BIRTHDAY GIRL KAM! Okey esto es una especie de ritual ya, si no subes un capítulo o fic este día en específico, tendrás un año de mala yuyu...
Stage 70: Tainted hearts
Lelouch P.O.V.
Me preguntaba qué tanto de esto Schneizel tenía planeado. Había en mi un compromiso diferente ahora y por lo tanto debía centrar mi mente en esa necesidad a pesar de la situación, mi dilema personal.
Me abracé a mí mismo y con una mano trataba de ocultar mi rostro del mundo. Esto iba más allá de simple vergüenza.
¿Pero qué tanto había apostado Schneizel por su victoria? Tiré con fuerza del parche en mi rostro sin lograr moverlo un solo milímetro y suspiré. Seguro se había preparado por todos los ángulos posibles, teniendo en cuenta esta ropa, su calma ante la muerte del emperador, la protección contra el geass.
¿Qué tanto le había dicho Clovis al respecto? Quizás había averiguado por su cuenta otras cosas, logrando conducir mejores investigaciones que nuestro hermano.
¿Por eso había estado a la defensiva tanto tiempo? Esperando tener todas las cartas en su mano, haciendo que gastara TODOS mis recursos con Charles Di Britannia.
Tiré de mi cabello con desesperación.
¡Había sido el estúpido que caminó directo a la trampa! Del hermano al que nunca había podido vencer…
Aún así, golpeé con ambos puños la pared del pasillo.
¡Debí preverlo! ¡La inactividad de Schneizel! ¡Las advertencias del conde Asplund! ¡La iniciativa de Schneizel por desaparecer a Clovis y Euphemia para crear un conflicto!
Desde el inicio no tenía nada que ver con los erráticos movimientos del emperador, uno quería dominar el mundo actual y el otro recrearlo desde las cenizas. Había estado enfrentando dos enemigos distintos.
Y solo me preparé para uno.
-Julius, agradecería que encontraras una manera distinta de canalizar tu frustración. El Avalon es mi nave personal y favorita sobre otros medios de transporte- Schneizel por fin había regresado, pero no lo había hecho solo.
-¡Tú!-
La respuesta a un porcentaje considerable de mis problemas.
-Sawasaki- siseé en respuesta y como única advertencia, pero el hombre de inmediato se giró a mi medio hermano, comenzando una gran reclamación sobre que esto no estaba en sus planes cuando entregó Japón.
Lo siguiente seguro tampoco lo consideró.
Me moví apenas con el tintineo de mi cinturón y toqué levemente el hombro de Sawasaki. El hombre se giró con el rostro distorsionado en molestia pero no le di oportunidad de decir absolutamente nada. Mis nudillos tronaron al conectar fuertemente con su nariz, entumeciendo mi brazo hasta el codo.
-¡Lelouch!- reprendió Schneizel olvidándose por completo de su acto. Enarqué una ceja por su exclamación y el llanto de Sawasaki, pero volví a mirar al hombre que se sostenía su nariz sangrante, no estaba satisfecho aún. Caminé hacia atrás y con medio giro di un gran paso hacia la libertad.
Una patada directa a los testículos de Atsushi Sawasaki.
El grito de agonía se debió escuchar a lo largo y ancho de las islas. Al menos hasta que se tiró al suelo retorciéndose de dolor, una mano en su nariz y otra en donde yo no había sentido nada.
-Lelouch…- Schneizel arrugó la nariz con pena ajena, pero el chillido en mis oídos volvió a hacerse presente bloqueando su voz cuando quiso continuar el regaño.
Me llevé una mano a la sien aturdido por toda la situación y Kanon me tomó del antebrazo, estabilizándome.
-Con todo respeto, su majestad Schneizel. Usted le aconsejó a Lord Kingsley expresar su frustración en algo que no fuera el Avalon- me reí de manera amarga ante las palabras del hombre, al menos hasta que continuó –Por otro lado, reitero la deplorable condición de Lord Kingsley y sugiero su remoción de la reunión-
No tenía que ver el rostro de mi medio hermano para saber lo que pensaba o diría respecto a esa sugerencia.
Así que suspiré mentalmente y me enderecé, retirando el brazo del sorprendido asistente. Después de todo, yo había metido al país en problemas al haber subestimado al enemigo, era mi responsabilidad ver que Japón saliera bien librado, encontrar el hueco en el supuesto plan maestro, hacerlo fallar en el menor tiempo posibley para todo eso debía estar presente hoy.
A pesar de las inconveniencias.
Halé del cuello del traje un poco, estaba muy apretado y aspiré de manera calmada.
Schneizel sonrió nuevamente, entretenido por el cambio en la "deplorable condición" y finalmente respondió a las inquietudes de Kanon con un leve ademán de su mano, brincando con gracia la forma herida de Sawasaki que todavía se retorcía en el suelo.
-Tendrá toda la atención médica que quiera terminada la reunión- aseguró revisando los detalles de su atuendo y el mío, acercándose para tomarme por los hombros -No será algo difícil o dramático ¿Cierto? Podemos resistirlo-
Sacudí sus manos y mi espalda tocó la pared al retroceder, sabía que Schneizel distorsionaría cualquier situación a su beneficio y en esta tenía mucho que perder.
-Si te atreves a dañar a alguien…- advertí y me interrumpió de inmediato.
-Para eso estás aquí ¿No?- puso una gran sonrisa en su rostro, antes de empezar a caminar por el pasillo a la rampa de salida. Mirando ocasionalmente sobre su hombro esperando que lo siguiera.
Para eso estaba aquí, pero no estaba seguro de que alguien fuera a comprenderlo.
Yamagata P.O.V.
Las cosas estaban a nada de descontrolarse y no lo decía por la confusión de los soldados por la orden de alto al fuego o porque había más de un país respirando en el cuello de lo islas, pendiente de las ganancias que Japón sacara de esta situación. Tampoco me basaba en la falta de una supervisión política cuando Genbu estaba como un demente peinando la base en busca del cuerpo de Lelouch, o porque había una emperatriz y un round muertos en el patio donde había ordenado al Avalon aterrizar.
Eran gajes del oficio… eran cosas que tarde o temprano necesitaban resolución. Pero justo ahora, sentía que el karma me apilaba meses de trabajo olvidado y me dejaba en manos decisiones que no me sentía capacitado para tomar. Al diablo con el golpe de estado y las tareas que dejé varadas con mi cargo entonces, esto estaba a punto de cambiar la vida de millones.
Un poco de ayuda no caería nada mal.
-Rakshata ¿Ya contactaste con Mei?- pregunté tamborileando los dedos de manera impaciente, había cerca de treinta rangos diferentes del ejército metidos en esta habitación, una docena del equipo de tecnología y en pantallas tenía contacto directo con las familias protegidas en el Monte Fuji, pero nadie que representara a la política japonesa.
La mujer suspiró y se llevó una mano al auricular, apenas terminando la llamada. Pero la sola expresión de su rostro no era nada reconfortante y comenzaba a darle verdadero pensamiento a la situación general.
-Mei Sumeragi sugiere que se lleve la reunión a cabo sin la presencia del Primer Ministro- había comenzado en tono bajo pero al darse cuenta de que todos dentro de la habitación estaban pendientes, normalizó su voz –No han podido localizar el cuerpo de Lelouch y eso tiene a Genbu Kururugi alterado-
Mi expresión seguro delató mi sentimiento al perfectamente el sentimiento de un ciclo inconcluso como el duelo, pero al mismo tiempo coraje por la persona que se hubiese atrevido a reclamar algo que no les pertenecía. Si alguien de Britannia se había atrevido a llevárselo…
-Kyochi, asigna grupos de búsqueda que apoyen a Genbu en lo que decida- ordené y el hombre se enderezó en la multitud, acatando con un asentimiento mi encomienda –Es importante para todos, encontrarlo- mi garganta se cerró un poco.
Quizás aún no digería la noticia como se debía.
Pero había cientos de personas esperando una verdadera solución al conflicto mayor.
-Suzaku estaba aterrizando hace unos minutos en el hangar- miré levemente en dirección de Rakshata para confirmar la información y asintió. Volví la mirada a las pantallas del Fuji y Kirihara Taizo aprobó de inmediato la sugerencia. –Es el ministro de relaciones exteriores en turno y por derecho. Britannia no tiene con qué o por qué negociar y ya que los documentos oficiales estarán listos dentro de unas horas, podemos hacernos cargo- aseguré.
Con suerte Genbu estaría listo para la firma oficial de la rendición, lo necesitábamos. Mientras tanto debíamos darle fin a la muerte sin sentido y comunicar la noticia a los interesados. Finalmente.
-¿Alguien más que quiera o deba estar presente en esto?- cuestioné.
Era formalidad, un poco de política y términos bien expuestos sobre la mesa. Varios pares de ojos me miraron con ironía, uniéndose en el mismo pensamiento, uno muy amargo que recreaba la escena en la que todos querían estar presentes. Donde un joven Britannian ya estaría en la puerta, apresurándome para sellar el destino del imperio que tanto odiaba y diciendo: Se los prometí ¿No es cierto?
-Yo quiero estar presente-
Corté mis pensamientos de manera abrupta, conociendo la voz perfectamente pero no vislumbrándolo en la multitud de inmediato. Solo hasta que varios militares se hicieron a un lado, pude ver a Todou, su semblante y expresión controlados a la perfección que estaban dispuestos a seguir así por unas horas más.
Por un encuentro más.
Asentí sin problema alguno. Las espadas bajaron la cabeza de manera casi imperceptible tras Todou agradeciendo mi respuesta, se preocupaban por su líder como una familia. Pero era por el bien de todos que esto debía llevarse a cabo y estaba posponiéndolo demasiado.
-Rakshata, dile al Guren que monte guardia fuera del Avalon, a Suzaku que lo alcanzaré en el hangar y todos atentos a la menor señal de problemas. Esto todavía no acaba-
Y Britannia no era de fiar.
Schneizel P.O.V.
Esto lograría entretenerme por semanas antes de convertirse en algo aburrido.
-Su alteza, tengo todo ya en el portafolios. Se ha posicionado una escolta fuera de la rampa y deben estar esperando nuestra salida-
Kanon solía alarmarse por cosas pequeñas, pero era un excelente asistente siempre flexible ante el -a veces- vago conocimiento de mi manera de pensar. Pero noté cómo sutilmente se mordió la mejilla para evitar mencionar de nuevo a mi pequeño hermano. Así que guardé silencio y lo miré a los ojos con una leve sonrisa, esperando que cediera.
-El Ministro Atsushi ya fue atendido de la nariz e insiste en estar presente- secundó sin vacilar, pero a eso no me refería –Y podría hacer una papel más digno en esta reunión en vista de la condición de su nueva marioneta- bingo.
Me pasé una mano por el cabello con una suave risa.
-Kanon, no puedes hablar así de Lord Kingsley y menos si está a dos escasos metros, te aseguro que escucha muy bien- Lelouch gruñó mirándome con el único ojo que le había dejado descubierto por protección, pero no dijo más, centrándose en su nueva meta –Y así como sabe escuchar, sabe seguir una instrucción y esta es bastante sencilla-
Kanon ladeó la cabeza para no contradecirme pero seguía siendo obvia su desaprobación.
-Harás que lo descubran- advertí y esta vez iba en serio. –Lord Kingsley es la pantalla perfecta para desarmar el sistema japonés y la confianza en sus líderes de una vez por todas. Así, no habrá terroristas, o miembros del ejército que traten de oponerse a Britannia en esta nueva era- mi asistente suspiró no muy convencido.
-Hubiera sido más fácil desaparecer las islas con FLEIJA, su majestad- argumentó revisando los últimos detalles de mi traje.
Miré a Lelouch de reojo y nuestros ojos se conectaron.
-Es lo más fácil- aseguré con una sonrisa dándole por completo la razón –Pero creí que mi hermano ya había peleado el tiempo suficiente con nuestro padre, que merecía un premio por su esfuerzo- me veía a mi mismo como un ser compasivo a pesar de todo.
Cuando las cosas salían como quería.
-Aunque si cede al reconocimiento en esta junta, me desharé de Japón más rápido de lo que puede pedir ayuda- remarqué -Porque el único gobernador elegible, o que tiene mi completa confianza para hacer un buen trabajo aquí, se negara a asumir el cargo-
-Gran regalo de cumpleaños, por cierto- siseó Lelouch cuando terminé y me vi complacido.
Sin duda podía deshacerme de las islas, era una idea que había rondado mi cabeza desde el inicio. Vulgarmente decían por ahí, "Muerto el perro, se acabó la rabia" pero era interesante. Destruir por completo la mente de estas personas que se atrevieron a creer que una guerra resolvería el conflicto mundial y la carrera al poder.
No, la solución yacía en un único mando.
El mío.
-Es hora entonces-
Kanon apretó su mano en el maletín y pidió por el comunicador que se abriera la compuerta. Lelouch me incineró con la mirada una vez más antes de plasmar una sonrisa egocéntrica en su rostro.
Venía de familia.
Pero como líder de este imperio a rendirse, di el primer paso una vez que estaba la rampa desplegada. Decenas de ojos esperanzados y cautelosos siguieron mi descenso hasta que pisaba suelo japonés una vez más, pero lo que más llamó mi atención fue el KF color rojo y su garra probando la flexibilidad y reflejo de sus dedos.
Listo para la contingencia.
-Se merece todas las precauciones que deban tomarse- vociferó mis pensamientos una mujer esperándome a un par de metros de la rampa. Su cabello era rubio y ondulado, pero su tez morena y bata de laboratorio confirmó en mi mente su nombre.
-Todo un honor, Srta. Shawla- sonreí y estiré mi mano para saludarla, cosa que ella hizo de manera reticente pero terminó aceptando con una sonrisa forzada. Al menos hasta que con la otra mano mostró un aparato del tamaño de una aspiradora manual y empezó a escanear en busca de metales a partir de la unión de nuestras manos con una sonrisa más grande.
-Todas las precauciones- aseguró de nuevo y acepté el reto. Podía escuchar los pasos apresurados de Kanon descendiendo por la rampa ante lo que debió parecer una hostilidad de lejos, pero se detuvo apenas al darse cuenta de la verdadera situación.
-¿Dónde está mi pequeño hermano?- cuestioné mientras dejaba que la mujer revisara todo lo que quisiera y sentí el leve titubeo en sus acciones –Cualquiera apostaría que estaría ya aquí reclamando su premio y encadenándome solo por diversión-
Para cuando ella se enderezó y me miró de manera directa, sabía entonces que la herida estaba fresca en la mente de todos y multiplicaría mi diversión entonces.
-Las preguntas y respuestas están limitadas al comité japonés- contestó después de un par de segundos y comenzó a escanear a Kanon de manera personal a mi lado, ordenando abrir el portafolio solo para verificar que el contenido fueran papeles. Iba a decir algo más para seguir probando la capacidad de esta mujer cuando escuché el otro par de botas descendiendo y ladeé mi cabeza para captar con añoranza las primeras reacciones.
Si Lelouch creía que le estaba haciendo un favor a su científica silenciándome con su aparición, debía seriamente ordenar sus prioridades.
-Qué hospitalidad- bufó mientras descendía. Los ojos de la mujer se abrieron sin consideración ante la visión que descendía del Avalon, con una mueca molesta -¿Acaso no nos creen capaces de fabricar un arma de oro sólido y balas de plata para evitar estas estupideces?- Lelouch se emparejó conmigo y había una sonrisa socarrona en su rostro antes de cruzarse de brazos.
-Kingsley- advertí falsamente contrariado por su actitud –Estábamos en medio de una guerra, debes ser un poco comprensivo si de la seguridad de todos se trata-
Miré de vuelta a la científica que abrió la boca y la cerró varias veces en completo shock e incredulidad, era tan difícil de creer como de ver, pero ese era el entretenimiento después de todo. La garra del KF a nuestro costado se abrió y apuntó directo a nuestras cabezas como muestra de la tensión que ya estaba esparciéndose.
Al menos hasta que la científica se recuperó de la sorpresa inicial y ordenó con solo levantar una mano, el alto del famoso GUREN.
-¿Lelouch?- aunque debía atreverse a preguntar.
Le había dado carta libre a mi joven hermano sobre cómo debía defenderse de las acusaciones, pero verlo lidiar con esa esperanza tan de cerca y destruirla en fracción de segundos era digno de admiración.
Fingió una mortal molestia inmediata y luego aspiró de manera profunda para calmarse, apretando los dientes para responder.
-Tiene el gusto con la persona equivocada, Dra. Shawla- siseó de manera peligrosa, antes de pasar a su encanto Britannian y sonreír de manera superior como si la confusión anterior jamás hubiera pasado. -Mi nombre es Julius Kingsley, y le aseguro que pronto visualizará un mejor mundo a mi lado-
Me llevé una mano a la frente avergonzado por manera de actuar y reprimí de nuevo sus palabras con la esperanza de que no se lo tomara en serio.
-Modales, Julius- interrumpí la profundidad en la mirada de la científica con éxito -Ahora si nos podría guiar Srta. Shawla, estoy seguro de que todos queremos concluir esto-
La mujer estaba poniendo todas sus habilidades de escrutinio en la imagen de Lelouch para sacar una explicación de esta irracional situación, pero su reacción no era la que más me importaba.
De hecho quería saber qué tan lejos estaba dispuesto a llegar Lelouch en todo esto.
-Síganme- dijo, girándose todavía perturbada.
No me podría importar menos este estúpido disfraz, solo me ganaba el tiempo necesario.
Yamagata P.O.V.
La mesa se sentía más larga de lo normal. Las paredes parecían transmitir el frío de la madrugada, pero el silencio pesaba más que el de una primera reunión entre desconocidos.
Todou tenía su chaqueta militar por encima del uniforme de combate de KF, su respiración controlada y mirada perdida me decía que estaba perdido en pensamientos o recuerdos así que no lo molestaría.
Mire mis manos entrelazadas sobre los documentos en la mesa y me armé de valor antes de mirar a mi izquierda, por Suzaku. Su pose tan recta y la mirada dura en su rostro no se había desvanecido desde que le dije que necesitaba de su presencia en este acto. No me preguntó por qué o se negó con la misma excusa que Genbu evadía esto, nada más se quitó el comunicador de la oreja y le lanzó la llave del Lancelot al científico Britannian, dispuesto a seguirme.
Pero tampoco había dicho nada ya estando solos y evitaba la confrontación conmigo o Todou, cruzado de brazos, ansioso por desaparecer de aquí. Al parecer nadie quería ver a los Britannian a la cara y darles compasión en forma de una "rendición pacífica" cuando Japón no había tenido esa opción, aunado al hecho de que en nadie había un buen espíritu de cooperación y confianza.
No sin Lelouch para celebrarlo.
Negué levemente para mí mismo y observé las tres tazas de humeante café que se burlaban de nosotros. Concediéndonos una victoria amarga y fría.
-Al menor signo de hostilidad, debe recordar en qué país está y que nada nos cuesta reasumir esta batalla-
Levanté la cabeza confundido y un tanto intrigado por la voz de Rakshata en el pasillo. Incluso enderecé un poco mi espalda y mandé pensamientos inútiles para esta reunión al fondo de mi cabeza, sin pasar por alto el agresivo comportamiento de la mujer.
Solo se tenía que encargar de revisar a las personas que entrarían a esta habitación para evitar incidentes y eventualmente traerlos aquí. No había razón para estar haciendo de esto un acontecimiento más incómodo con amenazas no autorizadas… no era su lugar quizás. Enarqué una ceja llegando entonces a una conclusión distinta, pero tampoco hablaría en vano o saldría de los límites de su jurisdicción en mi experiencia conociéndola.
Y jamás la vi molesta si no era por problemas con Lelouch.
Me recargué en la silla esperando que entraran, problemas ¿Quién había deseado una reunión pacífica en todo caso? Todou y Suzaku siguieron mi ejemplo y salieron de sus trances mentales, poniendo la mejor cara de indiferencia que poseían.
Rakshata tocó un par de veces y solo cuando respondí, abrió de manera lenta e hizo una leve reverencia. Asentí agradecido por su apoyo pero ella ya no me miraba de manera directa, estaba repasando fugazmente los presentes y suspiró por motivos que me seguían siendo un misterio.
Se hizo a un lado dentro de la habitación para dejar pasar a los Britannian. Evité levantarme como muestra de etiqueta o respeto cuando Schneizel El Britannia entró, aunque al rubio no pareció importarle ya que la leve sonrisa que había en su rostro jamás vaciló.
-Ministro de Defensa- saludó doblando la cabeza un poco y lo imité. –Solo traje dos personas conmigo ¿Deberán esperar afuera o pueden…?-
-Hágalos pasar para acabar esto de una vez- instruyó Todou interrumpiendo al hombre, mostrando su corta paciencia en frivolidades del Imperio.
Schneizel sin embargo arqueó una ceja algo sorprendido por el comentario militar, pero sin dar inicio a una discusión solo terminó de entrar para tomar asiento en la cabecera de la mesa, justo frente a mi. No muy sorprendido noté al siempre presente asistente del príncipe entrar, haciendo una leve reverencia y un portafolios en sus manos, Por último-
Estreché la mirada no dándole crédito a mis ojos, quizás este había sido el día más largo de mi vida y estaba alucinando con lo único que trataba de no pensar. Lelouch estaba muerto, simplemente no podía revivir y entrar por la puerta como si nada…
-¡¿Qué clase de broma es esta?!- Todou se puso de pié a mi lado y apenas alcancé a tomarlo del antebrazo cuando caía en cuenta que no era una alucinación, sino una visión muy cruel.
Suzaku saltó de su silla con el nombre de su hermano rodando de sus labios, en una exhalación aliviada. Pero alargué mi otra mano para detenerlo por el hombro, no encontrando mi voz de inmediato pero no confiando en lo absoluto en la imagen que se nos estaba vendiendo.
Pero el joven que había entrado al final, de clara ascendencia Britannian, cabello negro y mirada egocéntrica era tan parecido a-
-¡LELOUCH!- exclamó Suzaku esta vez, plantando ambas manos en la mesa con fuerza y casi subiéndose a la misma para atravesar la habitación hasta el britannian.
Pero no era posible. Genbu lo había dicho, Genbu fue el que nos informó al resto que Lelouch estaba muerto así que-
Todou gruñó de manera peligrosa y desenvainó su katana, pero utilicé mi agarre en su brazo para sacudirlo un poco y que me mirara directamente. Solo tenía que consultarlo con alguien que me escuchara y a Suzaku no podía seguir deteniéndolo en su lugar.
Había dolor en la mirada de Todou, que rechazaba automáticamente la farsa frente a nosotros y solo eso me bastó para tirar con fuerza del hombro de Suzaku y regresarlo un par de pasos lejos de la mesa.
-¡Yamagata-san!- se quejó de inmediato.
!Pero alguien tenía que darle una explicación a esto!
-Te lo dije Schneizel, venir al mismo lugar que ese bastardo solo me daría dolores de cabeza-
Su voz.
Todou dejó caer la punta de la espada sobre la mesa y Suzaku retuvo el aliento. Pero yo me encontré evaluando la realidad a marchas forzadas como nunca. Cuando el Britannian de traje negro con hombreras doradas y capa púrpura habló, desdén rebosando su pesado acento inglés y facciones que mostraban la gran repulsión que le tenía a esta reunión.
Eso bastó para detener a Suzaku por un momento confundido y que Todou re-evaluara sus acciones. Aclaré mi garganta para llamar la atención de todos e impedir más comentarios hasta que la duda se resolviera.
-¿Qué demonios significa esto?- cuestioné, era lo único y mas ético que se me podía venir a la mente.
Schneizel El Britannia suspiró y se llevó una mano a la sien de manera cansada, pero antes de que pudiera decir algo el joven del parche en el ojo izquierdo habló.
-¿Y se suponía que el japonés muestra respeto a sus enemigos? Es una cultura de mierd…-
-Julius, por favor- levantó unan mano Schneizel y el joven rodó los ojos exasperado. Sentí mi cabeza dar vueltas tratando de encontrar una explicación que no se nos daba aún, pero que amenazaba con convertir esto en una nueva guerra.
-Debo disculparme por las erróneas impresiones- comenzó Schneizel mirándonos de frente, pero levantando una mano en dirección a la causa de nuestra contrariedad. –Julius Kingsley, hijo del hermano mayor de la Emperatriz Marianne-
Eso no era-
-Si el parecido no lo dice por sí mismo- alardeó un poco el rubio, pero su mirada pronto se distrajo queriendo sacar información de las paredes –Pero no veo a mi hermano menor presente y en serio esperaba que estuviera aquí para evitar esto-
De reojo vi la mano de Todou cerrarse en un tenso puño.
-Cualquiera apostaría que sería el primero en celebrar esta visita…-
-Lelouch murió-
Me tensé ante la amargura en las palabras de Todou, pero evité mirarlo esperando una reacción de los Britannian, que mandara al diablo el mal chiste que Schneizel estaba tratando de armar. Sobre todo si nos subestimaba como crédulos y me incluía ahora en lo que seguro pasaba por la mente de Todou, Suzaku y Rakshata.
Por algún motivo inexplicable… Lelouch estaba aquí.
Del lado de ¿Schneizel?
-¿En serio?- la mirada del muchacho se iluminó con alegría –Ese bastardo se lo merecía- sonrió de manera socarrona.
-Julius ¿Cómo puedes decir eso? Lelouch era uno más de nosotros, un príncipe Imperial y tú primo por sobre todas las cosas…-
Desconecté mis oídos un poco de la realidad para pensar seriamente en esto y sacar una conclusión que rigiera mis acciones a partir de este punto.
Solo que, no se veía tan fácil.
Suzaku P.O.V.
¡Solo no podía quedarme mirando!
Sentí que la calidez regresaba a mis manos y por algún estúpido milagro o plan, Lelouch estaba aquí. Con la mejor actuación que jamás había hecho y un acento que no se comparaba a las veces que se enojaba y se ponía demandante en otro idioma. ¡Sin mencionar su estúpida ropa! ¡Pero era él!
El mundo no podía gozar de dos personas con su carácter.
Por más que Yamagata-san quisiera pruebas contundentes. Ese era mi hermano, podía reconocerlo aún con ese disfraz y la falsa actitud anti-japonesa.
Así que opté por calmarme para que las otras dos personas a mi lado lo absorbieran y se dieran cuenta de lo absurdo que resultaba la puesta en escena de Schneizel.
Debía admitir que la primera impresión era algo perturbadora. Jamás visualicé a Lelouch como un príncipe del Imperio y menos aún vestido con su etiqueta de gala o militar, lo que sea que fuera ese atuendo. Tampoco entendía mucho el parche en su rostro, o lo que hicieron para darle un tono más bronceado a su piel que la última vez que lo vi hace unas horas.
Estreché la mirada reparando en los detalles.
Estaba muy inmerso en su papel. Observando a Schneizel hablar y viéndose molesto por las cosas que remarcaba.
Incluso giró la cabeza aburrido y nuestras miradas se conectaron, elevando mis esperanzas de inmediato en que aprovecharía para deslizar esa fachada un poco y comprobar mis pensamientos sobre este circo, mientras Schneizel no lo vigilaba. Pero contrario a la conspiración, calidez y esperanza siempre presente en la mirada de Lelouch, había un brillo despiadado de superioridad que trató de destruir mi buena intención entonces.
Parpadeé confundido.
Lelouch jamás…
Miré levemente a mi derecha y Todou-san seguía a la defensiva, obligándome a pensar entonces en el por qué de la casual aparición de un hermano al que creí perdido hace unas horas.
Primero porque mi padre lo había dicho, demonios hasta lo encontré destrozado en los brazos de mi madre clamando que Lelouch había muerto y que era enteramente su culpa. Después de eso todos caímos en el mismo infierno sin preguntar, pero estaba seguro de que no era un tema con el que mi padre jugaría.
Nunca.
Entonces lo volví a ver, al aterrizar en el hangar antes de empezar la reunión. mientras continuaba con una infructuosa búsqueda del cuerpo de mi hermano a la cual no le di la importancia suficiente porque primero debía terminar con los deseos de Lelouch. Y quizás alguien lo había resguardado en la confusión, pensé en que eso de todas formas no le volvería la vida a mi hermano.
Pero ahora era sospechoso.
La falta de un cuerpo y la aparición de una copia de Lelouch con otro nombre, del lado de Britannia y en un asunto que estaba sellado porque la batalla había sido decisiva.
Britannia perdió.
-Sus intentos por confundirnos, primer ministro Schneizel no van a distraernos de la situación por la cual se planeó este encuentro- corté sus palabras de una manera un poco brusca, pero debía hacer a un lado mi confusión por Lelouch unos momentos para asegurar otra cosa primero, que al final terminaría revelando la necesidad de esta farsa.
Tomé asiento de manera calmada, Yamagata-san me miró y asintió levemente acordando de manera silenciosa con retomar el primer objetivo y después preocuparnos por el resto. Todou-san enfundó su espada e imitó nuestras acciones, de una manera más incómoda que al inicio.
El príncipe rubio sonrió levemente dándome la razón, odiaba que se viera tan calmado para estarse rindiendo. Sus dos acompañantes se sentaron a sus flancos para empezar esto como se debía.
-La cuestión a tratar es simple- Yamagata-san se cruzó de brazos y se hizo para atrás en su asiento –La tregua de este momento está evitando la muerte de muchas personas, en una batalla donde el ganador es bastante claro-
Entrelacé mis manos sobre la mesa esperando que terminara.
-Pero hay que hacerlo oficial, El Sacrosanto Imperio de Britannia ha sido vencido- declaró y sus palabras eran música para mis oídos. Un refrescante baño de realidad en medio de esta misteriosa confusión.
Todo el mundo guardó silencio. Yo tamborileé mis dedos sobre la mesa en espera de una reacción positiva a la declaración del ministro de defensa, no había porque seguir peleando.
Al menos hasta que Lelouch bufó, una gran sonrisa que jamás había visto abriéndose paso con escalofriante sencillez mientras apoyaba la barbilla sobre su palma abierta. Schneizel volvió a reprenderlo, pero aclaró su garganta para responder.
-Estoy completamente de acuerdo con la parte en que no debemos derramar ya más sangre. Desde príncipes imperiales como lo fue Lelouch, o soldados que solo siguen órdenes, es una lástima el desperdicio de tantas vidas- asintió.
Esto no se sentía cómodo. Yamagata-san incluso enarcó una ceja para dejar continuar al otro hombre.
-Sin embargo…- la sonrisa de Schneizel se profundizó y sentí un pinchazo en la boca del estómago –La rendición de Britannia no es lo que he venido a negociar-
Todou-san se mostró verdaderamente molesto por esa declaración y su mano volvió a volar al mango de la katana como un viejo instinto, pero por fortuna Yamagata-san intercedió de nuevo.
-Tratábamos de ser benignos con un imperio que no se merece una gota de la compasión de nadie- argumentó ya pasada la formalidad y capacidad de perdón –Pero si el Ministro Schneizel quiere una guerra hasta las últimas consecuencias, ha de llevarse a cabo entonces. Japón goza de la ventaja numérica y en pocas horas habrá más países dispuestos a relevarnos. Así que disculpe mi incredulidad príncipe, pero me temo que no está en la posición de negociar nada-
Eso debía ser lo suficientemente claro. Pero el rubio estiró la mano a su izquierda sin decir nada y su asistente de inmediato sacó un par de documentos del portafolio y se los entregó.
-Vine aquí para evitar la pérdida de más vidas, porque no me gustaría desaparecer las islas que acogieron a mis hermanos alguna vez, a pesar de tantos altibajos entre ambas potencias- deslizó los folder por la mesa con gracia y la mano del ministro de defensa los interceptó.
Me acerqué para tratar de ver algo y Todou-san hizo lo mismo, aunque no entendíamos mucho.
-¿Qué significa esto?- demandó mi maestro esta vez, teníamos la fotografía aérea de un bosque sin nada en especial, a excepción de un limpio agujero en el centro. El príncipe sonrió de manera leve estirando su mano por más documentos.
-El nombre del arma que causó eso, es FLEIJA- aseguró y deslizó otra foto sobre la mesa que yo atrapé. –Están viendo lo que quedó del Castillo Weiswolf en Europa, casa de una de las resistencias del Euro-universo, comandado por Brad Von Briesgau-
Sentí que la sangre se iba de mi rostro, hasta que Lelouch tskeó con aburrimiento.
-Pueden consultar a sus científicos para comprobar la desaparición de esa zona- movió una mano quitándole importancia y sonrió en mi dirección –Lo que importa es…-
Schneizel levantó una mano silenciándolo inmediatamente.
-Lo importante es que no deben tomar esto como una amenaza sino como una oportunidad de empezar de nuevo-
Patrañas, mi mandíbula se apretó de manera dolorosa.
-Justo ahora el Avalon quizás no posee esta arma, pero tenemos una nave a distancia segura que puede detonar FLEIJA sobre Japón entero o cualquiera de sus islas, reduciendo su población a cero sin la capacidad de escapar o protegerse. Es un derivado de sakuradite que tratado hasta que alcance su punto crítico de destrucción, no tiene una anti-medida o método de desactivación…-
No era… eso no podía ser-
-Por otro lado, las fuerzas que Britannia tiene distribuidas en las áreas pueden ser retraídas para un nuevo enfrentamiento con Japón, pero ¿No queremos eso, cierto?-
Un tercer documento se deslizó por la mesa, esta vez desde las manos de Lelouch.
-La solución es simple- aseguró Schneizel incitándonos a abrir el folder –Yo no quiero la esclavitud o discriminación que Charles Di Britannia fomentó en su reinado, de hecho entraré en pláticas con las áreas para devolver sus nombres, banderas y derechos a sus ciudadanos-
Sonaba demasiado bien para ser real.
-Sin embargo con el fin de asegurar esta ansiada época de paz, el gobierno de cada uno de los países del mundo estará a cargo de un Britannian que yo personalmente he de designar-
-¡Son tonterías!- Yamagata-san se puso de pié sin poder aguantar más este supuesto cambio de papeles. Pero ninguno de los tres sujetos se inmutó ante su reacción.
-Estoy liberando al mundo entero, Ministro de defensa- dijo el rubio convencido –Pero me aseguraré de que los países sigan en paz por bastante tiempo y para eso solo una persona controlará todo el globo. Aunque debo admitir que la utilización de FLEIJA es con el único objetivo de mantener a todos los rebeldes en raya sin posibilidad de formar terrorismo, solo es una medida precautoria para obtener lo que todos queremos al final-
-¡Una paz forzada no es libertad!- alegué poniéndome de pie yo también, pero Schneizel solo se llevó una mano a la sien con toda la paciencia del mundo.
Como si no nos estuviera amenazando.
-Kururugi-kun, no los estoy forzando a nada. De hecho tienen todo el derecho a negarse- habló de manera tranquila.
-¡Y morir por esa tal FLEIJA entonces!-
-Exacto- celebró… ¿Lelouch?
Este era el límite de mi paciencia y sanidad respecto a sorpresas amargas. Pero Yamagata-san metió un brazo frente a mí cuando traté de separarme de mi lugar, rodear la mesa y golpear a Schneizel hasta que aceptara la rendición. Como en un inicio se había planeado ¡Como era obvio que todo aconteciera! ¡Japón había ganado esta guerra con el sacrificio de Lelouch!
Y hablando de Lelouch…
Ese prepotente Britannian que no podía calificar como mi hermano solo observaba de manera entretenida las cosas. Haciendo ocasionales comentarios que aumentaban la tensión de todos hasta el punto de no poder esconderlo. La mano de Yamagata-san se aferró a mi camisa y yo traté de quitarla sin mucho éxito.
Tenía que saber por qué las cosas no eran tan sencillas como debían.
-¿Lelouch?- cuestioné con esperanza, pero el Britannian no me miraba -¡Lelouch!- y mi tono ya rosaba la desesperación pero logré al menos captar la mirada enfurecida del otro.
-No me llames así- siseó poniéndose de pie y arrugando su ceño –Kururugi ¿Cierto? Yo no tengo la culpa de que hayas entablado una relación familiar con el traidor al Imperio y te advierto que aborrezco su parecido con el mío. Pero si ustedes mismos han dicho que el principito está muerto, no entiendo cómo no utilizas un poco de razonamiento y algo de tu escasa inteligencia para darte cuenta de que YO NO SOY él- casi escupió las últimas palabras.
Pero me aferré a mi única esperanza en todo este embrollo.
-¡Claro que eres Lelouch!- declaré tan seguro como me sentía -¡Y si lo estás haciendo bajo amenaza! ¡O porque Schneizel se las arregló para que lo obedecieras! ¡O por otro estúpido motivo está bien! Pero deja la farsa justo ahora-
Podíamos enfrentar esa tal FLEIJA si Lelouch estaba con nosotros, porque él le prometió una victoria a Japón, él no nos dejaría botados para ser esclavizados por Britannia después de todo lo que habíamos pasado.
Pero la mirada del britannian…no, de LELOUCH no cambió en lo más mínimo. Su enojo parecía profundizarse a cada segundo, pero una mano de Schneizel en su hombro lo despertó de esa faceta y el rubio me miró de manera triste.
-Kururugi-kun, se que la muerte de Lelouch debió ser dura para ti, pero Julius no es…-
-¡Lo estás obligando imbécil!- grité y estrellé ambas manos en la mesa, no me importaban más los intentos de calmarme del ministro de defensa. -¡Solo déjalo y enfrenta al mundo como un hombre! ¡Sin utilizar a otros para esconder tu asquerosa mentalidad o hacer tu trabajo sucio!-
No dejaría a Lelouch hacer esto, jamás de lado de Britannia.
-¿Trabajo sucio?- se rió mi hermano cruzándose de brazos y disipando mi enojo como si de nada se tratara –Aprenderás a disfrutarme Kururugi Suzaku y a respetar la persona que en realidad soy por las malas entonces- un brillo peligroso se plantó en sus ojos.
Debía dejarse de estarme haciendo esperar y admitir de una vez lo que todos sabíamos.
-Soy el gobernador designado para estas islas por declaración oficial de su majestad el emperador Schneizel El Britannia- alardeó levantando su cabeza y un nuevo documento se deslizó por la mesa. –Islas que conservarán su nombre como "Japón" ya que su majestad así lo desea, si por mi fuera el sistema de áreas se aplicaría aquí como lo que siempre debió ser- gruñó –Pero no creas que estoy aquí tampoco con la paciencia para escuchar dudas sobre mi lealtad o comparaciones con un idiota que creyó que de enfrentarse a un imperio armamentista ganaría-
Apreté los dientes para intervenir pero levantó una mano silenciando mis palabras.
-De hecho y en vista de las hostilidades que este gobierno presenta al inicio de la época de paz…- se giró a Schneizel e hizo una reverencia con el brazo derecho recogido contra su pecho –Hago mi petición formal para que FLEIJA desaparezca este país del mapa o unas cuantas de sus islas para enseñarle al mundo entero que la supremacía de Britannia no está a negociación-
Mi mente se quebró entonces.
En la irrealidad de esta reunión.
De la persona frente a mí.
Del cambio de rumbo.
Por la sonrisa orgullosa de ese Britannian que manchaba mis recuerdos de Lelouch.
-Julius- suspiró el rubio negando levemente –Dudo que haya necesidad de llegar a tanto- y se giró de nuevo a Yamagata-san con una sonrisa –Estoy seguro de que este gobierno comprenderá que aceptar la facilidad que otorga Britannia es lo más seguro. Pero no los forzaremos a pensar en eso justo ahora. Supongo que la muerte de mi querido hermano debe tenerlos agotados, al igual que la batalla y es el primer ministro quien debe firmar ese documento de Cooperación Pacífica-
No era…
-Tienen hasta mañana a las nueve de la mañana para cerrar el convenio. Estaré esperando su llamada, pero con su permiso volveré a elevar el Avalon en la costa para tener un pacífico descanso-
Schneizel puso sus manos en los hombros del joven Britannian con una gran sonrisa.
-Después de eso podrán discutir los términos de cooperación con el gobernador-
Esto no estaba pasando.
Eso pasa cuando trato de ser linda o tierna, el destino grita: -HEY! A tus asuntos!-
Entonces debo hacer caso... pero FELIZ CUMPLEAÑOS KAM! ¿Cuanntos stage de cumpleaños habrá en este fanfic?
Espero que lo hayan disfrutado, de hecho debo recordarles el facebook "Any Suzuki" donde a veces saco de dudas, otras no, otras los torturo más o doy pequeños adelantos. No suelo contestar reviews, pero socializamos en las redes sociales.
Mi sexto sentido dice que alguien de ustedes está pensando que esto NO PUEDE SER PEOR.. acaban de crear un monstruo. Cinco stages más para el final!
Donde están mis reviews con sacrificio...
anySuzuki
