Stage 77: Fairytale
Lelouch P.O.V.
Suzaku estaba horriblemente nervioso, y por ese pequeño motivo no lo quería cerca. Era contagioso.
- Eres un adulto, afronta las cosas como tal- regañé, pero solo me miró un segundo tratando de verse herido y al siguiente volvía a su nerviosismo.
Jugaba con mis cobijas, dándoles una fea apariencia arrugada al menos hasta que las jalé fuera de su alcance.
-Basta, fuera- y señalé la puerta mostrando lo serio que iba al respecto.
-¡No puedes estar tan tranquilo al respecto!- reclamó y lo miré de manera incrédula.
-Tú no puedes estar hecho un desastre por algo tan simple, Suzaku. Además no es como si habláramos de desconocidos...-
-No, Lelouch ¡Debes entender mi punto de vista! ¡No estoy listo para esto!-
Me tallé la cara de manera cansada, Gensai se enojaría pero Suzaku estaba tomando lo mejor de mi.
- ¡¿Listo para qué?! ¡Tú no te vas a casar! ¡Eres hijo biológico de esa pareja y ya estuvieron casados una vez! ¿Qué demonios te preocupa?-
Suzaku se quedó callado de manera efectiva por mi despliegue, pero entonces su mirada pasó a realmente herida y sus ojos se inundaron en lágrimas sin derramar.
- Me afecta porque...-
Retuve el aliento a la espera de sus palabras, temía que en serio fuese algo malo.
- Porque serás el hijo bastardo Lulu- hizo un puchero y pestañeó -Fuera del matrimonio, al igual que Nunnally, pero tú serás el bastardo y no es que no seas uno pero no quería darle al mundo esa satisfacción-
Terminó y lo miré, profunda y seriamente.
Los pájaros cantaban, el viento mecía las copas de los árboles, Sayoko-san hacía ruido con los trastes en la cocina-
- Es todo, te voy a acusar- me levanté de la cama y Suzaku tardó un poco en procesar mi amenaza.
Aunque creía hasta cierto punto, lindo, de su parte estarse preocupando por algo tan inocente. Y no lo decía por mi, sino por el hecho de que trataba de ocultar sus dudas verdaderas molestándome a mi. Pero parecía tener ideas encontradas sobre algo que veía venir desde hacía varios meses.
- ¡Ayuda!- grité en el pasillo, no buscaría por todo el templo y no usaría más energía de la necesaria, además comprobaba una cosa.
- ¡¿Que... Que pasa?!-
Genbu Kururugi apareció en los siguientes quince segundos. Escuché varias puertas azotarse en el camino así como objetos siendo derribados y el hombre apareció con una imagen bastante desalineada, pero quería que le explicara a Suzaku que su boda no era el fin del mundo y que-
El hombre me miró a la expectativa, subiendo el cierre de su pantalón tratando de verse discreto, girando su cuerpo de lado.
¿Que...?
No tenía cinturón para empezar y se peinó el cabello con una mano.
Comenzaba a temer por lo que en realidad estaba pasando, pero hubiera sido mejor quedarme sin respuesta.
- ¿Qué pasó? ¡¿Cuál es el problema?!-
Mei Sumeragi llegó con un arma en las manos, apuntando en busca de amenazas. Su cabello hecho un desastre, el hombro de su blusa cayendo más de lo necesario y...y...
Me llevé una mano a los ojos. Oh por-
- Lelouch ¿Por qué gritaste?-
El primer ministro todavía tenía labial en su rostro.
Suzaku quizás era un poco más lento para procesar todo, pero una imagen decía más que mil palabras y en este momento podíamos filmar una película.
Una porno.
- ¿Estaban...?- y Suzaku no se tocaría el corazón para expresar su inconformidad -¡Consigan un cuarto! ¡¿Estaban haciéndolo en la oficina?!-
Eso era, no quería más detalles.
Ni entrar a la oficina de papá en un largo y estéril tiempo.
Suzaku P.O.V.
Hace un par de semanas, las cosas no podían estar peor. Tenía miedo, estaba sinceramente aterrado de haber perdido la vida que había aprendido a apreciar y de la cual dependía mi estabilidad como ser humano.
Una familia completa, un hogar, paz y seguridad.
En todos sentidos habíamos tocado fondo. Cada uno de nosotros mostró lo peor de si y nos enfrentamos de una manera cruel, porque la circunstancias así lo ameritaban.
Hace un par de semanas ya no conservaba la esperanza de tener un momento así, y creí que estos días solo serían un buen recuerdo... Pero los milagros existían.
Aunque Lelouch no creyera en ellos.
-Sigue así, sé que ya han sido varios días pero... - Gensai palmeó el brazo de Lelouch de manera afectuosa y mi hermano suspiró -Te lo advertí desde antes, que en el grado que tú te descuidaras, sería el castigo-
Sonreí levemente por las tácticas del hombre, Lelouch me vio pero no hizo ningún comentario de inmediato.
Gensai recogió todo en su maleta como todos los días últimamente y aunque personalmente había esperado mejores noticias que el día de ayer, comprendía un poco de la preocupación del hombre.
Lelouch tuvo ambos pies en la tumba por bastante tiempo y revertir eso no era fácil.
De hecho dudaba que su salud volviese a ser la misma que antes del enfrentamiento con Britannia, cosa que el médico aún no comentaba porque no llevaría a cambios drásticos. Pero era visible en su rostro con la leve decepción que lo carcomía por falta de una recuperación más pronta.
Era capricho de todos nosotros que Lelouch estuviera aquí en el templo, eso era seguro. Pero Gensai había accedido de todas formas porque tenía un pronóstico certero de mi hermano después de todo lo que había acontecido, y lo conocía suficientemente bien para hacer lo mejor que podía al final.
- Los veré mañana- se despidió con familiaridad y encontró el camino sin necesidad de apoyo.
Le di las gracias de manera leve, pero al mirar a Lelouch, sabía que estaba tan resignado como yo a esta nueva situación.
Y era lo mejor que podíamos esperar al culminar su vengativo objetivo.
-Al menos conservas todos tus miembros- comenté sentándome en la orilla de la cama y creí que respondería de manera sarcástica de inmediato, para mi sorpresa, asintió totalmente de acuerdo.
- Todo iba bien hasta que apareció Schneizel- confesó bajando un poco la cabeza, borrando las arrugas de la sábana con sus manos -No creí...-
- No estaba en los cálculos de nadie- aseguré conteniendo lo amargo de mi tono solo de mencionar a ese hombre -Pero me resulta ilógico que hayas creído que podías acabar los problemas mundiales tu solo-
Lelouch levantó la cabeza para mirarme de frente y después la dejó caer de lado, buscándolo el ángulo compasivo a mi muy leve reclamo.
- Te habías tardado- comentó con una pequeña sonrisa pero yo no le encontraba nada de gracioso a toda esa situación.
- Tenía que estar seguro de que sobrevivirías- comenté y mi hermano solo profundizó su mirada de incomodidad. -Te has ganado cada una de las pláticas que te has tenido, Lelouch. Y sé que han de faltar otras, pero maldición...-
-Debí escucharlos, no debí enfrentarme a nadie yo sólo, casi los mato de un susto, Japón está compuesto por más de una per-
Puse una de mis manos en su boca y la otra en su nuca para que no se despegara. Detuve su bien ensayada consecuencia mental de lo que había hecho, pero no me interesaba que recitara algo que sabía incluso antes de todo este problema.
Si acaso me daba la razón, Lelouch comprendía perfectamente las consecuencias de sus actos, pero no las estaba digiriendo.
Se colgó con ambas manos de la mia para poder respirar, pero no dijo nada más. Sabía que no me estaba convenciendo.
- Lelouch- suspiré y cuándo movió sus labios imitando en perfecta sincronía su propio nombre, levanté la mano tomándolo de la oreja y jalándolo para que me mirara.
Sólo que en lugar de verse contrariado, había una leve sonrisa en su rostro que solo me enojaba más.
-Deja de estarte tomando las cosas como un juego- reprendí y con delicadeza quitó mi mano de su oreja antes de mirarme de manera calmada.
- No puedes evitar que me sienta afortunado de estar en esta posición a pesar de todo lo que pasó- palmeó el dorso de mi mano un par de veces antes de mirar hacia la ventana -Todo iba bien, Suzaku. Tenía planes para sobrevivir a esto, tenía planes para terminar la batalla sin complicaciones y así lo hice-
- Fingir tu muerte no fue para nada ético- siseé y debía reclamar de acuerdo al dolor que me había causado, a todos de hecho. Tomé su mano, la que me había estado consolando y apreté sus dedos -No quiero volver a ver a papá así, o a Todou-san, no quiero tener la obligación de pelear en memoria de nadie, Lelouch... ¿Sabes lo que hiciste realmente?-
Me miró de manera muy controlada, pero no hizo comentario de inmediato. Miró hacia abajo y finalmente recordé que había tomado su mano de manera fuerte.
Lo solté con una leve disculpa, pero ese no era el punto.
- Yo no fingí nada- comentó de manera obscura y entonces utilizó ambas manos para deshacer los botones de su camisa hasta que el pijama pudo caer por sus hombros.
Sólo entonces pude ver la marca de la que nuestro padre había gritado cuando se refería a que Lelouch estaba herido.
Una delgada cicatriz del grosor de una hoja de espada a la altura de su pecho... pero encima de ella el dibujo opaco de un ave.
- Tenía a Charles Di Britannia en mis planes, no a Schneizel. Y tampoco estaba pensando cómo hubiese querido en ese momento- confesó volviéndose a cubrir.
-Lo que vió papá...-
-Fue real- aseguró Lelouch y tragué con dificultad -Después de eso, solo desperté acorralado por Schneizel-
Podía ver sinceridad en los ojos de Lelouch pero aun así sentía la necesidad de reclamarle.
- Pudiste no seguir su farsa cuando nos encontramos en la base-
- Nada de lo que dije esa vez fue mi intención, Suzaku. Pero sabía el estado del país y tenía información fidedigna sobre Fleija, no iba a dejar que Schneizel se saliera con la suya tan rápido-
Me pasé ambas manos por la cabeza de manera cansada. Lo que contaba era que Lelouch estaba bien ¿No? Y que todo había acabado.
Aunque no estaba satisfecho. Si bien Lelouch no tenía la culpa de algunos de los malos ratos que pasamos, de los que si tenía culpa lo había hecho pensando en el bien de todos los demás.
No podía enojarme profundamente con él porque casi muere en el intento, pero había una necesidad de retribución y culpables en este momento sobraban.
- ¿Nadie piensa darme detalles de lo que está pasando afuera?- preguntó Lelouch cobrándose el hecho de que él había respondido mis preguntas de manera sincera.
Hice una retrospectiva mental de todo aquello que se estaba perdiendo, pero seguía sin encontrar algo trascendental que ameritara su atención.
- No, estás muy castigado aún- sonreí y Lelouch estrechó la mirada.
Quizás podía enseñarle mi álbum de recortes.
Todou P.O.V.
Podía ver un final a toda la miseria mundial y eso era tan placentero, que no encontraba las palabras correctas para describir cómo me sentía.
Era como si el cielo fuese de un azul más bonito, el sol irradiara luz de felicidad, el viento fuese ligero y sedante.
Sin duda era un final por el cual valía la pena pelear.
- ¿Entonces tenemos asistencia completa en todas las bases?-
Me giré de la ventana con gran tranquilidad, Yamagata colgaba su última llamada con un gesto satisfecho.
- La milicia opera con total normalidad- declaró en voz alta -Solo se hacen reparaciones y ajustes para recuperar toda la red de sistemas-
Sistemas que hubiese sido más fácil recuperar si-
- ¿Qué tal se está portando Lelouch?-
Una mis cejas saltó de su lugar y Genbu suspiró profundamente antes de vaciar media taza de café en un movimiento.
Yamagata nos miró de manera entretenida pero se abstuvo de hacer un comentario de inmediato.
- Está siendo un hijo modelo, pero no creo que dure por mucho tiempo- admitió Genbu y me miró buscando confirmación a eso.
Todos lo sabíamos, era cuestión de sentirse totalmente aburrido y revitalizado para poder salir del templo con o sin un permiso.
Habíamos aprendido a resignarnos.
-Pero son buenas noticias ¿Cierto?- intervino el ministro de defensa de manera nerviosa, Genbu ladeó su cabeza no muy convencido y yo me encogí de hombros. -No pueden encerrarlo ahí el resto de su vida...- continuó el hombre con precaución.
Y con esa declaración me sentía listo para el reto. Genbu estaba en la misma sintonía porque solo sonrió de manera enigmática.
Yamagata solo trató de borrar el comentario mientras tomaba asiento.
- Sigo sin poder creer que al fin todo esto acabó, digo... Se me hacía una posibilidad tan lejana-
- Después de todo el desastre con Schneizel y la Federación, yo dejé de creer en los cuentos de hadas- comenté y miré a Genbu por el rabillo del ojo.
Estaba sumamente calmado.
- Pudimos haberlo hecho mejor- admitió el ministro de defensa con algo de culpa -Pero lo que importa es que no hay motivos para lamentarse, no fue la mejor forma estoy de acuerdo, pero los resultados no podemos negarlos. Lelouch cumplió su palabra hasta el último segundo y por eso estamos aquí-
De alguna manera, eso me dejaba un mal sabor de boca. Haber sido espectador de la última parte del proceso sólo me producía culpa.
Era como si desde el inicio no hubiésemos hecho nada y lo más difícil se lo pasáramos a Lelouch.
- Genbu, no te ves tan feliz como deberías-
Salí de mis pensamientos con la palabras de Yamagata, pero me causaba gracia la respuesta que Genbu le daba a todo el que había comentado eso en los últimos días, así que esperaba su bien ensayada teoría con morbosa curiosidad.
- Si muestro mi felicidad, solo le daré la razón a Lelouch en todo lo que hizo y creerá que valió la pena todos los problemas en los que se metió...- asintió convenciéndose a sí mismo antes de dar otro sorbo a su taza. -Asi que no, no estoy feliz, no me siento orgulloso, no he dormido como nunca, no anhelaba esta época con ansias y no encuentro manera de continuar con esta farsa más días- comentó al final entretenido pero visiblemente contrariado.
Entendía perfectamente el punto, pero no lograría nada de esa manera.
Yamagata se rascó la parte trasera de su cabeza sin entender la lógica de Genbu al cien por ciento, pero entonces su semblante pasó a preocupado de un segundo a otro.
- ¿Fue muy pronto entonces mandar a hacer ese reconocimiento?- preguntó.
Recono...
Genbu también podía dar miedo cuando quería.
Pero este nuevo mundo debía seguir su rumbo y había un límite hasta donde podíamos posponerlo.
La idea del ministro de defensa no era mala, de hecho se veía muy entusiasmado. La base central de Tokyo estaba a la tensa espera de una celebración a nivel nacional por lo logrado.
El edificio de gobierno, según Suzaku, recibía invitaciones diarias a realizar una celebración de la magnitud merecida acabadas las hostilidades de Britannia, sin mencionar los agradecimientos necesarios a quienes los merecían.
Japón quería celebrar, su gente quería gritar a los cuatro vientos que era más libre que antes y... Seguíamos posponiendolo.
-¿Trabajando en el bronceado?-
Lelouch gruñó levemente pero no lo hacía en serio molesto, al menos no conmigo.
- Suzaku me dejó aquí y desapareció- comentó levemente resumiendo su juego con el gato.
Tomé asiento en las sábanas que estaban esparcidas en el césped. El día estaba lo suficientemente soleado para que el frío no fuese demasiado crudo aún en diciembre, pero Suzaku se estaba tomando en serio su trabajo.
Lelouch estaba cubierto hasta las orejas.
- ¿Ya vino Gensai?- pregunté y él asintió sin mirarme directamente. -¿Hizo algún comentario?-
- Que me devolvieran mi celular, las llaves del auto, una tarjeta y que podía tomar café expreso-
Para la mitad de la oración se estaba riendo, aunque no le creí un solo segundo, era bueno verlo intentar.
- Yamagata-san te manda sus saludos- comenté para no caer en un silencio incómodo.
- Su esposa vino de visita temprano, trajo... - ladeé mi cabeza esperando que Lelouch continuara pero hizo una mueca no muy convencida -Trajo muchas frutas y verduras orgánicas- suspiró.
No pude evitar reírme y provoqué más las incomodidad de Lelouch, pero se lo merecía.
- Y espera a que Senba regrese de Hokkaido, está buscando medicina tradicional japonesa-
Lelouch se hundió en su propio saco de manera miserable.
-Ya entendí... ¿Podrían dejar de hacer eso? - suplicó de manera sincera y mirándome con los ojos vidriosos.
Me sentí una mala persona, por una milésima de segundo.
- Cosecha lo que siembras Lelouch y para tu desgracia, nos debes bastantes momentos de tensión y angustia-
Dejó caer su acto de víctima, pero aun así se veía incómodo por tanta atención o en su defecto, cuidado.
-Si bien no fue tu culpa terminar así, tampoco puedes esperar que ignoremos lo que Schneizel hizo contigo. Lelouch...- me miró ladeando un poco su cabeza -Casi mueres-
Volvió su vista a las sábanas quizás acostumbrado a que todo el mundo le repetía lo mismo y así como él no pudo evitarlo, tampoco podíamos actuar nosotros así que era frustrante de ambos lados.
- De hecho- continué revisando que no hubiese nadie cerca, podía ver la silueta de Sayoko-san y Mei en la cocina pero eso era todo -Estoy seguro de que Genbu no te lo dijo porque no lo considera necesario, pero desmerita la gravedad del asunto-
Tomé un poco de aire recapitulando el momento.
Y Lelouch me miró con tal atención.
-Fuiste declarado muerto cerca de diez minutos, más o menos del tiempo no tenemos la certeza. Cuando Gensai regresó por ti, buscándote en las bases, tú ya estabas con Genbu. Pero las comunicaciones eran un caos, no podíamos encontrarlos con precisión y menos aún hacer llegar a Gensai a tu punto. Genbu logró llegar al centro con ayuda de la milicia que estaba tomando posesión de nuevo en la base, pero le dijeron que ya no podían hacer nada, que no había signos vitales qué estabilizar. Por suerte Gensai entró de vuelta al hospital en ese momento, tenía una idea al menos de qué había sido la causa del fallo e hizo un solo intento de traerte de vuelta-
Lelouch estaba un poco pálido a medida que absorbía la nueva información pero no había entrado en pánico como todos pensaban.
De hecho una de las principales preocupaciones de Genbu era no decirle nada que lo alterara, pero yo creía firmemente que Lelouch no perdería la cabeza por algo así, quizás lo ayudaría a comprender mejor el por qué todos estaban tan preocupados, pero no sé alteraría.
Siempre tuve en mente que no le temía a morir, le temía más al hecho de morir y haber fallado. Pero ahora había mucho tiempo para retribución...
- Aunque Gensai logró traerte de vuelta, nadie supo realmente cuanto tiempo llevabas así, pero los pronósticos seguían yendo en tu contra. Si habías sufrido un daño por la falta de oxígeno, si sobrevivías, en qué estado lo harías. No fue nada fácil, Lelouch-
Revisé de nuevo las cercanías, Lelouch no me delataría por decirle esto, pero dudaba que Genbu se pusiera contento.
Lelouch suspiró profunda y audiblemente, tallándose la cara con cansancio sin duda ordenando cosas que antes no tenían sentido.
Puse mi mano en su espalda y la moví de un lado a otro, mostrándole mi apoyo.
- Pero todo ha acabado ¿Cierto?- preguntó levemente y congelé mi posición reparando en lo extraño de su pregunta.
Lelouch miraba en dirección al templo, pero sin enfocar algo en específico.
- No creo que haya ningún otro imperio por ahí... - bromeé levemente.
Lelouch sonrió, pero sin duda había algo más.
Lelouch P.O.V.
El tiempo pasaba muy lento desde entonces.
Me encontraba contemplando los cambios que estaba sufriendo el mundo a través de... Periódicos o televisión.
Nada divertido, aunque tampoco tenía algo que hacer.
Según Todou-san, me habían otorgado una generosa licencia de mi cargo.
Según papá, pobre del alma desafortunada que siquiera mencionara mi nombre en actividades militares por lo menos en seis meses.
Según Suzaku, ambos hombres habían amenazado a Yamagata-san.
Pero gracias a todos ellos, me encontraba metido en un problema diferente, uno que necesitaba mente fría y paciencia.
Mucha paciencia.
- ¿Cuantas personas esperamos para la recepción?-
Estrellé mi frente en la mesa, todos los hombres de esta casa habían decidido ocuparse en asuntos nacionales antes de entrometerse en la celebración nupcial.
- ¿Hablamos de invitados nacionales o internacionales?-
Me encontraba rodeado de cuatro mujeres, decenas de muestras de tela, fotografías de arreglos florales, muestras de menú, manteles...
-¿Lelouch, te parece que nos queda mejor el azul rey o el amarillo canario?- Milly pestañeó de manera insinuante en mi dirección y sólo estreché la mirada.
¿Por qué tenía que estar con ellas?
- Estoy en casa-
Salté de mi silla, era libre de la vigilancia de las mujeres con un adulto un poco más responsable en casa.
- Hola Lelouch- saludó mi padre con una sonrisa, estaba disfrutando mi sufrimiento.
- No puedes dejarme otro día más con ellas- declaré aunque se escuchó más cómo una súplica -Todo lo que hice... En serio lo siento, ni siquiera lo disfruté-
Mi padre me miró con algo de compasión más no la suficiente para sacarme de aquí.
- Sabes que Gensai tiene la última palabra-
Y eso era lo que me tenía atado de ambos pies al templo.
- Por cierto, ¿Ya vino el día de hoy?-
Estiré mis brazos mientras negaba, mi padre me dio los periódicos y revistas de hoy, seguro después de haberlos revisado minuciosamente.
- Puedes preguntarle cuando venga- me sugirió de manera positiva y suspiré, siempre se lo preguntaba.
Al menos se turnaban para regresar al templo temprano, entre él, Todou-san y Suzaku podía tener una compañía distinta, incluso Senba había entrado en la rotación cuando era una emergencia. Pero estaba realmente enfermo de solo mirar los límites de propiedad y no poder hacer más.
Dos días más duraría mi paciencia solamente.
Llevé todos los periódicos a mi habitación, Suzaku había sido muy consciente en guardar pedazos de noticias que por distintos motivos no pude ver en su momento, y era el único hobby que me mantenía cuerdo actualmente, rellenar el álbum que él había empezado.
Sólo que...
"Hacer el amor y no la guerra" -Primer Ministro Kururugi atará el lazo de nuevo-
Había cosas mejor descritas en persona que en la página central de un diario.
"Joven Ministro de Relaciones Exteriores pone en su lugar a la F.U.N."
Y cosas que no quería seguir perdiéndome, aunque con suerte televisarían a Suzaku.
"Britannia ya tiene primer ministro: Clovis La Britannia asume el cargo "
- ¡¿Que?!-
Extendí el periódico sobre el resto de las revistas, definitivamente no había visto mal y quizás estuve pensando vagamente en el futuro de Britannia, pero esto no entraba en-
- ¡¿Lelouch?! ¿Que sucede? ¡¿Que tienes?!- papá entró azotando la puerta.
No me remordía la conciencia, eso le pasaba por dejarme aquí en lugar de enterarme de las noticias de una manera más personal.
Señalé el periódico con un dedo de manera acusatoria. Pero el primer ministro me miró todavía escaneando por un peligro antes de seguir mi seña.
- No me vuelvas a hacer eso...- murmuró pasando el susto y empujándome levemente en la cama para darle espacio.
Ya sentado, leyó el encabezado que me había hecho gritar.
- Crei que lo sabías- aclaró mirándome con extrañeza -¿Acaso no has hablado con Clovis?-
- No desde...- comencé a pensar en retrospectiva pero eso le daba suficiente información a mi padre. -No, después del fiasco de Schneizel no he tenido comunicación con nadie-
- Siento mucho entonces que te hayas enterado asi- suspiró un poco culpable -Aunque admito que me tomó por sorpresa a mi también, en cuanto a lo que quedó de línea imperial y de candidatos elegibles, Clovis tenía el voto de confianza de Japón, Rusia, Australische y la Federación China. Al menos en lo que el país se reorganiza-
Me encontré pensando en las posibilidades y tenía un buen punto, solo que no creía que Clovis tuviera esa necesidad de poder.
- ¿Seguro que estás bien?-
- Ah...si lo siento, fue la sorpresa solamente-
Clovis ni siquiera podía mantenerse vivo sin tratar de sobornar a alguien.
-Disculpe Kururugi-sama, pero el doctor está aquí-
Algo debió aprender de su estancia aquí al menos.
Genbu P.O.V.
Pocas cosas podían preocuparme ahora, curioso que una de ellas siguiera siendo Lelouch.
- Habla Genbu, no quiero ninguna sorpresa cuando regrese al hospital-
Y Gensai me conocía tan bien, solo que estaba esperando el momento adecuado para preguntar y eso era lejos de Lelouch.
- ¿Cuál es el diagnóstico de mi hijo?- cuestioné y un suspiro se escapó al final de mis palabras, pero Gensai me miró con extrañeza.
- El estado de Lelouch sigue siendo delicado pero no lo pone en un peligro inmediato, aunque llevas sabiendo eso desde hace semanas. La verdadera cuestión es ¿Cuál es el motivo de la pregunta?-
Touché.
Me pasé una mano por la nuca.
- Quería saber las posibilidades de que Lelouch saliera del templo-
El doctor me miró como si me hubiese crecido una segunda cabeza, quizás porque yo era quién preguntaba y no mi hijo. Pero era válido que aunque Lelouch no hubiese hecho una petición directa, no significaba que yo ignorara su deseo.
El doctor continuó su camino de manera silenciosa y lo seguí de la misma manera hasta que nos llevó a la sala.
- Es muy pronto, Genbu- advirtió una vez que había tomado asiento -Lelouch se ve mejor, pero es el maestro de las mentiras-
- Lo se- entrelace mis manos que colgaban de manera inútil entre mis piernas -Pero sinceramente creo que se está frustrando demasiado dentro del templo sin hacer nada-
Gensai enarcó una ceja cuestionando mi declaración, así que tomé un poco de aire para proseguir.
- Es quizás la época que todos esperábamos, el imperio disuelto, no más temor a ser invadidos, la liberación de países que fueron áreas por largos años- el doctor asintió levemente pero sabía que no había tocado el punto correcto -Quisiera decir que solo era cuestión de esperar y resistir para que Britannia desapareciera como Imperio, que solo bastaban unas décadas y todo volvería a ser como antes. Pero no fue así-
- Porque si pensara de esa manera, sería una traición a todo lo que Lelouch logró con o sin mí aprobación y conocimiento. Realmente me gustaría decir que Lelouch no tuvo nada que ver, porque cada vez que me enfoco en ese ángulo, es... Increíble, que se haya dejado en las manos de un adolescente, o de varios, temas de seguridad internacional, así como decisiones que afectaban la vida de tantos-
- Me gustaría decir que Lelouch no hizo nada para llegar a esta época, pero la verdad es que su participación tiene un mérito especial a los ojos de muchos y estoy completamente seguro que sin sus actos suicidas, irresponsables, alarmistas y confusos, no hubiésemos logrado esto-
Y la verdad es que creo que Lelouch se merece ver las primeras reacciones que está teniendo todo el mundo entrando en esta nueva etapa. No enterándose por nosotros, sino estando ahí, en la parte que requiere nada de esfuerzo y toda la satisfacción-
Suspiré perdiendo la cuenta de cuánto lo había hecho últimamente, Gensai guardó un respetuoso silencio en lo que ordenaba mis ideas.
Pero todo lo que había dicho era cierto y por más que quisiera retener a mis hijos teniéndolos juntos de nuevo, no había un peligro que ameritara mis acciones.
Ahora podían hacer más cosas...
- Suenas bastante seguro sobre la capacidad de Lelouch de comportarse y valorar la oportunidad de salir- comentó el doctor sacando una agenda de su portafolio para hojearla -De hecho suenas como un padre que quiere consentir a su hijo y darle un premio por su esfuerzo-
Me encogí de hombros, no era una descripción alejada de la realidad.
- Y aunque conoces perfectamente mi opinión, te atreviste a preguntar-
No creí que fuese a poner al hombre de manera tan seria por preguntar algo así, pero debía admitir que se había portado muy paciente desde conocía a mis hijos y de manera tan profesional, que sus preocupaciones ganaban sobre mis deseos o los de cualquier otro. Así que si me decía que no era viable, también lo respetaría.
-Bueno, ya que como padre estás prestando verdadera atención en tus hijos como para calificar el hecho de que Lelouch puede y debe salir ya a recibir su reconocimiento histórico a pesar del castigo de por vida que tiene...-
Ya me estaba arrepintiendo por como lo puso, eso hizo sonreír al hombre.
- Bajo tu cuidado o el de Todou puede hacerlo, demonios... Incluso acompañado solo de Suzaku o Mei-
Parpadee confundido.
- Eso es un si- aclaró lentamente, pero me entregó una hoja llena de recomendaciones, pros, contras, direcciones en caso de contingencia y... un dibujo sobre RCP.
Dejé que el aire dejara mis pulmones con un silbido angustiado.
- Mas vale prevenir- dijo el hombre y se puso de pie listo para retirarse
Pero creo que nunca espere que el hombrew realmente aceptara, ya que... arrugue un poco la hoja, tenía miedo.
Necesitaba terapia.
Esto aún no acaba y una sorpresa más les aguarda a los Kururugi :D
anySuzuki
