Holaaaaa! Lamento la tardanza, pero anduve sin internet casi dos semanas y solo podía leer desde el celular -.- En fin, aquí está el nuevo cap…Son dos caps en uno, no quise dividirlo por los flashback jejejeje Hemos llegado al final de la historia de la pequeña princesa malvada y espero que les guste, anímense a comentar, pedir, apostar, que se yo... ¿Les gustaría seguir con los flashback de los ships, Regina, Jazmín o algo así? Jajajaja Regina…No sean tan crueles con ella, que con esos tres galanes rondando cualquiera se confunde xD Bueno, ahora sí, lean y si pueden dejen un review y así actualizo más seguido, ojala les guste. Gracias por cada follow, fav, review! BarbieEliz.
-Cap. 16.
Regina no era precisamente la persona más positiva del mundo. Le gustaba considerarse realista y tratar las situaciones objetivamente, y la situación que tenía delante no era la más prometedora de todas. La alcaldesa había esperado a que Henry se durmiera para salir de su casa y tomar un poco de aire fresco, no es que su hijo siguiera siendo el niño pequeño que necesitaba ser arropado pero el saber que al amanecer partiría y tendría que dejarlo en Storybrooke le provocaba un nudo en la garganta. Regina no había querido detenerse a pensar en las consecuencias de su viaje pero a solo unas horas de marcharse tenía que planteárselo, no sabía a donde iría a parar en su búsqueda, no sabía que iba a encontrar en Agrabah, no sabía si volvería sin un rasguño al lado de Henry. No sabía muchas cosas, solo sabía que necesitaba respuestas, necesitaba encontrar a su hija con vida o por lo menos un lugar donde recordarla, sonaba cruel pero Regina había aprendido a esperar lo peor. Y hablando de cosas que no sabía… ¿Cómo demonios había acabado ahí?
Robín Hood no era un hombre cobarde, podría tener muchos defectos pero no le gustaba pensar en sí mismo como un cobarde, se alegraba de tener más valentía y coraje que otros, era lo que se necesitaba cuando vivías robándole a personas más poderosas que tú, estaba acostumbrado al peligro y a sentir la adrenalina cuando cometía un robo que podría significar su muerte o en las mejores condiciones su encarcelamiento, sin embargo esos no eran sus temores más profundos. Robín solamente tenía un temor, solamente una pesadilla que lograba darle escalofríos…Perder a Roland, ese había sido su miedo desde que su hijo nació, claro, hasta que cierta Reina Malvada se cruzó en su camino y le volteo el mundo de cabeza, hasta que Regina apareció para provocarle nuevas pesadillas. Robín se había enamorado dos veces de la misma mujer, se había acostumbrado a ella, incluso se había atrevido a encariñarse con Henry. El arquero era un experto en robo y sin darse cuenta esa atrevida y sarcástica Reina Malvada le había robado el corazón, al igual que Henry se había ganado un lugar en su corazón, tenían que ser familia, pensó Robín riendo para sí mismo…Y ahora estaba ahí, sentado afuera de las tiendas del campamento donde todos dormían profundamente.
-¿Quién está ahí?-pregunto Robín al escuchar ruidos provenientes del bosque, de inmediato se levantó y su mirada recorrió el lugar, hasta que los ruidos se escucharon más cerca y pudo observar una conocida silueta, casi como si la hubiera llamado con el pensamiento.
-Baja el arco, ladón.-siseo Regina al dejarse ver y acercarse a él, notando como Robín se destensaba y suspiraba de alivio.-No vengo a matarte.-bromeo Regina encogiéndose de hombros, sonriendo con malicia al verlo aparte del arco que tenía a sus pies.
-Con su Majestad nunca se sabe.-ironizo Robín devolviéndole el gesto con tono burlón, provocando una mirada asesina de la alcaldesa.- ¿Qué haces aquí?-pregunto Robín con desconcierto, Regina no contesto tan rápido como él hubiera querido, hasta que se dio cuenta que quizá algo había pasado con la Reina de las Nieves o quizá con la Bruja Malvada y por eso Regina había ido a alertarlo.- ¿Paso algo malo?-pregunto Robín comenzando a inquietarse.
-No, tranquilo, no te alarmes, todo está bajo control.-se apresuró a decir Regina para calmarle los nervios al arqueo, quien ya había acortado la distancia entre ellos.-Es solo que...-Regina se permitió alzar la mirada para perderse en los ojos profundos de Robín, su mirada siempre le daba tranquilidad, le daba esa seguridad que pocas veces necesitaba.-Quería verte a ti y a Roland antes de partir mañana, eso es todo.-confeso Regina cruzándose de brazos y tragando saliva.
-Roland está dormido hace horas, dudo que puedas levantarlo.-rio Robín llevándose una mano al cabello para desordenárselo un poco, Regina dirigió una mirada a la tienda donde dormía Roland y sonrió.- ¿Dijiste que también querías verme a mí?-pregunto Robín con aquella sonrisa que tanto desesperaba a Regina desde que se cruzaron en el Bosque Encantado.
-Quita esa estúpida sonrisa de tu rostro, ladrón.-siseo Regina con arrogancia, solo causando que Robín sonriera ampliamente.
-Es curioso.-dijo Robín sonriendo levemente, Regina arqueo las cejas sin comprenderlo.-Estaba pensando en ti cuando llegaste y casi me provocas un infarto.-se explicó Robín encogiéndose de hombros.-Diría que te llame con el pensamiento pero no eres un hada.-bromeo Robín, sonriendo divertido al ver como la mirada fría de Regina lo atacaba.
-Prefiero morir lentamente que ser comparada con esas polillas.-protesto Regina con toda la arrogancia que era capaz de tener la Reina Malvada, el ladrón sonrió al ver el gesto de la alcaldesa, ese gesto de superioridad que tantas veces le había dedicado en el Bosque Encantado.
-¿Por qué estás aquí realmente, Regina?-pregunto Robín mirándola directamente a los ojos, de esa manera tan inquietante y que lograba que a Regina le costara articular palabra alguna, el ladrón arqueo las cejas al verla abrir la boca para responder.
-Yo…solo…-Regina trago saliva al ver a Robín acercarse a ella, dejo que su mirada se paseara por el ladrón y arqueo las cejas al darse cuenta de lo atractivo que lucía con ese aspecto despreocupado, su cabello alborotado, solo llevaba una ligera camisa blanca y unos pantalones de mezclilla, Regina se maldijo al pensar que esa camisa resaltaba sus bien tornados músculos, su torso se dejaba apreciar, no como cuando llevaba sus acostumbrados chalecos...¿En qué demonios estaba pensando ahora?
-¿Regina?-pregunto Robín sacándola de sus pensamientos al deslizar sus dedos por el brazo de la alcaldesa con ternura.- ¿Todo está bien?-pregunto Robín con cautela, pocas veces la veía tan confusa, pero para su sorpresa Regina se recuperó rápidamente de ese trance y sin previo aviso lo beso. Regina no sabía cómo ni por qué pero sus dedos se habían enredado en el cabello de Robín para atraerlo a ella y besar sus labios intensamente, un beso apasionado que los estaba dejando sin aliento. Robín no opuso resistencia alguna, el ladrón dejo que sus manos se deslizaran por la cintura de Regina, por instinto una de sus manos paseo por la espalda de la morena hasta llegar a su cuello, sujetándola firme para profundizar el beso, ambos debatiéndose entre ceder y demandar el control de esos besos que cortaban la respiración. Regina y Robín ya se habían olvidado de lo cerca que estaba el campamento, de que todos los demás estaban durmiendo, Robín aparto el cabello de Regina un poco y beso su cuello, haciéndola estremecer, la sujeto firme y sin perder más tiempo Regina estaba siendo cargada por el ladrón, enredando sus piernas alrededor del torso de Robín, provocando que una nube de humo morada los desvaneciera al instante para dejarlos aparecer en la habitación de la alcaldesa.
-Deberías pensar en dejar de usar esos chalecos, hay camisas que te harían lucir más, ladrón.-dijo Regina aun en sus brazos, dándose permiso para deslizar sus manos por los brazos y pecho del ladrón, provocando que Robín sonriera y la estrechara más, callándola con un beso, Regina ya se había deshecho de la camisa de Robín.
-Si fuera por ti cambiarias toda mi ropa, Majestad.-siseo Robín besando su pecho al dejarla sobre la cama, el ladrón le mordió el labio inferior mientras que con sus manos había hecho que los botones de la blusa de la alcaldesa salieran volando, para después tirar sin preocupación la misma prenda de ropa. Robín se deleitó unos segundos con la visión de la piel descubierta de Regina antes de besar su abdomen plano hasta llegar a sus labios, dejando un beso por toda su piel, acariciándola suavemente mientras ambos se encargaban de hacer que las prendas del otro salieran volando por toda la habitación.-Cuanto extrañaba esto.-murmuro Robín al sentir como Regina besaba su cuello y sus manos lo acariciaban sin tregua.-Te amo.-susurro Robín inconscientemente, antes de que los besos y las caricias se intensificaran aún más, por suerte el hechizo insonorizado aun funcionaba en la habitación o más de un vecino se habría despertado.
-Flashback
Jazmín había pasado ya un par de días en Oz, la compañía de Zelena le resultaba algo extrañamente agradable, la pelirroja era sarcástica y algo fría con ella, pero la joven podía darse cuenta que en el fondo a Zelena también le agradaba su compañía. La propuesta de ir a conocer el mundo sin magia seguía en pie y la princesa aún tenía un mes antes de regresar a Agrabah para llegar primero que el Sultán, todo estaba en sus manos, de ella dependía esa decisión. Jazmín lo pensó durante toda la noche y decidió que se arriesgaría a hacerlo, si no podía conocer a su madre por lo menos quería saber cómo vivía, quería sentir que era parte de su mundo, de alguna forma conocer su modo de vida.
Zelena había estado esperando la respuesta de la joven por un par de días, aunque en el fondo sabía que se estaba encariñando más de lo que debía con la mocosa una parte de ella quería seguir pasando tiempo con ella, le gustaba tener a alguien que correspondiera a su humor ácido y retorcido, le gustaba esa sensación de calidez que la joven desprendía, era como si tuviera un encanto natural que no le dejara más opción que quererla a pesar de sus planes. La mañana del cuarto día que Jazmín estuvo en Oz le dijo a Zelena que aceptaba viajar con ella, siempre y cuando volvieran en el tiempo acortado ya que no quería atormentar a su padre y provocar su enojo, Zelena sonrió conforme, la Bruja Malvada ya tenía todo listo ahí, Walsh había viajado mucho antes que ella para que cuando ambas hechiceras pusieran un pie en el mundo sin magia tuvieran todo resuelto, un departamento, dinero y cualquier cosa que necesitaran, después de todo el mono volador si le fue de ayuda.
-¿Cómo preparaste todo esto?-pregunto Jazmín al aparecer dentro de un departamento amueblado, totalmente diferente a lo que estaba acostumbrada, cada objeto que veía ahí le resultaba más extraño que el anterior, se sentía extraño no tener magia.
-Alguien lo ha hecho por mí, conozco a alguien de este mundo.-dijo Zelena deslumbrándose también con todo lo que veía, Jazmín se giró para mirar a Zelena y sonrió ampliamente al ver que su piel tenía un color normal, ya no era verde.
-¡Tía Zelena, mírate!-casi grito la joven al recorrerla de pies a cabeza y darse cuenta que en realidad era bastante hermosa, la piel blanca, ojos verdes y cabellos rojos, Zelena era hermosa en ese mundo.-Eres muy linda.-sonrió Jazmín al casi arrastrarla frente a un espejo que había en una de las paredes. Zelena se miró un momento en el espejo, había pasado mucho tiempo desde la última vez que su reflejo era así, casi se había olvidado de su aspecto normal, se había acostumbrado al tono verdoso de su piel.
-Es porque no hay magia, mocosa.-dijo Zelena seria, contrastando con la emoción de la joven, quien aún tenía su mano entrelazada con la suya.-Cuando volvamos todo será igual.-explico la pelirroja con calma, Jazmín frunció el ceño.
-¿Por qué te volviste verde?-pregunto Jazmín sin más rodeos, Zelena arqueo las cejas y sonrió divertida ante el poco tacto de su sobrina, la joven esperaba una respuesta.-Cuéntame, seguro es una historia interesante.-dijo Jazmín entusiasmada, pero Zelena negó con la cabeza.
-Deja de ser tan fastidiosa, mocosa.-se burló Zelena fingiendo seriedad.-Mejor vamos a ver que tanto hay aquí, todo parece tan extraño.-se quejó Zelena dejando que sus ojos se pasearan por el lugar, Walsh ya le había contado acerca de ese mundo y sus cosas pero verlo con sus propios ojos era algo totalmente distinto. Ambas entraron a una de las recamaras del amplio departamento, la joven se deslumbraba con cada cosa nueva que veía, era como un sueño, uno muy extraño.
-Que diferente es la ropa aquí.-musito Jazmín al abrir el armario de la habitación y encontrarse con varios atuendos distintos, provocando la risa de Zelena, quien al verla tomar un sombrero del armario y ponérselo se acercó, haciendo que la joven tomara otro sombrero y se lo pusiera, provocando que la pelirroja torciera el gesto. Zelena sonrió levemente y decidió que podía dejarse llevar un poco, después de todo necesitaba la confianza de la joven para sus planes, la necesitaba de su lado.
Los días pasaron rápidos para Zelena y Jazmín, cada cosa que descubrían les provocaba risas y asombro, era un mundo totalmente distinto al que conocían, las cosas entre ellas iban bien, Zelena había cumplido su promesa de hablarle de Regina, pero no contaba con que sus palabras ya no hacían el mismo efecto en la joven porque Jazmín ya conocía toda la historia de la Reina Malvada, aunque el propósito de Zelena era provocarle envidia, deseos de venganza o rencor…Jazmín estaba muy lejos de sentir aquello, ella solo disfrutaba escuchar hablar de su madre. Así se les paso tiempo sin darse cuenta hasta que llego el día que tenían que volver a Oz.
-¿Te ha gustado este mundo?-pregunto Zelena sentada en un amplio sofá en la sala, al lado de la joven, quien miro a la pelirroja y asintió. A ambas les sentaba bien el vestuario de ciudad, Jazmín se había encantado con los jeans ajustados y blusas pegadas al cuerpo, según ella era cómodo, y casi siempre llevaba encima algún chaleco de mezclilla o una chaqueta que hiciera juego. Zelena por su parte tenía casi los mismos gustos, solo que prefería el color negro o verde.
-Es difícil acostumbrarse al principio y aún hay cosas que no comprendo, algunas cosas parecen mágicas aunque no lo sean, pero es divertido.-respondió la joven encogiéndose de hombros, Zelena rio levemente.
-Es bastante confuso, yo prefiero conservar mis poderes en Oz.-dijo Zelena con arrogancia, haciendo que la joven rodara los ojos con burla, aunque en realidad la entendía.
-Si pudiera tener mi magia aquí…sería muy bueno.-comento la princesa divertida.-Pero lo que más me ha gustado de esto fue ver que no eres tan malvada como pareces.-musito la joven con inocencia, ganándose una mirada seria de Zelena.
-Cuidado, mocosa, tengo una reputación que mantener.-dijo Zelena duramente, como si no se divirtiera.-No creas que me conoces tan bien.-completo la pelirroja con desdén.
-Pero yo soy tu sobrina consentida.-sonrió la joven con picardía, haciendo que Zelena rodara los ojos y negara con la cabeza, esa despreocupación de la princesa era demasiado para ella.
-Querrás decir única, irritante, fastidiosa y caprichosa sobrina.-corrigió Zelena con una mueca burlona, riendo al ver como la joven fruncía el ceño y arqueaba las cejas lista para replicar.-No creas que te quiero, mocosa, solo te soporto.-mintió Zelena duramente.
-Mentirosa.-se burló Jazmín sonriendo levemente, la pelirroja la miro indignada.-Ya se, ya se, me vas a decir que soy una niñita arrogante y malcriada.-la imito la joven para disgusto de la bruja.-Pero te olvidas que eso es de familia.-se burló Jazmín, Zelena la miro unos segundos en silencio, la joven realmente parecía haber disfrutado todo ese tiempo.
-¿Aun deseas saber por qué mi piel se volvió verde?-pregunto Zelena seriamente, provocando el interés de su sobrina, quien la miro fijamente y asintió.-Fue porque todos elegían a otras personas menos a mí, nunca nadie me quiso sinceramente, mi madre adoptiva quizá pero se murió, después de eso…Todos los que conocí elegían a alguien más, eso me hizo verde.-confeso Zelena omitiendo ciertos detalles que la joven no tenia por que saber aún.
-A mí no me importa que seas verde, para mi tu eres linda como sea.-dijo la joven encogiéndose de hombros con inocencia, provocando el asombro de Zelena, cosas como esa hacía difícil no querer a la mocosa.-Aunque tú no, yo si te quiero.-confeso Jazmín dulcemente.
-¿Me quieres?-pregunto Zelena casi atragantándose con las palabras, eso le resultaba sumamente irónico y difícil de creer.
-Claro, eres mi tía Zelena.-sonrió la princesa inocentemente, acercándose a ella para dejarle un beso en la mejilla, tomando desprevenida a la pelirroja y provocándole sentimientos encontrados.-Buenas noches, tía.-se despidió Jazmín levantándose del sofá y encaminándose a su recamara, dejando a Zelena sumida en el silencio. Esa noche Zelena no pudo dormir tranquilamente, algo no la dejaba en paz, quizá su venganza se había puesto en duda, tenía el cariño de la hija de Regina, una hija que jamás conocería, quizá esa era una mejor venganza, quizá era su recompensa, ni siquiera lo sabía. Al día siguiente en cuanto ambas se levantaron y estuvieron listas usaron las zapatillas de Zelena para volver a Oz, apareciendo en medio del gran salón del palacio de la ciudad Esmeralda.
-No me sorprende que te haya gustado ese mundo tan raro, tu mascota es un tigre salvaje, no tienes gustos normales.-se burló Zelena al soltar la mano de la joven después de aparecer.
-Tú tienes monos voladores.-replico Jazmín con ironía, provocando que Zelena frunciera el ceño.-Me ha gustado este tiempo contigo, te extrañare cuando vuelva al palacio.-dijo Jazmín encogiéndose de hombros.
-Este palacio es enorme, mocosa, si deseas librarte del Sultán podrías venir a vivir aquí, hay espacio de sobra y podrías usar tus poderes libremente.-dijo Zelena como si nada, tratando de restarle importancia, sorprendiendo a la joven.
-Me gustaría vivir contigo, tía Zelena.-sonrió la joven acercándose a ella contenta.-Pero creo que debo pensarlo.-dijo la joven encogiéndose de hombros, Zelena asintió y se desconcertó al sentir como la joven se acercaba a estrecharla y a besarla en la mejilla a modo de despedida, Zelena no dijo nada, se limitó a enviarla de vuelta a Agrabah.
-Mocosa insolente.-se burló Zelena negando con la cabeza, su mirada paseo por su palacio y al ver su reflejo en uno de sus grandes espejos se asombró. Zelena corrió al espejo y se asombró al ver que no tenía el color verde de piel, sin duda lo tenía cuando había aparecido ahí, pero entonces se dio cuenta que quizá el beso de Jazmín le había provocado que su color de piel normal volviera. Zelena cayó en cuenta que por primera vez no envidiaba a Regina, ella no conocía a Jazmín, ni siquiera sabía que existía, no podría conocerla jamás, mientras que Zelena si, incluso se había ganado el cariño de esa niña sin buscarlo.
-Fin flashback
A la mañana siguiente las cosas parecían extrañamente normales, cuando Robín comenzó a despertar por instinto trato de buscar el cuerpo de la mujer con la que había dormido varios meses en esa misma cama pero no la encontró, cuando abrió los ojos se dio cuenta que no había nadie en la recamara. Robín salió con cuidado de no ser visto por Henry pero se dio cuenta que no había nadie en la mansión. El arquero frunció el ceño al ver la hora, aún era bastante temprano como para que se hubieran marchado, así que tomo una ducha rápida, se vistió lo más rápido que pudo y salió corriendo para el campamento, tenía que despedirse. Ahora menos que nunca dejaría que Regina Mills se fuera sola en un barco rodeada del pirata manco y el pretencioso príncipe encantador.
Regina se había levantado casi con los primeros rayos del sol, salió de la cama con mucho cuidado de no despertar a Robín y se dio una ducha, se vistió y cuando iba a encargarse del desayuno de Henry se encontró con que su hijo ya estaba despierto, vestido y dispuesto a acompañarla. Regina accedió a que desayunaran en Grannys, donde se toparon con Emma, cosa que Regina aprovecho y le pidió a Emma que acompañara a Henry para que la esperara en el muelle. Regina llego a la comisaria y se desconcertó un poco al no encontrar a David ahí, supuso que era por precaución a la magia de Zelena.
-¿Tan temprano y recibo tu visita, hermanita? ¿Me extrañaste?-pregunto Zelena desde su celda al ver llegar a Regina, notando como la ex Reina Malvada comenzaba a quitar el hechizo de protección y le dedicaba una de sus mejores sonrisas descaradas.
-Estaba deseando hablar contigo, Zelena.-asintió Regina acercándose a su celda.-No tienes una idea de cómo deseo que me cuentes todo lo que sabes, pero tendremos que esperar, durante el viaje habrá mucho tiempo.-dijo Regina arqueando una ceja y asegurándose de que Zelena tuviera puesto el brazalete de Peter Pan la dejo salir de la celda.
-Yo sabía que querías pasar tiempo conmigo, Regina, en el fondo adoras mi presencia.-se burló Zelena con su mejor gesto de descaro y malicia, provocando que Regina le diera un leve golpe en el brazo, haciéndole torcer el gesto.
-Sigue tensando la cuerda, Zelena, y la próxima vez será una bola de fuego.-dijo Regina sujetándola del brazo para encaminarse al muelle ambas.-Ya sabes, el fuego hará juego con tu cabello.-rio Regina encogiéndose de hombros, ganándose una mirada fulminante de Zelena.
-Me arrastras a un viaje contigo y el estúpido pirata, creo que prefiero que me mates.-protesto Zelena con un gesto de desagrado ante la idea de ser testigo de la tensión entre Hook y Regina, sin mencionar que posiblemente lo que Regina descubriera seria su sentencia de muerte, ambas salieron de la comisaria.
-Deberías saber que Gold también ira con nosotros, quiere ayudar.-comento Regina como si nada, tratando de no reír ante el gesto de pánico que tenía Zelena, la pelirroja se había detenido de golpe.
-¡Ayudara pero a matarme!-protesto Zelena con ironía y algo de miedo, Regina la miro con despreocupación.-Cuando me tenga en frente Rumplestilskin va a querer despellejarme viva.-dijo Zelena casi a gritos, Regina rodo los ojos.
-Quizá, pero me asegurare de que no toque ni uno de tus rojos cabellos, hermanita.-ironizo Regina, disfrutando la cara de incredulidad y la mirada asesina de Zelena.-Así que puedes empezar a deberme tu vida, ya sabes, si alguien te tiene que matar seré yo y créeme que no quiero hacerlo.-dijo Regina con seriedad, sujetando fuerte a Zelena para obligarla a seguir caminando.
-Veo que el apodo de Reina Malvada no era por tu título.-se quejó Zelena al sentir las uñas de Regina clavarse en su brazo cuando intento zafarse, la pelirroja frunció el ceño pero Regina sonrió levemente mientras caminaban.
-Prefiero Reina que Bruja, hermanita.-siseo Regina con sarcasmo, sonriendo ampliamente con victoria al ver como Zelena rodaba los ojos con resignación y le seguía el paso.
-Presumida.-tosió Zelena con inocencia fingida, provocando que Regina negara con la cabeza y la sujetara más fuerte.
-Envidiosa.-ataco Regina con despreocupación, como si las peleas verbales entre ellas fueran cosa de toda la vida, ninguna jamás lo aceptaría ni aunque las torturaran pero disfrutaban tener una rival a la altura, por lo menos en esas peleas verbales.
-Golpe bajo, hermanita, golpe bajo.-murmuro Zelena negando con la cabeza, esbozando una discreta sonrisa, al igual que Regina sonrió levemente, ninguna dijo nada de ver sonreír a la otra, se limitaron a seguir el camino en silencio hasta el muelle.
En el muelle de Storybrooke se encontraba Hook, sentado en una de las bancas que había en el puerto, con la mirada fija en algún punto entre las tranquilas aguas que tenía frente a él, sumergido en sus pensamientos. Al pirata le gustaba considerarse un hombre decidido, había perseguido durante años al hombre que le había cortado una mano, le gustaba pensar que había tomado el camino correcto al dejar de lado esa venganza. Hook no era un hombre que pensara en tener familia, menos después de lo sucedido con Miláh, además él nunca quiso que un hijo suyo llevara la vida de pirata que hubiera tenido en otros tiempos. Por lo que ahora le resultaba bastante irónico el pensar que quizá tenía una hija con Regina Mills, quizá fuera una mujer, quizá no, quizá ni siquiera podría conocerla, pensaba Hook tratando de ser frio. La hija del Capitán Hook y la Reina Malvada, aquel pensamiento le saco una sonrisa divertida, nunca se imaginó como padre, muchísimo menos de una niña, una mujer, seguramente el mismo le cortaría el cuello a quien quisiera acercarse a su hija, con aquel pensamiento Hook se dio cuenta que de ser así esa niña seria hija de dos de los villanos más reconocidos, que buen título, se burló Hook negando con la cabeza. El pirata frunció el ceño al pensar en que de ser las cosas así estaría familiarizado de algún modo con Rumplestilskin y Cora... ¡JA!...El destino sí que era una burla para él, lo estaba insultando en la cara, su hija seria la nieta de dos hechiceros que alguna vez intentaron matarlo, sin mencionar que él no era un santo. ¿Estaba el mundo preparado para una descendiente de tan fino y turbio linaje? Se preguntó Hook con toda la ironía que tenía, rodando los ojos al ver lo absurdo de sus pensamientos.
-¡Hook!-la voz de Emma más elevada de lo normal lo saco de sus pensamientos, el pirata alzo la mirada y se topó con las miradas de Henry y Emma acercándose a el.- ¿En qué tanto piensas?-pregunto Emma mirándolo con burla.
-En que ojala no tarden demasiado en arreglar mi barco.-se quejó Hook como si nada, tomando de la banca la botella que contenía al Jolly Roger, Emma y Henry rodaron los ojos al ver el gesto serio de Hook al hablar de su barco.-¿Que hacen aquí?.-pregunto el pirata mirándolos con curiosidad.
-Mi mamá nos pidió que la esperáramos aquí, supongo que querrá despedirse.-dijo Henry con una mueca de desagrado al saber que tenía que quedarse, la rubia le dio una mirada cariñosa y lo abrazo para reconfortarlo.
-David y yo iremos también, creo que este viaje podría ser peligroso y entre más seamos mejor.-dijo Emma con su mejor postura de sheriff, Henry frunció el ceño y Hook arqueo las cejas con un gesto divertido.
-¿Regina ya sabe que David y tu irán con nosotros?-pregunto Hook mirándola con curiosidad, Emma lo miro inocentemente y negó con la cabeza, el pirata no reprimió su carcajada, provocando que Emma frunciera el ceño.-Esto será divertido.-ironizo Hook negando con la cabeza.
-Tu ligereza es admirable, realmente.-se burló Emma rodando los ojos y tomando asiento en la banca al igual que Henry, obligando a Hook a darles un poco más de espacio, resguardando la botella con su preciado barco entre sus manos.
-No puedes culparme, Swan, este viaje promete ser interesante.-se burló Hook sonriendo con descaro, provocando que Emma negara con la cabeza y Henry sonriera levemente al comprender la diversión del pirata.
-No es justo que yo tenga que quedarme.-se lamentó Henry cruzándose de brazos, Emma rodo los ojos y abrazo a su hijo, Hook arqueo las cejas ante el interés del joven de acompañarlos.
-Regina no estaría tranquila sabiendo que tiene que protegerte.-dijo Hook encogiéndose de hombros, dándole un ligero empujón de complicidad.-Pero no te preocupes, prometo traer de nuevo a la Reina Malvada intacta.-ironizo Hook con una sonrisa de satisfacción.
-Eres un caso perdido.-protesto Emma negando con la cabeza en señal de rendición ante el gesto burlón que tenían tanto Henry como Hook, la rubia rodo los ojos y se cruzó de brazos para esperar que llegaran los demás.
Gold había pasado la mañana preparándose mentalmente para pasar quien sabe cuánto tiempo en compañía de Hook, Regina y Zelena, aun no tenía idea de cómo iba a hacer para controlarse y no terminar incinerando a Hook y Zelena, pero por suerte Bella parecía haber cedido un poco y le dirigió unas cuantas palabras durante el desayuno, ningún avance significativo dado el orgullo de la castaña, pero algo era algo.
-Quita esa cara, Rumple, parece que vas a la horca.-dijo Bella mientras ambos caminaban hacia el muelle, notando la cara de total seriedad y casi agonía que tenía su esposo.
-Voy a pasar mi tiempo en compañía del pirata al que yo deje manco y de la mujer que provoco la muerte de mi hijo, así que si, Bella, para mi es la horca.-protesto Gold con sarcasmo, torciendo el gesto, provocando una mueca de resignación en Bella.
-También pasaras tiempo con Regina, quien te recuerdo que es tu hija, se supone que por eso te deje quedarte.-dijo Bella rodando los ojos, recordándole sus propósitos para tratar de reconfortarlo un poco.
-Una hija que es capaz de chantajearme para sacar provecho, será toda una maravilla pasar tiempo padre e hija.-musito Gold rodando los ojos al destilar sarcasmo, Bella sonrió levemente al recordar como Gold había ido a contarle con más de una queja su reciente platica con Regina.
-No puedes culparla, lo lleva en la sangre.-se permitió burlarse Bella, sin poder evitar reírse al ver como Gold detenía sus pasos y le dedicaba una mirada incrédula y severa, la castaña se encogió de hombros-Es difícil para ti y para ella, sean maduros y traten de no matarse por favor.-pidió Bella casi como una súplica.
-A ella no le tocare un solo cabello, Bella, puedes estar segura.-aseguro Gold sonriéndole cálidamente, como solo a ella le sonreía.-Al que asesinare es al pirata si lo llego a ver tocando a mi hija, incluso al ladrón o al pastor si los veo cerca, es increíble el mal gusto que Regina tiene.-se quejó Gold negando con la cabeza, provocando la diversión de Bella.
-Este viaje cada vez me parece una misión suicida.-musito Bella con resignación, esta vez Gold sonrió levemente al darle la razón, era una locura ese viaje, ambos asintieron y continuaron caminando en silencio, hasta llegar al muelle y encontrarse con Hook, Emma y Henry.
-Hola, Bella.-saludo Henry con una sonrisa amigable a la castaña, Henry y Emma notaron la mueca de molestia que tenía Gold en la cara al ver a Hook, mueca totalmente correspondida por Hook, quien decidió ignorar su presencia.
-Bueno, aun no subimos al barco y ya me quiero tirar al mar.-bromeo Emma después de sentir la tensión que había entre los dos hombres, ganándose como respuesta dos bufidos de parte de Hook y Gold y un par de risas de Bella y Henry.
-¿Piensa acompañarnos, señorita Swan?-pregunto Gold casi arrastrando las palabras, Bella arqueo las cejas, rogando que así fuera para que alguien pudiera mantener la cordura, la rubia asintió en silencio.
-Sí, también David ira con nosotros.-anuncio Emma encogiéndose de hombros, el gesto de Gold fue para enmarcar, no se molestó en contestar, se dio media vuelta y tomo asiento en otra de las bancas que había cerca, dejando a Bella y Emma con un par de gestos divertidos.
-Su paciencia no es muy buena.-dijo Bella encogiéndose de hombros, Emma asintió.-Le está costando adaptarse, sobra decir que se está esforzando.-dijo la castaña con un gesto de comprensión.
-Nunca entenderé como acabaron juntos.-dijo Emma sonriendo levemente, Bella se sonrojo un poco y decidió no decir nada, mientras que Henry rio por lo bajo.
-Para eso deberías leer el libro.-propuso Henry inocentemente, Emma frunció el ceño ligeramente y Bella le dio una mirada cómplice a Henry, compartían el gusto por la lectura.-Ahora que se vayan podría pasar un tiempo en la biblioteca.-dijo Henry cruzándose de brazos.
-En mi casa tengo mi colección de libros privada, Henry.-dijo Bella sonriéndole cálidamente.-Si quieres pues visitarme.-propuso Bella encogiéndose de hombros, notando el entusiasmo de Henry.
-Me encantaría.-sonrió Henry mirando a ambas mujeres.-No te enfades, ma, pero prefiero pasar el tiempo ahí que con la abuela, está enfadada con mi mama y no sabe disimularlo.-se excusó Henry encogiéndose de hombros, Emma arqueo las cejas y puso una mano sobre el hombro de su hijo.
David estaba saliendo del que fue su departamento, se había pasado la mañana cuidando a Neal, siendo víctima de las miradas asesinas y acusadoras de Blanca, quien no había parado de intentar convencerlo de que irse era una completa locura. David sabía que quizá era verdad y estaba equivocándose pero una parte de el necesitaba hacerlo, así que ignoro las peticiones de Blanca y se dedicó a pasar su tiempo con Neal. David no sabía cómo era posible que sus sentimientos fueran tan confusos y tan claros al mismo tiempo, sabía que quería estar con Regina, pero también sabía que no sería sencillo conseguirlo, ambos tenían otros amores verdaderos en el camino y no querían lastimarlos, además que era muy probable que la misma Regina no supiera a quien amaba, pero estaba dispuesto a luchar, era un hombre valiente y no iba a dejar que otro le ganara la batalla sin dar pelea, con esos pensamientos emprendió su camino para alcanzar a Emma en el muelle, la rubia le había dicho que lo esperaría ahí y quería darse prisa, aun no sabía cómo iba a tomar Regina el que el también la acompañaría.
En el muelle estaban Emma, Bella y Henry platicando cómodamente apartadas de Hook y Gold, quienes se negaban rotundamente a dirigirse siquiera la mirada, cada uno desde una banca ignorando la presencia del otro. Por su lado, Regina y Zelena estaban a un par de metros de llegar, la ex Reina Malvada noto como Zelena se tensaba al ver a Gold sentado en la banca del muelle, por lo que se aferró más a su brazo para que no intentara escapar.
-Si yo fuera tú, Zelena, me mantendría lo más callada posible.-murmuro Regina al acercarse a donde todos esperaban, notando las miradas severas que recaían en Zelena, quien no pensaba dejarse ver débil y mantenía la mirada altanera.
-¿Insinúas que intentare provocar la furia de nuestros flamantes acompañantes?-pregunto Zelena con fingida indignación, provocando que Regina rodara los ojos.-Como si fuera necesario hacerlo, su presencia ya es lo suficientemente molesta.-se quejó Zelena retomando su gesto de disgusto.
-Te estábamos esperando, mamá.-dijo Henry acercándose a saludar a la alcaldesa con un beso en la mejilla, Regina lo abrazo con la mano libre que no sujetaba a Zelena, quien rodo los ojos y frunció el ceño. Gold se levantó de su banca y con toda la arrogancia que poseía se acercó casi arrastrando los pies hasta Bella, Emma se acercó a Henry y Regina, mientras que Hook tomo la botella que contenía su barco y también se acercó.
-¿A tu tía Zelena no la saludas, mocoso?-pregunto Zelena con una de sus mejores sonrisas descaradas, provocando diferentes reacciones en los presentes, sobre todo en Regina, quien le clavo las uñas en el brazo.- ¡Auchs!-protesto la pelirroja con fastidio.-Solo quería ser amable.-se excusó Zelena con inocencia que nadie creyó.
-Emma, eres la sheriff así que encárgate de que no salga corriendo.-dijo Regina con arrogancia, haciendo que Emma de mala gana sujetara a Zelena y le pusiera unas esposas, la pelirroja acabo encadenada a una de las bancas del muelle.
-Esto es insultante.-se quejó Zelena torciendo el gesto, Regina ignoro su comentario al igual que Emma, mientras que Henry permanecía entre ambas mujeres.-El pirata manco puede estar libre pero yo no, es injusto.-dijo la pelirroja con un gesto de burla.
-Estarás en mi barco, pelirroja, así que no me provoques a tirarte por la borda.-se defendió Hook mirándola amenazante, provocando que Zelena sonriera ampliamente para burlarse de él, Bella y Gold estaban tentados a largarse de ahí.
-Seria desconsiderado para ti enfrentarte a mí, tienes solo una mano y yo dos, cariño.-se burló Zelena con aquella sonrisa descarada, provocando que Hook reprimiera sus impulsos para atacarla.
-Tenías razón, Bella, quizá ni siquiera haga falta que yo la asesine, no faltaran candidatos a hacerlo por mi.-intervino Gold con una sonrisa maliciosa, ganándose tres miradas asesinas de parte de Bella, Regina y Zelena, sin mencionar que Emma parecía replantearse la idea de acompañarlos.
-Ni siquiera hemos puesto un pie en el Jolly Roger y ya se están matando.-se quejó Emma negando con la cabeza, recibiendo como respuesta una mirada interrogante de Regina, provocando la risa de Hook y Henry.-¿No te dijo David que pensábamos acompañarte?.-pregunto Emma con toda la inocencia que se podía fingir.
-¿Qué?-casi grito Gold con evidente fastidio ante la idea, ya era difícil viajar con el pirata manco, ahora viajar con el Príncipe Charming y la Salvadora era algo aún más difícil de imaginar para él, era estar en medio de los héroes y eso era pedir demasiada paciencia que no poseía.
-No, no lo hizo, pero no importa, porque no irán.-dijo Regina severamente, con la mirada fija en Emma, quien torció el gesto y negó con la cabeza.-Blanca no los dejaría hacerlo.-musito Regina con la esperanza de que fuera ella quien los hiciera quedarse.
-No le pedí permiso, además, yo dije que te ayudaría y así será.-intervino David, quien acaba de llegar casi corriendo, provocando que Emma suspirara aliviada al tener compañía, Zelena y Gold torcieran los gestos, Henry y Bella se miraran resignados y Hook negara con la cabeza sin darle más importancia.
-¿En qué momento yo te pedí ayuda?-pregunto Regina mirándolo arrogante, David se encogió de hombros y le dedico una de sus mejores sonrisas cálidas, que no hizo efecto alguno en la alcaldesa, por lo menos ninguno que dejara ver.
-En ninguno, pero no pienso dejarte ir sola.-dijo David con firmeza, Regina le sostuvo la mirada un momento y termino por rodar los ojos con frustración, no tenía casi ponerse a discutir en esos momentos.
-Emma es la Salvadora, podría serles de ayuda, no te enfades.-intervino Henry en defensa de David y Emma, ganándose las miradas agradecidas de los dos, mientras que Regina tuvo que ceder un poco.
-Solo porque no quiero perder más tiempo.-se excusó Regina duramente, para alegría de unos y disgusto de otros.-Hagamos esto de una vez, Hook dame tu barco.-pidió Regina cortando las discusiones de todos. Hook le entrego la botella con el barco y Regina saco de su bolsillo la poción que Jefferson le había dado, cuando todos retrocedieron un par de pasos, Regina dejo caer una gota de la poción sobre la botella que contenía al Jolly Roger.
-¿Segura que funcionara?-pregunto Bella mirando la botella que no parecía hacer algún efecto, Regina no contesto, el silencio duro un par de segundos antes de que Regina terminara por tirar la botella al mar y segundos después se dejara ver el imponente Jolly Roger.
-Es tan bueno tenerte de vuelta.-rio Hook con orgullo al ver su barco, provocando los gestos burlones de todos, pero el pirata los ignoro y sin perder tiempo subió a su barco para asegurarse de que todo seguía en orden.
-Le hubieras pedido la otra mano que le queda a cambio de su barco, seguro te la daba sin siquiera razonar.-se burló Zelena con un gesto despreocupado, notando como Regina se mordía el labio inferior para no reírse.
-Como sea, tenemos cosas que hacer y no quiero seguir perdiendo el tiempo.-intervino Regina con seriedad, Gold y Bella se miraron fugazmente al igual que Henry y Emma, mientras que Zelena rodo los ojos al ver como David detenía su mirada en la alcaldesa.
-¿Tienes el sombrero?-pregunto Gold esforzándose por no lanzarle una bola de fuego a Zelena, quien parecía debatirse entre permanecer inmóvil u ocultarse detrás de Regina.- ¿Hace falta algo más?-pregunto Gold con su habitual seriedad, después de que Regina le mostrara el sombrero casi restaurado.
-Pueden subir, todo está en orden.-aviso Hook desde el barco, para después regresar a donde estaba el timón. Emma soltó a Zelena de sus esposas y la sujeto mientras todos subían al barco, mientras el pirata se aseguraba que no hubiera problemas con el barco, todos permanecieron en cubierta.
-Emma y yo creamos el portal la última vez, así que hay más probabilidades si lo intentamos otra vez.-dijo Regina respirando profundo para mantenerse fría, la rubia asintió y se acercó a la alcaldesa, todos mantuvieron su distancia, Regina hizo que una nube de humo morada apareciera cerca de ella y Zelena.
-¿Qué es eso?-pregunto Henry con curiosidad al ver que el humo dejaba ver una gran jaula cubierta con una manta, Regina lo detuvo antes de que se acercara a tocarlo.-Entiendo, es peligroso.-replico Henry al notar las miradas de Emma y Regina, retrocediendo hasta estar junto a Bella.
-¿Lista?-pregunto Emma mirando a Regina, quien asintió y ambas se dispusieron a intentar que el sombrero creara un portal, justo como el que había llevado a Emma y Blanca al Bosque Encantado.-Bella, por favor, asegúrate de que Henry no cause muchos problemas.-pidió Emma en tono bromista mientras ambos bajaban del Jolly Roger.
-Regina, te agradecería muchísimo si no terminas lanzándole una de tus bolas de fuego a mi marido.-bromeo Bella con una de sus mejores sonrisas amables, provocando que Regina sonriera con malicia.
-¿Segura? Quedarías viuda y con una buena herencia, piénsalo un poco.-musito Regina con un gesto malicioso, mordiéndose la lengua para no reír ante el gesto escandalizado de Bella.
-¡Regina!-protesto la castaña casi con indignación, para después relajarse un poco al ver como la alcaldesa se permitía reír por lo bajo.-No se preocupen por Henry, entre Blanca y yo cuidaremos de el.-dijo Bella sujetando la mano de Henry.
-Te amo, Henry.-sonrió la alcaldesa al despedirse de su hijo, en cuanto quedaron en el barco solo quienes irían, Regina y Emma trataron de hacer que el sombrero funcionara, al segundo intento el sombrero comenzó a girar y todos retrocedieron pero solo duro un par de segundos antes de que el sombrero volviera a quedarse estático.
-¿Qué paso?-pregunto David confuso, manteniéndose cerca de Zelena por precaución.-Estaba funcionando, así paso la última vez.-dijo David recordando la vez que habían escapado del espectro, Regina y Emma negaron con la cabeza.
-No sé, debería funcionar, cuando Emma y yo usamos magia la última vez funciono.-dijo Regina confusa, apartándose del sombrero con frustración, mientras que Gold observaba en silencio las cosas, meditando una idea que se le acaba de ocurrir.
-Regina, ¿Cómo conseguiste traer la manzana envenenada desde el Bosque Encantado?-pregunto Gold sin tacto alguno, notando como todos parecían incomodos con la mención de ese hecho, menos Zelena, quien tomaba todo con despreocupación.
-Con el sombrero, usando el anillo que Daniel me dio se activó el portal.-dijo Regina recordando, Gold asintió en silencio, mientras que Zelena se cruzaba de brazos y Emma y David parecían desconcertados.
-¿Ya harán que el Jolly Roger vuele?-pregunto Hook acercándose a donde estaban todos, quienes lo recibieron con miradas de regaño, el pirata se dio cuenta que algo no andaba bien.- ¿No funciono?-pregunto Hook mirando a Regina.
-Aun no, algo se nos está escapando, la última vez fue tan sencillo.-se quejó Emma con frustración, Regina asintió, todos se quedaron en silencio tratando de pensar en algo, hasta que el silencio se rompió cuando alguien subió al Jolly Roger de un salto, ganándose las miradas curiosas de todos.
-¿Qué haces aquí, Robín?-pregunto Regina tratando de no atragantarse con las palabras, no tenía planeado verlo hasta mucho después, quizá muchos días o incluso semanas, ese pensamiento la había llevado a buscarlo la noche anterior.
-Iré contigo, lamento llegar tarde, pero tenía que dejar a Roland con los muchachos.-dijo Robín con seguridad, notando como Regina se esforzaba por que la mandíbula no se le desencajara, por el contrario de Emma y Zelena, quienes arquearon las cejas con un poco de diversión.
-¡¿Qué?!-gritaron casi al mismo tiempo David y Hook, mirando a Robín incrédulos, el ladrón asintió sin más, Emma negó con la cabeza al ver como David torcía el gesto y se cruzaba de brazos, mientras que Hook tampoco parecía muy contento con la idea.
-¡¿También el ladrón?!-se quejó Gold alzando la voz para dejar ver su fastidio, ganándose una mirada asesina de Regina.-Esto tiene que ser una broma, no puedes pretender que este trio de idiotas venga con nosotros.-dijo Gold señalando a todos para después señalar a Regina, quien le regalo una mirada asesina.
-Siendo justos, los tres tienen derecho de venir.-intervino Emma al ver que Regina se llevaba una mano al rostro con frustración, Zelena observaba las reacciones de todos con evidente entretenimiento, las piezas empezaban a encajar en su mente cada vez más rápido.
-¿Los tres?-pregunto Zelena mirando a todos con curiosidad, hasta que en su mente recordó el hecho de que Regina le había comentado que no recordaba nada sobre haber tenido una hija y de repente todo encajo.-¡No puede ser!-casi grito Zelena con una amplia sonrisa de malicia.-Los tres…¿Podrían ser padres de mi sobrina?-pregunto Zelena sin dejar de reír con diversión, ganándose las miradas asesinas de todos.-Este viaje comienza a agradarme.-musito Zelena sin dejar de reír.
-¿Puedo dejar libre al tigre para que se la coma?-pregunto Hook con una sonrisa burlona mientras señalaba la jaula cubierta con una manta que estaba cerca de la pelirroja, Regina rodo los ojos, comenzaba a pensar que sobrevivir todos juntos sin matarse iba a ser más complicado que el hacer que un portal funcionara.
-¿Qué tigre?-pregunto Zelena con curiosidad, hasta ahora nadie le había mencionada nada acerca de eso. Hook se permitió quitar la manta de la jaula y Zelena se sorprendió al ver al imponente tigre dentro de ella.
-¡Hook!-lo regaño Emma con resignación, pero para sorpresa de todos el tigre que hasta ahora había estado en silencio, se levantó y comenzó a rugirle a Zelena, quien mantuvo su postura firme y sonrió con malicia, mientras se acercaba a la jaula donde estaba Rajah, quien no dejaba de mostrar sus afilados dientes a la pelirroja.
-¿Qué diablos estás haciendo?-pregunto David confuso al ver a Zelena llevar la mano al cerrojo de la jaula y abrirlo, con lentitud abrió la jaula del animal y todos retrocedieron por instinto, incluso Zelena se permitió dar un par de pasos hacia atrás, Rajah no despegaba la mirada de la pelirroja, sus gruñidos habían cesado pero no parecía amigable.
-¿Estás loca?-pregunto Robín acercándose por instinto a Regina para ponerse delante de ella, dándose cuenta que David había hecho lo mismo y el pirata ya tenía la espada en la mano, pero para sorpresa de todos el tigre solo se acercaba a Zelena, hasta quedar delante de la pelirroja y acomodarse casi a sus pies.
-¿No me olvidaste, pequeña bestia?-pregunto Zelena acercando su mano lentamente al pelaje del animal, dejando a todos con la mandíbula desencajada al notar como el animal se dejaba acariciar por la pelirroja.-¿La extrañas, verdad?.-pregunto Zelena al notar como Rajah se quedaba quieto a sus pies, Zelena desvió la mirada a los demás quienes no lograban articular palabra.
-¿A quién extraña?-pregunto Regina dando un par de pasos hacia Zelena, notando como la mano de David la sujetaba del brazo derecho y la mano de Robín por el brazo izquierdo, sin contar con que Hook ya se había interpuesto en el camino.- ¿Zelena?-la llamo Regina mientras apartaba de su camino a todos y se acercaba a la pelirroja.
-A tu hija.-musito Zelena dejando pálida a la alcaldesa, igual que todos parecieron tensarse ante sus palabras.-Este tigre era la mascota de tu hija, se llama Rajah.-dijo Zelena mirando a Regina para después notar como el tigre parecía alzarse ante la mención de su nombre.
-¿Ella tenía un tigre de mascota?-pregunto David con algo de asombro, al parecer era la pregunta que todos se estaban haciendo, Zelena asintió como si no fuera nada, dejando que Regina se acercara lentamente a Rajah para pasar su mano suavemente por su pelaje, la pelirroja esperaba que el tigre le rugiera o se mostrara asustado pero no, él se dejó acariciar.
-Bueno, no se puede decir que no tiene de donde heredar los gustos peculiares.-ironizo Hook bajando la espada al ver que Regina ya había regresado al tigre a su jaula, para descontento de Zelena, quien esperaba que Rajah hubiera atacado por lo menos al estúpido pirata.
-¿Tú la conociste?-pregunto Robín sorprendido, mirando a Zelena, la pelirroja se limitó a asentir en silencio.- ¿Cómo era?-pregunto Robín con curiosidad, era evidente que Regina aun no salía del trance y todos parecían estar en igual situación.
-Fue hace mucho, era hermosa, inteligente y recuerdo que era irritablemente igual a mi hermanita.-se burló Zelena rodando los ojos, ganándose un golpe de Regina en el brazo, la pelirroja torció el gesto.
-¿Alguna idea de cómo hacer que el portal funcione?-pregunto Emma tragando saliva, podía ver en los ojos de Regina la necesidad de tener más respuestas, de buscar la verdad, pero nadie parecía haber encontrado la solución, nadie excepto Gold.
-Yo creo que es como hacer que funcione.-dijo Gold después de maldecirse mentalmente por lo que iba a hacer.-El portal funcionara si tiras en él un objeto con la suficiente magia para decidir una dirección, cuando Emma y Regina crearon el portal no sabían a donde las llevaría, así que tendrán que hacer el hechizo juntas pero también usar algo mágico.-dijo Gold con pesar.
-¿Qué propones que usemos?-pregunto Regina retomando su postura de frialdad.-El anillo de Daniel activo el ultimo portal, no tengo nada más, debería ser más sencillo ahora que hay magia en Storybrooke.-se quejó Regina torciendo el gesto.
-Usaras esto.-dijo Gold apareciendo en su mano un colgante de oro, uno que dejo a Regina y David pálidos al verlo, cosa que Gold noto.-Este collar tiene la suficiente magia como para ayudarlas, deben traspasarla al sombrero.-siseo Gold duramente, notando como los ojos de Regina poco a poco se encendían, igual que David ya estaba a dos pasos de ellos, mirándolo con furia en los ojos.
-¿Qué demonios haces tú con eso?-pregunto David con la voz dejando ver su molestia, Gold no pareció darle importancia, mientras que Regina y David se miraron fugazmente, comprendiendo un par de cosas, cosas que otros no entendían.
-¿Qué tiene de especial ese collar?-pregunto Hook intrigado, adelantándose a la pregunta que Emma iba a hacer, Robín también observaba todo con curiosidad, mientras que Zelena, ella disfrutaba del ver a su hermana en medio de tantos enredos.
-Ese collar yo se lo regale a Regina un tiempo después de comprometernos.-siseo David apretando los puños, Gold no dijo nada, Emma arqueo las cejas con sorpresa, igual que todos los presentes que estaban sorprendidos.
-¿Estaban comprometidos?-pregunto Zelena con evidente confusión, pero las miradas que todos tenían le dijeron que había una historia interesante detrás de todo eso, la pelirroja debía preguntar después acerca de todo aquello.
-¿Por qué tienes tu ese collar, Gold?-pregunto Regina arrastrando las palabras, conteniéndose para no conjurar una bola de fuego y quemar vivo al hombre que tenía frente a ella.-¿Qué tienes que ver tu en todo lo que nos pasó?-pregunto Regina mirándolo severamente.
-¿Por qué presiento que tú tienes que ver con que Regina y yo no recordemos nada después de habernos escapado?-pregunto David apretando los puños, conteniéndose para no golpear a Gold directo en la cara.
-Les hice un favor, no hubieran llegado mucho más lejos que de la cabaña donde vivía tu madre, que por cierto fue ahí donde tome el collar de Regina.-confeso Gold con su habitual tono frio, maldiciéndose por tener que revelar ese secreto, notando como Regina parecía sacar chispas por los ojos.
-¿Es una broma? ¿Les borraste la memoria el día que Regina conoció a la madre de David?-pregunto Emma con incredulidad, ganándose las miradas confusas de Robín, Hook y Zelena, la rubia se encogió de hombros.-Esta en el libro de Henry, es la última página antes de que todo se vuelva negro.-explico Emma sin más.
-¡Tenías que estar metido en todo esto, tu sacaste de mi vida a dos hombres que pudieron evitar que lanzara la maldición oscura!-grito Regina al caer en cuenta de los planes del que fue su maestro, Regina sintió como todo su cuerpo se tensaba, una mezcla de sentimientos la había invadido, era impotencia, tristeza, nostalgia y hasta furia, todo comenzaba a invadirla sin tregua, pero tenía que mantenerse firme por lo menos hasta que estuvieran rumbo a Agrabah.
-Intentos de hombres, tu destino era ser una Reina.-se justificó Gold como si nada, antes de que David enfureciera más y lo sujetara del saco, provocando que Emma obligara a Hook y Robín a intervenir para separarlos.-Todo tenía que suceder así, no sabía que la vida que estaba manipulando era la de mi hija.-se quejó Gold duramente.
-Supongo que he tenido suerte de que no te enteraras que me había cruzado en el camino de la Reina Malvada.-ironizo Hook al apartar a David de Gold con ayuda de Robín, provocando que Regina torciera el gesto al darse cuenta de los alcances de Gold en el pasado.
-Cora se encargó de ti, eso me hace darme cuenta de lo parecidos que éramos, y me alegra que te haya sacado del camino.-siseo Gold mirándolo con desagrado, esta vez fue Regina quien sujeto a Hook de la chaqueta para que no se lanzara contra Gold.
-Eres un maldito retorcido, Rumple.-se burló Zelena desde donde estaba cruzada de brazos, con aquella sonrisa maliciosa que solo provoco que Gold quisiera acercarse a ella y ahorcarla con sus propias manos por burlarse de él.
-Creo que deberíamos crear el portal antes de que comience a derramarse sangre aquí, después pueden aclarar las cosas entre ustedes.-intervino Emma al notar las miradas de Regina y David hacia Gold, quien aun sostenía la delicada cadena de oro con el brillante rojo.
-Cada vez me queda más claro que eres aun peor de lo que yo pensaba.-siseo Regina al tomar de la mano de Gold su collar y darse media vuelta para acercarse a Emma, quien dejo el sombrero en medio del suelo, cuando todos estuvieron a una distancia prudente Emma y Regina comenzaron a enfocarse en el collar que comenzó a resplandecer cuando ambas usaron sus poderes para traspasar la magia del objeto al sombrero, mismo que empezó a girar cada vez más rápido.
-Bueno, llego el momento.-dijo Emma cuando Regina y Gold comenzaron a tomar control del asunto y entre los dos lanzaron el sombrero al agua para que creara el portal, mientras que la rubia tomaba el polvo de hadas que Regina le había dado y lo hacía caer con magia sobre al barco para que pudiera volar cuando fuera necesario.
-Creo que será mejor que todos se sujeten fuerte.-grito Hook cuando el barco comenzó a acercarse al portal que se había creado, haciendo que el Jolly Roger comenzara a moverse bruscamente, Gold parecía ajeno al movimiento del barco, mientras que Emma y David se sujetaron de las cuerdas, Regina se aseguró de sujetar a Zelena junto a ella de otra cuerda, Robín ya estaba sujeto también y Hook estaba encargándose del timón del barco.
-¿Cómo vamos a llegar a Agrabah?-pregunto Robín aun confuso con todo lo relacionado a portales y lugares con magia o sin magia, Regina y Gold se miraron fugazmente.
-Gold se encargó se trazar la ruta que va a seguir el Jolly Roger, por eso el polvo de hadas, para volar hasta llegar.-explico Regina aun sujetándose de las cuerdas, justo antes de que el barco fuera sumergido en el torbellino que el portal había creado, en segundos el Jolly Roger había desaparecido de Storybrooke.
-Flashback
En la habitación de la princesa de Agrabah un humo rojo apareció en medio del lugar, dejando ver a la joven princesa que por fin estaba de vuelta en el palacio, la joven sonrió al ver que todo estaba tal cual lo había dejado y se dejó caer en su cama sin preocupaciones, hasta que noto que no se encontraba sola y prácticamente salto de la cama.
-¿Quien está ahí?-pregunto la joven acercándose al balcón, las cortinas de seda blanca que colgaban del techo se movían a causa del viento y no la dejaban ver bien, pero no hizo falta acercarse más, en un parpadeo tenía a su visitante frente a ella.
-¿Esa es la forma de recibirme, bestia?-pregunto Maléfica con su habitual tono frio y severo, su mirada estaba clavada en los ojos de la joven, quien al verla sonrió ampliamente, aunque desconcertada de verla en su habitación, Maléfica jamás había ido antes.
-¿Tía?-musito Jazmín alzando su mano para tocar el brazo de la hechicera y asegurarse que no era una ilusión, pero el gesto de arrogancia que hizo Maléfica le basto para darse cuenta que de verdad estaba ahí.- ¡Tía Maléfica, te extrañe mucho!-sonrió ampliamente la princesa, prácticamente lanzándose a los brazos de la hechicera, quien a duras penas alcanzo a mantener el equilibrio y corresponder el abrazo sin más opciones.
-Te fuiste más tiempo del que creí.-musito Maléfica cuando la joven la soltó, mirándola con regaño, notando que Jazmín aun llevaba la pulsera que le había regalado.-El Sultán vuelve mañana, has llegado justo a tiempo.-dijo Maléfica con su habitual tono serio.-¿Ha valido la pena?-cuestión la hechicera con curiosidad.
-Bastante, he conocido dos mundos, son tan distintos, tan asombrosos, hay muchas cosas que no tenía idea que existían.-contaba Jazmín emocionada, Maléfica arqueo las cejas al ver como sus ojos destellaban.-La tía Zelena se ha portado muy bien conmigo, me mostro muchas cosas, es una gran bruja.-confeso Jazmín con una amplia sonrisa.
-¿Y ya le contaste que no tienes problemas con tu padre el Sultán, que por el contrario eres la princesa consentido de tu padre? ¿Qué no eres una niña que ha sufrido carencias de afecto y todas esas cosas que cree que tienen en común? ¿Qué tu desterraste a Cora?-pregunto Maléfica mirando a la joven con regaño, haciéndola torcer el gesto.
-No.-dijo la joven dejándose caer en su cama, Maléfica sonrió levemente y tomo asiento en ella también.-Creo que en realidad me quiere, me hablo de la Reina Malvada pero no sabe que yo no la odio, no siento envidia de ese niño que esta con mi mamá como para vengarme, solo creo que me agrada que haya sido un poco más feliz de lo que fue con la abuela Cora.-dijo la princesa cerrando los ojos con frustración, Maléfica la dejo recostarse en sus piernas como tantas otras veces la había consolado de pequeña.
-Bestia, no puedes confiar en todos, mucho menos cuando Zelena ha aparecido en tu habitación dándote información para lastimarte.-se quejó Maléfica torciendo el gesto, Jazmín rodo los ojos y asintió, acomodándose mejor en el regazo de la rubia, quien acaricio el cabello de la princesa con delicadeza.
-Nunca había pasado tanto tiempo sin verte, te extrañe, aunque me regañes y seas fría, por eso no me he quitado la pulsera ni un minuto, para tenerte cerca.-confeso la joven con orgullo, provocando una leve sonrisa en Maléfica.-Te quiero, tía Maléfica.-susurro Jazmín sintiendo como sus parpados se hacían más pesados, dejándose acariciar por la hechicera.
-Admito que ha sido extraño no tener a una pulga entrometiéndose en mi castillo para cambiarlo, el candelabro ha permanecido apagado, bestia.-murmuro Maléfica notando como la joven parecía quedarse dormida en sus piernas.
-¿Mañana puedo tener una noche de estrellas?-pregunto la princesa bostezando, en una imagen tan infantil que la rubia recordó a la niña de cinco años que apareció en su castillo llorando y se había lanzado a sus brazos en busca de refugio.
-¿Acaso mañana es tu cumpleaños, bestia?-pregunto Maléfica burlonamente, provocando que la joven frunciera el ceño y ella riera.-Solo porque has vuelto y eso me alegra…en una mínima parte, no te emociones tanto.-bromeo la rubia un poco más relajada, no acostumbraba ser tan suave pero su pulga se había ido por un tiempo y la había extrañado.
-Eres la mejor tía Maléfica.-bostezo la princesa delatando su cansancio.- ¿Cómo has llegado aquí? Tu nunca vienes.-pregunto Jazmín con curiosidad, Maléfica arqueo las cejas y esbozo una sonrisa burlona, la joven tenía la respuesta justo en su muñeca.- ¿Me cuentas un cuento?-pregunto la joven acomodándose y aferrándose a la hechicera, quien renuente se tensó.-Por favor, imagínate que vuelvo a tener cinco años y listo.-se excusó la joven cerrando los ojos.
-Eres manipuladora, pequeña princesa malvada.-siseo Maléfica arqueando las cejas y torciendo el gesto al sentir como la joven reía, para después notar que comenzaba a quedarse dormida.-Erase una vez...Una reina…-la voz de Maléfica fue lo último que escucho Jazmín antes de quedarse dormida, cuando Maléfica se aseguró que se había quedado profundamente dormida la aparto con cuidado y cubriéndola con las sabanas desapareció de ahí. Ninguna de los dos notos que detrás del balcón alguien había escuchado toda su conversación en las sombras, una figura que tenía el gesto tenso y los puños apretados por la rabia. Zelena había llegado para contarle a su sobrina sobre su cambio de piel, noticia que duro poco, porque al escuchar esa interacción entre Jazmín y Maléfica el color verde poco a poco se volvió a apoderar de Zelena.
-Fin flashback
En la cueva de la Reina de las Nieves todo había sido observado por Ingrid, quien acababa de ver como el Jolly Roger se había hundido dentro de un portal, provocando una amplia sonrisa de satisfacción en la Reina de las Nieves al saber que serían los mismos héroes quienes le traerían la última pieza que le faltaba para poder lanzar su maldición.
-Bueno, mientras que están fuera las cosas en Storybrooke se pondrán divertidas.-sonrió Ingrid jugando con el pequeño pergamino que Zelena le había dado antes de ser encarcelada. Ingrid sabía que Regina traería el cuerpo de su hija, su corazón era lo que necesitaba y en cuanto ellas pusieran un pie en Storybrooke se adueñaría de ello y lanzaría su maldición de la visión rota, pero mientras duraba ese viaje lanzaría el hechizo que había preparado Zelena para dejarle el camino libre a Ingrid, así cuando los héroes volvieran…Ni siquiera sabrían que había sucedido en el pueblo.
El Jolly Roger había logrado atravesar el portal sin más complicaciones, ahora estaban por fin en camino a Agrabah, era un viaje largo, durante el cual primero tendrían que ir por mar y luego el Jolly Roger tendría que hacer uso del polvo de hadas para volar hacia su destino. Cuando el Jolly Roger parecía estar estable y no tambaleándose como momentos antes, todos se reunieron en cubierta para discutir las condiciones en las que estaban.
-¿Cuánto tiempo nos tomara llegar?-pregunto Emma al dar un vistazo al cielo y darse cuenta que ya casi caía la noche, casi no se había dado cuenta que cuando habían salido de Storybrooke ya era más de medio día.
-Nunca he ido a Agrabah, pero todo depende de cómo este el tiempo, no más de tres días.-dijo Hook encogiéndose de hombros, Regina y Gold torcieron los gestos, mientras que Zelena estaba cruzada de brazos tratando de ignorar lo que platicaban, por su parte David tenía un brazo por encima de los hombros de su hija y Robín permanecía atento.
-Creí que llegaríamos directo a Agrabah.-dijo Robín algo confundido, David y Emma asintieron de acuerdo con el ladrón, ellos también habían creído lo mismo.
-No es tan sencillo, los mundos con magia a veces están protegidos, no creo que tardemos más de dos días en llegar a Agrabah, una vez que estemos ahí…Rajah nos guiara a donde quiera que esté su dueña.-explico Gold con seriedad, todos parecieron comprender un poco más.
-Como pasaremos la noche en el Jolly Roger, creo que hay espacio suficiente para todos.-dijo Hook con despreocupación, señalando donde dormía su tripulación durante sus años de pirata, lugar que Emma y David ya conocían desde la vez que viajaron a Neverland.
-Emma va a custodiar a Zelena, por que no confió en dejarla cerca de Gold o de mi.-ironizo Regina señalando a la pelirroja, quien rodando los ojos le restó importancia, Emma asintió sin alguna objeción.-Y el camarote es mío, obviamente.-declaro Regina como si nada, con ese tono de Reina que nunca perdía.
-El camarote es del capitán y el capitán soy yo.-protesto Hook cruzándose de brazos, con aquella sonrisa descarada y burlona.-Así que a menos que quieras compartir el camarote…-Hook se encogió de hombros, dedicándole una mirada picara a Regina.
-Los hombres compartiremos donde dormir, hay hamacas para eso, el camarote se lo puedes ceder a su Majestad.-se apresuró a intervenir Robín con un gesto de pocos amigos para Hook, quien arqueando las cejas iba a discutir, pero David también intervino.
-Me parece justo, no tengo inconveniente con eso.-dijo David como si nada, ganándose una mirada asesina del pirata por frustrar sus planes.-¿Estás de acuerdo Gold?.-pregunto David, ignorando el hecho de que Zelena se burlara de ellos.
-Me da lo mismo, tengo magia, puede ingeniármelas para no compartir espacio con ustedes, así sea apareciendo una pared que nos divida.-siseo Gold con aires de superioridad, todos asintieron sin más remedio que aceptar las condiciones.
-Todo esta aclarado, como saben yo tengo cosas que arreglar con nuestra invitada de honor, si me disculpan.-dijo Regina sonriendo con burla, acercándose a Zelena y casi arrastrándola al camarote principal, mientras que los tres hombres las seguían con la mirada y Emma se alejaba camino a donde pasaría la noche.
-No hace falta leer sus mentes para saber lo que están pensando, al que se acerque a ese camarote…Bueno, más vale que sea inmune a la magia que voy a poner sobre ese lugar.-amenazo Gold solo para divertirse con los rostros pálidos del trio de idiotas que se habían quedado mudos y algo intimidados con las palabras del Oscuro, quien ocultando su sonrisa de satisfacción se alejó de ellos.
Bella había cumplido su palabra, llevo a Henry a su casa para que pasara la tarde ahí y conociera su biblioteca personal, regalo por supuesto de Gold. Henry no había querido irse de inmediato a casa de su abuela, así que la idea le había alegrado un poco el día, no es que no quisiera a Blanca, la adoraba igual que a David, pero desde que se habían separado y Blanca culpaba a Regina de todo lo malo que sucedía...La tensión en el departamento era más que evidente y a veces Blanca no se daba cuenta cuando comenzaba a quejarse de Regina, además que ya estaba muy ocupada con Neal.
-¿Que dices, Henry?-pregunto Bella sonriendo ampliamente al ver la fascinación del joven ante su colección de libros, se sentía bien que alguien más compartiera su gusto por la lectura, así fuera un niño de 12 años.
-¡Es genial!-sonrió Henry dejando que su mirada se paseara por toda la biblioteca, sin saber cuál de todos los libros tomar, la castaña sonrió y se acercó a él para ayudarle a elegir.-Es mucho mejor que la biblioteca del pueblo.-sonrió Henry mirando a Bella.
-Gracias, puedes venir cuando quieras.-le sonrió Bella pasando una mano por sus hombros para animarlo a mirar de cerca los títulos de los libros y tomar alguno que le gustara.
-Eres muy buena, Bella, por eso el abuelo se enamoró de ti.-dijo Henry encogiéndose de hombros, dejando a Bella con las mejillas sonrojadas.-Su historia está en el libro, eres una heroína.-musito Henry tomando uno de los libros de las estanterías.
-¿Soy lo suficientemente buena como para que me digas por que no quieres estar en casa con Blanca?-pregunto Bella arqueando una ceja y señalándole a Henry uno de los sillones de la biblioteca para que se sentara.
-La abuela está ocupada con Neal, no quiero molestarla mucho.-se excusó Henry como si nada, Bella arqueo las cejas y asintió, tomando asiento a su lado.-Además ella está enojada con mi mamá y no me gustaría tener que elegir a quien defender, la abuela se enojara si defiendo a mamá.-termino de decir Henry.
-Blanca no sería capaz de hablarte mal de Regina, eso es seguro.-musito Bella encogiéndose de hombros, reconfortando a Henry.-No te preocupes por los problemas de los adultos, todos te queremos Henry, pronto todo se va a arreglar.-dijo Bella sonriéndole cálidamente.
-Es un poco raro acostumbrarse a la idea de que mi madre adoptiva es mi tía biológica.-se burló Henry, Bella noto la diversión de él y también rio levemente.-Y tú eres mi abuela.-bromeo Henry señalando a la castaña, haciéndola torcer el gesto.
-Ya habíamos quedado en que me llamarías solo Bella.-recordó la castaña casi como suplica, Henry rio y asintió.-Emma me comento que no querías que Regina se marchara, le hiciste prometer que todos volverían a salvo.-dijo Bella mirándolo seria.
-Mi mamá tenía que irse a buscar a su hija.-dijo Henry como si fuera todo lo que había que explicar, Bella noto que Henry apartaba la mirada y comprendió lo que sentía.
-¿Estas molesto por que se fue?-pregunto la castaña con sutileza, Henry negó con la cabeza sin dudarlo.
-No, yo entiendo que se tenía que ir, es solo que...Es raro pensar que tengo una hermana, que mi mamá tiene otra hija.-dijo Henry sin mucho ánimo, Bella frunció el ceño y tomo una mano de Henry entre las suyas.
-¿Crees que Regina dejara de quererte por que puede que tenga una hija?-pregunto Bella conociendo de sobra la respuesta, era sabido por todos que Henry siempre había sido la adoración de Regina, solo hacía falta ver la mirada de amor que tenía la alcaldesa cada vez que hablaba de su hijo, Henry creció acostumbrado a ser el hijo único de Regina Mills.
-Esa niña tendría su sangre, es parte de los cuentos de hadas, quizá ella si sea una heroína igual que todos los demás o una princesa como mi mamá Regina.-dijo Henry con algo de nostalgia, con nadie había hablado de eso, pero se sentía bien hacerlo.
-Henry, no tienes que temer que Regina deje de quererte.-aclaro Bella sonriéndole cálidamente.-Ella te ama, ella cambio por ti y fue capaz de irse a Neverland para rescatarte, te devolvió tu corazón porque es tu madre, esa mujer te crio por más de 10 años.-le recordó Bella haciéndolo sentir un poco mejor.-Yo conocí a la Reina Malvada, he visto cómo ha cambiado y ha sido por ti, para que te sientas orgulloso de ella.-musito Bella a Henry.
-Lo sé, ella es mi mamá, solo quiero que todos regresen sin que les suceda nada malo.-dijo Henry encogiéndose de hombros, sintiéndose mejor gracias a Bella.- ¿Cómo es que perdonaste a mi mamá? Ella te encerró.-pregunto Henry con curiosidad.
-Bueno, no fue fácil.-admitió la castaña.-Pero yo pude ver al hombre detrás de la bestia durante mi estancia en el castillo de Rumplestilskin, a tu madre la perdone cuando vi que se arrepentía de todo sinceramente, durante el año que estuvimos en el Bosque Encantado vi su dolor por perderte, me pidió perdón cuando volvimos y la ayude cuando lo necesitaba, tomo tiempo pero aprendí a conocer a Regina y no a la Reina Malvada.-termino de decir Bella con una sonrisa sincera, haciendo que Henry sonriera ampliamente.
-Gracias, Bella.-agradeció Henry tomando por sorpresa a la castaña cuando la abrazo de repente, Bella sonrió y le correspondió, para después pasar un buen rato hablando de historias que conocían, de libros que les gustaban y de cualquier cosa que los mantuviera entretenidos hasta la hora de la cena.
Hook estaba detrás del timón del Jolly Roger, no podía negar que había extrañado eso, navegar por los mares sintiendo la brisa en su rostro le resultaba reconfortante, como si ningún problema fuera más grande que el mar en el que estaba navegando. El pirata se dijo que debía agradecerle a Regina haberlo ayudado, lo haría después, por ahora comenzaba a darse cuenta que había vivido aferrado a la venganza durante tanto tiempo que cuando no pudo aferrarse más a ella termino aferrándose a la idea de amar a Emma, quizá sonara irónico pero era cierto, una obsesión por otra, y ahora que no estaba atado a obsesiones, venganzas y solo tenía una meta clara comenzaba a sentirse más ligero de culpas, como si el dejar de ser un villano por fin tuviera un propósito.
-Te alegra tener tu barco de vuelta.-la voz de David hizo que Hook saliera de sus pensamientos y le dirigiera la mirada, dándose cuenta que David estaba al lado suyo cruzado de brazos.
-Así es, compañero.-sonrió Hook con la ligereza de siempre.-El Jolly Roger siempre ha estado conmigo, es especial.-bromeo el pirata despreocupado, notando que David quería sacer un tema en especial y no sabía cómo hacerlo, pero claro, Hook no se lo iba a facilitar, algunas diversiones no lo abandonaban del todo.
-Entonces...Regina y tu...-David no sabía cómo formular la pregunta o como sacar el tema sin ser demasiado brusco, pero eso solo le resultaba más divertido a Hook, quien sonrió levemente y decidió dejar de divertirse a costa de David.
-No es tan difícil de preguntar, solo pregúntalo y ya.-se burló Hook restándole importancia a la incomodidad de David, quien le dio una mirada fulminante y respiro un poco más aliviado al quitar la tensión.
-¿Cómo es posible que Regina y tu hayan tenido algo?-pregunto David arqueando las cejas con curiosidad, sintiendo frustración al ver como Hook no se contenía para reír divertido ante sus cuestionamientos.
-No seas tan moralista, compañero, ambos éramos dos villanos que teníamos mas en común que con cualquier otra persona, por difícil de creer que te resulte.-dijo Hook sonriendo levemente al recordar ciertas noches nada calmadas en el palacio de la Reina Malvada.
-La verdad es que me resulta difícil de procesar, no me los imagino juntos.-dijo David negando con la cabeza, provocando que el pirata sonriera con malicia y descaro.
-Deberías, fueron noches muy divertidas y mañanas bastante placenteras.-admitió Hook sonriendo al recordarlas, provocando que David lo mirara matadoramente.-Por supuesto no diré nada mas.-dijo Hook encogiéndose de hombros.
-No te hubiera pedido los detalles, es suficiente con saber que somos tres que han pasado por lo mismo.-dijo David frunciendo el ceño, Hook arqueo una ceja y tuvo que darle la razón.
-Bueno, en ese caso no te enojes si te digo que no te imagino con Regina, son tan distintos que no los hago juntos.-dijo Hook como si nada, encogiéndose de hombros, ganándose una mirada curiosa de David.-Es decir, a Hood lo he visto con ella el tiempo suficiente para saber el terreno que piso, en mi caso...ambos somos dos villanos que quieren cambiar su presente, pero tu...eres el Príncipe Charming y ella la Reina Malvada.-ironizo Hook con un gesto serio.
-Me sucede lo mismo que a ti, no me la imagino contigo, terminarían asesinándose.-se defendió David cruzándose de brazos, Hook lo medito un par de segundos y asintió divertido ante la imagen.-Esto es una locura.-dijo David con resignación, negando con la cabeza.
-Con Regina todo siempre es una locura, pero vale la pena.-los interrumpió la voz de Robín con una sonrisa que provoco que David torciera el gesto y que Hook arqueara las cejas con burla, el ladrón paso de largo a ambos hombres para ver en donde pasaría la noche.
-Bueno, parece que el ladrón no piensa dejar de luchar.-ironizo Hook conociendo los pensamientos de David, quien lo miro severamente.-Bueno, creo que en estos casos mi antigua tripulación se hubieran divertido apostando.-dijo Hook arqueando las cejas divertido, dejando el timón después de haber fijado el rumbo.-Claro que ellos siempre apostaban por su capitán.-termino de decir Hook inocentemente antes de dejar solo a David con la mandíbula desencajada y un par de insultos en la mente dirigidos al pirata.
Emma estaba saliendo de ver que hamaca ocuparía y donde dejaría a Zelena dormir, por suerte había suficiente espacio como para que Zelena y ella durmiera apartadas de los hombres. La sheriff salió a cubierta, donde vio a Hook a cargo del timón del barco, a Robín sentado en uno de los extremos jugando con su fiel arco y a su padre, David estaba limpiando su espada, la rubia rodo los ojos ante lo irónico que le parecía todo. Emma respiro profundo y sintió lo agradable de la brisa contra su rostro, tenía que admitir que le agradaba eso, era una sensación de tranquilidad que contrastaba con los desastres que quizá los esperaban. La rubia noto que Gold estaba cerca de la borda, tenía la mirada fija en algún punto del mar, aferrado a su fiel bastón, sin pensarlo mucho se acercó hasta él.
-Regina está muy enfadada.-dijo Emma acercándose hasta donde estaba y cruzándose de brazos, notando como Gold no se molestaba en girarse a mirarla.-Bella dijo que estabas tratando de adaptarte.-musito la rubia encogiéndose de hombros.
-Regina está furiosa, lo veía venir, Bae también lo estuvo.-dijo Gold sin expresión, retomando el silencio, mientras que la rubia sintió un nudo en el pecho al escuchar el nombre de Neal, para ella siempre seria Neal.
-Neal te perdono, se reconciliaron.-dijo Emma tratando de no tartamudear, todavía le costaba recordar a su primer amor, el único amor real que había conocido.
-Baelfire no quería saber de mi porque lo deje solo, lo abandone.-dijo Gold con una sonrisa llena de amargura.-Es irónico pensar que Regina me odia por que pase casi toda su vida cerca de ella, manipulando algunas cosas.-dijo Gold sin dirigir la mirada a la rubia.
-La viste crecer sin saber que era tu hija, es una buena burla del destino.-ironizo Emma con una leve sonrisa.-Tienes mucho que compensar, Gold, pero esta es una buena manera de empezar.-musito la rubia encogiéndose de hombros.
-Mi nieta podría estar muerta, no sabemos cuánto tiempo ha pasado desde que nació, no sabemos qué edad tiene o si pudo sobrevivir.-dijo Gold tragando saliva para olvidar el tema de Baelfire, Emma comprendió a lo que se refería.
-Lo sé, es una posibilidad.-dijo Emma asintiendo con pesar.-Regina también lo sabe, todos aquí sabemos que es posible que lo que encontraremos no sea bueno, pero no viajamos solo pensando en eso.-musito la rubia con un tono nostálgico.-Regina merece saber la verdad de lo que ha pasado con su hija, incluso esos tres a los que llamas idiotas merecen saber si han tenido una hija de la que nunca supieron.-menciono Emma mirando a Gold.
-¿Bella la ha mandado a decirme todo esto?-pregunto Gold aun con la mirada perdida en algún punto del mar, pero la leve risa de la sheriff le dijo que no estaba del todo equivocado.
-No, Bella se preocupa más por ti de lo que desearían ambos, pero esto corre por mi cuenta, tómelo como una compensación por hacer que mi hijo llegara a manos de Regina en vez de crecer en un orfanato.-dijo Emma con un gesto cálido que Gold reconoció como herencia de los Charming, la rubia le dedico una sonrisa discreta y se retiró para dejarlo solo una vez más.
Regina había llevado a Zelena hasta el camarote principal, la pelirroja no dudo en tirarse en la cama como si nada, mientras que Regina ignoro su despreocupación y con un gesto de muñeca en su mano apareció una botella de cristal que relucía con una poción color morado, provocando la curiosidad de Zelena al ver como Regina la agitaba un poco.
-¿Piensas envenenarme?-pregunto Zelena con una sonrisa burlona en los labios, Regina arqueo las cejas y le dedico una de sus mejores miradas frías, la alcaldesa se acercó a la cama donde Zelena estaba sentada y tomo asiento a un lado de ella.
-Por ahora no, pienso hacer que hables.-dijo Regina mirándola severamente, Zelena frunció el ceño al no terminar de comprender.-Esta es una poción, quien la toma solo puede decir la verdad, por más que intente no puede mentir y si se intenta mentir más de la cuenta…Bueno, entonces la poción si te matara.-dijo Regina seriamente, notando como Zelena palidecía considerablemente.
-¿Me obligaras a beberla?-pregunto Zelena casi dudando, Regina no contesto.-Si no lo hago dejaras que Gold me asesine.-dijo la pelirroja rodando los ojos, pero la morena tampoco respondió a eso.-Si decido tomarla, no podre mentir…Debo contestarte con la verdad o moriré.-repitió Zelena con dudas, Regina asintió.
-Solamente porque eres mi hermana y por qué te necesito es que te estoy dando otra oportunidad, Zelena.-dijo Regina tendiéndole la botella de cristal.-Sé que Cora es en parte responsable de que quieras destruirme, pero créeme, si supieras lo que fue mi vida con ella te reprocharías haber deseado mi vida.-dijo Regina mirándola seriamente, Zelena titubeo pero termino por sujetar la botella de cristal en sus manos.-Cora no tenía corazón, no podía quererme y quizá aun así me amo a su manera, pero cuando te abandono…Lo hizo con el corazón latiéndole en el pecho, no puedo quitarle culpa a mi madre por eso, pero si puedo tratar de hacer que me odies un poco menos, solo si tú quieres.-termino de decir Regina con todo el aplomo que poseía, dejando que Zelena apreciara ese porte de Reina que su hermana tenia.
-De acuerdo, solo porque no me dejas de otra alternativa.-se quejó Zelena respirando profundo antes de beberse de un trago el líquido y torcer el gesto al sentir un cosquilleo recorrer su garganta, preparándose para las preguntas con las que Regina iba a atormentarla.-Pregunta lo que quieras, hermanita.-se burló Zelena encogiéndose de hombros, tratando de disimular los nervios que comenzaba a sentir.
-¿Conociste a mi hija?-pregunto Regina para comprobar que no podía mentir y la poción había causado efecto en la pelirroja.
-Si.-contesto Zelena sin esfuerzo alguno, la pelirroja estaba tratando de concentrarse para no morir a causa de las respuestas que no podía evitar dar.
-¿Cómo la conociste?-pregunto Regina tratando de mantenerse firme.- ¿Cómo era?-pregunto la alcaldesa tratando de no dudar, mientras que Zelena rodaba los ojos y se encogía de hombros, una pregunta que no corría peligro de contestar.
-La busque, tuve mucho tiempo para conocer la historia de Cora, para seguir lo que había sido tu vida, tomo tiempo, años, pero logre encontrar a mi sobrina en Agrabah, el mago de Oz me había dado unas zapatillas con las que podía viajar entre mundos y así llegue a ella.-confeso Zelena sin detenerse, sin poder mentir.-Ella era una princesa, fue educada con privilegios, tenía la elegancia de Cora, o al menos eso dijo la mocosa que Cora había dicho.-rio Zelena al recordar a la joven.-Era hermosa, inteligente, le gustaba conocer todo lo que podía, poseía un encanto con el que hacía que todos la adoraran.-musito Zelena casi en automático, recordando la devoción que sentían los sirvientes del palacio por ella.-Era terriblemente igual a ti, Regina, sarcástica, arrogante con quien se lo merecía, fuerte y valiente, lo llevaba en la sangre.-se burló Zelena con una sonrisa involuntaria.
-¿Era feliz?-pregunto Regina con la voz casi rota, sintiendo un extraño calor en el pecho que provocaron las palabras de Zelena, podía imaginarse a su hija perfectamente, pero el pensamiento de que hubiera sufrido con una familia que no tenía su sangre la atormentaba, la pelirroja arqueo las cejas y recordó la imagen de la joven.
-Si.-contesto Zelena sin dudarlo.-Siempre estaba sonriendo, era algo irónico ya que también era irritante su sarcasmo, era muy guapa pero su padre la cuidaba de todos sus pretendientes, nunca permitió que se casara con quien no quisiera.-dijo Zelena sin poder evitarlo, las palabras salían de su boca solas.-Adoraba usar magia, era algo natural en ella, creo que incluso mejor que Emma Swan.-se burló Zelena divertida, la rubia no era santo de su devoción.-Si la hubieras conocido cuando yo la vi te hubieras sentido muy orgullosa.-admitió Zelena encogiéndose de hombros.
-¿Cora la vio crecer? ¿Estuvo cerca de ella?-pregunto Regina casi con temor, Zelena tardo un par de segundos en contestar, sintiendo el temor de su hermana ante la idea de que Cora hubiera corrompido a su hija también.
-No estuvo cuando ella era una niña.-dijo Zelena después de recordar.-Sé que Cora la conoció cuando Jazmín ya usaba magia, le enseño a controlarla y según lo que ella me contaba Cora la llevaba a su palacio por unos días, hasta que Cora intento hacerle daño y el espejo se rompió, la princesita desterró a Cora con magia, por eso dejo de visitar el País de las Maravillas, Cora no contaba con que los poderes de su querida nieta pudieran sorprenderla.-dijo Zelena pausadamente, mintiéndose enfocada en no decir más de la cuenta, solo por temor a que Regina la matara cuando supiera la verdad.
-¿Sabes cómo desarrollo sus poderes? ¿Qué sucedió con Cora?-pregunto Regina cada vez más intrigada, Zelena respiro profundo y trato de mantenerse con la mente clara, pensando en una manera de decir la verdad pero sin que la perjudicara.
-Nació con ellos.-contesto Zelena sin más, dejando a Regina sorprendida.-Cuando era solo una niña pequeña conoció a la persona que le enseño a dominar sus poderes, incluso le enseño a hacer muchas cosas más, Maléfica.-musito Zelena, sonriendo con malicia al ver como Regina palidecía ante la mención de la bruja.-Maléfica salvo a tu hija de morir a manos de Cora, según tengo entendido…Jazmín evito que ellas se mataran y en el proceso a ella también.-conto la pelirroja con un gesto de frustración.
-¡¿Maléfica?!-casi grito Regina levantándose de la cama de golpe y mirando a Zelena, si no fuera por la poción que le había dado estaría segura que le estaba jugando una broma.-¿Maléfica conoció a mi hija?-pregunto Regina desconcertada, por más que intentaba establecer una línea de tiempo le resultaba confuso todo, Zelena noto que Regina parecía haber palidecido considerablemente.
-Sí, la niña la visitaba en el Fuerte Prohibido, la llamaba tía Maléfica.-se quejó Zelena con desdén, como si le molestara recordar aquello, Regina la miraba totalmente incrédula.-Se tenía mucho cariño, ella le enseño muchas cosas.-siseo Zelena casi como si las palabras le supieran amargas.-Maléfica defendió a tu hija más de una vez.-dijo Zelena sin desear hacerlo, maldita poción, pensó la pelirroja, deseando que Regina se apresurara a preguntar algo más antes de que tuviera que decir algo que terminara arruinándola.
-¿Tu llegaste a odiar a mi hija?-pregunto Regina con la voz temblorosa, Zelena palideció ante la pregunta.- ¿Deseabas hacerle daño?-pregunto Regina con seriedad, la pelirroja la miro fijamente y trago saliva.
-No la odie, maldición, era una mocosa irritante pero su compañía me gustaba, llegue a tomarle cariño, demonios.-se obligó a decir Zelena sin poder evitarlo, notando como Regina se tranquilizaba un poco, cuando supiera toda la verdad la mataría.-Yo no deseaba lastimarla, no quería, por eso me aleje de ella.-confeso Zelena al elegir cuidadosamente sus palabras, no había mentido, le había tomado cariño a la mocosa, y la última vez que la vio no deseo lastimarla, que lo hubiera hecho no implicaba que lo deseara, y por eso se alejó de ella, por haberla lastimado sin desearlo, así que no, no había mentido.
-¿Ella…está viva?-pregunto Regina duramente, tragando saliva y sintiendo un nudo en el pecho que le impedía respirar, la pelirroja se tensó de inmediato.
-No lo sé.-contesto Zelena casi arrastrando las palabras, provocando que Regina frunciera el ceño, la pelirroja no podía mentir, aunque sabía que estaba muerta, técnicamente no había tocado su cadáver, así que contaba como duda, el que hubiera visto a la princesa pálida y a punto de morir lentamente era un hecho que Regina no debía saber.
-¿Nos ayudaras a encontrarla si aún podemos?-pregunto Regina cruzándose de brazos, la pelirroja arqueo las cejas y asintió.
-Sí, lo hare.-contesto Zelena sin más remedio, Regina asintió conforme con la respuesta y tomo asiento de nuevo.
-¿Nos harás daño a alguno de nosotros?-pregunto Regina temiendo por su hermana, de su respuesta seguramente dependería su destino.
-No, no pienso lastimar a ninguno, mucho menos a ti.-siseo Zelena torciendo el gesto al no poder evitar que las palabras salieran de su boca sin controlarlas.
-¿Por qué no?-pregunto Regina mirándola con intriga, era obvio que Zelena no deseaba decir todas esas cosas pero eran verdades, era lo que sentía aunque ella no quisiera.
-Porque tienes razón, en el fondo sé que no es tu culpa y he tenido que pasar por todo esto para darme cuenta de ello.-se quejó Zelena tomando una almohada de la cama y tirándose a la cama para callarse.-Maldición, Regina, quiero tomar la oportunidad que me das, en serio que si, quizá podríamos dejar de intentar matarnos.-dijo Zelena, para después ahogar un grito de enojo en la almohada, provocando la risa de Regina.
-Es bueno saber eso, creo que hubiera sido divertido tener una hermana, habríamos hecho que Cora lamentara toda su existencia, dos hijas con magia le hubieran hecho caminar por las paredes de todos los enojos que le habríamos hecho pasar.-ironizo Regina dedicándole una sonrisa a Zelena, quien desde la cama y con el rostro hundido en la almohada también se rio.
-¿Cuánto tiempo dura la poción?-pregunto Zelena con una cara de enojo puro, Regina se encogió de hombros, la pelirroja agradeció mentalmente que no hubiera preguntado acerca de maldiciones en Storybrooke.
-Unos minutos más.-dijo Regina como si nada, sacando de su bolsillo una pequeña grabadora negra que Emma le había hecho llevar como condición de dejarlas hablar a solas.- ¡¿Me has grabado?!-protesto Zelena mirándola matadoramente.
-Los demás desconfían de ti, no los culpo, pero no te preocupes, no les mostrare el final de la cinta, ese pequeño momento sentimental es para mi colección personal.-se burló Regina levantándose de la cama como si nada.
-Eres malvada, por lo menos disfrutare verte metida en los líos que traes con esos tres que están afuera, quien diría que mi hermanita menor tendría a tres hombres detrás de ella.-se burló Zelena desde la cama, destilando sarcasmo.
-¿Tu a quien elegirías? ¿Hook, David o Robín?-pregunto Regina con una amplia sonrisa de malicia, conteniendo una carcajada al ver como a Zelena se le desencajaba la mandíbula ante su pregunta, noto como la pelirroja trataba de contener las palabras pero fue inútil.
-Hook es más atractivo, los otros dos son demasiado cursis para mi gusto.-dijo Zelena sin más, torciendo el gesto al decirlo.- ¡Maldición, Regina, eso no es justo!-se quejó la pelirroja con frustración.
-Tenía que desquitarme un poco, somos hermanas, vete acostumbrando, pelirroja.-se burló Regina con un gesto de triunfo, provocando la mirada asesina de Zelena.
-Malvada.-siseo Zelena duramente, Regina sonrió ampliamente y asintió como si nada.
-Retorcida.-devolvió Regina encogiéndose de hombros con satisfacción, antes de abrir la puerta para salir del camarote, dejando a Zelena en la cama con un gesto de pocos amigos.
-Soy tu hermana mayor, aprende a respetar, hermanita.-se burló Zelena con ironía, recibiendo como respuesta una carcajada burlona antes de que se cerrara la puerta, la pelirroja rodo los ojos y se dejó caer de nuevo contra el colchón.-Maldito suero de la verdad.-se quejó Zelena tomando una almohada para ponérsela en el rostro.
Regina salió a cubierta y se dirigió a donde estaba Emma, en segundos ambas ya estaban rodeadas de todos los demás. La condición que habían puesto todos para dejar que Regina mantuviera a Zelena con ellos había sido que cuando le diera la poción de la verdad ellos pudieran escuchar la conversación, propuesta por supuesto por Gold y apoyada por los demás para disgusto de Regina, quien había rogado mentalmente que Zelena no cavara su propia tumba, por suerte la pelirroja no lo había hecho.
-¿Tendremos que prepararnos para que tu hermana malvada nos asesine a todos?-pregunto Hook al acercarse a donde Robín y Emma habían improvisado una mesa, la mirada asesina que Regina le dio al pirata lo hizo callar.
-No, aunque contigo podría pedirle que haga una excepción.-ironizo Regina sonriéndole con malicia al pirata, ganándose una mirada burlona del mismo. Regina le tendió la grabadora a Emma y la rubia el tomo.
-¿Zelena a va a ser un obstáculo?-pregunto David mirando a Regina con seriedad, era la pregunta que ocupaba los pensamientos de casi todos, el compartir un barco con la Bruja Malvada no era precisamente el viaje ideal, aunque estuviera sin magia.
-Puedo apostar lo que sea a que así será.-siseo Gold con un gesto de pocos amigos, ganándose las miradas severas de casi todos.
-¿Por qué no mejor escuchamos lo que tenía que decir Zelena, lo que sabe y después discutimos sobre esto?-propuso Emma dejando la grabadora en medio de todos para que guardaran silencio y escucharan la voz de Zelena. Lo que escucharon provoco que todos tragaran saliva y tuvieran una mezcla de sentimientos, sobre todo a los tres hombres que se habían quedado con las palabras atoradas en la garganta.
-¿Maléfica tiene que ver con esto? ¿Cómo demonios esa bruja dio con la niña?-pregunto Gold con un gesto de frustración, ignorando a Hook, David y Robín que habían palidecido y ninguno parecía en condiciones de opinar.
-No tengo la menor idea, Gold, pero me encantaría saber.-dijo Regina torciendo el gesto, odiaba esa sensación de desconcierto.
-Entonces…Es una princesa, tiene un palacio, Agrabah, un tigre de mascota… ¡Es la princesa Jazmín!-dijo Emma como quien acaba de descubrir algo importante, ganándose las miradas incrédulas de Regina y Gold.-Perdón, Henry me lo ha contagiado.-se excusó Emma con inocencia.
-¿La película de Aladdín?-pregunto Regina frunciendo el ceño, cuando Henry era un niño había visto esa película demasiadas veces, y no recordaba nada acerca de que la joven fuera en realidad hija de la Reina Malvada, malditas películas de cuentos de hadas.
-Es obvio que la película no tiene nada que ver con la vida real.-dijo Emma con dudas.-Sobre Maléfica… ¿No es a la que ustedes me mandaron a matar?-pregunto Emma confundida, tanto Regina como Gold asintieron.-No entiendo nada.-se quejó la rubia frunciendo el ceño.
-No eres la única.-ironizo Regina llevándose una mano al rostro con frustración.-Si lo que dice Zelena es verdad…Maléfica protegió a mi hija de Cora.-musito Regina arqueando las cejas, eso aún le sorprendía bastante, la última vez que se vieron no había resultado muy bueno para la hechicera rubia.
-Mi hija es una princesa.-interrumpió la voz incrédula de David al salir del trance, ganándose las miradas incrédulas de Regina, Gold y Emma, preguntándose si realmente necesitaban al trio que parecía haber visto un fantasma.
-¿Fue todo lo que procesaste?-pregunto Hook saliendo del trance también y mirando con burla a David, Regina y Emma sintieron deseos de desaparecerlos a ambos, mientras que Gold estaba dispuesto a cumplirles el deseo.-Ella pudo librarse de Cora.-dijo Hook con una sonrisa traviesa.
-Y al parecer heredo los poderes de la familia.-ironizo Robín mirando a Regina y Gold cruzándose de brazos, terminando de procesar la reciente información que tenía. Regina, Emma y Gold torcieron los gestos y tuvieron que obligarse a tener paciencia, para después entre todos comenzar a pensar en que iban a hacer en cuanto llegaran, aún tenían mucho que resolver.
- Flashback
Al día siguiente en Agrabah las cosas salieron tal como Jazmín había planeado, se las ingenió para aparecer al mismo tiempo que el Sultán para darle la bienvenida, mientras que los sirvientes creyeron que llegaba acompañando a su padre, el Sultán creyó que su hija había permanecido en el palacio todo ese tiempo, por supuesto con la ayuda de un par de hechizos a los sirvientes para que no la delataran. La princesa disfruto la compañía del Sultán por horas, hasta que la noche cayo y pudo escaparse al Fuerte Prohibido, donde paso varias horas acompañando a Maléfica, deleitándose con las estrellan que adornaron el castillo y calentándose con el fuego de la chimenea, hasta que tuvo que marcharse y regreso a su habitación, sorprendiéndose al encontrar a Zelena sentada en su cama con un gesto de pocos amigos.
-No soy tu única tía.-la voz de Zelena delataba que no estaba contenta y que aquello no era una pregunta, era una afirmación, Jazmín abrió la boca para responder al acercarse a ella pero Zelena se le volvió a adelantar.-¿Estabas con tu tía Maléfica? ¿Las estrellas estuvieron bien?-pregunto la pelirroja levantándose de la cama con arrogancia.
-Estuviste aquí anoche.-dijo Jazmín cayendo en cuenta que había escuchado su conversación y por eso estaba tan enfadada.-Yo puedo explicarte todo, tía.-se apresuró a decir la joven acercándose a ella pero Zelena le dio una mirada de advertencia que la detuvo en seco.
-Ahora entiendo por qué Cora intento acabar contigo, eres igual a Regina.-siseo Zelena de mala gana, la joven frunció el ceño y negó con la cabeza.-Pero vamos a solucionar eso, acabando con lo que Cora no pudo.-siseo Zelena acortando la distancia entre ambas y desapareciendo en una nube de humo verde que las hizo aparecer en una habitación bastante conocida para Jazmín.
-¿Qué hacemos aquí?-cuestiono Jazmín al reconocer aquel lugar, al ver aquel gran reloj de arena que tanto odiaba, pero Zelena no respondió a su pregunta ni pretendía hacerlo.
-Mentiste, niñita tonta, jamás pensaste siquiera en irte a Oz conmigo.-siseo Zelena con desdén y amargura, la joven negó con la cabeza, comenzaba a inquietarse al ver a Zelena tan descontrolada y aparentemente en un arranque de locura. Zelena le lanzo un hechizo pero la princesa se desapareció a tiempo para evitarlo.
-No podía decírtelo, ibas a creer que te mentí.-confeso Jazmín sinceramente.-Quizás yo no pueda irme a Oz contigo, pero fue verdad cuando dije que me gustaría vivir contigo, si tu quisieras podrías vivir en el palacio conmigo.-decía la joven con seriedad, mirando a Zelena fijamente.-Mi padre entendería que descubrí quien eres, si se lo explico accederá, si tu deseas…-las palabras de la joven fueron cortadas por Zelena.
-Eso no te ha detenido para estar cerca de otra bruja… ¿Tía Maléfica? Así la llamaste.-se burló Zelena riendo con amargura.-Ahora entiendo de donde aprendiste a controlar la magia, esa bruja te estuvo entrenando.-dijo Zelena señalándola acusadoramente.-Has dicho que la extrañabas estando conmigo.-recordó Zelena mirándola dolida.
-El que yo quiera a Maléfica no significa que no te quiera a ti.-musito la princesa mirándola para hacerla entender, ahora comprendía un poco mejor la situación de Zelena, no soportaba la idea de compartir algo, ni siquiera el cariño, ella deseaba que la eligieran solo a ella. Zelena le mando dos bolas de fuego pero Jazmín las apago con movimientos agiles de muñeca.
-Solo querías información de Regina, no la odias, ni siquiera la detestas.-dijo Zelena mirándola duramente, Jazmín trago en seco al ver como Zelena se acercaba más a ella con intenciones de acorralarla.-Fingiste ser como yo para acercarte a mí y conocer más de ella, no lo hacías por mí, lo hacías por ella.-sentencio Zelena con rabia al pensar en ello.
-No, no es verdad.-se apresuró a contestar Jazmín al ver como de las manos de Zelena amenazaban con escapar un par de hechizos. Jazmín iba a decir algo mas pero los rayos que le envió Zelena la hicieron volar por los aires hasta chocar contra la pared y caer al suelo adolorida, viendo como la pelirroja se acercaba a ella a paso firme.
-Voy a terminar lo que Cora empezó, es estúpido pensar que iba a detener mis planes por una mocosa arrogante y caprichosa.-siseo Zelena usando magia para hacer levitar a la joven, quien trataba de luchar con magia para soltarse pero estaba resultando difícil, la rabia de Zelena era demasiada.-Acabare contigo y después hare lo mismo con tu madre.-siseo Zelena duramente, provocando a la joven, quien sintiendo como la magia fluía dentro de ella logro lanzarle un par de rayos a Zelena que la tumbaron contra el suelo. Zelena se levantó después de unos segundos pero esta vez una nube de humo morada apareció en la sala, haciendo a Zelena retroceder.
-¡Tía Maléfica!-grito Jazmín al ver a Maléfica aparecer ante ellas con los ojos encendidos y los puños apretados.- ¿Cómo me encontraste?-pregunto la joven asegurándose de que Zelena no las atacara aun, Maléfica sonrió maliciosamente al ver el desconcierto en los ojos de la pelirroja.
-Te dije que no te quitaras esa pulsera, bestia, es especial.-ironizo Maléfica con burla, la joven cayo en cuenta de que la pulsera debía tener algún hechizo, pero antes de poder seguir pensando en ellos tuvo que desaparecer para esquivar las bolas de fuego que Zelena envió a ambas, Maléfica se encargó de esquivarlas con un simple movimiento de muñeca, acercándose a Zelena, intimidándola.
-Fin flashback
Zelena se había quedado a solas en el camarote donde Regina la había dejado, la pelirroja se sentía extraña, decir que estaba confundida se quedaba corto, Regina la quería ayudar a pesar de saber que gran parte de su vida intento matarla y eso le provocaba sentimientos que nunca había sentido. Bueno, una vez los sintió, hace mucho tiempo, irónicamente por alguien que también llevaba su sangre. Regina y Jazmín le habían provocado replantearse sus planes.
-Ambas han hecho lo mismo por mi.-pensó Zelena suspirando con nostalgia, dándose cuenta que quizá era posible que Regina si la quisiera, aunque fuera un poco.-Y la primera que lo intento acabo muerta.-recordó la pelirroja tragando saliva, demonios, tenía que pensar bien las cosas, tenía que tomar una decisión y tenía que hacerlo ya.
Después de discutir, sobre todo Gold, acerca de lo que harían con Zelena habían decidido que tendrían que confiar un poco en las decisiones que tomara Regina acerca de su hermana. Gold se había marchado a ver como dormiría, para él no había tanto problema, se las ingenio ayudado por su magia para dividirse el lugar y estar alejado de los demás. Robín había tomado asiento y miraba al mar, sumergido en sus pensamientos hasta que Emma se acercó y comenzaron a platicar un poco. Hook seguía sentado detrás del timón, estaba tan acostumbrado a eso que podría hacerlo con los ojos cerrados. Regina se había marchado al camarote donde dormiría, Zelena había protestado cuando Emma la llevo a donde pasarían la noche, protestando al tener que estar en donde antes dormía la tripulación del Jolly Roger, aunque agradecía el hecho de que no la dejarían sola a manos de Gold.
Regina estaba sentada en la cama del camarote del Jolly Roger, habían sido demasiadas emociones para un día, aunque si se ponía a pensar en eso…Todos los días descubría algo que la hacía dudar de todo. Regina se dejó caer sobre el colchón con un gesto cansado y repaso mentalmente todo lo que había sucedido y al pensar en todo lo que faltaba por venir no pudo evitar suspirar una vez más.
-¿Puedo pasar?-la voz de David al tocar un par de veces y abrir la puerta hicieron que Regina se levantara y dirigiera su mirada a la puerta, arqueando las cejas al ver a David ahí, esperando su respuesta
-Ya estas adentro, para que preguntas.-ironizo Regina sentándose en la cama con un gesto burlón que hizo que David rodara los ojos y cerrara la puerta al entrar al camarote, la morena le dio una mirada curiosa y lo vio sentarse al lado de ella. Regina esperaba que David dijera algo pero el silencio entre ambos parecía interminable y eso comenzaba a inquietarla.
-Entonces…-David no la miraba, parecía tener la mirada fija en algún punto del camarote.-Princesa de Agrabah.-musito David como si aún le costara creérselo, Regina arqueo las cejas y asintió, no lo culpaba, a ella aun le parecía estar viviendo dentro de un sueño.-Zelena mención que era igual a ti.-sonrió David dándole una mirada divertida.-Espero que solo físicamente o tendría que conseguirme un rifle para mantener lejos a sus pretendientes, y si tiene tu carácter…Creo que nunca descansarías.-se burló David al verla pensativa.
-Eso si logramos encontrarla bien, puede que no sea tan positivo todo.-replico Regina encogiéndose de hombros, haciendo a David fruncir el ceño.-Por lo menos sé que ella fue feliz con la familia que tuvo, no hubiera podido perdonarme que hubiera sufrido.-musito Regina sin mirar a David, quien entrelazo sus manos con delicadeza.
-Esto te pertenece.-dijo David para cambiar de tema y no verla decaída, David saco de su bolsillo el collar de oro que horas antes había sido usado por Regina y Emma para extraer magia.-Emma me lo dio hace un rato que hable con ella, ha dicho que no podía dejar que se perdiera y al parecer va muy bien con los trucos de magia.-rio David orgulloso de su hija, Regina arqueo las cejas y acepto la joya.
-Emma está aprendiendo muy bien.-acepto Regina con un gesto de despreocupación que hizo reír a David.-Es un collar hermoso, gracias.-sonrió Regina a David, quien asintió.-Gold nos debe demasiadas explicaciones.
-Creo que en realidad es más simple de lo que creemos, me quito del camino para que tu lanzaras la maldición oscura y todo esto pasara.-medito David con un gesto de duda, Regina frunció el ceño y tuvo que asentir.-Aun así cuando todo esto termine planeo obligarlo a que nos explique todo esto y con lujo de detalles.-sentencio David.
-Yo planeo lo mismo, tengo muchas platicas pendientes con ese diablillo retorcido.-ironizo Regina torciendo el gesto.-Que suerte he tenido con mis padres.-ironizo Regina con burla.-Mi madre fue la Reina de Corazones y no tenía uno propio y mi padre no era el hombre que yo creía, resulto que es el Oscuro.-termino de decir Regina.
-Aunque no te agrade y estés furiosa con ellos, ambos sabemos que los quieres, de alguna forma extraña y retorcida como siempre ha sido.-bromeo David encogiéndose de hombros, Regina lo fulmino con la mirada.-Regina, no es necesario que siempre lleves esa mascara de frialdad y dureza.-musito David llevando una mano a su rostro con delicadeza.
-Me gustan las máscaras, son interesantes.-se burló Regina deteniendo el contacto entre ellos y sujetando la mano de David para apartarlo, ganándose una carcajada del como respuesta.
-En ese caso yo llevaría toda una armadura si te gustara.-bromeo David con picardía, Regina trago saliva al verlo tan cerca de ella, demonios, que ella no es de madera, ella tiene sangre corriendo por las venas y el la tienta de esa manera, debería volverlo cenizas ahí mismo.
-Gracias por el collar, Charming.-se apresuró a decir Regina mientras se levantaba y se cruzaba de brazos, David la miro arqueando una ceja al notar que estaba solo un poco nerviosa, una sonrisa asomo en sus labios.
-¿Ya te he mencionado que me pareces una mujer sumamente fascinante?-pregunto David levantándose y acercándose a ella lentamente, con los ojos clavados en ella, disfrutando el ver como la alcaldesa se tensaba.
-¿Qué?-pregunto Regina arqueando una ceja al ver como se acercaba más a ella.-David, hace un par de meses eras la persona que más detestaba en todo Storybrooke y mira que tenías competencia.-se burló Regina retrocediendo un par de pasos.
-Quizá, pero tú no me detestas, ni un poco.-sentencio David sonriendo ampliamente con descaro al acortar la distancia entre ellos, sin dejar de mirarla a los ojos.-Lo que quieres es que me acerque a ti, te sujete de la cintura, justo así.-musito David en un susurro, deslizando su mano por la espalda de Regina para pegarla totalmente a él, sonriendo levemente al sentir como la morena se estremecía en sus brazos.-Y deseas que te bese hasta que te fallen las rodillas y tenga que cargarte en mis brazos.-termino de susurrar David al oído de Regina, quien se encontraba maldiciendo a toda su suerte por lo que estaba sintiendo. Regina estaba a un paso de protestar en un último intento de tener voluntad propia pero David se apresuró a sujetarla del cabello y besar sus labios intensamente, un beso profundo y largo que los dejo a ambos con el sabor de los labios del otro. David y Regina quedaron escasos milímetros de distancia, el príncipe aun no quitaba sus manos de la cintura y espalda de la reina.
-No se me han doblado las rodillas.-susurro Regina sintiendo como su respiración se volvía más rápida, David sonrió levemente y volvió a besarla, esta vez con más pasión e intensidad, sintiendo como las manos de la Reina comenzaban a enredarse en su cabello hasta bajar a su cuello y llegar a su espalda. David no perdió más tiempo y la cargo en brazos.
-Tus labios envician, Regina. Si me descuido acabaras conmigo.-susurro David antes de tumbarla sobre la cama y continuar con sus besos y caricias, dejando que sus manos se deslizaran por todo el cuerpo de la alcaldesa, deseando comenzar a quitarle la ropa.
-No me des ideas, Charming, nunca se sabe.-ironizo Regina sonriendo maliciosamente, antes de morder el labio de David mientras con sus manos le quitaba la camisa con movimientos rápidos.
-Malvada.-rio David al sujetarla del rostro y besar sus labios intensamente.-Te amo.-sonrió el ojiazul al tenerla entre sus brazos, sin contar con que debía haberse guardado esas palabras para terminar lo que habían empezado.
-Tú no me amas, David.-ironizo Regina aun tumbada en la cama, con las muñecas sujetadas por David para retenerla.-Tu amas los recuerdos que recuperaste y yo no soy esa mujer con la que te ibas a casar, hemos cambiado.-dijo Regina notando como David torcía el gesto y la dejaba libre.
-Lo sé, ambos hemos cambiado.-acepto David mirándola arreglársela blusa para su disgusto, el también tomo su camisa y se la comenzó a poner.-Regina, conozco tu lado oscuro y tu lado bueno, he visto cómo has luchado por cambiar y también he pasado días enteros encerrado contigo sin tener algún recuerdo de nuestro pasado, siendo víctima de tus arranques, pase gran parte de mi tiempo tratando de no morir a causa tuya.-decía David mirándola fijamente a los ojos, obligándola a mirarlo cuando acaricio su mejilla.-Y aun así estoy aquí, en un barco rumbo a Agrabah para buscar a tu hija que podría ser mía. ¿Eso no te dice nada de lo que siento por ti?-pregunto David mirándola seriamente, Regina se mordió el labio inferior.
-Me dice que eres más idiota de lo que pensaba por enamorarte de quien no debías.-ironizo Regina con un gesto de broma para hacerlo sonreír, David rodo los ojos y termino asintiendo.-Sé que eres sincero, es solo que a veces parece muy irreal.-dijo Regina suspirando.
-¿Entonces?-pregunto David mirándola con la esperanza de pasar la noche en ese camarote.
-Entonces…Ya es hora de que te vayas, Emma debe estar preguntándose donde estas y no quiero tener que sonrojarme cuando la vea.-dijo Regina levantándose de la cama y obligándolo a hacer lo mismo, David torció el gesto y asintió.
-De acuerdo, su Majestad.-se burló David dirigiéndose a la salida, antes de irse se giró rápidamente y tomándola por sorpresa volvió a besarla intensamente, con desesperación hasta tumbarla en la cama y besar su cuello hasta llegar a sus labios, quitándole toda fuerza de voluntad, hasta que con una sonrisa maliciosa David se levantó y salió del camarote.
-Charming eres un idiota.-se quejó Regina mentalmente, dejando que por su mente desfilaran varias formas de torturas que fácilmente podía aplicarle a cierto príncipe encantador la próxima vez que tentara la cuerda.
Emma había obligado a Zelena a subirse a la única litera que había en el barco, ignorando las quejas de la pelirroja Emma había dispuesto que Zelena durmiera arriba y ella abajo, solo por precaución. Zelena se tumbó en el pequeño colchón para no asesinar a la rubia que la vigilaba, por suerte para sus límites de paciencia Emma se levantó y la dejo un momento a solas, según la sheriff para hablar con David.
-¿Se te ha olvidado esposarme para que no salte por la borda?-pregunto Zelena al escuchar que alguien se acercaba, sin molestarse en moverse para mirar a la rubia, hasta que pasaron unos segundos sin escuchar respuesta y se extrañó, la pelirroja frunció el ceño y de un salto bajo de la litera.
-No saltaras, querida, yo me voy encargar de eso.-siseo la voz de Gold con una mirada que congelo la sangre de Zelena al verlo, la pelirroja se paró en seco al darse cuenta que era el quien estaba ahí.- ¿Por qué esa cara? ¿Temes que te asesine?-pregunto Gold sonriendo con maldad al acercarse peligrosamente a ella.
-Ya lo hiciste una vez, aprovechaste que no tenía poderes para poder hacerlo.-siseo Zelena tratando de mantenerse fuerte y no titubear ante el Oscuro, solo esperaba que alguien, aunque sea la estúpida rubia apareciera para sacar a Gold de ahí.
-Es una pena que no fuera de manera permanente.-replico Gold con un gesto burlón, Zelena quiso retroceder un poco pero se topó de espaldas con la litera y Gold solo sonrió un poco más al sentirla nerviosa.
-Regina dijo que no podías tocarme, no puedes hacerme daño.-musito Zelena sosteniéndole la mirada con algo de temor, Gold tenso el gesto y negó con la cabeza, Zelena vio su oportunidad para marcharse de ahí pero Gold se apresuró a sujetar su brazo y detenerla.
-Regina me pidió que no te matara, lo exigió y pienso darle ese gusto, siempre y cuando tu no cometas una estupidez.-siseo Gold mirándola amenazante, Zelena maldijo mentalmente su suerte, odiaba parecer débil pero Gold era capaz de intimidar a cualquiera.
-¿Me estas amenazando?-pregunto Zelena sin titubear, usando su orgullo para no dejarse ver débil, Gold le sonrió maliciosamente.
-No puedo matarte ahora, Zelena, pero si te atreves a lastimar a alguien que quiero no dudes que acabare contigo y no me va a importar las quejas que ponga tu hermanita.-musito Gold señalándola con seriedad, dejando ver que no estaba bromeando.
-Gracias por la advertencia, pero si no lo has notado tengo a la Salvadora pegada a mí, así que no hay peligro de que haga algo, me han quitado mis poderes.-se quejó Zelena con algo de burla, provocando que Gold la sujetara del cuello con firmeza.
-No juegues conmigo, Zelena.-musito Gold arrinconándola, la pelirroja sintió como el aire se le escapaba.-Regina quiere darte una oportunidad porque es tu hermana, pero yo te conozco un poco más, sé que intentaste matarla más de una vez y no pienso dejar que termines esos intentos.-murmuro Gold sin soltarla, hasta que Zelena comenzó a forcejear y el Oscuro la soltó como si el contacto lo quemara.
-Si de verdad quieres cambiar y ser un héroe...Deberías dejar de amenazarme, que dudo que a tu querida Bella le agrade saberlo, si Regina se entera también lo hará Bella, deberías dejar de hacer cosas que pongan en duda tus propósitos.-replico Zelena mirándolo desafiante, tratando de respirar con normalidad.
-Esta advertida, querida.-musito Gold severamente, dándole una última mirada antes de salir de ahí y dejar a Zelena sola, con los nervios crispados y preguntándose como iba a terminar todo ese enredo.
La brisa de la noche agradable, ya era casi media noche y todos estaban casi dormidos, Hook estaba con los ojos cerrados sentado en una silla al lado del timón del barco, mientras que el único que parecía despierto era Robín. El ladrón estaba cruzado de brazos con la mirada perdida en algún punto del mar. Regina estaba saliendo a cubierta después de haberse asegurado que Rajah estaba encerrado en su jaula en la bodega que antes se usaba para la mercancía que Hook robaba, la morena vio a Robín y trato de dar media vuelta para irse pero el ladrón la detuvo.
-¿Ahora vas a huir?-pregunto Robín con un tono bromista que irrito los nervios y toco el orgullo de Regina, obligándola a dar media vuelta y dirigirse a él con paso firme y la mirada seria, misma que contrastaba con el semblante de Robín, que parecía disfrutar la tensa situación.-Me dejaste solo esta mañana.-dijo Robín cruzado de brazos, Regina noto que no era un reclamo, era solamente una observación que parecía divertirlo.
-Tenia cosas que hacer.-se excusó Regina con arrogancia en su voz, no pensaba parecer avergonzada, lo estaba en más de un sentido, pero primero muerta en la hoguera que dejar que se diga que la Reina Malvada no era orgullosa.
-Lo sé, por eso arregle mis cosas para alcanzarte y tuve suerte de hacerlo.-dijo Robín como si nada, Regina arqueo las cejas y también se cruzó de brazos.-Dormí tan plácidamente que ni siquiera me di cuenta cuando te levantaste.-dijo Robín inocentemente, mordiéndosela lengua para no reírse al ver como Regina se esforzaba por no dejar que sus mejillas se volvieran rojas.
-De acuerdo, lo que paso anoche…Te busque porque creí que no volvería a verte en un tiempo bastante más largo que un par de horas, fue todo.-se justificó Regina con arrogancia y desdén, dándose cuenta de lo absurdo que sonaba en voz alta.
-Bueno, no me dejaste hablar, si lo hubieras hecho te hubiera podido decir que planeaba acompañarte a buscar a mi hija, bueno, casi mi hija.-se excusó Robín encogiéndose de hombros, divirtiéndose al ver como Regina torcía el gesto ante su despreocupación y ligereza con el tema.
-Eso califica como abuso, sabias que vendrías y aun así me dejaste…-Regina no termino la frase, Robín la miro y rio por lo bajo ante sus gestos, parecía una niña que se molestaba cuando algo no salía como quería.
-Yo recuerdo cierto tipo de abusos más placenteros y de los cuales ninguno se quejaba.-dijo Robín con un gesto de burla, arrepintiéndose al ver como Regina lo miraba fulminante con los ojos encendidos.
-Han sido muchas cosas por un día, buenas noches, ladrón.-se apresuró a decir Regina antes de casi salir corriendo, para diversión de Robín, quien sonrió ampliamente y se permitió reír por lo bajo. Robín dio una mirada rápida por el Jolly Roger y se dio cuenta que David y Emma se dirigían a sus respectivos lugares para pasar la noche, mientras que Hook estaba sentado en el otro extremo del barco, el ladrón se dio cuenta que ya era casi media noche y decidió que también tenía que acostarse ya.
Ya era más de medianoche, el cielo oscuro estaba cubierto de estrellas que daban una vista hermosa, la suave brisa acompañaba la vista. Todos los pasajeros del Jolly Roger ya estaban durmiendo en sus respectivos lugares, todos menos el capitán Hook, quien estaba cómodamente sentado en una silla cerca del timón, bebiendo un trago de su fiel ron, disfrutando de estar en uno de los sitios que más le gustaba.
-¿No puedes dormir?-pregunto Hook con un gesto despreocupado desde donde estaba, asustando a Regina, quien acababa de salir del camarote, maldiciendo al pirata por haberle provocado tremendo susto.
-¡Maldición, Hook!-se quejó Regina al girarse y ver que Hook ya se acercaba a donde estaba con una sonrisa pícara por haberla asustado.-Creí que estabas con los demás durmiendo, solo quería tomar un poco de aire.-dijo Regina acercándose a la borda para sentir mejor la brisa.
-Es obvio que nunca has viajado conmigo en barco, me gusta quedarme despierto por las noches.-se excusó Hook encogiéndose de hombros con inocencia, Regina lo miro y arqueo una ceja.
-Supongo que acompañado del ron o de alguna mujer que conquistaste en algún puerto.-se burló Regina tomando asiento en el piso del barco, apoyándose contra el borde de madera del Jolly Roger.
-No había muchas diversiones para elegir.-replico Hook con descaro, haciendo reír levemente a la alcaldesa, el pirata tomo asiento al lado de ella, ofreciéndole un trago de ron, ganándose una mirada burlona de Regina.-Gracias por devolverme el Jolly Roger.-musito Hook sonriéndole.
-Era necesario para esto.-dijo Regina con arrogancia, tomando la botella que Hook le ofrecía y bebiendo un sorbo de ron, para después devolvérselo.
-¿Por qué siempre eres tan fría y dura?-pregunto Hook rodando los ojos ante su respuesta, tomo la botella y la dejo a un lado para fijar sus ojos en el rostro de la morena.
-Porque sí, yo no te pregunto por qué eres tan desesperante y descarado.-replico Regina con altanería, provocando que Hook riera por lo bajo y negara con la cabeza, Regina rodo los ojos ante su reacción.
-Entiendo, estas molesta.-dijo Hook mirándola fijamente para inquietarla, pero Regina parecía inmune a sus efectos.- ¿Es culpa mía?-pregunto el pirata con curiosidad, acercándose un poco más a ella para poder mirarla fijamente.
-Bueno, me has besado en más de una ocasión sin que yo lo deseara.-contesto Regina con aires de superioridad, torciendo el gesto al ver como Hook sonreía ampliamente, como si hubiera sido una hazaña haberlo hecho.
-Te robe un par de besos, soy un pirata, eso hago, robo las cosas que me gustan, las que deseo.-se excusó Hook encogiéndose de hombros con una amplia sonrisa de descaro, ganándose un golpe en el hombro.
-¿Esa es tu disculpa?-pregunto Regina mirándolo con ironía, Hook se encogió de hombros una vez más.-Tengo suficientes enredos como para estar jugando a esto contigo.-se quejó Regina negando con la cabeza.
-¿David y Robín?-pregunto Hook riendo divertido, Regina lo miro matadoramente y el pirata dejo de reír.-Regina, yo no soy como ellos, no te diré que te amo locamente.-dijo Hook para tranquilizarla, notando como ella arqueaba las cejas.-He arriesgado mi vida por ti en más de una vez, algo he de sentir por ti, eres especial.-dijo Hook como si nada, Regina lo miro incrédula, era más directo de lo que creía y eso la desesperaba a veces.
-¿Por qué?-pregunto Regina con curiosidad, conocía los motivos de David y Robín, ellos mismos se lo habían dicho, pero con Hook había algo que no terminaba de encajar.
-No lo sé.-admitió Hook despreocupadamente, haciendo que Regina lo mirara confusa.-No sé si es amor, deseo, pasión, es confuso.-se confesó Hook torciendo el gesto.-Me gusta estar contigo, puedo hablar contigo sin fingir ser alguien que no soy, sin avergonzarme de ser quien fui, es solo disfrutar tu compañía, así que no te compliques tanto conmigo.-dijo el pirata encogiéndose de hombros, acomodándose contra el muro de madera que tenían a sus espaldas.
-Creí que amabas a Emma.-dijo Regina frunciendo el ceño confusa, Hook asintió y bebió un trago de ron, para después ofrecérselo de nuevo a Regina.
-Quiero a Emma, pero también te quiero a ti.-dijo Hook como si nada, ganándose una mirada asesina de Regina.-No me mires así, son cariños distintos.-se explicó Hook tranquilamente, la mirada de Regina le advirtió que siguiera hablando.-Cuando Miláh murió me aferre a la venganza, cuando no pude vengarme me aferre a Emma, esa obsesión me saco de la maldad, le agradezco eso.-dijo Hook sonriendo levemente.-Con Emma nunca fui realmente yo, era tratar de ser alguien que no soy para enamorarla y no funciono. Ahora que ya no tengo que aferrarme a nada así, me siento más ligero de cargas.-termino de decir Hook.
-Interesante, pirata.-sonrió Regina con ironía, bebiendo un trago de ron antes de dárselo de nuevo.- ¿Y yo que pinto en todo eso?-pregunto Regina con una mirada maliciosa, haciéndolo reír.
-No tengo idea, eres algo que deseo pero que no sé cómo llamar.-dijo Hook como si nada, Regina lo miro arqueando las cejas.-No, no es capricho.-rio Hook al leer sus pensamientos, Regina rodo los ojos.-Es algo más, quizá la madre de mi hija.-se burló el pirata bebiendo de su ron.
-Buena puntada, pirata.-ironizo Regina arqueando las cejas, quitándole la botella a Hook y llevándosela a los labios para beber un sorbo.-Yo no sé qué siento, estoy realmente confundida y no quiero ser la villana que lastima y juega con todos, solo quiero saber qué es lo que realmente quiero, con quien quiero estar y siento que no puedo descubrirlo sin lastimar a alguien, siento cosas por el trio de idiotas y son sentimientos reales, confusos y distintos.-confeso Regina con algo de ironía bebiendo un trago más del ron, bajo la mirada atenta del pirata, quien tomo la botella.
-Gracias por el insulto.-bromeo Hook riendo.-Pero ya te aclararas, solo es cuestión de saber interpretar algunas cosas.-dijo Hook volviendo a su postura despreocupada, paso su mano por el hombro de la Reina y la obligo a recostar su cabeza sobre su hombro.
-Para ser un pirata eres bueno escuchando, demonios, si alguien me viera sentada en el Jolly Roger mi reputación de Reina Malvada se va al infierno.-ironizo Regina rodando los ojos al sentir como Hook la detenía con su brazo sobre sus hombros.
-Bueno, es parte de mis encantos.-rio el pirata divertido, ganándose un golpe en las costillas que lo hizo quejarse, Regina rodo los ojos y Hook bebió un trago más de ron, ambos cómodos, extrañamente cómodos el uno con el otro.
-Flashback
Los rayos y las bolas de fuego invadieron aquel sótano oscuro. Zelena lograba esquivar algunos de los conjuros de Maléfica pero otros la hicieron salir volando y caer contra el suelo, mientras que Maléfica estaba desquitando su furia con ella. Jazmín había intentado intervenir pero las miradas asesinas de Maléfica y Zelena le advirtieron que ni se atreviera a acercarse o lo iba a lamentar. Zelena intento atacar a Maléfica una vez más pero la hechicera rubia la superaba en cuanto a experiencia en la magia y le revirtió el hechizo, haciendo que Zelena quedara contra el suelo sin poder levantarse.
-Va a ser un placer acabar con la Bruja Malvada.-siseo Maléfica con los ojos encendidos, conjurando una gran bola de fuego para carbonizar a Zelena, quien desde el suelo parecía estar amarrada por cadenas invisibles que la retenían, Maléfica sonrió con maldad y se preparó para acabar con ella.
-¡No!-el grito de Jazmín al ponerse en el camino de Maléfica contra Zelena la hizo detener la bola de fuego con un gesto de pocos amigos, para alivio de Zelena, quien desde el suelo e inmóvil podía escuchar.
-Fuera del camino, pulga, se lo ha ganado.-siseo Maléfica con aquel tono y presencia de Emperatriz del Mal que nunca había permitido que Jazmín viera, pero que en esos momentos no le importaba dejar ver.
-Es mi tía, por favor, no puedo dejar que la mates.-suplico Jazmín mirando a la rubia suplicante, sin apartarse del camino.-Si se marcha y no regresa será suficiente, no quiero tener que recordar que cause la muerte de mi tía.-pidió la princesa con sinceridad y los ojos llorosos, Maléfica torció el gesto y tuvo que apagar las llamas que desprendía.
-No deberías quererla después de lo que ha intentado, bestia.-siseo Maléfica apretando los puños al fijar sus ojos en la joven, quien asintió y agradeciendo que Maléfica le perdonara la vida a Zelena se lanzó a sus brazos, aferrándose a ella como cuando la conoció por primera vez y creyó que la había salvado del dragón, dejando que un par de lágrimas cayeran de sus ojos, Maléfica la estrecho un poco más fuerte que de costumbre. Zelena las observaba desde el suelo del sótano, se esforzó por revertir el hechizo que Maléfica le había puesto y al verlas y sentir rabia y envidia logro hacerlo, en silencio y con rapidez se levantó. Maléfica estaba de espaldas a Zelena, pero Jazmín si alcanzo a ver como la pelirroja lanzaba un hechizo contra Maléfica.
-¡No!-el grito de Jazmín fue desgarrador, resonó por todo el sótano, provocando que las cosas se movieran y ambas hechiceras salieran volando contra los muros del lugar, pero el hechizo de Zelena ya había sido lanzado y Jazmín había caído al suelo inconsciente. Maléfica observo todo en cámara lenta, en un parpadeo se apareció al lado de la joven y al no sentir su respiración se levantó con los ojos humedecidos y destellantes de furia. Zelena tampoco daba crédito a lo sucedido, el hechizo era para Maléfica no para la princesa.
-Te asesinare con tanto dolor que vas a desear que la misma Cora te haya asesinado cuando naciste.-siseo Maléfica mirando a Zelena con los puños apretados, la pelirroja intento escapar pero Maléfica la ahorco a distancia, hasta llegar a ella y tomar su cuello entre sus manos, Zelena comenzaba a sentir como el aire se le escapaba y sus pulmones ardían. Maléfica no cedía en su agarre contra Zelena, deseaba quitarle la vida lentamente, que sintiera como el aire le hacía falta y no podía conseguirlo, débil como estaba no podría usar magia. Zelena se esforzó y comprendió que no podría usar magia si tenía las manos de Maléfica alrededor de su cuello, pero no era tan tonta como para eso, la pelirroja uso sus fuerzas para sacar de su bolsillo un pequeño frasco que tiro contra el suelo y dejo escapar un humo verde que envolvió a Maléfica. Maléfica trato de escapar convirtiéndose en dragón pero fue en vano, el humo verde la envolvió aun en su forma de dragón y la hizo desaparecer del lugar.
-Odio los dragones.-se quejó Zelena al tratar de tranquilizar su respiración. La pelirroja se acercó a donde estaba el cuerpo inerte de la princesa Jazmín y sintió un nudo en la garganta al darse cuenta de lo que había hecho, no había querido realmente, demonios. Zelena se tragó las lágrimas que amenazaban con traicionarla y sostuvo el cuerpo de Jazmín hasta acercarlo al gran reloj de arena, si ya estaba muerta lo menos que haría sería dejarla donde Cora lo habría hecho, dentro del gran reloj de arena. Zelena uso su magia y antes de marcharse le dio una última mirada al reloj de arena, en la parte superior estaba ella, la princesa Jazmín, sin respirar, pálida y sin vida.
-Fin flashback
David se levantó a mitad de la madrugada, no había podido dormir bien así que con cuidado de no despertar a nadie salió a cubierta para tomar un poco de aire fresco antes de volver a intentar dormirse, con lo que no contaba era que lo ha iba a ver le iba a terminar de quitar el sueño, por lo menos esa noche. Lo que David se encontró estaba lejos de relajarlo, Hook y Regina estaban profundamente dormidos, el pirata tenía un brazo por encima de los hombros de la alcaldesa, quien tenía su cabeza sobre el hombro de Hook. David arqueo las cejas y torció el gesto ante la imagen, no es que se vieran particularmente amorosos pero esa cercanía era inquietante. David se tensó y decidió regresar a su lugar, al entrar no se dio cuenta y casi se tropieza con un par de cosas que había en el suelo, con el ruido Robín se despertó de mala gana.
-¿Por qué tanto ruido? Algunos intentamos dormir.-se quejó Robín desde su lugar, mirando a David con fastidio, quien sonrió de mala gana.
-Créeme, si hubieras visto lo que yo no dormirías tan tranquilo.-replico David cruzándose de brazos, Robín frunció el ceño y termino bajándose de la hamaca para asegurarse que David no estaba borracho al verlo tomar una cubeta con agua que había en una esquina.
-¿Qué haces?-pregunto Robín revolviéndose el cabello al estar recién levantado, David tenía un semblante de pocos amigos, mientras que Robín torció el gesto al no tener una respuesta y termino por salir a cubierta, topándose con la misma imagen que David momentos antes, estaba a un paso de ir hacia el pirata y tomarlo de la camisa para tirarlo por la borda pero David se apresuró a detenerlo.
-No tan rápido, el pirata necesita una ducha de agua fría.-siseo David con el balde de agua en las manos, Robín arqueo las cejas y esbozo una sonrisa traviesa, ambos se esforzaron en no hacer nada de ruido hasta llegar a donde estaban Regina y Hook. Con cuidado de no hacer ruido Robín se encargó de hacer que Regina no se despertara al alzarla en brazos con cuidado, la morena estaba cansada y no lo noto, incluso se acomodó en el pecho del ladrón, mientras que David se preparaba para lanzarle el agua fría al pirata.
-¡¿Pero qué demonios?!-grito Hook al sentir como era totalmente empapado por agua fría, levantándose de golpe y mirando matadoramente a David. Robín ya estaba a punto de entrar al camarote para dejar a Regina dormida en su cama pero con los gritos del pirata la alcaldesa se despertó confusa y de inmediato hizo que Robín la bajara.-¡Te matare!.-se quejó Hook levantándose del suelo y haciendo un intento para atrapar a David, quien aún divertido ya se le había escapado.
-¿Qué diablos sucedió?-pregunto Regina ya totalmente despierta al ver como Hook intentaba agarrar a David, quien divertido y despreocupado burlaba al pirata, la mirada de Regina se fijó en Robín, quien por instinto de supervivencia retrocedió un par de pasos.
-Fue idea de David.-se excusó Robín señalando al rubio que corría por toda la cubierta del barco, siendo perseguido por el pirata, Regina rodo los ojos, preguntándose como era posible que tres adultos comenzaran a comportarse como niños.-No tan rápido pirata, desquítate con el pastor.-protesto Robín al ver a Hook aproximándose a él, esquivando un golpe.
-Deberían empezar a dormir con los ojos abiertos.-amenazo Hook mirando a ambos hombres que estaban a punto de matarse entre sí, Regina los miraba con la incredulidad marcada en el rostro, quizá no sería tan mala idea lanzarlos a los tres al mar y dejarlos ahí. En un parpadeo Hook tenia sujeto a David, quien tenía agarrado a Robín, quien agarraba a Hook, listos para empezar a desquitarse entre ellos.
-Esto tiene que ser una broma.-se lamentó Regina rodando los ojos al darse cuenta que tendría que intervenir, comenzaba a cuestionarse si debería dejarlos matarse entre ellos y regresar a dormir o congelarlos a todos y tirarlos al mar.
-Vaya trio de idiotas.-se quejó la voz de Gold al aparecer en cubierta, con un movimiento de muñeca los tres hombres cayeron al suelo con gestos de molestia, Regina arqueo las cejas al ver como Gold sonreía con malicia, al tiempo que Emma y Zelena salían a cubierta a causa de los ruidos que habían provocado.
-Dime que es una broma.-pidió Emma frotándose los ojos al ver a los tres hombres levantándose del suelo.- ¿Me levante por esto?-se quejó la rubia con despreocupación.-Gold dales un escarmiento y volvamos a dormir.-pidió Emma deseando regresar a sus sueños, para la rubia era un pecado ser levantada a mitad de madrugada.
-Sheriff Swan, debería acompañar a su padre en caso de que nuestro flamante Príncipe Charming decida seguir comportándose como un adolescente.-siseo Gold mirando a la rubia con seriedad, David frunció el ceño.
-Zelena dormirá en el camarote conmigo, así Emma y David comparten literas y ustedes dos pueden dormir separados y sin matarse.-sentencio Regina cruzándose de brazos, mirando amenazante a Robín y Hook, quienes desviaron las miradas con expresión inocente.
-Esto es una maravilla, pensar que para enloquecerte no hacía falta más que juntar a esos tres.-se burló Zelena al estar junto a Regina, ganándose como respuesta una mirada asesina. Gold torció el gesto y después de provocarles unas cuantas punzadas de dolor a los tres que causaron desorden se esfumo, Emma hizo lo mismo casi arrastrando a David, Robín se dirigió a su lugar, Hook de mala gana hizo lo mismo y Regina se llevó a Zelena con ella. Si así pasaban la primera noche juntos, no quería saber cómo iban a terminar, pensaba Emma antes de volver a dormirse sin muchas complicaciones.
En Storybrooke ya todos dormían, ajenos a lo que estaba por suceder y afectar a todo el pueblo. La noche era tranquila, como la calma que esta antes de la tormenta, una tormenta que la Reina de las Nieves estaba dispuesta a desatar esa misma noche. Ingrid salió de su escondite en medio de la madrugada, con el pergamino que Zelena le había dejado en las manos se apareció en la torre del reloj para lanzar el hechizo que serviría para dejar listo el terreno para cuando volviera el Jolly Roger.
-Vamos a divertirnos un poco.-sonrió maliciosamente Ingrid cuando leyó las palabras escritas en el pergamino, antes de arrojarlo al caldero que ya tenía listo en lo alto de la torre del reloj, cuando la Reina de las Nieves vio que el humo verde comenzaba a salir del caldero sonrió satisfecha con sus resultados, desapareció de ahí para irse a su cueva, deseando que al día siguiente pudiera deleitarse con las nuevas condiciones de vida de los habitantes de Storybrooke.
Bueno, si han llegado hasta aquí genial jejejeje ¿Qué les pareció? Y así es como Maléfica acaba encerrada en la torre de Storybrooke…Una pregunta menos jejejejejeje ¿Les gustaría ver más flashbacks? No necesariamente de la nena, si no de los ships en pasado o un pasado no tan lejano jejeje Sobre la escena de Bella y Henry ha sido porque me parece que teniendo demasiado en común y siendo prácticamente familia no tienen casi escenas en la serie, creo que solo una en el 4x11. Bueno, gracias por leer!
Cenaby…Eaaaaaaaaaaa! Bueno, bueno, todo puede pasar…Pero de que Jazmín era una mini Regi…Lo era!jajajaja Escenas de Jazmín con Henry…muahahaha Totalmente de acuerdo, creo que entre esos dos serían capaces de volver loca a Regina muahahah Gold esta adaptándose poco a poco. Robín va retomando camino igual que los otros dos…Zelena está en un punto donde debe decidir y con ella jamás se sabe. Graciassssss! Besooooooo!
Clau23…Gracias! Menudo lio que arman esos jajaja Jazmín adora a Maléfica, han sido años aprendiendo de ella y no podía callarse esas cosas. Jazmín tiene esa parte de querer ver el lado bueno de Zelena y tratar de comprenderla, aquí se respondió tu pregunta? Necesitamos un nombre para la misión…Henry aun no lo revela O.o Se aceptan sugerencias jajajaja
GabyEvilRegal4Ever123…Gracias! Lamento hacerlas esperar tanto v.v Regina tiene tremendo lio para elegir entre esos tres, que cada uno tiene lo suyo O.o Si fuera por Gold a los tres los tira del Jolly Roger jajajajajaja Ahora Zelena tiene oportunidad…falta ver que decide. Besooooooo!
fanyag24…Eaaaaaaaaaa Gracias! Amonos, en ese caso…Hubo OQ!jajajajaja En la serio deseo que compongan el desastre aunque lo dudo, aquí es distinto y tienes razón el adora a Regina. Yo también amo a la PsicoGreen!*_* Lamento la tardanza, besooooo!
Aelynb…Y este va más largo jijijiji La relación de Regina-Gold es tremendo caso, cuando haya calma les tocara sentarse y hablar largo y tendido, ojala nadie salga lastimado en el proceso muahahaha En este caso…No es que los tres sean los ejemplares de hombres perfectos, hay que entender a Gold jajajaja Cora…Cora…Solo diré que la amo locamente y tengo planes para ella más adelante muahahahah Jefferson…Otro que adoro, pero un cuarto posible padre…era para que Regina se matara solita jajajajjaa! Pobre Charming…muahahaha Sii, pobre pirata. Emma…Emma no quedara sola, ya veremos que pasara con ella muahahaha Robín se ha redimido y cobrado su recompensa jajajaja Zelena…LA AMO! Bueno…bueno…esa bestia, con esos genes…huyy! Besoooooooo!
Regidragonmills…Graciasss! Amo a Regina y esta historia tenia que ser centrada en ella. Bueno…La nena tiene menudos genes…así que…huuuyyy!
jossedith1…Eaaaaaaaa! Gracias, pero no es para tanto jejejeje Eso espero, ya tengo nuevo modem asi que espero actualizar prontito. Charming…va haciendo su parte jajajaja No trago a Emma en la serie, aquí hasta risa me da escribirla muahahahhaa Yo también amo y adoro a todos esos jajajaja Bueno…Ya lo supo y casi le da un ataque pero bueno! Zelena tiene la oportunidad…falta ver que pasa xD Si, pobre Jazmín v.v Amo los reviews largos así que genial, besoooo!
EQLuisa…Gracias! Eaaa HookedQueen jajajaja Aquí hubo EvilCharming muahahaha Pobre ladrón, aunque ahora le fue bien joooo! Gold y sus yernos...cuidado que si te escucha los incinera a los tres jajajajajajaja!
evazqueen…Rumple no podía irse, tenía que hacerlo sufrir aquí muahahhaa Regina es la Reina, era hora que pusiera orden y más que el trio maravilla está encantado de servir…jajaja Maléfica…amo a ese par, Zelena…Bueno, aquí cerramos la historia de esas tres v.v Regina también ha de amar que la besen O.o jajajaja Bueno, parece que en SB nadie tiene un gusto decente para elegir pareja jijijiji Cierto, los tres ya se están haciendo a la idea de la nena jajaja Graciasssss!
Kaname lin-chan…Tranquila, Emma ya tiene otro destino que espero pronto se vea muahahaha Nooo papi cocodrilo tiene que sufrir ahí mismo con esos tres que tanto detesta muahaha Dale chance, que una cosa es que quiera cambiar otra que se vuelva un santo en un pestañeo jajajaja ¿Súper shock? El pobre hombre casi se muere, su peor enemigo padre de su nieta?Se pega un tiro yaaa!jajajaja Amo el MadQueen también, tenía que incluirlo aunque fuera poquitito jejeje Amo esa parte…Bueno, se ha cerrado la historia de Maléfica y su pulga, así que solo diré que…Interesante teoría, cerca, cerca…muy cerca O.o Jazmín ya tuvo conocimiento de todoooo lo que ha pasado Regina, así que tiene de donde comprender a su querida madre. Ame la última parte de tu teoría, repito…cerca…jajajajaja Besooooooo!
EvilRegal-Faniston…Gracias! HookedQueen comienza a tomar fuerza :O Pues ni tan solos, que se han colado unos intrusos jajajaja Regina-Zelena…Las amo! Bueno, ¿ahora cómo te dejo? Jazmín es una mini mi de Regina jajajaja Besoooooooo! Uff…El DragonQueen es mi placer culposo, shhhh!
Franciny…Eaaaaaa Gracias! Pobre Jazmín….Bueno, hasta aquí llegaron Maléfica-Jazmín v.v Las amo jajajajajaja Pobre Gold…todos gozaron su casi ataque cardiaco jajaja Aquí toco OQ muahahaha Besooo!
