Ronnie y Lubbock irían camino a la capital para recopilar información de enemigos que pudieran encontrar ahí, mientras el resto irían con las tropas frontales a reunirse con los sobrevivientes de las tribus nómadas y hacer crecer su ejército, ya se estaban preparando para partir por ambos lados.

- No es que me sienta cómodo con ir contigo, pero es mejor que nada. – Exclamó Lubbock, Ronnie solo se pudo hundir de hombros.

- Somos de los pocos que aún no son reconocidos por el ejército imperial, así que podemos ir libres de sospechas.

- Me hubiera gustado más el ir con una de las chicas. – Soltó un suspiro, en eso llegó Najenda. – Najenda-san.

- Ronnie, Lubbock, su trabajo será igual de importante y espero que puedan regresar sanos y salvos.

- Eso haremos. – Asintió el castaño, por su parte Lubbock quería decirle algo, ya que no sabía como es que resultaría todo al final.

- Najenda-san, esto… cuando vuelva ¿podría hablar de algo con usted?

- Claro Lubbock, estaré esperando el informe. – Así entonces tomaron caminos separados, al menos el peliverde llegó a cementar un inicio.

- (Lo haré, cuando regrese, hablaré con Najenda-san de frente con lo que siento.)

- Es momento de irnos. – En ese momento se subieron a bestias voladoras para ir a distintas direcciones, con los dos chicos en uno.

- Ronnie, vuelve a salvo. – Sagiri se acercó al castaño. – No quiero que te pase nada.

- Regresaré, ya debes saber que siempre lo hago. – Acarició su cabello. – Ustedes tienen un trabajo importante qué realizar y yo otro.

- Sí, nos veremos después Ronnie. – Así ella se fue por su lado.

- (¿Por qué él tiene la posibilidad de que lo despida una chica y yo no? Eso no es justo) – Pensó Lubbock con lagrimones en los ojos. Ya finalmente fue el momento de partir, con los dos en su bestia, en ese momento comenzaron a volar. - ¡Nos vemos! – Se despidieron en aquel momento. De ese momento ya se fueron volando en dirección a la capital con Ronnie manejando a la bestia. – Oye Ronnie ¿desde cuándo sabes manejar bestias?

- Aprendí recientemente. – Respondió sin dar demasiados detalles de su salida nocturna con Seryuu. Ya en ese momento pasaron unas cuantas horas para llegar a las orillas de la capital y aterrizar en un punto donde no pudieran ser vistos.

- Ya deseo ver mi tienda, desde que nos fuimos, ha de estar muy empolvada.

- ¿Deseas ayuda para limpiar? Considero que sería mejor el que ambos patrullemos juntos a que sea separados.

- Sí, igual creo que llegue a ser lo mejor. – Ya en ese momento atravesaron la entrada resguardada.

- Alto ustedes. – Uno de los guardias los detuvo. – Hay un control en la entrada ahora mismo.

- ¿Pasa algo? – Preguntó Ronnie.

- Actualmente estamos contando con muy pocos soldados debido a que saldrán en una expedición, así que necesitamos asegurarnos de que no son criminales ni nada, debemos de verificar que no porten armas. – En eso tuvieron que revisar a ambos, incluso la guitarra de Ronnie, ya luego vieron que no era nada. – Están limpios, adelante.

Ya en ese momento pudieron entrar a la capital y como tal se encontraba un poco más vacía en comparación a la vez anterior que llegaron.

- Se siente muy sombrío el lugar… - Exclamó Lubbock por debajo.

- Debe ser por Wild Hunt, ese grupo ha estado haciendo lo que les da la gana y matando a placer.

- Eso no podemos permitirlo… - El peliverde apretó el puño. – Luego podremos investigar más, vamos a mi tienda.

- Claro. – Así los dos empezaron a ir, sin saber que alguien estaba detrás de un muro.

- Ese olor lo recuerdo… jeje… así que llegaron…


Los dos llegaron a la tienda de Lubbock, una vez que el peliverde abrió la puerta, dentro estaba realmente polvoriento, ya entonces Lubbock abrió las ventanas para que pudiera ventilarse.

- Debo decir que extrañaba estar aquí, antes no me daba cuenta, pero la capital era mucho más viva, a pesar de que el imperio la controla.

- han cambiado varias cosas, por eso estamos peleando, para que este ambiente solitario vuelva a estar lleno de vida. – Respondió Ronnie. Los dos chicos se encargaron de limpiar todo para reabrirlo.

- Realmente necesito un reabastecimiento para cuando regresemos de forma definitiva. – El peliverde se limpió el sudor. – Gracias por la ayuda Ronnie.

- Para eso ayudo a un amigo. Ahora podemos encargarnos de lo que es verdaderamente importante.

- Es cierto… esperemos que la mayoría de los enemigos peligroso realmente se hayan ido con el ejército, no quisiera encontrar a Budo y que me mate de repente aquí.

- Seguramente saben la peligrosidad de las tribus y lo habrán enviado, así que tenemos suerte. – En eso ya ambos salieron. – Nuestro trabajo es escuchar cualquier tipo de información que pueda salir.

- Lo sé, pasemos cerca de puestos de guardias. – En eso se movieron pero entonces Lubbock sintió algo. – Espera Ronnie…

- ¿Hmmm?

- Coloqué hilos aquí que podían detectar cualquier presencia cercana… hay alguien que nos ha estado vigilando.

- Así que eso fue rápido. – En eso se prepararon pero en ese momento cayó algo justamente al suelo, era un frasco que arrojaron con líquido. - ¿Qué es eso?

- Cúbrete la nariz Ronnie. – Lubbock debió pensar que era una fragancia venenosa por lo que se cubrieron y corrieron fuera del establecimiento, saltando por la ventana. – Eso estuvo cerca…

- Parece que quedaron algunos peligrosos por la ciudad. – Ronnie sacó su guitarra, igual que Lubbock se preparó con sus hilos. – No podemos bajar la guardia ahora.

- Es cierto, así que… - En ese momento Lubbock se quedó paralizado. - ¿Qué?

- … Tsk… la droga de hace rato… afectó nuestra movilidad… - En ese momento salió alguien, una chica de cabello rubio.

- Jeje, sabía que eras tú, el de la otra noche, no podría olvidar ese olor… así que eres de Night Raid y no viniste solo, tengo suerte.

- Maldita… - Lubbock quiso moverse pero no podía, Dorothea sonrió.

- Mi fragancia paralizante evitará que ambos puedan moverse durante un rato, así que quédense quietos y colaboren, seguro Syura estará feliz de que les saquemos información por métodos de tortura… - los dos poco pudieron hacer. En otro lado, justamente en el palacio, estaban los Jaegers descansando, ya como tal el primer ministro decidió no enviarlos a la batalla debido a sus constantes fracasos y se quedarían ahí de guardia, aunque era obvio que ya no confiaban en ellos.

- Esto no es justo. – Expresó Wave. – Solamente el gran General Budo y su ejército fueron a frenar a esos malhechores y nosotros aquí.

- No puede hacerse nada, decidieron que es necesario para encargarse. – Respondió Run. – Por ahora, al menos podemos vigilar por si sucede algo aquí ¿no lo cree general Esdeath? – Miró a la peliazul pero ella no dijo nada.

- No creo que ataquen de alguna forma aquí, tampoco es que haya nada necesario. – Respondió el peliazul. Ya entonces de repente entró un soldado en ese momento.

- Traigo un aviso para la general Esdeath. – Ella levantó la mirada en ese momento y fue a escuchar lo que tenía qué decir, en ese momento sus pupilas se dilataron y salió de la sala.

- ¿Pasó algo? – Preguntó Wave, el soldado estaba igual de asombrado.

- B-Bueno señor, es que Wild Hunt capturó a dos miembros de Night Raid.

- ¡¿Qué!? – Eso sorprendió a los otros tres en aquel momento. En otra sala estaba Ronnie el cual estaba amarrado a una silla, al moverse no podía conseguir nada.

- Realmente me atraparon…

- Hola joven~ - En ese momento entró Dorothea, llegando al frente de él. – No intentes escapar, no hay caso que lo hagas.

- De eso me di cuenta… así que, si no estoy mal, debes ser de Wild Hunt ¿no?

- Bingo, me llamo Dorothea, la eterna joven de diecisiete años y hermosa, debo decir que te tocó la mala suerte que reconociera tu olor.

- ¿Eres un animal? – En ese momento recibió un golpe en su rostro de parte de ella.

- Que gracioso, no deberías decirle eso a una chica~ - Canturreó. – Ya deberás saber la razón por la cual te encuentras aquí, así que espero colabores para que nos digas todo acerca de Night Raid y el ejército revolucionario, o sino te torturaremos hasta la muerte~

- Ey Dorothea ¿aquí está ese chico? – Ahora la pelirrosa entró. – Oh, que joven y algo guapo.

- Ey Cosmina, él es mi presa. – Exclamó la rubia en ese momento, tratando de alejarla. – Así que yo tengo el derecho de hacer con él lo que quiera, ya Syura y Enshin se encargan del otro chico.

- No seas mala Dorothea-chan~ yo igual quiero divertirme un poco y es que los hombres de nuestro grupo son todos feos o de mala actitud, a veces igual quisiera algo de cariño.

- Pues búscate a tu propio hombre. – Exclamó con molestia, ya entonces se arrimó a Ronnie. – Escucha~ si colaboras de buena manera, quizás te ofrezca un servicio especial que solo una chica muy linda como yo puede darte ¿Qué opinas?

- Dorothea-chan, dame un lugar también~ - Los dos estaban tan cerca de Ronnie que podía sentir sus pechos, este solo cerró los ojos.

- (Genial, si ya soportar los acosos de Sagiri era duro, esto es…)

- Vamos joven~

- Joven~

- Te vamos a tratar muy bien… - En ese momento la puerta se abrió de repente para sorpresa de los tres, quien estaba de frente era una Esdeath la cual estaba sumamente molesta y al ver a ambas chicas tan cerca de Ronnie, ella frunció el ceño.

- ¿Qué haces? – Antes de que Dorothea pudiera reaccionar, recibió un golpe en su rostro por parte de la peliazul, que la mandó a volar, eso dejó sorprendida a Cosmina.

- ¡Espera, él es nuestro sujeto para interrogar, no te metas! – Ahora fue ella quien recibió un ataque de Esdeath en su abdomen y la levantó del cuello.

- Ustedes… no toquen… ¡A mi hombre! – Esdeath estaba sumamente enojada en ese momento, Cosmina buscaba librarse mientras era asfixiada, ya entonces la soltó, impactando el suelo.

- Esdeath…

- Ronnie… - Ella no lo soltó en todo momento, ya entonces soltó sus ataduras. – Vamos.

- Espera… - Dorothea quiso detenerla pero la mirada gélida de Esdeath la paralizó en ese momento. Ya en ese momento se fueron, con la peliazul arrastrándolo, en ese momento acabaron llegando a una habitación donde tiró al castaño.

- Ronnie… - Ella cerró la puerta por detrás en aquel momento. – Lo escuché todo… así que eres de Night Raid.

- Dije que haría todo para ganar. – Respondió este, en ese momento ella podría estar enojada pero en vez de eso, se mostró… decepcionada.

- ya debes saberlo… aunque seas el hombre de mis sueños, que estés en el grupo que el imperio quiere acabar, eso no me da otra razón más que matarte… incluso podría hacerlo ahora.

- ¿Realmente quieres hacerlo? No tengo mi teigu ahora mismo, así que hazlo, mátame. – Retó Ronnie, Esdeath endureció la mirada en ese momento, ella tenía que cumplir con su deber como general y acabarlo, pero algo dentro de ella la hacía dudar. - ¿Qué pasa?

- Yo… quiero encontrar una alternativa, Ronnie, por favor, ríndete. – Exclamó Esdeath por debajo. – Si te rindes… puedes quedarte como un prisionero pero no permitiré que te hagan daño… por favor…

- Esdeath… - El castaño miró a la chica, y a diferencia de aquella mujer dura y sanguinaria, ahora estaba presenciando a una chica frágil y temerosa, que por primera vez mostraba sus sentimientos.

- Ronnie… no quiero perderte, lo supe desde la primera vez que te vi, que no habrá nadie más que pueda hacerme sentir como tu lo haces, por eso, no sigas peleando y sométete ante mí, prometo hacerte feliz.

- … Lo siento Esdeath, pero con como son las cosas actualmente, no sería feliz, por eso estoy luchando y deseo alcanzar un futuro feliz para todos… incluso para ti.

- ¿Eh? – Ella levantó la mirada. - ¿Yo, ser feliz?

- No puedo darte todos los detalles, pero esto lo hago mayormente por un favor que le hice a uno de los miembros de tu grupo, de que puedas ser feliz cuando ganemos, así sea derrotarte en batalla, te haré totalmente feliz.

- … Eso es imposible, yo solamente vivo de la guerra y las batallas, no conozco otra felicidad que sea el manchar mis manos de sangre… aunque seas tú, tengo un deber y un código que debo de cumplir, así siempre ha sido desde que era niña, mientras sigas siendo débil, nunca podrás darme lo que quiero.

- Entonces lo voy a demostrar, para eso hicimos la promesa, cuando tengamos nuestra batalla decisiva, ahí te demostraré lo mucho que he crecido, así que déjame ir, para que pueda cumplirlo.

- ¿Realmente crees que puedo dejarte ir? Sigo siendo una de las generales del ejército imperial.

-Pero igual eres una mujer que no puede engañar lo que siente. – Sonrió Ronnie. – Escaparé de aquí y rescataré a mi compañero para reunirnos con los demás.

- Estás totalmente seguro de ello, quiero verte intentarlo, así que si encuentras una forma de deshabilitarme aquí y ahora, yo… ¡hmph! – En ese momento Esdeath fue tomada de sorpresa por Ronnie cuando sintió como aprisionaban sus labios, el castaño la había besado sin previo aviso y fue un beso totalmente profundo, ella quería soltarse pero poco a poco empezó a ceder, cerró los ojos y luego de unos segundos se separaron. – Ronnie…

- Espero esto demuestre cuan en serio voy con mi promesa.

- Sí… - Ella seguía en las nubes en ese momento, sus mejillas estaban rojas. – Ronnie… ¿puedo contar contigo? – Él volteó a verla mientras estaba frente a la puerta, entonces sonrió.

- Claro, lo haré posible. – Sin decir nada más, se fue en ese momento, Esdeath se quedó en la habitación, aun sin creer lo que había sucedido, se llevó los dedos a los labios.

- Ese fue… mi primer beso… - Se cubrió el rostro con ambas manos. – (Que vergüenza, no pensé que me besaría, pero… se sintió bien…) – Sonrió por debajo. – Ronnie… espero el día en el cual nos enfrentamos de frente.

El castaño empezó a avanzar por los pasillos para ir a donde estaba Lubbock, ahora necesitaba rescatarlo pronto para luego escapar de ahí, no podían quedarse por siempre o acabarían muriendo.

- Ronnie… - En ese momento escuchó una voz a un costado, la siguió y al llegar a la esquina vio a Run. – Sabía que eras tú.

- Lo siento, parece que nos atraparon.

- Descuida, te ayudaré a escapar, pero no puedo moverme mucho. Lo único que puedo hacer es llevarte a la sala de armas donde está tu teigu.

- Eso es ayuda más que suficiente, que sea rápido que podrían matar a mi amigo en cualquier momento. – Así ambos empezaron a correr, era una carrera contrarreloj para salvar a Lubbock, tenía poco tiempo pero él haría lo posible para conseguirlo.


Ninja Britten 11: Budo será un reto para el futuro, ya como el anime lo nerfearon muy feo, aquí pienso hacerlo lo más parecido al manga que si requirió de muchos para derrotarlo, ya lo veremos.

Estos caps han tenido mucho de Ronnie pero si que lo siento necesario, fueron capturados por el enemigo y buscan torturarlos, pero bien Esdeath se lo llevó antes y los dos pudieron hablar, ya vimos igual que la besó en ese momento para que le deje ir, las cosas crecen entre ambos, ya entonces iremos con el rescate en el siguiente cap y lo que más pueda suceder, hasta el próximo cap. Saludos.