Holaaaa! Si, ya se, mil siglos para actualizar se me está volviendo costumbre, y sí, me desespera más a mí que a ustedes jajajajajaja También estuve leyendo otra vez todos sus comentarios y me sorprende que el EC y OQ vayan empatados en cuanto a peticiones, creí que alguno llevaría ventaja…Así que ayúdenme y digan que prefieren jajajaja Bueno, no les entretengo mas que ya esperaron mucho. Ojala les guste el cap, debo decir que me costó trabajo en algunas partes, lo tenía todo claro en mi mente pero al escribirlo no me convencía del todo...Se agradecen los review para ayudarme a saber si les gusto o falto algo jejejejeje

Gracias por cada fav, follow, review...Y a las que preguntaban por twitter jajajaja Ahora sí, el cap...


Cuando los ojos de la princesa se abrieron por primera vez se encontraron con unos ojos exactamente iguales a los suyos. Jazmín sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo al sentir el contacto de aquellas manos suaves y delicadas que estaban acariciándola, sintió una extraña calidez invadirla por completo al mirar fijamente aquellos ojos oscuros que estaban humedecidos por lagrimas sinceras. La joven aún estaba confundida, cuando pudo dejar de mirar a la mujer que la tenía en su regazo desvió su mirada a los tres hombres que también la observaban con los ojos humedecidos. Jazmín respiraba profundo y pausadamente, sus ojos viajaron de cada uno de ellos al otro, deteniéndose a observarlos con detalle. La princesa noto al primero de ellos, era un hombre de cabello rubio y de ojos azules tan claros como el mar, parecía emocionado y aliviado por algo, sin duda era atractivo y tenía un semblante que parecía agradable, por lo menos la sonrisa tenue en sus labios parecía decir aquello. El segundo era un hombre también muy guapo, de ojos igualmente azules pero en un tono más oscuro, un poco más profundos, tenía el cabello castaño y una sonrisa en el rostro que contrastaba con sus lágrimas, parecía un hombre que desprendía calidez. El tercero era todo lo contrario a los otros dos, lucia ropas de cuero negro, tenía los ojos oscuros y profundos, y su cabello era negro como la noche, quizá esas características lo hacían lucir aún más atractivo, la princesa noto que tenía una mirada misteriosa, la observaba con curiosidad y algo que no alcanzo a comprender, tampoco dejó escapar el detalle de su garfio.

-¿Qué…?.-la joven no termino de hablar, cuando sus ojos se desprendieron de aquellos tres hombres su mirada se centró en ella. Esa mujer de ojos oscuros y profundos con cabellos negros y labios rojos tenía un aire de misterio, tenía un rostro hermoso era sin lugar a dudas la mujer más bella que había visto, pero en ese momento no distinguía la realidad de un sueño, le parecía tan lejana su imagen que tuvo que esforzarse para hablar y recordar.-¿Quién eres tú?-pregunto la princesa con un nudo en la garganta, olvidándose de la confusión dentro de ella, olvidándose de las miradas de los demás, al mirar los ojos de esa mujer sintió que su corazón se le saldría del pecho.

-Soy…-Regina no pudo terminar de articular palabra, sentía un nudo en el pecho que le impedía hablar con claridad y las lágrimas en sus ojos no ayudaban.-Mi nombre es Regina.-musito la reina a duras penas, con la voz cortada y en el fondo deseando que su hija no reconociera su nombre, prefería que la joven en sus brazos no supiera que se trataba de la reina malvada, pero el brillo en los ojos de la joven le delato que si sabía todo, lo confirmo cuando la princesa se trató de incorporar de golpe.

-¿Tu nombre es Regina?-pregunto Jazmín casi titubeando cuando se levantó del suelo y dio un par de pasos para apartarse de esa mujer que la miraba con ojos llorosos, sin notarlo la joven también sintió las lágrimas comenzando a traicionarla.-Tu…-la princesa no termino de hablar, miro a la reina de arriba a abajo, también noto las miradas de los demás extraños sobre ella pero no le importo.-Tu eres la reina malvada.-dijo Jazmín sin poder evitarlo, tragando saliva y dejando que una lagrima corriera por su mejilla, pudo ver que sus palabras le habían afectado a la reina pero ella tampoco estaba en mejor estado.

-Tú eres Jazmín. ¿Cierto?-pregunto Regina casi sin voz, mirando a la joven a los ojos, podía notar que su hija estaba a un paso de salir corriendo de ahí, tenía los ojos humedecidos y el semblante rígido en postura de altanería, pero al mismo tiempo tenía el aspecto de una muñequita frágil que debía proteger.-Tu eres la princesa de Agrabah.-trato de continuar Regina, quizá había olvidado que era su madre, quizá Zelena se había equivocado y Jazmín nunca supo que su madre era la Reina Malvada.

-Si.-confirmo Jazmín esforzándose por tensar el gesto, recobrando su porte de altivez que había heredado de Cora, después de todo en sus venas corría su sangre y podía ser tan dura como ella.-Y tú eres la Reina Malvada, eres mi madre.-siseo la princesa con cierta dureza para no titubear, pudo ver como Regina había tensado el gesto y se sintió mal por aquello pero tenía que salir de dudas, ahora podía recordar su rostro en el recuerdo que Maléfica le mostro alguna vez.

-Lo sabes.-confirmo Regina con el mismo gesto que su hija, si ambas eran parecidas en ese momento no había dudas que eran madre e hija, en un duelo de miradas que a todos mantenía en silencio, incluso Zelena se había quedado oculta detrás de Emma y Robín para no ser vista por su sobrina. La joven princesa titubeo un momento al tragar saliva y Regina pensó que se desvanecería, pero al dar dos pasos hacia ella Jazmín retrocedió por inercia.

-¿Estas bien?-pregunto Emma con timidez al ver como la joven parecía haber palidecido y lucia a punto de desvanecerse, miro a Regina y se dio cuenta que la reina estaba en igual estado o peor, pero aun así Emma debía reconocer que ambas trataban de mantenerse firmes, como si no estuviera en su carácter mostrarse débiles frente a otras personas.

-¿Tía Zelena?-murmuro Jazmín con la mandíbula tan tensa que si no se hubiera relajado al sentir dolor se habría lastimado. La joven había observado a la pelirroja cuando Emma se acercó a ella, sus ojos se habían clavado en Zelena para sorpresa de todos, tensando a su tía y desconcertando a los demás.-Eres tu.- musito la joven tratando de apartar de su mente tantos pensamientos acerca de lo confundida que se sentía, de ignorar que la mujer que tanta curiosidad le había despertado estaba frente a ella y que había más personas que no conocía estaban mirándola.

-Así es, mocosa.-afirmo Zelena tragando saliva y tratando de no mostrarse casi temblorosa ante la idea de que Regina supiera la verdad, conocía de sobra a su hermana enfadada y a pesar de ser tan pequeñita bien podría reducirla a cenizas en tan solo un soplido, pensó Zelena.-Te extrañe, sobrina.-musito la pelirroja con un nudo en el pecho, acercándose a pasos rápidos y largos a la joven quien seguía tan tensa que parecía de piedra, Zelena la abrazo sin darle tiempo a reaccionar y noto como la joven se tensaba aún más, resistiéndose a corresponderle.-Te lo explicare todo, pero no frente a ellos.-murmuro Zelena solo para la princesa, acariciando sus cabellos con aparente ternura. Jazmín no replico nada, tenía la mandíbula tensa y con una mirada tan severa como si se trataran de cuchillos se apartó de Zelena sutilmente, podía sentir las miradas incrédulas de todos sobre ella y comenzaba a incomodarse, no sabía que decir ni que hacer.

-¿Rajah?-murmuro Jazmín sonriendo levemente con asombro al ver a su fiel mascota a sus pies, el tigre comenzaba a llamar su atención cuando se acercó a ella.-¡Pequeña bestia, eres tú!-rio la princesa dejando atrás la actitud fría y tornándose cálida en cuestión de segundos, dejando a todos con la mandíbula casi desencajada, era casi increíble que una mujer de sangre Mills pudiera reír con tal despreocupación sin molestarse en asegurarse de no ser vista.-¿Ya no te gruñe, tía Zelena?.-pregunto la princesa con un tono tan sarcástico como sutil que solo Zelena pudo captar el filoso veneno.

-Debes tener muchas preguntas, te explicaremos lo que desees.-aseguro Regina cuando estuvo segura que no titubearía, acercándose a la joven que acariciaba a su mascota, la reina no dejo escapar el detalle de que su hija se había puesto tensa ante su cercanía.-¿Podemos hablar? Tengo tanto que decirte, cariño.-murmuro Regina acercándose lentamente a ella, deseando tocarla pero Jazmín trago saliva y se levantó sosteniéndole la mirada, estaba a un paso de decir que si, que tenía tantas preguntas que aún no lograba decidir cuál haría primero, que estaba tan confundida que ya ni siquiera sabía si todo era real o un sueño.

-No tengas miedo, princesa. No te haremos daño.-aseguro la voz cálida de David al acercarse a ella, en su voz podía detectarse la emoción al ver a la joven frente a él, sus ojos azules estaban humedecidos y una sonrisa débil adornaba su rostro. Jazmín lo miro con detenimiento y no retrocedió pero tampoco se acercó a nadie.

-Tiene razón, no tienes idea de lo que hemos pasado para encontrarte.-musito Robín con una voz que delataba la ternura que le inspiraba aquella joven de ojos profundos y hermosa sonrisa, el arquero también tenía los ojos humedecidos y una sonrisa en el rostro, no podía dejar de mirar a la pequeña que tenía delante de él y lo observaba con curiosidad.

-Hemos pasado días pensando en cómo serias y como seria este momento.-intervino Hook tragando saliva para no flaquear, sus ojos oscuros estaban humedecidos pero el pirata no dejaba de ser quien era y trataba de disimularlo, aunque su sonrisa sincera hablaba más que nada, Hook se acercó un par de pasos a la joven pero se mantuvo a la misma distancia que los otros dos hombres.

-Yo…-Jazmín no sabía que decir, miró fijamente a cada uno y podía notar cierta confianza hacia ellos pero estaba confundida, las miradas curiosas de Gold y Emma que habían permanecido hasta lo último para no intervenir tampoco ayudaban mucho.-Lo siento, necesito hablar contigo.-dijo la joven rápidamente y sujeto a Zelena del brazo, la pelirroja abrió la boca para decir algo pero no alcanzo a hacerlo, sin más ambas desaparecieron en una nube de humo rojo dejando a todos con semblantes de sorpresa y asombro.

-Queda claro que escapar con magia es hereditario.-ironizo Emma al salir del asombro en el que había caído, las miradas de todos eran la misma, Gold había permanecido en silencio, estudiando cada detalle de las interacciones de todos y sacando sus conclusiones como siempre, además que no estaba en la mejor posición de acercarse a esa niña que era su nieta.

-Siempre fijándose en lo obvio, señorita Swan.-se burló Gold con una sonrisa que era difícil de descifrar, ganándose las miradas de todos.-Lo realmente asombroso es que esa niña pudiera hacer uso de su magia tan fácilmente cuando acaba de salir de un hechizo tan fuerte, tiene potencial.-dijo Gold con una sonrisa amplia y que casi podría decirse de orgullo.

-¿A dónde fueron? ¿Debemos buscarlas?-pregunto Robín confundido, nadie contesto por unos segundos que se le hicieron eternos. Pero cuando el Oscuro negó con la cabeza el ladrón se relajó solo un poco.

-Mi hija me odia.-dijo Regina al salir del trance y con la mirada perdida, ganándose las miradas de todos.- ¿Qué? Ustedes lo vieron, ella huyo de mí y con Zelena.-musito la reina tragando saliva, no podía culparla pero aun así se sentía mal por eso.

-No sabes si te odia, primero debes hablar con ella.-intervino Robín encogiéndose de hombros y mirándola con calidez, ganándose una mirada burlona de la alcaldesa como respuesta, el ladrón rodo los ojos y negó con la cabeza.

-Robín tiene razón, debe estar confundida y no sabe cómo reaccionar. No ha de ser fácil despertar después de no sé cuánto y toparse con esta pequeña sorpresa.-dijo Hook interviniendo al acercarse a la morena, quien rodo los ojos y suspiro llevándose una mano al rostro.

-Regina, nada de esto debe ser sencillo para ella, debe tener muchas cosas sin sentido en la cabeza y de todos nosotros a la única que conoce es a Zelena, quizá solo quería aferrarse a lo que ya conoce.-medito David con un gesto para tranquilizarla.

-Es tu hija, no puedes culparla si se aleja de quienes tienen buenas intenciones.-intervino Emma con un gesto despreocupado y bromista, ganándose la mirada asesina de Regina. La rubia sonrió de medio lado y arqueo las cejas.-Como si nadie lo hubiera pensado, esa niña es la versión pequeña de Regina Mills.-ironizo la Salvadora como si nada, Regina la miro como si quisiera prenderle fuego ahí mismo.

-Solo nos queda rogar por que el parecido sea solamente físico y no haya heredado el adorable carácter arrollador de su madre.-intervino Gold con su característica sonrisa maliciosa, ganándose las carcajadas de Emma y la mirada asesina de la reina. Los tres hombres que estaban ahí se limitaron a negar con la cabeza.

-Si lo hizo será divertido ver quien fue o será el valiente que se acerque a ella.-rio Emma con una sonrisa divertida al ver como de repente Robín, David y Hook habían quedado mudos y con los gestos de desagrado, para más diversión de la Salvadora, quien arqueo las cejas al ver a Gold fruncir el ceño y a Regina negar con la cabeza con resignación.

-Sigue tensando la cuerda, Salvadora, y no llores cuando la rompas.-siseo Regina con una mirada destellante de malicia, haciendo que Emma frunciera el ceño.-Ya tuvieron suficiente tiempo a solas, regresemos al palacio.-sentencio Regina duramente antes de desaparecer todos en una nube de humo morada.


Una nube de humo roja apareció en medio de la habitación de la princesa de Agrabah, cuando el humo se esfumo Jazmín soltó de un tirón a Zelena y la miro con los ojos destellando de enojo. La pelirroja tuvo que admitir que viéndola así su sobrina parecía un clon de su hermana. Jazmín respiro profundo antes de mirar a Zelena fijamente y comenzar a hablar.

-Me imagino que debes tener muchas preguntas, no ha sido fácil todo esto y seguramente no entiendes nada pero…-Zelena no pudo terminar de hablar por que la joven la interrumpió sin pensarlo, la pelirroja arqueo las cejas al ver la mirada severa de su sobrina, a pesar de su corta edad la niña podía ser algo intimidante.

-¿Qué fue lo que paso?-siseo la princesa respirando profundo para no lanzarse a lastimar a su tía, a pesar de todo tenía que guardar la compostura.- ¡¿Qué ha sucedido?!-pregunto la joven suspirando con cierta confusión, llevándose una mano al rostro para apartar un mechón de cabello oscuro.

-¿Qué es lo último que recuerdas, mocosa?-pregunto Zelena con cierto gesto de inocencia, la joven la miro en un gesto de marca Mills y la pelirroja comprendió que recordaba todo hasta su último encuentro.-De acuerdo, cuando recibiste el hechizo que no era para ti…Te deje en el reloj de arena como Cora lo hubiera hecho.-confeso la pelirroja con un gesto de culpabilidad, pudo notar como los ojos de la princesa parecían encenderse.

-¡¿Qué?!-grito Jazmín apretando los puños y mirándola duramente.- ¿Cuánto tiempo ha pasado de eso? ¿Qué sucedió después?-preguntaba la joven a una velocidad impresionante, provocando gestos de irritación en la pelirroja, hasta que la princesa pareció tensarse por completo.- ¿Dónde está mi tía Maléfica?-pregunto Jazmín casi con temor, la pelirroja negó con la cabeza en señal de ignorar la respuesta.- ¿La mataste?-pregunto Jazmín temiendo su respuesta.

-No, no, no la mate.-se apresuró a responder Zelena, haciendo que la joven respirara tranquila por un segundo.-Cuando esquivo el hechizo yo solo la envié a su castillo de vuelta, no la mate.-dijo la pelirroja encogiéndose de hombros con inocencia, Jazmín trago saliva y se pasó una mano por sus cabellos en señal de desesperación.

-¿Qué hace ella aquí?-pregunto la joven refiriéndose a Regina con cierta dureza, Zelena arqueo las cejas.-Es mi madre. ¿No se supone que la odiabas?-cuestiono Jazmín con desdén, la bruja rodo los ojos y respiro profundo.

-Es una larga historia, pero ha pasado mucho tiempo y todos estamos aquí por ti, recientemente Regina se enteró de que existías y ha movido todo a su alcance para encontrarte.-confeso Zelena con un tono serio, la joven se tensó un poco más, su respiración se volvía agitada.

-¿Sabe que fue tu culpa que yo acabara ahí?-pregunto Jazmín duramente al cruzarse de brazos, la pelirroja negó con la cabeza.-Me lo imagine, supongo que nadie sabe que ha sido culpa tuya.-dijo la joven con un gesto perspicaz, Zelena rodo los ojos.

-Mira el lado bueno, mocosa, sigues siendo joven y hermosa.-ironizo Zelena encogiéndose de hombros y acortando la distancia entre ellas, pero se detuvo en seco cuando vio las primeros destellos de fuego salir de las manos de la princesa, quien rodando los ojos desistió de lanzarle un par de bolas de fuego.-Cuidado con eso, princesa, sigo siendo tu tía.-bromeo Zelena con una sonrisa descarada que solo irrito más los nervios de la joven.

-La mujer que casi me mata y me ha encerrado en un reloj de arena.-se quejó Jazmín duramente, Zelena frunció el ceño levemente.-Supongo que querías acabar con la obra de Cora.-ironizo Jazmín esbozando una sonrisa sarcástica.

-No fue así.-aseguro Zelena firme, el joven arqueo las cejas sin creerle.-Al inicio tal vez sí, pero después no. Ese hechizo no era para ti, no debías ponerte en medio.-reprocho Zelena en voz alta y torciendo el gesto.

-¿Por qué tenías que hacer eso?-pregunto Jazmín dolida, la pelirroja parecía esforzarse por mantenerse firme ante sus reproches.- ¿Al menos sentiste algo de culpa? ¿Me querías aunque fuera un poco?-preguntaba Jazmín duramente para hacerla pensar, Zelena rodo los ojos y tenso la mandíbula para responder.

-Sabes las respuestas a eso, mocosa.-replico Zelena duramente.-No pensé claramente cuando provoque aquello, estaba enfada por descubrir que tenías a alguien más cercano. Sentí envidia de Maléfica, de cómo se trataron, y yo solo...No debías ser tu quien saliera lastimada.-confeso Zelena en un arranque de sinceridad poco usual en ella, la joven trago saliva y pudo notar sinceridad en los ojos azules de esa mujer.

-Yo quería a mi tía Maléfica pero también a ti.-confeso Jazmín con reproche.-Eran formas distintas pero a ambas las quise, solamente que compartíamos cosas diferentes. Es una lástima que no lo hubieras podido entender.-sentencio la joven con firmeza, Zelena no dijo nada por un par de segundos.-No pienso delatarte, tía.-ironizo Jazmín mirándola dolida.-No lo hare por que supongo que te sucederían cosas malas, pero tampoco me pidas que me comporte como si nada hubiera pasado.-sentencio la princesa con altanería.

-No esperaba otra cosa de ti, sobrina.-musito Zelena con una sonrisa sarcástica, la joven rodo los ojos.-Han pasado muchas cosas, cosas que incluso yo no esperaba. Estoy segura que tienes muchas preguntas y tendrás todas las respuestas, solamente debes esperar un poco y toda la confusión que sientes podrá irse.-dijo Zelena con un tono serio, la joven asintió en silencio.

-Realmente espero que así sea, no entiendo nada y necesito poner en orden todo lo que tengo en la cabeza.-confeso Jazmín con un gesto de confusión, Zelena iba a decir algo más pero ambas fueron interrumpidas cuando una nube de humo morada irrumpió en la habitación dejando ver a los demás. La princesa se giró para ver a los desconocidos que estaban parados frente a ella, se fijó mejor en la rubia de ojos azules y gesto despreocupado, también en aquel hombre de traje y semblante misterioso que parecía no tener expresión alguna, en los otros tres hombres ya se había encargado de estudiarlos y por supuesto, ya la había visto a ella. A la reina, fue lo primero que vio cuando abrió los ojos. Había observado esos ojos oscuros y profundos que despertaban tantas preguntas, los mismos ojos que ahora la miraban fijamente. Jazmín se esforzó por mantener su postura de altives y miro mejor a esa mujer morena y delgada que la observaba en silencio.

-Te estuve buscando.-musito Regina mirándola fijamente a los ojos y sonriéndole cálidamente, la reina dio un par de pasos lentos hacia ella, como buscando su aprobación y no que huyera.-Eres hermosa, hija.-murmuro la reina con una sonrisa, la princesa no dijo nada, se limitó a sonreírle de igual forma y asintió con una sonrisa discreta, algo dentro de ella la obligo a dar un paso hacia Regina.-¿Puedo...acercarme?-pregunto la reina casi en un susurro, la princesa trago saliva y asintió en silencio, los ojos de ambas estaban vidriosos pero acortaron la distancia. La princesa se estremeció cuando Regina pasó sus dedos por su rostro, acariciándola tiernamente para después abrazarla fuertemente contra ella.

-Yo también te estuve buscando y te estuve esperando.-murmuro la princesa al sentir su abrazo, dejo caer su rostro sobre el hombro de la reina. La joven sintió una sensación de tranquilidad cuando lo hizo, se sentía tan bien que no pudo evitar estrecharla también. Ambas se fundieron en un abrazo que llevaban mucho esperando, dejándose llevar un momento y sonriendo aun cuando en sus ojos habían lagrimas silenciosas. Los demás en la habitación se sentían extraños, como si dudaran de marcharse y dejarlas solas o quedarse en silencio, no querían interrumpirlas.

-No me digan que van a llorar.-ironizo Emma en un susurro dedicado a los tres hombres junto a ella, ganándose unas miradas asesinas de Robín, David y Hook, quienes tragaron saliva y se esforzaron por mantener la compostura para no dejarse ver sentimentales, por lo menos no demasiado. Gold estaba tan rígido como una estatua, no se molestó en mirar a los demás, su mirada estaba fija en las dos mujeres que se abrazaban sin importarles los demás. El Oscuro dio un paso adelante para mirar mejor a la joven princesa, le despertaba una curiosidad que pocas veces sentía, pero cuando Jazmín y Regina se separaron y la joven lo miro de frente su mirada cambio.

-Princesa.-dijo Gold con un gesto inexpresivo, mirando fijamente los ojos de su nieta, quien sintió como el recuerdo que Cora le mostro una vez la abrumo. Gold noto como la joven se había tensado, noto que su mano seguía enlazada a la de Regina y todos se asustaron cuando la princesa se desvaneció de pronto, Regina apenas pudo sostenerla en sus brazos para que no cayera. La reina sostuvo a su hija en brazos y en pocos segundos David ya estaba al lado de ella para cargar a la joven, Robín se ocupó de Regina que había palidecido y Hook acomodo un par de almohadas en la cama para que David recostara a Jazmín ahí. Rajah que había permanecido a los pies de Jazmín se acomodó bajo su cama, en silencio y sin moverse, siempre fiel a su dueña.

-¿Qué le paso? ¿Está bien?-pregunto Emma cuando David dejo a Jazmín sobre la cama, Robín no opuso resistencia cuando Regina se soltó de él y se dejó caer al lado de su hija sobre la cama para tocarla, su gesto se había endurecido, Hook se apartó para darle espacio a la reina. Zelena no pudo evitar tensar y se acercó sin decir nada, pasando de largo a Gold.

-¿Fue simple coincidencia que se desmayara al ver al cocodrilo?-pregunto Hook frunciendo el ceño y mirando de mala gana a Gold, desconfiando de que fuera algún hechizo suyo, pero la mirada asesina del hechicero le quito cualquier duda.

-Acaba de despertar de un hechizo que no sabemos cuánto tiempo la tuvo dormida, quizá este débil.-dijo Robín preocupándose, Regina se levantó de la cama y observo a la joven inconsciente, le dio una mirada a Gold y la reina torció el gesto.

-¿Sucede algo malo?-cuestiono David al ver el intercambio de miradas entre Regina y Gold, la reina negó con la cabeza aun un poco tensa, las miradas de todos habían recaído en ella y no parecía agradarle lo que sea que tuviera en mente.

-Robín tiene razón, no sabemos cómo le afecto el hechizo al que estuvo sometida.-dijo Regina duramente, podía notarse su molestia.-Puedo tratar de ayudarla a quitarle cualquier efecto que pueda lastimarla si es que lo hay.-dijo Regina arqueando las cejas.-Esperemos que no.-musito la reina antes de girarse y concentrarse en su hija. Regina noto que todos habían retrocedido un paso para darle espacio y se concentró en dejar que su magia pudiera decirle que andaba mal con su hija o si solo había sido a causa de la impresión. Los rayos morados que desprendían las manos de Regina envolvieron a la joven por unos segundos sin causar efecto alguno, por lo menos alguno visible, tomo unos segundos más que la joven recuperara el color en su rostro y se pudo hacer visible que su respiración se había normalizado aunque seguía dormida.

-¿Está dormida ahora?-pregunto Zelena con curiosidad, Regina asintió y eso pareció calmar a todos. Gold estaba tenso, podía intuir que no saldría bien parado cuando Jazmín despertara, después de todo estaba seguro que Cora no había dado buenas referencias de el a su nieta.

-Lo está, quizá deberíamos plantearnos que es lo que le vamos a decir cuando despierte.-siseo Gold con una mueca burlona, que hizo que Regina rodara los ojos y Emma sonriera para sus adentros, los tres hombres arquearon las cejas al darse cuenta que el Oscuro tenía razón y Zelena, bueno, la pelirroja no estaba muy preocupada porque le dirían, le preocupaba más lo que ella podía decirles.

-Odio darte la razón, pero quizá debamos pensar en eso, amor.-gruño Hook mirando a Regina esperando una respuesta, todos parecían de acuerdo en aquello. El pirata no estaba muy contento con la idea de que la joven que podría ser su hija supiera de su peculiar pasado como villano y estaba completamente seguro que los otros dos hombres tampoco estaban muy contentos con ciertas cosas que preferirían ocultar de sus respectivas vidas.

-¿Cuánto creen que ella pueda soportar?-pregunto Emma arqueando una ceja al ver el estado tan frágil en que se encontraba la princesa, viéndola así parecía una muñequita de porcelana que todos temían romper.

-No la subestimen, es fuerte, más de lo que podrían creer.-intervino Zelena rodando los ojos, todos la miraron con curiosidad.-Cuando la conocí no se asustó al decirle que era su tía, tampoco se asustó cuando Cora apareció, ha aprendido a tomar las sorpresas de forma productiva.-se burló la pelirroja con un gesto de despreocupación.

-Cora.-repitió Gold con evidente molestia.-A ella debo agradecerle que esta niña me odie, si es que recuerda todas las historias que seguramente su abuela le habrá contado de mi.-dijo Gold con una sonrisa de falsa burla, pero la sonrisa de Hook sí que era de diversión.-

-No es que hayan sido mentira, cocodrilo.-replico el pirata encogiéndose de hombros y arqueando las cejas cuando Gold tenso la mandíbula para no descontrolarse y acabar volviéndolo cenizas, recordando que aquello no sería una buena impresión para su joven nieta.

-Yo creo que no deberíamos ocultarle nada, decirle la verdad de una vez.-dijo Emma arqueando las cejas y dejándose caer en el sofá que había en la habitación, la rubia noto las miradas sobre ella y rodo los ojos.-Cuando regresemos a Storybrooke… ¿Creen que no se enterara de las historias de todos? Por favor, en ese pueblo todo mundo conoce la vida de todo mundo y les complace contárselas a quien no las conoce.-replico Emma cruzándose de brazos en un gesto infantil.

-¿Te das cuenta, Emma? A veces, muy rara vez tienes buenas ideas. Cuando no piensas como una niña de 5 años.-ironizo Regina sonriéndole con descaro, la rubia frunció el ceño.-Quizá Emma tenga razón, es decir, ella ya sabe que soy la Reina Malvada, no sería sencillo mentirle sobre mi pasado-dijo Regina con firmeza, tampoco pensaba hacerlo por mas tentación que tuviera.

-Sabe que eres su madre, quizá quiera saber quién es su padre.-dijo Robín tragando saliva, Regina abrió la boca para decir algo pero las carcajadas de Zelena la interrumpieron, la pelirroja reía sin poder evitarlo, ganándose las miradas de todos, quienes no comprendían su diversión.

-¿De qué te ríes, pelirroja?-pregunto Hook evidentemente irritado, Regina también miro a su hermana con ganas de asesinarla y Gold se limitó a apretar los puños discretamente, Emma desde el sofá arqueaba las cejas con curiosidad. Robín y David respiraron profundo haciendo uso de su paciencia.

-Esperen a que despierte, esa mocosa es la niña más curiosa que he conocido. Tengan por seguro que querrá saber todo. Hará preguntas y puedo asegurarles que querrá saber quién es su padre, así que más vale que sepan que decir.-reía Zelena sin remordimiento, Regina tenso el gesto y su poca paciencia se esfumo cuando Zelena siguió riendo, la reina rodo los ojos y con movimiento de muñeca la dejo sin voz, sonriendo al ver el gesto de furia de su hermana mayor, todos los demás rieron levemente.

-Estoy seguro que no soy el único que no está feliz de ser completamente sincero.-ironizo Hook arqueando una ceja con un gesto descarado, Regina esbozo una leve sonrisa cómplice al comprender a que se refería.-Por favor, compañeros, todos tenemos cosas que preferiríamos no compartirle a la que podría ser nuestra hija.-replico el pirata encogiéndose de hombros.

-Esto puede ser interesante.-murmuro Emma arqueando las cejas en un gesto divertido al ver como los tres hombres parecían tragar en seco, Gold también había sonreído levemente para sorpresa de todos. Regina se limitó a fruncir el ceño y Zelena compartía la diversión de la Salvadora.

-Entiendo, no quieres que sepa que fuiste un pirata que disfrutaba del dolor ajeno y le robo la esposa a su abuelo, con quien se han intentado matar en más de una vez. No te culpo, le podrías causar más de un trauma.-ironizo David sonriendo maliciosamente, Robín también rio por lo bajo para disgusto de Hook, Regina rodo los ojos y comenzó a preguntarse cuando acabaría de pagar todas sus malas acciones.

-Y supongo que tu estarías feliz de contarle que eras un pastor que se hizo pasar por príncipe para casarse con su madre, claro, que ahora estas casado con Blanca Nieves y tienes dos hijos, sin mencionar que pasaste unos buenos años en guerra con la Reina Malvada. ¿Qué hija no mataría por escuchar eso?-ironizo Hook de igual forma que David, borrándole por completo la sonrisa burlona al príncipe, para burla de Robín y los demás.

-¿Tú le contaras que eras un ladrón que prácticamente vivía en las tabernas? ¿Qué te robaste a su madre cuando era la Reina y que casi los matan a manos del Rey, por haberle robado a su esposa? Eso sin mencionar que casi mueres a manos de su abuelo por robarle en su propio castillo.-dijo David sonriéndole forzadamente, borrándole la sonrisa al arquero.

-Cállense los tres, es irritante escucharlos quejarse.-se quejó Gold torciendo el gesto con fastidio, Regina agradeció mentalmente aquello, comenzaba a cuestionarse seriamente sus gustos.-Esta claro que ninguno de los tres tiene la mejor historia, no es una competencia para ver cuál es el peor, además, trio de idiotas el que saldrá peor parado con sus historias seré yo, así que dejen de llorar.-se quejó Gold con frustración, Emma y Zelena arquearon las cejas con sorpresa y Regina se llevó una mano al puente de la nariz para ejercer presión, en un gesto de irritación.

-No puede ocultarle las cosas a su conveniencia, deben decirle la verdad.-intervino Emma levantándose del sillón y acercándose con los brazos cruzados.-Tarde o temprano va a saber todo y es mejor que lo sepa por ustedes.-aseguro Emma encogiéndose de hombros.-Regina, deberías decirle la verdad, es mejor que lo sepa por ti, de todas formas no es tu culpa.-dijo la Salvadora con un gesto de seriedad, Regina arqueo las cejas y se mordió el labio inferior. Zelena escuchaba y observaba toda cruzada de brazos apoyada contra la pared, disfrutando los gestos de todos y sonriendo ampliamente ante la estresante situación que enfrentaba su hermanita menor.

-Emma tiene razón, deberíamos decirle todo. Explicarle cómo sucedieron las cosas y hacer que comprenda que no ha sido culpa tuya o de nosotros.-dijo Robín encogiéndose de hombros con una expresión pensativa. Regina miro a los demás y todos asintieron de acuerdo, a excepción de Gold, quien desde cualquier punto de vista seguramente saldría perdiendo.

-Incluso quizá ella pueda sacarnos de dudas y decirnos cuanto tiempo había pasado cuando la encerraron en el reloj, tal vez podamos saber cuándo nació.-dijo David sonriendo levemente para reconfortar a Regina, quien sabía que nada podría ser tan sencillo. Zelena había tensado el gesto ante la mención del reloj de arena, la pelirroja arqueo una ceja al dirigir una fugaz mirada a la cama y darse cuenta de que su sobrina empezaba a despertar, pensó en advertirle a su hermana pero a último momento decidió no hacerlo, solo por diversión.

-Entonces, ¿Qué pretenden que le diga?-cuestiono Regina mirando a los tres hombres frente a ella y a Emma.- ¿Qué cualquiera de ustedes tres puede ser su padre? ¿Qué no sabemos quién lo es y que no teníamos ningún recuerdo hasta ahora?-pregunto Regina en su mejor postura de alcaldesa, los rostros de los hombres eran de confusión y en una mínima parte parecían tres niños siendo regañados.

-¡¿Qué?! ¡¿Uno de ustedes es mi padre?! -pregunto la voz femenina recientemente conocida para todos, provocando que Regina hiciera una mueca antes de girarse y encontrarse con que la princesa ya había despertado y los miraba con un gesto de incredulidad y sorpresa. Gold cerró los ojos y negó con la cabeza en señal de negación, Emma arqueo las cejas y esbozo una mueca, David bajo la mirada un momento, mientras que Robín se cruzó de brazos y suspiro, por su parte Hook había rodado los ojos en un gesto de frustración. Regina miro a su hija con un gesto de disculpa y luego se percató de la mirada burlona de cierta pelirroja, con un movimiento de muñeca le devolvió la voz a Zelena.

-Te hubiera advertido, hermanita, pero no podía.-se burló Zelena con inocencia fingida, haciendo que todos sintieran deseos de asesinarla, en especial cierta reina que tuvo que apretar los puños para no dejar escapar un par de bolas de fuego que impactaran contra su hermana. Jazmín miraba a todos con curiosidad y ansias de respuestas, no comprendía casi nada y necesitaba centrarse, necesitaba pensar y aclarar su mente. Regina respiro profundo y comenzó a pensar en cómo empezaría a contarle la historia su hija, sobre todo de qué manera le explicaría las cosas que habían sucedido.


Jazmín miraba a cada uno de los presentes con un gesto que indicaba que esperaba su respuesta, la joven arqueo las cejas al ver como todos desviaban sus miradas en gestos inocentes, bueno, casi todos. Gold había rodado los ojos, Zelena se había limitado a sonreír ampliamente y casi podía jurar que Regina estaba a un paso de prenderle fuego a su tía, pensó la princesa. Jazmín se levantó de la cama rápidamente y se cruzó de brazos para escuchar lo que tenían que decirle, sus ojos se clavaron en Regina.

-¿Quiénes son ustedes?-pregunto Jazmín con un dejo de altanería que contrastaba con su mirada curiosa. Regina no supo que responderle, los tres hombres que la miraban mudos tampoco se animaron a presentarse, Zelena se encogió de hombros y Gold parecía renuente a acercarse a la joven temiendo su reacción.

-Emma Swan.-dijo la Salvadora acercándose a la joven y tendiéndole la mano con un gesto relajado, la princesa la miro detenidamente, se fijó en sus ojos azules y en su modo de vestir, también en su postura, no tardo más que dos segundos en devolverle la sonrisa y tomar su mano para estrecharla.-Supongo que no servirá de mucho pero dicen que soy la Salvadora.-rio Emma encogiéndose de hombros, haciendo reír a la joven.

-No había escuchado eso antes, lo siento.-se disculpó Jazmín con un gesto inocente que sorprendió a Emma, parecía tan sencillo para la niña pasar de un gesto tan duro como el hielo a una sonrisa cálida, le agradaba eso.- ¿Ustedes son?-pregunto la princesa señalando al trio de hombres que parecían retarse con miradas para ver quien hablaba primero, hasta cierto punto era gracioso.

-David Nolan.-dijo el rubio después de que Emma casi le rompiera una costilla al empujarlo hacia la joven, haciendo reír a Jazmín.-Príncipe Charming, puedes decirme como gustes.-musito David esforzándose por no tartamudear al ser el objetivo fijo de esos ojos oscuros y curiosos que lo miraban expectante.-Ella es mi hija, larga historia.-dijo el príncipe al ver las miradas curiosas que lanzaba la princesa a Emma, al tocar a la joven cualquier tipo de nervio se le esfumo.

-Se parecen un poco, me parece haber leído su nombre en algún libro.-asintió Jazmín aun sonriéndole divertida, David sonrió tímidamente y retrocedió hacia Emma. Regina miraba todo con una discreta sonrisa en los labios al observar las formas de desenvolverse de su hija, además, podía decirse que disfrutaba ver a los tres hombres casi temblando ante una jovencita.

-Yo soy Robín Hood, princesa.-sonrió el arquero de ojos azules y sonrisa amable, recibiendo una amplia sonrisa como respuesta. Jazmín arqueo las cejas y tendió su mano primero que él, el ladrón la tomo con firmeza y sonrió al conectar su mirada con la de ella.

-Su nombre me es familiar. ¿Has visitado el País de las Maravillas?-pregunto Jazmín con curiosidad, el arquero abrió la boca un poco sorprendido y asintió.-Quizá sea eso, un placer.-dijo la princesa amablemente, conquistando de inmediato a Robín.

-Capitán Hook.-dijo el pirata al acercarse con su habitual sonrisa despreocupada y tendiendo su mano hacia la joven, quien no pudo evitar arquear las cejas ante sus ropas y múltiples accesorios que no dejaban duda sobre si era pirata. Jazmín iba a decir algo pero Regina murmuro algo que apenas Hook alcanzo a escuchar lo hizo rodar los ojos.-Mi nombre es Killian Jones, acepto ambos nombres.-ironizo Hook encogiéndose de hombros con un gesto casi infantil que provoco unas risas de la joven, el pirata sonrió ampliamente cuando ella tomo su mano, la joven decidió no reparar en el garfio que portaba.

-Un placer, capitán Jones.-dijo Jazmín esbozando una sonrisa mientras observaba su atuendo por completo, sus anillos y collares le daban un aspecto interesante, sin contar con que el garfio en su mano le hacía preguntarse cómo había acabado con el.-¿Por qué traen armas?.-pregunto Jazmín arqueando las cejas al caer en cuenta que el pirata llevaba su espada a la cintura, miro a Robín y noto su arco y flechas en su espalda y también David llevaba una espada casi igual a la de Hook.

-Ha sido un viaje bastante improvisado y teníamos que estar preparados para lo que pudiéramos encontrar, ellos no tienen magia.-dijo Regina tratando de mantenerse en su mejor postura de reina, la joven hizo un gesto de comprensión y fijo sus ojos en el único de los presentes que había permanecido callado y casi oculto. La joven sintió escalofríos sin saber por qué exactamente.

-Supongo que falto yo.-dijo Gold casi arrastrando las palabras al acercarse a la joven de ojos oscuros que lo miraba fijamente.-Puedes llamarme Gold, soy el padre de Regina.-dijo Gold con expectación ante la reacción de la princesa, quien lo miro y noto sus trajes elegantes, tampoco paso por alto el que Regina haya resoplado cuando Gold se presentó como su padre.

-Tu eres el Oscuro.-dijo Jazmín duramente, Gold arqueo las cejas al no ver más expresión en su rostro y asintió sin más.-Tu eres quien enseño magia a la abuela Cora y a mi madre.-dijo la princesa señalándolo con seriedad, el hechicero permanecía sin expresión alguna, el aplomo de la joven había dejado mudos a los demás, pero parecía divertir a Gold.

-Así es, por lo tanto tu eres mi nieta, querida.-respondió Gold mirándola fijamente para ver si se intimidaba, pero solo recibió un gesto de arrogancia como respuesta.-Supongo que nuestra querida Cora no te ha hablado muy bien de mi.-ironizo Gold con un gesto típico de Rumplestilskin, la joven arqueo una ceja y sonrió con descaro.

-Creí que serias más…impresionante.-se burló Jazmín sin remordimiento, los ojos de Regina se abrieron de golpe ante sus palabras, Zelena había reído para sus adentros desde la cama donde se había recostado despreocupadamente, y por su parte Robín, David, Hook y Emma parecían un tanto dudosos de si Gold acabaría hechizándola por su desdén, pero el Oscuro no evito una sonora carcajada.

-Parece que alguien ha heredado el encanto y la sutileza de su madre y abuela.-se burló Gold arqueando las cejas y mirando a la joven de igual forma, Jazmín se cruzó de brazos y el Oscuro la observo mejor. Regina parecía tentada a intervenir en ese intercambio de miradas pero por alguna razón decidió no hacerlo y ver como seguían las cosas.-Como aún no sé qué cosas te habrá contado Cora sobre mí, debo decir que lo que sucedió no es lo que hubiera querido para mi hija, pero durante ese tiempo yo jamás supe que Regina era…-la joven corto a Gold antes de que terminara de hablar.

-Tu hija, si hubieras estado enterado no hubieras hecho tanto daño.-completo Jazmín con altanería y cierto tono de fastidio, dejando a Gold con un gesto de curiosidad estampado en el rostro y a los demás con gestos de diversión al ver al Oscuro platicar de esa manera con una jovencita, quien sonrió divertida al ver su gesto de confusión.-No leo mentes, pero lo supuse. Soy capaz de sacar mis conclusiones.-dijo la princesa con un tono de burla.

-Puedo darme cuenta, querida.-replico Gold con igual burla, la joven lo miro duramente y desvió su mirada de él, enfocándose de nuevo en los tres hombres que estaban frente a ella, para después concentrarse en Regina. La reina estaba a su lado y la miraba en silencio, de reojo pudo ver a Zelena sobre su cama.

.-Entonces… ¿Uno de ustedes es mi…padre?-pregunto Jazmín casi con dudas, Regina sintió deseos de salir de ahí pero termino por asentir en silencio.- ¿Cómo es que no saben con certeza quién es?-cuestiono la joven casi con regaño, Zelena arqueo las cejas y sonrió divertida, llamando la atención de los demás que la fulminaban con la mirada.

-Es una larga historia, cariño.-dijo Regina sin darse cuenta de cómo la había llamado.-Son historias diferentes que si me dejas contarte podrás comprender, hasta hace poco nosotros tampoco entendíamos todo.-confeso Regina mirándola con ternura, la joven no demostró alguna expresión más.

-Parece que hay muchas historias que debo escuchar.-dijo Jazmín con un toque de ironía con un gesto infantil, Regina sonrió levemente y asintió.-Supongo que es una suerte que me gusten los cuentos.-dijo la joven muriéndose el labio inferior, todos rieron por lo bajo haciéndola arquear una ceja.- ¿Dije algo malo?-cuestiono la princesa mirándolos a todos.

-No, no, es solo que es posible que te lleves bien con Henry. A el también le gustan las historias.-dijo Emma encogiéndose de hombros, la princesa la miro sin comprender de quien le hablaba pero fue Regina quien le dio la respuesta al ver su confusión.

-Henry es mi hijo, tu hermano. Tiene un libro de historias que jamás olvida, es solo un par de años menor que tu.-dijo Regina con sutileza para no confundirla más, el tema de que Emma también era la madre de Henry podría esperar.

-Supongo que a todos nos gustan las historias, aunque no tanto los finales. Nunca son como esperas que sean, muchas veces parecieran ser decepcionantes en las historias.-dijo Jazmín encogiéndose de hombros, podía sentir que todos estaban aún un poco tensos y comenzaba a preguntarse cuantas cosas aun no le habían dicho.

-Esperen a que ella les cuente sus historias, podría tener aún más de las que piensas.-ironizo Zelena desde la cama donde estaba recostada como si nada, ganándose una mirada asesina de su sobrina y otras de curiosidad e intriga.-Esta mocosa ha sido un terremoto, aprovechaba que el Sultán viajaba para…-Zelena guardo silencio y borro la sonrisa de su rostro cuando Jazmín hablo y la interrumpió con un gesto casi temeroso.

-¿Dónde está mi padre? ¿El Sultán? ¿No lo vieron cuando llegaron?-pregunto Jazmín reprochándose el apenas haber caído en cuenta de eso, pero con tantas cosas no sabía ni como seguía cuerda. Sus ojos se pasearon por todos los presentes y sintió un temor dentro de ella.

-No sabemos, cuando llegamos todo estaba en ruinas. Nos ha sorprendido que solamente el palacio ha permanecido intacto.-dijo Regina mirándola palidecer, la reina intento acercarse a ella cuando vio sus ojos comenzar a humedecerse pero antes de poder tocarla Jazmín había salido corriendo de la habitación, dejando a todos con gestos de confusión.


En Storybrooke las cosas estaban en una calma que para todos parecía normal pero que para la Reina de las Nieves solamente era la calma que anunciaba la tormenta que se avecinaba. Para los habitantes del pueblo no había nada fuera de lo común, mucho menos para Bella y Henry, quienes se encontraban en la gran biblioteca de la castaña dentro de su casa. La castaña y el chico revisaban las estanterías llenas de libros intercambiando opiniones acerca de los títulos de algunos, dejando en ellas los que no llamaban su atención y tomando los que parecían resultarles atractivos. Henry estaba en uno de los extremos de la última estantería, revisando la que estaba prácticamente en el piso cuando noto un libro que llamo su atención.

-¿Este libro es nuevo?-pregunto Henry al tomarlo en sus manos y sacarlo para observarlo mejor. La castaña se giró para mirar al muchacho y vio en sus manos un libro grande y color café, con un aspecto de ser bastante viejo.

-Creo que si.-musito Bella con un gesto de duda, se acercó a él para observar mejor y asintió.-Ya recuerdo, es un libro de cuentos.-sonrió Bella al abrir el libro y tener la razón.-Cuentos de hadas y clásicos, un libro como otros.-se encogió de hombros la castaña y devolvió su atención a las estanterías.

-¿Tu historia está aquí?-pregunto Henry arqueando una ceja con evidente curiosidad, la castaña rio por lo bajo y asintió en un gesto para restarle importancia.

-Sí, bueno, una parte. En realidad el libro es un poco extraño y viejo, tiene mucho que no lo leo, ya casi ni recuerdo las historias que contiene.-confeso Bella con un gesto de despreocupación, Henry arqueo las cejas y lo dejo sobre el escritorio de la castaña-

-Yo no había visto este libro antes, es decir, leí cuentos de hadas de pequeño pero estos no.-dijo Henry con una mueca de despreocupación y curiosidad al ver la portada del libro.-No recordaba que hubiera un libro con las historias de todos ustedes.-dijo Henry mirando a Bella con dudas.

-Ahora que lo mencionas yo tampoco lo recordaba.-dijo Bella frunciendo el ceño levemente.-Tenia tanto que no lo veía que creía haberlo perdido.-dijo la castaña encogiéndose de hombros para restarle importancia.

-Es extraño pero me parece familiar.-dijo Henry al pasar las paginas sin detenerse a mirar detenidamente ninguna.-Aunque no recuerdo haberlo leído antes.-termino de decir el chico con un gesto de confusión.

-Si quieres poder tomarlo.-comento Bella sonriéndole cálidamente, el chico la miro con una sonrisa sincera.-Puedes leerlo y luego me cuentas que tan pegadas a la realidad son estas historias, la mayoría de los cuentos de hadas no lo son.-se burló Bella.

-Lo hare.-aseguro Henry para hacerla reír.-Pero antes debo ocuparme de mis tareas.-se quejó Henry dejándose caer sobre el sofá que había en la habitación, la castaña arqueo las cejas y después de cerrar el libro se dejó caer al lado de Henry.

-¿Mary Margareth es muy estricta?-pregunto Bella con curiosidad, ganándose una mirada divertida y un gesto de negación de Henry, haciéndola reír levemente. El chico se levantó sin muchas ganas y se dirigió a la habitación que Bella le había preparado desde que sus padres se habían ido de vacaciones. La castaña se levantó también y le dio una mirada curiosa a aquel libro que ya ni recordaba que tenía, Bella salió del despacho dejando el libro sobre su escritorio.


Cuando la joven princesa salió de la habitación sin decir nada más todos permanecieron en silencio por unos cuantos segundos. Regina se mordió el labio inferior con nerviosismo ante la idea de que su hija podría odiarla, Gold se había llevado una mano al puente de la nariz en un gesto de frustración, Emma aun no comprendía la razón por la que la joven había salido tan rápido de ahí, Zelena seguía tendida en la cama mirando al techo sin mayor preocupación, Robín había respirado profundo y negó con la cabeza, David también trago saliva nervioso y Hook seguía tenso y callado. Todos parecían apenas asimilar lo que había ocurrido.

-¿Qué le sucedió?-pregunto David confundido ante la reacción de la joven, a su parecer todo iba bien, su mirada se debatía entre los demás, quienes parecían comenzar a sacar conclusiones. Gold respiro profundo en señal de paciencia y se acercó al sofá donde antes estaba sentada Emma, dejándose caer en el con un gesto de aburrimiento.

-El Sultán no está, se acaba de dar cuenta que no hay nadie en su reino.-dijo Robín comprendiendo la reacción de la joven al percatarse de ello, sus palabras hicieron que David suspirara. Regina estaba cruzada de brazos con un semblante pensativo, parecía no escuchar lo que decían los demás y tampoco es que le importara mucho.

-Debe estar confundida, quizá ha sido demasiado para ella.-dijo Hook encogiéndose de hombros con un gesto de preocupación que compartía con los otros dos hombres, desde su sofá Gold miraba al trio de hombres que compartían opiniones con una sonrisa burlona y mentalmente se deleitaba insultándolos.

-Y eso que no sabe ni la mitad de todo.-dijo Zelena sonriendo maliciosamente desde su cama, ganándose las miradas asesinas del trio de hombres, Emma rodo los ojos y se apoyó contra la pared, mientras que Regina caminaba en círculos sin decir nada y sin prestar atención a los demás.

-¿Deberíamos ir con ella?-pregunto Emma con un gesto de confusión, pero los rostros de los tres hombres eran de duda, no sabían cómo tratar la situación. Gold por su parte se limitaba a rodar los ojos.

-Seguro. Vayan a buscarla y terminen de voltear su mundo con toda la información que aún no le han dado. Y ya que harán eso, asegúrense de contarle los últimos peligros que han rondando Storybrooke-se burló Gold señalando la puerta con un gesto de ironía, ganándose miradas asesinas que el Oscuro ignoro sin más.

-Quizá necesite estar sola un momento.-dijo Robín llevándose una mano al cabello con preocupación.-No sabemos cómo se debe estar sintiendo, debe estar deseando entender todo lo que pasa.-murmuro el ladrón con un rostro de preocupación.

-Sí, unos minutos a solas le vendrían bien para procesar todo y tratar de calmarse.-dijo David de acuerdo con el arquero, ambos cruzados de brazos y gestos nerviosos.

-Necesita procesar todo, debemos dejarla en paz un momento. Solo lo necesario.-dijo Hook arqueando las cejas y cruzándose de brazos, los tres hombres se habían puesto de acuerdo para sorpresa de la Salvadora y el Oscuro.

-No sé si sea buena idea, quizá necesite que alguien le explique lo que sucede.-dijo Regina interviniendo y acercándose a ellos solo para seguir de largo hacia la puerta, bajo la mirada incrédula de todos los demás la reina salió por la puerta y la cerro a sus espaldas. Dejando a tres hombres con gestos resignados, a Gold con una mueca divertida, a Emma negando con la cabeza y a Zelena con una sonrisa de diversión.

-Jamás hace caso, ¿Cierto?-pregunto Zelena irónicamente con una sonrisa descarada, los tres hombres resoplaron y se dejaron caer en el piso para estar un poco más cómodos mientras esperaban un poco. Gold no oculto su frustración y se levantó del sofá para caminar un poco por el balcón, mientras que Emma tomo uno de los cojines del sofá y se lo tiro a cierta pelirroja que estaba tendida en la cama, ahogando sus risas.


Jazmín corrió sin detenerse un segundo, recordaba cada pasillo del palacio a pesar de haber estado tanto tiempo inconsciente, recordaba cada rincón que había recorrido durante su vida ahí. La princesa no le dio importancia a nada más que a su padre, no pensó en los que la esperaban en su habitación, los mismos que había dejado seguramente casi consternados o preocupados. No. Ella solo podía pensar en el Sultán. ¿Por qué no había estado para recibirla? ¿Por qué no la había buscado para reprenderla por desaparecer y después estrecharla tan fuerte como cuando era pequeña y tenía pesadillas? ¿Dónde estaba? Solo eso podía pensar Jazmín, y esos pensamientos la hicieron correr hasta la habitación del Sultán y abrir las puertas de golpe, entrando y encontrándose con una habitación vacía, todo seguía impecable y en su lugar pero no había rastro de que alguien hubiera habitado la habitación en por lo menos unos cuantos años. Jazmín sintió que su cabeza le iba a estallar del dolor cuando la realidad la azoto como un balde de agua fría, sintió como un escalofrió la recorrió por completo cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando, como si recién se le hubiera caído la venda de los ojos. La joven princesa comenzó a sentir que las lágrimas inundaban sus ojos al darse cuenta que su padre podría estar muerto, dependiendo de la cantidad de tiempo que hubiera pasado.

-¿Qué ha pasado aquí?-se preguntó Jazmín en un susurro cuando se asomó por el balcón de la habitación. Todo había cambiado, nada quedaba del reino que recordaba, del reino que tanto había amado. La princesa sintió que sus lágrimas comenzaban a deslizarse por sus mejillas pero no le importo, nadie la miraba y tampoco le hubiera importado. Su reino se había esfumado y solo quedaban ruinas de lo que una vez fue, quizá por eso su padre se había esfumado también. Quizá ya había muerto y ella no estuvo para acompañarlo, quizá su reino murió poco a poco y ella ni siquiera pudo hacer algo por ellos.- ¿Qué sucedió contigo, papá?-pregunto Jazmín tragando saliva al apoyarse en el borde del balcón con ambas manos y cerrando los ojos dejando que las lágrimas corrieran libres. La joven podía ver claramente cada imagen, cada recuerdo, todo como si hubiera sido el día anterior, solo que ahora todo se había esfumado, todo había cambiado durante su ausencia. Jazmín respiro profundo para tratar de disminuir su llanto y lo logro solo en parte, como desearía que su padre estuviera ahí y la abrazara tan fuerte como cuando era una niña, que con su abrazo espantara cualquier temor, él fue quien le enseño que no debía temerle a nada, a ser valiente. Pero ya no estaba. El Sultán ya no estaba y solo quedaba ella, quizá su padre no estaba pero sabía que el querría que siguiera siendo la niña fuerte y valiente que el crio, la niña que creció adorando a su padre. Un padre que ya no estaba y ni siquiera sabía en qué momento se había ido.


En la habitación de la princesa el ambiente era un poco tenso, los rostros de todos eran distintos pero en el fondo todos se preguntaban lo mismo. Emma Swan se había dejado caer despreocupadamente en la cama y miraba al techo con un gesto pensativo. Zelena se había acomodado al otro lado de la cama, sentada y apoyada contra la pared mientras estaba cruzada de brazos. Robín había tomado asiento en la silla de madera que había cerca del estante de libros y parecía mirar algún punto fijo de la pared. Hook se había apoyado en la pared cercana a un estante de figuras de cristal y tenía el ceño fruncido. David había optado por salir al balcón y cruzarse de brazos, mientras miraba el horizonte. Gold estaba sentado en el sofá, cruzado de brazos y con un gesto de pocos amigos. El silencio inundaba el lugar hasta que fue el Oscuro quien lo rompió.

-Es un error.-dijo el Oscuro consiguiendo la atención de los demás, quienes lo miraban sin entender.-Quizá no debió seguirla, debe de querer estar a solas.-dijo Gold rodando los ojos y acomodándose el saco con un gesto de fastidio.

-No lo sé, tal vez y sea mejor que Regina este con ella.-dijo Emma con un gesto pensativo.-Son muchas cosas y necesitara a alguien que pueda explicarle por lo menos algo, no debería estar sola después de tanto para asimilar.-dijo la Salvadora mirando al techo y con los brazos sobre su pecho, su cabeza estaba del lado contrario a la cabecera de la cama y sus cabellos rubios caían fuera de la cama.

-Pienso igual que Emma.-dijo Robín desde su silla y respirando profundo.-Jazmín necesita estar con alguien, desahogarse, no es bueno que está sola ahora.-dijo el ladrón llevándose una mano al rostro con frustración.

-Ojala la deje estar cerca. Ella sabe que es su madre pero no sabemos si lo está tomando bien o mal. Sea como sea la princesa esta confundida.-dijo Hook encogiéndose de hombros y negando con la cabeza.

-La mocosa no odia a Regina, nunca lo hizo. Hubo un tiempo en que le guardo cierto temor pero cuando conoció toda la historia comenzó a tenerle cierto cariño.-dijo Zelena para sorpresa de todos al apuntar algo en beneficio de su hermana. La pelirroja rodo los ojos al ver las miradas incrédulas de todos y bufo.

-Eso es algo bueno.-dijo David acercándose desde del balcón.-Parece una niña muy especial. No sé si fui solo yo pero me pareció una joven cálida y sencilla para haber sido criada como única heredera.-dijo David con una sonrisa de ternura.

-Sí, tiene un lado cálido y agradable.-dijo Gold interviniendo desde su sofá sin cambiar su postura rígida.-Pero no niega sus genes, tiene el sarcasmo y la arrogancia de las mujeres de su familia. Esa niña es una Mills.-gruño Gold con fingida molestia que hizo a los demás tener que contener varias risas al ver al Oscuro en esa postura.

-Es un orgullo ver que te ha plantado cara sin miedo, cocodrilo.-ironizo Hook desde su lugar con una amplia sonrisa de satisfacción al ver la mirada asesina que el Oscuro le lanzo, el pirata solo amplio aún más su sonrisa.

-Sin duda tiene carácter, pero aun así me pareció muy linda. Es como una muñequita muy delicada, como si necesitara protegerla.-rio Robín encogiéndose de hombros con una sonrisa sincera, Zelena había rodado los ojos y dejado caer su cabeza contra la pared en señal de aburrimiento.

-¿Olvidan que yo la conozco? Les voy a resumir esta conversación, señores.-ironizo Zelena sin molestarse en abrir los ojos.-Esa niña es muy hermosa, tiene la habilidad de hacerse adorar por todos pero si le caer mal debes cuidarte las espaldas, básicamente es una copia de mi hermanita pero más inocente y créanme, no necesita protección...-se burló la pelirroja arqueando las cejas y con un gesto de descaro.

-Siempre tan buena, Zelena.-se burló Emma rodando los ojos y riendo levemente, los demás se limitaron a negar con la cabeza con gestos de resignación.-Supongo que solo queda decidir de qué manera es menos traumático contarle las cosas.-ironizo Emma con un gesto de inocencia.

-Detesto darle la razón, Swan, pero creo que solo eso nos queda. No puedo esperar para ver el rostro de mi nieta al enterarse de las historias de estos tres idiotas con su madre-dijo Gold sin mostrar alguna expresión, mientras que los demás comenzaron a cuestionarse que es lo que harían y de qué manera podían comenzar a plantear sus respectivas partes de la historia.-Solo recuerden que no me hace falta saber detalles, ahórrenselos si estoy presente o cosas feas podrían sucederles.-amenazo Gold con un gesto de pocos amigos que hizo reír a Emma y casi temblar a los tres hombres.


Cuando Regina salió de la recamara de su hija no se fijó en que Rajah la había seguido, hasta que el tigre se detuvo delante de un par de puertas blancas y comenzó a rasgar la puerta. La reina arqueo una ceja al comprender que el animal le estaba indicando donde estaba la joven, espero en silencio unos segundos y empujo la puerta que ya estaba abierta. Regina se asomó sin hacer ruido y frunció el ceño al ver la habitación vacía, empujo un poco más la puerta y entro a la recamara, se fijó en el balcón y ahí encontró a Jazmín. La joven estaba mirando lo que quedaba de Agrabah, cruzada de brazos y sin percatarse aun de la presencia de su madre. Rajah siguió de largo hasta llegar a la joven, quien se agacho para poder acariciar a su mascota.

-¿Qué ha sucedido, Rajah? ¿Cuánto tiempo ha pasado?-pregunto Jazmín acariciando el suave pelaje de su tigre, sus ojos aún estaban vidriosos y su voz un poco rota pero ya no caían lágrimas, el animal se dejaba acariciar.

-No tengo esas respuestas ahora, cariño. Pero me encantaría poder ayudarte a encontrarlas si me dejas.-musito Regina al poner una mano sobre el hombro de su hija, tomándola por sorpresa. La joven se levantó de inmediato y se giró para quedar de frente a Regina, mirándola un tanto fría.-Lo siento, no quería asustarte.-se disculpó la reina sin saber cómo referirse a ella.

-Es que no te escuche entrar, solo estaba distraída-dijo la princesa en un tono suave, no quería ser odiosa con Regina, por alguna razón sentía deseos de abrazarla pero no podía, aun no.-Tomando en cuenta que no sabes quién es mi padre biológico, no esperaba que tuvieras esas respuestas.-dijo Jazmín en un tono frío, la joven se arrepintió al instante, no quería ser irritante pero estaba en sus genes y sabia como serlo, incluso involuntariamente.

-¿Me guardas rencor?-pregunto Regina mirándola fijamente, la joven no respondió.-Deberías, me he ganado el título a sangre, quizá demasiada.-musito la reina encogiéndose de hombros.-Pero si me dejas hablar contigo y contarte las cosas quizá puedas entender un poco más.-Regina intento acercarse y esta vez la joven no retrocedió.

-Lo siento, no quería ser mala, solo deseo saber dónde están todos, mi padre.-musito la princesa apartando la mirada.-Quizá no siga con vida, paso demasiado tiempo.-dijo Jazmín triste, la reina no supo que decirle y después de un momento la joven hablo.- ¿Cómo llegaste aquí? ¿Cómo me encontraste?-pregunto Jazmín mirándola expectante, su voz era más firme, como si no quisiera dejarse ver débil.

-Es una larga historia. Hace muy poco me entere que era muy posible que pudiera tener una hija y no podía estar tranquila, me las arregle para encontrar un modo de estar segura y cuando lo estuve supe que tenía que encontrarte sin importar como.-confeso Regina mirándola con calidez, sus ojos comenzaban a volverse vidriosos y Jazmín no interrumpió.-Los que vinieron conmigo me ayudaron a encontrar una manera de llegar aquí y Rajah nos guio hasta ti.-dijo Regina señalando al tigre que estaba al lado de su dueña.-Perdóname por haber dejado pasar tanto tiempo pero te juro que no recordaba nada, me borraron la memoria y yo…-Regina fue interrumpida por su hija, quien un podo titubeante hablo.

-Lo sé, lo supe poco después de que la abuela Cora desapareció de aquí.-confeso Jazmín encogiéndose de hombros y mordiéndose ligeramente el labio inferior con nerviosismo.-Sé que no tuviste la culpa, me costó un poco pero lo entendí.-dijo la princesa asintiéndole, no quería que su madre cargara con una culpa que no era suya.-Lograste encontrarme. ¿Qué piensas ahora? ¿Soy una desconocida para ti que lleva tu sangre…Soy lo que esperabas?-pregunto la joven princesa con un tono irónico, Regina arqueo las cejas y se acercó a ella lentamente.

-No.-dijo Regina firme, mirando fijamente los ojos de su hija.-Cuando supe de ti y te vi en un recuerdo no me importaba quien eras, solo sabía que debía estar contigo.-acepto Regina encogiéndose de hombros y acortando la distancia entre ambas.-Creí que sería tarde y que no podría encontrarte, llegue a pensar que estabas muerta, no sabía qué edad tendrías o donde estarías.-decía Regina tragando saliva para no quebrarse, la joven la escuchaba con un nudo en el pecho.-Pero cuando te vi ahí, cuando abriste los ojos…Sentí cosas muy fuertes, supongo que es por que llevas mi sangre.-rio levemente Regina y haciéndola reír a ella también.

-Yo sentí lo mismo.-dijo Jazmín riendo levemente.-Aunque siempre tuve curiosidad por conocerte, había escuchado tanto acerca de la Reina Malvada y cuando supe que eras mi madre yo…no sabía que sentir.-confeso la joven con algo de timidez, Regina se esforzó para no estrecharla en sus brazos.-No quería juzgarte pero si sentí rabia, después supe la otra parte de la historia. Supe que me habían mentido por mucho tiempo y comprendí que no era culpa tuya ser quien eras, comencé a verte con otros ojos aunque fuera solo en imágenes o en historias.-rio Jazmín dejando caer una solitaria lágrima por su mejilla.

-Yo igual conozco historias tuyas.-musito Regina sonriéndole con los ojos húmedos, llevo su mano al rostro de la joven y limpio su lagrima.-Zelena me ha contado de ti, he visto como actuaste con los demás.-decía Regina encogiéndose de hombros y tomando sus manos con suavidad.- ¿Quieres saber que pienso? Pienso que eres una princesa natural, que tienes la elegancia de la familia y que eres la niña más hermosa que he visto.-rio la reina con aires de orgullo que hicieron sonrojar a la princesa.-También que tienes un carácter fuerte y por lo que he escuchado eres poderosa, eres mi hija y no podría estar más contenta. Solo desearía dejar de escuchar esas historias y poder conocerte cómo eres, que me dejaras conocerte como lo que somos.-pidió la reina mirándola fijamente.

-Yo también tenía muchas ganas de poder verte en persona, siempre me pareciste la reina más hermosa de todas y por extraño que parezca admiraba tu imagen.-rio Jazmín con aires de niña inocente.-Solo que siempre creí que nunca te vería, me resigne a no conocerte.-acepto Jazmín encogiéndose de hombros.

-Pero lo hiciste, me tienes aquí y no pienso perderte una vez más.-prometió Regina estrechando sus manos entre las suyas.-No sé cómo…Es casi imposible pero al tener mis recuerdos de vuelta y solo con verte siento que te amo, siento que si te hubiera conocido sin saber quién eras yo te hubiera querido igual, será cosa de la sangre o de la magia.-dijo Regina encogiéndose de hombros y sonriendo para no llorar, la joven la escucho atentamente y asintió, esta vez no reprimió su impulso y fue ella quien se lanzó a los brazos de la reina. Regina la estrecho fuertemente contra su pecho, acariciando sus cabellos negros y largos con ternura, ambas cerraron los ojos y sonrieron. Cuando se separaron ambas tomaron asiento en uno del sofá que había cercanos al balcón, para poder hablar un rato. Regina aparto un mechón de cabello del rostro de la joven.- ¿Te sientes bien?-pregunto Regina acariciando su rostro.

-Si, en realidad si.-asintió Jazmín.-Solo un poco extraña con tantas cosas que ahora se, tu estas aquí y todos esas personas en la otra habitación también, es bastante para asimilar en poco tiempo pero creo que puedo con esto.-ironizo la joven encogiéndose de hombros.

-Debes tener muchas preguntas, cariño.-dijo Regina arqueando las cejas y encogiéndose de hombros, la joven asintió con una leve sonrisa.-Lo bueno es que tenemos tiempo para tratar de responderlas todas, por lo menos las que yo puedo responderte.-ironizo Regina apretando su mano levemente.

-He tenido tiempo de sobra, ni siquiera estoy segura de cuanto.-se burló la joven negando con la cabeza.- ¿Cómo fue que perdiste tus recuerdos? ¿Cómo acabe yo en Agrabah?-pregunto Jazmín arqueando una ceja en un gesto de confusión, Regina suspiro antes de contestar.

-Mi madre me quito todos los recuerdos acerca de ti, no sabía que estuve embarazada una vez, aun no sé exactamente cuándo naciste.-dijo Regina frunciendo el ceño.-Cora te aparto de mí, supongo que pensó que si te dejaba en este reino, podría llegar a manipularte cuando llegaras al trono.-dijo Regina con dureza, la joven se tensó un momento.

-¿Por eso no saben quién es mi padre?-pregunto Jazmín directamente y sin rodeos, provocando que Regina abriera la boca un tanto sorprendida, la joven se mordió el labio al ver el gesto de la reina.-No quería que sonara así.-se excusó la joven inocentemente.

-Así es, cariño.-dijo Regina forzando una sonrisa.-Yo tuve una historia complicada que te contare a detalle si lo deseas, pero por ahora debes saber que yo nunca pensé en tener un amor verdadero, ahora sé que fue culpa de otras personas que los apartaron de mi camino.-dijo Regina con tacto y sutileza.

-El Oscuro.-dijo Jazmín duramente, provocando que una vez más la mandíbula de la alcaldesa casi se le desencajara ante su temple.-Su nombre es conocido y bastante repudiado. En especial por la abuela y mi tía Maléfica.-dijo Jazmín encogiéndose de hombros como toda respuesta.

-Si. El necesitaba que yo no tuviera distracciones para que el destino no cambiara, necesitaba que lanzara su maldición oscura para recuperar a su hijo, aunque en el camino mi vida se viera afectada.-dijo Regina con un toque de rencor, la princesa frunció el ceño.-El no sabía que era su hija, fui su aprendiz por mucho tiempo hasta que lance la maldición y ahí comienza otra historia. La historia de una vida en Storybrooke.-dijo Regina suspirando, Jazmín arqueo las cejas y se acomodó mejor en el sofá para escuchar lo que su madre tenía para decirle. Regina se esforzó para contarle los detalles más generales, para abarcar la mayor parte de la historia actual y pasada sin confundirla demasiado y lo logro. Jazmín escuchaba y procesaba todo a la misma velocidad que las palabras de Regina salían de su boca.


Después de esperar por casi media hora los nervios comenzaron a inquietar a Robín, David y Hook. Los tres hombres se paseaban por toda la habitación de Jazmín. Robín se paseaba por el balcón con los brazos cruzados y un semblante serio, Hook jugaba con su garfio caminando en círculos cerca de la cama junto a la estantería de libros y David se revolvía el cabello cada dos minutos mientras caminaba junto a la puerta. Estos gestos comenzaban a irritar a los demás, Gold seguía inexpresivo y serio sentado en su sofá, tratando de ignorar a los demás. Emma seguía tendida en la cama y sus cabellos caían por fuera del colchón, del otro extremo de la cama Zelena estaba apoyada contra la pared y mantenía los ojos cerrados en una expresión de tranquilidad para no rostizar a los hombres que no se estaban quietos.

-¡Podrían dejar de moverse tanto!-protesto Emma cuando su paciencia se esfumo, deteniendo con su grito a los tres hombres y ganándose sus miradas confusas.-Van a causar un hoyo en el piso.-ironizo Emma negando con la cabeza y cruzándose de brazos.

-Tienes razón, será mejor que vaya a tomar un poco de aire fresco a los jardines.-dijo Robín encogiéndose de hombros y con un gesto de inocencia se encamino a la puerta, saliendo bajo la mirada incrédula de los demás. El arquero lucia inquieto y cerró la puerta detrás de el cuándo salió.

-Uno menos, faltan dos.-ironizo Gold desde su sofá con una expresión maliciosa, Emma rodo los ojos y se levantó de su posición para sentarse en la cama, haciendo que Zelena frunciera el ceño al ser interrumpida su comodidad.

-Sera mejor que haga lo mismo o acabare trepando las paredes.-ironizo David sonriéndole a Emma con inocencia y saliendo casi corriendo de la habitación, la rubia arqueo una ceja y se fijó en Hook, el pirata se había quitado el garfio y lo sostenía en su mano.

-Eso podría ser divertido, siempre y cuando caiga de cabeza.-se burló Zelena con una sonrisa descarada al mirar con malicia a David cerrar la puerta detrás de el al marcharse, Gold sonrió levemente al imaginarse tal escena.

-Yo necesito un trago.-dijo Hook encogiéndose de hombros y poniendo su garfio en su lugar, sonriendo descaradamente saco su licorera y bebió un trago de ron mientras salía por la puerta de la habitación. Emma frunció el ceño y miro a Gold y Zelena, ambos estaban cómodamente en sus sitios y no parecían notar nada raro.

-¿No fueron a tratar de calmarse, cierto?-pregunto Emma con ironía, la risa burlona de Zelena la hizo rodar los ojos. Gold tampoco se molestó en decir algo más, se limitó a respirar profundamente con evidente frustración y se cruzó de brazos.

-Para ser la Salvadora careces de inteligencia.-se burló la pelirroja negando con la cabeza y mirándola pícaramente.-Esos tres han ido a ver qué sucede con Regina y Jazmín, quizá estén detrás de una puerta tratando de escuchar.-dijo Zelena encogiéndose de hombros y acomodándose en la cama cuando Emma se levantó de golpe.

-Hombres.-bufo Emma negando con la cabeza antes de dirigirse a la puerta y marcharse de la habitación. Emma salió del cuarto y miro curiosa los largos pasillos del palacio, puso atención y escucho ciertos murmullos que provenían de algún lugar. La Salvadora siguió el origen de los sonidos y se cruzó de brazos al ver a Hook, David y Robín detrás de un par de puertas tratando de escuchar algo. Emma adopto su mejor postura de sheriff y se encamino a ellos, mirándolos de mala gana.

-¿No han aprendido que espiar conversaciones ajenas es de mala educación?-pregunto Emma tosiendo en un tono bajo para no llamar la atención de las mujeres que estaban dentro de la habitación. Los tres hombres casi pierden el equilibrio al escuchar la voz de la rubia detrás de ellos.

-¡Demonios, Emma. Casi me provocas un infarto!-se quejó Robín frunciendo el ceño y mirando a Emma con un gesto de inocencia que la rubia ignoro. Los ojos de Emma se pasearon por los tres hombres y arqueo las cejas al verlos en aquella escena.

-Solo queremos saber que sucede ahí dentro, ya llevan un buen rato.-se excusó Hook sin remordimiento y girándose para volver a pegar su cuerpo contra la pared y tratar de escuchar algo más que murmullos. Emma lo miro incrédula y rodo los ojos.

-No es que este orgulloso de esto pero yo también quiero saber que pasa.-se defendió David sonriéndole con inocencia y devolviendo su atención a la puerta que no los dejaba enterarse de nada. Robín también ya había pegado su oreja a la puerta para tratar de escuchar algo, Emma los miraba en aquellas posiciones y comenzaba a cuestionarse que tan graves habían sido los golpes en el Jolly Roger.

-Aléjense de esa puerta los tres.-los regaño Emma en su mejor pose de sheriff, acercándose a ellos para hacerlos apartarse de la puerta, pero los hombres pusieron resistencia y en un descuido Emma puso más presión sobre el hombro de David y empujo a Hook sin querer, haciendo que ambos perdieran el equilibrio. Robín también perdió el equilibrio al intentar sostener a Emma y sin darse cuenta los tres hombres y cierta rubia habían empujado las puertas del cuarto y estaban adentro de la habitación, siendo objetos de las miradas sorprendidas y burlonas de Regina y Jazmín.


Zelena estaba recostada en la cama, sus ojos se paseaban siguiendo a Gold, quien desde el balcón comenzaba a dar vueltas por toda la habitación ignorando la presencia de la pelirroja, sobre todo para no borrarle la descarada sonrisa irritante que tenía plasmada en el rostro. Gold torció el gesto y dio una vuelta más por el cuarto sin decir una palabra, sentía la mirada de Zelena sobre él y no hacía falta mirarla para saber que disfrutaba su inquietud.

-¿Estas nervioso, Oscuro?-pregunto Zelena en un tono burlón que hizo a Gold apretar los puños y tensar el gesto para no lanzarse a ella y ahorcarla con sus propias manos.- ¿Te intimida conocer a una niñita?-preguntaba la pelirroja solo para irritarle aún más los nervios, gozando su gesto rígido y sonriendo más ante cada mirada asesina que recibía.

-Hace falta mucho más que una niñita confundida para intimidarme.-se burló Gold con un gesto de arrogancia y sarcasmo que hizo a Zelena arquear las cejas y asentir en un gesto de broma, Gold rodo los ojos y siguió su camino hasta el sofá, donde se dejó caer de nuevo.

-Cierto.-asintió la pelirroja mirando a Gold con un gesto de seriedad.-Quizá su madre sea mucho más intimidante para ti.-dijo Zelena antes de comenzar a reír divertida, Gold la miro y la pelirroja pensó por un momento que sería vuelta cenizas con aquella mirada fulminante.

-No sigas tensando la cuerda, querida, acabaras por romperla.-ironizo Gold negando con la cabeza.-Y yo te romperé el cuello.-siseo Gold mirándola con malicia y sonriendo con descaro, la pelirroja dejo de reír y trato de no demostrar que si le había provocado un poco de susto.- ¿No suena mal, cierto?-ironizo Gold sonriéndola como ella lo había hecho, haciéndola gruñir de fastidio.

-No falta mucho para que tus amenazas dejen de hacerme efecto.-se quejó Zelena en un gesto infantil, Gold arqueo las cejas en un gesto burlón al no creerle y la pelirroja frunció el ceño.-Di lo que quieras, Oscuro. Esa niña creció sabiendo que eras de lo peor, debe odiarte.-musito la pelirroja fingiendo despreocupación.

-No esperaba menos de Cora.-replico Gold sonriendo falsamente y sosteniéndole la mirada a la pelirroja.-No dudo que haya sacado a relucir mi conocida reputación, es una pena que no esté aquí para agradecérselo personalmente.-se burló el Oscuro con una mueca al estilo de Rumplestilskin.

-Quizá Cora haya contado la historia a su conveniencia pero todos sabemos que gran parte de los detalles acerca de ti son ciertos, querido.-respondió Zelena encogiéndose de hombros con burla, Gold sonrió ampliamente y arqueo una ceja.

-Siempre le puedo contar mi versión de la historia, decirle la verdad.-replico el Oscuro sin preocuparse demasiado.-Puedo decirle que su querida abuela tampoco fue totalmente sincera, aunque a estas alturas tengo entendido que ya lo tiene claro.-rio Gold acomodándose en el sofá.

-No has conseguido que Regina te perdone y pretendes ganarte a su hija, no le veo mucho futuro a tu plan.-medito Zelena fingiendo una mueca de confusión, Gold la miraba fijamente y la pelirroja le sostenía la mirada.

-Hasta donde se tu tampoco tienes un futuro asegurado, querida.-rio Gold divertido al hacerla irritar.-Regina tal vez no te mate porque eres su hermana pero… ¿En serio te ha perdonado?-pregunto Gold para molestarla.- ¿Crees podrá olvidar que has intentado matarla en más de una ocasión?-cuestionaba Gold levantándose del sofá y paseándose a paso lento hasta acercarse a la pelirroja para tensarla.

-Lo hará, yo le dije que cambiaria y eso es lo que hago.-dijo Zelena tratando de ser inmune a las palabras de Gold.-Los he ayudado y no he intentado escapar.-se defendió la pelirroja con inocencia.

-Quizá la ayudaste a encontrar a su hija, quizá ella pueda olvidar tus errores.-dijo Gold encogiéndose de hombros.- ¿Pero los demás lo harán?-cuestiono Gold fingiendo pensar su respuesta.- ¿Robín se va a olvidar que casi me obligas a matar a Roland para conseguir el corazón de su amada Regina? ¿David se va a olvidar que le robaste a Neal cuando nació? ¿El pirata te perdonara casi matarlo?-preguntaba Gold frunciendo el ceño, notando como la pelirroja comenzaba a tensarse y sus ojos amenazaban con traicionarla.

-Eres un maldito manipulador.-se quejó Zelena al darse cuenta de sus intenciones, Gold se limitó a reír divertido antes de encaminarse a la puerta y marcharse dejando a Zelena con un gesto de rabia y los ojos vidriosos. La pelirroja lanzo una almohada contra la puerta cuando el Oscuro se marchó y tenso el gesto, no había querido dejar que las palabras de Gold la afectaran pero si lo había hecho, tenía algo de razón.


Regina dirigió una mirada arrogante a los tres hombres tumbados en el suelo y a Emma casi encima de ellos, era una escena bastante graciosa si tomaban en cuenta los gestos avergonzados de los que habían irrumpido en la habitación. Jazmín esbozo una leve sonrisa divertida cuando los vio caer, aun mas cuando Emma trataba de levantarse y hacia quejarse a los hombres debajo de ella. Regina negó con la cabeza al ver a Emma levantarse y acomodarse la chaqueta roja.

-Por qué no me sorprende.-ironizo Regina cruzándose de brazos y sonriendo con superioridad, mirando con altanería a los tres hombres que se levantaban rápidamente y sacudían sus ropas.-De ti lo esperaba Swan.-dijo Regina arqueando una ceja sin perder oportunidad de molestar a la rubia, quien frunció el ceño en señal de indignación.

-Eso fue injustificado, Regina.-se quejó Emma mirándola con molestia, Regina sonrió ampliamente como si le hubiera dado un cumplido.-Estos tres estaban espiando y yo intente alejarlos, deberías agradecerme.-dijo Emma mirándola con burla, Regina arqueo las cejas.

-¿Eres la Salvadora y no puedes detener a tres hombres que no poseen magia?-pregunto Regina mirándola como si le hablara a una niña.-Valiente Salvadora tenemos, que suerte.-se burló la reina con aquella sonrisa que irritaba los nervios a cualquiera, Emma bufo y negó con la cabeza.

-Como yo no los traigo de cabeza a mí no me hacen caso, Majestad.-se burló Emma con una sonrisa triunfante y cruzados de brazos, dejando a Regina con la mandíbula casi desencajada y a los tres hombres levemente avergonzados, Jazmín arqueo las cejas y rio para sus adentros.-En lo que tu madre se recupera y cierra la boca o me prende fuego…¿Ya estas mejor?-pregunto Emma al ver como la joven se mordía el labio para no reír al ver la mirada asesina que Regina le dedico a la rubia. Jazmín asintió aun sonriendo levemente.

-Sentimos la interrupción, es que estábamos un poco preocupados por ustedes.-dijo Robín con un tono cálido y un gesto de culpa, Regina y Emma lo miraron con burla y Jazmín negó con la cabeza en señal de que no importaba, el arquero se sintió mejor.

-Has de tener muchas preguntas, no queremos atormentarse más.-dijo David mirando a la joven con calidez, la princesa miro a Regina y Emma, las mujeres parecían un poco más relajadas que los tres hombres frente a ella.

-¿Regina te ha contado porque es posible que seas hija de uno de los tres? No queremos que te formes ideas equivocadas, amor.-dijo Hook encogiéndose de hombros como si nada, Robín y David lo miraron incrédulos, Regina y Emma se llevaron una mano al rostro en un gesto de resignación y Jazmín arqueo las cejas y rio sin poder evitarlo.

-Sí, ya me ha explicado que no tenían recuerdos hasta hace poco y como yo tampoco sé cuánto tiempo ha pasado es difícil saber.-dijo Jazmín esforzándose por no reír al ver como Regina parecía tentada a prenderle fuego al pirata.-Tengo 16 años, bueno, es una larga historia y es claro que no han pasado solo 16 años desde que nací pero al menos es lo último que recuerdo.-dijo la joven encogiéndose de hombros.

-Esto es genial. Blanca Nieves morirá cuando la conozca.-dijo Regina riendo divertida por lo bajo y negando con la cabeza, todos la miraron con curiosidad, incluso Jazmín, la princesa ya había escuchado historias sobre Blanca Nieves y la Reina Malvada. Emma miro a Regina con una ceja arqueada y la alcaldesa decidió tomar la oportunidad de devolverle las bromas.-Tú tienes la misma edad que tu madre, cuando apareciste la hiciste abuela.-decía Regina sonriendo maliciosamente, los tres hombres captaron rápidamente de que se trataba y sonrieron sin poder evitarlo.-Y mi hija es más joven que tú, además a mi aun no me llaman abuela.-ironizo Regina, logrando que la mandíbula de Emma casi se le rompiera cuando abrió la boca. La reina rio divertida y Emma frunció el ceño fingiendo indignación. David se limitó a negar con la cabeza resignado y los demás reían también.

-Eso fue un golpe bajo, alcaldesa.-se quejó Emma frunciendo el ceño.-Eres malvada. ¿No hay remedio, eh?-se burló Emma encogiéndose de hombros y mirándola con burla, Regina arqueo una ceja en un gesto de triunfo y le dedico su mejor sonrisa de victoria.

-¿Ustedes que son?-pregunto Jazmín arqueando una ceja y señalando a ambas mujeres con un gesto de curiosidad, los tres hombres habían sonreído divertidos. Regina arqueo las cejas y se negó a responder, pero Emma decidió que podía sacar ventaja de eso.

-Veamos…-Emma sonrió antes de tomar aire y comenzar a hablar.-Cuando la conocí quería matarme, se puede decir que éramos enemigas. Mi hijo vive con ella, sí, tenemos un hijo en común.-dijo Emma encogiéndose de hombros como si nada, Jazmín la miraba sorprendida y los demás con incredulidad ante sus palabras.-Ahora casi somos amigas. Y bueno, mi madre fue su hijastra, creo que ahora yo lo soy o lo fui, aún tengo dudas con eso.-termino de decir Emma con una sonrisa triunfante y dejándose caer en la cama, Jazmín estaba muda, Regina se giró hacia la rubia y estuvo a punto de irse contra ella pero Robín la detuvo al tomarla de la cintura, Emma solo reía divertida.

-¡¿Qué?! ¿Un hijo?-pregunto la joven casi gritando y mirando a Regina y Emma, la reina parecía a punto de pulverizar a la rubia con una mirada asesina.

-Gracias, Emma. Eso fue bastante sutil y sencillo de entender.-ironizo David negando con la cabeza, Robín soltó a Regina cuando la morena se relajó un poco.

-No la culpes del todo David.-ironizo Regina mirando a la rubia que parecía disfrutar la situación sin remordimiento.-Heredo los genes de Blanca Nieves, nada bueno podía salir de alguien que no puede quedarse callada.-se quejó Regina con burla, Emma solo sonrió aún más.-Cariño, para empezar a Emma solo la tolero, como te habrás dado cuenta es una niña atrapada en el cuerpo de un adulto.-se burló Regina mirando de mala gana a Emma, quien fingió una mueca de indignación que hizo reír a la princesa.-Y en segunda, Henry es hijo biológico de Emma, yo lo adopte cuando era un recién nacido. Te imaginaras la desagradable sorpresa cuando llego a nuestras vidas y corrompió a mi hijo.-termino de decir Regina, Emma frunció el ceño y Jazmín comprendió un poco mejor.

-Te ahorrare muchos dolores de cabeza, amor.-dijo Hook interviniendo y mirando a la princesa.-Te darás cuenta que todos estamos familiarizados de alguna forma, es algo casi retorcido.-dijo el pirata encogiéndose de hombros y sonriéndole divertido.-Deberías preguntar por tu bisabuelo, gran historia.-ironizo Hook con picardía, Jazmín arqueo una ceja y Regina le dio un manotazo al pirata.-Y claro, tu madre tiende a maltratarme, te acostumbraras.-termino de decir Hook con sus aires de broma, David y Robín se miraron entre si y negaron con la cabeza.

-Entonces…Mi hermano es Henry, pero también es hijo de Emma y nieto de David y Blanca Nieves.-dijo Jazmín mirando a todos, quienes asintieron.-Muy bien. Conozco a Zelena, se de la abuela Cora y el abuelo Henry. También se del Oscuro. ¿Quién es mi familia? ¿Hay alguien más de quien deba saber?-pregunto la princesa mirando a Regina con curiosidad.

-Esto podría llevarse algún tiempo.-murmuro Robín con un gesto de broma, David y Hook asintieron con gestos irónicos. Regina hizo un gesto de resignación y Emma se limitó a contener la risa.

-Solo tengo una hermana, Zelena. Conociste a Cora, la Reina de Corazones. Gold es tu abuelo, quiero el Oscuro, es un poco complicado, me acabo de enterar.-dijo Regina frunciendo el ceño.-Ya te hable de Henry, mi hijo.-dijo Regina encogiéndose de hombros.

-No preguntara.-murmuro David a Robín, el arquero negó con la cabeza y sonrió levemente, mientras que Hook arqueo las cejas y asintió.

-¿Y quién es mi bisabuelo?-pregunto Jazmín sin poder evitar que la curiosidad saliera a flote, Regina torció el gesto. Robín rio levemente y David saco un billete de su bolsillo para dárselo al ladrón, mientras que Hook rio también.

-Peter Pan, era el padre de Rumplestilskin. Ya después te contare esta historia.-dijo Regina mirándola con calidez y resignación, Jazmín arqueo las cejas y se mordió el labio inferior.

-¿Y sobre ustedes? ¿Debo conocer algo?-pregunto Jazmín mirándolo con un curiosidad inocente, Regina arqueo una ceja al ver como los tres hombres habían tardado en responder la pregunta.

-¿Segura que quieres saber?-pregunto David dudando.-Podrías confundirte más, si quieres esperar a saber quién de nosotros es…-el príncipe dejo de hablar cuando la joven lo interrumpió.

-Quiero mantener la mente ocupada. Además ya me acostumbre a tener que comprender cosas sorpresivas.-ironizo la joven encogiéndose de hombros con despreocupación, haciendo que Regina riera para sus adentros, era placentero dejar de ser quien tenía que responder y ver a los tres hombres en los mismos dilemas.

-Toda suya, caballeros.-dijo la reina con una sonrisa de satisfacción y tomando asiento en la cama, cruzando las piernas y observándolos en su mejor postura de alcaldesa, contrario a Emma, quien se acomodó rápidamente en la cama y observaba todo con interés, sus botas habían quedado del lado de la cabecera de la cama.

-¿Qué empiece el de mayor edad?-pregunto Robín con una sonrisa divertida y de inocencia, Hook gruño al arquero y David no pudo evitar una carcajada, el pirata miro al rubio y arqueo una ceja.

-¿Nos hace el honor el abuelo?-pregunto Hook sonriendo descaradamente con malicia, Regina y Emma sonreían divertidas, mientras que Jazmín también tenía una sonrisa en los labios.

-Ese fue un golpe bajo, pirata.-gruño David mirándolo con molestia, el pirata se encogió de hombros y Robín trato de no reír por su propio bienestar. Regina y Emma debatían sus miradas entre los tres hombres que discutían como niños.

-Dejen de hablar tanto, la princesa quiere respuestas.-intervino Emma desde la cama con un gesto de inocencia y diversión, ganándose una mirada de regaño de David.- ¿Por qué no das el ejemplo, papá?-pregunto Emma con una sonrisa de diversión pura, Regina tuvo que morderse la lengua para no reírse. Jazmín también se esforzó para no reír ante el gesto de David.

-Emma es mi hija, una a la que le cobrare esto cuando tenga oportunidad.-dijo David después de fulminar a la rubia y centrarse en Jazmín.-Suena raro porque tenemos la misma edad pero así es, también tengo un hijo. Se llama Neal y solo tiene 4 meses de edad.-comento el príncipe sonriéndole a la joven, David noto las miradas divertidas de Emma y Regina.-Supongo que tendrías dos hermanos.-sonrió David para desquitarse de Regina y Emma por disfrutar de su posición, ambas mujeres protestaron pero David se encogió de hombros. Pasaron un par de minutos y la mirada de la joven se centró en Robín, el arquero dejo de reír y respiro profundo.

-En cuanto a familia, también tengo un hijo. Roland, tiene 4 años. -dijo Robín sonriendo, Jazmín sonrió también.-El y Henry se llevan bastante bien, Roland adora a Regina.-dijo el arquero mirando a la morena, conocía ese gesto, era el gesto que ponía cada que trataba de no reírse y sabia a que se debía así que decidió desquitarse también.-Vivíamos juntos hasta hace poco, así que serias la única niña.-termino de decir Robín con una sonrisa de satisfacción y dejando a Regina con la mandíbula desencajada. Jazmín arqueo las cejas y miro a Emma, la rubia se había atacado de risa y no paraba de reír, mientras que su madre seguía casi en shock.

-¡Eso fue injustificado, ladrón!-protesto Regina levantándose de la cama y señalando a Robín acusadoramente, pero el arquero se limitó a mirarla con ironía, la alcaldesa frunció el ceño y se sentó de nuevo en la cama.

-Supongo que también hay una historia interesante ahí.-dijo la princesa arqueando las cejas al ver como las mejillas de su madre se habían tornado de un rojo leve.- ¿Y tú?-pregunto Jazmín mirando a Hook con interés y curiosidad, el pirata había permanecido extrañamente callado.- ¿Tu también tienes hijos?-pregunto la joven sonriéndole para destensarlo.

-¿Yo? No.-dijo Hook después de señalarse a sí mismo y reír divertido.-No tengo hijos, solo serias tú, amor.-musito el pirata encogiéndose de hombros y sonriéndole. La joven arqueo las cejas y estuvo a punto de decir algo más cuando la puerta de la habitación se abrió de nuevo, esta vez fu Gold quien entraba a la habitación.

-¿Ya han terminado de traumar a mi nieta por completo o hay tiempo?-pregunto Gold con su habitual sarcasmo, Regina rodo los ojos. Emma negó con la cabeza. Robín, David y Hook se tensaron un poco y Jazmín tenso el gesto.- ¿No hay un abrazo para tu abuelo, querida?-cuestiono Gold con un gesto irónico, la princesa frunció el ceño y tenso la mandíbula.

-No quiero verlo.-dijo la joven firme, Regina arqueo las cejas en un gesto de aceptación, mientras que los tres hombres y Emma trataron de ser más suaves al respecto.-Lo siento, no puedo hacer como si no supiera nada de el.-dijo Jazmín señalando a Gold con seriedad, Regina negó con la cabeza, mientras que el Oscuro parecía inexpresivo.-A la abuela Cora no le gustaba hablar de el y a la tía Maléfica tampoco le agradaba el Oscuro.-musito la princesa con dureza, todos trataron de ignorar la mención a la Emperatriz del Mal.

-Bueno, es agradable ver que mi reputación ha recorrido reinos enteros.-ironizo Gold con su habitual tono burlón, la princesa frunció el ceño y se cruzó de brazos en una postura altanera.

-Bueno, para ser justos casi a nadie la agrada Rumplestilskin.-ironizo Hook con una sonrisa burlona que casi hace que Gold lo hechizara, pero el Oscuro sabía que no debía tensar la cuerda aún más con Regina y Jazmín.

-Es verdad, casi a nadie.-dijo Robín arqueando las cejas con un gesto de travesura.-A excepción de Bella.-recordó el ladrón encogiéndose de hombros, Emma y Regina miraban la interacción de todos con gestos difíciles de descifrar, Gold no pudo ocultar su gesto de disgusto, del mismo modo que los demás tuvieron que esforzarse como nunca para no reír o sonreír siquiera.

-¿Quién es Bella?-pregunto la princesa sin poder evitarlo, sonriendo con descaro al ver como Gold fruncía el ceño y gruñía ante el tema. Regina no pudo ocultar su diversión y tuvo que bajar la mirada para ocultar su sonrisa, mientras que Emma trato de esconder su risa al ocultar su rostro en el colchón de la cama. Robín se llevó una mano disimuladamente al rostro para ocultar su sonrisa, David fingió toser para luego esconder su rostro al mirar a otra parte y Hook, bueno, el pirata no se molestó en disimular su sonrisa.

-Si alguno de ustedes tres se atreve a reírse o a hacer algún comentario juro que no me importara dejar a mi nieta sin padre.-siseo Gold mirándolos amenazante, provocando que su diversión se esfumara en un instante. Aquello sumado a las risas ahogadas de Regina y Emma que parecían estar a un paso de estallar en carcajadas solo incremento la curiosidad de Jazmín, quien miro a Regina deseando una respuesta pero la reina no pudo hablar.-Es mi esposa.-respondió Gold con seriedad, Jazmín abrió la boca y arqueo una ceja en un gesto incrédulo, que el Oscuro tuviera alguien junto a él no era justamente lo que encajaba en sus pensamientos.

-¿Nos contaras como se conocieron?-pregunto Zelena entrando a la habitación con un gesto malicioso, provocando que Gold apretara los puños y Jazmín casi juro que vio chispas en ellos. Regina y Emma tuvieron que respirar profundo varias veces para no reírse y los tres hombres morderse la lengua para no reír.-Yo lo hare, me encantan las historias de amor.-ironizo Zelena sonriendo como si fuera una niña a punto de cometer una travesura.

-No hace falta, Zelena. En otro momento.-intervino Regina debatiéndose internamente por dejar a su hermana hablar para fastidiar a Gold, la pelirroja dramatizo un gesto de regaño y Regina rodo los ojos.-Supongo que no hace falta presentarlas a ustedes.-ironizo Regina mirando severa a Zelena, la pelirroja y la princesa cruzaron miradas que para todos resultaban normales, excepto para ellas.

-Mi pequeña mocosa, la hija de mi hermanita. ¿Cómo olvidarla? Te he extrañado aunque resulte difícil de creer.-musito Zelena con solo un toque de sarcasmo, Jazmín la miro y arqueo una ceja. Regina miro a la pelirroja y sin saber exactamente por qué el intercambio de miradas fugaces entre su hermana y su hija le pareció sospechoso pero lo dejo pasar.

-Tía Zelena.-murmuro Jazmín sonriendo con un gesto marca Mills, la pelirroja no pudo evitar una pequeña sonrisa.-Sigues igual que como te recuerdo…El verde te sentaba fatal.-ironizo la princesa en un tono burlón, Zelena rio levemente para sorpresa de los demás, quienes estaban algo desconcertados al no saber cómo era posible la relación entre ellas dos.

-El tiempo dormida no te sirvió para moderar tu lengua, sobrina.-replico Zelena con burla, la joven se encogió de hombros con inocencia.-Supongo que después de tanto tiempo has de querer recuperar el tiempo perdido.-dijo Zelena cambiando el tema y mirando los gestos de los demás en la habitación.

-Deberíamos hablar acerca de cómo volveremos a Storybrooke.-dijo David mirando a Regina, Gold arqueo una ceja al notar como la princesa se ponía rígida ante la idea de abandonar su reino. Emma se levantó de la cama y se acercó. Hook y Robín también habían puesto más atención.

-Volveremos como llegamos, tenemos un poco de polvo de hadas y usaremos el sombrero una vez más, esta vez será más sencillo porque estamos en un reino donde hay magia. Viajar entre mundos mágicos es más sencillo que viajar desde donde no la hay.-explico Regina seriamente, Jazmín arqueo las cejas y se mordió el labio inferior. La joven escucho como todos intercambiaban opiniones acerca de su plan y como todos parecían de acuerdo en volver lo más pronto posible y se sintió incomoda, todos parecían agradables y no quería ser un obstáculo pero la idea de viajar con Gold y Zelena no era agradable, sobre todo a un lugar que no conocía y dejar atrás su reino.

-Pasaremos la noche aquí, debemos comer algo y descansar, ya después podremos arreglar todo para marcharnos.-dijo Robín después de debatir todos, Jazmín era la única que no había dicho algo.

-Podemos usar las habitaciones que hay aquí, yo podría practicar mi magia y dejarlos listos para que estemos cómodos.-dijo Emma encogiéndose de hombros.

-Yo me encargo de revisar el Jolly Roger y que todo quede bien, esta noche me encargo de ello.-dijo Hook asintiendo y mirando a Regina, la reina parecía conforme con las aportaciones de todos. Todos estaban tan concentrados en su plática que no notaron que Jazmín estaba tensa, la princesa salió de la habitación y solo lo notaron cuando la puerta se cerró detrás de ella.

-¿Creen que ha sido demasiado para ella?-pregunto Zelena irónicamente al señalar la puerta, ganándose una mirada asesina de Regina y Gold, Emma agradeció no haber sido ella quien hiciera el comentario.

-¿Tú crees?-ironizo Regina al encaminarse a la puerta, pero antes de poder abrirla Robín, David y Hook le cerraron el paso y la detuvieron. La reina los miro de mala gana para que la dejaran pasar pero ninguno cedió.- ¿Qué les pasa?-pregunto Regina frustrada.

-Iremos nosotros, tal vez podamos ayudarla.-dijo David sonriéndole cálidamente a la reina, pero Regina no parecía de acuerdo con la idea. Gold rodo los ojos y negó con la cabeza, Zelena arqueo las cejas y se dejó caer sobre la cama.

-Regina, deberías dejarlos ir.-intervino Emma cruzada de brazos.-Ella viajara con nosotros a Storybrooke, sería bueno que los conociera y les diera una oportunidad.-comento Emma encogiéndose de hombros, la reina pareció relajar el gesto. Robín, David y Hook se encaminaron a la puerta y salieron para alcanzar a Jazmín.

-Ojala sea una buena idea.-murmuro Regina con un gesto de preocupación, acercándose al sofá vacío y tomando asiento. Gold se dirigió al balcón con un gesto frío y Emma se paseaba por la habitación con un gesto despreocupado.

-No confió en esos tres idiotas.-gruño Gold cruzo de brazos desde el balcón, desde ahí podía ver a la princesa acercarse a la gran fuente en medio del jardín. Regina rodo los ojos y Emma arqueo las cejas, jamás pensó que vería a Gold actuando de esa manera.

-Deberías acostumbrarte, Gold. Uno de esos tres es el padre de tu nieto, y quieren algo con mi hermanita, al final te tendrás que acostumbrar a que sean familia.-lo molesto Zelena desde la cama, fingiendo estar interesada en sus uñas para no mirar al Oscuro a la cara. Regina y Emma se miraron fugazmente con resignación.


Jazmín salió de su habitación con las cosas un poco más claras en cuanto a quienes habían ido a buscarla y mucho más revueltas acerca de lo que quería y debía hacer. La princesa siempre sintió que Agrabah era su hogar, donde estaba su padre, los sirvientes que llego a considerar una familia, creció con la idea de ser una reina justa y buena, pero ahora todo se había esfumado, la única persona que conocía de antes y ahora estaba ahí era Zelena, y no le entusiasmaba mucho que fuera quien había intentado matarla por más accidental que fuera. El Oscuro tampoco terminaba de darle confianza, tanto hablar mal de él que no podía ser de otra forma. En cuanto a los demás, Jazmín se sentía cómoda, parecían personas buenas y cálidas, incluso Emma, la rubia que parecía sacar de sus casillas a su madre.

-Vamos, Rajah.-dijo Jazmín al notar que su fiel tigre la seguía hacia la fuente, al llegar la joven se sentó en el borde de la fuente y jugo un poco con el agua, su mirada se perdió en su reflejo. La princesa se miró y lucia igual que hace años, sin ningún cambio, como si ayer hubiera sido cuando la habían encerrado en el reloj de arena. Pero no era así, ahora su madre estaba con ella, incluyendo a toda esa nueva familia que decían querer conocerla mejor. Su madre. Jazmín siempre sintió curiosidad por ella y nunca creyó conocerla hasta ese momento, le agradaba, era una mujer hermosa y elegante, tenía el porte de Cora, pensó la joven sin poder evitarlo. Jazmín suspiro, no se sentía incomoda con ella, al contrario, pero la idea de marcharse de Agrabah y llegar a un mundo donde todo era desconocido no era muy buena para ella, no sabía que debía hacer. Sabía que quedarse en Agrabah era una locura, pero marcharse le provocaba dudas, se sentía en un dilema, confundida y a la vez con claridad en otros aspectos. Rajah se apartó de la joven cuando Jazmín le tiro unas gotas de agua, haciéndola reír.


Jazmín estaba sentada en la fuente del jardín acompañada de Rajah. La joven princesa se distraía un poco jugando con el agua de la fuente y acariciando a su tigre, estaba sumergida en sus pensamientos cuando los pasos de alguien acercándose la hicieron levantar la vista. La princesa arqueo las cejas al ver a Robín, David y Hook acercándose a ella.

-¿Podemos hablar contigo?-pregunto Robín sonriéndole amablemente, la joven frunció el ceño y con un movimiento de mano les impidió el paso a los hombres cuando conjuro una barrera invisible para que no pudieran acercarse más.

-No quiero hablar con nadie.-dijo la princesa con firmeza y devolvió su mirada a su mascota. Robín, David y Hook fruncieron el ceño y decidieron acercarse aun así, pero los tres hombres tuvieron que esforzarse por no perder el equilibrio después de chocar contra el muro invisible, para diversión de la joven. David se llevó una mano a la nariz un poco adolorido, Robín frunció el ceño y Hook gruño cuando retrocedió. Jazmín rio levemente pero cuando los tres hombres comenzaron a reírse se desconcertó.- ¿Qué es gracioso?-cuestiono Jazmín levantándose y mirándolos cruzada de brazos en señal de desconcierto. Los tres hombres se miraron entre si al notar que todos habían reído un poco.

-Que tu madre hace lo mismo cuando quiere estar sola o está molesta.-respondió David después de sentir que el dolor en su rostro había pasado.-Suele alejar a todos los que quieren ayudarla, es un poco orgullosa.-ironizo el príncipe riendo y encogiéndose de hombros, la joven arqueo una ceja.

-¿Cómo pueden reír y estar tan tranquilos cuando no saben quién es mi padre? ¿No les incomoda?-pregunto Jazmín con frustración y algo de desconcierto, los tres hombres enmudecieron y al mirarse comprendieron que debían dejar de pelear y ponerse de acuerdo por un momento.

-No te vamos a decir que no lo es, pero comprendemos que no ha sido culpa de nosotros o de Regina, es algo mucho más complicado.-dijo Hook mirándola fijamente, la joven se mostró un poco más interesada y se relajó un poco.-Si bajas el muro y nos dejar hablar contigo te explicamos cómo fue.-dijo Hook encogiéndose de hombros, la princesa arqueo las cejas y lo pensó por unos segundos. Jazmín dudo pero termino por quitar el hechizo y dejar que se acercaran.

-Gracias.-musito Robín cuando se acercaron a ella, la joven se dejó caer en el borde de la fuente y tomo asiento. Robín tomo asiento a su izquierda, David se sentó a su derecha y Hook se dejó caer en medio del suelo para estar más cómodo.

-¿Por qué es posible que uno de ustedes sea mi padre?-pregunto Jazmín directamente, sin rodeos y sutilezas, aunque para los tres hombres quizá hubiera sido más fácil tocar el tema un poco más suave.-Quiero decir… ¿Por qué no saben quién lo es?-corrigió su pregunta Jazmín.

-Es una larga y complicada historia, cariño, pero trataremos de hacértela sencilla.-dijo David suspirando, la princesa asintió.-Nosotros conocimos a tu madre en momentos distintos, tuvimos una historia y por cosas que no estaban en nuestras manos nos separaron, puedes llamarle destino o que alguien más intervino. La cuestión es que no teníamos memoria de eso.-dijo el príncipe serio.

-Ellos no la tenían.-corrigió Hook señalando a Robín y David.- Yo si recordaba pero pase muchos años lejos de Regina, cuando la volví a encontrar las cosas estaban muy complicadas y no había momento para poder hablar del pasado.-dijo Hook tragando saliva, la princesa los escuchaba atentamente.

-Yo estuve con tu madre en el pasado y cuando la volví a encontrar no tenía idea de eso, era como si jamás la hubiera visto. Es una historia triste.-dijo Robín un poco nostálgico.-Lo que debes entender es que tu madre tiene una historia muy larga y triste, ha sufrido mucho. Por causas que no controlábamos nosotros salimos de su vida cuando no debíamos hacerlo, nos apartaron de ella y no pudimos evitarlo.-dijo Robín mirándola a los ojos, la joven comenzó a encajar un par de piezas en su mente.

-¿A quién conoció primero? Sería más fácil de entender.-dijo la joven sonriendo un poco para destensar a los tres hombres que la miraban, ellos también rieron levemente. Robín, David y Hook comenzaron a explicarle a grandes rasgos y de la manera más sencilla la situación, no profundizaron en sus historias y se valieron de un par de bromas para hacer reír a Jazmín y distraerla un poco. Sin que se dieran cuenta comenzaron a hablar de otras cosas, de la joven y las cosas que le gustaban, de historias cortas de ellos y así se les fue la tarde, empezó a oscurecer.

-Si no quieres marcharte mañana mismo lo entendemos, podemos tomarnos un tiempo y cuando estés cómoda tomar la decisión.-dijo David mirando a Jazmín serio, la joven asintió agradecida, sin darse cuenta se había desahogado con esos tres hombres que la trataban tan cariñosamente.

-No es sencillo para ti, pero no te lo debes callar, podemos ayudarte y nos encantaría que comenzaras a sentirte en confianza con nosotros-dijo Robín sonriéndole cálidamente, la joven sonrió también agradecida.

-No te preocupes, esta noche debemos quedarnos y después veremos cómo seguimos.-dijo el pirata guiñándole un ojo.-Pero ahora, deberíamos entrar al palacio.-dijo Hook levantándose del suelo y sacudiéndose un poco la ropa. Jazmín hizo lo mismo, David y Robín ya estaban de pie.-Su alteza.-bromeo Hook haciendo una pequeña reverencia y tomando la mano de la joven, quien no pudo evitar reír.

-¿Podrían contarme sus historias? Solo dieron detalles pequeños, nada en concreto y me gustaría saber cómo se conocieron.-dijo Jazmín sorprendiendo a los tres hombres que pensaban que no lo había notado.-Pero me gusto platicar con ustedes.-sonrió Jazmín mirándolos divertida.

-No niegas la sangre en tus venas.-ironizo Robín riendo al ver a la joven comenzar a correr hacia el castillo seguida de Rajah. Robín miro a Hook y David y respiraron un poco más relajados, por lo menos no habían empeorado las cosas con Jazmín. Los tres respiraron profundo y se encaminaron al palacio, seguramente Regina y los demás los estaban esperando para decidir donde dormiría cada quien.


Regina estaba en el balcón de la habitación de su hija, desde ahí podía observar como en la fuente del jardín estaban Robín, David y Killian platicando con la princesa. Regina los observaba en silencio y sin aparente expresión, la joven que había conocido le había provocado sentimientos intensos, era su hija y era todo lo que esperaba y más. Aunque solo llevaba unas horas de conocerla le parecía que podrían llegar a conocerse más y a llevarse bien en poco tiempo, pero aun temía que Jazmín la rechazara o se sintiera fuera de lugar entre tanta gente, no quería hacerla sentir mal.

-Es tu vivo retrato.-la voz de Gold detrás de ella asusto a Regina y la hizo sentir un escalofrió, el Oscuro se acercó hasta quedar a su lado, ambos observando el jardín del palacio.-Es como verte a ti cuando tenías su edad.-dijo Gold con una sonrisa maliciosa, Regina arqueo una ceja.

-Tu no me conocías a esa edad, te conocí poco antes de casarme con Leopold…-dijo Regina frunciendo el ceño, pero la mirada de Gold le basto para darse cuenta de lo que quería decir, la reina rodo los ojos y se cruzó de brazos.-Por supuesto, había olvidado que desde pequeña me tenías en la mira.-ironizo Regina sin mirarlo.

-Es una niña interesante y encantadora, Regina.-musito Gold ignorando el comentario de Regina y centrando su atención en la joven, quien en ese momento hizo un pequeño hechizo y el agua de la fuente se movió a su gusto.-Tiene carácter fuerte y me sorprende el control que tiene sobre sus emociones y su magia.-admitió Gold un poco fascinado al ver a Jazmín hacer reír a los tres hombres que la acompañan cuando hizo que el agua de la fuente los salpicara un poco.-Es muy joven para dominarlos así.-dijo el Oscuro devolviendo su mirada a Regina.

-Sea lo que sea que tengas en mente acerca de mi hija y su magia sácalo de tu cabeza, no pienses siquiera en convertirla en una de tus alumnas.-advirtió Regina mirando a Gold con seriedad, el hechicero arqueo las cejas y sonrió maliciosamente.

-No era lo que tenía en mente, alguien más ya ha hecho ese trabajo por mí, puedo notarlo.-dijo Gold encogiéndose de hombros y recobrando su seriedad.-El control que ella tiene solo se adquiere al practicar.-musito Gold serio. Regina miro de reojo atrás y vio a Emma entretenida con unos libros y a Zelena jugar con uno de los adornos de cristal que había en el buro junto a la cama.

-Supongo que Maléfica y Cora se encargaron de entrenarla y así aprendió a dominar sus poderes, no parece tener dificultad con ellos.-comento Regina un poco tensa, Gold frunció el ceño y asintió.

-Sin duda. Sus poderes son fuertes, me agrada que sea mi nieta.-comento Gold con los ojos destellantes de diversión.-Una descendiente digna del Oscuro.-ironizo Gold encogiéndose de hombros, ganándose una mirada acusadora de Regina.

-Henry también es tu nieto, Gold.-recordó la alcaldesa a Gold, quien rio divertido y asintió. No lo había olvidado, era hijo de Bae y eso le importaba, pero lo que tenía frente a sus ojos era distinto, era su nieta y al parecer tenía unos poderes bastante interesantes.

-Lo es, y me importa.-aseguro Gold serio y firme. Regina no dudo en creerle, sabia del amor que sentía por Baelfire.-Pero esta niña tiene magia y yo no el entrene, eso me da curiosidad.-confeso Gold con malicia y picardía. Regina frunció el ceño.

-Ni siquiera pienses en comenzar a maquinar algún plan retorcido y complicado.-pidió Regina con algo de resignación, Gold se burló con un gesto de fingida indignación ante su acusación, la reina rodo los ojos.-No quiero que pongas tus manos en ella, Gold. Te conozco y se de tu debilidad por el poder.-protesto Regina duramente.

-No hace falta que lo digas, querida.-aseguro Gold irónicamente.-No sería fácil dado que la princesita me odia. No puedo culparla, mi reputación no es la mejor.-se burló el Oscuro con un gesto habitual en Rumplestilskin.-Pero ya me encargare de que se olvide de esas cosas oscuras y cambie de opinión.-aseguro el hechicero con una sonrisa maliciosa, Regina negó con la cabeza.

-Estoy bastante segura de que intentaras ganarte su perdón y su confianza. Deberías hacer lo mismo con Henry, no son muy cercanos.-comento Regina suspirando, Gold la miro fijamente y asintió.

-Es algo estresante que tu propia hija pueda estar odiándote y no poder evitarlo. ¿No?-dijo Gold mirando a Regina con seriedad, la reina trago saliva y desvió la mirada al comprender el doble sentido de sus palabras.

-Lo es.-asintió Regina mirando sus botas con fingido interés, Gold arqueo las cejas.-Fue un golpe bajo, querido.-ironizo la reina imitando su gesto, Gold sonrió levemente y asintió satisfecho.-Es distinto, tú y yo tenemos demasiada historia como para que sea sencillo.-dijo Regina tratando de mantener su distancia.

-Es verdad, pero ya estoy pagando mi deuda, incluso aún más de lo que debería.-respondió Gold irónicamente.- ¿Quién iba a decir que terminaría siendo familia de alguno de esos tres?-pregunto Gold de mala gana al mirar hacia el jardín, Regina rio levemente.-Es una mala broma del destino. Ninguno me agrada.-se quejó Gold casi como un niño.

-Resígnate, abuelo.-ironizo Regina dándole un ligero empujón en el brazo sin dejar de reír, Gold arqueo las cejas. Regina devolvió su mirada al frente para no seguir mirando a Gold.

-Ya que no puedo hacer nada para evitarlo… ¿A cuál de esos tres debo tratar más? ¿Con quién debo intentar no matarlo cada que lo vea?-pregunto Gold con algo de burla, Regina arqueo las cejas.-Por favor, solo no confirmes que debo aceptar al pirata, aun siento ganas de matarlo cuando recuerdo lo que paso en el barco.-siseo Gold duramente, Regina se contuvo una risa.

-No pienso decir nada.-dijo Regina sonrojándose un poco, Gold frunció el ceño. La reina le sonrió a Gold y se dio media vuelta para alejarse un poco, el Oscuro también sonrió cuando ella dejo de mirarlo.


Cuando Jazmín entro a su habitación de inmediato todos se acercaron. Regina se levantó del sofá para acercarse a ella, Gold se giró para mirarla y acercarse, Emma dejo el libro que estaba viendo sobre el estante y Zelena dejo de jugar con uno de los adornos de cristal que había en el buro junto a la cama. No pasaron más de un par de minutos cuando Robín, Hook y David entraron detrás de la joven. La princesa miro de reojo al trio de hombres con los que había hablado hace un rato y ellos asintieron. Regina escucho lo que su hija tenía que decir y estuvo de acuerdo, una parte de ella ya sabía que Jazmín no querría dejar Agrabah tan fácilmente. Todos estuvieron de acuerdo en pasar la noche ahí y quizá el siguiente día.

-Regina y yo podemos encargarnos de hacer una cena en el comedor, con magia es sencillo.-dijo Gold serio, mirando fugazmente a la joven. Jazmín no se acercaba mucho a él, le provocaba sentimientos extraños.

-Yo puedo ayudar a dejar listas las habitaciones.-dijo Emma encogiéndose de hombros como si nada, Regina le dio una mirada burlona y la rubia rodo los ojos.-Me servirá de práctica, aunque dudes de mis capacidades ya estoy dominándolo.-protesto Emma casi infantilmente.

-Yo igual puedo ayudar con eso, así será más rápido.-dijo Jazmín sonriéndole a la rubia, quien arqueo las cejas y asintió conforme. Zelena se levantó de la cama con un gesto aburrido y se acercó a donde estaba Regina.

-¿Y podre tener mi propia habitación o sigo bajo custodia y me toca niñera?-pregunto la pelirroja con un gesto burlón, Regina rodo los ojos y negó con la cabeza. Gold frunció el ceño, estuvo a un paso de intervenir pero Regina se le adelanto.

-Como si no necesitaras estar vigilada.-ironizo Regina mirándola maliciosamente, Zelena rodo los ojos.-Te dejare sin esposas y alguien que te vigile, pero me encargare de que tu habitación tenga un hechizo de protección. Estoy segura que Gold estará encantado de ponerlo.-dijo Regina en su mejor tono de alcaldesa, Gold asintió complacido y Zelena bufo, por lo menos iba mejorando.

-¿Por qué la tienen esposada?-pregunto Jazmín sin poder evitarlo, aunque ya se imaginaba a que se debía. Regina miro a la pelirroja con un gesto de burla, Emma se limitó a enfocar su atención en sus mangas de su chaqueta, Gold sonrió con descaro, David suspiro, Robín negó con la cabeza y Hook se limitó a reír por lo bajo.

-Por que trato de matar a tu madre, amor. Se muere de envidia.-ironizo Hook cruzándose de brazos con una sonrisa traviesa, Jazmín arqueo las cejas y miro a Zelena, la pelirroja rodo los ojos.- Y casi me mata ahogado.-termino de decir el pirata con molestia.

-Para ser justos…Intente que no naciera, es diferente.-se justificó Zelena con inocencia, todos rodaron los ojos en gestos de burla.-Es complicado, mocosa, ya después te contare.-dijo Zelena mirando a su sobrina, quien no supo si reír o molestarse.

-Se robó a mi hijo para lograr sus planes.-añadió David con una mirada severa hacia Zelena, la pelirroja se encogió de hombros en un gesto de fastidio.

-Casi mata a mi hijo para conseguir el corazón de Regina.-esta vez fue Robín quien señalo a la pelirroja acusadoramente, Zelena rodo los ojos.

-Convirtió a Aurora y Felipe en monos voladores. Y a mí me obligo a obedecerla, prácticamente me tenía de esclavo.-dijo Gold de mala gana, Zelena sonrió levemente ante lo último.

-Me quito mis poderes.-recordó Emma negando con la cabeza, Jazmín escuchaba todo con incredulidad. Regina le dedico una mirada que tranquilizo a la joven.

-¿Se dan cuenta? Son todos unos rencorosos.-dijo Zelena fingiendo indignación, Regina rio burlonamente.-Una ya no puede divertirse sin que la odien de por vida.-se quejó la pelirroja rodando los ojos y dejándose caer sobre la cama.

-También nos quitó los recuerdos de un año para que no pudiéramos detenerla, me alejo de mi hijo por un año.-se quejó Regina mirándola con regaño, Jazmín arqueo las cejas.

-Hermanita, te hice un favor.-replico Zelena como si nada, Regina sintió ganas de matarla.-Henry es un llorón, además sirvió para que se diera cuenta que te amaba, el mocoso era un malcriado contigo.-se justificó Zelena firme, Regina y Emma torcieron los gestos.

-Era solo un niño.-protesto Emma en defensa de su hijo.-Pensaba que su madre era la Reina Malvada, creció casi solo y sin saber muchas cosas, era normal que se pusiera así.-lo defendió la rubia. Zelena rodo los ojos.

-Por favor, esta mocosa creció sabiendo lo mismo o peores cosas que Henry, sin niños de su edad y no veo que le haga los mismos desplantes de tu hijo.-se defendió Zelena cruzándose de brazos y mirándola con victoria, Emma iba a protestar pero Regina se le adelanto.

-No le hagas caso a Zelena, cariño.-se adelantó Regina acariciando el rostro de su hija.-Tu tía puede demasiado lengua suelta y no sabe cuándo callarse.-siseo Regina mirando fulminante a su hermana mayor. Zelena le sonrió inocente y la alcaldesa frunció el ceño.

-Mejor dejemos de hablar tonterías y hagamos algo.-intervino Gold cansado de ser un espectador más. Todos salieron de la habitación de Jazmín para encargarse de diferentes tareas. Robín daría una vuelta por los jardines del palacio por si había algo que no notaron, David revisaría las partes del palacio que aún no habían visto, Emma y Jazmín se encargarían de las habitaciones que usarían los demás, Gold llevaría a Zelena a su habitación para poner el hechizo y después se reuniría con Regina para encargarse del comedor.


Emma y Jazmín entraron a la primera habitación que encontraron, se dieron cuenta que no había mucho que arreglar. Las habitaciones no estaban desordenadas, solo necesitaban quitar el polvo que las hacia estornudar solo de entrar. Emma frunció el ceño y trato de desaparecer el polvo con un movimiento de muñeca pero solo logro que ella y Jazmín acabaran cubiertas de polvo. La princesa miro a la rubia con una mueca, Emma creyó que se enfadaría pero Jazmín comenzó a reír divertida.

-Lo siento.-se disculpó Emma encogiéndose de hombros y quitándose un poco de polvo de su rostro, Jazmín hizo lo mismo.-Es que soy nueva con todo esto aún, hace poco ni siquiera creía en la magia.-se excusó Emma torciendo el gesto al ver su chaqueta favorita toda sucia.

-Se cómo es eso, yo tampoco lo dominaba muy bien al inicio. Una vez deje irreconocible el castillo de la tía Maléfica.-rio Jazmín encogiéndose de hombros y frunciendo el ceño al ver como su vestido blanco se había tornado gris por la suciedad. Emma noto el gesto y rio al recordar a otra morena que también era perfeccionista con lo que vestía. La princesa hizo un movimiento de muñeca y ambas mujeres quedaron impecables de nuevo.

-Gracias, princesa.-sonrió Emma al ver su chaqueta de cuero color rojo de nuevo intacta. Jazmín rio al ver su gesto.-Tu madre me estuvo dando lecciones por un tiempo pero han pasado tantas cosas que nos hemos distraído bastante.-comento Emma sin más, noto como Jazmín desviaba la mirada ante lo que había dicho.- ¿Es raro, no?-cuestiono la Salvadora sonriéndole cálidamente.

-¿Qué cosa?-replico Jazmín un poco confundida, Emma arqueo las cejas y con un movimiento de muñeca la cama tenía sabanas nuevas, la rubia sonrió conforme. La Salvadora se sentó en la cama y prácticamente jalo a Jazmín de la muñeca para que hiciera lo mismo.

-Todo.-respondió Emma al ver como la joven la miraba confusa.-Saber que tienes una familia cuando para ti nunca fue así, que te traten tan familiarmente personas que conoces hace solo horas.-dijo Emma sonriéndole con calidez, Jazmín arqueo las cejas y se mordió el labio inferior.

-Un poco.-acepto Jazmín con un gesto infantil.-Es algo raro, como si me sintiera cómoda pero también extraña.-se confesó la princesa frunciendo el ceño. Emma rio levemente.

-Lo sé. Sé cómo te sientes, así me sentía yo también.-dijo la Salvadora tomando la mano de la joven para darle confianza.

-¿Tu? ¿Por qué?-pregunto Jazmín un poco más interesada, Emma arqueo una ceja al notar que tenía el mismo gesto al sentarse que Regina y Cora, supuso que desde niña la habían acostumbrado a comportarse como una princesa.

-Porque cuando conocí a mis padres fue algo difícil de creer que eran Blanca Nieves y el Príncipe Charming.-dijo Emma negando con la cabeza.-Ya habrás notado que tenemos la misma edad, apenas supimos que era verdad todo, me trataban como si hija y como si nunca hubiéramos estado separados, era raro para mí y me tomo tiempo acostumbrarme.-comento Emma mirándola sinceramente.

-¿Cómo es que tienen la misma edad?-pregunto la joven con curiosidad, Emma arqueo una ceja y la miro con burla. Jazmín comprendió a que se refería y rio al igual que la rubia.

-Una maldición que congelo el tiempo. Cuando yo llegue todos esperaban cosas de mi que yo no sabía si podría hacer, debía romper una maldición y yo no estaba lista para todo eso.-dijo Emma tratando de no tocar mucho el tema.-Nadie recordaba quien era en el Bosque Encantado y dependían de mí, es una larga historia.-se excusó Emma para no entrar en detalles.

-Suena interesante. ¿Por eso te dicen la Salvadora?-pregunto Jazmín recordando cuando se habían presentado, Emma asintió.

-Sí, es interesante, tanto como lo son tus viajes a otros mundos.-comento Emma con una mirada traviesa, Jazmín arqueo las cejas y rio sin poder evitarlo, se sentía cómoda hablando con Emma, y por extraño que pareciera la rubia también estaba divirtiéndose.

-Es que me aburría en el palacio y me gusta saber cosas nuevas, se puede decir que buscaba con que divertirme.-se excusó Jazmín sonriendo con picardía, Emma también sonrió.

-Eres igual a ella.-dijo Emma negando con la cabeza, Jazmín arqueo una ceja.-A Regina, tienen un par de gestos iguales.-explico Emma como si nada, Jazmín la miro fijamente.

-¿Eso es bueno?-pregunto Jazmín mirándola callada, Emma arqueo una ceja y sonrió para sus adentros.

-Si. Regina pudo ser muchas cosas pero es la mujer más fuerte que conozco, en su lugar yo me habría vuelto loca hace mucho.-ironizo Emma para no tensar demasiado la cuerda con la princesa.

-Me agradas.-musito Jazmín sonriéndole a Emma cálidamente, la rubia arqueo las cejas y asintió sonriendo.

-Tu también me agradas a mí, eso es raro, usualmente no se me dan las relaciones personales.-se burló Emma, Jazmín arqueo una ceja.-Deberíamos terminar este desastre.-dijo Emma levantándose de la cama, la princesa hizo lo mismo.

-¿Me contaras lo de la maldición que rompiste?-pregunto Jazmín pícaramente, Emma arqueo una ceja y la miro con igual diversión.

-Solo si tú me cuentas de tus viajes, prometo no decirle a tu madre a menos que quieras.-dijo Emma dramatizando una mueca de seriedad, Jazmín asintió.

-Deja que la magia fluya, no la fuerces.-dijo Jazmín al notar que Emma titubeaba al pensar que podría volver a dejarlas cubiertas de polvo.-No lo pienses, solo trata de concentrarte en lo que quieres.-dijo la joven como si fuera muy sencillo.

-Eso suena mejor que tener que pensar en cosas malas para hacer magia.-murmuro Emma al recordar los métodos de Gold y la vez que Regina casi la mata en un puente. Emma se concentró y en un par de segundos la habitación había quedado reluciente. Jazmín aplaudió con ironía.-Es humillante que una niñita me enseñe.-se quejó Emma frunciendo el ceño en un gesto de broma.

-¿Hermanita menor, querrás decir?-pregunto Jazmín solo para molestarla, Emma abrió la boca al ser tomada por sorpresa y vio que la joven ya se dirigía a la próxima recamara, Emma rio cuando salió del trance.

-¡Eres igual de malvada que tu madre!-ironizo Emma en un tono burlón cuando alcanzo a la morena.-Recuérdame esa broma para molestar a Regina, será divertido.-dijo Emma con una mueca de malicia, Jazmín rodo los ojos.


Las puertas del gran salón del palacio se abrieron cuando Regina, Gold y Zelena entraron en él, había una gran mesa a lo largo de la habitación y un candelabro colgaba del techo, había cuadros y espejos que adornaban el amplio lugar. Regina y Gold se miraron entre si y comenzaron a hacer los hechizos necesarios para dejar el lugar impecable y la mesa llena de comida, la necesaria para todos. Zelena observaba todo desde una silla, la pelirroja jugaba con la pulsera en su muñeca con un gesto de disgusto.

-¿Es necesario esto, Regina?-pregunto Zelena casi haciendo un puchero, Regina arqueo las cejas y se acercó a la pelirroja cuando dejo lista la mesa del comedor. Gold también se acercó a ellas.-No es como si fuera a escaparme.-se quejó la pelirroja levantándose de la silla.

-Tú te lo ganaste, hermanita.-ironizo Regina con una sonrisa maliciosa.-Si sigues como hasta ahora quizá te la quite y te tenga un poco de confianza.-musito Regina mirándola severa, Zelena rodo los ojos.

-Eres mi hermana menor, es insultante estar a tu cuidado.-protesto Zelena haciendo reír a Regina, quien ahogo sus risas al ver a Gold acercarse con un gesto serio. Zelena arqueo las cejas y forzó una sonrisa burlona.

-Aquí toda esta listo.-dijo Gold serio como de costumbre.-Imagino que la señorita Swan ya habrá acabado con las habitaciones así que será mejor que ponga el hechizo en la de Zelena.-sentencio Gold inexpresivo. Zelena estaba lista para quejarse y protestar hasta cansarse pero los pasos de Robín, David y Hook acercándose la interrumpieron. Regina miro hacia la entrada y se mordió el labio inferior al notar los gestos de los tres hombres, supuso que algo tenían que decirle y no estaba seguro si quería escucharlos.

-Sera mejor que vayamos de una vez, prefiero asegurarme que el Oscuro no ponga un hechizo incorrecto y me asesine por la noche.-ironizo Zelena sonriendo descaradamente a su hermana y arqueando una ceja al notar el gesto tenso de Regina que casi le suplicaba con la mirada que no se fuera. Gold le dio una mirada asesina al trio de hombres antes de salir del salón para encaminarse seguido de Zelena a las habitaciones y poner el hechizo de protección en la que ocuparía la pelirroja. Regina devolvió su mirada hacia los tres hombres que la miraban serios y se acercaban a ella.

-¿Encontraron algo?-pregunto Regina manteniendo su porte de reina y sin demostrar nervio alguno. Los tres hombres negaron con la cabeza y la reina arqueo una ceja con interés, supuso que sus sospechas eran ciertas y querían tratar otro tipo de temas.-Creo que prefiero cuando vienen uno por uno, por lo menos así no quedarían testigos si llego a matar a uno.-murmuro Regina más para sí misma que para ellos, quienes la miraron con negación.

-Estuvimos hablando entre nosotros y llegamos a un acuerdo.-dijo David cruzándose de brazos en su postura de sheriff, Regina arqueo una ceja. Robín y Hook estaban mirándola de igual forma, la reina no ocultó su sorpresa, le resultaba un poco sorpresivo que los tres hombres que hace poco se querían matar ahora hicieran tregua.

-Lo sé, amor, es un poco extraño pero siempre lo es.-dijo Hook encogiéndose de hombros y con una sonrisa pícara. Regina rodo los ojos y tuvo que darle razón al pirata, todo en Storybrooke y en sus vidas era extraño, después de todo hace mucho tiempo que no tenían más de dos días sin problemas.

-Supongo que si llegaron a una tregua es por algo importante.-dijo Regina mirándolos seria, los tres hombres parecían haberse puesto de acuerdo para tomarla desprevenida, ya se encargaría de esos tres.

-Lo es.-asintió Robín serio, sus ojos azules estaban fijos en la reina.-Queremos contarle todo a Jazmín.-dijo el arquero, Regina agradeció no haber estado sosteniendo nada porque seguramente lo habría dejado caer.

-Nuestras historias, nuestro pasado.-dijo David al ver la confusión y sorpresa en el rostro de Regina, quien arqueo una ceja y miro a los tres en silencio. Regina no sabía si alegrarse de que los tres pudieran hablar como adultos o temer de lo que pudiera salir de eso en su contra.

-Creemos que lo mejor para ella es hacer que se sienta cómoda para que decida volver sin protestas.-añadió Hook mirándola serio.-Por supuesto cada uno hablaría con ella por separado, no se trata de abrumarla.-dijo el pirata sonriendo inocente, Regina lo fulmino con la mirada.

-Supongo que no vienen a pedir mi permiso.-ironizo Regina con una de sus mejores sonrisas de reina malvada, los tres hombres rodaron los ojos en señal de resignación.-Sonara increíble pero no me desagrada la idea.-dijo Regina un poco más relajada, no quería ser injusta con ellos.-Sé que les incumbe tanto como a mí, así que deben hacerlo si lo desean.-musito Regina mirándolos fijamente. Robín, David y Hook sonrieron aliviados y satisfechos.

-Lamento interrumpir lo que sea que estén platicando.-dijo Emma entrando al comedor y mirando a los tres hombres que acompañaban a la reina.- ¿Ya podemos comer?-pregunto la rubia mirando la mesa que Regina y Gold habían preparado. Regina iba a contestar pero la voz de Zelena entrando al salón seguida de Gold la hizo callar.

-El Oscuro me ha puesto un lindo hechizo para asegurarse de que no escapare mientras duermen, me he ganado mi cena.-gruño Zelena cruzándose de brazos y acercándose a la mesa, tomo una silla y se sentó sin remordimiento.

-Es por seguridad, pelirroja. ¿Qué tal si te confundes de habitación e intentas ahogar a quien duerme?-ironizo Hook arqueando las cejas a Zelena cuando paso al lado de ella para tomar asiento en otra silla. Zelena lo mato con la mirada, haciendo reír al pirata.

-Estaría encantado de cenar a solas pero supongo que tendré que conformarme con pasar el tiempo acompañado de ustedes.-se burló Gold con su tono de superioridad mientras tomaba asiento en otra de las sillas.

-¿Deberíamos ir por la princesa?-pregunto Robín con un poco de dudas, Regina estuvo a un paso de decir que si pero Emma se le adelanto.

-No creo que sea buena idea, necesita espacio.-dijo Emma con un gesto despreocupado, Regina arqueo las cejas.-No te preocupes por ella, la niña apareció su propia comida y dijo que quería quedarse en su cuarto.-dijo Emma rodando los ojos, conocía los instintos maternales de Regina.

-Supongo que si lo necesita, han sido muchas emociones para ella. Debe descansar un poco.-dijo David encogiéndose de hombros, Regina pareció pensarlo un momento y termino por asentir de mala gana. El príncipe se encamino a la mesa y tomo asiento. Robín le guiño un ojo a Regina para que se calmara y siguió de largo para tomar asiento en la gran mesa. Emma también se encamino a la mesa pero antes de llegar Emma decidió divertirse un rato a costillas de la morena.

-Te quedo bien la mesa, mamá.-se burló Emma dándole la espalda a Regina, la rubia se mordió la lengua para no reír al ver los gestos que habían puestos todos en la mesa. Detrás de ella, Regina se había detenido en seco y tensado totalmente, sus puños se habían cerrado y su gesto de pocos amigos hizo que todos en la mesa arquearan las cejas temiendo la seguridad de la rubia.- ¿No te gusta que te llame así?-pregunto Emma girándose y mirándola con un gesto de total inocencia, Regina la mato con la mirada.-Perdón. Es apresurado, a veces olvido que ya no lo eres, bueno, lo fuiste por poco tiempo. Estoy confundida.-decía Emma fingiendo confusión, antes de sonreír maliciosamente. Regina conto mentalmente hasta diez. David rodo los ojos y negó con la cabeza, Zelena reía divertida, Robín arqueaba las cejas temiendo por la rubia, Hook miraba todo con curiosidad y Gold permanecía serio.

-Yo te asesino, Swan. Lo juro.-siseo Regina apretando los puños y tensando la mandíbula, Emma apenas y logro esquivar una bola de fuego. La rubia la miro con fingida indignación, desde la mesa todos se habían agachado por instinto para no salir quemados también.

-¡Regina!-gritaron todos al unisonido cuando la bola de fuego desapareció, menos Zelena, la pelirroja era la única que parecía disfrutar del espectáculo. La reina ignoro las miradas de regaño de todos y seguía fulminando con la mirada a la rubia frente a ella.

-David Nolan, más vale que hagas que tu hija deje de colmar mi paciencia o te juro que asesino a la Salvadora.-amenazo Regina mirando a David y señalando a Emma, la rubia tenía su mejor gesto de inocencia. El príncipe no supo que responder, Robín y Hook hubieran protestado de no estar disfrutando esa situación también.

-¿Madrastra te agrada más?-pregunto Emma fingiendo confusión, Regina pareció sacar chispas de los ojos. Emma sonrió levemente y alzo las manos en señal de rendición pero la reina no cedió. Emma dejo de sonreír cuando vio que su preciada chaqueta roja volaba en el aire y comenzaba a arder en llamas. La Salvadora abrió la boca totalmente indignada y trato de tomarla en vano, Regina alzo su muñeca y por ende la chaqueta también se elevó.- ¡Regina!-se quejó Emma después de varios intentos de tomar su chaqueta sin éxito, la reina se apiado de la rubia y dejo caer lo que quedaba de la chaqueta roja de cuero.- ¡Era mi favorita!-se quejó Emma frunciendo el ceño al ver lo deshecha que había quedado la prenda.

-Era horrible, Swan.-replico Regina cruzándose de brazos y arqueando una ceja con descaro, paso de largo a Emma y tomo asiento en la mesa, bajo la mirada incrédula de todos.-Le he hecho un favor a los ojos de todos.-ironizo la reina como si nada, Emma la mato con la mirada, se concentró un momento y tuvo suerte de poder hacer que su chaqueta volviera a la normalidad, provocando una mueca en Regina.

-Perdona si yo no uso ropa ajustada y con escotes descarados, alteza.-ironizo Emma encogiéndose de hombros y tomando asiento en la mesa también, al lado de su padre. Regina le dio una mirada fulminante a la rubia, pero las palabras de la Salvadora hicieron reír a más de uno en esa mesa.- ¿Qué? Como si nadie lo hubiera pensado.-se defendió Emma al notar la indignación en la cara de Regina y los rostros divertidos de los demás.

-Tiene un buen punto, Regina.-dijo Robín apiadándose de la rubia, quien le guiño un ojo en complicidad. David fingió toser para ocultar su risa, Hook también tuvo que ocultar su rostro para no dejar ver su sonrisa, Gold frunció el ceño y Zelena arqueo las cejas sin evitar una sonora risa. Regina miraba a la rubia incrédula.

-Como si no te dieras cuenta, hermanita.-dijo Zelena riendo divertida, Regina la miro severa.-En el bosque encantado todos temblaban ante ti y se podría decir que no era solo de miedo.-rio la pelirroja sin poder evitarlo.

-Yo me enamore de esos escotes, que mejor forma de empezar el día que con una buena vista.-se burló Hook con descaro desde su lugar, tomando su copa de vino y bebiendo un sorbo para no reírse aún más. Regina lo miro fulminante.

-Tienen razón, incluso de alcaldesa…Que vestidos.-se burló David también encogiéndose de hombros, Regina rodo los ojos y decidió rendirse y apoyarse en el respaldo de su silla. Los tres hombres y la rubia ya habían calmado sus risas, Zelena también había dejado de reír y Gold seguía tan serio como al inicio.

-¡Hombres!-siseo Regina de mala gana y negando con la cabeza, Zelena y Emma sonrieron divertidas, mientras que los tres hombres se sonrojaron levemente.

-¿Quieren dejar el tema del vestuario de mi hija? O los tres van a tener que dormir con los ojos abiertos.-intervino Gold por fin, con una mueca de evidente fastidio ante el tema. Regina arqueo las cejas y sonrió levemente, Emma también rio por lo bajo al ver como Robín, David y Hook tragaban en seco. Zelena negó con la cabeza.

-Vaya trío de cobardes.-se burló la pelirroja negando con la cabeza, Gold arqueo una ceja y tomo su copa de la mesa para beber un trago. Ninguno de los presentes en el comedor se percató de que alguien más los observaba desde las escaleras que llevaban a otras habitaciones. La joven princesa había observado todo y no había reprimido una amplia sonrisa de diversión, era extraño pero le había gustado ver esas interacciones entre ellos, era como si fueran una familia. Una rara y quizá disfuncional familia que esperaba que ella también formara parte de ella, y en el fondo quizá Jazmín también quería llegar a serlo. La joven sonrió para sí misma y dándoles una última mirada se levantó de las escaleras para regresar a su habitación. Todos comenzaron a comer en silencio, un silencio que solo duro unos cuantos minutos.

-¿Han pensado si tuvo algún príncipe?-pregunto Emma rompiendo el silencio, las miradas de todos se centraron en ella, la rubia frunció el ceño.-Jazmín.-se explicó Emma encogiéndose de hombros. Regina rodo los ojos en señal de resignación hacia la rubia. Robín, Hook y David torcieron los gestos al igual que Gold y Zelena ignoro por completo a los demás.-Como si nadie lo hubiera pensado.-se defendió Emma inocentemente.-Ya saben, Aurora y Felipe, Ariel y Eric, Ashley y…-Emma dejo de hablar cuando la voz de su padre la corto.

-Ya entendimos, cariño.-ironizo David mirándola con resignación, Emma arqueo una ceja y miro a los tres hombres que parecían tensos, incluso Gold parece más serio, por otra parte Regina no parecía preocuparse mucho del tema y Zelena no se tomaba la molestia de mostrar expresión.

-Es pequeña, no creo que haya sucedido aun, además ha pasado mucho tiempo.-intervino Robín después de beber un sorbo de su copa, Emma noto la tensión en el arqueo y rio para sus adentros. Regina miro a la rubia y comprendió a que se debía su diversión, como esta vez ella no era el blanco de sus bromas dejo que siguiera.

-Ni creo que lo haga si tiene a ustedes cerca.-murmuro Emma tomando su tenedor para continuar comiendo, Regina tuvo que disimular una risa burlona al beber de su copa. Robín y David torcieron los gestos, Hook rio irónicamente, Gold negó con la cabeza y Zelena comenzó a prestar más atención.-Ya sé que no te consideras un hombre celoso, Hook.-dijo Emma al ver reír al pirata, las miradas se centraron en él.

-¿Dejarías a alguien acercarse a ella?-cuestiono Regina mirando seriamente y con una sonrisa burla a Hook, la sonrisa del pirata solo se amplió más ante la pregunta.

-¿Es un chiste?-rio Hook arqueando las cejas, Regina lo miraba en silencio y con una sonrisa divertida.-Tengo un garfio en lugar de mano, me gustaría ver al que se atreva. Saldría huyendo sin detenerse-bromeo Hook sin remordimiento, Regina arqueo las cejas y miro a Robín.

-Siempre llevo cerca mi arco y mis flechas.-respondió Robín encogiéndose de hombros y fingiendo no notar las risas ahogadas de Zelena, Regina y Emma, las mujeres estaban divirtiéndose a sus costillas. La mirada de la reina recayó en David, el rubio dejo su copa sobre la mesa.

-Saben que soy fiel a mi espada.-respondió David rodando los ojos, acerca de él no era un secreto que era celoso, no demasiado, pero no disfrutaba las citas de Emma cuando las hubo. Las risas de las mujeres en la mesa no se hicieron esperar, acompañadas de un bufido de Gold, quien comenzaba a cuestionarse seriamente el pasar la noche en el Jolly Roger por mas incomodo que fuera.

-Si por lo menos 3 se pelean por la madre, veremos cómo le ira a la hija con los pretendientes.-se burló Zelena con tono pícaro para divertirse, Regina y Emma se contuvieron para no reír al ver a los tres hombres dirigir miradas asesinas a la pelirroja, quien solo les devolvió una sonrisa maliciosa.

-Esto es demasiado para mí, mi paciencia tiene un límite.-se quejó Gold con frustración.-Para cambiar de tema a algo más importante, señores. ¿Ya pensaron como irán las cosas al llegar a Storybrooke?-pregunto Gold con su habitual temple de seriedad.

-Nos encargaremos de la heladera.-dijo Regina severa, tanto que ninguno se atrevió siquiera a dudarlo.-Si te refieres a mi hija, es obvio que vivirá conmigo y Henry en la mansión.-dijo Regina seria, Emma iba a protestar.-Pasara unos días contigo, no comiences a llorar.-ironizo Regina sin darle más importancia a la rubia, quien rodo los ojos.-Y Zelena seguirá en la comisaria hasta que detengamos a Ingrid, quizá en confinamiento.-termino de decir la reina devolviendo su atención a su plato que aún no acababa.

-¡¿Qué?!-grito Zelena mirando a Regina casi escandalizada ante la idea de pasar más tiempo en la comisaria o en el manicomio de Storybrooke. Regina no pudo evitar reír con malicia, Zelena la fulmino con la mirada.

-Es solo una pequeña broma, hermanita.-se burló Regina con inocencia.-Si cooperas con nosotros y no haces estupideces te vendrás a vivir a la mansión. Si es lo que quieres, claro.-dijo la alcaldesa mirando a su hermana con seriedad, Zelena se sorprendió un poco. La pelirroja no fue la única sorprendida, el rostro de Gold era un poema y no para algo bueno.

-Me gustaría.-asintió Zelena sonriendo levemente, aunque hubiera deseado no hacerlo, comenzaba a temer el momento de tener que contarle las cosas que le esperaban en casa a Regina.-Es decir, cualquier cosa es mejor que prisión.-ironizo la pelirroja encogiéndose de hombros y tratando de no darle más importancia al asunto. Gold frunció el ceño ante la idea, no le agradaba y ya se encargaría de decírselo a Regina cuando hablaran a solas. Los demás notaron la mirada de advertencia de la reina y ninguno tenía intenciones de desafiarla.- ¿Cuándo podremos hacer el truquito de la botella verde y los cabellos para saber quién es el padre de mi sobrina?-pregunto Zelena para dejar atrás el silencio incómodo.

-Es verdad. Me imagino que querrán salir de dudas ya.-dijo Emma mirando a Robín, David y Hook, los tres se habían tensado ante el tema, Regina también recobro la seriedad.

-Debemos conseguir los ingredientes para ello, Bella uso la última que me quedaba.-dijo Gold serio.-Pero en cuanto estemos en Storybrooke me encargare de eso.-dijo el Oscuro sin más, todos parecían tensos.-Señorita Swan…¿Las recamaras están listas?.-pregunto Gold mirando a Emma mientras se levantaba de la mesa, la rubia asintió y el Oscuro se encamino a las escaleras.

-¿Compartimos alcobas?-pregunto Hook mirando a Regina con un gesto descarado, haciendo gruñir a Robín y David. La reina suspiro resignada, Emma no dijo nada y Zelena rodo los ojos. Hook iba a decir algo pero tuvo suerte de hacerse a un lado cuando uno de los cuchillos que había en la mesa paso rozando su hombro y terminaba en el piso.

-Yo avise que mi paciencia era corta.-siseo Gold sin girarse, sabiendo que todas las miradas estaban en su espalda y retomando su camino hacia las recamaras. Regina miro a Hook y le devolvió la mirada burlona, ahora el pirata tenía un gesto algo asustado, mientras que Robín y David reían por lo bajo. No pasaron más de 10 minutos cuando todos comenzaron a levantarse de la mesa y a encaminarse a sus respectivas recamaras. Aunque esa noche no todos iban a dormir del todo bien...


Bueno…Ha faltado algo? Les gusto o quieren ver algo más? En el prox cap habrá mas de los ships por separado y de uno de los galanes con nuestra heredera…Quieren algún flashback o escena en SB? Se aceptan consejos, sugerencias y de todo! Espero dejen un review si ya han llegado hasta aquí…

Evazqueen…Emma es un caso sin remedio jajajajaja Las hermanas me encantan, Zelena va titubeando pero parece lleva buen camino O.o Hook es otro loco, aunque antes de ser pirata era un hombre bueno, algo le queda de eso jajaja Gold y Regina van con pasos lentos pero cada vez más firmes, en el prox cap espero poner más de ellos….El hechizo de sangre muahahaha Pobre Gold, ya casi se muere en eso jajajaja Emma y Zelena van a volver loca a Regina. Si, la heredera ya está aquí y a ver cómo le va a ella y a los demás, ¿se adaptaran bien o habrá problemas? Muahaha Aunque quieran evitar el tema de Maléfica tendrán que tocarlo y auchsss…A ver cómo le explican a Jazmín jajajaja Sigues fiel al príncipe…En el prox cap vuelven los ships como de costumbre, en este cap quise darles un respiro jajaja Saludos!

EQLuisa…Solo tantitooooooooo jajajajaja El que casi muere es Gold, pobre jajaja Ya irán avanzando Gold y Regina, tendrán más escenas en el prox…Amonosss! Seguimos EC, los ships prometen en el prox cap…muahahha

Rosalie and Jacob…Graciasssss! David está pisando fuerte y quiere ganar terreno, ya le tocara algo en el prox cap…muahahaha

AbyEvilRegal4Ever123…Waaaaaaaaoooo! ¿En serio?jajaja Gracias a tiii por los memes, me encantan y me hacen seguir escribiendo xD Gold y todas estamos en un dilema como Regina, los tres están en su momento y tienen lo suyo :O Una más del #TeamEvilCharming jajajaja La princesa despertó y con muchas preguntas y cosas en la cabeza, a ver cómo les va…O.o Aun falta ver que clase de abuelo será Gold, ahora tiene oportunidad de empezar de 0 con su nieta…GRACIAS!*_* ¿Qué paso en Agrabah? Eso ya se responderá después…muahahahaha

Cenaby…Una mas del #TeamEvilCharming jajajaja Emma es un poco loca pero podría ser buena hermana mayor, por lo pronto ya vimos como fue su primer encuentro jajajaja Regina, si es que jamas hay que decir nunca…Ahora la pobre podría tener una hija de genes Charming jajaja Graciasss! ¿Cómo crees que sera Gold de abuelo?muahahaha Besoooooooooooooo!

AngelesOfficial….Eaaaaaa! Voto para el #TeamOutlawQueen jajajaja

Aelynb…Yo tambien he estado volviendo a leer cada comentario y raramente el OQ y el EC van empatados! ¿Raro?jajaja Aquí Robín no es el de la serie, asi que todo puede ser! Si, Ingrid metio su mano y acciono cosas que deberían haberse quedado ocultas, si, ya le toca al OQ su parte tambien, en el prox cap…muahahahaha ¿Te cae mal David? Muy cursi?jajajaja Siempre se aceptan sugerencias jajaja Besooooo!

Trueoutlawqueenl…¿Yoooo?Fue accidentejajajajaja Una mas de #TeamOQ jajajaja Graciasss!*_*

FangirlinSinceUnmemorableTimes…Bueno, ahora si esta mas que despierta nuestra princesita jajajaja Un voto por el #TeamEC jajajaja Gracias!*_*

fanyag24Holaaaa! Gracias! Un voto #TeamOQ…Yo creo estoy como la reina, ya ni se cual me gusta mas O.o jajajaja Es que la PsicoGreen es una loca total jajajaja ¿Yooo maldad?Cuando?Jaamasssss jajajaja Besoooooooo

outlawqueen2496…Holaa!Gracias, graciasss! Voto para el #TeamOQ jajaja

jossedith1…Eaaaaaaa! No te mueras jajajaja Cerca, cerca pero no lo suficiente, pobres seguirán con la duda jajajaja Regina sintio de todo al verla y tenerla tan cerca! Besoooooo!

Clau23…Holaaaa!Graciasss!*_* Si, ese recuerdo fue solo una probadita, me gustaría ver algún flashback de Regina-Cora antes de todo lo que paso, seria interesante en la serie xD Robín adora a Regina, a pesar de todo no quiere verla sufrir…Hook tambien la quiere, eso ya lo dije y aunque es mas descarado tambien siente jajajaja Se referia a que los demás podrían creer que son pareja o algo asi muahaha Zelena se ha dado vuelvo jodiendo a Regina, hermanas tenían que ser jajajaja Pobre Regina, como si no tuviera suficiente!jajajajaja Es el cuarto digno de una princesa, la única hereda a reina asi que…tenia que ser precioso jajajaja Jafar, bueno, nunca digas nunca muahahaha Voto para el #TeamOQ! Besoooooooo!

…Holaaa! Que bueno que te animaste a leer jajaja Gracias, que lindas palabras!*_* Yo tambien quisiera ver a Zelena-Regina llevarse bien en la serie jajajaja Amo a Malefica…Gold, bueno, esta sufriendo jajajaja Eaaaa voto para el #TeamOQ jajaja Besooooooo!

anniieCH…Graciassss!

Lina Montoya…Casi le da un colapso a Gold jajajaja Graciasss!