-Me deslindo de posibles traumas-
Stage 43: El terror de Narita III
Lelouch P.O.V.
No debieron dejar las comunicaciones abiertas.
-La señal del Lancelot sigue sin aparecer en el satélite. Puede ser que la última explosión de la montaña fundiera sus circuitos y dañara las comunicaciones lo cual hace imposible rastrearlo. Con el Shinkiro tuvimos suerte de encontrar su posición, al Lancelot quizás debemos buscarlo cerca del último lugar donde emitió su posición-
-¡Hagan lo que tengan que hacer pero ya! ¡Encuentren a mi hijo lo más pronto posible!-
-Respecto al Shinkiro…-
-¡No me puedo dividir en dos!-
Sabiendo dónde estaba metido y entendiendo la negrura de mis pantallas, atiné a recargarme contra el asiento de manera calmada con una mano acariciando de manera leve mis costillas, mi costado comenzaba a arder y debía respirar de manera leve para no moverlas más y que me lastimaran.
Pero escuchaba todo a la perfección mientras en mi mente imaginaba los rostros de todos y al mismo tiempo me preocupaba por Suzaku. Lo más probable era que la teoría de Rakshata fuese cierta, Suzaku no estaba de mi lado de la montaña cuando todo pasó y seguro fue arrastrado superficialmente. Su KF ahora se veía tan obsoleto como un cacharro en terracería y seguro no había aguantado la presión del deslave.
Solo esperaba que estuviera bien.
Suspiré de manera leve y profunda, tendría que esperar que alguien viniera por mí.
-"¿Realmente piensas que eres tan importante para ellos? Es la oportunidad perfecta para deshacerte de ti sin que veas en sus rostros la intención de dejarte morir bajo tierra"-
Parpadeé de manera confusa buscando la fuente de la voz, eso no venía de las comunicaciones. Genial ahora me estaba volviendo loco.
-"El primer ministro tiene a su primogénito y único hijo de sangre perdido ¿Crees que te buscará a ti primero?"-
Entrecerré los ojos molesto con esa voz en mi cabeza, pero de la misma manera algo de reconocimiento se encendió en mí.
-"Así es, de nuevo abriste la puerta la mundo de C ¿Tan inseguro te sientes Lelouch Vi Britannia? Te ofrecemos una salida incluso más rápida de esta tumba metal que te has construido. La humanidad con todos sus defectos a veces puede ser malvada y al igual que tú, las personas tienen prioridades. Esta vez estás en una posición no muy privilegiada y de quedarte ahí solo sufrirás en espera de algo que no llegará"-
Solo quería que se callaran, no tenía mente para que volvieran a molestar justo en este momento.
-"Tómalo como una muestra de gratitud por haber permitido que la humanidad continuara su curso normal del tiempo y vida. Tu mente puede ser sacada de tu cuerpo, evitarás el sufrimiento y la agonía de la espera, así como la destrucción de tus esperanzas"-
Sabía perfectamente que no me abandonarían así que mandé de nuevo al fondo de mi mente esas molestas presencias. Tenía bases para creerlo, mi padre me lo había dicho.
–Se trata de que el adulto aquí soy yo y las responsabilidades son mías. Así tengas una mente prodigiosa y grandes habilidades maquiavélicas, sigues siendo mi hijo de 17 al cual debo proteger por el momento sin excusas ni protestas, porque realmente me mataría que algo te pasara por mi ignorancia y hasta cierto punto, cobardía, en este lazo familiar-
Me abracé con cuidado a mí mismo, tenía frío. Pero esperaría lo que fuese necesario, así que seguí escuchando con calma el canal abierto de comunicación. Iba a sugerir que intentaran rastrear el celular de Suzaku por si lo llevaba consigo y así las cosas se facilitarían, pero tan solo abrí la boca para expresarme, hubo una declaración que cortó mis palabras en seco.
-Yo voy a buscar a Suzaku. Haremos dos cuadrillas para esto, pero lo importante es localizar de inmediato el Lancelot y su estado…-
Entonces la energía del Shinkiro se terminó cortando cualquier tipo de sonido o luz. Me quedé sumergido en la oscuridad y en silencio, con apenas una luz roja parpadeado en advertencia por algo maltrecho en el estado del Knightmare.
Aún así quizás esto no podía superar el vacío que se plantó en mi interior y el monumental escalofrío que me recorrió al sentir que estaba solo, incomunicado y con mis pensamientos.
-"Te lo advertimos"-
Genbu P.O.V.
Quizás la peor contingencia había acabado y la ciudad como el campamento estaban a salvo, pero tener a mis hijos en un aprieto como en el que se encontraba Lelouch solo amenazaba con hacerme explotar la cabeza. Mi hijo estaba enterrado en algún lugar de la montaña ¡Debía sacarlo de ahí ya!
Le informé a Todou de la situación, pero al parecer sus Akatsuki se habían dispersado para evitar ser arrastrados y no sabían nada de lo que recién le informaba. Como tampoco habían visto al Lancelot en las cercanías.
-¡¿Cómo demonios es que…?! Olvídalo, organiza dos grupos de hombres y uno lo lideras en la búsqueda del Lancelot, el otro mándalo lo más pronto posible a la ubicación del Shinkiro, yo me dirigiré hacia allá con las cuatro espadas y sacaremos a Lelouch-
-Pero-
-Sabemos dónde está el Shinkiro, puedo empezar a trabajar en eso porque ya estamos en la zona, pero tú debes darle prioridad a encontrar a Suzaku ya que no tienes idea del estado del Knightmare. Solo confía a Lelouch en mis manos-
Sabía que no había mejor candidato para eso pero aún así se sentía mal.
-No te puedes dividir en dos Genbu, deja que actúe en tu nombre-
Todou ni siquiera esperó una confirmación de mi parte cuando los Knightmare de las cuatro espadas comenzaron a moverse en las pantallas hacia las coordenadas que Rakshata marcaba como el Shinkiro. Entonces con una parte semi-resuelta comencé a ordenar rápido la formación de dos grupos de rescate y reconocimiento cuando un pitido llamó mi atención a las pantallas.
"Señal perdida"
Se me heló la sangre.
-¡Nadie entre en pánico!- gritó Rakshata levantando sus manos al aire –El Shinkiro solo se quedó sin energía, no hay nada de lo cual preocuparse-
Me pasé una mano por el cabello y traté de bajar la acidez que escalaba por mi garganta debido al estrés.
-¡No hay tiempo que perder! ¡Muévanse!-
Quería a mis hijos a mi lado.
Lelouch P.O.V.
¿Cuál era mi problema? ¿Decir que no lo sabía? ¿Qué las prioridades no eran obvias? Ni siquiera debía sentirme ofendido o sorprendido al respecto, por obvias razones Genbu Kururugi primero buscaría a su hijo de sangre. Incluso yo lo haría así, creo. Suzaku era mi mejor amigo y aunque realmente esperaba que estuviera bien y que dieran pronto con su paradero, había una parte en mi interior que se había congelado con las palabras de mi padre.
Sobre buscar a Suzaku.
Cuando quería ser un poco egocéntrico y demandar algo de ayuda y atención en mí. Cuando quería que mi actual posición enterrada en la montaña después de salvar sus vidas tuviera algo de PRIORIDAD SOBRE TODO LO DEMÁS!
Aposté mi seguridad a que pasara lo que pasara, me encontrarían. Que no me dejarían solo y que a pesar de la reprimenda que vendría después, Genbu Kururugi cumpliría su palabra donde alegaba que yo era tan importante como el resto.
Aspiré profundamente ignorando el dolor de mis costillas y apuñé los ojos impidiendo que las lágrimas salieran.
¿Me comportaría como un niño a estas alturas? ¿Uno que necesitaba un padre? ¿Uno al que le importaba lo que dijera la figura que mantenía mis pies en la tierra?
-¡MALDICIÓN!- golpeé con mi mano derecha el tronco que estuvo a punto de matarme y logré dos cosas. Un dolor que paralizó todo mi cuerpo de tal manera que me impidió gritar y que un escozor seguido de algo caliente comenzara a cubrir mi mano. Solo después de unos segundos donde el dolor dejó de atiborrar mi mente pude llorar de manera libre la agonía de mi herida.
De todas formas nadie me escuchaba.
Ni me veía.
Pero incluso llorar era doloroso.
Solo había lastimado más mi cuerpo sin motivo alguno.
Y seguía sin poder ver nada.
Aspiré profundamente tratando de calmarme pero eso solo empeoraba el escozor de mi costado así que traté de contener la respiración. Otro intento en vano de distraer mi mente. Porque la realidad era aplastante, de manera figurativa y literal.
Ahora todo cobraba sentido.
-…porque admito que si me ha tomado tanto tiempo pelear contra Britannia es porque dejé a Suzaku actuar como quería después de que las cosas se nos vinieron encima y eso no es figurativo. Pero creo que será tu decisión cuando llegues a ese punto-
A esto se refería.
¡Ni una maldita advertencia me había dado!
Pensar que ya estaba solo en esto era malo, pero de profundizar en el tema y darme cuenta de que me había traicionado a mí mismo las cosas se veían peor. No era momento de perderme a mí también la confianza.
¡Ya bastaba de sorpresas el día de hoy!
Dejé caer de nuevo mi cabeza hacia atrás, tenía que encontrar la manera de salir de aquí por mi cuenta. Si tan solo-
Ring.
Algo se iluminó sobre el tablero. La pantalla de mi celular, lo había olvidado por completo.
Ring.
Estaba lejos de mi posición, con el brazo estirado no alcanzaba a tomarlo. No con el tronco amenazándome con cumplir su propósito si me acercaba más. Demonios.
RING.
Tenía que alcanzarlo. Solo había algo por hacer.
Contando mentalmente hasta tres estiré mi brazo lo más que pude y con la yema de los dedos alcancé a tomarme de la pantalla jalándolo hacia atrás sobre mi mano. Me congelé un par de segundos dándome por satisfecho al haberlo alcanzado y desperté de nuevo con el tono de llamada. Solo que cuando quise hacerme hacia atrás, estaba…
-N-no es mi día- musité tratando de no tomarle tanta importancia. De todas formas debía hablar con alguien y yo era la persona más cuerda en este reducido espacio. Aún así quizás había empeorado las cosas. –Ngh- me hice hacia atrás de nuevo contra el asiento de manera lenta y tortuosa en lo que sentía que de mi cuerpo salía una enorme y gruesa astilla.
Si, era una astilla.
Si-
-…m-me he empalado a mí mismo- gemí de manera miserable con toda la realización cayendo en su lugar y el celular sonando en mi mano. Eso solo logró desesperarme más. –Genial, genial, genial… eres un estúpido Lelouch- un escalofrío recorría mi columna vertebral de arriba abajo
¡RING!
-¡¿Qué?!- contesté el celular solo por reflejo y no pensaba en mis palabras, la voz del otro lado aspiró violentamente antes de recordar qué hacía llamando a mi número.
-Lelouch, tranquilo- perfecto, Rakshata.
Alejé el celular de mi oreja y lo puse en altavoz para poder utilizar al mismo tiempo la iluminación de la pantalla y checar el daño.
-Estoy b-bien- alegué de inmediato y de preferencia antes de ver mi costado. Moví levemente el celular para enfrentar los hechos de una vez y lo primero que vislumbré era el tronco en su lugar como antes, solo que ahora había un cambio en su superficie. Llámese las consecuencias de mis momentos de estupidez y una mancha carmesí.
La sangre podía olerse y eso solo me ponía nauseabundo.
-Lelouch no suena a eso. Estoy hablando en privado contigo, a nadie se le ocurrió llamarte al celular por si lo traías ¿Cómo te encuentras? Que mi Shinkiro esté bajo tierra jamás me da la certeza de que estuviera intacto-
¿Cómo contestar esa muestra de evidente preocupación? Supongo que Rakshata de todas maneras averiguaría la verdad.
-Sumido en la oscuridad, con un tronco at-travesando el Shinkiro a la mitad y c-casi a mí, pero todo bien ¿Por qué preocuparse?- era imposible evitar la ironía en mis palabras y podía imaginar el rostro de la mujer con mi leve descripción.
-Buen niño ¿Seguro que no estás herido?-
Era insistente.
-Quizás algunas costillas rotas- y un costado atravesado ¿Qué hay de malo en eso?
-Trata de no moverte o te lastimarás más- tarde la advertencia –Pero quería aprovechar que tengo comunicación contigo para hablar un par de cosas Lelouch-
-¿No puedes esperar a que esté sobre la tierra?- pregunté ya de manera leve sintiendo que mi cuerpo se entumía y el dolor y la adrenalina inicial se esfumaban. Rakshata gruñó por el celular, yo giraba la pantalla para ver mi costado y la mancha de sangre se estaba haciendo grande con el paso de los segundos.
Diablos.
-Es importante, Lelouch. Sabes que los KF tienen filtros de aire que permiten el paso del oxígeno del exterior ¿Cierto?-
-Mmm- fue mi única respuesta, no sabía a qué venía eso.
-El Shinkiro no es la excepción y me preocupa que a la profundidad que estás tú no hay manera de que recibas oxígeno o al menos no el suficiente-
-Si querías asustarme, era suficiente tenía con estar enterrado vivo- me quejé levemente dejando la inspección de mi herida y haciendo mi cabeza hacia atrás. Mi día no podía mejorar.
-Lelouch esto es serio, trata de no seguir respondiéndome más que lo estrictamente necesario, estás consumiendo el poco oxígeno que tienes y me temo que-
Detuvo sus palabras abruptamente.
-¿Mm?- quería que no hablara, debía darme una buena razón para ello.
-En tu condición puede ser muy peligroso, podrías-
Mi cerebro tenía solo un margen de capacidad de buenas noticias el día de hoy. Incluso si todo estaba oscuro alrededor, dejé que otro tipo de oscuridad reclamara mi mente y con suerte despertaría de esta pesadilla.
Genbu P.O.V.
Podía sentir mi cuerpo temblar y sudar mientras recorría la montaña a pie con un grupo basto de hombres a mis alrededores. Podía sentir que mis manos se helaban y trataba de culpar a la humedad del ambiente y las primeras horas de la noche. Pero no servía de nada el negar el miedo que me embargaba por la incertidumbre de la condición de mis hijos.
Si, quizás sabía dónde estaba Lelouch y que de la misma manera no se movería de ahí hasta que Todou lo pudiera sacar, pero eso no me quitaba una pena de encima hasta no verlo en una pieza frente a mí. ¿Cómo se le ocurría siempre meterse en este tipo de líos? ¿Cómo es que se encontraba del lado correcto de la catástrofe al momento de desatarse? Todos mis pensamientos volvían al poco sentido de conservación que tenía, pero esto me estaba haciendo viejo y su nueva faceta en batalla amenazaba con destruir la libertad que le daba.
Hasta que no me demostrara que actuaría de manera responsable y sin poner su vida en riesgo, esto se quedaría restringido. No más KF de última generación por más poderosos que se vieran, ya que prefería enfrentar el enojo de Lelouch que estas situaciones de miedo. Lo mismo sería para Suzaku una vez que lo encontrara, aunque mandarlo tras su hermano había sido mi culpa.
No quería que nada les pasara.
Mi celular comenzó a sonar mientras pasaba un grueso tronco en controlados movimientos.
-¿Hay noticias?- fue lo primero que pregunté sin siquiera checar el número, solo quería escuchar cosas buenas y más les valía que así fuera.
-Genbu, un KF experimental de Rakshata a aprendido los Glaston Knights de Britannia y la princesa Cornelia- por primera vez en largo tiempo, Hatori no se escuchaba indeciso para ejercer su poder –Están bajo mi custodia pero hay dos soluciones a esto. Perdona si te lo planteo por celular pero necesito tu aprobación para encerrarlos y levantar los cargos correspondientes o ponerlos en el primer vuelo disponible fuera del país-
Decir que la responsabilidad al final de todo caía en mis hombros no mejoraba mi visibilidad de Narita.
Árboles caídos, zanjas del grueso de las calles de Tokyo, enormes rocas en posiciones extrañas y la sensación de que la tierra seguía caliente después de semejante explosión. Personalmente mis oídos seguían resentidos por el chillido y sentía mi cuerpo descompensado, así que no estaba en mi modo permisible.
Mucho menos el compasivo, no si mis hijos no se encontraban frente a mí.
-Saca a Cornelia de Japón antes de que ponga mis manos en ella y déjaselo claro. Sus hombres también pueden largarse con ella- escuché que Hatori ya ordenaba a sus hombres algo, así que me apresuré a terminar –En cuanto la tercera Princesa Euphemia Li Britannia, se quedará en Japón hasta que yo decida lo contrario para enfrentar las consecuencias de sus actos, por haber venido aquí en primera instancia sin el permiso adecuado y desatar el resto de las atrocidades cometidas por su hermana-
Hubo un pesado silencio del otro lado donde Hatori procesaba mis palabras de manera clara, pero solo le tomó unos segundos acatar mi orden y seguir con sus acciones en la carpa de la base. Entonces colgué el celular sin esperar nada más y seguimos caminando en medio de esta gran destrucción.
Me tomaba mucho creer que apenas por poco y nos habíamos salvado de ser arrasados por una montaña de tierra, piedras y troncos. Sin mencionar que la ciudad también había resultado intacta gracias a lo mismo. Reiteraba el pensamiento de que Lelouch siempre sabía lo que hacía, incluso cuando no tenía idea, pero eso no me daba una seguridad a mí de que lo volvería a ver.
No era un sentimiento que un padre quisiera tener siempre presente.
-¡Lo encontramos!-
Me giré en dirección del primer grito que escuché. Los soldados que me acompañaban se detuvieron en seco volteando en todas direcciones tratando de encontrar al portador de buenas noticias.
-¡Por acá!- y un hombre se paró sobre un pequeño montículo improvisado haciéndonos exageradas señas para acercarnos.
No perdí tiempo.
Todos los que estaban cerca comenzaron a movilizarse en esa dirección y yo sorteaba los obstáculos como si fuese un animal en su vegetación. Nada podía detenerme por el momento, incluso si mis diplomáticos zapatos se doblaran en todas las direcciones posibles antes de pisar firmemente el suelo.
No tenía botas de trabajo duro como estos soldados.
Así que cuando finalmente resbalé un par de metros antes de llegar al Lancelot, sostuve el aliento de solo toparme con su imagen.
Al menos estaba sobre la tierra. Su posición me daba algo de tranquilidad, pero eso no quitaba que las piernas parecían enterradas y no había un brazo en las cercanías. De ahí en fuera parecía un hombre hundiéndose en arenas movedizas.
-¡Traigan los picos! ¡Hay que abrir la cabina!-
Me acerqué a los hombres que ya estaban montados como podían a la altura de la cabeza de la máquina y desde mi posición podía ver sus esfuerzos sobrehumanos por encontrar hasta la más mínima abertura para hacer palanca con sus herramientas. El silencio y la expectación de todos en los alrededores no me gustaba para nada.
-¡Más picos!- alguien ordenó, creo que no fui yo. No encontraba mi voz por ningún lado mientras pedía que por algún milagro esto siguiera tan bien como se veía. El Lancelot solo se veía aboyado y raspado, pero nada de grandes magnitudes.
-¡Necesitamos un poco de luz aquí!-
El tiempo comenzó a pasar más lento donde cinco hombres con dos palancas a los lados de la cabina hacían fuerza para botar los seguros, hasta que finalmente se escuchó la ruptura del sello y la cabina salió. Tres de los hombres bajaron de inmediato para darle espacio al resto de que jalaran la ya abierta entrada.
Todas mis emociones afloraron con gran entusiasmo cuando Suzaku salió en una sola pieza del interior del KF. Algo confundido quizás, porque intentó caminar levantándose de su asiento y creo que no recordaba que esa estructura estaba demasiado alta como para que tuviera el suelo cerca. Apenas pudo meter las manos en su poco ortodoxa bajada, pero yo seguía con una sonrisa en mi rostro al verlo completo, consciente y tan vivaz como siempre.
Me acerqué de inmediato y puse mis manos en sus hombros tratando de que me mirara primero.
-¿Padre?-
Con eso me bastaba.
Lo abracé fuertemente por largos segundos donde sentí que Suzaku suspiró aliviado y poco tiempo después correspondía el abrazo. No sabía lo preocupado que me había tenido el no poder localizarlo por el satélite ni que nadie supiera nada de su posición, si al menos estaba bien, o estaba herido.
Lo que fuese.
Ahora tenía que asegurarme con una segunda opinión más escrupulosa. Me separé de Suzaku sin soltar sus hombros y él me miró confundido por unos segundos hasta que empecé a hacer las preguntas correspondientes.
-¿Estás bien? ¿Estás herido? ¿Te duele algo? ¿Cuántos dedos ves? ¿Seguro que estás bien?-
Podía ver que por la manera en que su entrecejo se juntaba aterrado por la rapidez con la que me expresaba y mi exageración en el tema, estaba de maravilla. Se veía igual de ajetreado que todos por la explosión y quizás más confundido por el sonido de la misma por haber estado más cerca, pero estaba físicamente bien y que reaccionara de esa manera ante mis palabras terminaba de tranquilizarme.
-¿Realmente quieres que conteste o pasé la prueba?- susurró rascándose la base de la cabeza y solo volví a abrazarlo.
Tener hijos no era nada fácil.
Todou P.O.V.
En días como estos, tenía que hacer las cosas con la perfección que corría por las venas de los japoneses. Un movimiento en falso y todo podía resultar en una catástrofe. Una palabra fuera de lugar y las consecuencias también podrían ser psicológicas. Porque desde el momento que Genbu me informó de la situación de Lelouch, sabía que estaba más en juego que su integridad física.
No se lo quise hacer notar a Genbu por el hecho de que no encontrábamos a Suzaku tampoco, pero si había alguien además de mí que sabía lo peligroso que eran estas catástrofes en batalla, eran mis hombres y recientemente descubría que Rakshata.
-Todou-san, él no se escucha nada bien-
-Fue arrastrado por toda la montaña y está enterrado varios metros bajo la superficie, es apenas una suerte que esté vivo- apreté los controles del Akatsuki tratando de detener el temblor en mis manos. –Mantenlo despierto y atento-
Lelouch era una persona racional y centrada, Lelouch no tenía motivos para caer en pánico una vez que su situación le golpeara de lleno. Pero había visto a tantas personas perder la razón después de que algo fuerte los había sacudido hasta los huesos, que temía que Lelouch hubiese tenido suficiente los pasados meses y esto fuera la gota que derramara el vaso.
-No puedo hacer que hable, recuerde que el oxígeno en la cabina del KF es limitado y según la condición de Lelouch-kun eso podría ser. . .-
-¡Lo sé!- gruñí interrumpiéndola, pero no tenía la culpa. –Solo… estamos por llegar al punto, empezaremos a remover todo lo que podamos. Puedes decirle a Hatori que si el equipo de rescate no está aquí en cinco minutos entonces yo lo asesinaré-
Estaba fuera de mi rango pero la desesperación lo ameritaba.
-Traten de no ser tan bruscos, no sabemos a ciencia cierta la condición del KF y si le pueden hacer daño a Lelouch-
Yo era su padrino.
Yo era responsable.
Yo lo sacaría de ahí.
Lelouch P.O.V.
Todo seguía oscuro. El interior de mi mente, el exterior de mi cuerpo, la cabina de mi KF. El molesto chillido de mi celular fue lo que me trajo de vuelta al psicótico mundo de los vivos.
Por poco.
El mundo de los vivos comenzaba a quedarse sin oxígeno. Sin abrir los ojos comencé a guiarme por el sonido de mi celular y una vez en mis manos solo presioné las teclas de memoria y el altavoz de inmediato funcionó.
-Lelouch, ¡Lelouch!-
-Vas a gastarte mi nombre Rakshata- contesté semi-enfadado, pero de la misma forma me sorprendí por mi voz y el tono tan lastimero que había expresado. Parecía que había corrido un maratón.
-¡¿Qué te dije de hablar más de lo necesario?1- me reclamó la mujer de inmediato y olvidé todo lo demás al sentirme contrariado.
-¿Entonces para que quieres que te conteste?- devolví. Pero el gruñido de Rakshata me advirtió que no dijera nada más y solo porque estaba cansado así lo hice. Estaba haciendo calor aquí dentro ¿Cómo era eso posible?
-Lelouch, Todou y las cuatro espadas ya están en tu posición y han empezado a escarbar. Necesito que te mantengas atento a las condiciones de tu KF para parar de ser necesario ¿Me entiendes? No hables, solo emite algún sonido que me de la razón-
-Mm- ¿Eso funcionaría?
-Buen niño-
Aspiré profundamente tratando de calmarme, pero lo que usualmente serviría para aplacar mis pensamientos se había convertido en un esfuerzo inútil y eso encendió una alerta en mi cerebro.
Debería sentirme bien, al menos físicamente. Aspirar para des-tensarme, sentirme revitalizado, con mis pulmones limpios. A esto se refería Rakshata con la falta de oxígeno. . .
No, no era momento de caer en pánico.
Nivelé mi respiración tratando de olvidar que había aspirado y seguía sintiéndome pésimo. Solo estaba aquí, esperando que Todou-san pudiera sacarme y entonces todo estaría resuelto.
Si.
-Tranquilo, Lelouch-
¿Cómo demonios sabía que no estaba tranquilo?
-Escuché tu suspiro, solo mantente tranquilo y regula tu respiración-
Era más fácil decirlo que hacerlo.
Apreté el celular en mi mano. Al menos eso me mantenía comunicado con el mundo exterior y distraído en lo posible.
Si tan solo el interior de la cabina no estuviera tan caliente. Supongo que era porque la montaña seguía teniendo cierto tipo de actividad después de la explosión y eso causaba que la tierra tuviera una temperatura alta y por lo tanto calentara mi KF. Una teoría muy buena para mi nublado cerebro.
Me pregunto si habrán encontrado a Suzaku.
No… Lelouch, céntrate con Rakshata. Además, por supuesto que lo encontraron. Genbu Kururugi está liderando personalmente la búsqueda de su hijo ¿Tienes duda de que lo encontrará y sacará del aprieto en el que se encuentre? Madura.
-Ngh-
-¿Lelouch? ¿Qué pasa?- todo se podía escuchar a la perfección.
-Nada- por fortuna mis pensamientos se seguían quedando en mi cabeza.
Al igual que yo me quedaré enterrado aquí.
No, no es momento de desviarse. Hace calor, estoy desvariando, estoy siendo muy pesimista pero no hay manera de que Todou-san me deje abajo.
Cierto, Todou-san.
-Rakshata, ¿Puedes comunicarme con Todou-san?- mi garganta estaba seca, mi voz salía raposa y fatigada. No me pasó por alto la sorpresa de la científica por el mismo hecho.
Sonaba peor de lo que era, creo.
-Sabes que no debes estar hablando y no vas a poder hablar con él, aún así puedo unir la línea con el Akatsuki ¿Te parece bien?-
-Mm- tenía que darle gusto al menos.
Demonios ¿Cómo se podía marear uno en la oscuridad? Incluso tenía ganas de vomitar.
Solté levemente el celular y me llevé ambas manos a la cabeza, el mundo debía dejar de girar. Debía centrarme en un solo-
¿Por qué la humedad? Despegué mi mano de mi cabeza y no necesitaba luz para saber que el espesor y la temperatura, además de la posición, solo podían indicar sangre.
Genial.
-¿Lelouch? ¿Todo está bien? Ya estamos trabajando en sacarte, será cuestión de unos minutos así que ten paciencia-
Escuchar la voz de Todou-san me devolvía algo de cordura, pero el vértigo no se iba y mi nariz ahora era sensible al olor de la sangre.
-Está bien- al diablo con eso de no hablar.
-Lelouch…- y Rakshata me amenazaría.
-No, no me voy a quedar callado Rakshata-
Necesitaba conversar.
-¡Príncipe mimadito!-
-¿Por qué príncipe en estos momentos Rakshata?- sentí una ceja saltar en automática irritación, pero no pude argumentar un mejor sobrenombre. Solo expresar esas siete palabras me habían dejado sin aliento. Me incliné levemente hacia adelante centrándome una vez más en el hecho de que en cualquier momento me sacarían y aspiré de manera controlada.
-Por mandón y egoísta- ella me siguió el juego a pesar de todo. Sonreí levemente.
-Lamento interrumpir pero el resto de los hombres está aquí. Lelouch, comenzaremos a escarbar así que mantente atento por si ves algún cambio o algo. Trataremos de hacer todo rápido pero necesito de tu cooperación-
-Claro-
Ahora me quedaba callado por mi cuenta.
Todou P.O.V.
Cuando Rakshata dijo que Lelouch quería hablar conmigo, me temía lo peor. Quizás ya estaba desesperado y el tiempo con el que contábamos se había reducido significativamente, pero escuchar su voz fatigada y su laboriosa respiración, de la cual no se estaba dando cuenta, me ponía los pelos de punta y obligaba a mis hombres a trabajar más rápido.
-Su oxígeno está descendiendo rápidamente, tenemos que movernos- y a pesar de que era una orden, no necesitaba de amenazas o motivaciones paraqué las cuatro espadas comenzaran a moverse con más ahínco si eso era posible. Estábamos haciendo el trabajo pesado que el equipo de rescate tardaría horas en llevar a cabo.
Mover troncos, empujar piedras, abrir paso hasta donde nos fuese humanamente posible pero había otro factor al cual debíamos ganarle terreno. Nubes tormentosas se cernían sobre Narita.
-No podemos dejar que empiece a llover o jamás sacaremos a Lelouch-kun de ahí- Senba tenía toda la razón y esto se ponía cada vez peor.
-Todou-sensei, esto es todo lo que podemos avanzar. Debemos dejar que los hombres a pié sigan con la excavación-
-Hay que unirnos a ellos-
-Entendido, entendido- y sus preocupaciones me halagaban pero todos hablando al mismo tiempo me iban a desesperar a mí primero. Las señales de sus KF de inmediato desaparecieron de mi pantalla y yo iba a hacer lo mismo cuando recordé algo importante –Rakshata, enlaza la llamada de Lelouch a mi celular. Empezaremos el trabajo a pie-
-Entendido-
Por primera vez desde que estas cosas se habían inventado, utilizaba el manos libres del aparato y lo colgaba en mi oreja. Era incómodo pero tampoco quería que Lelouch se quedara solo.
Con un leve timbre acepté la llamada y de inmediato volvió la conexión.
-Estamos trabajando ya en lo que nos separa Lelouch, en cuestión de minutos te sacaremos-
Bajaba de mi KF más atento a la llamada que a la forma en que lo hacía y casi caigo por la orilla cuando una de mis manos resbaló en la superficie de la cabina ¿Por qué demonios estaría-?
Gotas gruesas comenzaban a marcar todo el terreno.
Mi mirada se conectó con el resto de mis hombres que se miraban igual de contrariados por los eventos climáticos.
-N-no hay problema-
Lelouch ya no sonaba nada bien, incluso si se obligaba a aparentarlo.
Puse en espera la llamada para poder gritar que ya no había tiempo.
Todo hombre disponible en el área comenzó a excavar con todo lo posible. Palas, picos, otros removían piedras de tamaño mediano, otros quitaban ramas de árboles que estaban enterradas, todo un caos perfectamente organizado. Inmediatamente me uní a ellos con una pala y con algo de alegría me di cuenta de que la tierra no estaba tan compacta como para no excavar con facilidad y todo se debía al derrumbe.
Eso nos aligeraría la carga, por un lado.
¡RING!
-¡Maldición!- arrojé lejos la pala cuando el sonido de mi celular en la oreja me tomó desprevenido. Piqué todos los botones disponibles hasta que uno contestó la llamada que entraba. -¡¿Qué?!-
-Todou ¿Qué manera de contestar es esa?-
-No es momento para tus reclamos Genbu, ¿Qué quieres?- me giré buscando la pala que había soltado y un soldado me la ofrecía de vuelta. Agradecí con un asentimiento.
-Encontré a Suzaku, está muy bien pero aún así quiero que lo revisen. Solo lo dejo aquí en la base y me dirijo a tu punto ¿Cómo van?-
-Estamos escarbando para llegar a Lelouch ¿Te molestaría darme algo de silencio?-
Mi manera de canalizar la desesperación que sentía y la ignorancia de Genbu no era la mejor y tarde que temprano lo notaría.
-Está bien, solo… cuida a Lelouch- suspiré de manera cansada.
-Sabes que sí-
Cuando la llamada había terminado, limpié gotas de lluvia que comenzaban a juntarse en mi frente y excavé con más ahínco. Entonces recordé que de nuevo había mandado la llamada de Lelouch a espera y la reactivé con otro botón.
-¿Cómo sigue todo ahí Lelouch?- tenía que confirmar que siguiera consciente.
-Bien- su tono solo me apresuraba a terminar esto.
-Tu padre dice que encontró a Suzaku y está perfecto, estará aquí en unos minutos-
Esperaba que para antes de eso, Lelouch estuviera sobre la tierra.
Lelouch P.O.V.
-Dime Lelouch ¿Qué se siente ser la segunda opción?-
-Amm ¿Bien? Digo, al menos no me olvidaron-
-Oh claro que no te olvidaron, pero no tienes ya tanto tiempo de vida como lo tenía Suzaku que estaba bien desde el inicio pero por órdenes de prioridad a ti te toca el final-
-¿Y?-
-Nada, solo apuntando a lo obvio para que no te hagas ilusiones… aunque ¿Qué es eso?-
Gemí tomándome la cabeza con ambas manos, no podría soportar esas voces por mucho más tiempo pero la última pregunta que habían hecho me había devuelto a mi deplorable situación. Guardé completo silencio.
Tlink.
Ahí estaba.
Tlink-Tlink.
¿Qué era eso?
-Ngh…- moví en lo más leve mi cuerpo para acercarme al sonido o la menos acercar mi mano a donde se escuchaba, porque no era nada del KF. Ni siquiera tenía energía, tampoco era una luz. Era algo foráneo que comenzaba a sonarme extrañamente familiar, solo debía confirmarlo. En mi mano cayeron unas gotas de agua.
Pero-
-Todou-san…- cerré los ojos cuando tratar de ver en la oscuridad de nuevo solo me causaba un vértigo mayor.
-¿Pasa algo Lelouch?-
-S-solo tengo una pregunta- debía acortar mis oraciones a lo estrictamente necesario. Me tomó varios segundos reunir el oxígeno necesario para seguir hablando. -¿Está lloviendo?-
Hubo un momento de silencio del otro lado de la línea donde seguro se preguntaban cómo es que yo lo sabía, si mi suposición estaba en lo correcto. Pero inevitablemente tenía que responder mi pregunta.
-Así es-
-El agua se está filtrando- declaré de inmediato comenzando a sentir un miedo diferente –T-Todou-san, el agua está goteando dentro de la cabina-
-Lelouch...calma, es normal. La lluvia es de mediana intensidad y obviamente se filtra. Pero no es nada que no podamos controlar, es cuestión de tiempo para que te saquemos y no pasará nada ¿Entendido?-
¿Me iba a ahogar?
-¿Entendido?-
-C-claro-
Todou P.O.V.
Esto era peor de lo que temí y estaba a punto de perder a Lelouch si no lo sacaba de ahí ahora. El miedo comenzaba a corromper su mente y su mismo poder de deducción le estaba cerrando las salidas utilizando la lógica. No esperaba que la cabina de su KF estuviera dañada así que el agua de la lluvia no debería ser un problema para él sino para nosotros.
Porque mis hombres estarían excavando lodo que regresaba a su lugar más rápido de lo que lo despejaban. Y eso alentaría nuestro trabajo. No se suponía que Lelouch tuviera agua dentro del Knightmare.
Esto no era para nada bueno.
Silencié la llamada y miré a las cuatro espadas que mantenían un ojo firme en su trabajo y otro en mis palabras.
-La cabina del KF de Lelouch no está sellada- sentencié, un gran nudo se había plantado en mi garganta de manera dolorosa al punto de no dejarme hablar –El agua de la lluvia se está filtrando-
Quienes alcanzaron a escuchar, no necesitaban que les dijera que lo teníamos que sacar de ahí ya. Las palas comenzaron a moverse de manera más sincronizada y rápida alrededor del agujero. Ya no nos faltaba mucho pero la lluvia sobre nuestras cabezas regresaba la tierra a su lugar y formaba un enorme charco en el que nos estábamos hundiendo.
Entre más escarbaban, más grande se hacía.
-¡Todou-san! ¡Alto!-
Me detuve de nuevo ante la voz desesperada de Lelouch, pero no pude preguntar nada más cuando él mismo continuó.
-¡Hay demasiada ag-agua! ¡Mis zapatos están mojados! ¡E-Está entrando demasiada! ¡No muevan n-nada más ya por favor!-
Me brinqué un latido de manera dolorosa. Su calma se había roto.
-Lelouch… Lelouch escúchame claramente- hice señas exageradas con una mano para que siguieran cavando lo más rápido posible y me separé un poco del grupo –Estamos encima de ti, estoy por llegar a ti no es momento para detenernos, solo espera unos segundos más-
-¡Hay demasiada agua está entrando a chorros por favor! ¡Ya no sigan! ¡P-por favor! M-mis rodillas…el agua está hasta mis rodillas, me voy a ahogar…hay demasiada agua, es mucha, no puedo salir… ¡No puedo salir!- no me estaba escuchando más.
Un escalofrío doloroso atravesó mi cuerpo y el sentimiento de culpa apuñó mi estómago.
-¡RÁPIDO!- ordené y tomé mi propia pala saltando de nuevo en el agujero que parecía una piscina. Sin duda ese era el lugar que estaba metiendo agua en el KF de Lelouch pero si no lo sacaba de ahí entonces realmente se ahogaría.
-¡Por favor ya no!-
Endurecí mi rostro e ignoré el llamado de Lelouch.
Como nunca antes, podía sentir mis manos arder por el trabajo y al mismo tiempo temblar de impotencia y por el clima. Por una vez en mi vida era completamente responsable de la vida de alguien más, de no cualquiera persona y una que me importaba mucho que estuviera bien.
-¡T-Todou-san ya no siga…! ¡Tengo miedo! ¡No quiero morir aquí!-
Lelouch. . . perdóname
Lelouch P.O.V.
Estaba helada, el agua estaba helada. A la altura de mi cintura y el chorro sobre mi cabeza era incesante. El agua me estaba golpeando el rostro de lleno y podía sentir pequeñas piedras de igual manera golpearme con la misma velocidad que el agua.
Pedí ayuda.
Pedí clemencia.
Estaba solo.
Estaba haciendo frío.
No cabíamos todos juntos aquí dentro. El agua, las voces y yo. No había oxígeno para todos nosotros, no había espacio para que conviviéramos en armonía.
-¡Por favor!- supliqué.
Pero nadie me respondía.
-¡Todo esto… todo esto es tu culpa!- quería que la voz en mi cabeza se sintiera culpable y aceptara las consecuencias de sus palabras. Por asustarme y decirme que nadie me salvaría, se estaba volviendo realidad.
Traté de levantarme de mi asiento pero de inmediato el dolor en mi costado se encendió.
-¡AHH!- pero si me quedaba sentado… si me quedaba sentado me ahogaría. Me mordí el labio inferior con fuerza hasta que mi gusto saboreó el metal de la sangre. Con una mano me apoyé del tronco que me había empalado y con otra trataba de sostener mi costado para que no se moviera tanto, pero solo sentía como si una enorme aguja estuviera perforándome por dentro.
Era inevitable llorar.
Podía sentir mis ojos producir su propia agua.
¡No necesitaba más agua!
¡Estaba helando aquí adentro!
Ni siquiera había oxígeno.
Logré pararme en mi asiento y comencé a buscar la expulsión de la cabina con ambas manos, picando todos los botones en el techo del KF, jalando palancas, moviendo cosas de un lado a otro, pero nada funcionaba.
¿Por qué?
-¡Sáquenme de aquí!- mis manos comenzaron a golpear el interior del techo, ahí debía haber una salida, una puerta, o crearía una. Con las uñas comencé a quitar los botones y cualquier cosa removible.
Cierto, cierto… ¡Por la entrada de agua habría una salida! ¡Por ese agujero!
Comencé a pelear con las orillas del chorro de agua, destrozando todo lo que podía. Haciendo que el plástico se quebrara y el vidrio se cuarteara…
¿Vidrio?-
Oh no.
La presión del agua fue demasiada para donde yo estaba debilitando más el punto.
Escuché el vidrio cuartearse por completo apenas un segundo antes de que se abriera un enorme agujero en la oscuridad y me golpeara de lleno litros y litros de agua al mismo tiempo. Junto con una gran roca que tomó el impulso de la presión. Sentí mi cara arder por una milésima de segundo antes de que mi cuerpo fuese sumergido en una cabina inundada de agua helada.
Todou P.O.V.
La tierra bajo nuestros pies se hundió y de repente el agua con la que peleábamos había desaparecido. Eso significaba que solo se había ido hacia un solo lugar. Mi sangre se heló sobremanera cuando dejé de escuchar a Lelouch, pero de la misma forma volví a la acción cuando una vez vacío el agujero, se notaba la parte superior de su KF.
-¡AHÍ! ¡RÁPIDO!-
Decenas de manos comenzaron a retirar lodo mientras otras golpearon con las palas y picos la superficie del KF. Entre tres comenzaban a hacer palanca, otros quebraban los cristales, hasta que una vez destruido, lograron destapar la parte superior del Shinkiro revelando una piscina de agua turbulenta llena hasta el tope.
Donde-Donde se suponía que d-debía estar. . .
Me lancé al interior de la cabina de inmediato y sentí manos tomándose de las presillas de mi pantalón evitando que resbalara o me sumergirá de más. Mis manos de inmediato tocaron levemente algo que podía identificar como cabello pero el miedo estaba tomando lo mejor de mí sabiendo que Lelouch se encontraba en el fondo. Hice que me soltaran y me sumergí por completo en la cabina.
No podía ver nada.
Pero tomé un brazo de Lelouch y lo jalé hacia mí.
Entonces no perdí tiempo y pateé hacia la superficie donde tan solo apareció mi cabeza, de nuevo decenas de manos me jalaban hacia arriba. En menos de un segundo estaba sobre tierra y mi cuerpo escurría agua tremendamente helada, pero solo necesitaba limpiarme el rostro para enfocarme de nuevo. Senba y Urabe sacaban a Lelouch con sumo cuidado cuando mi cerebro se reactivó e hice a todos a un lado.
Estaba…estaba muy pálido.
-Lelouch… ¿Lelouch?- comencé a golpear sus mejillas con rudeza -¡Lelouch!-
-Todou-sensei…- no, no era momento de segunda opiniones. Acerqué mi oreja a su pecho esperando encontrar un sonido, la confirmación de que no había fallado.
-¡Lelouch no me puedes hacer esto!- reclamé comenzando a dar RCP, simplemente no podía hacerme pasar por todo esto para que al final… al final yo no-
Su rostro tenía sangre que la lluvia hacía ver más escandalosa al lavarla de algún punto entre su cabello y de otra herida grande que tenía por encima de su ceja derecha y raspones en su frente.
Solo necesitaba que respirara, solo eso.
Lo levanté del suelo y lo sostuve contra mí, las cuatro espadas intentaban hacer algo pero no podía ser que Lelouch-
-Lelouch por favor- susurré bajando mi cabeza a la altura de su cuello, porque su cabeza caía hacia atrás sin fuerza.
Todos quedaron en silencio a mi alrededor.
-¡Lelouch te voy a destituir si me haces esto!- grité.
Entonces sentí que su cuerpo se convulsionó tratando de expulsar el agua en sus pulmones y yo atiné a ayudarlo a que se doblara hacia adelante para que todo fuese más fácil. Fueron tortuosos segundos donde solo vomitaba agua y no alcanzaba a tomar oxígeno adquiriendo un tinte azul enfermo con el cual traté de verme positivo, pero no era mucho mejor.
Cuando finalmente pudo tomar algo de aire comenzó a llorar para que dejara de estrujarlo tan fuerte y con sus propias manos comenzó a quitar la mía que estaba alrededor de su cintura. Entonces ví la enorme mancha roja que se expandía en su camisa, pero contento con que lo dejara de apretar y verme a los ojos levemente, perdió de inmediato el conocimiento quedando un peso muerto en mis brazos.
. . .
Esto era el motivo por el cual no tenía hijos.
Pero quería a este como tal.
¿Algún sobreviviente del terror de Narita? ._. Deje review
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