Todo estaba casi listo para el recibimiento del rey invitado a la capital del imperio, el palacio ya estaba lo suficientemente adornado para su arribo e igual el banquete estaba preparado.

- Parece que llegamos a tiempo. – Najenda y Lubbock llegaron al sitio, la jefa de Night Raid cambió, dejándose un cabello largo aunque manteniendo su ropa de siempre mientras que el peliverde tenía su cabello atado a una coleta. – Estas relaciones serán buenas para el imperio.

- Eso es cierto. – Asintió Lubbock. – Entiendo cómo es que Kanno ha estado trabajando para mejorar la calidad de vida de la gente.

- ¿Ya acabé aquí? – Preguntó Susanoo el cual se mantenía como siempre, siendo un teigu, no envejecía.

- Claro, puedes ir a ayudar a preparar la comida. – Señaló Najenda, así el peliazul asintió mientras se iba. – Por ahora vamos a descansar ¿Si Lubbock?

- Claro. – Tomó de la mano a su esposa y ambos se fueron a ver por ahí. Mientras tanto Kanno, Ronnie y Sagiri estaban acabando por supervisar todo.

- No hay ningún problema por el lugar que vigilé. – Anunció Sagiri.

- Lo mismo de mi parte. – también Ronnie, el pelinegro asintió.

- Entonces todo está listo, ya con los demás de Night Raid aquí reunidos, no deberá haber algún problema.

- Entonces podemos descansar finalmente… - Sagiri se dejó caer sobre el asiento, abanicando su pecho. – Fue más agotador de lo que pensé.

- No es todo realmente, nuestro trabajo ahora es asegurarse de que el rey tenga una buena imagen de nuestro imperio, así que nada de comentarios fuera de lugar. – Sabía que eso iba dirigido específicamente a su gemela, esta sonrió.

- Oye Kanno, yo no soy totalmente pervertida, no diré nada que de una mala imagen.

- Eso espero, porque esto es totalmente importante, así que debemos de cuidar bien nuestras palabras.

- Emperador, el carruaje del rey ya está en la entrada. – Spear llegó con el aviso, el pelinegro asintió.

- Es la hora, vamos, también avisen a Akame. – Dicho eso, ya se fueron para ir a recibirlo. Justo en la entrada a la capital del imperio estaba el carruaje que llevaba dentro al rey de Yintos, este observó a través de la ventana.

- Wow, así que esa es la capital del imperio, es mejor de lo que pensé.

- Rey, no asome la cabeza, debe mantener su imagen de rey. – Sushi quiso detenerlo pero este solo empezó a reír.

- No seas demasiado serio Sushi, es un viaje y hay que disfrutarlo al máximo, ya seguro el emperador vendrá a recibirnos. – Al atravesar la entrada, vio mucho del imperio y los avances que tenía, ciertamente todo aquello era tan nuevo a sus ojos que no podía quedar maravillado. – La gente aquí se ve tan feliz, eso habla bastante del buen mandatario que es el emperador Kanno.

- Estamos cerca del palacio su majestad, recuerde tener una buena imagen.

- Claro, no es necesario que te alteres Sushi. – El carruaje se estacionó frente al palacio, un soldado bajó para abrir la puerta donde Nathan bajó, ahí vio a personas al frente.

- Un gusto recibirlo en nuestras tierras su majestad, soy el emperador Kanno, a mi lado se encuentra mi esposa la emperatriz Akame, mi más fuerte general Ronnie y mi hermana y señora de las tribus del norte, Sagiri. – Los cuatro hicieron una reverencia.

- Hasta que finalmente lo conozco. – Nathan fue a tomar la mano de Kanno para un apretón. – Soy el rey de Yintos, me llamo Nathan Frylls pero puedes decirme NF.

- Su majestad, no sea tan casual con el emperador. – Sushi salió por detrás, en ese momento Kanno soltó una pequeña risa.

- Supongo que no quisiera tantas formalidades realmente.

- Sería mucho mejor, vinimos para armar una buena relación entre nuestras tierras, así que no nos cansemos con protocolos agotadores y vayamos al punto.

- Está bien, yo igual pienso que haber hecho el asunto tan serio sería sofocante.

- Me alegra que estemos en la misma página. – Para Kanno, la primera impresión del llamado NF no fue tan mala como pensaba, al menos sería alguien con quien entenderse. - ¿Vamos dentro?

- Claro. – Así se adentraron, por detrás Akame, Ronnie y Sagiri sonrieron, al parecer las cosas irían bien.

- Lamento que mi rey sea así. – Se disculpó Sushi. – Es alguien bastante relajado y confiado en otras personas, eso causa que no tenga una imagen tan real como debería de ser.

- No es tan malo. – comentó Sagiri. – La verdad es que a Kanno eso le da igual y parece agradarle más que sea alguien muy relajado, si hubiera sido del tipo serio esta reunión se hubiera puesto demasiado extraña.

- Aun así, debería de ser alguien más digno. – Soltó un suspiro. – No me he presentado, soy el asistente real del rey, me llamo Sushi.

- Soy Sagiri, la hermana gemela del emperador por si no lo notaste.

- Con razón son tan parecidos. – Este sonrió por debajo. – Espero que nuestros reinos puedan llevarse totalmente bien.

- Igualmente lo creo. – Al menos la primera impresión fue bastante bien para ellos, ahora se podía creer que la reunión avanzaría bien para una alianza entre ambos reinos.


- Tatsumi-kun, Mine-chan. – Sheele saludó a los dos que recién habían llegado, la pelimorada ya no llevaba lentes sino que ahora se habían creado los lentes de contacto, por lo que ella iba con estos.

- Sheele. – La pelirrosa abrazó a su amiga. - ¿Cómo va todo por su lado?

- Bastante bien, hemos estado realizando misiones conjuntamente, ustedes dos han sido una bonita pareja desde que se retiraron.

- Hemos pasado días muy pacíficos. – Mine abrazó a Tatsumi. – Es algo que no cambiaría.

- Bueno, eso es verdad. – El castaño soltó una risa nerviosa.

- Jeje, no dejas de ser mimada. – Esa voz los sorprendió por detrás, Mine soltó un gruñido.

- No esperaba que estuvieras aquí Chelsea. – La pelinaranja estaba ahí, teniendo una mayor estatura y cuerpo esbelto, esta sonrió de lado.

- ¿Acaso no puedo saludar a mis antiguos compañeros? O es que salirte de las líneas frontales te volvieron alguien débil.

- ¡No es así! – La pelirrosa soltó un suspiro. – Esto me hace acordar como es que te detesto.

- Jeje, yo en cambio te amo.

- Eso es lo que odio.

- Ya bastante ustedes dos, no peleen. – Sheele se interpuso entre ambas. – La fiesta está a punto de empezar así que disfrutemos.

- Eso haré, vamos Tatsumi, por ahí. – Mine se llevó a su esposo a otro lado mientras Chelsea una pequeña risa, no importaba cuanto tiempo pasara, ella siempre disfrutaba molestar a Mine.

Pasando con Kanno y NF, estos fueron a una mesa, ahí un par de sirvientes llegaron para llevar bandejas de comida.

- Puedes comer lo que quieras. – señaló Kanno, los ojos de NF se iluminaron.

- Muchas gracias, la verdad deseo probar su gastronomía. – Así el rey empezó a comer la comida que trajeron mientras Kanno observaba. – Es deliciosa, nunca antes había probado algo así.

- Son recetas que traje de mi tierra natal, la verdad es de lo más popular que tenemos aquí.

- Ya veo, debo decir que esta carne envuelta entre panes y verduras.

- Hamburguesa.

- Así que hamburguesa ¿eh? Es simplemente una exquisitez, no puedo dejar de alabar esta comida.

- Me alegra que lo disfrutes. – Expresó el pelinegro, al menos las cosas con el rey seguían estando de buena forma, en ese momento llegó Akame.

- ¿Cómo está disfrutando nuestro invitado?

- Bastante bien, parece que nuestra comida le agrada.

- Ya veo… - Akame tragó saliva, ella igual deseaba comer, causando una pequeña risa en Kanno.

- Igual puedes comer.

- ¿En serio? Con gusto lo haré. – Akame igual se sentó mientras tomaba una bandeja y empezó a comer.

- Su esposa es hermosa pero parece que disfruta comer. – Señaló NF.

- Ella come demasiado y aún así mantiene su figura, es especial. – Respondió Kanno.

- Ya veo, tiene suerte de tener una esposa así, he recibido un buen trato desde que llegué, eso realmente me da una buena opinión de su imperio.

- Y aún hay más. – En ese momento se levantó para ira otro lado, justo ahí estaban Ronnie y Sagiri. - ¿Están listos?

- Jeje, hace tiempo que no hacemos esto, así que estoy emocionada. – Sagiri sonrió, Ronnie igualmente.

- Hagámoslo como en los viejos tiempos.

- Claro. – Tenían sus teigus en mano, en ese momento NF los observó mientras se pasaron justo al frente.

- ¿Qué harán? – En ese momento los tres se vieron y entonces asintieron, empezando a tocar.

"Reproduciendo: The Devil Wears Prada – Salt"

Habiendo creado golems con instrumentos, empezaron a tocar la canción mientras NF prestó atención, igual el resto que estaban ahí.

I can never process

What I'm feeling in my bones

Like a sickness that I can't diagnose

Some days I think I'm afraid of my shadow

I show up to fight at all the wrong battles

And I don't think my mind will be right 'til I

Pour the salt into the wound

Let the rain wash over you

If everything I said was true

Then why am I paralyzed?

Watch the grass blow in the wind for the hell of it

And sometimes I get so caught up that I forget

That all of our words only mean what's behind them

You can't throw gasoline on a fire

And say you tried to put it out

Pour the salt into the wound

Let the rain wash over you

If everything I said was true

Then why am I?

Hiding from the blinding lights

I never had an alibi

If everything I said was true

Then why am I?

Why am I still paralyzed?

Why am I still paralyzed?

Step back as the ashes rise

Embers up toward the sky

With all the things that I can't find

Pour the salt into the wound

Let the rain wash over you

If everything I said was true

Then why am I?

Hiding from the blinding lights

I never had an alibi

If everything I said was true

Then why am I?

Why am I still paralyzed?

Still paralyzed

Al acabar con la canción, empezaron a aplaudir, NF igualmente lo hizo.

- ¡Bravo, eso fue grandioso! – Se levantó, Kanno sonrió.

- Gracias.

- La verdad es que nunca antes había escuchado tal estilo de música, y esos instrumentos tan raros que tienen.

- Son nuestros teigus. – Respondió Sagiri. – Los tenemos desde hace diez años y nos han acompañado desde siempre.

- Así que sus teigus ¿eh? – En ese momento NF bajó la mirada. – Emperador Kanno, quiero hablar ahora de nuestra relación.

- Claro. – En ese momento se sentaron, igualmente llegó Sushi. – Ya que vio lo hospitalarios que somos, seguro querrá la alianza.

- Por supuesto, de eso no hay duda. – Sonrió el rey. – Eres un buen hombre y alguien agradable, así que quisiera que Yintos y el imperio sean aliados.

- Es bueno saber eso, así que…

- Antes. – En ese momento NF interrumpió al pelinegro. – Hay algo de lo que deseo hablar con ustedes. – También se dirigió a Ronnie y Sagiri.

- ¿Igual nosotros? – Preguntó el castaño.

- Tiene algo que ver con sus teigus. – Empezó a explicar el rey. – La verdad es que desde hace años, según las escrituras de mi reino, uno de los antiguos reyes se dedicó a cazar bestias peligrosas y entonces arrancando sus núcleos, creó armas con los cuales servirían para la protección de nuestro reino, pero estas acabaron desapareciendo durante una invasión de un reino vecino y desde entonces no se sabía nada. Según lo que señala es que estas tienen cierta particularidad y es que cuentan con formas inusuales, mayormente con forma de instrumentos.

- … Eso quiere decir que… - Ronnie miró a BMTH, los otros dos vieron a sus teigus.

- Esos teigus que poseen, originalmente les pertenecen a Yintos, mi reino. – Comentó NF con seriedad. – La razón por la cual acepté esta reunión son dos, la primera es que deseaba conocer el imperio, la otra tiene que ver con sus teigus… vine para recuperarlos como el auténtico dueño.

- Un momento, eso… - Sagiri quiso reclamar, pero Kanno la detuvo poniendo su mano al frente.

- ¿Es necesario que quieras tener nuestros teigus de regreso? – Preguntó Kanno, el rey asintió.

- Después de todo son pertenecientes a Yintos, así que, si no deseas que esto acabe mal, quisiera tenerlos de vuelta.

- … Kanno ¿Qué harás? – Preguntó Sagiri, ya ellos tres han pasado tanto tiempo apegados a sus teigus que una petición así es complicada, al finalmente el emperador levantó la mirada.

- Rey Nathan Frylls, realmente creo que nuestros reinos podrían llevarse bien, pero si hay algo en lo que no podemos ceder, es en nuestros teigus, después de todo sin ellos no hubiéramos llegado donde estamos, es parte de nuestra historia, así que lo lamento.

- … Ya veo… Sushi.

- Como ordenes su majestad. – En ese momento el asistente sacó algo, era un bastón y entonces apuntó hacia ellos. – Paralízalos, Electric Callboy.

- ¿Qué? – De repente rayos salieron del bastón, causando daño a los tres, eso sorprendió al resto.

- ¡Protejan al emperador! – Soldados y también los de Night Raid y Jaegers fueron al ataque pero NF sacó algo, era una espada.

- Oscurécelo todo, BlesstheFall. – Al impactar la espada al suelo, una gran oscuridad invadió el lugar, causando que no pudieran ver, al final quedó solo ese espacio donde estaban NF y los tres.

- ¿Qué haces? – Preguntó Ronnie, el rey sonrió.

- Ya que se negaron a mi petición pacífica, no me dejaron otra opción, realmente quise ser lo más tranquilo posible y llevarme mis teigus en paz, pero se negaron, así que lo haré a la fuerza.

- N-No harás eso… - Sagiri gruñó por debajo, buscando liberarse de la parálisis creada por el teigu de Sushi, los otros dos igual lo intentaban.

- No podrán conseguirlo, después de todo el poder de Electric Callboy es de un rayo tan paralizante que ni una bestia podría moverse.

- Tú… - Kanno miró seriamente al rey.

- No seas así, aún me caes bien, así que solo tomaré los teigus y…

- No lo harás. – Alguien apareció y casi corta a NF, era Akame quien tenía a Murasame en manos. – No los tocarás.

- No sé cómo entraste al espacio de BlesstheFall, pero es inútil.

- ¿Estás bien Kanno? – Preguntó ella, el pelinegro asintió.

- Paralizado, pero bien.

- Yo me encargaré de esto. – La pelinegra corrió mientras buscaba atacar a NF pero este saltó a un lado.

- Esto se pone peligroso, lo siento Sushi, pero debemos irnos.

- Como usted diga majestad. – Detuvo la parálisis de su teigu, ya causando que los tres pudieran moverse.

- Lo siento emperador Kanno, parece que nuestras negociaciones no funcionaron, pero esto no se quedará así, no me rendiré hasta obtener de vuelta esos teigus, así que lo declararé aquí y ahora… Yintos irá a la guerra contra el imperio, nos vemos. – En ese momento la oscuridad rodeó a NF y Sushi y al disiparse, ya no estaban en ningún lado.

- ¿Están bien? – Preguntó Tatsumi, llegando junto al resto hacia donde estaban.

- Como ese se atreve a haber atacado a mi querido… - Esdeath estaba molesta.

- … Lo lamento todos, por mi culpa… - Kanno bajó la mirada, Akame posó su mano en el hombro de este.

- Era inevitable, pero parece que al final iremos a la guerra nuevamente…

- Entonces volveremos a pelear. – Najenda se cruzó de brazos. – Los teigus que tenían son desconocidos, así que no sabemos que puedan hacer.

- Pero no nos rendiremos. – Señaló Lubbock. – Podemos pelear, superamos al imperio en el pasado, esto podremos lograrlo igual.

- Y lo haremos. – Kanno se recuperó. – Esta guerra costará muchas vidas, pero les pido que me apoyen nuevamente.

- Lo haremos. – Respondió Ronnie. – Ese reino no nos superará, así que pelearemos con todo.

- Así es, estoy molesta por lo que quiso hacer, así que igual pelearé. – Sagiri también estaba decidida, Kanno miró al frente. Al final las negociaciones no salieron como esperaban y una nueva guerra estaba por suceder, no sabían de que era capaz NF y su reino, es algo que estaban por descubrir.


Ninja Britten 11: ya fueron preparaciones importantes y ver igual como el resto creció a lo largo de esos años, pero bueno que las cosas si que no acaban como uno piensa.

Ya volvemos aquí con la historia y la cosa se complicó, resultando que el rey quería reclamar los teigus de los tres pero estos se negaron y ahora se vendrá una guerra contra ese reino que igual tiene teigus peligrosos, ya digo que será mucha referencia con los nombres que voy a poner, incluso el rey su nombre es una referencia y los teigus igual, ya verán lo que estará por suceder en este segundo arco, nos vemos en el próximo cap. Saludos.