TEN CUIDADO CON LA MAFIA
EP2: EL PRIMER DIA EN NAMIMORI
PROLOGO:
Cuando la idea de ir a una ciudad que era prohibida tanto para los demonios como para el resto de seres sobrenaturales, Issei creyó que dicha idea sería cuando menos un suicidio casi seguro y solo fue cuando no tuvo más opción que esta para que tanto él como Asia pudieran escapar del control de la que en ese momento era su ama.
Dicho esto, estará de más decir que tanto el castaño como la rubia se habían hecho ideas de varios escenarios posibles en que las cosas pudieran salir mal cuando llegaran a dicho lugar, con la finalidad de buscar posibles soluciones para estas.
Sin embargo, lo que nunca pensó la pareja de demonios que podría pasar era la situación en la que se encontraban en ese momento.
Que la primera persona que conocieran al llegar a la ciudad resultara ser una persona de su misma edad la cual no solo era amable sino que incluso había invitado a ambos a quedarse en su hogar durante su tiempo en Namimori hasta que pudieran encontrar un lugar propio.
Sin duda ambos jovenes habían corrido con demasiada suerte. En especial porque de alguna manera ninguno de los dos podía detectar ningun rastro de intención oculta u hostilidad por parte del castaño que acababan de conocer, ninguno de ellos podía dar una explicación de esta sensación pero en definitiva ambos podían dar fé que Tsuna era inofensivo o al menos con ellos.
Estos y más pensamientos surgían en la cabeza del duo de demonios, como el repasar mentalmente sobre lo que harían a continuación ahora que su problema de alojamiento parecía estar solucionado al menos por ahora.
Dichos pensamientos fueron cortados en cuanto el castaño que guiaba el camino, y que caminaba al lado de un bebé con traje, dijo en voz alta.
- Listo. Ya llegamos.
Asia e Issei vieron la casa frente a ellos, de alguna manera les recordaba un poco a la casa del castaño pervertido en Khou, sin embargo la residencia del Tsuna era más grande en cuanto a tamaño, lo cual era de esperarse dado el gran número de personas que viven en esta.
Una vez ambos demonios hubieron dejado de observar la casa, pudieron escuchar la voz una persona.
- Ara! Tsu-kun trajo amigos a la casa! - Se trataba de una mujer de aspecto joven y con una expresión alegre en su rostro. El duo supuso que debía de tratarse de la madre del castaño, cosa en la que resultó que tenían razón cuando este la saludó.
- Mama. Ya estoy de vuelta - Saludó el lider mafioso a su madre, la cual aparentemente regresaba de hacer compras dado que llevaba una cesta de comida con ella. Al darse cuenta de esto, la joven rubia que acompañaba a al grupo se acercó a la señora Sawada con la intención de ofrecerle ayuda para llevar la comida.
Al ver el gesto amable de la ex monja junto con su sonrisa angelical, la madre del castaño no pudo evitar sonreir para luego felicitar a su hija por su nueva amiga.
- Ara! Tsu-kun se hizo amiga de jovencita muy amable. Como madre me alegro mucho por ti. Y ese joven de allí ¿También es amigo tuyo? - Dijo esto la madre del mafioso mientras observaba al otro castaño que acompañaba a su hijo.
Dandose cuenta que aun no había presentado a la pareja con su madre, el castaño mafioso se apresuró en hacerlo.
- Eto. Si. Ella se llama Asia Argento y él es Issei Hyodou. Ambos vienen de otra ciudad y es su primera vez en Namimori.
- Ara! Con que es su primera vez en la ciudad. En ese caso bienvenidos. Y espero que no hayan tenido ningun inconveniente hasta ahora - Habló la señora Sawada mientras daba esa sonrisa tan alegre suya que tanto la caracterizaba.
Por su parte, el duo de demonios al ver esto pudieron entender el porque Tsuna era una persona que les había resultado agradable cuando lo conocieron, pues seguramente habría heredado este aspecto por parte de su madre la cual se veía era alguien en extremo amable.
EN ese momento, el bebé tutor de Tsuna había aprovechado para colocarse en uno de los hombros de la madre de Tsuna.
- Como llegaron hace poco, esos dos no tienen un lugar donde quedarse.
- ¿Es en serio? - Preguntó la señora Sawada con una mezcla de asombro y preocupación por ambos jovenes.
- Así es, es por eso que les ofrecí que se podrían quedar aquí mientras tanto ¿Está bien eso? - Comentó el bebé asesino.
- Por su puesto que si! Nunca podría dejar que una jovencita tan amable como Asia-chan pasara la noche en una ciudad extraña sin un techo sobre ella! - Contestó la madre de Tsuna, para acto seguido abrazar de manera muy maternal a la rubia que se encontraba a su lado.
Este hecho le sacó una gota en la nuca a ambos castaños que veían esto, pues al parecer esto confirmaba el efecto enternecedor que dicha rubia poseía. Sin embargo, Reborn siguió hablando
- Por su puesto que ellos también ayudaran en la casa y no causaran problemas. ¿No es cierto chicos?
Ante la pregunta del bebé, tanto Asia como Issei salieron de sus pensamientos y contestaron al unisono con un firme "Así es".
- Bueno. Entonces está decidido. Por favor sean bienvenidos a mi humilde hogar y espero que podamos llevarnos bien - Dijo Nana Sawada para dar la bienvenida a los nuevos residentes de su hoga de manera calida.
Por su parte, Asia no pudo contener un par de lagrimas de alegría al ver lo hospitalaria que era esa mujer, para apretar aun más el abrazo que la señora le había dado mientras le agradecía de todo corazón. Mientras Asia hacía esto, Nana simplemente le devolvía una calida sonrisa mientras le acariciaba el pelo tiernamente a la rubia para calmarla.
Por su parte, el demonio castaño hizo una muy respetuosa reverencia hacia la mujer mientras le agradecia el poder dejarlos quedarse en su hogar.
Y así fue como dos nuevos miembros se unieron a la residencia Sawada.
CAPITULO 1: INSTALÁNDOSE
Una vez la situación se hubo calmado, la madre del mafioso invitó a que tanto Tsuna como sus nuevos amigos la siguieran adentro de su casa, para así dejar los comestibles en la cocina y poder acomdarlos en los cuartos donde ellos se quedarían.
Sin embargo, en cuanto Nana abrió la puerta una voz gritando de alegría la recibió.
- Mama regresó! - Fue lo que un niño, de la misma estatura de Reborn y vestido con una pijama de vaca y con un pelo estilo afro increiblemente grande, dijo en cuanto vio a la señora Sawada curzar la puerta mientras que él corría hacia ella para recibirla.
Detrás de este niño disfrazado venía una niña aparentemente de la misma edad que él pero que llevaba un traje estilo chino, y junto a ella venía un niño de aproximadamente nueve años de pelo castaño palido y que llevaba un libro con él, quienes sin demora y al igual que el primero saludaron de manera cariñosa a la señora Sawada.
Al ver esto, la madre de Tsuna hizo una gran sonrisa para los niños que la venían a recibir.
- Ara! Lambo, I-pin y Fuuta. Ya volví con la comida para el almuerzo ¿Cuidaron bien la casa mientras no estaba? - Habló Nana en tono maternal, a lo que el trío de niños respondieron con un firme "Si".
Luego de un rato, los niños finalmente pudieron percatarse de la pareja de jovenes que venían al lado de su figura de hermano mayor.
- ¿Tsuna-nii trajo nuevos amigos? - Preguntó Fuuta.
La mirada de todos se centró ahora en la pareja de jovenes que venían al lado de Tsuna.
Por su parte, Issei y Asia estaban algo sorprendidos por la presencia de tantos niños en la casa del mafioso, a lo que creyeron de que seguramente se tratabn de sus hermanos menores. Ahora entendiendo a lo que se refería cuando dijo que sería agradable tener a alguien de su misma edad para hablar.
Las presentaciones transcurrieron con normalidad, en donde ambos jovenes se presentaron debidamente mientras que tanto la madre de Tsuna como Reborn explicaban la situación de ambos y de como estos se quedarían un tiempo con ellos.
Por otro lado, también se dio a conocer de que los niños presentes no eran los hijos biologicos de ninguno de los padres del joven vongola, sino que estos habían terminado siendo algo así como adoptados por Nana tras varios sucesos, haciendo que ahora ella los considerara como si fueran sus hijos y ellos a ella como su madre.
La pobre rubia no pudo evitar derramar una lagrimas de ternura al darse cuenta del corazón bondadoso de la señora Sawada, mientras que por el lado de Issei a este le caia una gota en la nuca por lo extraño que le resultaba eso. Aunque teniendo en cuenta que Asia y él también estaban siendo acogidos por la señora, sería hipocrita de su parte el criticarla.
A continuación la señora Sawada procedió a ir a la cocina para dejar las bolsas de compras para luego ir a mostrarles al duo de demonios los que serían sus cuartos, a lo que Reborn contestó de que no había necesidad para eso pues él y Tsuna se encargarían de hacerlo.
Al escuchar esto, Nana agradeció la ayuda del bebé y dijo que estaba bien. Sin embargo la ex monja dijo que si ese era el caso entonces ella ayudaría a Nana a preparar la comida para así poder ser de utilidad y agradecerle en parte su tan amable gesto de hospitalidad.
Viendo la amabilidad de la joven rubia para con ella, la señora Sawada no pudo evitar sonreir antes de contestarle de manera que no había problema a la joven rubia. Dejando al duo de castaños con el resto de maletas junto al bebé que los guiaba a la zona de dormitorios de la residencia.
Ya en las habitaciones, la primera a la que entraron fue a la de Tsuna debido a que er la más cercana.
- Bien, esta es mi habitación. Puede que no sea mucho pero a partir de ahora la compartiremos ambos mientras estén por aquí - Dijo el castaño, un tanto apenado dado que su cuarto se encontraba algo desordenado debido a que apenas se levantó tuvo que salir corriendo debido a la jauría de perros que lo estaba persiguiendo.
- No. No te preocupes. De hecho es más grande que mi cuarto. Además que de por si ya nos están ayudando demasiado a mí y a Asia al permitirnos quedarnos aquí - Contestó el demonio castaño algo apenado igualmente.
- Muy bien, los dejaré solos para que puedan acomodarse. Yo iré a dejar la maleta de Asia en el cuarto de Bianchi - Habló el tutor asesino, a lo que Tsuna estuvo de acuerdo.
El pobre vongola aun recordaba la mala experiencia que tuvo cuando accidentalmente entró al cuarto de la hermana de Gokudera. Tsuna fue recibido por un sin número de trampas las cuales le lanzaban a la cara una gran variedad de platillos preparados por la usuaria de Poison Cooking. Sawada tuvo que pasar dos días en el hospital luego de ese incidente.
Una vez el ex arcobaleno del sol se hubo retirado, ambos jovenes comenzaron a preparar la habitación,Tsuna por su lado arreglando su desorden mientras que Issei comenzaba a desempacar sus cosas y guardarlas en uno de los muebles en los que el castaño mafioso le había indicado que podía ponerlas.
Tras un momento de silencio en que ambos castaños se encontraban arreglando sus cosas, finalmente uno de ellos decidió hablar para evitar que esa fuera una situación incomoda.
- Y dime, Tsuna ¿Cómo es la ciudad? He oido rumores de que suelen pasar cosas raras - Preguntó el portador de Draig, tratando de recopilar información acerca de como era la vida en esta ciudad. Después de todo esta era el hogar de los que seguramente eran el único grupo humano capaz de hacer frente a los seres sobrenaturales, quien a la vez también resultaban ser una organización criminal conocida como mafia.
La curiosidad de Issei acerca de saber como era la vida en esa ciudad, la cual presuntamente era controlada por criminales, era genuina.
Por otro lado esta pregunta hizo que, sin que el otro joven se diera cuenta, se tensara.
"¿Acaso los problemas causados por las constantes locuras de Reborn ya son conocidas incluso en otras ciudades? ¿Acaso por nuestra culpa Namimori esta siendo vista como una ciudad de raros?...Bueno, la verdad es que esta ciudad esta llena de personas muy raras...Pero aun así! No puedo decirles algo a Issei o Asia que los haga llevarse una idea errónea de esta ciudad. Después de todo la verdad es que es una ciudad bastante normal, de no ser por un reducido grupo de gente en extremo loca que parece siempre tender a reunirse a mi alrededor...En cualquier caso, últimamente las cosas han estado bastante pacíficas así que no creo que se topen con alguna situación extraña o al menos eso espero" - Fue el monologo interno increíblemente extenso por parte del mafioso castaño, para así decidir sobre como responder a la pregunta del demonio frente a él.
- Bueno...La verdad es que suelen pasar una que otra cosa loca por aquí - Dijo el mafioso mientras que una de sus manos hacia como si estuvieran agarrando algo muy pequeño, queriendo enfatizar lo extremadamente raros que eran esos acontecimientos (O al menos así era ahora) - Pero supongo que eso es algo común en todas las ciudades ¿Acaso no pasaban cosas raras en tu ciudad antes?
Ahora fue el turno de Issei de tensarse nerviosamente ante la pregunta del otro castaño.
"Si tan solo supiera que esa ciudad mi ciudad es basicamente un foco para seres sobrenaturales, la cual es vigilada por herederas demonios que apenás son un año mayor que nosotros las cuales cuentan con siervos lo suficientemente fuertes como para lidiar con demonios salvajes" - Pensó el castaño con una gota cayendole de la nuca - "Supongo que aunque se lo dijera dudo que me creería. De hecho ni yo mismo que lo he vivido termino de creérmelo"
- Si tienes razón. Supongo que toda ciudad suele tener uno que otro suceso extraño - Contestó el castaño al nervioso.
- Es cierto, esas cosas suelen pasar - Respondió por su parte Tsuna de la misma forma nerviosa que Issei, para que luego ambos comenzaran a reir nerviosamente mientras un mismo pensamiento recorría la mente de ambos.
"Será mejor que no le diga nada por ahora".
Ambos jovenes dejaron de reir en cuanto el sonido de la puerta les llamó la atención.
Cuando la persona al otro lado hubo terminado de tocar, estaabrió la puerta en cuanto oyó que había recibido permiso para pasar.
La persona en cuestión resultó ser la ex monja, la cual para sorpresa de Tsuna se encontraba cargando a un Lambo dormido.
- Veo que Lambo ya te cogió cariño - Dijo el heredero Vongola con una expresión en blanco al ver como el niño con disfraz de vaca había cogido confianza tan rápido con la ex monja quien apenas había llegado hace no más de una hora.
Aparentemente las chicas siempre tendían a llevarse bien con los niños. Como ejemplo de esto tenemos a Haru y Kyoko, quienes con venían de vez en cuando exclusivamente para jugar con Lambo e I-pin o para llevarlos a pasear al parque.
Por su lado, la ex monja respondió con una sonrisa.
- Así es. Lambo-chan es un niño muy lindo - Dijo la rubia mientras arrullaba más al guardian del rayo de Tsuna entre sus brazos. Una imagen muy maternal si le preguntaban a ambos castaños que la veían. Luego de un rato, la joven rubia recordó el motivo por el que había subido a buscar al castaño mafioso - Oh! Es cierto! Tsuna-san, unos amigos tuyos vinieron a buscarte. Creo que dijeron que se llamaban Yagamoro y Gukumeda - Esto último lo dijo un tanto dudosa pues la rubia aun no era muy buena recordando nombres japoneses.
- ¿Te refieres a Yamamoto-kun y Gokudera-kun? - Preguntó el castaño, suponiendo que seguramente la rubia se refería a sus dos guardianes/amigos. Tras escuchar los nombres que Tsuna dijo, la joven inmediatamente dijo que en efecto esos eran mientras que se disculpaba por haberlos confundido.
Luego de que Tsuna le dijera de que no había problema con eso a la ex monja, quien finalmente logró dejar de disculparse para no despertar al niño vestido de vaca que llevaba entre brazos, recordó que efectivamente ese día habían quedado los tres en ir al mercado de la ciudad para comprar los materiales que el profesor de arte les había pedido para que llevaran el lunes a clases.
CAPITULO 2: MOTIVOS
Sentados en la sala de la casa del castaño mafioso se encontraban esperando un joven de pelo negro y rostro alegre junto con otro de pelo gris y expresión seria.
Se trataba de Gokudera Hayayo y Yamamoto Takeshi, guardianes de la tormenta y lluvia respectivamente al igual que los amigos más cercanos del mafioso castaño.
Ambos chicos habían ido a la casa del castaño con la intención de recogerlo para poder ir a comprar los materiales pedidos por su profesor de arte, sin embargo lo que ninguno de ellos se esperó fue de que al momento de llamar a la puerta de la residencia Sawada fueran recibidos por una linda joven de cabello rubio.
Por un momento esto hizo que ambos jovenes dudaran de haber tocado la casa correcta, para que luego de verificar que el nombre "Sawada" estaba escrito en la entrada de la casa se dieran cuenta de que en efecto esa era la casa de su amigo. Por su parte, la joven rubia solo vía algo confundida el comportamiento de ambos jovenes mientras comprobaban el no haberse equivocado de casa.
Luego de que ambos chicos estuvieron seguros de no estar en el lugar correcto, el joven de pelo negro decidió ser el que preguntara.
- Disculpa ¿Acaso Tsuna está en casa? - Preguntó Yamamoto con su usual tranquilidad que lo caracterizaba.
- Eto.. Si, si está ¿Son ustedes amigos de Tsuna-san? - Preguntó la ex monja un tanto nerviosa dado que esta era la primera vez que recibía a alguien en una casa totalmente nueva, por lo tanto no sabía como reaccionar o que hacer.
Pero para fortuna de la rubia, una voz se oyó detrás de ella quien aparentemente parecía conocer a ambos jovenes.
- Ara! Gokudera-kun! Yamamoto-kun! Que alegría verlos! ¿Acaso vienen a visitar a Tsu-kun? - Habló en su tonó alegre habitual la señora Sawada.
En cuanto los chicos vieron a la madre de su amigo viniendo a la puerta, ambos la saludaron al instante.
- Hola señora Sawada! Gracias por recibirnos! - Habló el guardian de la lluvia.
- Es un gusto verla mamá! - Fue el saludo de Gokudera mientras hacia una respetuosa reverencia hacia la madre de su jefe. Tanto el usuario de explosivos como otros conocidos de Tsuna (Tales como Dino, Bianchi, Collonelo, entre otros) tenía la costumbre de llamar "Mamá" a la madre del castaño. Seguramente por el caracter maternal que la señora desprendía.
Luego de que los saludos hubieran terminado, Nana procedió a presentarle a ambos jovenes a la ex monja a la vez que le decía que ellos eran amigos muy cercanos de su hijo, para que después de esto ella presentara a la ex monja a los amigos de Tsuna mientras que les explicaba brevemente la situación en donde tanto la rubia a su lado junto con un amigo suyo se quedarían por un tiempo con ellos en su casa.
Esto causó reacciones mixtas en el duo de guardines, quienes por el lado de Yamamoto simplemente se sorprendieron un poco por este hecho más no le dieron más importancia además de eso, mientras que por parte de Gokudera este tuvo desconfianza de las nuevas personas que se quedarían bajo el mismo techo que su jefe y su familia.
Sin embargo dicha desconfianza disminuyo en parte en cuanto oyó de parte de Nana que el tutor de su hijo había sido la persona que había sugerido esto. Gokudera sabía muy bien que Reborn nunca pondría en peligro a la familia de su jefe, en especial a su madre, por lo que se calmó en parte. Pero de todas decidió que igualmente mantendría su vista pendiente a las acciones de los nuevos inquilinos, después de todo ¿Qué clase de mano derecha sería si no se asegurara la clase de personas que se acercaban a su jefe?.
Luego de un rato en donde los jovenes explicaron a la señora Sawada que habían venido a recoger a su hijo para ir a hacer unas compras relacionadas a materiales para el instituto, Nana le pidió a Asia de que por favor fuera al cuarto de Tsuna, donde seguramente también se encontraba Issei, para avisarle de que sus amigos habían venido a verlo.
La rubia asintió felizmente mientras que subía las escaleras rumbo al cuarto que Nana le había indicado que era el de su hijo. Por su parte, los amigos del castaño habían sido invitados a pasar a la sala y esperar al castaño sentados en el sofá.
En una ocasión normal, Nana hubiera dejado que sean los mismo jovenes quienes fueran al cuarto de su hijo para avisarles que llegaromn, pero pensó que sería mejor que lo hiciera la rubia para que así se acostumbrara más rápido al ambiente de la casa.
Luego de un unos cortos minutos de espera, finalmente ambos jovenes pudieron ver como su amigo/jefe bajaba por las escaleras acompañado por un chico de pelo castaño un tanto más alto que él, pero que aparentaba tener su misma edad.
Tanto Gokudera como Yamamoto pudieron reconocer al joven como el amigo de la chica rubia quien tambien se estaba quedando en la casa de Tsuna.
- Gokudera-kun! Yamamoto-kun! - Saludó alegre el castaño a sus amigos/guardines, a lo que estos devolvieron el saludo - Supongo que ya habrán oido de mi mamá acerca de las nuevas personas que se quedaran en la casa por un tiempo ¿Verdad?
La pregunta de Tsuna tuvo una respuesta afirmativa por parte de sus amigos.
- Bueno, supongo que eso facilita mucho las cosas - Dijo el mafiosos mientras se rascaba la nuca con algo de pena - Bueno, como de seguro mi madre ya les presentó a Asia-san, solo faltaría que conozcan a Issei.
Tras decir esto, Tsuna dio pié para que el demonio castaño se presentara, a lo que Issei con tono casual dijo
- Mucho gusto. Mi nombre es Hyodou Issei. Asia y yo nos estamos quedando en la casa de Tsuna mientras que nos adaptamos a la ciudad. Espero que nos podamos llevar bien.
El duo de guardianes se tomaron un tiempo para estudiar al joven frente a ellos. A simple vista parecía ser un joven común y corriente de instituto.
- Yo soy Yamamoto Takeshi. Un gusto. Mi familia tiene un restaurante de sushi, así que espero que puedas irnos a visitar cuando puedas, me aseguraré de darte un buen descuento - Dijo el guardian de la lluvia con su sonrisa alegre.
"Él parece alguien agradable a quien le gusta sonreir. De seguro se podrá llevar bien con Asia y conmigo" Pensó el demonio castaño, algo alegre de conocer a alguien tan amigable además de tsuna.
- Gokudera Hayato. Soy la mano derecha de Juudaime, así que más te vale no causarle problemas o me encargaré de darle una lección a ese trasero tuyo - Fue el turno del guardian de la tormenta, quien como siempre llevaba su mirada intimidante, logrando asustar al demonio frente a él.
"Que miedo! ¿En serio es amigo de Tsuna?! Bueno, parece que con él es mucho más tratable. Además ¿A qué se refiere con lo de mano derecha o a lo de juudaime? ¿Será algún juego entre ellos?"
- Parece que le caiste bien a Gokudera - Dijo el fan del baseball mientras reía
Por su parte, a Issei le caia una gota en la nuca al pensar "¿Es así como demuestra que alguien le agrada?".
Por su parte, Tsuna no pudo evitar reir nerviosamente pues la situación le recordaba mucho a su primer encuentro con su guardian de la tormenta .De hecho y considerando de que Gokudera no había sacado sus explosivos para tratar de volar en pedazos a Issei, a este le estaballendo mucho que mejor.
Tiempo después
Se podía ver aun grupo de cuatro chicos caminando por las tiendas de la ciudad de Namimori. Se trataban de un peli negro, un peli gris y dos castaños.
El motivo por el que el demonio castaño acompañaba a Tsuna y sus amigos se debía a que la señora Sawada le sugirió al grupo de que llevaran a Issei con ellos para que así conociera mejor la ciudad, dado que a aun les tomaría algo de tiempo el terminar la comida. Por su parte, el castaño le preguntó a su compañera rubia sobre lo que pensaba acerca de esto a lo que ella respondió con que le parecía una buena idea y que así podrían ahorrar tiempo aprovechando en conocer la ciudad.
El cuarteto de chicos se encontraba revisando los diferentes tipos de pinceles que habían en la tienda de materiales de arte a la que se habían metido. Queriendo hacer un ambiente más ameno, Yamamoto decidió iniciar una conversación.
- Y dime Issei ¿De que ciudad vienen tú y Argento-san?
- Ahora que lo pienso tampoco me lo has dicho - Dijo con tono curioso Tsuna dandose cuenta de que en efecto hasta ahora ni el castaño o la rubia habían mencionado esta información.
Por su parte, Issei no vio problema en revelar esta información. De hecho, el no veía el problema en ser honesto con Tsuna y sus amigos siempre siempre y cuando no tuviera que hablar sobre su naturaleza sobrenatural (Aun que el demonio castaño no podía imaginar una situación en la que el tuviera que revelar este tipo de información. No era como si alguno de ellos fuera a decir "El clima se siente muy agradable. Por cierto Issei ¿Acaso no serás un ser sobrenatural?")
- Bueno, de hecho los dos venimos de la ciudad de Khou.
- Oh! Con que eres de Khou. He escuchado que en ella hay una academia famosa - Dijo en tono habitual el espadachin del grupo.
- Es la academia Khou, idiota del baseball. Y es una de las academias más prestigiosas a nivel nacional - Aportó ahora Gokudera.
- Es cierto! Incluso yo he escuchado acerca de ella! Creo que era originalmente una escuela solo para mujeres, pero creo que la volvieron mixta hace poco - Dijo ahora Tsuna.
- Bueno. Verán - El demonio castaño se rascó la nuca un tanto apenado por lo que iba a decir - De hecho, Asia y yo eramos de ese instituto.
Hubo un breve silencio antes de que alguien dijera algo, siendo este pro supuesto el heredero Vongola
- ¿Eh?! ¿En serio?! - Por su parte, tanto Gokudera como Yamamoto se encontraban sorprendidos por esta información dado que ninguno de ellos esperaba que un chico como él viniera de una escuela como esa.
- Wow. Supongo que debiste de tener mucha suerte para lograr que se aceptaran - Dijo el guardian de la tormenta.
- Jejeje. Supongo que tienes razón. De hecho yo mismo me sorprendí cuando me llegó la carta de aprobación de mi solicitud de ingreso - Contestó un tanto apenado el demonio mientras aun se rascaba la nuca. "Aun que ahora que lo pienso, probablemente haya logrado entrar debido a que de alguna forma se enteraron de que poseo una sacred gear".
Los pensamientos de Issei fueron cortados cuando sintió el brazo de Yamamoto rodeando su cuello, formando un abrazo de lado mientras decía con una sonrisa.
- Increible! Nunca pensé que vendrías de un instituto tan famoso. Y dime ¿Cómo es? ¿Cómo son áreas de deportes? ¿Tienen buenos campos de baseball?
- Bueno, supongo que es una academia normal. Digo ciertamente es grande y tiene un aire a escuela extranjera. Pero fuera de eso, supongo que es como cualquier escuela. Tenemos las materias convencionales, recesos durante periodos de clase, horarios de almuerzo y también tenemos... Clubes - Tras la mención de esto último, Issei no pudo evitar el tensarse. Después de todo esa palabra traía los recuerdos de su breve periodo como miembro del Club de Investigación de lo Oculto de la academia Khou.
Ciertamente en un principio, Issei no pudo estar más alegre de este hecho, después de todo este era el club en el que se encontraban las dos bellezas de toda la academia, mejor conocidas como "Las dos grandes onee-san" además de también estar la adorable joven conocida como "la mascota de la academia". Todo iba bien, hasta el momento en que se enteró de manera accidental de un secreto que cambiaría la forma en que el joven veía a su ama.
FLASHBACK
Ese día había sido uno como cualquiera en el club del ocultismo. La presidenta del club, Rias Gremory, había distribuido los contratos que sus siervos, quienes eran los demás miembros del club, debían cumplir. No hacia mucho que Asia se había unido al grupo, por lo que Issei siempre trataba de estar al tanto de ella para que se pudiera adaptar de manera adecuada.
Después de todo, no era fácil que una ex monja con una fé tan grande en sus creencias se convirtiera de un día a otro en un demonio.
Por su parte, Rias había aceptado de que el castaño acompañara a la rubia durante sus primeros contratos para que así se adaptara más rápido a sus deberes de demonio. De hecho ese mismo día la peli roja le había dicho a ambos de que una vez hubieran terminado con su contrato no había necesidad de que volvieran al club y que se fueran directo a la casa de Issei que era donde Asia se estaba quedando.
Esta acción fue recibida con alegría por parte de ambos jovenes, pues para ellos esta era una muestra de la preocupación de su ama por el bienestar de sus siervos.
Sin embargo, cuando ambos demonios terminaron el contrato al que se les había enviado y estaban rumbo a casa, el castaño recordó que había olvidado su mochila en el salón del club.
Si hubiera sido un día normal, la hubiera dejado ahí y recogido al día siguiente antes de que las clases comenzaran. Pero resultaba que ese día, Motoyama le había prestado finalmente la última edición de lujo la revista para adultos que a Issei tanto le gustaba y que se la había estado pidiendo por más de un mes, hasta que finalmente su amigo accedió a prestársela con la condición que se la devolviera al día siguiente.
Por ningún motivo el castaño perdería esta oportunidad de oro de poder disfrutar de tan preciado tesoro que su amigo finalmente había accedido a prestarle, por lo que luego de decirle a su compañera rubia que harían una parada rápida en el club para recoger su mochila (A lo que Asia accedió sin saber los verdaderos motivos del castaño) ambos jovenes se dirigieron de vuelta a la academia.
Sin embargo, nunca pasó por la mente del portador de Draig que sucedería lo siguiente.
Una vez en el edificio viejo de la academia donde era que el aula del club se encontraba, el castaño pudo notar que aun habían personas en el club dado que la puerta se encontraba a medio abrir dejando salir luz de dentro del cuarto al igual que el sonido de voces. Issei pudo reconocer estas voces como las pertenecientes a Rias y Akeno, la presidenta y vice presidenta del club respectivamente.
El castaño no vio nada raro en esto, dado que lo más seguro era que ambas se hayan quedado un poco más para terminar asuntos de la academia o del club, a lo que sin tomarle importancia Issei siguió acercandose a la puerta del salón. Pero fue lo que oyó momentos antes de abrir la puerta lo que lo hizo detenerse en seco.
- ¿Estás segura que Issei no sospecha nada? - Fueron las palabras dichas por parte de la heredera Gremory.
- Así es Rias-sama. Ni él ni Asia tienen ni la más mínima sospecha - Fue la respuesta por parte de la joven de pelo negro y cola de caballo.
Tras escuchar esto, Issei decidió que sería mejor seguir escuchando de lo que tanto su ama con Akeno se encontraban hablando.
"Lo más seguro es que solo sea algo sin importancia. No creo que sea nada malo" Eran los pensamientos del castaño que en silencio se disponía a escuchar la conversación entre ambas jovenes.
- Muy bien. Lo último que necesito ahora es que ambos comiencen a tener dudas.
- Rias-sama...
- Sabes que puedes llamarme sin honorificos cuando estamos las dos solas.
- Bueno... Rias ¿Estás segura que esto funcionara?. Es decir, es cierto que tanto Issei-kun como Asia tienen sacred gears poderosas, en especial Issei. Pero...
- Entiendo que tengas dudas Akeno. Pero no queda otra manera de hacerlo. Ambos deberán volverse fuerte para ayudarme a romper ese maldito compromiso. Y estoy segura que ellos serán de mucho apoyo para nosotros.
- ¿Cómo estás tan segura que ambos podrán ayudarte a hacerlo? Apenas han sido convertidos en demonios hace muy poco. Sabes muy bien que aun si aumentamos el número de nuestros miembros, esto solo resultara en un efecto negativo para nosotros si es que los miembros no están debidamente capacitados y acostumbrados a sus nuevas naturalezas demoníacas.
- No tienes porque preocuparte por eso Akeno. Sé muy bien lo que estás diciendo. Y es por eso que hemos hecho todo hasta ahora. Dejar que ese ángel caído se acercara a Issei con la intención de asesinarlo para que así podamos salvarle la vida y unirlo a nosotros, cuando intencionalmente dejamos que el resto de caídos se infiltraran en nuestro territorio para que pudieran traer a nuestro alcance a una usuaria de un sacred gear capaz de curar demonios, el que hayamos llegado deliberadamente tarde cuando ella ya hubo muerto para luego reencarnar la en demonio... Todo eso ha servido para un único propósito, el lograr que ambos se unieran a nuestro grupo y desarrollaran un sentimiento de lealtad hacia mí.
Issei no podía creer lo que había escuchado. Su mirada estaba en blanco y su rostro había perdido todo su color.
"Otra vez. Otra vez. Otra vez están volviendo a jugar conmigo...No...Esto es aun peor...Ellas fueron las que estuvieron dejaron que todo esto pasara. Y no solo conmigo. Todo el sufrimiento por el que tuvo que pasar Asia. El que la presidenta llegara en el momento oportuno para darnos una oportunidad de devolverla a la vida. El que ella nos hubiera dado la bienvenida a su grupo cuando no sabíamos que hacer. Su comportamiento tan amable hacia nosotros. Su preocupación por nuestro bienestar. Todo fue mentira... Todo fue para que podamos servirle como piezas de ajedrez descartable...Aunque no se porque me sorprende si eso es precisamente lo que somos al fin y al cabo"
La tristeza se fundía con el vacio que había en el corazón del castaño al descubrir nuevamente que habían vuelto a traicionarlo.
Una vez tras otras, la vida de Issei había sido una serie continua de engaños y traiciones. Y todo por culpa de un maldito poder con el que él nunca pidió nacer. Ese objeto por el que muchos hubieran matado solo le había traido desgracias a su vida.
En ese momento, cruzó por la cabeza del castaño el ponerle fin a su vida y hacer que su sacred gear estuviera fuera del alcance de esa mujer. Pero dicha idea fue cortada en cuanto recordó a cierta ex monja que se quedaría atrás y que aun estaría a merced de la peli roja.
No! Él no podía dejar a Asia en las manos de Rias ¿Quién sabe lo que le haría a la pobre rubia? Si había sido capaz que le extrajeran su sacred gear por medio de ese monstruoso ritual, no quería ni imaginarse lo que harían con ella cuando él no estuviera presente.
Debía hacer algo para ponerlos a ambos a salvo, o al menos solo a ella. Por su parte, Issei ya se había resignado de que mientras tuviera esa cosa dentro de él, nunca podría tener paz en su vida.
Lo siguiente que pasó fue que con el mismo silencio que había llegado, el castaño se retiró.
Esa noche fue la más triste en la vida del castaño. No por el hecho de haberse enterado de que habían vuelto a usarlo, ni por el hecho de que nuevamente una mujer en quien confiaba lo había traicionado, tampoco por el hecho de que Asia lloró con profundo dolor cuando el castaño le explicó su situación, sino porque esa noche se había dado cuenta de que su vida estaba condenada. Condenada por nacer con algo que él no pidió y condenada a ser vista como nada más que un objeto por el resto de lo que le quedaba de vida.
En ese momento, el castaño hubiera muerto por dentro de no ser por la joven rubia aferrada entre sus brazos.
Asia sin duda era la chica más pura que Issei podría llegar a conocer en su vida. Ella merecía ser un angel y no un demonio.
La joven aun entre lagrimas, le suplicaba al castaño de que no cerrara su corazón. Que no se sumiera en el odio y el rencor, que no dejara de confiar en las personas. Que por más que hasta ahora solo habían habido personas que los usaran en su camino, ella estaba segura de que también habían buenas personas. Personas en las que ellos podrían confiar, aquellos que no los vieran como herramientas o armas sino como personas y amigos.
La joven le aseguraba con todo su corazón de que sin duda habrían personas en las que ellos podrían confiar. El mundo era grande y ella sabía que esas personas debían de existir.
Issei aun recordaba el enojo que sentía hacia los seres sobrenaturales que lo habían engañado, pero por alguna razón la sonrisa pura de Asia le hacia creer de que lo que ella decía era posible.
"Si alguien como Asia, que pasó por cosas aun peores que yo por más tiempo, puede decirme eso, entonces le creeré. Mantendré mi fé en que haya afuera haya alguien en quien podamos confiar... Sin embargo, aun así debemos buscar una forma de escapar de los planes de Rias"
Lo siguiente que pasó es historia.
FIN DE FLASHBACK
CAPITULO 3: EL FIN DEL PRIMER DÍA
El día había acabado y las compras requeridas habían sido hechas, las cuales le había tomado más tiempo del que ninguno se esperaba, después de todo ¿Quien rayos hubiera pensado que la compra de un par de pinceles y pintura requiriera tanto tiempo?.
Sin duda el hecho de que ninguno conociera el tipo de pincel pedido por el profesor y de que el vendedor de la tienda se negara a ayudarlos, había influido mucho en esto. De hecho Tsuna tuvo que detener varias veces a Gokudera para que no volara la tienda por completo con sus dinamitas. Afortunadamente para todos, el demonio castaño no se percató de ese hecho debido a que se encontraba distraido viendo de manera discreta una pintura de desnudos en la zona de exhibición.
Sin importar la situación que fuera, Issei aun seguía siendo Issei.
Ahora, con el sol apunto de caer el cuarteto de jovenes finalmente llegaban de regreso a la casa del mafioso castaño.
Pero, cuando llegaron a la entrada de la puerta del jardín frontal, los cuatro pudieron detectar un agradable olor que provenía de dentro de la casa. Era un olor cautivador, uno que había evaporado el cansancio en el cuerpo de los jovenes y que les había hecho recordar el apetito que guardaban tras no haber comido nada durante todo el día.
En ese momento, la puerta de la entrada se abrió, revelando a Fuuta quien llevaba un pequeño mandil de cocina y que había salido a recibir a los recién llegados.
- Tsuna-nii. Bienvenido de vuelta. Te estábamos esperándote a tí y a los demás para comer.
- ¿Eh? ¿A que te refieres? - Respondió con una pregunta el décimo, quien recibió una respuesta tras un rato más no por parte de Futta sino de la persona que se acercaba detrás de él, se trataba de Nana.
- Ara! Tsu-kun! Como este es el primer día que Issei-kun y Asia-chan pasan en la ciudad, creí que sería bueno hacer algo especial. Así que preparé mucha comida para darles la bienvenida!
Conforme la señora Sawada abría más la puerta, el olor de la deliciosa comida envolvía aun más a los jóvenes, perdiéndolos en el agradable aroma.
Habían muy pocas cosas que podían doblegar a ese grupo de chicos, y una de ellas era sin duda la comida de la señora Sawada.
Por lo que luego de que Nana invitara también a Gokudera y Yamamoto a cenar, quienes felizmente aceptaron y agradecieron la invitación de la señora, el grupo de chicos no perdió tiempo en entrar a la casa.
Lo siguiente que pasó fue una experiencia nueva para el dúo de demonios de Khou, pues pudieron ver en primera persona como era una cena en la residencia Sawada.
Las constantes risas por parte de Yamamoto mientras que Gokudera lo regañaba constantemente a la vez que de forma educaba alababa la comida de Nana. Los comentarios bromistas de Lambo a I-pin con la finalidad de molestar a la niña mientras que esta luego de un rato cedía a sus deseos y comenzaba a perseguir al chico en disfraz de vaca para que luego de un rato se cansaran para volver a comer. Los enojos por parte de Tsuna debido a que su tutor le robaba comida de su plato cuando el se descuidaba. Y la sonrisa de Nana al ver lo animada que era la mesa debido a la interacción de los jovenes.
De hecho, aun con todo lo mencionado el ambiente en la mesa de esa casa era sin duda uno agradable, con las risas saliendo en todo momento y el ambiente familiar que emanaba.
Asia nunca había tenido una familia antes, mientras que Issei era hijo único por lo que ninguno de los dos había estado antes en una situación similar. Sin embargo esto no fue obstáculo para que luego de un rato, ambos jóvenes se sintieran parte del ambiente y comenzaran a participar. Asia hablando con Yamamoto acerca de como habían ido sus compras mientras que Issei conversaba con Tsuna acerca de temas triviales como vídeo juegos causando así celos por parte de Gokudera quien buscaba la forma de participar en la conversación de los dos castaños.
Nuevamente, la alegría del lugar junto con la agradable compañía habían logrado que ambos demonios por un momento olvidaran los problemas que habían pasado hasta ahora y se concentraran en disfrutar la agradable cena que tenían en ese momento.
En ese momento, en la mente de tanto la rubia como el castaño, agradecían al destino el haber podido conocer a esa persona que les permitió disfrutar de tan agradable cena.
Mientras tanto en otro lugar, siendo más precisos en la ciudad de Khou, una figura tocaba el timbre de una residencia cuyo nombre en la puerta decía "Hyodou".
La persona en cuestión no tuvo que esperar mucho cuando un señor de aproximadamente cuarenta años abrió la puerta, dándose con la sorpresa de que la persona que estaba afuera era una hermosa joven de cuerpo delgado y pelo largo de color rosa pálido, la cual vestía un traje formal de oficina junto con un pequeño maletín.
Cuando finalmente el señor de la casa pudo recuperarse de la sorpresa, finalmente pudo preguntar.
- Si ¿Qué se le ofrece?.
- ¿Es usted el señor Hyodou? - Preguntó con tono suave pero profesional la joven, mientras se quitaba los lentes de sol que llevaba puestos, revelando esos ojos hermosos ojos verde pálido. Esta acción que el hombre frente a ella se sonrosara un poco antes de tragar saliva.
- S...Si. Soy yo.
- Me alegra poder conocerlo - Dijo la joven mientras sonreía dulcemente - Permita me presentarme. Mi nombre es Bianchi.
- ¿Bianchi? - Preguntó el padre de Issei para corroborar que había escuchado bien el nombre, pues este sonaba extranjero.
- Así es. Y trabajo como asistente personal del maestro "Boreen". Supongo que usted debe haber escuchado de él ¿Verdad?
Tras la mención de este nombre, el señor no pudo evitar dar un pequeño grito de sorpresa al enterarse de que esa mujer trabajaba para ese hombre. Pese a no estar relacionado con el mundo académico, el señor Hyodou sabía muy bien acerca del profesor Boreen, dado que había oído mucho acerca de él y de sus enormes contribuciones al mundo de la ciencia en general. Ese hombre era un genio, además de ser enormemente estimado en casi todas las universidades de prestigio a nivel mundial.
Sin embargo, la pregunta aquí era el ¿Qué hacia la asistente de un erudito como él en su casa?
Sabiendo lo que el hombre frente a ella pensaba, la joven de pelo palido habló.
- Verá, señor Hyodou. El motivo de mi visita es que a pedido de mi jefe, el profesor Boreen, en persona. He venido a ofrecerle a su hijo la oportunidad de estudiar en la academia en la que el profesor suele dar clases cuando está en Japón.
La mandibula del padre de Issei cayó al suelo como excabadora mecánica en cuanto oyó lo que la joven acababa de decir. A lo que viendo esto, Bianchi con una sonrisa y tono profesional dijo.
- ¿Me permitiría porfavor pasar para poder explicarle a usted y su esposa acerca de lo que consiste esta oportunidad de estudio?
