La Aproximación de Rosier

La mañana siguiente Severus estaba desayunando solo a la mesa Slytherin, cuando fue sorprendido por una visita de Slughorn.

'Buenos días, señor Snape,' dijo Slughorn mientras se sentaba a su lado y se servía un té.

'Buenos días, profesor,' respondió Severus con la boca llena de tostada.

Asegurándose de no ser visto, Slughorn sacó una llave del bolsillo. Era una gran llave de latón adornada con alas plateadas.

'Ésta es una llave muy especial hecha por el Profesor Flitwick,' dijo mientras le entregaba la llave a Severus. 'Hablé con Dumbledore sobre sus planes de trabajar junto a Damocles Belby en una nueva idea para combatir la licantropía y le conseguí una vieja sala en las mazmorras que puede utilizar.'

Severus hizo girar la llave en sus dedos. Había visto una de estas llaves antes. Observó a Flitwick crear cientos de ellas con el fin de proteger la Piedra Filosofal.

'Siempre que tenga esa llave, será el único que pueda entrar en esa sala.'

'Gracias, profesor. ¿Podría decirme dónde puedo encontrar esta sala?'

Slughorn tomó un sorbo de su té. '¿Conoce el muro falso un poco más allá de la sala común de Slytherin?'

Severus asintió.

'Si pasa a través, entrará en un corredor estrecho. A la izquierda hay una gran puerta de metal que se corresponde con la llave. Es una habitación pequeña, pero al menos está oculta y fuera de la vista.'

'Gracias,' volvió a decir Severus. 'Iré a verla más tarde.'

'¿Ya ha contactado con Damocles?'

'Todavía no. Aunque tengo la intención de escribirle una carta hoy. De cualquier manera, me iría bien un laboratorio de pociones.'

'¿Sabe qué, señor Snape? Siéntase libre de utilizar cualquier ingrediente de mi almacén si alguna vez necesita alguno.'

Severus se quedó boquiabierto. '¿Está seguro de eso, profesor?'

'Sí, estoy seguro. Sé que puedo confiar en la habilidad en pociones de usted y la Señorita Evans y además, es mi manera de darles las gracias. Estoy muy contento de tener a Francis en mi despacho.'

Severus estaba divertido. '¿Lo llamó Francis?'

'Sí, por Francis Bacon. Soy un gran admirador de su obra.'

Más estudiantes habían comenzado a derramarse en el gran comedor. 'Será mejor que me marche. Que tenga un buen día, señor Snape.'

'Buen día a usted también, profesor,' dijo Severus, mientras observaba a Slughorn anadear hacia la mesa de los profesores con su té.

. . . . . . . . .

La clase de encantamientos era un caos como de costumbre. Siendo, por supuesto, el único que logró el repaso del encantamiento de reparación de inmediato, se sentó en un rincón oscuro de la sala y comenzó a escribir su carta a Damocles.

Sin revelar el nombre de Lupin, le pareció haber escrito una carta lo suficientemente discreta como para despertar la curiosidad de Damocles sobre sus intenciones, sin que sospechara demasiado.

En herbología se las arregló para cortar y birlar un Repollo Chino Picador para sus provisiones de pociones y al igual que había hecho el martes anterior, esperó que Lily llegara a su lección de cuidado de criaturas mágicas.

Durante las dos últimas clases había comenzado a notar a Rosier actuando de manera un poco extraña, como si tratara de distanciarse de Avery y Mulciber.

'Rosier,' llamó Severus. '¿Podrías venir aquí, por favor?'

Rosier se acercó él. 'Hola, Snape,' respondió apagado.

'¿Tienes problemas para dormir?'

'Tengo algunos problemas con-' pero Rosier se cortó.

'Hablaremos de ello más tarde, ¿vale?'

Rosier asintió comprendiendo y se alejó hacia el resto del grupo.

Los Gryffindor habían llegado y Lily se acercó botando a Severus. '¿Alguna idea de qué pájaro estamos cubriendo hoy?'

'Fwoopers, al parecer.'

Lily frunció el ceño. 'Ni idea de lo que son, pero suenan terriblemente a una creación del Dr. Seuss.'

Resultó que Lily no anduvo demasiado lejos con su predicción del Dr. Seuss. Los Fwoopers tenían cuerpo en forma de lágrima y estaban cubiertos de plumas rizadas con largas colas y venían en varios colores brillantes. Tenía que ponerse en ellos un consistente encantamiento silenciador porque, de acuerdo con el Profesor Kettleburn, su canto podía hacer enloquecer lentamente a cualquiera.

Severus estaba sosteniendo un Fwooper rosa brillante en el brazo mientras Lily intentaba dibujarlo.

'¿Sus plumas tienen alguna propiedad mágica?' le preguntó Lily.

'Por desgracia, no, pero sus colas hacen muy buenas plumas para escribir- ¡ouch!' El Fwooper había comprendido las palabras de Severus y le clavó las garras en el brazo a modo de insulto.

El Fwooper se había dado la vuelta con el pico en el aire. 'Bueno, lo siento, señorito,' dijo Severus mientras trataba de acariciar a la esponjosa criatura rosa.

'Oh, está bien, Sev,' dijo Lily. 'Tenía que dibujarlo por detrás de todos modos.'

Pasarían varias horas antes de que Severus tuviera su clase de astronomía con Lily. Así que empleó el tiempo libre que tenía en enviar la carta que había escrito a Damocles desde la lechucería y terminar algunos deberes en la biblioteca.

'Snape.'

Era la voz de Rosier llamando su nombre. '¿Puedo sentarme aquí?'

'Claro,' dijo Severus. '¿Estás seguro de que nadie te ha seguido?'

Rosier asintió. 'He estado intentando evitar a Avery y Mulciber desde hace un tiempo.'

'Eso noté. ¿Por alguna razón en particular?'

'Es sólo-' Rosier parecía estar a punto de revelar un terrible secreto. 'Por mucho que esté de acuerdo con que el Señor Tenebroso quiera derrocar el ministerio y todo eso, pero este rollo de la supremacía-'

'No crees en el estatus de sangre, ¿verdad?' preguntó Severus con franqueza.

Rosier se movió incómodo en su asiento y bajó la voz a un susurro. '¿Y tú?'

'Respóndeme honestamente, Rosier, y te revelaré un secreto propio.'

Rosier pareció considerarlo por un momento, pero cedió después de que el silencio se volviera demasiado incómodo. 'No. No creo en ello. Simplemente no tiene sentido para mí.'

'Entonces es una opinión que ambos compartimos, ya que yo tampoco creo en ese sinsentido.'

Rosier dejó escapar un suspiro de alivio. 'Me alegro tanto de no ser el único en Slytherin que se siente así. Lástima que mis padres nunca aceptarán esto…'

'¿Temes que pueda ocurrirte algo si lo descubren?'

La atemorizada mirada en el rostro de Rosier dijo suficiente. 'Tengo miedo. Lo admito.'

'Acude a Dumbledore, es lo que hice yo. Puede ofrecerte protección si la necesitas.'

'Pensaba que Dumbledore estaba predispuesto contra los Slytherin.'

'El viejo sólo es parcial cuando se trata de Gryffindor porque ésa es su antigua casa. Pero honestamente, la seguridad de sus estudiantes es mucho más importante para él que a la casa a la que pertenecen. Puedes darte cuenta de eso por mi caso.'

Severus rasgó un pedazo de pergamino y garabateó en él. 'Toma, lee esto y memorízalo.'

Rosier echó un vistazo al pedazo de pergamino, un poco confundido. 'Lo tengo.'

'Es la contraseña del despacho de Dumbledore,' dijo Severus mientras hacía desaparecer el pedazo de pergamino con un golpecito de su varita. 'Está detrás de la gárgola de piedra en el séptimo piso cerca de la sala común de Gryffindor.'

'Gracias, Snape, en verdad te debo una. Y uhm, ¿cuál era ese secreto tuyo que prometiste decirme?'

Severus miró profundamente a los ojos de Rosier. 'Promete que no dirás una maldita palabra a nadie. ¿Entendido?'

'Entendido.'

'Soy mestizo. Mi padre es muggle.'

'Wow, no sabía que los no sangre-pura pudieran siquiera entrar en Slytherin.'

'¿De verdad crees que soy el único? La mayoría de las familias de sangre-pura ya se han extinguido. La sangre en la casa Slytherin está tan contaminada como en cualquier otra casa. Simplemente somos mejores ocultándolo.'

'Tienes razón, Snape, gracias.'

'Por favor, prométeme que visitarás a Dumbledore en algún momento este fin de semana. Siempre recibe bien a los estudiantes.'

'Te prometo que lo haré. Te mantendré al tanto, ¿vale? Tengo que marcharme. Vanity está esperándome en el campo de quidditch.'

Severus había esperado que Regulus fuera el primero en admitir que su participación en la causa del Señor Tenebroso era mala, pero que Rosier se le acercara así, fue por completo inesperado.

Una vez más, le recordó el grupo secreto que Potter había creado durante su quinto año. Quizá podría hacerle otra visita a Dumbledore este fin de semana y hacerle algunas preguntas sobre la Orden del Fénix. Sus opciones de unirse a esta edad eran muy escasas, pero eso no significaba que no pudiera formar su propio grupo dentro del castillo.

Uno de estos días, iba a hacer una visita a la sala de menesteres.