Otro día dentro de los cuarteles de Night Raid, Kanno era de los que despertaba temprano para empezar y sabía que necesitaba aprovechar el mayor tiempo posible en mejorar, al menos para encontrarse en un nivel aceptable en lo que esté por llegar respecto a misiones. En ese momento se encontraba afuera pero no era el único, logró detectar a Tatsumi que practicaba con su espada.
- ¿Ya entrenando? – preguntó este, el castaño asintió.
- Verlos me hizo entender que me falta bastante para poder encontrarme a un nivel digno del resto aquí, aunque no tenga un teigu, quiero demostrar que puedo pelear a la par.
- Claro que tener un teigu ayuda pero siempre y cuando te esfuerces y tengas una mayor capacidad, podrías pelear.
- Eso es lo que deseo. – Expresó el castaño. Siguiendo con su entrenamiento alguien más ya estaba despierta, Akame salió en ese momento.
- Kanno… así que Tatsumi está entrenando.
- Akame, me esforzaré para poder estar a la par con el resto. – La pelinegra sonrió suavemente en ese momento.
- Eso espero… lo más seguro es que esta noche tengamos ya una misión de Najenda.
- Así que empezará… - El pelinegro se cruzó de brazos. – Supongo que querrán ver como nos desempeñamos en ese ámbito. – Akame asintió.
- Ustedes podrían salir, ya que nuestros objetivos son varios en esta ocasión, lo mismo será para ti Tatsumi. – El castaño se vio sorprendido. – Tu y tus amigos se encargarán de otro objetivo.
- C-Claro. – Cabe decir que estaba algo nervioso, la pelinegra se acercó a él.
- Todo saldrá bien, solo necesitas estar concentrado, ya has matado a alguien, por lo que ese aspecto será fácil.
- Bien, lo haremos. – Akame se veía satisfecha, sin decir nada más regresó al cuartel para preparar el desayuno y Tatsumi siguió entrenando todo lo posible.
Al llegar el desayuno y estar todos comiendo, Najenda fue la última en llegar y miró al resto.
- Escuchen, ya tenemos la misión para esta noche. – Así observaron a la jefa. – Nuestros objetivos son dos, primero tenemos a Gamal, es un comerciante por la superficie pero en realidad ha cometido muchos delitos, trata de mujeres y asesinato, nuestro segundo objetivo es el comandante Ogre de la policía imperial, un hombre corrupto que ha pasado por debajo las acciones de Gamal, conspirando ambos, esos son quienes deben de asesinar esta noche.
- Ahí entraremos nosotros ¿no? – Preguntó Kanno, la peligris asintió.
- Como los nuevos en Night Raid, estarán en estos trabajos de asesinato, ya deben encargarse de buscar la forma de matarlos sin que nadie observe, por un lado ustedes tres irán junto a Akame y Leone a asesinar a Gamal. – Comentó a Kanno, Ronnie y Sagiri. – Y ustedes tres estarán con Mine para acabar con Ogre. – Finalizó con Tatsumi, Ieyasu y Sayo. – Deben estar listos esta noche, es todo.
Al terminar de desayunar, siguieron entrenamientos para los tres, esta ocasión estarían con Mine, ya que ella es quien les vigilaría en el trabajo de la noche, es obvio que igual deban de continuar un entrenamiento con la pelirrosa.
- Escuchen, yo realmente sigo pensando que no tienen lo necesario para hacer esto, pero son ordenes de Najenda y parece que le agradan al resto, así que no me dejan otra opción.
- ¿No somos lo suficiente para esto? – Preguntó Tatsumi, ella soltó un suspiro.
- No sé si me di a entender, solo señalo que es un poco temprano llevarlos a un primer trabajo cuando apenas entraron hace unos días, pero no soy quien para cuestionar las decisiones del alto mando, en este caso y conmigo aprenderán a atacar a largo alcance con armas de fuego.
- ¡Oh! Yo sé disparar de un arco, por lo que la puntería es mi fuerte. – Exclamó Sayo con orgullo.
- Eso es un inicio ¿Qué hay de ustedes dos? – Preguntó a los dos chicos.
- Yo solo he peleado con mi espada. – Respondió Tatsumi.
- Y yo con mi hacha, hemos dejado ese trabajo a Sayo. – Comentó Ieyasu, la pelirrosa miró a ambos chicos con rostro inexpresivo.
- Son unos inútiles. – Los dos tuvieron expresiones de depresión. – Así que solo tu puedes disparar, quizás deba enfocarme en ti.
- Claro, haré todo lo posible. – Y se fue con Sayo, ambos se quedaron a un lado.
- Ieyasu, fuimos abandonados.
- Eso lo sé… Mine es alguien complicada de abarcar.
- Parece que Mine-san los dejó a un lado. – Sheele se acercó en ese momento con una sonrisa amable. – No tienen que sentirse tristes, es un poco dura pero ella realmente quiere ser amigable, solo que le cuesta decirlo.
- No parece de esa forma, nos vio como si fuéramos basura… - Comentó Tatsumi por debajo.
- Solo denle algo de tiempo, ella puede ser muy linda cuando la conoces.
- Dependiendo de como se pueda ser linda… - Expresó Ieyasu.
- Por ahora, si no tienen nada más que hacer, puedo entrenarlos, mi teigu Extase es de corto alcance y cuerpo a cuerpo como sus armas, podría ser de ayuda.
- Claro. – Sonrió Tatsumi, Sheele igual lo hizo y tenía un aura angelical a su alrededor. – brilla demasiado, es como una diosa.
- Si. – Ieyasu se cubrió los ojos.
- Están exagerando, en realidad soy alguien muy torpe y que siempre depende de otros. – Cuando la pelivioleta se dio la vuelta, terminó tropezando con una piedra, causando que cayera de rostro.
- ¿Estás bien? – preguntó Tatsumi con preocupación, ella se levantó.
- Claro, esto sucede todo el tiempo… por cierto ¿Dónde están mis lentes? No puedo ver bien sin ellos. – Se veía confundida sin saber que los tenía en su frente, ambos chicos tenían gotones en sus frentes.
- (Si es torpe…) – Pensaron al mismo tiempo.
En otro lado estaban Ronnie y Sagiri preparándose, ya ellos tenían cierta idea del funcionamiento de sus teigus y esperaban practicar más, para ello la pelinegra creó golems para que Ronnie pudiera batallar contra ellos. El castaño empezó a destruir poco a poco a estos.
- No es suficiente Ronnie. – Ella creó más y de paso también hizo una espada de piedra para que ella peleara, el castaño acabó con uno de ellos cuando la pelinegra saltó, en ese momento este bloqueó su ataque. – Reaccionaste bien.
- Debo trabajar duro en ello. – la alejó, ella dio unos giros en el aire antes de aterrizar, usando Architects modificó el suelo y entonces elevó un pilar para que Ronnie perdiera el equilibrio a la vez que ella igual se elevó, con un salto extendido llegó a su lugar para patearlo. – Estás mejorando realmente.
- De algo debo usar lo que sé y eso estoy haciendo. – Continuaron entrenando un poco más hasta sentirse agotados. – Buen trabajo.
- Igualmente…
- No pierden el tiempo. – Leone llegó en ese momento. – Estar preparados es bueno pero tampoco deben estar muy tensos.
- Eso lo sabemos, pero tampoco hay mucho con lo cual podamos matar el tiempo. – Expresó Sagiri.
- Lastima que sean jóvenes, podrían haber venido a beber conmigo.
- Parece que bebes bastante. – Señaló Ronnie, la rubia sonrió.
- No pierdo para nada el tiempo en ir a bares y tomar todo lo que pueda, solo Lubbock y yo tenemos los privilegios de caminar tranquilamente por la capital ya que no hay carteles de su busca con nuestros rostros, ahora con ustedes crecen nuestras posibilidades de búsqueda de información por si algo ocurre.
- Hablando de él, Kanno se fue nuevamente a su tienda. – Expresó Sagiri.
- Por alguna razón Lubbock está muy orgulloso de esa tienda, aunque realmente no tiene muchos clientes, es algo que le agrada, pero dejemos eso de lado, que tal si… - Y pasaron hablando un rato más.
En la capital ya estaban Lubbock y Kanno en camino para que el peliverde se encargara de su tienda.
- Esta vez seguro llegarán clientes. – Exclamó el peliverde con seguridad. – Cuento con tu ayuda una vez más Kanno.
- Claro, si es que llegan. – Expresó este, Lubbock le vio con rostro inexpresivo.
- No digas eso, seguro llegarán, por ahora necesito que me hagas un encargo, ve a buscar estas cosas y veme más tarde. – le pasó una lista en lo que se fue, de tal modo el pelinegro tomó otro rumbo hacia la tienda para ir a comprar.
- (No sé de que le sirva cuerda pero seguro ha de tener algo en mente)
- ¡Alto ahí! – Escuchó justo como sucedía un asalto y un ladrón estaba corriendo de esa tienda sosteniendo una bolsa de dinero.
- ¡No me atraparán, me llevaré este dinero y…! – Justo en ese momento Kanno le puso el pie cuando pasó a su lado y este cayó de rostro. - ¡Oye, tu maldito!
- Lo siento, pero eso no te pertenece. – Sujetó la bolsa la cual había soltado. – Ahora, si no te molesta, mejor devuelvo esto a la tienda.
- ¡No lo harás, yo lo robé de forma justa!
- ¿Desde cuando robar es justo? – Enarcó una ceja, el ladrón no dijo nada más cuando fue a atacar al pelinegro, este saltó a un costado.
- ¡No huyas!
- No lo estoy haciendo, solo me estoy defendiendo. – Eso impacientó al ladrón que sacó un cuchillo para apuñalar a Kanno.
- Muy bien chico, si así quieres, te enviaré al hospital aquí y ahora. – fue a atacarlo pero en ese momento apareció alguien, una chica de cabello anaranjado atado a una coleta, deteniéndole con una espada. - ¿Qué?
- Alto ahí malhechor, en nombre de la justicia, quedarás detenido.
- Tu mujer, quítate o sino… - No pudo continuar cuando recibió un fuerte golpe de parte de aquella chica, que lo mandó de cara al suelo.
- Los criminales no merecen misericordia… - Expresó por debajo, ya entonces miró a Kanno. – Tu, agradezco tu pequeña ayuda en recuperar el dinero robado.
- No fue nada, iba a comprar a esa tienda y me fue de paso el que sucediera este robo.
- Ya entiendo, parece que eres un aliado de la justicia. – sonrió ella. – Soy Seryuu Ubiquitous, formo parte de la guardia imperial.
- Entiendo, soy Kanno, toma. – le pasó la bolsa. – Buen trabajo.
- Claro. – Sus ojos brillaron. – La justicia necesita prevalecer en el imperio, sin importar que pase, yo haré lo posible por mantenerla aquí. – En ese momento algo se movió en el bolsillo de la pelinaranja, saliendo una especie de animal como de peluche, un perro. – Koro-san, ya pasó el peligro.
- ¿Y eso?
- Jeje, este es mi teigu especial, Koro-san, aunque se llama realmente Hekatonkheires, le digo Koro-san porque es más lindo. – El perro de peluche salió y empezó a olfatear a Kanno. – No te preocupes, Koro-san detecta quien es un enemigo y quien no y parece que huele la justicia en ti.
- Entiendo, ya me iba, necesito comprar cosas para volver a la tienda donde trabajo.
- Claro, nos vemos y si necesitas ayuda con un villano, ahí estaré, después de todo exterminaré a todo el mal en el imperio. – Sin decir más, la dejó atrás, Kanno pensaba que esa chica era muy apasionada en su trabajo pero el hecho de tener un teigu la hacía de cuidado, seguro tarde o temprano se enfrentarían a ella.
Cayó la noche y era el momento de moverse para encargarse de los enemigos, así Najenda y el resto a quedarse atrás los vieron irse para moverse en las sombras de los edificios, primero estaban avanzando Kanno, Ronnie y Sagiri junto a Akame y Leone para encargarse de Gamal, este se encontraba en un establecimiento donde estaba era más un motel y ofrecía a chicas para servicios sexuales, este estaba sentado todo alegre con dos chicas de pechos grandes a su lado.
- Jeje, mientras siga generando dinero, secuestrar a estas chicas para que sean servidoras es lo mejor. – En las afueras veían aquello, obviamente Leone y Akame estaban molestas.
- Ese sujeto es basura… - Expresó la rubia por debajo.
- Debemos eliminarlo sin que haya sospecha alguna… - Expresó Akame, en eso Kanno miró a Ronnie.
- Creo que es un buen momento para que uses tu teigu. – El castaño asintió, en ese momento sacó a BMTH y empezó a tocar suavemente, la melodía empezó a recorrer el aire cercano al motel donde Gamal estaba bebiendo cuando entonces sintió su cuerpo tenso.
- (¿Q-Que sucede?) – Contra su voluntad se levantó y empezó a caminar. – (¿A dónde rayos voy?)
- Adelante. – Señaló Ronnie, el resto asintió, el castaño siguió concentrado en tocar y controlar a Gamal para llevarlo a otro sector, este intentaba resistirse con todo lo posible pero no podía, atravesó la puerta trasera, acabando en el callejón de este, ya entonces pudo moverse ligeramente.
- ¿Qué mierda me sucedió? No quería salir de aquí.
- Gamal… - Escuchó una voz a sus espaldas y sintió el filo de una katana rozando su cuello, eso lo puso tenso. – Tus fechorías han dañado la capital y al imperio en general, es hora de que pagues por ello.
- ¿Quiénes son ustedes? Lo que sea, pero no me maten, puedo darles dinero y… - No pudo terminar, su cuello fue rebanado totalmente, la sangre salió y sumando al potente veneno de Murasame llegó a torturarlo y matar al instante.
- Se terminó…
- Buen trabajo. – Sonrió Leone a los chicos. – El uso de tu teigu es algo que nos dará una ventaja.
- No fue nada, fue Kanno quien me sugirió que lo use.
- Solo usé las cartas que teníamos sobre la mesa, esto quiere decir que nuestro trabajo está hecho.
- Claro, solo queda ver si Mine y el resto pueden haber acabado con Ogre. – Señaló Akame. Al otro lado estaban ellos, se encontraban en ese puesto de la guardia imperial donde estaba el general, encima de un techo estaban ellos.
- Escuchen, lo que debemos hacer es sacarlo de ese lugar y llevarlo a un callejón, ya ahí debemos acabarlo de una vez, alguien debe distraerlo. – Habló Mine de su plan.
- Yo lo haré. – Señaló Tatsumi. – Si puedes dispararle desde esa posición, lo mantendré entretenido.
- Claro. – Asintió ella. – Sayo-chan, prepara tu arco por si acaso.
- Si. – La pelinegra igual se preparó, así Tatsumi bajó del techo y con una capucha puesta, fue a la entrada del puesto. – Necesito ayuda. – Expresó al entrar, Ogre lo vio.
- ¿Qué sucede joven?
- Ocurrió un asesinato cerca.
- ¿Qué? Rápido, llévame a donde se efectuó. – Así ambos se movieron, señal para que el resto lo hiciera. Así entonces fueron, Tatsumi dirigió al general hasta la parte trasera de un callejón. - ¿Y bien? Donde está.
- … Aquí sucede, contigo.
- ¿Qué? – En ese momento Mine disparó pero falló por unos cuantos centímetros.
- Mierda, dispara Sayo.
- Claro. – La pelinegra también disparó pero el general ya venía venir aquello, Tatsumi apretó los dientes con fuerza.
- Ya veo, así que planeaban asesinarme, lo siento chico pero te delataste a ti solo. – Este sacó su espada y fue contra Tatsumi, el castaño sacó su arma para defenderse. – No entiendo la razón por la cual hacen esto, pero no podrán salir impunes de esto, atacar a un guardia imperial es un delito grave.
- Eso díselo a ti mismo, escoria que ha confabulado para asesinar personas. – En ese momento Ieyasu saltó del techo y cayó sobre el general con su hacha, este bloqueó el ataque pero le dio la oportunidad a Tatsumi y en ese momento apuñaló al general justo en su corazón, este abrió su ojo bueno y escupió sangre.
- Maldición… que yo caiga antes algo así… - En ese momento cayó de forma pesada al suelo, totalmente inmóvil. En ese momento aterrizaron varias chicas.
- Eso casi fue un problema pero al menos lo hicimos. – Expresó la pelirrosa. – Fue algo descuidado de tu parte saltar de esa forma. – Se refirió a Ieyasu.
- Lo siento, pero al ver que Tatsumi estaba en problemas, debía hacer algo.
- Y me dio la oportunidad de asesinarlo, así que fue útil. – Comentó el castaño.
- Como sea, debemos salir de aquí y regresar para reportarlo a Najenda. – Así se retiraron, dejando el cuerpo del general detrás. Unos cuantos momentos después llegó alguien, era Seryuu.
- ¡General Ogre, regresé de mi guardia! – Ella se reportó pero no lo veía en ningún lugar. - ¿General Ogre? Donde habrá ido. – Lo fue a buscar en todos lados sin rastro de él. – Espero que no sea…
Buscó cerca de los alrededores hasta llegar al callejón cuando Koro captó su olor, en ese momento vio el cuerpo tirado, ella cayó de rodillas.
- No puede ser… general Ogre… esto… - Ella empezó a llorar, entonces miró al cielo. – Criminales… solo ellos pudieron haber hecho esto… seguro fueron… ¡Night Raid! – Tenía un rostro de furia pura.
De vuelta en los cuarteles, todos habían vuelto y reportaron el éxito en los asesinatos, Najenda sonrió.
- Buen trabajo, es bueno ver que en sus primeros trabajos pudieron conseguir acabar con los objetivos, espero ver más de ustedes.
- Buen trabajo. – Bulat levantó el pulgar arriba con un guiño. – Un buen primer trabajo es esencial y ustedes lo hicieron.
- Igualmente lo pienso. – Sonrió Sheele. – Espero ver más y poder trabajar junto a ustedes.
- Nos esforzaremos por ello. – Exclamó Tatsumi. Con un trabajo bien hecho en la primera vez, ya podían decirse que empezaron con Night Raid, ahora solo necesitaban mejorar para los próximos trabajos que estén por llegar.
Ninja Britten 11: Bueno, ya es para conocer a los miembros y es algo que debe de haber sucedido, ya veremos más de ese tipo de socialización para próximos caps.
El Redentor 777: Ya observaremos como es que veremos que se estará desarrollando con todo lo que está por venir aquí.
Bueno, ya vimos la primera misión para los chicos y así como apareció Seryuu, ya entonces avanza todo de forma normal, pero ya veremos algunas cosas distintas también para el futuro, ya lo sabremos para los siguientes caps, hasta el próximo cap. Saludos.
