Mei P.O.V.

¿Qué estaba pasando conmigo? ¿Cuándo había decidido esto? Estar presente en un lugar donde no tenía raíces. Aunque tampoco las tenía en algún otro lado. Mi hogar, un modesto apartamento en Kyoto solo era un lugar dónde dormir y comer. No había nada de especial en él para extrañarlo ahora que había estado lejos del lugar tanto tiempo.

Me estaba carcomiendo la duda.

-Sayoko, de mujer a mujer ¿Tú comprendes lo que está pasando? Digo, algo de todo… lo más mínimo que sepas por qué pasa y por qué actuamos así-

Mis dedos tamborileaban sobre la mesa a un ritmo rápido. Necesitaba respuestas, pero la sirvienta de más confianza de Genbu solo sonrió tomando asiento frente a mí en la larga mesa del comedor mientras acercaba una taza de té.

-Sumeragi-sama, solo puedo decirle que mientras no se sienta incómoda, usted ya es parte de todo esto- sentenció haciendo una pequeña pausa para darle un sorbo a su taza. Entonces prosiguió con una sonrisa –A veces, solo debemos aceptar lo que tenemos y ser felices-

Bajé la mirada hacia la superficie de la mesa. Claro que no tenia problema con disfrutar de la felicidad que este ambiente me contagiaba.

¿Pero qué debía hacer con la preocupación y el temor de que algo fallara?


Stage 45: Counting down

Cuenta regresiva

Lelouch P.O.V.

Estaba todavía enterrado. Podía sentirlo. La incapacidad de moverme. La oscuridad en mis ojos. Agua en el rostro y un ardor taladrante por todo mi cuerpo.

Dificultad para respirar.

Calor.

Frío.

Un sentimiento de desesperanza.

y luego estaban aquellas voces que apoyaban la idea de lo estúpido que había sido en un inicio creyendo que mi lugar en la vida incluía una parte activa en el mundo.

Solo era un ruido en el mar de gente.

Estaba muerto desde el día que había nacido.

Mi presencia no era algo necesario en este mundo.


-El muchacho está atrapado en un estado de estrés bastante cansado. Su cuerpo está centrado en su mente cuando debería estarse recuperando o poniendo empeño en mejorar-

-Debe haber algo que se pueda hacer…-

-No podemos despertarlo, su cuerpo ha entrado en una especie de hibernación hasta que la tormenta pase, pero debido a las últimas prioridades en su mente esto puede ser lento-

-Esperaré todo lo que sea necesario-

o-o

-Aquí Diethard Ried reportando desde lo que pudo haber sido la catástrofe más grande del occidente en las últimas décadas. Se nos informa que por motivos todavía privados del público, la montaña de Narita, la única en su clase y de mayor concentración de sakuradite en el mundo hasta ahora, fue tomada por fuerzas de Britannia que amenazaban con hacerla volar y por coincidente todo lo que estaba a su alrededor.-

-Este reportero investigó las posibles consecuencias de que algo de esta magnitud explotara sin control y sin ansias de asustar a nuestros televidentes, no hubiera quedado un solo ser vivo en la ciudad de Narita y los alrededores de la zona.

-Por fortuna el ejército japonés llegó en tiempo y forma al mando del propio Ministro de Defensa Hatori Yamagata y el célebre Kyoshiro Todou quienes contuvieron la situación por unos momentos, al menos hasta que el mismo Primer Ministro Genbu Kururugi hizo acto de presencia en la zona y tomó las riendas de la situación-

-Cabe mencionar la grandiosa y algo misteriosa aparición de un Knightmare Frame que este reportero no había visto antes y sin duda por la cara de los soldados japoneses, ellos tampoco. Aquí tienen las imágenes, este desconocido gigante de acero color rojo había permanecido inactivo hasta que la montaña comenzó a temblar y salió disparado hacia la acción en un tiempo inhumano.-

-Aunque las sorpresas por parte del ejército japonés no acabaron, se divisó este segundo KF de dudosa procedencia de colores oscuros con algunos detalles dorados, aquí las imágenes. Su piloto fue plenamente identificado por los soldados como Lelouch Kururugi. Cabe destacar la dudosa raza de este muchacho a pesar de su aparente parentesco con el Primer Ministro.-

-Al final de esta travesía, un tercer KF que no se había visto en público desde el incidente con el buque del tercer Príncipe Clovis La Britannia salió a la acción detrás de los otros dos. Su piloto, Kururugi Suzaku hijo del Primer Ministro Japonés parecía tener perfecto control de la máquina.-

-…-

-Este reportero nunca había experimentado tal mezcla de agonía combinado con adrenalina de estar en el epicentro de una de las más grandes hazañas de Japón ¡Qué digo de Japón! ¡En el mundo desde hacía tanto tiempo! Se nos había ordenado evacuar la montaña debido a la inminente explosión y un posible alud de tierra en nuestra dirección pero qué gallardía del ejército japonés permaneciendo en sus puestos pidiendo por un milagro. Eh disculpe… ¿Puede usted decirme qué lo motivó quedarse aunque claramente se pidió evacuar la montaña y la ciudad? Digo, incluso para personas tan ancestrales y disciplinadas, en alguien debía caber algo de cordura para salvar la vida ¿No?-

-"Ah…¿Quién demonios es usted y por qué está grabando todo esto? ¡A un lado que obstruye el camino!"-

-Claro que me iré, pero debe usted decirme por qué tanta confianza y serenidad de ustedes los soldados ¡Al mundo le interesa saber por qué permanecer ante la catástrofe! ¿Cuál es su motivo?-

-¡Já! ¿Motivo? Lelouch dijo que Japón saldría victorioso sin una sola baja y eso basta ¡Ahora fuera de la zona!-

-¡Pero espere! ¡¿Entonces se quedaron en sus puestos por las palabras de un adolescente?!-

o-o

-Lo siento, debido a las bajas defensas que Lelouch posee ahora tiene neumonía. El problema es que cada vez que tose inconscientemente, se está retrasando el sanado de sus costillas, sin mencionar las altas temperaturas de su cuerpo por la infección…-

-¿Hay algo que tenga que hacer para lo que necesite mi autorización?-

-No, de nuevo no hay nada que hacer más que estar al pendiente con un tratamiento básico-

-Entonces no me moveré de aquí, ustedes solo hagan lo mejor que puedan-

o-o

-¡Buenas noches de nuevo, Nippon! Aquí Diethard Ried reportando desde la zona devastada de Narita a trs días de los sucesos que casi convierten esto en un cementerio. Como lo prometí, volvemos a ustedes con nuevos e interesantes datos. Su alteza la Princesa Cornelia Li Britannia regresó a la madre patria sin enfrentar cargos o un rasguño por parte de Japón y sus políticas, eso puede ser un regocijo para los Britannian viendo esta transmisión así como una cacería de brujas para los habitantes de las islas, en especial aquellos que viven en Narita.-

-Por otro lado, las dudas que han carcomido las mentes de nuestros televidentes al fin serán contestadas en forma de un ejército que permaneció firme ante las probabilidades de que todo fallara. Tratamos de entrevistar al Ministro de Defensa, Hatori Yamagata sobre lo que pensaba personalmente de todo esto, pero se nos negó la cita en todo momento así que estamos ahora investigando en campo abierto-

-Según lo que hemos podido reunir, la victoria de Narita se atribuye a una sola persona y la fe ciega que parece tener del ejército japonés. Lelouch Kururugi, hablábamos de él en nuestra primera transmisión. Este reportero comentó la dudosa procedencia del muchacho que apenas tiene diecisiete años, confirmando con los soldados que es el hijo adoptivo de Primer Ministro de Japón cuando su ascendencia es claramente Britannian. Pero eso no es lo impresionante-

-Con tan corta edad goza de un puesto legítimo en el ejército japonés, siendo el Coronel de la Región de Canto con todos sus derechos y obligaciones, estas fueron las reacciones de los soldados japoneses al preguntarles sobre el muchacho:

-"¿Lelouch? Siempre actúa así, nadie sabe si las cosas van a resultar pero habla de tal manera que hace que lo creamos, así que aprendimos a hacerlo sin necesidad de confirmar"-

-"¿El Britannian? ¿Quién en su sano juicio seguiría a un Britannian dentro de Japón y más aún, dentro del ejército? Sin duda nosotros"-

-"Si el muchacho te dice que va a llover fuego, lloverá fuego y más vale que saques el impermeable"-

-"No somos tan estúpidos para confiar en un Britannian o poner nuestra vida en sus manos sin tener una razón. Ese muchacho tiene años haciendo lo mismo sin tratar de conseguir la aprobación de nadie, eso lo hace más creíble para nosotros. Últimamente ha demostrado su compromiso con el país y el bienestar de su gente, así que por qué cuestionar su ayuda. Se ha ganado a pulso mi respeto"-

-"Siempre parece saber lo que va a pasar ¡Debe tener una máquina del tiempo!"-

-Estas fueron las declaraciones reunidas en las faldas de Narita entre miembros al azar del ejército que se encuentran en acciones de reconocimiento de daños entre otras cosas. Investigando incluso más a fondo, descubrimos que este tal Lelouch Kururugi fue el responsable de la contención de la catástrofe con el buque del Príncipe Clovis la Britannia, y es el director de los proyectos de Knightmare Frame manufacturados en Japón.-

-Con tan corta edad y una mente tan prodigiosa Lelouch Kururugi se ha ganado la pertenencia a Japón y sobre otras cosas, el nuevo título que el ejército le adjudica tras su arrasadora victoria en Narita, Itako Lelouch o para nuestros televidentes Britannian, el Vidente japonés-

-Esperamos conseguir pronto una entrevista-

o-o

-La infección cedió por completo y se encuentra agotado como resultado final, pero no es necesario que esté aquí por más tiempo. Con los cuidados necesarios estará bien-

-Lo llevaré a casa cuanto antes-


Lelouch P.O.V.

No había pájaros cantando. De hecho no había ningún sonido que me indicara si era de día o de noche para abrir mis ojos y simplemente ser testigo de la realidad del mundo. Gruñí levemente cuando todo regresó a mi mente de golpe, en forma de un cuerpo maltrecho y un gran dolor de cabeza. Sin mencionar algo de vértigo y el sentimiento de algo sumamente frío sobre mi cabeza.

Levanté una mano con dedos inflexibles logrando mover e trapo en mi cabeza y lanzándolo lo más lejos posible con un tirón en mi costado. Aún así de nada serviría posponer lo inevitable.

El techo me dio la bienvenida como todas las mañanas.

Buenos días, o tardes.

Parpadeé tratando de enfocar mejor pero era inútil, pequeñas lágrimas corrieron por mis ojos haciendo su trabajo de lubricar y refrescar, con más cantidad de la que consideraba necesaria, pero terminé limpiando mi rostro con la manga de mi camisa. Volví a suspirar mientras admiraba por primera vez mi mano y los delgados vendajes en cada dedo.

Imágenes del por qué flasheaban en mi mente al mismo tiempo que las disipé, solo me hicieron un gran nudo en el estómago.

Aspiré profundamente agradecido por la suavidad de las sábanas porque no pensaba moverme más en un tiempo. Todo dolía de una manera que antes no había experimentado y me hacía sentir tan miserable que levantarme no era una opción. Solo halé más de las cobijas hasta la altura de mi mejilla y traté de cerrar de nuevo los ojos para que esta pesadilla terminara.

Hacía mucho frío.

Definitivamente me sentía mal.

Y estaba solo en la habitación.

Me enterré todo lo posible entre las cobijas.

No quería pensar en lo que había pasado. Quería borrar esas horas de mi existencia pero sabía que de igual forma, aunque yo lo negara, la realidad era otra. Una que no daba luz a mi futuro y donde las prioridades finalmente se habían mostrado.

¿Quién era yo al final para competir con el hijo del Primer Ministro?


Mei P.O.V.

Todos estaban intranquilos. Suzaku paseaba de un lado a otro por la casa, Genbu se quedaba dormido en la mesa del comedor o en sillas distribuidas en los alrededores, Nunnally guardaba absoluto silencio a no ser que hablar fuese estrictamente necesario y empezaban a contagiarme el sentimiento de inutilidad.

Limpiando aquí, sacudiendo allá.

Lo bueno de esto es que como esta casa tenía cerca de un año de no utilizarse, había muchas cosas por hacer y Sayoko no había prestado resistencia a que yo le ayudara. Lo que sea para estar haciendo algo de provecho en todo el día. Pero la idea seguía resultándome un excelente movimiento por parte de Genbu, alejarse de la ciudad por un tiempo.

Al menos el necesario.

Pero solo en pos de sus hijos.

La gente normal tenía casas de verano, Genbu tenía una para el invierno y el paisaje en sí era hermoso. Shirakawa era un pequeño paraíso perdido para la mayoría del mundo. Con su asentamiento cerca de las montañas y unas deliciosas aguas termales, era más que nada un destino turístico para aquellos que lo conocían. Conservando su estilo tradicional en construcciones y calles, en invierno lo convertía en una fortaleza donde al parecer, Genbu se refugiaba cada año.

Suspiré para mi misma, la situación estaba estancada desde hacía una semana y sabía que esto no mejoraría cuando Lelouch despertara. Todo lo contrario, quizás temía que Narita sacara los mejores demonios de todos.

Lo que había pasado no era cualquier cosa y todos se lo tomaban con la seriedad necesaria, pero Todou actuaba extraño cada vez que preguntaba por Lelouch y la respuesta seguía siendo que estaba dormido. Según me contó Genbu, Todou fue quien sacó a Lelouch de la tierra, él lo trató de mantener centrado en que la ayuda estaba sobre su cabeza y lo alentó a ser valiente…

Pero todo esos intentos podían considerarse en vano debido a la difícil situación que enfrentaba.

Gemí para mí misma mientras acomodaba los cojines de la sala con rudeza innecesaria, la vida y sus complicaciones.

Pero entonces escuché que llamaron a la puerta y me levanté de inmediato.

-Yo atiendo, Sayoko- elevé apenas un poco mi voz, después de todo estaba más cerca.

Apostando por Todou siendo el único que conocía la ubicación actual del tan buscado Primer Ministro, abrí sin preguntar quién y la imagen no pudo estar más alejada de lo que esperaba.

-¡Gottwald!- respingué entre apenada por no haber notado su ausencia por tanto tiempo y algo aterrada por su estado. El Britannian se recargaba de manera inestable en el marco de la puerta mientras que con su mano derecha se sostenía el hombro izquierdo.

Sin mencionar su rostro apaleado.

Pero en su vista hubo alivio al haber llegado a su destino, y después se centró en lo importante.

-¿Está mi príncipe bien?- preguntó directo y sin titubeos en su voz, todavía no pasaba del marco de la puerta y me preocupaba más su estado como para responder todo sobre el tapete de BIENVENIDO.

-Primero pasa- ordené mientras le daba espacio y eso no le gustó del todo, pero debido a que estaba haciendo mucho frío fuera de la casa, tampoco podría seguir preguntando si moría congelado.

Cerré la puerta con delicadeza, no quería despertar a nadie que estuviera dormido pero al girarme Gottwald destensaba sus músculos rápidamente y me extendió un periódico bajo sus ropas que no había visto antes.

-¿Qué es lo que ha pasado?- cuestionó.

Tomé las hojas extendiéndolas con normalidad, al menos hasta que leí el encabezado de la primera plana.

"Itako Lelouch, el milagro de Narita"

Demonios.


Decir que Gottwald tenía todo el derecho de querer ponerse al corriente de lo que había pasado era una idea recíproca debido a su larga e inexplicable ausencia. Aún así para continuar siendo una persona racional, primero debía recibir atención médica y luego nos pondríamos al corriente con una taza de té. Al menos su preocupación por Lelouch parecía genuina como para pensar en una amenaza.

Sayoko entonces estaba haciendo labores de sutura y desinfección sobre Gottwald mientras yo encendía la televisión de la sala en el volumen mínimo.

-No creo que a Onii-sama le guste esto- mencionó Nunnally viendo el periódico que yo había dejado sobre la mesita del café. Me senté junto a ella para seguir cambiando canales en esperanza de obtener más información.

-Yo no creo que a Genbu le caiga muy bien a noticia- completé deteniéndome finalmente en un canal mientras Nunnally asentía con un semblante preocupado.

Entonces saltó frente a nosotros la imagen de un reportero rubio y cola de caballo.

-"Aquí Diethard Ried reportando desde lo que pudo haber sido la catástrofe más grande del occidente en las últimas décadas…"

Con ambas manos me tallé el rostro al mismo tiempo que Nunnally daba un pequeño grito sorprendido.

¡¿Cómo es que un reportero Britannian logró llegar hasta allá?!

-¿Qué hacen ustedes dos, ven alguna película?- y como el destino no fuese a veces lo suficientemente cruel, Genbu decidía aparecer por primera vez en horas, justo en este momento, con una tranquilidad de la que antes no había gozado.

Nunnally se excusó rápidamente de manera nerviosa diciendo algo sobre ayudar a Sayoko y me dejó completamente sola con un nuevo problema entre manos.

-¿Acaso dije algo malo?- preguntó Genbu extrañado por tan repentina salida. Pero supongo que tarde o temprano se enteraría y lo invité a tomar asiento para que al menos le tomara un segundo más el levantarse e ir por la cabeza de este Britannian.

Sin embargo solo al verlo de frente y notar las horribles ojeras que había debajo de sus ojos, hacía más difícil esto. Una preocupación más, un pendiente que centraría toda su inutilidad en una cacería de brujas según la raza. Pero si no se lo decía yo, lo sabría por Gottwald o incluso por Todou y solo sería cómplice de lo inevitable.

Le extendí el periódico que Nunnally había dejado y me miró de manera extraña sin comprender mis acciones. Seguro también se preguntaba cómo es que había logrado conseguir un ejemplar en este alejado lugar… pero Gottwald era otra historia.

A medida que el entrecejo de Genbu se juntaba yo aferraba las manos a la falda de mi kimono y trataba de mirar hacia otro lado, pero podía sentir su aura de peligrosidad y volví a mirarlo, la manera en que sus manos se aferraban al periódico con algo más que furia.

Pero entonces se levantó del sofá de un salto y con el periódico entre manos.

-Solo no hagas nada estúpido- musité más para mí misma que para él, pero había desaparecido.

¿Dónde estaba el tiempo fuera en este juego?


Lelouch P.O.V.

No me sentía con ánimos de levantarme, tampoco tenía prisa por hacerlo. El lugar, Shirakawa ahora que lo identificaba bien, estaba sumido en un tranquilo silencio cómplice de mis pensamientos. Solo quería quedarme quieto en mi lugar hasta que fuese prudente o el mundo me reclamara. Solo quería desaparecer y dejar que los demás tomaran el control del futuro.

Después de todo mi vida era algo pequeño comparado con el resto del mundo y estaba cansado de creer que ambas cosas tenían un fin común. Un lugar mejor y tranquilo. Pero quién era yo para cambiar décadas de historia llena de represión.

Subí de nuevo las cobijas a la altura de mi rostro y suspiré, tenía tiempo para decidir lo que haría. Al menos mientras nadie se molestara en entrar.

Escuchaba pasos alrededor de la casa y la puerta del exterior siendo abierta y cerrada con rudeza.

No era de mi incumbencia.


Mei P.O.V.

Realmente traté de que Genbu no hiciera lo primero que se venía a la cabeza. Sabía lo delicada que estaba su parte emocional respecto a lo que había pasado en Narita como para dejarle ir la noticia de lo que estaban haciendo con el nombre de Lelouch. Era claro que le molestaría, era obvio que buscaría detener todo de la manera que fuese posible.

Pero en el momento que todo estaba impreso en el papel, yo ya lo consideraba como una retribución amarga.

Nadie podría borrar de la mente de los lectores y televidentes todo lo que ese reportero había filtrado. Que realmente no era malo, si lo pensaba de manera un poco más detenida, era bueno en el sentido de que ayudaba a la reputación de Lelouch frente a Japón, cosa que se había visto azotada con el golpe de estado. Además demostraba perfectamente su postura anti-Britannia y la confianza que tenía por parte del ejército.

Cosa que sería vista no solo por el resto del país que ignoraba su papel, sino por todo el mundo.

Además la identidad de Lelouch como príncipe había sido descubierta por Britannia, esto no sería nada nuevo para el imperio.

Entonces pensaba un poco como Genbu y eso era lo preocupante. Japón ahora sabía que tenía a un muchacho Britannian velando por su seguridad, pero lo que todos seguían ignorando era su sangre imperial. Eso sin duda causaría muchos problemas.

Pero centrándonos en las prioridades de cuidado, a Genbu solo le molestaba lo que hacían con el nombre de Lelouch después de lo que había sufrido y seguía sufriendo. El muchacho tenía ya siete días inconsciente y cada minuto que pasaba aunándose a la cuenta solo hacía más miserable a Genbu. Sin mencionar a Todou que jamás consideré como una persona de impulsos.

Nunnally por su lado solo esperaba pacientemente y pasaba un par de horas al día leyendo en la habitación de Lelouch. Suzaku hacía lo mismo jugando con el gato que se había traído del templo, pero ambos al final solo esperando que el tercero se levantara y los echara de su habitación como una parte normal de sus vidas.

Comprendía la manera optimista de pensar de ambos y eso no le hacía daño a nadie.

Pero yo que no conocía a fondo lo que todavía podía considerarse normal en esta familia, me preocupaba por la manera en que Genbu y Todou escondían información y sufrían por ella.

No era tonta, Lelouch seguro tenía secuelas de su milagrosa acción. Solo tenía que observar sus manos para darme cuenta de lo que estaba fuera de lugar. Si estaba dentro de un Knightmare cuando quedó enterrado en la montaña ¿Por qué tenía heridos los dedos de sus manos? Todos podían decir lo que quisieran pero la mente de Lelouch se quebró en desesperación y obviamente trató de hacer una salida, resultando así la primer piedra de remordimiento en aquellos dos hombres.

Pero solo para confirmar mis sospechas hablé con Rakshata. De mujer a mujer ella entendía perfectamente mi posición y era casi inevitable solo quedarse paradas observando lo que acontecía. Con Sayoko podía ser diferente porque ella le había jurado a Genbu lealtad y respetaba eso, pero la científica India que le tenía más lealtad a un muchacho que a su país era una historia diferente.

Tomé el celular de Lelouch para buscar su número y salí a los jardines para hablar con ella. Mi sorpresa no fue nada grata al describirme a lujo de detalle lo que había pasado y sus sospechas respecto a lo que preocupaba a Genbu. Yo no sabía lo que habían hecho para encontrar a Suzaku y a Lelouch al mismo tiempo en medio de la catástrofe, pero Rakshata se plantó de inmediato en el lugar de Lelouch con otra dolorosa revelación que el primer ministro no estaba tomando en cuenta.

-"Quizás esto esté mal y esté suponiendo cosas que no me incumben, pero demonios. He convivido con Lelouch tanto tiempo que pensé en esto cuando revisaba los restos del Shinkiro hace un par de días. Suzaku estaba perdido en batalla y Lelouch enterrado en la montaña al mismo tiempo, ambas cosas aunque diferentes tenían la misma prioridad según mis ojos."-

-"El problema en sí creo que fueron las acciones del Primer Ministro y de Todou, que no los culpo y ambos dieron lo mejor de sí mismos, pero dado que mi instinto grita otra cosa, siento que Lelouch se vio decepcionado al enterarse de que quien lo estaba buscando era Todou. Tampoco me malinterpretes, sé que el general Todou le tiene un afecto como el de un hijo al muchacho y Lelouch también lo ve como parte de la familia, pero si eres un niño asustado, herido y perdido en la oscuridad ¿Quién esperas que te saque de ahí por encima de todo lo demás? Mamá, papá… y no creo que Charles Di Britannia se apareciera en Narita para eso"-

-"Incluso creo que a Suzaku-kun no le hubiese importado en lo absoluto que Todou lo buscara, porque a pesar de todo Genbu es su padre biológico con todo lo que conlleva y nada puede cambiarlo. Al contrario de Lelouch que lo más cercano que tiene a eso es Genbu y creo que no lo tomaron en cuenta."-

Rakshata era una mujer sensible y gran aliada, pero eso me había dejado con bastante dudas y temores.


Lelouch P.O.V.

No tenía mi celular cerca, tampoco había un reloj o el sonido de una televisión encendida que me indicara qué hora era. Solo sé que fingí dormir cuando escuchaba a alguien acercarse y por momentos lograba hacerlo una realidad, lo único incómodo en todo esto era el silencio de mi mente incluso para tener tanto en qué pensar.

Supongo que no era el momento de enfocarme en eso.

Dándome por vencido cuando parecía ser alguna hora después de comer, traté de sentarme lo más despacio posible reprimiendo tantos quejidos como no recordaba en la vida. Maldecía una y otra vez Narita, el tronco y todo lo que conllevaba. Mi suerte, el mundo, Cornelia. Pero aún así no lograba activar mi mente en blanco para que comenzara a resolver sus problemas o deprimirse, era como estar completamente desenchufado del mundo y eso siempre pasaba aquí en Shirakawa.

Todo tan alejado de la realidad que el resto de Japón parecía esfumarse.

Suspiré abrazando levemente mi costado, entonces si estaba aquí seguro había mejores cosas qué hacer que estar en mi habitación.

Y la ventana era mi segunda salida.

Desenvolví con cuidado la infinidad de sábanas a mi alrededor y me detenía cada pocos segundos a tomar un poco de aire. Además todo mi cuerpo protestaba por la actividad pero me negaba a permanecer en la misma posición así que me obligué a continuar. Solo que cuanto tuve ambos pies en el suelo mientras seguía sentado en la orilla de la cama, mis fuerzas pedían volver a dormir incluso si mi mente pedía algo de movimiento.

-Solo la ventana- concordé con ambas partes y con un nuevo empujón de mis brazos logré ponerme de pie –Esto es ridículo- me regañé mientras trataba de mantener el equilibrio todavía sin moverme, físicamente todo se sentía mal. Aún así suspiré ignorando todo y caminé despacio hasta el descanso en el marco de mi gran ventana.

No me había molestado en averiguar el estado del tiempo pero aquí siempre estaba nevado durante esta época del año, no debía sorprenderme de que el paisaje del otro lado del cristal fuera blanco y helado. Tampoco que al empujar la ventana para tener un poco de aire fresco entraran ráfagas que helaron mi nariz al instante e hicieron el dolor de mi cuerpo punzar al unísono.

Pero el sentimiento al menos entumía tanto mi cuerpo como mi mente que las bajas temperaturas eran bienvenidas. Podría convertirme en una estatua de hielo de un segundo a otro y no me daría cuenta, tampoco me molestaría mucho.

-Así que finalmente estás despierto-

Puse a trabajar mi cerebro y abrí los ojos con pesadez. La voz no me era conocida, tampoco venía de adentro de mi habitación y lo único que quedaba era mirar el vasto espacio abierto cercado de manera semi-natural con tablas. Un hombre viejo y con sombrero de viaje estaba parado en medio del jardín frente a mí.

¿El jardinero?

¿De qué, de la nieve? Cualquier flor en este lugar estaba muerta en invierno.

-¿Quién es usted y qué hace dentro de propiedad privada?- sin duda no era el jardinero y no quería batallar con nada. El hombre sin embargo solo levantó la cabeza mostrando un poco mejor su rostro arrugado y con una expresión de pocos amigos.

-La pregunta es qué haces tú aquí-


Mei P.O.V.

Doblé las cobijas sobre mi brazo y recorrí un mechón de cabello detrás de mi oreja. Se estaba haciendo tarde y todavía no había noticias de Genbu, la televisión seguía mostrando documentales de Narita y Gottwald gruñía como un perro en guardia cada vez que el nombre de Lelouch era mencionado.

-Si sirve de consuelo, no creo que ese reportero siga viviendo después de que Genbu ponga sus manos en él- comenté mientras clasificaba las sábanas limpias según la habitación a las que debía llevarlas, pero el Britannian se rió de manera oscura con una mano en su cien.

-Diethard Ried es un reportero sin lealtad u honor que solo busca maravillar al mundo con sus exagerados reportajes- así que lo conocía –El daño está hecho, la gente está informada y buscarán más por su cuenta. Lo que odio de este hombre es la responsabilidad que está poniendo en mi príncipe con ese supuesto apodo-

Torcí un poco mis labios pensando seriamente sus palabras.

-No es como si el muchacho tuviera un perfil bajo- traté de defender y el Britannian me dio la razón con un asentimiento –Solo Lelouch puede encausar este nuevo drama a su conveniencia- finalicé con un suspiro.

Pero primero debía levantarse de la catástrofe.

Entonces era mi momento de las respuestas, dejé el deber de lado y me senté en el sofá más cercano a la chimenea. Gottwald notó mi movimiento y le bajó el volumen a la televisión.

-¿Dónde he estado todo este tiempo?- preguntó lo primero que todos querríamos saber. Uno no desaparece por semanas sin pista alguna. –Lelouch-sama necesitaba cierta información de la madre patria-

Asentí levemente hasta ese punto. Gottwald después de todo seguía siendo un Britannian que podía entrar y salir de la capital sin esfuerzo. Pero tardar tanto tiempo en conseguir respuestas, o no hubiera regresado, sin mencionar el tipo de información que el muchacho quería para mandar a alguien a averiguar hasta las últimas consecuencias, era de preocuparse.

Y el estado en el que Gottwald había regresado demostraba que no la había tenido fácil.

-Supongo que es información clasificada por el momento- comenté sin ánimos de presionar, el hombre asintió vagamente. –Entonces espero que haya encontrado lo que buscaba- finalicé y me disponía a seguir ocupando mi tiempo cuando Gottwald habló de manera oscura.

-Obtuve más respuestas de las que quería e información que debo hablar con el Primer ministro a la brevedad posible-

Eso ya no sonaba tan bien.

Brincar la autoridad de Lelouch para informar a Genbu solo ameritaba más problemas.


Lelouch P.O.V.

¿Acaso nadie podía poner orden a este tipo de cosas?

-Mire anciano, solo salga por donde entró y no reportaré nada- declaré mientras me abrazaba un poco comenzando a sentirme peor por el frío, no había sido una buena idea después de todo.

Pero el viejo era insistente y solo se acercó varios pasos hacia mi punto, tensándome en alerta. A sabiendas de que no podía correr, mucho menos pelear o usar cualquiera de mis usuales defensas, quedaba una opción que rara vez aplicaba por la falta de información que tenía respecto a esto, pero de solo pensarlo podía sentir el geass revolotear listo para ser aplicado.

Solo debía ordenarle que se esfumara.

Sin embargo la puerta de mi habitación fue abierta sin previo aviso mandando todos mis planes al demonio, sobre todo cuando la madre de Suzaku entró cargando algunas frazadas y no teniendo la mente tan ocupada como para no darse cuenta de lo que estaba fuera de lugar en el instante. Seguro sintió el frío que la ventana dejaba pasar porque primero vio en mi dirección.

-Pero….- luego miró hacia el desastre de cobijas que había dejado en mi cama -¡Lelouch!- regañó. Soltó lo que traía en sus brazos y de inmediato se acercó entre molesta y aliviada por cosas que no comprendía.

Solo cuando estuvo a mi lado en un par de segundos y a punto de empezar a decir algo, notó lo que yo veía a través del a ventana y se tensó con la misma rapidez. Confirmando mis sospechas de que era un viejo loco lo que estaba plantado en el jardín este año.

-Ven, retírate de la ventana- musitó tomándome por los hombros con su vista fija en el anciano, pero así como no quería dejar el asunto con el viejo inconcluso, tampoco confiaba en mi cuerpo para moverme. –Lelouch estás helado y estás enfermo ¿Qué estabas pensando?- continuó el semi-regaño todavía consciente del desconocido en el patio.

Tardé un poco en procesar una buena respuesta a eso, pero cuando la tuve fui interrumpido.

-¿Es usted Mei Sumeragi?-

Bien, esto ya no era un encuentro casual y no me daba buena espina. Traté de moverme para terminar el asunto pero la madre de Suzaku aferró sus manos en mis hombros y con un apretón me mantuvo quieto.

-Así es, ¿Qué se le ofrece?-

Estaba a punto de recurrir al geass.

-Hablar con su marido-

-Dudo que Genbu tenga tiempo para-

-Claro que debe tener tiempo para hablar su padre-


Mei P.O.V.

En mi vida pocas veces había tenido un verdadero mal presentimiento respecto a lo que estaba pasando. Sawasaki y sus planes solo causaban un debate ético y moral en mi mente, sin mencionar el dolor de no tener a Suzaku conmigo. Pero eso era todo, nada trascendental que requiriera mi nerviosismo y preocupación.

Ahora sin embargo, las cosas me estaban sobrepasando y estaba solo tratando de controlarlo.

Ver a Lelouch despierto era un primer y gran avance que sin duda aligeraría la mente de todos, de hecho le quitaría una gran preocupación de encima a Genbu y a Todou. Pero mi mente comenzaba a hacer corto circuito en el momento en que todo se juntaba al mismo tiempo bajo un solo techo esperando la llegada de mi ex-marido mientras yo seguía tratando de poner orden a todo.

-¿En qué cabeza cabe abrir la ventana en tu condición? Demonios Lelouch-

Observaba a mi Suzaku poner infinitas capas de sacos y cobijas sobre Lelouch, tallando levemente sus hombros para que retomara calor rápidamente. Eso y que lo tenía lo más cerca posible a la chimenea de la sala. Pero cada vez que mi hijo se giraba buscando otra frazada en los alrededores o desviaba su atención, veía como Lelouch suprimía una mueca de dolor y su fachada tranquila se deslizaba un poco a un rostro lleno de cansancio solo para volver a la normalidad y seriedad cuando Suzaku lo volvía a ver de frente.

Por otro lado, tenía un sujeto de dudosa procedencia que reclamaba un título que me era desconocido.

¿El padre de Genbu?

Bufé para mí misma, porque ese hombre jamás había sido mencionado de manera íntima por mi ex-marido. Solo sabía que la familia Kururugi, o lo que quedaba del apellido con la vida de Genbu, había sido dejada en manos del ahora Primer Ministro cuando era muy joven. Eso nos había reunido en un inicio, dos apellidos sin familias que necesitaban ser conservados y reproducidos. Genbu solo mencionó de su padre entonces que estaba muerto y no tenía por qué no creerle.

El anciano sentado en el comedor podía estar desvariando, pero mi mente me decía que no lo botara. Incluso si dudaba que realmente fuera lo que decía ser, no podía juzgarlo nadie mejor que Genbu y el tema concluiría sin mucho preámbulo.

Quería estrellar mi cabeza en algún lado. Miraba la hora en el celular de Lelouch cada dos segundos.

Entonces se escuchó el motor de un auto siendo apagado y sus puertas siendo azotadas. Rogaba a toda deidad existente que Genbu no viniera de mal humor.

Con una seña detuve el camino de Sayoko-san que se disponía a recibir y llegué rápidamente hasta la puerta. Al abrir, Genbu era el primero en saltar a la vista, pero me vi suspirando aliviada cuando noté a Todou detrás de él. Ambos hombres entraron rápidamente y se detuvieron en el recibidor sacudiendo sus abrigos la nieve del exterior.

-¿Alguna novedad?- preguntó Genbu de manera cansada haciéndome sentir pésima. Tantas cosas que tenía que resolver aún.

Seguro guardé más silencio del necesario porque ambos hombres me miraron al mismo tiempo de manera sospechosa ¿Por dónde debía empezar?

-Lelouch despertó- dije.

Fue más que obvio la manera en que el rostro de ambos hombres se iluminó en alivio con una buena noticia después del día que seguro habían tenido. Pero cuando Genbu quiso avanzar hacia el interior de la casa, interpuse levemente mi brazo sin terminar lo que quería decir.

Me miró contrariado por mi actitud, pero dejarlo que se llevara sorpresas no era saludable.

-Gottwald quiere hablar contigo- continué y su expresión de inmediato volvió a ponerse seria, seguro querría hablar con el Britannian también. Pero cuando quiso volver a tomar camino solo volví a interponer mi brazo y me miró de manera incrédula al mismo tiempo que Todou enarcaba una ceja algo entretenido.

Aquí vamos.

-Hay un hombre que quiere verte, está en el comedor-

No tenía nombre, no tenía asunto, solo esperaba que esto no fuera una mala noticia. Genbu me miró de manera sospechosa ordenando prioridades en todo lo que le había dicho y sin duda picaba más su curiosidad lo último aunque no fuese lo que más le importaba.

-Yo iré con Lelouch- argumentó Todou rápidamente escapando de la escena.

Hubiera preferido que acompañara a Genbu.


Genbu P.O.V.

Al menos las cosas en casa parecían moverse de manera positiva, era lo único que podía pensar mientras me dirigía al comedor a una desconocida reunión en la que Mei no me dio detalles, pero por lo visto tampoco los tenía.

Había sido un día bastante largo y extraño como para llegar haciendo esto donde se supone no deberían llegar los problemas, pero debía admitir que estaba intrigado por esta extraña persona que quería una audiencia conmigo. Quién en su sano juicio haría semejante investigación para saber, para empezar, dónde estaba. Porque sin duda todos me reclamaban mi desaparición de invierno.

Como todos los años.

Nunca había dejado que mi ubicación en Shirakawa fuera conocida por el dominio público y así impedía tanto las visitas indeseadas como los problemas del mundo exterior. Cuando Lelouch tenía trece era la única manera de sacarlo de las bases de Kyoto por un largo tiempo y de paso eran unas pequeñas vacaciones para todos. Nunnally disfrutaba tanto la nieve.

Así que no era cualquier persona entonces la que me estaba esperando, debía ser alguien que conociera bien mis movimientos y eso podía tensarme aún más, porque Mei desconocía su procedencia y no había tarjeta de presentación.

Suspiré y volví a enderezar mi fachada atravesando al área del comedor, donde un hombre de ropas algo viejas me daba la espalda. Sostenía una taza entre sus manos pero no pude evitar tensarme como si fuese algo peligroso. Bueno, lo averiguaría de una forma o de otra.

-Buenas noches- saludé y miré mi reloj para comprobar la hora. El extraño no se movió un solo centímetro pero sin duda ahora sabia de mi presencia.

-Tanto orden, tanto rigor…- comenzó.

Junté ambas cejas plenamente confundido.

-¿Disculpe, pero quién es usted?-

-La mente aparentemente abierta, tanto amor, tanta disciplina-

Resoplé molesto, no tenía tiempo para viejos dementes y quería ver a mis hijos.

-No se quién sea pero si eso es todo puede retirarse- ordené. Sin embargo el hombre por fin comenzó a moverse dejando la taza de lado y haciendo la silla hacia atrás con un chirrido que me erizó la piel.

Finalmente se giró, pero su sola apariencia como presencia me puso la mente en blanco. Algo en todo mi límite de cosas creíbles y otras imposibles pero probables se quebró y de repente nada tenía sentido.

Sus ojos ancianos me miraron con algo de desprecio en ellos.

-Tu no eres así, hijo- declaró.

No había manera en que esto fuera cierto.


Uh ¿Esta es la primera actualización de año? Gomen, tuve un Enero salvaje ._. en fin. No se si habrán notado que este es el Stage 45 y por coincidente faltan cinco Stages más para el cierre del R2 de Nippon Rebelion, así que esa sería la otra noticia, tendremos R3 :) para finalizar el fic.

Por otro lado, claro que puedo ser malvada solo esperen a conocer al papi de nuestro querido primer ministro n.n creo que es karmático, aunque todavía le falta enfrentar a Lelouch, que cosas ._.

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