Era la noche nuevamente y todos se estaban moviendo, tenían que cumplir con la misión de acabar con el consejero Bolic.

- Esta vez tenemos que organizar mejor el plan en esta ocasión. – Comentó Kanno. – Por esa razón haremos las cosas diferentes esta vez. Sagiri, necesito que crees cañones con Architects.

- Cañones… ¿tienes algo en mente? – Preguntó su gemela, el pelinegro asintió.

- Necesitamos la mayor distracción para llamar la atención de los soldados todo el tiempo posible, para eso harás cañones que disparen lo suficiente para atraer a estos, en eso Bulat, Sheele e Ieyasu entretendrán a los enemigos que vengan.

- Eso haremos, no vamos a fallar. – Señaló el pelinegro del copete.

- Eso nos deja con los miembros de Jaegers que vengan, lo mejor será dividirlos en distintos lugares para que no se apoyen de cerca: Mine, Sagiri y Sayo, vayan por la izquierda a atraer al enemigo ahí, Leone, Suu y Chelsea, por la derecha, Akame, tendrás que encargarte de tu hermana.

- Eso haré… - Expresó ella por debajo.

- Ronnie, Tatsumi y yo tendremos que ir al frente, si el objetivo está siendo protegido por Esdeath, deberemos pelear para hacer tiempo y que uno aproveche a acabar con él, para terminar, Lubbock, adelántate y vigila el perímetro por si hay enemigos escondidos, usa tu teigu para localizarlos.

- Claro, volveré pronto. – El peliverde fue antes que todos para observar los alrededores del palacio donde estaba Bolic, como tal encontró a varios soldados cuidando por los alrededores igual en otras casas y edificios. – (Colocaré hilos por aquí, por si alguien intenta acercarse.)

- ¿Eh? Parece que veo un intruso. – Escuchó una voz a sus espaldas, volteó a ver rápidamente, recibiendo un golpe. – Realmente tienes mala suerte.

- Que veo… no estás nada mal, eres una chica hermosa. – se limpió el rastro de sangre de la boca, la chica sonrió.

- Gracias por el cumplido, pero no servirá de nada, por el hecho de que estabas merodeando por este lugar, debes ser parte del ejército revolucionario.

- ¿Qué comes que adivinas? – Lubbock se puso en posición defensiva, si la veía actuar, él reaccionaría al instante.

- Me alegra estar en lo cierto… me llamo Mez, formo parte de los cuatros demonios rakshasa, ya que te presentaste ante mí, solo te espera la muerte.

- … Que mal por mí, aunque no me molesta ser asesinado por una chica hermosa, no puedo darme el lujo ahora mismo, no cuando tengo una misión que cumplir.

- Entonces te daré ese placer ahora. – Ella saltó para lanzar un golpe, Lubbock pudo esquivarlo hacia atrás mientras usaba los hilos de Cross Tail para moverse hacia arriba, pensaba estar a salvo pero otra figura llegó para derribarlo.

- No te distraigas Mez, eso sería malo para nuestro trabajo. – Un hombre corpulento de gran barba estaba sujetando al peliverde. – No escaparás jovencito.

- Sten, pensé que estarías en otro sector ¿Qué pasó con esa espía que encontraste?

- La perdí de vista, pero encontré algo mejor, justo te ibas a llevar toda la diversión. – Lubbock buscó reaccionar, sacando un cuchillo escondido en su muslo, apuñaló a Sten en el brazo, causando que lo soltara. – Oye, eso dolió.

- Esa era mi intención. – Empezando a manipular los hilos para atacar a ambos, pero Mez empezó a sudar bastante, este sudor se trasladó a los hilos los cuales hacía que perdiera velocidad.

- Lo siento, pero no podemos perder, somos fuertes para pelear contra usuarios de teigu aún sin poseer estos.

- Es cierto, ahora ha llegado tu fin. – Sten sujetó nuevamente a Lubbock para estrellarlo contra una pared, haciendo que perdiera el aire. – Eres un debilucho, no podrás hacer nada contra nosotros dos.

- … Eso puede ser cierto, me falta fuerza física… pero mis estrategias son más interesantes. – Moviendo los dedos de su mano, fue entonces que vio por encima y es que dejó caer vigas encima de Sten, este tuvo que soltar al peliverde para protegerse, momento que Lubbock aprovechó y entonces tomando el cuchillo, llegó y lo enterró directamente al abdomen del hombre, entonces hizo que recorriera todo el camino, abriendo su estómago.

-Tsk… maldito… - Este cayó ya totalmente ensangrentado mientras su muerte se acercaba, Mez solo se quedó observando, soltando un bostezo.

- ¿Ya terminaste?

- ¿Acaso no te preocupa que tu amigo muriera? – Preguntó Lubbock, ella solo sonrió.

- No realmente, aunque fuimos compañeros mucho tiempo, eso solo demostró que era débil y que no estaba hecho para esto.

- Si que eres fría… - Lubbock se puso serio. – (Esa habilidad de que pueda controlar su sudor afecta a mis hilos, necesito pensar en algo más para poder acabarla.)

- Si no te moverás, yo lo haré. – Ella fue para lanzar el primer golpe, el peliverde tuvo que saltar hacia atrás pero ella le siguió con una patada, no le daría tiempo para escapar, buscó aprovechar los hilos de Cross Tail y capturarla pero ella tenía esa flexibilidad y contorsión en sus brazos. – No importa lo que hagas, será inútil.

- … Parece que eso puede ser verdad… espero que lo tengan listo.

- ¿De que hablas? – En ese momento se escucharon explosiones cercanas. - ¡¿Qué fue eso!?

- ¡La señal! – Distraída, Lubbock aprovechó y llegó tomando dos cuchillos a lo que saltó directamente hacia Mez, esta buscó irse hacia atrás pero entonces no se dio cuenta de como un hilo estaba posicionado para hacerla caer de espaldas, el momento que el peliverde aprovechó, apuñalando ambos cuchillos al torso de la morena.

- … Maldición… no puedo creer que me vencieras… - Escupió sangre.

- Eso impactó directamente a tus pulmones, morirás en cuestión de segundos. – Expresó Lubbock, ella sonrió suavemente.

- Eso veo… una lástima que nos conociéramos de esta forma… eres alguien apuesto… - En ese momento dejó de respirar, muriendo, Lubbock soltó un suspiro.

- Una lastima que fuera el enemigo, era alguien bonita… por lo que veo, Sagiri ya empezó a lanzar el ataque, el resto debe estar en movimiento ahora…

La pelinegra terminó de crear los cañones de piedra con Architects y estos empezaron a disparar a distintos puntos cercanos al templo, eso alertó a todos los que estaban ahí.

- Nos están atacando. – Comentó Bolic, Esdeath frunció el ceño.

- Es obvio que es el ejército revolucionario, hay que moverse. – El resto de Jaegers comenzó a movilizarse. – Consejero Bolic, usted quédese aquí.

- S-Sí… - Ellos comenzaron a ir también para pelear. Varios soldados y guardias fueron llamados por los disturbios.

- ¡Hay que proteger el templo, rápido! – Así fueron, entonces vieron a las tres figuras al frente.

- Ya llegaron ¿lo hacemos? – Preguntó Bulat ya vistiendo la armadura de Incursio, Sheele se puso seria con Extase en manos.

- Es hora de cumplir nuestro trabajo aquí. – Ieyasu también se puso listo para batallar. El resto empezó a moverse con dirección al templo, ya sabían que les esperarían los Jaegers para pelear, ya en cierto momento tomaron direcciones diferentes, el grupo de la izquierda siguió moviéndose, la distracción de los cañones tuvo su efecto y es que muy pocos guardias se encontraban por la zona, Sayo los deshabilitaba con las flechas de INK.

- Si podemos aprovechar, debemos adentrarnos y encontrar al objetivo. – Señaló Mine, las otras dos asintieron. Continuaron su avance al llegar hasta el jardín izquierdo del templo, Sagiri y Sayo pudieron derribar a otros pocos guardias cuando ya lograron llegar a la entrada.

- Estamos aquí… - Comentó Sayo por debajo.

- Solo debemos entrar y encontrar a Bolic ¿no? – Preguntó Sagiri, la pelirrosa asintió.

- Bien, entonces va…

En ese momento un disparo la rozó, ella logró hacerse hacia atrás para evitar el disparo, ya miraron a todos lados y entonces la vieron ahí.

- Tsk… estuvo cerca. – Seryuu las estaba encarando.

- Bueno… parece que llegó el momento de la revancha. – Sonrió Sagiri.

- ¡Esta vez voy a acabarlas, Koro-san! – Su teigu le mordió la mano, haciendo sacar el arma que llevaba y apuntó hacia ellas. - ¡Mueran!

Comenzó con su ráfaga de balas, las tres saltaron para evitarlo, en ese momento Sayo disparó múltiples flechas para inmovilizar a la pelinaranja, Seryuu saltó hacia atrás para esquivar las flechas, ahí Sagiri creó un golem para sujetarla pero Koro-san se hizo grande para destruirlo, momento que Mine disparó hacia el teigu humanoide para alejarlo de su dueña.

- ¡No me alejarán a Koro-san! – Ella siguió presionando con los disparos, en ese momento Sagiri creó una barrera de piedra para protegerse de los disparos, justo por detrás Sayo saltó para disparar flechas, Koro se apresuró para salvar a su dueña pero Mine disparó una vez más para evitarlo, atravesando el cuerpo del teigu y alejarlo.

- No permitiremos que sigas como quieres. – Sagiri salió del escondite y equipando con piedra sus piernas, dio un salto para patear a la pelinaranja, esta usó su brazo-arma para protegerse pero la pelinegra continuó presionando, al bloquear una pierna, ella se paraba de manos para contorsionar la otra y darle en la cabeza, eso hizo que Seryuu perdiera el equilibrio y la sangre comenzara a emanar de su frente. - ¡Esto es por lo hace tiempo!

Sagiri comenzó a lanzar varios golpes hacia Seryuu, ella hacía lo posible por defenderse pero no podía bloquear todos sus golpes.

- ¡Sagiri, el teigu! – Mine no pudo retener más a Koro en ese momento y fue con todo para proteger a Seryuu, en aquel instante Sayo saltó y disparó dos flechas a las patas del teigu canino, el hielo comenzó a propagarse por estas.

- Eso lo mantendrá inmóvil un tiempo.

- Haré algo más. – Sagiri creó una barrera con la cual encerró dentro a Koro, dejándolo sin oportunidad de auxiliar a Seryuu, esta aún seguía de pie pero sangrando bastante de su boca. – Ahora solo somos nosotras dos.

- Maldita… deja ir a Koro-san… - En eso ella sonrió. – Aún tengo un as bajo la manga y no podrás creerlo.

- ¿Qué? – Fue entonces que Sagiri vio como Seryuu empezó a sujetarse el pecho, más en específico en su corazón.

- Tengo una bomba dentro, si yo misma me autolesiono, puedo activarla y el radio de explosión será suficiente para que los mande a volar a todos. – Eso alertó a las tres chicas. – Aunque muera, me las llevaré conmigo, esa es mi justicia.

- No podemos permitirlo. – Señaló Sagiri, rápidamente creó dos muros para aprisionar a Seryuu pero ella disparó para evitarlos y alejar a la pelinegra.

- No me importa morir si es por mi justicia, ustedes son el mal y debo de acabarlos.

- Ella está realmente loca… - Comentó Mine por debajo. – Y realmente está dispuesta a sacrificarse con tal de acabar con nosotras.

- Debería ser más fácil matarla o que yo la congele, eso evitará que se active. – Expresó Sayo pero Sagiri se puso al frente. - ¿Sagiri-chan?

- Déjame esto a mí… - La pelinegra caminó unos cuantos pasos al frente, mirando a Seryuu. – Según las circunstancias, no podemos dejar que actives esa bomba, si tu muerte puede causarlo, tengo otra opción, voy a inmovilizarte aquí y ahora.

- Eres una idiota, no podrás hacerlo. – Señaló la pelinaranja. – No importa que hagas, eso solo llevará a su fin, yo lo perdí todo, cuando mataron al general Ogre, alguien tan bueno y honesto… me dije a mí misma que daría todo con tal de acabarlos totalmente.

- … Así que fue por él… ¿sabías que clase de persona era?

- ¡Sí, era alguien muy leal y fiel! Nunca hizo nada malo.

- Parece que no sabes la verdad… si nos enviaron a asesinarlo es debido a que era alguien corrupto, tomaba a chicas para prostituirlas y no tenía problemas en matar a quien se pusiera en su camino.

- ¡Mientes! – gritó ella con todas sus fuerzas. – Ese no es el general que yo conocí, solo estás mintiendo.

- Eso crees ¿no? Mira esto. – En ese momento ella sacó algo de su bolsillo y lo arrojó hacia Seryuu.

- ¿Qué es?

- El diario de tu querido general, en él escribía todas las actividades que hacía, velo. – Con algo de desconfianza, Seryuu tomó el diario y empezó a leerlo, reconoció que era la letra de Ogre.

- Si es del general Ogre… - Ella empezó a pasar las páginas, en un inicio tuvo registros de patrullas y demás pero hubo otras páginas al final. – Que es esto… - Seryuu no podía creer lo que estaba leyendo, tenía nombres de chicas y distribuidores así como esclavistas, citas con estos y además ganancias que obtenía vendiendo a esas chicas. - … No puede ser… ¿esto es verdad?

- El general que tanto respetabas era un criminal, como tanto aclamas querer acabar… sin darte cuenta, trabajaste para uno. – Señaló Sagiri, Seryuu se puso de rodillas.

- … No puede ser… esto no es verdad, díganme que no es cierto…

- La justicia que tanto proclamabas solo era autosatisfacción tuya, todo este tiempo viviste engañada solo porque te hablaron con palabras bonitas.

- … ¿Estuve mal todo el tiempo? – Lagrimas empezaron a bajar de sus mejillas. - … ¿Qué es la justicia realmente? ¿Qué estuve haciendo todo este tiempo? – Sagiri se acercó hacia ella en aquel momento.

- ¿Quieres saber que es verdadera justicia? Eso deberás verlo en primera fila… - En ese momento lanzó un golpe certero al cuello de Seryuu y ella cayó inmóvil, la había hecho desmayarse. - … Eso resuelve el problema de que pueda explotar.

- Sagiri, creo que es mejor matarla, ella ha intentado lo mismo con nosotros. – Reclamó Mine, Sagiri negó con la cabeza.

- Si la matamos, es muy seguro que se active esa bomba que lleva dentro, es mejor llevarla a los cuarteles y con el teigu del doctor aquel, removerla de su cuerpo y entonces dejarla como prisionera.

- … Bien, solo porque estoy agotada. – La pelirrosa accedió, Sagiri sonrió.

- Gracias. – Tomó a Seryuu en brazos. – Deberíamos volver, creo que acabamos nuestro trabajo aquí, el resto puede encargarse.

- Espero estén bien. – Comentó Sayo. Por ahora las tres chicas retrocedieron para llevar a la pelinaranja a los cuarteles, dejando a Koro encerrado, luego lo transportarían ya que era peligroso en esa forma, de ese modo otro miembro de Jaegers fue capturado.


El grupo frontal avanzaba en aquel momento, solo pocos guardias se habían quedado los acabaron en aquel momento.

- Akame, por aquí pronto los separaremos. – Señaló Kanno, la pelinegra asintió.

- Si veo a Kurome, la retendré… - Dijo ella, así entonces ya avanzaban pero entonces algo sucedió, vieron a un espía del ejército revolucionario y estaba agitado.

- ¿Pasa algo? – Preguntó Tatsumi.

- Es realmente malo, capturamos a un enemigo pero resulta que nos tendió una trampa, el campamento cercano que teníamos… la mayoría está muerto. – Eso sorprendió a los cuatro.

- ¿En que momento? – Preguntó Ronnie, entonces vieron una cuchilla atravesar el cráneo del espía.

- Oye, no hables de más. – una chica de cabello negro parado estaba ahí. – Parece que tuve suerte, encontré a Night Raid. – Los cuatro se pusieron en posición.

- Eres la responsable ¿no? – Preguntó Tatsumi, la chica sonrió.

- Soy parte de los cuatro Demonios Rakshasa, me llamo Suzuka, estoy de buenas, así que no los mataré al instante.

- Adelántense. – Señaló Akame, sacando a Murasame. – Yo me encargo de ella.

- Bien. – Asintió Kanno. – Nos vemos luego. – Los tres se fueron, quedando ellas dos.

- Así que eres Akame de Night Raid… ya deseo ver cuanto daño me harás. – Ella se sonrojó, eso trajo escalofríos a la pelinegra.

- ¿Qué te pasa?

- No es nada, es solo que disfruto el dolor, no me imagino cuanto me hará sufrir tu teigu, pero no quiero morir, esto se disfruta más de forma lenta, ahora, ven y atácame.

Las batallas continuaban en distintos lugares, para acercarse a Bolic aún faltaba bastante pero esta ocasión conseguirían su objetivo, la noche continuaría.


Ninja Britten 11: Mine no siendo sincera no sería Mine jaja, ya Kanno realmente quiere demostrar que es adecuado para el puesto de emperador, esta operación será un buen inicio a su carrera para ganar logros y lo demostrará.

Ya seguro se preguntan por qué dejé viva a Seryuu siendo un personaje odiado, ya digo que tengo planes a futuro, más bien el segundo gran arco que tengo pensado para la historia de este fic involucra tanto a los pjs que si necesito mantener vivo a una buena parte del cast para hacerlo funcionar, ya sabrán cuando llegue el momento, por ahora así ahora ella fue capturada, sigue la operación y batallas para el resto, hasta el próximo cap. Saludos.