La situación en la capital se había vuelto demasiado tensa debido a un suceso, nunca se esperó que Esdeath, la considerada general más peligrosa pudiera ser encarcelada, después de todo el tiempo que la tuvieron haciendo lo que quería, actualmente se encontraba dentro de una celda, siendo vigilada por guardias. Ella no hacía nada ni mostró resistencia, simplemente estaba sentada con las piernas cruzadas en el suelo, todo debido a la orden del primer ministro.

Mientras tanto, el resto de los Jaegers que quedaban acabaron sumamente asombrados por el desarrollo de la situación, estando en una sala.

- … ¿Qué nos sucederá ahora? – Preguntó Wave por debajo, todo era tan desconcertante para ellos, su destino se encontraba al aire en ese momento. - ¿Desmantelarán a los Jaegers de forma definitiva?

- Ese podría ser el caso. – Respondió Run. – La general Esdeath es nuestra líder después de todo, que ella demostrara un acto de insubordinación contra el imperio se propaga incluso a nosotros que somos sus soldados.

- Es el fin… - Comentó Kurome por debajo, totalmente destrozada por la general, después de todo le tenía demasiada estima. – No tenemos nada…

- Aún no podemos estar seguros. – Expresó el rubio. – La general debió tener sus razones para hacer todo esto, no podemos llegar a conclusiones apresuradas sin conocer toda la historia.

- El caso es podrían no dejarnos verla para saberlo. – Expresó Wave. – Y ahora que ella hizo todo esto por cuenta propia, es muy posible que enfrente cargos demasiado severos, como la ejecución. – Eso alertó a Kurome.

- No… no quiero eso…

- Maldita sea… - El peliazul apretó su puño con fuerza. – Por qué las cosas terminaron de esta forma…

- Por ahora, necesitamos mantenernos juntos. – En ese momento la puerta se abrió, entrando soldados y no se veían de un modo amigable. - ¿Qué sucede?

- Traemos ordenes del primer ministro, a partir de ahora la agrupación Jaegers queda desmantelada. – Informó uno de ellos, los tres apretaron los dientes con fuerza.

- Jeje, que más podía esperarse de un desarrollo así. – Detrás de ellos apareció Syura con esa sonrisa altanera. – El una vez orgulloso y gran grupo de los Jaegers, acabó siendo desmantelado, toda una tragedia.

- Syura… tienes que ver con todo esto ¿no? – El veneno en las palabras de Wave no afectaron en nada al moreno.

- Solo estaba haciendo mi trabajo, ella intervino cuando estábamos interrogando a los miembros de Night Raid y los dejó escapar, además de enfrentarse a mí, atentó contra los deseos de su majestad, solo hice mi trabajo reportando la verdad.

- Maldito enfermo… - Wave deseaba golpearlo.

- No intentes nada, ahora mismo solo tienen la culpa compartida pero si intentan algo ofensivo, serán etiquetados como traidores al igual que su querida general y los encarcelaremos.

- … Wave-san, Kurome-san, hagamos lo que dicen. – Expresó Run por debajo.

- ¡P-Pero Run…! – El peliazul quiso replicar pero no se lo permitió.

- Déjenme esto a mí, ustedes dos deberían irse de aquí mientras aún estén limpios, lo mejor es que huyan de la capital.

- ¿Qué harás? – Preguntó Kurome, el rubio sonrió para darles confianza.

- Yo me las arreglaré por mi cuenta, lo importante son ustedes dos.

- … Bien, tenemos que irnos Kurome. – Wave sujetó su mano, pero ella no quería irse.

- No quiero… ya he perdido a mucha gente, no quiero perder a nadie más. – Su tono voz expresaba tristeza. – Ya no quiero seguir sufriendo…

- Todo estará bien Kurome… solo vamos a escondernos, después todo volverá a la normalidad. – Wave buscó sonar lo más confiable posible, la pelinegra sabía que podía confiar en él por lo que asintió. – Entonces nos vamos… cuídate Run.

- Igualmente ustedes. – Sonrió el rubio por debajo. Ya en ese momento los dos se fueron, los soldados se hicieron a un lado, quedando solo él. – Parece que no me dejarás ir ¿cierto?

- Así que estás consciente… era obvio que nos daríamos cuenta… de las cartas que has estado enviando de forma anónima. – Syura señaló a los soldados que rodearan al rubio. – Pobres de tus compañeros, nunca sospecharon que eras un doble agente todo este tiempo.

- Yo igual tuve mis razones para hacer todo esto, quizás no de una forma tan extrema como el ejército revolucionario pero buscaba cambiar las cosas a mi manera… - En ese momento activó su teigu, extendiendo las alas a su espalda. – No voy a caer aquí, aún tengo sueños que deseo cumplir. – Abrió sus ojos en aquel momento, mostrando una mirada seria.


Esdeath seguía en su celda sin hacer nada, sabía que lo que hizo fue un acto en contra del imperio y que solo estaba pagando con el castigo necesario para ello pero no era algo que pudiera evitar, ella ha estado sufriendo demasiados cambios a lo largo de todo ese tiempo… el haber conocido a Ronnie literalmente volteó su mundo, había estado desarrollando sentimientos que nunca antes había sentido en toda su vida. Una mujer guerrera, sanguinaria y cruel como ella, alguien que ha sido conocida por nunca mostrar misericordia ante los enemigos, haya liberado a un prisionero es algo totalmente inaudito, una forma de traición tan profunda que solo podría castigarse con la muerte, teniendo en cuenta que no era un prisionero cualquiera, sino un miembro de Night Raid, el mayor enemigo que tiene el imperio actualmente.

En un pasado ella no hubiera imaginado que tomaría una decisión como esa, si su yo de hace tiempo hubiera presenciado tal cosa, no hubiera dudado en dejarla moribunda, la peliazul soltó una risa irónica ante tal pensamiento, ella mostrando compasión por alguien, es simplemente absurdo ante sus propias palabras… sin embargo, el pasado no puede cambiarse, ella no pensó de una forma cuerda o correcta, no utilizó en nada el cerebro para controlar sus propios impulsos, ella decidió pensar de otra forma siguiendo lo que le dictaba que era la decisión correcta, por primera vez en su vida confió en su propio corazón, en los sentimientos que ella misma aguarda por aquel castaño que le robó el alma, su vida, sus pensamientos, todo acerca de ella. Ronnie se ha vuelto su razón de vivir y no dejará que nadie se la arrebate, así sea ir en contra de sus propios compañeros, de aquellos que le han permitido estar libre y hacer lo que ella quiera todo ese tiempo, así de lejos llegaría por la persona que ama.

¿Qué se vendría ahora para ella? Por la gravedad del crimen que cometió, no era sorpresa alguna si se llega a dictar la sentencia de ejecución, después de todo no solo se atrevió a liberar a un prisionero enemigo del imperio, sino que igual atacó a soldados y a un propio hombre de alto mando como lo es Syura, y sabiendo lo mucho que al líder de Wild Hunt le encanta jactarse acerca de su posición de poder, le habrá lloriqueado a su padre para dictar la sentencia de muerte a la peliazul, tal pensamiento sería suficiente para hacerla enojar de que un niñito de papi abuse de su poder para deshacerse de las molestias que se meten en su camino, pero no había caso en pensar al respecto.

La situación era irreversible y ella no podía hacer nada al respecto, si por si acaso lograban seguir contando con su fuerza, ya no tendría la misma confianza que antes con el imperio, en tal caso ahora buscarían controlarla con vigilancia y eso simplemente es algo que ella detesta, no tener la libertad de actuar como tanto desea, eso simplemente la tendría fastidiada.

En ese momento escuchó pisadas que se acercaban a su celda, ella levantó la mirada para ver quien estaba ahí, reconoció el cuerpo corpulento y cabello rubio parado, en eso sonrió por debajo.

- No pensé que serías la primera persona en visitarme… Budo.

- … - El general no dijo nada.

- ¿Vienes a regañarme? Supongo que una reprimenda de tu parte podría ser un castigo más que suficiente para dejar satisfecho al primer ministro.

- … No vengo por esa razón. – Finalmente habló. – Solo quiero que me respondas algo… ¿crees que hiciste lo correcto? – Esdeath solo pudo enarcar una ceja.

- No te creí como alguien que se preocupara por otros.

- No lo digo por esa razón, solo responde a mi pregunta. – No estaba usando un tono autoritario.

- … Yo… creo que hice lo correcto, pero no por el imperio, sino por mí misma… porque esta es la primera vez en tanto tiempo que no deseo que me quiten algo… el hecho de que traten de quitármelo a él… no es algo que pueda soportar, simplemente… me hace enojar.

- Entiendo. – Budo cerró los ojos durante unos segundos. – Has cambiado.

- … ¿Es todo lo que tienes que decir?

- No realmente… cuando ambos nos volvimos generales, siempre pensé en ti como alguien carente de emociones, nunca mostraste cariño o compasión por alguien… eras igual que una bestia peligrosa la cual no tiene ataduras que la detengan, por eso es que este desarrollo me sorprende un poco.

- Veo que hablas con motivos de provocarme.

- No es el caso, por ahora vine a darte las noticias que seguro deseas conocer… los Jaegers han sido desmantelados. – Esdeath no mostró reacción alguna, como si ya supiera que eso iba a suceder.

- Dime algo que no sepa.

- … Uno de tus miembros, Run, acabó huyendo al enfrentarse a Syura. – Eso si fue algo que ella no sabía, su mirada se endureció. – Parece que estuvo enviando cartas sin un remitente en concreto a direcciones extrañas… según las sospechas, tuvo conexiones con el ejército revolucionario y debió estar informando a estos de nuestros movimientos, buscaron detenerlo pero huyó a tiempo.

- Eso… - Esdeath solo pudo apretar el puño con fuerza.

- Parece que no sabías nada después de todo, eso podré usarlo a tu favor, de que todo este tiempo tuviste a un agente doble en tus filas, si vamos con esa explicación, puedo conseguir que el primer ministro llegue a perdonarte, porque después de todo sigues siendo un activo muy importante para el imperio.

- Me sorprende que estés haciendo de abogado. – La peliazul sonrió de forma irónica. - ¿A que lleva el cambio de corazón tan repentino?

- Solo actúo según las intenciones del imperio. – Respondió este. – Con tu fuerza el ejército revolucionario y Night Raid no serán una amenaza, los dos somos más que suficientes para acabar con esa amenaza… lo que quiero saber es si podrás pelear.

- Lo haré. – Respondió ella. – Por más que ame a una persona, también hice una promesa con ella… la próxima vez que nos veamos, será en un combate con nuestras vidas en juego, donde solo uno de nosotros saldrá vivo. – Respondió ella con seriedad. – Lo amo, pero precisamente por eso no dejaré que nadie lo mate… solo yo me encargaré de hacerlo.

- … Entiendo, al menos no has perdido el norte totalmente, ahora sé como convencer al primer ministro… me debes una grande por lo que estoy por hacer, pero déjame decírtelo ahora mismo, estarás sola a partir de ahora, ya no contarás con tu grupo para cuidarte las espaldas, serás tu sola como desde un inicio.

- No importa… al menos mientras mis soldados estén a salvo, es todo lo que importa. – Respondió esta. – No volveré a hacer nada que perjudique al imperio nuevamente.

- Iré a hablar con el primer ministro ahora. – Budo se retiró de las celdas en aquel momento, quedando ella sola nuevamente, al menos tendría una oportunidad nueva y no la desaprovecharía.

- (Ahora si haré las cosas de la forma correcta, Ronnie, nuestra batalla aún sigue en pie.)


Tal y como prometió, Budo habló y abogó por Esdeath en aquel momento, hablándole de las razones por las cuales mantener a la peliazul seguía siendo totalmente beneficioso para el imperio y viendo que Honest confía totalmente en el general no tuvo problema alguno en aceptar sus peticiones y aceptar de regreso a Esdeath a las filas del ejército, solo que ahora Budo trabajaría mas de cerca con ella. Syura se enteró de esto y su expresión no fue precisamente de alegría.

- ¡Maldición! – Golpeó el muro con fuerza. – Maldito Budo, era la oportunidad perfecta de acabar con esa perra.

- Parece que las cosas no salieron como esperabas. – Dorothea se burló del moreno en aquel momento. - ¿Cuál es tu plan ahora? Oh magnánimo líder.

- Silencio, puta enana. – La mandó a callar, eso claramente no le gustó a la rubia.

- ¡Maldito!

- Ya, cálmense ambos. – Cosmina intervino en ese momento. – Dorothea-chan, no está bien hablar de esa forma, así que solo discúlpate y seamos amigos como siempre ¿sí?

- No puedes obligarme, maldita loca la cual fue abandonada.

- … Tsk. – Un tic surgió en el ojo de la pelirrosada, en ese momento la puerta se abrió.

- Oigan, parece que se armará una pelea aquí, no me molestaría ser lastimada, pero no vine por esa razón. – Ella entró en ese momento. – Soy su nueva miembro por decreto del primer ministro, me llamo Suzuka.

- Tu… formaste parte de los demonios Rakshasa. – Expresó Syura por debajo. – Así que mi padre te asignó con nosotros.

- Exactamente. – Respondió la pelinegra. – Será un placer trabajar con ustedes, supongo.

- … No importa. – Syura dejó de mostrarse enojado y en vez de eso fue a sentarse. – Ya una vez mi estúpido padre decide algo, no cambiará de opinión…

- Así que te resignarás ante esto, vaya hombre resultaste ser. – Exclamó Dorothea de forma venenosa para provocarlo, sin embargo el moreno no recayó en sus provocaciones. – No eres nada divertido.

Syura solo pudo mirar a la ventana en el palacio, no pudo deshacerse de Esdeath pero eso no cambiaría en nada los planes que tenía a futuro, solo necesitaba esperar al momento correcto.

- (Muy pronto padre… verás que yo seré quien tenga el control al final…)


Night Raid continuó su camino llevando a los pueblos nómadas de regreso al campamento, ya al no encontrar algún otro peligro en el camino, el viaje fue sumamente calmado, debido a eso pudieron llegar sin ningún problema a reunirse con las demás tropas.

- Buen trabajo todos. – Exclamó Najenda, finalmente lograron terminar su trabajo.

- Ahora estarán a salvo aquí. – Se dirigió Ronnie a Air, Luna y Fal, la pelirrosa había estado callada durante todo el trayecto.

- Vamos Air-chan, di algo. – Luna quiso impulsarla a decir algo pero ella siguió manteniendo la mirada fija en el suelo, la peliazul soltó un suspiro.

- Será difícil que vuelva a sonreír. – Comentó Fal.

- Bueno… no es que sea un psicólogo para ayudar al estado mental de su amiga, pero seguro habrá gente buena y amable en el campamento que pueda ayudarlas, no volverán a lastimarlas mientras estén aquí…mejor dicho pueden acudir a un amigo que tengo. – El castaño sonrió. – Pregunten por alguien llamado Bols o si ven a un hombre grande con una máscara, acérquense a él, las recibirá con una sonrisa y además tiene una familia muy amable, su hija estará feliz de jugar con otras niñas.

- Eso estaría bien… gracias por todo Ronnie. – Sonrió Luna, el castaño acarició el cabello de la niña, haciendo que se sonrojara. – O-Oye…

- Seguro él podrá ayudar a su amiga, solo necesitará tiempo para recuperarse y recibir el cariño de las personas podrá ser lo que ella necesita. – Le susurró por debajo, Luna asintió.

- Entiendo… ya nos vamos. – Tomó la mano de Air, así las tres empezaron a alejarse. - ¡Nos vemos! – Ella se despidió con una sonrisa, Ronnie hizo lo mismo.

- Oye Ronnie, estuviste con esas niñas todo el tiempo. – Sagiri apareció atrás de él, haciendo pucheros. – No es justo, yo igual quiero tu atención.

- Lo siento, es que ellas lo necesitaban, además si no mal recuerdo, estuviste igual bastante junto al jefe de la tribu, Roman si no mal recuerdo ¿acaso es que…? – La sonrisa burlona de Ronnie lo decía todo.

- ¡T-Te equivocas! – Ella negó rápidamente. – Roman es solo un amigo, lo juro.

- Ya veo… - La mirada del castaño decía otra cosa, eso molestó a Sagiri.

- Eres un idiota… - Ella se cruzó de brazos. – (Si supieras que a quien amo realmente eres tú… pero Roman fue muy valiente al rescatarme… no sé qué pensar sobre él…)

- Busco a alguien llamado Ronnie. – Un soldado parecía estar preguntando por él, curioso, se acercó.

- Soy yo ¿pasa algo?

- Alguien le está buscando, es por aquí. – No tenía idea de quien podría llamarle.

- ¿Alguien te busca? – Preguntó Sagiri.

- Ese parece ser el caso, iré a ver.

- Voy contigo. – Los dos siguieron al soldado mientras se fueron alejando del campamento hasta llegar al bosque, ya entonces ahí vieron una figura que estaba recostada contra un árbol, se encontraba herido, ahí fue que Ronnie lo reconoció.

- ¡¿Run!?

- Ey Ronnie… - el rubio saludó forzándose a sonreír aunque luego se quejó por la herida cruzada en su abdomen, estaba sangrando.

- Oye Ronnie… ese es de los Jaegers ¿por qué le hablas? – Preguntó Sagiri sin entender nada.

- Luego te lo explico, Run, necesitas tratamiento, buscaré a un doctor.

- Espera Ronnie… - El rubio lo detuvo. – Debo informarte de algo… la general Esdeath… la encarcelaron. – Las pupilas del castaño se dilataron en ese momento.

- ¿Eh?


Ninja Britten 11: Era de esperarse ya que forman parte de los omakes y sus participaciones fueron así casi nulas pero decidí darles esta oportunidad y fue bueno para ellas que ambos estuvieran cerca, ya ahora están vivas.

Este cap me enfoqué mucho en los asuntos que ocurrieron en la capital y es que Esdeath siendo encarcelada no es algo que pueda pasar por alto, se puede decir que Budo al menos logró hablar por ella, mientras tanto los Jaegers ya están disueltos totalmente y Night Raid cumplió su misión, claro que ahora se viene conocer las noticias, hasta el próximo cap. Saludos.