El Jobberknoll
Tras las clases, Severus y Lily se habían retirado al laboratorio de pociones con sus instrumentos. El ensayo tendría que esperar un poco más, sin embargo, ya que Lily insistió en que él escribiera una carta a su madre primero.
La principal preocupación en su carta era la cuestión de si estaba segura en casa ahora que su padre había perdido su trabajo, y si necesitaba algún tipo de ayuda. Una vez que ambos estuvieron satisfechos con la forma en que la carta se leía, Severus la selló con cera y la dejó sobre el escritorio para enviarla con una lechuza más tarde.
'No puedo esperar a comenzar a elaborar pociones mañana,' dijo Lily mientras seguía un pez en el lago. '¿Tienes idea de cómo vas a comenzar a vender?'
'Es sencillo, en realidad,' dijo Severus con una sonrisa burlona desde detrás del escritorio. 'Todo lo que tienes que hacer es tener una conversación jactanciosa en voz alta sobre lo que estás vendiendo ante algunos Hufflepuffs, y todo el colegio lo sabrá al instante.'
'¿En serio crees que los Hufflepuff son tan bocazas?'
'No, pero son conocidos por tener este deseo inequívoco de ayudar a cualquiera que lo necesita. Así que, si dejamos caer algo de información sobre preparar pociones de memoria y cosas así, esos Hufflepuff serán nuestra mejor baza.'
'Listillo.'
'Sabes que tengo razón.'
'¿Quieres tocar un poco de música?'
'Sí, quiero.'
Severus se levantó y sacó el bajo de su estuche. En todos esos años que no había tocado, había olvidado cuánto le había encantado hacer música. Era algo que los había acercado a él y Lily, aprender a tocar canciones de sus bandas favoritas. Había sido una manera de olvidar la oscuridad que estaba apoderándose lentamente del mundo mágico.
'Entonces, ¿qué piensas? Pink Floyd, Judas Priest, Scorpions…' inquirió Lily.
'¿Qué tal algo de Led Zeppelin?' Después de trastear con algunas escalas durante su última clase de música, era la única banda de la que Severus podía recordar un poco algunas canciones.
'Me gusta cómo suena eso.'
'He echado en falta hacer esto contigo, Lily,' dijo Severus mientras estaban afinando las cuerdas.
Lily levantó la mirada hacia él y sonrió. 'También yo, Sev. También yo.'
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Al día siguiente, tras su clase de cuidado de criaturas mágicas, se las habían arreglado para echarle mano a una buena provisión de plumas de Jobberknoll manchado azul. Esto se debió parcialmente a la ayuda del propio profesor Kettleburn, pues todavía estaba agradecido de que Severus hubiera logrado atrapar el Snidget una semana antes.
'Graciosas criaturas, esos Jobberknolls,' dijo Lily mientras se dirigían al laboratorio de pociones. 'No producen un solo sonido hasta el momento de su muerte. Entonces repiten todo lo que han oído alguna vez al revés.'
'He ahí la razón por la que sus plumas también son utilizadas en sueros de verdad,' dijo Severus mientras abría la puerta del laboratorio. 'Su propiedad mágica es que ningún secreto es revelado hasta que es el momento de pasarlo.'
'Fascinante,' dijo Lily mientras guardaba a buen recaudo las plumas en la caja que le había regalado. '¿También te gustaría intentar preparar algún suero de verdad?'
'Supongo que no haría ningún mal tener un poco a mano.'
'Antes de que olvide decírtelo, Sev,' dijo Lily con un centelleo en los ojos. 'Hice algo que probablemente va a acelerar el proceso de venta.'
'Cuéntame,' dijo Severus mientras ponía un caldero al fuego.
'Hablé con Frank de nuestro todavía-no-existente suministro de pociones, y no es necesario decir que estaba bastante entusiasmado con ello.'
Severus levantó la mirada hacia ella y sonrió ampliamente. 'Lista, chica lista.'
'Y aquí estoy yo creyendo que era una dama,' dijo Lily bromeando mientras se sentaba junto a él. Tenía la caja de pociones, junto a otros varios ingredientes y una provisión de frascos de vidrio, todo preparado para la elaboración.
'Siempre serás una dama para mí, Lily,' dijo Severus con sinceridad.
Incluso a la tenue luz del laboratorio, las mejillas de Lily estaban claramente sonrojadas. 'No sé qué te ocurrió durante el verano pasado, Sev, pero me gusta que ya no estés distante conmigo.'
Severus se encogió de hombros. 'Quizá es porque estoy convirtiéndome en un hombre.'
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El tiempo estaba volviéndose más frío una vez llegó octubre, y la primera ola de estudiantes estaba comenzando a demandar pociones de pimienta. La pequeña conversación de Lily con Frank había funcionado, porque su negocio de pociones había ido bien hasta ahora.
Severus también se las había arreglado para encontrar la receta del Félix Felicis. Con Lily, habían estado recolectando tantos ingredientes como pudieron, aunque algunos tendrían que esperar, pues sólo podían ser cosechados durante la luna llena o cuando estaba cubierto de nieve. Según sus cálculos, sería capaz de comenzar su intento de prepararlo después de Navidad, y estaría terminado poco antes del final del año.
La madre de Severus le había escrito de vuelta pidiéndole, si no suplicándole, que no enviara ningún dinero por miedo a que Tobías pudiera descubrirlo. Le había costado todas sus fuerzas no hacerlo de todos modos, pero decidió que sería mejor escucharla, pues no quería causarle problemas.
Frank, también, había llegado con el mensaje de que su padre le había escrito sobre las cosas potenciales que podrían aprender en una clase adecuada de defensa contra las artes oscuras. Severus y Frank habían acordado comenzar la semana después de Hallowe'en. Eso le daría a Frank más tiempo para preparar las lecciones, y le daría a Severus más tiempo para crear una lista de personas dispuestas a participar. Además, debido a los montones de deberes, junto a su elaboración de pociones con Lily, no había tenido tiempo de comprobar la sala de menesteres para ver si era un lugar adecuado para entrenar.
Severus había vigilado de cerca a Lupin, que había pasado por su primera transformación en el colegio hacia el final de septiembre. Mary le había dicho que ella y Lily habían logrado convencerlo para unirse al grupo de defensa, aunque probablemente bajo la impresión de que a Lupin podrían irle bien algunas clases adecuadas de auto-defensa. Severus sabía que Lily sería demasiado ingenua para creer que Lupin era licántropo, así que sólo el tiempo podría revelar su verdadera naturaleza.
Había sido fácil convencer a Rosier de unirse al grupo de defensa. Rosier se había vuelto cauteloso últimamente, temeroso de que el secreto de su rebelión contra el Señor Tenebroso se viera expuesto. Severus comprendía que la situación de Rosier era peligrosa. Posiblemente más peligrosa que en la que se había metido él mismo. Puede que él tuviera una casa que estuviera volviéndose en su contra, pero Rosier también tenía una familia de la que preocuparse.
Regulus, por desgracia, no había sido tan fácil. No quería unirse a ningún grupo en el que no le estuviera permitido entrar a su hermano. Eso terminó de inmediato con su intento de involucrar a Regulus.
Severus no sabía cuánto de su antigua línea temporal se había visto afectado en esta nueva vida, pero todavía tenía la esperanza de que incluso si Regulus no podía ser convencido, al menos se volvería contra el Señor Tenebroso más adelante en la vida. El problema, sin embargo, era que eso llegara a costarle la vida.
El jueves, tanto Lily como Severus habían recibido una invitación del Profesor Slughorn para acompañarlo en su fiesta de Hallowe'en. Ambos aceptaron. Lily porque disfrutaba genuinamente las fiestas de Slughorn. Severus porque le había prometido a Slughorn, cuando se encontró con él en el limbo, que se uniría a ellas. No le importaban mucho las fiestas, pero le importaba la promesa que había hecho.
El viernes tras su clase de astronomía, Lily y Severus estaban una vez más sentados en el suelo de la torre, fumando los últimos cigarrillos que Lily le había robado a Vernon. Se había convertido en un hábito en las últimas semanas escabullirse del grupo y compartir un momento privado entre las estrellas.
'Las cosas han estado yendo tan bien últimamente,' dijo Lily alegre mientras se tumbaba de espaldas. 'El colegio va bien. El grupo de defensa de Frank va a despegar. Nuestro laboratorio de pociones va estupendamente, y estás haciendo un montón de dinero.'
Severus se tumbó sobre su estómago a su lado, su mano sosteniendo su cabeza. 'Estamos haciendo un montón de dinero,' la corrigió.
Lily sacudió la cabeza. 'Yo no necesito el dinero, Sev, pero tú sí. Sinceramente, estoy más que feliz sólo por ayudarte.'
Él no supo muy bien cómo responder a eso. Deseaba poder hacerle comprender que nada de esto iba a durar. Que la guerra estaba creciendo y comenzaría a formarse una grieta en el mundo mágico. Que en algún momento la seguridad de Hogwarts ya no sería suficiente para protegerlos.
Lily se giró de costado y lo encaró, imitando su postura poniendo la mano bajo su cabeza. '¿Quieres saber qué es lo mejor que me ha pasado este año?'
Severus no pudo evitar sonreír a sus relucientes ojos verdes. 'Di.'
'Que después de temer que había perdido a mi mejor amigo por las Artes Oscuras, por fin vuelvo a tenerlo a mi lado.'
