Bulat y Susanoo estaban peleando contra Budo el cual resultó ser un adversario más peligroso del que esperaban, su teigu Adrammelech no le daba algún tipo de abertura para que lograran atacarlo a corto rango, más que nada porque ambos solo podían pelear a combate cercano, estaban en una gran desventaja.

- (Esto realmente es malo, sabía que era el hombre más fuerte del imperio pero prácticamente no tiene ni un punto ciego o debilidad que podamos aprovechar, esto no podemos alargarlo demasiado o los dos acabaremos muertos.) – El pelinegro necesitaba pensar en una forma de ganar tiempo, ya sabía que el resto de sus compañeros debieron darse cuenta del alboroto por lo que debían estar en camino para apoyar, así que era una carrera contra el tiempo, sobrevivir hasta la llegada de ellos.

- No te distraigas. – Un par de rayos cayeron cerca de donde estaba Bulat, teniendo que saltar para esquivarlos, Budo no les permitiría ni un solo momento de descanso.

- No seas muy impaciente, los hombres así no me gustan mucho.

- Deja de jugar. – Budo reanudó su ataque con fuerza, enviando múltiples rayos hacia el usuario de armadura, este saltó hacia atrás esquivando todos, en ese momento Susanoo aprovechó para golpear al rubio fornido con varios ataques, este lograba protegerse usando solo sus brazos, entonces lanzó un fuerte golpe al pecho del peliazul por el cual envió rayos que lo atravesaron, Susanoo salió volando mientras impactó varios árboles.

- ¡Susanoo! – Bulat quiso auxiliarlo pero Budo envió varios rayos a la posición de este, tuvo que esquivarlos para evitar un golpe mortal, el pelinegro solo pudo chasquear la lengua.

- No me he olvidado de ti, será el siguiente en morir. – Amenazó este, realmente parecía ser todo para Bulat en aquel momento. – Ahora iré a que te reúnas con tu amigo al otro mundo.

*BANG*

Una bala pasó en aquel momento buscando impactar al rubio pero este lo desvió sin ningún problema, ya entonces miró al frente, Bulat sintió un alivio.

- … Se tardaron…

- Tsk, no logró impactarlo. – Mine chasqueó la lengua. Ya entonces el resto apareció frente a Budo para confrontarlo.

- ¿Estás bien? – Preguntó Leone. – No debió ser fácil enfrentarlo solo.

- Resistí lo suficiente, al menos están aquí… Susanoo fue enviado al otro lado. – Ya entonces encararon al rubio, este soltó un suspiro.

- Así que todo el grupo vino… eso me ahorrará bastante tiempo para ir a buscarlos, así que podré eliminarlos aquí y ahora.

- Eso crees tú. – Retó la rubia. – Somos todos usuarios de teigu en comparación a ti que estás solo, así que sabrás quien está realmente en problemas. – En aquel momento Budo sintió una presencia a sus espaldas, rápidamente volteó a ver bloqueando el ataque, se trataba de Akame que quería acabar con él por sorpresa, ella solo pudo gruñir.

- Akame de la hoja asesina… no hay nadie que te conozca, serás la primera en caer aquí. – Budo envió rayos pero la pelinegra logró desviarlos con su katana y saltar hacia atrás, en ese momento buscó contraatacar cuando el rubio tuvo qué hacerse a un lado, ya de ese modo aparecieron Kanno y Sagiri que rodearon a este, ella creó paredes de piedra para aprisionarlo y al hacerlo, el pelinegro le apuntó con su arma.

- Esto no lo pudiste ver ¿cierto?

- … Es inútil. – El cuerpo de Budo comenzó a expulsar demasiados rayos lo que hizo que todos se alejaran debido a la fuerza que estaba usando.

- Tsk, es bastante. – No pudieron evitar alejarse, ya entonces sin esfuerzo alguno el rubio se libró de su aprisionamiento.

- No importa cuantos sean, no podrán hacer nada para detenerme. – Comentó este, ya entonces los miró de frente. – Es mi turno.

Budo comenzó a lanzar ataques por todos lados, causando que el resto se alejaran o esquivaran estos, sin darles una sola oportunidad de ataque.

- ¡Es imposible! No podemos acercarnos a atacarle. – Exclamó Mine con nervios.

- Las tribus están cerca, no podemos retroceder. – Expresó Leone con una sonrisa nerviosa. – (Mierda… esto realmente es una mala situación, pero tenemos que pelear contra él, aunque eso signifique perder nuestras vidas…)

- ¿Se dieron cuenta que no es posible derrotarme? Si aceptaron su destino, mueran aquí en silencio.

- Veo que sigues siendo bastante antipático, Budo. – En ese momento apareció Najenda, el rubio endureció la mirada.

- Najenda… sabía que te encontraría aquí.

- En tal caso, no podemos permitir que sigas avanzando de este sitio, es nuestra misión llevar a las tribus del norte a nuestro ejército revolucionario.

- Y el mío es acabarlos a todos… tengo que cumplir mi misión. – Budo comenzó con su ataque en aquel momento, justo entonces que Najenda estaba de frente, Susanoo apareció de repente golpeando al rubio en el rostro. – Tsk, que molesto.

- ¡Susanoo, no permitas que contraataque! – ordenó la peligris, de tal modo el teigu peliazul siguió con su ataque hacia este con varios golpes rápidos, Budo los esquivaba todos.

- No eres normal, así que debes ser un teigu, debo aplicar más fuerza. – Budo golpeó de forma potente a Susanoo en el estómago, doblegándolo pero este no se rindió y lanzó otro golpe al rubio, los dos estaban teniendo una batalla sumamente potente donde cada golpe hacía retumbar el suelo.

- No creo que pueda acercarme a ellos. – Expresó Leone. – Jefa, no creo que debería haber venido con nosotros.

- Solo yo conozco a Budo por el pasado, así que por lo menos conozco la forma en la cual puedan derribarlo de momento. – Respondió esta. – Pero veo que su fuerza ha crecido… era de esperarse.

- Con más razón debió haber esperado en el campamento. – Reclamó Sheele. – Es realmente peligroso estar aquí.

- No me tomen como un estorbo. – Comentó esta. – Susanoo, no permitas que contraataque de algún modo.

- Entendido. – El teigu siguió con su ataque sin detenerse, a lo cual Budo solamente podía seguir esquivando.

- Esta es una molestia. – En ese momento vio a otros dos atacar, Tatsumi e Ieyasu fueron para atacarlo. – Tsk.

- Es nuestro momento para actuar. – Comentó el castaño, vistiendo la armadura de Starset. – No podemos perder el tiempo.

- Entre todos no podrá hacer nada, vamos. – Expresó Leone con confianza, de tal modo otros fueron a atacar al rubio para evitar que pueda responder de algún modo, ahora este estaba lidiando con ellos tres, en algún momento Sagiri logró crear golems con lo cual podría darle más a Budo por lo que ocuparse.

- Todos ustedes… no son nada más que molestias. – En aquel momento Budo comenzó a expulsar demasiada energía que incluso se comenzaron a formar nubes alrededor.

- ¿Qué sucede? – Preguntó Mine, ya entonces vieron a Budo el cual comenzó a expulsar demasiados rayos en aquel momento.

- Yo… protegeré al imperio y a la gente, cueste lo que cueste… ustedes… no me harán nada. – En ese momento todo el campo comenzó a ser rodeado de rayos que impactaron en todos los lugares.

- ¡Esto es peligroso, apártese! – Sheele sujetó a Najenda para cubrirla, todos los rayos tenían demasiada fuerza que, si uno era golpeado, seguramente acabaría muerto.

- ¡Hay que correr! – Informó Bulat, de tal modo los que combatieron de cerca comenzaron a correr.

- Intentaré hacer algo. – Sagiri en ese momento usó a Architects para crear torres. – Si puedo crear pararrayos, puede que nos salve.

Ella se concentró totalmente en crear las torres de piedra para detener los rayos que no se dio cuenta que estaba en peligro y entonces comenzaron a caer cerca de ella.

- ¡Sagiri! – Gritó Sayo, en ese momento la pelinegra se dio cuenta.

- ¿Eh? – Ya un rayo estaba a punto de caerle encima, pensó que ese sería su fin pero entonces…

- Protégela, ¡Skillet! – Para sorpresa de ella, alguien se puso de frente con un escudo negro grande cubierto de espinas, esto logró protegerla del rayo en aquel momento, ella se quedó sin habla en aquel momento, quien fue el responsable de protegerla era Roman. – Veo que estás bien.

- Roman…

- No te quedes ahí, vamos, yo te seguiré protegiendo. – El moreno tomó la mano de Sagiri para que ambos comenzaran a correr. Todos los de Night Raid seguían evitando los ataques de Budo, no podían acercarse ni un poco a él.

- Tengo que hacer algo… - Mine preparó una bala para disparar, en ese momento solo lo de largo alcance podrían hacer algo para detenerlo. – Sayo, apóyame si puedes.

- Eso haré. – La pelinegra preparó una flecha de su teigu y apuntó, si lograba paralizarlo con hielo, quizás le daría el tiempo necesario a Mine para contraatacar. – (No pierdas la concentración… eres la mejor arquera, puedes hacerlo…)

Ella disparó una flecha que logró darle de cerca, el hielo se expandió hasta congelar el pie izquierdo de Budo.

- Esto…

- ¡Ahora! – Mine aprovechó para disparar, de tal modo ella logró darle, viendo el impacto. – Bien.

- … Hmmm… - El rubio solo vio un poco de sangre que salió justo de su pectoral izquierdo. – Ese dolor… veo que lograron hacerme daño… nunca antes había sentido algo como esto… Najenda, veo que reuniste a buenos soldados.

- Más que soldados, son mis compañeros y los protegeré hasta el final.

- Si algo aprecio de ti es esa convicción con tus subordinados, darías hasta tu propia vida por ellos, yo soy igual, deseo pelear por toda la gente, entiendo que hay malas hierbas en el fondo… por eso primero aplastaré al ejército revolucionario y luego por mi cuenta acabaré con ese primer ministro. – Endureció la mirada y los rayos comenzaron a ganar más fuerza, ya fue imposible para el resto que pudiera hacer algo.

- Esto es inútil, no podemos acercarnos más. – Expresó Sheele, todos necesitaban alejarse lo más pronto posible.

- Se acabaron los juegos, voy a matarlos ahora. – Ya cuando Budo había dado su ultimátum en aquel momento, de repente algo aterrizó en el suelo y se clavó, atrayendo todos los rayos.

- ¿Qué es eso? – Preguntó Tatsumi, entonces al ver como estos fueron atraídos, vieron que era una vara de metal, ya entonces arriba estaba una bestia voladora.

- Llegamos a tiempo. – De ahí bajó alguien que reconocieron.

- ¡Ronnie! – Sagiri estaba feliz, el castaño empezó la caída libre en el aire mientras se vistió con la armadura de Bring Me the Horizon y usando la lanza de su guitarra, atacó de frente a Budo, este frunció el ceño.

- Otro insecto no hará diferencia.

- Eso lo sé… pero si deseas usar más de tus rayos, esa vara los atraerá. – Respondió el castaño, Budo solo pudo chasquear la lengua.

- Aún tengo mi fuerza. – Ya en ese momento que él buscaba atacar, de repente cayeron bombas al suelo los cuales comenzaron a expulsar humo. - ¿Y esto?

- Aprovechemos ahora. – Informó Ronnie, el resto de miembros de Night Raid supieron de que se trataba por lo que ejecutaron su retirada en aquel momento, mientras el humo siguió cubriendo todo el sitio, Budo comenzó a despejarlo todo rápidamente, antes de darse cuenta, vio que habían escapado.

- Huyeron… tengo que perseguirlos y entonces acabar con esos…

- general Budo. – En ese momento llegó un soldado. – Traigo un mensaje del primer ministro, tiene que volver a la capital. – Eso no le gustó para nada a este.

- ¿Qué pasó?

- No sé, pero según el mensaje que envió… la general Esdeath ha sido detenida y está encarcelada…


Gracias al pensamiento rápido de Ronnie, todos pudieron regresar de nuevo al campamento sin ninguna herida grave o perdidas de su lado.

- Menos mal volvimos… - Leone soltó un suspiro. – Eso estuvo horrible, pensé que moriríamos.

- Gracias a Ronnie, estamos a salvo. – Comentó Sheele, Sagiri estaba con él.

- Me alegra que hayas vuelto. – Comentó por debajo. – Estaba preocupada.

- Dije que estaría todo bien, no me pasó nada realmente. – Comentó este.

- Así que es él ¿no? De quién hablabas. – Comentó Roman, Sagiri volteó a verlo y asintió.

- Así es, él es Ronnie, del mismo modo él es Roman.

- Un gusto. – Saludó este. – Sagiri me ha hablado mucho de ti.

- Vi como la protegiste, ese escudo que tienes…

- Así es. – Mostró el escudo. – Es un teigu que encontré durante uno de mis viajes de entrenamiento, se llama Skillet y tiene la habilidad de proteger contra cualquier tipo de ataque, es bastante duro y resistente.

- Entiendo, gracias por protegerla. – Expresó este, Sagiri recordó justo ese momento que Roman saltó para protegerla.

- (Realmente pude haber muerto en ese momento, de no ser por él…) – En ese momento bajó la bestia la cual había sido conducida por Lubbock.

- ¿Acaso yo no recibiré una bienvenida? Igual la pasé mal. – Exclamó el peliverde.

- Bienvenido Lubbock, buen trabajo en regresar. – La jefa de Night Raid se acercó, eso lo puso feliz.

- Najenda-san…

- ¿Y ellas? – En ese momento vieron que no estaban solas, justamente en el lomo de la bestia iban unas tres chicas.

- Es verdad. – Ronnie comenzó a hablar en aquel momento. – Tardamos un poco en regresar porque hubo un problema en la capital que involucró a estas chicas las cuales rescatamos… se llaman Air, Luna y Fal y las salvamos de un grupo que quería abusar de ellas…

Ronnie y Lubbock pasaron por otro rescate antes de regresar, quienes eran esas chicas y que fue lo que sucedió con ambos, eso era lo que el castaño estaba a punto de contarles…


Ninja Britten 11: Ya fue un momento tranquilo para ellos y pues Mine ya no tiene nada qué esconder, ya en algún momento ella pasará a la acción, mientras si fue peligroso enfrentar a Budo, no es alguien fácil.

Por ahora todo Night Raid logró escapar de Budo y es que el regreso de Ronnie y Lubbock logró darse en el momento adecuado, ya respecto a lo de las tres chicas, de eso tratará el próximo cap, haremos un flashback para saber qué sucedió y que razón fue para tardar tanto en volver, hasta el próximo cap. Saludos.