Todou P.O.V.

Tenía miedo como nunca en mi vida. Porque tenía una responsabilidad tan grande como delicada, que ni siquiera yo tenía la oportunidad de fallar aunque pudiera elegir.

-¡Consigan un auto o lo que sea!-

Lelouch estaba empapado hasta los huesos pero no temblaba.

-¡Rápido!-

Estaba tomando lo mejor de mí.

Para cuando Senba consiguió un auto, yo ya había reparado en toda la condición de Lelouch de una manera dolorosa. Donde me obligaba a pensar positivo argumentando que no estaba herido de gravedad a pesar de la herida en su costado, o los golpes en la cabeza. Pero… la forma en que sus dedos estaban lastimados-

Donde había tratado de abrir la salida del KF con sus propias manos.

Demonios.

Tomé sus manos con una de las mías y las apreté tratando de borrar eso.

-¡Todou-san, vamos!-

En ningún momento dejé que alguien más lo tomara. Urabe solo me ayudó a maniobrar para subir al jeep que habían conseguido y Chiba era quien manejaría con la rapidez posible hasta la base o donde pudieran atender a Lelouch. En todo el camino solo atiné a sostenerlo con ambos brazos evitando los saltos en los desniveles y que su cabeza se moviera. Apenas podía sentir su respiración contra mi cuello de manera errática y cansada.

Stage 44: Después de Narita

Genbu P.O.V.

Esta vez no podría llevarme el premio al padre del año. Porque siempre encontraba la forma de estar en el lugar y la hora equivocada. Mis suposiciones erraban, mi falta de decisión terminaba en errores fatales y nunca terminaba de quedar bien con mis hijos así diera mi mejor esfuerzo. Quizás Todou tenía razón.

Quizás tenía demasiados hijos.

Pero luego pensaba en que no sabía lo que haría si algo le pasara a cualquiera de los tres y me llevaba a convertirme en un mejor hombre. Solo que por dentro me iría decepcionando más y más en cuanto a mi margen de suerte. Sobre todo con Lelouch.

Especialmente con Lelouch.

Mientras el médico de la base revisaba a Suzaku y corría todo tipo de pruebas sencillas en su persona, mi mente se encontraba en otro lado preguntándose por los avances de Todou. Cuando me decían que Suzaku solo estaba golpeado y tendría algunos dolores en los próximos días, esperaba que Lelouch no estuviera golpeado porque era más difícil de mantener quieto.

Cuando el doctor me dijo que Suzaku probablemente sufriría de dolores de cabeza por estar tan cerca de la explosión, al menos en lo siguientes días, esperaba que Lelouch no pasara por lo mismo porque se volvía irritable y se estresaría.

Cuando el doctor parchó la cabeza de Suzaku donde se había golpeado dentro de la cabina del Lancelot, esperaba que el Shinkiro que Rakshata había construido tuviera más seguro a Lelouch a la hora del deslave.

Finalmente cuando el diagnóstico del médico se acercaba a lo que podría haber sido un accidente automovilístico, quería tener noticias inmediatas de Todou y por sobre todas las cosas, quería ver a Lelouch también.

-Padre, si quieres ir con Todou-san…-

Negué levemente con una señal de mi mano dejando de ver la entrada de la carpa y volví mi atención a Suzaku.

-Sé que Lelouch está bien cuidado en sus manos, además solo estorbaría en sus maniobras- o eso solía decir. Que mi actitud sobreprotectora y extrema preocupación ponía nerviosos a los hombres, sobre todo expresada en pos de un Britannian.

Podía mandarlos al diablo a todos, pero aún así confiaba en Todou y pronto seguro tendría noticias.

-Además debes descansar. Tan pronto aparezca Todou nos regresamos al templo-

La diplomacia y política podían esperar unas horas.

Suzaku se sentó con leves quejidos en la sencilla cama de enfermería. Entrecerré los ojos contrariado por su actitud pero terminé pasando un brazo alrededor de sus hombros y lo acerqué a mí.

-Al menos logramos que Narita no fuese devastada- musitó.

Estaba por asentir cuando escuché llantas derrapar fuera de la carpa. Mis esperanzas se centraron de inmediato en que ya fuese Todou o al menos noticias del asunto. Pero en cuanto escuché órdenes siendo lanzadas a diestra y siniestra por mi mejor amigo, sabía que las cosas no estaban tan bien como quisiera pensar. Me levanté de la cama de Suzaku y con una mano en su hombro le indiqué que se quedara quieto.

Entonces apareció el padrino de mi hijo.

Suspiré aliviado como primer reflejo cuando vi que cargaba algo y por obvias razones apostaba por Lelouch. Pero la expresión de Todou era tan sombría y decepcionada que mi primer respiro se vio cortado y me acerqué al mismo tiempo que Todou caminaba dentro de la carpa con el médico pisándole los talones.

En cuanto topamos solo desvió la mirada y comenzaba a temerme lo peor así que moví levemente el saco con el que cubría a mi hijo y a pesar de leves hilos de sangre que partían de diferentes lados de su cabeza, Lelouch estaba respirando.

Eso era lo primordial en todo esto. Volví a respirar tranquilamente y traté de poner mis manos en los hombros de Todou para demostrarle mi agradecimiento pero él solo se movió de lado evitándome por completo. Aquí había algo que no cuadraba.

-¿Lelouch?- preguntó Suzaku tratando de bajarse de la cama completamente aterrado, me giré de inmediato amenazándolo con que no moviera un pié.

-Solo está inconsciente Suzaku- le aseguré, pero de reojo veía a Todou apretar la boca mientras dirigía a Lelouch a otras de las camas medianamente apartada de mi otro hijo. –Pero está bien-

Tenía que estarlo.

Finalmente Lelouch estaba recostado y Todou removía con cuidado el saco para poder examinarlo que notaba quizás cosas que no saltaban a la vista en primera instancia. Entonces retuve el aliento de manera violenta y ante el sonido los hombros de Todou se tensaron.

-¿Qué fue lo que-?

Pero el doctor ya se había puesto a hacer su trabajo. Dirigiéndose de inmediato a los signos vitales de Lelouch y pidiendo la asistencia de otras dos personas.

-Kururugi-sama necesito espacio- pidió el hombre con urgencia.

Contra mi voluntad fui empujado hacia atrás al menos hasta que el médico estaba contento con la distancia y Todou por igual se había movido. Pero no sabía por dónde empezar a preguntar, si por la deplorable condición de Lelouch o el hecho de que mi hijo estaba empapado hasta los huesos y herido cuando se supone solo había sido arrastrado igual que Suzaku.

-Contusión en la cabeza y frente. Dos costillas rotas y tres astilladas. Laceración en el costado izquierdo- la plática entre los hombres podía escucharse claramente.

Parpadeé confundido y busqué la mirada de Todou. Entonces por fin me miraba pero su sola expresión pedía disculpas y siendo yo el hombre que era, decidí inmediatamente una cosa. La primera y que sabía de memoria era que yo no podía hacer nada por mi hijo así que su salud estaba en manos de los especialistas como siempre.

Debido a esto llegaba a la segunda resolución donde me acerqué a Todou y lo tomé del brazo para alejarlo de la escena también. Quería pensar que a pesar de cómo se veían las cosas, Lelouch no tenía nada de gravedad y que no pudiera atenderse aquí así que daba este problema como semi-resuelto.

-No, Genbu solo esp-

-No- contesté de inmediato sin soltarlo mientras lo llevaba a la entrada de la carpa –Hablaremos aquí y ahora- al detenerme lo solté y me crucé de brazos esperando a que hablara. Me miró algo molesto aunque volvió a ponerse nervioso rápidamente. -¿Qué es lo que te molesta? Trajiste a Lelouch y está bien ¿O hay algo que deba saber?-

¿Por qué cosa me enojaría con él?

Era a quien más les confiaba la seguridad de mis hijos y me había probado correcto infinitas veces.

-Lelouch sufrió un ataque de pánico cuando estábamos por sacarlo de su KF- habló finalmente. Mis cejas se juntaron en completa confusión y miré de reojo a donde atendían a mi hijo. –Parece… parece que tenía leves índices de claustrofobia y la falta de oxígeno dentro del KF no ayudó en lo absoluto-

Sentí que una piedra se plantó en la boca de mi estómago al mismo tiempo que mis manos se enfriaban.

-El agua de la llovizna y lo húmedo del suelo por las lluvias de temporada hicieron que se filtrara agua dentro del KF antes de que lo alcanzara por completo-

Todou empuñó sus manos de manera dolorosa mientras miraba el suelo y yo seguía sin poder captar la magnitud de esto.

-Él… sonaba tan desesperado y me rogaba que detuviera todo ¡Yo tenía que continuar pero la voz de Lelouch en el celular-!

Lancé mis manos a los hombros de Todou y lo sacudí fuertemente. Me miró al principio espantado hasta que notó que en mi cara no había rastros de furia o enojo, solo de compasión y obviamente dolor por la condición de mis hijos, pero-

No culpando a Todou.

Jamás culpando a Todou.

-Tu-me trajiste-a mi hijo- recalqué mirándolo a la cara y aunque jamás había visto a Todou así, sabía que para él la sola idea de fallarle a Lelouch pesaba de una manera distinta que en mí.


Sawasaki presionaba demasiado el punto y quizás hasta tenía razón. Dos Britannian eran demasiado para acoger de la noche a la mañana, incluso si no tuviera un trato especial con ambos. Solo eran huéspedes permanentes en el templo Kururugi, amigos de hijo. Que trascendiera de ahí todavía no se podía decir, pero las personas estaban hablando más rápido de lo que esperaba.

-¿Qué tienen que ver dos niños aquí?-

-¿Acaso no son los príncipes de Britannia?-

-¿Por qué Genbu los conserva después de cómo están las cosas con Britannia?-

-Quizás son un as bajo su manga que está dispuesto a usar cuando se presente la situación-

Yo le había asegurado a Lelouch que nada de eso pasaría y que me estuviera tomando en serio mi palabra hacia un niño de diez ya era bastante qué decir. Pero tampoco me gustaba que pasados seis meses desde el intento de invasión, las habladurías no estuvieran menguando. Todo lo contrario, conforme pasaba el tiempo la inconformidad crecía.

Así que necesitaba encontrar una solución pacífica para todos sin romper mi promesa a Lelouch.

-No piensas desaparecerlo ¿Cierto?- preguntó Todou sentado frente a mí con una ceja arqueada. Mi silencio le dio a entender que ese era el punto, pero yo solo estaba pesando, realmente no le prestaba atención a sus palabras. –Genbu…- me advirtió.

-Si fuera solo uno no tendríamos tanto problema- razoné –Pero dos príncipes del Imperio bajo mi techo sobrepasa la cantidad permitida en cualquier lado-

Se hizo un silencio incómodo entre ambos por varios minutos. Yo pensaba de manera tan profunda que seguro se escuchaba fuera de mi cabeza maldiciones entre otras cosas. Pero al levantar la vista y mirar de frente a Todou, la manera en que brillaban sus ojos aunque de manera leve me indicaba que ya tenía una posible respuesta.

-¿Qué?- urgí de inmediato, Todou negó con la misma rapidez -¿Qué es? Todou, no he llegado a nada y si tú tienes una leve idea quiero escucharla-

Era un hecho que cualquier solución diferente a las mías podría ser buena, porque mi mente tachaba todas las opciones mientras me llevaran a traicionar a Lelouch.

Todou suspiró y se cruzó de brazos mirándome de frente. Yo me hice hacia adelante con mucha expectativa.

-Dame a Lelouch- declaró, simple y sencillo.

Guardé silencio por unos segundos procesando lo sucedido.

-¿Qué?-

Todou se movió incómodo en su lugar antes de volver a decir lo mismo.

-Dame a Lelouch, tu quédate con Suzaku y Nunnally. Entre menos tengas a Lelouch en el templo expuesto a las visitas de Sawasaki y el resto del gabinete será mejor. Su presencia es la que incomoda a todos, no la de Nunnally. Como bien sabemos a estas alturas el pequeño príncipe tiene una boquita difícil de callar e ideas que incomodan a la mayoría de tu gente-

A pesar de la razonable y justa razón que Todou me estaba dando para seguir su plan, yo todavía permanecía con la boca semi-abierta atorado en lo primero que había dicho, mandando al diablo la lógica.

-¿Quieres llevarte a Lelouch?- y podía vociferarlo hasta ahora. Pero lo que no debía hacer después de eso era reírme de una manera que no había hecho en meses. Todou gruñó de manera peligrosa y en cualquier momento me rebanaría por la forma en que sostenía su katana, pero la idea no me resultaba seria sino entretenida.

Después de varios minutos de reírme y a causa de la falta de oxígeno, noté que mi mejor amigo de hecho se había incomodado por mi reacción, pero yo nunca creí que fuese tan seria. Aclaré mi garganta y volví a enderezarme en una posición digna para continuar nuestra plática aunque hubiera arruinado este primer plan.

-¿Estabas hablando en serio?- aún así debía preguntar, pero Kyoshiro ya se negaba a proponerme más ideas. De hecho y por primera vez desde hacía años se veía aliviado por una interrupción en una plática entre ambos. Llegó un mensaje a su celular que lo obligó a excusarse rápidamente de mi oficina y de manera planeada comenzó a evitarme un par de semanas.


Después de aquello, acepté que sin importar a quién le gustara o no, mi decisión de adoptar dos príncipes jamás volvería a menguar. Pero a raíz de mis preocupaciones, nació una nueva esperanza que me dejaba tranquilo pensando en el bienestar de mis hijos si yo llegara a faltar algún día. Observé a Todou día y noche con más detenimiento que nunca.

La manera en que fortalecía a Suzaku.

La manera en que instruía a Nunnally sobre tradiciones japoneses.

Pero por sobre ambos, el empeño y la dedicación que demostraba con Lelouch muy por encima de mis otros dos hijos. Entonces me di cuenta de que si fuese decisión de Todou y yo no me hubiese reído entonces, él realmente se hubiese llevado a Lelouch y lo hubiese protegido tal cual yo lo hacía.

Porque con Lelouch parecía verse retado mentalmente siempre que coincidían y su manera de pensar le resultaba interesante. Por eso es que ellos dos se entendían tan bien mientras yo apoyaba a Suzaku con sus actitudes de valor e ideas salidas de la nada. Claro que compartía cientos de cosas con Suzaku, llevaba mi sangre y eso quizás lo diferenciaba de los otros dos. Pero ahí me permitía hacer una aclaración donde Lelouch no llevaba la sangre de Todou tampoco y a veces parecían una copia exacta.

Era divertido, era un sentimiento cálido y a la vez sabía que Todou haría un buen papel si llegaba a necesitarlo al frente de estos tres.

Por el momento estaba dispuesto a compartir.

Pasé una mano alrededor de los hombros de Suzaku y lo pegué lo más que podía a mí. Todou me seguía de cerca con Lelouch seguro en sus brazos, debíamos ir a un hospital para mayor seguridad, eso habían dicho los doctores. Por otro lado, había una piedra en mi zapato que no dejaba que me retirara tranquilamente del desastre de Narita.

-¡No pueden hacer esto! ¡He venido por Euphemia y no me iré sin ella!-

Sentí a Suzaku tensarse con el grito. Apreté su hombro tratando de calmarlo pero lo solté para ir a acabar esa escena. Había una férrea princesa Cornelia desatando su furia sobre mis hombres, pero tan solo me divisó de reojo calló cualquier otro comentario y se giró hacia mí esperando seguir con su desplante.

No, no en esta situación.

-Una palabra más y se irá amordazada hasta Pendragón, su alteza- siseé. Aunque no era una amenaza en sí, mi paciencia hacia Britannia era nula. –O se quedará a enfrentar cargos por los cuales no dudaré en ejecutarla a primera hora- eso, era una amenaza y Cornelia se lo tomó como tal.

-¡No me iré sin mi hermana!-

Yamagata se movió incómodo del otro lado de la habitación pero solo porque estaba cansado de estos desplantes, al igual que todos.

-La princesa Euphemia Li Britannia está bajo arresto por entrada ilegal a Japón y por ser la primera causante del despliegue de tropa de Britannia sobre las islas- declaré sin titubear un solo segundo –Responderá ante esos crímenes de la forma en que YO considere necesaria cuando quiera y tenga el tiempo de hacerlo-

Con mi palabra reafirmada, los soldados procedieron a hacer uso de la fuerza necesaria para mover a Cornelia y a sus hombres pasándolos frente a mí sometidos y sin arma alguna. Pero como era de esperarse, la segunda princesa requería de dos hombres que casi la arrastraban lejos de mi presencia y por sobre todas las cosas sin su hermana.

Solo cuando salía de la carpa de control, noté que dejó de pelear un par de segundos y sostuvo el aliento de manera violenta por cosas que me eran desconocidas. Al menos hasta que seguí su mirada y aterrizó en Lelouch todavía en los brazos de Todou, volví mirarla de reojo y aunque había una mirada de genuino dolor en su rostro eso no me importaba en lo absoluto.

Con un solo asentimiento le indiqué a los soldados que siguieran su camino a la fuerza, pero Cornelia volvió a pelear el agarre mirándome con orgullo siendo tragado.

-¿Está mi hermano bien?- demandó una respuesta. Eso solo endureció mi mirada mientras retrocedía de nuevo hasta donde estaba Suzaku tratando de ignorarla.

-No gracias a ninguno de ustedes-y eso era lo único que podría expresar.

-¿Le hará daño a mi hermana?- continuó todavía en su tono altanero pero bajándolo a un nivel diplomático que me hizo enarcar una ceja de manera sarcástica.

-Una princesa debe saber comportarse, de ser así, está por verse-

Eso daba por finalizada nuestra conversación, tenía asuntos más urgentes por atender.


El camino al hospital fue largo y en silencio. Suzaku estaba recargado en mi hombro de manera tranquila aunque su mirada estaba clavada en Lelouch, mientras que Todou sostenía firmemente a mi otro hijo bajando su vista cada par de segundos asegurándose de que respirara bien. No se en qué momento lo estaba dejando hacerse cargo por completo de esta situación, pero lo que sí tenía claro era que si quería enmendarse a sí mismo con Lelouch, debía dejarlo reparar las cosas por su cuenta.

Aunque eso en ningún momento desvaneció mi extrema preocupación, solo que la estaba enmascarando bien y Todou no me estaba prestando atención como para notarla. Después de lo que había dicho que pasó. . .

Definitivamente quería encerrar a Lelouch en un lugar donde las paredes fueran afelpadas y no hubiera necesidad de su mente. Donde no tuviéramos que pasar por esto cada vez que Japón estaba envuelto en problemas y que Lelouch sintiera que lo necesitábamos.

Realmente tenía una manera de pensar tan poco convencional como brillante y sus planes no tenían nunca las intenciones claras hasta que daban resultado, pero podíamos sobrevivir sin que él estuviera presente cada fase de esta lucha y se lo haría saber. Para eso estaba Todou después de todo y dudo que después de que lo que recién pasó, su padrino se viera muy animado en seguirlo apoyando.

Porque a Todou también le importaba más de lo que quisiera admitir.

-¿A qué hospital, Kururugi-sama?-

Salté de mis pensamientos admirando la zona del centro y mi boca de inmediato iba a responder que al de siempre. Pero ese lugar era una pérdida completa hacía unas semanas. Me quedé callado procesando la pregunta, Suzaku en algún punto se había quedado dormido en mi hombro.

-Al hospital de la zona sur- contestó Todou. Lo miré confundido por unos segundos pensando a cuál edificio se refería, pero solo uno llegó a mi mente entonces.

-¿El de especialidad militar?- cuestioné, pero el chofer ya había tomado camino rumbo a ese lugar. Todou asintió y yo solo guardé silencio otorgándole la oportunidad. Seguro sabía lo que hacía.

Sin embargo la sola idea de no tener a Lelouch a la vista de Gensai me resultaba incómoda y preocupante.

Había estado en ese lugar pocas veces en mi carrera como primer ministro. Entre donaciones, fiestas para reunir fondos y una que otra visita donde Todou me arrastraba con él para no ir solo. El lugar podía estar mucho mejor equipado, acondicionado y atendido que el mejor hospital privado del mundo, pero sus motivos militares y de rehabilitación me habían alejado siempre. Además con Gensai jamás les había faltado algo a mis hijos.

Así que esta visita se veía fuera de lugar.

El chofer pasó la primer barrera mencionando a las personas que transportaba pero la segunda identificación corrió por completo a cargo de Todou, bajando la ventana de su lado y ordenando el paso libre. Claro que nadie le negó nada y quizás con mi sola presencia bastaba, pero seguía siendo un espectador en todo esto.

Finalmente el chofer llegó hasta la entrada de urgencias y se bajó rápidamente para abrirle a Todou. Yo me giré buscando el rostro de Suzaku y al seguir dormido solo quedaba una cosa por hacer. Cuando me bajé del auto y lo tomé en mis brazos era clara la diferencia de peso a la que estaba acostumbrado.

En comparación con Lelouch, Suzaku se me hizo infinitamente pesado y más cuando dormía como un tronco gracias a los efectos de los medicamentos para el dolor y que aparentemente había acabado la contingencia. Pero eso no quitaba que no lo despertaría nada más para que caminara unos metros.

Así que cuando pude rodear el auto, Todou ya estaba parado en las puertas automáticas del hospital mientras un hombre se ponía al tanto del motivo de esta visita.

En un hospital para soldados y veteranos. No para el hijo del Primer Ministro.

Mi primer pensamiento fue que seríamos rechazados, pero tras un leve asentimiento el médico hizo un par de señas y otro grupo de personas se acercó con una camilla. Sentí la tensión aumentar en mis hombros mientras me acercaba con pasos leves, en especial cuando Todou dejó a Lelouch con sumo cuidado al cargo de estos hombres que me eran completamente desconocidos.

Entonces nos quedábamos como cada vez que pasaba algo de esta índole.

Parados con miles de preguntas que nos carcomían de expectación.

Todou se pasó una mano por la cabeza de manera nerviosa y se cruzó de brazos.

-¿Confías en estos hombres?- pregunté.

No cualquiera trata a un Britannian.

-Por supuesto-

-Entonces no tienes nada que temer-


Todou P.O.V.

Sabía que tenía que hacer las cosas de la mejor manera posible. Desaparecido el hospital de Gensai por un tiempo todavía indefinido, las opciones se cerraban de manera increíble. Solo porque existía el miedo latente que la ética médica no aplicara en un hospital japonés a la hora de atender un Britannian así fuera el hijo del Primer Ministro.

Nunca estaríamos tranquilos de dejar a Lelouch en manos de un desconocido y la ausencia de Gensai nos demostraba lo cómodos que habíamos estado con él.

El problema era que este no era el primer lugar en mi lista así fuese el mejor del oriente del globo.

-Sé que es una declaración tonta, pero pareces conocer a varias personas aquí- Genbu habló en tono bastante bajo y calmado recargándose en el sofá.

Asentí de manera distraída.

-Todos aquí tienen una carrera militar- señalé sin tratar de sonar grosero. –Solo que este es un campo de batalla diferente-

Genbu asintió sin decir nada y miró una vez más a Suzaku. De igual manera desvié mi atención al joven que dormía, pero no pude entretenerme mucho, sentir que estaba aquí dentro me asfixiaba, incluso si el director del hospital se había portado tan bien con nosotros y nos había conseguido una de las habitaciones de huéspedes para descansar.

-Voy a salir, cualquier noticia solo marca- le semi ordené a Genbu mientras me ponía de pié. No esperé confirmación y pasé de la puerta con toda la calma que podía juntar.

Confiaba ciegamente en toda la gente que estaba aquí y sabía que harían un buen trabajo en Lelouch pero lo único que me preocupaba era el mismo muchacho. Genbu se lo estaba tomando con demasiada calma contento de que Lelouch hubiese regresado en una pieza, pero él no escuchó lo que yo por el celular, así como tampoco se daba cuenta de la extensión del daño psicológico que podía haber.

Sin mencionar el estado del KF de Lelouch.

-General Todou, creí que estaría más cómodo esperando en una de las habitaciones-

Había sido descubierto paseando.

Levanté la vista del impecable piso topándome con la vieja y cansada mirada del director.

-No ayuda en nada con la necesidad de hacer algo, de hecho debería estar de regreso en Narita- admití más para mí mismo cruzándome de brazos. El anciano hombre de bata y cicatrices pareció pensar en mis palabras.

-He estado vigilando la radio, vaya desastre que se desencadenó. Aún así me parece increíble que no haya un solo herido, es una especie de milagro-

Bufé para mí mismo tomando al viejo hombre por sorpresa mientras me reía de manera amarga.

-El muchacho que están atendiendo fue el responsable de eso- me recargué levemente en la pared con un solo hombro, el director me miró directamente creyendo que estaba bromeando.

-Vamos Todou, soy viejo pero no tonto. He visto un par de veces a Lelouch y a pesar de tener una facilidad de palabra y actitud demandante, no creo que un muchacho de diecisiete pueda-

-Solventó la primera Generación de KF manufacturados aquí en Japón, está a cargo del proyecto de un KF de Séptima Generación y del prototipo de KF con sistema de protección completa. Sin mencionar que Hatori lo nombró Coronel de la Región de Kanto ya hace varios meses y se ha convertido en un estratega bastante activo de las islas dentro y fuera del territorio, creando nuestras primeras defensas sólidas contra Britannia y su diplomacia-

Para cuando terminé, quizás me faltaba un poco de aire pero el director ya no se veía tan escéptico. No al menos viniendo de mi boca de esa manera.

-Y yo aquí creyendo que era un error del sistema- mencionó el viejo con un suspiro mirándome de reojo –Cuando actualicé la base de datos con las bajas que mandó el Ministro de Defensa hace unas semanas, el archivo del muchacho venía resaltado para dar de alta de inmediato con todas las especificaciones necesarias-

Me enderecé ignorando por completo de lo que hablaba.

-El muchacho está en la lista de beneficiarios por formar parte del ejército de manera formal- el director metió una mano en su bata buscando algo –Aquí está la tarjeta- y me extendió un plástico duro con número de identificación, nombre completo y puesto actual.

Lelouch Kururugi.

Sonreí de manera leve.

-¿Yamagata-san ha venido recientemente?- pregunté guardando la tarjeta para dársela a Genbu después, el director hizo memoria un par de segundos pensado en mi pregunta.

-A ver lo de su pierna y hombro, ambas heridas han sanado de maravilla. Tengo entendido que se atendió en el hospital privado del centro cuando todo recién pasó, el equipo de Gensai hizo un buen trabajo como siempre. Es una pena que el hospital se incendiara-

Ahora tenía que suprimir un gruñido.

-Como sea, Todou- el hombre volvió a llamar mi atención –Dime ¿Qué planeabas hacer con Lelouch aquí en esa condición si no sabías que el muchacho realmente estaba dentro del sistema?-

Me crucé de brazos desviando la mirada al pasillo.

-Pedir ayuda-

-Sabes que no son las políticas del hospital-

-En ningún otro lado hubiese estado seguro-

-El muchacho es un Britannian-

Eso podía sacarme de quicio tanto como podía hacerlo con Lelouch, así que había tocado el nervio correcto.

-Así tuviera que correr con los gastos yo, no iba a dejar que Genbu probara suerte en algún otro lugar- espeté de inmediato levantando la mirada y dejando en claro mi posición. –Tampoco me iba a ir con un NO como respuesta-

Quizás estaba siendo un poco rudo pero tenía todo el derecho.

-Pero ya estando en el tema…- pisé con cuidado el terreno –Aunque Yamagata-san no hubiese dado de alta a Lelouch, ¿Me hubiera negado la entrada?-

Era una pregunta seria y que no debía tardar de contestar el hombre si sus intenciones eran verdaderas.

-Claro que no, solo es divertido ver cómo te pones respecto a ese muchacho- se rió el viejo hombre acercándose y dándome una palmada en la espalda –Desde que lo trajiste la primera vez de visita cuando tenía doce y las otras ocasiones que alcancé a verlo en la base del centro contigo tras sus pisadas…-

Lelouch me ponía en tantos aprietos.

-Hasta tus más recientes visitas de consulta-

Una de mis cejas saltó de su lugar en completa irritación.

-Siempre supe que hablabas de Lelouch cuando me preguntaste lo del Kendo como disciplina física y antecedentes sobre oficiales del ejército activos con su condición-

-Me temo que he sido descubierto y no puedo dejar testigos- razoné en voz alta sin tratar de ocultarlo más, el viejo hombre se encogió de hombros restándole importancia.

Definitivamente Lelouch me metía en problemas.


Cuando regresé a la zona de huéspedes, Genbu estaba dormido en el sofá sin pena alguna. Bueno, esto era un exceso de confianza o realmente no había descansado los últimos días. Entonces recordaba que había estado con Lelouch más de 24 horas seguidas y eso explicaría en parte su falta de descanso, pero me estaba dejando todo a mí.

Me disponía a cerrar la puerta y hacerle compañía un rato cuando fui detenido del brazo y con un meneo de cabeza, el director me impidió entrar.

-Ya que Genbu está dormido…- comenzó el hombre en el pasillo –Necesito a alguien que esté informado de los resultados de Lelouch a la brevedad posible-

-¿Es una orden o sugerencia?-

-Es una orden Kyoshiro-

Traté de no verme contrariado por esto y olvidé a Genbu de inmediato. El director comenzó a andar por los pasillos con un paso moderado y yo lo seguía de cerca. Me sentía nervioso por lo que sea que me fuera a encontrar, sobre todo reviviendo lo acontecido en Narita, pero eso no debía desenfocarme de lo importante.

Finalmente y ya en la zona de habitaciones del área intensiva nos detuvimos abruptamente. Iba muy distraído para disminuir la velocidad así que solo me disculpé levemente.

-Aquí está el muchacho- mencionó el hombre haciéndose a un lado y permitiéndome acercarme al ventanal. Suspiré de manera profunda con un nudo instalándose en la boca de mi estómago, esto nunca había sido fácil de ver.

Lelouch estaba vestido en una delgada bata blanca y una considerable cantidad de cobertores hasta la cintura. La bata abierta así como dejaba ver los vendajes en el torso, también daba libertad a los sensores conectados en su pecho. Lo nuevo a esta imagen era la gaza apenas encima de su ojo derecho y la venda que le daba un par de vueltas a la cabeza sosteniendo otro parche, sin mencionar todos los dedos de ambas manos cuidadosamente vendados por separado.

Lelouch. . .

-El muchacho llegó aquí con inicios de hipotermia y un poco de agua en sus pulmones- comenzó el director emparejándose –Dos costillas rotas, tres astilladas, laceración superficial en su costado izquierdo, el golpe en la cabeza y corte por encima de su ceja-

Torcí la boca bastante incómodo.

-Sin mencionar que los minutos que estuvo despierto tuvo un ataque de pánico y tuvimos que dormirlo. La actividad de su monitor nos indica que aún sedado su cuerpo sigue atrapado en lo último que registró su mente y si no controlamos su estrés puede desencadenarse un problema mayor-

Me recargué levemente en el vidrio temiendo una temporada larga de cuidados.

-Podríamos calificar su estado como estable- terminó el director no muy convencido por lo cual me hizo girar buscando la segunda parte de su declaración –Pero debemos esperar al menos doce horas para ver cómo se desarrolla, sobre todo por su estado psicológico del momento. Además su sistema inmunológico parece ser pobre y podría desarrollar neumonía, por lo tanto pasará aquí la noche al pendiente de todos-

Asentí agradecido despegándome por completo del cristal.

Solo faltaba poner al tanto a Genbu.

Pero por el momento-

-¿Puedo quedarme?-

Con Gensai esa pregunta jamás había sido necesaria permitiéndonos salir y entrar cuando se nos hacía conveniente, pero ese no era precisamente un lugar para la comodidad de los acompañantes de un paciente. El director me miró de arriba abajo unos segundos antes de asentir con un suspiro.

Entonces procedía a abrir la puerta con cuidado cuando la voz del viejo hombre que se retiraba por el pasillo me detuvo, aunque hablaba más para sí mismo.

-Todavía estás a tiempo de tener hijos-

Sacudí el pensamiento de mi mente con un gruñido.


Genbu P.O.V.

Debía darle el crédito necesario al hospital, después de mi primera impresión donde la tensión era insoportable, encontraba sus pasillos y personal bastante agradables. O solo era la sensación de que el lugar estaba tan perfectamente resguardado cada esquina por dentro y fuera que no tenía nada que temer.

Suzaku seguía dormido y lo dejé ser, pero a quien no encontré después de mi siesta era a Todou. Así que salí a buscar a quien me pudiera dar indicaciones, pero no esperaba encontrarme con este hombre tan pronto.

-Genbu, es un placer toparnos formalmente dadas las circunstancias-

-Isami-sama, tanto tiempo…- musité estrechando manos.

Este hombre tenía historia.

Desde el pasante médico que se enlistó en el ejército por un gran sentido de servicio y lealtad a Japón, al hombre que ascendió rápidamente por su mismo carisma y dedicación a lo soldados de Japón, ganándose el visto bueno el país. Lo sé porque cuando yo era niño solamente lo vi acarreando equipo médico en las bases y haciendo colectas día y noche para solventar gastos médicos que entonces al ejército no le importaban.

Cuando su rango había alcanzado el de Primer Oficial Médico, representante de todas las prefecturas de Japón, se encargó de formar un capital libre de impuestos con la seis casas de Tokyo, incluido mi padre, para levantar este hospital que seguía manteniendo de la misma forma y jamás cobrándole un centavo a todos aquellos militares que necesitaran ayuda.

Una labor noble, si. Pero recuerdo que mi padre no le puso fácil la tarea que debía realizar para conseguir apoyo de la familia Kururugi y por lo mismo temía que yo no fuese bienvenido aquí.

-Si buscas a Todou está con Lelouch- el hombre me sacó de mis pensamientos contestando lo primero que me importaba. Asentí de manera incómoda agradeciendo la información, pero había otra pregunta que no era menos importante que un viejo rencor.

-¿Cómo está mi hijo?-

El viejo médico me miró de manera valorativa ante la pregunta. Seguro jamás había escuchado eso de mi boca y le parecía tan extraño que le tomó un tiempo darse cuenta a lo que me refería.

-Tiene dos costillas rotas, tres astilladas, una laceración en su costado izquierdo y algunos golpes- enlistó el hombre para mí en versión corta, pero a mi me importaba los detalles y mi cara seguro lo reflejaba –Se podría decir que el muchacho está fuera de peligro Genbu, pero lo que me preocupa en sí no son las heridas-

Cambié mi peso de pié de manera incómoda.

-Lelouch tiene problemas del-

-Lo sé, lo sé- contestó de inmediato el hombre de manera pensativa –Y aunque eso puede poner las cosas peor, me refiero a la situación en la que Lelouch se vio envuelto para llegar aquí-

Me crucé de brazos buscando algo de confort.

-¿A qué se refiera?-

La mirada del viejo médico se comenzó a perder en memorias.

-Ser arrastrado, enterrado, casi asfixiado y ahogado en la cabina de su Knightmare no es cualquier cosa Genbu- me miraba de frente con algo de empatía en su mirada –En todos mis años aquí he visto hombres que no se recuperan jamás de las secuelas de haber visto un compañero morir o un accidente en los tanques de guerra, que claro que ahora son obsoletos, pero cumplían la misma función de un KF-

Esto ya no se veía bien.

-Mientras Lelouch estuvo despierto estaba en un claro estado de shock y pánico por la manera en que no nos escuchaba, espero que si despierta con Todou ahí puede regresar en sí, pero me temo que habrá que darle un seguimiento psicológico a su caso o al menos estar atentos-

Lelouch. . .

Mi hijo, que tenía una larga lista de acontecimientos tanto recientes como viejos en su mente. Mente en la cual había tenido un desastre hacía unas semanas y en la cual no dejaban de llover malas noticias o daños. Mi hijo quien tenía un claro problema en su sentido de pertenencia y no le tenía un gran amor a la conservación de su vida.

Él solo-

-¿Dónde está?-


Tan solo Todou me vio llegar, se levantó en silencio de la silla en la que estaba y salió al pasillo a recibirme. Entonces el otro médico se había retirado ya, pero por la cara del militar, seguía sin haber algún cambio respecto a lo que el médico había dicho. Miré sobre su hombro la silueta derrotada de mi hijo y las cicatrices de guerra que había adquirido.

Era como una puñalada en el estómago.

-No ha despertado- comentó Todou todavía con un tono culpable, yo puse de inmediato mis manos en sus hombros para evitar que el pensamiento creciera.

-Has hecho suficiente por el resto del día Kyoshiro, ve a descansar con Suzaku y yo me encargo de Lelouch- de inmediato su sola expresión me daba la contra. –Está bien, consigue café- suspiré. Pero eso tampoco pareció agradarle en gran sentido.

-¿Le avisaste a Mei de lo que pasó? Nunnally también debe estar preocupada si nadie vuelve al templo- contraatacó.

Las había olvidado por completo.

Rodé los ojos y saqué el celular de mi bolsillo. Increíblemente ninguna llamada perdida, pero tenía que enfrentar la realidad y ponerlas al tanto antes de que algo se filtrara en los medios.

Entonces Todou comenzó a empujarme lejos de la habitación de Lelouch con una mano en la espalda.

-¿Pero qué-

No pude seguir reclamando cuando la llamada conectó.

-¿Genbu? ¿Qué es lo que los entretiene tanto? ¿Cómo van las cosas en Narita? ¿Están todos bien?-

No estaba acostumbrado a esto, Todou se rió por mi cara y continuó empujándome mientras seguíamos letreros y flechas que decían: Cafetería.

Sería una larga jornada.

Pero tenía familia con la cual enfrentar las adversidades, y un padrino con influencias.


-Así que tu eres el Britannian que tiene de cabeza a Japón…-

Se miraba joven, de hecho creo que tenía la misma edad que mi nieto Suzaku.

-He hecho muchas cosas por mi país, pero esto no es aceptable. No permitiré que el apellido de la familia sea ostentado por un Britannian-


Jajajajajaja n.n inocente hasta probar lo... olvídenlo muajajaja

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anysuzuki