Stage 37: Dos Padres
Lelouch P.O.V.
Todo se revolvió sin poder encontrar el límite entre la realidad y lo irreal.
Las letras perdieron su significado.
Los colores carecían de sentimientos.
El mundo tomaba la forma de una sola mente, gris, homogénea e insípida.
Le faltaba los altibajos de la vida, le faltaba la historia detrás de cada silencio o palabra dicha.
Faltaba la individualidad, el originalismo y los sueños.
Carecía de las ganas de vivir y tener un futuro.
Porque todo estaba atascado en una existencia que daría vueltas en su propia vida miserable por el resto de los días y más.
Ese era el mundo que Charles Di Britannia pintaba frente a mis ojos en un tiempo congelado donde pensó en cada uno de esos aspectos y pude escucharlos como si fuesen mis pensamientos. Por más doloroso que resultara estar pasando por una infinidad de conciencias y vidas, no permitiría que destruyera mi historia y la de las personas que me importaban por un estúpido capricho de igualdad.
A pesar de todo lo que vi.
A pesar de que los muertos se unieran con los vivos.
Eso no era el orden natural del universo y me atendría a las consecuencias de mis actos.
Así que mientras el tiempo seguía congelando las escenas alrededor y mi cerebro se sobrecargara de información, conversaciones, hechos, conocimientos y sentimientos, no lo soltaría. No dejaría que decidiera por su cuenta qué era lo mejor para la humanidad.
-¿Crees que puedes más que yo, Lelouch?-
No podía parpadear, sentía un escalofrío recorrer mi cuerpo de manera monumental cuando la historia de la humanidad pasada, presente, futura y alterna me golpeaba por todos lados. El emperador no podía borrar eso si yo me aferraba a la idea, ese era mi propio deseo que interfería en primer plano con el suyo.
Y uno de los dos debía ceder.
-Yo si tengo motivos para luchar por esto- susurré aferrándome al contacto con su persona, solo con eso podría ganar tiempo o lograr vencerlo en su propio juego, pero presionaba en mi mente tantas cosas que me era difícil distinguir qué estaba haciendo yo aquí en primer lugar y cuál era mi nombre.
La calma de la neblina a nuestro alrededor era aplastante.
Las máscaras que danzaban de un lado a otro no sabían qué pensamiento seguir.
Ni siquiera sabía si estaba respirando, mis dedos alrededor de su pierna se entumecían y perdían decisión.
Porque estaba presionando la historia de la humanidad en mí mientras él se concentraba en su deseo de un mundo de iguales.
Yo nunca creería en sus palabras, porque venían del mismo hombre que clasificaba a los seres humanos como números y se atrevía a matar a millones de acuerdo a sus necesidades psicológicas de poder.
-No te dejaré- me aferré con todo el brazo a su pierna aunque no estaba tratando de que lo soltara. Tampoco había necesidad de gritar, estábamos solo nosotros dos en un mundo donde la pensamientos estaban diciendo más que cualquier guerra atómica y un solo desvío de ideas era una herida mental. –No dejaré que destruyas el mundo que intento salvar de ti-
Podía sentir el corazón palpitando en mi garganta.
-Yo me he preparado para esto desde hace décadas, Lelouch ¿Qué te hace pensar que eres rival para mi mente?-
Sentí que mis pulmones iban a explotar, olvidé respirar de nuevo.
-Vas a morir si no te rindes- habló de manera hipnótica y calmada sin perder de vista su objetivo, pero sentí cuando su gruesa mano me levantó del cuello de mi uniforme y me aferré a esa extremidad para seguir en contacto con este podrido sistema de deseos insanos. –No conocerás mi mundo sin mueres aquí- su semblante incluso se mostraba decepcionado.
-Ngh…- presionaba basura en mi cabeza tratando de distraerme. Me tomé de su mano con fuerza para sostenerme de pie pero era inútil, genocidios me distraían de mi propia fuerza que no fuera la de mis manos, así que me volví a sentar en el suelo halando de su muñeca hacia abajo, logrando que se doblara a partir de la cadera.
Una leve sonrisa adornó su rostro de acuerdo a mi actual posición, pero no le di importancia, debía mantener mi interferencia o sobreponerme a su fuerza mental.
Incluso si-
-¿Por qué eliges esta agonía, muchacho?- puso su mano libre en mi mejilla y la acarició de manera ausente. Sus ojos completamente abiertos estaban fijos en los míos que apenas podía mantener a la mitad de mi propia capacidad. Su figura desaparecía de mi campo de visión por milésimas de segundo o verdaderos siglos en este sistema y no duraría mucho más. –Déjame mostrarte mi mundo complaciente e igual, deja de tratar de interferir en un plan que no tiene fallas-
Mis dedos resbalaban de su mano que podía mantenerme sentado en el suelo.
Lo tomó como un divertido reto y se inclinó más haciendo que perdiera mi soporte colgándome de su posición, tendiéndome en el suelo y tomando con ambas manos mi rostro.
Ya no podía más.
-Así es… sé un buen muchacho Lelouch. Deja que la espada de Akasha siga su camino y nos muestre un mejor mundo-
Un mundo igual.
-Para que siempre tengas a tu hermana contigo-
Nunnally.
-Y volvamos a casa en Britannia-
. . .
-"Pasé años buscando una manera de mostrarles lo delicado que podía ser el camino de la vida. De las decisiones que tomamos y de las consecuencias de nuestras acciones. Pero un día practicando con Todou me di cuenta que en el kendo aplicábamos los mismos principios, incluso sin con espadas de madera no podemos morir en un solo momento de indecisión…"
-No- abrí los ojos de manera cansada y lo miré desafiante. –Ese no es mi hogar y definitivamente todo lo que has sacrificado por esto no valió la pena-
Su mano bajó hasta mi cuello tratando de apretarlo y desconcentrándose de su deseo principal.
-Contrario a ti, yo tengo motivos que me hacen querer que el mundo siga el curso normal de su tiempo-
La mente entrenada de Charles Di Britannia no entendería de amenazas que sabía muy bien cómo aplicar. Pero esta vez confundiría al enemigo mostrándole aquello que siempre subestimó de mí.
Una familia.
-Ahora, aléjate de mi mundo-
Su mente se retorció fuera de la luz cuando la conexión se rompió y de la nada todo el universo a nuestro alrededor se sumió en la oscuridad.
Todou P.O.V.
El paisaje de engranes a nuestro alrededor detuvo sus giros en dirección de las manecilla del reloj y comenzó a ir hacia atrás, pero era como estar congelado solo viendo el mundo girar sin poder hacer nada al respecto. De igual manera solo pasó un segundo más para que los engranes volvieran a detenerse y se quedaran estáticos momentáneamente antes de seguir su curso normal junto con las manecillas y todo explotó en una cegadora luz salida de la nada.
Era como si hubiese estado horas observando, sentía mis ojos arder cuando recuperé la visión de los alrededores y aún así seguía sin esperar esto. Estábamos de vuelta en Kaminejima.
Me dolía la cabeza.
¿Quiénes estábamos qué. . .?
-¡Todou-san!-
Kaminejima.
El Emperador.
La destrucción del tiempo.
Japón.
Lelouch.
Me giré frenético conectando todo en el orden que debía ir y sentí un gran nudo en la boca de mi estómago por estar tardando tanto en reaccionar. El llamado había sido de mis cuatro espadas que sostenían a Lelouch sentado entre la vegetación, sosteniéndose la cabeza de manera dolorosa. Me acerqué de inmediato notando que estábamos extrañamente solos, pero al poner mis manos en los hombros de Lelouch no me miró de inmediato.
Tenía que ver si su ojo seguía igual.
-Lelouch- con mi mano derecha levanté su rostro por la barbilla obligándolo a mirarme, pero retuve el aliento cuando en sus ojos no estaba ese extraño símbolo de antes, pero además de eso no había nada. -¿Lelouch?- subí mi mano un poco más para obligarlo a centrarse en mí.
No había nada en sus ojos, pensamientos, emociones, nada.
Utilicé ambas manos para tomar su rostro y apretar un poco sus mejillas, pero contrario a la reacción que quería solo se desvaneció con un suspiro bastante audible.
Lo sostuve de inmediato sin comprender lo que pasaba, incluso a pesar de los gritos espantados de mis hombres que se demandaban entre ellos una explicación a todo. Eso era algo que yo tampoco tenía, pero tampoco era el momento o lugar de las explicaciones, menos sin comprender qué era todo eso que había pasado y cómo es que los Britannian habían desaparecido junto con ese mundo irreal después de que Lelouch intervino.
Lo levanté en mis brazos y me puse de pié ordenando con la sola mirada que no nos quedaríamos más tiempo aquí.
Sentí que habíamos ganado una guerra invisible si Lelouch le había hecho frente a su padre.
Pero solo eso.
Lo demás me daba náuseas el tratar de pensarlo justo ahora.
-Muévanse, hay que regresar a Japón para averiguar qué rayos acaba de pasar-
Solo esperaba que Genbu no se exaltara.
Genbu P.O.V.
Todou con sus excursiones no aprobadas previamente y luego colgándome no significaba que debía quedarme tranquilo en el templo bebiendo una taza de café, sobre todo si tenía a Lelouch con él cuando mis órdenes habían sido lo bastante claras para todos. Lo que no entendía en sí era por qué entonces parecían estar de acuerdo con que Lelouch se encontrara lejos del templo haciendo sus actividades militares de rutina como si todo en el mundo fuera perfecto.
Me arriesgué una vez, pero dos no serían una opción.
Esto era delicado, Gensai me lo había remarcado tantas veces.
Así que le daba a mi querido amigo de la infancia solo dos horas para volver a aparecer en mi radar en lo que yo me reportaba con Gensai de una vez por todas. Incluso Mei insistía en ese punto con una actitud casi demandante. Entendía que era importante, pero al mismo tiempo me dejaba con la duda de si sabía algo que yo ignorara y por lo tanto todos se comportaran de esta rebelde manera.
En fin.
Suzaku se quedó en el templo con Nunnally, pero aún así me sentía inquieto y se lo atribuía a ver el celular cada cinco minutos en espera de un mensaje o una llamada. Un movimiento no tan inteligente si iba en medio del tráfico hacia la oficina de Gensai, pero aún así no podía evitarlo. Ya estaba en mi programación el pensar lo peor de estas situaciones, así nos mantenía vivos a todos.
Aunque esta vez, lo que me erizó la piel no parecía tener que ver con mis hijos.
Dos calles antes de llegar a la zona médica había patrullas obstruyendo el camino y oficiales desviando el tráfico hacia las rutas alternas. Sentí una punzada en mi estómago sin comprender lo que pasaba, pero además de que yo no tenía otra ruta para acceder al lugar, sentí que necesitaba saber qué es lo que pasaba para que un movimiento así se estuviese llevando a cabo.
Disminuí la velocidad y me orillé junto a un policía que de manera insistente desviaba a los curiosos. Iba a hacer lo mismo conmigo cuando se dio cuenta de quién era con solo bajar el vidrio del copiloto y asomarse.
-¡Kururugi-sama!- se enderezó algo avergonzado por su actitud, pero era su trabajo.
Estas cosas me ponían nervioso.
-Descanse joven hombre, pero dígame que ha pasado para tener todo este alboroto-
Podía escuchar sirenas de ambulancia no muy lejos y no sería raro porque estábamos en una zona de una gran cantidad de hospitales y consultorios privados, siempre había una emergencia en el mundo. Pero lo que no cuadraba para nada con el aspecto del lugar era la barrera policiaca.
El joven policía torció un poco la boca pensando en lo acontecido y señaló por encima de su cabeza un poco. Me agaché dentro del auto para ver qué era lo que señalaba y había una gran columna de humo esparciéndose de manera feroz por el cielo nublado.
-El hospital privado del centro ha sufrido un incendio, no estamos dejando pasar a nadie a no ser que sea estrictamente necesario-
Me perdí cuando dijo hospital privado y salí del auto de inmediato. El policía se espantó por mi movimiento pero creo que no dijo nada cuando me abrí paso personalmente por la barrera dejando el auto olvidado. Aunque no estoy seguro de que siquiera intentó detenerme, recorrí de manera rápida lo que faltaba del camino a pie.
La sola idea de que algo como esto estuviera pasando me era inconcebible, por muy real que se viera la columna de humo más alta que la torre de Tokyo.
Aunque al dar la vuelta en la última esquina cerca del hospital, di inmediatamente con el incendio que estaba siendo controlado de la manera más rápida y profesional posible por tres camiones de bomberos, además de las decenas de paramédicos y otras ambulancias que estaban ayudando con los enfermos y heridos del siniestro.
Esto se veía muy mal.
A cada paso que daba podía sentir el calor que desprendía el edificio y un poco más del rocío de las mangueras de bomberos. Las llamas trataban de sobrevivir el agua pero el clima húmedo y semi-lluvioso de las últimas semanas estaba ayudando en ese aspecto. Sin embargo seguía sin comprender cómo es que un lugar como este podía simplemente incendiarse y causar todo este desastre.
Porque tenía que haber sido un accidente.
-¿Genbu?-
Me giré de inmediato con la única voz que reconocía entre tantos llamados, pero me fui difícil enfocarlo en primera instancia ya que estaba acostumbrado a verlo como el doctor y no como el paciente. Gensai estaba sentado en una de las ambulancias con una toalla sobre sus hombros mientras dos paramédicos trabajaban sobre él con una precisión escalofriante. Podía ver la bata del hombre manchada de sangre en su brazo, su labio partido, un ojo bastante hinchado, una ceja que le sangraba mucho y una expresión general llena de ceniza e incomprensión.
Esta no era la forma en que quería que nos reencontráramos.
Me acerqué de inmediato sin saber que decir, observando de manera agria todo lo que estaba pasando, pero el doctor detuvo a los paramédicos que con una seña asintieron y nos dieron espacio. Después de eso con un leve meneo de su cabeza me indicó que me terminara de acercar, pero me sentía bastante incómodo por un motivo incomprendido.
-¿Qué fue lo que pasó?- mi propia ética sin embargo me llevaba a preguntar lo básico. No recordaba que en Tokyo se hubiese incendiado un hospital nunca y este era un precedente bastante extraño, pero sobre todo me sentía algo trastornado de que fuese un lugar que siempre consideré seguro y que por desgracia conocía bastante bien.
Gensai no era el único médico que reconocía todo lleno de tizne en este desastre. La recepcionista, las enfermeras, otros especialistas.
-Solo fue algo inevitable- masculló el viejo doctor captando por completo mi atención, pero esas no eran palabras para describir un siniestro como este.
-¿Qué pasó?- y sentía la necesidad de reiterar mi pregunta. Gensai subió un poco su bata escondiendo su brazo recién suturado con un amargo suspiro.
-Un cliente insatisfecho- continuó.
Pero esto ya salía de un accidente convirtiéndose en algo provocado y por sobre todas las cosas, un delito.
-Solo dime quien fue y estará arrestado en el acto- declaré mientras buscaba el celular en mi pantalón, pero Gensai enarcó una ceja a manera de reto que no me gustó para nada. Comprendía quizás que seguía enojado pero esto era muy diferente y algo muy serio, podía dejar el rencor para después.
-¿Lo harías, Genbu?- preguntó casi riéndose de manera triste.
-¿Por qué no?- ahora era mi turno de sentirme ofendido, pero Gensai miró a sus alrededores antes de proseguir con lo que tenía que decir. Apenas asegurándose de que todos estaban fuera de nuestro rango de conversación, sus ojos se oscurecieron instantáneamente y se borró cualquier rastro de burla.
-Tantas veces que quizás te mencioné que Sawasaki no me causaba buena espina… bueno, al parecer tuve la razón. Aunque no creo ser el único que insistió en el punto durante los últimos-
Sawa…
-¿Qué?- y no comprendía una palabra al respecto -¿Qué es lo que?-
No, realmente si lo comprendía pero no es como si pudiera procesarlo.
-Está bajo custodia- intenté razonar en voz alta más para mí que para Gensai, pero el doctor se rio de manera profunda negando levemente.
-Estaba- me contradijo de inmediato.
Quise decir algo en mi defensa, pero solo a manera de disculpa. Quise inmediatamente haber jalado el gatillo o haberle roto el cráneo cuando lo tuve en frente, pero era un hecho que me había ablandado a sobremanera solo porque no quería darle la razón incluso en la muerte. Desaparecerlo porque no aceptara que mi decisión había sido adoptar dos príncipes de Britannia bajo mi nombre.
¡Eso no debía incumbirle a nadie!
-Créelo o no Genbu, no te estoy culpando de nada- comentó el viejo hombre observando el edificio que todavía ardía de manera lenta pero segura, una pérdida total –De hecho no puedes ir por la vida desapareciendo a todo aquel que te causa problemas y eso también se lo he comentado a Lelouch más de un par de veces. Pero siempre hemos tratado de advertirte que Sawasaki no piensa igual que nosotros y para él no existe una barrera que diga hasta aquí, esto es demasiado-
Escuché el crujir de cristales siendo vencidos por el fuego, taladrando en mi consciencia como nunca antes.
-Y no me arrepiento de nada, Genbu- ni siquiera quería levantar el rostro, esto era en extremo penoso.
-¿Qué es lo que quería Sawasaki, cuál fue su motivo para hacer esto?- sentí cada palabra arder en mi garganta reseca como si pasara un puñado de clavos, los charcos de agua en el piso reflejaban el destruido hospital.
Esperé todo el tiempo necesario para que Gensai ordenara sus ideas.
-El expediente médico de Lelouch y el de Nunnally- respondió finalmente y eso solo hizo las cosas peores –No me digas que tan solo se los hubiera dado y ya. Es mi trabajo, es ético y quizás no lo hubiese hecho por cualquier paciente pero no le iba a dar las armas para destruir a Lelouch como tanto anhela-
Por mis hijos.
-Lo material nunca ha de compararse con las vidas humanas- continuó ante mi silencio aunque lo escuchaba más cerca que antes –Y ese hombre no tiene escrúpulos, si se los hubiera dado hubiese hecho lo mismo-
Pero esto era mi culpa, por no ponerle un alto desde la primer bajeza que hizo. Incluso desde que por su culpa Mei se había alejado de Suzaku y Hatori había perdido a su familia. Desde que osó apuntar un dedo en contra de Lelouch y comenzó a hacer lo imposible por dejarlo en evidencia, desde que comenzó a causar más problemas de los necesarios contra Britannia y más de una vez intentó herir a mis hijos.
-Soy un gran estúpido- dije, de nuevo era más para reforzar mis pensamientos que las palabras de Gensai y no esperaba que lo negara.
-Quizás- al parecer apoyaba la idea.
-El hospital volverá a estar en pie como siempre en el menor tiempo posible- declaré y eso no estaba abierto a discusión, me hacía responsable de todos los daños de la manera que fuese.
Levanté la mirada para toparme con la expresión pensativa de Gensai mientras observaba el edificio ceder por fin ante el agua de los bomberos.
-Necesitaba una remodelación en recepción-
Cabía decir que había ordenado de inmediato un operativo tras la cabeza de Sawasaki. Esta vez no importaba si lo entregaban vivo o muerto en la puerta de mi templo, simplemente quería crucificarlo y lanzarlo al Mt. Fuji en plena actividad volcánica. Aunque esa no había sido mi única orden en el instante.
Dado que era peligroso que un maniático tan inestable como Sawasaki estuviera suelto por Japón o quizás tuviera ya un pie fuera del país, no podía dejar que Gensai regresara a su casa como si nada hubiese pasado para tener una noche de sueño reparador, de hecho aproveché que mi auto estaba todavía obstruyendo el paso junto con las patrullas para dar otra orden que no sería contrariada.
-Usted vendrá al templo conmigo-
Sin peros ni protestas.
-Tengo un hogar, Genbu-
-Hasta que Sawasaki no sea encontrado, es un blanco- declaré mientras arrastraba a Gensai fuera de la zona con una mano en su espalda. Para ser doctor era demasiado contradictorio y lo que yo había calificado como heridas graves al principio, él lo desechó como simples rozones y gajes del oficio.
No pudo contra mi lógica del momento, sobre todo si mi sentido de culpa se esforzaba en ello. El tiempo que fuera necesario estaría donde yo pudiera controlar las cosas.
Aunque de igual manera llamé a Reuben para ponerlo al tanto de la situación, no sabía que podía pasar por la cabeza del hombre y le informé que tuviera extremas precauciones, aunque mandaría en unas horas una escolta militar de confianza a la Academia. Era una amarga derrota porque por más que me enojara sabía que era mi culpa y Sawasaki había llegado hasta donde yo había querido, siendo extremos muy dañinos para todos.
-Ya que es la primera vez que te veo en algo de tiempo y a pesar de las circunstancias…-
Gensai no me daría un respiro.
-El tiro de gracia- musité mientras trataba de concentrarme en el camino, el viejo doctor asintió levemente.
-¿Cómo van la cosas con Lelouch?- preguntó directo y al punto. No pude evitar suspirar, no era algo fácil de explicar sobre todo después de que no había habido tiempo entre una cosa y otra, pero no consideraba que fuera por mal camino.
A quien engaño, ni siquiera sabía cuál era nuestra situación actual.
-Se ve bien, más repuesto y fuerte- comenté de manera muy vaga, lo supe cuando Gensai gruñó en desaprobación.
-¿Intentas engañarte con eso, Genbu?- no estaba en su modo piadoso y me lo había ganado de nuevo.
-Supongo que no hemos hablado mucho respecto a lo sucedido- confesé, de hecho no habíamos hablado nada.
-Eso es sincero y estúpido al mismo tiempo- continuó Gensai con su nada suave reprimenda –Genbu, esperaba que al menos después de lo de Shimabara supieras qué camino había que tomar pero creo que el verbo tomar lo haces literal-
Estreché la mirada ofendido sin apartar la vista del camino.
-Momento de debilidad- traté de excusarme aunque sea un poco, gran error.
-Si quieres ser un buen ejemplo para tus hijos, procura que tus momentos de debilidad sean invisibles de su conocimiento y que uno de ellos no termine vendido dos veces en una noche-
Sabía que me reclamaría eso y era algo que me hacía sentir pésimo.
-Me he disculpado por eso con Suzaku, pero con Lelouch no he tenido la oportunidad-
-¿Y qué estás esperando Genbu?-
Suspiré alentando un poco la velocidad del auto pensando seriamente en sus palabras. ¿Qué estaba esperando realmente para hablar las cosas con Lelouch? ¿No poder hacerlo? ¿Una tragedia? ¿Qué Britannia estuviera sobre nosotros con su guerra?
-No sé cómo tratar a Lelouch con todo lo que ha pasado- admití finalmente y no era algo que me hiciera sentir mejor pero me quitaba un gran peso de encima –Desde lo que pasó en Britannia, luego aquí con el golpe de estado y luego lo de Shimabara…-
Había aplazado demasiado las cosas.
-Te complicas la existencia porque quieres, Genbu- el viejo doctor suspiró de manera cansada pareciendo tener ensayado todo lo que iba a decirme -¿Qué edad tiene Lelouch? ¿Cómo deberías tratarlo de acuerdo a su edad y no su manera de pensar?-
-Eso es más complicado de lo que suena- intercedí por mi bien –Lelouch puede ser un muchacho pero su manera de pensar hace que cualquier cosa se vuelva algo serio y táctico-
Frío, calculador.
-Porque lo estás tratando como él siente que debe actuar-
-Por favor Gensai no me digas que estoy usando a Lelouch a mi conveniencia- gemí de manera lastimera de solo pensar en la posibilidad, era lo que siempre había temido.
-No exactamente puesto de esa forma Genbu, pero tratas a Lelouch como el adulto que él se está esforzando en ser para alguien de diecisiete años-
Era joven, muy joven para todo lo que hacía.
-Se sentiría ofendido si no lo trato de esa manera- razoné.
-Solo porque Lelouch necesite rienda o libertad no significa que tengas que ser tan extremista- me regañó el hombre con un tono bastante severo –Para un adolescente hay un rango entre esos dos donde depende de la situación el padre es quien decide. Y si tienes tanto tiempo esforzándote en ser eso para los tres, deberías empezar a creértelo tú también-
Pero no podía pensar en otra cosa más que en mi falta de autoridad al no ser su padre de sangre.
-No soy el verdadero padre de Lelouch y Nunnally, eso me detiene de tomarme ciertas libertades- confesé, a lo que Gensai se molestó quizás aún más y esto era algo nuevo.
-¡Espero nunca hayas dicho eso frente a Lelouch o Nunnally, o juro por mi vida que te castraré químicamente Kururugi! ¡Si vuelves a mencionar que no tienes derechos o libertades sobre esos dos desde que pudieron regresar a su hogar y no lo hicieron, o desde que al parecer su madre está viva y no se quedaron con ella, ¿Entonces quién demonios crees que eres?!-
-¿Cómo se enteró de lo de su madre?- interrumpí su regaño algo contrario.
-Mei me lo dijo, de esperar a que tú lo hagas jamás lo hubieras hechos- refunfuñó todavía molesto tratando de moderar el tono de su voz mientras yo me sentía como niño chiquito. –Pero todo lo que dije al respecto es cierto, rechazaron a su madre para regresar contigo a Japón ¿Y no sabes cuál es tu papel en sus vidas? ¿En serio?-
Si lo ponía de esa forma.
-¿Has hablado con ellos, sobre su madre? ¿Sobre el por qué no quedarse?-
-No- admití en tono bajo.
-¿Sobre la marca que Lelouch tiene en su costado? ¿Cómo es que pasó eso y por qué?-
-No-
-¿Aclararon lo de Shimabara, llamar a Lelouch tu hijo bastardo después de todo lo que ha pasado?-
-No…-
-¿Has hablado seriamente con Lelouch de su salud?-
-No-
Y a cada negativa me sentía una peor persona.
-¿Siquiera has visto a Lelouch a los ojos, Genbu?-
La última pregunta me tomaba un poco desprevenido y escudriñaba en lo más profundo de mi ser la respuesta. Desgraciadamente llegaba a la misma conclusión que todas las anteriores.
-Ni siquiera notaste que el muchacho entró en depresión-
Me orillé en el camino y pisé el freno para ver de frente a Gensai.
-Pero…-
No consideraba a Lelouch una persona con un espíritu tan bajo como para entrar en esa faceta y me odiaba a mí mismo por estarlo subestimando también de esa manera ¡Era un adolescente por Kami-sama!
-Tu ex-esposa lo notó y justamente hoy en la mañana lo llevó a mi consultorio antes de todo lo que pasó- prestaba por completa atención a sus palabras –Ella lo notó y sabía que debía hacer algo, al ponerme al corriente de todo lo que ignoraba mi única sugerencia de urgencia fue que lo llevara con Todou a la base, que lo devolviera a sus actividades cotidianas-
-Pero él está…-
-No ha mejorado en nada, Genbu. Si acaso la depresión empeora las cosas, no puedes ignorar lo que tienes frente a tus ojos por más tiempo o en serio te sugeriré que decidas entre el país o tu familia, porque si vas a hacer las cosas, debes hacerlas bien-
Puse en marcha el auto de nuevo.
Mi zona de confort se había acabado.
Al llegar al sendero del templo, podía distinguir fácilmente otro auto aparcado a las escaleras del lugar y me era bastante conocido como para al menos suspirar de manera tranquila sabiendo que Todou estaba en el lugar y por coincidente Lelouch. Después de lo último que dijo Gensai pensaba en bastantes cosas que debían resolverse de inmediato y aún así no tenía tanto tiempo para lograrlo.
Sin embargo empezar por lo primero sería lo ideal y si las cosas se desarrollaban bien entonces no habría problema.
En la cima de las escaleras, contrario a lo que estaba acostumbrado, Sayoko no nos recibió. Creo que estaba demasiado acostumbrado a la rutina. Con una mano detrás de la espalda de Gensai lo empecé a guiar a la sala aunque supongo que conocía el lugar de memoria y no se perdería de solo indicarle la dirección, pero de igual manera quería hacerle saber al resto lo acontecido y la decisión del día de hoy.
No esperaba toparme con una sala llena de miradas preocupadas, pero no por un motivo que yo conociera.
-¿Padre?- Suzaku fue el primero en notarnos y se levantó de un brinco del lugar donde estaba acuclillado. Todos levantaron la mirada con sus palabras excepto la persona que estaba en medio de todos sosteniéndose la cabeza de manera dolorosa.
Me acerqué en dos grandes y precisos pasos hacia donde estaba Lelouch con su mirada clavada en el suelo y me arrodillé de la misma forma en que Suzaku había estado antes.
-¿Lelouch, qué pasa?-
Podía escuchar cuchicheos a mis espaldas por la presencia de Gensai pero no en pos de visita médica. Incluso si pareciera necesaria. Mi hijo temblaba levemente sin levantar su mirada del suelo y no emitía sonido alguno a pesar de su muy calmada respiración. Volví a intentar levantando su cabeza con una mano en su barbilla y me miró por un par de segundos, pero su expresión estaba en blanco.
No había sentimientos en sus ojos, solo era como estar despierto y solo eso.
Bien, esto ya no me cuadraba.
-Lelouch…- tomé con ambas manos su cabeza tratando de obtener una mayor reacción. Podía parpadear lentamente y mirar en todas direcciones pero realmente no me estaba prestando atención ni demostraba dolor o confusión.
Era una mente en blanco lo único que podía distinguir.
Sentí una mano en mi hombro y Gensai se había abierto paso hasta el centro pero no aceptó que yo pospusiera esto por lo que recién había pasado y me hizo a un lado de inmediato. aproveché el momento para levantar a Todou del lugar junto a Lelouch y pedir explicaciones personales de lo que estaba pasando.
-Solo resolvamos esto primero y te lo digo después- sugirió con un suspiro cansado aunque al parecer tampoco tenía una idea clara de qué es lo que le había pasado a mi hijo.
-Todou, Lelouch está completamente inexpresivo ¿Y me pides que espere? ¿Sabes lo aterrador que considero su silencio y pasividad?- seguro tenía la idea básica al respecto.
-No sé lo que pasó, todo fue muy confuso- admitió de inmediato con una voz completamente frustrada. Pero justo cuando iba a demandar saber lo que había pasado, Gensai se levantó con un carraspeo llamando mi atención y cortando cualquier tipo de plática. Suzaku y Nunnally se volvieron a acercar a Lelouch.
Gensai tenía una expresión conflictuada.
-Parece estar en una especie de shock- dijo primero sin sonar bastante convencido, pero creo que eso era obvio -¿Sufrió algún golpe en la cabeza o algo? Sus signos están bien, pero se ve cansado y definitivamente hay algo malo, pero no puedo apuntar a nada concreto-
-¿Eso no es un diagnóstico algo vago?- comentó Todou realmente preocupado, a mi me comía la ansiedad.
-Ese muchacho necesita dormir y ropa abrigadora, si mañana por la mañana sigue igual o dentro de unas horas no reacciona esto podría ser grave- confesó el hombre.
No era lo que quería escuchar.
No hoy, ni nunca.
Nunca dejes cosas sin hablar, Genbu.
¿Qué pasó en el mundo de C y con la espada de Akasha? Lelouch se sobrepuso a los deseos del emperador ¿Pero a qué costo?
La idea de Airin iba más o menos por el rumbo del cap, aunque la de Kam se acercó mucho más, aún así felicidades a los dos y a los demás que prestaron su opinión.
Es tiempo de sanar las heridas de Nippon Rebelion o morir en el intento y lo peor se nos viene encima n.n
Preparen kleenex, dejen review y les regalo una docena n.n
any
