Akame y Suzuka estaban frente a frente, ya los demás se adelantaron para alcanzar a su objetivo, quedando solo ellas dos para enfrentarse a la otra.

- No sabes cuanto tiempo he esperado este momento. – Sonrió la pelinegra de cabellos parados. – Seguro sabrás ofrecerme el mejor dolor posible.

- … Asqueroso… - Exclamó Akame por debajo, eso hizo sonrojar a Suzuka.

- No me decepciones. – Ella saltó primero al ataque, en ese momento sus uñas se alargaron para atacar a la usuaria de teigu, Akame bloqueó el ataque por poco con su katana. – Buena reacción, si eres así de fuerte, podré divertirme bastante.

Akame no dijo nada, Suzuka reanudó su ataque en ese momento, lanzando varios cortes de sus uñas hacia ella los cuales solo bloqueaba, ya cuando buscaba una abertura para atacarla, Akame buscó cortarla por un costado pero Suzuka saltó hacia atrás.

- Es veloz… - Comentó por debajo.

- ¿Sorprendida? Nosotros, los cuatro demonios Rakshasa hemos modificado nuestros cuerpos para ser mejores que un humano promedio, incluso para luchar contra usuarios de teigu a la par.

- Eso no importa. – Akame volvió a atacarla, Suzuka saltaba por todos lados evitando los ataques de esta, todo mientras llevaba una sonrisa.

- No sabes como deseo dejar que me cortes para sufrir ese gran dolor, pero tengo un trabajo por delante. – Suzuka pateó a la pelinegra en el abdomen para alejarla, en eso vio llegar un soldado. - ¿Qué pasa?

- Órdenes de Bolic-sama, que regreses para protegerlo. – Eso no fue del agrado de ella.

- Que se joda, estoy totalmente entretenida peleando contra Murasame aquí y ahora.

- Si no la llevo, me hará algo por fallarle. – Suzuka solo pudo soltar un suspiro.

- Una lástima que nuestro pequeño enfrentamiento se acabe aquí, pero nos volveremos a ver, y espero poder tener un baile más largo. – Suzuka se fue en aquel momento, quedando solo Akame, ahí llegó un scout del ejército revolucionario.

- Necesitamos ayuda, muchos de nuestros soldados en el campamento acabaron muertos por una enemiga.

- Entendido, iré ahí. – Así se adelantó, dejándoles el trabajo al resto para que se encargaran al respecto.


Bolic estaba nervioso, contaba con el apoyo de los guardaespaldas que Honest le envió más los Jaegers, así que esperaba que estos ganaran.

- Más les vale acabar con esos idiotas del ejército revolucionario, no deseo perder mi puesto aquí. – En ese momento la puerta se abrió. - ¿Suzuka?

- Lo siento, nombre equivocado. – Kanno entró en ese momento, el consejero estaba por gritar pero este llegó rápido para cubrirle la boca. – Lo siento, no necesito que cause alboroto alguno.

- ¿Ya lo tienes? – Preguntó Ronnie, el pelinegro asintió. – Tatsumi, quédate a vigilar la puerta.

- Entendido. – Una vez la cerraron, Kanno arrojó a Bolic contra la cama.

- U-Ustedes…

- ¿Por qué tanto miedo? Solo somos simples jóvenes.

- No me maten, por favor, tengo mucho dinero, podría pagarles más que el ejército revolucionario.

- No hacemos esto por dinero. – Señaló Kanno. – Lo hacemos por un motivo mucho mayor y para conseguirlo necesitamos que estés muerto. – El pelinegro sacó un cuchillo el cual movió peligrosamente cerca de Bolic. – Normalmente los asesinatos los causamos de forma rápida y sin mucho dolor pero tengo mis propios principios y parece que has causado bastante daño, aprovechándote de los fieles de esta religión.

- Escucho alboroto afuera. – Informó Ronnie, fue justo que Suzuka llegó y al ver a Tatsumi, esta saltó a atacarlo, usando la lanza de Starset, la sujetó para alejarla lo más lejos posible.

- Es mejor que nos apresuremos un poco. – Kanno apuñaló la daga en la pierna de Bolic el cual soltó un grito agónico.

- ¡No quiero morir!

- Oye, no te arrastres, no eres un insecto, al menos ten principios. – Lo sujetó del cuello para llevarlo hacia su cama, antes de que pudiera moverse, arrojó otro cuchillo a su mano izquierda para clavarlo y otro a la derecha, dejándolo inmóvil. – Ahora sí, podemos empezar la diversión.

Tatsumi atravesó la pared junto a Suzuka en ese momento, impactando a la pelinegra en la cocina, a la cual llegó a golpear múltiples platos y sartenes.

- No seguirás de aquí. – Señaló este a través de su armadura.

- Eso dolió… me fascina, puede que me alejaran de Akame pero seguro sabrás darme lo que quiero. – Alargando sus uñas, atacó al castaño, este se defendió con el arma de Starset y la alejó, haciendo que impacte contra un horno, saltó para rematarla, justo ahí reaccionó parándose de manos y se impulsó para esquivar la estocada del castaño, entonces saltó a sus espaldas y lo aprisionó usando sus piernas y brazos. – No te soltaré.

- Entonces solo debo impulsarme con fuerza. – Comenzó a moverse, impactando contra las paredes y demás sitios de la cocina, causando que Suzuka sufriera bastante daño, ya sangrando en varias partes de su cuerpo pero seguía sin soltarle, era muy resistente.

- No conseguirás nada de mi parte más que placer, este dolor es simplemente magnifico.

- (Ella es el referente de malas noticias, necesito librarme de su agarre antes de que me hiera de alguna forma)

- Oye, no te quedes quieto, la diversión no se ha terminado aún… ¿Ugh? – Un golpe hizo que Suzuka soltara a Tatsumi y esta fue impulsada hasta atravesar la pared de la cocina totalmente.

- Ronnie. – Ahí llegaron los dos. - ¿Terminaron?

- Todo listo. – Señaló Kanno. – Es hora de retirarnos. – Sin decir nada más, los tres empezaron a correr lejos de la sede del camino de la paz, Suzuka en ese momento salió de entre los escombros.

- Eso me dejará unas fracturas… ¿A dónde se fueron? – La pelinegra se levantó para buscar a Tatsumi pero ya no estaba en ningún lado. – No puede ser que… - Rápidamente se apresuró hacia la recamara de Bolic y al abrir la puerta, vio sangre en todos lados y el cuerpo del consejero totalmente lleno de apuñaladas y vísceras, eso la hizo suspirar. - … Me van a regañar por esto…


Al regresar y confirmar que Bolic estaba muerto, todos retrocedieron para descansar e igualmente festejar al respecto, ya los de Night Raid se unieron.

- Buen trabajo. – Lubbock chocó palmas con Kanno, Ronnie y Tatsumi. – Le dieron su merecido a ese idiota y con esto el imperio sufrirá bastante.

- Aunque Kanno quizás se pasó un poco. – Expresó Ronnie.

- Solo hice lo que tenía qué hacer… ¿alguna otra noticia?

- Sagiri regresó y capturaron a otro miembro de los Jaegers. – Informó Chelsea, eso era algo que alegraba al pelinegro, así el grupo volvería a sufrir otra fuerte derrota y perder a otro miembro les dolería bastante.

- ¿Dónde está?

- Ella lo está cuidando, por aquí. – Señaló Bulat, ya entonces le siguió hasta llegar a una casa de campaña, al entrar estaba su gemela junto a Seryuu que estaba bien sujeta por una cama de piedra aunque seguía desmayada, a un lado estaba su teigu Koro totalmente enojado pero al estar rodeado de una caja de piedra, poco podía hacer.

- Buen trabajo Sagiri.

- Buen trabajo Kanno… no era mi intención realmente dejarla vivir… pero me dio algo de lástima, cuando me diste ese diario que encontraste.

- Al final, sus convicciones solo tomaron un camino equivocado en ese momento, ella será alguien más complicada que Bols, quizás debamos traerlo para que pueda convencerla de estar tranquila.

- Sería lo mejor… al menos esto tuvo éxito, tu plan funcionó.

- Es cierto, solo falta que los altos mandos hagan su parte y entonces esta religión será parte de nuestras filas, nos acercará al futuro que deseamos.

- Eso es verdad…

En otro lado, Esdeath y los miembros restantes de los Jaegers volvieron al palacio, ahí ella soltó un suspiro.

- Nos llevaron a una distracción… - Ahí vio que transportaban el cuerpo de Bolic. – Fallamos otra vez.

- ¿Y Seryuu? – Preguntó Run, no veían a la pelinaranja en ningún lado, en eso llegó un soldado.

- Oye, donde está la chica de mi equipo. – Preguntó Esdeath.

- Esto… tres chicas se la llevaron, parecían ser miembros del ejército revolucionario.

- No puede ser… Seryuu-san fue capturada… - Expresó Wave por debajo.

- … Entiendo… - La peliazul bajó la mirada. – Este será un fuerte golpe para nuestro grupo, contar con una fuerza menos, seguir sumando estos fracasos no hará bien a nuestro nombre y no sé lo que ese apestoso primer ministro nos haga ahora.

- General… ¿Qué será de nosotros ahora? – Preguntó Wave, Esdeath hizo el esfuerzo por sonreír.

- No importa lo que suceda, ustedes son mi equipo y los protegeré, al menos es algo que puedo hacer.

Esdeath resentiría esa derrota pero juraba volver a levantarse, y la próxima vez acabaría con Night Raid, sin distracciones.


Llegó otro día, Seryuu seguía ahí dentro y encarcelada, aunque abrió los ojos, simplemente se quedó ahí, mirando al techo.

- (¿Qué será de mí ahora? He perdido mi razón de pelear, seguro solo me capturaron para ejecutarme luego como muestra para elevar la moral de sus tropas.) – En ese momento se abrió la cortina de la casa de campaña, quien vio la sorprendió. - ¿Bols?

- Sí eres Seryuu-san. – El enmascarado entró en ese momento.

- ¿Qué haces aquí? Pensé que yo… nosotros pensamos…

- Es lo que creen, si bien fui capturado y estoy en calidad de un prisionero de guerra, no me tratan como tal, incluso se encargaron de traer a mi familia para que estén a salvo a mi lado.

- … Bien por ti… ya sabía que no eras tan mala persona y, desde un inicio pensaba que el trabajo de matar a otros no va mucho contigo, en cambio yo… siempre peleé pensando que defendía la justicia, luego la ira cuando el general Ogre murió me cegó y… no soy realmente una justiciera, supongo que me merezco el que corten mi cabeza y la cuelguen encima de un poste.

- No hables de esa forma Seryuu-san. – Expresó Bols. – No fue demasiado tiempo que estuve a su lado pero ustedes, los Jaegers son como una segunda familia para mí y no deseo que pasen por un destino cruel al final de esta batalla… accedí a ceder mi teigu al ejército revolucionario a cambio de poder tener una vida normal y pacífica con mi familia cuando termine esta batalla… ya nunca más deberé ejecutar prisioneros ni mancharme las manos de sangre, ahora las podré usar para sujetar a mi pequeña y cuidar a mi querida, me dieron una segunda oportunidad… estoy seguro de que tu igual podrás tenerla. – En ese momento la pelinaranja empezó a reír.

- No digas idioteces, una persona tan inestable como yo nunca podrá tener una segunda oportunidad, solo me espera la muerte al final de todo esto y con justas razones, por todo el daño que he causado y seguro cuento con el odio de todo Night Raid… ni siquiera tu podrías decir algo para defenderme.

- Seryuu-san…

- Estoy podrida hasta la médula, me dejé llevar por una fantasía tan ridícula como el de encarcelar a todos los criminales y siempre creí estar en lo correcto… pensar que la persona que más respetaba era lo que más odio… - En ese momento empezaron a bajar lagrimas de sus mejillas. - ¿Qué estuve haciendo todo este tiempo? ¿Qué soy realmente? ¿En que momento estuve equivocada? ¡Dime algo, una respuesta a todo!

- … Lo siento Seryuu-san, no soy quien para poder responder lo que necesitas ni tampoco creo ser alguien que sepa animarte pero si quiero decirte algo… no pierdas las ganas de vivir, tienes que seguir adelante para ver lo que te depara el futuro, aunque pasen años, podrás encontrar la redención que te ayude para que finalmente encuentres un nuevo propósito en tu vida, no hay ningún ser humano se encuentre vacío por dentro y no tenga nada por lo cual vivir… podrás hacerlo y, si no llegas a pensar en nada, al menos piensa en nosotros, en mí, en la general Esdeath, en las personas que al menos tienen aprecio por ti y vive por ellas, porque tu muerte nos pondría tristes. Espero puedas llegar a una conclusión que sea lo mejor para tu persona, como tu compañero, es lo que deseo ver.

Sin decir nada más, Bols se retiró de la casa de campaña, Seryuu, aun con los ojos rojos luego de llorar, regresó su vista hacia el techo.

- … Koro-san ¿estás ahí? – Preguntó ella, escuchó como la caja de piedra se agitó. – Me alegra que estés bien… hemos perdido… aunque pensé en suicidarme aquí y ahora mordiéndome la lengua… ya no siento deseos de hacerlo… no sé que nos espera en el futuro pero espero sigas a mi lado… - No podía escuchar a su teigu pero sabía que este no se alejaría de ella, simplemente cerró los ojos y sonrió suavemente, estaría ahí por un buen rato.

Bols se alejó de la casa de campaña, ahí estaban Ronnie y Kanno esperando a un costado.

- ¿Qué tal? – Preguntó el castaño.

- Le dije todo lo que quería decir, al final será decisión de ella… ¿estará bien? Si dijeron que tiene una bomba dentro que se activa cuando muere.

- No creo que lo haga. – Señaló Kanno. – Según me dijo Sagiri, ella acabó muy dolida al saber la verdad, pero no llegará al punto del suicidio, y no creo que desee explotar sabiendo que estás aquí y que podría afectarte.

- Seryuu-san es como un ciervo recién nacido ahora, no sabe qué hacer ni como levantarse por cuenta propia, espero que logre encontrar algo que la haga volver a ser como era antes.

- La vigilaremos, o en su defecto podremos dejar ese trabajo a ti y a tu familia, podrá confiar más en ustedes que en nosotros, que alguna vez fuimos sus enemigos.

- Eso me gustaría… igualmente Ronnie-kun, que sigas cumpliendo tu promesa hasta el momento.

- Fue lo que dije que haría, el resto de miembros serán complicados, sobre todo Kurome y Esdeath, pero haré mi mejor esfuerzo.

- Estaré esperando más noticias, gracias por todo. – Luego de hablar, Bols se despidió y tomaron caminos distintos, al volver, estaban todos los miembros de Night Raid reunidos.

- Oigan, ustedes dos, no querrán escaparse de la celebración. – Lubbock se acercó a ambos. – Hemos conseguido un gran refuerzo para nuestra causa, eso es motivo de fiesta.

- ¡Voy a beber hasta no poder más! – Exclamó Leone sosteniendo una jarra de cerveza.

- Siempre bebes. – Comentó Mine por debajo.

- Haré bastante comida. – Expresó Susanoo, los ojos de Akame se iluminaron y el hilo de saliva bajó de la comisura de sus labios, Kanno soltó una risa por debajo.

- Este descanso se lo merecen todos, así que olvídense del trabajo por hoy y vamos a celebrar. – Comentó Najenda. Ese día terminó una dura batalla y les acercaba cada vez más a conseguir su objetivo, pero lo que vendría tampoco sería fácil, esperaban más baches en su camino y eso estaba por verse.


Ninja Britten 11: Ya hizo bastante Sagiri para capturar a alguien más y de tal modo ya entonces pudieron terminar, a ver lo que seguirá ahora.

Así acaba otra misión, ya el próximo cap avanzaré parte historia y parte original con algunas interacciones, ya pondré algo para las parejas y momentos cómicos, ya se verá lo que ocurrirá, nos vemos en el próximo cap y buen año nuevo. Saludos.