El hospital de la capital estaba ocupado, a pesar de que no hubo tantos heridos luego del ataque de Bulat, si que ocurrieron y las camas estaban llenas, una de ellas se encontraba Sheele la cual fue herida luego del ataque realizado por Sullivan, tenía una venda recorriendo su abdomen que atravesaba su espada, por suerte habían suturado la herida y solo necesitaba descanso pero eso igual significaba que estaba fuera de acción, en ese momento la puerta se abrió.

- Sheele, vine a visitar.

- … Mine-san… - La pelimorada sonrió al ver a su amiga llegar en ese momento, ella entró lentamente en ese momento.

- … Esto… ¿Cómo te encuentras?

- Bien la verdad, anteriormente esta herida hubiera sido de gravedad y hubiera muerto pero me alegra que los avances médicos hayan sucedido y estoy bien. – Ella se forzó a sonreír, a pesar de todo Mine no lo sentía de esa manera.

- Yo… lo siento, no pude protegerte… - Bajó la mirada, la de lentes negó con la cabeza.

- No tienes que preocuparte, con descanso podré estar bien. – Ella respondió. – Aunque no podré ayudar en esta batalla.

- De eso no tienes que preocuparte, el resto nos encargaremos de ello. – Respondió Mine. – No esperaba volver del retiro de esta forma, pero es necesario… me hubiera gustado luchar a tu lado una vez más por lo menos.

- Eso es verdad, pensaba lo mismo. – Respondió Sheele. – Quisiera haber sido de ayuda en el rescate de Bulat-san, no podemos dejarlo así.

- Eso es cierto… deja el resto a nosotros, vamos a resolver todo esto. – Respondió Mine con confianza, Sheele hizo caso a sus palabras.

- Estaré contando contigo Mine-san, yo descansaré para recuperarme lo más que pueda. – Dicho eso, ella se fue dejando a Sheele, al atravesar la puerta, vio una figura apoyada en la pared.

- ¿Ya terminaste tu visita? – Chelsea le habló, Mine solo frunció el ceño.

- Supongo que vienes a hacer lo mismo…

- Es una compañera y durante todo este tiempo he podido tener un mejor apego a ustedes. – Respondió la pelicanela. – Pronto vamos a partir, así que prepárate.

- Eso haré. – Mine siguió su camino pero se detuvo en ese momento. - ¿Tienes alguna función en la batalla por llegar?

- Lo de siempre, usar mi teigu para transformarse y meterme en sus filas para encontrar información. – Se llevó una paleta a la boca. – Ya sabes que no soy de batalla, así que estas misiones encubierta es lo mejor que puedo hacer.

- Ya veo, mientras no seas un estorbo. – Mine solo dijo eso antes de irse, Chelsea soltó una risa por debajo.

- (Parece que está preocupada a su manera…)

En otro sitio se encontraba Esdeath, luego de haber dado instrucciones a los soldados, estaba ahora sola, ella no pensó que volvería a una gran batalla después de todo lo ocurrido, siendo lo último la revolución.

- ¿Pasa algo? – Vio a Ronnie llegar.

- Ronnie, es solo por la batalla que está por venir, volveremos a pelear ¿no?

- Así es… ¿tienes preocupación?

- En parte, pero es porque siento que podría volver algo de mi antigua yo… esa que disfruta pelear y es que, al ver enemigos fuertes… siento que mi sangre está hirviendo.

- Ya veo… - El castaño se cruzó de brazos. – Durante estos años solo he podido controlar tu lujuria a las batallas en la cama o yendo a cazar bestias, ya que aparecieron enemigos fuertes, esa personalidad ha regresado.

- Lo siento Ronnie… es que no puedo evitarlo, sé que esta guerra está mal… pero no puedo evitar emocionarme. – Sonrió por debajo.

- Lo entiendo de algún modo, porque hemos convivido como familia durante estos diez años y conozco todo de ti, no es algo malo, sino que podría ayudarnos. – Eso sorprendió a la peliazul.

- ¿En serio? Pensé que no querían que vuelva a ser así.

- Porque sabemos la amenaza que representa Yintos así que tenemos que usar toda la fuerza que tenemos… y lo hablé directamente con Kanno, él desea usar todo en sus manos.

- Ya veo… entonces… ¿puedo volver a disfrutar de las batallas?

- Claro. – En ese momento Esdeath sonrió.

- Gracias Ronnie, sabía que no me equivocaba en enamorarme de ti. – le besó fugazmente. – Ahora finalmente… podré volver a saciar mi hambre de batalla.

- Eso lo haremos juntos, ya lo verás. – Ronnie sabía que la lucha no sería fácil, así que deseaba usar todo y si Esdeath podría volver a desatarse como era antes, él iba a permitirlo, porque la derrota no era una opción.


Con todo el ejército reunido y los demás combatientes, ya se pusieron en marcha para iniciar la guerra, Kanno aseguró mediante un discurso que no se darían demasiadas pérdidas, él traería la victoria para el imperio. Así fue que comenzaron a moverse, no sin que antes Akame y Kanno se despidieran de su hijo.

- Volveremos pronto, así que pórtate bien. – Expresó la pelinegra, el pequeño asintió.

- Vuelvan pronto. – Respondió este, ambos asintieron, así miraron a Spear que lo cuidaría, la rubia asintió, de ese modo fueron al carruaje y con la orden de Ronnie, todos empezaron a moverse.

- Espero que todo salga bien… - Comentó Akame por debajo. – Sé que nuestro ejército es fuerte… pero sigo teniendo un mal presentimiento.

- Eso no es algo que podamos ignorar. – Respondió Kanno, mirando por la ventana. – La guerra nunca es buena, aunque sea por una buena causa, estamos enviando a hombres de familia a su muerte.

- Ellos dijeron que es por el imperio y lo agradecemos… pero no podemos seguir así, no es por lo que luchamos hace diez años, solo para entrar a otra batalla. – Akame miró al frente, con rostro serio. – Acabemos con esta guerra rápidamente…

- Eso vamos a hacer. – Respondió Kanno de la misma forma. Todo el ejército avanzó hasta finalmente llegar a los bosques que se situaciones en la zona este, ya les estarían esperando barcos para transportarlos hasta Yintos, necesitaban lanzar el primer ataque a gran escala después de todo, de igual modo algunos exploradores se adelantaron para regresar y reportar por algún movimiento.

- ¿No han vuelto los exploradores? – Preguntó Run, el soldado negó con la cabeza.

- No hemos tenido respuesta alguna desde que se fueron.

- Eso podría ser malo…

- ¿Lo sientes igual Run? – Preguntó Seryuu, estando muy atenta a sus alrededores, Koro se había puesto al frente para proteger a su dueña.

- Ve a avisarle al emperador de lo ocurrido. – El soldado hizo un saludo y se fue. – Seryuu-san, hay que tener la guardia alta.

- Eso es verdad, deberíamos adelantarnos un poco. – Ambos se movieron en sus caballos y como pensaban, tenían razón. Un espía estaba ahí observándolos, este se movió velozmente hasta llegar a otra zona donde estaba el campamento enemigo, este aterrizó dejándose ver como una mujer de cabello azul largo y cuerpo esbelto.

- He vuelto general Kayzo. – Esta se presentó ante él.

- Bienvenida Alissa ¿algún reporte?

- Claro, el ejército del imperio está en camino, justo como lo predijo usted general. – Ella respondió, el general castaño asintió.

- Es momento de ponernos en marcha, entonces Alissa, ya puedes usarlo. – Ella hizo una reverencia.

- Como usted diga general. – Ahí es que ella sacó de su espalda un gran mazo que la superaba totalmente en estatura y ella lo levantaba como si nada, entonces avanzó un poco hacia adelante y apuntó. – Es momento de dividir la tierra… Alter Bridge.

Golpeó el suelo, causando un gran estruendo, una tan fuerte que empezó a agrietar toda la tierra, aquello llegó justo a donde estaba el ejército que sintió el temblor.

- ¿Qué pasa? – Preguntó Leone.

- Parece que es un temblor, pero que ocurra así de repente. – Respondió Najenda, entonces se vio adelante como la tierra empezó a abrirse como un agujero, los soldados se detuvieron pero fue inútil cuando este comenzó a expandirse mucho más, cayendo por estos.

- ¡Es un terremoto! – Gritó Ronnie. – Todos, retrocedan.

A la orden, los soldados y el resto buscaron retroceder mientras la tierra seguía resquebrajándose, muchos de ellos no tuvieron la suerte y terminaron cayendo a su muerte, los demás de Night Raid y Jaegers pudieron salir huyendo, Run logró salvar a Seryuu con su teigu, llevándola en el aire.

- Parece que nos tendieron una trampa. – Comentó Tatsumi.

- Por esa razón es que no recibimos reportes de los exploradores, los habían matado de antemano. – Ronnie se maldecía por dentro al pensar en la situación, ahora con ese simple ataque habían perdido una parte de sus fuerzas, pero no fue todo, ya estaban pasando por un barranco cuando entonces flechas empezaron a ser disparadas.

- Nos atacan, escudos. – Ordenó Esdeath, los soldados se protegieron con sus escudos en ese momento, Ronnie se vistió con BMTH y saltó para buscar detener a estos soldados.

- Apoyen y si ven a soldados enemigos, no duden. – ordenó en aquel momento, las flechas seguían volando desde los barrancos altos, necesitaba detenerlo de algún modo, Mine se levantó y apuntó con Pumpkin.

- Desde aquí podré hacer algo. – Ella comenzó a disparar, Ronnie pudo llevar a la cima y ver a los soldados que se sorprendieron, ya entonces no tardó el tiempo y empezó a golpearlos con su lanza, estos caían fácilmente ante él que usaba su teigu.

- Esos parecen ser todos. – Ya que parecía haber acabado pero entonces Ronnie notó algo, un brillo surgía de los soldados, un aura dorada los estaba rodeando y para su asombro, estos se volvieron a levantar, sin heridas. - ¡Que rayos!

- Hmmm… - Kayzo estaba a una distancia, observando todo el panorama, no iba a saltar a la acción porque no era necesario. – El ejército de Yintos es fuerte, no solo porque hemos entrenado, sino porque tiene la mejor protección jamás hecha por el hombre. – En ese momento, levantó su espada la cual era que expulsaba aquella aura dorada. – Mi teigu Spiritbox puede levantar a los caídos para volver a luchar, es el mayor refuerzo para un ejército, puede curar heridas y otorgar una fuerza mayor… este es el verdadero poder de Yintos.

Ronnie solo pudo gruñir al ver a los soldados levantados de nuevo, estos sacaron sus espadas y fueron contra él, pudo protegerse pero de repente sintió que era más pesado que antes.

- ¿De donde diablos sacaron esta fuerza?

- ¡Ronnie! – Esdeath pudo llegar a su lado, la peliazul sacó su estoque y apuntó al frente, carámbanos de hielo salieron disparados contra los soldados que no pudieron hacer nada, muriendo atravesados por estos. - ¿Te encuentras bien?

- Sí, pensé que había acabado con esos soldados pero volvieron a levantarse de repente.

- Ya veo… parece que al final este ejército podría ser más divertido de lo que pensaba… - Esdeath sonrió por debajo, en ese momento otro terremoto comenzó a ocurrir.

- Eso de nuevo, si seguimos aquí, tendremos más perdidas de las necesarias, eso no puede ocurrir, hay que ordenar el escape.

- … Bien, lo que digas Ronnie. – Esdeath obedeció a su esposo y bajaron, el general ordenó la retirada como dijo y así los soldados comenzaron a correr.

- Maldición. – Tatsumi apretó el puño. - ¿Cómo fue que ocurrió esto?

- No hay nada que podamos hacer, quienes hayan causado esto, tienen teigus poderosos. – Respondió Najenda. – Vámonos, no me gustaría decirlo… pero es una derrota para nosotros. – Al final tuvieron que retroceder, al verse superados por las circunstancias, no hubo de otra más que escapar, por encima estaban Kayzo y Alissa observando cómo se iban.

- Fue tal y como dijo general, están escapando. – Respondió la peliazul que sonrió, Kayzo mantuvo su rostro neutro.

- Ese fue un duro golpe… pero conociendo la fuerza del imperio, seguro volverán a avanzar pronto.

- Ese parece ser el caso mi general. – Respondió Alissa, en ese momento el general castaño se dio la vuelta.

- Courtney.

- ¿Si mi general? – En ese momento apareció otra mujer, de cabello rubio y levando de ropa un leotardo negro, tenía una sonrisa seductora y peligrosa. - ¿Me llamó?

- Tengo una misión para ti, necesito que vigiles los movimientos del campamento del ejercito imperial, no sabemos en que momento puedan volver a avanzar.

- Ya veo… en ese caso ¿me da permiso para atacar si lo considero necesario? – Kayzo la vio de reojo, sin perder esa mirada dura.

- Si la situación se pone peligrosa, hazlo. – En ese momento Courtney sonrió complacida.

- Cómo usted ordene, ya verá como esos cerdos caerán ante mí. – En ese momento sacó algo de su cintura, era un látigo de color rojo. – Con mi teigu Polaris, ellos no sabrán que fue lo que ha sucedido, jejeje…


El ejército imperial se estableció en un campamento a las afueras de los barrancos, estaban destruidos, hubo heridos y murieron varios, lo que debió ser un avance para la batalla, acabó en mayores perdidas de lo que pensaron.

- … Esto es horrible… - Akame tenía un rostro afligido en ese momento. – Parece que fuimos directo a su trampa.

- Eso habla de lo inteligentes que son, debe de tener un buen general a su cargo. – Expresó Kanno. – Si esto es lo que hicieron, entonces hay que tener una mejor preparación.

- ¿Hay algún plan para ello? – Preguntó Sagiri en ese momento, Kanno asintió.

- Aunque tengamos muchos usuarios de teigu ahora mismo, no creo que sean suficientes si eso nos supera en poder, por eso es que necesitamos recuperar fuerzas y si tienen un teigu que potencia las fuerzas de sus soldados, entonces necesitamos responder con mayor poder.

- ¿Cuál es tu plan? – Preguntó Ronnie en ese momento, fue ahí que el pelinegro miró a Akame y esta asintió.

- Vamos a dividirnos en pequeños grupos, cada uno comandado por uno de nosotros, por mi parte Akame y yo iremos en un grupo hacia el este, nos llevaremos a Chelsea, Seryuu, Leone y Cosmina, Ronnie, tu comandarás otro grupo por el oeste junto a Esdeath, Tatsumi y Mine, mientras que Sagiri, tu seguirás al norte junto a Najenda, Lubbock, Run y Susanoo.

- Quizás sea lo mejor, mientras más pequeños los grupos, quizás logremos dividir sus fuerzas igual. – Expresó el castaño.

- Entonces eso haremos. – Asintió Sagiri. – Por favor, cuídense ambos.

- Eso haremos. – Sonrió el emperador. – Por ahora vamos a descansar, lo necesitamos y para mañana, si los heridos están mejor, vamos a seguir avanzando. – Los otros dos asintieron y salieron de la casa de campaña, quedando solo él y Akame.

- Así que no les dijiste la otra razón por la cual hacemos esto. – Comentó la pelinegra.

- No es necesario que lo sepan de momento, ya que es nuestra carta de triunfo. – Expresó Kanno, él tenía otra razón por la cual debían de ir al este y es que ahí se encontraban personas que necesitaban buscar y que realmente tardó en localizar. – Seguro estarás feliz de verla nuevamente ¿no?

- Espero se sienta igual… necesitamos su fuerza después de todo.

- Así es… ya que en el este del imperio… es donde se encuentran Wave y Kurome…


Ninja Britten 11: Sí es duro para ellos el tener que pelear con quien fue su amigo, aunque buscarán una forma de salvarlo, no es que lo puedan dejar así, es algo que se abarcará.

Este cap estuvo con todo ya que el imperio recibió un duro golpe, Yintos posee teigus muy fuertes por lo que se vio y el ejército tuvo que retroceder, ya se viene la separación por grupos y abarcaré cada uno de ellos, ya digo que todos los personajes tendrán su momento aquí, igual está lo interesante con el primer grupo, Wave y Kurome aparecerán pronto, ya verán qué pasará, nos vemos en el próximo cap. Saludos.