Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, cualquier parecido con otra historia real o ficticia es mera coincidencia.

NO HAY AMOR PERO… HAY UNA ALIANZA.

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Una gran explosión hizo que todos los ojos blancos se abrieran de improviso.

Shisui miró hacia donde el fuego y el humo se alzaban, era la dirección en la que su pequeño otouto se encontraba.

―¿Hyuga?

―No veo el atacante, solo a los atacados y que somos el equipo mas cercano.

Shisui asintió, si algo malo le pasaba a Sasuke…

XXX

Hinata miro el floreo junto a su cama mientras frotaba sus pies, flores blancas, una triste mueca apareció en su rostro, Itachi trataba de consolarla, pero dentro de todas las posibilidades… ¿amor seco?, le regalo flores silvestres cuyo nombre era amor seco. No creía que hubiera mala intención, ni siquiera que supiera su nombre.

El dolor muscular interrumpió su pensamiento mientras estiraba la pierna evitando el calambre que se avecinaba, observó a su esposo dormir, era obvio que él acostumbraba a entrenar a un ritmo mayor.

Sus ojos quedaron fijos de nuevo en esas pequeñas flores, Itachi era bien intencionado y… amable.

FLASH BACK

Hinata observaba aquel pergamino con cuidado mientras intentaba memorizar todo, el anciano Hideki se lo había mandado, la orden era simple, memorizar los puntos nerviosos, la implicación, sin embargo, era que el anciano esperaba que ella lograra cumplir con sus requerimientos en tiempo, solo faltaba un mes y estaba estancada.

El metal golpeando la hizo volverse hacia su esposo ocupado en afilar sus armas, sobre la mesa, ¡su mesa! perfectamente limpia y encerada. Un suspiro frustrado salió de sus labios, la mirada inquisidora de su compañero le dijo lo que esperaba.

Solo tengo un mes y aún no he podido duplicar la distancia de mi vista o aumentar mi velocidad ―Era eso o decirle cuanto odiaba la viruta de metal regada y las marcas sobre su mesa, no iba a decir eso, no iba a pelear con el por eso.

Itachi volvió a su trabajo raspando el filo de sus kunais metódicamente, quizá debería decirlo.

¿Hasta dónde puede ver?

Hinata encendió su linea,

Hasta el….

¿Qué tengo en la mano? ―Lo escucho interrumpirla

Hinata trato de mirar la mano de su esposo con su linea encendida, tuvo que apagar su visión para observar una manzana, una perfecta manzana roja llena de viruta.

Parece ser que la otra mitad esta hacia usted.

Hinata tomo la manzana, tendría que lavarla y quitarle la piel. Por otro lado ¿Cómo no lo pensó ella?

En cuanto a la velocidad ¿Qué opina de las pesas?

FIN FLASHBACK

Había mejorado su condición física gracias a él, pero para poder ver hacia ella había tenido que sacrificar distancia, el resultado, sin embargo era… ¡asombroso!

La primera vez que lo logro lloro al no poder contener las emociones ¡la red de chakra del mundo! cada ser, cada planta, cada objeto unido entre si por finas lineas de chakra, que se desprendían de los grandes flujos del planeta mismo, el planeta era un ser tan… ¡vivo!, y ella era capaz de ver su propia unión con el.

Quizá aún tendría sus ojos encendidos de aquel modo si no fuera porque era como forzar la vista por mucho tiempo, pero descubrió que al igual que todo solo era cosa de acostumbrarse, el tiempo y la distancia aumentaba conforme lo usaba, pero estaba lejos de lograr la distancia que alcanzaba sin forzarse de aquel modo,

Una suave luz roja llamo su atención, las llamas a lo lejos le dijeron lo que ocurría, tendría que despertar a Itachi.

XXX

Itachi necesitaba apresurar el paso, su esposa había incrementado su velocidad, pero ahora mismo luchaba contra el dolor y el cansancio, a pesar de ello, ella no se quejaba, era una pequeña, orgullosa y obstinada mujer que no pedía ayuda.

Estaba a punto de cargarla cuando noto dos equipos que se acercaban, rápidamente los Hyuga se separaron de sus equipos para flanquear a su esposa, aquello no paso desapercibido, los demás Uchiha se acercaron a el con interrogantes en sus rostros.

Los ignoro, no podía contestar, no entendía el orden jerárquico Hyuga, nunca se había molestado en preguntar, pero, mientras veía aquella demostración de respeto noto que los rostros Hyuga cambiaban, había amabilidad en sus ojos y una leve sonrisa en sus labios, un tercer equipo se acerco, y un Hyuga, uno anciano, se unió a la formación acercándose lo suficiente para sacudir el cabello de su esposa.

―Lenta ―Lo oyó decir.

Un rojo brillante coloreo las blancas mejillas de Hinata mientras perdía el paso, el hombre detuvo su caída cargándola, aquello la había avergonzado incrementando el rojo de su rostro, y de pronto…, risas, risas Hyuga se hicieron oír.

Estuvo a punto de perder el paso y un golpe seco lo hizo volver la vista hacia los suyos, Tekka se había golpeado contra un árbol e Isao apenas lo evito, mientras los demás tenían ojos abiertos e incrédulos.

El anciano Hyuga aumento la velocidad sin prestarles atención, sus ojos se encendieron y los demás lo imitaron en perfecta sincronía, habían vuelto a su modo frió y eficiente.

Fue entonces que lo sintió, volvió su vista hacia enfrente, Shisui corría en su dirección cargando a un Hyuga en su brazo izquierdo y a Sasuke en el otro, Kagen lo seguía cargando a Inabi y a otro Hyuga con el.

Shisui bajo a los jóvenes al llegar a ellos. Itachi se acerco tomando a su hermano mientras los demás heridos eran depositados en el suelo.

―¿Sasuke?

―Mira Anaki, tengo mi sharingan ―Respondió con orgullo mostrando el rojo sangre de sus ojos.

Itachi se volvió hacia Hinata quien ahora se acercaba hacia los heridos.

―Es mi hermano.

Hinata asintió encendió su dojutsu y comenzó a cerrar sus heridas.

―Están demasiado heridos, dos de ellos se desangraran antes de llegar a cualquiera de las aldeas ―Aseguro Kagen mientras trataba de detener el sangrado.

Los Hyuga se adelantaron hasta ellos, Hinata solo asintió ante la pregunta en sus ojos, hicieron unos sellos antes de perforar el pecho de los que ahí yacían. Los Uchiha palidecieron ante aquello.

― ¡Hey! ¡¿Cuál es su maldita idea?! ―Grito Kagen ante aquella acción.

―Salvar sus vidas ―Contestó Hinata ―Comparten su red de chakra con ellos.

La herida de Sasuke había sido cerrada y Hinta camino hacia los demás heridos.

―El de los brazos rotos ―Intervino Shisui deteniéndola―El vio al enemigo.

Hinata se estremeció ante el comentario, luego asintió dirigiéndose al nombrado.

―Palma mística de sanación ―murmuro mientras curaba los huesos rotos de sus brazos, su cráneo tenía un serio golpe pero nada grave se recuperaría solo, de pronto su mano fue detenida por su paciente.

Shinigami ―susurro

La tensión y el miedo en los Hyuga se hizo palpable.

―Hoheto ―susurro Hinata hacia el hombre mayor ―, suelta a Hisao, tu eres el único aquí con la experiencia necesaria ―Hoheto quien compartía su chakra con Hisao asintió retirando su unión con el joven.

Hinata termino de curar a Hisao y siguió con el Uchiha cerrando su herida tan rápido como le era posible, el último Hyuga era el mas herido, cerró las heridas mas graves, minimizando el daño, sabia de no había mucho tiempo para tratamientos largos, asintió haciendo que los Hyugas que compartían su chakra los soltaran.

―De acuerdo ¿Qué son los shinigamis? ―Pregunto Shisui sin rodeos.

Un ruido los alerto a todos pero antes de maniobrar Hoheto se adelantó deteniendo algo invisible y cayendo al suelo junto con el.

―Problemas niño, enemigos de los Hyuga que como la peste aparecen cada dos o tres generaciones y que en muchas formas nos han convertido en monstruos. ¡Manden mensaje a las aldeas de ataque inminente por estas criaturas! ―Luego se volvió hacia los Hyuga que se alineaban uno al lado del otro ―Niños, abran sus ojos, aprendan o mueran

―¿Hinata? ―Itachi se aventuro, necesitaban saber lo que pasaba.

―Marionetas, son invisibles a nuestros ojos tanto como a los suyos, hasta que aprendemos a verlos, para muchos, ese aprendizaje llega demasiado tarde, diezman la generación en que aparecen, los que sobreviven son demasiado diestros para ser vencidos, por eso desaparecen hasta que esa generación muere ―respondió suavemente a su esposo antes de volverse hacia al anciano

―¡Suave distorsión del aire, contorno obscuro!

―¡Forma humana, barras con absorción de chakra! ―Grito otro de los jóvenes.

―¡Piernas intangibles, no tocan el suelo! ―hablo el último de ellos.

El anciano Hyuga asintió.

―Solo velocidad y fuerza, no intenten el puño suave o están muertos, aumenten la fuerza de sus golpes con chakra en sus puños pero no lo suelten, no lancen chakra, sera absorbido y devuelto en su contra, ¿preparados?

―¡Listos!

Ante aquel grito el anciano Hyuga lanzó hacia atrás a la criatura antes de posicionarse entre los Uchiha, los tres jóvenes se lanzaron a la lucha contra algo que los Uchiha no veían. La velocidad era buena, pero de pronto uno de los jóvenes fue golpeado contra el suelo y lanzado hacia ellos, el anciano lo atrapo.

―Hiroshi, mas fuerza y energía, se que es difícil, pero no sedas ante el deseo de soltar tu chakra.

El anciano estiro su brazo dislocado colocandolo en su lugar antes de regresarlo al combate, donde el otro joven era detenido y su brazo roto, Hinata pareció detener un golpe dirigido hacia el cráneo del chico, como resultado el joven fue soltado y Hinata gritaba de dolor mientras sangre manaba de su costado.

Itachi contemplo aquello, sin saber que sentir, el rostro de su esposa, no parecía distorsionado ni por la furia ni por el dolor, frió y tranquilo pero lleno de determinación, la vio sujetar algo y una vara atravesadora se hizo visible junto con la criatura.

―¡HINATA SAMA!

Los dos jóvenes se levantaron, golpeados y heridos, sus rostros llenos de ira, no les importo poner su vida en el camino, agraviados por el insulto de aquel objeto de lastimar a su princesa, sus manos iluminadas golpearon al shinigami convirtiéndolo en astillas.

―¡Tres mas! ―advirtió el anciano.

Los sonidos advirtieron a los Uchiha que venían en sentidos opuestos.

―No traten de verlos solo usen su instinto ―Advirtió Kagen antes de ser herido en el hombro.

Hoheto atrapó al shinigami y Tanuki lanzó un Kaiton entre los brazos del anciano, a lo que el reacciono maldiciendo y pateando la criatura lejos de el.

―¡No chakra!¡EVADAN!

El fuego se concentro delante de sus ojos y fue devuelta con una fuerza descomunal.

Los Uchihas, tomaron a los heridos evadiendo el rayo por poco, siendo interceptados por otro shinigami que venia en sentido contrario.

Itachi y Sasuke saltaron junto a Hinata quien curaba el brazo roto de su compañero antes de sacar aquella vara de su cuerpo y curar sus propias heridas.

"Ella… podría sacarse una espada del cuerpo y seguir peleando sin quejarse pero…, su corazón, es su fuerza y su debilidad".

Los ojos de Itachi se suavizaron ante el recuerdo de aquellas palabras, y no pudo dejar de admirar aquella frágil y vulnerable mujer de indomable corazón. Tomo su hombro llamando su atención.

―Cuando esa cosa la atravesó, se volvió visible ¿alguna idea del por qué?

Hinata medito en ello.

―Sentí que imponía su chakra sobre mi, así que expulse mi propio flujo tratando de sacar la vara, supongo…, que sobrepase por un segundo el chakra del marionetista.

―¿Cree que pueda hacerlo de nuevo?

Hinata miro a su esposo, si podían hacer visible a los shinigami aunque fuera solo por un segundo, seria suficiente para una ofensiva Uchiha, brillante, todo lo que sabia de Itachi es que era brillante.

Tomo la vara aún con su sangre en el suelo, iba a responder cuando una suave distorsión llamo su atención, Itachi vio cuando su esposa se lanzó contra el, fue cuando lo sintió, la vara se clavaba en el shinigami a sus espaldas y su puño tomo la fuerza necesaria para destrozarlo, había sido limpio, rápido y eficiente.

Una sola mirada entre ellos fue suficiente, Hiroyuki se arrodillo para tomar algunas varas de los destrozos y se volvió hacia Sasuke, las dos parejas se dividieron para atacar a los shinigamis restantes, pronto solo quedaban los restos de las marionetas en el suelo.

Los Hyugas y los Uchiha se observaron, ahora tenían un plan de contraataque, uno que serviría para proteger a quienes amaban de aquel "nuevo" viejo enemigo, y su éxito, dependía de confiar sus vidas a aquellos extraños de quienes lo ignoraban todo.

Habían dejado de ser guardianes para ser las presas, y por primera vez desde que se acordó aquella alianza, Itachi y Hinata sintieron el gran peso que era colocado sobre sus hombros.

Entrelazaron sus manos de forma inconsciente, con temor, sintiendo la enorme necesidad de aquellos dos clanes de entenderse, sabiendo que ellos tendrían que ser mediadores entre ellos, y los dos sintieron, la creciente necesidad de conocerse y de comprenderse, porque…, no, entre ellos, NO HAY AMOR PERO…. HAY UNA ALIANZA.