El primer encuentro no fue bueno, Akame esperaba poder arreglar todo con Kurome y al menos tener la relación de hermandad que debió haber sido, pero luego de escuchar la historia a manos de Wave, no iba a ser tan sencillo, a pesar de todo ella no deseaba rendirse al respecto y realmente llevarse bien con ella. Actualmente estaban hospedados en un hotel, no planeaban quedarse mucho tiempo pero necesitan todo con tal de que puedan hablar con ella, actualmente ella y Kanno estaban en su habitación, acostados en la cama.
- ¿Estás preocupada? – Preguntó el pelinegro, ella solo pudo afirmar con la cabeza.
- No puedo decir que no la entiendo, ya viste como era en el pasado, pensaba en matar a Kurome para deshacerme de todo el pasado que me atormentaba cuando era un perro del imperio… pero gracias a ti pude alejar esos pensamientos y perdoné su vida porque, a pesar de todo, ella es mi familia aunque no seamos de sangre, esperaba que ella pudiera pasar por lo mismo, pero un trauma no se borra tan fácilmente.
- Seguro podrás arreglarlo, después de todo cuando hay verdaderas intenciones, estas logran verlas.
- Eso espero… - Ella sonrió por debajo, siendo abrazada por detrás. – Estoy agotada…
- Vamos a dormir, mañana pensaremos en como abarcar la situación.
- Claro… - Y entonces se quedaron dormidos en aquel momento. En otra habitación, Seryuu era de las pocas que no podía dormir, ella realmente deseaba reunir a los Jaegers al final, para ella eran su familia y verlos separados no le gustaba, esa era la única oportunidad que tendría para poder reunirlos.
- Koro-san… ¿hay algo que pueda hacer? – Le preguntó a su teigu. El peluche canino solo pudo ladear su cabeza mientras se acomodaba en el regazo de su ama, la pelinaranja sonrió por debajo. – Supongo que es algo que debo arreglar por mi cuenta, yo soy quien decidió llevar a cabo este trabajo… sé que la emperatriz desea arreglar los problemas con Kurome pero yo tengo el trabajo de reunirlos… veré si puedo hacer algo.
Koro saltó a la cabeza de su ama mientras ella salió de su habitación, esa noche vería si es que puede al menos hablar con Kurome ya que debería existir un poco de confianza como antiguas compañeras. Salió del hotel, recorriendo las nocturnas calles de la ciudad, no había muchos establecimientos abiertos a esa hora más que los típicos bares donde pescadores van a beber. La pelinaranja siguió recorriendo las calles.
- Ey preciosa ¿no deseas pasar un rato con nosotros? – Un pescador ebrio intentó insinuársele pero ella lo ignoró. – Tsk, no me escuchó.
No tenía tiempo para tratar con esos asuntos, necesitaba hablar con Kurome como sea, Koro iba al frente olfateando la esencia de la cual ella poseía.
- Bien Koro-san, llévame con Kurome. – Señaló. El teigu con forma de peluche empezó a correr a lo que la pelinaranja lo siguió. Fue ahí que salieron de la ciudad, directamente al bosque, si Kurome estaba por ahí, entonces debería poder encontrarla a solas, su camino justamente la llevó a esas aguas termales. – Está aquí entonces… podría entrar…
Por dentro, una solitaria Kurome estaba descansando su cuerpo en las aguas, necesitaba relajarse luego de lo ocurrido ese día, no esperaba que su hermana volviera, por unos cuantos segundos una sensación se apoderó de su cuerpo, le gritaba que la matara y para evitarlo, ella tuvo que huir de ahí y no volver, pasando su tiempo en el bosque.
- ¿Por qué está aquí? – Se preguntó a sí misma. Durante años ha tenido una vida tranquila, está casada con el hombre que ama, tienen un hogar, él posee un buen trabajo y cada día ha sido divertido para ella, entonces ¿por cual razón decidió aparecerse de una vez? Siempre evitó pensar en el tema por el bien de Wave, ella temía que pudiera lastimarlo por algún descuido y ese simple pensamiento le daba temor, hundió su cabeza en el agua. - ¿Qué puedo hacer?
- Finalmente podemos hablar de nuevo. – Una voz adicional la sorprendió y reconoció, vio a Seryuu entrar en aquel momento, no llevaba nada puesto más que solo una toalla rodeando su cuerpo.
- Seryuu.
- Pensar que estarías aquí, Koro-san reconoce tu esencia aún después de todo este tiempo. – Ella entró al agua, colocándose al lado de la pelinegra. – Esto se siente muy bien… ahora entiendo el atractivo de estas aguas termales.
- ¿Qué haces aquí? – Preguntó Kurome.
- Llegué a la ciudad con los emperadores como guardia, con tu hermana.
- Ya veo… - Ella bajó la mirada, Seryuu entendía que eso era un asunto delicado para ella, así que al menos buscaría relajar el ambiente.
- Seguro quieres saber un poco sobre los demás ¿no? Bols finalmente pudo retirarse hace unos dos años y vive felizmente con su familia, con su esposa y su hija que está estudiando para ser médica ¿no es increíble? Run es feliz siendo maestro de una escuela primaria mientras continúa en los Jaegers y la general Esdeath es muy feliz desde que se casó con Ronnie que igual es nuestro general, todos están bastante bien.
- Ya veo… - Ella sonrió por debajo. – Me alegra que estén viviendo bastante bien.
- Es verdad, los Jaegers no han desaparecido para siempre, seguimos totalmente activos y unidos… pero faltan presencias. – Miró a ver a Kurome. – Quiero que tu y Wave vuelvan, no seremos todos hasta que estemos juntos, por eso es que estoy aquí, para decirles que regresen.
- … Seryuu… lo siento, pero no podemos. – Eso puso triste a la pelinaranja.
- ¿Por qué? La general Esdeath ha preguntado por ustedes desde entonces, ella quiere que seamos una unidad nuevamente, los demás sienten lo mismo.
- Créeme que me siento igual, no ha habido un día que pensara en los Jaegers, pero ahora he hecho una nueva vida aquí, alejada de las batallas y Wave como yo somos felices con lo actual, así que… realmente lo siento Seryuu…
- … Entiendo… - Ella sonrió de forma triste. – Sí es lo que ustedes decidieron, entonces no tengo el por qué intervenir, pero realmente pensé que podría convencerlos.
- Realmente lo lamento, yo abandoné las batallas e igual… está lo de Onee-chan…
- ¿No puedes arreglar las cosas con ella? – Preguntó la pelinaranja.
- Es que yo… me prometí a mí misma que dejaría de lado la venganza, mi mente está en ello pero mi cuerpo… - Se miró las manos. – Tengo miedo, luego de saber que me drogaban para mantenerme compatible con Yatsufusa, batallé mucho para curarme de todo pero mi cuerpo… sigue deseando matarla, estoy rota. – Miró a Seryuu con ojos desorbitados. – Dije que sería feliz pero… en realidad me siento miserable.
- Kurome… - La abrazó en aquel momento. – No quiero verte así, ciertamente Wave no quiere ni los demás en los Jaegers, si solo pudiera ayudarte.
- Lo mejor es que se vayan realmente… - Respondió la pelinegra. – Solo déjennos en paz y vivir como si nada, por favor… - Pidió ella, Seryuu solo pudo ver a Kurome que realmente estaba afligida por todo, lo que ella estaba sufriendo no podía ser arreglado solamente por hablarlo, necesitaba más tiempo.
- Bien… al menos fue bueno que pudiéramos hablar otra vez, le diré a los demás que al menos ustedes dos están bien.
- Eso me gustaría. – Sonrió Kurome. Seryuu salió de las aguas termales y se cambió, poniendose su ropa de nuevo, Koro estuvo esperando afuera.
- Lo siento Koro-san, fallé… - Confesó ella sonriendo de forma triste, el teigu se asomó a su ama para consolarla. – Jeje, gracias por animarme, es mejor si volvemos.
El teigu asintió cuando de repente se puso tenso, gruñendo por debajo, como si hubiera detectado a un enemigo.
- Koro-san… hay alguien peligroso cerca ¿no? – Preguntó ella, poniéndose seria, en ese momento extendió su mano. – Hazlo.
Koro mordió la mano de Seryuu, haciendo aparecer la metralleta y apuntando al frente, mientras tanto el Teigu se había transformado a su versión grande.
- Sal de donde estés. – Avisó pero sin recibir alguna respuesta, eso la hizo chasquear la lengua. – Una última advertencia, será mejor que te presentes o voy a disparar.
- Muy bien, si eso quieres. – La voz la sorprendió por detrás, ella apenas y logró darse la vuelta, bloqueando el ataque con su arma de unas garras de animal, la pelinaranja apenas y logró salir ilesa de ese ataque.
- Eres del ejército de Yintos. – Anunció ella.
- Por supuesto, Sullivan, a tus servicios. – El enemigo peliazul sonrió en ese momento. – No creo que sea necesario decir mis motivos de estar aquí.
- Pensar que nos seguirían… pero bueno, solo eres tú, eso significa que puedo acabar contigo. – Respondió ella.
- Sí eso es lo que crees, déjame decirte que estás equivocada, ahora… Animals As Leaders, velocidad de gacela. – En ese momento Sullivan se movió tan velozmente que ella no pudo seguirla.
- ¿Por dónde? – Miró a todos lados por su presencia, entonces sintió que la atacaron en ese momento. - ¡Aaagh!
Koro fue alertado por el daño a su ama y saltó para atacar a Sullivan pero nuevamente corrió a altas velocidades, la pelinaranja buscó disparar para ver si lograba darle pero nuevamente fue atacada, Koro buscó proteger a su ama.
- Estoy bien… - Aseguró ella pero a decir verdad sentía los dolores, no dejaba de lanzar golpes. – (Maldita sea, ese sujeto no deja de correr, necesito encontrar una forma de detenerlo.)
- ¿Estás en problemas? Creo que podría darte una mano. – Sullivan se detuvo y entonces transformó sus brazos en garras de oso para ir a atacar a la pelinaranja, Koro se puso al frente y buscó destrozarlo con su gran mandíbula. – Tu no harás nada, pequeño cachorrito, fuerza de dragón. – De repente este levantó a Koro y lo mandó a volar, estrellándolo contra los árboles.
- ¡Koro-san! – Seryuu estaba preocupada por su compañero pero no tuvo mucho tiempo para reaccionar cuando vio al peliazul cerca de ella.
- Te distrajiste. – En ese momento la golpeó en el abdomen, fue un golpe tan fuerte que le sacó todo el aire y la mandó a volar. – No se ha acabado.
La sujetó antes de que cayera del cuello y comenzó a estrangularla, amenazando con dejarla sin aire, Sullivan se veía muy divertido por la situación.
- Tu… maldito… - Alcanzó a decir ella.
- Veo que tener a mi hermano aquí ni es necesario, eres totalmente débil, así que solo yo soy más que suficiente para matarte.
- Eres totalmente estúpido si crees eso… - Ella abrió su boca y entonces disparó del cañón que tenía dentro, el peliazul la soltó para esquivarlo por poco pero no contó conque Koro aparecía y embistió al chico que salió volando, impactando unos dos árboles, eso al menos le daría un momento a Seryuu para recuperarse la cual estaba en el suelo, su teigu se acercó a ver si estada bien. – Me encuentro perfectamente… pero no creo que eso lo detenga.
- En eso tienes razón. – Sullivan salió de esos escombros, solo estando sucio.
- ¿Por qué estás ileso? Eso debió herirte más. – Preguntó ella, causando que el peliazul sonriera.
- Cambié mi cuerpo a la dureza del armadillo, eso me protegió totalmente. – Respondió él, causando que Seryuu gruñera. – Estás agotándote poco a poco, en cambio yo sigo fresco, esa es la diferencia de fuerzas que hay entre nosotros, deberías saber que es inútil.
- … Entiendo que no soy muy fuerte, hace años fui derrotada y a pesar de que he entrenado, no he mejorado al mismo par que mis compañeros… pero eso no quiere decir que deba dejarme vencer en este sitio, si al menos logro derrotarte, demostraré que puedo caminar a la par que el resto. – Sullivan comenzó a reír.
- Hablas demasiado, es mejor que termine con esto de una vez. – Sentenció, más Seryuu no se lo permitiría.
- ¡Veamos si puedes hacerlo! – Ella comenzó a disparar ráfagas de balas, Sullivan nuevamente empezó a correr para evitarlas.
- Agilidad de mono. – En ese momento comenzó a saltar entre los árboles mientras continuaba evitando los ataques de la pelinaranja, eso la frustraba cada vez más.
Koro saltó embistiendo los árboles para que Sullivan no siguiera moviéndose, al menos que perdió el equilibrio en ese momento, ella provechó y disparó.
- ¡Armadura! – Nuevamente endureció su cuerpo para protegerse pero fue ahí que Koro sujetó la pierna de este con sus mandíbulas. - ¡Maldito perro!
- ¡Bien hecho Koro-san! – Seryuu se acercó en aquel momento y entonces disparó a quemarropa al peliazul que apenas y hacía todo para protegerse. - ¡No puedes seguir!
- Eso crees… entonces haré esto, veneno de rana. – En aquel momento escupió algo de su boca, sorprendiendo a Seryuu la cual apenas y logró bloquear con su brazo, solo para ver como el metal empezó a corroerse.
- ¡Qué diablos!
- Eso esperaba, espinas de puercoespín. – De su cuerpo salieron varias espinas tan duras que atravesaron la boca de Koro, causando que lo soltara, ya entonces nuevamente volvió su cuerpo a la normalidad. – Ahora… fuerza de gorila.
Fue a atacar a Seryuu la cual aún seguía ensimismada por lo anterior, ahí fue que sintió una fuerte patada que la mandó a volar pero no fue todo, siendo sujetada de la mano, Sullivan la levantó y aventó contra el suelo, causando un cráter por el impacto.
- ¡Aaaargh! – Ella no pudo evitar gritar del dolor, escupiendo sangre, el peliazul veía la situación bastante divertida.
- Te lo dije, soy más fuerte que tú, no puedes hacer nada. – Respondió, Seryuu necesitaba librarse, en ese momento Koro fue a auxiliar a su ama. - ¡Tu eres un fastidio, agujas de puercoespín! – Extendió su mano, disparando agujas que atravesaron a Koro en ese momento.
- ¡Maldito! – Gritó ella, solo para recibir otro golpe del peliazul en el rostro, sacando más sangre, Sullivan siguió golpeándola manteniendo apresada en ese estado.
- ¡Realmente eres una idiota, pensaste que ibas a ganar pero resultó en lo contrario! – Para ese entonces el rostro de la pelinaranja estaba totalmente ensangrentado. - ¿No puedes hablar? Supongo que mejor le pongo fin.
- N-No harás eso… - Alcanzó a decir ella. – Después de todo, tengo un as bajo la manga…
- ¿Qué? – Sullivan no sabía a que se estaba refiriendo, solo Seryuu conocía lo que llevaba dentro de su cuerpo después de todo.
- (No pensé que iba a pensar nuevamente en activar la bomba, aunque sé que esto acabará con mi vida… si al menos puedo matarlo… es un sacrificio que estoy dispuesta a hacer.) – Ella sonrió por debajo. – (General Esdeath, Ronnie… chicos… lamento no haber estado ahí, parece que seré la primera en irme… lo siento mucho… y gracias por darme otra oportunidad en la vida.) ¡Prepárate para morir!
- ¿Que? – Sullivan no sabía lo que la pelinaranja estaba por hacer, más ella en ese momento parecía querer activar algo con su boca pero antes de que lo hiciera, una espada pasó cerca del cuello del peliazul, este apenas y pudo hacerse hacia atrás para esquivarlo, sorprendiendo a Seryuu.
- … No puedo creer que esté ocurriendo esto. – Vio la figura de espaldas, de cabello negro y sosteniendo una katana.
- Kurome… - Alcanzó a decir, quien estaba ahí ella era y la espada que llevaba era una que fácilmente era reconocible. – Ese teigu que llevas…
- No esperaba revelarlo tan pronto, pero sí… es Yatsufusa. – Respondió ella, su teigu el cual tiene el poder de controlar cadáveres vivos de todo aquel que corta, ella lo poseía nuevamente, Sullivan endureció la mirada.
- Tu perra ¿Qué crees que haces? – Preguntó, la pelinegra mantuvo la mirada seria.
- Tu… estás lastimando a mi amiga y eso no es algo que yo pueda perdonar… por eso, aquí y ahora… voy a matarte…
Ninja Britten 11: Los dos habían hecho su vida y que Akame volviera justamente lo cambió todo, ella sufre de esos traumas luego de tanto tiempo que siempre buscó su venganza e igual el perder a sus hermanos es algo que le duele, ya será complicado que pueda llegar a arreglar las cosas con ella, sí es que llegará a pasar.
En este cap dimos un cambio de perspectiva y Seryuu fue la protagonista, hay que darle un poco más de foco a ella y la verdad que en su pelea estaba perdiendo pero Kurome la salvó y tiene a Yatsufusa, como es que recuperó su teigu y demás se sabrá más adelante, ya veremos su batalla contra Sullivan, hasta el próximo cap. Saludos.
