Seryuu estaba siendo atacada por uno de los enemigos de Yintos y se estaba viendo superada en aquel momento, pensó en sacrificarse, haciendo explotar la bomba que lleva en su cuerpo para acabar con él pero en ese momento apareció Kurome y, para su sorpresa, tenía a Yatsufusa para batallar.
- Jeje, no hará diferencia alguna si aparece otra víctima más. – Comentó Sullivan pero Kurome no dijo nada. – Así que no dirás nada ¿eh?
- No tengo nada que decirle a alguien que va a morir. – Respondió la pelinegra.
- Kurome… ¿Cómo? – La pelinaranja no podía entender como es que tenía su teigu.
- Luego explicaré todo, por ahora tenemos problemas mayores. – Enfocó su atención en el peliazul.
- Así que ¿ya vas a pelear? – Preguntó Sullivan, Kurome solo entrecerró los ojos.
- Vamos. – Ella fue la primera en moverse buscando cortarlo, Sullivan transformó sus brazos en garras con protección de armadillo para bloquear el ataque, Kurome no retrocedió por ello y entonces continuó atacando, haciendo que el de Yintos se enfocara en su defensa, en ese momento transformó su pierna en una pata de caballo para patearla, ella logró bloquear el ataque en ese momento, saltando hacia atrás.
- Debo decirlo, das mejor pelea que tu amiga ahí en el suelo. – Se burló.
- Si puedes hablar, puedes pelear.
- ¡Por supuesto! – Transformó sus piernas otra vez en gacela para moverse velozmente hacia ella, ahora teniendo garras de oso, Kurome lo esperó en ese momento para atacarlo pero entonces saltó a un costado, Sullivan sonrió victorioso. - ¡Te tengo!
- Eso piensas. – En ese momento Kurome se movió por la izquierda, no sabía la razón por la cual hacía eso pero se fijó cuando vio a Seryuu de pie con su arma apuntándole.
- Esto es por lo de antes. – Le disparó, en un acto desesperado cambió a la armadura de armadillo pero fue el momento en el que Koro atacó con ferocidad a este usando sus mandíbulas, la dureza de su cuerpo no le hacía mucho pero fue justo cuando ahí aprovechó Kurome con su teigu.
- Toma esto. – Ella se movió rápidamente y entonces apuntó al frente, Sullivan podía hacer poco entre protegerse de Koro o de Kurome, por lo que necesitaba algo desesperado en ese momento, fue que sacó algo de su bolsillo.
- Hora de escapar. – Lanzó algo al suelo de lo cual salió bastante humo, las dos chicas se cubrieron en ese momento, al despejarse, vieron que ya no estaba ahí, la pelinegra chasqueó la lengua.
- Tsk, se escapó…
- Por lo menos no volverá a atacar esta noche… - Seryuu pudo relajarse. – Entonces Kurome…
- Cierto… - Ella envainó su teigu. – Tengo que explicar lo que pasó… la verdad es que al inicio si estuve enojada que Wave abandonara a Yatsufusa ya que pensé que era todo, aunque luego me calmé y acostumbré a tener una vida normal, eso era lo que esperaba, seguir curándome de las drogas que me hicieron ingerir de pequeña, entonces un día lo vi… un comerciante llegó a la ciudad vendiendo varias armas y al pasar la reconocí… tenía a Yatsufusa, pensando en que debía recuperarla la compré aunque no fue barato, y a espaldas de Wave, desde entonces he vuelto a entrenar con ella.
- Pero eso no significa que… - Kurome negó con la cabeza.
- Sé que me habían modificado para hacerme compatible con mi teigu y que los dulces servían para potenciar esa compatibilidad pero ahora ya no son necesarios… creo que el tiempo finalmente hizo que pueda usarlo sin necesidad de meterme sustancias en el cuerpo, pero debido que Wave no sabe de esto, lo mantuve escondido, por eso cuando vengo a bañarme en las aguas termales, también entreno.
- Eso no está bien, deberías de decirle, esconder secretos de otros no es correcto. – Respondió Seryuu, Kurome sonrió por debajo.
- Eso lo sé… pero no quisiera preocuparlo, se ha esforzado bastante por darnos una vida tranquila y prospera, aunque Onee-chan haya venido… no quiero causar problemas así que te lo pido Seryuu… ¿podrías guardar el secreto? – A la pelinaranja no le hacía mucha gracia todo el asunto, más que nada porque ella fue con el motivo de reunir a todos los Jaegers de forma definitiva, Wave no desea volver a meterse en peleas y Kurome ha estado escondiendo cosas de él, su grupo no podría seguir de esa manera, aunque por el otro lado… es el único favor que ella le ha pedido, le sentía mal por Akame ya que ella desea que su hermana menor vuelva.
- Está bien… - La pelinegra sonrió.
- Gracias… es mejor si vuelvo a mi hogar, espero que para mañana es mejor si se van… por el bien de todos.
- Lo diré… - Kurome se fue primero, Seryuu se quedó ahí sola, Koro se acomodó cerca de ella, sintiendo la tristeza de su ama. - ¿Qué voy a hacer?
Llegó la mañana, Kanno y Akame despertaron en aquel momento luego de haber dormido juntos, la pelinegra fue la primera en despertarse seguido de su esposo.
- Buen día Akame.
- Buen día Kanno… - Ambos se besaron fugazmente. – El día de hoy lo volveremos a intentar ¿no?
- Sí, y deberíamos tener éxito en esta ocasión. – Los dos salieron de su habitación para ir a la sala principal.
- Hai~ - Cosmina estaba ahí en la sala. – hasta que despiertan bellos durmientes.
- Igualmente, buen día. – Respondió Kanno. - ¿No ha despertado Seryuu?
- Parece estar agotada, así que se saltará el desayuno. – Respondió ella, no tenían algo por lo cual cuestionar así que la dejarían descansar. Luego de un desayuno ligero, salieron a las calles teniendo sus ropas normales.
- Parece que esta ciudad ha sido bastante segura desde que se creó. – Comentó Akame.
- Revisé los papeles y es que las aguas calientes alrededor mantienen alejadas a las bestias, eso ha conseguido que no tengan muchos ataques. – Respondió Kanno. Siguieron viendo un poco más en los alrededores, algunas personas los saludaban ahí, en general fue un día tranquilo.
- Es un buen lugar. – Señaló Akame.
- Lo es realmente. – En ese momento vieron a Wave que estaba por el camino. – Veo que aún siguen aquí.
- No pienso rendirme. – Señaló Akame. – Por más que me digas que no puedo hacerlo, realmente quiero resolver las cosas.
- Ya dije que…
- Wave. – En ese momento el peliazul escuchó una voz que no esperaba y miró a ver, ahí estaba cierta pelinegra.
- Kurome…
- Onee-chan… volvemos a vernos otra vez. – Respondió Kurome. – Han pasado diez años…
- Eso lo sé… Kurome… - Akame no sabía como expresarse en aquel momento. – Tengo tantas cosas que quiero decir…
- Hagamos esto como debe de ser… - Miró a ver a su esposo. – Wave, no te metas en esto.
- ¿Kurome? ¿Qué piensas hacer? – Preguntó el peliazul, ella sonrió suavemente.
- No es lo que piensas, descuida que ya no voy a descontrolarme como hacía desde un inicio… entonces Onee-chan, vamos a un lugar donde nadie nos moleste ¿sí?
- C-Claro… - Akame entonces la siguió, no sin antes mirar a ver a Kanno. – Ella quiere que solo seamos nosotras dos… déjamelo a mí.
- Claro, sabes que confío en ti. – Sonrió el pelinegro, ya entonces ambas se fueron. – Es asunto de familia, así que es mejor que ellas lo arreglen.
- … La verdad, no esperaba que esto terminara de esta forma. – Confesó Wave. – Kurome… siempre pensé que debía protegerla pero entonces ella se volvió más fuerte de lo que pensaba.
- La gente cambia con el paso del tiempo, eso pasó con Akame cuando encontró la felicidad conmigo, lo mismo debió ser para ti con Kurome ¿no? – Preguntó Kanno, el peliazul asintió.
- Supongo… que es lo mejor que podemos hacer, que ellas lo arreglen, por mientras debo ir a pescar ¿sabes hacerlo?
- Claro. – Así ellos dos se fueron, Cosmina solo pudo verlos.
- Ok… veré si puedo conseguir hombres para divertirme~ - Y la pelinegra se fue. Por el lado de las hermanas, ambas fueron a un café, ahí es que la pelinegra menor pidió una mesa para que ambas se sentaran, al hacerlo, ella pidió un café mientras que Akame pidió un pastel.
- ¿No quieres pedir nada más? – Preguntó la de cabello largo, Kurome negó con la cabeza.
- Estoy bien. – En ese momento trajeron lo que pidieron, así ambas degustaron un poco, estando en silencio durante un corto tiempo, Akame realmente estaba nerviosa ya que era la primera vez que podía estar con Kurome sin que ambas intentaran matarse. – Entonces… Onee-chan.
- ¿S-Sí? – Exclamó ella con nerviosismo, eso trajo una pequeña risa a Kurome.
- Descuida, no es que vaya a matarte…
- Eso es verdad… - Tomó un respiro hondo ya entonces se puso seria. – Kurome… deseo poder arreglar lo que alguna vez nos separó… no espero que entiendas lo que hice, que haya matado a nuestros hermanos.
- Lo sé Onee-chan… - Respondió Kurome. – Tardé años en conocerlo… pero realmente el imperio nos estaba controlando, nos usaba como asesinos para acabar con la gente que era buena, no solo contra los enemigos del imperio, igual como un modo de controlarlo desde las sombras y que para hacernos compatibles con los teigus a tan joven edad, nos drogaban.
- Ellos… los demás huérfanos que crecieron con nosotras estaban lejos de la salvación, en cualquier momento podrían haberse descontrolado, morir en agonía, por eso los maté y escapé de nuestro destino, quise llevarte conmigo.
- Pero pensé mal las cosas… - Kurome soltó una risa por debajo. – Realmente fui una perrita faldera del imperio hasta el final.
- Entonces… ¿piensas perdonarme? – Preguntó ella, Kurome seguía sonriendo.
- Antes que nada… ¿terminamos de comer? Parece que ese pastel sigue sin ser muy tocado. – Respondió Kurome, entonces un pequeño hilo de saliva cruzó su boca, Akame al verla soltó una risa.
- ¿Quieres?
- Claro. – Respondió ella, las dos comieron juntas el pastel hasta haberlo terminado. – Estuvo bueno.
- Es verdad… - las dos se encontraban satisfechas.
- Entonces Onee-chan, tengo otro sitio al cual quiero que vayamos. – Eso dejó confundida a la pelinegra mayor. Luego de pagar por todo, las dos caminaron durante un rato hasta salir de la ciudad, algo de lo cual ella no entendía para nada.
- Kurome ¿A dónde vamos?
- Estamos cerca Onee-chan, solo espera un poco más. – La continuó siguiendo en silencio, ya entonces al estar alejadas, Kurome se detuvo. – Hemos llegado.
- ¿Eh? ¿Qué hacemos aquí? – Preguntó Akame, entonces vio que su hermana se acercó a un tronco para buscar algo, al verlo sus ojos se abrieron totalmente. – Kurome… eso es…
- Onee-chan… - Tenía a Yatsufusa, Akame no podía entenderlo, se supone que Wave había alejado al teigu de la pelinegra, entonces ¿Cómo lo había recuperado?
- K-Kurome… se supone que tu…
- Lo siento Onee-chan… pero esto es algo que debo de hacer. – Respondió Kurome con seriedad, ella se sentía atrapada, dejó a Murasame detrás porque no era necesario pero viendo la situación. – Aquí voy….
- ¡Espera Kurome, no lo hagas! – Le gritó mientras vio como es que Kurome iba hacia ella, Akame solo pensó en cerrar los ojos, creyendo que su hermana menor la mataría… pero no llegó. - ¿Eh?
- ¡Maldita! – Al mirar a ver atrás, vio que justamente lo que Kurome hizo fue detener a alguien, era Sullivan quien había salido para atacarlas, Akame no podía creerlo, Kurome alejó a este de ambas, creando una distancia.
- ¿En que momento? – Preguntó ella.
- Desde hace tiempo, nos había estado siguiendo. – Respondió la pelinegra menor. – Tu habilidad para detectar la sed de sangre se ha debilitado, Onee-chan.
- … Eso pasa cuando solo he estado siendo emperatriz durante diez años. – Se puso seria. – Entonces Kurome…
- Disculpas aceptadas. – Respondió ella. – Pero dejemos eso para después, tenemos algo de lo que encargarnos.
- Ustedes dos, no creas que me olvidé de la humillación de anoche. – Señaló a Kurome. – Esta vez voy a matarte y si lo hago con la emperatriz, mucho mejor.
- Entonces Onee-chan… ¿crees poder pelear sin tu teigu?
- … jeje. – Akame sonrió de forma confiada. - ¿A poco no recuerdas que igual nos entrenaron en artes marciales? No he olvidado esas enseñanzas.
- Entonces puedes apoyarme… - las dos hermanas se pusieron codo a codo, Sullivan gruñó en ese momento.
- ¡Voy a matarlas! – Exclamó yendo al ataque, ambas hermanas iban a pelear juntas por primera vez en mucho tiempo, lo que fuera a ocurrir de ese combate era algo que estaba por conocerse, otra batalla estaba a punto de ocurrir.
Ninja Britten 11: Seryuu realmente se esforzó aunque fue atacada pero Kurome llegó con esa sorpresa y pues ahora vuelve a pelear aunque debería hacerle daño, ya se verá más de ello.
Aquí tenemos el cap, algo corto pero porque quiero dejar las batallas para el siguiente y ahí veremos más, ya sabrán cuando las hermanas finalmente vuelvan a pelear juntas contra Sullivan, la parte de este equipo está por acabar así que vean como es que todo se dará, nos vemos en el próximo cap. Saludos.
