Hola amigos, soy Yuzu Araki
Una vez más traigo otro one shot pero de nuevo la protagonista de esta historia es mi oficialmente mi waifu, Miki Sayaka, la Sirenita Gay y la Puella Magi de la Justicia.
En este caso decidí enfocarme en la batalla que tuvo Kyoko contra Oktavia, en este caso decidí ponerme en los zapatos de la peliazul y pensar en cómo serían los últimos instantes de mi vida ante mis ojos y claro las personas que afecto con mi partida.
Saben, puede controversial lo que digo pero es que… Aunque yo amo el Madohomu como el Kyosaya pero es que viendo desde otras vistas, creo que algunos crackships merecen tener una merecida relevancia. Si me gusta shippear a Mami con Madoka, mucho más me gusta shippear a la marimacho con la pequeña pelirrosa.
Y otro detalle... Usé otra pista del OST de los Caballeros del Zodiaco, esta vez de la saga de Poseidón, en este caso, la pista se llama "Mermaid Calling" pero solamente la primera parte de la pista.
Bueno, ya explicado esto, comencemos…
Espero que lo disfruten
Yuzu y fuera
PD: Si antes temía de fanes talibanes en Love Live ahora los temo más en este fandom
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Vivía en un mundo donde el cielo era azul, donde las nubes blancas estaban en busca de un dios que les mostrara el camino a seguir para llegar a casa, sin saber que el espacio celeste era infinito y representaba su morada, que siempre los envolvía con sus brazos incorpóreos, pero no se dieron cuenta y han sentido vacío, abandono, casi como ciegos, y así, el azul cambió en la oscuridad y lágrimas asfixiantes corrían por el suelo, mientras los ojos tristes de la gente miraban eso.
En los días de lluvia, nunca me he sentido triste porque, a diferencia de las ovejas perdidas y las solitarias, solo podían ver desde la distancia a sus compañeros por unos momentos.
Tenía una amiga a mi lado... ella estaba allí... siempre ha estado.
Su nombre es Madoka, una chica tranquila y serena, nunca caprichosa, pero ella estaba presente, como un susurro de mil gritos, que sólo puede apreciar un oído entrenado.
He aprendido a escuchar incluso el ruido de las flores de cerezo rosa ondeando en el viento de primavera. En esos días, cuando el cielo estaba oscuro, Madoka me enseñó a apreciar la lluvia, a mantener mi sonrisa, aunque tuviéramos que quedarnos encerradas en la casa.
-El mundo no se acabará ni por unas gotas Sayaka-chan... la lluvia es un enemigo necesario así que lo agradecemos y debemos sentirnos más felices y con un corazón lleno de gratitud.- Me sonrió en una ocasión- Estoy agradecida a estas gotas, no solo porque son indispensables, sino también porque, gracias a ellas, estaremos juntas unas horas más
Fue invaluable.
La gente, a veces, vaga toda la vida en busca de un verdadero amigo, que te demuestre un cariño sincero e invaluable incluso con una simple palabra. Un amigo que te hace sentir vivo y hace que sobreviva tu felicidad en todo momento.
Madoka era una verdadera amiga.
Ahora soy una chica mágica, ¿a quién le importa si sonrío o no?
Mi cuerpo ya no me pertenece. Vendí mi felicidad.
Siento que el cielo azul nunca volverá como antes y Madoka no puede ayudarme, porque ya no existo, abandonada en una dulce locura, que acabó con mi sufrimiento.
"Desapareceré pronto…", pienso, mientras trato de encarcelar la razón, "El sufrimiento será el camino a la salvación", Sonrío, este pensamiento no le pertenece a Sayaka, sino a… ¿Quién es?
Ahora la he olvidado. Mi cuerpo ya no me pertenece, está cambiando. Una bruja.
La muerte estaba sentada a mi lado, ella estaba esperando...
Vendí mi felicidad, ahora busco la paz.
La voz se convierte en un grito inhumano, mientras una orquesta de violines toca mi melodía favorita. Veo a Kyoko, está hablando, se escapa de Madoka, y luego me lanza un disparo, tal vez dos, luego nada...
-Gracias…
Siento que mi cuerpo está tendido en el suelo, Madoka se lanza hacia mí, desesperada, sollozando sin aliento, ella sabe que nos estamos alejando y es doloroso para ella.
Levanto una mano con dificultad, sonreiría y diría "hola", pero estoy destrozada y ahora no puedo, solo tocaré su mejilla, tratando de despertarme...
Veo su cabello rosado... Ella intenta aferrarse a mí, intenta llevarme de regreso, pero al abrir los ojos solo le di una falsa esperanza... porque no puede alcanzarme.
-Sayaka-chan... Sayaka-chan... te amo... y... no puedes morir...
Es demasiado tarde, las palabras de Madoka se me escapan, pero puedo sentir ese último adiós, la muerte me ha permitido sentirme cerca, por última vez, en los brazos de mi mejor amiga y luego me acerqué para recordarme que la siguiera. .
Tomo sus manos sin dudarlo, saludo la vida, dejo un adiós a Madoka encerrado en la caricia...
Viví en un lugar donde el cielo era azul…
… Ahora ya no tiene color y además el azul desaparece ...
