Lubbock se encontraba en otra sala sujeto por cadena en una pared, había tenido mala suerte de que hayan sido capturados, para él era una lástima que le hayan quitado su teigu, de tal modo estaba totalmente indefenso en ese momento.

- (Espero que por lo menos Ronnie no lo esté pasando tan mal como yo) – En ese momento la puerta se abrió a lo que dos hombres entraron.

- Hola, vinimos a charlar un poco contigo. – Exclamó Syura con una sonrisa, el peliverde no lo creía.

- ¿Con esa mesa de herramientas que tienes? No lo creo. – Exclamó de forma irónica, Enshin por su lado soltó un suspiro.

- Realmente el torturar a hombres no es divertido.

- Dímelo a mí, preferiría que fueran chicas en vez de ustedes. – Exclamó Lubbock.

- No te quejes, después de todo no tardaremos mucho, solo te sacaremos información suficiente sobre tus compañeros y luego morirás rápidamente. – Syura estaba seguro de que podría obtener lo que desea, Lubbock solo pudo tragar saliva.

- Lo siento, pero yo no soy de los que traicionan, si deseas sacarme información, tienes que darme todo lo que tengas.

- Descuida, eso lo tengo. – Puso las herramientas encima, siendo serruchos, cuchillos, clavos y demás instrumentos de tortura, Lubbock empezó a sentirse nervioso. – Hablarás todo lo que sepas sobre tu grupo y una vez los acabe con todos, me ganaré el favor de los altos mandos, lo suficiente para superar al idiota de mi padre y por fin obtener mi venganza…

- Parece que tenemos unas disputas familiares, no deberías combinar trabajo con tus sentimientos. – Se burló el peliverde, solo para recibir un golpe. – Mierda, eso dolió.

- Deja de hablar tonterías, ya el momento de la diversión empezará ahora, así que es hora de que nos cuentes todo…

- (No puede ser… no quiero que esto termine aquí, sin que haya podido expresarle mis sentimientos a Najenda-san… no quiero… por favor, que alguien me salve…)

- Entonces joven… empecemos ahora. – Ya cuando Syura estaba por comenzar su tortura, en ese momento la pared de la sala, sorprendiendo a los presentes en aquel momento. - ¿Qué sucede?

- Ronnie… - Vio al joven portando su armadura, en cuestión de segundos logró cortar las cadenas que sujetaba a Lubbock el cual cayó de pie. – Gracias, no pensé que vendrías pronto.

- Lo siento, tuve un pequeño contratiempo pero ya estoy aquí, toma. – le pasó su teigu en ese momento, el peliverde se lo equipó.

- Jeje, ahora si que estamos igualados.

Mientras tanto Enshin y Syura se recuperaban del asombro anterior, el moreno empezó a gruñir en ese momento.

- Malditos, no crean que van a poder escapar, Enshin, tenemos que detenerlos.

- Ya hablaste, en este grupo no tengo otra opción, pero igual créeme que estoy molesto por si buscan arruinar mi hermoso rostro y no poder conquistar mujeres.

- ¿Realmente crees que puedes obtener chicas? Yo soy más guapo. – Cuestionó Lubbock, el pelinegro empezó a gruñir.

- Maldito, te voy a matar. – Mientras Lubbock se encargaría de él, Ronnie encaró a Syura.

- No tengo idea de cómo escapaste de las garras de Dorothea y Cosmina, pero no podrás seguir avanzando de aquí, no tenemos otra opción más que acabar con tu vida.

- Lamento ser aguafiestas pero nuestros planes son el escapar y regresar con el resto de nuestros compañeros, así que no espero quedarme mucho tiempo en este lugar.

- ¡No si puedo evitarlo! – Syura usó su teigu Shambhala en ese momento y desapareció, Ronnie intentó buscar por donde saldría. – Detrás de ti.

El moreno saltó para patear por la espalda al castaño, este salió volando, atravesando una pared y llegando hasta el jardín.

- ¡Ronnie! – Antes de reaccionar, el peliverde fue detenido por Enshin quien usó su teigu Shamshir para detenerlo.

- No irás a auxiliar a tu amigo, seguirás conmigo por mientras. – Lubbock chasqueó la lengua, necesitaba una forma de poder alejarlo pero su teigu no era uno precisamente de combate, solo necesitaba encontrar la forma de distraerlo y escapar.

- En el momento que escape, será nuestra victoria. – Lubbock comenzó a mover sus hilos para cubrir la sala. – Si llegas a pasarlos, no saldrás ileso.

- No es necesario, el poder de mi teigu me permite atacar a larga distancia, toma esto. – En ese momento el pelinegro lanzó una ráfaga filosa que atravesó la sala, Lubbock apenas pudo esquivarlo cuando llegó a ver que destruyó la pared.

- (M-Mierda, eso pudo haberme matado…)

- Sorprendido ¿no? Mi teigu tiene la habilidad de que pueda lanzar ráfagas con un filo sorprendente, aunque el poder se intensifica más cuando hay luna llena, a pesar de todo tengo el poder suficiente para acabar con un debilucho como tú.

- E-Entiendo, quisiera pelear pero realmente tengo que irme. – El peliverde aprovechó para saltar afuera con el agujero hecho en la pared.

- No huirás. – ya se dedicó a seguirlo. Mientras tanto Ronnie comenzó su enfrentamiento contra Syura, el moreno se teletransportaba a cada sitio sin darle una oportunidad de que este pudiera contraatacar.

- No importa que tanto hagas, sigues estando en terrenos del imperio y está lleno de guardias. – Pudo notar que, al estar en el jardín, varios guardias se encontraban en ese sitio y empezaron a rodearlo. – Estás atrapado en este lugar.

- Tsk… - Ronnie no podría con todos esos guardias, necesitaría hacer algo para llegar a escapar pero no sería sencillo.

- Jeje, ahora, captúrenlo. – Cuando los guardias ya iban por él, en ese momento ocurrió algo, de repente todos acabaron congelados en ese momento, sorprendiendo a Syura. - ¿Qué pasa?

- No lo tocarán. – Esdeath apareció en ese momento, estando totalmente seria, usó su teigu para paralizar a los guardias, el moreno gruñó.

- ¡Que mierda haces, es el enemigo!

- Ya lo dije… no van a tocarlo… - Expresó por debajo. – Nadie lo capturará o matará, solo yo lo haré. – Syura solo pudo chasquear la lengua.

- Debes saber que estás interviniendo en asuntos imperiales, podría acusarte de traición por proteger al enemigo. – Amenazó de forma segura Syura pero la peliazul no se inmutó para nada.

- Inténtalo, el único capaz de llegar a detenerme está fuera del imperio, todos los soldados no serían capaces de arrestarme. – Syura sabía que tenía razón, eso solo lo hizo estar frustrado.

- Maldita perra… - No pudo decir nada más cuando se fue en ese momento, de cierto modo Ronnie logró mantenerse relajado.

- Esdeath… yo-

- Vete. – La peliazul lo interrumpió. – Tienes que irte de aquí sin que nadie te vea, es lo único que te permitiré.

- … Entiendo, gracias. – Fue todo lo que dijo mientras se fue, Esdeath se quedó ahí sola, entonces soltó un suspiro.

- (Ronnie, no mueras, no hasta que tengamos nuestro enfrentamiento, entonces… yo seré quien te mate.)


Lubbock seguía corriendo para alejarse de Enshin pero perder al pelinegro no era sencillo, le seguía totalmente los pasos y cortaba a través de los hilos.

- Maldición, no puedo perderlo…

- Seguramente piensas que no es fácil perderme, quizás tu amigo sea un poco más fuerte pero tu no tienes oportunidad alguna, lamenta tu propia debilidad por ello.

- Eso lo sé, quizás no sea el mejor en combate cercano pero sigo siendo parte de Night raid, daré todo hasta el final.

- Que hermosas palabras, pero son totalmente vacías, vas a conocer tu final aquí, entonces luego iremos por el resto de tus compañeros, tienen mujeres ¿no? Jeje, voy a disfrutar cuando les despoje de sus ropas y entonces robe sus preciosas virginidades, todas ellas serán mi esclavas sexuales hasta que las mate.

- T-Tú… - Lubbock empezó a temblar del enojo, de solo pensar que Enshin podría aprovecharse de Najenda le llenaba de una profunda ira. – No harás eso… ¡No lo permitiré!

El peliverde fue de lleno para atacarlo, Enshin solo pudo sonreír mientras esquivaba los ataques de este.

- ¿Acaso estás enojado? Jeje, supongo que entre una de esas chicas hay alguien a quien le tienes mayor estima ¿acaso te gusta una de ellas? Si es así, entonces disfrutaré ultrajándola más que a las demás por tu memoria.

- ¡Cállate! – Lubbock continuó atacando con mayor fiereza, en ese momento Enshin realizó un ataque que casi cortaba el cuello de este, por poco logró usar uno de sus hilos para moverse y esquivarlo pero le hizo el corte fino, saliendo un hilo de sangre.

- Es hermoso como eres movido por el amor, cualquier hombre respetable lucha por la mujer que ama, esa es del tipo que más adoro arrebatar, él solo ver la mirada de desesperación del hombre cuando tengo a su amada entre mis brazos y cae ante el placer que solo yo puedo proporcionarles.

- ¡Hijo de puta! – Lubbock manipuló los hilos en ese momento, ya que había puesto varios sin que se diera cuenta, logrando paralizar al pelinegro.

- ¿Qué haces? ¿En qué momento?

- Te lo dije, mi especialidad son las trampas y el sigilo, así que realizar las cosas tras bambalinas es mi talento. – Lo levantó en ese momento, apretando los hilos con tanta fuerza que empezó a sangrar, tuvo que soltar su teigu.

- No puedes matarme… aún tengo mujeres…

- Le haré un favor al mundo… así que muere aquí. – En ese momento apretó su puño, lo único que pasó fue como es que pedazos desmembrados cayeron al suelo, totalmente en sangre, Lubbock logró cortar todo el cuerpo de Enshin que murió al instante, al hacerlo pudo sentirse relajado. – Se acabó…

- Lubbock. – Ronnie llegó en ese momento, entonces vio el desastre de cuerpo desmembrado que estaba cerca. – Parece que terminaste.

- Sí… lo siento pero me enojé, ese maldito no merecería estar vivo.

- Descuida, lo entiendo, por ahora escapemos ahora que tenemos una oportunidad. – El peliverde asintió, saliendo de ahí para regresar lo más pronto que sea posible sin que puedan ser detectados.

En otro lado, Esdeath estaba en otro sitio, se fue mientras en ese momento llegaron Wave y Kurome.

- General Esdeath ¿es cierto? – Preguntó el peliazul. – Escuchamos que dejó escapar a los prisioneros.

- ¿Por qué lo hizo? – Ahora Kurome buscaba respuestas, ella se mantuvo seria y serena todo el tiempo.

- ¿De qué hablan? Ellos solo escaparon por su cuenta, no hice nada.

- Esto… general, los soldados congelados señalan otra cosa. – Wave tenía un gotón en la frente.

- Solo me hicieron enojar, es todo… espero que no busquen cuestionarme, sigo siendo su jefa después de todo.

- N-No lo haríamos, usted acabaría con nosotros fácilmente. – El peliazul buscó excusarse, Esdeath solo asintió.

- Si no tienen nada más que decir, me retiro… el primer ministro me llama. – Solo pudo soltar un suspiro mientras se fue. Ya quedando solo ellos dos en ese momento.

- La general ha estado actuando muy extraño últimamente… ¿sabes algo Kurome? Digo, ustedes dos son mujeres y podrían haber compartido algo más. – La pelinegra solo pudo negar con la cabeza.

- No sé nada… pero igual creo que ha estado muy rara. – Detrás solo estaba Run el cual mantuvo una mirada seria.

- (Parece que la general está teniendo un conflicto bastante grande dentro de ella… no puedo culparla, para alguien primeriza en el amor y más considerando el deber que tiene, necesita asesorías en el amor…)


En otro lugar, el resto de miembros de Night Raid estaba volando en dirección a encontrarse con los sobrevivientes restantes de las tribus nómadas del norte.

- Este trabajo será importante, así que cualquier problema que surja, hay que estar atentos. – Señaló Najenda. Ya todos iban encima de la bestia, por un lado Sagiri estaba algo intranquila, Kanno pudo darse cuenta.

- Si estás preocupada por Ronnie, descuida, ya sabemos que él puede defenderse y no está solo.

- Eso lo sé… es solo que… tengo miedo de algo más… ya sabes… Esdeath debe seguir ahí y ella ha demostrado que va tras él… temo que me lo quite.

- No pasará, tu llevas mucho tiempo con tus sentimientos hacia él, así que confía en eso, tenemos trabajo qué hacer.

- Bien… - Solo pudo asentir aunque el presentimiento no se le quitaba. Ya entonces volaron hasta llegar al sitio, aterrizando en ese momento.

- Aquí estamos. – Señaló Najenda, pudieron ver unos campamentos en ese momento, por lo que pudieron ver que se encontraban en una planicie extendida, ya entonces aparecieron algunos hombres armados.

- ¿Son enemigos? – preguntó uno de ellos.

- Para nada, venimos en representación del ejército revolucionario, somos de Night Raid. – Respondió la peligris, al hacer eso, bajaron sus armas.

- Les esperábamos, pasen por aquí, nuestro líder desea verlos. – Ya empezaron a dirigirlos hacia el lugar donde estaba su líder, al entrar al campamento vieron no solo hombres sino igual mujeres y niños, sus familias estaban ahí, algunos de ellos jugando, Sayo saludó divertida a unos que los vieron.

- Aquí dentro. – ya entonces estaba en una carpa, de tal modo todos entraron en ese momento. Adentro estaba una sola persona sentada en el suelo.

- Usted tiene qué ser el líder ¿no? – Preguntó Najenda, este se dio la vuelta a lo que ellos quedaron sorprendidos.

- Es joven… - Exclamó Sheele. Se trataba de un hombre de piel morena y cabello grisáceo, sus ropajes eran ornamentales como un abrigo color crema y un pantalón.

- Así que son Night Raid, un gusto conocerlos, me llamo Roman, soy el líder de los grupos nómadas, al menos por ahora.

- Eres el hermano del antiguo gran guerrero de la tribu ¿no? – Preguntó Najenda, el joven asintió.

- Sí… realmente lamento que mi hermano haya muerto totalmente al enfrentar al ejército revolucionario, eso no puedo perdonarlo, por eso es que decidí movilizar a todos los pueblos que seguían aquí para pelear de regreso.

- Entiendo, estaremos contando con ustedes, nuestro trabajo y es escoltarlos a salvo de regreso al campamento de nuestro ejército.

- Entendido, estaremos contando con ustedes. – Hizo una reverencia, en ese momento este miró a Sagiri y le sonrió, eso la dejó confundida. – Puedes recorrer los alrededores, todos son amigables y seguro no habrá problemas, igual tenemos comida tradicional.

- Comida… eso me gusta. – Sin perder más el tiempo Akame se fue, a lo cual algunos soltaron risas. Ya entonces empezaron a dividirse para abarcar muchos sitios y descansar un poco, el llegar a escoltar a toda esa gente no sería sencillo, más que nada con el gran problema que estaba llegando en aquel sitio, una gran batalla estaría por llevarse a cabo…


Ninja Britten 11: Esdeath ya está en ese estado y bien solo ella se permitirá ser la única en tener el momento que se enfrente a Ronnie en el momento adecuado, algo que pasará más adelante.

Ya aquí abarcamos el escape de los dos y de ese modo otro miembro de Wild Hunt acabó muerto, ya ahora pasamos al resto del grupo y bueno, haremos las cosas un poco distintas, presentando a un nuevo personaje original y digo que este tendrá participación a futuro, ya veremos como saldrán las cosas, nos vemos en el próximo cap. Saludos.