y siiiiiiiiii…Apareció Jefferson jajajajaja! No, no será el padre pero apareció para aportar algo de ayuda jajajaja Hook, mi pobre pirata casi no la cuenta , Gold no sabe actuar a veces jajajaja Pobre Robín ya lo estas matando jajajaja David es un encanto, tal cual jajajaja Todo podría pasar…Si, menudo enredo se ha tornado este cuento de hadas O.o jajajaja
Lina Montoya…Eaaaaa, gracias! Esa cara de David ha sido para enmarcar jajajajajaa Regina deseaba desaparecer ahí mismo jajajajaja Besooooooooo!
jossedith1…Siii, David quiere hacer todo bien y ahí va. Gracias! Creo que no se mandó y por eso no te respondí, pero aquí sí, amo tus reviews! Sii, pobre pirata ya lo estaban matando v.v Lamento tardar, pero ahora si espero actualizar más rápido jejeje Maléfica y Jazmín son geniales, ya veremos…Besooooooooooooo!
Clau23…Awwww Gracias enormes! Que genial que puedas imaginarte las escenas así, a mí me encanta cuando pasa eso jejeje David está queriendo hacer todo bien y aclararse el mismo, sin mentir y ocultar, Blanca está tomándolo mal pero era de esperar, le están diciendo que su Charming se va, era normal que se la tomara contra Regina -.- Roland es un encanto, está encantado con Regina y Henry jejeje Gold es un sarcástico por naturaleza, eso no se le quita jajajaja Jazmín en una miniatura de Regina, solo que más fresca e inocente, totalmente hija de tigresa tenía que ser tigresilla jajajaja Maléfica ha donde ha venido a caer con su pulga al lado jajajajaja Si, fue Jefferson muahahahaha Zelena, mi querida PsicoGreen, pobre Lucifer menudo mal le deseas jajajajaja GRACIAS! Lamento la tardanza, besoooooooooo!
kaname lin-chan…Eaaaaaaaaa! El HQ va lento pero seguro O.o Y la pulga, esa pulga será todo pero adora a la Tía Mal, que sí, creo que a esta le cuesta más ser cariñosa que a la de la serie, pero es que amo a la Maléfica original jejejejeje Un súper enredo, ese trio que está buscando a la heredera son un verdadero caso para locos! Hook, pobrecito casi lo matan, dale chance…Que no quería poner en peligro a la alcaldesa jajajaja Y si, literalmente casi le rompen el corazón jajajaja ¿Quieres que Hook se quede con Emma? O.o Roland es un amor, eso seguro jajaja Eaaaa…Adoro tus teorías jajajaja Lo de la magia de Jazmín siendo roja si le acertaste, es por ese potencial que tiene de ser buena o mala, su magia es poderosa, más que la de Emma quizá, ya que la pulga ha practicado desde bien peque y teniendo de tutora a Maléfica y de Cora que también metió mano para explotar ese potencial, así que puntazoooo para ti jajajaaja A papi cocodrilo casi le da un infarto…Pobrecito muahahaha
EvilRegal-Faniston…Holaaa! Una más que apuesta por el pirata muahahahaha Killian esta enredado, su parte descarada le hace coquetear como solía hacerlo de pirata y además le encanta estar fastidiando a la alcaldesa jajajaja Snow esta dolida, era más fácil culpar a Regina que a Charming -.- Emma es más neutral, ayuda el hecho de que apenas está adaptándose a las cosas de magia y todo eso de no creer en cuentos de hadas le hace ser más fresca con todo jajajaja Zelena, eaaaa, yo igual la amo…(Adore que Bex sea regular!) Con la Wiked y la Evil Queen todo puede suceder así que muahahaha Ya veremos donde andan esas dos, Maléfica y Jazmín jejeje Besoooooooo!
