Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, cualquier parecido con otra historia real o ficticia es meramente coincidencia.
Advertencia: este capitulo muestra sometimiento y sexo forzado
NO HAY AMOR PERO… SI HUMILLACIÓN Y VERGÜENZA
No sabía como había llegado a todo eso, tan pronto la unión entre ellos fue declarada ambos fueron llevados a las habitaciones de arriba y ahora, estaban siendo observados por seis hombres tres Uchiha y tres Hyuga, un mal presentimiento vino sobre ella cuando noto que uno de aquellos hombres era su padre, uno que le decía, que su familia no la dejaría ir sin humillarla una última vez.
- Padre, honorables señores – dijo dando una inclinación en señal de respeto, años de interminables burlas y humillaciones le decían que debía apresurar aquello antes de que sus fuerzas fueran consumidas, aquello solo lograría quebrarla haciéndola parecer débil y logrando una doble dosis de humillación.
- Hinata – dijo su padre – los Uchiha han solicitado… - la mano de uno de los Uchiha se levanto pidiendo la palabra, a lo que Hiashi asintió.
- ambos clanes debemos asegurarnos de que la consumación del matrimonio se lleve a cabo – los ojos de Itachi miraron aquel grupo.
- no se necesitan de tantos para ello Padre – Un silencio inundo la habitación, ciertamente Itachi no quería dar un espectáculo a todos ellos, sabiendo además, que su actual esposa no despertaba ningún deseo en el, seria… humillante. Por su parte Hinata contuvo el aliento, tal vez por primera vez estaba agradecida de que alguien estuviera de su lado, aunque fuera por razones egoístas sin duda.
- Hay ciertos aspectos en su unión que deben ser… cubiertos –concluyo Hiashi sin darle mayor importancia.
- A hora si a la novia no le molesta, necesitamos que se desnude para proceder – Hinata lucho terriblemente en contra de sus emociones tratando de calmarse, sabía lo que vendría después, no tenia caso oponerse, si su padre estaba ahí en igualdad de número es porque aquel encuentro estaba pactado, sin embargo aún encontró una última esperanza, tan pequeña y efímera que sabia fallaría, aún así… la intento.
- me sentiría más cómoda si pudiera contar con la presencia de alguna matrona – discretas y cínicas sonrisas en los Uchiha no se hicieron esperar – un hombre respondió sin vergüenza a aquello.
- entendemos que tan fina dama se sienta intimidada ante solo varones, pero como líder del clan es mi deber cerciorarme, además, créame cuando le digo que Kagami aquí presente – dijo señalando al hombre de la derecha de Fugaku – es un experto, yo me asegurare sin embargo de que no se equivoque, además lo que debemos hacer después de esto requiere la fuerza de algunos hombres – Hinata dio gracias a Dios por su blanca piel, de lo contrario estaría segura que la palidez en ella seria terriblemente notorio, miro a su padre con discreción, su mirada fría y severa no había cambiado ni un poco, pero por primera vez en su vida, Hinata estaba segura que la mirada que ella proyectaba hacia él, era igual de gélida.
- Entiendo – sin decir más palabra aparto los ornamentos que le impedían moverse, sintió como la sangre se agolpaba en su rostro por la vergüenza pero hizo como si no lo notara, desato las cintas que sujetaban su cintura, podía notar todos los ojos en la habitación puestos en ella, ¡quería morir!, pero debía apresurarse, sentía que ríos de lagrimas se agolpaban en sus ojos y ni siquiera habían empezado, quería que aquellos monstruos cumplieran su cometido y se fueran cuanto antes para dejarlas salir.
- Usted también si no le es molesto Itachi san – todos los ojos se posaron en el anciano Hyuga a la izquierda de Hiashi – después de todo, usted también tiene ciertos requisitos por cumplir, Itachi que antes tenía los ojos puestos en la diminuta mujer con asombro, ahora miraba con confusión a aquella comitiva, controlo rápidamente aquello mientras veía a su padre asentir ante la orden dada por aquel hombre, no pudo evitar sentirse avergonzado y un brote de rebeldía lo hizo mirarlos desafiante.
- es necesario Itachi san – dijo el hombre a la derecha de Hiashi – es por la paz – Itachi no cambio su postura – entiendo, es… infortunado sin embargo, este pacto hubiera salvado tantas vidas, intentaremos un contrato, sin embargo, ambos clanes sabemos que suelen traicionarse fácilmente cuando no hay algo más fuerte que los una – Los ojos de Itachi se suavizaron mientras su rostro caía levemente en derrota.
- Itachi – el joven levanto la mirada hacia su padre – el orgullo no puede ser más fuerte que la razón – Itachi asintió, sin decir palabra comenzó a desatar las cintas, su rostro ardía con pena, pero lograba controlar cualquier indicio de esta.
- Sumamente hermosa, felicidades Itachi – todos se volvieron al escuchar la ronca voz de aquel Uchiha, sus ojos se posaron en Hinata quien ahora estaba completamente desnuda ante la mirada de todos – parece que no tendrás problemas en completar tu tarea - aquella pequeña joven era engañosa en verdad, si, era menuda y sus brazos delgados pero su cuerpo estaba lleno de… curvas, pequeños hombros y pechos generosos su cuerpos disminuía en forma asombrosa para formar una cintura tan pequeña que jamás pensó que existiera, solo para ensancharse en unas hermosas caderas que además poseían glúteos redondos y apretados, no pudo evitar mirar su intimidad, apretaba sus piernas en un acto inútil de esconderla por aquel hueco que se formaba entre ella y sus muslos, poseía escaso vello en esa zona, permitiendo ver con claridad la hermosa forma de su monte, sus piernas eran bien torneadas y terminaban en finos tobillos y delicados pies.
– Kagami, el hombre mencionado miro de reojo a Fugaku – ¿te importaría proceder? – el hombre sonrió.
-de modo alguno – Kagami se acerco sin problema a la joven y se inco delante de ella – por favor, facilitaría mi trabajo si abre las piernas para mí – el hombre esperaba una bofetada o una blasfemia propia de cualquier mujer degradada de aquel modo, pero solo recibió una mirada fría y un asentimiento a su petición, su mano subió entonces hasta su intimidad abriendo los labios bulbares, su dedo medio penetro dentro de la estrecha cavidad, el rostro de Hinata bajo rápidamente para evitar que todos vieran lo que aquello ocasionaba en ella, mordía con fuerza el interior de su labio controlando la rabia y la vergüenza, aquel hombre había entrado sin delicadeza alguna y ahora movía sus dedos sobre su clítoris con descaro total, miro con discreción por entre su flequillo hacia su padre que permanecía imperturbable ante la escena, su corazón se rompió, ella solo era mercancía que debía llenar los requisitos de sus nuevos dueños, Kagami comenzó a mover su dedo dentro de su intimidad, trato de ahogar todo sonido que trataba de salir de su garganta, pero cuando sintió como su cuerpo se estremecía y se mojaba no pudo evitar un leve quejido que ahogo tan rápido como pudo.
- Un experto sin duda – dijo el hombre junto a Fugaku – ¿y bien Kagami?.
- receptiva sin duda y el himen parece intacto – pareció molesto al retirar su mano de ella, mientras la limpiaba – pero respetare una segunda opinión Madara su canal es muy estrecho para asegurarme sin lastimarla, además, eres el líder, debes quedar satisfecho – Hinata apretó sus ojos después de ver la figura de aquel enorme hombre asentir mientras se aproximaba a ella, tal parecía que aquello no terminaría nunca.
- le aseguro que seré tan gentil como me sea posible – Abrio sus ojos con sorpresa al escuchar la ronca voz de aquel hombre sobre su oído mientras que los dedos de su mano se detenía sobre uno de sus pezones acariciándolo suavemente antes de bajar hacia su intimidad, Hinata mordió su labio aquello seria una tortura.
XXX
Tan pronto las prendas de Itachi desaparecieron un anciano Hyuga se acerco a el, tomo su miembro entre sus manos mientras jalaba la piel alrededor, irrespetuoso y mal como se viera Itachi trato de permanecer calmado.
- Es virgen sin duda – Varias miradas se volvieron hacia Madara que mantenía su mano sobre aquella intimidad tomaba su tiempo para seguir estimulándola sonriendo con sarna mientras los tremores hacían presa de ella.
- mucho me temo que no puedo decir lo mismo de este joven – el anciano Hyuga, miraba con desprecio el miembro del joven entre sus manos – esta des quintado, el seño de Hiashi se junto con molestia.
- Sin duda es un pequeño detalle que podemos pasar por alto – dijo Fugaku con una sonrisa de orgullo – después de todo es un varón, uno talentoso y asediado por las chicas, dudo que haya problema con algo así.
- ¿Hidaki? – cuestiono Hiashi al hombre.
- Temo que tenga alguna enfermedad y aun si no la tuviera, la presencia de hijos bastardos pondría en peligro la unión – algunos seños se juntaron ante el comentario. Hidaki miro al joven Uchiha frente a él – Dígame joven Itachi, ¿Cuántas compañeras sexuales ha tenido usted? – la molestia de Itachi ante la pregunta fue obvia para todos - solo mido el peligro de enfermedad, si le molesta la pregunta, Hoheto tomara una muestra sanguínea y realizara los estudios, tomara unas horas antes de que podamos proceder – dijo el anciano con tono comprensivo, Itachi dudaba que le dieran permiso de vestirse mientras tanto.
- Itachi – nuevamente Fugaku parecía exasperarse – no tienes que mencionar nombres solo dinos el número de parejas que has tenido – estaba renuente y molesto, aquella información era personal, era tan… humillante.
- solo una – dijo por fin haciendo de lado nuevamente su orgullo.
- bien – dijo Hidaki mientras lavaba sus manos – ¿algún bastardo del que debamos estar enterados? – los puños de Itachi se apretaron, eso era insultante, de tener hijos ninguno seria un bastardo, cerró los ojos controlando su ira mientras negaba
– De acuerdo, en ese caso, no tenemos objeción en que la unión se complete – afirmo Hiashi mientras se volvía hacia los Uchiha, quienes asintieron en acuerdo.
- Itachi – Itachi miro a Madara – Tu turno muchacho, consuma la unión – dijo mientras señalaba a la joven que parecía una muñeca sin vida, sus ojos viajaron de ella a Madara y de nuevo a ella, se acerco tomándola de la mano, pudo sentirla renuente pero aún así la guio hasta la cama, pronto los seis hombres se acomodaron en las laterales para presenciar el acto "¿en verdad esperan que tenga relaciones con todos ellos observándome?" miro a la joven ante sus ojos, tenia hermosas formas pero… el añoraba a otra, una de piel dorada y senos algo más pequeños, menos fina y mucho más fuerte, su mente comenzó a dibujar la figura de su amada en lugar de aquella Hyuga. Pronto todos quedaron aislados solo eran él y su amada, beso su cuello y tomo su seno, recorrió su cuerpo con descaro hasta su intimidad que se sentía húmeda, lamio con deseo, sabia diferente pero igualmente estimulante, sintió su cuerpo reaccionar mientras inhalaba y lamia con deseo tan pronto su miembro estuvo firme lo introdujo en ella con fuerza y deseo, aquel grito desgarrador lo hizo volver a la realidad, bajo el tenia a la joven extraña de piel blanca, su rostro contraído en dolor mientras una pequeña lagrima descendía, pronto sintió como ambos eran alzados levemente gracias a la ayuda de los hombres mientras Fugaku sacaba la blanca sabana debajo de ellos con la sangre virginal que Hinata derramaba, pronto fueron dejados en aquel acto.
- ¡TERMINA! – Fue la orden dada por Madara al joven frente a sus ojos – debes terminar – Itachi se sentía contrariado, todo aquello lo había frustrado y dejado sin deseo, cerro sus ojos en un intento de concentrarse nuevamente, se enfoco en el placer que aquel conducto estrecho le brindaba arremetió contra ella sin importarle nada solo su propio placer, se sintió denigrado al nivel de un animal sin conciencia pero si era lo que necesitaba para la paz y para terminar con aquel martirio lo haría, pronto su cuerpo reacciono nuevamente, su miembro despertó a aquellos estímulos, sintió como su cuerpo se electrificaba iba a correrse, su cuerpo se arqueo, pero antes de dejar su semilla dentro de ella varios brazos jalaron de el separándolo, su miembro fue asido por uno de los Hyuga quien termino de estimularlo hasta que su esperma fue vaciado dentro de un pequeño recipiente, la ira por aquel acto estaba a la par por la vergüenza de terminar de correrse ante el estimulo de un varón, la humillación que corría por el no tenia igual en aquel momento – bien hecho - escucho decir a su oído por el mismo Madara, luego fue llevado hasta la cama donde fue dejado al lado de su ahora esposa. Uno de los Hyuga tomo una muestra y la puso rápidamente debajo de un microscopio.
- La cantidad es buena y la calidad… excelente – dijo hacia los presentes – tendremos buena descendencia – todos asintieron mientras comenzaban a retirarse
- Ahora pueden disfrutar de su momento a solas – dijo Hiashi mientras cerraba la puerta tras la salida de los hombres. Hinata se había hecho un ovillo en aquel lugar, su cuerpo dolía sin misericordia, podía ver las marcas que las manos de su esposo sobre su cuerpo, marcas rojas por la fuerza que había impuesto en ella, el dolor en su vientre y entre sus piernas era terrible pero no tanto como el de su corazón y su dignidad hecha pedazos, trato de contener las lagrimas, pues no quería parecer débil, cuando noto aquel suave sonido a su lado, giro su cabeza para notar la mirada de ira y el sentimiento de impotencia en el rostro de su acompañante y entendió "el nunca había sido humillado en su vida", para ella era difícil pero sabía manejarlo, para él, debía ser imposible de contener, su padre había tenido éxito, si, por primera vez Hinata se dio cuenta que no era el deseo de su padre humillarla, sino el de humillarlo a él, del mismo modo que el clan Uchiha la había humillado a ella "la oportunidad de humillar al enemigo por última vez" sonrió con dolor, un leve sentimiento de pena hacia aquel hombre la hizo volverse hacia el posicionandose a su vista y por primera vez en mucho tiempo, se permitió sentirse débil ante un extraño, Hinata Hyuga estaba llorando frente a un enemigo, ante un Uchiha, ante su esposo, mostrándole que no estaba solo en aquella situación, llorando junto a él, porque él estaba compartiendo con ella aquel momento, porque entre los dos NO HAY AMOR… PERO SI HUMILLACIÓN Y VERGÜENZA.
XXX
