Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, cualquier parecido con otra historia real o ficticia es mera coincidencia.

NO HAY AMOR PERO… SI CORAZONES ROTOS

Sus cuerpos sudaban por la energía liberada entre ellos, Itachi no se sentía tan vivo como cuando estaba con ella, la sentó sobre él mientras la hacía subir y bajar, la vista de sus senos meciéndose con sus embestidas era algo realmente hermoso, el olor de su cuerpo era de sol y arena, ella era como el mismo mar, serena, violenta profunda… ¡enloquecedora!, la abrazo con fuerza mientras succionaba de su seno, bajo sus manos hasta sus nalgas y las apretó con fuerza haciéndola gemir de dolor y placer al mismo tiempo '¡Itachi!...' adoraba su nombre en sus labios, la hizo girar y la embistió con mayor fuerza ahora se corría para él, las contracciones de su vagina llamaron a sus instintos, la embistió con aún más rapidez y tan profundo como podía, la vio arquearse mientras gemía de placer una y otra vez hasta que finalmente el mismo se sintió correrse, la vio perder la fuerza y dejarse caer segundos antes que él, sonrió cuando se acomodo sobre su cuerpo húmedo, sus ojos se encontraron el uno con el otro.

- ¡Te amo! – dijo sonriéndole

- yo… te amo – la escucho contestar y se dejo caer en el sueño de los benditos

XXX

Era pasado mediodía cuando Itachi volvía hacia su casa, se encontraba en medio del bosque en un punto entre las aldeas de ambos clanes. Habían pasado más de tres meses desde su boda y desde entonces hacia lo humanamente posible por pasar más tiempo con Umi, pero debía ser cuidadoso, si los Hyuga sospechaban su alianza estaría en peligro, por eso volvía a ese lugar noche tras noche, aún cuando lo odiase, no había vuelto a tocar a su esposa desde su primera noche, siquiera pensarlo le revolvía el estómago, las imágenes de la humillación seguían frescas, gracias a Dios su esposa era un hielo a la que no le importaba nada, siempre callada y aislada en su propio mundo, lo único bueno que podía decir de ella es que siempre había comida caliente esperándolo y una buena taza de té sin importar la hora, gracias a eso y a que turnaban la cama sabia que ella vivía ahí, era como un fantasma que solo aparecía de vez en cuando, aún así, debía mantener la apariencias, se detuvo de pronto al escuchar ruido en el bosque cercano a su territorio, se acerco con cuidado y oculto su presencia sin hacer ruido, se acomodo en un árbol al notar la escena, Hinata esquivaba y golpeaba con gran maestría, estaba practicando con otro Hyuga que pronto la sobrepaso fácilmente, Hinata fue lanzada al piso pero se levanto rápidamente.

- de nuevo – Hinata asintió ante la orden y se lanzó contra su oponente, sus movimientos eran finos y rápidos tuvo el deseo de usar su sharingan para verlos mejor pero sabía que solo los alertaría, así que contuvo su deseo, vio como el chico comenzaba a sobrepasarla, esta vez sin embargo, en vez de detener los ataques, el joven sonrió mientras se movía con destreza, salto, quedando a espaldas de ella y cuando esta se volvió la apreso contra sus brazos mientras la besaba apasionadamente, los ojos de Itachi se abrieron con sorpresa al notar que su esposa no lo rechazaba sino que por el contrario, parecía ávida de aquel toque, se dispuso a levantarse y a intervenir, porque aunque ella nada le importase, no estaba dispuesto a cuidar al hijo de otro, detuvo su primer impulso al notar que ambos se detenían.

- Te he dicho que tus movimientos son elegantes y precisos – beso su cuello y se volvió hacia ella –Me enloquecen, son tan hermosos como tu Hinata, te amo – el silencio como respuesta hizo que ambos hombres se mantuvieran expectantes.

- Te amo Neji – contesto por fin haciendo que Neji la atrajera hacia él, durativo comenzó a acariciar su rostro, su mano fue descendiendo lentamente hacia su cuerpo deseando tocarla, recorría su cuerpo casi como si temiera que desapareciera, con un toque tan ligero como el de una mariposa batiendo sus alas y ella lo permitió, lo permitió, porque sabía que lo que tendría que hacer la privaría de aquello, que lo que haría la sentenciaba a no sentir su toque jamás, aquel toque que deseaba con toda su alma y que sabia podía purificarla

– Te deseo – lo oyó decir – y supo que ella también lo deseaba y que él debía saberlo

- Neji, también te deseo – los ojos de él se abrieron y su sonrisa se hizo franca, la atrajo hacia él con ternura y amor, Hinata podía sentir el corazón de su amado palpitando con felicidad, eso… la destrozo, sintió como tomaba su barbilla para mirarla, sus ojos brillantes llenos de deseo le indicaban cuanto la amaba su beso apasionado solo lograron llevarla a la lujuria misma

- entonces hagámoslo – Hinata se separo de el sintiendo que su alma se consumía en el mismo fuego.

- No es correcto – dijo ella casi en un tono herido.

- ¿Por qué? ¿Por qué estas casada con el Uchiha?, Hinata te deja sola todo el tiempo ¿en verdad le crees cuando dice que va a juntas o a patrullar? – Neji se acerco a ella nuevamente – te engaña, tú lo sabes ¡todos lo saben! ¡Nuestros ojos pueden verlo todo! En algún momento lo usaran contra él, por ahora, si no dicen nada es por el pacto, gracias a él nadie ha muerto o sido secuestrado – los ojos de Itachi se abrieron ante tal declaración – Neji la abrazo nuevamente y comenzó a besar su cuello con dulzura y deseo, Hinata podía sentir abandonarse a su deseo, su amor... la mantenían viva, fue ese pensamiento el que le dio nuevas fuerzas para detenerlo.

- El no soy yo y ellos no somos nosotros, sus acciones carecen de importancia, las nuestras no – El seño de Neji se junto con incomprensión tratando de entender aquello.

- Entiendo, Hinata tu moral siempre ha sido alta, pero entiende, él te dio libertad de ser feliz en el momento en que el mismo decido serlo porque… ¿qué le da derecho a pedirte que le seas fiel? – Los músculos de Itachi se tensaron ante lo dicho su rostro cayo con inseguridad en lo que debía hacer, el tenia razón – si él tiene derecho a amar ¿Por qué tu no? ¿Qué le da derecho a ser feliz mientras tú te hundes en la soledad? – levanto el rostro de Hinata hacia el nuevamente – yo te amo – los ojos de Hinata se llenaron de ternura mientras se separaba de el

- también te amo – lo detuvo cuando noto que cortaba la distancia nuevamente - Y porque te amo… debemos parar – El ceño del castaño se hizo presente ante lo dicho.

- No lo entiendo, acabas de decirme que…

- Neji también te amo y porque te amo quiero que seas feliz – volvió a retroceder un paso – quiero… que vivas feliz, que tomes de la mano a la mujer que amas ante todos, que vivas tu amor ante la luz, quiero que tengas hijos que puedas mostrar al mundo sin vergüenza – los ojos de Hinata se comenzaron a cristalizar mientras sus nariz enrojecía por el esfuerzo de no derramar lagrimas – yo estoy muerta Neji ¡enterrada en esa fría y solitaria tumba!, no te arrastrare hacia la obscuridad.

- es mi decisión – contesto Neji con seguridad, pero Hinata lo miro con tristeza.

- no podría hacerte eso, date cuenta, yo no podría darte nada además de la pasión carnal – ahora sus lagrimas comenzaron a descender – yo no puedo darte mi lealtad, no puedo compartir tus sueños, ni darte consuelo, incluso si salieras herido no podría correr a tu lado para estar contigo, no puedo darte hijos… morirían al poco tiempo de nacidos junto conmigo – dejo derramar varias lagrimas antes de secarlas – no puedo darte un futuro – el silencio entre los dos se hizo profundo – incluso si Uchiha san los aceptara por hijos evitando su muerte y la mía ¿podrías verlos llamar padre a otro? – el rostro de Neji cayo pensativo – con el tiempo el deseo y la carne no son suficientes Neji, el amor busca luz y por ende a quien amar en la luz, ¡nos da sueños y esperanzas en el futuro! y yo… yo no puedo darte nada de eso, ¡una muerta no puede darte nada de eso! – dijo con voz trémula y ahogada – ¡vete! encuentra a alguien que te ame y a quien puedas amar ante todos, viviré a través de tus ojos, cuando te vea… de la mano de quien amas, imaginare que soy yo, cuando te vea cargando a un pequeño con la misma fuerza en su mirar que tu, imaginare que es mío, cuando te vea sonreír seré feliz y sabré… que, lo que he hecho… estuvo bien – el seño de Neji se junto nuevamente, podía sentir como el nudo en su garganta se apretaba sin misericordia.

- tienes miedo – le dijo con molestia, la miro con rabia – ¡solo eres una cobarde que se rinde! ¡el verdadero amor no necesita nada de eso!, el amor por sí mismo es luz, se mantiene a pesar de todo – sus puños se apretaron con odio contenido – ¡no necesito nada de eso! ¡¿Entiendes?! ¡solo te necesito a ti! – La miro por un momento, un destello de esperanza cruzo por sus ojos - vámonos ¡huyamos! el pacto está hecho ¡a nadie le importara ya! – Hinata se dejo caer y tomo aire controlando sus emociones

- La unión se hizo, pero bien sabes tú que lo que da fuerza al pacto es la unión de las dos sangres, solo me sustituirán en el mejor de los casos, no puedo condenar a nadie más cuando yo acepte mi destino – bajo su cabeza – además, heriríamos el orgullo de ambos clanes, añade a los Uchiha en la casería de nuestras cabezas, no tendríamos descanso ni reposo, donde podríamos criar a nuestros hijos sin temor a morir – Neji dio un paso hacia un lado y estrello su puño contra el árbol más cercano.

- ¡Simplemente estas decidida!... no escuchas razones – Hilos de sangre descendieron por el tronco pero el dolor no era tan grande como el corazón de ambos hecho añicos, Neji retrajo su puño mientras examinaba el daño - ¡reconsidéralo! Puedo darte tiempo – la vio negar, la ira hizo presa de el sin control – ¡espero que no te arrepientas porque cuando te des la vuelta para buscarme ya no estaré mas ahí! – comenzó a alejarse de ella pero detuvo su paso, parecía dudar pero finalmente sus hombros cayeron en derrota – Kö vendrá a instruirte en adelante – Hinata lo observo alejarse, sus puños se aferraron a su tela mientras agachaba su cabeza, conforme pasaba el momento se tomo de las raíces de un árbol, se puso en pie con dificultad mientras se hacía de su tronco, las venas en sus ojos comenzaron a aparecer una a una, quería ver a Neji por última vez, quería verlo todo lo que pudiera antes de dejarlo ir, pudo ver a alguien más, pero no le importo, su corazón y mente estaban enfocados en el hombre que se alejaba mas y mas de ella, tan pronto le fue imposible visualizarlo, abrazo el tronco como si fuera una persona, buscando el afecto que sabia no obtendría ya de nadie, dejo escapar un grito desgarrador y herido mientras se desplomaba sobre el suelo dejando correr sus lagrimas sin control. Itachi permaneció recargado en aquel árbol un momento escuchando los sollozos y el llanto de aquella mujer, le había sido fiel, fuera la razón por lo que lo hizo, ¡le había sido fiel! había respetado el pacto, cerro sus ojos un momento ¡no quería estar ahí! dio la vuelta y se dirigió nuevamente de regreso, hacia donde había venido, ¡estaba equivocada!, el amor puede sortear cualquier obstáculo y vencer cualquier circunstancia, su relación con la mujer que el amaba era prueba de ello y entonces… ¿por qué se sentía culpable?, cerró los ojos y negó con fuerza, ¡no tenía la culpa de que aquella Hyuga desconociera el amor! fríos,, duros, sin corazón… inhumanos así eran los Hyuga, ¡no sabían amar! la prueba de ello era la facilidad con que aquel chico había aceptado la decisión de ella ¡dejándola sin luchar por su amor! ¡Estaban solos por decisión propia! ¡Nada más!.

XXX

Obscurecía cuando sus pasos se detuvieron frente a la puerta de su amada, su corazón descanso y la sensación de incomodidad parecía abandonarlo, solo necesitaba verla, tenerla entre sus brazos y saber…. que su amor seria inquebrantable, ¡eterno!. Sus pasos lo acercaron hasta la puerta pero se detuvo en seco al escuchar aquellos ruidos, sintió un enorme temor de continuar, su cuerpo parecía helarse con cada paso, abrió la puerta con cuidado de hacer ruido y entre las sombras que se formaban traspasadas apenas por la luz que moría pudo verlos, Ella la mujer que amaba se estaba entregando a otro, al que llamaba hermano y al que confiaría su vida, Shisui la poseía, se aferraba a su cuerpo como si la vida le fuese en ello, permaneció hipnotizado ante la visión, Umi se arqueaba ante el placer de un modo que jamás creyó posible mientras Shisui sostenía sus caderas, la vio rodearlo con sus piernas pidiéndole profundizara su penetración que era lenta y rítmica, largo rato paso ante aquella escena hasta que la oyó gritar mientras tremores que jamás le había visto a invadían por largo tiempo Shisui grito pocos segundos después, deseoso, cansado… satisfecho

- I-Itachi – la voz de ella llamándolo lo volvieron a la realidad, Shisui se volvía hacia el sin desprenderse de ella.

- Itachi, espera yo… déjame explicarte – el corazón de Itachi parecía anestesiado por el dolor, levanto la mano pidiéndole que callara, se dio la vuelta para salir del lugar, hecho una última mirada por encima de su hombro mientras el sentimiento de dolor y traición se agolpaban en lo más profundo de su ser y salió corriendo sin volver la vista atrás.

- No, Itachi ¡espera! – la voz de Shisui se perdió en sus oídos conforme corría por el bosque, la ira menguaba, pronto se sintió cansado y abatido, se detuvo y se dejo caer sobre el piso, sendas lagrimas descendieron de sus ojos mientras su palma se recargaba en el tronco 'el amor busca la luz y por ende a quien amar en la luz', la palabras de la Hyuga lo perseguían volviendo a su mente una y otra vez ¡asfixiándolo! se recargo en el tronco, mientras permitía que sus emociones se vaciaran en la obscuridad de la noche.

XXX

Amanecía ya cuando sus pasos cansados por fin tocaron la tumba que llamaba casa, abrió la puerta, en la pequeña mesa había te en un pequeño termo y una taza vacía, miro hacia los lados y observo a la Hyuga dormida en el sofá, siguió de largo hacia las escaleras, parecía que esta vez le tocaba la cama, detuvo sus pasos y se volvió hasta aquella mujer, observo su rostro surcado por lagrimas secas, sus ojos hinchados le decían que había llorado hasta que el cansancio y el dolor la habían vencido, tomo una cobija a sus pies y la tapo con cuidado, por primera vez la vio como lo que era, un ser humano herido, podía entender por lo que estaba pasando, ambos estaban encerrados en aquella tumba sin amor y sin luz, ella un espectro que se sabía muerta y él una aparición que hasta hace poco se creía vivo, atrapados en la obscuridad de sus almas y sentimientos, sabiendo que entre ellos NO HAY AMOR… PERO SI CORAZONES ROTOS.

N/A agradesco kds su review por este medio ya que me es imposible cotestarle o mandarle mensaje directamente, gracias.

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