Britannia's Re:volution
Stage 86: Kururugi Shrine
Genbu P.O.V.
Leí detenidamente cada documento que pasó por mis manos en las últimas horas. Uno fue la carpeta de la federación que Lelouch había soltado, el otro documento fue el diagnóstico de Gensai y su receta médica. Gottwald se quedó a prudente distancia para servir y dar explicaciones, pero también fue sutil para alejarse cuando quería tener unas palabras con mi familia.
Nadie me miraba de manera acusatoria en este punto, pero todos se sentían culpables en distintos niveles y por distintas razones. Ni siquiera Gensai nos había regañado, estaba tan desconcertado como nosotros del giro de la situación y los nuevos problemas que se apilaban.
Por supuesto que había tenido que explicarle al viejo médico lo que había pasado. Aproveché que todos necesitaban el esclarecimiento para juntarlos en la sala y solo leer el convenio recién firmado con la FUN. El hombre no tenía que ser político para entender los problemas que significaba para Britannia y por coincidente para Lelouch.
Deudas, pagos, plazos, presión y modificación de un imperio en ruinas. Un imperio que apenas estaban recibiendo de vuelta a todos los Britannians que habían vivido en las colonias por protección. Y cuando la pregunta de -"¿Por qué Lelouch firmaría algo así?"- se hizo presente en los rostros de todos, yo ya tenía más de una hora con mi celular llenos de mensajes de Clovis pidiendo que le contestara una llamada.
Entre él y Gottwald lograron esclarecer el ventajoso, planeado y agresivo movimiento de la federación. Aunque nos quedaran algunas dudas de por qué Lelouch aún así aceptó sin poner un poco más de pelea.
-El porcentaje de votación de nuestro país para la toma de decisiones- dijo Suzaku, tenía la carpeta del convenio en sus manos. –Eso logró pasar por encima de Japón y sus deseos ya tres veces contando esta-
Todou y yo lo miramos aún sin entender del todo su punto.
-Por mayoría, la FUN atacó a Schneizel tomando a Japón de campo de batalla- inició un poco más claro –Por mayoría, la FUN obligó a Lelouch a tomar el puesto de emperador de Britannia para poder afiliarlos; y por mayoría votaron estas cláusulas para el convenio de aceptación-
Miré mis manos empezando a hilar el problema incluso más allá de lo que podía ser una sentencia para Britannia. Todou gruñó muy frustrado a mi lado.
-Lelouch llegó a la misma conclusión en ese instante e hizo las cuentas- murmuró Suzaku y lanzó la carpeta a la mesa del té, molesto –En todas esas ocasiones el voto de nuestros países aliados no era un gran porcentaje o tampoco estuvieron presentes para contra restar el efecto, pero si ahora sumamos el porcentaje de Japón y de Britannia…-
Era un peso del 40% en votaciones dentro de la FUN.
-Entonces podríamos tener de vuelta el control de esa maldita federación- murmuré, como siempre la mente de Lelouch fue más rápido y más adelante de lo que ya era un grandísimo problema, pero con al menos una ventaja a corto plazo. Suspiré, eso no quitaba el amargo sabor de boca que tenía y la acidez que fluctuaba en mi esófago.
Mi hijo había estado lo suficientemente presionado con eso y había regresado a casa sintiéndose terrible. Me rasqué la cabeza con preocupación y miré al médico.
Había permanecido en silencio mientras nos enterábamos de todo.
-Gracias a ustedes entiendo más de política de lo que debería- dijo el hombre al sentir mi mirada –Y de verdad entiendo todas esas encrucijadas y trampas que les han puesto últimamente, cómo es que algunas no se pueden evitar y el nivel de presión que está ejerciendo el resto-
Aquí venía el pero. . .
-Pero nada, Genbu-regañó levemente –Sigue siendo la misma cuestión desde siempre. Creímos que Lelouch y todos en general por fin tendrían algunos meses de tranquilidad y paz, esta situación no está haciendo nada más, que alargar un evento demasiado complicado para ustedes como familia-
Mei presionó levemente mi mano en apoyo.
-Lelouch está dormido y no espero que despierte hasta dentro de al menos 18 horas, le administré un leve calmante, su presión estaba demasiado alta. Si quieres resultados más específicos lo llevas a mi consultorio cuando despierte, pero la medicina solo ayudará hasta cierto punto, ya sabes su historial-
Eso último me dio un escalofrío de pies a cabeza y dejó a todos callados. Claro que lo sabíamos, por eso estábamos tan preocupados desde el inicio. Dos veces sobrevivió por nosotros, pero no podíamos exigirle más, estaba muy dañado de su último encuentro con Schneizel aún, y su trabajo en Britannia no era lo mejor para esa condición.
-Lo llevaré- asentí levemente, no lo dejaría pasar tampoco.
Gensai asintió y se despidió de todos nosotros. Gottwald se ofreció a surtir la receta en lo que nosotros terminábamos de organizarnos. Yo por supuesto que no iría al edificio de gobierno mañana, pero no significaba que no tenía que trabajar. Tenía que comunicarme temprano con mi secretaria para que me ayudara canalizando las citas más urgentes aquí, Sayoko podría ayudarme la atención al desfile de personas.
-Yo me encargo de lo demás- asintió Mei antes de que le preguntara. Necesitaba también estar pendiente de Nunnally y Suzaku. -Por ahora, todos deberíamos ir a dormir- sugirió ella y aunque cuando recién salía de la oficina estaba muerto de cansancio, no quedaba ni el fantasma de eso con esta nueva situación.
Mis hijos se despidieron para obedecer esa última orden, pero miré a Mei y le prometí que iría en cuanto pudiera. Todou de seguro quería hablar en privado de todas formas y yo quería estar con Lelouch otro poco.
Lo cierto era, que Todou y yo no hablamos para nada. Solo era el hecho de estar juntos tomando un poco de aire nocturno para poder poner en orden nuestros pensamientos, como el equipo que seguíamos siendo. Porque no entendíamos cómo es que la situación de esta familia se nos fue de las manos y parecíamos más ocupados ahora que cuando estábamos en guerra con Britannia.
Aquellos parecían tiempos más pacíficos, yo tenía más tiempo libre también entonces.
-¿Recuerdas que le pedí a Mei y Rakshata la búsqueda de un profesional?- pregunté moviendo mi vaso y los hielos dentro. Todou me miró perdido por un momento, pero su cara se iluminó recordando el tipo de profesional al que me refería.
Incluso enarcó una ceja algo incrédulo de que hubiera sido una petición en serio, en ese entonces, y que ahora retomara el tema con total intención de pedir sus servicios.
-Sabes que a Lelouch no le gustará- comentó y se cruzó de brazos con un suspiro. Pero dijo lo que yo esperaba escuchar.
A Lelouch no le iba a gustar, no que NO lo necesitaba. Todos nosotros lo necesitábamos de hecho.
-Pues nosotros tenemos que poner el ejemplo- le di un sorbo a mi trago y era más reconfortante el alcohol en mi garganta que el ácido. –No he visto los perfiles que seleccionaron, creí que podríamos posponerlo otro poco, pero definitivamente tenemos conflictos que requieren la correcta atención si no queremos que esta familia se desmorone por la presión-
Preocuparnos a sobremanera solo nos haría tener menor esperanza de vida y justo ahora eran años por los cuales esperar tener más vida.
-No se trata esta vez de lo que queremos, sino de lo correcto- lo miré y Todou hacía lo mismo de reojo. –Sé que ya me habías advertido de esto, desde que ellos eran pequeños, desde Narita y en especial esa primera vez que Lelouch volvió contigo a las bases-
Había visto suficientes explosiones de ese hijo por sobre los otros dos; para saber que no sería lo mejor para su salud tener episodios de ese tipo, más seguidos. Y la presión mundial seguiría sacando malos momentos de todos nosotros antes de mejorar.
-¿Necesitas ayuda con eso?- me preguntó y yo asentí levemente. –Solo dime cuándo citarás a los candidatos y ahí estaré- apretó mi hombro con firmeza, era más de lo que hubiera esperado.
Sabía que mostraríamos lo vulnerable de nuestras relaciones familiares a un desconocido y esperaba no equivocarme en tan importante elección. Pero ya antes había sentido miedo de encargar la salud de mis hijos a un profesional y Gensai había sido una bendición para esta familia. No aspiraría a menos con un psicólogo, y tenía muchas aclaraciones que hacer antes de contratar a cualquiera, pero era un buen paso.
-¿Me ayudaras a decírselo a Lelouch?- pregunté.
-Olvídalo-
Lelouch p.o.v.
Sentía haber dormido como no lo hacía en semanas, lo cual era muy extraño para solo ser una noche más en Pendragón. El olor a fresco, madera, zapatos en suelo de madera. . .
Algo no cuadraba.
Abrí los ojos y miré a mi alrededor confundido. Esto no era el palacio y no recordaba haberme quedado dormido. Me tallé los ojos mientras trataba de rastrear mi último recuerdo, y las imágenes en mi cabeza fueron muy claras. Suspiré recordando todo hasta que me encontré con mi padre y suponiendo que no recordaba cómo me fui a dormir, seguro le metí un gran susto.
Me apresuré a quitarme las cobijas de encima, no había sido la manera en que quería llegar y explicarle toda la situación. Busqué mi celular para ver la hora, pero no lo encontré. Sobre la mesita de noche estaba un vaso de agua, una nota y un par de pastillas.
"Tu celular está confiscado hijo, tómate las pastillas antes de salir"
Una de mis cejas se arqueó levemente, tenía días sin recibir órdenes. Definitivamente en estas tierras mi palabra no era ley, y eso podía ser tan reconfortante, como contradictorio.
Obedecí de todas formas y busqué uno de mis sacos. No sabía si papá se había quedado en casa, pero no era a la única persona que quería ver.
El pasillo estaba en pacífico silencio como era costumbre, nada parecido a los silencios fríos del palacio donde los pensamientos rebotaban. Pero a medida que caminaba mi mente empezaba a resumir todos los problemas que podía estar causando con este escape, tanto a Clovis en Britannia, como a todos aquí. Cuando lo decidí había sonado como la idea perfecta en mi cabeza, aunque últimamente no tenía las mejores, lo admitía.
-¿Lelouch-sama?-
Brinqué y me agarré de la pared, Gottwald. Claro que no me había dejado venir solo.
-Lo siento- me disculpé por la reacción, pero es que mi mente entró en conflicto al escuchar su voz aquí en el templo.
-No hay por qué, es bueno verlo despierto- asintió levemente en mi dirección y solo pasé una mano por mi cabello –Son las 3 de la tarde- informó y agradecí eso. Empezaba a conocerme más de lo que me hubiera imaginado, aún no sabía si estaba del todo cómodo con eso.
-¿Sabes dónde está papá?- tenía que arreglar ciertas cosas primero antes de que otras me absorbieran. Gottwald asintió levemente y me señaló con la cabeza hacia su oficina.
No sabía si estaba ocupado.
-No lo está, la última persona salió hace 15 minutos- completó el hombre mis pensamientos. Lo miré con sospecha, quizás Gottwald tenia un geass, eso sonaba razonable…
Como sea, un problema a la vez y Gottwald no estaba en el top de la lista a pesar de que se rió levemente de mi expresión de sospecha. Sabía que era muy observador.
Me paré frente a la puerta de la oficina, listo para las preguntas y las explicaciones. Pero mi mano se fue hacia el vacío cuando quise dar el primer golpe, la puerta se abrió hacia adentro.
-Lelouch- el primer ministro soltó un suspiro aliviado y tomó mi mano flotante para darme un abrazo. Se sentía tan bien, ya había olvidado a lo que venía en primer lugar.
-Crei que habíamos quedado en llamar si necesitabas algo. Independientemente de la hora, el día o lo que sea que estuviera pasando, Lelouch-
De la familiaridad del templo, esta era la parte que menos me gustaba. Y debía agradecer que no estaba nadie más para apoyar a mi padre en su cuestionamiento. Gottwald se había alejado muy prudentemente, ya había entregado toda la información que aquí necesitaban, pero esto era una cuestión más personal.
-No tenía tanto tiempo como me hubiera gustado- miraba mi taza de té mientras recapitulaba en esa junta.
-Me refiero a volar de Pendragón a Tokyo, en clase comercial, Lelouch- levanté la vista por el tono de mi padre –Tienes al menos una docena de jets privados confiscados en las bases de Britannia y Gottwald es un piloto; o pudieron conseguir alguno tomando en cuenta que eres el legítimo emperador-
Me quedé mirando el rostro incrédulo de papá varios segundos.
-No lo pensé- asentí y tomé una galleta. Me la quitó de la mano antes de lograr darle una mordida, casi le muerdo un dedo de hecho.
-Hijo, sé que esto es abrumador en general y no nos gusta para nada la situación- se sentó frente a mí para verme a los ojos –Pero aprovecha los excesivos lujos que Britannia dejó a tu disposición para hacer tu vida más cómoda-
Estiré la mano pidiendo la galleta, entendiendo el punto. Pero la galleta era importante.
-Lelouch- me metió un golpe por encima de lo leve en la cabeza. –Estoy hablando en serio, por seguridad, comodidad y por salud- me dio la galleta ahora sí, pero estaba más ocupado sobándome que para comerla.
-Solo estaba estresado, lo siento- aclaré, pero no desestimé su preocupación. –Se suponía que Clovis y yo estábamos preparados para lo peor, a leer detenidamente, defender ciertas injusticias. No creímos que fueran tas descarados- gruñí lo último en tono bajo. –Y teníamos que pensar rápido, resolver todo de la mejor manera para encargarnos de los menos problemas posibles después-
Y solo tuvimos menos de diez minutos para eso…
-Lelouch, tranquilo- apretó mi mano levemente –Lo sé, incluso sin la necesidad de Gottwald o Clovis explicando lo que pasó. Pero a pesar de la gran estupidez de la federación, sabes que eso no nos preocupa. No al menos tanto como tú-
Aquí venia la parte incómoda.
-De hecho, tenemos que ir con Gensai- me miró para que me acabara el té y la galleta –Y con suerte podemos traer algo de cenar para todos, cuando volvamos. Estuvimos y estamos preocupados, porque nos asustaste, así que le debes una cena familiar a todos aquí- sonrió levemente –Y podemos platicar del resto después, no volverás a Britannia por el momento así que no hay prisa- me palmeó levemente el hombro.
Dolorosamente comprensivo, de nuevo. ¿Había más malas noticias en camino?
Genbu p.o.v.
Llegar con Gensai fue sencillo, realmente nos estaba esperando después de su única advertencia. Mi hijo se estaba comportando bastante bien con el hombre, así que me hizo dejar de escuchar unos momentos mientras observaba todo. Me caía muy bien nuestro doctor familiar, pero me gustaba más tenerlo alejado de nosotros y parecía imposible.
Lelouch parecía también acostumbrado a dejarse revisar y responder preguntas, tuvimos semanas de eso hacía pocos meses; así que no era reconfortante. No quería tener esto de rutina con un recuerdo doloroso tan fresco.
-…nes que cuidarte-
Sacudí la cabeza levemente para volver a la realidad.
-Esperaremos los resultados de tus exámenes y veremos que ajustes debemos hacer, pero estoy seguro de que estás tomando más café del recomendado en Britannia, aprovechando la falta de supervisión- el hombre miro a Lelouch por encima de sus gafas, casi esperando a que intentara negarlo.
-Gottwald no me deja tanto como quisiera- gruño levemente Lelouch. Sonreí con eso, era una petición mía después de todo.
-Bien muchacho, de todas formas no puede volar a Britannia por órdenes médicas de momento- empezó a escribir en su agenda y Lelouch me miró esperando que interviniera, pero yo ya le había dicho lo mismo.
-Hijo, Clovis puede encargarse de algunas cosas mientras estas aquí. De hecho, tenemos que platicar de la situación con la federación antes de la próxima junta, que es 5 días. Tiempo suficiente para descansar y poner en correcto orden las ideas- sugerí.
Un orden mental profesional.
Lelouch no pasó por alto mi último comentario, pero su precaución solo quedaría en eso sin pruebas. Gensai nos interrumpió a ambos con un carraspeo.
-La condición de Lelouch va más allá de simples vacaciones y ambos lo saben. Te he traído de la muerte dos veces muchacho, tres si contamos tu encuentro con el opio, y estoy seguro de que has perdido varias neuronas en el proceso por falta de oxígeno-
Lelouch gruñó y yo solo lo jalé en un abrazo.
-Sé la situación en la que están ambos, se sale de nuestro control de nuevo- asintió levemente –Pero eso no significa que no podamos tomar medidas para afrontar los posibles riesgos y prevenirlos-
-¿Qué medidas?- Lelouch preguntó con bastante precaución y arrastrando lentamente las palabras, pero en eso una enfermera llamó a la puerta con los análisis listos. Ambos guardamos silencio unos minutos en lo que el doctor revisaba todo con poker face producto de años de experiencia.
Cerró la carpeta y nos volvió a mirar.
-¿Harías yoga?- miró directamente a mi hijo.
-No- y la respuesta llegó tan rápido como sincera. Dejé caer la cabeza un poco.
-¿Se refiere a que necesita algo de actividad física?- si podía encontrar otras actividades que le gustaran a Lelouch además del ajedrez y subirse a KF en medio de batallas, sería de utilidad.
-La actividad física aunque buena para su corazón también ayuda a proporcionar una distracción de las actividades cotidianas. Algo al aire libre, tiempo de silencio o relajación, es bueno en general para canalizar emociones buenas y malas-
Tenía que repasar toda la vida de Lelouch en mi mente para saber si tenía algo remotamente parecido.
-¿Montar?- murmuró Lelouch y lo miré algo perdido. Desconocía totalmente que sabía montar. Gensai asintió de acuerdo con la actividad y yo quedé como espectador –El palacio de Pendragón tiene los establos en excelente condición, solo… no le tomé importancia y tampoco he tenido el tiempo o la disposición-
-¿Tomaste clases de pequeño?- preguntó Gensai por el bien de los dos, Lelouch asintió.
-Clovis también sabe, era una regla general para todo príncipe. Además todas las escuelas de Britannia tienen establo, al menos las de élite como Ashford-
-Supongo entonces que Clovis podría acompañarte- apreté levemente su hombro –Le servirá despejar su mente para que deje de llamar cada media hora con un reporte-
-Suena bien, solo nada excesivo- anotó Gensai en su agenda con una sonrisa complacida, Lelouch al menos se vio más tranquilo con eso. -¿Cómo vas con la parte de la ayuda?- y se volvió a tensar otro poco.
-Hay que reformar un imperio quebrado mental y económicamente, pagar cantidades exorbitantes y no morir en el intento- enumeró Lelouch –Tenemos mucha gente trabajando en todos lados, haciendo lo que debe, pero tantas reformas requieren que leamos mucho lo que estamos a punto de firmar, no son cosas que se puedan delegar-
Era justamente lo que estaba pasando en Japón pero a mucho menor escala.
-¿Y cuándo tienes tiempo para ti?- preguntó el doctor, mi hijo se quedó callado. –Lelouch, a pesar de que salgar a cabalgar o comas en los horarios correctos y la dieta estricta, tu mente es un factor muy poderoso, sobretodo cuando estás estresado. Y eso es algo que no hemos podido detener cada vez que te lo advierto, en situaciones mucho menos complicadas que la actual; así que me preocupa qué tan lejos llegará esta vez-
Gensai me miró y yo solo asentí.
. . .
-Tienes que ayudarme, Mei cree tener a la persona correcta y yo no preguntaré por qué, ella sabrá qué vio en ese hombre y por qué piensa que funcionará, pero Lelouch lo tomará mal de cualquiera de nosotros-
-¿Crees que si yo se lo digo, aceptará feliz? Genbu, sabes que Lelouch desobedece mis recomendaciones médicas el 50% de las veces-
-Pero eres su doctor, si se lo recomiendas al menos hará el intento y nosotros podemos encargarnos de que no lo tome como algo malo. Tú ya lo dijiste, Pendragón está muy lejos de Tokyo en una emergencia y no quiero averiguar qué haríamos en una situación de emergencia-
. . .
Estábamos parados en hielo frágil.
-De hecho, quisiera recomendarle algo a ambos- Gensai hizo especial énfasis –Él es conocido mío- empezó a escribir en el reverso de una de sus tarjetas de presentación –Es joven, pero tiene una increíble experiencia y grandes recomendaciones de todas las personas y pacientes a los que he preguntado-
Lelouch tenía una ceja arqueada.
-El Dr. Hiro Takumi- me dio la tarjeta y Lelouch se asomó sobre mi hombro, curioso.
-¡¿Psicólogo?!- y me rompió el tímpano.
¡Gracias por seguir leyendo hasta aquí! Me encantan sus reviews, en especial y no recuerdo el nombre, alguien que se leyó todo Nippon Rebellion en tiempo record y sigue pidiendo más ;)
Esto no se acaba hasta que las cuarentenas terminen, que estén bien y dejen review
anySuzuki
