Digimon Tamers no me pertenece.


REGALO

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– ¿Qué es eso que llevas en las manos, Ryo? – le preguntó curioso Cyberdramon notándolo muy contento cargar con un extraño objeto mientras se dirigían a la residencia Nonaka.

– Es un regalo.

– ¿Regalo?

– Aja – fue la simple contestación del moreno.

El digimon alado se quedó callado un momento.

– ¿Y para qué sirve? ¿Tiene alguna finalidad? – volvió a preguntar curioso.

– Pues... En realidad un regalo es una muestra de afecto hacia nuestros seres queridos, su fin es alegrar el corazón.

Cyberdramon simplemente asintió. Alegrar el corazón. De seguro ese regalo era para esa chica pelirroja, pues últimamente se comportaba de una manera muy irritable y como Ryo recién andaba demasiado tiempo con ella, dedujo que lo necesitaría. Que inteligente su tamer. La verdad que a veces no soportaba las rabietas de esa chiquilla ¿Cómo rayos él toleraba su malhumor?

En pocos minutos llegaron a la casa de la chica y fueron recibidos por Rumiko quien encantada los ingresó a su morada.

– ¡Bienvenidos! No sean tímidos, están en su casa.

– Gracias señora Nonaka ¿Y Rika?

– En su habitación, bajará en cualquier momento. Uy, si me disculpan estaré en la cocina. Con permiso.

– Propio.

El tamer legendario se acomodó hincándose en el tatami mirando detenidamente hacia el exterior muy pensativo. Aquel extraño comportamiento era observado por Cyberdramon que no le pasaba desapercibido el gesto un tanto nervioso que sutilmente trataba de contener. Nunca lo había visto así, él siempre se mostraba muy confiado. Ladeó la cabeza en dirección a donde salió una castaña muy contenta.

– Hola, Ryo, hola Cyberdramon – saludó Juri entrando a la pieza. El moreno salió de su ensimismamiento saludándola.

– Hola, Juri, llegaste temprano – Katou sonrió asintiendo advirtiendo el paquete en el regazo del muchacho.

– Ese regalo es para Rika ¿Verdad?

– Sí, bueno... ya vez que es su cumpleaños – con las mejillas ligeramente sonrojadas, Ryo carraspeó cambiando de tema inmediatamente ante la mirada divertida de Juri.

Cyberdramon notó su reacción sin decir absolutamente nada ¿Por qué cada vez que alguien mencionaba a esa niña él se ponía rojo? No lograba entender esa rara respuesta en los humanos. Entonces divisó a Renamon en el rincón observando detalladamente a Ryo y decidió ir a hacerle compañía en lo que iniciaba el festejo.

Conforme pasaba el tiempo cada quien fue llegando junto con sus digimon, así la fiesta sería mucho más divertida. Luego del altercado con Parasimon y haberse cerciorado que Locomon regresara al digimundo se dispusieron a relajarse un rato para celebrar el cumpleaños de su amiga pelirroja en compañía de todos.


– ¡Feliz cumpleaños! – corearon muy felices de festejar dicha ocasión.

Pese a que Rika se mostraba seria, agradecía internamente el detalle de su mamá, su abuela y de sus amigos, los únicos y verdaderos que tenía.

Juri le pidió que apagara las velas y ella ni tarda ni perezosa lo hizo cerrando los ojos y soplando muy delicadamente. A Ryo no le pasó desapercibido aquel movimiento, ni tampoco el hecho de que Takato anteriormente retirara nervioso las serpentinas en el rostro de ella. Bueno, no le tomó mucha importancia. Rika cumplía once años y no sabía porque pero algo en ella le atraía profundamente, sin embargo a sus escasos catorce años su mente no comprendía del todo de que se trataba. Tampoco era tonto ni ciego, ella era una niña muy bonita, malgeniuda y todo pero bonita, de todas formas él siempre buscaba la manera de impresionarla, aunque a veces se preguntaba si hacerlo era buena idea ya que (según él) ella ni caso le hacía.

Las cavilaciones del adolescente fueron interrumpidas cuando los demás vitorearon de alegría y no tardaron en armonizar el ambiente. La hermana menor de Henry, Suzie empezó a cantar con Terriermon y Lopmon como sus acompañantes bailarines, Impmon no podía faltar a la celebración cometiendo travesuras y comiéndose todo lo que Guilmon arrasaba. Hirokazu platicaba muy animado con Henry, Kenta y Ryo, este último acompañado de un incómodo Cyberdramon a sus espaldas. Mientras el pequeño Calumon volaba a diestra y siniestra muy apurado con los bocadillos y bebidas. Guardromon yacía afuera contemplando el paisaje y MarineAngemon bailaba alegremente en la mesa.

Al momento que Suzie terminó su acto, pidió a Rika que cantara. A Ryo le sorprendió aquella petición ¿Rika? ¿Cantando? Vaya, sería un deleite escucharla y no se lo perdería por nada. Hirokazu la animó y Takato de nueva cuenta se puso de los nervios pidiéndole a Kazu que no lo hiciera. Lamentablemente la temperamental chica se puso de pie dejando su bebida y retirándose silenciosamente de la habitación ante la mirada consternada de todos los ahí presentes. Enseguida Rumiko actuó improvisando una buena tonada muy popular y no tardaron en oírse los chiflidos y risas de todos, menos de Takato y Ryo por supuesto.

"Ni modos, ya será en otra ocasión" pensó el castaño. De inmediato observó a Takato dirigirse por donde había desaparecido su amiga y una pizca de celos se instaló en su pecho. Sabía que a Takato le gustaba Juri pero también sabía que tenía una cierta atracción hacia la pelirroja, al igual que Henry, y muy posiblemente (aunque lo dudaba) Hirokazu y Kenta ¿Por qué Rika tenía que ser una niña muy bonita y llamar la atención de todos? Se pasó la mano por el cabello, frustrado de no ser él quien se animara a verla ni tampoco el dueño de sus pensamientos.

Respiró aliviado al ver a Matsuki regresar un tanto desilusionado en compañía de Renamon, seguramente le instó a no molestarla, la chica quería estar sola y más o menos él entendía el porqué. No por nada esos últimos días anduvo conviviendo con Rika un poco más.

La fiesta siguió su curso y la festejada regresó de nueva cuenta, se portó de lo más normal, incluso se atrevió a arrebatarle a Ryo el micrófono porque cantaba pésimo, el susodicho no se dejó intimidar aliviado de verla actuar siendo ella otra vez y regocijarse con aquella mirada felina. Todos se la pasaron divertidos hasta que la celebración concluyó y cada uno se fue retirando no sin antes volverla a felicitar. Nuevamente Ryo sintió otra punzada de celos al observar a Rika y Takato hablar un tanto sonrojados ¿Dónde estaba Juri cuando se le necesitaba? ¿Y si mejor se retiraba sin despedirse y se olvidaba de darle su regalo? Tal parecía que Takato era su mayor interés.

No que, el gran Ryo Akiyama nunca cedía y por nada del mundo se daría por vencido. Decidió pues quedarse otro rato, le pidió a Cyberdramon lo esperase afuera con Renamon y el digimon no tuvo más remedio que asentir e irse a acompañar al zorro amarillo.

Se dio valor y fue tras ella, la divisó sentada en el corredor que daba al estanque de su casa, observando la luna llena.

– Rika – ella dio un saltito de sorpresa, no se esperaba que Ryo estuviera ahí todavía.

– ¿Qué haces aquí, Akiyama? Pensé que ya te habías ido.

– ¿Tanto te caigo mal? – le dijo bromeando – No me iba a ir sin despedirme de ti y darte tu regalo.

– No es necesario que lo hagas.

– Vamos, no te hagas la dura conmigo – él se acomodó muy a gusto a su lado, sentándose en la duela de madera entregándole su obsequio – No seas necia, sino quieres desenvolverlo, yo lo haré por ti.

La chica bufó y no le quedó de otra que abrirlo, alzó una ceja observando con detalle el presente, acariciando la tapa dura decorada con la palabra "Recuerdos".

– ¿Y esto? – preguntó algo desconcertada.

– Ábrelo.

Rika curiosa obedeció y lo hizo. Al descubrir la primera página sus ojos se abrieron más de la cuenta para enseguida sonreír nostálgicamente. La imagen de Ryo, Juri, Takato, Henry, Hirokazu, Kenta, Suzie, Ai y Makoto estaba ahí en el centro de la hoja, todos sonrientes ante la cámara, acompañados de sus queridos digimon, se mostraban tan felices, incluyendo ella. Siguió hojeando y con la mirada identificó cada fotografía, la mayoría eran de él, rodó los ojos divertida, en otras posaba muy feliz con Juri, otras eran de sus demás amigos y claro, no podían faltar sus inseparables digimon, una prueba fehaciente de su existencia para el futuro.

– Toma – el moreno le alcanzó otra fotografía visualizando enseguida de quienes se trataban ¿Quién los había retratado? Seguramente su madre, bueno, admitía que era excelente con la cámara y los capturó en un buen momento. En ella, Rika pretendía quitarle el micrófono al moreno por su mala entonación.

– En serio tienes una horrible voz – Ryo se carcajeó ante las palabras directas y sinceras de su amiga. Le gustaba verla actuar normal, tan ella.

– ¿Sabes? Este álbum representa a las personas que en verdad te queremos y apreciamos. Vas a coleccionar recuerdos de todos nosotros y ya veraz que en el futuro te vas a reír de nuestras ocurrencias y rememorar cada cosa que hiciste, sean buenas, malas, divertidas o tristes incluso – Ryo miró fijamente la hermosa luna llena que se asomaba esplendorosa – Sé que tu papá no está y eso te afecta mucho pero no olvides que nos tienes a nosotros y este álbum será testigo mudo de todas tus memorias.

Rika no daba crédito a sus palabras ¿En verdad este era Ryo Akiyama? El chiquillo despreocupado que siempre osaba molestarla y que a la vez le gustaba en secreto. Un suave sonrojó adornó sus mejillas, eso ni loca se atrevería a decírselo.

– Gracias, Ryo... yo...

– No tienes que agradecer... Bueno... – el castaño alzo sus brazos cruzándolos por detrás de su cabeza y viéndola de reojo – Tal vez si cantas para mi será más que suficiente.

Ella resopló y lo empujó divertida.

– Algún día quizá – el muchachito entendió y asintió sonriendo.

Con los ánimos renovados, los dos se dirigieron a la salida, bromeando como ellos sabían hacerlo. Inesperadamente un flash los tomó desprevenidos.

– Una más para tu colección de recuerdos, en el futuro me lo agradecerán – Rumiko les guiñó el ojo sonriendo feliz a la joven pareja.

– ¡Mamá!

Ryo no se lo pensó dos veces, se fue rápidamente junto con Cyberdramon, no quería ser el objeto de su terrible temperamento. El digimon alado se sintió tranquilo ante la conducta de su camarada, esa chica sí que lo tenía loco pero bien que sabía cómo alegrarle el corazón.

*Inesperadamente entraste en mi solitario corazón

Y gentilmente sacaste las cosas que me herían levemente

Es la primera vez que me sentía tan aliviada

Guardé este calor en mi bolsillo para sentirlo en otra ocasión

Estaremos juntos para siempre, porque le prometimos a este hermoso sol

Quiero verte pronto, por favor cúmpleme ese deseo*

No fue sino hasta muchos años después que la última página de ese álbum se ocupó con una fotografía muy especial que Rika atesoraría por siempre en sus memorias. La última de todas de aquel libro de recuerdos, porque comenzaría a llenar otro álbum para el comienzo de una nueva etapa en su vida con ese mismo niño, ahora hombre, quien le obsequió aquel presente y quien estuvo con ella en los buenos y malos momentos sin alejarse de su vida.

Fin

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*Parte de la canción "Yuuhi No Yakusoku"… Me encanta cuando Rika canta esa canción ;)

Quise darle un toque diferente al final de la película "El expreso digimon fugitivo" y me salió esto :P

Zu: Aquí ando muy bien, gracias. Demorándome más de la cuenta en subir capitulo porque estuve ocupadita en otras cosas y encima no tenía idea que escribir. Muajajajaja, esa era mi intención desde un principio. hacerles pensar que aquella pesadilla en realidad pasó...Entiendo, diste en el clavo, la verdad estaba tentada a hacerlo, Yamaki luciéndose con todo un ejército y hacer de las suyas en el pueblo, pero como Ruki salió embarazada ya no pude, por más que le di vueltas y vueltas no quería hacer sufrir a Ryo de esa manera teniendo en cuenta que su adorada reina espera un hijo suyo. Ya sabes que no soy muy dada a tanto drama y angst xD además el capítulo se iba a alargar y no quería demorarme tanto e iniciar otro capítulo (aunque ganas no me faltaban) así que lo acorté. Es más, quería tener más acción en la pelea de Ryo y Yamaki pero no soy buena describiendo esas escenas. Ay, lo siento… pero ante todo te gustó ¿no? Ufff *respira aliviada* ya vez, tuviste tu final feliz y yo también.

No se qué le pasa a fanfiction que no muestra los reviews en la página, solo en el correo pero bueno, aquí dejo otro relato más a ver que te pareció… Cuídate tú también y seguimos aquí dando lata ;)

Gracias :')