Holaaaaaa! He vuelto! Lamento la tardanza y esta vez si fue largaa, estuve sin compu por casi 3 semanas y no pude actualizar como quería, lo bueno que ya tenia el cap casi listo y no tarde demasiado en acabarlo, ojala les guste. No sean tan crueles con Regina, tenia mis dudas en este cap pero pensé que es un fic y hay series con triguangulos amorosos mucho mas complicados jejeje! ¿Me ayudan con un review para decirme con quien les gustaría que se quedara la reina?Muahahaha. Bueno, nos leemos en 10 días. Gracias por todos los favs, follows y reviews, no saben como ayudan!


-Cap 17.

Regina entro al camarote principal del Jolly Roger sin mirar atrás, con la furia invadiéndola y varios pensamientos poco agradables para el trio de hombres que había dejado atrás. Zelena no había tenido más remedio que seguir a su hermana menor, podía notar como sus ojos casi destellaban de furia y no podía evitar sentir algo de diversión ante ello. Regina cerró la puerta después de que Zelena entrara al camarote y se dejó caer en la cama con un gesto de pocos amigos, mientras que Zelena tomo asiento en una silla frente a la cama con un gesto de evidente diversión y con la mirada fija en Regina.

-¡Son unos verdaderos idiotas que se comportan como niños pequeños!-se quejó Regina después de unos minutos de silencio, provocando que Zelena sonriera ampliamente y no ocultara su diversión.

-¿Te das cuenta que están enamorados de ti, no?-pregunto Zelena en tono sarcástico, ganándose una mirada asesina de la Reina.-No me mires así, hermanita, es la verdad. Esos tres se agarran a golpes por que los tres te quieren, por algún extraño y desconocido motivo para mi.-se burló la pelirroja con un gesto de fingido aburrimiento.

-Ese no es el punto.-se quejó Regina retomando su postura rígida y sentándose en la cama frente a Zelena.-Sé que están confundidos, sé que sienten algo por mí y desearía no lastimar a ninguno pero…No sé cómo hacerlo, demonios, se supone que nadie me amaría.-se lamentó Regina suspirando y dejándose caer sobre el colchón con frustración.

-¿Cómo puedes no apreciar eso?-pregunto Zelena rodando los ojos y mirándola con incredulidad.-Tienes a tres hombres dispuestos a pelear por ti, por más idiotas que estos sean, Regina.-dijo Zelena señalándola duramente.

-¿Sientes celos?-pregunto Regina arqueando una ceja con un gesto de desconfianza, la pelirroja rio al negar con la cabeza.-No sé cómo explicarlo, Zelena, es complicado para mi.-confeso Regina respirando profundo.-Toda mi vida fue un caos, Cora me convenció de que nadie me amaría, que el amor era una debilidad, creí que jamás podría ser amada por alguien y de pronto…Me doy cuenta que no es así, no sé qué hacer.-se explicó Regina sinceramente.

-¿Con quién estarías dispuesta a pasar el resto de tu vida?-pregunto Zelena directamente, ganándose una mirada incrédula de Regina, quien deseo por un momento que la pelirroja fuera un poco más sutil.-No me veas así.-protesto Zelena rodando los ojos.-Los tres son guapos, es obvio que con los tres tienes historia pero… ¿Quién es el que realmente te hace sentir cosas? ¿Con quién no es solamente cuestión de química o atracción sexual?-pregunto Zelena directamente.

-¿Me estas acusando de solo querer acostarme con ellos?-pregunto Regina con evidente indignación, Zelena sonrió descaradamente.- ¡Eres de lo peor!-se quejó Regina tomando una almohada y lanzándosela a su hermana, quien no evito reír a carcajadas.

-No digo que quieras acostarte con ellos.-se defendió Zelena aun riendo.-Digo que es posible que la atracción y el deseo se pueda confundir en estos casos.-se explicó la pelirroja.-Esos tres no pueden ser más diferentes entre sí, la cuestión es descubrir con quien realmente sientes esa conexión especial.-dijo Zelena con una mueca de desagrado ante ese tema.-No puedo estar hablando de esta manera y contigo.-se quejó la pelirroja con resignación.

-¿Me estás diciendo que debo estar con ellos y no alejarme para descubrir por quien siento algo que por los demás no?-pregunto Regina algo confusa, arqueando las cejas al ver a Zelena asentir seria.

-Tú no le diste falsas esperanzas a nadie. Según tengo entendido David se separó de Blanca por que quiso, Hook se ofreció a hacer este viaje y Robín vino por su voluntad…No tienes compromisos con nadie y estas sufriendo por qué quieres, suéltate un poco y disfruta.-dijo Zelena encogiéndose de hombros.

-Eres una maravilla dando consejos, no imagino como hubiera sido tenerte de hermana.-dijo Regina con evidente sarcasmo, ganándose una mirada picara de Zelena.

-Divertido, muy divertido.-se justificó Zelena despreocupadamente.-Nadie te puede culpar por hacer algo, tú no tienes compromisos con nadie y ellos saben dónde se metieron, no veo el problema.-se quejó la pelirroja con inocencia.

-Fingiré que jamás me aconsejaste salir con los tres por separado y me quedo con los primeros consejos.-se burló Regina con un gesto de ironía que Zelena ignoro como si nada.-No quiero ni imaginar tu historial amoroso.-murmuro Regina acomodándose en su cama, provocando que Zelena sonriera con malicia.

-Alguien que tiene tres amores verdaderos no puede juzgar a nadie, hermanita.-se defendió Zelena inocentemente al meterse a la cama que compartiría con su hermana, ganándose un golpe de almohada directo en el rostro.-Además no es tan mala idea, así sacarías esa duda que te carcome y te la pasas bien con quien quiera que elijas, cuando lo hagas sacaras de tu sistema esa pregunta de ¿Cómo sería si…?.-decía Zelena como si nada, fingiendo no notar la mirada asesina que le estaba lanzando Regina.

-Yo no lo provoque, ni siquiera lo recordaba y en segundo, no puedo ser tan egoísta como para jugar como tú lo aconsejas.-se defendió Regina con las mejillas sonrojadas ante la insinuación de Zelena.-Si me disculpas, ha sido un día largo y realmente quiero dormir.-se excusó Regina cubriéndose con las sabanas de la cama, dándole la espalda a Zelena.

-Y yo que creía que pasaríamos una noche hablando de nuestras aventuras amorosas o de tonterías como lo hacen las hermanas normales.-se burló Zelena acomodándose para dormir, notando como Regina se contenía para no prenderle fuego, disimulando una sonrisa divertida la pelirroja cerro los ojos al igual que la morena.


-Flashback

El Fuerte Prohibido había permanecido en oscuras durante la ausencia de la joven princesa que solía visitarlo, pero esa oscuridad había cedido por una noche. Jazmín había vuelto al castillo de Maléfica con su peculiar sonrisa y sin pedir permiso encendió cada vela del castillo, con un movimiento de muñecas el gran candelabro y la chimenea se habían encendido. Maléfica había torcido el gesto ante sus actos pero no hizo nada para remediarlos.

-Vamos, tía Mal.-decía Jazmín sentada en el suelo del castillo sin importarle que su ropa se manchara o arrugara, mientras que la hechicera había desistido de convencerla de sentarse como se debía.

-Eres impaciente, pulga.-musito Maléfica como si nada, conteniéndose para no reír ante el gesto impaciente de la joven que la observaba con el ceño fruncido.-Así pareces la misma niñita que apareció en mi castillo hace años.-se burló Maléfica arqueando las cejas, la joven de cabellos negros arqueo una ceja y se levantó para acercarse a ella.

-¿Me estas castigando por algo?-pregunto Jazmín cruzándose de brazos y rodeando la silla de la hechicera hasta quedar detrás de ella, ignorando el hecho de que Maléfica parecía gozar con su desesperación.

-¿Tengo algo por que castigarte?-pregunto Maléfica mirándola seriamente al girarse, la joven le dedico uno de sus mejores gestos de inocencia, pero que en la hechicera rubia habían dejado de hacer efecto cuando la niña cumplió 8 años.-De acuerdo, solo porque has sobrevivido a esa bruja.-se burló Maléfica levantándose de su silla con elegancia.

-Esto es asombroso.-murmuro la princesa al ver como Maléfica comenzaba a musitar palabras que no alcanza a escuchar y a mover sus manos desprendiendo de ellas pequeños destellos de luz que bailaban por todo el salón y terminaban adornando el techo comenzando a formar un hermoso cielo nocturno.-¡Tía Mal!.-se rio Jazmín al ser rodeada por dos destellos plateados que luego se dirigieron al cielo formando estrellas destellantes.

-De nada, pulga.-se burló Maléfica tomando asiento de nuevo, sonriendo discretamente al ver como los ojos de la joven princesa brillaban al ver las estrellas en el techo del castillo, le sorprendía que hubieran pasado años desde la primera vez que había hecho ese espectáculo de luces y estrellas para ella.

-Te extrañe, tía.-sonrió Jazmín al tomar asiento en el suelo cerca de la rubia, quien arqueo las cejas y se encogió de hombros al conocer las intenciones de su protegida, misma que se dejó caer de espaldas en el suelo, riendo al ver el gesto de regaño de la hechicera.

-Te ensuciaras toda, bestia.-dijo Maléfica rodando los ojos con resignación al escuchar reír a Jazmín.- ¿Cómo fue pasar tantos días en otro mundo?-pregunto la bruja con curiosidad disimulada, pero captando la atención de la joven.

-Fue muy interesante.-sonrió Jazmín incorporándose y tomando asiento al lado de la hechicera en una silla de madera.-Todo es tan diferente y extraño, tantas cosas que no son mágicas pero lo parecen.-musitaba Jazmín emocionada, contándole varios detalles a la rubia.

-¿Zelena te trato bien?-cuestiono Maléfica con evidente interés y curiosidad, Jazmín asintió con un gesto despreocupado.

-Sí, fue buena conmigo.-comento la princesa sonriendo levemente.-No está acostumbrada a que alguien le haga compañía pero se acostumbró rápido y lo disfruto, o al menos eso creo.-dijo Jazmín con una sonrisa amable.-Es un poco extraña pero me gusta que sea mi tía.-rio la joven encogiéndose de hombros.-Aunque no tengo la misma confianza con ella que contigo, te quiero.-murmuro la joven mirándola inocentemente.

-No te pongas sentimental, bestia. No es tu estilo.-ironizo Maléfica para no demostrar su lado sentimental, aunque posiblemente sus acciones decían mucho más que sus palabras, Jazmín le dedico un gesto irónico y rio negando con la cabeza.- ¿Te conto más acerca de tu madre?-cuestiono Maléfica arqueando las cejas, ignorando el hecho de que la joven la miraba con una sonrisa burlona en los labios al dejar ver su curiosidad.

-Más de lo que pensé que me diría.-contesto Jazmín arqueando las cejas y cruzándose de brazos, mordiéndose el labio inferior para no reír al ver el destello de curiosidad en los ojos azules de Maléfica. La joven se planteó el dejar a la hechicera con la duda hasta que se dignara a preguntar ella misma, pero la conocía tan bien que sabía que primero se prendía fuego que tragarse su orgullo y preguntar como cualquier persona, así que decidió contarle las cosas de una vez.-La odia, creo que en realidad la envidia más que otra cosa, estoy segura que desearía ser ella, tener su vida.-conto Jazmín con una mirada nostálgica.

-No la culpo, es verde.-se burló Maléfica con desdén, provocando una mirada de regaño de la joven.-No me mires así.-protesto Maléfica rodando los ojos.-Tu madre es una reina, malvada pero reina.-se explicó Maléfica provocando una mirada resignada de Jazmín.-Y tú eres una princesa, la heredera al reino de Agrabah y Zelena lo mas que tiene es un castillo que tuvo que usurpar en Oz causando el terror.-se burló Maléfica como si nada, con aquella sonrisa maliciosa.

-Tú vives en este Fuerte Prohibido, donde nadie viene y nadie se atreve siquiera a mirar.-replico Jazmín rodando los ojos.

-Eres rápida, pequeña princesa malvada.-se burló Maléfica con una sonrisa de fingido orgullo que hizo que la joven princesa frunciera el ceño.-Pero regresando al tema original… ¿Qué más sabes?-pregunto Maléfica fríamente.

-Mi madre es muy hermosa, es preciosa.-comento Jazmín sonriendo ampliamente al levantarse del suelo.-Zelena quiso provocarme odio hacia ella pero ahora que se toda su historia no puedo odiarla, aunque si sentí un poco raro saber que tiene un hijo ahora, es extraño saber que un niño que no tiene su sangre ha sido criado como su hijo y yo que si llevo su sangre ni siquiera la conozco-confeso la princesa bajando la mirada, Maléfica frunció el ceño con disgusto.

-Nunca bajes la mirada, bestia.-sentencio Maléfica sujetando fuertemente la mano de la joven para acercarla a ella, la hechicera se levantó de asiento y tomo la barbilla de la niña para obligarla a mirarla a los ojos.-Eres una hermosa princesa, pulga, has sido educada para heredar un reino entero, eres una de las brujas más poderosas y lo sabes, así que jamás quiero enterarme que has bajado la cabeza ante alguien más.-siseo Maléfica duramente con frialdad y firmeza en sus palabras.-Tus ojos no deben derramar lágrimas por algo que no vale la pena y no debes dejar que nadie te manipule.-aconsejo Maléfica duramente, la joven sonrió levemente y asintió, en un momento de ternura la heredera se lanzó a los brazos de Maléfica, rodeándola con sus brazos fuertemente y tomando desprevenida a la rubia, quien aún rígida se permitió unos segundos para acariciar sus cabellos.

-Gracias.-murmuro la joven aun entre los brazos de la hechicera, quien asintió en silencio y poco a poco sintió como Jazmín se apartaba para tomar asiento a su lado, la rubia hizo lo mismo.-No sentí envidia, no sentí molestia o furia.-confeso Jazmín encogiéndose de hombros con nostalgia.-Quiero decir que prefiero que tenga a alguien a su lado, aunque no sea yo, por lo menos ese niño no la lastimara como lo hizo Cora o pretende hacer Zelena, por lo menos ella ahora puede ser feliz.-dijo la joven arqueando las cejas.

-¿Ves? Esa es la princesita que yo conozco.-rio levemente Maléfica un tanto sorprendida de la madurez de la niña.-Me alegra que estés mejor, aunque habrás pensado también que te hubiera gustado ser tu quien este junto a Regina y no ese niño.-dijo la rubia con una mirada astuta, la joven rio por lo bajo.

-Es mi madre, me hubiera gustado estar cerca de ella pero no soy tan egoísta como para preferir que este sola de por vida, si tuvo un hijo fue lo mejor para ella, fue tan infeliz la mayor parte de su vida que merecía alguien que no la lastimara nunca y ese bebé la ayudo.-reflexiono la joven sinceramente.-Además, yo tengo a mi padre, tuve una madre que me quiso mucho y te tengo a ti, quizá también Zelena me quiera y quizá la abuela Cora en el fondo me quiso aunque sea un poco. Soy la hija de una reina.-musito Jazmín sonriendo levemente para no entristecerse.

-Malvada, pero Reina de todas maneras.-rio Maléfica encogiéndose de hombros para hacerla rodar los ojos.-Regina estaría orgullosa de ti.-musito la rubia seria.

-¿Lo crees?-pregunto Jazmín con una sonrisa, Maléfica asintió en silencio con la mirada fija en el fuego de la chimenea.- ¿Cómo la conociste?-pregunto la joven con una sonrisa de lo más inocente, aprovechando la calidez de la plática, quizá fuera un poco rastrero aprovecharse pero bueno, era la hija de la Reina Malvada, ¿no?

-De la misma forma que tu llegaste aquí, Regina irrumpió en mi castillo.-contesto Maléfica fríamente, la joven arqueo una ceja con evidente interés, Maléfica sonrió para sus adentros al conocer las tácticas de Jazmín, quizá ella era una joven astuta pero Maléfica no dejaba de ser la Emperatriz del Mal.-Tu madre me regreso al lado oscuro, me ayudo a maldecir a una joven de lo más insignificante y de paso a cobrarme un par de venganzas pendientes.-termino de decir Maléfica como si nada, disfrutando el ver como a la princesa se le desencajaba la mandíbula.-¿Qué mejor que un par de hechizos de sueño para hacernos mejores amigas?.-pregunto Maléfica riendo levemente, Jazmín termino por contagiarse de su risa.

-Eres de lo peor, tía Mal.-se burló Jazmín negando con la cabeza al levantarse de la silla, bajo la mirada burlona de la rubia, Jazmín sonrió ampliamente y clavo sus ojos en las estrellas que brillaban en el techo del castillo, definitivamente agradecía haber ido a parar al Fuerte Prohibido cuando era una niña pequeña.

-Fin flashback


Regina abrió los ojos con los primeros rayos de sol, no es que en el camarote llegara la luz del sol pero tantos años de madrugar la habían acostumbrado a hacerlo sin necesidad de alarmas o de dejar la cortina abierta. La Reina abrió los ojos y arqueo las cejas al encontrarse con Zelena profundamente dormida a su lado, como si de una niña pequeña se tratara, resultaba casi gracioso verla así, tan despreocupada e inocente que nadie creería que se trataba de la Bruja Malvada que podría dañar a quien se propusiera. Regina respiro profundo antes de levantarse de la cama y con un movimiento de muñeca quedo impecablemente vestida como le gustaba, así que cuando estuvo conforme con su imagen salió sin hacer ruido del camarote.

-Es una hermosa vista el amanecer.-dijo la voz de Hook sorprendiendo a Regina y obligándola a dirigir su vista hacia donde estaba el timón del barco donde Hook estaba cómodamente sentado con una sonrisa pícara.-¿No cree, su Majestad?-pregunto Hook levantándose de la silla y acercándose a ella con movimientos agiles al saltar para alcanzarla.

-Es agradable.-se limitó a decir Regina rígida, cruzándose de brazos, odiando el hecho de que Hook pudiera ser tan despreocupado con ella.-No sabía que madrugabas.-comento Regina sin darle importancia, ignorando el hecho de que Hook parecía devorarla con la mirada.

-Soy el capitán del Jolly Roger.-se limitó a contestar el pirata con un gesto de inocencia, acortando la distancia entre ellos un poco más.- ¿Dormiste bien en mi cama?-pregunto Hook con un tono de picardía al llevar su mirada directo a los labios de Regina, quien sin poder evitarlo desvió la mirada.

-No me puedo quejar demasiado, ha estado bien para haber pasado la noche en un barco.-dijo Regina con un dejo de superioridad habitual en ella, provocando una sonrisa divertida en el rostro del capitán.- ¿Qué haces?-pregunto Regina notando que el pirata deslizaba su mano por su cuello, tensándose al sentir escalofríos.

-Nada.-murmuro Hook sin dejar de pasar sus dedos por la piel de Regina, disfrutando el provocarle nervios y tensarla.-Tienes una piel muy suave, justo como lo recuerdo.-murmuro el pirata acercándose lo suficiente para besar su cuello lentamente, notando como Regina había cerrado los ojos y tragaba saliva con dificultad.

-¡Killian!-se quejó Regina al apartarlo con un empujón.-Deja de jugar, odio que hagas eso.-se quejó Regina retomando su postura de rigidez.-No soy de piedra y tú solo lo haces para provocarme.-protesto Regina mirándolo duramente.

-Me llamaste Killian.-sonrió Hook victorioso con una sonrisa juguetona, ganándose una mirada asesina.-Dime que no has pensando en todas esas noches en el palacio.-siseo Hook provocativamente, mirándola directo a los ojos y tomándola de la cintura para pegarla a él, haciéndola estremecer al sentir el frio de su garfio cerca de su espalda.-¿No tienes ni un poco de curiosidad de cómo sería volver a estar juntos?-pregunto Hook rozando sus labios, como se moría de ganas por besarla.

-La curiosidad mato al gato, pirata.-siseo Regina sosteniéndole la mirada, ocultando el hecho de que sus piernas apenas le respondían, no sabía si estaba enamorada de ese hombre o era deseo, de acuerdo, si el pirata seguía pasando sus manos por todo su cuerpo jamás lograría concentrarse.

-Pero la satisfacción lo trajo de regreso.-murmuro Hook en su oído, quedando a escasos milímetros de sus labios, maldición, esa mujer estaba matándolo lentamente, se moría por besarla por hacerla suya aunque fuera una última vez. Hook miro sus labios tan cerca de los suyos y tuvo que reconocer que entendía por qué Robín y David estaban a punto de matarlo, seguramente el haría lo mismo en esos momentos.

-Esto es jugar sucio.-se quejó Regina entre sus brazos, cerrando los ojos al sentir un escalofrió cuando Hook beso su cuello lentamente una vez más, maldito pirata que conseguía confundirla, quizá si se dejaba llevar podría aclararse, ¿no? Regina sintió como Hook la pegaba más a él y sintió que su mente se quedaba en blanco. Maldición. Demonios. Seguramente su alma estaba condenada por ser tan débil pero la culpa no era suya, ella no era de piedra y el pirata insistía en provocarla. Además, ninguno tenía compromisos… ¿Tan mal estaba? Se preguntaba Regina mientras Hook besaba suavemente su pecho después de besar su cuello.

-¡Demonios! ¡Joder! ¡Maldita sea!-aquella voz era inconfundible, solamente Emma Swan insultaba de aquella manera y en tampoco tiempo. Regina frunció el ceño y antes de poder decir algo ella también pudo ver el motivo de los insultos de la Salvadora, a pocos metros de ellos se deslizaban un par de serpientes que ella conocía muy bien, una picadura y estarían muertos.

-¡Regina!-grito Hook al sujetarla de la cintura fuertemente y prácticamente girarla y retroceder, la morena por instinto se aferró al capitán, miro atrás y noto el motivo del susto de Hook, donde estaban parados había otra víbora.-¿Qué demonios está pasando?.-pregunto Hook sacando su espada para cortar la cabeza de la víbora que casi los mordía.

-¡¿Alguien me quiere decir que carajo está pasando?!-pregunto Robín saliendo de donde había pasado la noche en una de las hamacas, sus ojos estaban abiertos del susto que había pasado y al salir a cubierta y notar que había mas víboras ahí casi se le desencajo la mandíbula.

-¡Esa maldita víbora casi me muerde en el hombro, por un demonio!-protesto Emma saliendo de donde había dormido junto a David en las literas, ambos atentos a donde pisaban.

-¡Estupendo, tenemos una plaga de las víboras de Agrabah!-se quejó David al recorrer el barco y notar que desde los bordes comenzaban a subir algunas víboras, su espada ya estaba en su mano.

-Zelena.-murmuro Regina al caer en cuenta que la pelirroja seguía dormida en el camarote, pero antes de poder dar más de dos pasos apareció Gold con su habitual gesto de seriedad, Regina lo ignoro y se apresuró a dirigirse a avisar a Zelena, pero antes de llegar al camarote la pelirroja salió del camarote con los ojos encendidos.

-¡¿Quién fue el gracioso que metió una víbora a mi cama?!-grito Zelena con furia, si tuviera magia habría pulverizado todo el barco, pero antes de que alguien le explicara todas sus dudas se resolvieron al ver que el barco comenzaba a albergar más víboras que humanos.

-Bienvenidos a Agrabah.-siseo Gold con evidente desagrado, las miradas de todos lo pulverizaron de inmediato, sin darse cuenta todos se habían agrupado en el centro del barco, con las miradas fijas en los animales que se esparcían por todo el suelo.

-¿Las matamos una por una?-pregunto Robín burlonamente después de apuntar una de sus flechas a una víbora que se acercó demasiado y dispararle, el ladrón dirigió la mirada a los demás, era evidente que todos estaban tardando en reaccionar.

-No puedo lanzar fuego como desearía para sacarlas a todas, podría quemar todo el barco.-se quejó Regina después de que con movimiento de muñeca un par de víboras hubieran acabado convertidas en polvo gracias a una bola de fuego.

-No se perdería mucho, este barco no es la gran cosa.-ironizo Zelena arqueando las cejas, ignorando la mirada asesina de Hook, la pelirroja estaba prácticamente detrás de Regina y Emma por no tener magia y ningún arma a la mano.

-¡¿Por qué siempre que viajamos tiene que haber una tormenta?!-pregunto David frunciendo el ceño al ver como el cielo comenzaba a nublarse y los rayos se comenzaban a visualizar, el Jolly Roger comenzaba a moverse bruscamente.

-¡Estamos en Agrabah, este barco tiene que volar ya!-grito Gold conjurando una bola de fuego para matar un par de víboras que rápidamente se volvieron cenizas, David vio una serpiente acercarse peligrosamente a Emma y le corto la cabeza, provocando muecas de desagrado.

-¡El polvo de hadas va a funcionar, tomare el timón!-grito Hook para que Regina lo escuchara, la Reina asintió y con un movimiento de muñeca despejo el camino del pirata para que las víboras no lo atacaran, pero las serpientes comenzaban a acercarse al grupo que estaba en círculo.

-¿Alguien me quitara esta cosa? No quiero morir por una picadura de víbora.-se quejó Zelena con un gesto de pocos amigos, por suerte Emma lanzo un par de rayos que evito que las víboras se acercaran más a la pelirroja, gracias a la tormenta el barco se movía bruscamente y dificultaba que pudieran acertar mejor a la hora de atacarlas.

-¡NO!-gritaron todos al mismo tiempo, haciendo que Zelena rodara los ojos y torciera el gesto, pero antes de que pudiera siquiera protestar el Jolly Roger se sacudió fuertemente y todos perdieron el equilibrio.

-Esto es un asco.-se quejó Emma al tener que destrozar una víbora con magia, Gold usaba magia también para volverlas cenizas, David comenzaba a partirlas por la mitad a diestra y siniestra, por su parte Robín apuntaba y dispara sus flechas dando siempre en el blanco, Regina también usaba el fuego como arma y resultaba más que efectivo.

-¡Sujétense!-grito Hook al tomar el timón del barco y hacer que comenzaran a elevarse poco a poco, Emma se sujetó fuertemente de David al ser tomados por sorpresa, Robín se había sujetado del mástil del barco y Gold mantenía el equilibro tomado de una de las cuerdas del Jolly Roger.

-¡Regina!-el grito de Gold al ver de reojo que la Reina había conjurado una bola de fuego y perdido el equilibrio alerto a los demás, quienes dirigieron sus miradas unos segundos sin poder acercarse por estar lidiando con la plaga que tenían a sus pies.

-¡Maldición, Regina, no puedo estarte cuidando!-se quejó Zelena con sarcasmo al correr a ella y tomarla del brazo sin previo aviso para empujarla, Robín no dudo y corrió a sujetar a Regina cuando el barco comenzó a elevarse. La pelirroja vio como el ladrón le tendía la mano para sujetarla pero un nuevo trueno hizo que el barco ya elevado volviera a moverse bruscamente y perdió el equilibrio.

-¿A dónde vas con tanta prisa, pelirroja?-pregunto Hook al correr a alcanzarla y rogar que el agua en el barco no lo hiciera resbalar, llegando justo a tiempo para sujetar a Zelena de la cintura y atraerla a él para evitar que la bruja cayera por la borda.-Aun eres nuestra prisionera de lujo.-se permitió burlarse Hook con descaro.

-Si sobrevivimos quizá te agradezca, aunque me debes una blusa nueva.-respondió Zelena con los rizos rojos pegados al rostro por la lluvia y la respiración agitada, el pirata noto que su garfio había rasgado parte dela ropa de Zelena, quien parecía ignorar que aún estaba a milímetros de Hook. El pirata rodando los ojos la obligo a permanecer pegada a el para poder protegerla desde donde estaba el timón del barco.

-¡Yo me encargo de la prisionera sin magia, estamos volando!-grito Hook mirando a Regina, tomando el control del Jolly Roger una vez más, la Reina le dio una mirada de agradecimiento y su mirada se centró en los demás, cada uno se encargaba de los animales que parecían comenzar a reducir su número.

-¿Ya podemos hacer magia?-pregunto Emma a gritos cuando estuvieron volando con un poco más de estabilidad, Regina y Gold se miraron fugazmente y asintieron sin decir nada más, David y Robín comenzaban a cansarse de matar víboras sin tregua. Regina y Gold conjuraron un hechizo de fuego que recorrió el barco en pocos segundos haciendo que las pocas víboras que quedaban quedaran reducidas a cenizas.

-¿Era necesario esperar para hacer eso?-pregunto David respirando agitado y abrazando a Emma, Robín se dejó caer en el suelo con la respiración agitada y Regina miro a Zelena, quien parecía estar a un paso de prender en llamas a Hook con solo mirarlo.

-No te muevas de ese timón, Killian. Mantén el rumbo.-ordeno Regina para prevenir algún desvió o una trampa más, el pirata asintió desde donde estaba y la reina devolvió su atención a los demás.

-Las víboras nos atacaban y se incrementaban cuando estábamos en el mar, es un tipo de protección para evitar que cualquiera entre a Agrabah.-explico Gold al tragar saliva, la tormenta poco a poco parecía ir cediendo.-En Agrabah vivía Jafar, era un hechicero poderoso, su poder venia de consumir la magia de otros hechiceros del reino de Agrabah, cuando quedo solo él se encargó de proteger Agrabah de otros hechiceros, temía que alguien le hiciera lo mismo que el hacía.-explico Gold seriamente.

-Interesante, psicópata pero interesante.-se burló Emma dejándose caer en el suelo frente a Robín, quien ya había dejado su arco a un lado, David cruzo una mirada con Regina y la Reina se dirigió a Zelena, quien ya se acercaba a ella.

-Gracias por ayudarme.-musito Regina tragando saliva y normalizando su respiración, ambas hermanas empapadas se habían alejado un par de pasos de los demás, quienes parecían recuperarse del susto.

-Querrás decir por salvar tu vida, hermanita.-corrigió Zelena con superioridad, tono que hizo que Regina frunciera el ceño.-Pero no importa, no lo hice por ti, lo hice por mi.-se burló la pelirroja fingiendo un tono desinteresado.-Si te mueres tú, yo también moriré a manos de Rumplestilskin, como entenderás quiero vivir.-ironizo Zelena encogiéndose de hombros, Regina sonrió levemente y Zelena rodo los ojos al entender que no le creía nada.

-Regina, tienes una herida en el brazo.-dijo David al verla acercarse, Regina se fijó y noto que en su brazo tenía un poco de sangre que comenzaba a notarse cada vez más, David llevo su mano a la blusa de Regina y desgarro la tela con cuidado de no lastimarla, dejando ver un corte que podía llegar a ser preocupante.

-No es nada, las bolas de fuego astillaron una madera y creo que sin darme cuenta me roce el brazo-dijo Regina para no preocupar a nadie, en realidad ni lo había sentido, pero Robín ya se había acercado a ella, igual que Gold ya tenía los ojos clavados en ella y se acercaba más, intento tocar su brazo pero la morena retrocedió.

-Alguien tiene que curarte, yo puedo hacerlo fácilmente.-dijo Gold notando la resistencia de su hija, David y Robín miraron a Regina preocupados pero ella los ignoro y no cedió.- ¿Te curaras tu misma sin ver donde tienes la herida?-pregunto Gold duramente, pero Regina arqueo las cejas con desdén.

-Emma puede hacerlo también.-siseo Regina desviando su mirada a la rubia, quien asintió sin titubeos, ganándose una mirada asesina de Gold. Emma y Regina se dirigieron al camarote y dejaron atrás a Gold, Robín, David y Zelena, quienes estaban totalmente callados.

-Por qué tiene que ser tan jodidamente orgullosa.-se quejó Gold gruñendo al verla desaparecer, provocando que Robín y David tuvieran que esforzarse por no soltarse a reír y acabar muertos a manos del Oscuro, mientras que Zelena no disimulo su diversión.

-Tu propia hija te odia.-musito Zelena con un gesto de falsa lástima que la hizo ganarse la mirada asesina de Gold, el Oscuro estuvo a un paso de irse contra la pelirroja pero Robín no tardo en sujetarlo del hombro.-Demasiada tensión.-ironizo Zelena cruzándose de brazos alejándose un poco para poder observar la vista que tenían, David se alejó para buscar algo con que secarse y dejo solos a Gold y Robín, sin darse cuenta la tormenta ya había pasado y el barco había retomado la calma.


La puerta de la mansión Mills se abrió para dar paso a Henry, quien prácticamente entro corriendo y dejo su mochila sobre el sofá en un gesto despreocupado, detrás del entro Bella, la castaña cerró la puerta de la casa y fijo sus ojos en Henry, quien ya había arrancado a correr escaleras arriba.

-¡No corras en las escaleras, si te lastimas tu madre me matara!-rio Bella al verlo desaparecer, la castaña negó con la cabeza y paseo su mirada por la amplia casa de la alcaldesa del pueblo, todo impecable, la decoración de un gusto exquisito y sonrió levemente al ver que en la pared que daba al despacho había unas cuantas fotos de la familia que vivía en esa casa. Bella arqueo una ceja al notar que había un marco nuevo y sonrió al acercarse para mirarlo de cerca pero antes de llegar a tomar la fotografía los pasos de Henry corriendo la hicieron girarse.

-Ya se, ya sé, no corras en las escaleras.-repitió Henry con una mirada inocente que la hizo reír.-Ya tengo lo que me faltaba.-musito Henry con un par de camisas en la mano, mismas que metió con descuido dentro de su mochila sobre el sofá.

-¿No olvidas nada?-pregunto Bella cruzándose de brazos, Henry lo pensó unos segundos y termino negando con la cabeza.

-Gracias por acompañarme a casa, aunque no era necesario, ya no soy un niño chiquito.-dijo Henry encogiéndose de hombros con aquel gesto inocente, Bella arqueo las cejas y rio levemente al acercarse a él.

-Tu madre me ha dejado a cargo para cuidarte.-dijo Bella mirándolo fijamente.- ¿Sabes lo que me haría Regina Mills si te llegas a hacer un rasguño durante su ausencia?-pregunto Bella con un tono bromista, Henry rio divertido.-Te he visto desde que eras un bebé así que no pongas quejas, además pasaremos por Grannys para comer algo.-comento Bella mirando a Henry ponerse la mochila al hombro.

-Claro, mis padres le han pedido a la Abuelita que no nos dejar morir de hambre.-se burló Henry divertido.

-Ellos se merecían ese viaje juntos, unas vacaciones bien merecidas.-comento Bella tomando las llaves que Henry le dio, ambos se encaminaron a la puerta.

-Sí, su luna de miel número no sé qué. Parecen dos novios adolescentes-ironizo Henry torciendo el gesto al recordar las muestras de afecto que desde siempre había presenciado entre sus padres, Bella le revolvió el cabello para regresarlo a la realidad.

-Se aman, Henry. No seas tan dramático.-se burló Bella sonriendo ampliamente, desde siempre había sentido gusto por las historias de amor, Henry rodo los ojos y asintió.

-Eso es porque tu no vives con ellos, son demasiado amorosos entre si.-protesto Henry con una mueca de burla, Bella rio a carcajadas.

-Tu padre mucho más que tu madre, y aunque jamás lo admita le agrada que sea así.-bromeo Bella siguiendo a Henry fuera de la casa, la castaña se aseguró de poner llave a la mansión y siguió a Henry en dirección a Grannys.

-Es verdad.-rio Henry de acuerdo con la castaña, sin dudas su padre era mucho más romántico que su madre y eso a veces resultaba muy divertido.-Con que no se les ocurra traer un bebé a la casa todo está bien.-dijo Henry como si nada, provocando las risas de la castaña.

-No sería tan mala idea, Henry.-dijo Bella pasando un brazo por los hombros de Henry, quien termino asintiendo, jamás lo admitiría en público pero la idea le agradaba.-Lo divertido seria que tu padre pudiera convencer a Regina.-se carcajeo Bella de solo recordar como la alcaldesa siempre salía bien librada cuando se tocaba el tema de hacer crecer la familia Mills, sin mencionar la vez que Regina casi prende en llamas a su esposo por sacar el tema delante de la Abuela, quien sin dudas apoyaba la idea. En pocos minutos más que se pasaron entre bromas y risas ambos llegaron a Grannys, siendo recibidos por la Abuelita y Ruby tan familiarmente como siempre.


Regina y Emma entraron al camarote sin decir nada, el silencio parecía no afectar a la reina pero Emma comenzaba a inquietarse y observo a Regina tomar asiento en la cama con elegancia, la sheriff se preguntó seriamente si Regina era capaz de permanecer siempre con esa presencia intimidante o solo lo hacía frente a ella para torturarla.

-Gold es un maldito que merece las peores cosas por manipular todo a su antojo, pero aun así creo que quiere cambiar. Si no fuera así ya habría prendido fuego al Jolly Roger y todos estaríamos muertos.-dijo Emma con un tono sarcástico, ganándose una mirada burlona de Regina, la rubia rodo los ojos y tomo asiento en la silla vacía que había ahí.

-Te equivocas, Gold habría causado una falla en el barco y nos habría hundido a todos para luego poder decir que fue el único que sobrevivió y que no pudo hacer nada para salvarnos.-musito Regina con desdén, provocando las risas de Emma.-Quizá quiera cambiar pero no puedo dejar de pensar en todos los años de manipulaciones, peleas y engaños que pasamos, tenemos una historia complicada.-dijo Regina suspirando, Emma asintió.

-Lo sé, hay muchas cosas que están sucediendo ahora.-dijo Emma acercándose a la alcaldesa y observando la herida en su hombro, Regina le dio su aprobación para que hiciera el hechizo y la rubia se concentró por unos segundos, de sus manos salieron destellos blancos que cubrían la piel de Regina, desapareciendo poco a poco cualquier rastro de sangre y daño en su piel.

-Vaya, has avanzado bastante. Un tiempo atrás y me habrías dejado sin un brazo.-se burló Regina con arrogancia, Emma sonreía ampliamente con satisfacción, el silencio se hizo presente y Emma noto que la morena estaba inquieta, por más que demostrara ante los demás que no lo estaba.

-¿Estas bien?-pregunto Emma cuidadosamente, no quería tensar la cuerda demasiado y morir en manos de la Reina o acabar convertida en algún animal. Regina se limitó a asentir en silencio.

-Veamos…Estoy en busca de mi hija perdida, deje a Henry en Storybrooke y no dejo de pensar en él, tengo a tres idiotas comportándose como niños y a Gold queriendo actuar como un padre.-dijo Regina con un gesto de seriedad fingida.-He estado mejor.-ironizo Regina.

-Está bien, vayamos por partes.-respondió Emma con una mueca de burla.-No puedo decir que no tengo tanta curiosidad como tú, pero sé que pronto tendremos más respuestas. Tú tendrás todas las respuestas, Regina.-dijo Emma sonriéndole cálidamente y tomando su mano, la alcaldesa arqueo las cejas.

-Quizá eso es lo que no quiero, quizá no deseo tener toda la respuestas.-confeso Regina con la mirada triste, Emma la miro sin entender.

-¿A qué te refieres?-pregunto Emma mirándola curiosa, Regina suspiro.

-A que no sé qué voy a descubrir.-dijo Regina mordiéndose el labio inferior.-A que mi hija podría estar muerta, podría llevar muerta años. Sabes que es muy posible.-musito la reina con un nudo en el pecho.-Y si está viva podría ser una mujer mucho mayor. Tú tienes la edad de tus padres.-dijo Regina con dificultad.

-Tienes que tratar de pensar lo mejor.-aconsejo Emma encogiéndose de hombros, ganándose una mirada burlona de Regina.-Sé que es difícil y todo lo que has dicho es posible pero hay otras opciones, quizá su destino fue otro.-dijo Emma tratando de sonar convincente.

-¿Tú me estás diciendo que sea positiva?-cuestiono Regina señalándola con un gesto incrédulo, Emma asintió.- ¿Tu que desbordas buenas energías y que cuando llegaste a Storybrooke buscabas cualquier excusa para marcharte?-pregunto Regina con un tono sarcástico.

-Eso fue un golpe bajo.-se quejó Emma con un gesto de indignación.-Además tu no me la ponías fácil.-se defendió la rubia, ganándose un gesto burlón como respuesta.

-¿Y si ella me odiaba? Si sabía quién era yo me debió odiar, si llego a saber que soy la Reina Malvada…-la voz de Regina comenzó a debilitarse y desvió la mirada, Emma comprendió en parte sus miedos.-Quizá nada salga bien.-se quejó Regina duramente.

-Neal sobrevivió.-dijo Emma con un nudo en el pecho al pronunciar su nombre.-Por lo que se Neal nació mucho antes que tú y aun así seguía vivo, pudo reencontrarse con Gold y conmigo, conoció a Henry. Todo eso a pesar de haber nacido muchos años antes que varios de nosotros.-dijo Emma con un gesto de incredulidad.-Si él pudo hacerlo quizá tu hija también.-sonrió Emma levemente, Regina también sonrió un poco.

-En los mundos con magia todo puede pasar.-ironizo Regina rodando los ojos, comenzaba a ver el parecido entre Emma y Blanca por primera vez.-Te pareces a tu madre cuando hablas así.-rio Regina divertida ante la mirada escandalizada de Emma, no es que no quisiera a su madre, la amaba pero no quería ser igual a ella, y ya dejaría claro que no lo era.

-Esperemos por el bien de la humanidad que mi hermana no se parezca a su madre o tener dos Regina Mills nos llevaría al fin del mundo.-ironizo Emma con total despreocupación y ligereza, provocando que a Regina casi se le desencajara la mandíbula y la mirara fulminante.

-Bien jugado, Swan.-replico Regina con rigidez.-Y no sabes si es tu hermana.-sentencio Regina arqueando las cejas y mirándola con superioridad, Emma sonrió ampliamente con malicia y decidió que bien podría divertirse un rato a costillas de la morena.

-David está seguro, dudo que lo hagas cambiar de opinión.-dijo Emma con un gesto de inocencia total, si su madre la escuchara seguramente le provocaría un infarto, pensó la rubia mordiéndose la lengua para no reír.

-Eso es porque tu padre es terriblemente cursi sin remedio llegando a un punto de resultar exasperante y ya le he dicho que no se haga ilusiones.-protesto Regina manteniendo su postura de frialdad, Emma arqueo una ceja y sonrió levemente, Regina pudo adivinar las intenciones de la sheriff y torció el gesto.-No sigas tentando tu suerte.-advirtió la reina.

-Pero así te enamoraste de el en el pasado y terminaste por caer en sus encantos una vez más.-recordó Emma con malicia, riendo levemente al ver como los ojos de Regina comenzaban a parecer puñales dirigidos a ella.-¿Me regañas? Ya pareces mi madrastra.-dijo Emma con una mueca de falso disgusto.

-¡Por dios, eres irritante!-se quejó Regina casi gritando, mirando a Emma reír divertida y Regina la miro matadoramente, hasta que la rubia comenzó a gritar a causa de las leves quemaduras que sintió en las palmas de su mano, provocadas por Regina, quien le dedico una de sus mejores sonrisas inocentes.

-¡Solo era una broma, Regina!-se quejó Emma torciendo el gesto y asegurándose de no tener ninguna quemadura grave, solo había sido una broma pesada que le había jugado la reina por provocarla.-Ya sé que no tienes nada con David, por lo menos aún no.-se justificó Emma de mala gana, Regina arqueo una ceja.-Él te quiere, pero también he notado que tú no sabes ni siquiera quien te atrae.-se burló Emma riendo, al ver la mirada severa de Regina por instinto dejo de reír.

-No hablare de eso contigo.-sentencio Regina duramente, Emma rodo los ojos y la miro con burla.-David es tu padre, tuviste algo con Killian y Robín ha trabajado un tiempo contigo en la comisaria ayudándote a vigilar los bosques, así que no hablare de esto contigo Emma.-dijo Regina severa.

-Lo mío con Hook termino sin más problemas, así que no tomare partido por nadie.-prometió Emma, pero Regina seguía sin ceder.-Hablas de estas cosas con Kathryn o Tinkerbell pero no están, así que no tienes de otra.-dijo Emma sonriendo divertida, tenía curiosidad y muchas preguntas que se moría de ganas de hacer.

-Siento cosas distintas.-confeso Regina después de soportar la cara de súplica de Emma.-Con Robín tuve algo especial, junto a él me siento amada y protegida, nuestra relación era buena y realmente hay veces que extraño eso, sé que junto a el sería feliz.-dijo Regina con dificultad.

-Todos nos dimos cuenta.-rio Emma asintiendo.-Robín te adora y sé que eran felices, pero ahora todo cambio y tienes dudas, no?-cuestiono Emma, Regina asintió.-Sientes que no quieres irte por la opción fácil de saber que con Robín todo sería igual de sencillo que antes de saber tu pasado.-dijo Emma mirándola con cautela para ver si acertaba.- ¿Qué hay de David?-pregunto Emma con curiosidad.

-Es raro, lo odiaba.-dijo Regina como si nada, Emma rodo los ojos.-En serio, lo detestaba. Es capaz de irritarme y sacarme de mis casillas cuando se lo propone.-se quejó Regina rodando los ojos.-Nunca creí que podría enamorarme de él y lo hice sin saberlo, esos días en la torre fueron diferentes, extraños pero lo que sucedió entre nosotros no me desagrado, al contrario, fue algo mágico.-dijo Regina con un gesto de dificultad al mencionar la última palabra.-Me da curiosidad saber que sería estar con él, claro que sí, pero tampoco quiero arrepentirme de tomar esa decisión y lastimarlo.-confeso Regina con pesar.

-Entiendo.-asintió Emma seria.-Sientes cosas por él y no sabes si es amor, estas confundida con lo que sientes por Robín y David y mucho.-dijo Emma arqueando las cejas, Regina asintió de mala gana.- ¿Puedo preguntar por Hook?-cuestiono Emma mordiéndose el labio.

-Es un poco más sencillo. Nos conocemos como villanos, es más fácil, ninguno fingió ser otra persona.-dijo Regina encogiéndose de hombros.-Desde que nos vimos en Storybrooke jamás tuvimos nada pero ahora el parece decidido a tentarme y no puedo negar que si me atrae pero creo que es más una atracción que un amor verdadero.-medito Regina al recordar cómo se había resistido a besarlo.-Tener una relación con Killian sería divertido, muy fácil y cómoda porque ambos sabemos cómo somos y que no cambiaremos pero quizá también acabaríamos matándonos.-rio Regina con un gesto de burla.

-Es probable.-rio Emma asintiendo.-Creo que es cuestión de tiempo para que tu sola te des cuenta que es lo que de verdad sientes y que es lo que deseas, solo tú puedes hacerlo. No importa cuánto se detesten esos tres o cuanto peleen, tus eres quien debe estar segura de lo que sientes y cuando tomes la decisión no te arrepentirás.-aseguro Emma encogiéndose de hombros, Regina la miro suspicaz.

-¿Tienes una relación con alguien más, verdad?-pregunto Regina directamente, notando como las mejillas de Emma se tornaban de un tono rojo.-Por eso no te enamoraste de Hook, estas enamorada de alguien más.-dijo Regina mirándola acusadoramente y sonriendo triunfante al haberla descubierto.

-No intentes cambiar el tema, Regina.-se defendió Emma esforzándose por no sonrojarse más, Regina la miraba divertida.-Como decía, si tú has dejado claro que no tienes nada con alguien en específico…Quizá puedas diferenciar el amor de la atracción.-dijo Emma encogiéndose de hombros.

-Es que no quiero lastimarlos, demonios.-protesto Regina frunciendo el ceño.-No es tan sencillo como ir besando a los tres y saber que siento por cada uno.-se quejaba la reina con frustración, aunque en el fondo sabía que tarde o temprano alguien lo vería de esa manera.-Aunque si ayudaría pero no lo puedo hacer así, no quiero volver a ser esa villana que solo buscaba su beneficio.-confeso Regina sinceramente.-Y sé que aunque no quiera alguien saldrá lastimado, es solo que realmente me ha costado dejar de ser la villana que todos odiaban y no quiero retroceder.-musito Regina duramente, Emma asintió en silencio.


El Jolly Roger volaba con equilibrio, la calma estaba presente y las cosas parecían tranquilas, Hook dejo el timón un momento para acercarse a ver que hacia David tan cerca del camarote donde Regina y Emma llevaban tiempo hablando, la curiosidad los había invadido a ambos pero no pudieron escuchar nada, así que ambos se dejaron caer en distintas partes del barco para disfrutar de la brisa. Por otra parte, Gold estaba en medio del barco con la mirada perdida sumergido en sus pensamientos. Robín lo observo y se acercó a él, se cruzó de brazos y espero a ver si Gold hablaba primero.

-Se le pasara.-musito Robín con la mirada perdida en algún punto del cielo, sonriendo divertido al recibir un gruñido de Gold como respuesta, el Oscuro no lo toleraba mucho que se pueda decir.-Me refiero a Regina, es orgullosa y fría pero en el fondo siempre te ha tenido cariño.-dijo Robín explicándose y mirando de reojo a Gold.

-No necesito tus consejos para tratar con Regina, ladrón.-siseo Gold cruzado de brazos con el semblante de pocos amigos que intimidaba a cualquiera.-Por si sufres de amnesia te recuerdo que yo la conozco desde que era una bebé. La tuve en brazos antes de que pudiera caminar, así que no necesito que vengas a hablarme de ella.-gruño Gold con muy poca paciencia.

-La tuviste en tus brazos cuando era una bebé pero solo para poder asegurar que su futuro no saliera de tus manos y terminara por no cumplir tus deseos, no creo que sea una buena referencia.-musito Robín con un dejo de cruel reproche, notando como Gold apretaba los puños considerablemente.

-No sabía que era mi hija.-espeto Gold arrastrando las palabras, si seguía apretando los puños se lastimaría los huesos así que dejo de hacerlo.-Si hubiera sabido que esa niña que vi crecer era mía no la hubiera manipulado tanto, no hubiera permitido que la lastimaran.-sentencio Gold sin mirar a Robín.

-¿Cómo es que no sabías que era tu hija?-pregunto Robín con curiosidad, ganándose una mirada asesina de Gold.-Conocías a Cora. ¿Nunca sentiste curiosidad o tuviste un presentimiento? Quiero decir, eres el Oscuro. Se supone que ves el futuro.-dijo Robín confuso.

-Por qué conocí a Cora es que no lo pensé. No quise imaginar que sería capaz de algo así, yo le enseñe a Cora todo lo que sabía y al parecer aprendió mucho más de lo que imagine. Tenemos una historia bastante complicada-musito Gold arqueando las cejas con sarcasmo.-Yo puedo ver el futuro, pero el futuro se basa en decisiones que se toman y en el contexto de las situaciones, yo vi a Regina en mi futuro pero no la vi como mi hija porque Cora tomo la decisión de jamás decírmelo, si Cora hubiera hablado muchas decisiones habrían cambiado y por lo tanto también el futuro.-explico Gold con un gesto que delataba que su paciencia no era demasiada.

-Entiendo y también me doy cuenta que la historia con Cora es complicada.-dijo Robín asintiendo levemente, Gold rodo los ojos y desvió la mirada para ignorar al arquero.- ¿Tan mala era?-quiso saber Robín sin poder evitar la pregunta, ganándose una carcajada como respuesta.

-Solo alégrate de no haberla conocido. Ella ya te hubiera desgarrado la garganta por atreverte a mirar a su hija.-se burló Gold con una sonrisa maliciosa, Robín arqueo las cejas.-Cora era una mujer atractiva. Podía ser tan encantadora que le darías tu corazón si te lo pidiera para que lo aplastara sin que pusieras queja alguna.-conto Gold sonriendo con burla ante el gesto incrédulo de Robín Hood.

-¿Te enamoraste de ella?-pregunto Robín directamente, Gold frunció el ceño y lo fulmino con la mirada, el ladrón se encogió de hombros.

-No es de tu incumbencia, ladrón.-siseo Gold de mala gana, el ladrón arqueo las cejas y asintió con un gesto inocente.-Esta platica no significa gran cosa, Hood. Sigo pensando que no me agradas para Regina.-musito Gold como si nada, dándose el lujo de mirarlo con desdén, el arquero soltó un bufido de fastidio.

-Solo quería ser amable contigo, aunque no lo merezcas.-se excusó Robín negando con la cabeza, Gold frunció el ceño.-Quiero a Regina y no quiero que siga sufriendo por tu culpa, ya demasiado daño le has causado.-dijo Robín mirándolo duramente, Gold arqueo las cejas y fingió un gesto indignado.-Quizá ella tenga razón y no mereces que te perdone.-siseo Robín al ver su gesto burlón, Gold rodo los ojos y desvió su mirada del ladrón. Robín rodo los ojos y se apartó de el para dejarlo solo. Gold negó con la cabeza y regreso su mirada al cielo que se observaba.


En cuanto Emma y Regina salieron del camarote se encontraron con casi todos sentados en el piso del barco con gestos de aburrimiento, a excepción de Zelena. La pelirroja se había marchado a las literas con la excusa de no querer soportar a los héroes y Gold, quien se había acercado al timón del barco para asegurarse que Hook había tomado el rumbo correcto. Cuando las dos mujeres salieron miraron incrédulas al trío de hombres que estaban a distintas distancias y las miraban.

-Creímos que Emma te había dejado dormida en lugar de haberte curado.-dijo Robín sonriendo levemente al levantarse, provocando una sonrisa maliciosa en el rostro de la rubia, ambos habían trabajo un corto tiempo en Storybrooke.

-Por suerte la Salvadora está aprendiendo como controlar su magia.-dijo Regina con desdén, paseando su mirada por el barco y notando la ausencia de Zelena, David y Hook también se habían acercado por curiosidad.

-Esa es mi hija.-sonrió David guiñándole un ojo a Emma y pasando un brazo por encima de sus hombros, la rubia torció el gesto y Regina se permitió reírse un poco.

-¿Dónde está Zelena?-pregunto Regina arqueando una ceja con curiosidad, Hook torció el gesto y sonrió maliciosamente, Regina lo miro con curiosidad.

-Zelena se fue a recostar un rato, según ella necesitaba un rato a solas antes de terminar tirándose por la borda.-ironizo Hook sonriendo divertido al recordar el gesto de irritación que había puesto Zelena momentos atrás.

-¿Podrías asegurarte que este ahí y no esté intentando cortarse el brazo para librarse del brazalete y comenzar una masacre?-pregunto Regina con un tono burlón al llevarse dos dedos al puente de la nariz, su hermana podía darle varios dolores de cabeza. Emma y David se apartaron un poco para hablar un rato.

-¿Es necesario?-pregunto Hook frunciendo el ceño, Regina asintió sin dudar.-Lo haces con gusto, terminare ahorcando a esa pelirroja.-protesto Hook de mala gana, provocando las risas de Regina al verlo dar media vuelta para ir a asegurarse que su flamante huésped no estaba tramando algo.


Zelena estaba tumbada en una de las literas del Jolly Roger, seguramente ahí era donde dormía la tripulación del capitán manco, pensaba Zelena con un gesto de disgusto al tener que estar ahí a la fuerza. La pelirroja comenzaba a cuestionarse sus siguientes movimientos, tenía que buscar la forma de que Regina no le prendiera fuego cuando descubriera la verdad, no mataría a nadie pero tampoco pensaba volverse la mujer más buena del mundo, para todo había limites, se dijo Zelena con los ojos cerrados y respirando profundo.

-¿Te mandaron de niñera?-pregunto Zelena sin molestarse en abrir los ojos y ver de quien se trataba, recibiendo un gruñido como respuesta, aquello la hizo sonreír para sí misma, que mejor que comenzar a irritar los nervios de alguien más para diversión propia.

-Tengo una suerte de perros, pelirroja.-se quejó Hook al verla levantarse con toda despreocupación.- ¿Cómo sabias que era yo?-pregunto el pirata con curiosidad, se cruzó de brazos y se apoyó contra la pared.

-El olor a ron me aviso.-se burló Zelena encogiéndose de hombros, imitando la postura del pirata y apoyándose contra la litera.-Se nota tu mala suerte, pirata. Por algo perdiste una mano.-ironizo Zelena sonriendo descaradamente al señalar el garfio del capitán.

-Fue una pelea injusta, la magia no se debería usar en una pelea limpia.-se justificó Hook con seriedad, tratando de no caer en los juegos de Zelena y mantener la calma.-Fue la venganza del cocodrilo, no pudo soportar que su esposa eligiera al mejor.-se burló Hook con una mueca de disgusto fingida al rodar los ojos.

-Excusas.-se burló Zelena negando con la cabeza, dándole un golpe al ego de Hook, quien arqueo una ceja.-Pasar de ser un capitán más o menos respetado a ser la burla de todos por haber perdido la mano en una pelea de espadas, que duro.-musito Zelena con un gesto de fingido pesar.

-Eres realmente odiosa.-dijo Hook sonriendo con descaro al mirar a Zelena fijamente, la pelirroja abrió la boca y dramatizo un gesto de ofensa para después reírse divertida.

-¿Realmente no te has escuchado a ti mismo, no?-pegunto Zelena señalándolo con curiosidad, ganándose una mirada fulminante de Hook.-Deberías, capitán manco, para tener referencias.-ataco Zelena con arrogancia.

-Tomare eso como un cumplido, pelirroja.-respondió Hook encogiéndose de hombros con una sonrisa que ataco los nervios de Zelena.-La Bruja Malvada me encuentra odioso, un punto para mi.-se divirtió Hook al ver la mirada asesina de la pelirroja.

-¿Eso funciona con alguien?-pregunto Zelena con un gesto de desagrado ante la sonrisa del pirata, quien fingió meditar su respuesta y termino asintiendo, vio la oportunidad de molestar a la bruja y la tomo.

-No sé, dímelo tu.-musito Hook acortando la distancia entre ellos poco a poco para desesperarla, hasta quedar un poco cerca y deslizar su garfio por el brazo de Zelena, la bruja lo estaba fulminando con la mirada para diversión del pirata.

-Para ser manco eres horrible.-se quejó Zelena arqueando las cejas y sosteniéndole la mirada, Hook hizo un gesto de sorpresa y negó con la cabeza.

-Horriblemente guapo.-replico Hook con orgullo fingido al reír y darse la vuelta para alejarse de la bruja, quien comenzaba a pensar que quizá matar al pirata manco no fuera tan mala idea.

-Ahora entiendo a Regina.-murmuro Zelena bajando la mirada y negando con la cabeza, el pirata comenzaba a irritarla.

-¿Qué?-pregunto Hook evidentemente interesado, Zelena rodo los ojos y negó con la cabeza una vez más, sonriéndole de mala gana.

-Nada, que ya te puedes marchar.-dijo Zelena como si nada, antes de volver a tumbarse en una de las literas, el pirata torció el gesto ante la actitud de la pelirroja y salió de ahí antes de que terminara clavándole su garfio en la garganta.


Regina y Robín se habían quedado en silencio cuando los dejaron solos, el arquero tenía que contener sus ganas de tomarla en brazos y besarla hasta que la reina admitiera que lo amaba tanto como ella, pero la idea de que lo rechazara era poco agradable. Regina se dirigió al borde del Jolly Roger para sentir el viento alborotar sus cabellos un poco, le agradaba la sensación de libertad que daba el barco al navegar por el cielo.

-¿Pasa algo que no nos quieras decir?-pregunto Robín acercándose a Regina y rompiendo el silencio, la morena alzo la mirada y negó con la cabeza.-Conozco esa mirada. Algo tienes.-aseguro Robín mirándola y sonriéndole tiernamente.

-Nada nuevo.-dijo Regina sin mirarlo y con el semblante serio, la morena sintió la mirada intensa de Robín sobre ella y termino rodando los ojos y girándose a mirarlo, el gesto de Robín era un completo fastidio de "No te creo absolutamente nada".-Solo que no dejo de pensar en Henry, no me gusta dejarlo solo.-musito Regina cruzada de brazos.

-No es un niño pequeño y no está solo. Se ha quedado con Blanca y Bella.-dijo Robín encogiéndose de hombros, recibiendo como respuesta una mirada fulminante de Regina.-Además, todo Storybrooke lo cuidara si hace falta, lo sabes. Saben que si le sucede algo la Reina Malvada los quemara vivos.-se burló Robín para hacerla reír, Regina arqueo las cejas y sonrió con arrogancia.

-Debería hablar con el.-musito Regina ignorando al ladrón y buscando su espejo dentro de su bolsillo y lo abrió para ver fijamente su reflejo en el cristal, la reina paso una mano por el cristal y espero unos segundos. Robín la observaba atento y en silencio, hasta que vio a Regina torcer el gesto.

-¿Qué haces?-cuestiono Robín con un gesto de curiosidad al verla juguetear con el pequeño espejo, la reina no lo miraba.

-Intento contactar a Henry pero no funciona.-espeto Regina con un gesto serio, Robín arqueo las cejas un poco sorprendido, pero solo un poco, sabía perfectamente que Henry era la adoración de su madre y que a pesar de que no fuera un niño pequeño siempre estaba pendiente de el como si lo fuera.-Quizá su espejo se rompió o lo ha olvidado.-medito Regina frunciendo el ceño, Robín dedujo que podría ser verdad.-Intentare ver a Roland, no es que desconfié de tus hombres pero quisiera asegurarme que este bien.-dijo Regina con solo un dejo de ironía que hizo a Robín fruncir el ceño y mirarla incrédulo.

-¿Mi hijo tiene un espejo mágico?-pregunto Robín sorprendido, mirando a Regina acusadoramente pero la reina se limitó a asentir y seguir intentando magia por medio del espejo, aun sin éxito aparente.

-Por supuesto.-se limitó a decir Regina rodando los ojos como si fuera lo más obvio del mundo, provocando que Robín la mirada resignado.- ¿Qué? No iba a dejar a Roland solo con los hombres valientes.-se defendió Regina como si nada, Robín arqueo las cejas mirándola con regaño.-Sé que son buenos y que adoran a Roland pero no dejan de ser un montón de hombres a cargo de un niño de 4 años.-se justificó la reina con arrogancia, Robín sonrió levemente al saber que la morena quería a su hijo.

-¿Cuándo se lo diste?-pregunto Robín cruzándose de brazos y riendo levemente, Regina arqueo una ceja al ver que nada sucedía con el espejo, supuso que la paciencia de la morena se estaba esfumando.

-Cuando volví de la torre de hielo. Roland estaba asustado por mi ausencia y yo quería calmarlo, me hizo prometerle que no volvería a irme sin despedirme, así que le di un espejo como el que tiene Henry para que pudiera buscarme siempre que lo necesitara. Ha sido muy útil desde que nos separamos-explico Regina encogiéndose de hombros, sonrojándose un poco al ver la sonrisa embobada de Robín.

-¿Mi hijo tiene un secreto que ni yo conocía?-cuestiono Robín negando con la cabeza, Regina asintió con burla.-Eres…-Robín se acercó un poco más a ella, la morena estuvo a punto de retroceder pero las manos de Robín la detuvieron al sujetarla por la cintura, una de sus manos paseo por la espalda de Regina haciéndola tensarse.-Eres encantadora, astuta, un poco engañosa y muy sexy.-musito Robín con un tono juguetón al atraerla más a él y besarla suavemente, deslizando sus manos desde su espalda hasta sus caderas para no dejarla apartarse.

-Estúpido ladrón.-musito Regina aun a escasos centímetros de Robín, sintiendo su respiración tan cerca de la suya que se confundían.-No deberías hacer eso, solo te voy a lastimar.-susurro Regina antes de volver a sentir los labios de Robín contra los suyos, maldición, tenía que admitir que sus besos la derretían y que eso la confundía.

-Te amo.-susurro Robín acariciando suavemente el rostro de Regina para después llevar sus manos a su cabello para sonreírle pícaramente.- ¿Eso tampoco debería hacerlo?-pregunto el ladrón burlonamente, Regina negó con la cabeza y tuvo que cerrar los ojos al sentir el roce de sus labios nuevamente.-Gracias por cuidar de Roland.-musito Robín antes de dejarla apartarse y limpiarse el labial de Regina de la comisura de sus labios.

-Sabes que adoro a ese niño, es un encanto.-dijo Regina tragando saliva y tratando de salvar la poca compostura y dignidad que le quedaba frente a Robín, su mirada se paseó por el barco y agradeció que estuvieran todos abajo, por suerte Hook estaba dormido frente al timón sentado en una silla.

-Es igual a su padre.-presumió Robín con orgullo dramatizado, ganándose un gesto burlón de Regina que lo hizo fruncir el ceño y rodar los ojos ante su mueca burlona.- ¿No extrañas esto?-le pregunto Robín sonriéndole y tomando su mano sutilmente entre las suyas.

-Robín.-protesto Regina soltando su mano con un gesto serio.-No quiero lastimarte, en serio no quiero hacerlo, no te ilusiones conmigo.-pidió Regina bajando la mirada, Robín se puso rígido.

-No lo harás, sé que me quieres.-afirmo Robín serio, Regina abrió la boca para decir algo pero el ladrón se le adelanto.-Pero está bien, somos adultos y podemos darnos el tiempo que sea necesario porque yo te amo y eso no cambiara con nada.-aseguro Robín con una tierna sonrisa que derritió el corazón de la ex Reina Malvada.

-Créeme, se me da fácil hacer que me odien.-aseguro Regina con un tono burlón que le valió la mirada asesina de Robín.

-Siempre tan positiva, mi reina.-se burló Robín negando con la cabeza, Regina arqueo las cejas.-Ya entendí, no somos nada. Solo estamos buscando a nuestra hija, es todo.-sentencio Robín con un puchero y rodando los ojos. Robín se esforzó por no carcajearse al ver como los ojos de Regina parecían perforarlo.- ¡No me mires así!-se quejó Robín riendo.-Es una posibilidad y hasta que no me digan lo contrario así será.-afirmo Robín con un gesto de seriedad exagerado.

-Van a terminar volviéndome loca.-se quejó Regina torciendo el gesto y apretándose el puente de la nariz en un gesto de estrés, la morena se dio media vuelta y se alejó de Robín, quien la observaba con una amplia sonrisa de diversión en los labios.

-¡Tú eres la que nos va a terminar enloqueciendo a todos!-replico Robín con una sonrisa de burla, mordiéndose la lengua para no reír al ver cómo sin girarse Regina apretaba fuertemente los puños en señal de fastidio.


-Flashback

Regina se alegraba de poder pasar la noche en su casa, la noche anterior al usar su magia para salir de la torre su magia había consumido toda su energía y había estado dormida por horas, ahora no tenía ni un poco de ganas de estar en cama. Regina aprovecho cuando Henry estuvo en su cuarto leyendo y Robín se estaba dando una ducha para bajar a la cocina por un vaso con agua. La alcaldesa aún se sentía algo debilitada pero estaba segura que dentro de un par de horas al caer la noche estaría perfectamente bien.

-¿Gina?-la voz de Roland la hizo girarse antes de llegar a la cocina, topándose con el niño de 4 años bajando las escaleras dirigiéndose a ella, la morena le dedico una sonrisa y le tendió la mano para que la acompañara a la cocina.

-¿Quieres algo de la cocina, cariño?-pregunto Regina sonriéndole tiernamente al acariciar su rostro, Roland negó con la cabeza.

-¿Puedo acompañarte?-pregunto el niño tiernamente, Regina arqueo las cejas ante la pregunta del pequeño y asintió con un gesto cálido, antes de que Roland pudiera seguir su camino a su lado Regina lo alzo en brazos y beso su mejilla.

-Sabes que tú siempre puedes acompañarme.-le sonrió la morena para destensar al pequeño, quien pareció relajarse un poco, cosa extraña en Roland, quien siempre andaba riendo y jugando por toda la casa.

-Es que no quiero lastimarte, papá dijo que tenías que descansar un poco.-se encogió de hombros Roland con inocencia, haciendo reír a Regina. Ambos entraron a la cocina y Regina sentó al niño sobre la meseta que había ahí.

-Tu padre es un poco exagerado, no estoy enferma, estoy bien.-aseguro Regina revolviéndole el cabello y haciéndolo sonreír, la morena lo dejo bajarse y el pequeño tomo asiento en una de las sillas de la mesa mientras ella se servía un poco de agua.

-Te extrañe mucho, Gina.-dijo Roland sonriéndole tiernamente, Regina dejo su vaso sobre la mesa y se sentó junto a él.

-Yo también, Roland.-musito Regina abrazando al pequeño y haciéndolo sentarse en sus piernas para poder abrazarlo.

-Cuando no estabas Henry y yo fuimos por un helado y jugamos, pero el también estaba triste como mi papá y yo.-conto el pequeño con un gesto de desagrado, Regina sonrió levemente.- ¿Por qué te fuiste, Gina?-pregunto Roland inocentemente, Regina arqueo las cejas.

-Yo no quería dejarlos solos, cariño.-dijo Regina tomando su pequeña mano entre la suya.-Lo que sucedió es que una mujer muy mala hizo que me quedara encerrada en una torre, pero no pasó nada más, ya estoy de vuelta.-le explico Regina al niño.

-¿Esa mujer te hizo daño?-pregunto el niño con preocupación en sus ojos, Regina rio levemente y negó con la cabeza, Roland era un niño adorable y le encantaba saber que se había ganado su cariño por que él le había robado el corazón al mismo tiempo.

-No, no te preocupes por eso, mi amor.-musito Regina abrazándolo para calmarlo, el niño se dejaba consentir.-No me paso nada, estoy bien.-aseguro la reina sonriéndole al niño.

-No quiero que te lastimen, Gina.-dijo Roland con un gesto que derretiría hasta el más frio corazón.-Tampoco quiero que te vayas, me gusta que seas mi mamá.-confeso el pequeño tomando por sorpresa a la morena y aferrándose a ella al abrazarse de su cintura.

-Cariño-Regina no sabía cómo contestarle a aquello, si de algo estaba segura era de que adoraba a Roland tanto como el a ella.-Roland, tu puedes llamarme como quieras, sabes que te adoro y siempre puedes venir aquí, siempre voy a estar para ti, de acuerdo?-musito Regina mirando al pequeño a los ojos, Roland asintió y le dejo un beso en la mejilla.

-Henry me dice hermano, así que yo también le digo así.-dijo el pequeño riendo y encogiéndose de hombros, Regina rio por lo bajo y asintió.

-Es porque te quiere y le gusta jugar contigo.-contesto Regina tomando su vaso con agua y bebiendo un trago, Roland guardo silencio unos segundos para después clavar sus ojos en Regina.

-¿Prometes que no te iras más, Gina?-pregunto Roland con la seriedad que un niño de cuatro años puede tener, Regina lo miro tiernamente, no quería prometerle eso a Roland, las cosas con Robín se complicarían cuando le confesara lo que había pasado dentro de la torre.

-Ya se.-dijo Regina sonriéndole al pequeño, con cuidado lo bajo de sus piernas, Roland la miro atentamente y sonrió ampliamente con los ojos destellantes al verla hacer magia y aparecer un pequeño objeto en su mano.-Te voy a dar esto.-dijo Regina tendiéndole el objeto, Roland la miro con curiosidad.-Es un espejo, para que cada que desees hablar conmigo y yo no este contigo puedas verme.-explico Regina abriendo el espejo en manos de Roland.

-¿En serio?-pregunto Roland emocionado ante la magia de la reina, quien asintió en silencio.- ¡Es magia!-sonrió ampliamente el pequeño lanzándose a los brazos de Regina, quien lo recibió sonriendo.

-Sera nuestro secreto.-rio Regina por lo bajo, el niño asintió seguro y guardo el objeto en uno de sus bolsillos.

-Fin flashback


La tarde ya había caído y la calma había llegado al Jolly Roger, el barco volaba suavemente por los cielos con destellos naranjas del atardecer y más de uno estaba admirándolo en silencio desde la cubierta, a excepción de Zelena. La pelirroja se había quedado en la que era su cama individual, negándose a respirar el mismo aire que los héroes que detestaba, prefería pasar el tiempo en silencio y cómodamente sin ninguna compañía. La pelirroja tenía los ojos cerrados para disfrutar del poco tiempo que la dejaban a solas, pero cuando escucho los pasos de alguien acercándose gruño para sus adentros. Era una prisionera, le habían quitado las esposas pero siempre alguien tenía que estar vigilándola y odiaba eso.

-¿Ahora a quien le ha tocado ser mi carcelero?-pregunto Zelena sin abrir los ojos y suspirando con evidente fastidio, la pelirroja sintió la presencia de alguien junto a su cama y abrió los ojos con una mueca de fastidio, topándose con Emma.-Eres tú, por lo menos ten la delicadeza de hacer silencio y no molestar, puedes vigilarme desde la silla o en la cama de arriba pero no molestes, Swan.-dijo Zelena con toda la arrogancia que tenía la pelirroja.

-Aun no entiendo cómo es que te tenemos aquí.-dijo Emma con un gesto de desagrado al negar con la cabeza, le resultaba exasperante esa actitud de Zelena, debería estar agradecida de que la habían dejado con vida al evitar que Gold cobrara venganza, si, quizá era muy cruel pero indirectamente Zelena había causado la muerte de Neal y eso aún le dolía.

-Técnicamente, ustedes no me dejaron vivir.-dijo Zelena con una sonrisa arrogante al sentarse en la cama para después levantarse y cruzarse de brazos en una posición de superioridad.-Fue Regina la que evito que Gold me atacara, así que no creo deberte nada a ti.-siseo Zelena con un gesto burlón, Emma se contuvo para no darle un puñetazo en la cara y apretó los puños.

-Regina te mantiene protegida por que es tu hermana.-replico Emma duramente, Zelena arqueo las cejas y fingió un gesto de aburrición.-Pero si fuera por mi estarías pagando lo que le hiciste a Neal.-siseo Emma mirándola matadoramente.

-¿No se supone que la hija de Blanca Nieves y el Príncipe Encantador seria dulce, compasiva y que debería ver lo mejor de todos en todo momento?-pregunto Zelena burlonamente, provocando que Emma torciera el gesto.

-Yo soy realista, sé que una persona no cambia en cuestión de horas y mucho menos alguien que ha causado tanto daño, yo no soy mi madre.-sentencio Emma arqueando las cejas y devolviéndole el gesto a Zelena.

-¿Por qué tanto escándalo?-pregunto Zelena mirándola con fastidio.-Según tenía entendido ustedes ya no eran nada.-se defendió Zelena como si nada, Emma le dio una mirada fulminante.

-Era el padre de Henry, de mi hijo.-siseo Emma conteniéndose para no dejarla sin un solo cabello rojo en la cabeza, Zelena endureció el gesto y noto como la rubia apretaba cada vez más los puños.

-¿Cuánto convivieron? ¿Un año?-pregunto Zelena retóricamente y con un dejo de ironía, provocando que Emma torciera el gesto.-Te dejo abandonada en la cárcel por un delito que el cometió.-recordó Zelena rodando los ojos.

-Lo tuvo que hacer para que yo llegara a Storybrooke y pudiera encontrar a mis padres.-replico Emma con dureza, Zelena arqueo las cejas en un gesto de incredulidad.

-Di lo que quieras, Emma.-rio Zelena levemente al negar con la cabeza.-Neal no era ningún santo. Nadie en este barco lo es, solo que los villanos no somos unos hipócritas que creen que pueden juzgar a todos.-se defendió Zelena con una mirada despectiva.

-Yo no soy hipócrita y no justifico a nadie.-se defendió Emma casi indignada.-Pero no creo en ti, si quisiste matar a tu propia hermana… ¿Que no nos podrías hacer a los demás?-pregunto Emma con desconfianza.

-Ni te imaginas.-se burló Zelena con una mirada traviesa.-Por suerte para todos no quiero morir, así que no les tocare un solo cabello, cambiare.-sentencio la pelirroja con firmeza.

-Más vale que no des pasos en falso, Zelena, porque entonces si vas a tener que pagar todo lo que has hecho.-sentencio Emma duramente, en su mejor postura de sheriff, pero que en Zelena no causo efecto alguno.

-Cuanto miedo tengo, Salvadora.-se burló la pelirroja rodando los ojos y dejándose caer de nuevo en el colchón de las literas, la rubia la observo tan despreocupada que sintió deseos de lanzarla por la borda del Jolly Roger.

-¿Disfrutas todo esto, no?-pregunto Emma mirándola seriamente, la pelirroja rodo los ojos y se puso de pie para poder mirarla fijamente a los ojos, ni de cerca estaba disfrutando el sentir las ganas que tenían casi todos de asesinarla.

-Yo no mate a Neal.-sentencio Zelena perdiendo la poca paciencia que tenía.-Le di información que el mismo estaba buscando. La hubiera encontrado de mil maneras distintas, yo solo acelere el proceso. El tomo la decisión de seguir las instrucciones del hechizo, no pensó en las consecuencias por su desesperación y por eso murió.-dijo Zelena duramente, notando como los ojos de Emma se hacían cada vez más vidriosos.

-No le advertiste, le tendiste una trampa.-musito Emma con un nudo en la garganta, Zelena rodo los ojos y se preguntó si de verdad Emma la había escuchado, hablar con la rubia era desesperante.

-Culpable de omisión.-ironizo Zelena señalándose a sí misma con burla.-Él fue quien cometió la locura de traer al Oscuro sin saber las consecuencias. No quiso escuchar a Bella, menos me hubiera escuchado a mí. Él no pensó en nada más que en volver a verte a ti y a Henry.-siseo Zelena encogiéndose de hombros.

-Eres terrible.-asintió Emma negando con la cabeza.-Gánate mi confianza y quizá no sea tan dura contigo, por ahora no hagas nada estúpido.-sentencio Emma antes de salir casi corriendo de ahí, dejando a Zelena con un gesto de aburrición al dejarse caer de nuevo en el colchón.


Regina estaba cómodamente acostada en la cama de su camarote, había intentado dormir por lo menos un par de horas pero no tenía éxito, se movía más de lo que descansaba, cerraba sus ojos pero su mente estaba dando mil vueltas a todo lo que pasaba. La Reina termino por desistir y decidió quedarse recostada aunque fuera para no terminar lanzándose por la borda y caer al vacío. Los pensamientos de Regina fueron interrumpidos cuando alguien golpeo la puerta, la alcaldesa estuvo tentada a ignorarlo y lo hizo, pero después de cinco golpes seguidos su paciencia se agotó y termino por abrir la puerta con una mirada asesina.

-¿Qué quieres, David?-pregunto Regina de mala gana, pero el ojiazul ignoro su pregunta y sin pedir permiso entro al camarote, dejando a Regina con un gesto de pocos amigos, la morena cerró la puerta y se giró para mirar a David.

-¿Qué sientes por mí?-pregunto David directamente, clavando sus ojos azules en los oscuros de la reina, dejando a Regina desconcertada con su pregunta y sin una respuesta clara, David espero unos cuantos segundos que se le hicieron eternos.-Vamos, Regina. Deja de excusarte, sé que sientes algo por mí.-dijo David con un gesto de desesperación ante su silencio.

-¿Qué quieres que te diga?-replico Regina saliendo del trance y mirándolo como si le estuviera jugando una broma.-No lo sé. David, no sé qué siento por ti.-dijo Regina sinceramente, David frunció el ceño y se acercó un par de pasos a ella.-Sé que me pones nerviosa con una facilidad increíble, que a veces siento deseos de matarte y otras…-Regina enmudeció al verlo tan cerca de ella, al notar como esos intensos ojos azules la miraban fijamente.

-¿Deseos de besarme hasta que se te doblen las rodillas?-susurro David permitiéndose acercarse aún más y rozar sus labios, deslizando su mano suavemente por la espalda de la reina para ponerla nerviosa, si, quizá estaba siendo un poco tramposo al tentarla, pero era necesario.

-Eso es jugar sucio. Mantén las manos quietas, Charming.-replico Regina apartándolo de ella antes de que acabara con sus brazos alrededor del cuello del rubio, quien aparentemente estaba disfrutando aquella conversación.

-Quizá sea un poco rastrero jugar así pero es necesario, Regina.-dijo David con una sonrisa divertida, Regina lo fulmino con la mirada.-Yo siento cosas por ti, cosas fuertes. Si, quizá es rápido, estúpido, increíble, no sé, pero es verdad.-confeso David casi sin aliento al hablar tan rápido.-Sé que tenemos un pasado más que complicado, que somos muy distintos, pero así me gustas, así te quiero.-musito David mirándola fijamente, Regina sintió que su corazón se había detenido por unos segundos, de acuerdo, Charming le hacía honor a su nombre, pero aun así era bastante bajo llegar y decirle eso sabiendo que ya estaba confundida.

-¿Por qué me amas?-casi grito Regina sin poder evitarlo, mirándolo como si no terminara de creerlo o se negara hacerlo, David se limitó a reír por lo bajo, ganándose un par de golpes en los hombros de Regina, golpes que lo hicieron retroceder para detenerla.

-Porque si.-afirmo David.-Porque eres fascinante, porque me gusta estar contigo, antes no compartíamos mucho tiempo juntos y al hacerlo descubrí que eres una persona distinta a la que todos creen. Eres hermosa, sexy, inteligente, un poco malvada pero así eres única.-termino de decir David encogiéndose de hombros.

-Realmente eres un príncipe encantador.-ironizo Regina cruzándose de brazos con un gesto de asombro, David sonrió débilmente y se acercó de nuevo a ella, solo un par de pasos para mirarla fijamente a los ojo.

-Te quiero conmigo, Regina. Te amo y quisiera ver qué sucede si podemos estar juntos, podría ser maravilloso, solo debes darnos una oportunidad, es todo.-dijo David mirándola con sinceridad, Regina lo miraba con incredulidad.

-O podríamos acabar matándonos mutuamente.-replico Regina tratando de mantenerse fría, pero David se lo hacía cada vez más difícil.-No me mires así, es un poco difícil de creer todo eso cuando me acuerdo de ti y Blanca Nieves jurándose amor eterno.-dijo Regina sarcásticamente, ganándose una mirada molesta del ojiazul.

-¿No te has convencido? Te amo a ti, y si, ame a Blanca. La quise mucho y hubiera seguido con ella si aún la quisiera pero no es así, ya no mas.-confeso David encogiéndose de hombros con una mirada sincera.

-Bueno, te enamoraste de ella en un par de horas y ella te golpeo con una roca.-bromeo Regina encogiéndose de hombros para desviar el tema, pero David no parecía estar de acuerdo y no caería tan fácil.

-Regina, sé que sientes algo por mí y quiero estar contigo.-pidió David acercándose cada vez más, Regina le sostenía la mirada, no se permitiría ceder.-Reina Malvada, alcaldesa de Storybrooke, Regina Mills…Como sea, te amo.-dijo David seriamente, descartando las dudas de Regina acerca de que solo fuera un fugaz enamoramiento de David.

-No soy cursi como tú, Charming.-siseo Regina tragando saliva al ver sus ojos clavados en ella.-Yo realmente detestaba al Príncipe del Bosque Encantado.-ironizo Regina sonriendo levemente, David arqueo las cejas.

-Pues a mí la Reina Malvada siempre me pareció una mujer extremadamente sexy y provocativa, esos escotes de tus vestidos eran muy sugerentes…-murmuro David acercándose lentamente a ella, Regina rodo los ojos.

-Curioso, nunca note interés de tu parte, Charming.-siseo Regina con un tono malicioso, David arqueo las cejas y con la mirada fija en sus labios la tomo de la cintura para pegarla a él con rapidez, Regina intento apartarse pero las manos de David la sujetaban contra él.

-Sera por que intentaba sobrevivir a tus intentos de homicidio.-se burló David en el mismo tono filoso que ella, provocando que Regina sonriera maliciosamente, David también sonrió y sin darse cuenta ya estaban a escasos centímetros de distancia, Regina trato de apartarse pero David fue más rápido y capturo sus labios en un beso. Las manos de David se deslizaban desde su cintura por su espalda, el rubio llevo su mano hasta el cabello de Regina para poder enredar sus dedos en él y así intensificar el beso, un beso intenso, un beso que dejaba en claro que el interés de David era la mujer que tenía presa entre sus brazos y que no tenía ninguna intención de perder la batalla tan fácilmente.

-Regina, yo…-la puerta del camarote se abrió después de un par de toques, dando paso a Robín Hood. El ladrón se quedó estático en la puerta al ver a David y Regina besándose, sintió como la sangre comenzaba a hervirle al ver como David tocaba a su reina, como la besaba como si nada más existiera. Demonios. Solamente él podía hacer eso, nadie más, solo Robín Hood, el mismo que se arrepentía de haber entrado a ese lugar y presenciar aquella escena. En cuanto la puerta se abrió Regina y David dejaron de besarse por instinto, pero David aún mantenía a Regina sujeta de la cintura.

-Robín.-murmuro Regina palideciendo al ver la mirada asesina del arquero, pocas veces había visto a Robín enojado, pero eran las suficientes para saber que cuando Robín Hood se enfurecía nada bueno podía salir, sobre todo cuando tenía al blanco de su ira delante de él y podía corresponder a sus ataques fácilmente.

-Más vale que quites tus manos de encima de ella en este instante.-siseo Robín con la mirada encendida al dar dos largos pasos hacia ellos y sujetar a David de la chaqueta para apartarlo de Regina, prácticamente arrastrándolo hacia fuera del camarote, bajo la mirada incrédula de Regina.

-No me vas a decir que tengo que hacer.-amenazo David duramente al soltarse bruscamente de Robín y tratar de mantener el equilibrio para no caer. Regina los siguió hasta cubierta, agradeciendo internamente que no hubiera nadie ahí.

-David…-Regina dio un par de pasos hacia el príncipe para obligarlo a no seguir provocando a Robín, pero la mirada de la reina estaba clavada en el arquero, mirándolo con disculpa en los ojos que el ladrón ignoro al señalar al príncipe.

-Déjalo, Regina. Debe de costarle bastante aceptar que me amas.-se burló Robín mirando a David amenazante, Regina rodo los ojos al comprender que no saldría tan fácil de ello, los dos hombres parecían echar chispas.

-¿No te ha quedado claro que ya no te ama? Creí que por eso te habías ido de su casa.-ataco David sintiendo celos ante las palabras de Robín, él no era así pero aquello comenzaba a hacerle decir cosas que no quería. La mirada que el arquero le lanzo a David podría haberlo matado fácilmente.

-¿Estás seguro de eso?-pregunto Robín burlonamente.-Porque hasta donde sé tú no te has mudado con ella y no son nada, por más que trates de confundirla.-replico Robín con desdén provocando que David sintiera aún más rabia, Regina rodo los ojos al ver las miradas asesinas de ambos y comenzó a preguntarse si notarían su ausencia si se marchaba.

-Parecen niños peleándose por un juguete.-protesto Regina cruzándose de brazos al observar a ambos hombres tan concentrados en provocar al otro que ninguno la escucho.

-Si te quisiera no estaría confundida.-siseo David apretando los puños de igual manera que el arquero.- ¡Si no sintiera algo por mí no hubiera estado conmigo!-alzo la voz David sin pensarlo, de acuerdo, aquello había sido una jugada rastrera pero no había pensado con claridad.

-¡David!-grito Regina mirándolo fulminante pero antes de que pudiera intervenir un puñetazo de Robín derribo a David, lanzándolo al piso. Regina miro a Robín y decidió no acercarse a el al ver como sus ojos parecían irradiar fuego. Demonios, asesinaría a David, lo haría lenta y dolorosamente por arrastrarla con él y provocar una pelea más. Después del puñetazo que Robín le dio a David y lo hizo caer, el príncipe no tardó en responder y lanzo su primer golpe dándole en el estómago al arquero, Robín también respondió y así ambos comenzaron a repartirse golpes a diestra y siniestra. Regina intento detenerlos más de una vez paralizándolos con magia pero ambos se movían rápido y sin darse cuenta le complicaban acertar en ellos.

-¡Hey!-la voz de Hook llegando casi corriendo desde el otro extremo del barco los hizo tratar de esquivarlo, Emma y Zelena habían salido de las literas al escuchar los ruidos y ambas mujeres miraron la escena con diferentes gestos de incredulidad.-Compañeros, calma.-intervino Hook al apresurarse y colarse en medio de Robín y David, teniendo que esquivar un par de golpes al sujetar a David de los brazos atrás de la espalda.

-¡El que faltaba!-se burló Zelena con una sonrisa descarada desde donde observaba junto a Emma, ganándose una mirada asesina de Regina, la pelirroja la ignoro y se dirigió a la rubia que estaba junto a ella.-¿No deberías ayudar? Es tu padre.-dijo Zelena encogiéndose de hombros, devolviendo su vista a donde estaban los tres hombres.

-David está lo suficientemente grande para saber qué hace.-dijo Emma encogiéndose de hombros, ocultando una pequeña sonrisa de diversión ante el espectáculo que estaba observando, definitivamente se iba a divertir recordándole aquellos momentos a su padre hasta el fin de sus días.

-¡Robín, David!-protesto Regina al verlos intentar volver el uno contra el otro, la reina aprovecho y hechizo los pies de ambos para mantenerlos clavados en el piso del barco, Hook soltó a David y se apartó de ellos, Emma y Zelena se acercaron al pirata y a Regina.

-Regina es una mujer libre, puede estar con quien quiera así que cálmense, aquí ninguno es novio de mi hermanita, ¿no?-intervino Zelena sin siquiera de pensarlo un poco, Regina la miro incrédula y negó con la cabeza al ver la sonrisa divertida de la pelirroja.

-¿Quieren dejar de comportarse como adolescentes? Es estúpido esto, creí que se darían cuenta, ustedes son adultos.-reclamo Regina mirándolos fulminante, Robín y David torcieron los gestos y desistieron de intentar caminar.

-Amor, creo que es mejor dejar todo esto.-dijo Hook mirando a la reina con un gesto despreocupado, ganándose dos miradas fieras que estaban por lanzársele encima.

-¿Por qué le dices amor?-pregunto David arqueando las cejas y mirándolo inquisitoriamente, Regina soltó un bufido mientras que Emma y Zelena comenzaron a reír por lo bajo ante los celos de Charming.

-Por favor, Hook le dice amor a cada mujer que se le pasa enfrente.-ironizo Robín encogiéndose de hombros con una mueca divertida, esta vez fue Hook quien lo miraba con severidad y David reía por lo bajo.

-Cuidado ahí, ladrón.-siseo Hook acercándose a Robín amenazante, Regina arqueo las cejas y tuvo que contener el impulso de prender fuego al Jolly Roger.

-No es un secreto que Hook fue un pirata mujeriego toda la vida.-intervino David con el mismo tono despreocupado que Robín, Hook lo miro con un gesto de malicia y Regina comprendió que no se darían tregua en ese momento.

-Tampoco es un secreto que tú sigues casado.-siseo Hook burlonamente, provocando un gesto matador en David y que Robín estallara en carcajadas ante la reacción de David, Emma y Zelena se debatían entre mirar al trio de hombres y a Regina, quien perdía la paciencia poco a poco.

-Que imbéciles.-siseo Regina negando con la cabeza al ejercer presión en el puente de su nariz en un gesto de frustración, tanto Emma como Zelena asintieron de acuerdo con ella, los tres hombres seguían discutiendo concentrados en ellos cuando sin más los tres quedaron suspendidos en el aire, demasiado alto para su gusto.

-¡Son unos idiotas!-grito Gold fastidiado de ignorar sus peleas con tal de no entrometerse como Regina había pedido.-Intente ignorarlos pero son un trio de idiotas.-siseo Gold moviendo sus manos y provocando que Robín, David y Hook quedaran suspendidos en el aire fuera del Jolly Roger.

-¡Gold!-grito Emma al ver a los tres hombres con gestos de terror ante la idea de ser soltados y caer al vacío desde esa altura, Zelena observaba todo con curiosidad y Regina no oculto su gesto de frustración, sabía que tenía que intervenir pero decidió esperar unos cuantos segundos para asegurarse que el susto les quitara las ganas de provocar cualquier otra pelea o discusión.

-Es suficiente.-intervino Regina después de un par de minutos. Minutos en los cuales Gold se divirtió causándoles varios sustos al mover sus manos y a los tres hombres a su antojo.-Bájalos y déjennos a solas.-pidió Regina duramente, Gold arqueo las cejas negándose en un principio pero la mirada de Regina lo hizo acceder.

-¿Es necesario? Prometo no interrumpir.-dijo Zelena inocentemente, la mirada asesina de Regina la hizo no protestar, la pelirroja se dio media vuelta y siguió a Emma hacia donde dormía la tripulación, Gold no ocultaba su sonrisa maliciosa y así desapareció de la vista de todos para estar solo.

-Escúcheme bien los tres.-siseo Regina mirándolos a cada uno duramente, Robín la miro apenado, David con culpa y Hook parecía tentado a dejarse caer en el suelo para no tener que pasar por aquello.-No pueden, no podemos seguir así, son adultos no unos niños que se pelean por ver quién se queda con el juguete.-reclamo Regina mirándolos a los tres casi mortalmente, haciéndolos tragar en seco.

-Como adulto déjame golpea al príncipe falso.-siseo Robín dirigiendo una mirada asesina a David, quien lo miraba burlonamente.

-Inténtalo, ladrón. Ni con todas tus flechas podrías ganarme.-se burló David mirándolo despectivamente.

-Eso se resuelve fácil… ¿A puño limpio o con armas?-pregunto Hook con sarcasmo y riendo divertido, Regina lo miro matadoramente y con un gesto de manos lo hizo gritar al lanzarle unas leves chispas en el brazo, haciéndolo retroceder.

-Si no vas a ayudar no empeores las cosas.-siseo Regina mirándolo duramente, los tres parecieron recobrar la cordura y mantenerse casi estáticos con la mirada inquieta. La mirada de Regina se centró en los tres que miraban atentos, casi temerosos.-No quiero lastimar a nadie, de verdad. No le mentí a nadie y soy sincera cuando digo que no tengo idea de lo que siento o de lo que quiero, no voy a dar explicaciones por que no soy nada de ninguno.-sentencio la reina antes de dar media vuelta y desaparecer de la vista de los tres, quienes se miraron un tanto incomodos y comprendieron que nada ganarían estando así. Robín se dirigió a su hamaca para no ver a nadie y David se dirigió a buscar a Emma, mientras que Hook retomo su lugar al frente del Jolly Roger.


La noche había llegado y la tensión aún se sentía en el Jolly Roger, casi todos habían preferido quedarse abajo y no salir a cubierta lo que resto de la tarde. Emma y David compartían espacio con Zelena, David había optado por tirarse en una de las hamacas y ninguno de los tres había pronunciado palabra. Robín también se había recostado en la hamaca que le correspondía y se había pasado la tarde sin ver a nadie. Regina se había encerrado en el camarote. Gold como era de esperar permaneció en cubierta para no tener que lidiar con nadie y Hook se encargaba de estar al timón de su barco, cómodamente sentado en una silla y en compañía de su ron que a ratos bebía.

-Gold.-siseo David al toparse con Gold cuando salió a cubierta y el Oscuro se dirigía a donde pasaba la noche, el Oscuro no disimulo un gesto de fastidio al ver a David frente a él, intento ignorarlo y seguir de largo pero David se lo impidió.

-¿Qué quieres? ¿Reclamarme algo?-pregunto Gold con un tono filoso habitual en él, David lo miro con un gesto de pocos amigos.-Si no vas a hablar me voy, no pienso tomarme la molestia de leer tus labios.-ironizo Gold con una sonrisa maliciosa.

-Si.-respondió David cruzándose de brazos con una mirada severa.-Eres un retorcido manipulador, me arruinaste una oportunidad de ser feliz, quizá esa niña sea mía y tú me la quitaste, o quizá todos pudimos habernos ahorrado todo este sufrimiento, nos condenaste a todos solo por tu maldición.-termino de decir David con frustración contenida.

-¿Hubieras preferido quedarte con Regina que vivir la historia que tuviste con Blanca Nieves?-pregunto Gold con dobles intenciones y una sonrisa maliciosa, ganándose una mirada fulminante de David.

-No trates de jugar con las palabras, Gold.-siseo David conociendo sus gustos por torcer las cosas. Digo que eres un manipulador que ha jugado con la vida de todos como si fuéramos títeres.-siseo David mirándolo amenazante, pero el semblante de Gold permanecía sin expresión.

-Siempre tan encantador, tan directo, tan…aburrido.-se burló Gold con un gesto que David no pudo evitar recordar a Rumplestilskin, David tenso el gesto en una mueca de desagrado.

-Regina me amaba y yo a ella, íbamos a casarnos, todo estaba bien.-decía David con un tono severo, Gold rodo los ojos con un gesto aburrido. Sin que ninguno se diera cuenta que había alguien más escuchando su conversación. Emma se había levantado poco después que David al escuchar voces cercanas, y al darse cuenta que eran ellos guardo silencio sin poder evitar el escuchar.

-Todo un clásico de amor.-ironizo Gold con una mueca burlona, David deseo poder golpearlo en la cara en ese momento.-Igual que tu Blanca Nieves.-ataco Gold en su defensa, David frunció el ceño, Emma escucho todo y estuvo tentada a salir por si David perdía la cordura y se lanzaba contra Gold.

-La única razón por la que no te agarro a golpes es porque quiero encontrar a Jazmín. Porque por tu culpa perdí a Regina, quizá la historia de todos no hubiera estado llena de sufrimiento.-siseo David con los puños apretados, Gold lo miro con una sonrisa burlona que irritaría los nervios de cualquiera.

-¿Realmente crees que es tuya?-pregunto Gold retóricamente, permitiéndose reír levemente, ganándose la mirada fulminante del príncipe. Desde donde estaba, Emma escuchaba todo y no sabía a ciencia cierta que le provocaba todo lo que escuchaba.

-Sí, hasta que no se diga lo contrario esa niña es hija mía y de Regina.-sentencio David con firmeza, Gold arqueo las cejas y lo miro en silencio por unos segundos.

-Por eso estas aquí.-afirmo Gold seriamente, David asintió sin más.

-Por mi hija y por Regina, no voy a dejarla sola, quiero ayudarla.-dijo David con seguridad y firmeza, Gold arqueo las cejas y rio burlonamente, Emma escuchaba todo en silencio para no ser descubierta.

-¿Desearías volver en el tiempo y evitar todo?-cuestiono Gold con dobles motivos.- ¿Casarte con ella como estaba por suceder, quizá formar una familia y vivir felices para siempre?-pregunto Gold con una mueca divertida.

-No podría hacerlo. Porque amo a Emma, ella es mi hija y la quiero tanto como quiero a Neal, por ellos no podría regresar el tiempo y perderlos, solo por eso no te odio por completo.-siseo David conociendo sus intenciones de molestarlo, Emma sonrió al escuchar a su padre.

-Buena respuesta, Charming.-ironizo Gold sonriendo maliciosamente al pasar de largo a David, al escuchar sus pasos Emma se apresuró a regresar a su hamaca. Emma respiro tranquila al no ser descubierta, sintiéndose mejor al conocer los sentimientos de David, decidió dejarlo en paz un rato y quedarse en la hamaca.


La madrugada había llegado sin que nadie lo notara, por suerte las cosas se habían mantenido en calma y habían todos podido discutir lo que harían a su llegada a Agrabah, así que cuando dejaron las cosas claras cada uno se retiró a dormir. Las estrellas cubrían el cielo dando un aspecto hermoso desde el Jolly Roger, al estar más cerca de ellas su brillo aumentaba. El pirata se levantó de su silla frente al timón y estiro las piernas un poco al caminar por cubierta.

-¿Ya estas más calmada o debo alejarme si quiero seguir con vida?-pregunto Hook con un tono irónico detrás de ella, Regina se sobresaltó un poco y rodo los ojos al ver al pirata pararse frente a ella.

-Muy gracioso, Hook.-replico Regina negando con la cabeza al cruzarse de brazos, Hook rio levemente y se encogió de hombros sin más.

-Te conozco. Cuando te enojas eres capaz de prenderle fuego a todo lo que te salga al paso.-dijo Hook con un gesto de fingida preocupación, ganándose una mirada arrogante de la reina.

-Quizás. Pero el Jolly Roger está a salvo porque estoy en él y no pretendo naufragar.-contesto Regina con un tono astuto, sonriendo maliciosamente.

-Ya casi llegamos, más tardar al medio día debemos estar en Agrabah.-aseguro Hook con un gesto de seriedad, Regina asintió, ya deseaba estar ahí y poder encontrar respuestas.

-Deberíamos haber llegado antes.-se quejó Regina con un gesto de impaciencia.-No quiero seguir perdiendo el tiempo, necesito llegar.-dijo la reina torciendo el gesto, Hook acorto la distancia y tomo su mano dándole un ligero apretón.

-Llegaremos pronto, vamos a descubrir que paso y todo va a salir bien. La encontraremos.-aseguro Hook dedicándole una sonrisa para hacerla sentir segura, Regina arqueo las cejas en un gesto escéptico.

-¿Porque estas tan seguro?-pregunto Regina dudando un poco, el pirata se encogió de hombros y medito su respuesta por un par de segundos.

-Porque si.-contesto Hook sin más, ganándose una mirada incrédula.-Por qué conociendo a Cora seguramente dejo a nuestra hija aquí para asegurarse este reino en caso de que algo saliera mal contigo, como sucedió al final.-dijo Hook con un tono serio.

-La aparto de mi.-suspiro Regina llevándose una mano al cabello.-Cora era mi madre y no puedo entender por qué actuó de esa manera. Si me amaba tan solo un poco nunca lo demostró o por lo menos tenía una forma muy extraña de querer.-dijo Regina rodando los ojos, Hook asintió.

-Cora era una mujer casi imposible de entender pero te quería, Regina.-aseguro el pirata con sus ojos fijos en los de la reina, mirándola como pocas veces lo hacía, sin bromas.

-¿Cómo lo sabes? ¿Por qué estás tan seguro?-pregunto Regina mirándolo perspicaz y cruzándose de brazos al esperar una respuesta.-Pase casi toda mi vida intentando ganarme su amor y que estuviera orgullosa de mi.-dijo Regina con un gesto de frustración, pero antes de que pudiera decir algo más Hook se apresuró a sujetarla de la cintura y pegarla a él, para después sujetar una de sus manos entre la suya.- ¿Qué haces?-cuestiono la reina con un gesto de burla.

-Bailaras conmigo.-musito Hook moviéndose al compás de una música imaginaria, provocando que Regina lo mirara como si estuviera loco.-Te daré respuestas solo si me sigues el juego.-sentencio Hook sonriendo maliciosamente al no soltarla.

-¿Por qué?-pregunto Regina con un tanto de desconfianza y renuencia a seguirle el juego, pero el pirata parecía llevarla suavemente por el Jolly Roger sin esfuerzo.-De acuerdo. Comienza a hablar, Killian.-accedió Regina dejándose llevar un poco.

-Cora espero 28 años para reunirse contigo, para buscarte.-recordó Hook al girar suavemente a la reina y pegarla de nuevo a el.-Pudo haberte asesino cuando la creías muerta y jamás lo intento. En el fondo estaba orgullosa de ti, de que su hija fuera la reina y deseaba que tú tuvieras todo lo que ella no pudo, por eso te exigía tanto.-comentaba Hook sin dejar de moverse lentamente, guiando a Regina junto a él.

-¿Cómo sabes todo esto?-pregunto Regina arqueando las cejas y mirándolo fijamente, Hook sonrió levemente.-Por más tiempo que estuvieran juntos Cora no hablaba de esas cosas con nadie.-comento Regina negando con la cabeza.

-Me tomo tiempo comprenderlo al principio pero después lo entendí. Cuando Cora me aparto de ti la odie, pero después entendí por qué lo hizo.-dijo Hook girando a la reina y volviendo a atraerla.-Quería lo mejor para ti, te merecías algo mejor que un pirata borracho y aventurero, eso decía ella.-se burló Hook haciendo que Regina quedara más cerca de el.-En eso estábamos de acuerdo, merecías algo mejor.-acepto Hook mirándola cálidamente, Regina le dedico una de sus pocas sonrisas sinceras antes de acomodarse en su pecho.

-Quizá lo nuestro no hubiera funcionado, ambos éramos villanos, nos hubiéramos acabado matando.-rio levemente la alcaldesa al mirar al pirata con burla, Hook asintió levemente.

-Cierto, su Majestad.-rio Hook encogiéndose de hombros.-Pero no puedes negar que nos divertíamos bastante.-dijo el pirata con picardía haciéndola reír.-Extrañaba esto.-dijo Hook mirándola divertido.-O por lo menos ciertas partes de ti.-bromeo Hook al bajar la mirada directamente al escote de Regina, haciéndola rodar los ojos y esforzarse por no sonrojarse.

-Olvidaba con quien estaba.-ironizo Regina negando con la cabeza, Hook arqueo las cejas.

-Yo te refresco la memoria.-siseo Hook descaradamente al sujetarla con firmeza y besar sus labios, Regina ignoro el hecho de que el garfio de Killian estaba rozando su piel y correspondió alejando todos los pensamientos de su mente. Hook deslizo su mano por la cintura de Regina suavemente y comenzó a guiarla hasta el camarote, Regina sabía que quizá se arrepentiría de aquello, pero al menos por esa noche no quería hacerlo. Ambos entraron al camarote en pocos segundos, segundos en los que los besos comenzaron a intensificarse y a ser cada vez más apasionados, tal como eran ellos. Hook despojo a Regina de sus prendas con movimientos expertos y Regina hizo lo mismo con él, el garfio de Hook quedo tirado cerca de la cama para no lastimarla. Hook la sujeto fuertemente y la tumbo sobre la cama, recorriendo su piel y dejando besos en ellos, admirando ese cuerpo que lo tentaba tanto, hasta llegar a besar sus labios y morderlos suavemente haciendo que Regina dejara marcas de sus uñas en su espalda, ninguno se quejaba de aquello, parecían disfrutar del momento…


Regina estaba recostada sobre el pecho del capitán del Jolly Roger, ambos estaban en silencio y con las miradas sin conectarse, Hook deslizaba su mano por la espalda desnuda de Regina con suavidad, solo cubiertos por las sábanas blancas de la cama y extrañamente no se sentían incomodos el uno con el otro, era como si de pronto las cosas entre ellos estuvieran más claras que antes.

-Debo decirlo, esto fue increíble.-musito Hook riendo levemente al buscar los labios de Regina y besarla cortamente, la reina no evito reír un poco y negar con la cabeza.

-Eso es una completa locura, pero bueno, somos dos locos.-replico Regina con un dejo de sarcasmo haciendo reír a Hook, quien arqueando las cejas se acomodó mejor sobre la almohada.

-Es tu culpa, enloqueces a cualquiera. No hicimos nada malo, somos dos adultos y estamos solos, no engañamos a nadie-rio Hook ignorando el hecho de que Regina rodaba los ojos ante su despreocupación.-Supongo que esto no se va a volver a repetir.-musito el pirata al notar la mirada de Regina, su silencio.

-¿Tan obvio es?-pregunto Regina dejándose abrazar un poco más al pecho de Hook.-Esto fue increíble, Killian, pero yo…creo que no es amor, siento cosas muy fuertes por ti pero no sé cómo explicártelo.-musito Regina hundiendo su rostro entre su pecho, Hook sonrió levemente y deslizo su mano por la espalda de la morena.

-Te amé, Regina. Daria mi vida para salvar la tuya si fuera necesario.-confeso Hook mirando al techo, sin titubeos en su voz, sin poses de pirata.-No si seas el amor de mi vida pero eres una mujer que es importante para mí, mataría por ti.-dijo Hook seriamente, provocando una sonrisa ligera en los labios de la reina.

-Lo sé, me lo has dejado claro, me has recatado y ni siquiera hizo falta que me lo dijeras. Lo hiciste porque querías, no para conseguir una recompensa.-musito Regina mirándolo agradecida, Hook asintió.-Enfrentaste a Cora y a Gold por mí, trataste con ellos para protegerme.-sonrió Regina levemente.

-Sé que no me amas, esto que paso fue pasión, atracción, deseo si quieres llamarlo así.-musito Hook con un dejo de nostalgia, Regina lo miraba callada.-Quizá yo este aferrado a solo una ilusión, pero tienes que admitir que es una ilusión muy buena.-rio Hook pícaramente al dar una mirada descarada a Regina, sonrojándolo solo un poco.

-Has cambiado, Killian. Y me da gusto, eso es bueno para ti, ya no tienes tanta oscuridad dentro de ti, puedes tener tu propio final feliz.-susurro Regina con seguridad, si ella tenía esperanza el también debía tenerla.

-Encontraremos a nuestra hija.-sentencio Hook firme y besando intensamente a la alcaldesa, tomándola por sorpresa.-Se lo que dirás, pero hasta no confirmar lo contrario es mi hija, Regina, la única que tendría.-rio el pirata encogiéndose de hombros en un gesto inocente.

-Eres un héroe, Capitán Hook.-se burló Regina arqueando las cejas en un gesto burlón, provocando que el pirata frunciera el ceño.-Quizá para otros seas un villano pero estas convirtiéndote en un héroe, pero tranquilo no arruinare tu reputación.-aseguro la reina con un gesto sarcástico que hizo que Hook la mirara fulminante, para después reír levemente al igual que ella.


Los rayos de sol eran intensos y abrumadores, pero en el camarote principal del Jolly Roger no se filtraba ninguno, sus ocupantes dormían plácidamente. Regina se había acomodado en el pecho de Killian, mientras que el pirata la mantenía abrazada sin darse cuenta. Fuera de ahí, Gold había sido el primero en salir a cubierta para asegurarse de que habían mantenido el camino indicado, sorprendiéndose un poco al no encontrar a Hook cerca. Gold decidió esperar un poco por si el pirata aparecía pero nada, ni rastro de Hook. Por un momento Gold creyó que Hook había pasado la noche en una de las hamacas de su tripulación y se había quedado dormido, si estaba acompañado de su ron era muy probable, pensó Gold. Pero al pasar más de una hora y ver como todos los demás iban saliendo a cubierta poco a poco esa idea dejo de convencerlo tanto como al principio.

-¿Hook no durmió con ustedes?-pregunto Gold serio al verlos aparecer uno por uno, todos con rostros de haberse levantado hace poco, Gold frunció el ceño al ver que todos negaban sin notar algo raro en su conducta.

-No.-dijo Emma bostezando al hablar.-Creí que pasaría la noche aquí otra vez.-musito Emma frotándose los ojos para despejarse un poco el sueño que tenía.

-Yo tuve que dormir con los Charming vigilándome.-se quejó Zelena un poco más despierta que los demás.-Como si pretendiera prender fuego a todos mientras duermen.-ironizo Zelena frunciendo el ceño y cruzándose de brazos.

-Yo pase la noche en una de las hamacas pero no vi a Hook bajar, creí que estaría vigilando el rumbo del Jolly Roger o algo así.-se excusó Robín encogiéndose de hombros al no darle importancia al tema.

-¿Por qué? ¿Sucede algo?-pregunto David después de estirarse un poco, tenía el cabello revuelto como pocas veces se dejaba ver, Gold parecía endurecer más el gesto a cada respuesta que le daban.

-No, pero si lo que pienso es verdad le van a suceder muchas cosas desagradables al pirata.-siseo Gold torciendo el gesto al darse media vuelta y alejarse de ellos para dirigirse al camarote principal del Jolly Roger, dejando a todos con gestos de confusión.

-¿Saben de qué habla?-pregunto Robín sin comprender, ninguno le dio una respuesta, quizá el estarse levantando les impedía pensar claramente con rapidez.

-¿Dónde está Regina? Siempre es la primera en levantarse.-apunto Zelena con un gesto de curiosidad, ganándose las miradas de todos, quienes parecían apenas haber caído en cuenta de la ausencia de la reina, la pelirroja tenía razón ella siempre era la primera en levantarse.

-No es posible.-murmuro David casi con la mandíbula desencajada al caer en cuenta de los pensamientos de Gold al igual que los demás. Robín y David habían palidecido un poco al quedarse casi clavados al suelo, mientras que Emma y Zelena habían salido casi corriendo para alcanzar a Gold y desmentir o confirmar sus sospechas, pero ambas se detuvieron a mitad de camino con gestos de asombro al ver lo que tenían delante de ellas.


Gold toco la puerta del camarote para no enfadar a la reina por si estaba equivocado y Regina estaba sola, no quería empeorar las cosas entre ellos. Al no recibir respuesta empujo la puerta suavemente solo un poco, pero lo suficiente para ver que sucedía dentro. En ese instante Gold deseo no haberlo hecho, si alguien lo hubiera visto juraría que había palidecido considerablemente y después su rostro se había tornado rojo de la molestia que sentía, había apretado sus puños ante su indignación tanto que quizá se pudo haber hecho daño, y es que al ver a Hook en la misma cama que su hija habría jurado que casi se desmaya. No es que Regina fuera una santa, Gold sabia de sobra que no lo era pero verla en la cama con Hook no era cualquier cosa, el pirata era su enemigo eterno, el hombre que más detestaba… ¿Y ahora compartía la cama con su hija? Definitivamente el destino le estaba jugando una broma muy cruel.

-¿Qué sucede?-murmuro Hook moviéndose un poco al sentir que Regina también se movía, ambos se habían despertado al escuchar el sonido de la puerta abrirse de golpe, pero al ver al Oscuro ahí ambos se despertaron por completo, cubriéndose lo más que podían con las sabanas, mirando a Gold con sorpresa.

-Te matare.-siseo Gold tan rígido como una estatua, mirando de forma asesina al pirata, quien no pudo evitar tragar en seco al ver el gesto amenazante del Oscuro, decir que estaba furioso era quedarse corto.

-¡Gold, como te atreves a entrar así!-reclamo Regina indignada al sentir enrojecer sus mejillas, antes de poder decir algo más con un movimiento de muñeca una nube morada cubrió a Regina y a Hook, dejándolos impecablemente vestidos. Los dos salieron de la cama por el lado opuesto a donde estaba Gold.

-Te matare lenta y dolorosamente.-volvió a amenazar Gold con la mandíbula apretada, Regina y Hook no dijeron nada por unos segundos, se miraron fugazmente al ver la mirada asesina de Gold, ambos creyendo que si cumpliría su amenaza.

-Yo…-Hook no alcanzo a decir nada más, Gold empezó a ahorcarlo a distancia sin titubeos y sin quitar su mirada del pirata que trataba de zafarse en vano, Regina se sorprendió y retrocedió por instinto al ver como Hook comenzaba a elevarse un poco a causa de Gold.

-¡Bájalo ya, Gold!-siseo Regina mirándolo furiosa, Gold no la miraba, estaba concentrado en torturar al pirata que cada vez sentía más dolor en sus pulmones al no tener aire.-Bájalo si no quieres que aleje a Henry de ti, que yo también termine por odiarte aún más.-siseo Regina recurriendo a su última carta, quizá un poco bajo pero necesario. Gold miro a Regina y noto lo decidida que estaba, le tomo un par de segundos que parecieron eternos pero termino por ceder y dejar caer al pirata.


Emma y Zelena se habían detenido a medio camino de seguir a Gold, ambas con la mirada fija en el gran muro de fuego al que se aproximaban cada vez más. Robín y David también se acercaron a ellas para tratar de asegurarse que no estaban alucinando al ver las llamas de fuego que cada vez estaban más cerca, asustándolos.

-¡Gold! ¡Regina!.-grito Emma para que salieran del camarote donde discutían fuertemente ajenos a eso.- ¡Deben venir ya!-grito Emma sin dejar de mirar el muro de fuego, en pocos segundos Regina salió corriendo del camarote, seguida de Hook y Gold, los tres se detuvieron en seco al ver el gran muro que tenían delante del Jolly Roger.

-¿Qué demonios es eso?-pregunto Zelena abriendo los ojos al sentir su corazón latir más rápido al ver que se acercaban cada vez más al fuego, la idea de morir quemados a nadie le agradaba, todos parecían hipnotizados por las llamas del fuego.

-Eso significa que hemos llegado.-dijo Gold seriamente, mirando las grandes cantidades de fuego que tenían casi encima.-Bienvenidos a Agrabah.-siseo Gold de mala gana, notando como todos lo miraban incrédulos y como si estuviera loco.-Sujétense si no quieren caer.-aviso Gold antes de que todos se apresuraran a resguardarse para los disturbios que venían. En pocos segundos el Jolly Roger estaba atravesando el gran muro de fuego y en un par de minutos estaban en Agrabah.


¿Les gusto? ¿Falto algo? Bueno, si han llegado hasta aquí dejen un review!jajaja Se que tarde bastante en actualizar pero ahora si que anduve totalmente fuera de la lap, nos toca leernos en 10 días. Ayudenme con un review diciéndome con quien quieren que se quede nuestra reina…muahahhaa

EQLuisa…Eaaaaaaaaaa! Ya se acerca Regina cada vez mas a donde quedo su hija, a saber como vivio y que paso con ella muahaha Hook estaría encantado de ser el padre :p Que genial que te gusto la parte con Robín, besoooooooooo!

Rosalie end Jacob…David y Regina son todo un espectáculo juntos muahaha

Liz-Black489…Gracias!Lamento la tardanza, espero poder leerte en 10 días que actualice, besoo!

Cenaby… Solo hubo dos aquí y muy cortitos jajajaja Se sabra, pero no dire cuando muahaha No tiene 40 años, eso seguro, cuando Zelena la dio por muerta tenia 16. ¿Mas EvilCharming? Aquí hubo un poquito mas :P Gold como padre es de temer, le van a sacar canas verdes al pobre hombre jajajaja Zelena es Zelena, no se puede decir mas jajajaja Gracias!

Aelynb…Amonosss! Voto OutlawQueen!

Evazqueen….Gracias, lamento la demora esta vez actualizare en 10 días, me lo he puesto como meta jajaja Gold esta sufriendo con su hija todo lo que no sufrio antes con su hijo muahahaha Regina no se deja cuidar mucho aun pero es que Gold es asi, quiere proteger aunque aun no sepa como hacerlo del todo bien…Zelena, amo a mi pelirroja consentida jajaja Retorciendose y todo tuvo que soltar todito lo que siente, poco a poco iran mas escenas de ella, lo prometo, las amo juntas son un derroche de sarcasmo, arrogancia y cariño-odio jajaja Malefica si esta muerta, tal cual en la serie sucedió, pero eso no quita que pueda volver nuestra hechicera consentida, la amo…Rajah hara su parte, le toca momento en el prox cap…Emma! Emma tiene su parte infantil aun, me hizo gracia imaginármela asi jajajaja Regina y Hook son una cosa un poco distinta a su relación con David muahaha La heladera esta haciendo de las suyas, poco a poco les ire mostrando…Gracias por seguir leyendo, besoooooooooo!

GabyEvilRegal4Ever123… Eaaaaaaaaa, gracias! David volvió a ser niño jajajaja Gold esta siendo torturado sin desearlo por su querida hija, un poco mas y le provoca el infarto al pobre jajajajaja Regina tiene que decidir y descubrir con quien desea estar realmente muahahaha Zelena es un poco fría pero tiene sus sentimientos, ya ire mostrando mas de ella. Besooo!

Franciny…Gracias! El OQ es lindísimo! Henry y Bella tienen bastante en común creo que se llevarían de maravilla, si casi son parientes jajajaja Regina y Zelena son geniales juntas, son como hermanas que se pelean pero en el fondo muuuuy en el fondo se quieren jajajaja El trio de idiotas, totalmente, como niños jajajaja Ingrid…Ya les deje pistas de lo que hizo la heladera muahahaha GRACIAS! Hubo dos flashback por ahora, ¿te gustarían mas? Besoooooooo!

fanyag24…Eaaaa!GRACIAS! El OQ tuvo su momentito aquí y con Roland incluido jajajaja Yo tambien amo a Zelena y es de mis consentidas junto con Regina, son divinas las dos jajaja El árbol genealógico de Jazmín es mas enredado que el de Henry, pobre!jajajaja Aun puede que Robín sea el padre, es una linda pareja…Ya tengo marcadas ciertas cosas que ocurrirán con Zelena y varios mas…muahaha Estuve sin compu, lamento la tardanza, nos leemos en 10 días, besooo!

FangirlinSinceUnmemorableTimes…Gracias, que genial que te gusto! Zelena se encariño con su sobrina, pero bueno, la mocosa es adorable jajajaja Me parecio que pegaban los celos, ya que en un principio es el punto débil de Zelena, asi fue como no pensó las consecuencias y todo acabo mal v.v Malefica adora a su pulga, a su manera pero la adora jajajaja Yo tampoco puedo odiar a Zelena, Malefica aun podría volver…nunca se sabe muahaha El HookedQueen fue bastante aquí jajajaja Amo el DragonQueen!Besoooo

Clau23…El OQ es muy lindo! Zelena es una caja de sorpresas, pero su punto débil siempre fueron los celos y la envidia, de ahí su rabia contra Malefica, me parecio que encajaba bien en su personaje , lastima que la mocosa salió lastimada, totalmente…A ver como reacciona Regina cuando se entere!muahaha Gold…se esta redimiendo a su manera :P Aquí ya hubo un vistazo a lo que hizo la heladera muahahaha Estuve sin compu por 3 semanas, lamento la tardanza, actualizo en 10 días! Besooo enormeee!

jossedith1… Eaaaa! ¿Ya estas mejor? Ojala que si….¿Yo cruel? El karma existe, el pirata ya tuvo su recompensa jajajaja Pobre mi Zelena, Regina la hizo hablar a la mala muahahhaa Besooooo enormeee!