Holaaaa! Si, ya volví. Después de mucho pero lo hice. ¿Qué puedo decir? Carnaval, universidad, tareas, mala combinación por que se deja todo para lo último y no se ve pasar el tiempo jajajaja Bueno, aquí está el capítulo, debo decir que lo tenía muy claro en mi mente y creo que no logre ponerlo como lo tenía pensado, pero ya había tardado mucho en actualizar y quise hacerlo ya...Lo tengo terminado hace días y solo me faltaba ponerlo xD jajaja ¿Quieren en el prox cap alguna escena en especial?jajaja Ojala les guste, y gracias a las que estaban preguntando por Twitter, me hacían ponerme las pilas jajaja Se agradecen los reviews, follows, fav...Ahora sí, dejo que lean que ya las hice esperar mucho jajaja
Regina se había levantado con los rayos del nuevo día, pero no había salido de su recamara. La reina se había limitado a cerrar las cortinas con un movimiento de mano y permaneció en la cama, con la mirada perdida en algún punto de la pared de la habitación. Regina había pasado buena parte de la noche pensando en todo lo que pasaba, en lo que sentía por dos hombres que seguramente estaban aún dormidos en sus respectivas habitaciones. ¿Qué debía hacer? Regina no encontraba la respuesta correcta, no sabía cómo decidir. ¿Era posible querer a dos personas? ¿Desear estar con dos personas a la vez? La alcaldesa cerro los ojos un momento y dejo que su imaginación le diera un par de opciones. Una parte de ella se sentía tentada a la idea de intentar tener algo con David, ver cómo podría funcionar como pareja, desafiar al pueblo entero e incluso a la misma Blanca Nieves… ¿El motivo? Que cada vez que miraba a ese estúpido príncipe de ojos azules sentía que sus piernas le fallaban y su respiración se agitaba, había llegado a pensar que incluso extrañaba cuando no estaba provocándola y sacándola de sus casillas, le gustaba esa estúpida sonrisa infantil que tenía cada vez que la hacía enfadar. La idea estaba en su mente, pero también había otra imagen en su mente, una igual de tentadora, estar con su ladrón con olor a bosque que la volvía loca desde hace un tiempo. Amaba a Robín, y la idea de retomar su relación y seguir siendo la familia que ya habían formado le provocaba sonrisas, no quería lastimarlo y no era solo eso, era que todavía sentía que le faltaba el aliento cuando estaba con él, se sentía tranquila con su compañía y lo extrañaba cuando no estaba con él, le gustaba esa sensación de calidez y ternura que le brindaba Robín, le gustaba vivir con él. ¿Podía estar más confundida? Lo dudaba seriamente, pero en el fondo debía estar la respuesta, solo iba a tomar una decisión sin pensarlo más, porque si lo pensaba a fondo jamás terminaría por decidirse. Regina iba a decidir antes de salir de su habitación, no quería seguir prolongando la locura o acabaría enloqueciendo ella también, solo lamentaba que alguno saldría herido. ¿O quizá más de uno? La reina suspiro profundamente y salió de la cama para darse un largo baño para meditar todo.
- Flashback
En la mansión Mills las cosas iban bastante bien para todos. Robín y Roland prácticamente se habían mudado con Regina y Henry, los cuatro se habían adaptado bastante rápido y de la mejor manera a vivir juntos. Henry se llevaba muy bien con Robín, y el ladrón lo veía como su hijo, mientras que Roland adoraba a Regina y la reina se derretía con el pequeño. Henry siempre había querido una familia grande, y ahora la tenía. Robín trataba igual a Henry y Roland, además que se desvivía por Regina, y para el muchacho ver a su madre feliz era lo mejor, incluso él era feliz.
-¿Que es todo este desastre?-pregunto Regina bajando las escaleras de la mansión, mirando casi horrorizada el desastre que había en su siempre impecable sala. Roland y Henry estaban casi hundidos debajo de un montón de sabanas, siendo aplastados por Robín. Los tres hombres habían dejado de reír y luchar al escuchar los tacones de la única mujer de la casa, cuando los niños asomaron sus cabezas por debajo de las sabanas se encontraron con la imagen de Regina observándolos cruzada de brazos.
-Es culpa de los niños, mi amor.-dijo Robín con una de sus mejores sonrisas de inocencia al ver a Regina en la escalera con los brazos cruzados, haciendo que tanto Roland como Henry comenzaran a protestar, pero el ladrón se apresuró a callarlos cuando los volvió a cubrir con las mantas. Regina arqueo las cejas y rodo los ojos, Robín se apresuró a levantarse del suelo, dejando libre a Roland que estaba bajo su brazo izquierdo y a Henry que había quedado debajo de su brazo derecho.
-¡Eso es traición, papá!-se quejó Roland luchando para salir a tomar aire fresco desde abajo de las sabanas que lo cubrían, Henry fue el primero en salir y ayudar al menor. Regina miro a Robín y los chicos, y suspiro con resignación, Robín ya estaba frente a ella.
-Robín dijo que podríamos acampar afuera de la casa esta noche, mamá.-informo Henry poniéndose de pie y cruzándose de brazos, mirando a Robín con una sonrisa traviesa, para después guiñarle el ojo a Roland.-Ya que no podemos acampar de verdad, en el bosque con los hombres valientes.-protesto Henry con una mueca de disgusto.
-¿Robín dijo eso, cariño?-pregunto Regina con el tono irónico que siempre acompañaba a una sonrisa maliciosa, Henry y Roland asintieron el mismo tiempo, haciendo que Robín frunciera el ceño y mirara a la alcaldesa con inocencia.
-Solo esta noche.-se excusó el ladrón acortando más la distancia entre ellos al subir un par de escalones, Regina lo miraba con una sonrisa descarada al disfrutar ponerlo nervioso.-Es para que puedan quitarse la idea de querer ir a acampar en el bosque.-se defendió el ladrón mirando de reojo a los chicos, Regina arqueo una ceja y lo miro fijamente.
-¡Tú también podrías acampar con nosotros afuera, mamá!-añadió Henry con una sonrisa de total inocencia, ganándose una mirada fulminante de su madre, el chico sabía que eso le costaría caro pero igual debía divertiste un poco. Roland sonrió ante la propuesta de Henry y Robín arqueo las cejas, mirando a Regina torcer el gesto en una mueca de no gustarle la idea.
-Odio ser la única mujer en este casa.-se quejó Regina al ver a Robín reír divertido igual que Roland y Henry. El ladrón arqueo las cejas y acorto la distancia entre ellos para robarle un corto beso en los labios.
-Podríamos intentar traer a una niñita a esta casa y estaríamos un poco más equilibrados.-se burló Robín al oído de la morena con picardía, Regina lo miro casi fulminante, dándole un manotazo en el hombro para apartarlo de ella y bajar las escaleras mientras reía con sarcasmo, haciendo que Robín contuviera sus risas, era bastante obvio que la idea no estaba a discusión aun.
-Para que dejes de hacerte el gracioso, ladrón, serás tú quien acomode mi sala y la deje tan impecable como estaba.-sentencio la reina al acercarse a Roland y Henry para besarlos a ambos, provocando en Robín un gesto de incredulidad y resignación.
-Joder, Regina, era una broma.-se lamentó Robín como si de un niño se tratara, provocando que Regina lo asesinara con la mirada y Henry tuviera que contenerse para no soltarse a reír, mientras que Roland miraba con curiosidad a su padre. Robín comprendió lo que había dicho y torció el gesto, rezando mentalmente porque Roland no decidiera imitarlo y Regina lo castigara por enseñarle un lenguaje no apropiado a su hijo. La última vez que Roland había decidido imitar el lenguaje del arquero y la reina lo había escuchado, Robín casi había muerto gracias a los castigos con magia de su adorada novia.
-Nosotros ayudaremos a limpiar. ¿Verdad, Roland?-intervino Henry en ayuda de Robín, haciendo que Regina y Robín miraran al pequeño para ver que diría, de su respuesta dependía el sitio donde el arquero dormiría los próximos días. Para suerte de Robín su hijo asintió como si jamás hubiera escuchado una mala palabra.
-Bien, niños, hay que terminar de llevar sus cosas a la tienda de afuera.-dijo Robín para quedarse a solas con Regina, quien sonreía aun divertida. Roland y Henry se despidieron de la morena con un par de besos y salieron al jardín con sus bolsas para dormir bajo el brazo. En cuanto los chicos salieron Robín jalo a Regina de la cintura hacia el para besarla cortamente.- ¿Qué posibilidades tengo de que visites mi tienda?-pregunto Robín con una mirada descarada al escote de la reina.
-Ninguna, ladrón, yo tengo una muy cómoda cama en mi habitación y no la cambiare por una noche afuera.-replico Regina enredando sus brazos alrededor del cuello de Robín, quien sonrió levemente. Robín asintió y le dio un beso más largo y pasional, para después dejarla marchar a su habitación y el salir con los chicos. Henry y Roland cayeron dormidos un par de horas después, Robín aprovecho para entrar a la mansión y usurpar la cama de cierta reina que ya esperaba eso de su ladrón preferido. Antes del amanecer Robín había tenido que regresar a su tienda al lado de la de los chicos, que gracias al hechizo que Regina había puesto en su recamara jamás supieron de esa pequeña escapada nocturna de Robín Hood.
-Fin flashback
Regina salió de su habitación al medio día, cuando ya todos estaban ocupados en sus propios asuntos y solo algunos quedaban en el comedor por no tener nada mejor que hacer. La reina respiro profundo antes de abrir la puerta de su habitación, ya había tomado una decisión y pensaba respetarla. Regina abrió la puerta de su habitación para ir a buscar a la persona con la que quería hablar primero, pero casi pierde el equilibrio al toparse de frente con Robín. El ladrón estaba a punto de tocar la puerta de Regina, se había extrañado al igual que todos al no verla bajar las escaleras temprano en la mañana.
-Lo siento, estaba preguntándome si debía tocar.-se disculpó Robín un poco nervioso, Regina negó con la cabeza para restarle importancia.-Quería saber si estabas bien, no te apareciste en el comedor.-comento Robín tragando saliva, podía notar la mirada de la morena.
-No te preocupes, estaba por ir a buscarte.-dijo Regina tragando saliva y recuperando el aliento que había perdido al verlo. Robín se sorprendió un poco y esbozo una sonrisa sutil, Regina se esforzó por hacer lo mismo, se sentía nerviosa.- ¿Te importaría pasar? No quisiera que nos escucharan.-dijo Regina abriendo más la puerta para dejarlo entrar.
-Estas nerviosa.-dijo Robín acortando la distancia entre ellos y mirándola fijamente a los ojos, Regina abrió la boca para decir algo pero los ojos del ladrón fijos en ella no la dejaron.- ¿Debo estar nervioso yo?-pregunto Robín con una sonrisa un poco nerviosa, Regina arqueo una ceja y dejo escapar una suave risa.
-Tal vez, ladrón.-murmuro Regina mirándolo fijamente, haciéndolo sonreír un poco más tranquilo. Robín paso junto a ella, con toda la intención de ponerla nerviosa, haciéndola rodar los ojos y reírse un poco. Regina lo observo entrar y estaba por cerrar la puerta, hasta que sus ojos se encontraron con otros ojos azules que la hicieron dejar de sonreír y aceleraron sus latidos.
David estaba saliendo de su habitación después de darse un baño y terminar de arreglarse para ir al comedor. Esa mañana se había levantado temprano para montar a caballo un rato y despejarse un rato. David cerró la puerta de su recamara y se topó con la imagen de Regina y Robín en la puerta de la habitación de la alcaldesa, el príncipe trago en seco, se sintió extraño. David miro a Regina sonreír y le dolió sin saber por qué, algo le decía que no le gustaría lo que sucedería después. Regina noto la mirada fija de David en ella. La alcaldesa lo miro en silencio durante unos segundos que a David le parecieron eternos, el príncipe trago saliva y dio un paso hacia adelante, Regina bajo la mirada un momento, un solo segundo que hizo que David sintiera un golpe en el pecho. David la observo callado y la reina se limitó a negar con la cabeza con un gesto que no logro describir antes de verla entrar a la habitación y cerrar la puerta. El príncipe respiro profundo y trato de despejar su mente, de ignorar sus ojos cristalinos y trato de poner su mejor cara mientras bajaba las escaleras.
En el comedor del palacio las cosas estaban inusualmente tranquilas. Gold bebía una taza de café y leía un libro de portada azul mientras se esforzaba por ignorar la presencia de los demás desde su silla en el extremo opuesto a donde se encontraban Emma, Hook y Zelena. La salvadora y el pirata intercambiaban palabras sin mucha importancia para entretenerse, de vez en cuando la pelirroja intervenía con algún comentario que hacia al pirata torcer el gesto. El príncipe bajo las escaleras con un gesto un poco tenso, se esforzó por tratar de disimular sus emociones y arqueando las cejas al ver a los ocupantes de la mesa en silencio tomo asiento en la silla junto a Emma.
-¿Por qué tanto silencio? ¿Sucede algo?-pregunto David con un gesto de curiosidad, al que Emma se apresuró a negar con la cabeza. David noto que una buena cantidad de sillas los separaban de Gold y al ver su semblante serio supuso que a eso se debía el silencio.
-Estábamos apostando sobre cuánto tiempo tardaría Gold en perder la concentración y tratar de matar a Hook.-dijo Emma como si nada, jugando con un mechón de su rubio cabello en señal de aburrición. David le dio una mirada fugaz al Oscuro y noto que su expresión no cambiaba, luego miro a Hook y el pirata dejo de jugar con su garfio para mirarlo.
-Yo aposte a que se iría contra la pelirroja.-dijo Hook con un tono aburrido, David contuvo una mueca burlona al ver como Zelena rodaba los ojos y fruncía el ceño en señal de desprecio. Emma iba a decir algo pero la voz de Gold al notar la presencia de David los interrumpió.
-¿Donde esta Regina?-pregunto Gold bajando un momento el libro que leía y mirando al príncipe con seriedad, David negó con la cabeza en señal de inocencia.- ¿El ladrón que nos acompaña ya se ha dejado ver?-pregunto Gold con un gesto de fingido desinterés, todos comprendieron su pregunta y diferentes gestos se formaron en sus rostros.
-¿Dónde crees? En una habitación.-dijo Zelena como si nada, mirándose las uñas con un gesto de inocencia que hizo que Gold contara mentalmente hasta diez.-Claro, que esa habitación quizá no sea la de cada quien.-añadió la pelirroja con una sonrisa de picardía, haciendo que Gold reprimiera el impulso de lanzarle una bola de fuego. Emma y Hook arquearon las cejas y mantuvieron el silencio.
-No era necesario eso, Zelena.-protesto David tratando de no mostrarse demasiado tenso, Emma se mordió el labio inferior para no decir nada y Hook puso toda su atención en su garfio.
-Pero que humor tenemos hoy.-ironizo Zelena arqueando las cejas y mirándolo fijamente, David trato de ignorarlo, pero Emma ya veía venir la pregunta que saldría de los labios de la pelirroja.- ¿Tiene algo que ver con lo que pasó ayer? ¿Mi hermanita no te dejo dormir bien, Charming?-pregunto Zelena con una mirada de malicia, haciendo que Emma tuviera que llevarse las manos al rostro para ocultar sus mejillas enrojecidas, David se sorprendió un poco, Hook negó con la cabeza y se llevó la mano al rostro para frotarse los ojos, mientras que Gold había torcido el gesto.
-¡Zelena!-protesto Emma aun con el rostro entre sus manos, haciendo reír a la pelirroja y suspirar a Hook con resignación. David no contestaba aun y Gold parecía desear salir de ahí para olvidarse de todos.
-No pasó nada anoche.-se apresuró a decir David al sentir la mirada asesina de Gold sobre él, Hook no oculto su diversión. Zelena arqueo una ceja con interés y Emma torció el gesto, ambas se miraron fugazmente.
-Ese es un tema del que no pretendo hablar y mucho menos escuchar.-intervino Gold tomando de nuevo su libro.- ¿No deberíamos preocuparnos acerca de cuándo volveremos a Storybrooke? No soportare mucho más teniendo que compartir con ciertas personas.-gruño Gold con un dejo de arrogancia usual en él.
-Tengo entendido que será pronto.-dijo Emma como si nada, sin recordar que Regina no había mencionado eso a los demás.-Quiero decir, Jazmín parece estar adaptándose a todo lo nuevo, supongo que esta noche cenara con nosotros y podremos traumatizarla de por vida, como acostumbramos a hacer.-se burló la rubia para no dar más detalles.
-No pienso traumatizar a mi hija, amor.-dijo Hook con toda la intención de molestar a Gold, quien gruño por lo bajo.-Aunque supongo que es algo inevitable, tomando en cuenta quienes estamos aquí.-ironizo el pirata mirando a Zelena y Gold de reojo.
-Aún hay una posibilidad de que mi nieta no lleve tu sangre, pirata.-recordó Gold mirando matadoramente a Hook, quien no oculto su sonrisa de satisfacción al verlo enojado. Emma rodo los ojos con resignación.
-Así es, por que lleva mi sangre.-intervino David con una sonrisa maliciosa al ganarse las miradas asesinas de Hook y Gold. David sonrió ampliamente y se cruzó de brazos. Emma negó con la cabeza, divirtiéndose a costillas de los hombres en la sala.
-¡Que opciones!-intervino Zelena con una mueca de desagrado, ganándose las miradas de todos.-Con esas opciones de parentesco mi sobrina está perdida, una lástima. Mi hermana debió elegir mejor con quien compartir nuestro linaje.-se burló la pelirroja con una mueca de falsa pena.
-¿Qué no eres media hermana de Regina? No sería la misma línea de…-Emma dejo de hablar cuando vio la mirada insultante que le estaba dando Zelena, la rubia se dio cuenta que lo dicho por la pelirroja había sido para molestar y borro el gesto de confusión de su cara.
-No estaría perdida por eso, amor.-ironizo Hook mirando a Zelena con malicia.-Basta con mirar el árbol genealógico que hasta ahora conocemos, pura joyas de familia.-se burló Hook al mirar de reojo a Gold y luego mirar a Zelena con descaro, haciendo que ambos lo miraran con deseos de matarlo. Emma se tuvo que morder la lengua para no reír un poco, en solidaridad a su padre, quien negaba con la cabeza.
-Exacto, motivo por el cual esperamos que sea mi hija y así mi sangre haga equilibrio con la de ciertos villanos.-se burló David con fingida seriedad, Hook lo miro con incredulidad, el príncipe sonrió satisfecho. Zelena rodo los ojos y torció el gesto.
-Eso pondría un punto débil en el linaje, Charming.-se quejó Zelena con falsa indignación.-Se busca la pureza, aunque el pirata es una decepción en el bando de los villanos.-dijo Zelena con una sonrisa al insultar al pirata, quien gruñendo se cruzó de brazos. Gold respiro profundo y decidió ignorarlos, David y Emma se miraron fugazmente y negaron con la cabeza.
Regina cerró la puerta de su habitación con un gesto de confusión, haber visto a David le había provocado sentimientos raros, tal vez culpa, tal vez tristes, se había sentido mal de que la viera entrando a la habitación con Robín, supuso que esas miradas que intercambiaron habían hablado más de lo que ella hubiera querido. La reina respiro profundo antes de dar media vuelta y mirar a Robín, el ladrón la observaba fijamente, deseando encontrar algún indicio en sus gestos. Robín la miraba callado y algo inquieto, Regina se acercó a él un par de pasos para sostenerle la mirada. La reina miro detenidamente al ladrón, en silencio, observando sus penetrantes e intensos ojos azules, sus cabellos castaños, su rostro, quería guardar la imagen en su mente.
-¿Por qué me miras así?-pregunto Robín tragando saliva, conocía a Regina y los silencios nunca solían ser buenos.- ¿Sucede algo? ¿De qué querías hablar?-cuestiono el ladrón, permitiéndose recorrerla con la mirada un momento, notaba su cabello más largo que cuando la conoció, sus ojos tan intensos y sus labios rojos que más de una vez había mordido.
-¿No puedo mirarte ya?-pregunto Regina con una sonrisa maliciosa en sus labios, tratando de no titubear y sostenerle la mirada al ladrón, quien no pudo evitar una sonrisa divertida en su rostro.
-Puedes.-asintió Robín mirándola divertido.-Pero tienes esa mirada que siempre me pone nervioso, así que dime que pasa.-pidió Robín señalándola acusadoramente con un gesto burlón, haciendo que Regina frunciera el ceño ante su acusación.
-Ayer dije que tomaría una decisión respecto a toda esta locura, por eso acepte su estúpida tregua.-admitió Regina con una mirada seria, Robín frunció el ceño, algo no le gustaba de la seriedad de la morena.
-Entiendo.-murmuro Robín cruzándose de brazos, mirando a Regina para intentar descifrar sus gestos sin éxito alguno.- ¿Qué pensaste? ¿Qué fue lo que decidiste?-pregunto el arquero casi sin poder mirarla, su seriedad lo estaba torturando.-Lo elegiste a él, para eso querías hablar conmigo.-musito Robín tragando saliva y endureciendo el gesto, Regina bajo la mirada un momento y respiro profundo antes de volver a mirarlo a el.-Debí suponerlo, el Príncipe Charming tenía que conquistarte, tu eres una Reina…-Robín había comenzado a decir cosas que Regina no alcanzaba a entender, la reina arqueo las cejas en un gesto de incredulidad.
-¿Quieres dejar de hablar de una vez por todas, ladrón?-interrumpió Regina alzando la voz, exasperada al ver que Robín no tenía la más mínima intención de callarse. Robín se quedó mudo y solo pudo mirarla inmóvil.-Eres irritable cuando no te callas.-se quejó Regina rodando los ojos, Robín la miro indignado, preguntándose si su descaro era tan grande como para burlarse de el cuándo estaba diciéndole que elegía a otro. El arquero frunció el ceño y estaba listo para reprocharle cuando Regina lo sujeto con fuerza de la camisa y lo atrajo a ella, besando sus labios con pasión. Robín solo tardo un par de segundos en reaccionar y llevar sus manos al cabello de la morena, deslizando una de sus manos desde su cabello hasta su cintura para pegarla más a él y poder profundizar más el beso.
-Si te atreves a decirme que es un maldito beso de despedida, Regina, te juro que…-Robín apenas podía hablar con la respiración agitada, a escasos milímetros del rostro de la reina. Regina sonrió levemente al negar con la cabeza, el ladrón también sonrió ampliamente antes de volver a besar sus labios con intensidad.
-Eres un idiota, Robín Hood.-rio Regina al separar sus labios de lo de Robín, el ladrón arqueo una ceja pícaramente y sujetándola de la cintura la levanto del suelo y beso sus labios cortamente, haciendo que Regina se sujetara fuerte de el por instinto de supervivencia, haciéndolo reír. Robín la dejo de nuevo en el suelo.- ¿Me vas a poder perdonar?-pregunto Regina mordiéndose el labio inferior, mirándolo con seriedad recién adquirida. Robín miro a Regina en silencio, mirándola directo a los ojos para después suspirar.
-Eso es jugar sucio.-replico Robín aparentando seriedad.-Sabes que no puedo decirte que no.-sonrió el arquero levemente, Regina trago saliva al verlo acercarse de nuevo a ella.-Te amo.-murmuro Robín tomando su mano entre la suya.
-¿En serio? No quiero que te arrepientas después, yo entendería que estuvieras resentido aun por lo que paso en la torre, y yo puedo esperar que…-Regina tuvo que callarse cuando Robín la interrumpió.
-No voy a arrepentirme, Regina.-aseguro Robín mirándola serio.-Si, es verdad que odio el tema, no es fácil, pero si eso sucedió para que encontráramos a Jazmín puedo vivir con ello. Un buen inicio sería dejar de hablar de ese tema, no volveremos a mencionarlo y así será más fácil dejarlo atrás.-dijo Robín dándole un ligero apretón a la mano de la morena, quien asintió de acuerdo.-Vamos a estar bien.-prometió Robín dedicándole una pequeña sonrisa, Regina no pudo más que creerle, algo en el hacía que ella creyera cada palabra.
-Te creo.-asintió la reina con una pequeña sonrisa, acorto la distancia y se dejó abrazar fuertemente por su ladrón favorito.- ¿Cómo vamos a seguir ahora?-pregunto Regina aun con su rostro en el pecho del arquero.
-¿Te parece bien retomar todo desde donde lo dejamos?-pregunto Robín con un tono pícaro al oído de la alcaldesa que estaba entre sus brazos, haciéndola reír levemente y ocultar su rostro en su pecho.- ¿Estaría bien eso?-pregunto el arquero acariciando su cabello.
-¿Estás seguro? ¿Quieres volver a la mansión con Roland?-pregunto Regina separándose de el para poder mirarlo a los ojos, el arquero asintió sin dudarlo.
-Si nos dejas, claro.-asintió Robín encogiéndose de hombros.-Si mi hijo pudiera elegir me dejaría tirado en el bosque y correría a tu mansión.-gruño Robín con fingida indignación, haciéndola arquear las cejas.
-Es un niño inteligente, sabe que elegir.-ironizo Regina con descaro, haciéndolo rodar lo ojos y negar con la cabeza.-Deberíamos bajar al comedor.-dijo la reina señalando la puerta, pero Robín la tomo del brazo y comenzó a besarla.-O podríamos quedarnos un poco más.-ironizo Regina correspondiendo a sus besos.
-¿Me amas?-pregunto Robín de golpe, parando en seco los besos de Regina y mirándola a los ojos para escuchar su respuesta. Regina enmudeció un momento, la había tomado por sorpresa, miro los ojos del ladrón que esperaba su después y solo pudo esbozar una pequeña sonrisa.
-Sí, te amo.-asintió Regina mirándolo fijamente, sintiéndose extraña y acortando la distancia para besar sus labios cortamente, para después abrazarlo fuertemente y cerrar los ojos, sintiendo su olor y su calor. Robín la estrecho aún más fuerte, haciéndola reír y besarlo nuevamente.
-Deberíamos bajar, creo que estaban esperándote.-murmuro Robín con una mueca infantil, Regina asintió.- ¿Para qué están esperándote todos? ¿Les dirás que estamos juntos?-pregunto el arquero tomando su mano para encaminarse a la puerta.
-No era esa la intención.-dijo Regina con una sonrisa descarada, Robín frunció el ceño.-Ya te enteraras, ladrón.-ironizo la reina al abrir la puerta de su habitación y salir acompañada de Robín, quien se negaba rotundamente a soltar su mano.
El silencio que había en el comedor del palacio era casi absoluto. Emma miraba al techo buscando con que entretenerse, Zelena se miraba las uñas sin más distracción, Hook limpiaba su garfio con su chaqueta, David jugaba con su taza de café y Gold estaba totalmente callado.
-Ya se tardó Regina. ¿No?-pregunto Emma cruzada de brazos y totalmente aburrida, jugando con su silla al moverla hacia atrás y luego regresarla a su posición normal, haciendo que Zelena estuviera esperando el momento en que la rubia tentara su suerte demasiado y la silla terminara por perder el equilibrio y se cayera.
-¿Esta segura que ella pidió hablar con todos, señorita Swan?-pregunto Gold con una mueca de fastidio, sentado en la silla más alejada al otro extremo de la mesa. Emma asintió.
-¿Lo habrá olvidado? Tal vez se le pegaron las sabanas.-dijo Hook apoyando su cabeza en el respaldo de la silla y mirando al techo con un gesto de aburrición.
-No está dormida.-intervino David con un semblante más serio de lo normal, ganándose las miradas curiosas de todos.-Cuando estaba bajando la vi hablando con Robín, deben estar ocupados.-se explicó el rubio con algo de dureza.
-Eso explica la ausencia del ladrón.-gruño Zelena con evidente fastidio al estar sentada sin hacer nada.-Deben de estar muy ocupados.-dijo la pelirroja con cierto tono de picardía, dando una mirada fugaz a Emma y haciendo que más de uno fruncieran los ceños.
-Solo estarán charlando, no deben de tardar.-dijo Emma mirando a Zelena, en especial para tratar de reconfortar a su padre que lucía decaído. Zelena arqueo una ceja y se mordió el labio para no reír.
-Debería ir a ver qué sucede.-dijo Gold rodando los ojos al tener que escuchar las insinuaciones de las mujeres presentes, pero antes de poder siquiera levantarse la voz de alguien lo detuvo.
-No deberías, cocodrilo. Nunca se sabe que puedas ver, ya sabes, algo revelador…-ironizo Hook con tono malicioso y una sonrisa descarada dedicada especialmente a Gold, quien apretó los puños y conto mentalmente hasta diez, haciendo que Zelena riera divertida y Emma negara con la cabeza, mientras David se tensaba.
-¿Revelador acerca de qué?-pregunto la voz de Jazmín desde las escaleras, haciendo que Hook dejara de reír y Gold destensara el gesto, Emma arqueo las cejas y David sonrió al ver a la princesa. Jazmín bajo las escaleras y se acercó a la mesa con un gesto de curiosidad.
-De tu madre, mocosa.-respondió Zelena desde su silla sin remordimiento, haciendo que su sobrina arqueara una ceja. Emma negó con la cabeza, David y Hook torcieron los gestos y Gold retomo su seriedad habitual.
-Zelena quiere decir que Regina nos pidió esperarla, al parecer tenía algo que compartir.-dijo David para no asesinar a la pelirroja por ser tan imprudente en ciertos temas de adultos que no le agradaba compartir a la joven.
-Bien, compañero.-murmuro Hook con un gesto cómplice con algo de broma, David le dio una mirada de regaño, haciendo que Emma y Zelena tuvieran que esforzarse para no reírse.
-¿Hay algo que no quieren decir?-pregunto la princesa con curiosidad, mirando como su tía comenzaba a reír se a pesar de tratar de evitarlo y Emma también fingía bostezar para cubrir sus risas.- ¿Tiene que ver con las citas que tuvo mi madre ayer?-pregunto la joven con una mueca de confusión al ver los gestos serios de David, Hook y Gold, mismos que casi se atragantan con su pregunta, por su parte Emma y Zelena no contuvieron un par de risas.
-Me agrada esta niña.-se burló Emma al ver las mejillas de su padre totalmente rojas. Jazmín arqueo una ceja y tomo asiento al lado de Hook y frente a David y Emma. Gold seguía separado de ellos, las risas de Zelena y Emma aun resonaban en el comedor.
-¿Qué es tan gracioso, señorita Swan?-pregunto Regina bajando las escaleras con su porte de reina, con tanta gracia que Emma tuvo que reconocerle un par de puntos. La reina observaba a todos con curiosidad disimulada, y las miradas se habían centrado en ella que estaba a mitad de las escaleras, a su lado Robín también observaba con curiosidad un poco más evidente. Todos estaban un poco sorprendidos de verlos tomados de la mano. David tuvo que tragar en seco y evitar mirarlos por más de un par de segundos.
-¡Hermanita! Estábamos a punto de pensar que algo sucedía contigo. ¿Tenemos noticias nuevas?-pregunto Zelena con evidente descaro al ver a Regina y Robín acercarse a la mesa. Regina trago saliva y evito mirar a David, podía sentir la mirada del príncipe en ella y comenzaba a inquietarse. Robín saludo a Jazmín con un beso en la mejilla y una sonrisa, aun con la mano de la reina entre la suya.
-Sí, Zelena, hay noticias.-respondió Regina con un tono de arrogancia, ignorando la provocación de su hermana y fingiendo no entender su pregunta.-Mañana podremos volver a Storybrooke.-anuncio Regina con una sonrisa discreta dirigida a su hija.-Jazmín ira con nosotros y estoy segura que todos queremos volver pronto.-dijo la reina mirando a Gold, Emma y fugazmente a David.
-Me parece muy bien.-intervino Gold asintiendo.-Ya es hora de descongelar ciertos asuntos en Storybrooke, querida.-ironizo el Oscuro mirando a Regina con complicidad, la reina sonrió con malicia y asintió.-Me asegurare de preparar los hechizos y todo será como se hizo para llegar aquí.-dijo Gold serio.
-El Jolly Roger está en condiciones, pero quisiera darme una vuelta más tarde o mañana temprano para asegurarme.-dijo Hook encogiéndose de hombros desde su silla, Regina asintió.
-Sobre eso…¿Podríamos esperar solo un día más?-pidió Jazmín levantándose de su silla y mirando a su madre.-Quisiera poder tener solo eso antes de dejar todo esto atrás, podriamos volver mañana por la tarde.-dijo la joven con un dejo de nostalgia, Regina miro a los demás para buscar su opinión, nadie parecía objetar nada.
-Yo creo que es justo, no es fácil para ti y deberías poder despedirte de este lugar que significa tanto para ti.-dijo David levantándose y acercándose a la joven con una mirada tierna, Jazmín sonrió con calidez. Regina y David se miraron fugazmente cuando el príncipe se acercó a la joven, para después evitarse de nuevo.
-Hablando de cosas.-interrumpió Zelena con una mirada perspicaz hacia Robín y Regina.-La sonrisita del ladrón es casi insultante.-señalo la pelirroja con una mirada acusadora, sonrojando al arquero y haciendo que Regina rodara los ojos. Emma y Hook prestaron más atención que antes, y Gold tenso el gesto en una mueca de disgusto.
-Por favor, si están juntos no te lo van a decir, pelirroja.-dijo Hook con los brazos cruzados, después de saludar a Jazmín con un gesto amistoso.
-No me digas que están juntos otra vez.-pidió Gold rodando los ojos con evidente frustración, Robín miro a Regina para que ella decidiera como responder, todos esperaban una respuesta. La reina miro a David de reojo y sintió una punzada en el pecho de culpa, la mirada del rubio era demasiado en ese momento, pero Robín también la mirada y no podía volver a lastimarlo.
-Lo estamos, Gold.-respondió Regina con todo el aplomo que tenía, notando como David tensaba el gesto. Hook arqueo las cejas sin decir algo, se limitó a sonreír levemente. Zelena y Emma intercambiaron miradas fugaces, Jazmín miro a su madre con algo de sorpresa y Robín sonrió ampliamente.
-Yo la amo, Gold. Sabes que cuidare de ella.-aseguro Robín mirando a Gold con un temple serio, dándole a entender que no necesitaba su permiso, aún quedaban muchas cosas malas entre ellos en el pasado.
-Si me disculpan.-se excusó David dando media vuelta con un gesto duro y marchándose del lugar a paso rápido, casi huyendo de todo lo que pasaba en el comedor, con la mirada culpable de Regina en su espalda. Después de unos minutos todos se habían levantado para salir del comedor, o al menos más de uno quería hacer algo más que estar sentados el resto del día.
-Lucen contentos, mamá.-dijo la joven mirando a la pareja que intercambiaba palabras con Hook, Emma y Gold.-Tú me agradas.-sonrió la princesa al arquero, quien paso una mano por su cabello tiernamente.-Iré a mi habitación, quiero buscar un par de cosas.-dijo Jazmín antes de salir corriendo escaleras arriba, dejando a los adultos debatiendo como sería el viaje de vuelta a Storybrooke.
La tarde en Storybrooke era tranquila. Kathryn y Henry habían ido a desayunar a Grannys, cuando estaban por marcharse Ruby decidió acompañarlos, la Abuelita la dejo ir con la condición de que volviera antes de cerrar para ayudarla, y así los tres pasaron la tarde de un lado a otro y sin darse cuenta la tarde ya había caído. Los tres ahora estaban caminando hacia Grannys para acompañar a Ruby y luego seguir de largo a casa de Kathryn, aunque Henry tenía un plan distinto que pretendía cumplir, aunque Kathryn y Ruby no se la estaban poniendo tan fácil como esperaba.
-¿Para qué quieres ir a visitar a August?-pregunto Katherine con un gesto desconcertado dirigido hacia Henry, quien se encogió de hombros con inocencia, iba a responder pero Ruby fue más rápida que él.
-Visitar la comisaria en mis ratos libres no es divertido, enano.-protesto Ruby con un gesto de aburrición, Henry y Kathryn la miraron con algo de burla.
-Tía Ruby, tu trabajas ahí a veces.-dijo Henry con un gesto de ironía, haciendo reír a Katherine y torcer el gesto a Ruby.
-Por eso mismo, no quisiera ir cuando no debo hacerlo.-se justificó Ruby con burla, Kathryn observaba sin tomar partido por alguno de los dos, mientras que Henry fruncía el ceño.
-Sera solo un momento, pueden dejarme en su casa y luego el me llevara a casa de la tía Bella o a la tuya.-se quejó Henry con un gesto de súplica, Kathryn y Ruby intercambiaron unas miradas curiosas antes de centrarse en el chico.
-Si me dices para que quieres ir a ver a August lo considerare.-dijo Kathryn con un gesto de fingida seriedad, Ruby asintió y Henry no tuvo más que rodar los ojos en señal de rendición.
-Solo quiero mostrarle mi libro y ver que dice.-dijo Henry con toda la inocencia que pudo reunir en ese momento, Kathryn frunció el ceño un poco renuente, mientras que Ruby no comprendió demasiado.
-¿El libro de cuentos de hadas que te tiene obsesionado?-pregunto Kathryn deteniéndose y mirando a Henry cruzada de brazos, el chico asintió.
-¿Cuentos de hadas?-pregunto Ruby con un gesto confundido, la rubia asintió.- ¿Qué no estás un poco grande para esos cuentos, enano?-se burló la morena con una sonrisa juguetona hacia su sobrino, haciéndolo arquear una ceja en un gesto digno de su madre.
-¡Hey! Tu eres Caperucita Roja, en realidad una mujer lobo.-se defendió el chico señalando a la morena de mechones rojos.-Y tú eres una princesa, la hija del Rey Midas.-recordó Henry señalando a la rubia, haciendo que ambas mujeres se sonrojaran un poco.-¿Seguirán diciendo que los cuentos de hadas tienen edad de límite?.-pregunto Henry cruzándose de brazos en un gesto de victoria.
-Buena movida, niño.-gruño Ruby con un gesto de burla, Kathryn se limitó a negar con la cabeza, sabiendo que terminaría aceptando la petición de Henry. El chico miro a Ruby con suplica.-Te llevaría, enano, pero debo volver a ayudar a la Abuelita a cerrar el local, y me asesinara si la dejo sola.-se excusó Ruby encogiéndose de hombros en señal de aburrimiento.
-¿Tía Kathryn?-pregunto Henry con un gesto suplicante dirigido especialmente a la rubia, quien termino por rodar los ojos y asentir de mala gana, haciendo sonreír a Henry.
-De acuerdo, te llevare.-dijo Kathryn suspirando y sonriendo al ver al chico reír.-Pero tendré que esperarte y luego te llevare a casa de Bella, si terminas muy tarde tendrás que dormir en mi casa y me ayudaras a preparar la cena.-sentencio Kathryn señalándolo con seriedad, Henry asintió conforme, siempre le había gustado visitar la casa de Kathryn, en especial porque Frederick solía consentirlo tanto como la rubia, eran las ventajas de ser el único niño conocido por todos en Storybrooke.
-Yo puedo llevarles la cena, no tengo planes esta noche y después de cerrar Grannys puedo pasarme por tu casa.-dijo Ruby encogiéndose de hombros, Kathryn y Henry asintieron.-Todo con tal de que mi sobrino preferido no muera intoxicado.-se burló la morena con un gesto de fingida preocupación.
-Soy tu único sobrino.-replico Henry mirando a Ruby con un gesto de burla, la morena le revolvió el cabello con una sonrisa burlona.
-Tu no cocinas ni cereal con leche, Ruby.-se defendió Kathryn con un gesto de acusación, la morena frunció el ceño en señal molestia. Henry rodo los ojos ante las bromas mutuas de las mujeres y negó con la cabeza aun con una gran sonrisa de diversión, con esas dos mujeres jamás se aburría.
-Pero que es lo que ven mis ojos.-murmuro Ruby con la mirada fija en dos personas en específico, mismas que caminaban al otro lado de la calle. Kathryn y Henry miraron en la misma dirección con intriga, notando que se trataba de Bella y August que parecían caminar hacia casa de la castaña, muy cerca de donde estaban.
-Dime por favor que no estoy viendo mal.-suplico Kathryn casi con la boca abierta al ver a Bella tomada del brazo de August, quien sonreía ampliamente igual que Bella, ambos lucían muy cómodos con la compañía del otro.
-Estaba a punto de decir lo mismo.-replico Ruby aun sorprendida, su mirada se cruzó con la mirada de Kathryn al ver que la pareja se detenía frente a la puerta de la casa de Bella, y una sonrisa traviesa se formó en los labios de ambas al verlos en lo que parecía la despedida después de una cita.
-No quisiera ser la tía Bella.-ironizo Henry al ver los gestos de las mujeres que la acompañaban, mismas que esperaron a que August le robara un corto beso a la castaña y diera media vuelta para marcharse, en ese momento decidieron acercarse para impedirle que se fuera, todo con la excusa de que Henry quería hablar con él, complaciendo al chico y divirtiéndose con su reciente descubrimiento.
En el gran salón del palacio estaban casi todos discutiendo los últimos detalles del viaje de vuelta. Hook había sentenciado que nadie más que él podría encargarse del Jolly Roger, Gold y Regina usarían el polvo de hadas que Robín había conseguido y realizarían el hechizo para volver, Emma había accedido a intervenir si era estrictamente necesario. El último detalle que faltaba era la posición de Zelena en todo ese asunto.
-Me niego a ir esposada o a tener vigilancia todo el tiempo.-se quejó la pelirroja al conocer las intenciones de Gold de mantenerla encerrada o esposada todo lo que durara el viaje a Storybrooke.
-Eres una psicópata, pelirroja. No tienes voto en esto.-intervino Hook con un tono burlón y una sonrisa descarada, ganándose una mirada asesina de Zelena y un golpe en el pecho.- ¿Ves? No controlas tus impulsos, no es seguro tenerte suelta.-bromeo el pirata, antes de que Zelena tuviera que ser sujetada por Emma para evitar que se lanzara contra él.
-Zelena se ha comportado durante estos días.-intervino Regina mirando a la pelirroja con advertencia, haciéndola gruñir y cruzarse de brazos.-Creo que podríamos dejarla sin las esposas y sin vigilancia durante el viaje a Storybrooke.-sentencio la reina con un gesto severo, haciendo que Gold comenzara a protestar y que Zelena sonriera conforme.-Pero si tendrá que seguir usando el brazalete.-añadió la reina para callar las quejas de Gold, y provocando que su hermana torciera el gesto.
-Me parece prudente.-asintió Emma encogiéndose de hombros.-La Bruja está poniendo de su parte, es justo que nosotros intentemos lo mismo.-comento la Salvadora con un gesto despreocupado, ignorando la mirada asesina de Zelena al llamarla bruja.
-Emma tiene razón, no creo que Zelena quiera tirar todo por la borda intentando algo contra su hermana.-dijo Robín con un tono un poco sutil dirigido a Zelena, dándole a entender que no permitirá nada de eso.
-No confió en ella, y dudo que pueda llegar a hacerlo.-gruño Gold de mala gana al notar que ya habían tomado una decisión respecto a la pelirroja.
-Te tomara un poco de tiempo, Gold.-dijo Regina suspirando al ver a Gold apretando los puños, lo comprendía en gran parte y no era de todo su gusto tener que hacerlo pasar por eso, a los ojos de Gold era Zelena la culpable de la muerte de Neal.-Si todo está claro, yo iré a ver a Jazmín.-se excusó Regina para no seguir en medio del fuego cruzado entre Gold y Zelena, le dio un corto beso a Robín y subió las escaleras.
-Yo iré a mi habitación un rato.-se justificó Emma como si nada, antes de casi salir corriendo de ahí, aunque en realidad pensaba ir a ver a David, suponía que debía estar triste y tendría que consolarlo un poco. Zelena también se marchó en pocos segundos, aunque ella no dijo anda, se limitó a subir las escaleras camino a su habitación, dejando solos a Robín, Hook y Gold.
-Me alegro por ti, compañero, sé que la amas y más vale que así sea.-dijo Hook dando una palmada en la espalda del ladrón, tomándolo por sorpresa. El pirata sonrió al notar su gesto desconcertado y rio levemente.
-Por un momento creí que la perdería definitivamente.-confeso Robín con un gesto de alivio.
-Al parecer no tuve tanta suerte.-murmuro Gold pasa si mismo, ganándose dos pares de miradas curiosas. El Oscuro no se molestó en disimular o disculparse, mantuvo lo dicho como si nada.
-Te deberías acostumbrar a todo esto, ya que ahora somos familia, cocodrilo.-ironizo Hook con un gesto descarado, que hizo a Gold tensar la mandíbula, como si de repente hubiera sido testigo de la peor catástrofe y se hubiera vuelto de piedra.
-Primero te asesino antes de aceptarte como familia, pirata.-gruño Gold duramente, con un tono cargado de arrogancia, tanto Hook como Robín arquearon las cejas.
-Por suerte eso no será necesario.-intervino Robín para evitar que se lanzaran uno contra otro.-Lo lamento, Hook, pero Jazmín es mi hija, puedes calmarte Gold.-dijo el arquero con un tono juguetón, haciendo que ambos hombres fruncieran los ceños.
-Tú tampoco eres mejor, ladrón.-protesto Gold con indignación.-Tú me robaste en mi propio castillo, huiste de mí y luego ocupaste ese mismo castillo sin mi permiso.-recordó Gold con un tono burlón, Hook arqueo las cejas.
-Por ser el padre de Regina no te diré más de lo que debería, pero cuando entre a robar no fue por gusto, además te la cobraste muy bien.-replico Robín al recordar las torturas en el calabozo del Oscuro, si no fuera por Bella seguramente lo habría matado.
-¿Le robaste al Oscuro?-pregunto el pirata mirando a Robín, quien de mala gana tuvo que asentir.- ¿Eras suicida? Te doy un punto por salir vivo.-ironizo Hook con una sonrisa burlona.
-Tú le robaste a su esposa, pirata. ¿Quién es el suicida?-replico el arquero cruzándose de brazos, haciendo que Hook abriera la boca para protestar y que Gold comenzara a lamentar los gustos de su hija.
-Debería acabar con ustedes ahora mismo.-gruño Gold negando con la cabeza, deseando poder torcerles el cuello aunque fuera un poco. Robín y Hook lo miraron tratando de disimular que no se intimidaban aun.
-Ya has intentado matarme antes, pero creo que ahora sería mucho peor que antes.-dijo Robín con un gesto de reproche.-Yo puedo olvidar lo que paso con el Rey Leopold, si tu aceptas que yo amo a Regina y dejas de quejarte tanto como para darme una oportunidad, podría encontrar la forma de perdonarte.-sentencio Robín serio.-Solo piénsalo.-dijo el arquero encogiéndose de hombros.
-No te abrazare, ladrón.-ironizo Gold con su habitual tono burlón, haciendo que Robín rodara los ojos con resignación y se girara para marcharse a tomar aire fresco, Hook hizo lo mismo pero él se encamino en la dirección contraria.
-No lo harás tú, cocodrilo, pero de eso se encargara Regina.-bromeo Hook a pocos pasos de entrar a otro salón, logrando esquivar la bola de fuego que le lanzo Gold y que termino por impactar en una de las paredes, consumiéndose sin causarle daño.
David estaba tumbado en su cama, su mirada estaba perdida en algún punto del techo y sus manos estaban cómodamente sobre su pecho, subiendo y bajando al ritmo de su respiración. El rubio sentía una rara presión en su pecho, se sentía triste aunque ya sabía que todo eso podría pasar, necesitaba estar a solas un momento y después encontrar una manera de tomar las cosas con cierta madurez, había perdido su oportunidad y no tenía más que hacer, lo había prometido. David termino por suspirar y se froto los ojos en un gesto cansado, al tiempo que alguien abría la puerta de la habitación, David abrió los ojos y vio como Emma se tumbaba en la cama junto a él.
-¿Estas bien? Tienes una cara que da pena, papá.-murmuro Emma mirándolo con un gesto inocente, haciéndolo fruncir el ceño. La rubia se acomodó mejor en la cama y noto la mirada asesina del príncipe.
-Muchas gracias por tu tacto, cariño.-se burló David con una sonrisa burlona al negar con la cabeza, ambos miraban al techo.
-Tu sabias que esto podría ser así, ella y Robín ya estaban juntos, tal vez no quiso arriesgarse a…-Emma no sabía cómo consolar a su padre realmente, nunca se le había dado muy bien esas cosas y comenzaba a divagar.
-Ella lo ama, Emma.-dijo David superando con pesar, tenía que convencerse de que Regina amaba a Robín, así sería menos doloroso para el.-Si Regina es feliz con el todo estará bien, yo lo acepto.-murmuro el rubio encogiéndose de hombros, pero Emma noto su gesto de tristeza.
-¿Te duele?-dijo Emma más como afirmación que pregunta, David no contesto.-Tal vez no debiste ilusionarte tanto, las historias de príncipes y princesas suelen ser crueles.-murmuro Emma torciendo el gesto, David esbozo una sutil sonrisa.
-Sí, duele demasiado.-acepto el ojiazul mirando a la rubia.-La amo y me hubiera gustado que me diera una oportunidad para que viera que podríamos hacer algo bueno juntos, que la haría feliz, que funcionaria…Pero ella eligió a Robín y tengo que aceptarlo, lo ama.-confeso David encogiéndose de hombros y levantándose para sentarse y mirar a su hija. Emma lo miro con una sonrisa reconfortante para hacerlo sonreír.-Al menos tu madre podría reír se de mí y así se le pasara un poco todo el enojo.-ironizo el príncipe con un gesto de broma.
-No digas eso, seguro se burlara pero primero seguirá enojada contigo y conmigo, luego encontrara la manera de hacerlos desear no haberle contado.-dijo Emma encogiéndose de hombros al también sentarse en la cama, fingiendo indiferencia que desapareció al reír.-Tu soportaras todo esto, has peleado con dragones y no perdiste ni un mechón de cabello rubio.-se burló Emma con un gesto que hizo a David arquear las cejas.
-Sí, y fui derrotado por un ladrón, eso pone una mancha en mi historial.-replico David con una sonrisa bromista, haciendo que Emma riera divertida al verlo tratar de animarse.
-Para ser justos, el ladrón ya te llevaba ventaja.-ironizo Emma negando con la cabeza y escondiendo una sonrisa traviesa, David rodo los ojos y negó con la cabeza en señal de resignación.
-Robín es bueno, la ama y sé que la cuidara.-admitió David encogiéndose de hombros, Emma asintió.-Además, aún tengo que acercarme a Jazmín, si es mi hija sería una agradable forma de ver como termino mi historia con esa Reina Malvada, ex Reina Malvada.-se corrigió David con una sonrisa cálida.
-¿Sigues deseando que sea tuya? ¿Aunque tú y su madre…?.-Emma no termino de formular la pregunta al ver a David negando con la cabeza con seriedad.
-El que no esté con Regina no interfiere en ese asunto.-aclaro David sinceramente.-Si ella es mi hija yo quiero saberlo, es una niña hermosa.-sonrió el príncipe cálidamente, Emma arqueo las cejas.
-No cabe duda que eres un héroe, príncipe Charming.-se burló Emma dramatizando el tono, ganándose una mirada matadora de su padre, la rubia solo pudo reír se dé el.-Entonces…¿Estás listo para volver a Storybrooke?.-pregunto Emma con un gesto curioso.
-Por supuesto. Extraño a Neal.-dijo David mirando a Emma.-Y debo buscar donde vivir, necesito un lugar donde poner mis cosas…Si es que tu madre aún no ha hecho una fogata con ellas.-ironizo David negando con la cabeza y encogiéndose de hombros.
-Yo debo hacer lo mismo, no puedo vivir en casa de mi madre, ya tengo 30 años.-se quejó la rubia con un gesto de dramatizado terror, haciendo reír a su padre.
Jazmín estaba en su habitación, había sacado todos los libros de sus estantes y los había repartido sobre el sofá que tenía ahí. La joven princesa había decidido que si tenía que marcharse del palacio que había sido su hogar desde que tenía memoria tenía que llevarse consigo parte de él, y eso haría. Jazmín quería llevarse algunas de sus cosas para sentirse en casa cuando lo necesitara, porque sabía que en algún momento sí que lo necesitaría. La princesa sabía que debía poner de su parte para acercarse a lo que ahora sería su vida, su familia, pero no iba a desprenderse por completo de su pasado, sus pensamientos fueron interrumpidos con el sonido de la puerta.
-¿Puedo pasar, cariño?-pregunto Regina al abrir un poco la puerta y notar que su hija estaba parada frente al sofá cercano al balcón, una mueca de curiosidad asomo en el rostro de la reina. Jazmín la miro y asintió para dejarla pasar, luego regreso su atención a los montones de libros esparcidos por todo el sofá.- ¿Qué haces?-pregunto Regina al detenerse a su lado y darse cuenta de ello.
-Ya que me iré de aquí, estoy eligiendo cuales quiero llevarme.-respondió la princesa encogiéndose de hombros, Regina arqueo una ceja y se acercó al sofá para revisar de cerca los libros que parecían bastante antiguos.
-No tienes que elegir, cariño, puedes llevar todos los que quieras.-dijo Regina tomando uno de los libros y arqueando las cejas al encontrarlo interesante.-En la mansión tenemos una biblioteca más que grande.-dijo la alcaldesa dejando el libro y tomando otro.
-¿Lo mismo con los vestidos y joyas?-pregunto Jazmín en un tono sarcástico al cruzarse de brazos y arquear una ceja, Regina sonrió levemente y asintió.-No quiero llevarlos todos, solo los que más me gustan.-rio la princesa encogiéndose de hombros.
-De acuerdo.-asintió la reina mirando a su hija.-Pero no sé si sea necesario llevar tus vestidos, en Storybrooke la ropa es muy diferente.-dijo Regina encogiéndose de hombros y acercándose a ella.-Te comprare lo que más te guste, será divertido.-sonrió la reina tomando sus manos entre las suyas.
-Lo sé, mamá.-sonrió la joven con calidez.-Solo quiero llevar unos pocos como recuerdo. ¿Tú no guardaste alguno de los tuyos?-pregunto la joven mirándola con ironía, Regina se mordió el labio inferior al recordar el contenido de un baúl guardado en su cripta.-No llevare más de 3, lo prometo.-dijo Jazmín con un gesto de inocencia, Regina asintió.
-¿Podemos dejar a un lado esto y hablar un momento?-pregunto la reina con un poco más de seriedad, haciendo que la joven arqueara una ceja y asintiera. Regina la hizo sentarse en la cama y ella permaneció de pie.-Hay algo de lo que quiero hablar contigo y quisiera saber qué piensas.-dijo la reina con aparente calma, aunque Jazmín supuso de que se trataba al verla un poco inquieta.
-¿Qué sucede?-pregunto la princesa con un gesto de seriedad y curiosidad disimulada, Regina trataba de buscar la forma de plantear esa conversación sin que sus mejillas se volvieran tan rojas como sus manzanas favoritas.
-Es acerca de lo que paso hace un rato.-dijo Regina jugando un poco con sus dedos, la joven frunció el ceño al confundirse.-Sobre lo de Robín.-dijo la reina por fin, haciendo que Jazmín comprendiera de inmediato.
-¿Qué lo elegiste a él y no a David?-soltó la princesa sin recato alguno, haciendo que Regina tuviera que controlarse para no dejar caer su mandíbula de la sorpresa.-La tía Zelena y Emma me dijeron algo acerca de eso.-explico la joven como si nada, Regina tenso la mandíbula.
-Voy a asesinar a ese par de imprudentes.-siseo Regina torciendo el gesto, ya se encargaría de hacer sufrir a ese par de mujeres que debían aprender a cuidar lo que decían, gesto que comprendió su hija y supo que debía salvar a esas mismas mujeres de un cruel destino a manos de su madre.
-No las mates, yo note algo y ellas solo me respondieron un par de preguntas.-dijo Jazmín con un gesto de inocencia total, que hubiera funcionado con cualquiera.-No importa, iba a saberlo de todas maneras, mamá.-trato de suavizar las cosas.
-No quería que pensaras cosas que no son, cariño.-dijo Regina un poco incomoda.-Yo no estaba con ambos al mismo tiempo, si eso crees. Yo solo estaba confundida y decidí no seguir más tiempo en una situación complicada para todos.-trataba de explicar Regina sin mucho éxito.
-No es para tanto.-dijo la joven encogiéndose de hombros y levantándose de la cama, Regina la miro confusa.-He visto reyes que tenían 3 esposas y conocido príncipes que se retaban a duelo por una princesa.-explico la joven con una mueca de desagrado, Regina arqueo las cejas sin saber muy bien que debía decir.
-¿Te incomoda esto?-pregunto Regina mordiéndose el labio inferior.-Debí preguntarte antes de hablar con Robín, yo no quiero que te sientas mal o que creas algo que…-Regina estaba hablando más rápido de lo normal.
-Robín me agrada, es muy bueno.-dijo la joven sonriéndole cómplice.-David también, la verdad es que son encantadores, y tengo entendido que tú y Robín ya estaban juntos, puedo adaptarme.-dijo Jazmín encogiéndose de hombros.-Es divertido conocerlos a ellos y a Killian, hasta ahora no podría decir quien me agrada más como papá.-murmuro Jazmín con una sonrisa sutil.
-Lamento que tengas esa confusión, si para mi es difícil puedo suponer que para ti también lo es.-dijo Regina mirándola cálidamente, la joven asintió callada.
-Lo es, pero es mejor tener a alguien que haber despertado y estar sola aquí. Ahora tengo una familia, y supongo que en algún momento tendré que conocerla bien, sería bueno empezar de una vez y dejar de pensar en el pasado.-dijo la princesa con un gesto tenso, y nostálgico Regina asintió y apretó su mano ligeramente.
-¿Me dejas ayudarte a elegir?-pregunto la reina señalando el sofá para distraer a su hija al ver sus ojos comenzar a volverse cristalinos, la princesa respiro profundo y asintió.
Zelena entro a su habitación y cerró la puerta detrás de ella, asegurándose de cerrarla con seguro para que nadie la interrumpiera, aunque tampoco nadie se acercaba ahí. La pelirroja comenzó a dar vueltas por la recamara tratando de ordenar sus prioridades y pensar en que iba a hacer a partir de ahora, había llegado el momento de decidir de una vez por todas que era lo que quería realmente.
-¿Por qué decidir es tan difícil?-se quejó la pelirroja al pensar en si debía sincerarse con Regina y contarle sus verdaderos planes cuando estaba en Storybrooke, advertirle que ahí los esperaba una trampa de la Reina de las Nieves. Zelena poco a poco se había dado cuenta que si podía tener una oportunidad de acercarse a su hermana, incluso su sobrina podría perdonarla con el tiempo, y la idea no le desagradaba como se hubiera pensado al inicio. Lo cierto era que el odio que le tenía Zelena a Regina en un inicio se había ido desvaneciendo con el transcurso de los días, y hace unos momentos cuando la defendió de Gold había terminado de convencerse de que la oportunidad que Regina le había ofrecido en el pasado era verdadera.
-Me matara si le digo la verdad.-gruño Zelena mentalmente al conocer el carácter intempestivo de su hermana menor, tenía que advertirle pero no se sentía con la fuerza de voluntad de hacerlo, tendría que buscar una forma adecuada y el momento oportuno, y aun así no sabía si viviría para contarlo después, si Regina se apiada y la dejaba vivir, Ingrid la asesinaría por arruinarle sus planes al volver a Storybrooke, de cualquier manera estaba perdida. La pelirroja suspiro derrotada y se dejó caer en su cama, tendría que pensar que haría, aunque no demasiado, terminaría haciendo cualquier cosa al final de cuentas.
Regina y Jazmín salieron de la habitación para salir a caminar por el jardín con Rajah antes de seguir revisando las cosas de la joven. Regina cerró la puerta de la habitación de su hija, cuando alzo la mirada noto que cierto príncipe rubio de ojos azules se acercaba a ellas a paso rápido desde las escaleras. La reina intento huir en la dirección contraria hacia su habitación, pero Jazmín le detuvo al saludar a David con más ánimos de los que la alcaldesa hubiera preferido, obligándola a girarse y tener que mirarlo a los ojos, forzando una sonrisa cordial mientras su hija intercambiaba un par de frases y sonrisas con David, quien poniendo atención a la princesa tenía los ojos clavados en la reina.
-Íbamos a salir al jardín un rato.-dijo Jazmín como si nada, ignorando la tensión que había entre Regina y David.- ¿Quieres venir?-pregunto la princesa cordialmente, Regina torció el gesto fugazmente, pero el príncipe lo noto.
-Gracias pero debo decir que no, princesa, pero creo que en otro momento podría llevarte a pasear y platicar un buen rato. ¿Te parece?-pregunto el príncipe mirándola cálidamente y dejando que su mano acariciara su mejilla con ternura.
-Deberíamos irnos, cariño, la tarde pronto acabara.-interrumpió Regina antes de que su adorada hija la metiera en otra situación comprometedora que pusiera a prueba su resistencia.
-¿Regina, podemos hablar un momento?-pregunto David mirando a la reina con una sonrisa cortes, Regina abrió la boca para responder pero tardo un par de segundos más de los que hubiera deseado.
-Podemos hablar después, mamá. La verdad es que quisiera montar un rato, la tarde es buena.-dijo la joven encogiéndose de hombros, haciendo que David sonriera levemente y que Regina maldijera su suerte mentalmente. Antes de que la reina pudiera inventar una excusa para salvarse su hija ya había salido corriendo a las escaleras, dejando a Regina y David a solas en el pasillo.
-¿Su majestad me concedería un momento? ¿O debo seguir esperando que pienses en alguna excusa tonta para evitarme?-pregunto David cruzándose de brazos con una mirada tan intensa que Regina tuvo que rodar los ojos y suspirar profundo.
-Ese tono es irritante, David.-se quejó la morena arqueando las cejas con desdén.-No creo que tengas mucho de qué hablar, ya todo quedo claro.-trato de escapar Regina al encaminarse a su habitación, pero David sonrió amargamente y la sujeto del brazo con firmeza pero sin hacerle daño alguno.
-Yo tengo un par de preguntar antes de dar por terminado este asunto.-murmuro David al tenerla cerca, Regina torció el gesto, ya se esperaba esa platica pero habría deseado evitarla por un poco más de tiempo. El príncipe le sonrió sarcásticamente a la reina y sin soltarla la hizo acompañarlo a su propia habitación, donde estaba seguro que nadie los interrumpiría.
-Flashback
Regina estaba sentada en el sofá de la mansión, tenía una copa de vino tinto en sus manos. Henry dormía en su habitación y ella tenía una pequeña sonrisa en el rostro, ese día había sido cuando menos algo sorpresivo. Había roto una maldición que ni siquiera sabía que debía romper, había vencido a su hermana con magia blanca, y Robín Hood le había devuelto una sonrisa que hace mucho no tenía. La reina acababa de recuperar los recuerdos del año en el bosque encantado y algo le decía que de su historia con Robín podía darse algo bueno. Los pensamientos de la alcaldesa fueron interrumpidos cuando el sonido de alguien en la puerta la hizo dejar su copa sobre la mesa y abrir la puerta, encontrándose frente a David.
-¿Que se te perdió aquí, Charming?-pregunto Regina con un tono sarcástico y arqueando una ceja, apoyándose en el marco de la puerta con los brazos cruzados. David la observaba callado y detenidamente, como si algo le sucediera, Regina se había sorprendido al verlo ahí.
-Estaba pensando en ti y tenía que venir a hablarte aunque fuera un momento.-dijo por fin David, con un poco de nervios que lo desconcertaban. Regina arqueo las cejas un poco desconcertada y arqueo las cejas.
-¿Pensabas en mi a mitad de la noche así que decidiste salir de madrugada y venir a mi casa? Tan inteligente como siempre.-ironizo Regina con una sonrisa burlona, pero David seguía aun serio, usualmente no tardaba en replicar con otra broma.
-Tienes razón, no debí venir.-dijo David negando con la cabeza, dando media vuelta para marcharse, en realidad ni siquiera sabía por qué había llegado hasta ahí. Regina noto que el príncipe no estaba como siempre y no contuvo el impulso de detenerlo.
-Espera, David.-lo llamo la reina desde la puerta, el rubio dudo pero se detuvo.- ¿Quieres pasar?-pregunto Regina mirándolo con curiosidad, David lo pensó por un par de segundos y termino por girarse.-Henry está dormido, podemos hablar.-dijo la morena encogiéndose de hombros y entrando a su casa, David la siguió y cerró la puerta.- ¿Blanca sabe que estas aquí?-cuestiono Regina mirando a David e invitándolo a tomar asiento en el sofá.
-No, ella estaba dormida cuando salí.-admitió David observando a Regina tomar asiento en el mismo sofá, la reina tomo una copa vacía que había sobre una bandeja plateada donde estaba la botella de vino y sirvió un poco.-Estaba pensado en todo lo que paso y tenía que agradecerte lo que has hecho por todos nosotros.-dijo David con algo de dificultad, agradeciendo con un gesto la copa de vino que Regina le dio.
-¿Solo eso?-pregunto Regina con un gesto algo incrédulo.-Lo hice por Henry, por mi hijo, no por los Desencantadores.-dijo la reina con su habitual y conocido tono de arrogancia y sarcasmo, haciendo que David riera solo un poco, extrañando a Regina.
-No, lo hiciste porque cambiaste, Regina.-la corrigió David mirándola fijamente a los ojos, la morena comenzaba a sentir algo extraño ante su actitud.-Nos has salvado más de una vez y creo que es justo que alguien te lo diga.-confeso el príncipe encogiéndose de hombros, después de terminar el contenido de su copa de vino.
-¿Me agradecerás por cada desastre que arregle? Tardaras más de una madrugada.-bromeo Regina con ironía, David arqueo las cejas y como pocas veces le agrado ver aquella sonrisa amplia en el rostro de su antigua enemiga.- ¿Solo a decir eso viniste a mi casa?-pregunto Regina con intriga.-Estas raro, no sueles quedarte callada cuando te insulto, es casi escalofriante.-ironizo la reina con un gesto perspicaz.
-No, en realidad no vine solo por eso.-dijo David tomando la botella de vino con el permiso de su dueña y sirviendo un poco en ambas copas.-Es curioso, estaba en el muelle viendo el atardecer y me di cuenta que no podía recordar la última vez que me detuve solo a ver el atardecer, y por alguna razón aún más extraña pensé en ti.-confeso David con un gesto de confusión, Regina lo miro sorprendida.
-¿Me contaras tu salida romántica con Blanca? Yo podría contarte lo que hice esta tarde con Robín pero te aseguro que no somos tan castos.-ironizo Regina para tratar de evitar sentirse extraña, pero David negó con la cabeza rápidamente.
-Estaba solo, Regina, no estaba pensando en ella en ese momento.-dijo David para sacarla del error.-Y la imagen mental que me acabas de dar no era necesaria, ahora tendré pesadillas.-se quejó el rubio dramatizando un gesto de escalofríos y riendo levemente, Regina rodo los ojos y David bebió de su copa.
-Bueno, te ayude mucho este último año, pasamos bastante tiempo juntos buscando como no morir a manos de mi hermana.-se burló Regina arqueando una ceja y llevándose la copa de vino a los labios.
-No fue por eso.-rio David al negar con la cabeza, jugando con la copa en sus manos, observando el líquido rojo con detenimiento. Regina lo miro callada y la sonrisa en sus rojos labios desapareció un momento, recordando algo que no debía recordar.
-Si hablas de lo que paso hace tiempo, cuando tú y yo...No, David, eso jamás paso y quedamos en que nunca lo íbamos a mencionar.-siseo Regina mirándolo seriamente, bajando el tono de voz para asegurarse que su hijo no escuchara nada en caso de que hubiera despertado. David no respondió de inmediato, seguía jugando con la copa de cristal en sus manos y Regina comenzaba a desesperarse.
-¿Por qué no me mataste, Regina?-pregunto David rompiendo el silencio de pronto, desconcertando a su compañera. Regina abrió la boca para responder pero no salieron palabras de ella.- ¿Por qué decidiste dejarme vivo y no acabar conmigo?-pregunto David de nuevo, mirándola con expectación.
-Yo...-Regina no sabía cómo responder, aún estaba procesando las preguntas de David.- ¿A qué te refieres? ¿Cuándo decidí no matarte? ¿Es un reclamo o agradecimiento?-replico Regina al recuperarse de la sorpresa inicial.
-Tu sarcasmo llega a ser bastante irritante, majestad.-replico David con un esto burlón, Regina le dedico un gesto arrogante.-Cuando lanzaste la maldición, podías matarme sin que nadie supiera, nada te detenía...Pero no lo hiciste, me dejaste en coma y no me tocaste un solo cabello.-dijo David mirándola con algo difícil de describir, Regina lo escuchaba confusa y sorprendida.
-No lo sé.-contesto Regina al pensar en ello, en realidad nunca se lo pregunto demasiado, la respuesta siempre le pareció muy obvia, hasta ahora.-Creo que me pareció que así sería más sufrimiento para Blanca.-dijo Regina dudando, David lo pensó un momento y termino por negar con la cabeza.
-No, no creo que haya sido por eso.-contesto David más para el que para Regina.-Matarme delante de ella habría sido peor, tú me dejaste vivir y me preguntaba por qué lo hiciste si se supone que me odiabas.-dijo el príncipe mirándola confuso, Regina lo miro incrédula.
-Fue hace mucho tiempo, David.-suspiro Regina pasando una mano por su cabello, David asintió y alzo la mirada para fijarla en Regina, sin darse cuenta se había acercado bastante a ella, el silencio no lo ayudaba a apartar la mirada de la reina, quien comenzaba a ponerse nerviosa de las intenciones del príncipe que se acercaba a ella.
-Debería irme antes de que haga algo estúpido.-murmuro David dando el último sorbo a su copa de vino y levantándose del sofá, Regina suspiro aliviada y se levantó para acompañarlo a la puerta. La reina lo observo despedirse en silencio y marcharse de la mansión con una expresión que no había visto en él, le había provocado algo raro verlo así. Regina cerró la puerta y apago las luces del salón, esa noche debía intentar dormir.
-Fin flashback.
Robín estaba en los establos del palacio, quería ensillar un caballo y salir a montar un rato para tomar un poco de aire. El arquero estaba contento y el día era perfecto para disfrutar de una cabalgata, quería disfrutar del día que había comenzado de la mejor manera. Robín Hood estaba seguro que podía hacer que las cosas con Regina funcionaran aún mejor de lo que estaban antes, aunque eso significara tener que olvidar unas cosas y perdonar de la misma manera, él estaba dispuesto a hacerlo aunque sabía que no sería tan fácil como sonaba. El ladrón estaba por terminar de acomodar la silla de montar en el caballo cuando unos pasos acercándose lo hicieron sobresaltarse y girar para ver de quien se trataba, topándose con Jazmín.
-¿Te asuste? Lo siento, no sabía que estarías aquí.-dijo la joven disculpándose con el arquero.-Es que quería salir un rato a montar, perdón por interrumpirte.-se excusó Jazmín con un gesto de disculpa.
-No te preocupes.-se apresuró a interrumpirla Robín.-Estaba por salir a montar igual. ¿Quieres acompañarme?-pregunto el arquero con una sonrisa amable, señalando otro caballo del establo.
-¿No te molesta?-pregunto la joven mirándolo con algo de dudas, no quería incomodarlo con su presencia.
-¿Pasar tiempo con mi...Con una princesita? Claro que no, vamos.-rio Robín un poco divertido y corrigiéndose a tiempo, la joven no pudo evitar contagiarse de su ánimo y asintió, el arquero le dio las riendas del caballo que ya estaba ensillado y se encamino a ensillar otro.
-Ibas a decir que con tu hija.-dijo la joven al verlo ponerle la silla de montar al caballo, Robín asintió sin más remedio.
-Es una expresión, sé que aún no hay nada seguro.-dijo Robín encogiéndose de hombros, Jazmín asintió.
-Tranquilo, sé que debes estar contento porque mamá y tu están juntos otra vez.-dijo la princesa sonriéndole cálidamente, el arquero se sonrojo levemente y asintió.-Parece que ahora la historia puede tener un final.-rio la joven cruzándose de brazos.
-¿Un final feliz?-rio el arquero ajustando la silla de montar.
-No me gustan los finales felices.-dijo la princesa con un gesto de inocencia, Robín arqueo las cejas al mirarla.-Son aburridos.-se excusó Jazmín mordiéndose el labio inferior.
-Interesante postura para una princesa.-dijo Robín sonriendo con diversión, la joven se encogió de hombros.
-Crecí con la tía Maléfica y la abuela Cora, también la tía Zelena tuvo algo que ver.-se defendió Jazmín con un tono sarcástico, haciendo que Robín soltara una carcajada al recordar a su madre.-Creo que ellas influyeron en algo.-ironizo la princesa con una mueca.
-Debí suponerlo.-rio Robín asintiendo y acercándose para ayudarla a subir al caballo.-Me alegra que de cualquier manera estés aquí, que te hayamos encontrado y estés bien.-confeso el ladrón al sujetar su mano cuando le dio las riendas de nuevo.
-Gracias.-dijo la joven sonriéndole cálidamente.-Pero tú debes extrañar a tu hijo. ¿Roland, cierto?-pregunto Jazmín con un gesto al recordar, haciendo que Robín sonriera al escuchar el nombre de su pequeño hijo.-El también debe extrañarte mucho.
-Si.-asintió el arquero montando su caballo de un salto.-Y lo extraño mucho.-dijo Robín tomando las riendas de su caballo.-Ya lo conocerás, Roland adora a tu madre.-comento el ladrón mientras salían del establo, siguiendo a la princesa muy de cerca.
-Y por lo que escuche ella también lo adora.-rio la joven mirando al ladrón que estaba al lado de ella en su propio caballo.- ¿Ya Vivian juntos, no? ¿Se llevaban bien?-cuestiono la joven con curiosidad acerca de lo que le esperaba al llegar ahí.
-Sí, algo así.-rio el ladrón levemente.-Roland y Henry se llevan muy bien y les gustaba vivir juntos. Regina se ganó a Roland desde el primer momento.-recordó Robín con una sonrisa.
-¿Me cuentas de el?-propuso la joven para ir conociendo a las personas que le esperaban en Storybrooke.
-¿De Roland o de Henry?-pregunto el ladrón con un gesto curioso, la joven tuvo que forzar una sonrisa. Robín y Jazmín ya estaban por los amplios alrededores del palacio, aun dentro del límite.
-De Roland.-dijo la princesa encogiéndose de hombros.-Quisiera saber un poco de él, si volveremos pronto quiero saber algo antes de conocerlo. ¿Viviremos en la misma casa?-pregunto la joven con curiosidad, Robín no supo responder de inmediato a la pregunta, decidió hablarle de Roland primero y después de un par de carreras evito ese tema sin mayor inconveniente, le dejaría ese tema a Regina.
David y Regina estaban en la habitación que ocupaba el príncipe en el palacio. David había cerrado la puerta para que nadie los interrumpiera, mientras que Regina lo observaba cruzada de brazos, esperando que el hablara. La reina observaba al rubio callado y de espaldas, si no comenzaba a hablar pronto iba a tener que hacerlo ella. David suspiro y se giró para poder mirarla.
-No era necesaria tanta insistencia, tenía planeado hablar contigo.-dijo Regina con firmeza y haciendo uso de su experiencia como alcaldesa, David arqueo una ceja y la miro sin creerle. Regina termino por rodar los ojos.-En algún momento del futuro no cercano.-admitió la reina con una mueca, haciendo que David asintiera.
-Por eso decidí escoltarla, majestad.-replico David con un tono igual al de la reina, haciéndola torcer el gesto apenas visiblemente.
-¿Comenzamos con sarcasmos? Esto se pone cada vez mejor.-protesto Regina cruzándose de brazos, tenía que mantenerse así de dura para no flaquear, para mantenerse alejada de David.-¿De qué quieres hablar?-pregunto Regina fingiendo inocencia.
-De tu gran entrada, por supuesto.-respondió David con dureza, Regina ya lo sabía.-Digna de una Reina Malvada.-ironizo David con un gesto dramatizando una reverencia, haciendo que Regina comenzara a desear golpearlo.-Me dejaste mudo, que mejor manera de empezar el día que con un gran anuncio.-reclamo David mirándola enojado.
-Ex reina malvada.-lo corrigió Regina con un gesto de pocos amigos, David rodo los ojos.- Y si, lamento que te hayas enterado así.-se disculpó Regina con sinceridad, David se cruzó de brazos.-No debía ser así pero no sabía cómo manejarlo y todo sucedió muy rápido.-se excusó Regina mordiéndose el labio inferior, era verdad. Regina no había querido anunciarlo tan rápido, pero la sonrisa de Robín y su entusiasmo no le habían dejado más opción.
-Decírmelo a solas, en privado habría sido un buen detalle.-replico David con un gesto irónico, haciendo que Regina tuviera que asentir al darle la razón.
-En mi defesa, yo no te prometí nada. Fui sincera y tome una decisión, David.-dijo Regina suspirando al llevarse una mano al cabello, no se sentía cómoda hablando así con David, la culpa comenzaba a hacerse presente.-No sé de qué más podemos hablar, ya viste todo, todos lo vieron.-añadió la alcaldesa rodando los ojos.
-Creo que me merezco que me lo digas mirándome a los ojos.-dijo David mirándola fijamente a los ojos, acercándose a paso lento.- ¿No te parece, Majestad?-pregunto el rubio a un par de pasos de Regina, mirándola fijamente. Regina aparto la mirada un segundo, David aprovecho para acercarse un poco más.- ¿Lo amas?-cuestiono David mirándola tan cerca que la respiración de Regina amenazo con acelerarse.- ¿Lo amas?-repitió el rubio con algo de dificultad, temía su respuesta aunque ya la conocía, Regina le sostenía la mirada con seguridad.
-Sí, lo amo.-respondió Regina segura y sin dudas en la voz, haciendo que David tragara en seco y apartara la mirada. El príncipe se apartó un poco de ella y asintió en silencio.-Lo amaba antes y lo amo ahora. Lo lastime y no volveré a hacerlo.-sentencio la reina con dureza, David asintió conforme con su respuesta aunque le doliera.
-¿Me amas?-pregunto David alzando la mirada para observarla detenidamente, Regina se tensó un poco al escucharlo.- ¿Me amas a mí?-cuestiono David tragando saliva y acercándose un poco más a ella, Regina retrocedió por instinto no quería flaquear.-No mientas, Regina.-murmuro David mirándola a los ojos mientras se acercaba.
-No.-sentencio Regina con toda la arrogancia que poseía, David la observo en silencio y trato de tocarla, Regina no retrocedió cuando sintió la mano de David en su brazo, un simple roce que había acelerado su corazón.
-¿Entonces, por qué tiemblas?-pregunto David aún más cerca de ella, se sentía mal por tentarla así pero tenía que estar seguro de que Regina había tomado la decisión correcta. Regina negó con la cabeza en un gesto digno de la Reina Malvada y le sostuvo la mirada a David.-Mientes.-sentencio el príncipe al ver sus ojos oscuros, Regina arqueo una ceja y negó con la cabeza.
-No miento.-dijo la reina con firmeza, David tenso el gesto y asintió, apartándose de ella lo suficiente y pasando su mano por su cabello en señal de resignación. Regina respiro aliviada al verlo apartarse.-Lo lamento, pero cuando volvamos a Storybrooke todo podrá ser más sencillo, podremos tomar distancia y regresar a la normalidad.-comento Regina encogiéndose de hombros y mirándolo sinceramente.
-¿Normalidad?-pregunto David con sarcasmo, Regina se mordió el labio inferior.-No creo que podamos volver a ser como antes.-ironizo el rubio con una sonrisa sarcástica, Regina rodo los ojos al darle la razón.-Cuando volvamos debo buscar donde viviré.-dijo David serio, Regina asintió.-Y cuando te vea me voy a esforzar para no correr a ti, te saludare como los adultos que somos, por Henry. Cuando te tenga cerca voy a fingir que no me muero de ganas por tocarte, por besarte.-dijo David mirándola fijamente y tragando saliva, acercándose solo un par de pasos para no tentar su suerte.-Así que sonreír e como siempre y respetare tu decisión, no volveré a acercarme demasiado, tienes mi palabra, majestad.-sentencio David con un gesto serio.
-¿Volveremos a insultarnos con comentarios sarcásticos?-pregunto Regina cruzándose de brazos y arqueando las cejas, David rio por lo bajo y asintió.-También evitare estar con Blanca, por lo menos hasta que sus deseos de matarme disminuyan.-ironizo la morena con un gesto burlón.
-Te tratara bien, eres la madre de su nieto.-recordó David encogiéndose de hombros, Regina rio levemente.
-Yo puedo ayudarte a conseguir una casa, ser alcaldesa debe servir de algo.-dijo Regina con un gesto irónico, David arque las cejas.
-Gracias, pero Robín no lo tomaría bien y no quisiera causarte problemas.-dijo el rubio encogiéndose de hombros, Regina frunció el ceño.-Tienen cosas que arreglar, si yo fuera el sentiría celos.-se justificó David con un gesto cómplice, Regina negó con la cabeza.-Y tampoco quiero ser tan arriesgado, no tengo tanta fuerza de voluntad contigo.-se burló el príncipe con un gesto inocente, ganándose una mirada asesina de la reina.
-Supongo que Emma te ayudara.-dijo la morena encogiéndose de hombros, David asintió.-Por Henry tendremos que coincidir y Robín lo sabe, somos adultos.-la reina lo miro con seriedad.
-Estaremos bien.-sentencio el príncipe asintiendo.-Robín y yo somos adultos, trabajamos juntos algunas veces y tendremos que seguir haciéndolo.-recordó el rubio con un gesto despreocupado.-Tu eres feliz con él, él te ama y eso es bueno.-murmuro David mirándola cálidamente.-Respecto a Jazmín, quiero estar cerca. Si ella es mi hija, no me alejare.-menciono David con una mirada inocente.
-No esperaba otra cosa.-replico Regina al asentir.
-Sería un interesante final para nuestra historia, tener una hija aunque no estemos juntos.-dijo David con una mirada picara, Regina sonrió y negó con la cabeza. David se dio media vuelta para marcharse antes de hacer algo impulsivo, pero antes de abrir la puerta se detuvo-Te amo.-murmuro el ojiazul, Regina no contesto, se limitó a mirarlo salir de la habitación y cerrar la puerta. La reina respiro profundo antes de desaparecer en una nube de humo morada, no quería que la vieran salir de la habitación del príncipe, las cosas aun no estaban para eso.
Después de que Kathryn, Ruby y Henry se encontraran con August en la casa de Bella justo cuando la castaña había cerrado su puerta, habían tocado el timbre y en pocos segundos Bella se había quedado sorprendida al encontrarse a sus dos amigas sonriendo de una forma que conocía a la perfección y que por suerte August desconocía. La castaña los había dejado pasar, las mujeres se quedaron en la sala mientras que Henry y August pasaron a la biblioteca por petición del chico.
-¿En serio, Bella? ¿August?-cuestiono Kathryn con una sonrisa divertida en cuanto vio que la puerta de la biblioteca estuvo cerrada y no podían escucharlas, Bella respiro profundo al ver la sonrisa de Ruby también.
-Es guapo, inteligente y agradable, lo se.-dijo Ruby encogiéndose de hombros, hace un tiempo habría podido salir con el.- ¿Desde cuándo están saliendo?-pregunto directamente la morena, sonrojando a Bella y haciendo que Kathryn la regañara con la mirada.
-Espera a que Regina sepa esto, llevamos mucho esperando que salgas con alguien.-dijo Kathryn con dramatismo exagerado para molestar a Bella, quien le lanzo una de sus pocas miradas asesinas.
-No sabía que August era de tu tipo, es guapo.-dijo Ruby encogiéndose de hombros, era verdad, nunca se había imaginado que Bella saldría con August, aunque si lo pensaba un poco comenzaba a cobrar sentido.
-Si te gustan los muñecos de madera.-replico Kathryn con una sonrisa divertida, haciendo que Ruby la mirada con resignación y que Bella deseara desaparecer de su sala en ese momento.
-Eso no importa, Bella sale con alguien.-respondió Ruby con una mueca burlona, haciendo que Kathryn rodara los ojos y que Bella la mirara indignada.
-¡Silencio, las dos!-protesto Bella tratando de no alzar tanto la voz para no ser escuchadas en la biblioteca.-Fue solo una cita, que lamentablemente vieron.-gruño Bella esforzándose para no sonrojarse ante las miradas picaras de sus amigas.
-¿Una cita?-pregunto Kathryn mirándola fijamente, la rubia podía determinar cuándo sus amigas mentían.-Por favor, Bella. No sabes mentir. ¿Cuántas veces has salido con él?-pregunto Kathryn con una mirada acusadora, Ruby arqueo las cejas con interés.
-Hace casi un mes.-confeso Bella rodando los ojos.-Hemos estado saliendo como amigos.-se apresuró a aclarar la castaña, aunque sus amigas no le creyeron demasiado y comenzaron a reír.- ¡Por favor! Ruby sale con Whale y tu Kathryn…Te recuerdo que Frederick era una estatua de oro.-las regaño Bella imponiendo su seriedad, logrando callar y sonrojar a las mujeres frente a ella.
-Bien jugado.-gruño Ruby cruzándose de brazos y acomodándose en el sofá de nuevo, Bella asintió triunfante.
-Además, no es tan extraño.-se justificó Bella encogiéndose de hombros.-Él es escritor y a mí me gusta leer.-ironizo Bella con una leve sonrisa que hizo que Kathryn y Ruby arquearan las cejas en gestos cómplices.
-Eso es verdad, sus citas deben de haber sido en la biblioteca. Recuérdame no volver a tocar un libro de ese lugar, nunca se sabe lo que puede hacer la encargada de ese lugar.-murmuro Kathryn con una sonrisa traviesa, ganándose un manotazo de Bella para diversión de Ruby.
-No lo creo, la biblioteca es un lugar sagrado para estos dos.-dijo Ruby en defensa de su amiga, Bella asintió de acuerdo.-Aunque posiblemente August la lleve a su casa para mostrarle su última historia antes de publicarla.-murmuro Ruby con un tono pícaro, haciendo reír a Kathryn.
-¡Son imposibles!-gruño Bella cubriéndose el rostro con sus manos, Kathryn y Ruby disfrutaron la diversión un rato más antes de dejar de reír, apiadándose de la castaña.
-Me encantaría quedarme a tomar un café, pero la Abuela me matara por llegar tarde.-dijo Ruby levantándose del sofá y torciendo el gesto.-Las veo mañana.-se despidió Ruby antes de salir de la casa, dejando a Bella y Kathryn solas. Ambas mujeres se dirigieron a la cocina para tomar un café mientras August y Henry seguían en la biblioteca, y para decidir que cenarían ahora que Ruby no llevaría la cena.
Henry fue el primero en entrar a la biblioteca de Bella, seguido de August, quien cerró la puerta al entrar. El chico se giró para mirar al adulto y se cruzó de brazos, mirándolo con tanta seriedad como era capaz, haciendo que August arqueara las cejas en un gesto divertido, preguntándose qué pasaba por la mente de ese chico.
-¿Sales con mi tía Bella?-pregunto Henry frunciendo el ceño y levantando la mirada para ver a August, quien casi se atraganta al escuchar la pregunta del niño, sin poder evitarlo comenzó a reír un poco nervioso.
-¿Que? ¿Con Bella? No, Henry.-se apresuró a corregirlo August.-Solo somos amigos.-dijo el escritor llevándose una mano al cabello con una sonrisa nerviosa, Henry no sabía si creerle del todo.
-Pero ella te gusta.-dijo el chico mirándolo con un gesto inocente, August volvió a tragar en seco.
-Es muy hermosa, Henry, a cualquiera le gustaría.-dijo August encogiéndose de hombros y recuperándose de la sorpresa inicial.- ¿No me buscabas para hablar de Bella, no?-pregunto August cambiando el tema antes de que Henry terminara haciendo que se quedara mudo.
-No, es que quería hablarte sobre el libro que encontré en la biblioteca de la tía Bella.-dijo Henry recordando el libro en su mochila, August arqueo una ceja en señal de confusión. Henry se acercó al sofá de la habitación donde había dejado su mochila.
-¿Un libro?-pregunto August observando a Henry buscar algo en su mochila sobre el sofá.- ¿Necesitas ayuda con alguna tarea?-pregunto mientras se acercaba al chico y tomaba asiento en el sofá, Henry saco el gran libro café y lo puso en la pequeña mesa frente al sofá.
-No.-dijo Henry sentándose en el sofá y abriendo el libro sobre la mesita.-Es un libro de cuentos de hadas.-dijo el chico dejando el libro abierto en la página donde estaba la historia de Pinocho, August lo miro con una sonrisa bromista.
-¿Cuentos de hadas?-pregunto August mirándolo con una sonrisa.- ¿En serio, Henry?-se burló el escritor, ganándose la mirada marca Mills del chico. August sonrió levemente y se acercó a mirar los dibujos del libro para complacer a Henry.-Sé que te gustan mucho estos cuentos, pero ¿Qué puede tener de especial este libro en particular?-cuestiono August mirando la portada del mismo y devolviendo su vista a la hoja que Henry había señalado.
-Tu eres escritor, tu deberías saberlo.-replico Henry con un tono algo irónico, ganándose un gesto burlón de August.-He leído muchos libros sobre cuentos que hablan de todos ustedes, unos son totalmente diferentes a la verdad y otros aciertan un poco más.-dijo Henry encogiéndose de hombros, observando a August pasar las páginas con curiosidad.
-¿Me veo como un niño de madera?-pregunto August dejando de ver el libro y mirando a Henry con un gesto irónico.-Los cuentos son solo cuentos, no he leído un cuento acerca de mí que sea totalmente verdadero.-rio el escritor con burla.
-Lo sé, August.-dijo Henry con un gesto resignado.-Pero en este libro dice que Pinocho se volvió un hombre de verdad que cuido de una niña que era la Salvadora, también dice que te volviste un hombre adulto y que te reencontraste con tu padre.-dijo Henry con un gesto confuso, August arqueo las cejas y leyó un poco de su cuento en el libro.
-Te doy un punto por eso, Henry.-dijo August después de leer un poco de libro, Henry asintió conforme.-Pero no significa nada.-dijo el moreno con un gesto amable.-El otro día leí un libro donde los enanos eran ladrones y Blanca Nieves también, hasta que encuentra al Príncipe Azul y se casan.-dijo August con un tono aburrido, Henry frunció el ceño.-¿Ves? Acertaron en una parte y en otra no, hay nuevas versiones de nuestros cuentos, es solo eso.-se explicó August encogiéndose de hombros.
-Lo sé, pero este libro tiene algo especial.-dijo Henry cerrando el libro sobre la mesa y mirando a su amigo con seguridad.-No sé qué es pero tiene algo.-decía el chico firme, August suspiro al ver la determinación de Henry.
-Déjame ver.-dijo el adulto tomando el libro de la mesa y abriéndolo sobre sus piernas para verlo mejor, deteniéndose a leer unas partes y mirando los dibujos fijamente.-Bueno, tengo que admitir que los dibujos son realmente buenos.-comento August arqueando las cejas al ver un dibujo de Pinocho.
-Lo note, las historias son lo más curioso, es demasiado real con tantos detalles.-comento Henry confuso, mirando a August con algo de esperanza.-Se lo mostré a Bella y a Kathryn pero tampoco creen que tengo razón.-se quejó el chico frustrado, August lo miro un momento y termino por suspirar.
-De acuerdo, me lo llevare a casa para leerlo con atención y lo platicamos después. ¿Te parece bien, Henry?-pregunto August mirándolo cómplice, Henry dudo un segundo pero termino por asentir. August se levantó del sofá y ambos salieron del despacho, encontrándose con Bella y Kathryn platicando en la sala.
-¿Todo bien?-pregunto Kathryn levantándose al mismo tiempo que Bella, pasando una mano por el cabello de Henry, quien asintió a modo de respuesta. Bella y August guardaron una distancia prudente, ambos siendo víctimas de las miradas divertidas de la rubia que parecía disfrutar ponerlos incomodos.
-Yo debo irme, es un poco tarde y supongo que Henry debe dormir.-dijo August casi sin detenerse, Bella asintió y Kathryn arqueo las cejas al verla despedirse de el con un rápido beso en la mejilla.-Buenas noches, Kathryn, un placer como siempre.-se despidió August de la rubia con un gesto rápido antes de salir huyendo.
-¿Nos iremos a tu casa, tía Kathryn?-pregunto Henry mirando a ambas mujeres.
-¿Qué prefieres tú?-pregunto Bella con su característica sonrisa cálida.-Pueden quedarse a cenar y luego marcharse o te puedes quedar conmigo.-dijo la castaña encogiéndose de hombros, Kathryn sonrió de acuerdo, Henry se encogió de hombros dando a entender que ambas ideas le agradaban.
-Nos quedamos a cenar, quiero torturar un rato más a tu tía Bella.-dijo Kathryn guiñándole un ojo a Henry para hacerlo reír , consiguiendo sonrojar una vez más a la castaña.-Es una pena que Ruby se lo pierda por haber llegado tarde, la Abuela estaba furiosa.-se burló Kathryn, ganándose una mirada de regaño de Bella. Las dos mujeres se encaminaron a la cocina y dejaron que Henry subiera a la habitación que ocupaba por ahora, cuando terminaran la cena ya lo llamarían.
Regina apareció en el jardín del palacio, cerca de la gran fuente, no había notado que Gold estaba cerca de ahí. La reina cerro los ojos y dejo escapar un suspiro, estaba perdida entre sus pensamientos, sin notar que Gold se acercaba a ella.
-¿Estas bien, Regina?-pregunto Gold al verla con la mirada perdida en algún punto, acercándose a ella con un gesto serio.- ¿Paso algo con Jazmín?-cuestiono el Oscuro mirando a la morena fijar sus ojos en él.
-No, ella está bien.-respondió Regina rápidamente al salir de sus pensamientos, Gold la miro aun esperando una respuesta.-Estoy bien.-dijo la reina encogiéndose de hombros, pero la mirada del que fuera su maestro decía que no le creía.
-¿Hood te hizo algo?-pregunto Gold casi por instinto, Regina rodo los ojos y negó con la cabeza.- ¿David hizo algo?-pregunto ahora el Oscuro con un tono sarcástico y resignado, ganándose una mirada asesina de su hija.
-Ninguno hizo nada, Gold.-siseo Regina haciendo uso de su paciencia, misma que cada vez reducía considerablemente.-Y no es momento de actuar como un padre.-protesto Regina con un gesto sarcástico.
-De acuerdo.-asintió Gold renuente, algo en la mirada de Regina le decía que tenía que actuar con tacto.- ¿Entonces qué quieres que haga?-pregunto Gold tratando de no ser tan duro como usualmente lo era.
-Solo déjame sola.-pidió Regina suspirando y encogiéndose de hombros, Gold arqueo una ceja y termino negando con la cabeza.
-Has estado sola el tiempo suficiente.-replico Gold firme, mirándola torcer el gesto levemente.
-Gold, hablo en serio, quiero estar sola.-repitió la reina con frustración. Gold no cedió y permaneció frente a ella, cruzado de brazos y mirándola fijamente.
-Yo también, y no me iré.-replico Gold duramente, Regina termino bufando y se iba a marchar pasándolo de largo pero el Oscuro la detuvo al tomarla del brazo suavemente, el gesto basto para que Regina pudiera ceder un poco y pudiera dejarse abrazar aun con algo de resistencia. Gold no sabía cómo consolarla, mucho menos sabía si debía estrecharla fuerte sin que Regina se apartara de él, así que le basto con poner una mano en su espalda y dejarla esconder su rostro en su hombro unos momentos que a él le parecieron eternos.-Estoy intentando ser paciente, soy bueno con eso, pero espere demasiado con Neal y no quiero perderte a ti también.-murmuro Gold antes de que Regina se recuperara y se apartara de él.
-Elegí a Robín Hood.-dijo Regina con una sutil sonrisa, Gold arqueo las cejas.-Lo elegí a él y no quisiera arrepentirme, pero no dejo de sentirme culpable.-se quejó la reina cruzándose de brazos, Gold comprendió y mentalmente se arrepintió de haber preguntado.
-¿Lo amas?-pregunto Gold sin más remedio, con una seriedad que desconcertó a Regina. La reina medito la pregunta y termino por asentir, Gold pudo ver que era sincera.- ¿Amas a David?-pregunto Gold con un tono más suave para que no lo asesinaran, Regina frunció el ceño.
-No lo sé.-confeso Regina mintiendo un poco, Gold arqueo las cejas y la miro burlonamente en señal de no creerle.
-¿No lo sabes o no quieres saberlo?-pregunto Gold con una mirada traviesa que no podía eliminar, Regina no respondió a su pregunta.-Es normal que sientas culpa al elegir, pero si tomaste la decisión correcta la sensación pasara.-dijo Gold con firmeza, Regina tuvo que creerle.
-¿Tu que hubieras hecho si tuvieras que elegir entre Bella y Cora?-pregunto Regina con dificultad, tensando a Gold aún más de lo que ella hubiera pensado. El Oscuro trago saliva y la miro seriamente.
-Nunca fui bueno tomando decisiones importantes, querida.-respondió Gold arqueando una ceja.-Además, eso jamás paso y jamás hubiera pasado.-ironizo el Oscuro con algo de alivio, Regina sonrió levemente.
-Por lo menos has mejorado en tus decisiones.-ironizo Regina recuperando su arrogancia, haciendo que Gold riera burlonamente.
-Tu también mejoraste en eso, más que yo.-dijo Gold encogiéndose de hombros con un gesto más suave.- ¿Estas mejor?-pregunto mirando a la morena, quien asintió después de respirar profundo.
-Si.-asintió la reina con firmeza, Gold tuvo que creerle.-Tienes razón, amo a Robín.-dijo Regina sonriendo levemente, el Oscuro arqueo las cejas y asintió.
-Eso no tienes que decírmelo a mí, querida.-ironizo Gold con una mueca burlona, Regina rodo los ojos y negó con la cabeza al escuchar su tono.
-Odio tus sarcasmos, Rumplestilskin.-se quejó la reina con un tono burlón, Gold dramatizo un gesto que recordaba a Rumplestilskin.
-Y yo odio tus gustos, estamos a mano.-replico Gold con una sonrisa burlona, Regina lo miro incrédula y termino por reír.
-Jamás cambias.-murmuro Regina con resignación, Gold la miro fijamente.
-¿Tu si?-pregunto Gold con un gesto de ironía, Regina tuvo que darle un punto.-Somos lo que somos, hija.-siseo Gold para divertirse un poco al ver a la reina tensar el gesto.
-Suena muy extraño.-dijo Regina negando con la cabeza, Gold asintió.-Gracias, creo que iré a ver que Jazmín no se haya arrepentido de irnos mañana.-ironizo Regina señalando el palacio, Gold asintió y la vio darse la vuelta para marcharse.
Emma estaba dando una vuelta por los establos, ya había recorrido el palacio para no aburrirse y ahora iba a dar una vuelta por ahí. La rubia arqueo las cejas al ver a Hook tumbado bajo un árbol cercano a los establos, el pirata tenía los ojos cerrados y su espalda contra el árbol, bajo la sombra. La salvadora no pudo evitar que una sonrisa traviesa asomara en su rostro al pensar en asustarlo, pero antes de siquiera sentarse junto a él, Hook abrió los ojos y le sonrió al adelantarse a sus planes.
-¿Cómo está tu padre, Swan?-pregunto Hook al ver a Emma frente a él, riendo al verla torcer el gesto cuando arruino su diversión.-David lucía un poco...-Hook guardo silencio para buscar la palabra adecuada, pero Emma se le adelanto.
-¿Pésimo?-pregunto Emma con un gesto de inocencia, Hook sonrió divertido y asintió.-Sobrevivirá, pero no estoy segura de que tanto nos vamos a divertir en el viaje de regreso a Storybrooke con todos juntos en el Jolly Roger.-ironizo la rubia encogiéndose de hombros y tomando asiento a un lado de él.
-Habrá tensión, amor, será divertido.-dijo Hook en un tono sarcástico que hizo a Emma asentir sin más remedio.-Las cosas se han puesto interesantes. ¿Quién lo hubiera pensado hace un año?-pregunto el pirata con un gesto burlón.
-Sera una tortura estar en el Jolly Roger.-se quejó Emma frunciendo el ceño al imaginarse la tensión que habría en el viaje.-Aunque si, será divertido ver las reacciones de todos en Storybrooke cuando volvamos y sepan las nuevas noticias.-dijo Emma con una mueca maliciosa, Hook asintió.- ¿Tu podrás sobrevivir a nuestro viaje de vuelta?-pregunto la rubia al pirata.
-Supongo que sí, tengo mi ron.-ironizo el pirata con un gesto pícaro, Emma rodo los ojos.
-¿Cómo es posible que siempre tengas ron?-pregunto Emma con incredulidad, Hook se encogió de hombros en un gesto despreocupado.
-Tendré una sola mano, pero siempre tengo un par de trucos bajo la manga.-dijo Hook con un gesto descarado al llevarse el licor a los labios, dejando a Emma con un gesto incrédulo y resignado, le tomo solo un par de segundos dejar de contener la risa.
Zelena había salido de su habitación hace unos momentos y le había costado un par de vueltas por los pasillos el decidirse a ir a la habitación de Jazmín para hablar con ella y con Regina, quería pasar un rato con ellas para decidir que debía hacer, antes de decidir decirles toda la verdad quería ver que tantas posibilidades había de que fueran una familia. ¿Sonaba raro? Lo era, era mucho más raro porque una parte de Zelena quería intentar ser parte de algo, saber que era tener una familia, por más extraña que esta fuera y sabía que Regina le daría la oportunidad, quería intentarlo antes de arruinar todo al confesar lo que les esperaba en Storybrooke. La pelirroja estaba por ir a la habitación de Jazmín cuando vio a Gold subir las escaleras camino a su habitación, Zelena lo hubiera dejado pasar sin decir nada pero noto el libro que el Oscuro llevaba en las manos y no pudo evitar interesarse.
-Ese es un libro muy interesante.-murmuro Zelena al pasar junto a él, notando como Gold cubría el libro bajo su brazo y tensaba el gesto.-Y nada inocente.-añadió la pelirroja al detenerse frente a Gold con un gesto curioso.-¿Tu lo tenías?.-pregunto Zelena mirándolo con un gesto acusador.
-No lo tenía hasta hace poco. Y es mejor que te apartes de mí camino si no deseas que use magia para desaparecerte-respondió Gold con un gesto amenazador, pero Zelena arqueo las cejas en un gesto sarcástico.
-¿Lo hallaste en la biblioteca, cierto?-cuestiono Zelena con una sonrisa maliciosa, Gold no respondió.-Por eso pasaste tanto tiempo encerrado ahí.-sonrió la pelirroja ampliamente al comenzar a imaginar cosas.
-No es asunto tuyo, Zelena.-gruño Gold mirándola de mala gana, Zelena negó con la cabeza.
-Pase un tiempo buscando ese libro, querido, lo conozco.-dijo la pelirroja arqueando una ceja, haciendo que Gold disimulara su sorpresa.-Nunca pensé que Jafar lo tendría escondido aquí. Nadie sabía dónde estaba. ¿No es así?-pregunto Zelena mirándolo intrigada.- ¿No habrás venido hasta aquí solo para tomarlo, Oscuro?-cuestiono la pelirroja con un gesto acusador y malicioso.
-Vine ahí por mi hija.-siseo Gold duramente, mirándola como si deseara matarla, pero Zelena frunció el ceño levemente al no creerle del todo.
-¿Y encontrarlo fue una casualidad? Una muy buena para ti.-dijo la bruja con una sonrisa descarada, observando las reacciones de Gold.-Las casualidades no existen para Rumplestilskin, querido.-ironizo Zelena con una risa leve.
-Mejor guarda silencio, bruja.-musito Gold con una mirada severa.-O me encargare de quitarte esa irritante voz que comienza a molestarme.-amenazo mirándola con un gesto intimidante.
-¿Me amenazas por ese libro?-pregunto Zelena fingiendo sorpresa.-Cierto, no es cualquier libro. Es el libro de Morgana.-siseo Zelena con un gesto descarado, Gold se tensó mas.-Ese preciado libro hace que el de Maléfica sea solo un juego de niños.-dijo la pelirroja con un gesto de maldad, Gold torció el gesto.
-Te lo advierto, Zelena, no hables de mas.-gruño Gold comenzando a perder la paciencia, dando a Zelena un punto a su favor.
-¿No quieres que Regina lo sepa? Claro, pensaría lo mismo que yo, que viniste hasta aquí para tomar lo que deseabas, como sueles hacer.-decía Zelena rodeando a Gold y susurrándole al oído.-Eso sería una pena considerando los avances que has tenido con ella, Gold.-añadió la mujer con un gesto de fingida pena.
-Sigue tentando tu suerte, querida y te juro que tendrás un desafortunado accidente que no voy a lamentar.-ironizo Gold mirándola a los ojos con firmeza y amenaza, Zelena le sostuvo la mirada por varios segundos.
-No lo creo, no te conviene, sería muy sospechoso.-replico Zelena con inocencia.-Pero no te preocupes, querido. No diré nada.-dijo la pelirroja sonriendo ampliamente antes de retomar su rumbo a la habitación de Jazmín, dejando a Gold con un gesto de frustración y pensamientos nada buenos.
Regina y Jazmín estaban en la habitación de la princesa, quien ya había terminado de elegir los libros que se llevaría. Ambas habían acordado que no usarían magia al elegir las cosas de la princesa para no olvidar nada y pasar un buen rato, no llevaban más de 10 minutos de empezar cuando alguien toco la puerta, dejando pasar a Hook. El pirata no oculto su gesto de sorpresa al ver las cosas de la habitación esparcidas por todos lados.
-Antes de preguntar por qué parece que ha pasado un torbellino por aquí. ¿Puedo hablar contigo un momento, amor?-pregunto Hook con una sonrisa despreocupada al mirar a Regina, quien desde el sofá arqueo las cejas.
-¿Amor? Creía que tu...-Jazmín señalo a Hook y Regina con un gesto confuso, haciendo que Hook tuviera que reprimir una risa y que Regina se esforzara por no sonrojarse.
-Killian le dice amor a todas, no es nada mas.-explico Regina levantándose del sofá, mirando a su hija cálidamente. La princesa asintió desde la cama, mirando al pirata guiñarle el ojo en forma cómplice.
-Sí, princesa, pero solo a tu madre se lo digo de verdad. Y claro, ahora a ti también.-bromeo Hook con un gesto descarado, ganándose la mirada asesina de la reina, Jazmín rio por lo bajo.-
-Para ser un pirata de ojos pintados eres bastante descarado.-ironizo Regina cruzándose de brazos, Hook sonrió aún más para replicar.
-Y tú eres demasiado malvada con el posible padre de tu hija.-replico Hook con un gesto dramático, Regina lo miro como si deseara ahorcarlo. El pirata sonrió victorioso y la princesa tuvo que girar el rostro para ocultar su risa.
-No puedo creer que en un momento me fije en ti.-se quejó Regina con un gesto de irritación, Hook arqueo las cejas en un gesto pícaro.
-Yo tengo el recuerdo bastante claro.-ironizo el pirara con una sonrisa burlona, Regina lo miro incrédula, recordando que de ahora en adelante tenía que pensar muy bien cada decisión que tomaba.
-¿Que querías, pirata?-pregunto Regina antes de que Hook dijera algo más que la hiciera desear matarlo. El capitán sonrió inocentemente y se encogió de hombros con despreocupación.
-Solo quería saludar a una princesita que me agrada.-bromeo Hook dirigiéndose a la niña con un gesto inocente, haciendo que Regina lo mirara sin creerle.-Pero ya que estas aquí. ¿Hablamos un segundo?-pregunto el pirata mirando a la alcaldesa.
-Supongo que si.-dijo Regina rodando los ojos.-Jazmín estaba por empacar unos libros y algunas cosas. ¿Tu podrías ayudarla con eso?-pregunto Regina con inocencia fingida, había notado que Hook se sentía cómodo con la joven.
-Claro, me agrada la idea. ¿No te importa, Killian?-pregunto Jazmín mirándolo cálidamente, el pirata miro de reojo a Regina con agradecimiento.
-Por supuesto que no, encantado.-asintió el pirata encogiéndose de hombros, la joven sonrió ampliamente. Hook y Regina salieron del cuarto un momento para intercambiar palabras en el corredor después de asegurarse que nadie estuviera escuchando.
-Eres amable con ella, nunca lo hubiera pensado de ti.-dijo Regina sonriéndole maliciosamente, Hook frunció el ceño.-Le agradas, supuse que debía ayudarte un poco más.-murmuro la reina.
-Gracias, trato de hacerlo bien.-acepto el pirata arqueando una ceja, Regina estuvo a punto de escapar de las preguntas que seguramente le haría, pero el pirata no la dejo.- ¿Estas bien? Te veías cómoda con Robín. ¿Es así?-cuestiono el pirata mirándola curioso, Regina rodo los ojos.
-Estoy bien, no me arrepiento si a eso te refieres.-aclaro Regina encogiéndose de hombros, Hook arqueo una ceja.-Tome la mejor decisión.-aseguro la morena con una sonrisa en los labios.
-La mejor decisión era elegirme a mí, pero supongo que no te quedaste con el más guapo.-se burló Hook con una sonrisa descarada, Regina lo miro burlonamente con un gesto de desdén.
-Tampoco me quede con el mas arrogante.-replico la reina con superioridad, Hook negó con la cabeza en un gesto burlón.-Estoy segura de lo que hice. Solo que siento culpa por lastimar a David.-confeso Regina sintiéndose extraña al decirlo en voz alta.
-Robín te ama. ¿Tú lo amas a el?-pregunto Hook cruzado de brazos y mirándola con intriga, Regina lo miro fijamente y asintió.-Entonces la culpa desaparecerá.-aseguro el pirata despreocupado, Regina arqueo las cejas.
-Ya quiero ver a mi hijo.-suspiro la reina con cansancio, Hook no dijo nada más, sabía que Regina no seguiría hablando del asunto.-Deberías ir con Jazmín, al parecer le agradas por alguna extraña razón.-se burló la reina con un gesto irónico, Hook arqueo las cejas y al verla alejarse entro a la habitación de la joven princesa.
Robín estaba mirando los cuadros del salón principal del palacio, tenía que admitir que era impresionante conocer otros lugares que nunca hubiera pensado conocer, los pensamientos del ladrón fueron interrumpidos al escuchar los pasos de alguien que se acercaba. Robín dirigió la mirada a las puertas abiertas y vio que se trataba de David, quien titubeo si continuar su camino o marcharse. El príncipe dudo pero termino por acercarse al arquero, quien se puso un poco rígido al notar que iba hacia él.
-No voy a pelear contigo, David.-dijo Robín al ver a David acercándose con un gesto de seriedad, el príncipe arqueo las cejas un poco sorprendido y negó con la cabeza al estar frente a él.
-Yo tampoco, no quiero pelear contigo de nuevo. Yo soy quien te debería pedir disculpas desde un inicio.-dijo David con un tono amable, Robín se relajó un poco.-Solo quería pedirte que la hagas muy feliz, que la cuides con tu vida.-dijo el príncipe después de respirar profundo, tomando por sorpresa al ladrón.
-No hace falta que lo menciones.-dijo Robín mirándolo de la misma manera.-Planeo hacerla muy feliz.-dijo el arquero con un gesto relajado, David asintió con una leve sonrisa.
-Lo se.-murmuro David algo incómodo, les tomaría tiempo relajarse al hablar.-Ella te eligió, te ama.-reconoció el príncipe con un gesto resignado y nostálgico, Robín lo escuchaba en silencio. David y Robín se habían llevado bastante bien, les tomaría tiempo hacer que la tensión desapareciera.
-Y yo la amo.-reconoció Robín con una sutil sonrisa, David trago saliva.-No eres un mal hombre, supongo que lo que nos hace difícil llevarnos ahora, es que te fijaras en la misma mujer que yo.-dijo el arqueo con sutil ironía, haciendo que David asintiera con una sonrisa burlona.
-Una extraña jugada del destino.-replico David con un gesto irónico.-O debería decir que fue de Rumplestilskin, supongo que las cosas habrían sido diferentes.-dijo el rubio con un gesto confuso, Robín arqueo las cejas.
-Quizá, pero son como son.-replico Robín cruzándose de brazos.-Si Jazmín es mi hija...-Robín no pudo terminar de hablar, David se adelantó.
-Me alejare, sería lo más cómodo.-dijo David tragando en seco, Robín no dijo nada.-Pero si ella es mía...No pienso apartarme de ella, pero no interferiré entre Regina y tu.-aseguro David serio, sin motivos de provocarlo.
-No pensaba decir otra cosa.-dijo Robín encogiéndose de hombros, David asintió.
-¿Piensan vivir juntos?-pregunto David sin poder evitarlo, aunque en realidad se arrepentía de haberlo hecho, Robín se sorprendió un poco y tardo unos segundos en saber que responder.
-Espero que si.-dijo Robín sinceramente, David forzó una sonrisa cordial.-Vamos a iniciar de nuevo, Henry y Roland estarían de acuerdo. Supongo que veremos cuando volvamos a Storybrooke.-admitió el arqueo encogiéndose de hombros, David asintió levemente y con un gesto se despidió, dando media vuelta se marchó del salón.
En la habitación de la joven princesa ya las cosas estaban más ordenadas, gracias a un conjuro de Regina las cosas que dejarían en Agrabah habían vuelto a su lugar original. Después de que Hook había estado ayudando a la joven, Regina paso el rato con Robín y ahora había regresado a la habitación de su hija para asegurarse que tuviera todo listo para partir.
-¿Solo queda elegir tus joyas, cariño.-dijo Regina encogiéndose de hombros al ver que su hija se dirigía a su tocador y vaciaba el contenido de varias cajitas sobre su cama, dejando ver varias joyas de todo tipo.-Debo admitir que son muy bellas.-acepto la reina tomando un par y mirándolas de cerca.
-Fueron regalos de cumpleaños, o algún obsequio que traían los reyes de otros lugares.-dijo Jazmín con un gesto al tratar de recordar con más exactitud, Regina arqueo las cejas al recordar esos mismos regalos cuando era esposa de Leopold.
-¿Quieres llevarlas todas? En este caso, las joyas son joyas donde sea.-ironizo Regina tomando una linda cadena de oro con discretos diamantes, Jazmín sonrió al notar que compartían el gusto por esas cosas. Ambas mujeres rieron levemente, hasta que alguien toco la puerta de la habitación, cuando ambas permitieron la entrada vieron que se trataba de Zelena.
-¿Están saqueando el palacio? Creí que algún ladrón ya se habría encargado de eso.-dijo Zelena al entrar a la habitación y encontrar en la cama algunas joyas. Regina y Jazmín la vieron tomar asiento despreocupadamente en la cama, casi junto a la pared.
-Mi hija quería llevarse unas cosas a Storybrooke, le ayudaba a elegir.-dijo Regina cruzándose de brazos, tratando de fingir no notar la sutil tensión entre Zelena y Jazmín que no se miraban fijamente por más de dos segundos seguidos.
-Yo no elegiría, me las llevaría todas y las disfrutaría.-dijo Zelena dejándose caer sobre la cama cómodamente, haciendo que Regina y Jazmín pusieran gestos de resignación.-Mocosa, yo tengo mejor gusto que tu madre, déjame ayudarte.-bromeo la pelirroja.
-¿Podemos decir que no?-replico Regina con una sonrisa de maldad dirigida a su hermana, quien la miro con descaro.
-Claro que puedes, tía.-respondió Jazmín ignorando el duelo de miradas burlonas entre las hermanas. Zelena arqueo una ceja en un gesto dirigido a su sobrina, quien le sonreía tan inocentemente que dudaba que Regina sospechara algo ahora.
-Ustedes dos ocultan algo y quiero saber que es.-dijo Regina mirando a ambas con un gesto severo, pero tanto Zelena y Jazmín optaron por fingir demencia y poner sus mejores gestos de inocencia.
-No ocultamos nada, hermanita.-dijo Zelena encogiéndose de hombros con despreocupación y descaro.- ¿Que no puedo querer compartir un rato con mi única sobrina?-pregunto Zelena desbordando sarcasmo que hizo a Regina torcer el gesto.
-Solo es raro ver a Zelena sin su piel verde, tanto tiempo acostumbrada a ese color tan estridente y ahora no es así, es raro.-respondió Jazmín con todo su temple de seriedad inocente, Regina arqueo una ceja sin convencerse demasiado.-Además, la tía Zelena me ha enseñado tantas cosas...-murmuro Jazmín mirando a Zelena de forma que solo ellas comprenderían, poniéndola nerviosa al ver a la joven esbozar una sonrisa traviesa.
-No te esfuerces, Jazmín.-replico Zelena rápidamente antes de que la princesa decidiera hablar de más y hundirla.-Regina desconfía de mi aunque no haya motivos.-dijo la pelirroja dramatizando tristeza, Regina arqueo las cejas y esbozo una mueca burlona.
-Tengo motivos de sobra contigo, Zelena. Tu historial es perturbarte, sin mencionar tu odio hacia mí.-ironizo Regina con arrogancia, haciendo que Zelena se incorporara en la cama y le sostuviera la mirada con deleite.
-¿Mi historial es perturbador?-replico la pelirroja señalándose a si misma con un gesto incrédulo.- ¿Comparado con el tuyo, hermanita?-pregunto Zelena con una sonrisa de victoria al ver como a Regina casi se le desencajaba la mandíbula, pero la reina se recuperó en menos de tres segundos.
-Comparado con el mío tu eres solo una aficionada, hermanita.-replico Regina con su mejor sonrisa descarada y triunfante, ganándose una mirada asesina de la pelirroja. Jazmín las observaba intercambiarse frases sarcásticas y solo podía morderse la lengua para no reír se de ellas. La joven iba a intervenir antes de que las dos mujeres siguieran peleando cuando la puerta de su habitación se abrió de golpe, dejando ver a Emma, quien al notar las peleas de Regina y Zelena rodo los ojos y esbozo una sonrisa burlona.
-Estas ocupada, niña, luego regreso.-dijo Emma tratando de huir antes de tener que salvar a la joven que al verla había visualizado su salvación. La joven se apresuró a detener a la rubia y la hizo cerrar la puerta, sonriendo descaradamente al ver a Emma torcer el gesto y tener que quedarse antes de poder salir corriendo.
-No, adelante Emma.-dijo Jazmín cruzándose de brazos y agradeciendo que Regina y Zelena habían dejado de hablar y miraban a la Salvadora con gestos que no dejaban duda a su parentesco.- ¿Siempre pelean así? Están a un paso de matarse, y aun no se quien atacara primero.-ironizo la joven con un gesto resignado hacia Emma, quien le hizo un gesto en señal de comprensión.
-A veces son peor, niña.-dijo Emma pasando y tomando asiento en el sofá, acomodándose despreocupadamente, ignorando las miradas de Regina y Zelena. Jazmín decidió dejarse llevar y tomo asiento al lado de Emma, contrario a la rubia ella se sentó bastante erguida.
-Ya que estas aquí, Swan. ¿Cómo esta nuestro querido príncipe Charming?-pregunto Zelena con una mueca irónica que hizo que Regina le dirigiera una mirada que podría matar.- ¿Deprimido por qué un ladrón le gano?-cuestiono Zelena con una sonrisa maliciosa, ganándose que Regina la hiciera quejarse al provocarle un tirón en el hombro para callarla, haciendo que Emma y Jazmín arquearan las cejas en un gesto de sorpresa.
-David está bien, no se tirara del balcón si es lo que preguntas.-respondió Emma aun con una sonrisa divertida en los labios, Regina se tranquilizó un poco con la respuesta.
-Una lástima.-murmuro Zelena rodando los ojos y fijando su atención en las joyas que habían en la cama, ignorando las miradas de regaño que caían sobre ella. Emma negó con la cabeza y se levantó del sofá para acercarse a la cama, fingiendo poner atención en las joyas esparcidas sobre la cama, se acercó a Zelena y discretamente le dio un par de billetes.
-¡Tiene que ser una maldita broma!-se quejó Regina al ver a Zelena tomar el dinero con fingido desinterés y cerrar la mano para ocultarlo. Emma y Zelena torcieron los gestos al saberse descubiertas por la reina. Jazmín negó con la cabeza, sintiendo pena por las dos mujeres.
-Lenguaje, alcaldesa.-dijo Emma frunciendo el ceño y mordiéndose la lengua para no reír al decir lo que Regina le recordaba cuando hablaba de esa manera, su sonrisa se borró al ver la mirada asesina que Regina le dedico. Regina sintió deseos de matar a esas dos mujeres que tenía enfrente.
-¿Apostaron sobre lo que pasaba?-pregunto Regina siseando y mirando a Emma y Zelena severamente, ambas mujeres tenían gestos de dolor antes de tiempo. Jazmín las observaba desde su sofá con una sonrisa divertida.
-No te alteres tanto, Regina, era solo un juego para no aburrirnos tanto.-se defendió Emma, quien había encontrado sumamente interesante el color de sus uñas. Regina la miro como si le hubiera insultado, Zelena rodo los ojos sintiendo pena por la rubia.
-¡Emma Swan!-grito Regina mirándola como si fuera a lanzarse contra ella.-Necesito una razón para no hacerte desaparecer en este instante.-siseo la morena contando mentalmente hasta diez y llevándose una mano al puente de la nariz en señal de frustración.
-No es necesario que grites, hermanita.-dijo Zelena frunciendo el ceño.-Para ser tan pequeña eres bastante intimidante. ¿Sabías?-cuestiono Zelena con un tono inocente, ganándose un gesto severo de la morena. Regina rodo los ojos y fijo la mirada en Emma, quien solo resistió unos segundos de presión antes de ceder.
-Bien. Si apostamos pero fue idea de Zelena.-se excuso Emma con inocencia, señalando a la pelirroja, quien la miro casi con indignación.-¡Jazmín es testigo!-grito la rubia para salvarse, haciendo que la joven princesa la mirara sorprendida y luego tuviera que tragar saliva al ver que su madre se giraba a ella.
-¡Zelena!-gruño Regina mirando a su hermana que ya había usado a Emma como escudo humano cuando la rubia tomo asiento en la cama.
-¿Qué? Necesitábamos a alguien imparcial.-fue todo lo que Zelena dijo en su defensa, frunciendo el ceño al ver como Regina torcía el gesto y negaba con la cabeza. Emma y Jazmín intercambiaron fugaces miradas cómplices, mientras que Zelena se concentró en seguir mirando las joyas.
-¡Son imposibles!-se quejó Regina tratando de calmar sus impulsos destructivos.-Kathryn y Tinkerbell son más fáciles.-dijo la morena negando con la cabeza y suspirando con resignación.
-¿No quieres saber quién gano, mamá?-pregunto Jazmín mordiéndose el labio inferior, sonriendo lo más inocente que pudo cuando Regina la miro incrédula. Zelena y Emma se miraron fugazmente antes de volver a ignorarse como de costumbre. Regina las miro esperando una respuesta.
-Me has hecho unos cuantos dólares más rica, hermanita.-rio Zelena encogiéndose de hombros, Emma gruño de mala gana y Regina arqueo las cejas como si se tratara de una broma.-Yo le aposte a Robín Hood.-anuncio la pelirroja como si nada.
-¿En serio?-pregunto Regina extrañada, su hermana asintió.-Ya imaginaba por quien apostaste, Swan.-dijo la reina mirando a la Salvadora, quien aun torcía el gesto al haber perdido unos buenos dólares.
-Esta es una linda pulsera.-dijo Zelena al encontrar una pulsera de brillantes verdes que realmente le había gustado, Jazmín no le tomo importancia, pero Regina vio la oportunidad para fastidiar a la pelirroja.
-Es linda, pero ya tiene dueña.-ironizo Regina fingiendo seriedad, Zelena rodo los ojos y dejo la pulsera sobre la cama. Emma y Jazmín las ignoraban y miraban el resto de las joyas sin mayor impedimento.
-La historia de mi vida, algo me gusta y no es mío.-dijo Zelena dramatizando un gesto de pena, haciendo que Jazmín sonriera divertida y que Emma arqueara las cejas con burla, mientras que Regina no oculto su gesto de satisfacción.
-Esto es nuevo para mí, tu madre jamás me deja tocar alguna de sus cosas.-bromeo Emma mirando un collar de piedras rojas.
-Eso es porque todo lo que tocas causa un desastre, Swan. Desastres que yo tengo que arreglar, para que siempre te lleves el crédito.-replico Regina mirando un par de anillos de diamantes que le habían llamado la atención. Emma la miro y Regina le sonrió descaradamente. La joven decidió por varias piezas que guardo en su joyero, mientras que Emma y Zelena salieron de la habitación con un par de joyas nuevas.
La noche cayó casi sin que se dieran cuenta, las cosas ya estaban listas para que todos partieran rumbo a Storybrooke en la tarde siguiente. Mientras tanto, Robín y Regina aprovecharon el resto de la tarde para dar un paseo por los amplios jardines, Jazmín y Emma habían charlado un rato más en su habitación, Zelena se había encerrado en su habitación, Gold se había concentrado en la lectura de su recién adquirido libro, Hook había buscado la manera de no aburrirse al recorrer el palacio y David había estado practicando con su espada en otro salón para no aburrirse. Ahora cuando la noche ya había caído todos comenzaron a bajar al comedor para reunirse. Jazmín y Zelena fueron las ultimas en salir de sus respectivas habitaciones, encontrándose en las escaleras.
-¿Por qué te estas portando tan bien, tía?-cuestiono la joven en un tono bajo para que nadie más las escuchara mientras se encaminaban al comedor.
-He cambiado, quiero que se den cuenta que lo estoy intentando.-dijo Zelena casi en automático, tratando de convencerse ella misma de esas palabras, la joven arqueo una ceja dudando de su respuesta.
-¿Por qué no te creo?-replico Jazmín mirando a la pelirroja con intriga, Zelena rodo los ojos y se detuvieron a mitad de las escaleras.
-Por qué te lastime.-dijo Zelena con seriedad, la joven escucho atenta.-Tu ultimo recuerdo de mi es que te hice daño, pero digo la verdad.-respondió Zelena con algo de sinceridad, convenciendo a Jazmín en parte.-Bien, además, tengo que hacerlo o el Oscuro me matara, o tu madre lo hará, hay candidatos de sobra. Y es sorprendente pero no es tan malo como pensaba, podría acostumbrarme.-añadió Zelena con su habitual tono irónico, Jazmín la miro fijamente.
-¿Perdonaste a tu hermana?-pregunto la joven mirando a Zelena fijamente para ver su reacción, Zelena arqueo las cejas y tardo un poco en contestar, podía notar la seriedad en la voz de su sobrina.- ¿La podrías querer como tu hermana?-pregunto de nuevo la princesa, tomando por sorpresa a la pelirroja, quien estaba a punto de contestarle cuando escucharon voces que provenían del comedor. Ambas tuvieron que seguir su camino y bajar las escaleras restantes al ver a David pasar hacia el comedor, una vez ahí todos tomaron asiento.
En el comedor el silencio ya había desaparecido, todos estaban sentados y comenzaban a comer, charlando entre los que se llevaban bien y otros guardando silencio al apenas soportar la compañía de otros. Sin darse cuenta Jazmín había comenzado a sentirse cómoda entre ellos, quienes ya habían comenzado a lanzar comentarios irónicos y bromas pesadas unos contra otros, haciendo uso de la paciencia de otros.
-De haber sabido que las cenas eran así, habría bajado mucho antes.-rio Jazmín después de que Hook lanzara un comentario dirigido a Zelena, haciéndola torcer el gesto y reír al resto.-¿Todos tienen un pasado en común?-pregunto Jazmín al sentir confusión respecto a sus historias, todos guardaron silencio al caer en cuenta de ello.
-Por tu salud mental es mejor que no conozcas muchos detalles, cariño.-dijo Regina mirando a su hija que estaba sentada al lado de ella, la joven arqueo las cejas con curiosidad.
-Vamos, Regina.-intervino Emma.-Ya es parte de la familia, tenemos que causarle un par de traumas para darle la bienvenida.-se burló la rubia con una sonrisa cómplice dirigida a la joven.
-¿Mas? La princesita ya tiene de sobra.-replico Hook guiñándole el ojo a Jazmín, quien rio levemente.-Amor, espera a escuchar las historias familiares de todos, desearas no haberlo pedido.-ironizo Hook riendo levemente.
-Tengo que darle la razón al pirata esta vez.-respondió David riendo al asentir con la cabeza.
-También tenemos historias buenas y dignas de escuchar, no todo es tan retorcido.-dijo Robín después de hacer un esfuerzo para dejar de reír se.
-Claro, podrías contarle a mi nieta como asaltabas carruajes reales y usurpabas castillos.-dijo Gold con una sonrisa maliciosa dirigida a Robín, quien se tuvo que concentrar para no fruncir el ceño.
-Y supongo que tú nos contaras de todas las cosas que has hecho siendo el Oscuro.-replico Zelena sin perder oportunidad de picar a Gold, ganándose su mirada asesina.
-No te preocupes, cariño. Mañana por la tarde viajaremos de vuelta y pronto conocerás Storybrooke, te aseguro que ahí lo que sobra es quien te cuente historias.-aseguro Regina con un gesto de resignación y desdén.
-Empezando por Gruñón.-rio Emma a carcajadas, contagiando a más de uno. Jazmín comenzó a reír sin poder evitarlo, la cena pasaría sin más complicaciones. Regina y Robín intercambiaban miradas cómplices fugaces, mientras que David se esforzaba por ignorar esos detalles y no tensarse tanto, tenía que hacerse a la idea de que no habría más oportunidad para él.
Jazmín estaba mirando el gran salón del palacio, estaba al lado del comedor donde todos estaban terminando de ponerse de acuerdo sobre lo que harían mañana, así que la joven había aprovechado para escaparse un momento a mirar ese salón quizá por última vez. La princesa dejo que sus ojos pasearan por el gran lugar, observando los detalles del techo y los cuadros en las paredes, era enorme, lleno de recuerdos de cuando era pequeña.
-¿Estas bien, Jazmín?-pregunto la voz de David al entrar al salón y encontrarse con la joven cruzada de brazos y con la mirada perdida. El príncipe se había dado cuenta cuando la princesa había salido del comedor y quiso seguirla.-Luces triste.-dijo el rubio acercándose a ella cuando Jazmín lo miro sorprendida.
-Estoy bien.-dijo la joven forzando una leve sonrisa que no convenció al príncipe.-Solo miraba este lugar, es extraño saber que mañana no volveré a verlo. Hay muchos recuerdos aquí.-dijo la princesa con un gesto de melancolía, haciendo que David la mirara tiernamente y no resistiera el impulso de poner su manos sobre sus hombros al estar junto a ella.
-Es difícil dejar atrás lugares así, son mágicos por eso no los olvidamos. Yo aún no olvido el Bosque Encantado.-murmuro David con un tono suave y cómplice para reconfortarla.-Además, en Storybrooke podrás tener nuevos recuerdos.-aseguro el rubio encogiéndose de hombros y mirándola cálidamente.
-En este salón había hermosos bailes, pero nunca un baile de máscaras.-recordó Jazmín sonriendo ampliamente al recordarlos, alejándose de David y girando para mirarlo.-Voy a extrañar como era vivir aquí.-dijo la princesa con un gesto de tristeza.
-Lo sé, princesa.-asintió David sonriendo levemente al tener una idea, se acercó a Jazmín con pasos firmes y tomo sus manos entre las suyas.-Te prometo que habrá mas bailes y quizá uno de máscaras.-sonrió el ojiazul tiernamente, Jazmín sonrió.-Pero al menos, ahora puedo hacer que puedas tener un último baile aquí.-dijo David soltándola y haciendo una pequeña reverencia al tender su mano para que la joven le diera la suya.-¿Su majestad me concede un baile?-pregunto David en su mejor pose de príncipe encantador.
-Pero no hay música.-menciono Jazmín mirando a David como si le estuviera bromeando, pero el príncipe se encogió de hombros dándole a entender que no importaba.-Encantada, príncipe Charming.-ironizo Jazmín con su mejor sonrisa de la realeza al poner su mano sobre la de David, quien sonrió ampliamente y rápido comenzaron a moverse por la pista con gracia y elegancia. La joven heredera se dejaba guiar por David, quien con experiencia la conducía por todo el salón, sin dejar de sonreír, un par de risas que resonaban en un salón vacío.
Regina había dejado de escuchar lo que los demás decían mientras estaban reunidos en el comedor, un par de risas habían llegado a sus oídos y despertado su curiosidad. La reina no se molestó en disculparse para irse, solamente arqueo una ceja al escuchar los ruidos que venían del salón de al lado y se apartó del grupo que charlaba. Regina salió del comedor y se sorprendió al entrar al gran salón, encontrándose con Jazmín y David bailando, tenía que admitir que lo hacían bien. El rubio llevaba la ropa usual en Agrabah al igual que todos los hombres del grupo, mientras que su hija llevaba un vestido suelto y sencillo que se movía cuando David la giraba por todo el salón.
-¿Que sucede?-pregunto Hook al estar detrás de Regina, seguido de todos los demás, quienes se detuvieron en la puerta del salón, siendo ignorada su presencia por David y Jazmín. Regina sonrió ampliamente al no interrumpirlos y con un movimiento de su muñeca el salón se llenó de música, gracias a los instrumentos que la reina apareció en una de las esquinas. David y Jazmín se detuvieron un momento para mirar a los demás, quienes observaban desde otra esquina. El príncipe miro a Regina con una sonrisa amplia y sincera, asintiendo cuando sus ojos se cruzaron, Regina le devolvió el gesto sin decir nada más.
-Ya no tienes excusa, princesa.-murmuro David al oído de la joven, haciéndola tomar de nuevo su mano y comenzando a seguir el ritmo suave de la música, tratando de ignorar la presencia de los demás. Regina los observaba en silencio desde su lugar, hasta que sintió una mano sobre su hombro, sobresaltándose y sonriendo al sentir los brazos de Robín rodear su cintura.
-David ni siquiera baila tan bien, yo podría bailar con ella mucho mejor.-murmuro Hook cruzándose de brazos y con un gesto burlón, ganándose las miradas burlonas de Regina, Emma y Zelena.
-Hasta yo podría bailar con mi hija mejor que el.-replico Robín para apoyar y molestar al pirata, quien le dedico una mirada matadora, haciendo que el ladrón sonriera divertido. Regina arqueo las cejas al verlos celosos y decidió molestar al arquero.
-¿Tu siquiera bailas, ladrón?-pregunto Regina mirándolo con fingida duda, haciendo que Robín frunciera el ceño, y que los demás rieran, a excepción de Gold. El Oscuro era el más alejado de todos, limitándose a observar y escuchar cruzado de brazos y apoyado en la puerta del salón.
-¿Crees que no se bailar?-pregunto Robín con una mirada incrédula, Regina esbozo su mejor sonrisa de descaro, el arquero sonrió ampliamente al pensar en algo, sonrisa que hizo que Regina hubiera deseado cerrar la boca.-¿Me permite, mi reina?-pregunto Robín haciendo un gesto de reverencia y tendiendo su mano hacia ella, Regina rodo los ojos, antes de poder contestar Robín ya la había jalado hacia él, obligándola a dejarse guiar por el según la música, alejándose de Emma, Zelena y Hook.
Gold estaba callado y tratando de no prestar atención a la conversación de Emma y Hook junto a Zelena, sus ojos seguían los pasos de Jazmín y Regina por igual, arqueando las cejas al verlas desenvolverse en los extremos diferentes del salón. Le resultaba gracioso la forma en que las cosas habían resultado, el destino les había jugado varias bromas pesadas que ahora comenzaban a cobrar sentido para él, le estaba costando adaptarse a todo lo nuevo pero no podrían decir que no lo intentaba. Gold arqueo las cejas y respiro profundo antes de hacer un movimiento de muñeca y cambiar toda la decoración del gran salón, tomando por sorpresa a todos y sonriendo complacido con sus caras de confusión al verse en nuevos atuendos, contemplar luces y colores dorados, justo como eran los bailes en el Bosque Encantado.
-¿En serio, Gold? Creí que al menos tu mantendrías la cordura.-protesto Zelena al ver el vestido ajustado y elegante que traía, debía admitir que nunca había usado uno igual, excepto por los que usurpo de Regina. Emma y Hook también rodaron los ojos al verse diferentes. David y Jazmín también se habían detenido un momento para admirar los cambios y hacer gestos de sorpresa.
-Buenas noches, disfruten la última noche en Agrabah.-ironizo Gold con un gesto al estilo de Rumplestilskin, haciendo que Regina sonriera al verlo burlarse de ellos. La reina y el ladrón se habían detenido un momento, la mirada de Regina se cruzó con la de Gold antes de que el hechicero saliera del salón, agradeciéndole con la mirada, gesto que Gold devolvió antes de marcharse a su habitación.
-¿No te gusta bailar?-pregunto Hook al ver a Zelena torcer el gesto, la pelirroja no contesto y le sostuvo la mirada, haciendo que el pirata arqueara las cejas en un gesto de sorpresa.-No sabes bailar. ¿Cierto?-pregunto Hook mirándola intrigado, Emma comenzó a interesarse por esa charla.
-Nunca aprendí, yo no crecí rodeada de reyes que ofrecían bailes por cada estúpida excusa.-dijo Zelena de mala gana, haciendo que Emma y Hook se miraran fugazmente. La rubia noto su mirada maliciosa y estuvo segura de que tensaría la cuerda, quiso detenerlo pero la verdad es que estaba divirtiéndose al ver los gestos de frustración de Zelena.
-Por ahí hubieras empezado, pelirroja.-ironizo Hook con un gesto que dejaba ver todo su deleite al provocar a la bruja, quien no alcanzo a reaccionar cuando Hook la tomo de las manos con firmeza y la arrastro a donde bailaban los demás, haciéndola seguirlo aunque no quisiera.
-¿Quien dijo que las reuniones familiares no pueden ser divertidas?-se preguntó Emma sonriendo maliciosamente y tomando una de las copas de vino que había sobre la mesa junto a ellos, centrando sus ojos en los demás.
David y Jazmín sonreían y disfrutaban el bailar al ritmo suave de las melodías, el príncipe la giraba y la cargaba algunas veces, haciéndola reír, por su parte, Robín y Regina seguían el ritmo de las melodías con un poco más de lentitud y cercanía, aprovechando el arquero robar un par de besos fugaces.
-Eres detestable, pirata.-gruño Zelena al intentar soltarse de él y marcharse, pero Hook solo sonrió descaradamente y ejerció presión sobre la mano de Zelena, obligándola a ceder y poner su mano alrededor de su cuello.
-Deberías agradecerme que te estoy dando lecciones de baile sin cobrar.-ironizo Hook con un tono sarcástico, haciendo que Zelena deseara quitarle el garfio y clavárselo en el pecho. La pelirroja no se quedó tranquila y le piso el pie con todas sus ganas, haciendo que Hook torciera el gesto y ahogara un quejido.
-¿Te dolió?-pregunto Zelena fingiendo lastima, Hook la miro matadoramente y con fuerza la atrajo a él, poniendo su garfio en la espalda de la pelirroja, haciéndola callar cuando el frio garfio estuvo cerca de su piel, el pirata sonrió satisfecho.-Agradece que no tengo magia, pirata, estaría feliz de hacerte volar por los aires.-gruño Zelena al oído de Hook, haciendo que el pirata arqueara la ceja y fingiera tropezar para empujarla un poco y hacerla quejarse al sentir el garfio cerca de su brazo.
-Lo siento, a veces olvido que tengo un garfio.-se excusó Hook con inocencia al encogerse de hombros, Zelena apretó la mandíbula y aprovecho para escapar de él, dejándolo con una sonrisa de victoria al verla sacar chispas. La pelirroja salió del salón agradeciendo poder marcharse a su habitación, y soñar con varios tipos de asesinatos para un pirata con un garfio.
-Hacer enojar a esa mujer no es buena idea, compañero.-dijo David al ver a Hook acercándose a él y Jazmín. El príncipe hizo girar a la joven, quien le sonrió al pirata aun divertido de ver a Zelena marcharse casi sacando fuego por los ojos, Hook se encogió de hombros para restarle importancia. Regina y Robín se dieron cuenta de la plática de Hook, David y Jazmín y el arquero sonrió divertido, Regina comprendió que tenía una idea y arqueo una ceja al ver que Robín prácticamente la arrastro hacia ellos, susurrándole la idea. El príncipe estaba a punto de dejar que Jazmín tomara la mano de Hook para cederle el baile, pero Robín se adelantó y sujeto a la joven con una sonrisa maliciosa, dejando a Hook con el ceño fruncido y a Regina con una sonrisa resignada al verlos pelear como niños.
-Soy un ladrón. ¿Recuerdan?-se burló Robín guiñándole un ojo a la princesa, quien negando con la cabeza tomo sus manos y comenzó a dejarse guiar por Robín, alejándose ambos de los demás. Regina iba a marcharse hacia donde estaba Emma bebiendo una copa, pero la voz de alguien la detuvo antes de poder dar un paco.
-¿Me permites?-pregunto David tendiendo su mano hacia la reina, dejándola muda y algo tensa. Hook arqueo las cejas y decidió alejarse un poco, sobre todo porque veía las intenciones de Emma de huir antes de que fuera su turno de moverse. David miro a Regina fijamente y la reina no tuvo más que aceptar su invitación, poniendo su mano sobre la del rubio y acercándose lo necesario. El príncipe sujeto una de sus manos con suavidad, mientras que Regina puso la otra sobre sus hombros, sintiendo escalofríos cuando David rodeo su cintura con su otra mano, comenzando a seguir los acordes de la música.-Te ves hermosa.-murmuro el príncipe con una sonrisa discreta, mirando los ojos oscuros de la reina.
-Gracias, tú no te ves tan mal.-ironizo Regina con una sonrisa maliciosa, haciendo que David sonriera sin poder evitarlo ante su sarcasmo. La reina se dejó llevar por el príncipe, el rubio la giro y la volvió a pegar a él, comenzando a moverse por el salón. Robín y Jazmín bailaban por su parte, riendo de algo que decían, el arquero trato de no tensarse al ver a Regina bailando con David, tenía que confiar y no sentir celos, aunque fuera imposible.
-No es la primera vez que bailamos. ¿Cierto?-menciono David con un gesto confuso, Regina negó con la cabeza y sintió deseos de apartarse cuando el príncipe la levanto un poco y la bajo acortando la distancia, aunque no fuera a propósito la estaba tentando y el que sus miradas estuvieran fijas en el otro no ayudaba. La reina miro de reojo a Hook y Emma bailando como lo hicieron cuando alteraron la línea de tiempo, también se fijó en Robín y Jazmín que parecían disfrutar la compañía del otro. Pasaron unos cuantos minutos que para Regina y David se hicieron eternos, tratando de no acercarse demasiado y mantener la cordura.
-Es mi turno, compañero.-dijo Hook al acercarse a Robín y Jazmín. El arquero sonrió y asintió, dejando que Hook tomara a Jazmín.-Ahora si vas a divertirte, princesita.-se burló Hook haciendo que Jazmín girara y se sujetara de él, haciéndola reír. Robín miro a Regina y David, tragando en seco se acercó a ellos y sutilmente David y Regina se detuvieron. El príncipe no dijo palabra alguna cuando Robín tomo la mano de Regina con una sonrisa cordial y ambos se apartaron para disfrutar unos momentos más antes de que todos se marcharan a sus respectivas habitaciones.
-¿Hija?-pregunto David sonriéndole a Emma, quien rodando los ojos y viendo su oportunidad de irse a su habitación esfumarse, tuvo que aceptar la mano de su padre y bailar con él. David y Emma murmuraban un par de cosas que los hacían reír, Robín y Regina bailaban bastante cerca y Hook con Jazmín también se estaban divirtiendo. Todos ignorando el hecho de que esa noche que sería la última en Agrabah, no solo ellos se marcharían de ahí, ignorando que esa era su última noche tranquila, por que pronto comenzarían cosas que hubieran preferido dejar en Agrabah.
Si ya llegaron hasta aquí les agradecería mucho un review! ¿Les gusto? ¿Les pareció que no iba con los personajes? Ayúdenme con eso jajaja Bueno, la última escena...Tengo que decir que quería una escena así porque amo locamente la escena de "Anastasia" donde ella baila en un salón donde solo esta ella, amo esa canción y no podía dejar de imaginarla jajaja
evazqueez...Holaaaaa! Esas tres molestándose seria eterno, tienen de donde sacar bromas jajaja Hook es un pirata bastante torturado, en la serie lo usan de mascota Charming y aquí lo torturan sus mujeres, que karma!jajaja Gold...Gold...amo a Gold. Para Jazmín no es fácil admitir que no tiene nada de lo que tenía antes de "dormir" y su carácter no es sencillo, Regina también tiene carácter fuerte, falta ver como será cuando lleguen a SB y entre Henry al juego...Si, la princesa no "tolera" a Henry mucho que digamos, pero bueno...hermanos serán jajaja Esas citas, cada una a su estilo y con sus detalles...#TeamEvilCharming jajajaja David la ha visto de buena y mala y aun así quiere arriesgarse...¿El será el padre de Jazmín? Muahahaha. Lo del libro lo iré explicando de a poco, esta historia ya la tengo totalmente planeada y quiero ir conectando las cosas como tengo pensado, espero poder! El flashback ya tendrá su importancia también, lo prometo, pero NO, Jazmín no tiene el corazón de Cora. ¿Más preguntas? Besooooooooooo!
IarEvilQueenSavior...Gracias! #TeamOQ tiene para celebrar esta vez jajajaja ¿Hook será el padre? Muahahaha ¿Zelena y Hook? Seria #WikedHook no? jajajaja Lamento tardar tanto!Beso!
R. ngel...Holaaaa! Que buena onda que te gusto, espero leerte más por aquí jajaja Amonosss...alguien mas que se suma al #TeamEvilCharming, son encantadores, me encantan...Aun no acaba eso así que hay oportunidades, ya veremos muahahaha Eso depende...¿Que pista has leído? muahahaha Se aceptan MP jajajaja Besoo!
AbyEvilRegal4Ever123...Holaa! Jazmín y Hook tuvieron su momento *_* Gold nunca pierde oportunidad, de ahí sus múltiples problemas jajaja Zelena y Regina me encantan, las amo! Jazmín y Regina tienen que adaptarse aún, las dos con carácter fuerte en algún momento iban a chocar, no? Al grado de Henry no llegara, pero eso va por que Jazmín no está muy dispuesta con su hermano...Las citas, que complicado elegir...Blanca se morirá del shock, o no?jajajaja #TeamEvilCharming jajajaja ¿Hook? Creo que al ser el único con recuerdos del pasado y la culpa por Cora, decidió no presionar de más...Aunque de que adora a Regina, la quiere mucho jajaja Puse algo de SB y el libro...Ese libro siempre es importante jajaja Besoooooo!
fanyag24...Graciasssss!Regina y Jazmín van por buen camino muahaha La wiked y su sarcasmo me encantan jajaja ¿CaptainWiked? Muahahaha El #TeamOutlawQueen puede celebrar esta vez jajajaja El cap pasado pensaste que elegiría a David, y no fue así muahahaha ¿El padre? Supongo que ya se sabrá...Besooooo!
Rosalie end jacob...Eaaaaaaaaa! Aguante el #TeamEvilCharming jajajaja
OQfaith...Gracias! Pero cumpleaños aun no, eso hasta Septiembre jajaja Noooo, no te mueras jajaja El #TeamOQ puede celebrar esta vez jajajaja David no miente, si se desato todo por los recuerdos pero bueno, el es un romántico de corazón jajajaja Regina-Zelena son demasiado para mí, amaría verlas así en la serie, Emma solo puede reírse para no llorar jajajaja Zelena va cediendo poco a poco con Regina, va por buen camino...Zelena-Hook se dejaron pensando mutuamente con esa charla, ninguno es un santo ¿CaptainWiked? ¿Donde?jajajaja Regina y Gold ya han progresado bastante muahahaha Jazmín tuvo que reaccionar, aunque es bastante complicado para ella tanta novedad...Rajah anda por los jardines del palacio, seguro va de mascota a SB, tiene que ser divertido ver a un tigre como ese en el pueblo jajajaja Siempre adoro leer algo así por Tw jajajaja Besooooooo!
Cenaby...El CaptainWiked esta gustando más de lo que pensé (Nótese que a Hook lo quiero con todas menos con Emma) jajajajaja Robín tendrá que esforzarse para no reprochar, a ver si cumple...¿El padre es David? Segura?muahahaha Recuerda que por la serie ya vimos que hay trucos para "acelerar" los embarazos jajajaja Aguanteeeeeeeee el #TeamEvilCharming.
MaLu-OUAT...Siempre me muero de risa con tus bombardeos por twitter jajajaja #TeamOutlawQueen...Lo mismo me pasa, en la serie me gusto hasta que llego la 4A -.- El amor no siempre es justo, pero pero...todo puede pasar, y debo decir que ha veces estoy como Regina y no se por cual decidir jajajajaja Besoooooooooooo!
Clau23...Eaaaaaaaaaa! ¿Yo cruel? jajajaja Pobre David, el que es siempre tan romántico jajajaja Robín ya está de fiesta jajajaja Robín y Hook ya eran compañeros por ahí en Storybrooke...Jazmín no tuvo de otra, a Roland ya lo adorara, pero a Henry...Auchsss!muahaha Besoooooooooooooo!
jossedith1...Eaaaaaaaaa! Aguánteeee el #TeamEvilCharming jajajaja Esas dos son de carácter fuerte, auchssss!...Henry y Jazmín a ver como se llevan muahaha Otro punto para el #CaptainWiked jajajajaja Besooooooo
Lina Montoya...Eaaaaaaaa!jajaja No es mala sugerencia, se ahorraría varios dolores de cabeza jajajaja Besoooooooo!
EQLuisa...Graciassssssss! Aguanteeeeeee el #EvilCharming muahahahha
