Holaaaaaa! Bueno, al menos no deje que pasara un mes para actualizar, aunque sea por pocas horas de diferencia jajajaja Lo siento, pero ya estoy libre de la universidad así que andaré más seguido por aquí…Les he dejado dentro del cap un pequeño regalito (un adelanto de lo que seguirá pronto) para que no me maten por tanta espera. Este cap no me convenía mucho por ciertas cosas pero espero les guste, en el próximo me centrare más en Robín y David, es necesario para entenderlos a ellos...Bueno, ojala les guste el cap y dejen reviews! En serio me hacen feliz y ayudan con cada fav, follow y review…Graciasss!


La noche ya cubría Agrabah, el silencio que habitaba en todo el palacio era señal de que ya todos estaban en sus habitaciones durmiendo. Pero no todos pudieron conciliar el sueño esa noche, mientras algunos aprovechaban las horas de la noche para descansar otros sencillamente no lograban hacerlo. Regina era una de ellas, salió de la cama con solo uno de sus ligeros camisones para dormir, una de las ventajas de tener magia era que donde estuvieras podías llevar tu ropa. La reina no podía dormir, se encontraba en el balcón de la habitación que ocupaba, observaba el cielo oscuro y dejaba que la brisa fría chocara contra su piel descubierta. Regina miraba desde el balcón lo que alguna vez fue Agrabah, ahora todo lucia vacío y oscuro. La alcaldesa de Storybrooke estuvo a un paso de volver a la cama para intentar dormir pero unos destellos que provenían de la habitación de al lado la hicieron sentir curiosidad. Regina no dudo en cubrirse con su bata y salir de su cuarto para visitar a la princesa que seguramente también estaba despierta en su habitación.


La joven princesa de Agrabah estaba despierta en su habitación, no había querido dormir aun, ya había tenido mucho tiempo de eso y era lo que menos deseaba ahora. Jazmín estaba cerca al balcón de su habitación probando un par de hechizos para lograr su preferido, quería crear la noche de estrellas que su tía Maléfica tantas veces le regalo, pero aún no lo conseguía del todo, solo lograba que varias estrellas destellaran por unos cuantos segundos y luego se apagaran. No, no lograba el esplendor que ella deseaba y eso la frustraba. La joven dejo de intentarlo un par de minutos al pensar en ella, en la Emperatriz del Mal, en cuanto deseaba poder verla y abrazarla aunque seguramente Maléfica la apartara con algún comentario mordaz. ¿Dónde estaría? Se preguntaba Jazmín con preocupación, en el Fuerte Prohibido no, si fuera así ya habría ido a verla, en cuanto encontrara el momento se encargaría de buscarla, conociendo a la hechicera estaba segura que se habría ocultado de todos.

-¿Sucede algo, cariño?-la voz de Regina al otro lado de la puerta saco a Jazmín de sus pensamientos, la reina no había querido entrar de golpe para no asustar a su hija.- ¿Puedo pasar?-pregunto Regina desde el corredor.

-Adelante.-musito Jazmín sin mayor problema, Regina entro a la habitación y cerró la puerta detrás de ella.-Creí que ya todos estaban dormidos.-dijo la joven encogiéndose de hombros. Regina asintió levemente al acercarse a ella, la observo y sonrió al darse cuenta del ligero vestido blanco que llevaba puesto su princesa.-¿No puedes dormir?.-cuestiono Jazmín tratando de dejar pasar la mirada fija de Regina.

-No, y por lo que veo tú tampoco. ¿Estás bien?-pregunto Regina sonriéndole cálidamente y sujetando su mano, la joven se mordió el labio inferior ante el contacto pero no se apartó, solo le llevaría muy poco acostumbrarse.- ¿Te incomodo?-pregunto la reina un poco tensa, pero la sonrisa de la joven la hizo tranquilizar.

-No, no es eso.-se apresuró a decir Jazmín para no hacerla sentir mal.-Es un poco raro pensar que tengo a mi madre ahora.-rio la joven por lo bajo al encogerse de hombros.-Eres más hermosa en persona que en los recuerdos.-musito la princesa haciendo reír y sonrojar a la reina.

-Tú lo eres más.-murmuro Regina haciendo sonreír a la joven y llevando su mano al rostro de su hija, apartando un mechón de cabello de su rostro.

-Bueno, soy parecida a ti, mamá.-se burló la joven como si nada, Regina se sintió extrañamente mejor ante sus palabras.-Al menos eso decía la tía Maléfica.-murmuro Jazmín bajando la mirada un momento, no había querido mencionarla pero se le había escapado, tenía miedo de que si mencionaba a Maléfica terminaría contando lo sucedido con Zelena.

-¿La querías mucho, verdad?-pregunto Regina notando su tristeza, la joven asintió. Jazmín se sentó en el sofá cercano al balcón, Regina tomo asiento a su lado.

-Sí, pase mucho tiempo con ella. La conocí cuando tenía 5 años.-dijo la princesa levantando la mirada con una sutil sonrisa. Regina comenzaba a interesarse más, Jazmín no había hablado de Maléfica desde su llegada y eso le intrigaba.

-Eras solo una niña.-sonrió la alcaldesa sin poder evitar imaginarse a su hija de esa edad.-Lamento no haber estado contigo.-musito Regina tomando la mano de su hija, pero la princesa negó con la cabeza para restarle importancia.

-No fue tu culpa, no me recordabas así que no sabías de mí, y cuando lo hiciste me buscaste, me encontraste.-dijo Jazmín suspirando y acomodándose mejor en el sofá, Regina asintió y la miro fijamente.

-¿No me odias?-pregunto Regina directamente, Jazmín arqueo las cejas sorprendida.- ¿Lo hiciste alguna vez?-quiso saber la alcaldesa.

-No.-afirmo Jazmín segura, sin titubeos, sosteniéndole la mirada.-Supongo que era lo más obvio después de saber que eras la Reina Malvada, pero nunca me gusto odiar a alguien, nadie es malo porque si.-dijo la princesa reconfortándola un poco.-Además, yo adoraba a la Emperatriz del Mal, no podía odiarte solo por ser la Reina Malvada.-rio levemente Jazmín, Regina también sonrió.-Tu sufriste y mucho…Yo siento no haber podido buscarte antes, quizá habríamos perdido menos tiempo.-musito Jazmín. Regina la miro y noto su sinceridad, la joven acepto la caricia que Regina le dio y se dejó abrazar por ella. Dejaron pasar unos segundos así, abrazadas y cuando se separaron sonrieron.

-¿Cómo conociste a Maléfica?-pregunto Regina tratando de parecer desinteresada, Jazmín dudo un par de segundos pero decidió que podía contestar a eso.

-Un día encontré un libro de cuentos, y no sé como pero aparecí en el castillo de la tía Maléfica. Ese día descubrí que tenía magia.-conto Jazmín tratando de recordar un poco más, Regina arqueo las cejas al escuchar del libro.

-¿Recuerdas ese libro? ¿Qué fue lo que viste para aparecer en el Fuerte Prohibido?-pregunto Regina interesada, Jazmín trato de recordar.

-Era un libro de historias, recuerdo que vi una página donde había dos hechiceras y un poni aparecí en el Fuerte Prohibido, creo que eran ustedes dos.-dijo Jazmín arqueando una ceja al poder recordar, Regina torció el gesto levemente.

-No fue uno de mis mejores momentos.-se disculpó Regina con inocencia, Jazmín negó con la cabeza riendo.

-No, no lo fue.-rio la joven inocentemente, Regina se mordió ligeramente el labio inferior.-La tía Maléfica podía ser muy mala pero conmigo nunca, aunque si me intimidaba cuando se enfadaba.-recordó Jazmín con una mueca al recordarlo, Regina la miraba incrédula.

-No puedo imaginar a Maléfica cuidando a una niña de 5 años, es demasiado extraño para mi.-rio Regina con un gesto de broma, Jazmín sonrió divertida.

-Ella era asombrosa.-aseguro Jazmín, no le gustaba hablar en pasado pero sabía que si daba un paso en falso Regina no tardaría en notar que algo le ocultaba.-Me reía mucho cuando la visitaba en su castillo. Nunca fue cariñosa pero tenía ciertos momentos.-dijo la joven encogiéndose de hombros, Regina la miro como si le estuviera jugando una broma y Jazmín supo que seguramente la Emperatriz la asesinaría si se enteraba que estaba contando todo eso, Maléfica cuidaba su reputación.

-¿Qué detalles?-cuestiono Regina acomodándose mejor en el sofá y mirando a su hija con curiosidad, le agradaba empezar a tomarse más confianza entre ellas.

-Para mi cumpleaños me regalo una noche de estrellas, no me quiso enseñar el hechizo pero siempre que cumplía años lo hacía en el Fuerte Prohibido.-dijo Jazmín recordando.-Yo estaba pequeña y me dormía en sus piernas, ella fingía enojarse y querer apartarme pero no lo hacía, se hizo tradición cada año.-conto la princesa sonriendo con nostalgia.

-Suena linda, mi amor.-sonrió Regina acariciando su rostro.- ¿Ese hechizo querías hacer, no?-la joven asintió.-Maléfica lo guardaba en su libro, recuerdo haberlo leído.-murmuro Regina encogiéndose de hombros.

-Maléfica me protegió de Cora y Jafar. Ella me protegía de todo y me enseño muchas cosas.-musito Jazmín con un dejo de tristeza y melancolía. Regina la miro callada, había pensado en decirle esa noche que Maléfica estaba muerta pero ahora no se atrevía a hacerlo.

-¿Cora te hizo daño? ¿Qué sucedió?-pregunto Regina casi con miedo, Jazmín sintió un nudo en su pecho.

-Lo intento.-contesto Jazmín seria, Regina endureció el gesto.-Ella me encontró y me trato bastante bien, hizo que la quisiera y se aprovechó de eso. Intento usar mi magia, no sé por qué o para qué, pero no lo consiguió. Cuando Jafar y ella me encerraron llego Maléfica, pelearon y la abuela quito a Jafar de su camino.-dijo Jazmín sintiendo escalofríos al recordar esa noche en que pensó que nadie saldría vivo.-Al final yo hice que la abuela se fuera al País de las Maravillas y no volviera.-dijo la princesa suspirando, Regina le apretó la mano suavemente.

-¿Cómo sabes que la enviaste al País de las Maravillas?-pregunto Regina para tratar de no hablar más de Cora, podía ver los ojos de su hija volverse cristalinos cada vez más.

-Por el espejo.-dijo Jazmín un poco mejor.-De pequeña yo visitaba el País de las Maravillas sin saber que mi abuela era la Reina de Corazones. Cuando el empuje por el espejo el cristal se rompió, así que dejo de ser un portal.-dijo la princesa frunciendo el ceño un poco confuso.

-Curioso.-murmuro Regina al recordar su enfrentamiento con su madre y su caída al espejo. La joven la miro sin entender, Regina negó con la cabeza para que no le tomara importancia.-Así que visitaste Oz y el País de las Maravillas.-dijo Regina mirándola con una sutil sonrisa pícara, Jazmín asintió mordiéndose el labio inferior.

-Si. He visitado varios mundos.-dijo Jazmín fingiendo que no tenía importancia, Regina la miro con curiosidad.-Papá viajaba bastante y no le gustaba llevarme a los viajes largos, decía que me aburriría o podría pasarme algo, y yo prefería quedarme aquí.-dijo Jazmín excusándose.

-¿Qué mundos conoces?-pregunto Regina ignorando su explicación y enfocándose en los lugares.

-Unos pocos.-musito Jazmín con inocencia, Regina la miro severa.-El país de las maravillas, Oz, el Bosque Encantado y el Fuerte Prohibido.-dijo la joven princesa dejando a su madre casi con la mandíbula desencajada.-Lo olvidaba, también estuve en el mundo sin magia.-añadió Jazmín mordiéndose el labio con algo de inocencia al ver el rostro de su madre.

-¿Cómo es posible?-replico Regina sorprendida, no la culpaba y sabía que era posible y si tienes magia fácil viajar entre mundos mágicos, ella misma lo había hecho durante su matrimonio con Leopold y los años siguientes.

-Larga historia, no importa.-se trató de zafar la joven pero la mirada de Regina le dijo que no sería tan fácil.-De acuerdo.-asintió Jazmín rodando los ojos, Regina asintió.-Te propongo un trato, mamá.-sonrió Jazmín al pensar en una idea.-Yo te cuento mis historias si tú me cuentas las tuyas y haces el hechizo de la tía Maléfica.-pidió Jazmín con una sonrisa de lo más inocente.

-¿Un trato?-replico Regina casi forzando su sonrisa, agradeciendo mentalmente que Gold no estuviera presente o nunca dejaría de recordárselo.-De acuerdo, una historia por una historia.-acepto Regina tendiendo su mano, Jazmín sonrió ampliamente al tomarla. Regina respiro profundo y comenzó a realizar el sencillo hechizo que vio en el libro de Maléfica, segundos después el cuarto de la joven lucia exactamente como Jazmín recordaba el castillo de la Emperatriz del Mal durante sus cumpleaños. Regina sonrió satisfecha, y sin esperárselo la joven se había acomodado cerca de ella, la princesa había recostado su cabeza en las piernas de la reina. Regina sonrió para sí misma y acaricio sus cabellos con suavidad, empezando a escuchar las historias de su hija. Regina y Jazmín se quedaron charlando por un largo rato sin darse cuenta del tiempo, hasta que la joven comenzó a sentir el sueño y se metió a su cama, Regina se recostó a su lado y cuando la joven princesa quedo profundamente dormida la reina le dio un beso en la frente antes de marcharse a su habitación.


El día había comenzado bastante tranquilo y callado, casi todos seguían en su habitación a pesar de estar despiertos, con la excepción de los tres hombres que estaban discutiendo algo sin poder llegar a un acuerdo. David, Robín y Hook estaban a un par de metros de la habitación de Jazmín discutiendo quien sería el primero en entrar a la habitación y hablar con ella. La princesa se había despertado ya hace un buen rato y ellos aún no llegaban a una conclusión.

-¿Podemos dejar de perder el tiempo y decidir quién ira primero con ella?-pregunto Hook un poco inquieta, ganándose las miradas serias de Robín y David. El pirata rodo los ojos y se cruzó de brazos en señal de rendición.

-Es una niña, no un dragón al que te vas a enfrentar.-se burló Robín un poco más relajado, ganándose la mirada asesina de Hook, el arquero se disculpó encogiéndose de hombros.-De acuerdo, los tres estamos a un paso de salir huyendo.-acepto el ladrón con un gesto resignado.

-Tomando en cuenta los genes de esa niña creo que prefiero el dragón, al menos con un dragón puedes salir corriendo cuando te mira.-se burló David con un gesto de nervios, Robín y Hook sonrieron levemente con burla, comprendían las inquietudes del príncipe.

-¿Es posible que una niña nos tenga tan nerviosos?-pregunto Hook riendo al negar con la cabeza, las risas de David y Robín fueron su respuesta.-Bueno, supongo que si su madre nos pone de nervios también, todo es posible.-ironizo el pirata encogiéndose de hombros, notando como las risas de los dos hombres se apagaban al nombrar a la reina.

-¿Les parece si entro yo primero?-pregunto David tratando de ignorar las ganas de asesinar a cierto pirata descarado. Robín trago saliva para contenerse también y decidió enfocarse en David, para suerte del rubio.

-Por mí no hay problema.-se limitó a decir Robín serio, Hook se encogió de hombros dando su aceptación y David asintió. El príncipe estuvo a un paso de encaminarse a la habitación de la princesa y Robín de marcharse a otra parte para distraerse pero la voz de Hook los detuvo.

-Regina dijo que no me ama.-musito Hook con un gesto de resignación, arqueando las cejas al ver como Robín y David se detenían en seco, ambos iban en direcciones opuestas pero se giraron al mismo tiempo y miraron al pirata con seriedad.-Ella no quería que se los dijera pero creo que es lo mejor.-dijo el pirata encogiéndose de hombros al ver las miradas incrédulas de ambos hombres.

-No entiendo.-dijo Robín con un gesto de confusión, acercándose de nuevo al pirata sin poder evitarlo. David también se había regresado.- ¿Cómo que no quería que supiéramos?-pregunto Robín serio, Hook respiro profundo.

-Antes de que Gold interrumpiera en el camarote…Regina ya me había dicho lo que sentía por mí, no es amor, al menos no el amor que se necesita para estar conmigo.-dijo Hook tragando saliva, comenzaba a cuestionarse si estaba haciendo lo correcto, pero las miradas de Robín y David hablaban de mas.-Ella no quería que siguieran peleando por ver quién era mejor. Regina los quiere y esta confundida, pensaba que si ustedes creían que ella estaba conmigo ustedes dejarían de pelear y no los seguiría lastimando.-termino de decir Hook suspirando con resignación, podría empezar a hacer su testamento, en cuanto Regina supiera su pequeña indiscreción seguramente sería hombre muerto.

-¿Por qué nos lo dices a nosotros? ¿Qué ganarías tú con esto? Aparte de que si es verdad Regina te mataría lenta y dolorosamente.-ironizo David algo desconfiado aun, Robín también tenía sus dudas, pero Hook se limitó a reír ante la desconfianza del príncipe.

-Porque la quiero.-confeso Hook encogiéndose de hombros, como si no hubiera más problema.-Y quiero que sea feliz, aunque no sea conmigo. Se merece una oportunidad real de ser feliz.-dijo el pirata sonriendo con despreocupado.

-¿Te retiras?-pregunto Robín frunciendo el ceño al no encontrar otra forma de hacer esa pregunta, Hook asintió en silencio.-Sé que no es una competencia pero creo que es lo que tratas de decirnos.-se explicó el arquero un poco confuso, David agradeció que el ladrón pusiera en palabras sus pensamientos.

-Regina es una mujer complicada, su pasado es aún más complicado, pero ha luchado mucho por cambiar y esta situación la ha puesto a prueba, realmente ha tratado de no herir a nadie y quizá lo haya hecho pero se siente mal por eso.-dijo Hook mirándolos a ambos con seriedad.-Solo se los digo para que sepan que pienso asegurarme de que ella este bien.-dijo el pirata encogiéndose de hombros, definitivamente tratar temas serios no era lo suyo pero al menos había hecho una parte del trabajo.-Sé que la quieren, quizá la amen…Pero también sé que ninguno de los que estamos aquí está en las mejores condiciones, en el fondo todos nos preguntamos cómo hemos llegado a esto.-acepto Hook mirando como Robín y David estaban tensos.

-Esto es un enredo y cada vez es más difícil.-dijo David negando con la cabeza al llevarse una mano al cabello.-Para nadie está siendo fácil, pero no podemos hacer nada para arreglarlo.-decía el príncipe encogiéndose de hombros.-No es como si pudiéramos volver el tiempo y remediar todo, nadie sabía que había un pasado que desconocíamos. Lo que paso en esa torre desato todo este caos y de alguna forma siento que volvería a hacerlo, porque gracias a eso estamos aquí, encontramos a una niña encantadora y yo…Sé que amo a Regina, quiero estar con ella y me duele de alguna manera porque he lastimado a Blanca, si nada hubiera pasado seguiría con ella, y no si eso hubiera sido mejor.-se quejó el rubio tratando de desahogar su estrés.

-No me arrepiento de estar aquí porque encontramos a Jazmín, no cambiaría eso de ninguna manera pero no dejo de pensar que por el pasado estamos a un paso de perder un futuro, ya teníamos un futuro juntos hasta que el pasado llego de golpe.-se lamentó Robín negando con la cabeza, sus frustraciones comenzaban a relucir.-Sé que no fue culpa de nadie, que esto viene de más atrás y lo que paso en la torre es algo que no puedo remediar, me duele y tal vez aun no puedo perdonarlo del todo pero amo demasiado a Regina para dejarla ir sin intentarlo.-confeso el arquero, respiro profundo antes de continuar.-Pero han pasado tantas cosas que no dejo de pensar que tal vez lo que tenía con Regina no pueda arreglarse.-Robín agradeció sacar todo de golpe, sentía que podía respirar más tranquilo, como si se hubiera desahogado de pronto.

-Supongo que si la aman.-dijo Hook arqueando las cejas, ganándose dos miradas asesinas.-Y si quieren un último intento tal vez yo pueda ayudarles, solo para asegurarme que Regina quedaría en buenas manos.-dijo el pirata tratando de contener una sonrisa pícara al ocurrírsele una idea que podría costarle caro.-Ustedes son del Bosque Encantado…¿Cómo se decidía quien se quedaba con una mujer?-pregunto Hook mirándolos con curiosidad, Robín y David comenzaban a imaginarse lo que propondría.-No hablo de un duelo, más bien…Podrían hacerlo pero sin armas, como en el mundo sin magia, con citas.-dijo Hook sonriendo levemente para sorpresa de David y Robín, que lo miraban con una mezcla de indignación y algo de incredulidad.

-¿Es una broma?-pregunto David mirándolo incrédulo.- ¿Tu ayuda es que la invitemos a una cita? Creo que tanto ron ya te afecto severamente.-dijo el rubio con un gesto burlón, el pirata rodo los ojos. Robín tuvo que darle la razón al príncipe por esa vez.

-Solo era una idea, podría ayudarle a Regina a decidir de una vez por todas.-se excusó Hook fingiendo inocencia.-Sé que no le agradaría la idea de hacerlos estar en esa posición, pero sería una manera de que pudieran hablar y saber si…-Hook se encogió de hombros y rodeo a los dos hombres hasta quedar a sus espaldas.-Mejor olvídenlo, es una tontería de piratas.-se encogió de hombros Hook antes de sonreír con despreocupación y alejarse de ahí, dejando a Robín y David con gestos de shock.

-Creo que deberías entrar a hablar con Jazmín.-dijo Robín al salir del trance y mirar a David, el rubio no estaba mejor que el.- ¿Lo estás pensando, cierto?-pregunto el arquero, David frunció el ceño y a regañadientes tuvo que asentir.-Creo es algo que se puede considerar una locura.-dijo Robín arqueando las cejas, miro a David y después de dar media vuelta comenzó a alejarse. David tardo un poco más de dos minutos para forzarse a entrar a la habitación de la princesa.


Regina salió de su habitación ya perfectamente arreglada. La reina pretendía ir a la habitación de su hija pero apenas cerró la puerta de su habitación se topó de frente con Zelena, Regina arqueo una ceja al ver la sonrisa juguetona de la pelirroja. Zelena sonreía como si fuera cómplice de alguna travesura y eso no le daba un buen presentimiento a Regina, quien la miraba fijamente con seriedad.

-¿Por qué esa sonrisa? No me agrada, cuando sonríes así es que algo malo está pasando o pasara conmigo.-ironizo Regina con una mueca de arrogancia, haciendo a Zelena arquear las cejas con diversión.

-¿Estas insinuando que disfruto tu sufrimiento, hermanita?-pregunto Zelena dramatizando una mueca de indignación al llevarse una mano al pecho, Regina rodo los ojos y comenzó a avanzar en dirección a la habitación de su hija.-Si yo fuera tu no interrumpía.-dijo Zelena deteniéndose detrás de Regina, con un gesto inocente y fingido desinterés, Regina respiro profundo y apretando los puños conto mentalmente hasta diez.

-¿Qué sabes tú que yo no? Habla antes de que comience a usar magia, hermanita.-ironizo Regina alzando su mano y esbozando una sonrisa maliciosa, Zelena arqueo las cejas y asintió en señal de aceptación.

-Nuestra querida princesita está ocupada.-dijo Zelena con un tono inocente y una sonrisa burlona, Regina recordó que la pelirroja era su hermana y que el asesinato era un crimen, por más que pudiera hacerla desaparecer. Zelena noto la mirada asesina de Regina y asintió.-Mi sobrina esta con su padre.-dijo la pelirroja encogiéndose de hombros, aguantándose las ganas de reír al ver como la reina palidecía.-Quiero decir, uno de los que podría serlo.-completo Zelena divirtiéndose al ver a Regina torcer el gesto.

-Eres odiosa, hermanita.-replico Regina con una de sus mejores sonrisas de descaro, Zelena arqueo las cejas como si hubiera recibido un halago.-Pero lamento decirte que ya estaba enterada de esto.-dijo Regina disfrutando ver a Zelena fruncir el ceño y retomando su camino ahora hacia las escaleras.

-¿En serio?-pregunto Zelena siguiendo el ritmo de su hermana camino a las escaleras.-Es divertido. ¿Sabes? De haber sabido lo divertido que iba a ser ver como toda esta situación te iba a enloquecer me hubiera ahorrado todos mis planes contra ti.-se burló Zelena cuando llegaron a las escaleras, Regina arqueo una ceja y se giró hacia ella.

-Dame una razón para no aventarse por esa ventana.-siseo Regina con una sonrisa maliciosa al señalar una ventana al fondo del corredor, Zelena frunció el ceño y regreso su mirada a Regina, quien ya comenzaba a bajar las escaleras.

-Porque soy tu hermana.-dijo Zelena encogiéndose de hombros con una sonrisa de diversión al ver a Regina aferrarse más al barandal de las escaleras.

-Hermana mayor, solo para ser específica.-ironizo Regina con una sonrisa maliciosa al notar que a sus espaldas Zelena se había detenido un momento y torcido el gesto.

-A estas alturas la prisión no suena tan mal.-murmuro Zelena de mala gana y rodo los ojos al ver como Regina se reía por lo bajo, la pelirroja tuvo que contener una risa.-Entonces…¿Quién es mi futuro cuñado?-pregunto Zelena rompiendo el silencio, provocando que Regina se detuviera a un par de escalones de llegar y se girara para asesinarla con la mirada.-No me mires así, solo quiero saber.-dijo la pelirroja inocente, era verdad que sentía curiosidad, pero no había sido sutil.

-Regina, necesito hablar contigo.-la voz de Hook al pie de las escaleras interrumpió a Regina y Zelena. La pelirroja torció el gesto al ser interrumpida, mientras que Regina se giró a mirar al pirata y trato de ignorar la pregunta de Zelena, recuperando su temple frio.

-¿Qué pasa?-pregunto Regina extrañada, el pirata no respondió pero se apresuró a subir los tres escalones que los separaban y se acercó a la morena.- ¿Qué hiciste, Killian?-pregunto Regina al ver el gesto de duda del pirata. Hook torció el gesto, confirmando las sospechas de Regina.

-Interrumpes, pirata, estábamos hablando.-se quejó Zelena mirando a Hook de mala gana, el pirata arqueo las cejas y dejo de mirar a Regina para darle una mirada burlona a Zelena.

-Y tú haces mal tercio aquí, pelirroja.-ironizo Hook mirándola con malicia, Zelena arqueo las cejas y miro a Regina, quien rodaba los ojos.

-Eres un grandísimo idiota.-se quejó Zelena cruzándose de brazos en un gesto de frustración, Regina arqueo las cejas y miro burlonamente a Hook, quien lejos de sentirse ofendido arqueo las cejas, reconocía un juego cuando lo veía y estaba más que dispuesto a divertirse a costillas de cierta bruja.

-Y tu una psicópata, estamos igual.-replico Hook con un gesto juguetón y descarado, haciendo a Zelena fruncir el ceño y tensar el gesto, Regina sonreía para sus adentros al ver a su hermana contenerse.

-Eres un cretino, pirata manco.-protesto Zelena casi con indignación, Hook sonrió divertido y miro a Regina con inocencia, la reina negó con la cabeza aun sonriendo divertida.

-Y tus estas severamente trastornada, pelirroja.-dijo Hook con sarcasmo, sonriéndole descaradamente a Zelena, haciéndola desear aventarlo contra la pared. Hook se dirigió a Regina de nuevo, la morena observaba cruzada de brazos.-Como decía, amor, necesito hablar contigo.-el pirata sonrió inocentemente a Regina, tomándola del brazo sutilmente y casi arrastrándola hacia el final de las escaleras.

-Presiento que no me va a gustar lo que voy a escuchar.-siseo Regina dejándose llevar por Hook a la habitación más cercana para hablar, mientras que Hook se preparaba mentalmente para cualquier reacción negativa o amenazadora de la reina. Zelena arqueo las cejas con curiosidad pero decidió seguir su camino hacia el comedor.


David respiro profundo antes de tocar la puerta de la habitación de Jazmín, le parecía desconcertante sentirse tan nervioso ante una niña de poco menos de 17 años. El príncipe recordó la primera vez que vio a Emma como su hija, se le había hecho un poco más fácil porque ya se habían conocido sin saber su parentesco, se habían agradado desde antes. Pero ahora se sentía más nervioso, a esa pequeña princesa de ojos profundos y sonrisa dulce no la conocía, ella no sabía nada de él y seguramente estaba tan confundida como todos.

-Adelante.-la suave voz de la joven le hizo saber que podía pasar. David suspiro y abrió la puerta, encontrándose con la joven sentada frente a su tocador, seguramente acababa de terminar de peinarse, supuso David.- ¿Sucede algo?-pregunto la princesa un poco inquieta al no saber cómo actuar, el príncipe le dedico una sonrisa y negó con la cabeza, la joven arqueo una ceja con curiosidad.

-Solo deseaba saber si podíamos platicar un rato, si quieres, claro.-dijo David encogiéndose de hombros con una sonrisa, Jazmín se mordió el labio inferior al notar su inquietud. La princesa se levantó del tocador y se giró para quedar frente al rubio.

-Claro, pero solo si quitas esa cara de angustiado, prometo que no te convertiré en alguna cosa rara.-aseguro Jazmín levantando la mano en señal de promesa, consiguiendo hacer reír a David, la joven sonrió satisfecha y lo invito a sentarse en la cama. Jazmín espero a que el hablara sobre su interés en charlar con ella pero el rubio no parecía hablar.-Estas nervioso.-dijo la joven, no era pregunta era una afirmación, David la miro a los ojos con un gesto de disculpa.-No te preocupes, yo también lo estoy, honestamente no sé cómo tratarte, bueno, no sé cómo tratar a todos los que están aquí.-dijo Jazmín encogiéndose de hombros con un gesto tan dulce que David no pudo evitar sonreírle para calmarla.

-¿Tanto se nota?-pregunto David sonriéndole culpable, la joven lo miro inocente y asintió.-Lo siento, es que…-el príncipe se fijó en su rostro, especialmente en sus ojos y suspiro derrotado.-No sé cómo debo comportarme contigo. Puedo ser tu padre y debo confesar que la idea me agrada, me agrada mucho, pero no quiero presionarte o confundirte aún más de lo que debes estar.-dijo David desahogándose un poco, la joven lo miraba atenta.

-Si es más fácil para ti no te llamare papá, creo que es algo pronto para eso.-ironizo Jazmín para destensar un poco al rubio, haciéndolo reír.- ¿Por qué no me cuentas algo de ti? Ustedes prometieron unas historias anoche, me gustaría oírlas y así puedo conocerte a ti.-dijo la princesa tratando de ser suave con él. David la miro en silencio unos segundos y agradeció su calidez, la joven arqueo las cejas y para darle tiempo se acomodó mejor en su cama.

-¿Mi historia? Es un poco larga, princesa.-rio David encogiéndose de hombros, Jazmín rio al verlo torcer el gesto.-No sabría por dónde empezar…-dijo el ojiazul arqueándolas cejas al darse cuenta de que realmente su vida había estado llena de muchas cosas, tantas que se comenzaba a cuestionar que pudiera detenerse si empezaba a contarle su vida.

-De acuerdo, por qué no mejor empiezas con algo sencillo… ¿Cómo conociste a mamá?-pregunto Jazmín con toda la sutileza que podía, incluyendo una de sus sonrisas mas inocentes, rogando que David no notara que ya tenía intenciones de saciar su curiosidad desde el instante en que piso su habitación. La joven era una Mills, no podían culparla por aprovechar las oportunidades.

-Eso no tiene nada de sencillo.-rio David comenzando a relajarse, la joven tenía cierto encanto para lograr ser agradable a la manera que cada persona lo necesitara.-La historia con tu madre es algo larga y complicada.-musito David mirándola con un gesto divertido, la princesa arqueo las cejas un poco más interesada, David imito su gesto al comprender que la joven estaba más que dispuesta a escucharlo.-Tu madre y yo estábamos comprometidos desde antes de conocernos. Ella era la princesa y yo el príncipe que se iban a casar para poder unir los reinos y crear alianzas.-dijo David con una expresión de nostalgia, la princesa lo miraba con una sonrisa divertida.

-¿Comprometidos sin conocerse?-pregunto Jazmín frunciendo el ceño un poco, David asintió.-Se iban a casar por obligación. ¿No estaban enamorados?-cuestiono Jazmín incorporándose un poco para mirar a David acusadoramente, pero el príncipe comenzó a reír divertido haciendo que la niña torciera el gesto.

-Calmada, princesita.-se burló el príncipe tomando su mano sobre la cama, ninguno de los dos se desconcertó por el gesto, ni siquiera lo notaron y continuaron como si nada.-El matrimonio fue idea de Cora y el Rey George.-dijo David arqueando una ceja.-El Rey George era el padre de James, mi hermano gemelo, nos separaron cuando nacimos y el Rey lo adopto. Cuando James murió tuvo que buscarme y al hacerlo me obligo a tomar su lugar y a comprometerme con una princesa misteriosa para salvar el reino de la quiebra.-explico David lo más breve que pudo, Jazmín lo miraba incrédula.-Esa princesa era tu madre.-sonrió David ampliamente al recordar la primera vez que vio a Regina en el castillo de George.

-¿Te gusto mamá desde la primera vez que la viste? ¿Cómo fue cuando se vieron?-pregunto Jazmín con curiosidad, para ella la sonrisa de David no había pasado desapercibida, tampoco dejó escapar el detalle de que el príncipe había tragado saliva con algo de nervios y se había sonrojado tan solo un poco.

-Claro que me gusto tu madre desde que la vi.-rio David sonriendo, permitiéndose regresar a ese momento, si se concentraba podía recordar cómo había sentido que sus piernas le habían temblado y que no podía hablar sin trabarse, recordaba lo nervioso que se sentía ante ella.-Era la mujer más bella que había visto, ella era una princesa y yo solamente pretendía ser un príncipe, James era el príncipe no yo.-contaba el rubio con una sonrisa divertida, Jazmín lo escuchaba atenta.-Regina no estaba de acuerdo con el compromiso y no se molestaba en ocultarlo, solamente con su presencia lograba que mis piernas temblaran, no te miento, me intimidaba saber que ella podría decepcionarse de mi.-rio David al ver la sonrisa de la joven frente al.-Solo me basto mirarla para saber que podría casarme con esa mujer sin protesta alguna, pero ella no pensaba lo mismo que yo, al menos no al principio.-rio David con un gesto pícaro hacia la joven.

-¿Y qué paso después? ¿Se casaron? ¿Le contaste que no eras James o ella lo descubrió?-cuestionaba la joven con evidente interés, haciendo reír divertido a David. El príncipe observaba a la princesa y en ese momento le parecía una niña pequeña que suplicaba por un cuento para dormir, el príncipe sonrió.

-Regina me gustaba pero yo estaba muy intimidado para acercarme, cuando lo conseguí…Descubrí que ella era una mujer interesante, inteligente además de hermosa. Y cuando empezamos a hablar me dijo que no quería casarse con un desconocido.-dijo David encogiéndose de hombros, Jazmín sonrió divertida.-Yo me sentí un poco mejor al saber que no era el único que se sentía así y poco a poco comenzamos a acercarnos más, yo cada vez estaba más enamorado de ella.-confeso David sin remordimiento.-Cuando me atreví a confesárselo tuve la suerte de que Regina me correspondiera, decidimos que casarnos era lo que queríamos y continuamos con los planes que teníamos, esta vez con toda la disposición y deseos de ser felices.-termino de decir David mirando fijamente a la joven.

-¿Siempre eres tan romántico y exagerado?-pregunto Jazmín ante las pausas del príncipe, haciéndolo mirarla incrédulo.-Sin más pausas, quiero saber la historia completa.-pidió la princesa con una sonrisa y un gesto inocente, David arqueo las cejas y asintió.

-De acuerdo, alteza.-se burló David con picardía.-Poco antes del día de la boda yo le confesé que no era James, le conté toda la verdad y después de unos días en que sufrí creyendo que Regina no querría casarse conmigo por engañarla, ella me acepto de nuevo.-decía David serio.-Unos días antes de la boda el Rey George decidió que no debíamos casarnos y nosotros no queríamos estar separados así que escapamos del palacio.-conto David ensombreciendo su rostro, la princesa frunció el ceño y presto más atención. David suspiro y comenzó a relatarle el resto de la historia, como habían perdido sus recuerdos gracias a Rumplestilskin. Como se reencontraron después gracias a que él había conocido a Blanca Nieves, el odio entre ellos y su guerra durante años. Le conto que se había casado con Blanca Nieves y también como al lanzarse la maldición oscura habían llegado a Storybrooke por culpa de la Reina Malvada, incluso le conto brevemente como Emma había roto la maldición y solo lo necesario de cómo habían recuperado sus recuerdos, David había preferido omitir la historia de Robín, eso era parte del arquero y no era su historia. Jazmín había escuchado todo y solo había hecho las preguntas necesarias para comprender toda la historia. La princesa había escuchado todo lo que sucedió entre Regina y David con diferentes gestos, como sus vidas habían cambiado y como es que estaban ahora ahí en Agrabah.

-Realmente ha sido una historia larga y complicada.-dijo Jazmín después de un par de minutos de que David termino de platicar su historia, la joven estaba sorprendida de la historia de Regina y David.-Entonces…Tú estás casado con Blanca Nieves.-dijo Jazmín al terminar de procesar toda la historia, David asintió.

-Sí, pero nos separamos, antes de irnos del pueblo decidimos divorciarnos.-dijo David serio, Jazmín arqueo las cejas y recordó lo que era un divorcio.

-¿Por culpa de mi mamá?-pregunto la joven con un gesto de confusión, no le agrado como se escuchó su pregunta, pero no encontró otra forma de hacerla.

-No.-se apresuró a aclarar David mirándola serio.-Yo amo a tu madre pero ella no fue la causa de que yo dejara a Blanca.-afirmo David para no dejarle dudas a la joven.-Yo ya no sentía lo mismo por Blanca desde hace un tiempo, las cosas cambiaron, nosotros cambiamos.-dijo David con nostalgia, la princesa le creyó.


Regina entro a la habitación más cercana seguida de Hook, el pirata cerró la puerta y se giró para encontrarse con la mirada de pocos amigos de la reina. Hook trato de permanecer serio al ver ese gesto de la alcaldesa, ese gesto intimidante para cualquiera. Regina comenzó a perder la paciencia ante el silencio de Hook.

-¿Qué sucede, Hook?-pregunto Regina rodando los ojos y dejándose caer sobre la cama de lo que suponía era una más de las habitaciones para huéspedes.- ¿Vas a hablar o puedo marcharme?-se quejó Regina señalando la puerta con fastidio.

-Le dije a Robín y David que no somos pareja.-dijo Hook encogiéndose de hombros, Regina arqueo las cejas y lo miro con sospecha, levantándose de la cama y acercándose a el.-Estabamos poniéndonos de acuerdo para ver quien hablaría primero con Jazmín y salió el tema.-se excusó el pirata mirándola lo más inocente que pudo.

-¿Cómo que salió el tema?-pregunto Regina sin creerle del todo.- ¿Qué fue exactamente lo que les dijiste?-pregunto la reina con curiosidad, Hook sonrió levemente.

-La verdad, que dijiste que no me amabas y que estabas confundida.-dijo Hook sin remordimiento, Regina asintió y no comprendía el nerviosismo de Hook, eso era la verdad y no le veía la gravedad.

-¿Por qué lo hiciste?-pregunto Regina con curiosidad, Hook le sostuvo la mirada y decidió que podía contarle la verdad omitiendo ciertos detalles que para el eran insignificantes, con eso en mente pudo relajarse.

-Por qué lo necesitaban. Ellos te quieren y desean una oportunidad, quizá no debas alejarlos para descubrir que es lo que realmente quieres tu.-se defendió Hook tratando de sonar lo más razonable posible, Regina frunció el ceño.

-¿De dónde sacaste eso? Tu no sueles hablar así.-dijo Regina mirándolo y cruzándose de brazos. Hook sonrió levemente y con descaro, acortando la distancia entre ambos.- ¿Por qué pienso que hay algo que no me estás diciendo, pirata?-pregunto Regina arqueando las cejas, Hook decidió actuar con rapidez. La sujeto para girarla y la pego contra la pared, quedando demasiado cerca uno del otro.

-Tal vez solo quería repetir lo que sucedió entre nosotros.-murmuro Hook con un tono burlón, Regina rodo los ojos y le sostuvo la mirada. Hook miro los labios rojos de la reina y arqueo las cejas, pero Regina no parecía con intenciones de ceder, y la verdad era que el tampoco pretendía seguir con ese juego.

-Yo intento ser buena, en serio, trato de no mentirle a David ni a Robín, de no lastimarlos demasiado y ser sincera.-dijo Regina con frustración, Hook la tenía acorralada y a poca distancia de el.-No quiero que crean que es un juego para mí, que juego con ellos, pero llegas tú y haces esto…-Hook comenzó a besar su cuello, haciéndola estremecer y esta vez Regina trato de zafarse, pero Hook era más fuerte y comenzaba a poner intereses en sus palabras.-Yo pensé que si creían que estaba contigo tratarían de alejarse y no los lastimaría mas.-se quejó la morena, el pirata arqueo las cejas y decidió probar su teoría.

-¿Eso significa que yo saco tu lado malvado?-pregunto Hook con un tono juguetón y acortando la distancia, Regina noto que iba a besarla y no titubeo en apartarlo, girándose después para mirarlo seria, Hook sonrió antes de mirarla.-Me apartaste.-dijo Hook señalándola con una sonrisa divertida, Regina lo miro incrédula.

-¡Significa que intentas confundirme y ya estoy demasiado confundida!-protesto Regina cruzándose de brazos y mirándolo fulminante, Hook arqueo las cejas y se acercó a ella con una sonrisa discreta.

-Me apartaste.-repitió Hook señalándola esta vez, Regina sintió deseos de golpearlo.-Esa noche tú te dejaste llevar, pero ahora no, ahora tú me apartaste.-se explicó Hook mirándola divertido, Regina comprendió a que se refería y frunció el ceño.

-A estas alturas ya no sé qué hago.-se quejó Regina con frustración al rodar los ojos, Hook asintió.

-Yo creo que estas empezando a descubrir que quieres, con quien quieres estar.-dijo Hook sonriendo con victoria al dejarse caer sobre la cama despreocupado, Regina lo miro y apretó los puños para no golpearlo.-Solo quería probar mi teoría, y por lo que hiciste…Creo que solo hace falta un empujón para saber lo que realmente sientes, amor.-dijo Hook tendido sobre la cama, recibiendo como respuesta el sonido de la puerta cuando Regina salió de la habitación. Hook rio para sí mismo y trato de recordarse que cuando Regina supiera de su reciente idea compartida a Robín y David muy posiblemente tendría que ocultarse de su enojo.


Habían pasado un par de días desde que Ingrid había puesto su hechizo, desde que el Jolly Roger había partido. La reina de las nieves comenzaba a salir más a menudo de su tienda al no ver peligro alguno de que alguien recordara algo, todo parecía marchar bien, solo tenía que esperar que el Jolly Roger volviera con cierto cuerpo sin vida y tomaría el corazón que necesitaba. Ajenos a sus planes los habitantes del pueblo seguían con sus vidas aparentemente normales. En particular Henry Mills. El hijo de la alcaldesa pasaba los días en casa de Bella, aunque normalmente pasaban diario a Grannys y se quedaban un buen rato haciéndole compañía a Ruby y la Abuelita. También Kathryn pasaba un tiempo con Henry, la rubia aprovechaba sus ratos libres para estar con su casi sobrino y aquel día ella lo llevo hasta la puerta de la escuela después de haber ido a desayunar a Grannys.

-¡Hey! No, me niego.-sentencio Henry abriendo la puerta del auto y bajando con la mochila al hombro, Kathryn reía a carcajadas mientras bajaba también y rodeaba el auto para llegar hasta Henry.-Si llega a haber otro bebé en la casa tiene que ser niño.-afirmo Henry cruzándose de brazos y arqueando las cejas en un gesto de seguridad hacia Kathryn.

-Te equivocas, niño.-dijo Kathryn negando con la cabeza y apoyándose contra su auto al igual que Henry, aún era temprano para entrar a la escuela y podían quedarse platicando un par de minutos más antes de que llegara la hora de entrar.-Tiene que ser una niña, una princesita.-rio la rubia encogiéndose de hombros.

-Pero yo quiero que sea niño, así podría jugar a las espadas con él y hacer más cosas.-se quejó Henry frunciendo el ceño, la rubia arqueo las cejas y lo miro con una sonrisa burlona.

-¿Si es niña no lo harías?-pregunto Kathryn mirándolo con ironía, el joven rodo los ojos en señal de rendición.-Eso es injusto, sería divertido también.-se burló la rubia negando con la cabeza al ver al chico fruncir el ceño.

-De acuerdo, tía Kat.-se rindió Henry rodando los ojos, hecho un clon de Regina y haciendo reír a la mujer.-Tiene que ser un niño para que sigamos siendo mayoría de hombres en la casa.-dijo Henry sonriendo con picardía, Kathryn arqueo una ceja y asintió.

-Si tu madre nos escucha se volvería loca.-se burló Kathryn riendo a carcajadas al igual que el chico.-Bueno, ya estuvo bueno de estar divirtiéndonos a costillas de nuestra alcaldesa.-dijo la rubia respirando profundo para calmar su risa.-Aunque estoy segura que Ruby esta lista para arrancar un par de apuestas, ya sabes, solo para molestar a tu madre y hacerla enloquecer.-comento Kathryn con un tono juguetón que Henry comprendió.

-La tía Ruby es genial, aunque un día de estos mamá le prendera fuego por provocarla tanto.-se burló Henry encogiéndose de hombros, Kathryn le dio la razón al chico. El timbre de la escuela sonó y Henry torció el gesto.-Me tengo que ir, recuerda no decirle a mamá que yo sabía de las bromas de Ruby.-dijo Henry acomodándose la mochila en su hombro y chocando los puños con la rubia.

-¿Bromas de Ruby? ¿Quién ha sido su víctima ahora?-pregunto Blanca al llegar a la escuela y detenerse para saludar a Henry, la maestra le dedico una cálida sonrisa al chico y un gesto cordial a Kathryn. La rubia se vio obligada a fingir una sonrisa cordial, no se llevaba muy bien con Blanca que se pueda decir.

-Mi madre, nos ha divertido un rato contándonos acerca de que sería mejor tener en casa, un niño o una niña.-se burló Henry encogiéndose de hombros, sin notar como Blanca no lo tomaba con su mismo humor, parecía haberse puesto más seria.

-¿Vas a tener un hermanito?-pregunto Blanca mirándolo un tanto sorprendida, para diversión de Henry, quien no pudo evitar reír a carcajadas y negar con la cabeza.

-No, claro que no.-aclaro el chico.-Es solo una mala broma de Ruby, Bella y Kathryn.-dijo Henry señalando a la rubia, quien rio inocente.-Es una larga historia, gracias a la Abuelita y sus comentarios acerca de la falta de niñas en el pueblo, casi le provoca un ataque cardiaco a mi madre y mi padre se cayó de la silla de la risa.-recordó Henry encogiéndose de hombros, Blanca arqueo las cejas y el chico se fue corriendo a la entrada de la escuela.

-Solo por curiosidad. ¿Regina está embarazada?-pregunto Blanca a Kathryn, la rubia arqueo las cejas y estuvo tentada a colmar la paciencia de su amiga y de paso abusar de la inocencia de la maestra per decidió que no era buena idea.

-No, todo el pueblo sabe la opinión de Regina acerca de eso. Como dijo Henry es solo una broma, un día la Abuelita hizo un comentario y como se imaginara, estando Ruby presente no ha dejado que nadie olvide la reacción de Regina.-dijo Kathryn encogiéndose de hombros y forzando una sonrisa para Blanca.

-Entiendo, por un momento creí que estaba preparando el terreno con Henry.-rio levemente Blanca encogiéndose de hombros, Kathryn arqueo las cejas y negó con la cabeza, su sonrisa cada vez parecía más forzada.

-No haría falta, Henry estaría contento con la idea.-sonrió Kathryn con cierto toque de descaro. Bella y Ruby eran más sutiles al tratar con Blanca, pero Kathryn, bueno, la rubia no era precisamente partidaria de hacerle las cosas simples a Blanca.

-Eso note. Siempre quiso una familia grande.-dijo Blanca sonriendo un poco tensa a la rubia, quien la miraba con una expresión que la ponía nerviosa.-Sera mejor que me vaya, que tengas buenos días.-se despidió Blanca antes de salir casi huyendo, Kathryn la observo desaparecer entre los alumnos y dejo aparecer una sonrisa divertida en su rostro, nunca se llevó bien con Blanca.


Emma estaba en la habitación que había elegido, tendida sobre la gran y cómoda cama, hace poco más de media hora que se había levantado y miraba el techo del cuarto. La rubia solo podía admirar la decoración de aquel cuarto, a pesar de ser solo para invitados Emma podía apreciar que no habían reparado en gastos para decorarlo, igual que aquel gran palacio. La Salvadora estaba extrañamente cómoda, las cosas eran extrañas pero se sentía confiada en que todo acabaría bien, quizá después de tanto tiempo conviviendo entre héroes por fin se le había contagiado algo de optimismo. O tal vez solamente eran sus ganas de divertirse a costillas de los demás, después de toda esta vez no era ella quien estaba al centro de la tormenta.

-¿Puedo pasar?-pregunto la voz de su padre desde la puerta después de tocar un par de veces, la rubia asintió y lo dejo pasar mientras ella se acomodaba mejor en la cama. Emma se sentó y apoyo su espalda contra la cabecera de la cama mientras que David tomaba asiento a su lado.

-Te deje el desayuno.-dijo David señalando la bandeja ahora vacía sobre una mesa, Emma le guiño el ojo.- ¿Estas bien?-pregunto el rubio sonriéndole a su hija cálidamente.

-Sí, la pregunta aquí es… ¿Tu estas bien?-respondió Emma mirándolo con una leve sonrisa de apoyo al llevar su mano al hombro de su padre, el príncipe sonrió con algo de melancolía y asintió en silencio.

-Sí, bueno, es un poco extraño conocer a alguien que podría formar parte de ti y que nunca lo supiste.-ironizo David con un dejo de tristeza en su voz, la rubia apretó levemente su hombro y el príncipe se dejó caer sobre el colchón.

-Dímelo a mí.-rio Emma levemente dejándose caer al lado de su padre, acomodándose sobre su hombro para estar más cómoda, la rubia miro a David.-No te preocupes, las cosas se van a acomodar y todo quedara resuelto.-dijo Emma para animarlo, David arqueo las cejas mirando al techo.

-Quizá eso sea lo que me asusta, una parte de mí no quisiera descubrir que esa niña no es mía, tal vez Regina tenía razón y no debíamos ilusionarnos.-se lamentó David frunciendo el ceño. Emma sonrió levemente a escondidas del príncipe, era gracioso verlo así, quizá no para el pero para ella sí, ver al siempre positivo Príncipe Charming a un paso de un colapso nervioso era poco usual.

-No pienses en ello, no negare que sería divertido tener una hermanita de su edad y me agrada la idea pero trata de no preocuparte demasiado, solo concéntrate en el presente.-dijo Emma con despreocupación en su voz, David sonrió y asintió un poco más relajado ante la actitud de su hija.

-Tienes razón, Emma.-asintió David suspirando, Emma asintió satisfecha y se sentó de nuevo en la cama apoyada contra la cabecera, David hizo lo mismo y se sentó frente a ella para poder mirarla de frente.-¿Y qué te pareció ella?-pregunto el príncipe con curiosidad de su reacción, la rubia arqueo una ceja y sonrió con picardía.

-Bueno, Regina se ha salvado de ser convertida en abuela aun, apuesto a que se lo hará saber a Blanca, esa mujer no perderá oportunidad de divertirse con el hecho de que su hija es más joven que yo.-se burló Emma con una sonrisa de resignación y diversión, David también rio levemente ante su comentario.-La princesita es agradable.-dijo la rubia encogiéndose de hombros.-Es muy sencilla para haber sido criada dentro de tantos lujos, no me costaría anda acostumbrarme a esto.-dijo Emma mirando a su alrededor, haciendo reír a David.-Además, es bastante rápida para procesar las cosas y contestarte con ese peculiar sarcasmo y humor que desgraciadamente parece herencia.-se burló Emma fingiendo pesar.

-Lo note, tiene el sarcasmo castigador de las mujeres Mills.-se burló David con un gesto dramatizado.-Quizá suene raro pero me sentí cómodo con ella, creo que conocerla fue más fácil de lo que pensé. Ella es casi idéntica a su madre, solo que un poco menos intimidante.-dijo David arqueando una ceja.

-Sí, esa niña es una versión mini de Regina Mills. Espera a que Blanca la vea, las cosas podrían ser divertidas.-medito Emma al pensar en la reacción de su madre cuando conociera a la joven, sin duda se divertiría.

-No creo que el mundo esté preparado para tener a dos mujeres Mills en un mismo pueblo.-se burló David riendo divertido.-Solo espero que Blanca pueda soportar tantas nuevas noticias.-dijo David torciendo el gesto un poco, Emma imito su gesto.- ¿A ti no te molesta o te incomoda que yo, bueno, esta situación?-cuestiono David un poco preocupado de hacer sentir mal a su hija por concentrarse en Jazmín, pero la sonrisa de Emma lo tranquilizo.

-¿Incomodarme? ¿Te refieres a sentirme celosa o desplazada?-pregunto Emma con un gesto de curiosidad, David asintió y la rubia sonrió ampliamente al negar con la cabeza.-No, no soy una niña pequeña.-se burló Emma encogiéndose de hombros.-Es sorpresivo todo pero nada más, además, la joven que conocí es agradable, aunque no disimula de quien es descendiente.-dijo Emma riendo y encogiéndose de hombros para restarle importancia en un gesto de broma.

-Creí que era solo yo el que pensaba eso, los genes de nuestra alcaldesa son fuertes.-rio David cómodo en su plática, Emma también rio divertida.

-Esa niña es una mezcla de Regina, Cora y Gold.-ironizo Emma con un gesto de casi escalofríos.-Es cálida y agradable de una forma sarcástica y maliciosa.-decía la rubia arqueando una ceja al recordar cómo había interactuado la joven con los demás.-Sera entretenido ver cómo hará sufrir a Gold, parece karma.-se reía la rubia.

-Me da gusto que te sientas bien, no quería hacerte sentir mal.-dijo David tomando su mano y dándole un ligero apretón.-Te quiero, hija.-le serio el príncipe, Emma asintió.

-Lo sé, no tienes de que preocuparte.-repitió Emma en un gesto casi automático que hizo a David rodar los ojos.-Ya te dije que si resulta ser tu hija me dará gusto, además, sería divertido ver tu cara cuando alguien se atreva a invitarla a salir.-medito Emma con una sonrisa de maliciosa, David frunció el ceño.

-Es una niña aun.-replico David casi escandalizado, provocando las carcajadas de la Salvadora.-No hay que adelantarnos, Emma.-dijo David aun un tanto incomodo con el tema, contrario a su hija.

-Pobre Jazmín. No importa de quien sea hija, ustedes tres son el trio más celosos que conozco y si le sumamos a Gold…Pobre de quien se enamore de ella.-se reía Emma casi al borde de las lágrimas, ante el gesto serio de David. La rubia no dejo de reír en un par de minutos, antes de que David rodara los ojos y después de darle un beso en la frente se marchara del cuarto.


Jazmín estaba en el balcón de su habitación, la princesa lucía un bello y sencillo vestido azul, los demás invitados en el palacio también habían tenido que adaptarse a la ropa de Agrabah, por lo menos eso habían dicho cuando encontraron vestidos y trajes dentro del palacio. La joven se apoyó en el balcón para observar mejor a quien estaba en el gran jardín, cuando enfoco mejor su vista noto que era Robín. El rey de los ladrones estaba practicando su puntería en el jardín, dejando sorprendida a Jazmín al verlo acertar en los blancos cada tiro. La princesa sonrió levemente al darse cuenta que ya había encontrado algo que hacer y con un movimiento de manos desapareció de su habitación en una nube de humo roja. Jazmín apareció a un par de metros detrás de donde estaba Robín en el jardín, la joven espero a que el arqueo lanzara su flecha para acercarse silenciosamente.

-Realmente eres bueno con el arco y las flechas.-musito Jazmín aplaudiendo con una sonrisa, haciendo que Robín se sobresaltara y se girara sorprendido. El ladrón sonrió un poco aliviado cuando se le paso el susto, devolviéndole la sonrisa.

-Gracias, es cuestión de practica.-dijo Robín encogiéndose de hombros para restarle importancia, evitaba el contacto visual con la joven, por alguna razón sus ojos oscuros lo ponían inquieto, quizá era a quien le recordaban.-Creí que estabas hablando con David.-dijo Robín para romper el silencio incomodo, Jazmín asintió.

-Lo estaba, pero terminamos de hablar hace un rato y te vi aquí.-dijo Jazmín señalando los blancos que el arquero había esparcido por todo el jardín.-David me dijo que tu querías platicar conmigo y yo supuse que se trataba de una historia que prometiste contarme.-dijo Jazmín cruzándose de brazos en una posición de fingida seriedad.

-Claro, siempre cumplo mis promesas.-trato de bromear Robín con una sonrisa nerviosa, Jazmín sonrió divertida.

-No debes estar nervioso.-dijo Jazmín encogiéndose de hombros para relajarlo.-David también lo estaba, y la verdad es que no entiendo por qué.-musito la joven mirándolo con un gesto amable.-Yo también lo estaba pero ustedes parecen agradables.-dijo la princesa sonriéndole cálidamente.

-No eres tu quien nos intimida, princesa.-se excusó Robín sonriendo levemente, Jazmín lo miro con atención.-El saber que puedo estar frente a la hija de mi amor verdadero y mía es un poco…emocionante, por decir lo menos.-dijo el arquero con un tono bromista que dejaba ver su realidad, Jazmín lo miro con ternura.-Lamento si te incomodo.-se disculpó él.

-No, en realidad no.-dijo la morena despreocupadamente, tomando asiento en el borde de la fuente y mirando a Robín.-No te preocupes por incomodarme, a veces yo suelo ser imprudente con las palabras sin darme cuenta.-dijo la joven recordando las lecciones de su infancia, haciendo reír al ladrón.

-Dudo que puedas desagradarle a alguien.-replico Robín dedicándole una sonrisa y dejando ver sus hoyuelos.

-Entonces… ¿Mi madre es tu amor verdadero?-pregunto la joven directamente, Robín no supo responder de inmediato, dándose cuenta que la princesa se refería a lo que había dicho hace unos momentos acerca de ella.

-Sabes escuchar.-se burló Robín tomando asiento junto a ella en el borde de la fuente, quedando de frente.-Supongo que debería empezar por el inicio.-suspiro Robín dejando su arco a un lado y enfocándose en la princesa.-Antes de conocer a tu madre era un ladrón. Robaba a los ricos para ayudar a los pobres, y no me enorgullece decir que era más famoso por que nunca podían atraparme.-confeso el arquero con algo de broma, Jazmín rio por lo bajo.-En uno de esos robos…Asalte el carruaje de tu madre.-recordó Robín con una sonrisa en los labios, Jazmín arqueo las cejas.-Si, no es la mejor forma de conocer a alguien…Pero ese robo fue diferente.-contaba el arquero como si estuviera en ese momento una vez más.

-¿Cómo pudiste asaltar su carruaje?-pregunto Jazmín incrédula y sorprendida.- ¿No tenía magia para defenderse?-preguntaba Jazmín confusa, comenzando a sentirse más atraída por la historia.

-Regina estaba muy lejos de practicar magia.-dijo Robín serio.-Aunque de cierta manera si me sentí hechizado.-se quejó el ladrón fingiendo una mueca de enojo, Jazmín lo miro expectante.-En cuanto la vi lo supe. Supe que iba a ser importante.-dijo Robín sonriéndole pícaramente, la joven comprendió.-Estaba hermosa, era una princesa y la más bella de todas. Cuando robe sus cosas, lo más valioso que robe…-Robín le hizo un ademan a la joven para que se acercara como si fuera a revelarle un secreto, la princesa se acercó a el.-Fue un beso.-murmuro Robín al oído de Jazmín, haciéndola reír.

-¿La besaste cuando robabas su carruaje?-pregunto Jazmín riendo divertida, Robín asintió casi orgulloso y disfrutando las carcajadas de la joven.

-Ella no reacciono igual de bien, quería matarme.-rio Robín divertido, Jazmín sonreía sin poder evitarlo.-No volví a verla después de saltar de su carruaje con sus joyas y otras cosas de valor.-Lo extraño es que…Volví a verla.-dijo Robín mirando los ojos de Jazmín, quien ya se esperaba eso.

-¿La buscaste o ella te encontró a ti?-pregunto Jazmín mirándolo y señalándolo acusadoramente, Robín negó con la cabeza.

-Tu madre tenía una amiga, un hada llamada Tinkerbell.-dijo Robín tomando la mano de la princesa sin darse cuenta, Jazmín no se apartó.-Esa hada le dijo que la llevaría hasta su alma gemela, si sé que suena muy pretencioso pero es cierto.-ironizo Robín encogiéndose de hombros, Jazmín arqueo una ceja.-Regina no quiso hacer caso a Tinkerbell, así que huyo de la taberna donde estaba su alma gemela, solo pudo ver que él tenía un tatuaje de un león en su brazo.-dijo Robín recordando su charla con Regina hace un tiempo, Jazmín escuchaba todo atenta.-Cuando Regina huyo de la taberna para no conocer a su alma gemela, se topó con cierto ladrón que odiaba por haberla asaltado.-dijo Robín señalándose a sí mismo, haciendo reír a la morena.-A mí me perseguían unos soldados del Rey, así que cuando chocamos ellos siguieron de largo.-dijo Robín encogiéndose de hombros.

-¿Ella te reconoció?-pregunto Jazmín intrigada, Robín arqueo las cejas antes de responder, haciendo que Jazmín lo sujetara del brazo para obligarlo a continuar.

-Bueno, no se tomó bien que un ladrón la usara para escapar de los guardias, menos cuando se dio cuenta que era el mismo que asalto su carruaje un tiempo atrás.-ironizo el arquero, Jazmín asintió de tan solo imaginarse una escena similar.-Esa noche perdí la sensibilidad de mi cara gracias a las cachetadas de tu madre.-se quejó Robín señalando su mejilla, Jazmín no evito reír.-No puedo negar que valió la pena. Ella recupero su pulsera. Yo no pude venderla, era como un recuerdo de la desconocida.-dijo Robín recordando esos momentos.-Tu madre estaba tan furiosa que amenazo con delatarme a los guardias, ahí me di cuenta que esa desconocida…Era la Reina.-dijo el ladrón haciendo un gesto.-Yo sabía que no tenía oportunidad alguna. Ella era la Reina y yo solo un ladrón que ayudaba a los pobres.-dijo Robín encogiéndose de hombros.-Y ella era la esposa del Rey, obviamente no podía aspirar a nada.-dijo el arquero con seriedad.

-Pero ella no se casó por amor, la abuela Cora el obligo, ella no quería casarse y no fue feliz al hacerlo.-protesto Jazmín frunciendo el ceño, como si fuera una niña.

-Eso lo supe después, cuando Regina y yo comenzamos a frecuentarnos a escondidas y a conocernos más.-dijo Robín sonriendo levemente.-Ella era perfecta para mí, me enamore de ella tan rápido que ni siquiera me di cuenta.-confeso Robín.-Y ella sentía lo mismo por mí, pero tenía miedo…Miedo de lo que el Rey o Cora pudieran hacerme. Decidimos escapar del Bosque Encantado juntos.-dijo Robín sonriendo con nostalgia, Jazmín noto que seguramente se acercaba la parte triste de la historia.

-¿Lo hicieron? ¿Pudieron huir?-pregunto la princesa con seriedad, Robín le tomo la mano y asintió.

-Sí, lo hicimos.-dijo Robín con una sonrisa triste, la joven frunció el ceño. El arquero comenzó a contarle lo sucedido, como huyeron por días con la ayuda de los hombres valientes, como Regina y el disfrutaron de esos días. También tuvo que contarle como los guardias los capturaron y los llevaron ante el Rey, como lo torturaron sin descanso y a Regina la habían golpeado. La princesa escuchaba todo horrorizada, como si pudiera sentir el dolor que Robín reflejaba en su rostro. Por ultimo le conto rápidamente lo sucedido con la maldición de Zelena y como habían vuelto a encontrarse gracias a eso en el Bosque Encantado, incluso le dio un par de detalles de cómo en Storybrooke se habían reencontrado.

-Ella te conto del hombre con el tatuaje de león cuando se enamoró de ti en Storybrooke, bueno, cuando ya estaba enamorada de ti y no lo sabía.-dijo Jazmín al comprender que se habían reencontrado en tres ocasiones diferentes sin saber su pasado.-Te enamoraste de ella 3 veces sin siquiera saberlo.-dijo Jazmín incrédula, Robín rio al ver su expresión.-¿Qué hubiera pasado si ella hubiera conocido al hombre que tenía el tatuaje de león?-pregunto Jazmín negando con la cabeza.

-Es curioso eso, yo no sabía lo que Tinkerbell le había contado a tu madre, no sabía que su alma gemela tenía un tatuaje de león y que había estado a punto de conocerlo.-dijo Robín fingiendo desconcierto, Jazmín arqueo las cejas. Robín se arremango la camisa blanca y dejo al descubierto su brazo.-Pero cuando Regina vio esto, ella me lo conto.-dijo el arquero mostrándole su brazo con el tatuaje a la princesa, dejándola sorprendida.-El polvo de hadas no suele fallar.-musito Robín riendo al ver el gesto incrédulo de la pequeña morena.

-Es una gran historia.-musito Jazmín aun un poco conmocionada.-Pero si todo eso paso… ¿Qué paso para que no estuvieran juntos ahora?-pregunto Jazmín confusa, Robín se tensó un poco.-Tu no me contaste sobre eso y David tampoco quiso mencionar nada de eso. ¿Qué sucedió?-quiso saber la princesa, Robín negó con la cabeza y se levantó de su lugar.

-Eso es otra historia.-se excusó el arquero, Jazmín torció el gesto.-Quizá después la conozcas pero ahora quizá debamos volver al palacio.-dijo Robín tendiéndole la mano a la joven. La princesa se dio cuenta que ya había caído la tarde hace un buen rato, tomo la mano del arquero para ambos encaminarse al palacio.


Gold estaba en la biblioteca del palacio, se había mostrado interesado en conocer los libros que podría haber ahí y decidió ocupar su mañana y parte de la tarde recorriendo los largos pasillos llenos de estanterías de la biblioteca del Sultán. Gold sentía curiosidad por el tipo de magia que había en Agrabah, siempre escucho cosas acerca del visir del Sultán y le despertaba curiosidad que tipo de libros podría encontrar ahí. Después de reunir los títulos más interesantes en una mesa dentro de la biblioteca, estaba revisando su contenido para ver si resultaban útiles. También había tomado un par de libros que estaba seguro le gustarían a Bella.

-¿Cuánto tiempo llevas aquí encerrado?-pregunto Regina al entrar a la biblioteca y ver la cantidad de libros que Gold tenía sobre la mesa. Gold se giró desde una estantería y se acercó a Regina, quien comenzaba a revisar los libros elegidos por Gold.

-Bastante.-dijo Gold como si nada, Regina arqueo las cejas.-Quería revisar que libros hay aquí que puedan atraerme. Y también es una buena excusa para mantenerme lejos de nuestro flamante equipo de acompañantes.-dijo el Oscuro con ácido sarcasmo.

-Lo suponía, al parecer tuvimos la misma idea.-ironizo Regina encogiéndose de hombros al dejar un libro y tomar otro de la mesa.-Yo también pensé en buscar algo que pudiera resultar interesante para llevar a Storybrooke.-dijo la reina como si nada. Gold la miro con suspicacia y ambos guardaron silencio por un par de minutos.

-¿Lograste dormir anoche?-pregunto Gold como si no fuera nada, Regina arqueo las cejas y levanto su mirada de los libros para observarlo con curiosidad.-Estaba en mi habitación cuando sentí magia en el castillo, supuse que debías ser tu o Emma, y la señorita Swan parece ser de las que aprecian y aprovechan las horas de sueño.-explico Gold sin mayor importancia.

-Sí, pase parte de la noche con mi hija.-respondió Regina tratando de no dar más información, Gold arqueo una ceja.

-Por lo que he visto y escuchado es una niña muy interesante.-dijo Gold tratando de sonar frio, pero Regina conocía su expresión, para Gold interesante significaba bueno y pocas cosas le parecían buenas.-Quiero decir, sabes a lo que me refiero.-se excusó Gold dejando un libro y concentrándose en Regina.

-Lo se.-asintió la morena, no sabía si era por tantas cosas recientes pero se sintió mal de ver a Gold dolido.-Quizá solo necesito tiempo para entenderte, si conoce las cosas y…-Regina fue interrumpida por el hechicero.

-Ella me odia, Regina. Creció con la peor imagen de mí y la verdad es que todo lo que sabe acerca de mi es cierto.-dijo Gold severo, Regina no supo que decirle.-Al menos en esto tuviste más suerte que yo, tu hija si te perdono, ella sí pudo entenderte.-murmuro Gold con dobles intenciones.

-Sabes que no es lo mismo.-se quejó Regina mirándolo acusadoramente, Gold arqueo las cejas con sarcasmo.-Hemos pasado por más cosas que cualquier relación padre e hija normal o disfuncional.-protesto Regina duramente, Gold frunció el ceño.-Aunque en el fondo siempre supe que me querías aunque fuera un poco.-dijo Regina relajándose un poco, comenzaba a pensar que no debía ser tan dura con él.

-Supongo que era fácil adivinarlo, te vi crecer y te enseñe todo lo que se.-dijo Gold sonriendo con ironía, Regina también sonrió discretamente.-Irónicamente pase más tiempo contigo sin saber que eras mi hija que con el hijo que deseaba encontrar.-ironizo Gold duramente, Regina trago saliva.

-¿Por qué siempre acabamos hablando de lo mismo?-pregunto Regina cruzándose de brazos y mirándolo con seriedad, Gold rio levemente con burla.

-Supongo que es más fácil que hablar de lo que podríamos hacer al respecto.-dijo Gold mirándola severo, Regina comprendió sus intenciones.- ¿Estarías dispuesta a darme la oportunidad de redimirme y tratar de perdonarme?-pregunto Gold mirándola directamente a los ojos.

-Eres un diablillo manipulador, Gold.-ironizo Regina con aparente seriedad, Gold arqueo las cejas y Regina sonrió con burla.-No pierdes oportunidad.-musito la alcaldesa negando con la cabeza, Gold no dijo nada.-Tal vez ya te estas redimiendo, no lo tires todo al demonio, Gold.-dijo Regina acortando la distancia entre ellos.

-Deberías saber que mantener cerca de mí y con vida al pirata manco y a la bruja psicópata es un gran paso hacia mi redención, querida.-dijo Gold con una sonrisa burlona, Regina arqueo las cejas y asintió.

-Creo que puedo entender lo que has hecho por encontrar a Bae, no digo que justifico todo pero…Lo hiciste por tu hijo, a estas alturas es algo que no puedo juzgar.-dijo Regina mirándolo seria, Gold asintió sin decir nada. Regina se dio media vuelta para marcharse del lugar con su habitual porte de arrogancia, pero antes de llegar a las puertas se giró para mirar a Gold.-Quizá deberías tomar un par de libros para Bella, suelen gustarle las historias de amor.-dijo la reina señalando las estanterías llenas de libros.-Llévale unos cuantos, padre.-musito Regina al darse media vuelta para esconder una sonrisa traviesa y salir de la habitación sin mirar atrás, dejando a Gold con una sutil sonrisa burlona y sarcástica en el rostro. Amaba esos juegos de estira y afloja con su querida Reina Malvada, siempre resultaban divertidos.


Ya era casi de noche cuando Jazmín entro al palacio corriendo y subió las escaleras de la misma manera, seguida de Robín, quien la observo riendo para sí mismo. El arquero miro al corredor de su izquierda y vio a David acercándose, la rubia venia riendo después de ver a la princesa subir tan de prisa. Cada uno iba a continuar su camino cuando vieron que por el corredor de la derecha se acercaba alguien más. Regina se dirigía hacia las escaleras cuando vio a Robín cerca de la entrada principal y a David frente a ella, al parecer saliendo del comedor. La reina estuvo a un paso de dar media vuelta y marcharse de ahí pero tuvo que reprimir el impulso inicial. Regina tuvo que hacer uso de toda su fuerza de voluntad para mantener su postura de reina fría y altiva mientras continuaba su camino hacia las escaleras, sabiendo que David y Robín se acercaban cada vez más.

-Regina.-los dos habían dicho su nombre al mismo tiempo, haciendo que Regina tuviera que detenerse y mirarlo de frente. Regina solo pudo pensar que era una mala señal, algo pasaba si esos dos podían estar en la misma habitación sin señales aparentes de pelea.

-¿Sucede algo?-pregunto Regina casi automáticamente, ambos hombres negaron con la cabeza y eso solo hizo que Regina tuviera un presentimiento poco agradable. La reina los observo callada y noto que estaban nerviosos, pero lo que realmente la inquieto fue el ver que Robín y David intercambiaban una mirada fugaz.- ¿Por qué presiento que lo voy a escuchar no va a ser agradable?-pregunto Regina con un tono de ironía.

-Por el contrario, mi reina, pretendemos que sea más que agradable para ti.-respondió Robín dando un paso hacia adelante y mirándola con una sonrisa discreta, Regina arqueo una ceja suspicaz al no ver una reacción negativa de parte de David.

-Estuvimos hablando con Jazmín.-dijo el rubio con un gesto neutro.-Pero antes de hacerlo tuvimos una interesante charla con Hook.-dijo David cruzándose de brazos y mirándola fijamente, Regina arqueo las cejas al ir comprendiendo de que podría tratarse aquello.

-Sí, y él nos dijo algo curioso…Dijo que tu habías dicho que no lo amabas y que él se retiraba.-dijo Robín frunciendo el ceño, dramatizando un gesto de confusión que hizo que Regina torciera el gesto levemente.

-¿Retirarse?-pregunto Regina tratando de sonar indiferente.- ¿Qué esto? ¿Una partida de Póker o una carrera?-ironizo Regina con una sonrisa burlona, Robín y David fruncieron los ceños.

-Apreciamos el gesto de querer evitar más peleas y entiendo que pensaras que alejándonos de ti dejaríamos de cometer locuras para conquistar a una mujer, que debo decir estábamos fallando en los intentos.-dijo David arqueando las cejas, Regina no sabía si lo que estaba escuchando eran alucinaciones o de verdad el príncipe estaba diciendo lo que escuchaba.-Así que llegamos a una conclusión.-dijo el rubio encogiéndose de hombros.

-¿Es en serio?-pregunto Regina señalándolos a ambos con un gesto incrédulo.-Ustedes dos se están tomando esto con una extraña y casi imposible tranquilidad y civilización. ¿Por qué?-cuestiono Regina mirándolos con sospecha, algo no le gustaba.

-Nos dimos cuenta que estábamos poniéndote en una situación difícil al tener que vernos pelear, y aunque ninguno sabia del pasado es difícil para todos, así que decidimos llegar a una tregua.-dijo Robín suspirando y cruzándose de brazos, Regina arqueo las cejas al ver a David asentir.

-De acuerdo.-Regina intervino antes de que David pudiera hablar, sobraba decir que la morena se sentía extraña al ser el centro de las miradas de Robín y David.-He tratado de comportarme de la mejor manera y sé que no lo he logrado como desearía pero creí que si pensaban que estaba con Hook se decepcionarían y sería mejor para ustedes.-dijo Regina mirándolos con culpa.-No quiero lastimarlos, a ninguno en ningún momento pero lo hice y realmente no quiero seguir haciéndolo, así que…Estarían mejor si no estoy cerca de ustedes, así puedo darles un tiempo y espacio para que todo se calme.-dijo Regina mirándolos con disculpa y seriedad, pero los ceños fruncidos y gestos de desacuerdo de Robín y David le gritaban que iban a dar replica.

-Nosotros tenemos otra propuesta. Nos costó mucho llegar a considerarla y tal vez suene algo loca pero creemos que puede funcionar.-dijo David tragando saliva, Regina arqueo una ceja al ver al ladrón comenzar a evitar el contacto visual. Regina miro seriamente a David para obligarlo a continuar.-Queremos proponerte que aceptes un par de citas.-dijo David casi sin respirar, Robín asintió, pero la cara de Regina era un poema.

-¡¿Qué?!-grito Regina después de salir del trance, mirándolos como si le estuvieran jugando una broma. Robín y David torcieron los gestos al escuchar el grito de la reina, tuvieron que agradecer que el palacio fuera tan grande para no alarmar a los demás.- ¿Citas?-pregunto Regina deseando haber escuchado mal pero Robín y David asintieron.-Están locos o se están burlando de mi.-dijo Regina señalándolos con los ojos casi encendidos, por instinto tanto Robín como David retrocedieron.

-No, claro que no.-se apresuró a decir Robín mirándola a los ojos, Regina abrió la boca para decir algo pero el arquero fue más rápido.-Sé que suena raro pero piénsalo un momento. En el Bosque Encantado se solía pretender a las mujeres así, no les llamaban citas pero…Creo que así se decidía con quien se casaba una mujer o algo así.-decía Robín confundido y mirando a David por ayuda, el rubio asintió igual de confuso, mientras que Regina los miraba sin saber qué decir de lo incrédula que estaba.

-Sí, no tenemos claro ese asunto aun pero lo que queremos decir es que…Queremos invitarte a una cita.-dijo David reuniendo todo el valor que necesitaba para no apartar la mirada de Regina, quien parecía estar a un paso de salir de ahí.-Por separado, claro está.-se apresuró a decir el rubio para tratar de hacer reaccionar a la morena. Regina parecía estar clavada al suelo.

-¡Tienen que estar jugando!-grito Regina mirándolos como si estuvieran locos, Robín y David torcieron los gestos, a ninguno le agradaba la idea de hacerla enfadar.-Esa es una de las peores ideas que haya escuchado, es una locura.-protesto Regina procesando el hecho de que ambos parecían estar de acuerdo.

-Ya todo es una locura, Regina.-replico Robín negando con la cabeza.-Solo decidimos que si íbamos a pelear por ti debíamos hacerlo sin complicar las cosas que están pasando. ¿Podrías hacernos caso solo mientras estamos en Agrabah? Cuando volvamos a Storybrooke podrás decidir qué rumbo vas a tomar.-dijo Robín encogiéndose de hombros, Regina lo miro severa.

-Definitivamente no.-sentencio Regina cruzándose de brazos con seguridad.-No pienso hacerlo, no quiero jugar así con ustedes, no creo que sea buena idea.-dijo Regina negándose, Robín y David rodaron los ojos y asintieron.

-Sabíamos que dirías eso.-se quejó David negando con la cabeza.-No puedes negarte, todos estamos aquí atrapados temporalmente…Así que no es que tengas mucho que hacer.-se burló el rubio sonriéndole pícaramente al pasar junto a ella y seguir de largo, Regina sintió deseos de golpearlo y borrarle la sonrisa.

-Solo déjate llevar, Regina. Mañana puede ser un día interesante.-murmuro Robín al pasar junto a ella y seguir de largo, dejando a Regina con un gesto que parecía un poema, no sabía que decir, parecía estar en shock. Robín y David habían desaparecido de su vista y ella estaba al pie de las escaleras. Regina se tomó un par de minutos para procesar la información recibida y subir las escaleras. La reina se aferró al barandal de las escaleras y al levantar su vista se topó con Zelena mirándola desde arriba con una amplia sonrisa de diversión.

-¿Escuchaste?-pregunto Regina rodando los ojos y respirando profundo para no cometer un homicidio, en esos momentos solo deseaba desahogar la frustración. Zelena sonrió divertida y asintió.-Si sigues escuchando conversaciones ajenas, en especial las mías, tendré que convertirte en algo que no escuche ni hable, Zelena.-amenazo Regina retomando su postura de reina y subiendo las escaleras con arrogancia.

-No te enojes, hermanita.-replico Zelena haciendo un gesto con la mano para restarle importancia, haciendo a Regina rodar los ojos mientras subía las escaleras.-A mí me parece buena idea lo que proponen esos dos.-dijo la pelirroja apoyándose en el barandal y arqueando una ceja pícaramente, Regina la miro matadoramente al llegar frente a ella.

-Yo no pretendo tomar esto como un juego.-protesto Regina tensando la mandíbula y tomando rumbo a su habitación, Zelena rodo los ojos y decidió seguirla.-Tal vez no lo vean como un juego pero es lo que parece y no quiero tener que herir a alguno, o a los dos.-se quejó Regina abriendo la puerta de su habitación y entrando seguida de Zelena, la pelirroja cerró la puerta.

-Nunca dije que fuera una idea inteligente.-dijo la pelirroja sonriendo descarada, Regina la ignoro y se sentó en la cama, Zelena la observaba cruzada de brazos.- ¿Qué paso con el pirata? ¿Tan fácil se rindió?-pregunto Zelena sonriendo maliciosa, Regina la miro severa.

-Killian y yo no somos buenos como pareja. Tenemos historia juntos pero no creo que funcionaríamos como pareja.-dijo Regina seria, Zelena arqueo las cejas y se sentó en la silla frente al tocador, mirando a la reina con curiosidad.

-Entonces…El ladrón y el Príncipe.-murmuro Zelena mirando a Regina con aparente seriedad antes de sonreír sin poder evitarlo, Regina rodo los ojos y tomo una de las almohadas de la cama para tirársela a la pelirroja, dándole de lleno en el rostro.-¿Qué? Para ser una villana redimida tiendes a caer en la violencia muy seguido, hermanita. Deberías dejar de ser tan impulsiva.-dijo Zelena fingiendo seriedad al mirar a Regina.

-Si quisiera una consulta iría con Archie.-se quejó Regina de mala gana, Zelena arqueo las cejas con burla.- ¿Quién me garantiza que todo lo que yo te diga no lo usaras en mi contra?-pregunto la reina con ironía y suspicacia, Zelena fingió indignación.

-Por esto es que somos hermanas, pensamos igual.-se burló Zelena señalándose a ambas, Regina negó con la cabeza.-Deberías hacerles caso a esos dos y tener esas citas. ¿Qué es lo peor que podría pasar?-pregunto Zelena encogiéndose de hombros.

-Ser villana es mucho más divertido, no debes preocuparte por herir a nadie y puedes hacer lo que quieras sin remordimiento.-se quejó Regina frunciendo el ceño y dejándose caer sobre la cama para mirar al techo. Zelena rio para sus adentros y se levantó de su silla, la pelirroja se acercó a la cama donde estaba su hermana y se dejó caer descuidadamente junto a ella, haciendo a Regina quejarse cuando la empujo para poder acostarse.

-Después de que me hiciste perder por usar magia blanca he aprendido a no subestimarte como héroe.-gruño Zelena fingiendo molestia, haciendo reír a la morena.-Al menos nunca podrías ser una héroe tan aburrida como los desencantadores y la sirvienta de Rumple.-añadió Zelena riendo por lo bajo, Regina también rio levemente.

-¿Has hablado con Jazmín?-pregunto Regina cambiando de tema y notando como Zelena se tensaba. Zelena dudo que debía responder, pero sabía que tenía que hacerlo y rápido antes de que Regina sospechara algo.

-No. He querido hacerlo pero creí que debía darle tiempo para estar sola y además ha estado ocupada con el rey de los ladrones y el príncipe desencantador.-respondió Zelena fingiendo fastidio, Regina arqueo una ceja y miro a su hermana con algo de intriga.

-Anoche estuvimos hablando hasta muy tarde.-dijo Regina mirando al techo, Zelena hacia lo mismo.-Me dijo lo bien que la trataste durante un tiempo y que la hiciste viajar a un mundo sin magia.-dijo la reina con un tono neutro, Zelena trago saliva.-Sé que no debe haber sido fácil para ti ver que Cora puso en una buena situación a mi hija cuando a ti te dejo como lo hizo.-murmuro Regina sin mirar a la pelirroja.-Gracias por no hacerle daño cuando pudiste hacerlo para vengarte de mí.-dijo Regina mirándola fugazmente, Zelena sintió deseos de disculparse pero titubeo.

-Ella no pidió que Cora la convirtiera en la princesa de este reino.-dijo Zelena duramente.-Cora eligió el destino de su nieta y decidió darle el mejor, eso es todo.-dijo la pelirroja tensa, Regina lo noto pero decidió no decir nada más. La pelirroja se levantó de la cama y Regina la siguió con la mirada.-Ya es un tarde y quiero cenar algo decente en mi habitación, iré a buscar a Emma ya que alguien me ha dejado sin magia.-dijo Zelena al tiempo que se dirigía a la puerta y se marchaba de ahí sin mirar atrás.


Regina iba a camino a la habitación de Jazmín para preguntarle si deseaba cenar en el comedor, aunque serian solamente ellas en realidad, todos habían optado por cenar en sus respectivas habitaciones. Regina estaba caminando por el corredor cuando se topó con Emma, la rubia se sorprendió un poco al topársela de frente.

-¿Siempre caminas sin mirar por dónde vas?-pregunto Regina con ironía, Emma se encogió de hombros con inocencia.

-Estaba distraída.-se excusó Emma como si nada, Regina la miro con resignación.-El palacio es enorme, estuve revisando y hay habitaciones bastante geniales.-decía la rubia con la emoción de un niño que recorre un lugar nuevo.-Podría llevarme un par de cosas de aquí, con un par de joyas dejaría de trabajar de por vida.-dijo Emma despreocupadamente.

-No es que tu trabajo en la comisaria sea muy demandante, Swan.-se burló Regina mirándola con picardía, Emma frunció el ceño.-Iba a ver si mi hija quiere cenar algo en el comedor, quizá hoy que no somos todos se sienta un poco más cómoda.-dijo Regina señalando la habitación para seguir su camino.

-Eso note, todos en sus habitaciones. Te acompaño, también iba a ver como estaba esa niña-dijo Emma siguiendo a la alcaldesa, Regina la miro con burla al escuchar cómo se refería a Jazmín de la misma manera que a Henry. Ambas mujeres iban a abrir la puerta para entrar pero Emma noto que Robín se acercaba a ellas.-Mejor iré yo a ver si quiere comer algo, para que no se sienta presionada.-dijo Emma adelantándose a la habitación de la joven y entrando sin más, Regina estuvo a un paso de abrir la puerta para entrar también pero unas manos la sujetaron por la cintura y le cubrieron la boca. La reina comenzó a forcejear del susto pero noto un olor bastante familiar que la tranquilizo un poco, solo por reconocer de quien se trataba pero no lo suficiente para no desear golpearlo. Robín sujeto lo suficiente a Regina para poder llevarla a la habitación que él ocupaba, no era una tarea difícil tomando en cuenta que la altura y fuerza de Robín era mucho mayor que la de Regina.

-¿Qué demonios te pasa?-protesto Regina cuando Robín tuvo que quitar la mano de su boca para poder abrir la puerta y entrar. El arquero volvió a cerrar la puerta y Regina aprovecho para zafarse de el al pisarle el pie derecho.

-¡Eso dolió!-se quejó Robín con un gesto de dolor al soltar a Regina una vez dentro de la habitación, la reina le había clavado su tacón en su pie derecho. Regina se giró y lo miro con instintos asesinos, se acercó a él con intenciones de marcharse pero al pasar a su lado Robín la sujeto del brazo con firmeza y sin mucho esfuerzo la jalo a él, hundiendo sus dedos entre los cabellos de Regina y besándola. Robín disfruto el fugaz beso, cuando soltó a Regina no oculto una sonrisa traviesa que contrastaba con los ojos encendidos de la reina.

-¿Por qué hiciste eso?-pregunto Regina mirándolo acusadoramente, Robín se cruzó de brazos con inocencia y se apoyó en la puerta cerrada por si a Regina se le ocurría intentar marcharse.- ¿Quieres volverme loca o solo es parte de su idea?-pregunto Regina destilando ironía.

-Quería hablar contigo y note que me estabas evitando, después de lo de hace un rato no ibas a querer hablar conmigo.-dijo Robín encogiéndose de hombros y manteniendo su postura, Regina frunció el ceño y también se cruzó de brazos.

-No pretendía hablar contigo.-dijo Regina arqueando una ceja con arrogancia, Robín frunció el ceño.-Mucho menos después de la locura que me han propuesto.-dijo Regina señalándolo, Robín asintió.-Tu deberías estar odiándome no intentando hacer que vuelva contigo.-dijo Regina con algo de culpa en su tono, Robín se tensó y la miro con seriedad.

-Es verdad, pero también te amo y llevo más tiempo amándote que odiándote.-dijo Robín con un gesto de fingida confusión que hizo a Regina rodar los ojos.-Soy nuevo en esto, no puedes culparme por no saber cómo funciona.-se excusó el arquero con inocencia, Regina negó con la cabeza.

-Sería más fácil para ti odiarme si conocieras todo lo que he hecho en el pasado.-se burló Regina en el mismo tono que el arquero. Robín se acercó a ella para mirarla directo a los ojos.-Eres la última persona a la que quise lastimar, no debí hacerlo y mucho menos meterte en todo esta confusión.-se lamentó Regina con frustración, Robín se tensó notablemente pero tardo poco en recomponerse.

-¿Por qué no me muestras tu pasado?-pregunto Robín tratando de sonar indiferente, Regina lo miro confusa.-Conozco cosas de la Reina Malvada, escuche cosas de ella, incluso vi cosas terribles sobre ella. Si tú me cuentas lo que tanto te has guardado te sentirías mejor-dijo Robín mirándola cálidamente, Regina titubeo.-No todo era malo, de hecho, había motivos por los cuales valía la pena verla.-dijo Robín llevando su mirada directo al escote de Regina, haciendo sonrojarla y darle un ligero golpe para hacerlo callar.

-Ya conoces lo que todos decían de mí, no sé qué más podría contarte.-dijo Regina fingiendo desinterés. Robín la miro con suspicacia, como siempre la miraba cuando no le creía algo.

-Conozco lo que todos decían, tomando en cuenta que eran seguidores de Blanca Nieves no sé qué tan confiables sean esas fuentes.-ironizo Robín mirándola con burla, Regina frunció el ceño.-Yo quiero saber lo que tú tienes que decir, no los demás, esa parte que deseas mantener lejos de nosotros porque soy quizá el único que no te conoció durante esos años.-dijo Robín tomando sus manos con suavidad.

-Soy mala en las relaciones, Robín.-replico Regina con un gesto infantil, el arquero fingió una mueca de sorpresa que la hizo reír.-Pero sé que tú conoces partes de mi vida que otros no.-dijo Regina sonriéndole cálidamente.-Cuando estoy contigo es como si nunca hubiera sido la Reina Malvada, pero tal vez si debas conocer esos momentos para saber si de verdad me amas o solo amas la parte que conoces.-dijo la reina soltando su mano de él y llevándola a su rostro.

-No hay nada que puedas decirme que me haga salir corriendo. Ya te he visto enfadada y aun así decidí correr el riesgo.-se burló Robín con inocencia, Regina rio por lo bajo.-Mañana te tengo una sorpresa, tendrás que esperar pero prometo que valdrá la pena.-dijo Robín sonriéndole pícaramente, Regina iba a decir algo mas pero el arquero se apresuró a darle un corto beso en los labios para callar sus réplicas, Regina frunció el ceño.

-No preguntare, ya entendí.-se quejó la morena con un gesto infantil, Robín asintió.-Estuviste hablando con mi hija en el jardín. ¿Qué les llevo tanto tiempo?-pregunto Regina con curiosidad.

-Ella quería saber mi historia, sobre todo la parte de cuando te conocí.-dijo el ladrón encogiéndose de hombros como si nada, Regina arqueo las cejas y se llevó las manos a las caderas.-Lo gracioso es que hasta que cuando se la estaba contando me di cuenta de lo larga que es.-dijo Robín mirándola con un gesto de burla, Regina asintió con una sonrisa.

-Larga y confusa.-ironizo Regina con una sonrisa descarada, Robín asintió.- ¿Le contaste la parte en que asaltaste mi carruaje?-pregunto la morena con picardía, el arquero asintió de mala gana.

-No sé si sea la mejor historia para contarle a una hija.-bromeo Robín fingiendo confusión, Regina se cruzó de brazos con un gesto para darle la razón. Robín solo la miraba y eso comenzaba a inquietarla, los ojos azules del arquero siempre la inquietaban de una forma que aún no conseguía explicarse.

-Tal vez debería...-Regina señalo la puerta sin dejar de mirarlo, Robín parecía disfrutar el ponerla nerviosa y eso Regina lo sabía.-Buenas noches, Robín.-murmuro Regina al tener que esforzarse por apartar su mirada de él y apresurarse a salir de esa habitación, aun consiente de que el arquero la había seguido con la mirada.


Cuando Emma entro a la habitación de Jazmín la encontró sentada frente a su tocador terminando de peinarse, la princesa le dio una mirada sorprendida al ver a la rubia entrar como si nada. Jazmín solo pudo reír al ver la mueca de Emma cuando cerró la puerta. La salvadora se acercó a donde estaba la joven y vio que la princesa había sacado un par de joyas que ahora estaban sobre su tocador. Jazmín no le dio importancia a eso, estaba acostumbrar a usarlas y no le encontraba lo raro.

-Son lindas.-dijo Emma detrás de Jazmín, siguiendo de largo hasta dejarse caer sobre la cama con despreocupación. Jazmín se giró en su silla y miro a Emma que estaba sentada en su cama.-Solo pasaba para saber si querías cenar algo en el comedor.-dijo la rubia encogiéndose de hombros, Jazmín lo pensó un par de segundos y termino por morderse el labio inferior en señal de negación, Emma asintió.-O puedes cenar aquí igual que ayer.-dijo la Salvadora arqueando las cejas.

-Gracias, Emma. Pero tal vez mañana.-dijo Jazmín sonriéndole cálidamente.-Todos se han portado bien conmigo pero preferiría quedare aquí, es que no quiero ver a todos.-se justificó Jazmín con un tono suave.

-No quieres ver a Gold.-replico Emma mirándola con suspicacia, Jazmín no respondió pero aparto la mirada dándole la razón a Emma. Jazmín prefirió omitir el detalle de que también estaba evitando a Zelena.-No vas a poder evitarlo por mucho tiempo más.-recordó la rubia mirándola seria.

-Lo sé, es solo que cuando lo veo y recuerdo lo que hizo…Prefiero estar lejos de el.-dijo Jazmín con un tono suave, Emma asintió al comprenderla en parte.- ¿Soy muy injusta por pensar así?-pregunto Jazmín al levantarse de su silla y acercarse a la cama, tomando asiento al lado de Emma.

-No lo eres, solo reaccionas a lo que escuchaste toda tu vida.-dijo Emma encogiéndose de hombros.-Para ti no ha pasado mucho tiempo pero para todos ha sido mucho, en ese tiempo han sucedido cosas. Solo te llevara tiempo adaptarte a tantos cambios.-comento la rubia mirándola con un gesto despreocupado.-Si vas a cenar aquí será mejor que te acompañe.-dijo Emma cambiando el tema y concentrándose lo más que pudo hizo aparecer una mesa delante de ellas con dos platos de comida.-¡Sí!.-grito Emma satisfecha y orgullosa, haciendo reír a Jazmín.- ¿No te incomoda?-pregunto Emma señalando la pequeña mesa, la joven negó con la cabeza.

-¿Por qué te portas tan bien conmigo?-pregunto Jazmín mirándola con un gesto de curiosidad, tomando a Emma por sorpresa.-Mi madre lastimo a tus padres, incluso trato de herirte a ti y ahora es posible que sea hija de David. Tu madre debe odiarme. ¿Por qué tu no?-pregunto la princesa con un gesto de interés, Emma dejo de prestarle atención a su comida un momento.

-Ya hemos pasado por mucho con Regina, ahora estamos bien.-dijo Emma como si nada, a la joven le sorprendía lo despreocupada de la Salvadora, no podía negar que le agradaba.-A mi madre seguro le causaras un ataque, aun mas si eres hija de David, pero Blanca Nieves no suele odiar a nadie.-dijo Emma encogiéndose de hombros con una sonrisa burlona.-Ella es toda ternura y esperanza, llega a ser agotador.-ironizo Emma tomando su tenedor y comenzando a centrarse en su comida, Jazmín no pudo evitar reír ante la despreocupación de Emma.

-¿Todos en Storybrooke son como tú? Despreocupados y divertidos.-pregunto Jazmín mirándola con broma, Emma la miro y arqueo una ceja.

-Yo soy única, niña.-replico Emma dramatizando una mueca, Jazmín rio divertida.-Y no, en Storybrooke todos son personajes de cuentos. Ya los conocerás, estoy segura que al menos con Ruby, Kathryn y Tinkerbell te llevaras bien. Ellas son amigas de tu madre.-dijo Emma mirando a la joven, quien la escuchaba un poco desubicada.

-¿Y qué pasaría si no deseo ir a ese lugar?-pregunto la princesa un poco titubeante, mirando el plato de comida frente a ella y tomando el tenedor aunque no tenía intenciones de comer aun.

-¿Preferirías quedarte en un reino desierto?-pregunto Emma irónicamente, Jazmín se mordió el labio inferior.-Seria muy aburrido. El palacio es lindo pero estar totalmente sola en un reino en ruinas no es para nada atractivo para mí, al menos en Storybrooke jamás te aburrirías, eso te lo aseguro.-dijo Emma como si nada, la princesa medito sus palabras.-Yo nunca me aburro.-añadió Emma guiñándole un ojo antes de dar otro bocado a su comida.

-¿Por ser la Salvadora?-pregunto Jazmín mirándola con picardía, Emma arqueo las cejas al mirarla.-Mamá me explico algunas cosas. También menciono que siempre que sucedía algo ella y Gold tenían que intervenir para salvarlos.-rio Jazmín con ironía, Emma la miro con un gesto de indignación.

-Eso es porque tu madre suele gastarme bromas muy seguido, pero en el fondo todos sabemos que me quiere.-se justificó Emma mirándola con seguridad, Jazmín la miro con una ceja arqueada que hizo que Emma frunciera el ceño.-Bien, es verdad. Pero yo rompí una maldición.-protesto Emma con orgullo.

-¿El beso de amor verdadero a Henry?-pregunto Jazmín mirándola con interés, Emma asintió mientras tomaba otro bocado.-Por lo que entendí…Tu no lo habrías hecho si él no se come la empanada…-Emma se apresuró a interrumpirla.

-¿Siempre eres así de terca?-pregunto Emma mirándola con burla, Jazmín frunció el ceño esta vez.-Es como si estuviera frente a un clon, debes pasar más tiempo conmigo para arreglar eso, niña.-dijo Emma señalándola con su tenedor, Jazmín solo rio divertida.-Si sigues así al rato estarás criticando mis hermosas chaquetas.-se quejó Emma negando con la cabeza.

-A mí me gustas tus chaquetas.-replico Jazmín, haciendo que Emma arqueara las cejas.-Cuando viaje al mundo sin magia con Zelena yo tenía un par así, aunque nunca de un color tan estridente como las tuyas.-se apresuró a aclarar Jazmín con una mueca de broma, Emma sonrió ampliamente.

-Interesante, niña.-sonrió Emma al encontrar una manera de poder usar el karma contra su querida alcaldesa de Storybrooke. Jazmín negó con la cabeza y decidió empezar a comer antes de que Emma terminara incluso con su comida.


Regina estaba en su recamara, después de la plática con Robín había preferido regresar a su habitación para estar sola. La reina estaba en el balcón de su habitación, la brisa de la noche le agradaba, miraba las casas vacías y oscuras…Todo estaba en silencio. Regina no dejaba de pensar que algo no encajaba en lo que pasaba, no solo sobre lo de Robín y David, la reina sentía que algo mas había sucedido en Agrabah y eso la intrigaba. ¿Qué fue lo que dejo a la ciudad así? Regina no sentía magia en la ciudad, no había encontrado más lugares ocultos dentro del palacio y ninguna pista sobre lo que dejo a Agrabah en ruinas, como si lo que fuera que hubiera pasado se esfumo y ya.

-¿Estas ocupada?-la voz de Hook desde la puerta la hizo salir de sus pensamientos, el pirata toco primero antes de abrir la puerta y pasar a la habitación. Regina se giró y con un movimiento de muñeca hizo que la puerta se cerrara de golpe, casi lastimándole la mano a Hook, haciendo que el pirata torciera el gesto.-Cuidado con eso, amor, solo me queda una.-se quejó el pirata moviendo la mano lastimada, Regina lo fulmino con la mirada.

-¿Qué fue exactamente lo que estabas pensando cuando le diste a Robín y David una idea tan estúpida?-siseo Regina mirándolo severa y acercándose lentamente, Hook comprendió su enojo y lamento no haber salido corriendo a tiempo.

-¿De qué hablas? ¿Qué se supone que hice esta vez?-pregunto Hook con inocencia fingida, Regina alzo la mano para conjurar algún hechizo pero Hook alcanzo a detenerla.-Bien, tal vez haya escuchado que hablaban acerca de una idea pero… ¿Cómo sabes que fui yo?-replico Hook con indignación, Regina lo miro con burla.

-¿Es un chiste?-pregunto Regina retóricamente, Hook frunció el ceño.-Una idea tan loca solo podía venir de un pirata.-dijo Regina señalándolo con enojo, Hook sonrió con descaro y alzo su garfio para replicar.

-Capitán, amor.-dijo Hook señalándola como si nada, Regina respiro profundo y estuvo a un paso de lastimarlo pero Hook volvió a hablar.-Eso que dices es cierto, pero la idea les gusto.-se excusó Hook con una sonrisa de inocencia, Regina lo fulmino con la mirada y alcanzo a tomar lo primer que encontró para lanzárselo, Hook solo pudo apartarse y esquivarlo por poco.-Era una mejor idea que un duelo de espadas, aunque eso hubiera sido más divertido.-ironizo Hook riendo levemente, Regina controlo sus instintos asesinos antes de terminar haciendo que el pirata cayera por el balcón.

-Eres un idiota, Hook.-se quejó Regina mirándolo acusadoramente, Hook torció el gesto.-No seguiré discutiendo esto.-musito la alcaldesa tomando asiento en la cama, Hook pareció de acuerdo y se dejó caer sobre el colchón como si nada, ganándose una mirada severa de Regina.

-¿Cómo les fue a Robín y David con nuestra princesa?-pregunto Hook tratando de sonar despreocupado mientras se acomodaba mejor en la cama, bajo la mirada incrédula de Regina, quien estaba a un paso de tirarlo de la cama.

-Al parecer bastante bien.-dijo Regina tratando de hacer que Hook bajara sus pies de su cama, pero el pirata no parecía inmutarse por sus intentos.-Creí que ya estarías hablando con ella.-dijo Regina desistiendo de moverlo y mirándolo con curiosidad.

-No, prefiero esperar un poco y no abrumarla tanto.-dijo Hook sin mirarla, Regina arqueo una ceja sin creerle, el pirata rodo los ojos.-De acuerdo, tal vez no quiera contarle de las cosas que hice como pirata, unas son divertidas pero otras…No creo que le agraden.-comento Hook con un tono burlón.

-Puedes omitir los detalles que consideres.-dijo Regina con seriedad, Hook ya había pensado en eso.

-Eso pensaba hacer.-rio Hook con descaro, Regina lo observo callada.-Nunca pensé en tener una hija.-suspiro el pirata llevándose la mano al rostro y frotándose los ojos.-Es raro no querer que esa niña tenga una mala imagen de mí. ¿Así se supone que sea?-pregunto Hook mirando a Regina con un gesto de frustración, pero la reina solo pudo reírse un poco, haciéndolo gruñir de fastidio.


Gold estaba debatiéndose entre abrir la puerta de la habitación de Jazmín o marcharse sin hacerlo. El Oscuro se había pasado el día dentro de la biblioteca escogiendo los libros más interesantes, también se había tomado la molestia de tratar de encontrar algún escondite mágico o algo que pudiera darle pistas sobre algunas cosas, pero no encontró nada. Ahora Gold estaba frente a la habitación de Jazmín, dudando si debía entrar o esperar a que la joven fuera quien quisiera hablar con él. Gold reunió su valor y toco la puerta, cuando escucho la voz de la joven para hacerlo pasar entro a la habitación y cerró la puerta, encontrándose con Jazmín acercándose desde el balcón. La princesa se tensó al ver que se trataba de él, Gold lo noto y decidió no acercarse más. Jazmín lo miraba con seriedad y en silencio.

-¿Qué haces aquí?-pregunto Jazmín con seriedad, mirándolo sin pestañear siquiera, sosteniéndole la mirada a Gold, quien lucía su semblante serio de siempre. Jazmín no pretendía mostrarse intimidada por él, no quería flaquear delante de él.

-Quería hablar contigo, ya que eres mi nieta.-dijo Gold mirándola como si con esas palabras explicara todo, la joven noto que le estaba costando hablar tanto como a ella. Gold la miraba fijamente, como si quisiera descubrirla por completo, como acostumbraba a mirar a todos, pero la joven no se dejaba fácil y parecía mantener el aplomo de arrogancia.

-Tal vez seas mi abuelo, pero no por eso estoy obligada a hablar contigo, no quiero hacerlo y prefirió que me dejaras sola.-dijo Jazmín duramente, mirando a la puerta, manteniéndose tan firme que Gold tuvo que darle un punto por eso. Pero si la joven era terca, Gold también lo era.

-Las cosas no son como Cora te ha contado. Puedo imaginar que te habrá dicho cosas horribles de mí y sobre lo que he hecho pero no todas han sido así.-dijo Gold manteniendo su semblante inexpresivo, consiguiendo que Jazmín apretara los puños al comenzar a perder la paciencia y la compostura.

-¿No? ¿No la usaste para conseguir tener a mi madre? ¿No le ofreciste salvar su cabeza si ella te entregaba a su primera hija? ¿No le enseñaste a arrancar corazones? ¿No manipulaste todo para convertir a mi madre en una la Reina Malvada y tener tu maldición?-reprocho Jazmín tensando la mandíbula cada vez más, desahogando todo lo que se había guardado en ese momento. Gold la miraba sin alteración alguna, podía notar como la joven apretaba los puños con tanta fuerza que hizo se hiciera daño en las manos.

-A Cora le enseñe todo lo que yo sabía, incluso a arrancar corazones, cosa que debo decir aprendió de una manera tan excelente que acabo volviéndose la Reina de Corazones.-siseo Gold tensándose y torciendo el gesto, Jazmín noto su dureza.-Le enseñe todo porque pensé que me amaba, le ofrecí algo juntos y ella prefirió el trono. Ella me dejo después de que logro zafarse de nuestro contrato. Ella decidió traicionarme, no yo a ella.-dijo Gold tan rígido que Jazmín se asustó un poco.

-Pero tú ya eras el Oscuro cuando la conociste. Tu pretendías engañarla pero ella lo hizo antes que tu.-musito Jazmín mirándolo con un gesto más calmado, Gold asintió de mala gana y casi gruñendo.-No fue culpa de Cora que tu hicieras más daño, tu también eras malvado.-dijo Jazmín mirándolo cruzada de brazos, con una seriedad que Gold comenzaba a sentir irritable.

-Para ser tan pequeña eres bastante dura.-gruño Gold torciendo el gesto un momento, lo suficiente para no notar la discreta y fugaz sonrisa que Jazmín oculto.-Debí saber que Cora se había encargado de no hacerte dudar de tus impresiones hacia mí, es claro que no poder hacerte cambiar de opinión.-dijo Gold de mala gana, dándose la vuelta para marcharse. Jazmín frunció el ceño ante la insinuación de ser manipulada por su abuela.

-Espera.-dijo Jazmín deteniendo a Gold a medio camino, ignorando que Gold ya sonreía satisfecho al haber conseguido lo que quería.-Si yo te dejara hablar… ¿Me contaras tu versión de la historia? Tendrías que decirme la verdad y yo sabría si mientes. Lo sabría y si lo haces no volveré a mirarte siquiera, sin importarme si estas a punto de morir.-dijo Jazmín tratando de sonar tan segura como arrogante, Gold sonrió ampliamente de espaldas a ella.

-¿De verdad crees que funcionara ponerle condiciones al Oscuro, pequeña?-pregunto Gold al girarse, derrochando ironía y sarcasmo, Jazmín arqueo una ceja y se cruzó de brazos, comenzaba a pensar que darle una oportunidad era una mala idea.

-Tómalo como si fuera un trato. Tu podrás hablar en tu defensa, podrás contarme tu versión de lo que paso y yo intentare seriamente no ser tan dura contigo, incluso podría plantearme el perdonarte.-dijo la princesa con desdén y un gesto de seriedad, Gold arqueo las cejas tratando de ocultar su incredulidad.

-Eres una niña lista y astuta.-gruño Gold mirándola con seriedad, detestaba no ser quien pusiera sus condiciones y en realidad no tenía que hacer caso a Jazmín, pero sentía curiosidad por ver cómo podría acabar todo eso.-Me agrada eso.-sonrió Gold con malicia y descaro, Jazmín sonrió de igual manera.

-Soy nieta del Oscuro, ¿no?-replico Jazmín sonriendo con superioridad, haciendo que Gold tuviera que reprimir una risa divertida, comenzaba a verle la gracia a ese asunto.-Supongo que debería llamarte abuelo.-ironizo Jazmín con una mueca de desagrado, Gold frunció el ceño.

-Por favor no lo hagas.-pidió Gold negando con la cabeza, ni siquiera Henry lo llamaba así y le sería un poco difícil acostumbrarse a ese término, al menos hasta que Regina decidiera perdonarlo oficialmente.

-¿No te agrada?-replico Jazmín arqueando una ceja y esbozando una sonrisa maliciosa, Gold comprendió que había sido mala idea decirlo en voz alta.-Entendido, abuelo.-ironizo la princesa con una sonrisa de satisfacción al verlo torcer el gesto y gruñir por lo bajo.

-Cora ha de estar disfrutando mi tortura, la planeo muy bien.-gruño Gold al acercarse al balcón, la joven lo siguió con la mirada.-De todas las personas posibles tenías que crecer cerca de Cora y Maléfica, alguien se está burlando de mi.-ironizo Gold con un tono de pocos amigos, Jazmín arqueo las cejas y se acercó a donde estaba el.

-Te odiaban.-dijo Jazmín acercándose al balcón pero manteniendo una buena distancia de Gold, apoyándose en el balcón de piedra. Gold la miro y ella se encogió de hombros.-Quizá no eran buenas pero sin duda eran interesantes, aprendí mucho de ellas.-dijo la princesa sonriendo levemente al mirar al frente, Gold arqueo una ceja.

-No lo dudo. ¿La reina de corazones y la Emperatriz del mal? ¿No te enseñaron a lanzar maldiciones o arrancar corazones?-pregunto Gold mirándola con sarcasmo, Jazmín no se sintió ofendida como espero el Oscuro, se limitó a reír y negar con la cabeza.

-¿Si recuerdas que tú eres el Oscuro, cierto?-replico Jazmín señalando con burla, Gold respiro profundamente antes de rodar los ojos.-No creo que seas el indicado para burlarte, abuelo.-se desquito Jazmín sonriendo divertida.

-Se supone que las princesas como tu sean educadas, dulces y amables…No arrogantes, presumidas y sarcásticas.-se quejó Gold gruñendo, Jazmín rio divertida.

-Lo soy, pero solo con quien yo quiero, con personas que me agradan.-respondió Jazmín con filoso sarcasmo, Gold la miro con un gesto de burla y frunció el ceño.-¿Me contaras ya o tendré que marcharme y esperar a que tomes el valor necesario?-pregunto Jazmín con una mueca burlona. Gold arqueo las cejas y negó con la cabeza, sin duda Cora se estaba divirtiendo donde quiera que estuviera al verlo en esa situación, ahora entendía el interés de Cora en esa niña, podía ver el potencial. Jazmín lo miraba expectante y Gold termino por respirar profundo antes de pensar cómo iba a contarle y sobre todo que cosas iba a decirle.


Emma caminaba por los largos pasillos del palacio camino a su habitación, la Salvadora había salido por aire fresco y había pasado a la cocina por algo de comer que le gustara, después de todo Regina y Gold se habían encargado de abastecer la cocina del palacio con algo de comida decente. La rubia solo tomo un vaso de leche y se encamino de nuevo a su habitación, hasta que su silencioso y tranquilo camino se vio interrumpido por David, su padre que le había pedido ayuda en algo que no estaba dispuesta a ayudar.

-Vamos, Emma, es un favor para tu padre.-dijo David con un tono de protesta, siguiendo los pasos de su hija, quien ya se encaminaba a las escaleras pretendiendo que no lo escuchaba o al menos no se detenía para mirarlo.

-No.-sentencio Emma siguiendo su camino sin siquiera mirar atrás, bebiendo un trago de su leche, David frunció el ceño y continuo siguiéndola.-Regina me asesinara, y si no lo hace ella lo hará Mary Margareth si llega a saberlo. Además, no pienso tomar partido.-decía Emma negándose a la propuesta del príncipe, quien rodando los ojos seguía el paso de su hija.

-Deberías tomar partido.-replico David con un tono burlón, Emma rio burlonamente.-Soy tu padre, deberías estar de mi lado. Robín solo es tu compañero.-decía David al llegar a las escaleras y ver a Emma subir sin culpas.-Además, es lo justo.-añadió David apresurando a subir las escaleras para alcanzar a su hija.-Me lo debes por las veces que te cubrí en la comisaria sin decirle a tu madre, y sin preguntar dónde estabas.-sentencio David cruzándose de brazos detrás de ella.

-Demonios.-gruño Emma sin importarle su lenguaje frente a su padre, arrepintiéndose al verlo mirarla con seriedad.-Eso es injusto.-se quejó la rubia con un gesto infantil, David sonrió satisfecho.

-Es solo un pequeño hechizo, el primero y el ultimo que te pediré.-prometió David encogiéndose de hombros con inocencia, Emma gruño una vez más.-No es para tanto, solo es una pequeña ayuda para tu padre.-ironizo David sonriendo divertido, al llegar al final de la escalera se detuvieron.

-¿Si digo que si dejaras de seguirme?-pregunto Emma de mala gana, David asintió sin remordimiento.-Extorsionada por mi padre, genial.-se burló la rubia negando con la cabeza, David la miro con regaño.-Bien, lo hare. Te veo al rato en tu habitación.-acepto Emma suspirando resignada y continuando su camino hacia su habitación, mientras que David hizo lo mismo hacia el lado contrario. Emma camino hacia su habitación y antes de llegar vio a Robín de camino a la suya, la rubia aprovecho que pasaba junto a él y lo sujeto del brazo en un gesto amigable.

-¿Qué pasa, Emma?-pregunto Robín despreocupado, Emma lo miro y negó con la cabeza para después darle un par de palmadas en la espalda, el arquero la miro confundido.

-Te debo un favor, amigo.-ironizo Emma arqueando las cejas, Robín la miro sin entender.-No preguntes, no protestes, solo te debo un favor que podrás cobrar después.-gruño Emma encogiéndose de hombros y retomando su camino hacia su cuarto. Robín la observo con un gesto de confusión, cuando vio a la rubia desaparecer el también entro a la habitación que ocupaba.


- Flash Forward.

-Si Ingrid te llega a ver me matara a mí, a ti y a todos en Storybrooke.-dijo Zelena con seriedad y algo de sarcasmo cruel al girarse para mirar seriamente a Jazmín, quien tenía la misma mirada que la pelirroja.

-Como si no pudieras acabar con ella, tía.-se burló Jazmín mirándola con los brazos cruzados, Zelena la miro severa.- ¿No puedes?-pregunto Jazmín sorprendida, Zelena torció el gesto en un gesto de pocos amigos.

-Ella me hizo volver, ella me revivió.-dijo Zelena con frustración.-No es tonta, mocosa, ella uso protección para que no pudiera volverme contra ella.-explico Zelena con fastidio, la joven entendió.-No debe reconocerte, no debe verte.-murmuro la pelirroja pensando en alguna solución temporal.

-No me conoce, nunca me ha visto, no podrá saber quién soy.-dijo la princesa encogiéndose de hombros tratando de pensar en algo más, Zelena la miro como si estuviera burlándose de ella.

-Como si fuera necesario preguntar siquiera, mocosa.-se burló Zelena mirándola de arriba a abajo, Jazmín llevaba unos jeans y una blusa blanca como las que acostumbraba a usar Regina pero más ceñidas al cuerpo, complementando su atuendo con una chaqueta de cuero café, el cabello lo llevaba largo y suelto, mientras que sus ojos resaltaban aún más con el delineador en ellos.-Eres el clon de tu madre, pequeña princesita malvada. Y tienes mi sonrisa.-se burló Zelena recordando el apodo de su sobrina, haciéndola fruncir el ceño.

-Que graciosa, tía Zelena, recuerda reír cuando la loca de los helados comience a matarnos a todos.-se quejó Jazmín torciendo el gesto y sonriéndole con descaro, Zelena retomo su seriedad.

-No aprendes a moderar tu lengua, mocosa.-ironizo Zelena arqueando las cejas, Jazmín no respondió.-Ella no nos matara si no sabe que estas aquí.-murmuro la pelirroja para sí misma, con un movimiento de muñeca en su mano apareció un conocido collar.-Usaras esto.-dijo Zelena tendiéndole el collar de trébol a Jazmín.

-¿El collar para cambiar de forma?-pregunto Jazmín con una mueca de desagrado al tomarlo.- ¿En serio es necesario? Odio cambiar de apariencia.-se quejó Jazmín dejando salir su lado caprichoso que Zelena reconoció como familiar.

-¿Prefieres ataúd de cristal o en cenizas, sobrina?-pegunto Zelena mirándola con ironía al cruzarse de brazos, Jazmín rodo los ojos.

-Bien jugado, tía.-se quejó la princesa al ponerse el collar y de inmediato adoptar otra forma, Zelena la observo con una sonrisa de diversión.- ¿Rubia?-protesto Jazmín notando sus cabellos, Zelena asintió con una sonrisa burlona.-Prefiero otra cosa, menos…rubia.-dijo Jazmín mirando a la pelirroja con inocencia, la bruja estuvo tentada a negarse pero decidió acceder. Zelena se acercó a ella y toco el collar, en un segundo los cabellos de Jazmín cambiaron de color igual que su rostro.

-Así tendrás que quedarte-dijo Zelena aprobando su apariencia, la joven rodo los ojos y asintió de mala gana.-Puedes quitártelo por ahora. Debemos pensar como acabar con una heladera.-gruño Zelena frustrada, ambas guardaron silencio mientras pensaban en algo.

-Con fuego.-murmuro Jazmín al alzar la mirada hacia su tía, quien la miro con burla.

-Ingrid es mucho más fuerte que eso, mocosa.-replico Zelena negando con la cabeza, pero Jazmín parecía firme.

-Fuego de dragón.-dijo Jazmín sonriendo ampliamente, Zelena arqueo las cejas y la miro sin convencerse, no había dragones en Storybrooke.-Maléfica.-musito la princesa sonriendo, Zelena rodo los ojos y negó con la cabeza.

-Un dragón vivo nos serviría, no uno que lleva un buen rato vuelto cenizas.-dijo Zelena con arrogancia, pero la joven no parecía rendirse.

-Podemos traerla de vuelta.-dijo Jazmín comenzando a idear su plan, Zelena la miraba sin convencerse.-Ingrid lo hizo contigo, podríamos hacerlo.-dijo la princesa firme.

-Ingrid uso algo mío, niña. Los hechizos así no son nada fáciles, por eso no se hacen muy seguido, no siempre resultan.-dijo Zelena mirándola con seriedad.-Necesitaríamos algo de Maléfica y no lo tenemos, la sangre de la persona que la mato y otras cosas.-dijo Zelena negándose, Jazmín arqueo las cejas y bajo la mirada a su muñeca, Zelena hizo lo mismo y rodo los ojos. Jazmín llevaba puesta la pulsera de oro que la Emperatriz del Mal le había regalado hace unos años.

-Fin Flash Forward


Gold estaba camino a la habitación de Regina, iba a mencionarle el hecho de que su hija ya conocía otra parte de la historia que probablemente ayudaría a limpiar la imagen que tenia de él, estaba seguro que en poco tiempo la princesa llegaría a olvidar su pasado y lo trataría igual que Henry lo hacía. El Oscuro llego a la recamara de Regina y antes de entrar toco la puerta un par de veces, pero al no recibir respuesta alguna decidió abrir la puerta y entrar. Gold sintió que podría asesinar a alguien al ver que en la cama de Regina estaba Hook cómodamente acostado y con los ojos cerrados, como si estuviera durmiendo plácidamente. Gold supuso que momentos atrás Regina habría estado en el ahora lado vacío de la cama al lado del pirata y ese pensamiento basto para hacerlo enojar.

-Tiene que ser una broma.-gruño Gold al abrir la puerta con un gesto de pocos amigos, Hook abrió los ojos mientras bostezaba, provocando aún más a Gold, quien lo miraba con ganas de asesinarlo ahí mismo.- ¿Qué haces tú aquí, pirata?-pregunto Gold serio.

-¿No lo ves, cocodrilo? Estaba durmiendo.-gruño Hook con una sonrisa maliciosa al acomodarse mejor en la cama y tomar una almohada para estar más cómodo, Gold casi se rompe los huesos de la mano de tanto que apretó los puños.

-En la cama de mi hija. ¿Pasaste la noche de ayer aquí?-pregunto Gold con una mueca de desagrado, la sonrisa del pirata no tenía precio alguno.

-¿Por qué? ¿Papi esta celoso?-pregunto Hook destilando ironía, ganándose que Gold torciera el gesto y alzara la mano para conjurar algo contra el pirata, quien no tardo en saltar de la cama para esquivar lo que creyó que podría ser una bola de fuego.

-¿Qué sucede aquí?-pregunto Regina al salir del vestidor y encontrarse con Hook casi pegado a la pared y a Gold del otro extremo con serias intenciones de rostizarlo, Regina arqueo las cejas y centro su mirada en el pirata que se apresuraba a retomar su postura arrogante.-Creía que te habías marchado hace rato, Hook.-dijo Regina mirándolo severa.

-Lo siento, amor, tu cama es mucho más cómoda que la mía.-se excusó el pirata con su característico tono descarado y mirada picara, mirando a Regina con diversión. Regina iba a decir algo pero antes de poder hacerlo una nube de humo morada envolvió a Hook y lo hizo desaparecer de la habitación.

-¿Qué hiciste? ¿A dónde lo enviaste?-pregunto Regina mirando a Gold con sorpresa, pero Gold apenas reacciono a sus preguntas.- ¡Gold!-protesto Regina mirándolo seria.

-No le hice nada, solo lo envié a su propia habitación, lejos de aquí.-siseo Gold como si nada, con ese aire de tranquilidad que desesperaba a Regina.-Solo para asegurarme que no pase otra noche aquí.-gruño el Oscuro con un semblante inexpresivo.

-No ha pasado una noche aquí, Gold.-dijo Regina mirándolo con burla, el Oscuro arqueo las cejas interesado.-Hook solo estaba provocándote. ¿Tú que haces aquí?-pregunto Regina mirándolo con curiosidad.

-Hable con tu hija.-dijo Gold sin aparente emoción, haciendo que Regina se mostrara sorprendida, no sabía que decirle.-Ella ya sabe un par de cosas acerca de mí, necesitaba saberlas para comprender toda la historia.-dijo Gold con un semblante serio, Regina lo miraba como si no le terminara de creer.

-¿Ella dejo que te acercaras? ¿No se negó a verte?-pregunto Regina mirándolo con sorpresa, la reina se cruzó de brazos y lo miraba atenta, Gold tardo unos segundos en contestar.

-Me dejo acercarme lo suficiente para escucharme y hablar. No es tanto el daño como pensaba, creo que podría llegar a tratarme bien.-ironizo Gold encogiéndose de hombros, Regina lo observaba incrédula.-Cora no logro corromperla tanto como pensé, es un avance.-dijo Gold con su habitual tono irónico.

-Tiene su propio carácter y manera de ver las cosas, al menos sirvió para que Cora no la manipulara demasiado.-ironizo Regina con un gesto de manos, Gold asintió.-Es raro verte así, intentar verte como familia.-se explicó la morena con un gesto serio.-Verte intentar acercarte a Jazmín, a mi…Creí que no lo harías pero lo haces.-dijo Regina mirándolo con una sonrisa leve,

-He tenido suficientes intentos fallidos como para saber que no me quedan oportunidades de sobra, querida.-se burló Gold con sarcasmo, Regina asintió en silencio.-Eso era todo, buenas noches, hija.-dijo Gold sin saber que más decirle a la mujer que tenía frente a él, pudo ver como Regina se había tensado al escuchar como la llamo pero no mostro expresión alguna, como si no fuera importante y salió de la habitación antes de recibir respuesta.


Casi a media noche Regina decidió ir a ver a su hija antes de dormir. La reina entro a la recamara de Jazmín y la encontró jugando con una pequeña caja de madera que supuso contenía algunas joyas, la princesa no se sorprendió con su presencia y se limitó a sonreírle para invitarla a sentarse en su cama. Regina se sentó junto a ella y la princesa dejo la caja de lado para centrarse en su madre, ambas comenzaron a platicar un poco, varios minutos después Regina observo a la joven dormir sin preocupaciones. La reina se levantó con cuidado de no moverla y le dio un beso en la frente, apartando un mechón de cabello oscuro de su rostro. Regina respiro profundo y tomo asiento en el sofá cercano al balcón para obsérvala un momento más antes de marcharse a su propia habitación. Regina se tumbó en el sillón y se permitió cerrar los ojos un momento, disfrutar del silencio y de la brisa, hasta que su paz se vio perturbada por un intruso, mismo que puso sus manos sobre su boca para evitar que gritara. Regina abrió los ojos de golpe y se topó con David, quien le había señas para que no gritara aun cuando su mano cubría su boca. Regina trato de relajarse y así David la soltó.

-¿Qué demonios haces aquí, David?-pregunto Regina en susurros para no despertar a la joven que dormía en su cama, David ya había tomado asiento en el sofá, girándose para quedar de frente a ella. Regina lo miraba fulminante pero David sonrió despreocupado.

-Quería verte, para asegurarme que no olvides que mañana debes estar preparada para una sorpresa.-dijo David encogiéndose de hombros, Regina estuvo a punto de gritar pero David la interrumpió una vez más.-No grites, Jazmín está dormida y no quieres despertarla.-se apresuró a decir David señalando a la princesa en su cama, Regina lo maldijo mentalmente.

-¿Cómo entraste?-pregunto Regina al darse cuenta que no había escuchado la puerta en ningún momento, David se encogió de hombros con inocencia.

-Escalando.-dijo el rubio como si nada, Regina frunció el ceño y miro hacia el balcón, era imposible que David hubiera escalado hasta tan alto sin hacer el menor ruido.-¿Te das cuenta de lo que me haces hacer?-protesto David fingiendo indignación.

-No sabes mentir, Charming.-dijo Regina mirándolo con burla, lo observo detenidamente y David termino por bufar.-Lo sabía, y si no entraste por la puerta y mucho menos escalando…Apareciste gracias a Emma.-asumió Regina rodando los ojos.-Swan me sorprende, deberíamos volver sin ella y decir que decidió quedarse a contar los granos de arena del desierto.-dijo Regina sonriendo maliciosamente, ganándose una mirada de regaño de David que ella ignoro.

-Yo la obligue, no es culpa de ella.-respondió David encogiéndose de hombros, Regina arqueo las cejas y no dudo ni por un segundo que eso fuera verdad, conocía a Emma y conocía a David, además Emma no era famosa por su paciencia.

-Deberías marcharte, mi hija está dormida y tú no deberías estar aquí.-dijo Regina señalándolo pero David miro a Jazmín y al ver que la joven seguía profundamente dormida no dudo en sujetar a Regina del cabello para atraerla a él y besarla intensamente, Regina ahogo un grito con el beso, un beso fugaz, que hizo que David recibiera un golpe en el hombro.

-Pensé en ir a tu habitación pero ahí hubieras podido gritarme y correrme.-murmuro David volviendo a acercarse a ella con sutileza.

-No.-susurro Regina casi titubeando al quedar a solo milímetros de David, el príncipe dejo bajar sus manos desde su cabello hasta su cintura, siendo detenido por Regina al sujetar sus manos con firmeza.-No me gustan los príncipes que no mantienen las manos quietas.-ironizo Regina sonriéndole con malicia.

-No escuche quejas antes.-murmuro David antes de robarle un corto beso en los labios que hizo que Regina lo mirara fulminante y le clavara las uñas en el hombro donde tenía su mano, David se quejó y trato de mantenerse en silencio para no despertar a Jazmín.-Eres malvada.-gruño David apartándose por su salud física.

-Comienzo a creer que eres masoquista, Príncipe Charming.-ironizo Regina mirándolo con burla, haciéndolo torcer el gesto.-Deberías ir con Archie y tomar un par de consultas. O con Whale, tal vez el coma te dejo secuelas a largo plazo.-se burló la reina con su habitual arrogancia, David arqueo las cejas.

-Te recuerdo que el coma lo provocaste tu.-replico David mirándola con burla, Regina torció el gesto.- ¿Te das cuenta? Tu eres la culpable de las locuras que yo cometa.-se burló el rubio acercándose a ella para susurrar un poco menos.

-Tu estupidez es toda tuya, encanto, eso es mi culpa que lo lleves en los genes.-ataco Regina comenzando a divertirse, David sonrió ampliamente y parecía divertirse de lo que había escuchado.

-No puedes decir eso, Regina, ya no.-rio David tratando de mantenerse callado, Regina arqueo una ceja y David miro de reojo a la joven que dormía plácidamente, Regina comprendió y torció el gesto.-Tienes una hija que posiblemente tenga mis genes.-musito David con cierto orgullo, haciendo a Regina morderse los labios para no maldecir.-Puede que ella sea una Charming.-recordó David con diversión al ver a Regina cerrar los ojos y llevarse una mano al puente de la nariz.

-Cierra la boca, David.-murmuro Regina negando con la cabeza, comenzaba a sentir la necesidad de golpearlo por tener razón.-Y quita esa sonrisa de tu rostro.-protesto Regina al notar como el príncipe observaba a la joven que dormía plácidamente.

-Solo piénsalo, mitad Mills y mitad Nolan.-ironizo David divirtiéndose al ver como Regina lo miraba con advertencia, seguramente le saldría caro pero debía aprovechar el momento.

-Al menos mis genes han ganado a los genes de su padre en obvias formas, y aun no sabes si ella es tuya.-añadió Regina mirándolo con una sonrisa maliciosa, David la miro serio.

-Eso dolió.-ironizo David negando con la cabeza y mirándola con regaño.

-Tu comenzaste este jueguito.-se quejó Regina señalándolo y susurrando, David arqueo una ceja.

-Tú juegas sucio, Majestad.-ataco David mirándola con un gesto burlón, Regina sonrió aún más.

-Pero siempre gano.-replico Regina con desdén, David rodo los ojos y esbozo una sonrisa traviesa. Regina se levantó del sofá y se encamino a la puerta para marcharse, David la siguió en silencio y cuando Regina abrió la puerta para irse aprovecho para sujetarla del brazo y robarle el último beso. Regina estuvo a un paso de gritarle con todas sus fuerzas pero David señalo a Jazmín que dormía, el príncipe aprovecho para salir de ahí antes de que Regina pudiera desquitarse de él. Cuando Regina salió cerró la puerta, ninguno de los dos notos que la princesa que dormía inocentemente en su cama nunca lo estuvo del todo.

-Interesante.-murmuro la pequeña heredera con una sonrisa de diversión cuando estuvo segura que se habían marchado, Jazmín no tardo en saltar de su cama y cambiarse la ropa con un movimiento de muñeca, como lo había hecho tantas veces después de que el Sultán se marchaba a su habitación. La princesa arqueo las cejas y decidió que esa noche tendría que darse una vuelta por el barco que había llevado a todos ahí, por lo menos así se entretenía un poco. Jazmín hizo un movimiento de muñeca y una nube de humo roja la envolvió.


Hook había aparecido en el Jolly Roger gracias a Gold, cuando la nube de humo se esfumo y se dio cuenta que estaba en su preciado barco Hook solo sonrió conforme, si el cocodrilo pensó que lo fastidiaría mandándolo lejos del palacio se había equivocado, él estaba más que contento de estar en el Jolly Roger. El pirata disfrutaba de la brisa nocturna sentado en cubierta con los pies arriba del timón y con su fiel botella de ron, disfrutaba de la calma y el silencio. El pirata cerro los ojos un momento para disfrutar del sabor del licor mientras sentía la brisa de la noche, hasta que su calma se vio interrumpida por una nube de humo rojo que apareció en medio de su barco, sorprendiéndolo y haciéndolo abrir los ojos cuando escucho el sonido de algo golpeando la madera.

-¿Quién está ahí?-pregunto Hook con voz severa, levantándose de la silla y acercándose para ver de quien se trataba. El pirata no tardo en sacar su espada y apuntarla al intruso, desde su lugar no alcanzaba a ver quién era.

-¡Hey, cuidado con eso!-grito Jazmín al girarse y encontrarse de frente con la espada de Hook, el pirata se sorprendió al ver a la princesa en su barco y no tardo en bajar la espada, dejándola a un lado en el piso. Jazmín asintió más tranquila.

-Lo siento, pensé que estaba solo.-dijo Hook devolviendo su mirada a la joven que observaba el barco con curiosidad, Jazmín le restó importancia al asentir y mirar las velas del barco.- ¿Qué haces aquí, princesita?-pregunto Hook con su habitual tono descarado, mirando con curiosidad a la joven frente a él. La princesa vestía había cambiado sus vestidos por un conjunto de tela roja que dejaba una parte de su abdomen plano visible, el pirata definitivamente prefería los vestidos que cubrían más piel.

-Supongo que lo mismo que tu.-dijo Jazmín mirándolo con un gesto irónico.-No tenía sueño y quería ver el famoso Jolly Roger.-dijo la princesa encogiéndose de hombros, el pirata asintió y la señalo con seriedad fingida.

-No debiste salir sola y menos aparecerte así, te pude haber lastimado.-dijo Hook cruzándose de brazos y tomando asiento en una silla que había en medio del barco. Jazmín lo observo acomodar la silla para apoyarse contra el mástil, la joven noto que parecía tratar de ignorar su presencia.

-¿Cómo sabes que no camine?-pregunto Jazmín mirándolo con una seriedad fingida, pero Hook arqueo las cejas en un gesto burlón para después soltar una carcajada y tomar asiento en la silla, el pirata mantuvo el equilibrio aun cuando se apoyó en la silla contra el mástil.

-Eres una princesa.-replico Hook encogiéndose de hombros, Jazmín lo fulmino con la mirada casi indignada.-Tienes magia, amor. Si eres igual a Regina definitivamente no caminaste desde tu palacio hasta aquí.-dijo Hook señalándola con una sonrisa juguetona, eso fue suficiente para que Jazmín comprendiera su acido sentido del humor.-Deberías estar dormida.-dijo Hook mirándola con un gesto más serio, tratando de no dejar ver su nerviosismo.

-He dormido lo suficiente, preferiría aprovechar mi tiempo ahora.-dijo Jazmín con desdén, sonriéndole al pirata como él lo hizo anteriormente y girándose para seguir mirando de cerca el barco, bajo la mirada curiosa del pirata.

-¿Necesitas algo? ¿Buscas algo?-pregunto Hook desde su silla, limitándose a mirar como ella se paseaba por su barco examinándolo en silencio. Jazmín lo ignoro unos minutos para terminar de observar todo, cuando lo hizo regreso a donde estaba el pirata.

-Es un lindo barco, impresionante.-dijo Jazmín mirando a Hook con los brazos cruzados y sonriéndole un poco, Hook arqueo las cejas y también sonrió, contagiado por ella, asintió en agradecimiento.-Tú me debes algo.-dijo la princesa señalándolo acusadoramente, con un gesto que hizo a Hook torcer el gesto.

-No me gustan las deudas.-replico Hook tratando de sonar despreocupado, Jazmín arqueo las cejas y lo miro con un gesto de seriedad.-Supuse que pasarías el día ocupada y decidí darte un tiempo, seguro escuchar tantas cosas te ha de aburrir o cansar.-se excusó Hook fingiendo fastidio.

-No es así, me gusta escuchar todo porque así conozco más y en caso de que decida viajar con ustedes no estaré tan perdida.-dijo Jazmín con un aire de superioridad que hizo que Hook arqueara las cejas.

-No soy bueno contando historias, princesa, y mi historia es larga y complicada.-replico Hook encogiéndose de hombros, Jazmín frunció el ceño.

-No importa, solo cuéntame las cosas como tú quieras.-dijo la joven encogiéndose de hombros.-Ya David y Robín han cumplido con su promesa, faltas tú.-añadió Jazmín tratando de convencerlo, pero Hook no parecía afectado por sus palabras, la princesa rodo los ojos al verlo llevar sus brazos detrás de su cabeza para apoyarse mejor contra el mástil y cerrar los ojos.-Creí que serias más valiente al ser un pirata, eres aburrido.-se quejó la joven sonriendo para sus adentros al ver a Hook abrir los ojos de golpe y levantarse como un resorte, mirándola con un gesto de molestia.

-¿Cobarde? ¿Me llamaste cobarde?-protesto Hook mirándola serio pero lejos de intimidarla la princesa asintió aun cruzada de brazos, Hook frunció el ceño.- ¿Si sabes lo que se dice de mí, no?-pregunto Hook mirándola con seriedad, la joven asintió como si nada.- ¿Qué soy un villano?-quiso saber Hook, la joven asintió de nuevo sin darle importancia.

-No quieres contarme porque tienes ese garfio, o como conociste a mi madre, pareces querer deshacerte de mí y supongo que es porque te pongo nervioso.-dijo Jazmín sin pestañear al sostenerle la mirada, arqueando las cejas y sonriendo levemente al dejarlo con la mandíbula desencajada.

-¿No te importa que sea un villano?-pregunto Hook relajando el gesto y mirándola con curiosidad, Jazmín negó con la cabeza despreocupada, el pirata arqueo las cejas un poco sorprendido de su actitud.

-Mi madre también fue una villana, el Oscuro es mi abuelo, la tía Zelena es una villana, la tía Maléfica también y ni hablemos de la abuela Cora…De hecho, me sorprende que yo aún no esté incluida en esa categoría con mi flamante árbol genealógico.-ironizo Jazmín con un gesto burlón, Hook la escuchaba divertido.

-Y no lo estarás, tú no eres como nosotros.-dijo Hook mirándola con una seriedad distinta a la anterior, Jazmín asintió de acuerdo con él. El pirata la miro detenidamente y ella no quiso romper el silencio, tampoco sabía que decirle. Hook observo el rostro de la princesa en silencio, estudiando sus rasgos y gestos, sintió el impulso de tocarla pero decidió no hacerlo.

-¿Qué pasa? ¿Tengo algo malo?-pregunto Jazmín frunciendo el ceño al verlo alzar su mano hacia ella y luego retrocederla, pero Hook negó con la cabeza tragando saliva para no flaquear.

-No, no es nada, solo estaba mirándote.-dijo Hook tragando saliva y respirando profundo, la princesa no dijo nada más acerca de eso.

-¿Seguirás evitando hablar conmigo o cumplirás tu promesa?-pregunto Jazmín mirándolo fijamente, el pirata arqueo una ceja y Jazmín mantuvo su postura. Hook sonrió de lado y negó con la cabeza.

-Sí que eres persistente, princesita.-ironizo Hook cruzándose de brazos con una sonrisa burlona en los labios, haciendo fruncir el ceño a Jazmín.- ¿Te han dicho que eres muy pequeña para tratar de intimidar?-pregunto Hook señalándola con un gesto bromista.

-Seré más joven que tu pero parece que si lo hago, a ti te intimido.-replico Jazmín con una sonrisa maliciosa que le borro la sonrisa al pirata.-Vamos, no creo que sea tan malo lo que vas a decirme.-dijo Jazmín rodando los ojos y llevándose una mano al cabello para apartarlo de su rostro. Hook seguía firme en su postura y Jazmín torció el gesto, bajo la mirada un momento y vio la espada del capitán en el suelo, una sonrisa se formó en sus labios.-Bien, te ofrezco un trato, en lugar de contarme lo que quiero saber debes enseñarme a usar la espada.-dijo la joven señalando el arma en el piso, Hook la miro incrédulo.

-En primera, odio los tratos.-se quejó Hook arqueando una ceja.-Y en segunda… ¿Enseñarte a usar una espada? Regina me mataría.-dijo Hook negándose rotundamente, Jazmín frunció el ceño en un gesto infantil.

-Quise decir practicar, yo se usarla, o algo así.-dijo Jazmín rodando los ojos al ver la mirada burlona de Hook al no creerle.-Los guardias del palacio eran descuidados con sus espadas y yo tenía demasiado tiempo libre.-dijo la princesa como excusa.

-Tu madre me asesinaría con esa misma espada, perdóname si me agrada vivir, amor.-ironizo el pirata riendo burlonamente, Jazmín arqueo las cejas y sonrió con descaro.

-¿Le temes a mi madre?-pregunto Jazmín con un tono burlón para tentar al pirata, quien la miro severo.

-Le temo a la Reina Malvada, puedo parecerlo pero no soy suicida.-dijo el capitán sonriéndole maliciosamente al encogerse de hombros con burla, Jazmín negó con la cabeza con diversión.

-Entonces comienza a hablar.-replico Jazmín con un tono insistente que hizo a Hook torcer el gesto.-Soy fuerte, prometo no asustarme con lo que me cuentes, después de tantas cosas ya puedo aguantar lo que sea.-prometió Jazmín mirándolo con una sonrisa inocente y dulce, haciendo a Hook torcer el gesto y gruñir por lo bajo, haciendo sonreír a Jazmín cuando termino por asentir.

-Eres una pequeña princesa malvada, amor.-dijo Hook mirándola con fingido enojo, pero su sonrisa divertida hizo que la joven riera sin poder evitarlo. Jazmín hizo un movimiento de muñeca y apareció otra silla frente a la de Hook, ambos tomaron asiento y se miraron.-Bien. ¿Qué quieres saber?-pregunto Hook suspirando y cruzándose de brazos, recostándose en el respaldo de la silla.

-¿Cómo conociste a mi madre? ¿Ya era reina o fue antes?-pregunto la princesa con interés y curiosidad destellando en su mirada, Hook gruño para sí mismo y negó con la cabeza, tenía que darle puntos a esa chiquilla por tenerlo así.

-¿No tienes otra pregunta, princesita?-pregunto el pirata con un gesto irónico, Jazmín arqueo las cejas y rodo los ojos con frustración pero decidió darle oportunidad al pirata, su mirada se clavó en el garfio del capitán y asintió.

-¿Cómo obtuviste ese garfio? ¿Qué te paso para que tuvieras que usarlo?-pregunto la joven princesa con inocencia y curiosidad, Hook arqueo las cejas y miro al cielo con resignación, esa noche comenzaba a creer que estaba pagando ciertos crímenes.

-De acuerdo, volvamos a la pregunta anterior.-replico Hook con un gesto de mano que hizo a Jazmín reír levemente, la princesa asintió.-Veamos, como decirte esta historia sin tener que dejarte un trastorno de por vida.-suspiro Hook llevándose su mano al rostro, Jazmín esperaba atenta que comenzara hablar. Hook respiro profundo antes de comenzar a contarle las cosas de la mejor manera posible, comenzaba a entender a David, en esos momentos el también hubiera preferido estar peleando con un dragón…


Bueno, si han llegado hasta aquí ojala dejen un review. ¿Les gusto? ¿Falto algo? ¿Qué piensan? Nos leemos en el próximo!

AbyEvilRegal4Ever123…Regrese, otra vez!jajajaja Que bueno que te gusto tanto, otra vez con cap largo :P Jazmín se llevó la sorpresa de su vida, menos mal estuvo un tiempo dormida porque ahora dudo que pueda hacerlo con tanta tranquilidad como antes jajajaja Yo también amo a Zelena. Gold igual es de mis favoritos jajaja ¿Al Sultán? Ummm…Pronto! Regina-Jazmín han sabido como interactuar, no quería hacerla sufrir mas. Esta vez si hubo EvilCharming muahahaha En Storybrooke…Ya verán! Emma-Regina son para morir de risa jajajaja Se muere Regina, David, Robin, Hook y de paso Gold donde no sea uno del trio de idiotas jajajajaja Siii, memes!jajaja Las hermanitas van por un buen camino, falta que se mantengan asi…Graciasss!

Clau23…Eaaaaaaaaaaa, graciass! Menuda sorpresa se llevo al ver a su madre ahí con ella, no quise hacerlas sufrir mas jajaja Jazmín es de buen corazón aunque ha crecido prácticamente entre puro villano, algo ironico…Los tres idiotas ya ni saben como tratarla, ya se adaptaran jajaja Emma es un caso perdido pero aunque en la serie no la trago aquí me gusta escribir de ella jajaja Emma ya ha pasad por lo que Jazmín, sean hermanas o no sin duda tienen cosas en común…Bueno, ya dejaron de pelear como niños y veremos que sigue…¿Zelena?Veremos….Ingrid dara problemas seguro!...Gold, el pobre tiene su camino de redención un poco difícil con tanta locura junta O.o Se descubrirá pronto lo de Zelena. Besoooooooooooo!

Evazqueen… El capitán tiene ese descaro encantador jajaja Lo siento, en la serie MM me aburre demasiado y aquí no he puesto mucho de ella O.o Blanca pura Nieve jajajajajaja Voto para el EC! Emma y Zelena disfrutan provocar a Regina jajajaja Zelena la tiene difícil pero en el prox pondré mas de ella, prometido! Gracias por leer!

OQfaith…Gracias por leer, que honor entonces!jajaja Voto para OQ! ¿Mi diversión es romper corazones? Naaa, dejémosle eso a Cora jajajaja Golpe bajo usar a Roland, ese niño me mata!jajaja…¿Flirteo? ¿Dónde? No spoilers jajaja Ahh no, esto no es OUAT…El ship creo seria algo asi como #CaptainWiked…¿Suena bien? O.o

Cenaby…Holaaaa! David tambien quiere jajajaja Hubo escena EC muahahaha En el prox cap estarán volviendo a SB…Henry, tengo planes para el mocoso, tu tranquila jajajaja

Guest….Eaaaaaa! Lamento tardar, estaba full, pero ya volvi…Jazmín es una loca tambien, lo lleva en la sangre jajajaja GRACIASSSS! #TeamOQ

Rosalie end Jacob…Y ya volvi, lamento irme tan seguido! Hubo EC esta vez y en el prox habrá mas…#TeamEC!

Ella…Amonossssss! Voto para el #TeamEC! Graciassss.

EQLuisa…Gracias por decirlo jajajaja Regina y Jazmín me gustan juntas, desearía ver algo asi en la serie! Regina minimo incinera todo el Jolly Roger y Zelena incluida…okokno jajajaja #TeamEC jajaja

Lina Montoya…Eaaaa! Tormenta? Eso ya va para huracán y ciclon de información jajaja

Jossedith1…Bueno, feliz no cumpleaños esta vez jajajaja ¿Peor que Cora? No se puede jajaja La princesita esta resultando bastante entretenida jajaja Emma-Jazmín tienen mucho en común, aun si no son hermanas O.o Voto para el #TeamEC sin duda seria karma para Regina jajaja No hubo flashback pero si la mencionan bastante…Besoooooooooooooooo!

IarEvilQueenSavior….Graciass! Yo tambien adoro a esas dos :3 Voto para el #TeamOQ jajaja Pobre Blanca, pero si, tampoco me agrada demasiado jajaja Gracias por leer!