El día llegó y las tropas del ejército revolucionario estaban listas, todos los soldados que deseaban luchar por su libertad, los fieles creyentes del camino de la paz y los sobrevivientes de las tribus nómadas, todos estaban reunidos bajo una sola misión: acabar con la maldad del imperio y a eso irían.

- Ya estamos listos. – Exclamó Kanno, Ronnie estaba a su lado. – Esto es por lo que luchamos amigo, démoslo todo hasta el final.

- Claro. – Ambos chocaron puños, al poco tiempo llegó Sagiri. – Ey, ya estás de regreso.

- Sí… - La pelinegra se veía más relajada. – Lamento tardar, quise tomarme un tiempo a solas, pero estoy mejor.

- Eso me alegra. – Ronnie lo sabía, vio las comisuras rojas en los ojos de Sagiri, ella necesitaba ese tiempo para sí misma. – Vamos a pelear, juntos.

- Claro. – Expresó ella con energías. Ya estaban a punto de partir con dirección a la capital del imperio, la lucha final estaba por empezar y Kanno había planificado todo junto a los demás generales.

"Flashback"

- El plan es el siguiente, antes que nada ¿Cuántos soldados tenemos ahora?

- Según el último conteo, se ha llegado a la cantidad de unos treinta mil soldados. – Respondió uno, el pelinegro asintió.

- Es perfecto, lo más seguro es que la mayor parte de sus fuerzas esperen en la entrada principal, es lo más obvio que se puede esperar de un ataque.

- ¿No concentraremos la mayoría de nuestras fuerzas en ese punto? – Preguntó otro, Kanno negó con la cabeza.

- Hay dividir en partes iguales nuestro poder de ataque y aprovechar ambos lados para dividirlos, haremos un ataque de pinza. – Empezó a señalar al mapa. – Para una ciudad, su punto estratégico y de mayor importancia siempre será la entrada principal, así que no dudo que ahí juntarán la mayor parte de sus fuerzas… podemos esperar que Budo se encuentre estacionado en esa zona junto a otros guerreros fuertes, posiblemente Wild Hunt también esté ahí.

- Pero, si Budo es lo suficientemente hábil, habrá pensado que igual ataquemos por atrás y deje tropas en esa zona. – Dio su opinión otro, Kanno lo sabe.

- De eso no hay duda, pero la cuestión es ¿Cuántas tropas dejará en esa zona? – Buscó guiarlos con esa pregunta. – Mi idea es llevar un número significativo de tropas a la zona trasera de la ciudad, esto se gana una vez la cabeza del primer ministro ruede por el suelo, así que es la misión principal, si su líder cae, los soldados no tienen razón para seguir luchando… siguiendo a mi idea, Night Raid debe atacar frontalmente, ya que solo entre usuarios de teigu pueden enfrentarse, necesitamos la mayor fuerza para derrotar a Budo y Wild Hunt.

- Eso haremos. – Respondió Najenda. – Budo es un hombre muy orgulloso y honorable, no se negará para nada a una batalla frontal y, si tiene una oportunidad para acabar con todos nosotros, la va a tomar.

- Eso haremos entonces. – Kanno miró a todos en esa reunión. – Esta estrategia decidirá nuestra victoria, todos tienen que dar lo mejor de si para ganar, así que vamos ahí y consigamos la libertad.

"Fin del flashback"

- Un plan sencillo pero que puede funcionar. – Comentó Ronnie por debajo. – Por ser tú, seguro podrá hacerlo.

- Pues claro, Kanno siempre brilla en sus planes. – Reclamó Sagiri con un puchero. – No me digas que no confías en que lo hará.

- Claro que lo hago. – Se defendió el castaño. – Depende de todos los que están presentes para que se haga realidad, confío en que será posible. – En ese momento el sonido de un cuerno resonó por todo el sitio.

- Esa es la señal. – Informó Kanno, mirando a los otros dos. – Es momento de irnos. – Ambos asintieron, llegó el momento, irán a pelear por conseguir la victoria, todos estaban dispuestos a conseguirlo.


El ejército del imperio estaba listo, Budo estaba al frente esperando a que llegaran, ahí también estaba Wild Hunt.

- Esto es aburrido… - Cosmina se encontraba sentada sobre una piedra. - ¿Cuánto más vamos a esperar? No me gusta.

- Que te desquites con otros, no ayudará a que vengan rápido, así que cierra esa boca. – Dorothea la mandó a callar, eso causó que la pelirrosa se enojara.

- Tu, puta enana.

- Calma, ustedes dos. – Syura intervino entre ambas. – No dirijan su ira la una a la otra, tienen que guardar esa energía para los verdaderos enemigos que están por venir.

- Ojalá vengan pronto, quiero ver de cuantas formas pueden ser lastimados y yo igual~ - Suzuka se sonrojó, Izou solo estaba callado sin decir nada.

En otro parte se encontraba Esdeath, ella no tenía razón para relacionarse con otros, ella estaba ahí solo gracias a la bondad de Budo que pudo hablar por ella, no lo desaprovecharía y pelearía, cuidando a sus soldados y además por Ronnie, quería que llegara para que tengan su batalla final de una vez por todas, donde solo uno de los dos saldría vivo.

- General Esdeath… - La voz de Syura resonó por su oído izquierdo. – Espero realmente no vuelva a cometer otra idiotez y pelee en serio, es su deber después de todo.

- No es necesario que me lo digas. – Ella abrió los ojos. – Acabaré con los enemigos.

- ¡Se acerca un ejército! – Un soldado dio el aviso, ese fue el momento que ellos esperaban en ese justo instante a lo que se prepararon, el moreno sonrió complacido.

- Se viene una gran masacre.

A la lejanía pudieron ver un gran grupo, soldados totalmente armados que iban dispuestos a luchar por sus propias razones, estaban a punto de realizar un choque contra la entrada del imperio, Esdeath levantó su espada.

- Esdeath… prepárate. – Exclamó Budo, la peliazul asintió, en ese momento vieron en el cielo.

- ¡Bestias voladoras! – jinetes iban por arriba de ellos y cargaban grandes piedras, entonces los dejaron caer como si fueran proyectiles para despejar el camino. - ¡Cúbranse!

Las rocas comenzaron a descender sobre el campo donde estaban los soldados del imperio, los gritos no se hicieron esperar, varios de ellos fueron aplastados, Budo y Wild Hunt corrían para esquivarlos.

- Ya desde ahora atacan, veo que no pierden el tiempo. – Exclamó Syura con una sonrisa. – Es nuestro momento de actuar igual.

- No se moverán de aquí. – Y entonces hicieron acto de presencia, cayendo del cielo llegaron aquellos que eran sus enemigos, el líder de Wild Hunt no pudo hacer más que sonreír eufóricamente al verlos.

- Finalmente llegaron… ¡Night Raid!

- Najenda. – Budo miró a la jefa del grupo enemigo, la peligris estaba cruzada de brazos. – Volvemos a pisar el campo de batalla, esta vez como enemigos.

- Y solo uno saldrá vivo de aquí. – Ella lo sabía, en ese momento señaló al frente. – Susanoo, tu turno.

- Sí, señorita Najenda. – El teigu humanoide saltó directamente hacia Budo para atacarlo, no le darían tiempo para reaccionar.

- ¡Hay que atacar ahora! – Exclamó Leone, así fueron contra ellos, todos y cada uno de ellos.

- Jeje, esto lo esperaba. – Dorothea sonrió por debajo, en ese momento sacó inyecciones. – Hace tiempo que deseo tener nuevas muestras para mantenerme joven y hermosa, y estas chicas me ayudarán. – Se inyectó sus soluciones, en ese momento la pequeña rubia comenzó a crecer, sus músculos tomaron una mayor masa y ahora tenía un físico bastante grande y desigual. - ¡Los matará y entonces tomaré sus células para seguir siendo bella!

- Debo señalarlo, esa chica está loca de remate. – Exclamó Lubbock. Por otro lado Izou encaró a Akame.

- Te estaba esperando… Akame de la hoja demoniaca. – El samurái sonrió, desenvainando su arma. – Deseo una batalla a muerte contra ti, quería enfrentarte desde hace tiempo y finalmente tengo la oportunidad, así que no la desperdiciaré, vamos a bailar hasta que estemos satisfechos. – Y se fueron por su lado.

- Jeje, parece que yo igual actuaré ahora mismo. – Cosmina encaraba a Ieyasu, Sayo, Chelsea y Sheele. – Un gusto Night Raid, espero les guste mi concierto, porque será lo último que escucharán en sus vidas.

- Esa mujer tiene obvios problemas. – Exclamó la pelicanela. – Parece que no hay otra opción.

- Es verdad. – Sheele se preparó con Extase. – Todos, hay que luchar para ganar.

- ¡Sí! – Exclamaron Ieyasu y Sayo al mismo tiempo, así se habían dividido, ellos enfrentarían a Cosmina, Lubbock, Leone y Bulat se enfrentarían a Dorothea, Akame e Izou tendrían su duelo, ahí Syura veía a Tatsumi y Mine.

- Muy bien niños, tienen la mala suerte de ir contra mí.

- Eso crees, pero eres más idiota de lo que te ves. – Señaló la pelirrosa. – Tatsumi y yo vamos a patear tu trasero.

- ¡Eso lo averiguaremos! – Empezó su combate. Ya entonces quedó al final, Ronnie y Esdeath, estaban uno frente al otro.

- Esdeath… vine a cumplir mi promesa.

- Eso lo esperaba Ronnie… - un aire gélido empezó a rodear a la peliazul, sus ojos cristalinos se posaron sobre el castaño. – Decidamos esto de una vez por todas, nuestra batalla final…

- Muy bien Esdeath… ¡Ahí voy! – Se equipó con la armadura de BMTH y saltó para empezar su combate, la serie de batallas por la liberación del imperio iba a empezar en ese instante…


Los aceros chocaban totalmente, Akame recorría por el campo de batalla mientras enfrentaba al samurái asesino de Wild Hunt, Izou llevaba una sonrisa en todo momento de su enfrentamiento, sus ataques llevaban tanta fuerza y malicia por lo que Akame solo se estaba defendiendo, la pelinegra buscaba una abertura para poder alejarlo y contraatacar.

- Vamos Akame, diviérteme mucho más. – Seguía presionando con sus ataques, la pelinegra no pensó que iba a tener problemas con alguien así y además no tenía teigu, peleaba solo con su propia fuerza y habilidad.

Izou siguió atacando cada vez más a la pelinegra que continuaba a la defensiva, él esperaba acabar con ella en cualquier momento que bajara la guardia, Akame necesitaba encontrar una forma de acabar con él.

- (Su sed de sangre es muy grande… necesito buscar la forma de apartarlo de algún modo)

- ¡No bajes la guardia! – Izou atacó a un costado con una tacleada, derribando a la pelinegra. – Eso será tu perdición.

- … Tienes razón, no necesito distraerme. – Ella se levantó en aquel momento y comenzó su ataque de regreso, ahora ella metía presión contra Izou quien buscaba defenderse.

- Esta presión… sí, eso era lo que buscaba. – El pelinegro sonrió. - ¡Vamos Akame, ofréceme todo lo que tienes!

- ¡Con gusto! – Ella comenzó a atacar con mayor fuerza que antes, durante el inicio dudó debido a que Izou presionaba y no sentía ni algo de miedo por recibir un ataque enemigo, eso la distrajo pero sabía que era un enemigo, es un duelo entre dos espadachines a muerte y el miembro de Wild Hunt estaba dispuesto a luchar hasta el final, Akame estaba despreciando esa decisión de él, pero ahora respondería como es adecuadamente.

La pelinegra siguió con sus ataques hacia Izou, este hizo todo lo posible con tal de desviarlos pero ella respondía nuevamente, esa era la batalla que él buscaba, durante todo el tiempo que solo mató indiscriminadamente, quería un rival que pudiera estar a su mismo nivel, alguien que solo ha estado valiéndose de su habilidad como samurái, durante bastante tiempo estuvo buscando a esa persona y cuando supo de Akame, algo dentro de él se activó.

Para Izou, la fuerza lo es todo, no hay diversión si ambas partes no ponen su vida en riesgo y una buena batalla se disfruta hasta que uno de los dos muera, eso es lo que ha estado llevando dentro de su mente todo ese tiempo, Izou quería esa batalla en la cual ambos contrincantes puedan luchar, chocar sus espadas hasta estar satisfechos y la cabeza de uno acabe cayendo, quería encontrar esa situación y para eso se unió a Wild Hunt, cuando supo que pelearían contra Night Raid, tuvo muy en cuenta que era la oportunidad perfecta para alcanzar su sueño.

Tuvo que pasar tiempo, relacionarse con gente que ni le interesaba y aguantar peleas internas pero finalmente estaba ahí, en la posición que deseaba y el punto que buscaba alcanzar, su sueño se acabó cumpliendo totalmente.

- Akame… te lo agradezco por darme la oportunidad de tener este duelo, nunca antes me había divertido en toda mi vida. – Respondió Izou. – Pensé que mi vida iba a ser vacía por siempre y nunca iba a encontrar algo que me diera tanto jubilo como lo es este momento… - Ambos se quedaron a un espacio considerable. – Pero todo lo bueno siempre tiene que llegar a un final y estoy dispuesto a que sea ahora mismo.

- Bien… entonces cumpliré tu deseo final, como el guerrero que eres. – Izou sonrió.

- No me decepciones hasta el final. – Los dos corrieron para lanzar el ataque final, un simple choque entre espadas que lo decidiría todo, ya entonces pasaron uno del otro, con sus armas al frente, pasaron unos cuantos segundos, entonces una espada cayó al suelo.

- … Así es entonces… - Izou cayó de rodillas, la sangre empezó a salir a chorros de su cuello, su vida se alejaba con cada segundo que pasaba, Akame estaba frente a él, apenas y podía verla. – Pude… vivir bien hasta el final… gracias…

Cerró los ojos, con su vida totalmente fuera de su cuerpo, Akame asintió, Izou pudo haber sido un enemigo atroz hasta el final pero tenía el honor de un guerrero y buscó una pelea justa hasta el final, eso al menos ella podía respetarlo.

- Si no hubieras cometido esos crímenes tan atroces, pudiste haber tenido otra oportunidad… prometo que ganaré esta guerra. – Akame se fue para auxiliar en otro lado, las batallas iban a continuar y quedaba mucho más antes de que llegue a un final.


Honest estaba en su asiento, escuchando cada nueva noticia que llegaba de las líneas enemigas.

- Cada vez se acerca más el ejército, están superando nuestras barreras.

- De repente llegan bestias que sueltan proyectiles, es un caos.

- ¡Hay un nuevo informe! Nos atacan desde atrás, nos tienen rodeados.

Cada informe solo empeoraba la actitud del primer ministro que no lograba comer en paz, al final golpeó la mesa con fuerza, rompiéndola y con ello toda la comida cayó al suelo.

- Maldición, esto no podemos perderlo… no luego de todo el esfuerzo que hice en controlar este reino… no dejaré que todo mi trabajo se pierda en vano. – Se levantó y empezó a caminar por los pasillos, esperaba que el idiota de su hijo y esos guerreros, así como los generales pudieran mantener a raya al enemigo pero no recibía buenas noticias, si nada de eso servía, él mismo tendría que tomar las riendas del asunto y darle una vuelta.

Su camino lo terminó llevando hasta la sala del trono, ahí estaba sentado el joven emperador, totalmente temeroso de la situación.

- ¡Honest! – El pequeño corrió hacia el primer ministro. – Esto es malo, el ejército revolucionario nos va a rodear, necesito que me protejan… ayúdame.

- Descuide joven emperador. – Este sonrió. – No todo está perdido, aun nos queda una última arma que podrá cambiar el panorama.

- ¿En serio? – Preguntó este, Honest asintió.

- Se encuentra bajo el palacio, este es considerado el teigu más poderoso que ha sido transmitido durante cada generación de la familia imperial, solo los de su sangre pueden manejarlo, si usted toma ese teigu, seguro podrá acabar con el ejército revolucionario.

- … Eso… ¡Eso es Honest! – Eso trajo una sonrisa al joven emperador. – Llévame a ese teigu, vamos a acabar con los enemigos.

- Muy bien joven emperador… como usted ordene. – Hizo una reverencia mientras una sonrisa malvada cruzó su rostro, Honest no iba a caer sin pelear y quedaba mucho más por delante en la guerra.


Ninja Britten 11: Ya desde entonces Sagiri no tuvo mucha oportunidad, por más tiempo que amara a Ronnie primero, no resultó como esperaba, pero si no estará sola, tiene a alguien más a su lado.

Finalmente empezamos las batallas finales, el final del primer arco se acerca y se viene con todo, ya algunas peleas pasarán rápido, otras si les daré su tiempo para desarrollar, ya verán así contra Budo y contra Esdeath que le daré bastante desarrollo, ya por ahora es el inicio, se vendrá más, hasta el próximo cap. Saludos.