Holaaaa, por fin pude volver! Si, ya sé que había dicho 10 días y tarde en actualizar… ¿El triple? jejeje Lo lamento, pero olvide meter en la ecuación que caía mi cumpleaños, la entrega de proyectos y exámenes de la uní, en fin...Ahora estoy libre y como usualmente tardo de 10 a 13 días en escribir un cap. pues espero estar más seguido por acá, sobre todo ahora que vuelve OUAT, eaaaaaaaa! No volveré a decir plazos porque siempre que lo hago término tardando más, pareciera karma jajajaja Bueno, les dejo leer, capitulo largo y que espero les guste! ¿Me ayudan con un comentario acerca de a quien prefieren para la reina? Jajaja Gracias enormes por cada review, fav y follow que dejan, se agradecen en serio! Si quieren masacrarme para que actualice o algún comentario mi twitter es: BarbieEliz.

P.D: Hablando de twitter…Gracias a Mely_kc por los memes del fic, el del fandom #EvilCharming me ha matado de risa ( /Mely_kc/status/644989617981231105) !Besossss!


El Jolly Roger se aproximaba con una lentitud casi torturante para sus pasajeros al muro de fuego. El barco comenzaba a moverse sin tregua, obligando a todos a sujetarse fuerte de lo primero que encontraban para no caer al vacío. El muro de fuego que atravesaron los hizo estremecer, pensando que acabarían con severas quemaduras, pero al atravesarlo fueron inmunes al fuego, como si se tratara de una gran ilusión sumamente realista. En un abrir y cerrar de ojos el muro de fuego había quedado atrás y el barco pirata aterrizado estruendosamente en medio de un desierto, provocando que todos acabaran tumbados en el suelo en diferentes posiciones, todos tratando de asegurarse que no habían sufrido más lesiones que un par de moretones.

-¿Estas bien?-pregunto David mirando a Emma, la rubia había caído sobre su padre en una de las sacudidas del barco, provocándole un dolor en las costillas al Príncipe. Emma asintió en silencio un poco mareada por todo el movimiento y se levantó poco a poco, para después ayudar a David.

-Regina.-hablo Robín desde el extremo donde había caído, levantándose un poco adolorido al chocar contra la madera, asegurándose de que no perdería el equilibrio enfoco su vista en la Reina, quien tenía un gesto de igual dolor al tocarse el abdomen, sus costillas habían sufrido al ser sujetada por Gold de golpe.

-¿Estas bien?-pregunto Hook al terminar de acomodarse el garfio y acercándose a Regina, hasta poner una mano sobre su espalda. Regina levanto la mirada y asintió, el pirata noto la mirada asesina que Gold le estaba lanzando al lado de la alcaldesa.

-El que no estará bien serás tu si no te apartas, pirata.-siseo Gold mirándolo de mala gana, con todas las intenciones de torturarlo hasta dejarlo inconsciente. Hook estuvo a un paso de responder pero la mirada asesina de Regina le advirtió que no era un buen momento para pelear.

-¿Dónde está Zelena?-pregunto Regina al pasear su mirada por el barco, notando que Emma y David estaban sacudiéndose un poco mientras se acercaban a ellos, al igual que Robín ya estaba frente a ella.

-Aquí, hermanita.-siseo Zelena saliendo detrás de ella, con un gesto de pocos amigos y el cabello rojo revuelvo, Regina arqueo las cejas al verla.-Gracias al pirata no caí por la borda, pero casi pierdo un brazo.-se quejó Zelena torciendo el gesto.

-No es mi culpa que la pelirroja haya caído sobre mí, un poco más y mi garfio hubiera acabado en su hombro, por un segundo disfrutaste estar sobre mi.-ironizo Hook guiñándole un ojo a la Bruja, Zelena frunció el ceño y le dio una mirada despectiva, mientras que los demás gozaron la mueca de indignación que hizo Zelena.

-Lo importante es que todos estamos bien.-dijo David para romper la tensión, evitando el contacto visual con Hook, no quería ser imprudente y cometer alguna estupidez como golpear en el rostro al pirata y capitán del barco que acaban de estrellar.

-No por mucho tiempo.-amenazo Gold mirando a Hook duramente, el pirata noto que una de las manos de Gold amenazaba con sacar fuego, haciendo que todos inconscientemente retrocedieran un paso.

-Siempre creí que si algún día moría a manos de alguien, seria a manos de Regina.-ironizo Hook con una mueca de descaro, ganándose unas miradas de burla y otras cuantas asesinas, sin contar con que Regina lo miro con resignación. Gold lo miro fulminante y levanto su mano con una llama en ella.-Lo siento, pelirroja.-se burló Hook al escudarse detrás de Zelena, David y Emma negaron con la cabeza, Robín escondió una sonrisa burlona y Regina se limitó a suspirar con resignación.

-Mala elección, mascota pirata. Nos matara a ambos.-se burló Zelena cruzándose de brazos y mirando a Gold con ironía, solo para provocarlo, Gold frunció el ceño y eso hizo incrementar el tamaño de la bola de fuego que había conjurado.

-Nadie matara a nadie.-sentencio Regina interponiéndose entre ellos, consiguiendo que Gold apagara la bola de fuego y que Hook se apareciera junto a ella, mientras que Zelena se alejó con una mueca de fastidio.

-Regina tiene razón, deberíamos bajar ya.-dijo Robín acercándose para apoyar la decisión de Regina, todos parecieron estar de acuerdo. Gold conjuro una rampa para que todos pudieran bajar del Jolly Roger y fue el primero en descender, seguido de Zelena y de Regina.

-¿A dónde creen que van?-pregunto Emma cruzándose de brazos al ver como Robín, David y Hook comenzaban a competir por ver quien bajaba primero, valiéndose de un par de empujones y miradas asesinas.-¡Deténganse los tres!.-sentencio Emma frustrada al ser ignorada, sin darse cuenta de su mano salió un rayo de luz blanca que impacto en el suelo del Jolly Roger, haciendo que los tres hombres quedaran pegados al suelo sin poder dar un paso más.

-¡Emma!-se quejaron los tres al mismo tiempo al hacer un esfuerzo por no perder el equilibrio, la rubia agradeció que los demás ya habían bajado del barco y no habían escuchado sus quejas al intentar moverse sin éxito.

-Emma, tenemos que hablar con Regina.-dijo Robín manteniendo un tono de voz neutral, contrastando con sus movimientos exagerados para intentar moverse, al igual que David y Hook pretendían hacer.

-Hablen entre ustedes, hasta donde se ya han hablado con ella.-dijo Emma cruzándose de brazos en su mejor posición de sheriff.-Solo van a discutir como niños y la va a alterar, así que manténganse alejados por que no dejare que lo hagan ahora, debemos concentrarnos.-sentencio Emma duramente, provocando que los tres se miraran avergonzados.

-Lo sentimos, Emma. Ya nos disculpamos con Regina pero con lo que ha pasado debemos...-la voz de Robín fue callada por la intervención de Hook, quien torcía el gesto cada que intentaba moverse y no lo lograba.

-Yo no me disculparé de nada, Regina y yo no hicimos nada malo.-sentencio el pirata sin remordimiento, ganándose las miradas asesinas de Robín y David.- Además cualquiera de ustedes dos habría hecho lo mismo en mi lugar. Lo siento, compañeros, en la guerra y en el amor todo se vale.-replicó Hook con cierto tono burlón que irrito a los otros hombres.

-Entonces esto es guerra, por que dudo que sea amor lo que sienten-ironizo David al tratar de zafar su pierna de un tirón y no conseguirlo.- ¡Emma soy tu padre, te ordeno que deshagas el hechizo!-sentencio David cansado de estar intento caminar, Emma se mordió el labio inferior al ver como los tres hombres parecían clavados al suelo.

-Sobre eso…Olvide como hacerlo.-confeso Emma con un gesto de inocencia, encogiéndose de hombros al ver como tres pares de miradas caían en ella.-Regina me enseñó a hacerlo, no se preocupen es temporal, no debe tardar más que un par de minutos así que…Cálmense y después pueden revisar que el barco no tenga daños.-dijo Emma antes de dedicarles una sonrisa inocente y prácticamente salir corriendo del barco, dejando a los tres hombres con rostros incrédulos.


Gold fue el primero en bajar del Jolly Roger, seguido de Regina acompañada de Zelena, en cuanto pusieron un pie sobre la arena del desierto un escalofrió les recorrió el cuerpo, provocando que lo que tenían frente a ellos los hiciera detenerse en seco. El reino de Agrabah estaba completamente distinto a como Gold lo recordaba. Regina se sorprendió al ver lo que quedaba de ese lugar, ella siempre se había imagino ese reino totalmente distinto. Todo estaba en ruinas, las casas estaban abandonadas y no parecía haber rastro de nadie en ese lugar, todo sumido en silencio, pero a lo lejos, casi al otro extremo de donde estaban ellos podían alcanzar a observar el inmenso Palacio del Sultán.

-Parece que el palacio del Sultán quedo intacto.-dijo Gold con su habitual gesto de seriedad, dejando que su mirada se paseara por cada rincón de lo que podía alcanzar a ver. Regina y Zelena hicieron lo mismo, aun asombradas por las condiciones del reino.

-Es como si desde hace años no viviera nadie aquí.-dijo Regina con un extraño nudo en la garganta, no era lo que esperaba encontrar al llegar, le daba escalofríos pensar que quizá algo había matado a todo el reino, incluyendo a su hija, si es que estaba ahí al suceder todo.

-¿Cómo es posible que todo este destruido y el palacio siga tal cual lo recuerdo?-pregunto Zelena frunciendo el ceño al no comprender, Regina arqueo una ceja al hacerse la misma pregunta, mientras que Gold se tomó un minuto para responder.

-¿Lo sientes, no?-pregunto Gold mirando a Regina con astucia, la morena asintió levemente, dudando de estar en lo correcto.-Hay magia, el palacio está protegido por un hechizo, uno muy poderoso al parecer.-dijo Gold con seriedad, Zelena arqueo las cejas un tanto sorprendida.

-¿Alguien protegió el palacio?-pregunto Regina procesando la información, tratando de ir al mismo tiempo que Gold sacando conclusiones, aunque quizá ninguno se imaginaba algo cercano a lo que en verdad había sucedido.

-¿Qué sucedió aquí? Parece que un terremoto acabo con todo.-dijo Emma bajando del barco, mirando sorprendida las ruinas en las que había quedado Agrabah.-Siempre creí que sería igual a la película animada.-ironizo Emma encogiéndose de hombros, ignorando el hecho de que Regina la miraba burlonamente.

-Que buena observación, salvadora. Tu inteligencia raya en lo asombroso.-se burló Zelena con ese tono sarcástico capaz de irritar a cualquiera, ganándose una mirada asesina de Emma, quien conto mentalmente hasta diez y se acercó hasta donde estaba Regina.- ¿Dónde has dejado al trio de caballeros que nos acompañan?-pregunto Zelena cruzándose de brazos, disfrutando poder burlarse a su gusto.

-Se han quedado verificando cuantos daños recibió el Jolly Roger para no tener inconvenientes cuando nos marchemos.-dijo Emma con toda la inocencia que pudo, evitando el contacto visual con Regina, omitiendo el pequeño detalle de su hechizo a los tres.-¿Cómo encontraremos respuestas si no hay quien nos pueda responder?.-pregunto Emma para cambiar el tema.

-Tendremos que buscarlas nosotros.-dijo Regina sin titubeos, al tiempo que con movimiento de muñeca una nube de humo morada aparecía frente a ellos, dejando ver la jaula donde estaba Rajah, las miradas recayeron en el animal.

-¿Cómo sabemos que este tigre nos llevara a donde debemos ir?-pregunto Hook bajando del Jolly Roger, seguido de Robín y David, los tres habían decidido dejar sus peleas de lado y concentrarse en lo que realmente les importaba, aunque eso no quería decir que sus gestos fueran los más amigables entre sí.

-Usaremos un hechizo para saber dónde estuvo por última vez mi nieta.-dijo Gold como si nada, mirando como el animal dentro de la jaula se mantenía calmado.-Necesitamos algo que sea de Jazmín para que usemos el hechizo con Rajah.-musito Gold cruzándose de brazos.

-¿Cómo funcionara el hechizo?-pregunto Robín acercándose a donde estaba Regina, al igual que todos debatía su mirada entre la Reina y el Oscuro, quienes parecían ser los únicos seguros de lo que estaban haciendo.

-Hechizaremos algo que sea de mi hija para que aparezca donde quiera que ella este, por lo tanto usaremos a Rajah para que siga el rastro por medio del olor, como Zelena dijo que fue su mascota estamos seguros que podrá localizar el último lugar donde haya estado aquí en Agrabah.-dijo Regina tragando saliva, sonaba un plan loco pero era lo único que tenían por ahora.

-¿Tienes algo de ella?-pregunto David con un nudo en la garganta al acercarse a ella, mirando a Regina directamente a los ojos, la reina negó con la cabeza, provocando que los tres hombres desviaran las miradas un tanto desilusionados.

-¿Y cómo haremos con el hechizo?-pregunto Hook un tanto confundido con todo lo que se refería a magia, Regina miro a Zelena, un gesto que basto para que todos comprendieran de quien dependía en gran parte el hechizo.- ¿Vas a soltar a la mujer que intento matarnos?-pregunto Hook con una mueca de incredulidad.

-Esta vez estoy de acuerdo con el pirata. Zelena quiso matarte.-dijo Robín mirando a Regina seriamente, ignorando como Zelena sonreía burlonamente ante los temores de los demás, pero Regina tenía que confiar en la pelirroja, por más renuente que estuvieran todos, incluyéndose ella misma.

-Si quieren mi ayuda tendrán que quitarme el estúpido brazalete.-dijo Zelena cruzándose de brazos con una expresión triunfal, Regina la miro con regaño, Emma negó con la cabeza, Gold tenso la mandíbula, Hook rodo los ojos, David la miro serio y Robín solo pudo preguntarse si era buena idea.

-Lo haremos, pero si intentas cualquier cosa te juro que…-Gold había dado un par de pasos hacia Zelena de manera intimidante, sus ojos estaban fijos en la pelirroja, quien tuvo que hacer uso de todo su temple para no retroceder.

-Gold, no le daremos oportunidad de que lo intente pero no hace falta que la amenaces, somos más que ella.-intervino Emma para evitar peleas mayores, Regina le agradeció a la rubia con una mirada. Gold torció el gesto y de mala gana se apartó de la pelirroja.

-Hará lo que tenga que hacer y luego le pondremos el brazalete de nuevo.-sentencio Regina duramente, Zelena la miro con un gesto de resignación y asintió. Todos tuvieron que retroceder cuando Zelena dio un paso hacia Regina y Gold. El Oscuro parecía querer fulminarla con la mirada, pero Zelena decidió no mirarlo y enfocarse en su hermana.

-Cuidado con lo que haces, Zelena.-advirtió David un poco desconfiado, aun recordaba la última pelea contra la Bruja y la imagen de Zelena intentando matar a Regina no era agradable. Regina tomo la mano de Zelena y con un hechizo que Gold le dio le quito el brazalete, dejando caer su brazo libre.

-Gracias, hermanita.-musito Zelena con sarcasmo dedicándole una sonrisa burlona a Regina, quien arqueo las cejas. Zelena respiro profundo antes de concentrarse y recordar que fue lo que llevaba puesto la joven el ultimo día que la había visto, o por lo menos eso creyeron todos, la realidad era que Zelena si se había quedado con algo de Jazmín después de su último enfrentamiento, cosa que agradecía mentalmente por que dudaba poder conjurar algo de la joven sin conocer su ubicación.

-¿Qué es eso?-pregunto Robín al ver que una nube de humo verde envolvía la mano de Zelena, dejando ver una joya en ella. Zelena sonrió satisfecha de haber podido conjurar ese objeto, era uno de los más preciados de la mocosa que era su sobrina.

-Es un collar, era de la princesa, jamás se lo quitaba.-dijo Zelena mirando a Robín como si nada, jugueteando con la cadena entre sus dedos, Gold se apresuró a tomar su muñeca bruscamente y le puso el brazalete que Regina le tendió, dejándola sin magia una vez más para disgusto de Zelena.

-¿Cómo sabemos que no estas mintiendo, pelirroja?-pregunto Hook desconfiando, atreviéndose a decir lo que todos pensaban, la mirada que Zelena le dio era un claro insulto, las miradas de todos estaban enfocadas en Zelena, menos la de Regina, quien no podía dejar de observar el collar que bailaba entre las manos de su hermana.

-¿Estas bien, Regina?-pregunto Emma al notar que la reina no había dicho una palabra y parecía ausente, Regina ignoro como todos esperaban su respuesta. La reina tenía los ojos clavados en lo que sostenía Zelena, su corazón comenzaba a latir rápido y sentía como se formaba un nudo en su pecho.

-¿Qué sucede?-pregunto Gold comenzando a inquietarse al ver como los ojos de Regina comenzaban a volverse cristalinos, como si hubiera visto un fantasma. La reina dio paso hacia Zelena y tomo el collar que la pelirroja tenia. Zelena también estaba confundida de su reacción, no sabía que pasaba por su mente.

-Yo conozco esto.-musito Regina al ver detenidamente la joya en su mano, deslizando sus dedos por el contorno del collar. La reina trago saliva al notar el dije en forma de un pequeño sol plateado, los rayos eran curveados y en el centro tenía una pequeña media luna, unos pequeños diamantes blancos aparentaban ser las estrellas que completaban la luna dentro del sol.


-Flashback

Una joven Cora se miraba en el espejo de su tocador, sentada en la silla frente a él, permitiéndose admirar su belleza, sonriendo ante su aspecto. Sintiéndose satisfecha ante sus posesiones, joyas, vestidos elegantes, una vida de fiestas y palacios, todo lo que siempre deseo. Pero Cora sabía que nada de eso le pertenecía por completo, Henry nunca seria Rey, ella nunca seria Reina. Pero una mujer inteligente como ella sabía cómo lograr sus objetivos, como llegar a sus metas. Y lo haría, tenía el mejor de los medios, su propia hija.

-Aquí estoy, madre.-dijo la pequeña Regina desde la puerta de la habitación de su madre, quien se giró desde su silla frente al tocador para ver a su hija esperando su aprobación para entrar. Cora sonrió apenas visiblemente y asintió para que la pequeña pasara.

-Acércate, Regina.-ordeno Cora con un tono un tanto frio para dirigirse a su hija, el mismo que usaba siempre. La niña se acercó y Cora se permitió observarla detenidamente, sintiéndose orgullosa de la belleza que poseía su hija desde tan corta edad, sus cabellos ondulados, negros y largos caían con gracia sobre su espalda, su vestido era color azul cielo resaltando su piel, sus ojos expresivos y brillantes que observaban todo con curiosidad eran una de las cosas que más llamaban la atención en esa pequeña niña.-

-¿Hice algo malo, madre?-pregunto Regina casi con timidez, Cora rio por lo bajo y negó con la cabeza. La pequeña se sintió aliviada al escucharlo y se relajó visiblemente, Cora llevo su mano al rostro de su hija y acaricio su mejilla con delicadeza, nunca había sido una madre cariñosa en extremo pero estaba orgullosa de su hija. Para ser tan pequeña sabia comportarse a la altura de cualquier evento al que fueran invitados, Cora se había encargado de enseñarle todo lo que debía saber, de educarla como lo que sería, una futura reina.

-Tengo un regalo para ti.-dijo Cora haciendo sonreír a la pequeña, Cora estaba segura que su hija seria quien llevaría a cabo sus sueños de poder, seria Regina quien le entregara la corona que tanto había deseado, no sería ella quien llegara al trono directamente pero lo haría a través de su hija.

-¿Un vestido?-pregunto Regina con visible curiosidad y emoción, Cora sonrió para sus adentros, su pequeña compartía el gusto por los vestidos igual que ella, otro de sus gustos era que su madre o su padre le cepillara el cabello por largos minutos, aunque generalmente lo hacía Henry, su madre la mayoría de las veces era muy fría.

-Algo mejor que eso, cariño.-musito Cora sonriendo con satisfacción al girarse hacia su tocador y tomar una pequeña caja de madera, Regina arqueo una ceja para observar que era lo que su madre había tomado.-Es algo más valioso.-dijo Cora dejando la caja frente a ella y tomando la mano de su hija para sentarla en sus piernas, ambas mujeres podían verse en el gran espejo frente a ellas.

-¿Es una joya?-pregunto Regina al ver que su madre tomaba la caja de nuevo y la ponía cerca de ella, Cora asintió y se contuvo para no reír al ver el gesto de su pequeña.-Las joyas no son tan divertidas.-protesto la niña en un tono inocente, Cora arqueo las cejas y abrazo un poco más a la niña contra ella, para que pudieran ver el contenido de la cajita de madera.

-Esta te gustara, hija.-aseguro Cora mirando a su hija con complicidad para hacerla emocionarse, eran contados los momentos que compartían ambas, usualmente Regina estaba más con su padre, Henry.

-¿Tiene magia?-cuestiono la niña con los ojos destellantes ante la idea, Cora lo medito unos segundos y asintió, riendo al ver como su hija parecía alegrarse al instante. Regina admiraba a su madre como a nadie, siempre impecablemente vestida con sus elegantes trajes, llena de joyas y siendo el blanco de las miradas de todos los lugares a donde iban, ambas lo eran, siempre que había alguna fiesta Regina tenía que obligarse a sonreír ante cualquier cumplido que otras personas le hicieran, así le había enseñado su madre.

-Esta hermoso, madre.-sonrió ampliamente la niña al ver el collar que Cora sostenía frente a ella. Era de un plateado resplandeciente, con detalles cuidados. Era la figura en miniatura de un sol, sus rayos curveados, en el centro tenía una media luna y su otra mitad era conformada por pequeños diamantes blancos dando el aspecto de estrellas. Los tres elementos juntos en aquel collar.

-Como tú, Regina.-asintió Cora dejando el collar en manos de su hija, quien delicadamente paso sus dedos por los bordes del mismo, le parecía muy bonito.-Como mi hija eres digna de todo lo mío y todo lo que yo no pude ser tú lo serás.-sentencio Cora mirando a su hija fijamente, captando su atención.-Eres una princesa que será reina, la más hermosa de todas.-afirmo Cora llevando su mano al rostro de su hija para obligarla a mirarla a los ojos.

-¿Tú quieres que yo sea reina?-pregunto Regina inocentemente, mirando a su madre con expectación, Cora asintió en silencio y tomo el collar de las manos de su hija, para mirarlo unos segundos antes de responder.

-Lo serás.-sentencio Cora con total seguridad, dejando sobre el tocador la joya y enfocando su mirada en la pequeña que tenía sobre sus piernas.-Yo me encargare de eso, por eso debes obedecerme y aprender a ser una buena reina.-musito Cora con un tono casi intimidante, la niña solo pudo asentir con dudas.

-¿Y si no logro ser reina, madre?-pregunto la pequeña con evidente preocupación de decepcionar a su madre.- ¿Y si no puedo ser como tú quieres?-cuestiono la niña con un gesto de tristeza, Cora arqueo las cejas y negó con la cabeza.

-Serás mejor, serás lo que yo no fui.-aseguro Cora dándole confianza a su hija.-Yo me voy a encargar de eso, siempre estaré detrás de ti para asegurarme de eso, solamente para que tengas lo mejor.-aseguro Cora haciendo que Regina se girara para mirarse en el espejo, susurrándoselo al oído. La niña miro al espejo y se centró en la figura de su madre, ignorando que esas palabras ocultaban muchas más intenciones oscuras de las que siquiera podía imaginarse.

-¿Me lo puedo poner?-pregunto Regina mirando el collar sobre el tocador, Cora asintió y lo tomo, aparto el cabello de su hija sobre su hombro y le puso el collar con delicadeza, permitiéndose observar el reflejo de ambas en el espejo. El mismo espejo que sería testigo de ver como esas dos mujeres acabaría convirtiéndose en la Reina de Corazones y la Reina Malvada, un destino muy distante en ese momento.

-Fin flashback


Regina sintió que su corazón había dado un vuelco cuando los recueros llegaron a su mente, imágenes que le provocaban impotencia por no poder hacer más, dolor de lo que había perdido y una nostalgia por ese momento en que tuvo a su hija en brazos. Los ojos de la reina estaban cristalinos, las miradas de todos recaían en ella, todos haciéndose la misma pregunta.

-Esto era mío.-confeso Regina refiriéndose al colgante, una sonrisa irónica se apareció en su rostro, contrastante con el semblante de tristeza.-Fue un regalo de mi madre, cuando nació mi hija se lo puse. Cora lo sabía, ella estaba ahí.-conto Regina duramente, las reacciones de todos eran de sorpresa y confusión, por lo menos ahora sabían por dónde empezar. Nadie se atrevió a decir nada más, David se había quedado mudo y no alcanzo a articular palabra, Robín tampoco se sintió en condiciones de decir algo y Hook opto por apartar la mirada para no flaquear.

-Veamos a donde nos lleva esto.-dijo Gold dando un paso hacia la jaula de Rajah, tomo el collar que estaba en manos de Regina y comenzó a hacer el hechizo. Destellos dorados entrelazaban a Rajah con el objeto, como si de un lazo invisible se tratara, el collar se desvaneció en cuestión de segundos y el hechizo finalizo.

-¿Qué sigue?-pregunto Hook al lado de Regina, mirándola con una discreta sonrisa para reconfortarla, permitiéndose llevar su mano hasta el hombro de la reina.-Tu diriges, su Majestad.-musito el pirata en un gesto de confianza, Regina arqueo las cejas y recorrió a todos con la mirada, notando los gestos de aceptación y confianza.

-Tuve mi oportunidad en Neverland, ahora es tu turno alcaldesa.-sonrió Emma dejando ver la espada que tenía colgada de su cintura, Regina asintió y con un movimiento de muñeca la jaula de Rajah se abrió, el animal tardo un par de segundos en notar su reciente libertad y comenzar a moverse, provocando que todos retrocedieran con cautela.

-Quédate cerca de mí, Zelena. No pienso perderte de vista.-sentencio Regina mirando a su hermana. La pelirroja asintió sin más remedio y se acercó a ella. Rajah salió de su jaula y comenzó a seguir una dirección un poco clara para todos, el animal se dirigía al palacio del Sultán.

-No sé si alegrarme o asustarme de que eligiera el destino más obvio en una ciudad que parece destruida hace años.-dijo David con sarcasmo, llevando su mano a la empuñadura de su espada por instinto.

-Esperemos que no haya demasiadas sorpresas desagradables.-dijo Robín con sus flechas en su espalda, antes de que todos empezaran a seguir el camino hacia el palacio.


La Reina de las Nieves estaba atendiendo su heladería dentro de Storybrooke como cualquier otro día, por lo menos para los habitantes de Storybrooke. Para Ingrid era divertido darse cuenta de las nuevas vidas que tenían todos, ajenos a que todo era una mentira diseñada para hacerle el camino más sencillo. Se había pasado la tarde disfrutando de las consecuencias del hechizo que Zelena le había dejado y ella había lanzado, permitiéndose pequeñas bromas que los habitantes del pueblo no comprendían al ignorar sus vidas reales. Ingrid estaba saliendo del congelador cuando la puerta de la heladería se abrió dando paso a Kathryn acompañando a Henry.

-¿La estas pasando bien en casa de Bella?-pregunto Kathryn con una dulce sonrisa acompañada de un empujón a Henry para hacerlo reír. Kathryn era la madrina de Henry, lo conocía desde que era un bebé que lloraba cuando lo alzaba en brazos cada que Regina desaparecía de su vista.

-Sí. Tiene libros muy interesantes y su colección de películas es muy buena.-rio Henry encogiéndose de hombros, acercándose a ver el mostrador de helados seguido de la rubia.

-Henry, de nuevo por aquí.-apareció Ingrid con una sonrisa amable, Kathryn miro a Henry con un gesto perspicaz, Henry fingió inocencia por unos segundos.

-Dijiste que no habías comido helado en semanas.-dijo Kathryn cruzándose de brazos y mirando a Henry con burla, quien se encogió de hombros.

-Bella me trajo ayer.-se excusó Henry como si nada, Kathryn rodo los ojos y rio para sus adentros, mientras que Ingrid parecía disfrutar el ver a dos personas más en Storybrooke que desconocían su identidad.

-¿Te estas quedando con la señorita Kathryn, Henry?-pregunto Ingrid fingiendo preocupación por el chico.-No te estarás quedando solo en esa mansión ahora que tus padres están fuera.-cuestiono Ingrid fingiendo amabilidad.

-No se preocupe, este pequeño bandido está bien cuidado por Bella.-aseguro Kathryn poniendo sus manos sobre los hombros de Henry, quien seguía decidiendo que sabor de helado elegiría ahora.-Y yo también le prometí a su madre que cuidaría de el.-completo la rubia sonriendo.

-Entiendo, la alcaldesa Mills jamás dejaría a su hijo solo.-rio Ingrid fingidamente, Henry y Kathryn compartieron una mirada fugaz con un par de sonrisas cómplices. Henry pidió un helado de chocolate y Kathryn uno de vainilla, cuando ambos salieron de la heladería se pusieron en camino a casa de la rubia.

-¿Por qué no fuiste al campamento con Roland, enano?-pregunto Kathryn mirando a Henry que caminaba a su lado.

-Por la escuela, no puedo faltar varios días seguidos.-se quejó Henry con un gesto que hacia recordar a su madre, haciendo reír a la rubia.-Pero el tío John convenció a mamá de que la próxima vez si iríamos los dos, Roland y yo.-aseguro Henry tomando una pequeña cucharada de helado.

-Pobre John.-ironizo Kathryn con un gesto de broma, haciendo fruncir el ceño a Henry, provocando las carcajadas de la rubia, ambos continuaron su camino entre pláticas y risas.


Gold fue el primero en empezar a seguir el rastro, hubiera querido aparecerse y hacer todo más rápido pero el palacio parecía tener un hechizo encima y eso les había impedido arriesgarse a aparecerse con magia. Regina y Zelena iban detrás de Gold, ambas calladas caminando juntas, detrás de ellas iba Hook con su espada en la cintura, le seguía Emma junto con Robín y David, cada uno al lado de la rubia para cubrir ambos lados.

-¿Qué tan malo es lo que voy a encontrar?-pregunto Regina sin mirar a Zelena, siguiendo a Gold al lado de la pelirroja, quien arqueo las cejas al notar la dureza de la reina al tocar el tema, como si quisiera demostrar que lo le dolía esa posibilidad.

-Vaya, siempre esperas lo peor de todo, ¿no?-replico Zelena con una discreta sonrisa divertida, Regina arqueo las cejas y sonrió con ironía, encogiéndose de hombros al ver fugazmente a su hermana.

-Si hubieras vivido lo que yo pensarías lo mismo, siempre que espero algo bueno sucede lo contrario.-contesto Regina encogiéndose de hombros, acostumbrada a responder preguntas como esa, con el tiempo se había acostumbrado a mantener los pies sobre la tierra.

-Quizá, pero tu tuviste a Cora, a nuestra madre.-dijo Zelena con cierta burla, Regina rio levemente y miro a Zelena con un gesto de broma, la pelirroja rodo los ojos al conocer la respuesta que tendría.

-Sí, nuestra madre. La misma que me quito a mi hija, la que nos hizo llegar hasta aquí para buscarla, la que mato a Daniel y provoco mucho sufrimiento.-ironizaba Regina mientras caminaban.

-No fue la mejor pero te hizo reina. Te eligió a ti, te quería a ti.-replico Zelena con cierta nostalgia en su voz, siempre se había preguntado por qué Cora la había despreciado aun siendo una bebé sin culpa alguna.

-Tenía una forma de querer muy extraña.-asintió Regina pensativa, ambas caminaron en silencio por unos cuantos segundos más. Sin darse cuenta Emma, Robín y David ya estaban detrás de ella junto a Hook, todos callados y caminando sin mirarse entre sí. ¿Y si me odia? ¿Y si mi hija me odiaba?-pregunto Regina sin mirar a nadie, pero Zelena sabía que la pregunta iba para ella.

-¿Por qué habría de hacerlo? Ella no te conoce, no sabe quién eres, no te preocupes.-musito Robín sonriéndole cálidamente al estar a su lado, David y Emma estaban cerca, igual que Hook, todos escuchando atentos.

-Lo sabe.-dijo Zelena rompiendo el silencio, ganándose las miradas de todos, quienes se habían detenido en seco.-Sabe que eres la Reina Malvada, sabe quién eres Regina.-confeso Zelena con cierta culpa al notar las miradas que recaían en ella.

-¿Qué?-pregunto Emma sin poder evitarlo, Regina miraba a la pelirroja esperando una explicación.

-¿Cómo se enteró de eso?-cuestiono David confundido y sorprendido con lo dicho por la pelirroja.

-Tengo entendido que Cora se lo dijo cuándo la conoció, le dijo que era su abuela y lo demás no lo tengo muy claro.-dijo Zelena encogiéndose de hombros, Regina se llevó una mano al cabello en señal de frustración. David y Emma se miraron fugazmente, Robín arqueo las cejas y Hook frunció el ceño.

-Eso no es importante.-intervino Hook al poner una mano sobre el hombro de Regina.-El que sepa de ti no quiere decir que te odie.-dijo el pirata mirando a Regina con seriedad, la reina arqueo las cejas.-Y cuando la conozcas podrás demostrarle que no deseabas olvidarla, se dará cuenta de quién eres en verdad.-sentencio Hook asintiéndole.

-No estaría tan segura, lo que se decía de la Reina Malvada no eran cosas buenas, eran cosas crueles. Yo me gane ese título a sangre, cometí muchas injusticias.-dijo Regina torciendo el gesto al recordar esa época.

-Le explicaras que tú también sufriste, que no todo fue culpa tuya. Le dirás cuanto te arrepentiste y cuanto luchaste por cambiar.-dijo Robín mirándola convencido y sonriéndole cálidamente, Regina agradeció el gesto pero no estaba segura de eso.

-Eso si ella está viva, si podemos encontrarla y quiere verme.-dijo Regina negando con la cabeza sin convencerse, la reina apresuro el paso al ver que Gold se había alejado bastante, dejando atrás a los demás que se miraban entre sí. Zelena no dijo más y siguió a Regina, los demás hicieron lo mismo.


-Flashback

El castillo de Oz estaba siendo víctima de los destrozos que estaban provocando Zelena y Jazmín al enfrentarse en un duelo de magia, hechizos iban y venían provocando que cosas cayeran o impactaran contra las paredes, ambas mujeres tratando de hacer caer a la otra, de tocarla con algún hechizo y ganarse la victoria. Era un juego para las dos, un juego que rayaba en un reto, Zelena había cedido al inicio renuente pero al escuchar las risas de la joven oponente no pudo evitar contagiarse y comenzar a disfrutar de esos juegos con su sobrina, después de todo no siempre podía enfrentarse a alguien que pudiera darle batalla digna.

-¡Hey! Cuidado con eso, mocosa.-grito Zelena al casi recibir una flecha que termino contra uno de los tubos dorados del palacio, disparando un humo verde que comenzó a invadir la sala, Jazmín rio levemente y Zelena le devolvió el ataque, alcanzando a esquivarla por poco.

-Solo es un poco de ambiente, tía.-ironizo Jazmín dramatizando un gesto malicioso, ganándose una mirada resignada de la pelirroja.-No seas tan amargada.-rio la joven antes de esquivar una gran bola de fuego que le envió Zelena.

-¡Te freiré, niñita!-protesto Zelena con un gesto de pocos amigos, provocando más risas de la joven, ambas sabiendo que era un juego y dejándose llevar, esquivando los objetos que volaban y volviéndolos cenizas en el aire.

-Ya lo veremos, tu cabello hará juego con mis bolas de fuego.-se burló Jazmín al casi ser atacada por la pelirroja, quien aprovecho su distracción y se apareció en dos lugares a la vez.- ¡Eso es trampa!-protesto Jazmín al encontrarse entre atacar a dos, sin saber cuál era la real.

-No todos juegan limpio, mocosa.-ironizo Zelena desde sus dos imágenes, la princesa sonrió descaradamente al encontrarse en medio y asintió, Zelena se dio cuenta de lo que pretendía su oponente.

-Lo se.-rio la joven al dejar caer un balde de agua sobre ambas brujas sin tener que dar muestras de sus acciones, provocando que una de las imágenes se disolviera al ser una ilusión y la verdadera Zelena fuera envuelta por una nube verde y quedara totalmente seca y sin rastros de agua pero con un gesto de pocos amigos.

-Pequeña tramposa.-siseo Zelena arqueando las cejas, la joven sonrió ampliamente y dramatizo una reverencia para irritarle los nervios a la pelirroja, quien rodo los ojos.-No era un halago.-replico la pelirroja con burla, pero Jazmín solo se encogió de hombros para restarle importancia.

-Sera mal de familia.-murmuro Jazmín mordiéndose la lengua para no soltarse a reír cuando la mirada asesina de Zelena cayó en ella.

-Eres un terremoto, mocosa.-se quejó Zelena con una mueca de desagrado al ver su salón desordenado, agradeciendo que sus cosas detrás de la cortina roja que ahora estaba corrida estuvieran a salvo.

-¿Qué es esto?-pregunto la princesa al ver una caja dorada que contenía unos collares dorados con verde, tomo uno de ellos y lo miro con curiosidad, Zelena rodo los ojos y se acercó hasta donde estaba ella.

-Te dije que no tocaras nada.-siseo Zelena cruzándose de brazos, mirándola seria para que dejara eso en su lugar original y dejara de curiosear sus cosas, pero la joven solo desvió su atención a otros objetos momentáneamente.

-Teníamos un trato. Si te ganaba podría quedarme con alguna de estas cosas.-dijo Jazmín mirando los objetos que pertenecían antes al Mago de Oz y ahora estaban en poder de Zelena, la pelirroja arqueo las cejas en un gesto de burla.

-No escuchas cuando te regaño pero eso si lo has escuchado bien.-ironizo Zelena negando con la cabeza, notando el interés de su acompañante por las cosas resplandecientes del salón, cajas doradas, collares, maquinas antiguas, pociones, todo tipo de objetos mágicos que habían sido recolectados por Walsh.

-¿Me dirás para que servían esos collares?-pregunto la joven al mirar dentro de un baúl donde había trajes que nunca había visto, supuso que eran de Zelena.

-Es magia. Ese collar te permite cambiar tu apariencia, tomar la forma de otra persona a tu voluntad.-dijo Zelena como si nada, siguiendo con la mirada a su sobrina que se paseaba por todo el salón mirando con curiosidad.

-¿Qué es eso?-pregunto Jazmín señalando una maquina dorada que parecía contener un líquido rojo, al lado había varias botellas de cristal en forma de corazón, los ojos de la joven brillaban de la curiosidad al acercarse para mirar de cerca.

-Poción para el corazón roto.-dijo Zelena casi en automático, como si el nombre lo dijera todo.-Es para ayudar a sanar heridas físicas o emocionales, el nombre dice todo.-se encogió de hombros la pelirroja, la joven arqueo las cejas con evidente interés.

-Quiero esto.-dijo Jazmín sonriendo al ver como el líquido rojo podía verse a través de la parte cristalina del contenedor, Zelena la miro extrañada y se cruzó de brazos, pensó que la joven se sentirá atraída por algo más llamativo que una poción.

-¿Estas segura?-pregunto Zelena dudando de su decisión, la joven asintió.-Creí que los collares te habían gustado más.-dijo Zelena curiosa al acercarse a ella, la princesa lo medito unos segundos y termino por negar con la cabeza.

-Son lindos pero no deseo cambiar mi apariencia.-dijo Jazmín encogiéndose de hombros, Zelena rio por lo bajo. Jazmín tomo una de las botellitas de cristal en forma de corazón y comenzó a llenarla con el líquido rojo. Zelena hizo un movimiento de manos y apareció en su mano un largo listón color blanco que uso a modo de collar para atar la botella al cuello de la joven.

-Gracias.-sonrió la princesa observando detenidamente el contenido de la botella de cristal, Zelena se preguntó por qué había elegido eso pero no le dio más importancia.- ¿Revancha, tía? Me ha gustado esa espada de ahí.-se burló Jazmín pícaramente, ganándose una mirada burlona de la pelirroja.

-Fin flashback


Todos mantenían el paso sin detenerse, cada vez podían ver más de cerca el gran palacio. Regina y Zelena iban detrás de Gold, quien había estado todo el camino sin decir nada, en silencio y ajeno a todos. Contrario a los últimos en el camino, Robín aprovecho que Emma y David se habían alejado un poco y detuvo a Hook tomándolo de la chaqueta, mirándolo seriamente.

-¿Qué quieres, ladrón?-pregunto Hook con un gesto de fastidio al imaginarse el tema que iba a plantear Robín.-No voy a darte explicaciones de nada.-aclaro Hook rodando los ojos y cruzándose de brazos.

-No esperaba que lo hicieras y no iba a pedirte eso.-replico Robín con seriedad, se notaba lo mucho que le costaba entablar conversación con Hook.-Iba a pedirte otra cosa.-dijo Robín mirando al pirata fijamente, despertando su curiosidad.-No la lastimes, no le hagas daño.-musito Robín sin titubear, sorprendiendo a Hook.

-No le haría daño, ni siquiera tienes que mencionarlo.-afirmo Hook con seriedad, mirando a Robín a los ojos, convenciéndolo de sus palabras, el ladrón pareció destensarse un poco al relajar sus hombros.

-Más vale que no, ten cuidado con ella.-musito Robín con un gesto difícil de descifrar para Hook, más que amenaza parecía una petición.

-La quiero, no la lastimaría.-sentencio Hook tragando saliva, era tan raro escucharse decir eso en voz alta, y al parecer había causado el mismo efecto en Robín, el arquero se había tensado notablemente.

-Lo sé, pasaste la noche con ella y soportaste a Gold.-ironizo Robín con dificultad, como si las palabras le quemaran la garganta. Hook esbozo una ligera sonrisa sarcástica.

-No me arrepiento de nada, ni siquiera siento remordimientos.-confeso Hook sinceramente, observando las reacciones del hombre que tenía frente a él, quien parecía tentado a irse de ahí.

-¿Quién lo haría?-pregunto Robín sarcásticamente, sonriendo fingidamente antes de dar media vuelta para alcanzar a los demás, dejando a Hook con un gesto de curiosidad.

-¿Es todo? ¿No me golpearas? ¿Te rindes?-cuestiono Hook con una mueca de curiosidad, como si no terminara de creerse la actitud del arquero, quien sonrió con descaro y se giró para poder mirarlo a la cara.

-Yo jamás dije eso, pero no sé si sea buena idea estar peleándonos a golpes cuando debemos buscar a Jazmín.-afirmo Robín negando con la cabeza, provocando que el pirata arqueara las cejas.-Por supuesto que no, pirata. Yo también la amo.-termino de decir Robín con una sonrisa sincera antes de dar media vuelta y comenzar a acelerar el paso para alcanzar a los demás.

-Esto va a ser interesante.-se dijo Hook con una sonrisa traviesa antes de emprender camino de nuevo. A su parecer Robín Hood realmente la amaba, el problema era que también tenía la impresión de que David también lo hacía. El pirata sabia poco de esas cuestiones amorosas pero si podía ayudar a Regina lo haría, aunque ella quizá no lo amara el la quería, y no quería que saliera lastimada. Por lo menos se iba a encargar de asegurarse de que al hombre que eligiera realmente la mereciera, no podía hacer menos por la madre de su hija, bueno, hasta ahora nada era seguro pero para el así era.


Emma caminaba en silencio al lado de David, la rubia se había estado mordiendo la lengua para no hacer preguntas pero ya no aguantaría más. David caminaba con el semblante serio, como si estuviera enfadado, perdido totalmente en sus pensamientos.

-¿Estas bien?-pregunto Emma mirando a su padre, dándole un ligero empujón para regresarlo a la realidad, David la miro y asintió en silencio, haciendo a su hija fruncir el ceño.-No te creo. Pareciera que estas a un paso de golpear a alguien.-ironizo Emma con un gesto burlón, David rio levemente.

-Perdón por eso.-se excusó David tratando de relajar su postura un poco.-Solamente estaba pensando en algunas cosas, estoy bien y no golpeare a nadie.-replico David con una sonrisa para darle a entender que estaba siendo sincero.

-¿Cosas?-pregunto Emma con curiosidad y cierta picardía.-Los celos suelen ser malos.-ironizo Emma con un gesto de total inocencia, ganándose una mirada incrédula de David.-Se nota a metros de ti, estas celoso, jamás fuiste bueno disimulándolo.-rio Emma encogiéndose de hombros, no siempre se podía divertir a costillas de su padre.

-Es cierto, son malos consejeros.-asintió David negando con la cabeza en señal de derrota.-Pero no siempre me dejo llevar por los celos, me costara trabajo pero si quiero tener una mínima oportunidad con esa mujer debo hacerlo.-dijo David señalando discretamente a Regina, quien iba caminando delante de ellos junto a Zelena.

-Buena motivación.-rio Emma por lo bajo, controlando su risa al ver como su padre se sonrojaba levemente.-Tienes competencia pero quizá seas mi favorito, tienes que convencerme aun de que debes ganártela.-bromeo Emma fingiendo una postura de reflexión, provocando que a David se le desencajara la mandíbula.

-¿Mi hija cuestiona mis habilidades?-pregunto David fingiéndose ofendido.-Si no soy tu favorito ya puedo esperar algo bueno con Regina.-se quejó David arqueando las cejas ante las risas de Emma, ambos agradeciendo que las hermanas Mills estaban a distancia prudente para no escucharlos.

-Si realmente deben estar juntos lo estarán.-afirmo Emma encogiéndose de hombros, David sonrió ampliamente y miro con un gesto a su hija, quien fingió no notarlo por un momento.

-¿Por qué lo tomas tan bien? ¿Qué sacas tú de esto, Emma?-cuestiono David con una mirada de astucia al ver a la rubia, Emma sonrió ampliamente dejando ver sus intenciones ocultas, David comenzó a imaginar de que se trataba.

-¿Bromeas? La Reina Malvada será mi madrastra.-rio Emma sin remordimientos, dejando en David una mueca de resignación.- ¿Tienes una idea de lo divertido que será esto para mí? La venganza es dulce.-se burló Emma dando un largo suspiro para dramatizar sus palabras.

-No te apresures tanto, te recuerdo que ella aun no me dice que me ama.-protesto David encogiéndose de hombros, riendo al ver como Emma fruncía el ceño ligeramente.

-Por favor, déjame soñar.-pidió Emma en una mueca casi infantil.- ¿Te imaginas su cara cuando le diga mamá?-rio Emma con el brillo en los ojos al pensar en una travesura.-Esa mujer va a prender fuego a todo lo que este cerca.-se burló Emma totalmente divertida, contagiando a su padre, quien sonrió con algo de diversión y paso un brazo sobre los hombros de la rubia para seguir su camino.


Gold iba alejado de todos, caminando por delante de los demás, sin perder de vista a Rajah que no detenía su camino hacia el palacio. Aprovechando esos minutos a solas y de silencio para pensar en ciertas cosas, para apreciar la ironía de todo, luchando con los recuerdos que comenzaban a atacarlo. Desde que se había enterado que Regina era su hijo se había desatado en él una lucha interna, una constante tormenta de reproches y arrepentimientos que se mezclaban con sentimientos de culpa. Pero también se daba cuenta que había pasado más tiempo con ella que con otras personas, para bien o para mal siempre habían llevado una estrecha relación, destructiva y retorcida pero esperaba poder componer las cosas entre ellos. Por lo menos poder compensar en una mínima parte el sufrimiento que había causado.


-Flashback

Regina estaba en su habitación dentro del palacio. La reina caminaba casi en automático, sus largos cabellos ondulados caían sobre su espalda contrastando con el blanco de su sencillo vestido. Su boda había sido hace un par de días y ya estaba arrepentida de haberse casado obligada con el rey Leopold. No es que fuera un hombre malvado que la trataba mal, pero no estaba enamorada de él. Nunca lo estaría. Regina se había casado por complacer a su madre, por no ir contra su destino. Por no tener como escaparse de todo lo que se le había venido encima, sentía que a cada segundo que pasaba dentro del gran palacio se ahogaba un poco más.

-¿Ya tomaste una decisión, querida?-aquella voz chillona y burlona hizo que Regina dejara caer la copa de cristal que tenía en sus manos mientras caminaba por su habitación, haciendo que Rumplestilskin riera divertido ante su nerviosismo.-¿Debo tomar eso como un no?.-pregunto Rumplestilskin con un gesto de manos habitual en él.

-¿Por qué quieres enseñarme magia?-pregunto Regina después de guardar silencio un momento, con la voz firme y mirando fijamente a Rumplestilskin, quien arqueo las cejas en un gesto de sorpresa.- ¿Qué tengo de especial para que insistas tanto en esto? ¿Por qué me necesitas?-preguntaba Regina comenzando a desesperarse, dejando que las palabras salieran de su boca para no ahogarse, necesitaba sentirse segura un momento, dejar de sentirse la prisionera en su propio castillo.

-No es por tu madre, querida.-replico Rumplestilskin con una mueca de desagrado al nombrar a la mujer que lo había traicionado.-Si, si, si es una delicia ser testigo de las ironías del destino pero no es solamente eso.-ironizo Rumplestilskin con un tono burlón que irritaba los nervios de Regina, la reina esperaba más respuesta que eso.-Tu magia es especial…-confeso Rumplestilskin al acercarse rápidamente a ella hasta quedar a sus espaldas.-Tan poderosa…Eres tú, Regina.-musito Rumplestilskin detrás de ella, provocándole escalofríos al sentir su aliento en su espalda.

-¿Qué significa eso? ¿Por qué necesitas de mí?-pregunto Regina confundida, el Oscuro siempre hablaba de formas que parecía decir lo necesario para dejarla con más dudas que respuestas y odiaba eso, la hacía sentir insegura y dudar de lo que hacía.

-Mírate al espejo, querida.-musito Rumplestilskin obligándola a acercarse a su tocador para ver su reflejo, detrás de ella estaba el, como si disfrutara el sentir su confusión, sus dudas.- ¿Qué es lo que ves?-pregunto Rumplestilskin.

-A mi.-respondió Regina tratando de ignorar lo extraño que le resultaba su pregunta, su actitud, era como si escondiera un plan que no le quería contar.

-Exacto.-rio Rumplestilskin apartándose de ella con una sonrisa, señalándola con triunfo, desconcertándola.-Una mujer joven, hermosa, con tanto potencial para la magia…Con sueños que fueron destrozados por otras personas sin que tu pudieras hacer algo para evitarlo.-musitaba Rumplestilskin con un gesto de falso pesar, moviéndose alrededor de la reina, quien sentía como la impotencia se apoderaba de ella a cada palabra del Oscuro.-Una mujer que se casó con un hombre que no ama porque al amor de su vida lo mataron frente a ella, irónicamente, el padre de la niña que provoco la muerte de su prometido.-ironizaba Rumplestilskin moviéndose detrás de ella con gestos típicos de él.

-Cierra la maldita boca.-siseo Regina sintiendo como las lágrimas comenzaban a desea salir, negándose a permitirlo, apretando los puños con rabia e impotencia ante lo que decía el Oscuro, quien disfrutaba ver como la furia comenzaba a invadirla.

-¿Crees que Cora estaría orgullosa de ti? ¿Quieres su aprobación? Imagina ser la reina más poderosa, tal como siempre lo deseo, podrías demostrarle lo mucho que vales sin su ayuda.-siseo Rumplestilskin con venenoso sarcasmo.

-¿Puedo serlo?-pregunto Regina aparentando frialdad para no demostrar lo mucho que las palabras del Oscuro influían en ella, sabía que estaba siendo manipulada por el pero no podía evitarlo. Cora era su punto débil, siempre lo fue y siempre lo seria.

-Por supuesto, querida.-rio Rumplestilskin con seguridad.-Tienes todo el potencial.-afirmo Rumplestilskin plantándose delante de ella, mirándola fijamente, llevando su mano al rostro de la reina con suavidad.-Juventud, talento, deseos de venganza, poder…Todos los ingredientes para conseguir lo que te propongas, para la grandeza.-sentencio Rumplestilskin dramatizando un ademan con sus manos.

-No quiero ser como ella.-confeso Regina con un nudo en la garganta, era su más profundo temor, desde joven se dijo que jamás seria como su madre, ella no seguiría su camino, no deseaba hacerlo.

-Serás mejor, querida.-susurro Rumplestilskin desapareciendo y apareciendo detrás de ella y poniendo su mano sobre el hombro de la mujer.-Serás todo lo que Cora deseo ser.-rio el Oscuro en su oído, provocándole escalofríos.

-¿Seré malvada como ella?-pregunto Regina con cierto temor, aun no estaba segura de lo que haría, una parte de ella se resistía a caer y otra le pedía a gritos que tomara venganza, solo sabía que no podía seguir ahogándose dentro de un castillo que era su cárcel.

-Serás lo que desees ser, querida.-musito Rumplestilskin con una sonrisa maliciosa y de satisfacción, notando como Regina desviaba la mirada hacia el espejo nuevamente, sabía lo que estaba pensando, sabía que estaba a un paso de caer en sus manos, de ser su aprendiz y comenzar a trazar el camino que había planeado hace ya mucho tiempo.

-Solo deseaba ser feliz.-murmuro Regina llevando su mano a la cadena que colgaba de su cuello, tocando el anillo que Daniel le había dado la noche de su muerte, la noche que Cora le había arrancado el corazón y lo había vuelto cenizas, la noche que marco el destino de Regina. Rumplestilskin sonrió aún más cuando la reina se giró a verlo, sonrió al reconocer la mirada de la mujer que tenía delante, era el inicio de la Reina Malvada, solo el principio de sus planes.

-Fin flashback


Robín se había apresurado para alcanzar a Regina, esquivando a Emma y David que conversaban sobre algo que no alcanzo a escuchar pero agradeció el hecho de que Emma hubiera estado ocupando la atención de David para no tener que toparse con él. En cuanto Robín se atravesó en el camino de Regina obligándola a ella y a Zelena a detenerse.

-¿Podemos hablar?-pregunto Robín tratando de recuperar un poco el aliento, ganándose la mirada despectiva de la pelirroja y una mirada sorprendida de parte de Regina, como si dudara de responderle.

-¿Debo dejar a mi hermanita a solas con un ladrón? No sé si sea buena idea.-se burló Zelena con una sonrisa descarada, ganándose dos miradas fulminantes que le hicieron rodar los ojos en señal de aburrimiento.-Solamente traten de mantener las manos quietas.-protesto Zelena en señal de rendición al alejarse un poco cuando los vio apartarse del camino que seguían todos.

-Si vas a empezar a reclamarme por lo de Hook, yo…-Regina comenzó a hablar con cierto tono de cansancio y frustración, pero Robín no tardo en silenciarla cuando la tomo por los hombros y ejerciendo suficiente fuerza la atrajo hacia él, plantándole un beso lo suficientemente intenso para dejarla muda.

-No quiero detalles, por mi salud mental y por la salud física de Hook.-siseo Robín al soltarla, ignorando el hecho de que Regina parecía estar en shock.-No negare que estoy molesto, celoso, bastante celoso.-hablaba Robín como si nada, hablando rápido.-Pero te quiero, te quiero de forma que no me rendiré ante el pirata, ni ante un príncipe, ni siquiera ante ti misma.-sentencio Robín casi sin aliento de tanto que hablaba sin respirar.

-Robín… ¿De que...?.-Regina fue callada una vez más cuando Robín retomo la palabra después de respirar profundamente, Regina lo miro sorprendida.

-No sé de qué hablo y no sé lo que hago, quizá nada sea normal, quizá ni siquiera esto sea lo que se debe hacer pero es que ya no sé qué hacer.-termino de decir Robín casi atropellando las palabras unas con otras, Regina arqueo las cejas.-No sé cómo actuar con esta situación, debería estar enojado, debería estar furioso contigo y quizá lo esté…Pero también quiero estar contigo, ya ni sé que digo.-se quejó Robín dejando caer sus hombros en un gesto de frustración.

-Ciertamente no estamos en una situación normal.-asintió Regina después de recobrar la compostura.-No deberías besarme.-dijo Regina frunciendo el ceño, ganándose una mirada incrédula del arquero.-¡No deberías besarme!-reclamo Regina dándole un manotazo que apenas y causo impacto en Robín.-No deberías actuar así conmigo después de todo, deberías detestarme, gritarme, odiarme pero no tratarme así.-protesto Regina molesta consigo misma.

-¿Crees que no lo sé? Pero no sé cómo, no es normal, como tampoco es normal enamorarse de la misma persona tres veces sin recordar alguna cosa de las anteriores veces que la has visto.-se defendió Robín Hood casi a gritos, enmudeciendo a Regina por completo, golpe bajo y rastrero pero necesario, ni siquiera pensó sus palabras.

-Tienes razón, pero es que tú eres tan bueno conmigo, hemos estado juntos, creí que estaría contigo en cada una de esas ocasiones y…-Regina dejo de hablar un momento, respiro profundo y sostuvo la mirada del arquero.-Y ahora no sé qué quiero, ni siquiera sé que va a pasar, quizá termines dándote cuenta de que solo te estoy haciendo daño.-confeso Regina sin detenerse, quería soltar todo o se arrepentiría a último momento.

-Bueno, cuando te conocí supe en lo que me metía.-rio Robín levemente, tragando saliva para no decir algo más, aunque sentía como su corazón latía mas rápido al ver los ojos de Regina, mismos ojos que ahora estaban cristalinos.-Sera mejor que regresemos antes de que se alejen mas.-se apresuró a decir Robín para escapar de ahí, Regina lo observo marcharse y después se dirigió hasta donde estaba Zelena.

-Entonces…¿Quién besa mejor?-pregunto Zelena con una sonrisa traviesa y un gesto de picardía, ganándose la mirada asesina de su hermana, la pelirroja la miro divertida pero su sonrisa burlona se borró totalmente cuando Regina la tomo del brazo y Zelena se apartó de ella con un grito de dolor, Regina le había quedado solo un poco, pero lo suficiente para hacerla quejarse provocando las risas de Regina, quien miro atrás fugazmente para agradecer que todos iban sumidos en sus propios pensamientos y no les habían prestado atención.

-Está completamente loca.-se quejó Regina rodando los ojos y cruzándose de brazos, tratando de ocultar que se había sonrojado levemente, pero Zelena decidió ignorar el pequeño ardor que aun sentía en su brazo.

-Vamos, Regina. Tengo curiosidad.-dijo Zelena mirándola con un gesto de diversión, solamente recibiendo un gesto de negación de parte de su hermana.

-No hablare de eso contigo, solamente te burlaras y lo tomaras como algo con que jugar.-se quejó Regina negando con la cabeza, Zelena abrió la boca fingiendo una mueca de indignación.

-Soy tu hermana mayor, se supone que deberías contarme de tus romances.-dijo Zelena en un tono de persuasión que hizo que Regina la mirara con burla.-Así sean…Un arquero, un pirata y un príncipe.-dijo Zelena con un gesto de desagrado, para luego arquear las cejas y sonreír descaradamente.-Vaya gustos, hermanita.-se burló Zelena provocando que Regina le diera un empujón.

-Eres de lo peor.-protesto Regina, pero la pelirroja seguía riendo por lo bajo.-Debería hacerte callar con magia.-amenazo Regina con un brillo malicioso en los ojos que hizo que Zelena la mirara duramente.-Aunque tendré compasión con mi hermana mayor, mucho mayor.-se burló Regina como si nada, con ese tono frio que siempre usaba.

-¿Y luego la malvada soy yo?-protesto Zelena con un gesto de molestia, Regina amplio aún más su sonrisa.-Además no son tantos años de diferencia, solo unos cuantos.-se defendió Zelena cruzándose de brazos, defendiendo su edad. Regina se rio por lo bajo y Zelena aunque se resistió termino por contagiarse de su risa, ambas continuaron su camino en silencio.


Hook iba detrás de todos, prefería estar ahí para evitar toparse con Gold, además así podía estar en silencio. Pero no todo parecía salir como deseaba, cuando Emma se separó de David para acercarse a Regina supo que sus momentos de silencios se habían terminado, y cuando David se giró para toparse con él lo confirmo.

-Genial…¿Ahora me toca soportar a cada uno por separado?-se quejó Hook rodando los ojos y frunciendo el ceño ante la postura seria del príncipe, quien le sonrió de mala gana y negó con la cabeza.-Y pensar que me pase la vida huyendo de esposos, padres y hermanos protectores.-se lamentó Hook en modo de broma.

-No sé lo que tienes con Regina pero más vale que tengas mucho cuidado con ella y no la lastimes.-siseo David tratando de controlarse, se podía notar como su mandíbula parecía tensarse cada vez más.

-Claro, como soy un villano debo querer algo oculto.-ironizo Hook negando con la cabeza.- ¿De qué forma debo decir que no la lastimare? La quiero.-sentencio Hook seriamente para que el príncipe despejara sus dudas.

-Te creo, solo por eso pasaste la noche con ella y no te he matado a golpes, si sospechara que solo querías algún beneficio no estarías aquí ahora.-ironizo David permitiéndose relajarse un poco en su postura, Hook arqueo las cejas y comenzó a disfrutar de aquello.

-Interesante.-murmuro Hook sonriendo para sus adentros, comenzaba a pensar que podría divertirse a costillas de los dos hombres que le habían plantado cara, por lo menos asegurarse de que Regina estuviera en buenas manos.

-No pienses que me daré por vencido por qué no lo hare, yo también quiero a esa mujer.-aclaro David tensando sus puños, ganándose una mirada curiosa de Hook, el pirata tenía una sonrisa apenas visible que delataba su diversión.

-Te creo.-ironizo Hook encogiéndose de hombros, arqueando las cejas al ver como Robín se acercaba a ellos cada vez más, el pirata no dijo nada.-Aunque siendo justos se supone que tu querías a alguien más.-dijo Hook solo para calentar los ánimos un poco y poder ver las reacciones de ambos hombres.

-Golpe bajo, pirata. Pero cierto.-intervino Robín deteniéndose al lado de ellos cruzado de brazos y mirando a ambos, David frunció el ceño y Hook no dejo ver sus intenciones, sin duda sería interesante ver como se desarrollaba todo, por lo menos para uno de los tres.


Gold se había hecho a un lado del camino, dejando que Regina y Zelena fueran las que siguieran a Rajah, su mirada se enfocó en el grupo de tres hombres que se habían detenido y parecían intercambiar palabras con aparente desacuerdo, el Oscuro torció el gesto y decidió intervenir de una vez por todas. Espero a que Regina y Zelena siguiera a Rajah un poco más lejos y detuvo a Emma cuando paso junto a el al notar sus intenciones de acercarse al trio de hombres.

-Señorita Swan no se preocupe por ellos, mejor acérquese a esas dos mujeres y asegúrese de que no se maten entre ellas.-pidió Gold con evidente sarcasmo y sin esperar respuesta alguna comenzó a alejarse de la rubia.

-De acuerdo.-Emma titubeo un poco pero termino por obedecerlo y acercarse un poco más a Regina y Zelena, hasta quedar detrás de ellas para distraerlas si se percataban de lo que sucedía a unos cuantos metros. Gold espero a que las mujeres se hubieran alejado un poco más para que no escucharan nada y se acercó con paso firma a donde discutían Robín, David y Hook, no gritaban ni parecían querer matarse pero era evidente que discutían.

-Muy bien, trio de idiotas. Tenemos que hablar.-intervino Gold seriamente, con ese semblante que ponía a temblar a más de uno, recibiendo como respuesta el que los tres hombres guardaran silencio de inmediato al verlo junto a ellos, sintiéndose incomodos con su presencia.

-No estábamos peleando, no vamos a armar un escándalo.-dijo David tomando la palabra primero, provocando que Gold arqueara las cejas en un gesto burlón que hizo fruncir el ceño a los tres hombres delante de él.

-Si vas a amenazar con lastimarnos si nos acercamos a Regina pierdes tu tiempo, al menos yo no lo hare.-dijo Robín sonando lo más seguro que pudo, era verdad. Gold miro al ladrón con superioridad y opto por ignorar su comentario.

-No se equivoquen, señores.-advirtió Gold señalándolos con burla.-Si fuera por mi realmente disfrutaría torturándolos, ninguno me agrada para ella.-sentencio Gold frunciendo el ceño, ganándose tres pares de miradas frustradas.-Pero no es el momento de esto, mucho menos de que ustedes tres actúen como niños, basta de peleas, discusiones y cualquier cosa que no sea lo que vinimos a buscar aquí.-musito Gold duramente, casi intimidándolos con la mirada.

-Gold, la queremos realmente. Y tienes razón pero harías exactamente lo mismo si Bella encontrara a alguien más con quien estar, si ella tuviera dudas harías las mismas locuras que nosotros.-dijo David con firmeza, Gold no dijo nada pero observo como Robín y Hook parecían de acuerdo con el rubio.

-David tiene razón, cocodrilo. Por lo menos conmigo has comprobado que no te tengo miedo.-dijo Hook cruzándose de brazos y mirándolo desafiante.-Además, la hija de Regina podría ser mía.-recordó Hook, quien al notar las miradas asesinas de Robín y David corrigió.-De alguno de nosotros.-termino de decir el pirata de mala gana, los tres tuvieron que contener una risa al ver el gesto de desagrado de Gold.

-Ni siquiera lo digas, pirata.-se quejó Gold frunciendo el ceño.-No me interesa cuál de los tres es su padre, ella es hija de Regina, por lo tanto mi nieta, así que solo por eso tenemos que soportarnos, cuando esto acabe entonces si cuiden sus espaldas.-advirtió Gold con un gesto del Oscuro que dejo a los tres visiblemente más pálidos. Gold sonrió ampliamente con sus gestos y dando media vuelta se alejó de ellos, a quienes les tomo un par de minutos salir del trance y retomar el camino, teniendo que correr para alcanzarlos.


La noche los alcanzo casi una hora después, con la oscuridad sobre Agrabah Regina y Gold se las ingeniaron con la magia para hacer un par de antorchas y caminar con un poco más de claridad, aunque lo cierto era que el silencio y la oscuridad daba un aspecto tenebroso al sitio. Las casas abandonadas y algunas casi destruidas no ayudaban en eso, parecía que lo único que había sobrevivido a la catástrofe que había arrasado ahí había sido el palacio.

-¿No crees que deberíamos detenernos?-pregunto Hook al alcanzar a Regina y Zelena, Gold escuchaba disimuladamente desde su posición delante de ellas.-Quizá podríamos pasar la noche aquí, en alguna de estas casas.-dijo Hook encogiéndose de hombros.

-Quiero llegar al palacio, estamos muy cerca.-dijo Regina renuente, dándose cuenta que ya todos se habían detenido alrededor de ellos con gestos en apoyo al pirata, Regina lo pensó unos momentos.

-Regina cuando lleguemos al palacio deberás usar magia, quizá sea buena idea que descansemos, ya es tarde.-dijo Emma con un gesto de cansancio, David y Robín también asintieron levemente, la mirada de Regina se fijó en Gold.

-Podemos seguir por la mañana.-dijo Gold como toda respuesta, provocando gestos de alivio, Regina asintió sin aparente expresión.-De todas maneras estamos muy cerca, en menos de una hora llegaríamos mañana.-dijo Gold como si nada.

-De acuerdo.-asintió Regina relajándose, la verdad era que si necesitaba un descanso, aunque dudaba seriamente si podría dormir bien esa noche. Entraron a una de las casas que estaban vacías, encontrando algunas camas vacías que usaron para acomodarse todos, la magia de Regina y Gold ayudo a sentirse cómodos. En cuanto Emma toco la almohada de esa vieja cama cayo dormida por completo, Regina igual intento dormir en la otra cama vacía puesta en otra esquina y tardo unos minutos en dormirse, aunque no duro mucho. Zelena ocupo la última cama vacía que había en otra habitación, siendo vigilada de cerca por David. Robín ya estaba acostumbrado a acampar así que rápidamente tomo lugar y trato de dormir aunque fuera un poco. Gold se paseó un rato por la casa sin poder quedarse quieto, mientras que Hook se había acomodado en una de las esquinas donde había tirado un par de almohadas y sabanas.


La noche paso tranquila, la madrugada llego y todos, bueno, la mayoría habían podido descansar decentemente. El silencio era abrumador y el frio viento se colaba por las ventadas, ya era entrada la media noche cuando Regina despertó, intento volver a dormir pero no lo consiguió, así que se levantó en total silencio y salió de aquella casa. Se cruzó de brazos para entrar en calor cuando sintió el fresco de la noche, para su sorpresa se dio cuenta que no era la única con insomnio. La reina estuvo tentada a dar media vuelta y regresar dentro de la casa pero fue tarde, David ya había notado su presencia.

-Pensé que estabas dormida.-musito David desde donde estaba sentado en el suelo, apoyando su espalda contra el muro de aquella casa que estaba frente a donde dormían todos.-Deberías seguir durmiendo, intentarlo y descansar un poco más.-dijo David ocultando sus manos de la vista de la morena, gesto que no pasó desapercibido para ella.

-Solo pude dormir un rato, supongo que con tantas cosas pasando el sueño pasa a ser menos importante.-ironizo Regina mirándolo con curiosidad al notar que seguía manteniendo sus manos ocultas.

-¿Tu porque estas despierto?-pregunto Regina mirándolo con curiosidad, tomando asiento al lado de él, el rubio trago saliva y se encogió de hombros.- ¿Tiene que ver con el hecho de que ocultas tus manos fingiendo que no me daré cuenta?-pregunto Regina con un tono perspicaz, provocando que David torciera el gesto.

-Tenia insomnio, no podía dormir.-se excusó David como si nada, Regina lo miro fijamente y el príncipe termino por rodar los ojos en señal de rendición, sin más remedio saco sus manos de su chaqueta y dejo que Regina las viera.

-¿Pero qué demonios te paso?-pregunto Regina con un gesto de desconcierto al ver los nudillos de sus manos un poco ensangrentados, llevo sus dedos a la mano de David y frunció el ceño al verlo torcer el gesto en una mueca de dolor cuando toco sus nudillos.

-No pasó nada, fue solo un momento de desahogo.-se excusó David un tanto avergonzado, Regina lo miro esperando una explicación.-Estaba enfadado y sin pensar golpee un muro, al parecer son más resistentes de lo que parece.-ironizo David tratando de no darle importancia.

-Eres un idiota, te rompiste un hueso.-dijo Regina molesta al intentar abrir la mano de David y no poder al verlo quejarse cuando tocaba uno de sus dedos.- ¿Te duele demasiado, no?-pregunto Regina más como afirmación, David asintió.

-Solo un poco.-mintió David con inocencia, la verdad era que si le dolía bastante.-No te preocupes, estoy bien, sobreviviré.-se burló David para destensarla, pero la mirada de Regina le advirtió que no iba a dar resultado.

-Eres un idiota, Charming.-se quejó Regina, para después tomar sus manos y sostenerlas con la suya, mientras con la otra comenzaba a desprender pequeños halos de luz que cubrieron sus heridas y desaparecieron todo rastro de dolor y sangre de ellas.-Te dije que acabaría lastimándote.-recordó Regina al soltarlo, sin mirarlo directamente.

-Gracias.-murmuro David sonriéndole levemente al mover su mano y no sentir dolor.-Tu no me hiciste golpear ese muro, tampoco me heriste tu.-se defendió David fingiendo no saber a qué se refería, pero Regina lo miro con una clara molestia.

-Sabes de lo que hablo, David.-dijo Regina mirándolo con frustración, no le agradaba saber que David se había lastimado en un arranque de rabia que ella había provocado, por más indirecto que este fuera.

-Entonces… ¿Estas con Hook?-pregunto David casi atragantándose con las palabras, Regina lo miro con un gesto de incredulidad que lo hizo titubear.

-Eso no es asunto tuyo, Charming.-replico Regina sin aparente molestia, limitándose a dirigir su mirada a algún punto perdido entre el muro frente a ellos, ignorando como David fruncía el ceño ante su respuesta.-Deberías alejarte de mí, ya te lo ha dicho demasiadas veces.-recordó Regina rodando los ojos.

-Soy un poco terco.-contesto David encogiéndose de hombros con una sonrisa traviesa que hizo que Regina negara con la cabeza.-Solamente no quiero que te lastimen, y si Hook…-David no dijo nada más al ver la mirada de Regina fija en sus ojos, esa mujer tenía el efecto de ponerlo nervioso con un simple gesto.

-¿Realmente crees que vale la pena?-pregunto Regina mirándolo con curiosidad, David respiro profundo antes de contestar, miro a Regina y se permitió acercarse más a ella, hasta rozar sus brazos.

-Totalmente.-confirmo David sonriéndole cálidamente.- No es mi situación favorita, no negare que siento celos y ganas de asesinar al pirata tramposo pero no me rendiré en esto, no puedo y no quiero hacerlo.-musito David dejando caer su cabeza sobre el hombro de Regina.-Sigo queriendo estar contigo.-confeso David por lo bajo.

-Vaya, todo un encanto.-se burló Regina riendo levemente, haciéndolo reír a él también.-A veces me pregunto cómo le haces para ser siempre tan optimista.-rio Regina, David arqueo las cejas y se apartó un poco para poder mirarla.

-Ya no sé si soy optimista o suicida.-se burló David con un gesto de confusión.-Tener a Gold detrás es cosa seria.-ironizo David haciéndola reír divertida, disfrutando de verla más tranquila, la reina se permitió dejar caerse un poco sobre él, dejando que el rubio la rodeara con su brazo.

-Debería regresar adentro e intentar dormir un poco.-musito Regina después de unos cuantos minutos de estar sobre el pecho de David, sintiendo su calidez que le transmitía tanta paz, el rubio no puso objeción y la dejo levantarse.

-¿Me dirás si estas con Hook ahora?-pregunto David antes de verla marcharse, la reina arqueo las cejas y lo medito unos segundos.

-Adiós, David.-se despidió Regina dando media vuelta para encaminarse a la casa donde todos dormían, dejando al ojiazul con un gesto de incredulidad.

-¿Me dejas con la duda? Eres malvada.-se quejó David con un tono burlón, recibiendo como respuesta una carcajada, el príncipe esbozo una leve sonrisa.- ¿Sabes que no me rendiré, no?-pregunto David desde su lugar, Regina ya estaba a medio camino de distancia.

-Eso me temo, Charming.-replico Regina antes de entrar a la casa, bajo la mirada de David, quien espero unos minutos más antes de sentir como sus parpados se le hacían pesados y el sueño comenzaba a reclamarle.


Regina estaba entrando a la casa donde todos dormían, tratando de no hacer el menor ruido para no despertar a nadie. La reina paseo su mirada por el lugar, supuso que esa casa habría tenido sus buenos tiempos, contaba con tres pequeños cuartos. En cuanto entre a la casa vio a Emma profundamente dormida en la pequeña cama que estaba en la esquina, casi podría jurar que estaba babeando, pensó Regina con burla. En la esquina contraria estaba Robín, acostumbrado a acampar donde fuera el ladrón dormía cómodamente. Regina estaba por entrar al segundo de los cuartos con cautela, supuso que en otro tiempo la casa habría tenido puertas para dividir las habitaciones, era en ese donde ella había tomado una de las pequeñas camas viejas para acostarse, compartiendo espacio con Zelena, la pelirroja seguía dormida sobre el colchón frente al que ella ocupaba.

-¿Tan rápido te escapas de mí, amor?-murmuro la voz que reconoció como la de Hook, desde la esquina del pequeño cuarto el pirata estaba sentado agradeciendo la casi total oscuridad para que Regina no pudiera ver su sonrisa maliciosa. Regina lo maldijo mentalmente al casi perder el equilibrio por el susto.-Solo bromeaba.-rio Hook cuando se apresuró a levantarse y la envolvió en un abrazo por detrás para sujetarla y cubrirle la boca con movimientos agiles, causando que Regina deseara golpearlo.

-Te matare, lenta y dolorosamente.-aseguro Regina tratando de calmarse, de no odiar esa sonrisa maliciosa y atrevida que adornaba el rostro del pirata, quien arqueando las cejas rio por lo bajo y deslizo su mano lentamente hasta la cintura de la alcaldesa, haciéndola rodar los ojos con frustración.

-Calma, su Majestad.-siseo Hook por lo bajo para no despertar a nadie, ahogando un par de risas que era lo contrario al gesto asesino de la alcaldesa.-No despertemos a nadie.-susurro Hook en su oído, antes de que Regina pudiera replicar el pirata ya prácticamente la había sacado a rastras de la casa por una discreta puerta trasera, hasta apartarse lo suficiente para hablar sin ser escuchados. En cuanto Hook la soltó Regina se giró para mirarlo y le dio un par de golpes en el pecho a modo de reclamo, pero el pirata solo pudo reír divertido, ganándose varias miradas asesinas.

-Sigue de juguetón y terminaras vuelto cenizas, Killian, lo juro.-se quejó Regina acomodándose un poco su ropa, bajo la mirada descarada del pirata que se deleitaba con la vista.- ¿Qué haces despierto?-pregunto Regina cuando el enojo se fue.

-Soy un pirata.-dijo Hook encogiéndose de hombros, al ver como Regina arqueaba las cejas el rodo los ojos.-Estamos en una tierra nueva, pedirme que me quede dormido y no de un par de vueltas es imposible.-se explicó Hook como si nada, ganándose una mirada burlona de la reina.-Entonces...¿Qué fue lo que dijo David?.-pregunto Hook sin ocultar su curiosidad.

-¿Me estabas espiando?-pregunto Regina casi con indignación, Hook soltó un bufido de frustración y negó con la cabeza, Regina frunció el ceño.

-No soy así, además ni siquiera haría falta, ellos fueron quienes se acercaron a mi.-se defendió Hook encogiéndose de hombros.-Solo es curiosidad, para ver a quien favorece la balanza.-se burló Hook, arrepintiéndose al ver la mirada asesina de la reina, quien acercándose a él le dio un manotazo en el pecho que lo hizo torcer el gesto.

-Que idiota eres.-se quejó Regina tratando de no reír ante el gesto infantil de Hook, quien le restó importancia. Hook saco de su chaqueta una pequeña licorera que contenía ron y se dejó caer en el suelo, apoyando su espalda contra un árbol despreocupadamente.

-Entonces... ¿Por qué no le dijiste a Robín y David que no tenemos algo como ellos piensan, que somos...lo que sea que seamos?-dijo Hook con una mueca burlona antes de tomar un trago de licor. Regina lo observaba incrédula.- ¿Qué? Digo, no me enoja ni nada, pero tengo curiosidad.-admitió el pirata con una sonrisa casi traviesa.

-No les dije que estábamos juntos.-aclaro Regina mirando el suelo donde Hook se había sentado, con una mirada de desagrado termino por tomar asiento ahí.-Solamente no les dije que sucedió realmente, no iba a darles detalles.-protesto Regina con un gesto de inocencia, para risas del pirata.

-Y que detalles, amor.-ironizo Hook con un tono pícaro al desviar su mirada al escote de la reina, haciéndola sonrojar levemente, agradeciendo que la noche ocultara ese detalle.

-Solo pensé que así tal vez dejen de pelear entre si y me dejen en paz un rato.-se excusó Regina encogiéndose de hombros, Hook arqueo las cejas y pensó que tal funcionaria, pero no iba a decirlo en voz alta, por lo menos no por el momento.

-Buen plan, solo que ahora me odian aún más y querrán matarme, pero son detallitos.-se burló Hook sonriendo ampliamente al ver a Regina fruncir el ceño con algo de culpa, quizá si era malo pero demonios, era tan divertido.-Además, no se rendirán contigo, eso te lo apuesto.-aseguro Hook.

-Solo los dejare creer lo que quieran.-dijo Regina apoyándose contra el árbol un momento, Hook sonrió maliciosamente al verla cerrar los ojos y con cuidado se acercó más a ella, hasta quedar bastante cerca.

-También podríamos...-murmuro Hook casi sobre ella, haciendo que Regina abriera los ojos y lo mirara sorprendida, pero la sorpresa se fue cuando Hook comenzó a reír totalmente divertido, como si fuera un niño que comete una travesura.-Debiste ver tu rostro.-se burló Hook negando con la cabeza, Regina rodo los ojos.

-Tengo mejores cosas en que pensar.-replico Regina negando con la cabeza, Hook asintió y respiro profundo, lo sabía, pero si se lo tomaba todo tan seriamente acabaría enloqueciendo.

-Lo sé. Yo también.-asintió Hook suspirando.-Buscamos a mi hija, algo sobre ella, lo tomo muy en serio pero si no pienso en otra cosa acabare volviéndome loco, Regina.-confeso Hook llevándose la mano al rostro con cansancio.

-Has hecho mucho, Killian. Gracias.-le sonrió Regina dándole un ligero empujón para destensarlo, cosa que consiguió de inmediato al ver la sonrisa que se formó en sus labios, la reina supo que venía.

-Volviendo a lo de David y Robín...Creo que ambos realmente te quieren, se preocuparon más porque no te lastimaría que por el hecho de que estabas conmigo.-dijo Hook con una mueca de ironía, Regina arqueo las cejas y rodo los ojos, dejándose caer sobre el hombro del pirata con frustración.

-¿Hablaremos de esto? ¿Desde cuando eres así?-se quejó Regina torciendo el gesto, Hook arqueo una ceja y se llevó su licorera a los labios con un gesto despreocupado.

-El ron ayuda bastante, amor.-ironizo Hook haciéndola reír.-No te lo tomes muy enserio, pero quiero asegurarme que al idiota que elijas valga la pena, que no te lastimen o algo así.-musito Hook con despreocupación para restarle importancia.

-Que sorpresa, pirata.-ironizo Regina aun apoyada en él, el pirata rio levemente.

-Deberías dormir, mañana será un día largo.-dijo Hook tragando saliva, la reina asintió. Una parte de ella deseaba que todo acabara ya y encontrara lo que tuviera que encontrar, pero otra parte deseaba no tener respuestas, no toparse con una realidad que fuera a dolerle.

-Tu igual deberías dormir ya.-dijo Regina levantándose del suelo y mirándolo.-Buenas noches, Killian.-se despidió la reina antes de dar media vuelta y marcharse, Hook espero un par de minutos más y cuando sintió realmente ganas de descansar se marchó también.


Los primeros rayos del sol ya habían salido y por suerte casi todos seguían dormidos, aún era muy temprano y se merecían una hora más de sueño. Pero fuera de la casa Gold ya estaba despierto, quizá era debido a su magia pero lucia tan impecable como siempre. El Oscuro estaba mirando al palacio que se podía observar desde ahí, preguntándose que encontraría al llegar.

-Gracias.-la voz de Regina detrás de él lo hizo salir de sus pensamientos y girarse a mirar a la reina que salía de la casa donde había dormido. Gold se desconcertó al ver en ella una aparente tranquilidad, no parecía tener intenciones de pelear con el.-Gracias por no torturarlos, aunque las amenazas entrarían en esa categoría.-aclaro Regina al verlo un tanto confuso.

-¿Escuchaste o alguno de esos te fue con el chisme?-pregunto Gold con una sonrisa maliciosa, Regina arqueo las cejas y negó con la cabeza, haciendo que el Oscuro asintiera. La reina se acercó un poco más a el hasta quedar a su lado, ambos con la mirada en el gran palacio.

-Mandaste a Emma a vigilarme con Zelena para que no me diera cuenta, fuiste muy obvio, querido.-se burló Regina con una discreta sonrisa maliciosa al cruzarse de brazos, Gold la miro con burla y negó con la cabeza.

-No había más opciones, no me fio de Zelena.-dijo Gold seriamente, Regina frunció el ceño ligeramente, no podía pedir otra cosa, la pelirroja se había ganado ese odio a pulso.

-Creo que realmente quiere cambiar, no creo que esté planeando ponernos una trampa.-dijo Regina con sinceridad, Gold sonrió burlonamente.-Tampoco estoy ciega, estaré alerta con ella, no quiero sorpresas.-dijo Regina con dureza, Gold sonrió al pensar que era inteligente.

-No voy a dejar que te lastime, si comete un error…No la dejare escapar, Regina.-sentencio Gold duramente, cruzándose de brazos y mirando a la morena con seriedad. Regina asintió en silencio, no podía pedirle más, sabía que Gold se había esforzado demasiado para no matar a su hermana en venganza por lo que había hecho con Neal.

-Si quisiera lastimarme ya lo hubiera hecho, pero si llegara a intentar algo malo…Yo misma me voy a encargar de ella.-dijo Regina con frialdad, como si la Reina Malvada estuviera saliendo a relucir, Gold noto aquello y fue suficiente para él.

-Volviendo al tema del trio de idiotas…Quería dejarles claro algunas cosas.-aclaro Gold cambiando de tema, haciendo reír a Regina.

-Bueno, supongo que así es como actúa un padre.-dijo Regina riendo por lo bajo, provocando en Gold una sonrisa oculta.-A tu modo, eres más intimidante que cualquier otro, eres el Oscuro.-dijo Regina encogiéndose de hombros con un tono sarcástico.

-Lo soy, es divertido asustarlos, por lo menos en eso hay un lado positivo de tener a tres idiotas detrás de mi hija.-confeso Gold con un gesto malicioso que hizo negar con la cabeza a Regina.-Sigo pensando que ninguno me agrada para ti.-declaro Gold severamente, mirándola fugazmente, Regina arqueo las cejas y rio burlonamente.

-Lo tengo bastante claro. Me lo demostraste cuando casi matas a Killian.-musito Regina rodando los ojos, notando como Gold fruncía el ceño y tensaba la mandíbula al oírla llamarlo por su nombre.-Pero soy bastante grande como para decidir yo sola.-aclaro Regina volviendo a su postura arrogante.

-Es un pirata, Regina.-replico Gold en una postura casi infantil, algo rara para él. Regina tuvo que evitar reír ante su gesto.-El mismo pirata que ha intentado matarme por años, ataco a Bella.-se quejó Gold.

-Solo para ser justos, tú le cortaste la mano.-recordó Regina en una postura seria, divirtiéndose al ver Gold fruncir el ceño y torcer el gesto

-Solo porque él se robó a Milah, provoco que dejara a Bae.-se quejó Gold duramente, como en los viejos tiempos comenzaban a pelarse verbalmente.

-Milah se fue por que quiso, Killian insistió en llevar a Bae con ellos y ella ni siquiera intento volver por su hijo, la culpa es compartida.-replico Regina encogiéndose de hombros. Gold frunció el ceño y dejo escapar un bufido en modo de queja.-Me ha salvado la vida en un par de ocasiones, no puedes cambiar eso.-sentencio Regina encogiéndose de hombros, escuchando bufar a Gold.

-El destino sí que es irónico, solo de pensar que puede ser el padre de mi nieta es…-Gold dramatizo una mueca de horror que hizo a Regina morderse la lengua para no reír. Ambos guardaron silencio por unos minutos, viendo como el sol comenzaba a cobrar más fuerza.- ¿Crees que podrías perdonarme en algún momento?-pregunto Gold sin mirarla, con el mismo semblante serio de siempre.

-No puedo decir que sí, pero vas por buen camino.-dijo Regina al ser tomada por sorpresa, dando media vuelta para marcharse.-De todas formas siempre te vi como una especie de padre, para bien o para mal hemos estado cerca mucho tiempo.-ironizo Regina con una sonrisa que hizo que Gold fuera tomado por sorpresa, antes de poderle responder la reina ya se había marchado.


Paso cerca de una hora para que todos despertaran y estuvieran listos para ponerse en marcha, no hizo falta decir más de lo necesario, todos sabían a que iban y lo cerca que estaban de conseguirlo, por lo menos en parte. Lo primero que hicieron fue sacar a Rajah de su jaula donde había pasado la noche y dejarlo correr libre para después seguirlo, detrás de él iban Regina junto a Zelena, detrás de ellas iba Gold, Emma y Robín iban casi a la misma altura detrás del Oscuro, y por su parte Hook y David iban callados y serios. Todos pensativos y algo nerviosos, parecían a empezar a darse cuenta de lo cerca que estaban de las respuestas, de encontrar algo que podría cambiar las cosas de alguna manera.

-Todo va a salir bien.-murmuro Gold al dar dos pasos hacia Regina cuando llegaron a las puertas del palacio, apretándole ligeramente la mano a su hija, quien tomada por sorpresa no se opuso al contacto físico. Rajah parecía querer atravesar el muro invisible que protegía el palacio pero estaba quieto con los ojos fijos en el palacio sin moverse, como si percibiera la magia que emanaba del lugar.

-¿Cómo entraremos? ¿Cómo quitamos el hechizo?-pregunto Emma igual acercándose a la reina, igual que todos ya estaban reunidos en el mismo sitio, juntos para poder escuchar todo lo que se decía.

-Gold y yo nos encargaremos, no debe ser tan difícil quitar un hechizo de protección.-dijo Regina mirando las torres del palacio, recordando que la última vez que hizo algo parecido se enteró que tenía una hermana, buena ironía, pensó Regina.

-¿Lista?-pregunto Gold mirando a Regina, la alcaldesa asintió en silencio y ambos dirigieron sus miradas al imponente palacio, alzando sus manos para comenzar a desprender rayos de luz que parecían chocar contra algo invisible, provocando que el campo que protegía el palacio se volviera un poco visible al recibir los rayos, les tomo poco más de tres minutos revertirlo por completo.

-Bueno, de aquí en adelante dependemos de Rajah.-dijo Zelena con algo de ironía al ver al tigre salir corriendo hacia el interior del palacio, apenas podían ver el jardín antes de llegar a la puerta principal. Todos pasaron la primera puerta, alcanzando a ver como Rajah cruzaba el gran jardín, asombrándose un poco ante lo hermoso que era ese lugar, como si nada hubiera pasado ahí. El jardín estaba impecable, unas cuantas rosas blancas, rosas y rojas adornaban el lugar dándole un aire de frescura, junto con una gran fuente que adornaba en la mitad del lugar.

-Es un enorme jardín, aunque también el palacio es enorme.-dijo Robín arqueando las cejas ante la magnitud de tan solo el jardín que estaban cruzando, todos se apresuraron a las puertas principales al ver a Rajah comenzar a rasgarlas, queriendo entrar al palacio.

-¿Creen que haya alguien ahí?-pregunto David algo titubeante, tomando su espada para sentir más seguridad, todos en el fondo se hacían la misma pregunta, quizá por motivos distintos pero la misma pregunta.

-No lo sé, pero estaremos alerta a cualquier cosa que suceda.-dijo Regina sin mirarlo, la reina respiro profundo antes de empujar las puertas y causar un estruendo para poder pasar, al no ver algún obstáculo Regina entro al palacio. Emma miro curiosa el lugar y decidió seguir a Regina, entrando y asombrándose con lo que veía, tal como le sucedió a los demás cuando entraron y vieron las condiciones del lugar, como si lo que sea que hubiera arrasado afuera hubiera respetado todo en ese lugar.

-¿Esta bien si entramos solo así?-pregunto Emma dando una vuelta y esquivar a Rajah quien corría hacia uno de los largos pasillos del palacio, la rubia frunció el ceño y se fijó en los cuadros que colgaban de las paredes, los marcos de oro y los candelabros de cristal le daban un aspecto imponente al palacio.

-Supongo que ya lo hicimos.-ironizo Hook con su espada en mano, mirando todo el lugar con curiosidad, Robín tenía su arco al hombro y también se dejó maravillar por las cosas del palacio, David también estaba tentado a detenerse a admirar algunas de las cosas raras que observaba ahí. Por su parte Gold se mantenía aparentemente frio.

-¿A dónde ira?-pregunto Hook con un gesto curioso al ver a Rajah en el pasillo, cada vez alejándose más, obligando a todos a seguirlo antes de perderlo de vista, incluso Zelena se deleitó observando todo del salón principal, nunca había visto otro lugar del palacio que no fuera la habitación de Jazmín.

-Creo que lo se.-murmuro Zelena adelantándose al paso a todos, quienes se desconcertaron un poco al verla sonreír levemente, Regina se apresuró a seguir a su hermana, todos hicieron lo mismo y se apresuraron a correr por el largo pasillo por el cual Rajah corría libremente, pasaron unas escaleras y muchas habitaciones, el palacio era enorme pero no se detuvieron a revisar ninguna de las habitaciones. Hasta que Rajah se detuvo en una puerta y comenzó a rasgarla y a gruñir.

-Esta es…-Regina se acercó a la puerta y titubeo al tomar la perilla de la puerta, sentía su corazón latir demasiado rápido, aun mas cuando Zelena la miro y asintió en silencio, confirmándole que era la habitación de su hija. Los rostros de todos eran distintos, algunos demostrando más emociones que otros pero con los mismos pensamientos y deseos de conocer por lo menos una pequeña parte de lo que fue la vida de Jazmín ahí.

-Adelante.-murmuro Zelena acercándose a Regina cuando vio que la reina no se atrevía a abrir la puerta, la pelirroja tomo la perilla y empujo la puerta para abrirla, también se sentía nerviosa de estar ahí, le estaba despertando sentimientos ocultos que prefería no recordar, nostalgia al recordar un par de cosas. Regina trago saliva y respirando profundo entro a la habitación, sintiendo un nudo en el pecho al ver aquel hermoso cuarto. Regina observo todo con detalle, era un gran cuarto, amplio y perfectamente decorado para una princesa, la reina camino despacio por el lugar y deslizo sus dedos por los muebles que había ahí, se detuvo a mirar de cerca el tocador que estaba pegado a una de las paredes, sonrió levemente al ver algunas joyas muy hermosas ahí, siguió su camino y encontró el armario de la princesa, Regina lo abrió y no pudo evitar tocar las diferentes telas de los vestidos tan elegantes que guardaba, también noto el sofá al otro lado de la habitación, casi cerca del balcón, había un libro de pasta verde ahí, Regina supuso que su hija usaba el sillón para leer y sonrió al imaginárselo.

-Es perfecta, yo habría elegido lo mismo.-murmuro Regina al acercarse a la gran cama y pasar una mano sobre el colchón, cubierto con una suave colcha, los gustos de su hija que reflejaban esa habitación definitivamente le agradaban, eran la combinación exacta entre lo elegante y la sencillez, Regina trago saliva para no flaquear en esos momentos.

-Sí que tenía joyas.-musito Emma arqueando las cejas al abrir una de las pequeñas cajas del tocador y descubrir varios collares, anillos y pulseras de oro y piedras preciosas, supuso que eso pasaba cuando se nacía siendo la única heredera a un reino. Emma levanto la mirada y sonrió para sus adentros al ver los rostros de los demás. Hook tenía la mirada perdida en unos objetos de cristal sobre un estante cerca del armario, juraría que jamás había visto una sonrisa tan sincera como la que el pirata tenía en ese momento al tocar esos objetos. Su padre, David, estaba observando la colección de libros que había en un mueble de madera que había pegado a la pared contraria a la cama, parecía estar de acuerdo en la selección de temas y títulos que su posible hija había leído. Y por supuesto observo a Robín, el arquero parecía tragar saliva cuando paseaba su mirada por los juguetes infantiles que Emma supuso Jazmín habría querido conservar de su niñez, esa habitación era el sueño de cualquier niña que pisara la tierra, la rubia se alegró de que por lo menos en eso…Jazmín había tenido más suerte, si era su hermana o no era algo que ya no estaba a discusión, era bueno saber que no todos los niños que eran adoptados sufrían.

-Se supone que así debía ser, señorita Swan.-intervino Gold sin mirarla, observando el balcón de la habitación con un gesto serio, como si quisiera resistirse a que lo vieran flaquear, aunque en el fondo se notaba que estaba tan conmovido como los demás.-Es una princesa, tuvo todo.-dijo Gold con un tono de fingida seriedad, si no hubiera tragado en seco todos le habrían creído.

-Cora se aseguró de que su nieta creciera como lo que es, que tuviera todo y nunca le faltara nada, así que Jazmín creció siendo la heredera al trono de Agrabah.-dijo Zelena encogiéndose de hombros al pasear sus ojos por la habitación donde ya había estado varias veces antes, se sentía extraña al volver a estar ahí.

-Por lo menos eso es bueno, no la hubiera perdonado de lo contrario.-dijo Regina duramente, tratando de que el nudo en su pecho no le afectara, o por lo menos disimular que así era.

-Por supuesto que Cora iba a asegurarse que su nieta creciera con toda seguridad de heredar un reino, así tendría lo que siempre quiso…El poder detrás del trono, iba a manejarla como no pudo hacer con Regina.-intervino Gold desde el balcón, tenía una mirada un tanto sombría.

-Suena algo razonable después de saber todo lo que Cora ha sido capaz de hacer.-dijo David tragando saliva al sentirse titubeante, le costaba imaginar que en esa habitación la niña que podría ser su hija había crecido lejos de él, sin siquiera tener conocimiento de su existencia.

-Tenemos que encontrarla.-dijo Hook al sujetar fuertemente una pequeña diadema color rosa que encontró tirada bajo uno de los muebles, el pirata tenía la mandíbula tensa y un gesto de frustración marcado en el rostro.

-¿Qué sucede con Rajah?-pregunto Robín al notar que el tigre rasgaba desesperado un lugar específico cerca del balcón, como si quisiera abrir un hueco en el suelo. El arquero dejo el pequeño adorno de cristal sobre el mueble de madera y se acercó al animal con cautela, bajo la mirada de todos, quienes dudaban de detenerlo o permitirle correr el riesgo.

-Robín…-Regina estaba por acercarse para frenarlo pero Emma le paso una mano por encima del hombro para detenerla, ambas guardaron silencio al ver como Robín se acercaba a paso lento al tigre y este parecía gruñirle. Robín espero un par de segundos y con lentitud acerco su mano al animal, cuando este dejo de gruñirle el arquero aprovecho para tocarlo con cautela, el animal le permitió acariciarlo suavemente.

-Creo que encontró algo o no sabe a dónde ir.-dijo Robín cuando se sintió más confiado junto a Rajah, el animal ya estaba acostado casi a sus pies con la mirada fija en la reina, quien dio un paso hacia adelante y con la misma cautela se acercó a Rajah para tocarlo pero a diferencia de lo sucedido con el arquero a Regina no le gruño. David y Hook estuvieron a un paso de detenerla pero al ver la reacción del animal se tranquilizaron un poco.

-Quizá ambas cosas.-dijo Regina al notar como el animal se relajaba ante su contacto, le parecía extraño que un animal como ese pudiera estar tan tranquilo ante ella, por su parte Zelena estaba un poco nerviosa al saber que era lo que había encontrado Rajah.

-Este fue el último lugar donde Jazmín estuvo en Agrabah…Esperaba una salida oculta del palacio, una puerta mágica o algo así.-dijo David encogiéndose de hombros confundido, sin darse cuenta que Regina, Gold y Emma habían conectado sus miradas al tener la misma idea.

-¿Crees que desapareció de aquí? ¿Exactamente dónde estamos parados? ¿A dónde pudo ir?-cuestiono Regina comenzando a pensar a mil por hora, igual que Gold ya estaba tratando de atar los cabos sueltos para encontrar una respuesta.

-¿Si ella desapareció de aquí hay manera de seguirle el rastro?-pregunto Hook confundido, deseando que la respuesta fuera afirmativa, pero las miradas de Regina y Gold no le dieron esperanzas. Zelena noto como todos se tensaban y lucían preocupados y pensativos, la pelirroja se planteó mantenerse callada y fingir demencia pero el rostro de Regina era una señal clara de que no iba a dejar así el asunto.

-Creo que sé que encontró Rajah.-intervino Zelena suspirando al cruzarse de brazos, notando como todas las miradas incrédulas caían en ella, preguntándole que sabía.-Un sótano.-dijo Zelena después de respirar profundo.

-¿Un sótano? ¿Qué clase de sótano seria ese?-cuestión Gold sin ocultar su desconfianza hacia ella, la pelirroja suspiro y se mordió ligeramente el labio inferior antes de responder.

-Uno oculto con magia, es el lugar donde Cora y Maléfica se enfrentaron.-dijo Zelena tratando de sonar despreocupada y sin temor.-Jazmín me conto que era un lugar muy grande y oscuro, donde Jafar la llevo y ahí estaba Cora.-dijo Zelena frunciendo el ceño al tratar de recordar más detalles.

-Como no imaginarlo.-ironizo Robín torciendo el gesto al recordar esa pequeña mención de Zelena durante el viaje en barco, no podía imaginar una escena como esa pero estaba seguro que no habría de ser nada agradable. Regina lo pensó por unos cortos segundos y fijo sus ojos en su hermana, alejándose de Rajah.

-¿Puedes llevarnos ahí?-pregunto Regina sin más, directa, sorprendiendo a todos incluida la pelirroja que la mirara como si fuera una broma.-¿Zelena?-la llamo Regina para que diera una respuesta, la bruja lo medito unos segundos y termino por asentir.

-¿Qué?- gritaron los demás casi al unisonido, mirando a Regina como si se hubiera vuelto loca al querer confiar en Zelena, pero las hermanas ignoraron las quejas y protestas como si nunca las hubieran escuchado.

-¿Me quitaras el estúpido brazalete? Sabes que tendría que desaparecer a todos… ¿Vas a confiar en que no intentare nada contra ustedes?-cuestiono Zelena con una voz que fácilmente podría poner a desconfiar a cualquiera.

-No deberíamos confiar en ella, puede intentar cualquier cosa.-siseo Gold corrigiendo a la rubia, el Oscuro miraba a Zelena con un gesto de pocos amigos.

-Lástima que yo sepa donde es y tú no, Oscuro.-replico Zelena mordazmente, ganándose una mirada asesina de Gold, quien gruño por lo bajo. Regina miro a cada uno de los demás para saber su opinión, aunque muy posiblemente acabaría haciendo lo que quería.

-Estoy de acuerdo con Gold, yo tampoco sé si deberíamos confiar en ella.-dijo Robín con un gesto de duda, no quería ser muy duro pero aún tenía bastante frescos los recuerdos de lo sucedido con la Bruja Malvada queriendo viajar en el tiempo.

-Yo pienso lo mismo. ¿Cómo sabemos que no intentara escapar o algo peor?-pregunto David negando con la cabeza, Zelena se había ganado su desconfianza a pulso, después de todo la pelirroja había secuestrado a Neal para sus planes.

-Yo digo que lo hagamos.-replico Hook encogiéndose de hombros en un gesto despreocupado, ganándose unas miradas asesinas de parte de unos y unas sorprendidas de parte de las mujeres, el pirata rodo los ojos al tener que explicarse.-Si no lo hacemos no tenemos más que hacer, es un riesgo que vale la pena correr.-dijo Hook asintiendo.

-¿Emma?-la reina fijo su mirada en la rubia, quien cruzada de brazos había escuchado a todos y comenzaba a dudar de su respuesta, arqueo las cejas al notar como todas las miradas estaban puestas en ella, hizo un recuento mental y supo que tendría que decidir.

-Hagámoslo.-dijo Emma después de unos segundos de silencio, encogiéndose de hombros. Regina y Zelena se miraron fugazmente y asintieron, mientras que los demás parecían descontentos a excepción de Hook, quien parecía despreocupado ante la idea de dejar en manos de Zelena a donde iría a parar. Gold bufo al negar con la cabeza y se cruzó de brazos sin ocultar su molestia.

-De acuerdo.-dijo Regina mirando seriamente a Zelena, la pelirroja asintió en silencio y trago saliva al ver a su hermana acercarse más a ella.-Mucho cuidado, Zelena. No habrá más oportunidad si dejas ir esta.-aseguro Regina firmemente y algo intimidante, la pelirroja le tendió la muñeca y la reina le quito el brazalete para que pudiera hacer magia. Zelena sonrió al sentir que la magia volvía a correr en ella, extrañaba tanto esa sensación que no le importo ser el blanco de las miradas desconfiadas de casi todos. Zelena se concentró lo más que pudo en la última vez que estuvo en ese sótano, hizo un gesto con las manos y el usual humo verde la envolvió al igual que a todos para desaparecerlos de la habitación de la princesa de Agrabah.


El humo verde de Zelena se disipo en pocos segundos cuando desaparecieron de aquella habitación, ahora estaban en un cuarto oscuro y grande, parecía una combinación entre alguna cueva y sótano. Zelena sonrió levemente al ver que había conseguido llevarlos a todos sin obstáculos, contrario a los gestos de los demás, quienes miraban todo con desconcierto y desagrado. Gold, Regina y Emma de inmediato percibieron la magia que se ocultaba en ese lugar, a todos les provocaba escalofríos el estar ahí.

-¿Qué lugar es este?-pregunto Robín torciendo el gesto ante el aspecto lúgubre del lugar, se notaba que nadie había estado ahí en mucho tiempo. Regina también miraba todo con algo de desconcierto, el lugar fácilmente podría pasar a ser un calabozo o algo peor. Gold camino un par de pasos alrededor para mirar fijamente todo, no había nada que delatara la presencia de alguien más, Emma noto el polvo en las paredes y al hablar el eco resonaba fuertemente. Hook frunció el ceño al ver lo escalofriante que era todo. David miraba todo en silencio, preguntándose cómo alguien podría haber estado ahí.

-Es un sótano oculto con magia, obviamente.-respondió Zelena como si fuera obvio, ganándose una mirada matadora del arquero.-Por lo que se Cora y Jafar fueron quienes lo ocultaron o algo así.-se explicó la pelirroja encogiéndose de hombros al tratar de disimular lo incomodo que le resultaba estar ahí después de la última vez que visito ese lugar.

-¿Cómo lo encontraste?-pregunto David curioso, tratando de no pensar en el hecho de que no veía puerta alguna que pudiera significar la salida.

-Siempre hubo rumores acerca de los poderes de Jafar, de su obsesión por el trono de Agrabah y bueno, tomo tiempo pero encontré ciertos secretos, al menos este resulto servir.-dijo Zelena encogiéndose de hombros, era cierto, Jafar siempre fue temido por los habitantes de Agrabah.

-Es igual al de Aladdín, solo que mucho más retorcido y escalofriante.-dijo Emma con un gesto de desagrado al ver algunos cristales rotos en el piso, las palabras de Emma hicieron que las miradas de todos se centraran en ella, la rubia se encogió de hombros con inocencia.

-Señorita Swan, su sutilidad al decir las cosas cada día me sorprende mas.-ironizo Gold con un gesto de burla y sarcasmo, Zelena no oculto su sonrisa de diversión al igual que David, Regina se limitó a negar con la cabeza.

-¿Dónde estaba ella?-cuestiono Hook inquieto al recorrer el lugar con la mirada y darse cuenta que no había rastro de alguien ahí, estaba vacío o al menos eso parecía y eso solo lograba que el pirata estuviera tenso. Zelena trago saliva discretamente ante su pregunta, ni ella misma sabia la respuesta, la última vez la había dejado en esa habitación dentro del reloj pero ahora no lo veía.

-Creo que aquí hay algo. Es magia.-dijo Regina ignorando a todos los demás y paseándose más cerca del muro contrario, sintiendo una energía fluir ahí, magia. La reina alzo una mano para intentar continuar su camino pero al hacerlo un resplandor le indico que había un hechizo ocultando algo.

-¿Qué crees que este ocultando?-pregunto Gold al acercarse a la alcaldesa y fijar sus ojos en el espacio aparentemente vacío frente a ellos, solo se podía ver el muro a unos cuantos metros, no parecía haber nada más. Todos tomaron la misma posición que ellos, mirando ese lado de la habitación que parecía estar totalmente vacío.

-No lo sé, pero si quien deseaba ocultar algo se tomó la molestia de proteger el palacio también decidió ocultar algo quiere decir que realmente estaba interesado en protegerlo.-dijo Gold frunciendo el ceño al pensar las cosas y tratar de buscar una respuesta.

-¿Y si no fue la misma persona?-pregunto Robín con una mueca de confusión, ganándose las miradas de todos, el arquero se intimido un poco ante aquello.-Quiero decir, si alguien protegió el palacio… ¿Para qué poner un hechizo para ocultar algo escondido en una habitación que ya está oculta?-pregunto el arquero tratando de buscarle algún sentido.

-Buena pregunta, ladrón.-dijo Zelena meditándola un poco, tenía razón Robín, la pelirroja lo sabía por qué la última vez que acudió al palacio no había tanta protección mágica, solamente estaba segura que Cora había ocultado esa habitación que perteneció a Jafar, pero cuando Zelena se enfrentó a Maléfica no recordaba haber encantado la habitación para ocultar algo.

-¿Quién más que Cora o Jafar querría ocultar algo?-cuestiono Regina con seriedad, tratando de hilar las cosas de tal manera que cobraran sentido en su cabeza, no era la única, todos estaban tratando de hacer exactamente lo mismo que ella pero ninguno llegaba a una conclusión que les fuera de ayuda.

-Bueno, supongo que podemos descartar a Maléfica.-dijo David arqueando las cejas en un gesto irónico, Regina sonrió con ironía al pensar aquello.

-Aun no me creo que mi hija haya llegado a ser cercana a la Emperatriz del Mal.-dijo Hook con una mueca de burla ante su ironía, ganándose unas miradas asesinas y otras de regaño, el pirata rodo los ojos y se encogió de hombros a modo de disculpa.

-Irónico.-asintió Regina negando con la cabeza, todos la miraron con curiosidad.-Encerré en un sótano convertida en dragón a la mujer que fue la tía de mi hija por 30 años, buena forma de agradecerle que la haya protegido y cuidado.-ironizo Regina con un gesto de burla.

-Y te olvidas de que yo mate a la tía de mi hermana.-dijo Emma frunciendo el ceño al hacer la conexión, Regina esbozo una leve sonrisa resignada, Robín arqueo las cejas al igual que Hook, David negó con la cabeza y Zelena se permitió reír por lo bajo.

-Deberían considerar seriamente la forma en que explicarían esto en un futuro.-dijo Zelena riendo divertida al negar con la cabeza, Regina la miro asesinamente, mientras que Emma rodaba los ojos con resignación.

-Bueno, está claro que los cuentos de Disney son una mentira.-dijo Emma para destensar el ambiente, encogiéndose de hombros.-Una lástima no poder escribir la realidad, me haría millonaria con estas versiones retorcidas de los cuentos de hadas.-se burló la rubia provocando gestos de burla, mientras que Rajah seguía mirando el extremo vacío de la habitación.

-Veamos que se esconde.-siseo Gold después de un par de minutos que Regina dejara claro que si había una barrera invisible, el Oscuro hizo que todos retrocedieran un par de pasos y se concentró en tratar de deshacer aquel hechizo de ocultamiento, no le resulto tan sencillo como creyó pero lo logro. Cuando la barrera invisible se esfumo todos enmudecieron al ver el gran reloj de arena que se imponía en la habitación y todos se tensaron al ver que en la parte de arriba había alguien.

-Es…Es una mujer.-dijo Regina tratando de no perder la voz, sus latidos se habían acelerado y parecía que no podía apartar la mirada de aquella silueta que se observaba desde abajo. Era una joven de cabellos negros que flotaba recostada dentro de la parte superior del reloj de arena.

-¿Es ella?-pregunto Emma tragando saliva al darse cuenta de lo que eso podría significar, podría estar muerta. Cuando Zelena asintió todos guardaron silencio. Regina había sentido un golpe en seco directo en el pecho, Emma había abierto los ojos de la sorpresa, Robín había sentido un vuelco en el corazón al igual que había pasado con David y Hook, por su parte Gold parecía tratar de mantenerse firme. Por otra parte, Rajah se había puesto a los pies del reloj de arena, acostándose debajo del reloj donde estaba su dueña.

-Esta…-Gold no se atrevió a terminar de decir la última palabra, no quería hacerlo por la mirada fría y oscura que encontró en Regina, la reina parecía estar en shock. Emma también lo noto cuando salió del trance, estuvo tentada a acercarse para asegurarse que estaba bien pero al ver que Zelena titubeaba lo evito, la pelirroja también había optado por apartarse un par de pasos de Regina.

-¿Cómo la sacamos de ahí?-siseo Regina duramente, su tono de voz fácilmente podría helar la sangre de cualquiera, la pregunta no iba dirigida a nadie en especial, su mirada esta clavada en lo alto del reloj, la reina tenía los ojos encendidos. Gold asintió al verla girarse con los puños apretados, reacción contraria a la de Zelena, quien tragando saliva casi se ponía a temblar al ver la furia de su hermana. Incluso Emma había tenido escalofríos.

-¡Abajo todos!-la voz de los tres hombres provocaron que los demás se sorprendieran al girarse a ellos, para después prácticamente tener que tirarse al piso para no ser sus víctimas. Robín, David y Hook habían dejado de escuchar y pensar cuando vieron la silueta arriba del reloj, los tres solo tuvieron que cruzar las miradas para estar de acuerdo en lo que intentarían, para pactar una tregua silenciosa y dejar de pelear. Desde el suelo las tres mujeres vieron pasar dos espadas y un par de flechas que iban dirigidas al cristal del reloj, pero no funciono, las armas cayeron al piso antes de llegar al cristal del reloj. Robín bajo su arco con evidente frustración, igual que Hook y David quienes torcieron los gestos en un par de muecas de desesperación.

-¿Son tan idiotas como para creer que sería tan sencillo?-pregunto Gold después de casi perder el equilibrio cuando se hizo un lado para esquivar sus armas, mirándolos con los ojos flameantes de rabia. Regina se levantó y también los miro seria, Emma y Zelena no fueron tan duras con ellos, se limitaron a reprobarlos en silencio.

-Lo sentimos, no lo pensamos bien.-se disculpó David encogiéndose de hombros, Robín se llevó una mano al cabello después de dejar caer su arco con frustración, mientras que Hook parecía un león enjaulado que luchaba por estar quieto.

-Es magia de sangre.-intervino Zelena recordando que Jazmín le haba contado como Cora había usado solo una gota de su sangre cuando la había encerrado ahí, Zelena la había puesto en el reloj pero no sería capaz de sacarla de ahí.

-¿Magia de sangre?-replico Hook con una mueca de confusión, la pelirroja asintió segura, Regina y Gold se miraron fugazmente un poco más seguros al saber cómo funcionaba ese tipo de magia. Emma también sabía cómo funcionaba ese hechizo así que no pregunto nada.-Solo quien lleve la sangre indicada podrá sacarla de ahí, al menos así es como funcionan esos hechizos.-dijo Zelena tratando de mostrarse tan segura como fuera posible.

-Podemos matar dos pájaros de un tiro con esto.-dijo Hook tenso, Regina lo miro con algo de duda pero no tardó mucho en captar su idea.-Si alguno de nosotros logra hacer que funcione…Significa que es el padre, ¿no?.-pregunto Hook con dudas, Robín y David se mostraban inquietos ante la pregunta.

-Supongo que si.-dijo Regina con nerviosismo al llevarse una mano al cabello, Emma arqueo las cejas, Zelena se mordió el labio inferior y Gold no demostró más reacción que un evidente gesto de desagrado.

-Es una buena idea, podrían intentarlo.-dijo Emma encogiéndose de hombros, los tres hombres se miraron entre si y asintieron, para después mirar a la reina en busca de su aprobación, Regina titubeo un poco pero termino asintiendo.

-No sé si quiero saber quién es el padre de mi nieta.-gruño Gold con un gesto de pocos amigos, cruzándose de brazos y dando media vuelta en señal de protesta. Regina, Zelena y Emma se giraron para quedar de frente al gran reloj de arena, mientras que Robín, David y Hook hacían lo mismo para comenzar a intentar su plan.

-Bueno, solo queda disfrutar del espectáculo.-murmuro Zelena al estar entre Emma y Regina, cruzándose de brazos y arqueando las cejas en un gesto pícaro.-Creo que le apostaría al pirata…O al ladrón.-ironizo la pelirroja para fastidiar a su hermana, quien torció el gesto.

-Le apuesto a David.-respondió Emma con un tono irónico, haciendo reír levemente a Zelena y ganándose la mirada asesina de Regina, ambas mujeres la miraban con algo de inocencia. Gold permanecía alejado unos cuantos pasos, observando como Robín iba a ser el primero en acercarse al reloj y dejar caer una gota de su sangre en la parte baja del reloj.

-Si no cierran la boca las dejare mudas a las dos.-amenazo Regina mirándolas seria, esa mirada basto para que ambas mujeres dejaran de reír por lo bajo y mantuvieran la seriedad. Las miradas se fijaron en Robín. El arquero se acercó hasta el reloj de arena y tomo la espada que estaba en el suelo, se hizo un pequeño corte en la mano y dejo caer un par de gotas de su sangre en la parte dorada donde caía la arena de la parte superior. Todos estaban expectantes a lo que sucedería pero por uno segundos nada paso, hasta que la sangre de Robín provoco un resplandor en la parte baja del reloj y no quitar el hechizo un pequeño destello lo hizo retroceder. Antes de que alguien pudiera decir algo David ya se había acercado y tomado la espada, el príncipe no espero para cortarse y dejar caer su sangre al igual que lo hizo Robín, pero el resultado fue el mismo, David fue empujado hacia atrás por un destello.

-Por favor que alguien me mate.-se quejó Gold gruñendo y llevándose una mano al rostro mientras negaba con la cabeza, Regina trago en seco al cruzar su mirada con Hook, el pirata ya había tomado la espada y hecho un corte en ella. Emma y Zelena también miraban atentas, mientras que Robín y David miraban incrédulos al pirata acercarse al reloj de arena. Hook trato de no pensar en nada y dejo caer un par de gotas de su sangre en donde debía, espero un par de segundos y cuando pensó que sus sospechas se habían confirmado el mismo resplandor dorado lo hizo retroceder casi perdiendo el equilibrio, para sorpresa de todos.

-¡¿Cómo es posible que ninguno lo haya logrado?!-se quejó Regina cuando las miradas de Robín, David y Hook recayeron en ella, era imposible que no se rompiera el hechizo, no había otra manera. Emma y Zelena se miraron fugazmente y devolvieron su mirada a la reina, quien miraba incrédula el reloj de arena.

-Algo debe haber salido mal.-dijo Robín mirando a Regina y después al reloj de arena, la reina parecía querer incendiar el lugar y así poder romper ese reloj de arena. David parecía querer golpear la pared para desahogarse ante la impotencia de no poder hacer nada, Hook tenía la mandíbula tensa y los puños tan apretados que parecía que se rompería la mano, Zelena y Regina estaban calladas tratando de encontrar algo coherente que decir y Gold sencillamente estaba mirando a Rajah, quien desde el otro extremo estaba cerca del reloj, tirado ahí y totalmente quieto.

-¿Y si lo interpretamos mal?-cuestiono Emma llamando la atención de todos, la rubia lo pensó unos segundos más antes de continuar.- ¿Y si no es la sangre de tu hija la que mantiene el hechizo?-pregunto Emma mirando a Regina con cierta duda, la reina la miro esperando que continuara.

-¿A qué te refieres?-pregunto Regina seriamente, Emma asintió antes de responder.

-Este lugar fue idea de Cora… ¿Y si es su sangre la que mantiene el hechizo?-pregunto Emma con la mirada fija en Regina, quien parecía haber entendido a que se refería, Gold reacciono de la misma manera.

-Si la sangre de Cora es la que puso el hechizo…Serias tu quien debería poder romperlo.-dijo Gold señalando a Regina, quien parecía tensa.- ¿Quién no aprecia una buena ironía?-ironizo Gold con descaro, Regina respiro profundo.

-Eso explicaría todo, si tu madre puso a tu hija ahí…Debe haber querido asegurarse que solo tu pudieras sacarla de su encierro.-dijo David sonriéndole levemente a Regina, la reina trago en seco y sintió como sus ojos se humedecían mientras su corazón latía mas rápido.

-Es tu turno, Regina.-musito Hook tomando la espada que estaba en el suelo y tendiéndosela a Regina con una discreta sonrisa y gesto de apoyo, la reina lo miro un momento y termino tomando la espada en sus manos, un simple corte era necesario para saber si su hija estaba viva o muerta, para saber con certeza como era.

-Su Majestad.-murmuro Robín sonriéndole débilmente al acercarse también y preguntarle con gesto si podía ayudarla con el corte que debía hacerle, la reina asintió en silencio y el arquero tomo la espada en sus manos, con delicadeza tomo la mano de Regina y con cuidado de no provocar demasiado daño hizo un ligero corte. Regina camino hacia el reloj y se apresuró a derramar un par de gotas igual que se hizo antes, espero un par de segundos que se hicieron eternos y respiro tranquila al ver que no había algún resplandor que la hiciera retroceder.

-Funciono.-murmuro Regina tragando en seco y con el corazón latiendo a mil por hora. Todos observaban con cierto asombro como los cristales del reloj se comenzaban a cuartear, la arena que había dentro del reloj comenzaba a envolver la parte de arriba del reloj donde estaba el cuerpo de la joven princesa. Los vidrios se cuartearon hasta romperse en mil pedazos, haciendo que todos retrocedieran y se cubrieran los rostros pero para su sorpresa los cristales desaparecieron y antes de poder preocuparse por Jazmín se asombraron al ver como la arena que antes caía dentro del reloj de arena había formado una cascada donde el cuerpo de la joven había caído hasta el suelo sin sufrir golpe alguno. El cuerpo de la princesa estaba sobre la arena a unos cuantos pasos de todos, quienes la miraban enmudecidos.

-Es hermosa.-dijeron tres voces masculinas al unisonido al ver a la joven tendida sobre la arena, tenía la piel blanca y los ojos cerrados, sus cabellos largos y ondulados color negro caían sobre la arena. Su silueta era delgada y alta, sus labios aún se observaban un poco rojizos. La princesa llevaba un vestido sencillo blanco con pequeños detalles de brillantes plateados, dándole ese toque de la realeza. Zelena aparto su mirada un momento para no flaquear, mientras que Emma no había podido evitar el sonreír levemente.

-Es mi hija.-musito Regina al ver a la joven inconsciente, dio un par de pasos hacia ella y se dejó caer sobre la arena que cubría una parte del suelo. Regina trago saliva cuando acerco su mano hacia el rostro de su hija, para su sorpresa estaba helada, parecía una muñeca frágil y hermosa. Le parecía increíble que después de tantas dudas la tuviera cerca de ella, como si se tratara de un sueño, no le importo que un par de lágrimas cayeran por sus mejillas.

-Se parece mucho a ti.-murmuro Gold al acercarse unos cuantos pasos a ellas, Regina lo miro en silencio solo unos segundos antes de devolver su mirada a su hija. La reina noto que del cuello de su hija colgaba el collar con el que la habían encontrado, supuso que así el hechizo funcionaba. Rajah no tardo en acercarse, cuando los cristales se habían roto el tigre se había alejado asustado, pero ahora estaba cerca de ellas.

-Es preciosa.-murmuro Robín al dejarse caer de rodillas cerca de ambas mujeres para poder tomar la mano de la joven, sintiendo un extraño calor en su pecho. El arquero sonrió levemente y trago saliva para no dejar que un par de lágrimas lo traicionaran.

-Parece una muñequita.-musito David sonriendo débilmente con la voz casi rota al dejarse caer también cerca de la joven, el príncipe la miraba embelesado, ciertamente era igual a su madre. Se sentía tan extraño pensar que esa niña podría ser suya.

-Es una hermosa princesa.-dijo Hook al acercarse y dejarse caer cerca para poder apartar un mechón de cabello oscuro que cubría una parte del rostro de la joven, el pirata sonrió levemente y tomo su mano unos momentos.

-¿Ella esta…viva?-pregunto Emma tragando saliva, no había querido ser tan dura y directa pero no supo encontrar otra manera de preguntar aquello, Zelena se tensó ante esa pregunta. Gold y Regina miraron a Emma unos momentos antes de mirarse entre ellos. El Oscuro entendió la mirada de Regina y se acercó a ella para observar a la princesa mejor, Gold tomo su mano y noto que estaba fría, Regina dejo caer la cabeza de su hija en sus piernas.

-Es como si hubiera estado congelada en el tiempo, creo que esa era la función del reloj.-dijo Gold después de notar la magia que corría por la joven, estaba inconsciente y no parecía tener pulso.-Si alguien hechizo el reloj…No era para matarla.-dijo Gold serio, se acercó un poco más a la joven y con ambas manos dejo que rayos dorados envolvieran el cuerpo de su nieta, le tomo más de un par de minutos que la joven recobrara el color de sus mejillas.

-¿Estará bien?-pregunto Regina con la voz casi quebrada, dejando que las lágrimas corrieran libres. Gold iba a responder pero alguien se le adelanto y esta vez no fue Emma Swan, ni siquiera alguno de los caballeros que lo acompañaban. Fue alguien que sin decir una palabra se ganó la atención de todos, provocando distintos gestos cuando vieron sus ojos. La joven princesa de Agrabah había abierto los ojos sin previo aviso, encontrándose con los rostros de una mujer que lloraba silenciosamente y de tres hombres que parecieran estar en las mismas condiciones, todos alrededor de ella, observándola como si la conocieran de siempre. Jazmín había despertado.


Bueno, si han llegado hasta acá ojala puedan dejar un review, en serio se agradecen. ¿Qué les pareció el capito? ¿Les ha gustado? ¿Le ha faltado algo? Ya saben, se acepan todo tipo de opiniones y sugerencias jejeje Gracias por leer!

Evazqueen…Como ya dije, no volveré a ponerme plazos por que siempre que lo hago termino tardando mas que cuando no jajajaja Gracias por pensar que es adictiva! Esas hermanas son un caso serio, Zelena es una loca total jajaja Regina tiene difícil elegir uno, cada uno tiene algo especial… Robín y Regina tienen una relación muy linda, ya se conocen como pareja y han vivido juntos creo que de ahí esa confianza de saber y conocer como actua el otro, si, Roland es un amor con ella pero ella debe saber que aunque no se quede con el ladrón puede seguir cerca del pequeño O.o Esos reclamos, que los celos no son racionales! Eaaaa! El capitán Hook calladito pero logro mas que los otros dos jajaja Hay que admitir que Hook sabe como conquistar, Regina tenia que caer si no es de madera la pobre jajaja Esa confianza entre ellos se va dando desde que el decidio salvarla, es como una "tregua" el permitirse ser tan suaves el uno con el otro aunque frente a los demás sean los "villanos"…Gold, pobre Gold, le toco sufrir y de lo bueno jajaja Si hizo mal antes…Todo lo esta pagando ahora, ya casi le da un infarto al pobre jajajaja Saludos!

Rosalie end Jacob…Gracias enormes! Me gusta mucho describir ciertas cosas para que sea mas fácil imaginarse a los personajes. David y Regina son bastante interesantes como pareja ya que son diferentes entre si pero juntos se complementan. Besosssss!

Lavin…Amonosss! Que buena onda que alguien SQ lea el fic, a esas dos aquí he tratado de imaginarlas como amigas jajaja Un voto mas para el ladón, waooo jajajaja Saludos!

Clau23…Eaaaaaaaaaa! Regina y Hook son fuego juntos, el pirata la ayudo para aclararse y han quedado en buenos términos…Regina y David tambien han tenido sus momentos, y el ladrón, ese ladrón va pisando fuerte muahahaha Besosss!

jossedith1…Tu escribe por donde quieras y asi ayudas a que actualice rápido jajajaja Emma y Regina se están llevando bastante bien, la rubia es bastante cruda para decir las cosas y de paso fregar tantito a la reina jajaja El trio de idiotas, yo tambien habría hecho eso mismo, no podría elegir jajaja Hook supo moverse bien con la reina, vamos, que la mujer no es de piedra jajaja Yo tambien amo a Mal y Jazmín, lo admito…Gold! Hoy le toco sufrir a Gold, pobre hombre, menudo lio que tiene con Regina y ahora casi le da un infarto con la sorpresita que se encontró jajajaja Zelena va adaptándose poco a poco, falta ver si es de verdad o solo mientras no tiene de otra muahahaha Besotessssssss!

Cenaby…Amonosssss! El príncipe tiene grandes posibilidades, la cosa esta divida jajajaja Ese árbol es tan complicado como ningún otro, sin duda, la ironia abunda por todos lados jajajaja Aquí hubo escenas de Gold, a su manera pero esta presente…¿Qué todos se enamoren de su nieta? Eso suena interesante muahahaha

GabyEvilRegal4Ever123…Lamento haberme perdido pero estare mas presente, sobre todo ahora que empieza OUAT de nuevo jajajaja David va tomando fuerza en el fandom jajaja Aquí hubo mas GoldenQueen, no quería darlo todo de golpe por que me gusta que vaya todo como debe ir y no asi nada mas por que si jajaja Saludos!

fanyag24…Gracias por seguir leyendo y comentando, graciasss! Son coindidencias que acaben los caps asi, me declaro inocente jajajaja Las WikedQueen son para reir a gusto, si, admito que amo a mi PsicoGreen muahaha Awww…Sii, Malefica y Jazmín tambien me encantan…Gold, le ha tocado una dosis de disgustos que bueno, pobre! Voto para el OQ amonossss! Prometo no olvidar el fic! Besossss!

EQLuisa…Fue coindicencia que acabara asi, soy inocente!...Con esos tres, como no ser débil?jajajaja El pirata fue astuto y vaya que aprovecho sus encantos, es que son dos personajes muuuuy buenos, la reina y el pirata xD David tambien tiene lo suyo, el hombre esta tratando de acercarse y va bien muahaha El ladrón tambien esta luchando y puede ganar muahaha Zelena es una loca total, menudos consejos y cosas que dice jajajaja Bueno, horas antes del estreno pero igual cuenta, no?jajaja Besosssss!

Franciny…No muerasss!jajajaja HookedQueen power jajaja Voto por Robín, eaaaa jajaja Ya pronto habrá mas respuestas, por ahora aquí hubo algunas muahahaha

FangirlinSinceUnmemorableTimes…Gracias! Zelena y Regina tienen una relación que va mejorando poco a poquito, ya veremos si pueden terminar de llevarse bien o no muahaha Hook fue sencillamente encantador y vaya que la paso bien jajaja Cierto, la princesa puede ser la única hija del pirata, ya veremos…¿En SB? Eso lo veremos cuando vuelvan a SB muahahaha Solo dire que. AMO a Malefica jajaja Besoooo!

outlawqueen2496…Eaaaaaaaaa!Que buena onda que te gusto! Me agradaría ver algo asi con Regina y Zelena pero bueno, lo han destrozado y lo dudo mucho en OUAT, yo tambien amo a Lana y Bex, son divinas! Voto por el OQ oraleee!

Lina Montoya…Holaaaa! Se les armo y bonita a todos jajaja Sobre todo al pirata que ya casi lo quieren linchar, el tan…inocente que es O.o jajajaja Gracias por seguir leyendo!