Akame y Kurome habían hablado a solas con la intención de que la mayor pudiera arreglar sus diferencias con su hermana, estaba algo temerosa debido a que pensaba que podría haber sido apuñalada por la espalda y se sorprendió al ver que poseía a Yatsufusa pero todo cambió cuando en realidad apuntó a un enemigo que las había estado siguiendo en secreto, ahora estaban frente a frente, ellas dos contra Sullivan.
- Onee-chan, te confío mis espaldas. – Comentó Kurome, Akame sonrió por debajo.
- Claro. – Ahora encaraban al peliazul que no estaba nada feliz.
- Voy a matarlas a ambas. – Usó su gran velocidad y transformó sus brazos en garras para atacarlas, en ese momento Akame intervino y con su pierna buscó patearlo, bloqueando su paso, Sullivan saltó hacia atrás. – Estúpida ¿Qué puedes hacer sin un teigu?
- Nada dice que sea alguien indefensa sin uno. – Respondió con seriedad, poniéndose en posición de pelea, Sullivan solo pudo apretar los dientes, volviendo al ataque, empezó a lanzar varios arañazos con la posibilidad de herirla pero la pelinegra los esquivaba todos, después de todo ha entrenado con Leone que prácticamente tiene un teigu igual, así que conocía muy bien de que iba la cosa, en ese momento ella esquivó y se dio la vuelta con un puño, dándole en el rostro.
- Maldita.
- No te distraigas. – Kurome llegó por detrás empeñando su teigu, saltó para hacerle un corte pero Sullivan esquivó hacia atrás pero Akame aprovechó y llegó con una patada a su abdomen que le sacó el aire, seguido de otro golpe a su rostro, los ataques de la pelinegra mayor eran realmente certeros que no le daban oportunidad alguna.
- Ahora Kurome.
- Claro. – Ella entonces buscó atravesar su abdomen con Yatsufusa, listo para darle fin a su vida pero Sullivan reaccionó a tiempo y cambió su cuerpo a la dureza para evitarlo, entonces se abrió espacio de las demás chicas.
- Maldita sea, no es fácil…
- Siendo tu contra nosotras dos, no lo es. – Respondió Akame. – Deberías ver la desventaja en la que te encuentras.
- Eso es cierto, pero… - En ese momento él sonrió. – Creo que se olvidan de algo crucial.
- ¿Qué olvidamos? – Preguntó Kurome, en ese momento un fuerte rugido se escuchó, sorprendiendo a ambas.
- Que no estoy solo, su querida ciudad va a perecer mientras pelean conmigo.
Justo en ese momento en la ciudad empezaron a escuchar rugidos, los habitantes no tenían idea de lo que estaba sucediendo, ahí Kanno y Wave estaban a punto de salir al mar cuando sintieron ese mal presentimiento.
- Eso no es bueno. – Comentó Kanno por debajo.
- Parece que tienes una idea de lo que pasa. – Exclamó Wave, el pelinegro asintió.
- ¿Tienes tu teigu? Una batalla está por azotar el pueblo.
- Parece que los problemas te persiguen. – Soltó un suspiro. – Iré por él a mi casa ¿crees poder mantener todo a raya aquí? – Kanno sonrió ante esa propuesta.
- No tengo problemas, adelante. – Dicho eso, el peliazul se fue corriendo mientras Kanno estaba ahí, fue bueno para él que pudiera tener a ABR con él.
- Kanno. – Vio a Cosmina llegar. - ¿Es lo que creo que es?
- Claro, era obvio que nos seguirían, igual noté algo ayer con Seryuu y esta es la respuesta ¿estás lista? – La pelirrosa sonrió.
- Yo no huyo a nada. – En ese momento vieron algo volar y que asustó a la gente, un gran dragón el cual reconocieron como Bulat, justo encima estaba Aaron quien lo montaba.
- Esta ocasión no vamos a jugar, nos aseguraremos de que sea el lugar de tu muerte. – Exclamó el peliazul gemelo, Kanno negó con la cabeza.
- Eso es lo que piensas, no será tan fácil como crees. – En ese momento Aaron empezó a reír.
- ¿Realmente piensas que puedes derrotar a mi mascota? Parece que estar tanto tiempo sentado en el trono atrofió tus sentidos de pelea.
- Ese a quien llamas mascota es nuestro amigo y no pienso dejar que sigas haciendo lo que quieras con él. – En ese momento activó su teigu, Aaron solo pudo sonreír en confianza.
- Muy bien, entonces Incursio, es momento de destruir la ciudad. – El dragón empezó a rugir.
- No será así. – Cosmina usó su teigu en ese momento, con su micrófono empezó a cantar, las ondas causaron que Bulat comenzara a rugir del dolor debido a lo que le causaba, Aaron no entendía que pasaba.
- ¿Qué es esto?
- Lo que esperaba. – En ese momento Kanno empezó a correr para escalar por encima aprovechando que el dragón estaba sufriendo debido a los efectos de Heavy pressure, el peliazul intentaba calmar a la bestia cuando vio que Kanno empezó a subir.
- Mierda, esto no puedo permitirlo. – En ese momento sacó una pistola de la cual empezó a disparar pero el pelinegro bloqueaba los disparos, eso estaba asustando cada vez más al peliazul, se creía que estaba en problemas. – Jeje, no es así.
¿Qué pasa? – En ese momento Cosmina vio que de repente el dragón empezó a librarse de los efectos de Heavy Pressure y rugió con mucha fuerza, eso causó que ella dejara de cantar. – Dejó de funcionar.
- Sabía que algo así pasaría, por lo que hice que mi querida mascota pasara muchas pruebas modificando su cuerpo para soportar altos niveles de dolor. – Explicó él con una sonrisa malvada, Kanno apretó los dientes.
- Realmente no sabes como detenerte, haciendo eso con mi amigo, esto no se acabará así. – Buscó seguir subiendo pero al haber recuperado el control, se agitó al pelinegro que no pudo seguir ahí y entonces saltó de nuevo al suelo.
- No funcionó como esperaba… - Comentó la pelirrosa por debajo.
- Realmente no será fácil detenerlo… - Kanno necesitaba pensar y es que mientras Aaron lo esté controlando será bastante complicado liberarlo y es que una bestia de su tamaño es complicado de tratar, más sabiendo que se trata de su amigo.
- ¿Acaso se van a rendir? Ya debieron darse cuenta de que es inútil por más que lo intenten, mientras tanto voy a destrozar esta ciudad. – Los dos realmente estaban en problemas, necesitaban hacer algo, justo en ese momento…
- No lo harás. – Una figura apareció rápidamente y atacó a Bulat con una gran fuerza que hizo que se precipitara a un costado.
- ¿Qué diablos? – Aaron se sujetó lo más que pudo en ese momento, ya entonces vio al responsable, llevando una armadura plateada con toques azules y una lanza, Wave había llegado y estaba portando a Grand Chariot.
- ¡Wave ha llegado! Voy a evitar que destruyas la ciudad donde vivo. – Exclamó, en ese momento Bulat se recuperó, Aaron estaba molesto.
- ¡Maldito, ya verás! – Amenazó, en ese momento Wave llegó con los otros dos.
- Lamento un poco la tardanza, la verdad es que tenía a Grand Chariot en mi ático. – Confesó el peliazul, Kanno soltó una risa por debajo.
- No es nada, pudimos mantenerlos entretenidos durante un rato… ahora podremos hacer algo, hay que liberarlo, Bulat no puede seguir así. – Señaló Kanno, Wave asintió.
- Voy a proteger esta ciudad con todo lo que tenga, así que vamos. – Señaló, entonces se movieron, Aaron estaba realmente molesto.
- ¡Sí creen que pueden hacer algo, son unos ilusos! – Bulat rugió, su batalla estaba por continuar ahora con los tres contra la bestia.
Kurome y Akame seguían combatiendo contra Sullivan en aquel momento, a pesar de lo que escucharon que sucedía en la ciudad, su concentración actual era contra Sullivan y no se los estaba dejando muy fácil a las dos, en ese momento estaba corriendo velozmente para evitar que Kurome pudiera atacarlo.
- Detesto ese movimiento… - Exclamó por debajo.
- Estoy de acuerdo, es un fastidio. – le secundó Akame, el peliazul empezó a reír.
- Tener todas las habilidades de los animales existentes es una bendición, así mientras tanto no podrán hacerme nada.
- ¡Toma esto! – Akame quiso atraparlo desprevenido con una patada pero Sullivan cambió a agilidad de mono y la esquivó.
- Ahora, para continuar, dientes de tiburón. – Su mandíbula cambió y ahora era grande como un tiburón, buscó morder a Akame cuando Kurome intervino y bloqueó con Yatsufusa, entonces sujetó su mandíbula.
- Es el momento. – Respondió ella, le dio una oportunidad a Akame con la cual ella sujetó el cuerpo de Sullivan y entonces empezó a golpearlo en múltiples sitios, causando que el peliazul comience a sentir dolor.
- M-Maldición, cambiar a dureza.
- ¡No lo harás! – Kurome sujetó a Sullivan con fuerza en aquel momento del cuello para evitar que haga algún movimiento. - ¿Acaso este es tu teigu? – Entonces vio el artefacto que estaba pegado a su cuello, eso alertó al peliazul.
- ¿Qué vas a hacer? – La pelinegra sonrió de forma peligrosa.
- Es momento de acabar con todo esto. – Señaló ella, en ese momento sujetó el artefacto que era el teigu de Sullivan y con fuerza empezó a arrancarlo, él no podía permitir eso, si lo perdía, toda oportunidad de victoria iba a desaparecer.
- ¡No lo permitiré, agujas de puercoespín!
- ¡Toma! – Akame entonces hizo algo desesperado y que realmente acabó con toda posibilidad de que Sullivan pudiera transformarse, lo que hizo… fue patearlo en la entrepierna.
- Ugggh… mis cositas… - Se sujetó en la entrepierna en ese momento, Kurome vio a su hermana con asombro.
- ¿Qué? Me dijeron que es un ataque valido. – Se hundió de hombros. Decidió no pensar en nada más y entonces le quitó Animals as Leaders, en ese momento Sullivan se sintió desprotegido.
- No puede ser… devuélvelo… - Buscó alcanzarlo pero estaba tan lejos de su alcance, sin su teigu realmente se sentía totalmente inútil. – Aaron… hermano… ayúdame…
- Onee-chan, esta gente busca causar daño a nuestra ciudad y si el imperio realmente va a ser invadido… creo que no puedo quedarme sin hacer nada.
- Entonces Kurome… hazlo. – La pelinegra menor asintió y entonces levantó a Yatsufusa, los ojos de Sullivan se abrieron totalmente.
- No… no quiero morir… Aaron… - Y entonces pasó, fue apuñalado en el corazón, acabando rápidamente con su vida, Kurome retiró la katana en ese momento, agitando la sangre.
- ¿No lo harás? – Preguntó Akame, sabiendo del efecto que tiene Yatsufusa de controlar los cadáveres de la gente que mata con el teigu, ella negó con la cabeza.
- Ya no soy esa persona… así que dejaré que este cuerpo descanse en paz. – Ya entonces la guardó. – Pudimos derrotarlo.
- Eso es verdad… lo hiciste bien Kurome. – Sonrió Akame, Kurome asintió.
- No pensé que llegaría el día en el que podríamos volver a pelear juntas de esta forma. – Comentó la pelinegra menor. – Hasta hace años pensaba en matarte, pero ahora todo… ha cambiado.
- Eso es verdad… por eso Kurome, espero que puedas seguir peleando a nuestro lado, por el bien del imperio.
- Sí… eso haré. – Respondió ella, con la derrota de Sullivan ahora la cosa cambiaba. Justamente mientras Aaron seguía peleando, sintió algo.
- Tsk… esto… - Sabía lo que sucedió y es que tenía un cierto tipo de conexión especial con su hermano, lo sabía… este bajó la mirada. – Sullivan… juro que voy a vengarte… - En ese momento ordenó a Bulat que se diera la vuelta. - ¡Esto no se acabará así, los mataré luego! – Y entonces se fueron, dejando a ellos tres ahí.
- Al menos se van… - Kanno pudo relajarse.
- La ciudad no fue destruida y eso es suficiente. – Comentó Wave. – Esa gente es realmente peligrosa.
- Por eso espero contar con ustedes para la batalla y proteger al imperio. – Señaló el pelinegro extendiendo su mano, ahora que Wave vio del peligro que estaba cerca, sabía que no podría estar alejado por siempre, este sonrió.
- Bien. – Aceptó el gesto, de ese modo ahora lograban tener a ambos para la batalla, el objetivo que se habían fijado pudo ser alcanzado. Pasado un rato, finalmente volvieron, ambas hermanas regresaron al hogar de Kurome donde el resto esperaba y Wave pudo saberlo.
- Así que… tenías a Yatsufusa escondida. – Expresó de brazos cruzados, Kurome sentía algo de culpa, desviando la mirada.
- Bueno… es que la encontré en venta y…
- ¿y? – Sentía una gran presión lo cual hizo que empezara a sudar, Kurome al final se puso de rodillas.
- Lo siento por haberte escondido este secreto, pero pensé que no ibas a permitir volver a usarla debido a lod el pasado, realmente lo lamento. – Kurome estaba siendo sincera, Wave continuó molesto hasta que suspiró.
- Realmente no puedo enojarme contigo… entiendo que no quieras abandonar las batallas y, además, si no fuera por ese teigu nunca nos hubiéramos conocido. – Kurome levantó su vista con asombro.
- Entonces…
- Claro, pero espero puedas controlarte. – Sabiendo que contaba con su bendición, Kurome sonrió.
- Gracias Wave, te amo. – Lo abrazó, el resto sonrió al verlos.
- Lo hicimos Kanno… ahora tenemos una mayor fuerza para la batalla. – Comentó Akame, el pelinegro asintió.
- Podremos seguir avanzando, vamos a proteger el imperio, juntos… - Señaló, de ese modo y ahora teniendo la ayuda y vuelta de Wave y Kurome, las fuerzas seguían incrementándose y de ese modo ahora podrían seguir avanzando, la batalla continuaba por todos los lugares.
Kayzo avanzaba por su propio paso, necesitaba hacer algo al respecto, en ese momento escuchó el regreso de Aaron, abriendo los ojos.
- Aaron… desde que no lo vea, eso significa que… - El peliazul asintió.
- Esos malditos… mataron a Sullivan, a mi hermano… no lo perdonaré… juro que los mataré con todo…
- Es una gran perdida la que sufrimos, pero no significa que sea todo… vamos a vengar a tu hermano. – Aaron asintió. – Por ahora ve a descansar, lo mereces…
- Entendido general. – Entonces se retiró, Kayzo miró al frente.
- (Las fuerzas del imperio son resistentes pero no todo es como uno lo pinta… seguro Alissa podrá hacer algo, después de todo ella es mi segunda al mando y sé que no fracasará en su misión…)
Ninja Britten 11: Sí parecía que por ese lado Kurome pudo haber atacado a Akame pero es más importante el enemigo y ambas pudieron pelear juntas luego de bastante tiempo para derrotar al enemigo.
Con este cap ya termina la parte de este grupo, pudieron conseguir que Kurome y Wave vuelvan a pelear e irán con ellos a la batalla, eso es bueno e igual que Akame pudo recuperar ese lazo perdido con ella luego de tanto tiempo que buscaban matarse, ahora irá el siguiente grupo. Aviso que la próxima semana no habrá cap, necesito un pequeño descanso ya que salí de una semana dura de exámenes, el resto de mis fics si los actualizaré, solo este lo dejaré pasar una semana, nos vemos en el próximo cap. Saludos.
