Luego del anuncio de que Kanno sería el próximo emperador, se estaban realizando muchas cosas, tendría una ceremonia frente a toda la gente para que se enteren, mientras tanto quedaba otro asunto al aire respecto a eso.

- Que bien se siente volver a la capital. – El antiguo primer ministro y su hija Spear llegaron en aquel momento.

- Primer ministro Chouri, lo esperábamos. – Expresó Najenda, el viejo soltó una risa.

- Ya no soy el primer ministro, ese titulo no es necesario para referirse a mí. – Expresó este. – En cualquier caso, me alegra que la batalla haya terminado y podamos volver a nuestro antiguo hogar.

- Es cierto padre, ya nunca más tenemos que seguir viajando y huyendo. – Respondió la rubia.

- Por ahora ¿alguna razón por la que me llamaron? – Preguntó el anciano, la peligris asintió.

- Ya debe saber de la noticia de uno de nuestros miembros será el nuevo emperador. También es necesario que se nombre a un nuevo primer ministro para que aconseje al nuevo emperador, por esa razón lo llamamos… quisiéramos saber si usted está dispuesto a regresar a su antiguo puesto.

- Así que me pide ser el primer ministro de nuevo… - Chouri se llevó la mano al mentón.

- Padre, es una gran oportunidad, fuiste un buen primer ministro y ahora que ese idiota de Honest está cien metros bajo tierra, puedes volver a ser el hombre que traerá la paz. – Spear se veía muy emocionada al respecto, de igual forma que ella pueda volver a ser una soldado y buscar pareja, ciertamente era una gran oferta para Chouri, regresar a su antiguo trabajo.

- … Agradezco la oportunidad, pero tengo que rechazarlo. – Eso sorprendió a Najenda.

- ¿En serio? Pensé que le encantaría volver a trabajar para el pueblo.

- ¡Es cierto padre! No es algo que puedas desperdiciar. – Incluso Spear buscaba convencerlo de regreso, pero el anciano negó con la cabeza.

- Yo ya estoy viejo y la verdad pienso que es mejor dejar de lado el pasado oscuro del imperio, algo de lo cual, lamentablemente formo parte, a pesar de que aún siga contando con el apoyo de la gente debido a mis acciones, quiero que el imperio pase página y ahora los jóvenes se encarguen del futuro del imperio de ahora en adelante, por esa razón quiero nombrar a mi sucesor aquí y ahora. – sujetó a su hija del hombro. – Spear, quiero que seas la nueva primera ministra.

- … ¿Eh? – La rubia no podía creer lo que estaba escuchando. - ¿Yo? ¿Primer ministro?

- Sí. – Asintió Chouri. – Deseo vivir una vida tranquila y plena hasta el fin de mis días, además te he enseñado todo lo básico para ser primer ministro, sé que harás un buen trabajo.

- N-No lo sé, eso parece ser demasiada responsabilidad.

- Descuida, yo confío en ti mi querida hija, sé que a pesar de lo ocupada que estarás, podrás manejarlo.

- … Padre… bien, yo Spear seré la primera ministra. – Declaró la rubia, entonces en aquel momento se dio cuenta de algo, el trabajo de primer ministro es bien engorroso y estará ocupada, al estarlo ella no tendría tiempo para casi nada y a consecuencia de ello, sus posibilidades de encontrar novio se redujeron, empezó a lagrimear. – No puede ser… uggh…

- Jeje, mírala, tan feliz que está llorando de la felicidad. – Exclamó Chouri, aunque Najenda no pensaba que esa fuera la razón. – Por cierto ¿Dónde se encuentra el nuevo joven emperador?

- Ahora mismo se está encargando de un asunto muy importante. – Respondió Najenda. Justo en otro sitio, más bien en el ahora cuartel de los altos mandos del ejército revolucionario, que ahora serían considerados un consejo que apoyaría al emperador en asuntos importantes así como serían nombrados señores de diversas tierras estaban en una reunión, Kanno estaba ahí pero no solo él, Esdeath y Ronnie igual, ya se estaba tratando el asunto respecto a la peliazul.

El ambiente estaba tenso, no solo era por la presencia de la antigua general, sabían de los crímenes que ella cometió, a cuantos de su ejército mató y torturó por puro gusto y placer, ella era una criminal la cual consideraban que era mejor dejar muerta que viva.

- Seguro tienes una razón para traerla. – Exclamó uno de ellos, Kanno asintió.

- Sé que puede parecer algo extremo lo que estoy por pedir pero explícitamente quiero hablar de este asunto, ya en el pasado dimos oportunidades a antiguos enemigos de tener un nuevo comienzo y eso a la larga nos ha beneficiado, quiero ofrecer la misma oferta a ella.

- Supongo que sabes, pero claramente Esdeath es una salvaje que disfruta de torturar y matar personas, solo valora la fuerza más que nada. – habló uno de ellos. – Dejarla libre solo traerá intranquilidad y discordia al nuevo imperio.

- Eso no pasará. – habló Ronnie en ese momento. – Los dos hicimos un trato… una promesa, ella reconoce mi fuerza y declaró que ahora me servirá, y yo igual deseo hacer eso, será alguien a quien mantenga a mi lado, si sucede algo con ella, la responsabilidad recaerá en mí. – Respondió, la peliazul volteó a verlo con una sonrisa ligera, entonces tomó un respiro hondo.

- Es cierto. – Ella empezó a hablar. – Ronnie demostró ser más fuerte que yo, y como alguien que valora la fuerza, decidí que él es el hombre que tiene posesión sobre mi vida, nunca lo voy a desobedecer ni traicionar mientras siga viviendo, porque es la única persona que llegó hasta lo más profundo de mi corazón… lo voy a amar y seguir hasta el final. – Ronnie sonrió, abrazándola por un costado.

- Claramente la tengo conquistada, ella no será una amenaza, nunca más, más que eso, contar con su fuerza será beneficioso para el imperio a largo plazo y como estaremos juntos, la vigilaré todo el tiempo. – terminó de explicar el castaño, por ahora todos los antiguos jefes del ejército se pusieron a pensar.

- ¿Está bien confiar en su palabra?

- Estamos hablando de Esdeath, no sabemos en qué momento pueda soltarse de su correa.

- Ya este joven la derrotó una vez, y, aunque ella sea una asesina sanguinaria, tiene honor y no parece que falte a su palabra.

- Ronnie y yo tomaremos toda la responsabilidad de esto, por eso se los estoy pidiendo, dejen que ella siga viviendo aquí. – El pelinegro hizo una reverencia, al igual que Ronnie, los dos iban muy en serio, ya luego de unos segundos de pensarlo.

- … Solo quiero que me respondan algo ¿Realmente nunca más volverá a causar un genocidio?

- Será así, en caso de que pase, los dos pagaremos con nuestras vidas. – Declaró Ronnie con seriedad, los dos realmente lo decían en serio, ya entonces todo el consejo asintió.

- Será así… le otorgaremos a Esdeath una segunda oportunidad. – Ambos jóvenes se vieron con sonrisas en sus rostros. – Trabajen para que no nos arrepintamos de esta decisión.

- Así será. – Sin decir nada más, los tres salieron, el pelinegro soltó un suspiro. – Lo conseguimos del algún modo.

- Así es. – Ronnie abrazó a Esdeath. – Ahora no habrá algún impedimento que nos permita estar juntos.

- Sí, aunque si se hubieran negado, los hubiera congelado en ese momento. – Amenazó, algo que trajo gotones a ambos chicos.

- Menos mal lo logramos por el método pacífico… ahora con ambos, ya puedo decir, Ronnie, me gustaría que sea el nuevo gran general para el ejército que formaré en el imperio. – Esa propuesta sorprendió a Ronnie.

- ¿Yo? – Kanno asintió.

- Dije que los quiero a mi lado para construir un reino pacífico, y contar contigo como mi general me traerá tranquilidad, del mismo modo se lo pido a Esdeath, puedes mantener tu rango.

- … Eso es tentador, pero yo perdí ante Ronnie, no me creo merecedora de seguir siendo general.

- Esdeath… - el castaño bajó la mirada, la peliazul se dio cuenta, acariciando su mejilla.

- No necesitas estar triste, por ahora puedo comenzar desde lo más bajo pero trabajaré para recuperar lo que una vez tuve. – En ese momento Kanno tuvo una idea.

- Quizás no tan abajo, después de todo un general necesita un segundo al mando, Esdeath, quiero que seas ese apoyo para mi amigo, tendrás autoridad pero estarás por debajo de él, quizás eso te pueda satisfacer.

- … Mientras Ronnie siga siendo el que mande, no tengo problemas, además si puedo trabajar con él, eso me hará feliz. – Ella no dudó en abrazarlo, el castaño sonrió.

- Gracias por la oportunidad Kanno, eso seguro hará a todos felices.

- Por supuesto, aún queda un poco antes de la coronación oficial pero realmente deseo armar mi equipo de trabajo para el futuro y los quiero a ustedes dos.

- Lo haremos con gusto, nuestro emperador. – El castaño hizo una reverencia, Kanno desvió la mirada.

- N-No hagas eso, aún no me acostumbro y menos que lo hagas tú. – Ronnie soltó una risa.

- Son protocolos de la realeza, supongo que así me deberé referirme a ti en público.

- Por favor… al menos en privado sigamos tratándonos como siempre.

- Claro, seremos siempre amigos. – Ronnie lo palmeó en la espalda, ya entonces tomaron caminos distintos, Ronnie y Esdeath aún tenían que recuperarse del todo de sus heridas por lo que volvieron al hospital. – Oye Esdeath, quiero proponer algo. – En eso ella volteó a ver.

- ¿Sí Ronnie?

- ¿Qué dices si volvemos a formar a los Jaegers?


Empezó a caer la noche, lo que fue el palacio del emperador ahora estaba sirviendo para una fiesta, la coronación de Kanno se llevaría a cabo y todos estaban ahí reunidos para ese momento, era un banquete y por consiguiente que la nobleza formaba parte, al menos aquella que no estaba de acuerdo con las maquinaciones de Honest y eran buenos nobles, se llevaba a cabo un protocolo, por lo que tenían que estar bien vestidos.

- En serio, llevar vestido no es lo mío. – se quejó Leone por el vestido amarillo que llevaba, ajustando su busto. – Me aprieta el pecho demasiado.

- Vamos Leone-san, algo así no está mal de vez en cuando, además es el gran momento de Kanno-san. – Sheele llevaba un vestido purpura con brillo, su cabello estaba atado a una cola de caballo.

- La verdad que este tipo de fiestas tan rimbombantes no son muy de mi agrado, prefiero más el beber con amigos.

- La verdad es que se ven lindas. – Bulat se acercó llevando un smoking, aunque por el grosor de sus brazos, se rompieron las mangas, dejando ver sus músculos. – Hay que aprovechar que quizás sea nuestra única fiesta de nobles.

- Como sea, me iré a beber por ahí. – Y Leone se fue, por un lado Tatsumi estaba ahí llevando traje igualmente, Ieyasu y Sayo se habían ido en la mañana y él se quedó, esa fue su decisión después de todo, ahora estaba esperando a su pareja.

- Ya estoy aquí. – Mine llegó, llevaba un vestido de color azul claro con zapatillas, estaba ligeramente arreglada con una base de maquillaje, tal apariencia lo dejó sin habla. – Jeje, realmente no puedes decir nada.

- Lo siento, eres tan hermosa que no supe que decir. – La pelirrosa sujetó a su hombre del brazo.

- Este tipo de fiestas si son algo para una chica delicada como yo, y estar junto al hombre que amo lo hace mucho mejor.

- Pues me alegra… - Tatsumi se sentía muy nervioso, Mine estaba tan linda que buscaba resistir la tentación de abrazarla y besarla. – Vamos a presenciar un gran suceso para nuestro futuro.

- Es cierto, sé que Kanno será un gran emperador y me sorprende de Akame que será la emperatriz… nadie hubiera imaginado que una antigua asesina y arma del imperio llegaría a regirlo en el futuro.

- Todos nos esforzamos para conseguir este resultado, ahora vamos a vivir lo que resta de nuestras vidas en felicidad. – Los dos siguieron juntos, ya luego de un tiempo, las luces se apagaron, justo en ese momento apareció Spear que llevaba una ropa tradicional de una túnica azul con un sombrero grande, era el traje de primer ministro.

- Atención todos, soy Spear y desde ahora será la nueva primera ministra del imperio, el día de hoy es una celebración importante, luego del encarcelamiento y crímenes cometidos por el anterior emperador, ahora entraremos a una nueva era para el imperio, una donde ahora tendremos a alguien que realmente se preocupará por el pueblo, ya que lo ha conocido desde abajo, buscará ser un hombre justo con todos, aquí y ahora se hará la presentación oficial del nuevo emperador, Kanno.

En ese momento la puerta se abrió y de este empezó a salir el pelinegro, llevaba la misma ropa que el emperador anterior, hecho a su medida, el gorro con la corona, a su lado también salió Akame, ella estaba bien arreglado, su cabello recogido, una ligera capa de maquillaje y ropa en un vestido amplio con un gorro igual, los dos tenían un aire de realeza que ni parecía que antes fueron asesinos, ya entonces avanzaron hasta sentarse en sus respectivos tronos, el pelinegro sujetó la mano de su pareja.

- ¡Que viva el nuevo emperador! – Declaró Spear, se llevaron a cabo aplausos y todo, Ronnie y Sagiri aplaudieron junto al resto, felices de ver el nuevo rumbo que su amigo ahora tenía, de tal modo la celebración llegó a su punto culminante. Durante todo ese tiempo ambos saludaron a nobles y señores de tierras que fueron a la celebración, al final todo acabó y ambos fueron a su habitación ya que el emperador contaba con una en el palacio.

- Eso fue agotador. – El pelinegro soltó un suspiro. – No entiendo como es que el emperador lleva estas ropas, son grandes y no permiten mucha movilización, creo que nunca más las llevaré.

- Lo entiendo, tampoco me agrada mucho este vestido, me gusta más mi ropa de antes. – Expresó Akame, ambos se vieron, soltando una risa ligera. – Pensamos lo mismo.

- Creo que mi estilo de ser emperador que conviva con la gente será mejor, ambos cambiaremos muchas cosas a lo largo de estos años, para que la paz dure por mucho tiempo.

- Así es… por cierto, pude notar a los nobles que solo buscaban favores de nuestro lado y además por sus expresiones… parece que esconden algunos secretos oscuros, quizás prostitución o esclavización.

- Entiendo, luego pasaremos la lista a la jefa para que se encarguen de ellos. – Ya luego de cambiarse a sus ropas normales, se sentaron en la gran cama. – Me costará acostumbrarme a esto.

- Yo igual… ambos fuimos asesinos pero ahora vamos a gobernar un imperio, aún quedan muchos trapos sucios en varias partes de la tierra, pero con esto podremos localizarlos más fácilmente y que los acaben.

- Es cierto. – Ella se recostó. – Muchas cosas nos serán más sencillas pero espero poder trabajar como siempre… supongo que podremos salir a asesinar en ocasiones.

- Aunque ahora nuestros rostros serán más reconocidos, debemos hacerlo con mayor precaución, quizás pedir ayuda a Chelsea al respecto, ella es la que sabe hacer misiones encubierta.

- Es cierto. – Ella en aquel momento se recostó en el regazo del pelinegro. - ¿Me acariciarás?

- Te has vuelto bastante mimada ¿no?

- Yo incluso soy una chica. – Ella hizo un puchero, el pelinegro en aquel momento comenzó a acariciarla.

- Trabajemos duro por esta nueva era de paz.

- Eso haremos.

Ahora con Kanno como emperador, muchas cosas iban a cambiar de ahora en adelante y también del mismo modo los demás trabajarían para que los días sigan igual de pacíficos.


Ninja Britten 11: Sí que lo de Akame embarazada nadie se lo esperó, pero ahí ya llegará el próximo heredero entonces y la verdad se vienen cambios desde este momento con muchas cosas por ocurrir.

Con este cap ya se hizo la ceremonia de Kanno emperador con Akame como emperatriz igual pero los dos no le van demasiado a la realeza, igual se perdonó a Esdeath y seguirá formando parte del ejército aunque como ayudante de Ronnie y los Jaegers volverán a ser un grupo por lo dicho ahí, ya se vendrán más caps tranquilos, el próximo se abarcará en un par que deseo desarrollar, nos vemos en el próximo cap. Saludos.