-Las precauciones no protegen de imprevistos, solo los hacen más tolerables.-


Stage 66: Deeply fast

Lelouch P.O.V.

No podía fingir por mucho más tiempo que estaba interesado en la defensa. Era un hecho que lo estuve por largos años, pero ahora que todo estaba resuelto, fingir que me preocupaba por las estrategias del enemigo no era mi fuerte. Al contrario, el enemigo debía preocuparse por mis estrategias.

Y ahora habían cometido el error de pisar el territorio. Mi campo minado.

-Rakshata-

-Estamos listos-

Esto le causaría un ataque de pánico a más de uno, oh ya podía imaginar los reclamos. Activé de manera rápida los sistemas de mi Knightmare y no esperé confirmación de salida de ninguna autoridad. Justo cuando mi padre apareció en las puertas de la bodega, saqué el Shinkiro del hangar y lo elevé sobre el patio lleno de Knightmares que estaban esperando instrucciones.

Necesitaba espacio para actuar, necesitaba silencio. Y una vista perfecta del enemigo.

Mi celular comenzó a sonar de manera insistente y no debía dudar un solo momento quién era la persona más preocupada por hacer contacto conmigo, sobre todo después de la supuesta advertencia del emperador de Britannia. Quizás malinterpretó mi salida del centro de mandos como ir a entregarme en bandeja de plata, yo solo había visto la oportunidad de escabullirme de su rango de protección.

Cuando no contesté la primera llamada, me comenzaron a presionar las comunicaciones dentro del Shinkiro. El Akatsuki 1 y el Lancelot insistían en establecer conexión.

Contesté el celular y las conexiones al mismo tiempo, pero no alcancé a cubrirme las orejas ante el grito de batalla en el que se había convertido mi nombre.

-¡LELOUCH!-

-Tan sincronizados- me reí. Por suerte la llamada por el celular no me mostraba el rostro de quien estaba del otro lado, pero era un hecho que con el pánico en Suzaku y la amenaza de Todou-san, no quería imaginar cómo se veía el hombre que lograba desprender un aura asesina por celular.

-¡¿Qué demonios estás haciendo?! ¡Salir corriendo así!-

-¿Estás demente? ¡¿Quieres ir al frente?!-

-¡Al demonio con tus estrategias, Kururugi! ¡Regresa el Shinkiro al hangar!-

Me sostuve la cabeza tratando de bloquear los sonidos hasta que los tres se volvieran unas personas razonables de nuevo, pero entonces me acordé que jamás había podido razonar con ellos mis planes y suspiré enfrentando el problema de frente. Supongo que se dieron cuenta de que gritando o exigiéndome hacer algo no lograrían nada, porque guardaron silencio uno por uno, entonces yo podría explicar mi-

-Lelouch, vuelve aquí-

Resistí las ganas de estrellar mi cabeza en el tablero.

-Solo un momen-

Sentí un jalón y una fuerte sacudida de mi Knightmare. De inmediato temí un fallo, un estruendo… Narita. El pánico se apoderó de mi momentáneamente mientras buscaba la fuente del peligro, pero la respuesta no solo mandó mi miedo a un segundo nivel, sino que también encendió mi verdadero enojo por el susto que me había causado.

El Akatsuki 1 tenía sujeta la pierna izquierda del Shinkiro con su slash harken.

-Todou-san…- advertí controlando mi temperamento lo mejor posible.

Hubo una segunda sacudida que jaló de manera más fuerte el Shinkiro y el brazo derecho de mi KF estaba sujeto por el slash harken del Lancelot.

Bajé la cabeza aspirando profundamente.

No podían estarme restringiendo de esta manera, sobre todo siendo la primera vez que me subía al Shinkiro después de lo acontecido en Narita. Ya era difícil centrarme en que las pantallas mostraban un cielo despejado y no metros de tierra… pero inmovilizar mi máquina.

-Lelouch, aterriza- ordenó Todou-san.

Levanté la cabeza endureciendo mi decisión y los tres me escucharían.

-Retiran los Slash Harken en los siguientes veinte segundos o me veré obligado a cortarlos- advertí. El sistema de protección absoluta podía hacer eso. Pero tampoco quería pelear con ellos, había mejores cosas de las cuales preocuparnos. –Solo quiero que vean algo- pedí.

Las señales invasoras estaban cada vez más cerca.

Este día justificaba toda mi vida.

-Todou, Suzaku. Suéltenlo-

Suspiré agradecido por la intervención, pero ninguno se miraba o escuchaba convencido de lo que hacía. Tendría que mostrarles entonces que mi vida militar no se basó en enfrentar a Sawasaki solamente. De hecho el hombre me había dado muy buenas ideas.

Dejé de prestarles atención, minimicé la comunicación con los KF y dejé la línea del celular abierta. Pero me centré entonces en enlazarme con Rakshata y la central ZERO.

-¿Tenemos visibilidad del enemigo ya?- cuestioné cargando los mapas, la voz de Rakshata se hizo presente con algo de aburrimiento.

-Justo ahora… ya- celebró

-¿Cómo puedes estar tan entusiasmada por eso, Shawla?- regañó Todou-san.

-Porque acaban de condenarse- sentencié yo. –Ahora-


Todou P.O.V.

Ese muchacho estaba en más problemas de los que fuera admitir en este momento, cuando todo acabara haría una lista para no olvidar los detalles. Siendo positivo en que Japón tenía un mañana.

Esperaba que Genbu llamara a cierta altura de la batalla para decirme que había perdido de vista a Lelouch o que habían sido separados por azares del destino, pero era una exageración que antes de que todo empezara estuviésemos discutiendo. A pesar de la confianza que le teníamos, sus habilidades no eran las de dudar.

-Listos- confirmé con la espadas, Naoto Kozuki se mantenía atento a mi mando aunque ni siquiera nos conociéramos. Funcionaría para no romper la formación.

-Sí, con permiso. Yo tomo el control desde aquí-

Enarqué una ceja ante la declaración de Lelouch, pero no pude decir nada. La pantalla y la señal de mi KF fue suspendida. Los mapas se apagaron, la comunicación parecía activa y los controles respondían pero no había sistema de navegación ni nada.

Escuché los gritos de sorpresa de mis hombres, mi KF no era el único afectado entonces.

-Lelouch- advertí.

La pantalla entonces se encendió de nuevo. La bandera japonesa estaba en el fondo y comenzó a cargarse un sinfín de información corriendo de manera veloz como una lista de comandos. Entonces se detuvo y la bandera cambió por un extraño símbolo que parecía un tridente, pero con las puntas laterales más abiertas de lo normal.

PROGRAMA ZERO: Activación completa.

Ese muchacho.

La visibilidad regresó a las pantallas y el radar fue activado así que reaparecieron las señales amigas a corta distancia. Pero había algo muy diferente en la manera que la visibilidad del mundo fuera del KF se estaba manejando.

-Pueden ver en sus pantallas la ubicación del enemigo con marcas azules aunque sea a larga distancia y su nivel de concentración al estar enlazados al satélite principal del país. No necesitan estar frente a ellos o demasiado cerca para saber cómo intervenir-

¿Como teniendo un radar completo en el KF? Esto era más elaborado.

-Lelouch ¿Te importaría regresarme el control… del país?-

El canal de comunicación general estaba abierto, el ministro de defensa preguntó de manera incierta y no pude evitar reaccionar junto con el resto del mundo.

-¿Qué?-

-¿AH?

-¡¿Lelouch qué estás haciendo?!-

Abrí por completo la comunicación con el Shinkiro y la cara de Lelouch no tenía precio. Es decir, estaba disfrutando el hecho de demostrar lo que tenía preparado. Pero yo no consideraba el control del país una atribución que le hubiésemos cedido en ningún momento, y sobre todo ¿Cómo demonios lo estaba haciendo?

-En un par de minutos, Yamagata-san- sonrió.

Esto no me convencía en lo absoluto.

-Solo debo ganar esto y le dejo el resto a usted-

Su seguridad me ponía a dudar, pero entonces el radar nos alertó del acercamiento masivo de tropas de Britannia y me aferré a los controles de mi máquina. Todos olvidaron por un momento que nos enfrentábamos a la idea de la extinción y no sería para nada fácil vencer a un enemigo que nos triplicaba en fuerza.

-Britannia viene con todo ¿Eh?-

-Qué mal pinta esto…-

-¿Acaso no creen en mi?- Lelouch.

Calmé mis nervios cuando la nave insignia de Britannia entró por completo en Tokyo con sus intenciones siempre claras, sin mencionar el grupo de Knight of Rounds que la rodeaban listos para descender con una orden. Pero no podía ser que Lelouch estuviera tan seguro de esto.

-Tendré que hacer un milagro entonces- sentenció. –No se muevan-

-¡Britannian loco! ¡¿Quieres que nos exterminen de una vez?!-

-¡Lelouch tenemos que actuar ya o nos acorralarán dentro de nuestras propias bases!-

-Dije que no se muevan-

Mi Knightmare dejó de funcionar nuevamente, esta vez ni siquiera las funciones de movilidad respondían, pero la comunicación y el radar estaban funcionando perfectamente.

-¡Se los dije! ¡Nos va a entregar! ¡Nos va entregar!-

-¡Tamaki cierra el pico!-

-¡Mi máquina no responde!-

-La de ninguno responde- comentó Lelouch de manera calmada y las espadas lo confirmaron por la comunicación. –Observen-

Esperaba que Genbu estuviese escuchando todo lo que Lelouch estaba causando y encontrara una forma de calmarlo. O al menos sacarlo de los sistemas que había invadido como un virus, si Rakshata terminaba involucrada en esto también ambos me escucharían severamente.

No era para nada tranquilizador estar forzado en la inmovilidad dentro de un KF mientras las tropas del imperio estaban surcando ya el cielo.

Se hizo el silencio general y las comunicaciones murieron mientras observábamos. Las naves de Britannia abrieron compuertas comenzaron a bajar con largas tirolesas sus máquinas hasta el suelo.

Había pequeños temblores cuando esos gigantes de metal tocaban el suelo, había una gran incertidumbre en la manera en que las tirolesas se recogían y otro KF se alistaba para bajar, cuando pensábamos que con las primeras líneas era suficiente.

Las señales enemigas comenzaron a parpadear individualmente en el radar de un color azul.

La calle principal se coloreó por completo.

Los alrededores de la torre de Tokyo.

El centro comenzó a ser invadido por formaciones de seis Knightmare.

-¡Todou! ¡¿Qué demonios es eso?! ¡Los radares los ven, pero no hay tanques ahí!-

-Son… ¿Son robots?-

-¿Robots? ¡¿Y qué demonios pueden-?!...-

-¡Están disparando a los edificios! ¡Son armas! ¡Son armas!-

-¡Se mueven demasiado rápido! ¡ALGUIEN AYÚDENOS!-

-¡¿Cómo enfrentamos algo que jamás habíamos visto?-

-Lelouch- sentencié un poco nervioso, terminaron de aterrizar todos los Knightmare que traían. El radar estaba repleto de señales de ambos bandos y tal como esperábamos de Britannia, los números quedaron tres a uno.

-Contemplen, la ventaja de casa sobre visitante-

[LOST]

(Señal perdida)


Genbu P.O.V.

Frente a mí se planteaba un campo de batalla desfavorable, basto y peligroso. Un mapa de Japón que marcaba la concentración de nuestra fuerza por todo el país, pero que ahora también era opacada por la fuerza enemiga. Sin embargo había todavía un segundo problema que además de presentarnos una estadística de supervivencia muy baja, le bloqueó el acceso y las comunicaciones el Ministro de Defensa en turno.

-¡Recuperen el control de nuestros sistemas!-

-¡Yamagata-sama, las claves están bloqueadas de manera externa! ¡No podemos hacer nada!-

¿Qué demonios estaba pensando Lelouch?

-Inhibidor GEFJUN, activado- informó en la comunicación.

Los hombres a cargo de los controles retiraron sus manos de los tableros que parpadearon sin control un par de segundos, hasta que el radar emitió un pitido conocido.

[LOST]

¿Una señal perdida en medio de las tropas de Britannia?

[LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST]

[LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST]

[LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST]

[LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST] [LOST]

El pitido se extendió de manera rápida e indefinida por todo el centro de mandos al mismo tiempo que perdíamos de vista gran parte de las señales del Imperio como una reacción en cadena. El mapa de Tokyo apuntó el gran número de bajas con un contador que se detuvo en 37 callando el sonido de las señales perdidas.

Hubo otra gran cantidad de bajas en diversos puntos del país por toda la costa donde se había estado esperando la llegada del enemigo.

Dejé que mi boca se abriera levemente.

Hatori soltó el aire que contenían sus pulmones de manera violenta.

-Típico de Britannia, subestimar la capacidad de pelea que tiene el país y mandar a sus cacharros-

-¿Lelouch que acabas de hacer?- cuestionó Hatori regresando en sí después de la declaración de mi hijo. Las pantallas del centro de mandos comenzaron a cambiar solas, aunque a estas alturas suponía que era Lelouch el que estaba moviendo todo, y mostraron aquellas zonas de la ciudad donde se habían registrado las señales perdidas.

Estaban los Sutherland característicos de Imperio aparentemente completos y a salvo. De no ser por las leves cortinas de humo que salían de algunos y las chispas de pequeñas explosiones internas que provocaban que sus pilotos salieran a fuerza de la cabina.

Sentí una sonrisa tonta instalarse en mi rostro.

-Freí los circuitos de los Knightmare Frame de cuarta generación o menos. Inhibidor Gefjun, cortesía del departamento de tecnologías aplicadas- contestó mi hijo con simpleza. Pero Hatori no sabía cómo reaccionar a eso, me miró por un poco de ayuda pero yo tampoco tenía idea de qué estaba planeando Lelouch y si esa masacre silenciosa continuaría.

-Bien…- se enderezó Hatori pasándose una mano por el cabello de manera nerviosa. –Ejecuta tus planes, Lelouch-

-No le iba a regresar el control del sistema hasta acabar, Yamagata-san.-


Schneizel P.O.V.

-Caminamos dentro del territorio de un muchacho muy listo, your Magesty- alejé mis ojos de las pantallas con una pequeña sonrisa satisfecha, después de todo no esperaba menos de Lelouch. –Que se ha estado preparando desde hace años, por lo que veo-

-Y tú tienes diez años más de experiencia que él, Schneizel- el emperador se levantó del trono –No espero que ese golpe sea todo lo que Lelouch tiene que dar, así que oblígalo a salir para enfrentar el problema como lo que es, una guerra-

-Yes, your magesty-

Tendrían el enfrentamiento que deseaban.


Lelouch P.O.V.

-Rakshata, debemos activar el resto de los planes de acuerdo a las necesidades que se vayan presentando. El siguiente sería el milagro de Kirishima-

Bajé del Shinkiro en el hangar con el debido cuidado pero siempre atento a lo que se decía en la línea de comunicación general. Tampoco podía dejar fuera de la batalla las fuerzas japoneses y su tan ansiada venganza por lo de hacía siete años, pero de acuerdo a sus movimientos, los planes se irían activando casi por si solos.

-Mi única queja hasta el momento es cómo se te olvidó activar de nuevo las fases de transformación del Shinkiro- alegué casi arrancándome el auricular de la oreja. -¿Sabes lo que me costó escapar de la vigilancia para tener que regresar y que tú puedas terminar la configuración? Espero que ya estés en el pasillo-

-Imprudente Little prince, no sabía que tratarías de esconderte en el Shinkiro desde que empezara la batalla y esos candados los coloqué por seguridad, odio que el conde pudín ande revisando mi trabajo para superarme-

-Lo que sea, Rakshata. Si me detienen aquí por tu culpa…-

-¿Qué harás, hijo?-

Demonios.

Finalicé la llamada y me enderecé tan inocente como se podía ver alguien que se robó el control de un país. Eso se vería mal en mi currículum planteado de esa manera. Pero tampoco les regresaría nada a pesar de cualquier regaño o amenaza, así que suspiré siendo atrapado y plenamente culpable de todos los problemas del país, esta vez.

-Ejecutaré la mejor estrategia del mundo para escapar ileso de este hangar- contesté con una pequeña sonrisa y mi padre se acercó no muy contento por mi anterior salida. Puso ambas manos sobre mis hombros cuando estuvo lo suficientemente cerca, pero entonces escuché un llamado de auxilio por la línea general.

-¡Hay un gran grupo de KF siguiéndome por la zona del centro! ¿Alguien puede rescatar mi trasero…?-

Giré el dispositivo en mis manos y accioné un par de trampas según la posición del KF que era seguido. De todos los pilotos ¿Por qué tenía que ser el que siempre me cuestionaba?

El hangar vibró con la activación de los cañones Raikou de la zona centro. Atacarían todo aquello que se moviera y no tuviera la identificación electrónica del programa Zero.

-¿Decías?- levanté la vista del dispositivo. Mi padre me miró parpadeando lentamente no muy seguro si yo había causado ese estruendo con un aparato del tamaño de un celular.

-Yo…-

Rakshata entró en el hangar agitando sus brazos de manera molesta.

-¡Tengo mejores cosas que hacer Brittish-boy!- caminó directo y sin escalas hacia el Shinkiro.

-Y en todas ellas recibes paga, no seas holgazana Rakshata, tendrás la próxima semana libre ¿Qué tal suena eso?- me pasé una mano por el cabello para relajarme un poco pero no me gustaban los contratiempos.

-La zona oeste está despejada, destruimos todos los Sutherland congelados por el Inhibidor-

-¡¿Quién opera esos cañones que están en el techo de los edificios?! ¡SUGOI!-

-¡Esto será pan comido! ¡JA! ¡En tu cara Britannia!-

Las explosiones de los Raiku se escuchaban más cerca, eso significaba que los Sutherland que saltaban la generación del inhibidor trataban de llegar aquí a la base. Intento muy desesperado tan temprano en la batalla a mi parecer.

Activé el Blaze Luminus alrededor de la base con otro movimiento en el control. Lo poco que entraba de la luz del atardecer hasta el momento se tiñó de verde al filtrarse en los escudos. Por fortuna estos no encerraban en sí todo el complejo, solo levantaban barreras lo suficientemente altas para que los KF no pasaran de un brinco al intentarlo.

-¡Granadas de metralla!-

El blaze luminus cumplió su objetivo a la perfección vibrando apenas levemente por el impacto.

La tierra temblaba de manera leve pero constante ante las explosiones de la pelea.

-Ngh…-

Justo como Narita, justo como Narita.

-¿Lelouch?-

La tierra se partiría en dos y me llevaría de nuevo a las profundidades con el Shinkiro.

Me alejé del primer ministro y corrí hacia las puertas del hangar, necesitaba aire fresco. Pero el blaze luminus nos encerraba a todos en un gran agujero… ¡A todos! Se me resbaló el dispositivo de programa ZERO de las manos cuando intentaba desactivar el escudo, pero cuando me doblé para recogerlo de manera temblorosa, una mano gruesa lo tomó antes que la mía y al mismo tiempo otra mano se aferró a mi espalda.

-Lelouch- el hombre le dio el dispositivo a Rakshata pero apenas podía escucharlos. –Mir…me-

-Ataq… pán…co-

-¿Nar..ta?-

Cerré los ojos momentáneamente.


Genbu P.O.V.

Lelouch estaba haciendo un trabajo excepcional y trataba todo el mundo como si lo pudiera modificar a su antojo, pero de un momento a otro-

-Conserve la calma, Kururugi-sama. El muchacho está superando ya el ataque de pánico-

Me mordí el labio inferior ¿Calmarme? La culpa se apilaba en el preciso momento que recordaba Narita y que en ningún mísero momento pensé en las consecuencias de ese evento. Mi hijo jamás mostró ninguna señal de haber sido afectado de manera mental por… no, eso yo no lo sabía.

Entonces me advirtieron del estrés post-traumático.

Declaré la guerra oficial con Britannia.

Me peleé con Todou por semanas y después llegó la cumbre.

Yo no-

-Incluso las grandes mentes tienen algo que las saca de base ¿No es así?- el creador del Lancelot me miró con su siempre enigmática sonrisa, pero no se estaba burlando de la situación, movía frente al rostro de Lelouch un algodón mojado con alcohol.

-¡Lloyd-san!- lo regañó su asistente de inmediato, pero Rakshata se rió de manera siniestra en dirección del hombre.

-Pudín- sentenció con gran seguridad y las cejas del hombre se juntaron en molestia tratando de bloquearla.

-No… no quiero pudín-

Bajé la vista aliviado al escuchar la voz de mi hijo. Abrió los ojos levemente reparando en su posición y los detalles perdidos desde lo último que recordaba. Trató de levantarse por completo pero solo lo ayudé a sentarse mejor contra mi hombro y fue suficiente para que se tomara la cabeza de manera adolorida.

-¡O-ME-DE-TO!~ No serás las primera casualidad de guerra japonesa- celebró el científico. Lo fulminé con la mirada pero su asistente cumplió con mi objetivo proporcionándole un golpe en la cabeza.

Sentí que Lelouch se tensó de inmediato y trató de pararse de nuevo pero me aferré a la posición con más fuerza.

-N-necesito…- comenzó, pero yo solo suspiré.

-Lelouch, no estás en condición- declaré de manera muy seria y Rakshata se acuclilló en el espacio que había dejado el otro hombre que mejor decidió alejarse por su propia seguridad.

-El programa Zero está surtiendo efecto, Lelouch-kun. No hay necesidad de que te exijas de esta manera-

La mujer, Cecile, le sonrió a mi hijo de manera maternal mientras soltaba su muñeca.

-Has creado un gran sistema de defensa, Lelouch y está funcionando de maravilla. Prácticamente los Rounds son las únicas máquinas que quedan por derribar y todas las fuerzas japonesas siguen en pié. Por otro lado tú estás exhausto y-

-Necesito s-supervisar la batalla- volvió a intentar Lelouch en contra de la lógica y la mujer cortó sus palabras de aliento con un suspiro, mirándome de manera preocupada.

Sabía perfectamente lo que yo tenía que hacer.

-¿Supervisar la batalla?- volvió a interferir Rakshata y le mostró a Lelouch el dispositivo, cómo lo movía con habilidad, procediendo a causar algunas explosiones en el exterior -¿Así?-

Si no la conociera tan bien, diría que estaba preocupada. Pero yo jamás había tenido un trato prolongado con ella.

Extendí la mano con la palma hacia arriba y la mujer entendió inmediatamente que debía darme el dispositivo, pero no se lo regresé de inmediato a Lelouch.

-Yo me encargo- les aseguré a ambas y era la despedida. Incluso se llevaron al otro científico, dejándonos completamente solos en un hangar.

Pasé uno de los brazos de Lelouch por detrás de mi cuello y me levanté del suelo jalándolo conmigo.

–Vamos- al menos tenía que mirarlo de frente para decidir qué hacer según esta complicada situación, caminamos hasta las escaleras metálicas que utilizaba el equipo científico para subir a los andamios de servicio de los KF. Senté a Lelouch en el tercer escalón y yo me acuclillé al frente.

Levanté una mano lentamente para quitarle el comunicador de la oreja y de inmediato trató de impedirlo poniendo la suya antes. Pero no me detuve a pedirle permiso, plantando mi mano más grande sobre la suya que estaba helada y levantando la otra para tomar el lado contrario de su rostro.

-Tengo que volver- pidió.

Ya no lo estaba declarando, esto se convertía en una negociación ahora.

-Lelouch, tú no estás en la mejor condición para eso y lo sabes- declaré mirándolo seriamente. La luz del hangar se desvanecía al acabarse la tarde, creando sombras que anunciaban la llegada de la noche. Sabía que esto se haría más difícil en la oscuridad –Además debo concordar con todos, esto está saliendo de maravilla. Las defensas son inquebrantables-

Sin embargo sabía que ese momento de ventaja ya estaba por acabar también, las máquinas más fuertes del imperio no seguirían a la espera si las tropas terrestres estaban siendo aniquiladas y para eso se necesitaría un plan en tiempo real. Pero confiaba de la misma manera en el poder del Guren y del Lancelot.

Confiaba en las habilidades de Suzaku, si. Pero tampoco quería que estuviera allá afuera arriesgando el cuello, mucho menos sin Lelouch para poder hacer ese perfecto dúo del caos que nadie podía parar.

Lelouch agachó la cabeza y se encogió en sí mismo.

-Estás temblando- solté su rostro y procedí a quitarme el saco cuidando que no se moviera el arma que tenía sujeta a mi espalda. Me reí internamente de lo ridículamente grande que podía verse una prenda tan simple para mí sobre el cuerpo delgado de Lelouch, casi envolviéndolo por completo como una frazada.

Pero jalé de los hombros del saco para que quedara puesto lo mejor posible y Lelouch se tomó de las solapas. En todo ese movimiento algo tintineó y enarqué una ceja no recordando traer nada especial, pero me tomé la libertad de meter una mano en los bolsillos de la prenda y mi sorpresa fue grande.

-Así que en este saco estaba- musité abriendo la palma de mi mano dejando ver mi reloj de cuerda. Creí que lo había perdido hace ocho años, con el intento de invasión. –Curioso que lo encuentre justo en ese momento- me reí.

Sin embargo junto con las horas y días que este reloj había visto pasar a mi lado, había un sinfín de vivencias que buenas o malas, habían desembocado en este punto exacto de la vida. Y quizás me arrepentía de varias, sería un tonto al no hacerlo después del dolor que habían causado, pero no cambiaría por nada del mundo la posición actual de mi vida.

Este reloj era un recordatorio de que a pesar de las cosas malas, o la tempestad, el tiempo seguiría su curso hasta que todo se despejaba y valía la pena.

-Ten-

Tomé una de las manos de Lelouch y antes de que pudiera decir algo le puse el reloj en la palma y cerré sus dedos sobre el.

-Pero…-

-No importa el tiempo que pase- lo interrumpí de manera seria y apreté su mano con ambas mías para tratar de que le quedara grabado -Los problemas pasan, la vida sigue, los errores se pagan y las oportunidades llegan. Si sabes ser una persona paciente, todo llegará-

Y mi tiempo de cobrar una venganza había llegado.

-Quédate aquí- ordené.

Lelouch agachó la cabeza con una risa nerviosa sacudiendo por completo su cuerpo, puse ambas manos en sus hombros preocupado, pero entonces me miró de frente.

Parpadeé confundido.

¿Qué estaba haciendo en el hangar vacío?


Lelouch P.O.V.

Era… era-

!Era un asco de persona!

Tener… tener que recurrir a eso, para poder hacerme escuchar.

Me pasé ambas manos por el rostro para evitar arrancarme el cabello. ¡Demonios!

De todas las personas con las que… con las que-

Me llevé una mano a la boca, mi estómago estaba en completo desacuerdo como mi cuerpo. Mi cabeza amenazaba con estallar y podía sentir una fuerte opresión en el pecho que combinaba traición, culpa y miseria.

Me recargué en la pared externa de una bodega distinta a la del hangar y utilicé mi espada como soporte al frente. Tenía que tomar las riendas de mi mente si quería acabar con esto ¿Cierto? Pero sentirme culpable no ayudaba en lo absoluto.

-¡Los ROUNDS descienden, repito los ROUNDS entraron en batalla!-

Aspiré de manera larga y profunda. Primero esto y luego podría irme a enterrar en algún lugar para morir de manera miserable por romper una sincera demostración de confianza.

Frialdad.

-Yamagata-san, le regreso el control- declaré haciendo que el programa ZERO dejara libre el control original de las oficinas de mando, pero al mismo tiempo se quedaba latente como un apoyo en tiempo real. Devolver el mando solo significaba dejarlos controlar otras partes que yo tenía bloqueadas, pero no rompiendo el sistema de defensa que ya estaba armado.

-Gracias, Lelouch. Me estaba aburriendo-

Me sostuve la frente con una mano. Esto era doloroso.

. . .

-Lelouch vi Britannia te ordena…-

Cada letra raspó mi garganta como tratar de pasar esquirlas. No debía parpadear, no debía menguar, debía mantener el contacto directo con un hombre que aferró sus manos de manera dolorosa a mis hombros, extrañado por el inicio de mi oración.

Déjame ir- sentencié, la expresión de horror ante la posibilidad era válida, pero tenía que terminar esto –Y no te preocupes por mi-

El geass ejerció su poder absoluto como siempre y se incrustó como una barrera en la mente de su receptor.

La expresión de incredulidad se suavizó en completa obediencia.

E incluso provocó una sonrisa.

-Ve, Lelouch-

Admiré con horror como me soltó de los hombros de manera inmediata. Sin esfuerzo, sin pelea, sin…

-Si- bajé la cabeza escondiendo mi expresión aunque no la recordaría –Es por el bien de todos-

. . .

Entonces, no sé qué haría después para perdonarme a mí mismo esa bajeza.

-Lelouch, creí que tendría que destruir Japón para que salieras-


Genbu P.O.V.

El país seguía resistiendo a pesar de la desventaja numérica. Las fuerzas del Imperio descendían de manera algo lenta pero constante, después del primer golpe que había sido la activación de la red Gefjun que Lelouch instaló, Britannia era más precavida en sus movimientos.

Lelouch…

Aunque ahora se veían en serios problemas por los cañones RAIKU que estaban distribuidos por la ciudad en los techos de ciertos y cuales edificios ¿Cómo había ignorado semejantes cambios?

-Nunca debes subestimar a ese muchacho ¿Cierto?- Hatori se giró y me miró con media sonrisa a pesar de los ocasionales problemas que las pantallas ya estaban mostrando. Lelouch debió haber cedido el control de nuevo ahora que los Rounds eran un problema diferente y se necesitaba de más personas apoyando la estrategia general.

Lelouch andaba por ahí, liderando Japón después de todo.

No tenía por qué preocuparme.

-¿Genbu?-

Levanté la vista ante el llamado.

Hatori ordenó un par de cosas más y se giró por completo, enarcando una ceja por algo que yo no comprendía.

-¿Resolviste tan rápido lo que ibas a hacer?- preguntó.

¿Yo iba a hacer?

¿Qué iba a hacer?

"No te preocupes"

-¿Dije que iba a hacer algo en específico?- pregunté rascándome la base de la cabeza de manera avergonzada, el otro hombre parecía confundirse más al paso de los segundos.

-No, no dijiste qué ibas a hacer- aseguró -¿Pero por qué te quitaste el saco? Está bien que el calor de la batalla sea formidable, pero está anocheciendo y son los inicios de diciembre…-

-Le puse mi saco a Lelouch- respondí con simpleza.

¿Por qué eso sería simple?

¿Por qué se lo di a Lelouch?-

"No te preocupes"

-¿Lelouch se bajó del Shinkiro?- preguntó Hatori girándose a las pantallas y ordenando localizar el Shinkiro en los radares. Me vi interesado levemente en la búsqueda.

[Knightmare fuera de función]

-¿Dónde está entonces?-

Dónde.

-Tenía que dejarlo ir- arrastré las palabras de la respuesta, algo no me convencía. El ministro de Defensa dejó los paneles de control y se acercó a mí con una mirada conflictuada.

-¿Dejarlo ir, Genbu? ¿A dónde?- preguntó de manera un poco ansiosa –Mejor dicho ¿Cómo de todas las personas solo lo dejaste ir?-

"No te preocupes"

"Déjame ir"

-Yo solo…-

-"El muchacho está superando el ataque de pánico"-

-"Lelouch, no estás en condición"-

"No te preocupes por mí"

¿Por qué no preocuparse por un ataque de pánico?

-"Estás temblando"

"Déjame ir"

La noche estaba absurdamente fría.

-¡Los ROUNDS son la prioridad ahora! ¡Hay que detenerlos pero para eso hay que entrar en formación! ¡Lelouch, responde!-

Parpadeé confundido.

-"Quédate aquí"-

"Déjame ir"

Me sostuve la cabeza con una mano, todo era confuso.

-Lelouch, responde. Voy a atacar a los ROUNDS. Eres libre de activar lo que consideres necesario para apoyar el contraataque- la voz de Hatori tenía un leve tinte de desesperación. -¿Lelouch?-

-Yamagata-sama, aquí Rakshata. Lelouch-kun no está aquí pero supongo que el primer ministro lo retiró del combate, sin embargo estoy al tanto de los planes a seguir según la contingencia, permiso para ejecutarlos-

Hatori me miró cuestionando esa última declaración.

¿Yo lo saqué de combate?

-Permiso concedido, Rakshata-

. . .

-"No importa el tiempo que pase. Los problemas pasan, la vida sigue, los errores se pagan y las oportunidades llegan. Si sabes ser una persona paciente, todo llegará-

Y mi tiempo de cobrar una venganza había llegado.

-Quédate aquí"- ordené.

. . .

-Déjame ir y no te preocupes por mí-

. . .

¿Dónde está Lelouch? ¿Hijo, estás bien?

¿Qué pasó? ¿Lelouch, me escuchas?

Lelouch, despierta. ¿Por qué no dijiste nada?

Todo estará bien. ¿Tienes dudas a estas alturas, hijo?

No preocuparme.

-¡LELOUCH CON UN DEMONIO!- sentí que algo se rompió dentro de mi cabeza cuando grité. Hatori se giró espantado, los hombres en los controles se pusieron en alerta -¡¿EN SERIO?!-

-¿Genbu que te sucede?- me preguntó el hombre al borde del pánico pero yo trataba de poner orden a mi cerebro y recolectar mis ideas. Además de rastrear en mi propia cabeza qué es lo que había pasado.

¿Cómo demonios se me hizo fácil dejar a Lelouch ir así?

Mejor aún ¿Cómo había conseguido él que lo dejara ir?

Había un ave roja en su ojo izquierdo cuando me miró.

¿Geass? Lelouch estaba…

-¿El Shinkiro no está activo?- demandé una respuesta inmediata, Hatori no parecía entender mi preocupación pero con suerte habría tiempo para explicarme después. En cuanto yo mismo tuviera las respuestas.

-No desde que aterrizó, y Lelouch no responde en la línea general- argumentó Hatori de manera seria –Rakshata dijo que estaba contigo, pero por lo que veo esto tampoco es cierto- concluyó de manera sospechosa.

No, sí estábamos juntos.

-Lo encontraré, cualquier pista solo infórmenme- ordené antes de salir del centro de mandos y asegurar el arma en mi espalda.

¿Qué pasaba contigo, Lelouch?


Lelouch P.O.V.

El comunicador yacía hecho trisas en el suelo, lo pisé para quedara completamente dañado sin posibilidad de uso. Me tomé el tiempo necesario para des-sincronizar el dispositivo en mis manos del resto del programa ZERO y los permisos de inmediato se transfirieron a Rakshata, así como la autorización absoluta.

Ella sabría qué hacer con eso, confiaba en que mantuviera su palabra hasta el final.

Entonces pisé también el dispositivo y guardé la llave del Shinkiro en mi pantalón. Aspiré profundamente y me dispuse a acabar con la parte que estaba esperando desde el inicio. Aunque no creí que vinieran a mí.

-Me siento conmovido- dije. –Tanto interés en buscarme en medio de una batalla de Japón y el Imperio. Creo que esto ya lo viví antes… ah lo siento, no eran ustedes-

Charles Di Britannia permaneció indiferente, pero mi madre lo tomó como una verdadera ofensa arqueando una ceja y apretando sus labios. Por primera vez notaba el traje de piloto que vestía y lo que debería ser la versión más nueva del Ganymede en las sombras no muy lejos. Debí suponerlo, no bajaría el Avalon a tierra solo porque su majestad tuviera asuntos por resolver.

¿Aunque qué era tan importante ahora que necesitaban encontrarme?

-Lelouch- advirtió el hombre levantando la barbilla –El control de este pedazo de tierra es algo que no me importa. Ni tus infantiles intentos de defensa-

Tsk, infantiles.

-Tomaste algo que me pertenece, y ahora lo quiero de vuelta-

Mi madre comenzó avanzar con la última declaración y yo me llevé la mano a la espalda rápidamente, sacando mi arma. La mujer se detuvo efectivamente a medio camino pero permitió una sonrisa burlona formarse en su rostro.

-Lelouch… ¿En serio piensas asesinar a tu propia madre?-

Mis dedos se ajustaron el gatillo de manera nerviosa. Hasta el momento lo único que había hecho era reaccionar por instinto pero todas mis acciones tendrían un verdadero peso en este momento.

-Asesinaría a mi padre biológico de puro gusto ¿Qué te hace pensar que no entras en esa categoría después de lo que hiciste?- alegué y reafirmé el pulso de mi muñeca.

El problema era que eso no resolvía mi propia duda. ¿La asesinaría? Después de años de pelear por vengarla…

Comenzó a caminar tentando su suerte. Mis dedos se flexionaban de manera dolorosa alrededor del gatillo.

-Él no lo hará, pero yo si-

Contuve el aliento y abrí los ojos ante la voz tan segura. Pero más que sentirme ofendido por la declaración, la sorpresa de quién habló era mayor.

-Sumeragi-san…- me giré, la mujer sostenía un arma de manera firme con su mano derecha. -¿Qué hace aquí? Los refugios son para refugiar- siseé al final cuando se había acercado lo suficiente. Me sonrió entretenida por mi elección de palabras.

Entonces noté cómo estaba vestida. Un uniforme de guardia de seguridad, se escabulló de la vigilancia del Mt. Fuji.

-No tengo mucho que perder- habló ella solo entre nosotros, mirándome a pesar de seguir apuntando. -¿De qué me escondería si mi hijo está aquí afuera peleando en un Knightmare Frame, mi ex-esposo por ahí dirigiendo el país y…-

Retiró el seguro del arma con el pulgar.

-Mi última opción de hijo adoptivo causando un gran alboroto por ahí- tragué gordo –Sin protección o vigilancia- reclamó de manera fría. –Le dije a Gottwald que no harías caso pero el hombre confiaba en que Genbu no se te despegaría-

Eso era una bofetada con guante blanco, aunque no lo supiera.

-Pero como dije- su tono cambió de nuevo para que los otros dos escucharan –Sé que Lelouch no le dispararía a una mujer, menos aún siendo su propia madre aunque esta se merezca algo peor que un disparo entre los ojos- aseguró.

Sentí un poco de tensión levantarse de mis hombros en forma de apoyo moral.

-¿Lo dice la zorra que no es esposa de nadie pero aún así se adjudica la tutela de un príncipe y la maternidad de un hijo que no crió?-

Quise intervenir pero la madre de Suzaku interpuso su brazo libre frente a mí, al mismo tiempo que una sonrisa socarrona se abría paso en su rostro.

-Al menos mi ex-esposo es monógamo, no se volvió a casar después de mí y tengo más dignidad que aceptar su relación con otras mujeres solo por conveniencia-

Eso… era muy cierto. Y bajo.

Mi madre apretó los dientes siendo vencida en su propio juego.

-Lelouch, solo me puedo hacer cargo de tu madre- me dijo antes de que el argumento escalara a mayores. –No sé qué demonios haces tú solo aquí afuera, y no sé cómo te encontraron estos dos seres. Pero sí sé que tienes algo que resolver para acabar con esto de una vez por todas, y espero que Genbu nos encuentre antes que eso pase-

Bajé la mirada levemente.

No me encontraría, porque no estaba preocupado.

La mano de Sumeragi-san se enredó en mi cabello y jaló mi cabeza hacia ella. Sentí sus labios en mi frente y un calor intenso escalar rápidamente mis mejillas.

-Haz un milagro, Kururugi Lelouch-


La batalla entonces se resumía a esto. Creí que el amoroso y preocupado Emperador de Britannia se opondría a nuestro silencioso acuerdo cuando caminé lejos de Sumeragi-san y la mujer lanzó un tiro de advertencia cuando mi madre intentó seguirme. El hombre ni siquiera miró atrás cuando caminé adelante y nos perdimos un par de bodegas más lejos.

La base era inmensa, y estaba sola a excepción del centro de mandos.

-¿Suficientemente lejos, Lelouch?- preguntó el hombre de manera aburrida, podía sentirlo demasiado cerca en mi espalda -¿O realmente piensas que puedes escapar?-

Aspiré de manera profunda y flexioné mis dedos en el mango de mi katana.

De un movimiento la desenvainé y solo con girarme sabía que el hombre estaba a la distancia correcta para que no fuera suficiente aún si retrocedía. Di un paso hacia adelante y enterré todo el largo de mi arma a la altura de su estómago, partiendo en dos todo aquello que se atravesó.

Cuando ya no pude empujarla más me separé, admirando lo que había hecho. Pero-

-Creí que habíamos dejado claro, que yo era un ser inmortal. Hijo-

Charles Di Britannia permanecía de pie sin una gota de sudor en su frente o el menor signo de angustia en su rostro. Lo rodeé asegurándome de que había atravesado su cuerpo de un lado a otro, y la punta de mi katana sobresalía detrás de su capa cubierta en sangre pero aún así-

-C-Cómo…-

-¿Cómo me asesinarás, Lelouch?- se rió el hombre tomándose del puño de la katana y sacándola de su cuerpo como si de una espina se tratara -¿Cómo vas a acabar con esta guerra si no me puedes asesinar?-

Sus preguntas taladraban mi mente.

-No te preocupes por eso, el mundo no existirá más como lo conoces-


Genbu P.O.V.

Corrí revisando cada rincón de los edificios y oficinas de la base en espera de una pista o señal. Si Lelouch no estaba utilizando el Shinkiro, entonces se encontraría en las cercanías. O al menos no podría llegar muy lejos con el tiempo que lo había perdido de vista, no en su condición sobre todas las cosas.

Pero de todas maneras me aterraba qué es lo que estuviera planeando para necesitar… separarse.

Y como si no tuviera de qué preocuparme ¿Qué tenía que ver ese geass en esto?

¿Cómo es que Lelouch podía ordenar algo así?

Esperé alguna llamada que me indicara que se había reportado en el centro de mandos, esperé que Rakshata tuviera información más precisa que un simple: Cedió todo el control. Odiaba caminar a obscuras detrás de una persona que sabía bien cómo perderse.

¡BANG!

¿Un disparo?

No era de los cañones, tampoco de los rifles de los Knightmare que invadían la ciudad. Además se había escuchado relativamente cerca.

Comencé a correr con una dirección un poco más precisa. El perímetro de la base seguía siendo seguro y las tropas enemigas no se habían podido infiltrar, o eso quería creer. Así que sin duda había problemas, un disparo ameritaba problemas.

Solo esperaba que Lelouch...

-¿Mei?- di la vuelta en una bodega.

¿No se supone que-?

-¿Genbu?-

Me acerqué de inmediato, ella sostenía un arma entre sus manos y a quien le apuntaba no era otra más que a la infame emperatriz Vi Britannia. Suspiré de manera confundida tratando de ponerle orden a lo que veía.

-Hermosa reunión, ahora ¿Por qué no se besan?- escupió la otra mujer desde su punto en el suelo, sosteniéndose un brazo que sangraba de manera profunda.

Me llevé la mano a la espalda, si tenía la oportunidad de terminarla aquí entonces debía hacerlo.

-No- Mei me urgió deteniendo mi mano con la suya y una mirada un poco desesperada -En aquella dirección, Lelouch- apuntó unas bodegas más allá de nuestra actual posición.

¿Ella estaba… preocupada por Lelouch? Mis prioridades volvían a cambiar.

-Gracias- susurré. Miré a la Emperatriz en el suelo una vez más y la dirección específica que me habían dado, si ella estaba aquí significaba entonces que el otro hombre también había llegado.

Qué demonios.

Me tomé un par de segundos para meter mi mano por detrás de la cabeza de mi ex-esposa y besarla.

De manera intensa y corta.

Finalmente me separé de ella con la promesa de que esto no quedaría así.

-Solo vete- sonrió.

Emprendí de nuevo una desesperada carrera a las bodegas, no sin saborearme antes la esencia de sus labios. Justo como lo recordaba. Pero si entonces ya me había metido en ese problema de nuevo, era un hecho que saldría vivo de esta batalla para cumplir con mi promesa. Sin mencionar que le podría dar a mis hijos una madre.

Era cuestión de superar esto, solo por unas horas más…

Escuché voces y eso guió de manera certera mis pasos. Era la voz de aquél hombre la que retumbaba en las sombras y me guiaba, pero al menos significaba que estaba hablando con alguien y ese alguien era mi hijo.

¡Yo me encargaría de todo, yo me haría cargo de ese hombre y pagaría por mi mano todo lo que había hecho!

Derrapé al dar vuelta en la esquina de la bodega.

Ahí estaba mi hijo.

-¡Lelouch!- grité.

Se giró por completo, extremadamente sorprendido de verme. Sus ojos abiertos como nunca y sinceramente aliviado por mi aparición. Yo estaba aquí para que ambos termináramos esto.

-Regla número uno en batalla, no te distraigas- el emperador se acercó en dos pasos.

-¿Q…?-

Enredó sus dedos en la garganta de Lelouch desde atrás y empuñó algo que reflejó la luz de la luna cuando lo posicionó en la espalda de mi hijo.

-¡NO!-

Los ojos de Lelouch se dilataron en sorpresa.

Su boca se abrió levemente en un grito silencioso.

-Muere, Lelouch-

. . .

-"¡Padre!"-

"¿Lelouch me había llamado padre?"

-"Padre escucha"-

-"Lelouch solo confía en mí y créeme cuando digo que por ningún motivo Nunnally y tú regresarán a Britannia. Yo destruiría Britannia, para encontrarlos a ambos"-

-"Lelouch, ¿Estás traicionando Japón? ¿Alguien los amenazó?- negó –¡¿Entonces qué demonios hacen tú y Nunnally tratando de abordar un avión hacia la Federación China y sin mi permiso?!"-

–"Es el tercer día que me haces pasar por esto ¿Y no tengo un saludo decente?"-

-"No puedes esperar que me quede tan pacífico después de lo que pasó. Y si fuese algo que no importara, no te tuviera tan conflictuado hijo"-

-"Es algo que no me quita el sueño"-

-"Pero tampoco te está haciendo bien dejándolo de lado. Lelouch, si terminamos en esta situación es porque realmente sigues dividió entre tu pasado y el presente. A no ser que tú mismo decidas lo que quieres, no seré capaz de ayudarte y eso me pone los pelos de punta, de hecho me harás viejo antes de lo debido"-

-"Sé lo que tratabas de hacer al salir del país, se lo que tratas de hacer al estar en el ejército y sé lo que tratas de hacer al mantener un perfil bajo, hijo. Pero nada de eso es necesario, para mí"-

-"No te tienes que esforzar por agradarme, complacerme y serme productivo. Definitivamente no estás muerto… He llegado a pensar lo que haría si algo le pasara a alguno de ustedes, y me aterra la posibilidad de nunca superarlo"-

-"Así que por favor, deja de pensar que eres un Britannian, uno que tengo conmigo por conveniencia. Uno que de un momento a otro puede desaparecer porque la situación se ponga difícil, ya que yo no lo permitiré. Como mi hijo, tengo derechos y obligaciones sobre ustedes, así que no pienses en desobedecer mis órdenes una vez más"-

-"¿N-no te retirabas ya?"-

-"¿Por qué yo haría eso? Te solté solo porque no quería que se vieran divididos al momento de tomar una decisión"-

-"Aquí el único que tiene que tomar una decisión, es un ingenuo primer ministro"-

-"Elijo el camino de la rebelión"-

-¡No soy un niño pequeño!-

-"Lo sé, lo sé. Pero son órdenes del doctor por el momento. Lelouch, no hagas esto más difícil"-

-"No soy el verdadero padre de Lelouch y Nunnally, eso me detiene de tomarme ciertas libertades"-

-"¡Espero nunca hayas dicho eso frente a Lelouch o Nunnally, o juro por mi vida que te castraré químicamente Kururugi! ¡Si vuelves a mencionar que no tienes derechos o libertades sobre esos dos desde que pudieron regresar a su hogar y no lo hicieron, o desde que al parecer su madre está viva y no se quedaron con ella, ¿Entonces quién demonios crees que eres?!"-

-"¿Vas a rechazarme todo lo que tengo preparado, Lelouch? ¿Correrías si te demuestro que realmente no me engañas en lo más mínimo?"-

-"Creí que solo necesitabas protección, no una figura mayor poniéndote barreras y conociéndote en lo más mínimo para aconsejarte qué hacer y qué no"-

-"Lelouch, hijo mírame. Mírame bien y ponme atención. Estás a salvo, estás en el templo y estoy yo, yo te protegeré. A ti, a Suzaku y a Nunnally ¿Si? Lelouch, mírame por favor, olvida todo, relájate. Mientras yo esté aquí nada les pasará, yo los protegeré, déjame esa responsabilidad a mí"-

-"No voy a pasar por alto nada. Eso tampoco impedirá que actúe según las necesidades de mi hijo. Y si te debo tratar a ti como un niño pequeño que duerme en la cama de sus padres por una pesadilla, solo agradece que Mei no está acostada del otro lado de la cama"-

-"Lelouch, sal de las cobijas. Hijo, esto es infantil y divertido… pero vamos"-

-"Primero escúchame claramente ¿Quieres?. Todo este tiempo he cometido un muy grande y fatal error del cual me arrepiento desde el día en que les di mi nombre y los adopté a ti y a Nunnally como mis hijos"-

-"Porque dejé que creyeras que según tú yo hacía diferencia entre los tres por cuestiones de sangre y esas cosas. Dejé que te apartaras tú solito y creyeras que no te conozco hasta en el más mínimo detalle donde sé que odias el curry de la india y tienes una extraña adicción a las uvas, aunque eso último lo averiguaría cualquiera que te viera entrar a la cocina y salir con una bolsa de plástico llena a media noche"-

-"Pero lo más importante de todo lo que sé y que realmente me importa, es el hecho de que siempre te he dejado creer que no te conozco tanto como a tus hermanos y que ignoro el significado de cada señal que le das a Suzaku, o cuando estás verdaderamente molesto por un comentario fuera de lugar de cualquiera, sin mencionar que yo veía cómo solo te apartabas y al mismo tiempo me recordaba a mi mismo que no debía presionarte para ser parte de una familia en la que quizás no hubieses querido estar de ser otra la circunstancia. Olvidando que eras un niño y ahora eres un adolescente, al cual no le daré más esa opción"-

-"Soy tu padre, Lelouch. Y así como tengo obligaciones con ustedes, también tengo el derecho de hacer que te comportes, que obedezcas mis órdenes, que respetes mis límites y que te cuides. Porque hasta hace unas semanas había dejado que hicieras lo que querías y eso acarreó consecuencias las cuales me duelen, pero lo peor fue que cuando traté de fijar ciertos límites por tu protección y entonces resultó me estaba excediendo en algo que nunca te pedí ni lo hice de la manera correcta"-

-"Esto no se trata de que me imponga a la fuerza sobre ti, Lelouch. Se trata de que el adulto aquí soy yo y las responsabilidades son mías. Así tengas una mente prodigiosa y grandes habilidades maquiavélicas, sigues siendo mi hijo de 17 al cual debo proteger por el momento sin excusas ni protestas, porque realmente me mataría que algo te pasara por mi ignorancia y hasta cierto punto, cobardía, en este lazo familiar"-

-"Vamos Lelouch, podrías avergonzarte si te hubiera llamado "mi bebé" pero creo que ambos estamos grades para eso"-

-"Estaré bien en mi habitación"-

-"No pareces un niño responsable por el momento así que no"-

-"¿Es cierto que fueron 50 mil yenes por ti en Shimabara? Solo bromeaba, de todas maneras ya lo pagué"-

-"¿Lo hiciste?"-

-"No quería que Kirihara luego te reclamara como su propiedad o después Todou te comprara y te llevara. Nadie ha invertido tanto como yo y el precio se sigue quedando corto como para que te malbaraten hijo"-

-"Vas a dejarme sin cabello ¿Te lo he dicho?"-

-"Una vez a la semana últimamente"-

-"Lelouch, todavía tienes fiebre ¿Para qué se supone que te estoy cuidando tanto si te esfuerzas en brincar todo?"-

-"No, justo ahora no confío en nadie de ustedes. Así que no me arriesgaré a que traten de someterme"-

-"Este no es el momento Lelouch, baja de ahí. Lelouch Kururugi, 1…2… si me haces llegar a tres lo lamentarás"-

-"¿Puedo preguntar cómo se siente mi bebé celoso?"-

-"¿Por qué tienes que hacerme todo tan difícil mi pequeño príncipe? Estás cada día más cerca de matarme de un susto, pero con lo último que dijiste permíteme argumentar que solo me dio risa al darme cuenta de lo equivocado que estabas"-

-"Lo único que lamento es no tener un súper poder para poder dividirme en tres y acompañarlos a cada uno de ustedes en todo momento del día. Así que perdóname por tener una cabeza hueca que no siguió su primer instinto que era ir detrás de ti, porque tu fabuloso padrino alegó que él sí tenía un KF y yo no para llegar más rápido, cosa de la que hablaremos más adelante"-

-"Suelte, a MI HIJO"-

-"Bien dicho, padre"-

-"Tú me vas a matar un día de estos. Sabías que Suzaku estaba esperando debajo del balcón ¿Cierto?"-

-"Me disculpo por haber guardado el secreto, no por poner las cámaras"-

-"No estoy reclamando nada. De hecho estaba agradeciendo"-

-"¿Cómo puedes no estar molesto? -¿Cómo puedes agradecer la posición en la que te puse?"-

-"Entonces terminamos aquí, con un hogar, apellido, cuidados, una familia. En lo que a mí respecta, fue como obtener otra vida. Y es algo por lo que estoy agradecido a pesar de todo"-

-"Quizás me diste poder del cual te arrepientes en este momento, pero también me diste el poder para enfrentar mis miedos y eso nadie me lo ofreció antes ni creo que sea algo de lo cual debas arrepentirte."-

"-Así que no saldré a enfrentar a mi Imperio, como el Britannian que se opone a su sangre. Saldré a defender a mi país y mi familia, como el japonés que nació aquí"-

-"No estás solo en esto. Y pase lo que pase, no podría estar más orgulloso de ti, hijo"-

MI HIJO.

. . .

-¡NO!- mi garganta se desgarró al mismo tiempo que pude avanzar.

Lelouch empuñó los ojos con el súbito movimiento.

La mano de Charles Di Britannia se perdió en la espalda de mi hijo y la hoja de la katana emergió manchada de color carmesí a la altura de su pecho.

-Se los advertí- se rió el hombre de manera taladrante. Mi hijo se tomó con ambas manos de la hoja que lo atravesaba con una expresión de indescriptible dolor.

-Ngh…-

Podía sentirlo.

Mi pecho atravesado sin compasión.

La inutilidad.

La tardanza.

-El mundo no es para los débiles-

Charles retiró la espada con un giro de muñeca y soltó el cuello de Lelouch.

Pero mis pies estaban pegados al piso.

Mis ojos estaban fundidos en los de él con un intenso dolor.

-G…g-men-

-¡LELOUCH!-


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anySuzuki