La reunión no acabó como se esperaba y ahora el imperio tendría que ir a la guerra contra el reino de Yintos por no haber devuelto sus teigus, al final esa noche todos se retiraron, con diversos pensamientos acerca de como se acabó llevando la situación, aunque quien más lo sentía era Kanno, ya que todo acabó siendo su responsabilidad, aunque se encontraba acostado en su cama, no podía dormir, a su lado Akame estaba de la misma forma.

- … ¿No puedes dormir? – Preguntó esta.

- No realmente… el desarrollo del día de hoy no fue lo resultado…

- Es verdad. – Los dos no dijeron nada más, el pelinegro esperaba que la paz para el imperio pudiera haber durado un poco más y se había esforzado para que así sea pero su propia terquedad en no zafarse de los teigus causó todo eso.

- Akame… la verdad, esto es mi culpa…

- No es cierto. – Respondió la pelinegra, abrazando a un costado a su esposo. – Hiciste lo que creíste correcto y sé que todos están de acuerdo con esa decisión, independientemente del resultado.

- Puede ser, pero considero que hubiera sido mejor haber soltado nuestros teigus, hubieran sido un precio menor a pagar por la paz.

- Kanno, tu teigu y el de tus amigos nos han salvado muchas más veces de lo que crees, puede que pertenezcan a Yintos pero son parte de nuestro imperio ahora y eso es algo innegable. – Respondió Akame con seriedad. – Así que no vuelvas a decir algo así o realmente me molestaré.

- … Jeje, es cierto, mejor no hacer enojar ya que puedes ser muy aterradora cuando lo haces.

- Oye, eso no es verdad. – Ella hizo un puchero.

- Pues en el pasado como matabas sin piedad a los que te enojaban y recordar la batalla contra tu hermana.

- Esas fueron situaciones especiales. – Reclamó la pelinegra. – No sigas burlándote de mí.

- Lo siento… gracias Akame, ahora me siento un poco mejor.

- No es nada. – Ella volteó a verlo para besarlo fugazmente. – Mañana tenemos mucho que hacer, así que descansa.

- Claro, igualmente tu. – Ya finalmente cerraron los ojos para poder dormir, después de todo los siguientes días serían demasiado pesados para todos ellos.

En otro sitio, dentro de su hogar, Ronnie y Esdeath estaban recostados en su cama, desnudos y cubiertos solo por una sábana luego de haber consumido el acto, la peliazul abrazaba el fornido torso de su esposo.

- Ronnie… estoy realmente enojada… - Expresó ella por debajo. – Ese maldito… casi te mata.

- Estoy bien, eso es lo importante. – Respondió el castaño, acariciando el cabello de su querida esposa. – Pero ahora volveremos a la guerra, y luego de todo lo que hicimos para proteger esta paz.

- No importa lo que pase, yo acabaré con todos los enemigos… - Expresó ella por debajo, la marca tribal en su pecho que era su teigu brilló levemente.

- Eso lo sé, después de todo eres la más fuerte del imperio.

- Pero no solo yo… los Jaegers, Night Raid, tu, todos somos muy fuertes, no importa que teigus tenga ese reino, nosotros los acabaremos.

- Eso haremos… - Esdeath se subió encima de él. - ¿Quieres hacerlo otra vez?

- Claro, yo nunca estoy satisfecha… - Sonrió de forma seductora, empezaron a besarse nuevamente, ninguno de los dos dormiría esa noche.


De vuelta en su barco, NF y Sushi subieron y navegaron de regreso a su reino, debían atravesar el mar, un viaje que llevó unas cuatro hora, ya entonces se vio lo que era Yintos, un reino el cual era oscuro, ya que las nubes cubrían en su totalidad el cielo, dejando pasar poco sol, la ciudad principal y su capital, Niels, era un sitio bastante bajo de actividad ya que la gente no era precisamente muy alegre, la situación actual del reino debido a la baja de recursos tenía a todos en depresión.

- Es el rey.

- Bienvenido de regreso rey.

- Estoy de vuelta. – NF saludó a su gente, a pesar de todo este gozaba de buena popularidad entre la población del reino, se esforzaba por dar la mejor calidad de vida posible a estos a pesar de la escasez que existe en el reino, luego de haber saludado a su gente, volvió a su palacio, abrió la puerta que daba a la sala del reino.

- Bienvenido de vuelta rey. – Saludó un hombre de cabello castaño corto y ojos grises, vestía una armadura de cuerpo completo.

- General Kayzo, estoy de regreso. – Saludó NF.

- ¿Qué tal la reunión en el imperio?

- No salió bien. – Informó Sushi. – Como esperábamos… se negaron a devolvernos los teigus.

- Ya veo… así que los tendremos que recuperar por la fuerza ¿no?

- Así es. – Asintió el rey. – Declaré la guerra contra el imperio, sé que es una locura debido al estado actual de nuestra tierra.

- Descuide su majestad, yo y todos los soldados estamos totalmente dispuestos a luchar por usted y nuestro reino. – Kayzo hizo una reverencia, NF sonrió.

- Gracias Kayzo, sé que puedo contar contigo. – El castaño sonrió.

- No por nada somos amigos de la infancia.

- Es cierto ¿Dónde están Sullivan y Jason? – Preguntó el rey.

- Salieron afuera, deben estar cazando o algo así. – Respondió Kayzo.

- No importa, luego haremos la reunión. – Fue a sentarse a su trono. – Actualmente hay que hacer preparaciones para la batalla que será inevitable, esto no es algo que podamos perder.

- Así será su majestad, con nuestros teigus, podremos ganar. – Aseguró Kayzo, el rey sonrió.

- Sushi ¿puedes empezar a hacer el conteo de soldados? Kayzo, hay que empezar a entrenarlos y, de ser necesario, hacer un nuevo reclutamiento.

- Como ordene su majestad. – Los dos hicieron una reverencia antes de retirarse de la sala, dejando a NF ahí solo, este solo bajó la mirada.

- Realmente terminó así… pero no tuve otra opción, recuperar esos teigus podría traer nuevamente estabilidad al reino… ¿no es así, Elena?


Llegó el día siguiente, Kanno hizo la reunión de emergencia con todos en el trono, ya que el asunto de la guerra por venir era de vital importancia.

- Así que volveremos a pelear otra vez… - Comentó Sheele por debajo.

- Es inevitable, todo empezó desde que ese rey y su asistente fueron los que atacaron primero. – Respondió Run.

- No conocemos realmente cual será la fuerza de combate de Yintos, pero si queda claro que igual poseen teigus. – Expresó el emperador con rostro serio. – Así que Electric Callboy y BlesstheFall… soy teigus con poderes problemáticos.

- No es nada que podamos superar, seguimos siendo mayoría con bastantes teigus. – Expresó Lubbock con una sonrisa.

- Eso es cierto, pero tampoco conocemos el alcance de cuantos tengan de su lado. – Comentó Sagiri. – Así que deberíamos avanzar con cuidado en esto.

- Eso es verdad. – Najenda se llevó la mano al mentón. – La preparación previa será más importante y hay que reunir a toda la gente posible que pueda luchar aquí.

- Eso haremos, por ahora acabaremos con esta reunión, no sabemos en que momento puedan atacar, así que entrenen, Akame y yo igual lo haremos… si hay que luchar en el frente, eso haré como emperador. – Señaló el pelinegro. La reunión terminó y cada quien tomó su camino.

- Sorprende que igual asistieran. – Expresó Chelsea, viendo que Tatsumi y Mine también estaban ahí.

- La verdad es que igual nos compete esto. – Respondió el castaño. – Nuestra vida de paz ha estado bien y todo, pero no queremos quedarnos atrás mientras el resto pelea, así que Mine y yo lo hablamos… volveremos a pelear.

- Solo espero que no estén oxidados después de todos estos años que han pasado.

- ¿De que hablas? Yo siempre estoy en forma. – Respondió la pelirrosa de forma altanera. – Pumpkin y yo estamos listas para cualquier enemigo que se cruce en nuestro camino.

- Del mismo modo no he perdido el toque con Starset, podremos pelear al mismo nivel que ustedes. – Aseguró Tatsumi, Chelsea enarcó una ceja.

- Eso veremos. – Le tocó de la barbilla y llevó directamente a sus ojos. – No nos atrasen…

- ¡Que haces con mi esposo! – Mine apartó a los dos en un ataque de celos y abrazó a Tatsumi. – Él es mío.

- Jejeje, lo siento Mine, es que realmente disfruto molestarte. – Y ella se fue, dejando a los dos, la pelirrosa gruñó por debajo.

- Ahora recuerdo lo mucho que la odio…

- Calma Mine, yo solo tengo ojos para ti. – Con eso pudo calmarla y vio un leve sonrojo aparecer en las mejillas de su esposa, solo eso era suficiente para calmarla.

Pasó un rato, Ronnie y Esdeath reunieron a los Jaegers a las afueras de la capital para un entrenamiento, según la peliazul debían de cazar bestias por su propia cuenta y matarlos sin ayuda de nadie, no conocían la capacidad del enemigo pero si lograban cumplir con esa orden, estarían bien.

- Ahora vayan. – ordenó cuando los tres miembros se fueron. – Podrán hacerlo.

- Así será. – Comentó Ronnie. – Nuestro grupo se ha fortalecido bastante desde que lo reformamos.

- Es cierto, puede que Bols ya se retirara debido a su edad y que también haya deseado ser un hombre de familia pero los Jaegers no han perdido para nada esa fuerza que los caracteriza… si solo estuvieron Kurome y Wave.

- Ya han sido diez años desde que se fueron, ya lo último que dijo Kanno sobre ellos es que Kurome necesitaba bastante tiempo para recuperarse de la carga que supuso las drogas que había ingiriendo desde pequeña para potenciar su afinidad con Yatsufusa, puede que tome más tiempo.

- Yo nunca supe de eso… y realmente me hace lamentar no haber hecho nada para protegerla, por ahora al menos tengo el alivio de que Wave debe estar cuidándola.

- Seguro cuando llegue el momento adecuado volverán, pero por ahora hay que entrenar.

- Es cierto, iré a cazar unas cuatro bestias ahora. – Anunció Esdeath, Ronnie enarcó una ceja.

- ¿Solo cuatro? Yo iré por seis.

- Así que me estás retando… veamos quien mata a más bestias al final del día. – Ella sonrió de forma segura.

- Eso haremos, empecemos. – Y se fueron, el entrenamiento de los Jaegers era algo simplemente digno de ellos.

En otro lado, Akame estaba en el patio del palacio, teniendo a Murasame en sus manos, no portaba su vestido de siempre sino que llevaba su antigua ropa, aquel ropaje negro de la blusa y falda, aunque tuvo que hacer modificaciones debido al crecimiento de su cuerpo, más que nada en sus pechos que eran más grandes, ya al final que su ropa estaba lista, se cambió y estaba entrenando.

Agitaba la katana, generando ondas de viento con cada movimiento que estaba haciendo, estaban colocados unos postes de bambú, ella los vio fijamente y entonces corrió con un corte, había logrado partirlos limpiamente en dos.

- No has perdido el toque. – Escuchó detrás de ella a Kanno, este igual se cambió a ropas más ligeras. – Tu habilidad con la katana no es algo que pueda olvidarse fácilmente.

- Eso es verdad. – Respondió ella por debajo. – Me siento muy cómoda ahora mismo, sabiendo que puedo volver a entrenar con mi teigu, como si un peso se me quitara de encima.

- Realmente lo extrañabas. – Sonrió este. – Si te preguntas por nuestro hijo, Spear lo sacó a pasear, no es necesario que se entere de todo esto, debe seguir creciendo sanamente.

- Eso es verdad, además llevo mi ropa de antes cuando era joven ¿Qué tal? Pedí que la modificaran para que se ajustara a mi cuerpo actual.

- Te ves bien, la verdad me trae muchos recuerdos. – Respondió Kanno. – Se te ve más sexy ahora que tienes un cuerpo adulto.

- Kanno… - Ella se sonrojó por debajo. – Eres malo… ahora me da vergüenza llevarlo. – EL pelinegro empezó a reír.

- No quise darte esa impresión, pero realmente me gusta, recuerda bastante al pasado, cuando nos conocimos.

- Es verdad… - Ella sonrió por debajo. - ¿No crees que igual deberías hacer un ajuste a tus ropas de adolescente? Igual me gustaba cuando las llevabas.

- Y ahora lo dices, pero es cierto, me sentiría mejor llevarlas cuando peleamos… ya lo pediré al sastre.

- Genial~ - ella celebró por debajo. – Hay que estar listos para cualquier batalla que esté por llegar.

- Eso haremos. – Respondió Kanno, teniendo a ABR en sus manos. – Entonces Akame… ¿entrenamos juntos? Como en los viejos tiempos.

- Por supuesto… pero deberíamos ir a un espacio más amplio, como la montaña donde estaba nuestro anterior hogar de Night Raid.

- Me parece buena idea, vamos ahora. – Dicho eso, los dos salieron del palacio y de la capital, justo a la montaña donde alguna vez estuvo la guardia de Night Raid, el edificio continuaba ahí aunque estaba viejo, los años pudrieron la madera, los dos estaban frente a este.

- Que buenos recuerdos de nuestra guarida pasada… - Akame sonrió por debajo. - ¿Entramos?

- Puede que todo esté sucio y polvoriento, pero no me negaré.

Así ambos abrieron la puerta, todo seguía adentro tal y como lo habían dejado, la cocina, las habitaciones, la oficina de Najenda, todo estaba igual.

- Cuantos recuerdos, aquí nos sentábamos todos y mira, esa es la marca que dejó Leone-san cuando Lubbock quiso espiar en los baños y ahí es de cuando… - Akame estaba muy emocionada recordando todo lo que han vivido ahí, Kanno solo sonrió al escucharla, ya al darse cuenta, ella se cayó y sonrojó. – Lo lamento… me emocioné de más.

- Descuida, la verdad es que igual tengo buenos recuerdos de este sitio. – Este caminó hasta llegar a la que fue su habitación, la cama estaba ahí toda polvorienta. – Mi habitación.

- Parece que la dejaste igual… - Ella bajó la mirada. – Ahora que recabo… nunca entré a tu habitación ni una sola vez.

- Entonces es la primera vez ¿quieres pasar? – Ella se sonrojó profundamente.

- Sí… - Ella entró a esta, aunque estaba sucia y abandonada, perteneció una vez a Kanno, entraba a la antigua habitación de su esposo, ese único pensamiento la ponía nerviosa. – Así que esta fue tu habitación…

- Sencilla ¿no lo crees?

- Bueno… aunque sucia, supongo que podemos agitar las sábanas para despejar el polvo. – Así ella lo hizo y entonces todo quedó bien. – Perfecto, aunque la cama está algo vieja, quizás…

- Akame, sé lo que quieres hacer ¿no? – Preguntó Kanno, ella bajó la mirada. – Entonces no perdamos el tiempo.

Sin decir más, Kanno se lanzó sobre ella para besarla y tirarla a la cama, al final el objetivo inicial cambió a otros, esos días seguirían pasando hasta llegar la guerra.


Ninja Britten 11: Sí que ahí la situación con la guerra nueva que está por llegar, en esta ocasión van así por decirlo a oscuras por los teigus nuevos que desconocen, ya se sabrá como se preparan.

Este cap ha sido tranquilo, no pienso hacer que todo inicie de repente, ya verán que si vendrá mucha acción en el futuro pero vamos con estos caps de momento, a ver un poco de la vida en el futuro de ellos, ya se sabrá de todo lo que está por llegar, nos vemos en el próximo cap. Saludos.