Llegó la mañana, Akame abrió los ojos en aquel momento, el sol iluminó sobre sus ojos, ya entonces ella se movió, la sabana cubría su cuerpo desnudo en aquel momento, cuando se aclaró su vista también observó la espalda de Kanno, era tan grande y ancha.
- (Realmente anoche… lo hicimos…) – Sonrió por debajo, llevándose la mano a su vientre. – (No sé como terminarán las cosas en el futuro… pero por querer proteger esta felicidad, voy a pelear con todo para conseguir el futuro que tanto anhelamos.)
- Hmmm… ¿Akame? – Kanno fue el siguiente en levantarse, ene se momento los brazos de la pelinegra lo rodearon por detrás.
- Buen día Kanno…
- Jeje ¿tan cariñosa desde la mañana?
- Bueno… no sé si esto sea lo correcto, sigo sin saber muchas cosas.
- Descuida, puedes aprender, yo te enseñaré lo que sea necesario. – Respondió este. – Es momento de partir, vamos a vestirnos y salir de una vez.
- Sí. – Ella se puso seria. Los dos se pusieron sus ropas nuevamente para salir de ahí y volver al campamento del ejército revolucionario, al subirse a la bestia voladora, volaron lo más rápido que se pudo.
Mientras tanto en el campamento, todo se estaba empezando a movilizar, ese día era el decisivo para la batalla contra el imperio, era una apuesta a todo o nada. Ronnie estaba observando todos los movimientos, los soldados que se preparaban y demás, eso era señal de que el momento estaba por llegar.
- (Se acerca el momento… y también donde cumpliré mi promesa…)
- Ronnie-san. – Luna y Fal se acercaron al castaño. – Ya irán a pelear ¿no?
- Es una lástima que no pueda ir, desearía demostrar mis habilidades. – Exclamó la rubia.
- Esta será una guerra sangrienta, así que no pueden venir, estarán más seguras aquí en el campamento.
- Es cierto… - la peliazul bajó la mirada. – Air-chan sigue sin recuperarse, pero una vez acabe todo esto, queremos ayudarla a que sonría de nuevo, cuando toda la corrupción de la capital acabe, deseamos vivir en paz.
- Eso es lo que haremos, cuando volvamos, será para celebrar la victoria.
- Por favor, que vuelvan con vida. – Expresó la peliazul. Ya entonces las dos se fueron, en ese momento llegó Sagiri.
- Ronnie ¿estás listo?
- Claro, es para lo que estuvimos peleando hasta ahora.
- Solo esperemos que Kanno vuelva, aunque conociéndolo, ya debe estar en camino, los tres juntos tenemos que verlo.
- Ronnie, Sagiri, vamos a tener una reunión final. – Escucharon a Leone, ambos asintieron y fueron a esa reunión, al llegar ya vieron a Akame y Kanno ahí.
- Estás de regreso. – El castaño chocó puños con su amigo. – Debiste avisar.
- Eso íbamos a hacer, pero es mejor moverse de una vez. – Respondió el pelinegro. – Bien jefa ¿Qué hay qué hacer? – La peligris asintió.
- Esta será la batalla final de Night Raid, hemos luchado durante tantos años, tenido misiones peligrosas que pudieron haber acabado con nuestras vidas y acabado con gente tan malvada que amenazaba estas tierras… todo para este momento, nuestra batalla llegará a su conclusión y por el bien de la gente hay que ganar, vamos a demostrar que todo lo que hemos hecho ha valido la pena, derrotemos al primer ministro y salvemos al imperio.
- ¡Sí! – Con esa reunión, ya se dispersaron, como Night Raid tendrían las batallas más complicadas y eso radicaría en encargarse de los rivales más peligrosos que hay en el imperio, los restos de Wild Hunt, Budo… y Esdeath.
- Es momento de las estrategias. – Kanno se fue para reunirse con los altos mandos y de ese modo planificar el movimiento del ejército revolucionario.
- Buena suerte Kanno. – le sonrió Akame, el pelinegro asintió y se fue, en ese momento ella notó la mirada de Leone. - ¿Qué pasa?
- Parece que alguien está muy enamorada ¿no? – Se burló, eso la puso roja.
- N-No sé de qué hablas.
- A mi no me engañas, tienes esa misma mirada que tiene Mine cuando está con Tatsumi.
- ¡De que hablas! – gritó la pelirrosa, Leone empezó a reír.
- Felicidades Akame, quien diría que ibas a sentar familia, espero ver los hijos que tendrán cuando se acuesten. – En ese momento ella se sonrojó. – Un momento… ¿acaso ustedes dos?
- No digas más. – La mirada de Akame fue tan afilada que la rubia se puso tensa y decidió no hablar más. Ya con Kanno, fue junto con Najenda a la carpa de los altos mando, ahí entonces entró y estaban reunidos.
- Aquí estás joven. – El de en medio lo miró fijamente. – No hemos olvidado la declaración que hiciste, así que respalda tus palabras, idea la mejor estrategia para ganar esta guerra.
- Bien… si eso es lo que quieren, les diré lo que tengo en mente… - Los ojos del pelinegro se iluminaron.
Todos los soldados que habían reunido para la batalla estaban preparados, en un rincón también se encontraban los que una vez fueron de los Jaegers, Bols, Run y Seryuu estaban observando en un rincón.
- Ah… pensar que todo terminaría así, la derrota del imperio es inminente. – La pelinaranja soltó un suspiro. – Supongo que fue mejor decisión desertar.
- Seryuu-san ¿no sientes lastima por la gente del imperio? – Preguntó Bols, ella se hundió de hombros.
- Si fuera la del pasado, no hubiera dudado en matarlos a todos, pero ahora conozco la verdad, no siento nada de apego con el imperio actual y pienso que es mejor que el ejército revolucionario se haga cargo, podrán aplicar la verdadera justicia que busco.
- La única preocupación que hay es de la general Esdeath. – Exclamó Run. – No hemos tenido noticias sobre ella, quizás la tengan encerrada… o le hayan dado otra oportunidad.
- Entonces pelear contra ella podría ser algo seguro. – Comentó Bols por debajo. - ¿Podrán ganar?
- Ronnie dijo que se enfrentará a ella, lo menos que podemos hacer es confiar en su palabra y que pueda derrotarla… pero igual es que tiene sus razones.
- ¿Qué razones? – Preguntó Seryuu, el rubio solo soltó un guiño.
- Que lindos son los jóvenes. – Expresó Bols emocionado, ella no entendía lo que estaba pasando.
Luego de haber acabado la reunión, era el momento de partir, todos los soldados estaban reunidos, Night Raid igual.
- Estoy nervioso… pero emocionado. – Exclamó Tatsumi por debajo. – Nuestra lucha está por llegar a un final.
- Es cierto, pensar que los tres tomaríamos un rumbo distinto. – Le siguió Ieyasu, Sayo asintió.
- Tatsumi, será mejor que no mueras, no dejes sola a Mine-chan. – Expresó ella con seriedad.
- Claro que no lo haré, ambos tenemos un futuro por delante, y no solo nosotros, todos aquí en Night Raid son importantes para mí, así que tenemos que salir vivos, pase lo que pase, los tres lo conseguiremos. – Ieyasu y Sayo asintieron sonrientes.
- Ese el es Tatsumi que conocemos. – Ieyasu rodeó el cuello del castaño con su brazo. – Vamos a darles su merecido.
- ¡Sí! – Sayo abrazó a sus dos amigos. – Vamos a conseguir el futuro con nuestras propias manos.
Sagiri estaba sola en ese momento, a pesar de lo que habló con Ronnie y Kanno, estaba nerviosa, esa batalla obviamente dejaría víctimas, nada estaba escrito en piedra que todos puedan salir vivos y eso era lo que justamente la tenía ansiosa.
Tanto el castaño como su hermano han cambiado a lo largo de ese tiempo y ella lo sabía, Ronnie era una persona totalmente distinta, más segura y dispuesta a pelear que cualquier otro, tenía una mente enfrente y deseaba alcanzarla, Kanno igual se planteó un futuro y desde que regresó notó lo diferente que era, ha notado su cercanía con Akame y está feliz por él, una chica como ella puede ser el mejor apoyo que podría tener en aquel momento y seguro los dos tendrían un buen futuro por delante.
¿Qué hay de ella? Ha seguido conservando sus sentimientos hacia Ronnie pero ahora no estaba segura al respecto, el castaño la ve como una gran amiga y quizás hasta de su familia debido a todo el tiempo que han estado juntos, ella desea ser vista como mujer pero últimamente ha pensado que se ha alejado de todo eso, Ronnie sigue siendo un buen amigo, pero esa posibilidad ha estado muy lejana, más que nada porque tiene una mente enfrente, solo que ella no sabe cual es, sus sentimientos están mermando desde ese entonces.
Se había planteando confesarse una vez acabe la guerra, dar a conocer de una vez lo que ella siente pero ahora eso estaba en duda ¿era lo mejor? No sabía qué pensar y necesitaba llegar a una conclusión.
- Ya me preguntaba que hacías aquí sola. – Escuchó una voz, esta se acercó hasta ponerse a su lado.
- Roman.
- Ey, pensé que estarías preparándote para la batalla final.
- Sí, solo es que necesitaba algo de tiempo a solas… - Soltó un suspiro.
- ¿Pasa algo?
- Bueno… la verdad es que estoy teniendo unas dudas respecto a mis sentimientos, ya hablé sobre como es que… estoy enamorada de alguien.
- Sí ¿Qué es lo que dudas?
- … La verdad es que siento que quizás no tenga espacio en su corazón, como que ya haya sido ocupado por alguien más, por eso me estoy planteando quizás… dejar esto de lado y empezar nuevamente.
- … Sagiri, creo que no es bueno que te fuerces a algo así. – La pelinegra volteó a verlo con asombro. – Si piensas abandonar sin haberlo intentado antes, estoy seguro de que te arrepentirás en un futuro, así que es mejor intentarlo de una vez que nunca hacerlo, no digo que sea ahora mismo, pero cuando creas que sea el momento adecuado, tienes que hacerlo, así te acepte o te rechace, debes librarte de esa carga pesada.
- … Tienes razón, aunque a decir verdad, no sé si estoy mentalmente preparada para lo que suceda, tengo miedo.
- Pase lo que pase, puedes venir a verme, sabes que te apoyo. – Sonrió el moreno, eso hizo que ella se sonrojara levemente.
- Bueno… - Tomó un respiro hondo. – Tienes razón, será mejor que despeje estas dudas de mi corazón, gracias por hablar conmigo Roman.
- No es nada, ahora ve y aclara tu mente. – Ella asintió, yéndose, el moreno solo la vio irse. – (Ella es fuerte y débil a la vez… eso hace que desee protegerla…)
Sagiri decidió no perder el tiempo, quizás no era el momento adecuado pero necesitaba conocer una respuesta, dependiendo de lo que diga, eso traerá paz a su mente. Ella fue a buscarlo por todo el sitio, ya entonces logró verlo en una parte.
- ¡Ronnie! – Le llamó, el castaño levantó la mirada hasta acercarse a él.
- Ey Sagiri ¿necesitas algo?
- … Yo quiero hablar contigo, pero que sea en privado, es algo importante para mí. – El castaño ladeó su cabeza.
- Claro, podemos alejarnos. – Ella asintió, los dos caminaron un poco, alejándose del resto del campamento, ya entonces estaban solos. – Entonces Sagiri ¿Qué quieres decirme?
- Yo… - En ese momento su corazón empezó a latir fuertemente, estaba nerviosa pero luego no tendría otra oportunidad, se calmó internamente. – Siempre he querido decirte algo, por todo este tiempo que hemos estado juntos y siempre has sido mi amigo, cuando me encontraste ese día, realmente estoy agradecida por ese momento y que siempre estuviste a mi lado, tu y Kanno realmente me han cuidado desde hace tiempo… pero yo siento algo distinto hacia ti de lo que es mi hermano, son mi familia, pero yo contigo… no quiero arrepentirme de no decirlo… Ronnie, me gustas. – Ella finalmente lo dijo, sin ningún tipo de miedo, solamente sus sentimientos sinceros.
- … Sagiri, me alegra que sientas eso sobre mí, pero… yo no siento lo mismo.
- … Lo sabía. – Respondió con si nada, estirando sus brazos. – Cambiaste demasiado y quizás ha sido por alguien ¿alguna chica que conozcas? ¿Dime quien es?
- Eso… luego la conocerás, pero por ahora tenemos una batalla por delante.
- Tienes razón. – Soltó un suspiro. – Ahora me siento mucho mejor, quería decirte eso desde hace tiempo y ahora que lo hice, se me quitó un peso de encima.
- ¿Estás bien? Lamento no corresponderlo, pero siempre serás mi mejor amiga.
- Eso lo sé, pero mientras puedas ser feliz con quien desees, yo lo seré, así que pelea, no solo por nosotros, igual por ella. Yo me quedaré un rato más aquí, luego volveré.
- Entiendo… gracias Sagiri, me alegra saber que cuento con tu apoyo, eres una gran amiga.
- No es nada. – Sonrió, golpeando su espalda. – Ahora ve, hay mucho para prepararse. – Así entonces el castaño se fue, ella lo vio irse con una sonrisa, pero conforme más se alejaba, esta se fue borrando. – Yo… ¿esto está bien? Yo sabía que iba a rechazarme… me había preparado mentalmente pero… aun así duele…
Ella se cayó de rodillas, sujetándose el pecho mientras lagrimas comenzaron a caer de sus mejillas, ella empezó a sollozar ahí sola, sin que nadie la viera.
- Yo… no quería escuchar eso… duele… no quería saberlo…
Detrás de un árbol estaba Roman, no pudo evitar acechar, ya como tal solo se quedó ahí, esperando a que ella se calmara, después de todo ella necesitaba ese tiempo sola para calmarse.
Esdeath se encontraba en una habitación, esperando cualquier orden que pudiera llegar, fue así que la puerta se abrió, ahí estaba Budo.
- Esdeath, los reportes indican que el ejército revolucionario atacará pronto, así que prepárate para pelear.
- Bien. – Ella se levantó en ese momento, Budo la observaba fijamente.
- ¿Pelearás con todo? No podré defenderte nuevamente si intentas algo inadecuado.
- No lo haré, pelearé con todo lo que tengo.
- Bien, prepárate por si acaso. – Así entonces se fue, Esdeath nuevamente quedó sola, sabía que era el momento y la batalla contra Ronnie era algo inminente.
- (Llegó el momento Ronnie tu o yo, solo uno de los dos saldrá vivo… estaré esperando tu llegada…)
Ninja Britten 11: ya fue el momento que ambas tenían qué hacer y si fue una pelea dura pero bueno, todo terminó y Akame como Kanno ya están juntos al fin.
Bueno, este cap es solo de pensamientos antes de la batalla final, mucho de algunos y bueno, Sagiri se confesó pero fue rechazada, ya era obvio porque Ronnie va directamente hacia Esdeath, pero igual no será todo para Sagiri, se viene más a futuro, el siguiente cap ya empezará la guerra, muchas peleas, hasta el próximo cap. Saludos.
