La noticia que trajo Run fue algo lo cual acabó en hacer una reunión con todo Night Raid y, como también era algo que les concernía, Bols y Seryuu estaban ahí para escuchar. Luego de que Run fue tratado y ahora estaba vendado de la frente y algunas partes de su torso, descansando en una cama, podía explicarlo con más claridad.
- Dijiste que Esdeath fue encarcelada ¿te importaría explicarnos todo? – Preguntó Najenda de forma seria, el rubio asintió.
- Todo esto ocurrió luego de que saltara la acusación de que la general ayudó a liberar a Ronnie de su encierro.
- ¿Encierro? Nunca nos hablaste de eso… - Expresó Sagiri de forma acusadora, en eso el castaño soltó una pequeña risa nerviosa.
- Bueno… se me pasó el detalle, pero digamos que… fuimos descubiertos y nos atraparon en el castillo para torturarnos. – Eso sorprendió al resto.
- Eso era demasiado importante, debieron decirnos. – Respondió Mine de forma acusadora.
- De cualquier modo logramos escapar, aunque casi era torturado por esas dos chicas de Wild Hunt… Esdeath llegó a rescatarme y dejarme ir a lo que luego pude salvar a Lubbock.
- Por esa razón y que además enfrentó a soldados del imperio, ella fue encarcelada y del mismo modo desmantelaron a los Jaegers, dejaron ir a Wave y Kurome pero descubrieron que te enviaba cartas informándote de los movimientos del imperio.
- ¿Cuántos secretos nos guardaste? Tampoco mencionaste que tenías un contacto en el imperio. – Entrecerró los ojos Kanno, Ronnie sintió algo de nervios.
- A partir de ahí no sé nada más… Syura me atacó y peleé contra él para escapar, a duras penas logré llegar debido a las heridas que recibí.
- Así que eso pasó… si encierran a su general más peligrosa, eso baja sus fuerzas. – Pensó Najenda.
- Espera jefa ¿Qué acaso no es que Budo no nos persiguió cuando escapamos? – Preguntó Bulat, fue que recordaron aquello y tampoco que fueron atacados nuevamente en su escolta de los pueblos nómadas.
- debió ser por esa razón… - La jefa se llevó la mano al mentón. – La noticia de que Esdeath debió llegar a oídos de Budo y eso lo llevó a retroceder para volver a la capital… después de todo, Honest no confía en nadie más que Budo y si él habla en defensa de Esdeath, es totalmente seguro que la perdonarán.
- Entonces a estas alturas debe estar libre pero bajo vigilancia de que no permita ningún otro problema… pensé que eso nos libraría de un problema. – Tatsumi soltó un suspiro.
- Vean el lado bueno, ya contamos con las fuerzas del Camino de la Paz y de las tribus nómadas, nuestro ejército ya es tan grande como para ir a librar batalla contra el imperio. – Exclamó Leone de forma segura.
- Ahora que contamos con esta gran fuerza, será cuestión de tiempo para que los altos mandos ya ordenen lanzar un gran ataque a escala contra la capital para acabar con este gran problema. – Exclamó Najenda. – Así que estén preparados para cualquier movimiento. – Todos asintieron y decidieron tomar caminos separados, excepto Akame la cual se quedó y es que se observaba algo seria, Kanno se dio cuenta.
- Najenda… - La pelinegra se dirigió a su jefa en aquel momento. – Tengo algo que pedirle…
- … Claro, si quieres que hablemos en privado, vamos a mi oficina. – Akame asintió y ambas se movieron a la sala de Najenda, al entrar, ella cerró la puerta y se sentó frente a su escritorio. – Entonces Akame ¿Qué deseas pedirme?
- Yo… quiero alejarme durante unos días del campamento, claro que volveré antes de nuestro asalto final, pero tengo asuntos pendientes que atender antes. – Respondió ella con seriedad, de cierto modo Najenda sabía a lo que ella se refería.
- Quieres tratar ese asunto antes ¿no? – La pelinegra asintió. – Pero quiero preguntarte algo antes de que tomes una decisión ¿esto es lo que quieres realmente? Sabes muy bien que es todo lo que te queda de tu pasado ¿quieres matarlo totalmente?
- Yo… en el pasado hubiera pensado de esa forma, pero la situación actual, ahora que tengo compañeros con los que he podido luchar a mi lado y han sobrevivido… ahora quiero creer que puedo forjar un mejor futuro después de todo, incluso para quienes conformaron mi pasado, deseo superar ese pesado que aún me tiene atada al pasado… y lo mismo quiero hacer por ella… que las dos podamos avanzar por nuestra propia cuenta hacia el futuro… ya no quiero matarla, haré que abra los ojos. – En ese momento Najenda sonrió.
- Realmente cambiaste Akame, anteriormente cuando llegaste eras tan callada y parecías haber perdido tus emociones, todo este tiempo que te relacionaste con muchas personas diferentes, forjaste relaciones y obtuviste compañeros devolvieron ese brillo en tus ojos que creíste haber perdido, ahora estoy segura de que no tomarás un camino equivocado. – Akame asintió, sonriendo levemente.
- Por eso quiero ir… yo… haré que vea el mundo con los mismos ojos que yo, que no tiene que seguir atada al pasado, aunque sea a la fuerza, haré que avance.
- … No tengo nada más que decir, puedes ir. – Akame asintió, agradeciendo a la peligris. Luego de salir de la oficina, notó que ahí estaba Kanno a un costado, ella no se vio sorprendida.
- ¿Cuánto escuchaste? – Preguntó ella.
- Desde el inicio. Así que te irás un tiempo ¿buscarás a tu hermana?
- Debo hacerlo, pero no para matarla, sino para salvarla… algo que debí haber hecho desde hace tiempo.
- Entiendo… entonces te acompañaré. – Eso ahora sacó sorpresa en ella.
- ¿Me acompañarás? Pero esto es asunto mío, debo encargarme y… - En ese momento calló a la pelinegra con un karatazo en la cabeza. – Oye ¿por qué hiciste eso? – Se quejó haciendo un puchero, el pelinegro soltó una pequeña risa.
- Entiendo perfectamente que sea algo que debas hacer por ti misma, pero no necesariamente debas ir sola, así que mejor te acompaño, ya lo dijo Run, está acompañada y no creo que quieras pelear dos contra uno.
- Eso… es verdad… - Ella bajó la mirada. – Pero eres importante aquí ¿no dijiste que ibas a ser quien traiga la victoria a nuestro ejército? Tus planes son necesarios.
- Claro que eso aún lo tengo en mente y para ello tendremos una reunión con los altos mandos donde propondré mis planes, pero eso no importa ahora, ya sabes que habrá una fiesta antes. – Respondió. – Vamos a relajarnos y luego ambos vamos a ir por tu hermana menor.
- … Bien… Kanno, gracias. – Ella agradeció por debajo mientras tenía un leve sonrojo en sus mejillas, este acarició su cabello.
- No es nada, por ahora no pienses en nada más y vamos a relajarnos, seguro habrá mucha comida deliciosa en la noche. – En ese momento el estómago de la pelinegra rugió fuertemente, lo que sacó una carcajada a Kanno, eso la puso muy roja.
- ¡N-No te burles! – Le gritó.
- Lo siento, es que es gracioso como siempre tienes tanta hambre, no pensé que eso te daría vergüenza, por ahora vamos a que tengas un aperitivo antes de la cena. – Los dos salieron juntos, al día siguiente se irían junto en la búsqueda de Kurome y Wave sin decir nada al resto, por ahora en esa noche solo se relajarían y disfrutarían de la celebración.
- ¿Cuántas celebraciones más vamos a tener? No lo considero un momento tan adecuado. – Se quejó Mine. – Más que nada antes de una gran batalla.
- Vamos, esto no es tan malo. – Respondió Chelsea. – Quizás sea la última oportunidad que tengamos para celebrar, la siguiente batalla podría ser la última para nosotros ¿sabes? No hay seguridad de que salgamos vivos. – Ella estaba hablando desde un punto de vista realista pero igual muy triste.
- No digas esas cosas, todos vamos a salir vivos. – Exclamó la pelirrosa. – Y yo… cuando lo haga, finalmente… a Tatsumi…
- ¿Estás decidida ahora? – Preguntó la pelicanela, Mine asintió.
- Sé que tengo rivales y que quizás no tenga el mejor cuerpo… aún me molesta como es que tu copa es mayor que la mía.
- Jeje ¿acaso no tomaste leche de pequeña? – Chelsea sujetó sus propios pechos, una vena saltó en la frente de Mine.
- ¡No es eso! Lo que quiero decir es que no soy tan sexy como las demás en el grupo, Akame, Sheele, Leone, la jefa, Sagiri, Sayo, tú, incluso la loca de Seryuu… todas son mucho más lindas que yo… si por eso fuera, Tatsumi nunca me escogería porque solo soy alguien que sabe quejarse y enojarse con el resto… no tengo nada de lindura.
- No sabía que eras demasiado dura contigo misma, con una autoestima así es obvio que nunca podrás enamorar a un hombre. – Se hundió de hombros.
- ¡Que acaso no deberías de animarme! – Se quejó Mine, Chelsea soltó una risa.
- ¿Realmente esperabas eso de mi parte? Tienes a la persona equivocada… ya pasando a un tema más serio, por lo que estoy, solo estás lamentándote sin siquiera intentarlo. – Chelsea miró a Mine directamente a los ojos. - ¿Realmente esperas que todo llegue por arte de magia? Sin esfuerzo alguno, eso solo ocurre en los cuentos de hadas, donde tu príncipe azul llega sin siquiera lo hayas pedido, solo porque deseas a un buen hombre, no pensé que serías alguien que lo quiere todo por la vía fácil.
- ¡Eso no es verdad! – Mine apretó los puños con fuerza. – Yo soy cien por ciento seria con este asunto, realmente deseo que Tatsumi se fije en mí, pero es que…
- ¿Por eso te vas a rendir? Y yo que pensaba internamente que eras fuerte de voluntad pero si a la primera estás retrocediendo… entonces veo que me equivoqué. – Ella se dio la vuelta. – Por cierto, esto no te lo dije antes, pero Tatsumi es igual de importante para mí, quise hacerme a un lado porque no sentí que me lo merecía, pero supongo que ya no tengo que retroceder… yo igual tengo sentimientos por él. – Las pupilas de la pelirrosa se dilataron.
- Espera… ¿no es una broma? – Entonces vio que no tenía su característica sonrisa burlona.
- ¿Harás algo al respecto? Ten algo de ovarios y pelea. – Sin decir nada más, ella se fue, Mine se quedó ahí sola, mirando al suelo en frustración, eso la molestaba totalmente, y peor aún que sea Chelsea quien se lo haya dicho, debido a todas las ocasiones que ella se ha dedicado a molestarla, estaba tan molesta que quería gritarlo pero en un sitio con una gran cantidad de personas solo podía tragárselo.
La pelirrosa tomó otro camino, seguía molesta al respecto pero si podía desviar ese enojo a algo más quizás la ayudaría a tomar el valor necesario, ahora conoce bien las rivales que tiene: Sayo es amiga de la infancia de Tatsumi, han estado juntos durante toda su vida y obviamente sabe más cosas sobre él que cualquier otra, por el otro lado Chelsea es una mujer peligrosa, ella no tiene ninguna vergüenza en acercarse como más lo viera adecuado, es un caso de una chica sin pudor que sabe aprovechar la sensualidad para obtener lo que desea, lo que Mine también pensó era sobre otras posibles rivales pero que no han sido tan directas. Leone le gusta referirse como la hermana mayor de Tatsumi y cuando se embriaga mucho peor puesto que deja reposar sus grandes pechos en la espalda de este, Sheele es una chica torpe y esa torpeza puede ser considerada muy linda, además de tener un cuerpo igualmente bien desarrollado, sus pechos son casi o más grandes que los de Leone y eso trajo tres rayas de pesimismo a Mine.
- (N-No debo pensar en eso… debo confiar en lo que tengo.) – Mine observó su propio cuerpo, lo que ella tenía es que era pequeña y linda, no había ocasión en la cual Leone no señalara que es tan linda como una muñeca, pero más allá de eso no tiene curvas y sus pechos son pequeños, solamente un enfermo la preferiría a ella, eso trajo lagrimones a sus ojos. – (Eso solo me deprime más…)
- Mine-san, vamos a hacer unas compras. – Sheele llegó en ese momento. - ¿Mine-san?
- N-No es nada, vamos. – Jaló el brazo de la pelimorada para realizar sus compras, al final ella quizás se había quedado sin un plan pero no se rendiría, ya tendría algo para poder adelantarse al resto. - (No voy a rendirme aunque lo tenga todo en contra... esta noche... voy a moverme...)
El sol se fue ocultando, la celebración se llevaría a cabo al aire libre donde todos estaban reunidos, gente de las tribus, fieles del camino de la paz y los distintos soldados que el ejército había reunido.
- ¡Mira toda esta gente! – Exclamó Luna, estando junto a sus dos amigas. – Se ve que será divertido.
- Eso es verdad, y pronto van a patear traseros. – Fal sonrió con confianza. - ¿Qué piensas Air-chan?
- … Hmmm… - La pelirrosa en cambio mantenía la mirada en el suelo, seguía afectada, eso borró las sonrisas de las otras dos, la rubia soltó un suspiro.
- Luna-chan, esto no está resultando, ella ha estado así desde que llegamos.
- No sé que hacer… tampoco quiero molestar a Ronnie-san o a alguien más porque están ocupados, debemos ocuparnos de esto.
- ¿Cómo? Air-chan ha estado así desde que mató a ese idiota que quiso vendernos, era la más positiva pero ahora dejó de serlo. – Ambas bajaron las miradas.
- ¿Onee-chans? – En ese momento llegó la hija de Bols.
- Hola ¿nos buscabas para algo? – Luna se agachó, en ese momento ella vio a Air.
- ¿Está bien?
- Solo está pasando un mal momento, pero se recuperará. – Respondió para alegrarla, en ese momento ella fue a tomar la mano de Air para asombro de las otras dos.
- ¡Vamos a jugar! – Exclamó jalando del brazo a la pelirrosa, en eso las otras dos tuvieron que ir tras ellas.
- ¡Espera, no te la lleves!
La celebración continuaba, como tal hubo alcohol y entre los soldados que tomaban, había competencia de quien bebía más.
- ¿Acaso vas a rendirte? Pensé que eras más hombre. – No cabe decir que Leone estaba dominando. Por parte de Ronnie, Kanno y Sagiri estaban preparando algo, la pelinegra transportaba la batería de barro.
- ¿Necesitas ayuda? – Roman se ofreció a ayudarla a cargar.
- Descuida, para eso tengo mis golems. – Respondió ella.
- Pensé que podría haber hecho algo. – Comentó el moreno, ya decidió acompañarla mientras preparaba todo, se había hecho un pequeño escenario donde tocarían. – Esta es la primera vez que los escucharé tocar música.
- Seguro te gustará, ya es algo inedito. – Aseguró ella.
- Eso espero ¿tú cantas? – Eso la sorprendió.
- No realmente, Ronnie y Kanno se encargan mayormente de la letra, yo solo tocó. – Se rascó la nuca.
- Es una lástima, creo que cantarías muy hermoso la verdad. – Escuchar esas palabras la sonrojaron levemente.
- E-Eso no es verdad…
- Espero algún día pueda escucharte cantar. – Ella no dijo nada, por ahora siguieron transportando todo, Sagiri no sabía por qué su corazón latía fuertemente al estar con él, siendo que ella está enamorada de Ronnie, no podría ser que ahora también le gusta Roman…
La noche cayó totalmente y ya todo estaba armado, fue ahí que los tres subieron al escenario, Ronnie tomó el micrófono de barro el cual resonaba con los altavoces que Sagiri igual creó.
- Hola a todos, somos Rock Crusaders. – Se presentó, hubo aplausos. – Ya muy pronto iremos a pelear, todo lo que la gente sufrió, hambre, muertes, pobreza, es algo que nunca se olvidará, por eso hemos peleado todo este tiempo, el imperio ha permitido que sucediera y no podemos que continue, por eso vamos a luchar, para asegurar un mejor futuro. – Todos soltaron un fuerte rugido. – Esta canción espero sirva para inspirarlos, porque juntos somos invencibles, para nosotros la derrota no es una opción… aquí vamos. – Los otros dos asintieron y al sonido de las baquetas de Sagiri, la canción empezó.
Reproduciendo: While She Sleeps – No defeat for the Brave.
There's no defeat for the brave
There's no release, no escape
Two sides, but they both shine the same
If we're all at peace with living on the edge
I need a sigh of relief, instead I bottle it up
I know that breathing life into the venomous
Is getting the better of us
Oh, fuck it, stick the feeling to the surface
Tell me everything you think we didn't do to deserve this
There's no perfect escape
No permanent faith that cures our need to be free
Don't give up when you're close to the edge
There's no defeat for the brave
Our solace awaits the day that we feel complete
Don't give up, we're so close
Are we ever gonna break free?
Break free
I walk the east to the west
The same road that leads goes back to where it begins
Ignore our greed for the sake of empathy
Pause our need for significance
I know that it bites and won't let go
It's the inevitable
Lift the shawl and see things for what they really are
Habituation
I'm the one that ends this
Still looking over my shoulder
Don't give up when you're close to the edge
Don't give in to the the voice in your head
"Don't be afraid of the end", they said
There's no defeat for the brave
Don't give up, don't give up
I'll never stop looking over my shoulder
A nihilist in harm's way is better safe than sorry
Don't give up, don't give up
Torment teaches all we've left behind
En aquel momento empezó un solo de guitarra del cual Ronnie no se dejó para nada y comenzó a moverse en todos lados, todos estaban atentos ahí, Tatsumi era uno de ellos, estando junto a Ieyasu y Sayo cuando sintió que le jalaron de su playera, vio que se trataba de Mine.
- Tatsumi… por aquí. – Ella lo arrastró en ese momento mientras todos seguían atentos al pequeño concierto.
There's no perfect escape
No permanent faith that cures our need to be free
Don't give up when you're close to the edge
There's no defeat for the brave
Our solace awaits the day that we feel complete
Don't give up, we're so close
Are we ever gonna break free?
Break free
There's no defeat for the brave
Al terminar la canción, todos empezaron a aplaudir por la gran presentación que dieron los tres.
- ¡Eso fue asombroso! ¿No Tatsumi? – Preguntó Sayo para ver que el castaño no estaba ahí. - ¿Tatsumi?
- No está aquí. – Respondió Ieyasu, ambos no sabían que se alejó de ahí con Mine, yendo a otro sitio.
Mine y Tatsumi ya estaban algo lejos del resto de gente, el castaño no sabía el por qué ella hizo eso, ahora estaban por detrás del campamento, en el bosque cercano.
- Mine, no entiendo porque me trajiste aquí.
- No es necesario que lo sepas. – Respondió ella, estaba algo nerviosa pero ya había ido muy lejos como para retroceder, en ese momento ella se apoyó en un árbol cercano. – Tatsumi… quisiera hablar de algo contigo… a solas.
- Claro, supongo que vas a regañarme por algo.
- ¡No es eso! – Gritó por puro reflejo, ya entonces se calmó. – En serio… ¿Qué acaso así es como me ves? Como alguien que solo se queja de ti.
- Es lo único que has hecho desde que llegué a Night Raid, incluso nuestra primera interacción no fue la mejor… te enojaste conmigo.
- Eso lo sé, pero eras inexperto en ese tiempo, ahora eres alguien fuerte… más que yo a decir verdad… no sé como es que te volviste tan confiable, si será por el teigu que obtuviste.
- No creo que eso haya sido la única razón, la verdad es que la situación pudo haber sido otra… si por algún medio Ieyasu y Sayo hubieran muerto sin que yo lo supiera, todo habría sido distinto, por eso agradezco a Ronnie, Kanno y Sagiri que los salvaran, conocer a Night Raid me abrió los ojos totalmente y haber convivido con ustedes que me han enseñado bastante, especialmente estoy agradecido con Aniki, Sheele y contigo porque fueron quienes me ilustraron desde el inicio.
- Tatsumi… - Mine estaba asombrada, el castaño sonrió.
- Sé que no he tenido muchos momentos para relucir, Ronnie ha hecho más que yo a decir a verdad… - Se rascó la nuca. – Pero no deseo quedarme atrás, esta es la batalla final y deseo ayudar en todo lo posible, del mismo modo asegurarme que todos salgamos vivos… se han vuelto más que amigos… son una nueva familia para mí. – Las palabras de Tatsumi eran muy sinceras y el nivel de pureza fue suficiente para que Mine empezara a lagrimear, eso sorprendió al castaño. - ¡¿Mine!?
- … Idiota, mira que me hiciste llorar. – Empezó a limpiarse las lágrimas. – En serio eres un idiota demasiado inocente, hasta me haces creer que nunca debiste haber estado aquí, hubieras vivido otras cosas, no tendrías que matar.
- Mine… no tenía otra opción, observé la oscuridad de este mundo, ya estoy muy involucrado, pero creo que cuando todo este acabe, quizás ya abandone esta vida, tal vez vuelva a mi pueblo junto a mis amigos para asegurarles la buena vida que les prometí, formar una familia y vivir en paz como debe de ser.
- Eso… tienes un buen futuro, yo… no sé qué hacer, después de todo no tengo a nadie más que a Night Raid, no tengo un lugar donde volver, así que estoy algo perdida al respecto.
- … Tengo una idea… Mine ¿no quisieras venir conmigo? – Eso sorprendió a la pelirrosa.
- ¿Eh ¿Cómo que ir contigo?
- Sí, a mi pueblo natal, ya que no tienes familia, entonces podrías estar con nosotros, seguro te aceptarían.
- Eso… ¿realmente quieres eso? Digo, soy alguien muy exigente, si no tengo una gran cama y lujos, no puedo vivir.
- Seguro obtendremos bastante al ganar la guerra, así que no nos faltará nada… si deseas alguien sobre quien apoyarte, aquí estoy.
- Tatsumi… - Ella no resistió más y fue a abrazar al castaño, eso lo sorprendió y sonrojó.
- ¿Mine?
- No puedo creer que digas esas cosas con facilidad, no podrías ser más tonto… pero no me molesta, porque justamente ese tonto es con quien quiero estar. – Ella levantó la mirada, observando a Tatsumi a los ojos, el castaño juraba verse reflejado en los cristalinos de la pelirrosa. – Tenía miedo, porque realmente nunca me observé a mí misma como alguien que pudiera tomar acciones de este modo, siempre me visioné como una chica que iba a vivir y morir en el campo de batalla sin conocer la alegría de tener a alguien a mi lado, pero ahora… deseo que eso se convierta en mi fuerza y razón de vivir, tu fuiste quien logró descongelar el frío en mi corazón. – Ella se sonrojó levemente. – Tatsumi… quiero estar junto a ti, deseo formar una familia contigo, tener hijos y asegurarnos un futuro donde podamos vivir en paz, quiero que seas quien me proteja con tus brazos, quiero recorrer ese camino junto a ti.
- Mine… - Tatsumi empezó a sentirse avergonzado, no esperaba una confesión tan pura de parte de Mine. – Yo… no sé que decir, no pensé que tendrías ese tipo de sentimientos hacia mí, pero… yo igual estaba sintiendo algo reciproco, eres una chica muy ruda y quizás no muy sincera, pero ver este lado tuyo… realmente me gusta.
- Jeje, acostúmbrate entonces, porque no lo mostraré nadie más que contigo. – Ella extendió sus labios, Tatsumi entendía lo que ella esperaba así que no dudó, agachó su rostro y ambos se unieron en un beso, duró unos segundos antes de separarse, los dos estaban igual de rojos pero felices. – Eso fue mágico…
- Nos espera muchos besos más, este será nuestro inicio.
- Es verdad… y estoy feliz y aliviada… - Ella empezó a llorar nuevamente pero sin borrar su sonrisa. – Yo… nunca imaginé que esto fuera real…
- Vamos a asegurarnos que siga siendo así, vamos a ganar y entonces… los dos vamos a tener nuestra vida juntos. – Mine asintió, ambos se sentaron en el tronco del árbol viendo la luna. La celebración continuaba y mientras unos disfrutaban, ellos confirmaron lo que sentían, la batalla final estaba cada vez más cerca y no sería fácil, la pelea por venir estaría complicada y ellos tienen que ganar.
Ninja Britten 11: La situación si se ha vuelto mala al menos por ese lado que los Jaegers acabaran desmantelados, solo porque Budo es igual de importante y tiene su voz se pudo evitar algo peor con Esdeath, ya cuando se explicó todo, si lo entendieron.
Estamos llegando a un punto importante, el final de la primera parte está muy cerca, no sé si ya expliqué esto pero el fic lo voy a dividir en dos partes, la primera que estoy haciendo ahora y abarca la historia canónica vista en el anime/manga y luego estará la segunda parte que será un arco totalmente original de mi parte, lo que pasaría después de terminada la guerra, ya es algo que tengo bien planeado y deseo implementar. Por ahora este cap si fue importante para Mine porque finalmente pudo expresar lo que siente, el siguiente cap se viene para Akame y Kanno que estarán por salir en un viaje para que ya ella enfrente a Kurome, a ver qué pasará, nos vemos en el próximo cap. Saludos.
