El Verdadero Poder de un Cigarrillo

'Te mueves de forma diferente,' comentó Lily mientras se apoyaba contra una columna de la Torre de Astronomía.

Severus estaba mirando abajo a los terrenos con las manos apretadas con fuerza alrededor de la barandilla de cobre. Nunca había sido aficionado a las alturas.

La sombra del crepúsculo estaba arrastrándose lentamente por los terrenos.

'Traje algo para nosotros,' dijo Lily. Buscó a tientas en el bolsillo de su túnica y sacó un paquete de cigarrillos.

Severus sonrió ampliamente. Habían compartido cigarrillos en secreto a menudo en su lugar junto al río en Cokeworth. '¿De dónde los sacaste?'

'Se los robé al nuevo novio de Petunia.' Hubo un feo énfasis en el término "novio".

'Bueno, mira quién está convirtiéndose en una pequeña criminal,' dijo Severus burlón.

'Estaba haciéndole un favor a mi hermana, en realidad,' dijo Lily mientras rompía el sello del paquete. 'Odia que él fume.'

Él cogió un cigarrillo del paquete y lo encendió con un chasquido de los dedos. 'Tú me enseñaste eso, ¿recuerdas?' dijo Severus mientras liberaba el humo de sus pulmones.

Lily le sonrió ampliamente. 'Lo recuerdo.'

Lily se apartó de la columna y apretó las manos alrededor de la barandilla junto a él. Por un momento miraron hacia delante el paisaje cubierto de bosques frente a ellos. El lago resplandecía hermosamente a la luz del sol poniente.

A mitad de camino de sus cigarrillos, Lily fue la primera en hablar. 'En el tren esta mañana, dijiste algo sobre ahogarte y morir. ¿De qué iba todo eso?'

'¿Qué, no preguntas por el pez dorado?'

'No trates de evitar mi pregunta, por favor,' dijo ella con tono irritado.

'No me creerías si te lo contara.'

'Ponme a prueba.'

Severus casi había olvidado lo latosa que podía ser ella. Inhaló profundamente de su cigarrillo, sintió la nicotina fluir por sus venas, y exhaló.

'Yo- honestamente no sé por dónde comenzar. Sólo estaba tratando de llamar tu atención.'

'No me lo trago.'

'Estoy pidiéndote que confíes en mí.'

'Ya sabes que encuentro eso difícil de hacer cuando te rodeas de amigos Mortífagos. Amigos que tratan de atacar constantemente a mis amigos, podría añadir.'

'Lily, esa gente no son mis amigos, y puedo prometerte que no tengo la ambición de convertirme en Mortífago.' (Otra vez.)

Lily lo miró con ojos observadores, como si estuviera intentando encontrar la mentira en sus palabras.

'Entonces por una vez, Sev, dime la verdad sobre por qué estás tan obsesionado con las Artes Oscuras,' suplicó Lily. 'Me asusta verte ser tragado por algo tan peligroso. Temo la influencia que esos amigos tuyos tienen en ti.'

'No son ellos quienes me metieron en las Artes Oscuras.' (Ésa era la verdad.) 'La culpa es completamente mía.'

Ella lo miró con ojos grandes, implorándole que continuara.

'Me resulta difícil de explicar, pero lo intentaré, ¿vale?'

Lily asintió accediendo, probablemente por gratitud de que él finalmente fuera capaz de admitir por qué todo había ido mal.

'Pienso que me metí en las Artes Oscuras por la misma razón que nos interesan las historias de terror, como la poesía de Poe o las películas de guerra. Es esa parte más oscura en el interior de todos nosotros que no siente repulsión, sino más bien se siente fascinada por la muerte, el dolor y la destrucción.'

Severus alzó la mirada al cielo oscureciéndose, pensando intensamente qué decir a continuación.

'Supongo que la parte más oscura de mí fue cautivada por las Artes Oscuras. Comenzó simplemente como un interés sincero que se convirtió en una obsesión, y me atrapó como una droga. Me elevaba desde el interior e hice la vista gorda a la destrucción en el exterior, y por eso me arrepiento.'

Un borde rojo se había formado en torno a los verdes orbes de Lily.

'He cometido un grave error, Lily. Lo veo ahora.'

Ella se secó una lágrima con la manga de la túnica y preguntó con un quiebro en la voz, '¿hay algún modo en que puedas salir de este lío?'

Severus suspiró. 'Sé que el Señor Tenebroso conoce mi nombre y está interesado en mis talentos, así que creo que mi única opción sería acudir a Dumbledore, confesar, y esperar que esté dispuesto a ayudarme.'

'¿Hay algo que yo pueda hacer por ti?'

Severus sacudió la cabeza. 'Podrías pasarme otro cigarrillo.'

Lily le dio uno y cogió otro para ella.

'Gracias por contármelo,' dijo ella. 'Necesitaba escuchar eso.'

'Comprende que no puedo deshacer lo que ya sé,' le dijo Severus en voz baja.

Lily asintió. 'Lo comprendo, y tengo otra pregunta para ti.'

'Dispara.'

'¿Por qué me abrazaste esta mañana?'

Severus casi se ahogó con el humo en su garganta. 'Uhm – es porque no te había visto en un tiempo.' (Más de veinte años, de hecho. Simplemente tenía que cerciorarme por mí mismo de que eras real.)

Las cejas de Lily casi se tocaron cuando frunció el ceño. 'Tú nunca me abrazas. Nunca abrazas a nadie para el caso. Fue – raro.'

Severus tuvo que pensar intensamente por un momento. '¿No nos vimos nada en todo este verano?'

Lily miró hacia arriba para pensar. 'Sólo una o dos veces al principio del verano. Tenía la sensación de que no querías que te vieran conmigo.' Sonó dolida cuando lo dijo.

'Lo siento si eso es lo que pensabas,' dijo Severus suavemente.

'Sabes, Sev, estás disculpándote un montón.'

'Porque tengo un montón por lo que disculparme.'

'Es sólo-,' murmuró Lily. 'Es sólo que tenía la sensación de que estábamos alejándonos lentamente.'

Parecía disgustada ahora.

'Permanecía alejado de ti porque creía que era la única manera en que podría protegerte,' dijo Severus.

'¿Protegerme de qué exactamente?' dijo ella bruscamente.

'De todo lo malo que estaba ocurriendo en mi casa.'

Lily se quitó el cigarrillo de la boca para protestar, pero Severus la detuvo a tiempo.

'Ahora sé que evitarte no es la manera de hacerlo.'

Un bienvenido silencio cayó entre ellos. El calamar gigante había desaparecido por completo bajo el agua y las primeras estrellas habían comenzado a decorar el cielo nocturno.

Después de un rato Lily le dio un codazo juguetón en las costillas. Parecía haberse calmado de toda la carga emocional que se había derramado entre ellos.

'¿Cómo va todo por casa, Sev?' preguntó. ¿Eileen está bien?'

'Mamá está bien, mi padre sin embargo,' Severus hizo una pausa y se encogió de hombros. 'Ya sabes cómo es.'

'Ya sabes que todavía eres bienvenido en mi casa si las cosas van mal. Mamá y papá seguían preguntando por ti.'

'Si te hace sentirte mejor, voy a ir a casa por Navidad este año.'

Lily se quedó boquiabierta. '¿De verdad vas a venir a casa este año? Lo mejor es que vengas el día de Navidad, ¡mamá y papá estarán encantados!'

Severus tuvo que sonreír ante su entusiasmo. 'Estaré allí; lo prometo.'

Lily levantó la mirada a las nubes de humo que soplaba de sus pulmones. 'Todavía no me has contado de qué iba todo eso de morir y ahogarte.'

'Esperaba que lo hubieras olvidado,' admitió Severus.

Quería darse un tortazo por ser tan estúpido como para soltar las cosas que había hecho mientras estaba en el limbo. No había forma de que pudiera explicar todo eso sin tener que exponer más del pasado de su futuro. Algo que no quería contarle hasta que estuviera preparada o hasta que se volviera importante para su futuro.

'Quiero hablar con Dumbledore primero, antes incluso de ser capaz de algún modo de comenzar a explicarte todo esto.'

'Sea lo que sea, Sev, suena a que metiste en un montón de problemas.'

Todo lo que podía hacer era asentir en acuerdo. '¿Puedes esperar hasta que lo haya resuelto todo por mí mismo?

'Puedo hacerlo.'

Pasaron el resto de su tiempo charlando, principalmente del colegio y de todo lo que podían esperar de este año desde sus clases de música a sus TIMOs. Era casi el toque de queda cuando abandonaron la torre. Severus había esperado que las cosas fueran difíciles, pero en cambio, se había sentido como si sólo hubieran estado separados varias semanas en lugar de varias décadas.

Severus la dejó en el retrato de Gryffindor, y prometieron encontrarse mañana temprano en el desayuno para comparar sus horarios de clases. Recordó que volvían a tener pociones juntos este año, que era la única asignatura en que le importaba tenerla cerca.

Con un resorte en el paso se dirigió a las mazmorras y se maldijo cuando casi entró en el despacho del profesor por puro hábito. Tener que compartir una habitación con estudiantes de nuevo iba a ser jodido y tener que fingir que era un estudiante otra vez iba a ser aún más jodido.

Encontró su camino a la sala común, encontró su baúl y su bajo en el dormitorio, y al instante se quedó dormido.

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N/T Si tenéis curiosidad por saber cómo Lily le enseñó a Severus a encender un cigarrillo con un chasquido de los dedos, podéis leer el relato "Halloween 1981" de este mismo autor, CypressWand, que encontraréis traducido en mi página.