Ronnie y Seryuu tomaron una bestia para ir volando en dirección a la capital del imperio, ya en ese momento se encontraban volando por los aires para llegar pronto.
- Tenemos que evitar que nos vean por lo que vamos a aterrizar en un plano cercano y luego continuar a pie. – Comentó Ronnie, la pelinaranja asintió. – Es mejor evitar batallas innecesarias.
- También no deseo que me vean, aunque podrían pensar que escapé de mi encarcelamiento, no deseo encontrarme con ellos, al menos no ahora, hasta que todo esto termine.
Cuando ya pudieron observar la entrada a la capital, Ronnie ordenó a la bestia descender, ya en ese momento bajaron hasta el bosque donde se pudo esconder entre los árboles, bajaron de la montura y el castaño ató las riendas a un árbol mientras acariciaba la cabeza de la criatura.
- Volveremos pronto… es hora de movernos. – Seryuu asintió. Los dos comenzaron a avanzar mientras más se iban acercando a la entrada a la capital, como vieron que estaba resguardada por dos guardias, se detuvieron.
- Es mejor no atacarlos y así no llamar la atención. – Comentó ella.
- Momentos como estos es que mi teigu es excelente. – Ronnie tomó a BMTH y empezó a tocar en dirección hacia ambos guardias, al momento que escucharon la melodía, estos se quedaron inmóviles.
- ¿Qué pasa? – Preguntó uno de ellos cuando recibió un golpe en la nuca para noquearlo por parte de Seryuu, ya entonces Ronnie hizo lo mismo. Ya una vez los derribaron, fueron a esconderlos a un lado. Una vez dentro, los dos comenzaron a moverse en dirección por las calles de la capital.
- Deben seguir en los mismos cuarteles que tenemos. – Expresó Seryuu, en ese momento vio a su teigu agitarse. - ¿Pasa algo Koro-san?
El peluche de perro empezó a señalar a una dirección y es que esta se encontraba algo alejada del palacio donde normalmente descansan los Jaegers.
- ¿Detectó algo? – Preguntó Ronnie.
- Koro-san tiene almacenados los olores de cada uno de los miembros de nuestro grupo… parece que Run está en un almacén abandonado… no está solo, me dice que otra esencia está con él… una que huele a sangre.
- Tenemos que apurarnos para llegar, eso no suena nada bueno. – Los dos comenzaron a correr mientras Koro le llevaba al sitio. En otro lugar estaban Wave y Kurome que recién llegaban a los cuarteles.
- La general fue inusualmente tranquila en el entrenamiento de hoy. – comentó el peliazul. – No acabamos con heridas graves como siempre… oye Run ¿la comida estará lista? – Cuando habló, no recibió respuesta alguna. - ¿Run?
- No lo veo… - Señaló Kurome mientras veía por la sala, Wave se rascó la nuca.
- ¿Dónde estará cuando se le necesita? Incluso el día de hoy se retiró temprano del entrenamiento, espero no le haya pasado nada.
- Parecía actuar raro desde la mañana… - Kurome recordó como Run si se alejó un poco cuando llegaron a conocer a Wild Hunt. – Ese otro grupo de gente…
- No creerás que haya buscado pelea con ellos ¿no? – Preguntó Wave, pero por cierta razón pensaba que esa podría ser una posibilidad. – Si llega a enfrentarse a uno, podría morir.
- No quiero perder a otro compañero… Wave, tenemos que salvarlo. – Señaló Kurome mirando a este, él sonrió.
- Tienes razón, es parte de nuestra familia como Jaegers… ya hemos perdido a varios compañeros, Bols, Stylish, Seryuu, no podemos dejar que uno más se nos vaya.
- Hay que ir. – Expresó la pelinegra. Ya los dos también se pusieron en búsqueda de su compañero y encontrarlo pronto, antes de que le suceda algo malo.
Run estaba oculto entre las sombras, observando a cierta figura que andaba a solas en ese momento, él no podía esperar para salir a atacarlo pero necesitaba tomarse su tiempo, no podía estar tan ansioso y en sí tomar el momento idóneo para hacerlo.
- No veo niños por aquí… Syura me dijo que puedo hacer lo que quiera, justo cuando quiero ver algún niño lindo… - Champ entró a un sitio abandonado. – la carta decía que aquí podría encontrar a un niño… donde estará…
- Hola. – A espaldas de él apareció Run, el payaso volteó a verlo.
- … No eres un niño… pero sí creo recordarte de algo.
- Permíteme presentarme, me llamo Run, soy parte de los Jaegers.
- Hmmm… así que Jaegers, no eres realmente alguien de mi interés, pero parece que a Syura si le interesa su grupo, aunque no son realmente una amenaza para nosotros, son poca cosa en comparación.
- Ya veo… supongo que no te acuerdas realmente ¿cierto?
- ¿Acordarme de qué? No me interesan para nada los adultos.
- Así que realmente no recuerdas nada… de como mataste a una clase de niños en un pueblo cerca de Joyou…
- Joyou… oh claro, ya me acordé, esos niños, se veían tan lindos y sus expresiones cuando corté sus extremidades y sus gritos de agonía, se sintió tan bien.
- Tú… esos niños que mataste… eran mis alumnos… siempre pensé que se trataba de bandidos pero descubrí la verdad… tu fuiste el responsable de mi desgracia, como esperaba este momento. – En ese momento activó su teigu Mastema para atacar al payaso.
- Oh, así que deseas pelear, un joven debilucho como tú no podrá hacerme nada. – Champ empezó a atacar con su teigu pero Run volaba para esquivarlo, el rubio entonces fue y disparó plumas de sus alas, Champ bloqueó el ataque. – Si haces esto por venganza, no conseguirás nada.
- Conseguiré más de lo que crees. – Run empezó a ser más rudo con sus ataques, a un punto que no le permitía un modo de contraataque al payaso.
- Tsk… no puedes ser tan fuerte.
- Me impulsa algo, no dejaré que salgas de aquí vivo. – Run volvió al ataque contra él mientras este solo podía retroceder, Champ se sentía acorralado pero entonces sonrió.
- Jeje, no creas que tienes ganado esto. – En ese momento Champ usó uno de los malabares y golpeó a Run por la espalda, haciéndole un corte profundo. - ¡Jaja, eso te lo ganas!
- Tsk… no pienses que eso es todo, porque igual tengo mis ases bajo la manga. – En ese momento sacó un cuchillo y lo lanzó al torso del payaso.
- ¿Qué? – Quedó tan asombrado, en ese momento Run lanzó más plumas que se clavaron en él, restringiendo su movilidad. – Tú…
- Esos niños eran buenos y tenían futuro, podrían haber conseguidos cosas grandes pero les arrebataste sus sueños, ya nunca más volverás a hacerlo. – Tomó el cuchillo al cual empezó a clavar en su torso y comenzó a moverlo, cortando profundamente a Champ el cual solo podía gritar.
Mientras tanto afuera, Seryuu y Ronnie estaban llegando casi al lugar, Koro entonces se detuvo unas casas antes.
- Parece que Koro-san señala a ese sitio. – Respondió Seryuu.
- Está inusualmente callado… - Ronnie prestó atención y no había ruido alguno. – Vamos a acercarnos. – Seryuu asintió. Se acercaron hacia la casa que Koro estaba apuntando y entonces revisaron por una ventana, los dos se quedaron asombrados. Run estaba dentro con el cuerpo de Champ el cual estaba totalmente abierto, sus manos y torso llenas de sangre.
- Run… - Seryuu no podía evitar estar asombrada.
- Mató a ese payaso… debía ser un nuevo miembro de este grupo…
- Parece que no necesitaba de ayuda… - En ese momento Koro jaló de la camisa de Seryuu. - ¿Pasa algo Koro-san? ¿Qué? ¿Más han llegado?
- Pero que ha sucedido aquí… - Vieron más personas llegar. – Oh Champ… lo mataron.
- Oh Syura, no pensé que estarías triste por su muerte. – Señaló Cosmina, el moreno sonrió.
- Obviamente no, era solo un peón más. – Entonces miró a ver a Run. – Fuiste tu quien le hizo eso a mí soldado ¿no?
- Sí, tenía asuntos pendientes, pero eso ha terminado.
- Sabes que puedo utilizar esto como un ataque hacia el imperio, porque acabaste con un justo oficial que velaba por la paz de la capital, tu grupito puede recibir un castigo por ello y tu querida general verá su reputación afectada.
- No harías algo como eso. – Expresó Run pero Syura sonrió.
- Sería más fácil si acabamos contigo aquí, Enshin. – Estaban por atacar al rubio, Seryuu apretó el puño con fuerza.
- No puedo dejar que lo maten…
- Espera un momento… algo más pasará. – En ese momento vieron dentro, ahí llegó Dorothea.
- Parece que llegaron invitados indeseables… esos dos de Jaegers.
- Llegaron antes de lo que pensé… tú y Enshin encárguense de ellos, yo haré todo con este de aquí. – Miró a Run, entonces ya salieron para pelear contra Wave y Kurome.
- Jefe, debería dejarme algo igual. – Señaló Cosmina.
- Todo a su tiempo, tenemos que demostrar que aquí ya no hay sitio para un grupo de perdedores… - Syura estaba acercándose a Run el cual estaba agotado de su anterior enfrentamiento contra Champ, parecía que eso podía ser todo, en ese momento algo saltó de la ventana, Run quedó asombrado.
- Ese es… el teigu de Seryuu-san… - Koro saltó para atacar a Syura el cual en ese momento saltó para esquivarlo.
- Esta cosa… ¡Cosmina!
- Claro~ entonces, que tal si este animal quiere disfrutar de un concierto. – En ese momento empezó a cantar usando su teigu, afuera Seryuu y Ronnie se taparon los oídos.
- No es recomendable el escuchar ese canto. – Señaló Ronnie… en ese momento tuvo que invocar su armadura. – Voy a salir y atacarla, entretén al otro. – Seryuu asintió. En ese momento se cubrió con la armadura de BMTH y saltó a atacar a Cosmina.
- ¿Oh? – Ella vio a Ronnie saltar y buscar atacarla, ella esquivó hacia atrás para evitar el ataque.
- Así que tenemos más intrusos. – Syura solo pudo sonreír mientras fue que esquivaba los ataques de Koro, Run no podía salir de su asombro por todo lo que ocurría, entonces le tocaron en el hombro.
- Run… por aquí.
- Seryuu-san… así que estás viva…
- Tenemos que salir de aquí Run…
- Oye, espera, no se vayan aún. – Syura acorraló a ambos, la pelinaranja chasqueó la lengua, abriendo su brazo para sacar el compartimiento de metralleta y dispararle, el moreno tuvo que correr a esconderse detrás de unos barriles cuando Koro lo atrapó, buscando atacarlo con sus garras. – Maldito animal.
- Es nuestro momento, vamos. – Sujetó la mano del rubio y entonces los dos saltaron de la ventana, Ronnie lo vio mientras seguía peleando contra Cosmina.
- Oye, no te distraigas. – Ella buscó cantar pero Ronnie contrarrestó el ruido con el de su guitarra. – Así que igual haces música, supongo que somos compatibles.
- Lo siento, pero ya tengo una banda. – Ronnie saltó para patear a la pelirrosa hasta que impactó la pared, momento que aprovechó para escapar igual.
- Eso dolió…
- Escaparon… - Syura frunció el ceño. – Mierda, hemos perdido a uno de los nuestros.
- Podemos ir a apoyar a Dorothea y Enshin, rápido. – Así salieron, estos seguían batallando contra Wave y Kurome, usando la lanza de Grand Chariot, desviaba la katana del samurai mientras Kurome se encargaba de la fuerza de Dorothea.
- ¿Dónde está Run? – Exigió saber Wave, Syura chasqueó la lengua.
- El maldito escapó, llegaron dos personas y se lo llevaron.
- ¿Cómo que dos personas?
- Wave, no podemos seguir perdiendo el tiempo aquí. – Expresó Kurome, así ella apartó a la pequeña rubia, por su parte Wave golpeó a Enshin y entonces lo alejó.
- Donde le hayan hecho algo a Run. – Amenazó el peliazul antes de que se alejaran, ya quedando los de Wild Hunt solos.
- Esto… no será olvidado. – Exclamó Syura por debajo.
Run y Seryuu siguieron corriendo hasta haberse alejado lo suficiente, ya entonces cuando aseguraron de que no había cerca, se detuvieron.
- Aquí estaremos a salvo… - la pelinaranja soltó un suspiro, su teigu saltó a sus brazos. – Buen trabajo Koro-san.
- Seryuu-san ¿Qué haces aquí? Yo pensé que estabas atrapada o que te habían matado.
- Es una larga historia, solo debemos esperar a que él llegue. – Ronnie llegó unos segundos después, el rubio se puso a la defensiva.
- Él es de Night Raid ¿Qué haces colaborando con este?
- Tenemos nuestras razones. – Desactivó su armadura, ya entonces Run lo vio.
- … Así que eres tú… el chico que la general Esdeath quiere, eres del ejército revolucionario.
- Puede que así sea pero no vine aquí siendo parte de Night Raid sino por decisión propia.
- Estaba preocupada por si iba a suceder algo respecto a Wild Hunt, así que vinimos los dos… Bols también pensó lo mismo.
- ¿Bols-san está bien? – La pelinaranja asintió.
- Está feliz junto a su familia, sanos y salvos en el campamento del ejército revolucionario… él y yo decidimos desertar del imperio. Tu también puedes tener esa oportunidad, de estar a salvo y que todos sigamos juntos.
- Aprecio la oferta… pero tengo un trabajo qué hacer… yo entré al imperio porque deseo cambiarlo desde adentro, no tengo nada contra el ejército revolucionario, pero si puedo erradicar la corrupción desde sus raíces, tengo que cumplirlo.
- Así que pensamos igual. – Expresó Ronnie. – Tienes tus razones para quedarte, no puedo hacer nada contra ello, al menos podré avisarle a Bols que estás a salvo, solo no vuelvas a cometer una locura igual.
- Tenía que cumplir mi venganza, ahora estoy ya más calmado… pero sigo siendo de los Jaegers, quiero proteger a Wave-san y Kurome-san igual, son mis amigos.
- Esa es mi misión igual. – Ronnie lo miró fijamente. – Nos aseguraremos de que la victoria del ejército revolucionario sea inminente y al final ustedes podrán vivir en paz sin miedo alguno… podremos ayudarte a conseguir tu sueño.
- … Je, no pensé que el enemigo quisiera trabajar conmigo ¿me dices que sea un espía interno?
- Esdeath confía en ti al igual que Wave y Kurome… y yo deseo salvarlos… quiero darle a Esdeath una vida tranquila que merece.
- Parece que al final te acabó gustando ¿no? – Bromeó Run, logrando que Ronnie se sonrojara levemente.
- B-Bueno… admito que tiene un lado femenino y puede ser linda cuando está calmada… quiero hacer que conozca que hay un mundo más allá de las batallas, por eso no permitiré que nadie más que yo la derrote, voy a asegurar su futuro.
- … Eres un buen hombre, sé que la general podrá ser feliz a tu lado… bien, acepto el trato. – Extendió su mano, Ronnie aceptó el apretón. – Yo trabajaré por mi lado para hacer lo posible y seguir de cerca con la general y mis compañeros, intentaré enviar cartas escondidas.
- Lo estaremos esperando. – Asintió el castaño, entonces escucharon pisadas. – Parece que tus compañeros se acercan, es señal de que debemos irnos.
- Nos veremos luego Run, cuando todo esto termine, volveremos a estar juntos. – Comentó Seryuu, el rubio asintió.
- Envíenle mis saludos a Bols y que estoy bien.
- Eso haremos. – Los dos se dieron la vuelta para irse. – Hasta luego. -Se fueron corriendo en ese momento, cuando Run los vio irse, unos segundos después aparecieron Wave y Kurome.
- ¡Run, no estás herido! – Expresó el peliazul con preocupación, él soltó una risa.
- Me encuentro bien, logré escapar, pero no creo que Wild Hunt deje esto sin hacer nada, podrían reclamarle al primer ministro.
- Nos protegeremos, eso es seguro. – Ya entonces vio a Kurome abrazarlo.
- Kurome-san…
- No quiero perder a otro compañero… nunca más… - El rubio sonrió, entonces tomó un respiro hondo.
- Tengo algo que contarles… - Ya entonces les explicó a ambos lo que pasó en su pasado y por qué asesinó a Champ, los dos escucharon fijamente.
- Entiendo… Wild Hunt es realmente peligroso, son puros criminales. – Exclamó Wave con veneno en sus palabras.
- No le hablen de esto a nadie, ni siquiera a la general.
- Descuida, entendemos ¿no es así Kurome? – En ese momento y para sorpresa de ambos, la pelinegra buscó a atacar a Run. - ¡¿Kurome!?
- Eres un enemigo, tengo que proteger el imperio. – Buscó atacarlo con Yatsufusa, Wave intervino en ese momento.
- ¡Kurome, que haces!
- Y-Yo… debo proteger el imperio… no… puedo permitir que más compañeros mueran… - Sus ojos se veían desorbitados, eso sorprendió a ambos, entonces vieron que buscaba tomar uno de esos dulces que siempre llevaba, el peliazul la ayudó.
- Toma. – la ayudó a comerlo, ella lo tragó y entonces pudo calmarse, entonces cerró los ojos, quedando dormida. - ¿Qué pasó?
- … Algo debió suceder en el pasado de Kurome-san que rechaza cualquier enemigo del imperio, por más intenciones buenas que tenga. – Respondió él. - ¿Se sabe algo de donde estuvo antes de transferirse a los Jaegers?
- Bueno, ella dijo que estaba en un grupo especial y que sus compañeros murieron, quedando ella sola, pero nada más.
- Hay que vigilarla por si acaso ¿harías eso Wave-san? Ella confía más en ti.
- … Sí. – Respondió con seriedad, ya entonces la tomó en brazos. – Volvamos. – Así se regresaron a sus cuarteles. Esa noche terminó sin perdida alguna de su lado pero había mucho más por ver y se sabía que Wild Hunt no estaría calmado luego de ese ataque, más cosas estaban por suceder.
Ninja Britten 11: Sí que Akame ya empieza a sentir algo y pues será algo más fuerte que la comida aunque será imposible jaja, ya entonces a ver como se desarrolla.
Ya aquí se llevó ese primer enfrentamiento y Wild Hunt sufrió una pérdida, la llegada logró evitar que Run muriera y lo salvaron, ahora podrá dar nformación desde dentro a Ronnie ya como tienen objetivos similares se van a ayudar, ya entonces eso es todo, ya veremos lo que continuará, hasta el próximo cap. Saludos.
